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Realizado por los alumnos de 3º de Primaria

CEIP Valdeolea (Curso 2006-2007)

Las plantas tienen sensibilidad y por ello reaccionan ante determinados


estímulos elaborando ciertas respuestas que pueden ser de dos tipos:
nastias y tropismos.

Los tropismos son respuestas direccionales y definitivas, es decir,


dependen de la dirección de dónde proceda el estímulo y la respuesta,
mucho más lenta que en el caso de las nasitas, permanece en le tiempo.

Si el estimulo es la luz, hablaremos de fototropismo; si es la gravedad de la


Tierra, de geotropismo; si es el agua, hidrotropismo. Además, el tropismo
puede ser positivo si la planta se dirige a él o negativo si se aleja. Por
ejemplo, la raíz tiene un geotropismo positivo, mientras que en los tallos el
geotropismo es negativo.

Si pulsas aquí, puedes ver un vídeo en el que aparecen un geotropismo


negativo y otro positivo, ¿cuáles son?

Las nastias se caracterizan porque no son respuestas direccionales, ni


permanentes. Además, las nastias son mucho más rápidas que los tropismos.

Un ejemplo de nastias es el de algunas flores que de noche cierran sus


corolas y de día las abren.
• La raíz sujeta la planta al suelo y absorbe el agua y las sales
minerales que esta necesita. La raíz crece hacia el interior de la
tierra. Normalmente, la planta desarrolla una raíz principal, de la que
salen otras más pequeñas, que se llaman raíces secundarias. Las
raíces tienen unos pelillos, llamados pelos radicales, por los que
absorben el agua y las sales minerales. Algunas raíces, como sucede
en la remolacha, la zanahoria o el rábano, almacenan nutrientes.

Partes de la raíz
En muchas plantas, la raíz principal se
divide a medida que profundiza en el suelo
en varias raíces más pequeñas, llamadas
raíces secundarias. Las raíces poseen
diminutos pelos radicales que absorben el
agua y los nutrientes del suelo.
Raíces
• El tallo sostiene las hojas, las flores y los frutos. También es el
encargado de repartir el agua y el alimento por toda la planta. El tallo
tiene una especie de tubos, llamados vasos conductores, que
transportan la savia. Unos tubos llevan el agua y las sales minerales
desde las raíces hasta las hojas; otros transportan el alimento desde
las hojas al resto de la planta. Los tallos de algunas plantas, como el
del clavel o el del diente de león, son delgados y verdes. Los árboles,
en cambio, tienen tallos gruesos y fuertes que reciben el nombre de
tronco.

• Las hojas son una especie de láminas de color verde que salen del
tallo y de las ramas. Están unidas al tallo por un rabillo que recibe el
nombre de peciolo. La parte superior de la hoja se llama haz, y la
parte inferior se llama envés. La hoja es una parte muy importante
de la planta. ¡Es una fábrica encargada de producir alimentos

Partes de la hoja

Las hojas pueden ser simples, cuando el peciolo (o rabito de la hoja)


sostiene una única lámina, o compuestas, cuando el peciolo sostiene varias
hojitas que reciben, entonces, el nombre de foliolos. Tanto en la cara
superior (haz) como en la inferior (envés) se pueden apreciar los nervios
principal y secundarios.
Las plantas fabrican sus propios alimentos mediante un proceso denominado
fotosíntesis.

Para ello, solo necesitan la energía del Sol, agua, un gas llamado dióxido de
carbono y sales minerales. El agua y las sales minerales las obtienen del
suelo, y el dióxido de carbono lo absorben del aire. Por eso no necesitan que
les des comida todos los días; solo tienes que ponerles tierra y regarlas de
vez en cuando. Las plantas cuentan con una sustancia, denominada clorofila,
que utilizan para absorber la energía del Sol. Gracias al proceso de la
fotosíntesis, las plantas producen azúcar y oxígeno.

