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BENJAMIN

CORIAT

CIENCIA TECNICA Y CAPITAL

[D]H.BLUME

[QJ EDICIONES

Rosario, 17 -

Madrid-5

Traducción:

María Teresa Martfuez Miguel Pellicer

Portada:

Roberto Turégano

Serie CIENCIA, TECNOLOGIA, SOCIEDAD Dirigida por Luis A. Fernández-Galiano

Título original: Science, Technique et Capital © Editions du Seuil

© Hennann Blume Ediciones - Rosario, 17 - Madrid Primera edición española 1976 Reservados todos los derechos Impreso en España - Printed in Spain ISBN 84-7214-096-2 Depósito Legal M-34.292-1976 Reproducción Offset Bárcena Mercedes Arteaga, 32 -Madrid 19

PPJNCIPALES ABREVIATURAS UTILIZADAS EN ESTA OBRA

ASME.-

American Society of Mechanical Engineers

CAM.-

Complejo automático de máquinas

CME.-

Capitalismo monopolista de Estado

DC.-

Dirección científica

DSE.-

Direction Scientifique des Entreprises

EPL.-

Ejército Popular de Liberación

FP.-

Fuerza productiva

GPIM.-

Gran producción industrial en masa

GRCP.-

Gran revolución cultural proletaria

ID.-

Investigación-desarrollo

IPSAL.-

Instituciones privadas sin ánimo lucrativo

MF.-

Millones de francos

MPC.-

Modo de producción capitalista

MTM.-

Metros-tiempo-movimientos

OCT.-

Organización científica del trabajo

PCCH.-

Partido Comunista Chino

RCT.-

Revolución científico-técnica

RI.-

Revolución industrial

PRESENTACION

Los antiguos revisionistas de la 11 Internacional tomaban con frecuencia como pretexto "los datos recientes del desarrollo económico" para confundir a fas masas y vaciar al marxismo de todo contenido revolucionario, al tiempo que enarbolaban la bandera del marxismo.

La lústoria se repite en condiciones distintas y bajo formas distintas. El revisionismo moderno, con la Unión Soviética en cabeza, apoyándose en las transformaciones económicas ligadas a las exigencias del capitalismo contempo- ráneo afirma que la humanidad está entrando en una nueva era -la de la llamada "revolución científico-técnica"-, "prevista" ya por Marx en los Grundrisse y.cuyo desarrollo actual "representa el descubrimiento téorico y el desarrollo positivo más importante de la teoría marxista desde la época de Lenin". La cita es de Radovan Richta y merece ser leída prácticamente entera (1)

Es, precisamente, a partir de la crítica de la obra de Radovan Richta, uno de los más destacados "reformistas" checos de la primavera de 1968, que Benjamm Coriat ha escrito el libro Science, Technique et Capital, cuya versión castellana presentamos al lector. Los dos ensayos que comporta la obra: "El capital, la técnica y la ciencia" y "Fábricas y Universidades de fábrica en China tras la Revolución Cultural", responden a una necesaria y urgente interrogación crítica acerca del desarrollo científico y técnico y sus repercusiones en el marco de la división del trabajo y de la lucha política.

(1) "un modelo del comunismo y una interpretación del marxismo que no acep~en la revolución científico-técnica como su elemento constitutivo esencial y continúen a reducir el proceso revolucionario a cuestiones de poder, cambio en las formas de

propiedad y transformaciones en la ideología (

sociales heredadas de la revolución industrial y de las luchas de clases y son

incapaces de orientar la sociedad en condiciones nuevas(

de la revolución científico-técnica en la línea del XX Congreso y en particular en el programa del P.C.U.S. representan el descubrimiento teórico y el desarrollo positivo más importante de la teoría marxista desde la época de Lenin". {Radovan Richta y colectivo: El hombre ante la sociedad científico-técnica. Resumen publicado en ruso, inglés y francés, pág.' 7 de la trad. francesa. Sociologicky casopis, n°2, Praga, 1966.) · ·

perpetúan de hecho las formas

)

).

Los inicios de la teoría

Como telón de fondo de estos dos ensayos críticos se refleja la problemática común a dos sociedades de transición al socialismo. Mientras que para Richta, las contradicciones existentes en la sociedad checoslovaca -contradicciones que culminaron en la agresión por parte de los nuevos zares del Kremlin- no son sino

"secuelas de la etapa industrial" que serán solucionadas

científico-técnica", para los chinos las contradicciones existentes en su país, o en

cualquier otro, no son sino el reflejo de la lucha de clases, verdadero y permanente

motor de la historia.

por la "revolución

Si ayer Kautsky y sus epígonos de la II Internacional se esforzaban por buscar la causa determinante del desarrollo de las fuerzas productivas en los progresos científico-técnicos, los revisionistas modernos repiten y amplían la pirueta kautskyana llegando a afirmar de hecho que la ciencia y su aplicación transforman las relaciones de producción y se están convirtiendo en el "motor de la historia", en detrirnent~ de la lucha de clases.

Ante estos planteamientos es necesario, en primer lugar, centrar la crítica en el pretendido cambio cualitativo que se produce en las relaciones de producción como consecuencia de la "revolución científico-técnica".

Todos sabemos que la contradicción fundamental que caracteriza el modo de producción capitalista es la establecida entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. Contradicción en la medida que aqúéllas acentúan el carácter socializado de la producción y éstas la apropiación por parte de unos pocos del producto de esa actividad o práctica social. Bajo el capitalismo existe un estímulo constante al desarrollo de las fuerzas productivas, llegando a ser nota diferenciadora con respecto a modos de producción anteriores. El capitalista está constantemente interesado en aumentar su ganancia, es decir, su plusvalía. Mientras que la plusvalía absoluta tropieza con una lucha inmediata por parte de la clase obrera y pertenece a formas embrionarias del capital, la plusvalía relativa (ligada a la disminución del tiempo de trabajo socialmente necesario) está fundamentada en el incremento de las fuerzas productivas y es ya fundamental en la etapa de la gran industria. Es en este sentido que el capitalista está interesado en el desarrollo de las fuerzas productivas, en la medida que le representa un aumento de su ganancia, en la medida que impone sus intereses al desarrollo. Las opciones de investigación científica y sus aplicaciones técnicas se orientan y se aplican sólo en la medida en que sirven a la producción y reproducción del capital.

Con todo lo anterior, no parece lógico pensar que este propio desarrollo de fuerzas productivas impuesto por la dominación política del capital, vaya por sí mismo a hacerla desaparecer, a anularla a partir de un cierto momento.

