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EXTRAÍDO DEL

Pequeño manual de indulgencias para uso de los fieles


LIBER
CIUDAD DEL VATICANO

Cuanto sigue ha sido extraído del Enchiridion Indulgentiarum o Manual de Indulgencias,


publicado en el Acta Apostolicae Sedis, el 29 de julio de 1968.
La Santa Madre Iglesia, mientras recomienda nuevamente a sus fieles el uso de las
indulgencias como algo muy deseado por el pueblo cristiano a través de los siglos y aún en nuestros
días, como demuestra la experiencia, no entiende disminuir en absoluto el valor de los otros medios
de santificación y de purificación y en primer lugar, el valor de la Misa y de los sacramentos,
especialmente el sacramento de la penitencia. Tampoco quiere disminuir la importancia de aquellas
ayudas abundantes, como los sacramentales y las obras de piedad, de penitencia, de caridad. Todos
estos medios tienen en común que tanto más eficientemente causan la santificación y la purificación
cuanto más estrechamente el fiel se une a Cristo cabeza de la Iglesia y al cuerpo de la Iglesia con la
caridad. La preeminencia de la caridad en la vida cristiana está también confirmada por las
indulgencias. En efecto, las indulgencias no pueden ser alcanzadas sin una sincera conversión y sin
la unión con Dios, a lo que se une el cumplimiento de las obras prescriptas. El orden de la caridad
está entonces conservado, en el cual se inserta la remisión de las penas por la distribución del tesoro
de la Iglesia.
La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados
en cuanto a la culpa, que el fiel debidamente dispuesto y en determinadas condiciones, alcanza por
intervención de la Iglesia la cual, como ministro de la redención, dispensa con autoridad y aplica el
tesoro de la satisfacción de Cristo y de los Santos.
La indulgencia es parcial o plenaria según si libera en parte o en totalidad la pena temporal
adeudada por los pecados.
Nadie puede aplicar las indulgencias que alcanza a otras personas que aún estén vivas.
Las indulgencias, sean parciales o plenarias, pueden ser aplicadas a los difuntos a modo de
sufragio.
La concesión de una indulgencia parcial está indicada son las solas palabras “Indulgencia
parcial”, sin ninguna determinación de días o años.
El fiel que con el corazón contrito cumple una acción a la cual fue anexada la indulgencia
parcial, obtiene junto a la remisión de la pena temporal que recibe con su acción, otra remisión de
pena por intervención de la Iglesia.
La indulgencia plenaria sólo puede ser alcanzada una vez por día.
No obstante, el fiel puede alcanzar la indulgencia plenaria in articolo mortis aún si en el
mismo día ya había alcanzado otra indulgencia plenaria.
La indulgencia parcial en vez, puede ser alcanzada muchas veces en el día, salvo explícita
indicación en contrario.
La obra prescripta para lucrar la indulgencia plenaria otorgada a una iglesia o a un oratorio
consiste en la devota visita a estos lugares sagrados, recitando en ellos un Padrenuestro y un
Credo.
Para obtener la indulgencia plenaria es necesario realizar la obra indulgenciada y cumplir con
tres condiciones: 1) confesión sacramental, 2) comunión eucarística, 3) plegarias según las
intenciones del Sumo Pontífice. Se indica además, que sea excluida toda inclinación al pecado, aún
al venial.
Si falta la plena disposición o no se cumplen las tres condiciones, la indulgencia es solamente
parcial, salvo cuanto está prescripto en las normas 34 y 35 para los impedidos.
Las tres condiciones pueden ser cumplidas varios días antes o después de haber realizado la
obra prescripta. No obstante, es conveniente que la comunión y la oración según las intenciones del
Sumo Pontífice sean hechas en el mismo día en el cual se cumple la obra.
Con una sola confesión sacramental se pueden alcanzar muchas indulgencias plenarias. En
cambio con una sola comunión eucarística y una sola plegaria según las intenciones del Sumo
Pontífice se puede alcanzar una sola indulgencia plenaria.
Se cumple plenamente la condición de la oración según las intenciones del Sumo Pontífice
recitando, según sus intenciones, un Padrenuestro y un Avemaría. Queda librado a la libertad de los
fieles el recitar cualquier otra plegaria según la piedad y la devoción de cada uno.
No se puede alcanzar una indulgencia con una obra que de por sí se esté obligado a hacer por
ley o por precepto, a menos que en la concesión no se diga expresamente lo contrario. No obstante,
quien cumple una obra que le fue impuesta como penitencia sacramental, puede al mismo tiempo
satisfacer la penitencia y alcanzar la eventual indulgencia anexa a esta obra.
La indulgencia anexa a una plegaria puede ser alcanzada en cualquier lengua que sea recitada,
siempre que conste la fidelidad de la versión por declaración o de la Sacra Penitenciaría Vaticana o
por uno de los Ordinarios o Jerarquía de los lugares donde comúnmente se hable esa lengua.
Para alcanzar la indulgencia anexa a una plegaria, es suficiente con recitarla alternativamente
con otro, o seguirla mentalmente mientras otro la recita.

