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x

P R Ó

L·O

G o

se le hace maldito el caso y viene a

, consagrarse ~ quien.de verdad tiene positivas condicio­ nes de excepcional caudillo militar, que resulta,. por ci~o, ser un sastre de Connecticut. . Se nos ha asegurado, y camino anda la especie de lle­ gar a convertirse en verdad histórica, que hace un año ,tenramos en Marruecos dos preeminentes figuras mil~. tar~s: Berenguel', político, cauto, reflexivo, previsor; y. Silvestre, impetuoso, pasional, atropellado, ~in otra condiCión que la de saber despreciar la vida. Y sobre la memoria del infortunado Comandante general de Meli. lla'.caen ~odos los desaciertos y errores de' dilatada eta­ pa, sin, que un solo cascote de, aquel tremendo derrum. bamiento alcance a empañar el bJ;'ilio de los áureos 'en­ torchado~ del Alto ComisariC? y General· en jefe. Angusto Vivero, en su libro, ~o~a de la mano de la· .Ver,dad, y, sin otras armas ni arreos, sale al c~minQ de la Hi~toriapara hablarle de esta guisa. a la mentira en marcha:

l' «Detente, falaz aseveración que tratas sublevar el· . e.spíritu, justiciero de quienes sabemos 10' acontecido, y de inducir a error las generaciones ven'ideras tocante a ~ucesqs ~uyo cabal y ~acto conocimiento importa mu­ chQ' p·a.ra'preservarnos en. lo futu;¿ de parecidas des­

es la J:lis!oria,

no

ve~t~as.

PRÓLOGO

XI

»Colmo es de artificio

poco generoso, cargar a ~

cuenta del muerto todo el capítulo de culpas.

~Censuráis en Silvestre la pol~tica invasora de cábilas, y el establecimiento de posiciones y más posiciones, premisas militares del avance sobre Alhucemas. Y ello ' no es justo. Ahí está para acreditar Ja injusticia el elogio escrito, imborr~ble, de. Berenguer a:Silvestre y a sus, tropas .por los terrenos adquiridos;' alaba.nza que espera

.

.

.

poder completar muy luego en la campiña de Alhuce­ mas. ¿De quién ,la responsabilidad? Del General en jefe, que aprueba las operaciones, primero, y después las san· ciona con efusivo, ditirámbico aplauso. " »E~to,po~lo que corresponde a la causa predispo­ nente del"desastre. P,ero, vamos a la d~tl::~~minante. ~Respecto a ell~, esta verdad que me aC9mpaña os dice, c~n fechas precisas, datos co~probados y docu­ mentos oficiales, cómo el irreflexivo, el: imprevisor,' el arrojado, señala ~n sus comunicaciones telegráficas y postales, la gravedad de la situación; y cómo, para sal­ varla, solicita r~iteradam'ente,por todos los medios, re­ , fuerzos de hombres y mejora ~e elementos guerreros. »¿Qúé hace ante tales demand~sel'sesudo, cauteloso' y prudente general Bereriguer? Transmite, sr, a Mad~d la opinión de su inmediato. subordinado; pero incidental­ mente, '«sin darle más imporla.ncia a Me1illa que al

. 1

1'

.,

XII

PRÓLOGO

Quert»; y cuidando .bien de situar, a modo de c~lof6n, su criterio personal, criterio que alejaba toda idea de alárma y de riesgo con el siguiente categ6rico aserto:

«Estimo que

Meli1la tiene 'fuerzas suficientes, tanto eu o •

, Suficientes, ¿eh? ·Bien pronto nos -lo dijo la· rota de todo el frente. »Aquella idea de lo suficiente inspir6 ·la declaraci6n malaventurada del entonces Ministro de la Guerra, anun­ ciando que antes de enviar «un soldado más~·dimitida. Los ~ue a tales errorp.s indujeron, no pueden quedarse al margen de las responsabilidades. »A vosotros, que traéis amañado cartel coñ la aspira­ ci6n de fijad,?· como capítulo de historia, os consta po~ manera indubitable eÍ número y cali.d~dde los ~esacier­ tos. que siguieron al día aciago de Annual, desaciertos' que completaron la.inmensa desventura de julio. »Quedáis descubiertos: yo 'seré bastante a evitar ~ue.