No se trata de negar el carácter determinante "en última instancia" de las fuerzas productivas, sino ~e afirmar que los cambios en esta esfera no pueden hacer variar cualitativamente la estructura de las relaciones de produceión capitalistas y que este cambio cualitativo sólo se puede resolver en el terreno de la lucha de clases, mediante la toma del poder político por el proletariado. Sólo entonces se está en condiciones de acometer la revolucionarización de las relaciones de producción heredadas de la vieja sociedad y hacer que el modelo de desarrollo de las fuerzas productivas sirva a los intereses del proletariado.

Revolucionar las relaciones de producción en el marco de la construcción del socialismo supone no aceptar como "natural" e "inmutable" una división del trabajo, fundamentalmente la división entre trabajo manual y trabajo intelectual, que no es sino el producto de la estructura económica y política capitalista, y sostén de sus clases sociales.

Esta división entre trabajadores manuales y trabajadores intelectuales, existente bajo el capitalismo, ·es interpretada por los partidarios de la "revolución científico-técnica" como un elemento de capital importancia que habla del surgimiento de un "nuevo bloque histórico", formado por el proletariado y los sectores de la cult~ra, sectores que presentan como homogéneos socialmente y coincidentes además con los objetivos estratégicos del proletariado. Es la llamada "alianza de las fuerzas del trabajo y de la cultura".

En el fondo de la cuestión, la lógica de quienes pretenden adec~ar así los intereses del proletariado a los de otras clases sociales, la lógica de quienes pretenden sellar un "compromiso histórico" entre el proletariado y la burguesía, es la lógica de la opción política de "paso pacífico al socialismo". Para los ideólogos de la "revolución científico-técnica" el desarrollo impetuoso de las fuerzas productivas modifica la sociedad y lleva, evolutiva y pacíficamente, a formas superiores de vida y de organización, es decir, al "socialismo". Este planteamiento conlleva la negación del carácter de clase de todo Estado, la negación por tanto, de palabra o de hecho,de la destrucción de éste y de la necesaria construcción de un nuevo Estado: el de la dictadura del proletariado, objetivo histórico de la clase obrera y etapa necesaria para su emancipación.

Hoy, en los países capitalistas, los partidarios de la "revolución científico- técnica" presentan ya su candidatura como ideólogos más avanzados de la "sociedad post-industrial" con la consecuente perpetuación y refinamiento de la división del trabajo y de las relaciones de producción, es decir, de explotación capitalistas.

En otros pa~es, como la Unión Soviética, el interés apasionado con el que se habla de la "revolución científico-técnica" encubre y es la consecuencia lógica de la vía capitalista que ha elegido, con la consecuente perpetuación de la división del trabajo y la aparición de una meritocracia de notables que proponen a Akademgorodok, la famosa "Ciudad Académica" de cuarenta mil habitantes, dedicados a la investigación científica como modelo de ciudad del futuro y a Gagarin como héroe revolucionario de nuestros días a inhumar junto a Lenin. Son servidumbres propia~ de una sociedad de clases bajo la dominación de la nueva burguesía de Estado de la era de la "revolución científico-técnica".

JOAN SENENT-JOSA

INTJR.ODUCCION

El actual momento de la crítica del desarrollo científico técnico

3

Primer Ensayo

CAPITAL, TECNICA Y CIENCIA

1. La revolución científico-· técnica. Crítica de un concepto

l. Lo esencial de la RCT

1.1.

Tesis n°

1 : el paso de la. RI a la RCT, del principio mecánico al

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principio automático

Tesis

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. n° 2: la esencia de la RCT, el nuevo papel de la ciencia

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1.2.

1.3. Tesis n° 3: una nueva racionalidad en las modalidades de creci-

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1.4. Capitalismo monopolista d.e Estado y revolución científico-técnica.

miento, las transformaciones de las relaciones de producción

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2. En las fuentes de Richta: algunos textos de Marx. Una crítica del

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concepto de RCT

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2.1. Sobre la transformación del proceso de trabajo en proceso científico: proceso de trabajo y proceso de valorización del capital

2.2. La "revolución" de los complejos automáticos de máquinas

3. Para concluir: alcance y límites de las tesis de Richta.

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4. Para proseguir: necesidad de enfocar la técnica y la ciencia como un proceso ligado al proceso de acumulación de capital

4.1. Primera proposición: necesidad de enfocar la técnica y la ciencia .

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como un proceso

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4.2.

Segunda proposición: el proceso de producción y circulación de los

conocimientos científico-técnicos debe ser relacionado con el de valori-

 

zación del capital

 

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2.

Las condiciones de producción de la técnica y de la ciencia.

 

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I.

Técnica y trabajadores técnico-científicos

 

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1.

¿"Quién" produce la técnica y la ciencia? La investigación en la división

del trabajo

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1.1. Definiciones. La investigación como actividad separada

 

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1.2. La actividad investigadora y las formas específicas de la división

 

capitalista del trabajo

 

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1.3.

La exclusión de los obreros, técnicos y empleados

 

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2. "Cómo" y

ticas

"para quién" produce el MPC la técnica. Sus caracteris- .

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particulares

63

2.1.

La actividad investigadora y las modalidades de su apropiación por

. 2.2. La apropiación de la técnica y de la ciencia por el capital. La no-

el capital .

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neutralidad de la técnica

 

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11. El tay/orismo y

la expropiación del saber obrero

 

87

 

1. Taylor y su arqueologia: el proceso de trabajo antes del "Scientiftc Management"

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1.1. La pérdida de tiempo sistemática

 

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1.2.

El "mejor de los antiguos sistemas" y sus fallos

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90

2.

La organización de la sumisión real: el taylorismo

 

como

 

proceso

de expropiación a los obreros de su propio saber

 

91

2.1.

Elementos constitutivos del sistema: prácticas antiguas y diversas

 

92

3.

El

Paylorismo

y

sus

 

herramientas:

 

una

 

revolución

 

en

 

las fuerzas

productivas del capital

 

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3 .1. Selección de las herramientas existentes y promulgación de reglas para la concepción de n¡,¡evas

 

97

3.2.

Unifonnización y standarización de la herramienta y del producto

 

102

3.3.

Taylorismo y maquinismo

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Las condiciones para la incorporación de la técnica y de la ciencia a la producción capitalista de mercancías

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l.

Notas, algunas proposiciones de partida

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2.

La condición general para la incorporación de máquinas:el tema de la

 

economla del trabajo vivo

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2.

l. La cuestión del plazo de transmisión

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2.2.

Otro elemento: el número de productos a los que transmite valor

 

por unidad de tiempo

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2.3.

Tercer elemento: el vofümen de valor que la máquina incorpora en

 

sí al principio (o su valor originario)

118

3.

La cuestión del plazo de transmisión del valor al producto. Desgaste

 

material y "desgaste moral", sus efectos

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. 3 .2. Desgaste materiaty "desgaste moral": la cuestión de la

3.1.

Introducción, planteamiento del problema

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4. Notas sobre la cuestión de la velocidad de rotación del capital

 

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4.1.