CONCESIONES GENERALES
a. Se concede la indulgencia parcial al fiel que en el cumplimiento de sus deberes y en el soportar las
adversidades de la vida, eleva con humilde confianza su ánimo a Dios, agregando aunque sólo sea
mentalmente, una pía invocación.
b. Se concede la indulgencia parcial al fiel que con espíritu de fe y con ánimo misericordioso, se pone
a sí mismo o a sus bienes al servicio de los hermanos que se encuentran en la necesidad.
c. Se concede la indulgencia parcial al fiel que con espíritu de penitencia, se priva espontáneamente y
con su sacrificio, de cualquier cosa lícita.

OTRAS CONCESIONES
1. Actiones Nostras (Nuestras Acciones)
Señor, previene nuestras acciones con tu gracia, sostiénelas con tu ayuda, para que cada plegaria
nuestra como cada trabajo nuestro encuentre en Ti su principio y su cumplimiento. Amén.
(Indulgencia parcial)

2. Actus virtutum theologalium et contritionis (Actos de las Virtudes Teologales y de


Contrición)
Se concede indulgencia parcial al fiel que píamente recita, con una fórmula apropiada, los actos
de las virtudes teologales y de contrición. A cada uno de los actos está concedida la indulgencia.

3. Adoratio Ssmi. Sacramenti (Adoración del Santísimo Sacramento)


Se concede indulgencia parcial al fiel que visita el Santísimo Sacramento. En cambio, la
indulgencia será plenaria si el fiel permanece en adoración por lo menos, por media hora.
4. Adoro te devote (Te adoro devotamente)
Se concede indulgencia parcial al fiel que píamente recita el ritmo “Adoro te devote” (Te adoro
devotamente).

5. Adsumus (Estamos todos aquí delante de Ti)


Estamos todos aquí delante de Ti, oh Espíritu Santo Señor nuestro, en cierto que atrapados en
nuestros pecados, pero también espontáneamente reunidos en Tu nombre.
Ven a nosotros, quédate con nosotros, dígnate colmar nuestras almas. Enséñanos lo que debemos
tratar, cómo proceder y muéstranos aquello que debemos decidir, para que con Tu ayuda podamos
en todo agradarte.
Sé el único inspirador de nuestras resoluciones, el único que las haga eficaces, Tu al solo que,
con el Padre y el Hijo, sube toda la gloria.
Tú, que amas sobre toda cosa aquello que es justo, no permitas que sea violado por nosotros el
orden de la justicia. Haz que la ignorancia no nos haga caer en el error, che la parcialidad no logre
plegarnos y que la oferta de regalos o consideraciones hacia las personas no nos corrompa.
Únenos eficazmente a Ti con el don de Tu gracia, para que seamos en Tí una sola cosa y no nos
alejemos en ningún modo de la verdad. Y ya que estamos reunidos en Tu nombre, haz que en cada
cosa nos atengamos a la justicia suavizada por la caridad, para que aquí abajo ningún pensamiento
nuestro nunca se aleje de Ti y en la otra vida, por haber procedido bien, consigamos el premio
eterno. Amén.
Esta oración, que se suele recitar antes de una sesión de estudio de interés común, está
enriquecida con indulgencia parcial.

6. Ad te, beate Ioseph (A ti, oh! beato José)


A ti, oh! beato José, acudimos afligidos por la tribulación, e invocamos tu patrocinio llenos de fe,
junto con el de tu santísima Esposa. Ea, por aquel sagrado vínculo de caridad que te unió a la
Inmaculada Virgen Madre de Dios y por el amor paterno que tuviste al Niño Jesús, te pedimos que
mires con ojos benignos la querida heredad que Jesucristo compró con Su sangre; y con tu poder y
ayuda, socorre a nuestras necesidades. Protege, oh! proveedor Custodio de la divina Familia, la
prole elegida de Jesucristo; aleja de nosotros, oh! Padre amantísimo, la peste de los errores y de los
vicios que enferma al mundo; asístenos propicio desde el Cielo en esta lucha contra el poder de las
tinieblas, oh! nuestro fortísimo protector; y como un tiempo salvaste de la muerte la amenazada
vida del Niño Jesús, defiende ahora la santa Iglesia de Dios de las hostiles insidias y de toda
adversidad; y cubre a cada uno de nosotros con tu continuo patrocinio, para que con tu ejemplo y
con tu continuo socorro podamos virtuosamente vivir, piamente morir y conseguir la eterna
beatitud. Amén.
Indulgencia parcial.

