Está en la página 1de 2

Terruo

Retornaba a aquella tierra generosa a sanar. La siesta la llamaba con magnetismo


hacia las vides estallantes de vida y, excusndose, se levant de la mesa copa en
mano y escap hacia la luz.
Un verde enceguecimiento la colm de ancestral bienestar. Reconoca aquel
espacio, y mientras las hojas la acariciaban en amoroso gesto a cada crujir de los
terrones bajo sus pies brotaba en ella una sonrisa. Repleta de placer cerr los ojos y
bebi un nuevo sorbo.
l la tom suavemente por la cintura acercndola contra su cuerpo y le susurr al
odo: Tranquila, ests en casa.
Clara Mara Berduc 2012.Terruo
Retornaba a aquella tierra generosa a sanar. La siesta la llamaba con magnetismo
hacia las vides estallantes de vida y, excusndose, se levant de la mesa copa en

mano y escap hacia la luz.


Un verde enceguecimiento la colm de ancestral bienestar. Reconoca aquel
espacio, y mientras las hojas la acariciaban en amoroso gesto a cada crujir de los
terrones bajo sus pies brotaba en ella una sonrisa. Repleta de placer cerr los ojos y
bebi un nuevo sorbo.
l la tom suavemente por la cintura acercndola contra su cuerpo y le susurr al
odo: Tranquila, ests en casa.
Clara Mara Berduc 2012.-