Introducción, planteamiento del problema

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4.2.

Innovación y tiempo de producción

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4.3.

Innovación y tiempo de circulación y de realización.

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135

5. Innovación en el sector de bienes de subsistencia y en el sector de

 

bienes de lujo. P/usvalia y

plusvalía extra .

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136

6.

Progreso

técnico,

producción

en

masa

y

crisis

de

acumulación

 

capitalista

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140

6.1.

1910-1930: el taylorismo, el fordismo y el primer auge de la

 

producción capitalista en masa

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6.2.

El desarrollo de la producción en masa en los años 1945-65 y las

"dificultades" de la acumulación de capital

 

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143

6.3.

La "crisis" de los años 1965 y siguientes

 

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144

Para concluir: progreso técnico y/o progreso de técnicas capitalistas de

producción

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14J.

 

Segundo Ensayo

 
 

FABRICAS Y UNIVERSIDADES DE FABRICA EN CHINA DESPUES DE LA REVOLUCION CULTURAL

 

Advertencia.

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155

l. El contexto teórico y político: el estudio del "derecho burgués"

 

157

1. La actual campaña de estudio de la dictadura del proletariado

157

2. La persistencia del "derecho burgués" en la sociedad socialista y sus

 

efectos

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160

3. Discusión con "obreros técnicos" de Shangai

 

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165

2. Técnica, técnicos y división del trabajo

 

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171

Planteamiento del problema

 

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171

l. Revolución en el sistema de enseñanza

 

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173

l.

2.

. Una creación de la GRCP: las "universidades de fábrica"

Una línea general

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173

178

11. Sobre algunas modificaciones en la organización del trabajo industrial

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187

l.

Importancia del tema

 

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187

2.

La crítica de los reglamentos

 

188

3. Los grupos de "triple unión" para la innovación técnica

190

4. El sistema de las dos participaciones

 

192

Conclusión

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195

Una nueva relación entre l¡¡. fomzación técnica y la organización del trabajo

 

industrial

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195

INTRODUCCION

EL MOMENTO ACTUAL DE LA CRITICA DEL DESARROLLO CIENTIFICO-TECNICO

Si bien el tema de una interrogaci6n crítica sobre las formas y modalidades del desarrollo de la ciencia y de la técnica no constituye en sí una novedad, aunque peri6dicamente vemos renacer este interrogante a través de lo que se manifiesta como "crisis" de la ciencia y de los medios científicos; el período actual, sin embargo, nos parece que presenta unas características tales que permite y hace posible {léase urgente) un reexamen de las posiciones clásicas en el campo de la crítica del desarrollo científico-técnico. Precisar este punto, implica igualmente concretar c6mo y por qué este reexamen, cuyo desarrollo es Jacilmente seguible en la reciente bibliografía, puede ser también una renovaci6n. Renovaci6n tanto por el sentido con el que ahora se plantea como por la naturaleza de los interrogantes y el entorno en el que los plantea.

Bien mirado, los primeros interrogantes sobre la ciencia y la técnica coinciden con el nacimiento mismo de las ciencias modernas. Piénsese, por ejemplo, eri las relaciones que mantuvo Galileo con la ideología y la Iglesia de su tiempo. Con el desarrollo del maquinismo y de la gran industria-que incorpora una tecnología cada vez más compleja:--por una parte, y con el desarrollo de un aparato estatal-nacional

y centralizado.-por otra, este interrogante va a ampliarse ininterrumpidamente centrándose en las peculiaridades coyunturales. Pero, ateniéndose a lo esencial, se ve claramente que esta interpelaci6n de la ciencia y de la técnica puede enmarcarse en dos campos principales:

• Efi' lo que' se; refiere a1lascienci'as (en principio la física, pronto sustituida por la química) lo que predomina es la inquietud por verlas comprometidas con fines

militares y destructivos 1

desarrollo de la biología y de la medicina, permiten un amplio optimismo

hist6rico 2 •

En cualquier caso, sus "servicios", encaminados al

• Por lo que se refiere a la técnica (conservando por comodidad provisional la

distinción ciencia/técnica), lo que se percibe es, sobre todo, la "reificación" del trabajo humano originada por su utilización masiva en la proqucción 3 Pero también aquí, y la noción misma de progreso técnico adoptada por el lenguaje corriente así lo indica, domina el aspecto positivo: liberación por la técnica de la sirvidumbre a las fuerzas naturales. Posteriormente, la ciencia y la técnica, conjuntamente esta vez, serán interpeladas eil un tercer campo: el de que su utilización industrial implica la destrucción no reversible de los recursos naturales y del entorno, incluyendo en esta expresión todos sus matices. As{, resumiendo, hasta una época reciente, los interrogantes sobre la ciencia y la técnica se plantean exclusivamente sobre el uso que de sus resultados hace la sociedad. La reflexión y la crítica se han centrado totalmente en torno a la "buena" o ·"mala" utilización social de la ciencia y de la técnica; con la finalidad, por supuesto, de favorecer una "mejor" utilizaci611 de los descubrimientos.

Sin embargo, hoy la crítica reviste nuevos contornos.

Desde hace algunos afios, las relaciones sociales no son invocadas para cuestionar el uso que se hace de la ciencia y de la técnica, sino también, y esto constituye lo específico de las modalidades actuales del planteamiento, para cuestionar:

• Por una parte, la neutralidad de la técnica como objeto material poseedor de características particulares, que hasta hoy se han planteado siempre como respuestas "técnicas" a problemas, así mismo "técnicos", planteados por su concepción

• Por otra parte, profundizando más, se cuestiona la lógica según la cual el

desarrollo científico-técnico se lleva a cabo; una serie de nuevos problemas han surgido: desarrollo desigual de las diferentes disciplinas, legitimidad de los límites entre ciencias afines, desigual desarrollo tecnológico p.(ra niveles similares de elaboración de los diferentes cuerpos teóricos, carácter esotérico e hiperformalizado

de las proposiciones y del razonamiento científico, etc.

l. Pierre Curie declaraba, ya en 1903, en su alocución por Ja recepción del Premio Nobel:

"Es concebible que, en manos criminales, el radio puede llegar a ser muy peligroso, y podemos preguntamos si Ja humanidad gana algo conociendo los secretos de la naturaleza, si está madura para aprovecharlos o si este conocimiento le será perjudicial. El empleo de los descubrimiento de Nobel es característico: las explosivos de alta potencia han permitido a Jos hombres hacer trabajos admirables. Son también un medio terrible de destrucción en manos de los grandes criminales que llevan a Jos pueblos a Ja guerra".

2. Como teStimonia también Ja misnia alocución de Pierre Curie que prosigue: "Soy de los

que piensan con Nobel que Ja humanidad sacará más bien que inal de Jos nuevos

descubrimientos".