7. Agimus tibi gratias (Te damos gracias)


Te damos gracias por todos tus beneficios, Dios Omnipotente, que vives y reinas por los siglos
de los siglos. Amén. Indulgencia parcial.

8. Angele Dei (Ángel de Dios)


Ángel de Dios, que eres mi custodio, ilumíname, custódiame, rígeme y protégeme, ya que te fui
confiado por la Piedad Celestial. Amén. Indulgencia parcial.
9. Angelus Domini (El Ángel del Señor)
El Ángel del Señor anunció a Maria
Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo
Ave Maria…
He aquí a la esclava del Señor
Hágase en mí según tu palabra
Ave María…
Y el Verbo se hizo carne
Y habitó entre nosotros
Ave María…
Ruega por nosotros Santa Madre de Dios
Para que seamos dignos de las promesas de Nuestro Señor Jesucristo
Oremos: Dígnate Señor, infunde tu gracia en nuestras almas, ya que, habiendo conocido por el
anuncio del Ángel la Encarnación de Cristo Tu Hijo, por su pasión y por su cruz alcancemos la
gloria de la resurrección. Por Cristo Señor Nuestro. Amén.
Durante el tiempo pascual
Reina del Cielo, alégrate, aleluya,
Ya que Aquel que llevaste en tu seno, aleluya
Resucitó como dijo, aleluya
Alégrate Virgen María, aleluya
Porque el Señor en verdad ha resucitado, aleluya
Oremos: Oh! Dios, que te has dignado alegrar al mundo con la resurrección de Tu Hijo Nuestro
Señor Jesucristo, concede, te rogamos, que por los meritos de su Madre la Virgen Maria, podamos
alcanzar los goces de la vida eterna. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.
Se concede indulgencia parcial al fiel que píamente recita estas oraciones, según la
diversidad del tiempo litúrgico.
Según una loable costumbre, estas oraciones se suelen recitar a la mañana, al mediodía y al
atardecer.

10. Anima Christi (Alma de Cristo)


Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
Oh! mi buen Jesús, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me separe de Ti.
Del enemigo maligno, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti,
Para que con tus Santos te alabe,
Por los siglos de los siglos. Amén
Indulgencia parcial.

11. Basilicarum Patriarchalium in Urbe visitatio (Visita de las Basílicas Patriarcales de Roma)
Se concede indulgencia plenaria al fiel que piadosamente visita una de las cuatro Basílicas
Patriarcales de Roma y allí recita un Padrenuestro y un Credo:
en la fiesta del Titular
en cualquier domingo u otra fiesta de precepto
una vez al año, en otro día, a elección del mismo fiel.

12. Benedictio Papalis (Bendición Papal)


Se concede indulgencia plenaria al fiel que devotamente recibe, aún sólo por medio de la radio,
la Bendición impartida por el Sumo Pontífice “Urbi et Orbi”.

13. Cœmeterii visitatio (Visita al Cementerio)


Al fiel que devotamente visita el cementerio y ruega, aunque sea sólo mentalmente, por los
difuntos, se le concede indulgencia, aplicable sólo a las almas del Purgatorio. Desde el l° al 8 de
noviembre, esta indulgencia será plenaria; en los otros días, sólo parcial.

14. Coemeterii veterum christianorum seu “catacumbæ” visitatio (Visita de una “catacumba”
cristiana)
Se concede Indulgencia parcial a los fieles que devotamente visita una catacumba cristiana.

15. Communionis spiritualis actus (Acto de la Comunión espiritual)


El acto de la comunión espiritual con cualquier fórmula piadosa está enriquecido con indulgencia
parcial.

16. Credo in Deum (Creo en Dios)


Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del Cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo
Nuestro Señor, concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa Maria Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los
infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los Cielos; está sentado a la derecha del
Padre; desde allí vendrá a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia
Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne, la vida
eterna. Amén.
Se concede indulgencia parcial al fiel que piadosamente recite el precedente símbolo de los
Apóstoles, o símbolo Niceo-Constantinopolitano.

17. Crucis Adoratio (Adoración de la Cruz)


Se concede indulgencia plenaria al fiel que, en la solemne adoración litúrgica del Viernes Santo,
participe en la adoración de la Cruz y la bese.

18. Defunctorum officium (Oficio de Difuntos)


Se concede Indulgencia parcial al fiel que devotamente recite las Loas o las Vísperas del Oficio
de Difuntos.

19. De Profundis
Se concede Indulgencia parcial al fiel que piadosamente recite el salmo De Profundis (Salmo
129).

20. Doctrina Christiana (Doctrina Cristiana)


Se concede Indulgencia parcial al fiel que imparte o recibe la enseñanza de la doctrina cristiana.
Aquel que, en espíritu de fe y de caridad, imparte la enseñanza de la doctrina cristiana, puede
conseguir la indulgencia parcial según la concesión de carácter general número 11. Con esta nueva
concesión se confirma la indulgencia parcial para el que enseña y se la extiende al discípulo.
21. Domine, Deus Omnipotens (Señor, Dios Todopoderoso)
Señor, Dios Todopoderoso, que nos has hecho la gracia de comenzar un nuevo día, ayúdanos
hoy con tu poder, para que en este día no cometamos ningún pecado y que nuestros pensamientos,
palabras y obras sean siempre conformes a tu santa ley. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
Indulgencia parcial.