Por tanto, la alimentación de las plantas tiene lugar de la siguiente manera:

1. Las raíces absorben el agua y las sales minerales presentes en el suelo,


que constituyen la savia bruta.

2. La savia bruta es transportada por unos tubos que hay en el


tallo hasta las hojas.

3. En la hoja tiene lugar la fotosíntesis, y la savia bruta se


transforma en savia elaborada, que es el verdadero alimento de las plantas.
4. La savia elaborada desciende por el tallo y es
transportada a toda la planta.

¿CÓMO SE ALIMENTAN LAS PLANTAS?

Las plantas son organismos autótrofos, porque son capaces de fabricar la


comida que necesitan utilizando la energía del Sol. Cuando tú haces una
tarta o un pastel, necesitas muchas cosas: son los ingredientes que vas a
utilizar. ¿Sabes lo que necesita la planta para preparar su comida? Le basta
con agua, sales minerales, dióxido de carbono y la luz del Sol.
¿Dónde crees que consigue todos estos ingredientes? Es bastante sencillo.
Las raíces se encargan de absorber el agua y las sales minerales, que forman
la savia bruta. Luego, unos tubos que la planta tiene en su tronco llevan el
agua y las sales hasta la hoja, que es la encargada de fabricar el alimento.
¡Es algo así como su cocina! El dióxido de carbono es un gas presente en el
aire. Las hojas cuentan con unos agujeros muy pequeñitos, llamados
estomas, que se encargan de absorber el dióxido de carbono. Con la energía
del Sol y el dióxido de carbono, las hojas transforman la savia bruta en
savia elaborada, muy rica en azúcares. Este proceso recibe el nombre de
fotosíntesis. La fotosíntesis consta de dos partes: la fase luminosa y la
fase oscura. En la fase luminosa hace falta luz, por eso tiene lugar durante
el día. Las hojas cuentan con una sustancia, llamada clorofila, que captura la
energía del Sol. Utilizando el agua que absorben las raíces, las hojas
transforman la energía del Sol en otra forma de energía, llamada energía
química. En este proceso se desprende oxígeno. Esto significa que las
plantas solo desprenden oxígeno por el día, no por la noche. En la fase
oscura no hace falta luz. El dióxido de carbono que las plantas absorben del
aire se transforma en azúcar, utilizando la energía química que se había
almacenado en las hojas. El azúcar se disuelve en agua y forma la savia
elaborada, que es transportada por toda la planta. Así que recuerda: las
plantas fabrican su alimento mediante un mecanismo llamado fotosíntesis.
LA RESPIRACIÓN DE LAS PLANTAS

¿Sabías que las plantas también necesitan respirar? Al igual que tú, para
ello, tienen que tomar oxígeno del aire. Durante la respiración, se consume
oxígeno y se desprende dióxido de carbono, liberándose energía. Además, la
respiración se produce durante todo el día y toda la noche, por lo que las
plantas consumen oxígeno durante las 24 horas del día. ¿Sabes por dónde
respiran las plantas? Las plantas toman el oxígeno por las hojas.

Las plantas medicinales en la nutrición

Nada más saludable y digestivo que las hierbas aromáticas para dar un rico
toque a la cocina. Aprender a usarlas es una delicia. Ellas añadirán nuevos y
exquisitos sabores a las recetas dándoles ese toque, que sólo se encontrará
usándolas y creando algo muy personal y nuevo. Estas recetas servirán para
empezar a utilizar las hierbas en la cocina.

Las hierbas se pueden utilizar secas o frescas pero por lo general son más
agradables frescas.

Lo principal es saber procesar las hierbas, dándoles un secado adecuado,


congelándolas o preservándolas a través de aceites o vinagres.