3. Esta corriente es constante de A. Smith a G. Friedmann.

Simultáneamente se refuerza el interrogante, no sólo sobre la utilización social, sino también sobre,, la explotación ideológica, en sentido amplio, de las teorías científicas y de los científicos mismos en debates cuyo contenido po/{tico es manifiesto. Tal es el caso del viejo debate sobre el materialismo que resurge, como una serpiente de mar, con cada descubrimiento científico de alguna importancia.

Este resurgimiento y este nuevo planteamiento, así como la reflexión del

ha tenido que transcurrir hasta su formulación, es para

nosotros incomprensible sin recurrir a un resumen -aunque sea breve y esquemáti- co- de las críticas formuladas desde el marxismo.

Desde Marx, y hasta una época reciente, se ha mantenido, sobre todo partiendo de la crítica de la economía política la estrecha relación entre capital, maquinismo y división del trabajo (la eterna 4.ª sección del Libro 1 cien veces reproducida, debidamente reducida a sus "páginas esenciales"). Es decir, resumien- do, que se ha retenido sobre todo las tesis llamadas del "trabajador alienado" por la ciencia y la técnica.

Sobre la ciencia propiamente dicha -a pesar de los desarrollos que irnpregman toda su obra, a pesar de Materialismo y Epiriocriticismo de Lenin- poca cosa. Prácticamente nada. Hasta lo que Althusser y algunos otros han mostrado -desde el

lado de la filosofía- sólo lo que Marx contenía ya de una teoría materialista de la

producción de conocirnientos 4 • Este silencio del pensamiento marxista

explica sino en función de dos acontecimientos que han tenido lugar en el

marxismo.

l. El primero afecta a las formas y condiciones en las que después de Lenin, se ha efectuado la continuación de la crítica.

El lissenkismo, las lamentables tesis sobre el carácter burgués de la genética mendeliana o de la teoría de los quantas -que constituyen la segunda etapa de la crítica- son capaces de explicar la prudencia, léase silencio, en la que la crítica marxista se ha encerrado. "Ciencia burguesa/ciencia proletaria: alta bandera ondeando en el vacío" dice Althusser en tono autocrítico. El problema es que, al arriar.la bandera, solo se ha dejado el vacío.

Sin embargo, el lissenkismo citado no es, a nuestro entender, capaz por sí solo de explicar el vacío de la crítica marxista; Incluso suponiendo que el razonamiento sobre la ciencia se haya hecho imposible, hay que explicar todavía el silencio.sobre la tecnica, crítica que, más próxima al "proceso real" de producción, habría debido desarrollarse con anterioridad_ Nos parece que la razón .de este silencio hay que buscarla en los principios y la política llevada a cabo en la Uni6n Soviética para la

no se

larguísimo período que

4. Para una exposición detallada de este punto, ver S. Karsz, Théorie et Politique: Louis Althusser, Fayard, 1974.

edificación del socialismo, sobre todo durante el período llamado estaliniano.

2. La construcción del socialismo por etapas: en primer lugar las bases materiales, a continuación las "superestructuras", contenía en gérmen la idea de un núcleo compacto, racional, de la industrialización (sea socialista o capitalista). Este nucleo compacto es el formado por un complejo coherente de máquinas y de técnicas de producción del que no se concebía que pudiera revestir formas diferentes. En un terreno teórico como éste, la idea de poner en cuestión la "neutralidad" de la técnica tenía, como es fácil comprender, muy pocas oportunidades de desarrollarse 5 •

Si, pese a todo, puede adivinarse el perfil de un tercer movimiento se debe, a nuestro entender, a que la Revolución Cultural China, y el debate teórico que ha suscitado, permite, evitando las trampas del lyssenkismo, retomar, desplazándolas, las posiciones de partida de la crítica y también por tanto, su objeto:

-Nunca más la catastrófica disyuntiva ciencia burguesa/ciencia proletaria, sino dos problemas radicalmente diferentes y planteados en otro terreno:

• Elaborar una crítica del desarrollo científico que se proponga abordar cómo

las ciencias se crean sólo en lucha con formaciones discursivas en las que la ideología tiene un lugar importante.

• Frente a una lógica capitalista de acumulación de capital que imprime

características específicas al proceso de producción de conocimientos científicos y técnicos, poner en marcha una vía diferente -es decir un proceso diferente- basado, no en la división de trabajo y la especialización cada vez más acusada de técnicas altamente cualificadas, sino en la iniciativa de los trabajadores directos y su

colaboración con técnicos y expertos en el trabajo de concepción y experimenta- ción científica. Esto es, en una estrategia de lucha por abolir la separación entre trabajo manual y trabajo intelectual.

Finalmente, cuestionar no solo la utilización capitalista de la técnica, sino

mostrar que la técnica en su materialidad misma (como herramientas y máquinas) lleva la impronta de las relaciones sociales. en y bajo las cuales ha sido concebida.'

Un nuevo campo se abre así a la critica 6 • Es el que, en nuestra opinión, caracteriza las modalidades actuales del cuestionamiento de la ciencia y la técnica. Se ve, pues, que, si el tema de una interrogación crítica sobre la ciencia y la técnica no es nuevo, las cuestiones planteadas y sobre todo la base en la que y desde la que se plantean, han sido singularmente tranformadas.

5. Queda por precisar -aquí es imposible hacerlo- qué tipos de articulaciones pueden establecerse entre el lissenkisrrio, tal y como se ha desarrollado, y la práctica de la construcción de las "bases materiales del socialismo."

· -

Pero, sin duda, las cosas no son sencillas. Y esta situación, que es la de comienzos de los años 70, se ha transformado ya claramente. Es evidente que este esfuerzo de crítica del desarrollo científico y técnico, llevado a partir de posiciones que, para simplificar, calificaremos de "materialistas", está ya recubierto por una contracorriente que se alimenta en las fuentes más seguras del oscurantismo, que se lee en la prensa, la diaria y la otra, llamada especializada. No es otra cosa que el

Retorno de los Brujos, o de los horóscopos. hechos con ordenadores Campos Elíseos.

Hay razones para esto. Y sólidas. No es casual que algunos de los más prestigiosos físicos modernos hayan podido -monetizando su Nobel- llegar a consejeros (muy) especializados del Pentágono. Artífices o cómplices activos de la defoliación y del genocidio "científico" de un pueblo de campesinos. Sin llegar hasta estos ejemplos extremos -pero ¿lo son realmente? - hay que admitir, nos guste o no, que toda nuestra vida cotidiana está "cientifizada" decidida fuera de nosotros. Esto no es cierto solamente para el obrero -de la industria química por ejemplo- que se encuentra a los 30 años con las manos y los ojos abrasados por la manipulación constante de mezclas de las que ignora todo; comienza a serlo para cada uno de nosotros.