22. En ego, o bone et dulcissime Iesu (Heme aquí, oh! mi amado y buen Jesús)
Heme aquí, oh! mi amado y buen Jesús, que postrado ante tu santísima presencia, te ruego con el
fervor más vivo, que imprimas en mi corazón sentimientos de fe, de esperanza y de caridad, de
dolor de mis pecados y propósito de no ofenderte más; mientras yo, con todo amor y toda
compasión, voy contemplando tus cinco llagas, comenzando por aquello que dijo de Ti, oh mi
amado y buen Jesús, el santo profeta David: “Han perforado mis manos y mis pies; puedo contar
todos mis huesos” (Salmo 21, 17-18).
Se concede al fiel que piadosamente recita, luego de la comunión, la anterior plegaria delante de
la imagen de Jesús crucificado, indulgencia plenaria en cada uno de los viernes de Cuaresma y de
Pasión; e indulgencia parcial en todos los otros días del año.

23. Eucharisticus conventus (Congresos Eucarísticos)


Se concede indulgencia plenaria al fiel que participa devotamente en la solemne función
eucarística que suele hacerse como conclusión de un Congreso Eucarístico.

24. Exaudi nos (Escucha nuestra plegaria)


Señor, Padre santo, Dios Todopoderoso y eterno, escucha nuestra plegaria; manda desde el Cielo
a tu santo Ángel a custodiar, confortar, proteger, visitar y defender a los habitantes de esta casa. Por
Cristo nuestro Señor. Amén. Indulgencia parcial.

25. Exercitia spiritualia (Ejercicios Espirituales)


Se concede indulgencia plenaria al fiel que participa de ejercicios espirituales, al menos por tres
días enteros.

26. Iesu dulcissime (Jesús Dulcísimo - Acto de Reparación)


Jesús dulcísimo, cuyo inmenso amor por los hombres está pagado con tanta ingratitud y olvido,
con descuido, con desprecio, he aquí que nosotros postrados ante Ti, entendemos reparar con
particulares actos de honor tanta indigna frialdad y las injurias con las cuales, de todas partes es
herido por los hombres tu amantísimo Corazón. Sabiendo que también nosotros otras veces nos
manchamos de mucha indignidad y probando por ello grandísimo dolor, imploramos ante todo para
nosotros Tu misericordia, prontos a reparar, con voluntaria expiación, no sólo nuestros pecados,
sino los de aquellos que, errantes y alejados de la vía de la salud, se niegan a seguirte como pastor y
guía, obstinándose en su infidelidad o pisoteando las promesas del Bautismo, sacudiendo el
suavísimo yugo de Tu ley. Y mientras entendemos expiar todo el cúmulo de tan deplorables delitos,
nos proponemos reparar cada uno en particular: la inmodestia y las fealdades de la vida y del vestir,
las muchas insidias tendidas por la corruptela a las almas inocentes, la profanación de los días
festivos, las injurias de execración lanzadas contra Ti y contra tus Santos, los insultos arrojados
contra tu Vicario y el orden sacerdotal, las negligencias y los horribles sacrilegios con los que es
profanado el mismo sacramento del Amor Divino y, en fin, las culpas públicas de las naciones que
hostilizan los derechos y el magisterio de la Iglesia por Ti fundada.
Oh! pudiésemos nosotros lavar con nuestra sangre estas afrentas!
En tanto, como reparación del honor divino conculcado, te presentamos –acompañándola con las
expiaciones de la Virgen tu Madre, de todos los Santos y de las almas piadosas- aquella satisfacción
que Tu mismo un día ofreciste sobre la Cruz al Padre y que cada día renuevas sobre los altares;
prometiendo con todo el corazón querer reparar, por cuanto nos concierne y con la ayuda de tu
gracia, los pecados cometidos por nosotros y por los otros y la indiferencia hacia un tan grande
amor, con la firmeza de la fe, la inocencia de la vida, la observancia perfecta de la ley evangélica,
especialmente de la caridad y de impedir con todas nuestras fuerzas las injurias contra Ti y de atraer
a cuantos podamos a tu camino.
Acoge, te rogamos, oh benignísimo Jesús, por intercesión de la santísima Virgen Maria
Reparadora, este voluntario obsequio de reparación y consérvanos fidelísimos en tu observancia y
en tu servicio hasta la muerte con el gran don de la perseverancia, mediante el cual podremos un día
llegar a aquella patria, donde Tu, con el Padre y el Espíritu Santo vives y reinas Dios por los siglos
de los siglos. Amén.
Se concede indulgencia parcial al fiel que recita piadosamente el anterior acto de
reparación. La indulgencia será plenaria si este acto se recita públicamente en la fiesta del
Sagrado Corazón de Jesús.