ropeas como indígenas».

salgáis .~on vuestro dañado intento.» Así ha~la la Verdad a la Historia en· el libro d~ Vive­ ro, escrito con ese léxico amplio, jugoso y hospitalario .para todas las ideas, del ilustre: periodista.

punto a equivocaciones directivas, ninguna tan

colosal· como aquella orden que inmoviliza a Navarro, y

En

.0/

PRÓLOGO

xm·

.

.

sus tropas en Bátel, los días en.que pudo salvar su co­

lumna.

De ahí. se derivan .las trágicas escenas de la retirada a Monte Arrui, descritas con intensa emoci6n por Vi· vero, y que dicen. a la po~teridadcuán caras se pagan, en sangre de soldado, las ofuscacio~es de los supe­ riores. ,Los errores del que mandal ,Cuán abrumadoras res­

ponsabilidades .traen consigol ,Cuando el zar pensara, en sus soledades de monarca destronad~, sobre las demasías .de su política, genera~ doras de la Revolución' ,Cuando el ex kaiser rememore sus ansias bélicas, se­ gadoras de millones de vidas j6venes y lozanasl ¡Cuando alguien recuerde el mandato de permanecer

en Bátell

Lo 'inspiraría el patriotismo, nadie lo .pondrá en duda; perO"en ocasiones, ,c6mo se petiurban los ánimos más serenos y los espíritus'··~ás select~~J Espanta imaginar las consecuencias.

.

.

Los .ma~ejos deCcolonismo- galo. destacan con trazos vigorosos y acabaélas demostraéi6"~es, que invitan a la· ,meditaci6n de nuestros gobernante~,par~lo presente y para un porvenir má~ lejan9" Este extremo, cuya tras­

,

.

AUGUSTO

VIVERO

" .

"'.

t

Necesitamos ImpedIr ~~e o ~os

vuelvan dañosa para Espatia

parejas

bina

y

en

la' similitud de producclon h ~Ispa~:a~~:con~ieneevitar que

proporciones, aunque

la costa su~del Estrec o ~o~:n de la Guerra más setialado

res extratias', Un futuro:;~~~I:s~~dioStécnicos, 'patrocina pare­ por. su bravura que pO:+' d entenderse de dos razones claras:

neceSI~O es, camino y que nunca fué

que el mar no es fos~,antes bien, la arr~metidacontraria se

análogo para cualquier fort~:~~r:~:col1eraspor delante. Joa­

ue el .antemural hispano

or

ma: c:~ba~esmercantiles' o milita­

cer distinto; mas

inicie junto a la. ca,:,a o ~nc istorla

en;!'- H

,

quín Costa averlguo

era el Atlas, :: !,-~nf? :gS~~:~:~ foso, dándole a Marruecos va­

importancia,

dos

lor mercantil, poltt1c<? y e:~:~e~~can o no a Espatia' las

ño, que supnmlra ,e. 1m

ria~e10 del túnel gibraltare

é .

o

de

enorme

'bocas ~Puede del sernoS túnel? 19uNal < os que es ,P'dl'ferente que la ferrovía cruce o ·nQ

por -u.n Marru,~cosh:sp~no¿n ' defens~de. nuestros ,prese.nte y

~ rtuna que sin quererlo ru bus­

lA

.

.

.