De aquí nacen nuestros consumidores de alimentos macrobióticos y, en el seno de los países más "desarrollados", la huida a esos paraísos ecológico-naturales que han llegado a ser Ardéche o Lozére, tierras de pobreza y de éxodo, promovidas ahora al rango de nuevas Américas. Movimientos de defensa y que, ~i7rtamente, manifiestan a su manera un rechazo. Pero con ellos y en tomo a ellos se organiza la desconfianza. Desconfanza que rec]laza todos los argumentos. Que yerra más de una vez el blanco de sus iras. Que alimenta por- tanto -sin quererlo- la vuelta a cierto irracionalismo que sí sabe muy bien adonde va. Y que siempre aparece mezclando con las fuerzas políticas y económicas más retrógradas que están en el origen mismo de las "barbaridades" que aquellos rechazan.

Tanto es así que L 'Humanité ha decidido tener en 1974 su última "fiesta" bajo el signo de la Ciencia misma y de su defensa. Dotada de un stand permanente, no era el menor de los espectáculos ofrecidos a la contemplación de los obreros llegados de los cuatro rincones de Francia. Lo más triste del asunto es que esta vez

6. No carece de interés señalar que, al menos sobre dos de las cuestiones planteadas por la GRCP, Occidente tiene pendientes problemas análogos. Con ocasión de los debates sobre recomposición de las tareas indu~i:riales, vemos afumar:

- por una parte (plan Scalom U.S. "Democracia industrial en Noruega") la importancia de la asociación de los trabajadores directos con los técnicos e investigadores científicos en el trabajo de concepción de nuevos bienes de equipo;

- por otra parte (teoría de la unidad de producción como "sistema socio-técnico") la idea del carácter "flexible" de la tecnología, que debe ser concebida de forma diferente para permitir la ejecución de un trabajo no tan parcializado, sino recompuesto.

en los

el espectáculo se daba en nombre del comunismo.

sociedades

capitalistas desarrolladas, la crítica de las formas y modalidades que reviste la

aplicacióntecnológica de la ciencia debe proseguir, no debe ya efectuarse desde cualquier punto de vista.

· Por nuestra parte creemos que hay otras, y mejores, cosas que hacer que -ante -1a contracorriente señalada- dedicarse a una defensa pura y simple de la Ciencia y de los científicos. Hay que decidirse, ¡el siglo XIX ha muerto! Y el campo abierto por la "crisis" del ámbito científico y por el cuestionamiento de una forma determinada de separación entre el trabajo manual y el trabajo intelectual, no debe ser abandonado. Demasiados cambios -y de importancia primordial- dependen de ello.

Si bien este libro se inscribe en un movimiento de reflexión de cierta envergadura -y del que es preciso fijar los contornos-, se propone objetivos limitados y bien determinados. Partiendo de la economía política, tiene por objeto central los cambios tecnológicos habidos, desde la Segunda Guerra Mundial, en la producción de mercancías. Aún más, este trabajo querría ser una aportación, en el sentido de que se dedica más a plantear problemas, a cuestionar la llamada "revolución científico-técnica", que a aportar respuestas definitivas, cerradas en ellas mismas.

Precisando más todavía, lo que nos proponemos analizar, es la noción de técnica y de "progreso" técnico. Quién la produce, cuáles son las condiciones de su incorporación a la producción de mercancías, qué modificaciones reales -más allá de las verbales de las que estamos saturados- introduce en el proceso de trabajo y en las condiciones' de funcionamiento del modo capitalista de producción. Resumiendo, este libro intenta analizar la técnica y la ciencia como un proceso ligado al proceso de valorización del capital. Para lograr ésto, las actividades de investigación y concepción son enfocadas a partir del lugar qye: ocupan en la división del trabajo. Hay que precisar que esto significa que, la técnica, más que la ciencia, será el objeto de este ensayo. De aquí el título "Capital, técnica y ciencia". La "ciencia" no será tratada sino en la "forma" en que interviene en la producción de mercancías: como aplicación tecnológica.

La tesis central de este libro es que la técnica, particularmente de producción, lleva la Impronta y la marca de las relaciones (capitalistas) de producción en las que y bajo las que ha sido concebida. Que, en este sentido, no es "neutra". Esta tesis conduce a una serie de consecuencias teóricas y prácticas que son enunciadas y examinadas.

Se

habrá

comprendido

adonde

queríamos

llegar.

Si

en

las

El primer ensayo que compone este libro: "Capital, técnica y ciencia" consta de tres capítulos.

El primero está consagrado al análisis de las principales tesis relativas a la revolución científico-técnica y a su crítica. Este trabajo constituye para nosotros uná-especie de punto de partida. Es válido, sobre todo, en tanto que nos permitirá -como "ejemplo negativo" podríamos decir- obtener los medios para proseguir nuestra investigación sobre otras bases, diferentes de las que predominan en prácticamente todos los estudios dedicados al análisis de las modificaciones introducidas por las modernas técnicas en la producción de mercancías.

El segundo capítulo intenta examinar las actividades de investigación y concepción desde el punto de vista del lugar que ocupan en la división capitalista del trabajo. Se dedica a localizar quién produce los conocimientos científicos y técnicos y en qué condiciones, formulando la hipótesis de que esta investigación puede permitir que estas actividades aparezcan bajo un nuevo aspecto.

El tercer capítulo se dedica a enunciar ciertas condiciones que, en el curso de su valorización, pone el capital a la incorporación de las técnicas "disponibles".

El segundo ensayo "Fábricas y universidades de fábrica en China después de la revulución cultural" ha sido redactado a continuación de una estancia en la República Popular China. Consagrado al análisis de la formación de técnicos y al lugar que ocupan en la división del trabajo en el seno de las unidades industriales de producción, viene de alguna forma a precisar "plenamente" algunas de las cuestiones surgidas y planteadas en el primer texto.

Una última precisión: en lo esencial, el primer ensayo presentado en este libro fue terminado en 1972. Para la presente edición he efectuado algunos retoques y ampliaciones.

Finalmente, querría expresar mi agradecimiento a todos los profesores y amigos que me han ayudado a lo largo de este trabajo.

PRIMER ENSAYO

CAPITAL, TECNICA Y CIENCIA

1. LA REVOLUCION CIENTIFICO-TECNICA. CRITICA DE UN CONCEPTO.

Desde su primera edici6n en 1966 (50.000 ejemplares vendidos solo en Checoslovaquia) el libro de Richta, La civilización en la encrucijada 1 es un éxito. Lo que hacía de él un libro importante y esperado -como ha demostrado el tiempo transcurrido- era su aparici6n en una doble coyuntura, en una doble circunstancia.