27. Iesu dulcissime, Redemptor (Oh Jesús dulcísimo, oh Redentor – Acto de Consagración del
género humano a Cristo Rey –
Oh Jesús dulcísimo, oh Redentor del género humano, míranos humildemente postrados ante Ti.
Nosotros somos tuyos y tuyos queremos permanecer; y para vivir más estrechamente unidos a Ti,
he aquí que cada uno de nosotros, hoy espontáneamente se consagra a tu sacratísimo Corazón.
Desgraciadamente muchos no te conocieron nunca, o despreciando tus mandamientos, te
repudiaron. Oh benignísimo Jesús, ten misericordia, atrayendo a tu sacratísimo Corazón a unos y a
otros. Oh Señor, sé Rey no sólo de los fieles que no se apartaron nunca de Ti, sino también de
aquellos hijos pródigos que te abandonaron. Haz que éstos, cuanto antes regresen a la casa paterna
para no morir de miseria y de hambre. Sé el Rey de aquellos que viven en el engaño y en el error,
separados de Ti por discordias. Llámalos al puerto de la verdad, a la unidad de la fe, para que en
breve se haga un solo rebaño bajo un solo pastor.
Otorga, oh Señor, incolumidad y libertad segura a tu Iglesia, concede a todos los pueblos la
tranquilidad del orden, haz que de una a otra parte de la tierra resuene esta única voz: Sea alabado
aquel Corazón Divino, del cual viene nuestra salud; a El se eleven cánticos de gloria y honor por los
siglos de los siglos. Amén.
Se concede indulgencia parcial al fiel que recita piadosamente el anterior acto de
consagración. La indulgencia será plenaria si este acto se recita públicamente en la fiesta de
Cristo Rey.

28. In articulo mortis (En peligro de muerte)


Al fiel en peligro de muerte que no pueda ser asistido por un sacerdote que le administre los
sacramentos y le imparta la bendición apostólica con la correspondiente indulgencia plenaria, la
Santa Madre Iglesia concede igualmente la indulgencia plenaria en peligro de muerte, siempre que
esté debidamente dispuesto y haya recitado durante su vida cualquier plegaria. Para la obtención de
tal indulgencia es recomendable el uso del crucifijo o de la cruz.
La condición “siempre que haya recitado durante su vida cualquier plegaria” suple en este
caso las tres condiciones requeridas para la obtención de la indulgencia plenaria.
Esta indulgencia plenaria en peligro de muerte puede ser obtenida por el fiel que, en el
mismo día haya alcanzado ya otra indulgencia plenaria.
29. Litaniæ (Letanías)
Están enriquecidas con indulgencia parcial las siguientes Letanías:
del Santísimo Nombre de Jesús
del Sacratísimo Corazón de Jesús
de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo
de la Santísima Virgen Maria
de San José y de los Santos

30. Magnificat
Se concede indulgencia parcial al fiel que recite piadosamente el cántico del Magnificat

31. Maria, Mater Gratiæ (María, Madre de la Gracia)


María, Madre de la Gracia, Madre de Misericordia, protégeme del enemigo y acógeme en la hora
de la muerte. Indulgencia parcial.

32. Memorare, o piissima Virgo Maria (Acordaos, oh piadosísima Virgen Maria)


Acordaos, oh piadosísima Virgen Maria, que jamás se ha oído decir que ninguno que haya
acudido a tu patrocinio, implorado tu ayuda y pedido tu protección, haya sido abandonado de Vos.
Animado por esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre Virgen de las Vírgenes, y aunque
gimiendo bajo el peso de mis pecados, atrévome a comparecer ante vuestra presencia soberana. No
desechéis, oh Madre del Verbo, mis humildes súplicas, antes bien, inclina a ellas tus oídos y
atiéndelas favorablemente. Amén.
Indulgencia parcial.

33. Miserere
Se concede indulgencia parcial al fiel que, con espíritu de penitencia, recita el salmo Miserere
(Salmo 50).

34. Novendiales preces (Novenas)


Se concede indulgencia parcial al fiel que participe devotamente a la novena, hecha en público,
en preparación a las fiestas de Navidad, de Pentecostés o de la Inmaculada Concepción.

35. Obiectorum pietatis usus (Uso de los objetos de piedad)


El fiel que devotamente usa un objeto de piedad (crucifijo o cruz, rosario, escapulario, medalla)
bendecido por un sacerdote, puede lucrar una indulgencia parcial. Si, en cambio, tal objeto fue
bendecido por el Sumo Pontífice o por un Obispo, el fiel que devotamente lo usa, puede alcanzar la
indulgencia plenaria en la fiesta de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, agregando necesariamente
la profesión de fe con cualquier legítima fórmula.