. FUImos alla, por, an,t,· t

rlS e

porvenir:; mas~con tan

c~!lo,cayó sob:~;os~tro~t~:ti:~~~gcienJtextos ,diplomáticos,

De Francia, .cli­

O,

i' a

a!ena

eg~n . jamás adUJO' otra'razon par~ ortalecer .la frontera argelino­

sus primordiales dentelladas ma­

relSo ~y po: q~

rroquíes que serie

magrebí; como Jo consegula ,en . d '600 000 ·era 'ló-"

la partición . llevándose ,por

perento~lo f

atiadidura "57~;oOO.~nóm~tr~scU:dr:~:,1:~squ'e de~caba1á­

gico,que .qued~se;a~lta,~. n onc: '''e~tes'de presa que, antes

bamos. des~oS .msacI~bles ;de u~ giJo diéronse el gusto de tro­

de volver a Martu~cos pals pro e

s

,

,

'.

."

"d'

,.

nrotectorado.

'

"

car a FranCIa . , ·en . . ,pals, e r

la Repl!lblica. francesa·,una de­

.

,Para.

el 'obs.erva?or·

somero

es

Cortes. ministros. Mas, a

.1.

somero es Cortes. ministros. Mas, a . 1 . ( \ \ . m o c

(\ \ .

mocracia, 'regl~a,hb~e.ment~por :~~ro'Pano~ma.;cUna ctiadri­

t poco .qu~'s; ·mlre, conte.~) ~~onsejos 'administrativos en ;las

tiene.or suyos los Bancos,

Uade plutoc!atas asu.ml~ ~

g ,randes SOCIedades .,capltaltstas, '"'!.,'

'1

electricidad; ., d

Ya

h:e

s· 'de gas· agua· :v

,

',J

b

~1 s Compantas naVIera, I ."

p.

minas y ferrocar~1.es" a . o' económico' nacioaal.­

a m'·'ento dispone

p' "mpol1tante, fonna":"

~enresumep:. el dmec.anlsml Par"

.'t

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como, omlna

emos ra ~.

.,

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s y ·rembuye:·ia '. 1a

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rensa I

.1

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de 10S'11UntS o!

dora del sentir comúq;' laSI, , pues, , esCOO I

d'da tras d'el·biom 0

laSI, , pues, , esCOO I d'da tras d'el·biom 0 democrático, ella es quien rige, en:

democrático, ella es quien rige, en: realidad, los destinos pa­ trios» (1).

A tanto llega en su poder, que -incluso encamina las relacio­

·nes ¡exteriores. He' aquí las' curiosas denuncias expuestas ·en

de Febrero de Ig20 por don Andrés

M.orlzet,

, «'Mientras los periódicos pol~ticos refieren las negociaciones que, por cuenta de Francia, ,efectúa, en L0I!dres don Julio Cam­ bon, los periódicos rentistas apuntan la entrada del mismo personaje ,en .el Consejo administrativo del BANCO DE PARÍS .y DE LOS PA,isES BAJOS. Tan grata mezcla de política y negocios es tradicional en el Quai d'Orsay, Trazaron el camino los Chodron de Courcel, René Millet, p'prmesson, De Reverseaux, Revoil y Henry, poniendo su -título de embajador al servicio del Orieáns o de los .Omnibus; ya de·la Compañía Parisiense de Tranvías o de 'la Unión Parisiense; bien del Banco'Otomano y del Barito Franco-servio, Y aun yibra el alboroto producido por el ingreso del e~bajador en Viena; señor Crozier, en la Sociedad General (2)~ . Formóse en su escuela ~na legión de jóvenes diplomáticos para quienes resulta e la carrera~ antesala natural de, Jas' So­ ciedades capitalistas, y cuyo anhelo se reduce a conseguir, 10 antes posible, honorífico diploma trocable por un acomodo ·en cualquier gran Consejo de administración, Verbigracia: al su­ bir ,en 19B a ministro plenipotenciario 'el setior Dutasta, vímosle romper ·su espadín de putio ·nacarado para consagrar,;. se al Crédit Mobilier, al (;rédif Foncier Cubain, a la Banque

los

LJHumanífé del 25

bajo

Bancos~:

el

título:

«La Diplomacia

dirigida

por

L'Union, de'Moscú; a la Banque Comercia/e dU'Maroc, a los

Sin

duda, miráhdolesoperar cambian· de 'pensamiento los canti guos~, que permanecían reacios a'las 'mañas de sus segundo­ , nes, ,y ·como .empiezan tarde, emprenden el ~amino ·con ímllletu de rezagados. Don Julio. Cambon reemplazaba en Igl8 al· señor '~uillain en el ConseJo de Suez y se volvía 'adm~nis~

establecimientos ,osrodi-BakJa otras varias empresas

,

(l)

Francis Delaisi: La guerra fJue se avecina, París, 19IIj trad. esp,-, pig.27.

(2)

.El caso presente:d,eheñor Berthelot cons.lituye oti'a prueba c1arí.ima,

AUGuSTO

VIVERO

4

, ,

M Y antes de entrar ahora en el Banco de

trador

París, nombrosele a

del 19 18

del P~L.

'd"

t

dor del Orleáns ' en 27 de marzo

e el Ministerio de NegocioS Ex­

le hi"uela de los grandes Ban­

mmlS ro.

,

»Sábese, ~e muy a~ras, qu,

tranjeros esta convertido en slmp abe; si el tráfico que ejercen

cos; mas nos cabe derecho para su one una' contrapartida en

los señores de

deservicio del país

tario de la Deleg acl0 .n frances~ en n Alemania en el cursO de pudiese ejercer ampho comerCIO c~recida gravedad reviste el

dado el enlace que

tidad financiera a que acaba

cla

carre~a» ~res ~e el selíor

Dutasta,

secre­

~lgo lmpl1ca q la Conferencia de la Paz, '

la guerra

Y, c.uando meno~, tambon,

último no~brar~l1e~tod~lse? Jr

con n~gocI0s p~bh~~~~~~~ d~ ~~rís y de los Países Bajos -al

de unir su suer ~'.

que incumbe prlmacla ~n el.

con

mo, dominándolos

participaciones teman Alemama

Estado marroquí- amenaza

ntura en feudo personalisi­

trocar aquel·los paraJes s~n:t obtiene según.pide, cuantas

d

e

!1 su an t oJo, Austria en dicho estableci­

Y 1ZO ' las hipotecas rrtagrebinas

ha de suponerse 1 que d

C

odeo on de una , ban d a

,todo

miento.

, f::~~~~ciadores de Versalles no recogieron para SI a gunos

los benefi?ios em~olsables. a dirigida por los Bancos\. ¡Qué r~-

,

y pues no fi se a

nan, c'lera

e

»lLa Dlplom~cla,frances "

as nebulosidades incomprensl­

velaciónl ~I!:xphc~ra,ello ~lertco_españollls relativas a Marrue­

bies de las negoclacl,o~es~an to Millet confiesa sin escrúpulo cos? Porque el embaJa ,or ena b 1 Quai d'Orsay dere­

ua de la lealtad,

chos ya reconocidos por Francla y, co~ ng modo 'de

del Maareb mediante 'iento envolvente euna a de am­

que en la

,

pugna de 19 12 nos .llega

o

a e me

pretendla ehmmarnos

penetración clandestina»

plio vuelo» fructificabla e~tre19 22

directores d.~la DiplomaCia france:: n~s~mpideejercer nuestro tal declaraclon ~ua~do~emos.quernacionales marruecasl, ¡Qué

los Convenios para

cuando se leSl0nan

amarg~ra engen r~ l'dad pactada entre las Potencias aCCI0­

a ti do' para suprimir los depósitos que

Y «un mOVlm 2 (1) Los BancoS,

l' ~9 á~ta p~¿adumbre trae

derecho en las mstItuclones mte

d

d~strU1r la pro p or.cl0n mstas del Banco de

E

s a

,

;-

'

.