Para quienes tienen la posibilidad de recolectarlas directamente es fácil


usarlas frescas, sin embargo es conveniente almacenarlas, ya que muchas de
ellas son de estación.
La reproducción de las plantas

La reproducción de las angiospermas (plantas con flor y fruto)

El polen de una flor es


transportado hasta el
ovario de otra flor. En
el ovario, el polen se
une al óvulo y forma el
embrión, que al caer al
suelo originará una
nueva planta. La
semilla está encerrada
en un fruto.

Reproducción de las gimnospermas (no tienen flor y la semilla


no está dentro de un fruto)

Son plantas que producen


semillas, pero estas no
están encerradas en un
fruto. Los pinos son
gimnospermas, y sus
semillas son los piñones.
Las gimnospermas tienen
flores algo diferentes a
las que estás
acostumbrado a ver: no
tienen pétalos ni sépalos,
y los óvulos no están
encerrados dentro de un
ovario. El óvulo, en
cambio, aparece desnudo
sobre una escama.
Normalmente, estas escamas se agrupan formando una especie de cono. Hay
dos tipos de conos: los conos femeninos, que llevan los óvulos, y los conos
masculinos, que llevan los granos de polen. El polen de un cono masculino se
une con el óvulo presente en el cono femenino. Tras la fecundación, se
forman las semillas, que reciben el nombre de piñones. El cono femenino se
cierra y se vuelve leñoso, formando la piña. Cuando la piña se abre, libera los
piñones, que darán origen a un nuevo árbol. Como los óvulos no están
encerrados dentro de un ovario, las semillas tampoco quedan en el interior
de un fruto. Es decir, las gimnospermas son plantas con semillas, pero sin
frutos.

Reproducción de los musgos


La parte del musgo que vemos, que forma alfombrillas verdes, es el
gametófito, haploide. En ella se forman los anteridios y los arquegonios,
donde se producen los gametos masculinos y femeninos, respectivamente.
Cuando hay humedad, los gametos masculinos, llamados anterozoides, nadan
hasta el arquegonio, donde se encuentra el gameto femenino, llamado
oosfera. Como resultado de la fecundación se forma un cigoto diploide que
se empieza a desarrollar en el arquegonio y forma el esporófito, ese
filamento que se observa a menudo sobre el gametófito. El esporófito tiene
una cápsula, el interior tiene lugar la mitosis. De este modo, se producen las
meiosporas. Si están maduras, la cápsula se abre y las esporas se dispersan.
Cuando caen al suelo, germinan esporangio, en cuyo interior tiene lugar la
mitosis. De este modo, se producen las meiosporas. Si están maduras, la
cápsula se abre y las esporas se dispersan. Cuando caen al suelo, germinan y
dan lugar a un nuevo gametófito.
Reproducción de los helechos

Los helechos son un grupo de


plantas abundantes en lugares
húmedos, en los bosques o
cerca de los ríos. Miden desde
unos pocos centímetros hasta
más de 20 metros de altura.

Los helechos se diferencian del


resto de las plantas vasculares
en que no forman semillas. Por
supuesto, tampoco tienen
flores. Entonces ¿cómo se
reproducen? En general, los
helechos pasan por dos estados
a lo largo de su vida: uno se
reproduce sexualmente y
recibe el nombre de
gametofito; el otro se llama
esporofito y se reproduce asexualmente, mediante esporas.

La planta que nosotros llamamos helecho, con las frondes, es el esporofito.


Si a finales del invierno miras detenidamente la parte inferior de las hojas
de un helecho, puedes ver una especie de bolitas marrones, llamadas soros.
Estas bolitas contienen las esporas.
Cuando las esporas producidas por el
esporofito caen en un lugar que reúne
las condiciones apropiadas de calor y
humedad, empiezan a germinar y se
transforman en el gametofito

Los helechos tienen verdaderas


raíces, tallos y hojas, como el resto
de las plantas vasculares. Sin
embargo, sus tallos suelen ser
subterráneos, es decir, se encuentran
bajo el suelo, al igual que las raíces.
Este tallo subterráneo recibe el
nombre de rizoma.