36. Oficia parva. (Pequeños Oficios)


Están enriquecidos con indulgencia parcial los siguientes pequeños Oficios:
de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo
del Sacratísimo Corazón de Jesús
de la Santísima Virgen Maria
de la Inmaculada Concepción
de San José
37. Oratio ad sacerdotales vel religiosas vocaciones impetrandas (Plegaria para impetrar las
vocaciones sacerdotales o religiosas)
Se concede indulgencia parcial al fiel que recita una plegaria, aprobada con tal fin por la
Autoridad Eclesiástica.

38. Oratio Mentales (Oración Mental)


Se concede indulgencia parcial al fiel que se dedica a la oración mental.

39. Oremus pro Pontifice (Oración por el Papa)


Roguemos por nuestro Santo Padre, el Papa….
El Señor lo conserve, le de vida y lo haga feliz en la tierra. Y no permita que caiga en manos de
sus enemigos.
Indulgencia parcial.

40. O sacrum convivium (Oh Sagrado Convite)


Oh sagrado convite en el cual Cristo es nuestro alimento, se perpetua la memoria de su pasión, el
alma se colma de gracias y a nosotros se nos da la prenda de la futura gloria.
Indulgencia parcial.

41. Prædicationis sacræ partecipatio (Asistencia a la sagrada predicación)


Se concede indulgencia parcial al fiel que asiste con piadosa atención a la sagrada predicación
de la palabra de Dios.
Se concede indulgencia plenaria al fiel que habiendo escuchado algunas predicaciones de las
sagradas Misiones, asiste a la solemne conclusión de las mismas.

42. Prima Communio (Primera Comunión)


Se concede indulgencia plenaria a los fieles que reciben por primera vez la Santa Comunión, o
que asisten a la piadosa ceremonia de la Primera Comunión.

43. Prima Missa Neosacerdotum (Primera Misa de los Neosacerdotes)


Se concede indulgencia plenaria al sacerdote que celebra la primera Misa con una cierta
solemnidad y a los fieles que asisten devotamente a la misma Misa.

44. Pro Unitate Ecclesiæ oratio (Oración por la Unidad de la Iglesia)


Oh Dios omnipotente y misericordioso, que por medio de Tu Hijo has querido unir las diversas
naciones en un solo pueblo, concede propicio que aquellos que se glorían del nombre cristiano,
superadas las divisiones, sean una sola cosa en la verdad y en la caridad, y todos los hombres,
iluminados por la verdadera fe, se encuentren en comunión fraterna en la única Iglesia. Por Cristo
Nuestro Señor. Amén.
Indulgencia parcial.

45. Recollectio menstrua (Retiro mensual)


Se concede indulgencia parcial al fiel que participa en un retiro mensual.

46. Requiem Ǽternam (Reposo eterno)


Da a ellos el eterno reposo, oh Señor, y brille para ellos la luz eterna. Que descansen en paz.
Amén.
Indulgencia parcial, sólo aplicable a las almas del Purgatorio.

47. Retribuere dignare, Domine (Dígnate recompensar, Señor)


Dígnate recompensar, Señor, con la vida eterna a todos aquellos que nos hace el bien por amor
tuyo. Amén.
Indulgencia parcial.

48. Rosarii marialis recitatio (Recitación del Rosario mariano)


Se concede indulgencia plenaria si la recitación se hace en la iglesia o en un oratorio público, o
también en familia, en una Comunidad religiosa, en una pía Asociación. Se concede en cambio, la
indulgencia parcial en otras circunstancias.
El Rosario es una práctica de piedad en la cual al recitado de las quince decenas de “Avemarías”
intercaladas por el “Padrenuestro”, se une respectivamente la piadosa meditación de otros tantos
misterios de nuestra Redención. (del Breviario Romano).
También se usa llamar “Rosario” a la tercera parte del mismo.
Para la indulgencia plenaria se establecen las siguientes normas:
Es suficiente el recitado de la tercera parte del Rosario, pero las cinco decenas deben recitarse sin
interrupción.
A la oración vocal se debe agregar la piadosa meditación de los misterios.
En la recitación pública, los misterios deben ser enunciados según la costumbre aprobada y
vigente en el lugar. En cambio, en la recitación privada es suficiente que el fiel agregue a la oración
vocal la meditación de los misterios.
Entre los Orientales, donde esta práctica no está en uso, los Patriarcas podrán establecer otras
plegarias para recitarse en honor de la Santísima Virgen Maria (como por ejemplo entre los
Bizantinos el himno Akathistos o el oficio Paraclisis), las cuales gozarán de las mismas
indulgencias que el Rosario.