Un libro importante. Abordamos aquí el primer nivel de esta conyuntura. Aquel cuyos contornos aparecen perfilados por lo que se ha dado en llamar la "primavera de Praga". Obra colectiva y pluridisciplinaria, encargada por la Academia de Ciencias checoslováca, La civilización en la encrucijada constituye un momento importante de la ofensiva dirigida -en el plano ideológico- por los "dubcekianos" para preparar la lucha política abierta de la primavera de 1968. Por esto es un libro importante. Con Ota Sik, Richta es sin duda uno de los "reformadores" checos que ha adquirido, y rápidamente, renombre internacional.

Sería un error considerar La civilización en la- encrucijada como un acontecimiento puramente "checoslovaco". La acogida dispensada a su obra en el Occidente capitalista es el mejor índice. Richta es también -y este es el segundo aspecto de la coyuntura en la que surge- uno de los "teóricos" (si no el teórico por excelencia) más consecuente con Jos cambios que el mundo capitalista busca, por su parte, registrar y analizar, por medio de la expresi6n revolución científico-técnica (en adelante RCl). Mejor aún, hace de la noción, vaga todavía, un concepto, proponiendo una interpretaci6n global, coherente y sistemática de las transforma- ciones introducidas .en la vida económica por el desarrollo de la aplicación tecnológica de la ciencia, sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial. Viene así a ocupar el puesto que un gran movimiento de análisis e investigación preparaba 2 • Por esto La civilización en la encrucijada era un libro esperado. Con Richta, la noción de RCT adquiere un status en el análisis de las "sociedades modernas" que no perderá. Richta ha pasado a ser una referencia obligada para

l. R. Richta. La Civilisation au carrefour, Anth{opos, 1969, Ed. Du Seuil, 1974. Hay traducción española: La civilización en la encrucijada, Ed. Ayuso, Madrid.

2. !Sobre la importancia de este movimiento no hay mejor indicador que la bibliografía que él

mismo y sus colaboradores han cultivado al milximo y a la que se refieren constantemente. Ver

las numerosísimas notas de La civilización en la encrucijada.

quien se interesa por las relaciones entre ciencia e industria. A la crítica de la nodón de RCT están consagradas algunas de estas páginas. Con anterioridad intentaremos describir, lo más exactamente posible, lo que nos

parece esencial de las "tesis" que, cuidadosamente expuestas en Richta, constituyen -aunque sea implícitamente- esa referencia "obligada", de la que hemos hablad.o, para los autores que tratan de la RCT. De aquí, el plan adoptado:

J. Lo esencial de la RCT concentrado y expuesto en 3 tesis. A lo que

seguirá una:

2.

Crítica del concepto a partir de los textos de Marx a los que Richta se

refiere.

l. Lo esencial de la RCT

En lo que concierne a la delimitación precisa de lo que es la RCT (su contenido, sus contornos y su significación histórica), lo esencial de lo que Richta expone puede reducirse a 3 tesis. No pretendemos de ninguna forma que todo Richta está contenido en estas 3 tesis, ni tampoco que acá o allá no se encuentren, en esta obra amplia y difícil que es La civilizacion en la encrucijada, algunas indicaciones que orienten hacia una comprensión más matizada de tal o cual idea. Sin embargo, las tres tesis que vamos a enunciar -en detalle, citándolas ampliamente- reflejan bien, a nuestro entender, lo esencial. Además, en ninguna parte (ni antes ni después de Richta) se encuentra una exposición de la RCT suficientemente sistemática. Hemos hablado de referencia obligada. ¡Merece pues alguna atención!

Tres proposiciones pueden resumirlas 3 tesis anunciadas. Helas aquí:

Tesis núm. 1: Nuestra época es testigo del advenimiento de la RCT, que sustituye a la Revolución ir11I 1 1strial (en adelante RI); desde el punto de vista de los principios que rigen la producción, esta sustitución es también la del PRINCIPIO MECANICO por el PRINCIPIO AUTOMATICO.

Tesis núm. 2: En su esencia, la RCT consiste en el hecho de que se establece una NUEVA RELACION entre CIENCIA e INDUSTRIA, haciendo de la ciencia una Fuerza Productiva (FP) directa e incluso la FP decisiva.

Tesis núm. 3: Esta introducción de la ciencia en la producción tiene como consecuencia introducir una NUEVA RACIONALIDAD en el proceso de trabajo, el "crecimiento" qe las sociedades y las leyes de evolución de la humanidad. Finalmente, al margen de las tesis mismas, una palabra sobre el método de Richta. Según su propia confesión:

"La única vía.que nos permite tratar conceptualmente los cambios en la base de la civilización es preparar modelos teóricos que representen las formas

"puras" de la estructura y dinámica de las FP

"

(pág. 19/XXXIX 3 ).

Sobre esta consideración, la del modelo y la forma pura habremos de volver porque, aplicado a las ciencias sociales, el método de los "modelos" y de las "formas puras" tiene una historia 4 a la que, llegado el momento, será útil referirse para apreciar la andadura de Richta y sus resultados.

Planteado esto, veamos las tesis en detalle.

1.1. Tesis núm. 1: El paso de la Rl a la RCT Del principio mecánico al principio automático.

De entrada, Richta afirma muy claramente que las transformaciones en curso no son simples "cambios superficiales" sino que Jo que tiene lugar en la RCT son "mutaciones cualitativas revolucionarias". Resumiendo: en primer lugar, se trata de una revolución que -como veremos- abre un "nuevo periodo histórico". Revolución: veamos, en primer lugar lo que r~sulta superado.

1.1.1. La RI: principio mecánico y trabajo alienado 5

"Nos encontramos en las últimas etapas de la civilización, que ha estado vigente en los dos últimos siglos" (pág. 25/2).

Tres elementos caracterizan esta "civilización" 6 :

a. Su "base", es la "gran producción industrial en masa" (GPlM, pág. 25/2); organizada en torno a "máquinas, líneas de máquinas, cadenas mednicas y, junto a ellas, el ejércí:to de obreros que las sirven" (pág. 25/2). La RI, explica Richta, ha revestido diferentes formas concretas, pero su "esencia" es, como es natural (para una esencia), permanente: consiste "en un contínuo cambio de los instrumentos de trabajo" (pág. 25/2): hay que entender en esto tmicamente de los instrumentos de trabajo. b. Si bien, y este es el punto central, la "síntesis" hecha por Richta es que todos estos conjuntos, a través de su evolución y su diversidad, están regidos por un

3. Las referencias están sacadas de dos ediciones de La civilización en la encrucijada: en

primer lugar (primer número) a la edición del bolsillo de Seuil (colección "Politique"), rlespués a la edición Anthropos. Mientras no se diga lo contrario soy yo (BC) quien subraya.