49. Sacerdotalis Ordinationis celebrationes iubilares (Celebraciones jubilares de


Ordenaciones Sacerdotales)
Se concede indulgencia plenaria al sacerdote que en el 25°, 50° y 60° aniversario de su
Ordenación Sacerdotal renueve delante de Dios el propósito de cumplir fielmente las obligaciones
de su vocación.
Si el sacerdote celebra con una cierta solemnidad la Misa jubilar, los fieles que asistan a esa
Misa, alcanzarán la indulgencia plenaria.

50. Sacræ Scripturæ lectio (Lectura de la Sagrada Escritura)


Se concede indulgencia parcial al fiel que lee la Sagrada Escritura con la veneración debida a la
palabra divina y a modo de lectura espiritual. Si la lectura se extiende por lo menos a una media
hora, la indulgencia será plenaria.

51. Salve Regina


Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A
ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de
lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y
después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clementísima, oh
piadosa, oh dulce Virgen Maria.
Indulgencia parcial.

52. Sancta Maria, succurre miseris (Santa Maria, socorre a los necesitados)
Santa Maria, socorre a los necesitados, ayuda a los débiles, conforta a los afligidos, ruega por el
pueblo, intercede por el clero, interviene en auxilio de las piadosas mujeres, que sientan tu
protección todos aquellos que te honran.
Indulgencia parcial.

53. Sancti Apostoli Petre et Paule (Santos Apóstoles Pedro y Pablo)


Santos Apóstoles Pedro y Pablo, interceded por nosotros. Protege, oh Señor, a tu pueblo y
defiende siempre a aquellos que confían en el patrocinio de los santos Apóstoles Pedro y Pablo. Por
Cristo Señor Nuestro. Amén.
Indulgencia parcial.

54. Sanctorum cultus (El culto de los Santos)


Se concede indulgencia parcial al fiel que, en la fiesta de un Santo, recita en su honor la relativa
oración del Misal u otra aprobada por la legítima Autoridad.

55. Signum Crucis (El signo de la cruz)


Se concede indulgencia parcial al fiel que devotamente haga la señal de la cruz, diciendo las
palabras de costumbre: En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

56. Stationalium Ecclesiarum Urbis visitatio (Visita de las Iglesias Estacionales de Roma)
Se concede indulgencia parcial al fiel que, en los días del año designados en el Misal Romano,
visite devotamente una de las Iglesias Estacionales de Roma. La indulgencia será plenaria si el fiel
participa en las sacras funciones que en esa Iglesia se cumplan, a la mañana o a la tarde.

57. Sub tuum præsidium (Bajo tu protección)


Bajo tu protección venimos a refugiarnos, Santa Madre de Dios. No rechaces las plegarias que te
dirigimos en las necesidades y líbranos siempre de todos los peligros, Virgen gloriosa y bendita. Se
concede indulgencia parcial.

58. Synodus Diœcesana (Sínodo Diocesano)


Se concede una vez indulgencia plenaria al fiel que, durante el tiempo del Sínodo Diocesano,
visita piadosamente la iglesia destinada a las sesiones y allí recita un Padrenuestro y un Credo.

59. Tantum Ergo


Tan augusto Sacramento
Honremos postrados ya;
Y el Antiguo Testamento
Ceda al nuevo su lugar.
Supla la fe el argumento
Del defecto de los sentidos
Al Padre y al Engendrado
De su sustancia y fulgor
Honor eterno sea dado
Alabanza y bendición
Al que es de ambos aspirado
Igual sea la adoración.
Les diste Señor el pan venido del Cielo
Que en sí contiene todas las delicias.
Oremos: Oh Dios, que en este admirable Sacramento nos has dejado la memoria de tu Pasión,
concédenos adorar el santo misterio de tu Cuerpo y de tu Sangre, para sentir siempre en nosotros el
fruto de Tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
Se concede indulgencia parcial al fiel que piadosamente recite estas estrofas. La indulgencia será
plenaria el Jueves Santo y en la fiesta del Corpus Domini, si tal recitado se hace en forma solemne.

60. Te Deum
Se concede indulgencia parcial al fiel que recite el himno Te Deum . La indulgencia será
plenaria si el himno es recitado públicamente en el último día del año.

61. Veni, Creator


Se concede indulgencia parcial al fiel que recite devotamente el himno Veni, Creator. La
indulgencia será plenaria en el primer día del año y en la fiesta de Pentecostés, si el himno es
recitado públicamente.

62. Veni, Sancte Spiritus (Ven, Espíritu Santo)


Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor,
envía tu Espíritu y todo será creado y renovarás la faz de la tierra.
Indulgencia parcial.