4. Historia que, con Max Weber, señalémoslo ya desde ahora, se confunde con la de la

utilización del concepto de racionalidad de que Richta hace uso.

princ1p10 único: el princ1pzo mecamco: "La máquina herramienta que ha descompuesto y asumido las operaciones de la mano del hombre, la máquina motriz que libera aI hombre del arrastie, la transmisión mecánica; he aquí lo esencial de los elementos y etapas del nacimiento del principio mecánico" (pág. 25/3 subrayado por el autor R.R.).

c. En cuanto al "factor humano" -puesto qÚe: .Richta adopta como método

separar el análisis de los elementos humanos y siicfales- lo ql!e le caracteriza en la RI es que el hombre "es el fundamento principal directo de la produt'Ción",

pero solamente en la medida en que "sirve a las máquinas", que le han desposeido de toda inteligencia "creadora". El trabajo está alienado. Esta es, a grandes rasgos, la época que hasta ahora hemos vivido. Aunque subsisten rasgos profundos y algunos elementos de este "modelo", estamos entrando en una nueva época, la de la RCT, de la que también podemos destacar los principales rasgos.

1.1.2. La RCT, principio automático y liberación del factor humano

Con la RCT -se ha dicho- se instaura nada menos que una "estructura y una dinámica nuevas de las fuerzas productivas·de la vida del hombre" (pág. 27 /4). "Estructura y dinámica nuevas de las fuerzas productivas": ¿De qué se trata?

a. En cuanto a su "base técnica" puede decirse que Richta es perfectamente

claro:

"Entre el hombre y la naturaleza ya se interpone, no solo el instrumento o medio de trabajo, sino toda una técnica autónoma de producción en la que se encuentra sintetizada, de una u otra forma, la interacción del medio y del objeto, en forma de estructura y dinámica interna del modelo" (pág. 28/5).

De aquí se desprende que, a diferencia de la Rl que no ha transformado nunca sino el medio de tfábajo, la RCT implica una revolución simultánea del

5. Retomamos conscientemente el calificativo de trabajo "alienado". Richta usa también "reificado". Como sabemos este concepto es central en un pensamiento: el humanismo que, con el desarrollo del maquinismo, conoce, bajo formas nuevas, un nuevo auge. 6. Para la exposición de los elementos que caracterizan tanto la RI, como la RCT, adoptaremos un mismo esquema, el mismo que Richta utiliza; a saber: 1) su base técnica, 2) el "principio" que la mueve, 3) el lugar del hombre (del "factor humano") en este conjunto.

7. De forma significativa Richta titula el capítulo siguiente, el dedicado a la "esencia" de la

RCT: "La unidad de las transformaciones de la tecnología, de los materiales y de las fuentes de energía" (p. 29/7).

8. "Se estima en general que, a finales de este siglo, el principio automático dominará en la

gran mayoría de la producción industrial en masa, transformará toda la estructura de la población actual" (p. 33/12).

medio y del objeto de trabajo, así como de la relación existente entre medio y

objeto 7 Esta es la "interacción"

Por lo que respe<l'l:a a la "gran producción industrial en masa'', base fundamental de la RI, parece claro 8 que se transforma simplemente en "gran producción automática en masa".

b. Planteado esto, resulta evidente que, al igual que el principio mecánico ha caracterizado todo el período de la RI, a partir de ahora el que destaca y asegura su supremacía es "el principio automático".

que, según Richta, realiza una nueva "síntesÍs".

"La

natural, tecnificado, impuesto y asimilado -y-por ello regulable- por el

en el más amplio

síntesis del proceso

originalidad

(de

la

RCT)

consiste en lograr la

hombre; en asegurar el triunfo del principio automático

sentido de la palabra (cualquiera que sea la base tecnológica concreta) (pág.

28/5).

Podemos ahora repasar las principales dimensiones del principio automático. Se denominan "cibernización" (pág. 30/8). "quimización" (pág. 31/9) y "nucleari- zación" (pág. 32/10) de la vida 9 • Dediquémosles algunas líneas:

-Lacibernización alcanza niveles sucesivos. Su forma más elemental: "los palpadores {"órganos sensoriales artificiales") eliminan los últimos vestigios de manipulación humana" (pág. 30/8). Más elaborados, •·zas centros de control y autodirección" se transforman "en un sistema-reflejo técnico ("sistema nerviso") capaz de responder a un estímulo, y que solo exige una dirección externa ejercida con la ayuda de aparatos especiales (pupitre de mando)" (pág. 30/8). Finalmente "la automatización alcanza su tercera etapa cuando la calculadora ("cerebro técnico"), en tanto que nuevo dominante interno (! ), se hace cargo de la producción contínua en toda su amplitud" (pág. 30/8).

-La quimización es la segunda gran revolución provocada por la RCT. Aquí lo esencial es "que libera al hombre de la limitación que supone un número restringido de materias primas naturales con cualidades inmutables, reemplazándola por un amplio abanico de materias sintéticas, cuyas cualidades han sido determinadas

intencionadamente" (pág. 31/10). "Los productos químicos

ofrecen infinitas

posibilidades a las aplicaciones científicas y son particularmente aptos para los

tratamientos automatizados". Cibernización y quimización acumulan de esta forma sus efectos, engendrando esa "nueva dinámica de las fuerzas productivas" de la que habla Richta.

9. "Nuclearización" este último neologismo lo hemos acuñado

nosotros mismos. Richta

habla solo de los "efectos revolucionarios" de la liberación y utilización de energía nuclear.

- Por parte de las fuentes de energía, la revolución no es menor puesto que "la explotación de la energía nuclear parece ofrecer recursos energéticos ilimitados, liberados por la aplicación del principio automático (-una vez más, efectos acumulados- B.C.) que aparece aquí como una necesidad técnica" (pág. 32/10). "Parcial" o "total" (pág. 32-33/ 10-11 ),la automatización es, de ahora en adelante, la característica de nuestra época.

c. Todo esto demuestra suficientemente el nuevo lugar y el nuevo papel del "factor humano" en la RCT.

Mientras que en la RI el ejército de obreros se limitaba a "servir" a las líneas o

a las cadenas de máquinas, el auge

del principio automático coloca al hombre "al

margen" de la producción directa. En efecto, "las consecuencias de la RI y las de fa RCT son totalmente contrarias para el factor humano" (pág. 34/14, subrayado por el autor R.R.). "La automatización transforma la actividad humana en una modalidad de trabajo complejo, al margen de la producción directa y similar a la del

técnico o a la del ingeniero" (pág. 34/15). Así el hombre adquiere un "nuevo lugar en el mundo de las fuerzas productivas" y, por consiguiente, "un nuevo lugar en

general" (pág. 34/16). Mejor aún: el proceso es dialéctico dado que, por una parte,

la RCT augura "trabajo complejo" y, por otra, no puede desarrollarse plenamente

sino mediante "el desarrollo integral" del hombre y de "sus posibilidades creadoras" (pág. 34-38/15-19).

He aquí, pues, esquemáticamente -dado que solo hemos retenido lo cómo se manifiestan las contradic.ciones entre la era que termina y la que

esencial:

está naciendo. Es posible un rápido cuadro de estas contradicciones:

RI

Base técnica

GPIM Contínua transformación de los ins- trumentos de trabajo.

Principio mecánico

trabajo desmenuzado, descompues- to por las máquinas máquina motriz transmisión mecánica

RCT

Base (técnico )-científica

producción automática en masa Contínua transformación de los ins- trumentos de trabajo, del objeto de trabajo y de la "interacción" entre instrumentos y objeto •.

Principio automático

las máquinas realizan la "síntesis" del trabajo simple desmenuzado y del trabajo complejo. "máquinas cerebro" que regulan de

forma "autónoma" toda la marcha de la producción.

"Factor humano"

"Factor humano"

el hombre alienado es esclavo de la máquina; trabajo cosificado

el hombre está "al margen" de la producción directa, encargado de tareas "complejas" de ingeniero o

de "técnico" dominador del maquinismo, flore- cimiento de su capacidad creadora.

Principales contradicciones entre la RI y la RCT (recogidas en la tesis núm. 1)

Más allá de estas tansforrnaciones, y más importante que ellas, está lo que,

estas

para Richta, constituye el fondo de la cuestion: a la vez origen de transformaciones y principio de donde proceden: el nuevo papel de la ciencia.

1.2. Tesis núm. 2: La esencia de la RCT, el nuevo papel de la ciencia

Se trata ahora de considerar un terna que impregna la casi totalidad de la obra y es probablemente la tesis central de Richta. Lo que sostiene todo el edificio de la RCT. Ciertamente, Richta no es el único, en los años 60, en destacar el nuevo papel de la ciencia. Propiamente hablando, en nada es un "innovador"; donde hay que buscar el interés de su obra es en la reconstrucción de conjunto a la que procede. Lo que nos interesa aquí es comprender la forma específica en la que, en el marco del edificio general de la RCT, enfoca el nuevo papel de la ciencia. Poner en evidencia la concepción de la ciencia y del desarrollo científico-técnico a la que, de forma explícita ó implícita; hace referencia; nos será muy útil en lo sucesivo para apreciar el conjunto de resultados a los que llega.

Se puede explicitar esta tesis reduciéndola a dos elementos principales -perfectamente solidarios y que únicamente vamos a separar para mayor claridad en la exposición- que son.

1. La ciencia es una fuerza productiva y es además la FP "decisiva".

2. La aplicación tecnológíca de la ciencia transforma los procesos de trabajo

en procesos "científicos".

1.2.1. La ciencia como FP directa y, además, FP decisiva

Existe una antigua polémica en la literatura econ6mica (marxista y no marxista) sobre el tema de si la ciencia es o no una fuerza productiva "directa" 10 • ¡No nos preocupa! No pretendemos reabrir este debate. Nos limitaremos a lo que nos parece fundamental, y en Richta solamente. Lo que interesa es el sentido exacto en el que Richta desarrolla esta tesis. En pocas palabras, para él, decir que la ciencia es una FP "directa" no significa únicamente:

-Que la ciencia es una fuerza productiva, es decir que su aplicaci6n a la industria comporta grandes avances de la productividad del trabajo, de la producción de mercancías cada vez a mayor escala, e igualmente, utilizando las propiedades particulares de la materia (o la preparación sintética de cuerpos o compuestos nuevos), de la producción de nuevos valores de uso.

-Que la ciencia extiende su ámbito de aplicación a sectores productivos cada vez más numerosós y contribuye a crear otros nuevos, acortando permanentemente el plazo entre la invención y su incorporaci6n al proceso productivo.

Porque esto no es, ni ha sido nunca, puesto en duda por nadie que se preocupe de analizar los efectos económicos de la ciencia moderna. Lo que quiere decir Richta es otra cosa. Puede expresarse con una palabra, que es a su vez un "juego" de palabras: la ciencia es una fuerza productiva "directa" en el sentido de que, con la RCT, domina "directamente" el mundo de la industria. Le impone, dice Richta, su "lógica" y su "métrica" propias (pág. 25/7). "Coloca al conjunto del proceso de producci6n, de pripicio a fin, sobre una base racional de ecuaciones y algoritmos" (pág. 37 /18). Estructura y reestructura bajo su autoridad, según su

propia racionalidad (se trata de la palabra clave a partir de la cual se organiza la reconstrucción de conjunto de Richta; volveremos sobre ello), los diferentes procesos de trabajo y sus articulaciones específicas. Su área de aplicación es

"La industria en su conjunto pasa a ser la aplicaci6n tecnol6gica de la (pág. 37/18).

"universal"

ciencia

De esta forma, las relaciones entre ciencia e industria son concebidas sin contradicciones, como un juego entre secciones ("científicas" e "industrial") de un gran laboratorio único en el que las realizaciones se fecundan mutuamente:

"Nuevos aspectos de la ciencia entran en juego y asumen directamente una función productiva'· 1 1 ( ••• ). A la. inversa, nuevos sectores se transforman sin cesar en cienciasexpenmeñ.tales" (pág.-38/19)

10. Sin que, por otra parte, se precise con suficiente cuidado lo que se entiende -en las diferentes concepciones- por FP y FP "directa". 11. Señalemos de paso que Richta no dice "función directamente productiva" sino la ciencia asume directamente una función productiva. Con este juego de palabras, como hemos dicho, Richta del{[Jlaza el sentido habitual de la tesis relativa a la "ciencia como FP directa".

"

Por estas dos razones (su "universalidad" y el hecho de que su propia "racionalidad se imponga") le ciencia no es solamente una fuerza productiva directa, sino también la fuerza productiva decisiva: de ahora en adelante, de ella

"~epende el crecimiento de la riqueza"

y el renacer del hombre: "La ciencia pasa

a ser, cada vez más, la fuerza productiva central de la sociedad y prácticamente el

"factor decisivo" del desarrollo de las FP" (pág. 4344).

1.2.2. La transformación del proceso de trabajo en proceso científico

En efecto más importante de estos cambios es la transformación de los "procesos de trabajo en procesos científicos". ¿Qué se entiende por ésto? . Al mismo tiempo que tiene lugar la "cientifización de la industria", y a

medida que la ciencia se comporta directamente como FP, la aplicación tecnológica de la ciencia pasa a ser la ley y la norma que preside la organización de los antiguos procesos de trabajo. Estos pasan a ser procesos "científicos". En la medida en que "el impulso de la técnica elimina la fuerza física y mental limitada del hombre de la "

producción directa

producción una unidad técnica interna (subrayan-

do de Richta), base del desarrollo espontáneo de la producción". "Unidad técnica

interna", no pude decirse más clamente.