63. Viæ Crucis Exercitium (Ejercicio del Vía Crucis)


Se concede indulgencia plenaria al fiel que cumpla el piadoso ejercicio del Vía Crucis. El
piadoso ejercicio del Vía Crucis renueva el recuerdo de los dolores que el divino Redentor sufrió en
el trayecto desde el pretorio de Pilatos, donde fue condenado a muerte, hasta el monte Calvario,
donde por nuestra salvación, murió en la cruz.
Para obtener la indulgencia plenaria deben cumplirse las siguientes normas:
el piadoso ejercicio debe ser cumplido ante las estaciones del Vía Crucis, legítimamente erigidas.
Para la realización del Vía Crucis son necesarias catorce cruces, a las cuales se suelen agregar
útilmente agregar cuadros o imágenes que representan las estaciones de Jerusalén.
Según la costumbre más difundida, el piadoso ejercicio consta de catorce devotas lecturas, a las
cuales se unen algunas oraciones vocales. No obstante, para el cumplimiento del piadoso ejercicio
se requiere sólo una meditación de la Pasión y Muerte del Señor, sin que sea necesario hacer una
particular consideración sobre cada uno de los misterios de las estaciones.
Es necesario desplazarse de una estación a la otra. Si el piadoso ejercicio se cumple
públicamente y el movimiento de todos los presentes no puede hacerse con orden, es suficiente con
que se mueva de una estación a la otra quien dirige el pío ejercicio, mientras los otros quedan en su
sitio.
Los “impedidos” podrán alcanzar la misma indulgencia dedicando al menos media hora a
piadosas lecturas y meditaciones de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.
Entre los pueblos orientales, donde no exista el uso de este piadoso ejercicio, los Patriarcas
podrán establecer para alcanzar esta indulgencia, otro ejercicio piadoso en memoria de la Pasión y
Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.
64. Visita, quæsumus Domine (Visita, te rogamos Señor)
Visita, te rogamos Señor, esta casa y arroja de ella todas las insidias del enemigo. Que tus santos
ángeles en ella moren para custodiarnos en la paz y tu bendición esté siempre con nosotros. Por
Cristo Señor Nuestro. Amén.
Se concede indulgencia parcial.

65. Visitatio Ecclesiæ Parœcialis (Visita a la Iglesia Parroquial)


Se concede indulgencia plenaria al fiel que piadosamente visite la iglesia parroquial:
en la fiesta del Titular
el día 2 de agosto, fecha en que se obtiene la indulgencia de la “Porziuncula”
Ambas indulgencias pueden ser alcanzadas o en el día arriba indicado, o en otro día establecido
por el Ordinario, según la utilidad de los fieles.
La Iglesia Catedral y eventualmente la Iglesia concatredral, aunque no sean parroquiales, o las
iglesias cuasi-parroquiales, gozan de las mismas indulgencias.
En la piadosa visita, de conformidad con la Norma 16 de la Constitución Apostólica, el fiel debe
recitar un Padrenuestro y un Credo.

66. Visitatio Ecclesiæ vel altares die consecrationis (Visita de una iglesia o de un altar en el día
de la consagración)
Se concede indulgencia plenaria al fiel que piadosamente visite una iglesia o un altar en el día
de su consagración y allí recite un Padrenuestro y un Credo.

67. Visitatio Ecclesiæ vel oratorii in Commemoratione omnium fidelium defunctorum (Visita
de una iglesia o un Oratorio en la Conmemoración de todos los fieles difuntos)
Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del Purgatorio, a los fieles que en el
día en que se celebra la Conmemoración de todos los fieles difuntos, visiten piadosamente una
iglesia o un oratorio público, o también semi-público para aquellos que legítimamente lo usen.
Esta indulgencia se puede alcanzar en el día arriba establecido o, con consentimiento del
Ordinario, el Domingo precedente o subsiguiente, o también en la fiesta de Todos los Santos.
En la piadosa visita, en conformidad con la Norma 16 de la Constitución Apostólica, el fiel debe
recitar un Padrenuestro y un Credo.

68. Visitatio Ecclesiæ vel oratorii Religiosorum die festo Sancti Fundatoris (Visita de una
iglesia o un Oratorio de Religiosos en la fiesta del Santo Fundador.
Se concede indulgencia plenaria al fiel que piadosamente visite una iglesia o un oratorio de
Religiosos en la fiesta de su Santo Fundador y allí recite un Padrenuestro y un Credo.

69. Visitatio pastorales (Visita Pastoral)


Se concede indulgencia parcial al fiel que piadosamente visite una iglesia o un oratorio público
o semipúblico mientras allí se realiza la visita pastoral y se concede una vez la indulgencia plenaria
a quien, durante la visita pastoral, asiste a una función presidida por el Visitador.

70. Votorum baptismalium renovatio (Renovación de las promesas bautismales)


Se concede indulgencia parcial al fiel que renueve las promesas bautismales con cualquier
fórmula. La indulgencia será plenaria si la renovación es hecha en la celebración de la Vigilia
Pascual, o en el aniversario del propio bautismo.
http://www.rocciadibelpasso.it/indulgenzespa.htm