(1)

RenéMillet: La ConlJueu du Maf'Ot:. París, 19 1 3; pág: 35, 54 Y 84·

;J

EL

D E

RR U

M B A

M 1 E N iT O

garantizab~n el papel de éste; para efectuar la turbia desvalo­ ración de la plata jassani, para imponer reformas aduaneras ilegítimas, para buscar adueñarse de los aledaños tangerinos con el reglamento minero de la zona francesa, para constituír el tábor de ,Artillería en Tángerl» Contender con la oligarquía plutocrática que tiene en pro­ tectorado al país vecino, es malquistarse con la opinión, fran­ cesa. Parlamento, ministros, periódicos, Diplomacia, están allí en manos del grupo avaricioso que, imponiendo a la Repúbli­ ca sus designios y procederes, hace dudar al mundo eque sub.­ sistan las virtudes democráticas con que obtuvo 10 mejor de su , l'enombre» (1). «Francia -insiste Delaisi- es ajena a sus des­ tinos. Una camarilla irresponsaple y poderosa actúa con todas

sus fuerzas sobre la Diplcmacia

prometido en la aventura marroquí; y harto sabemos que los generales obedecen sus órdenes con mayor frecuencia que .las

del Gobierno. El mismo señor Ribot se ha quej~do de ello en

la tribuna parlamentaria. (2). A confesión de parte

Pero, ¿acaso ceden todos al poderío del dinero? No, sin duda. Mas el que oponga conveniencias de la nación protegida al interés del grupo protector, pronto resulta arrollado. Cuenta La­ Revue (3) que en cierto asunto de rentas extranjeras, donde había un milloncete de corretaje para tal ex ministro de Ha­ cienda, ponía estorbos la persona que ocupaba el Quai d'Or­ sayo Pero como el embajador de Francia llevase en el negocio

250.000 francos,

Ella es la que nos ha com­

.

éste siguió las conversaciones a hurto de su

. jefe, comunicándose con el ex ministro y los banqueros-de Pa­ rís para sugerirles precauciones contra el titu'lar'de Negocios Extranjeros. «En aquella ocasión, como en otras muchas, tuvo que transigir el recalcitrante. Arremetió con él la oligarquía plutocrática, y ~omo posee servidores en el Parlamento y la Prensa, hízole imposible la vida al ministro. Fué atropellado, tapósele la- boca y, al fin, quedó triunfante la fuerza del dinero:

Ese poder formidable, «más voracidad que estómago:., arras­

(1)

(2)

(3)

Ivon Delbos: La Dépeche. Toulouse, 9 de diciembre dei 19:u. ,

Delaisi: loe. cit., pág. 29, La Revue: cContre 1'0ligarchie financiere en France-. París, I5 de noviem~

bre de 1907.

6

AUGUSTO

VIVERO

sus individuos cdemasiado impo­

ideas,

b es de iniciativas e

,

tra el peor de los males: so~ d'

tentes de intelecto, dem a s 1a . o po ~uerzo para crear en Fran­

demasiado incapaces de teson y eS

cia cosa algunas

ca, árbitro de tan. gigante In Uj~'e favorecerlos, impulsa m,asas

la oligarquía plutocráti­

(9· y p~e;~on:~a'n~onala Industl'ia, el Co­

í

mercio, el

enormes de capltal a emple.

fundador del Crédit Lyonn~l:horrofra~cés,invertíanse or 1.5 00

en vísperas de la guerra,

TrabaJo y, en ve~ en tierra 'extraña s (2). Segun el

de los 2000 millones llevados

a la Bolsa anualm~nt~PL e en va.lores extranjeros.

- hablan .• a

b

sor

b'd 1 o.

les

,

os c~a

ya 40 000 mlllones.

.'

n

las colonias donde mejor .

Como cumple lmag1n~r, es enSobre

ue nunca pasman por

rece la industia del prestamo.

su ética administra~iva, poco es. or ües ro inas y mandan en

nistradores ante qUleneS da~~l~gque ~uJenser difíciles con

la Metrópoli.; allí caben (fa.tj~ Escúchese al señor Fabré,

drama colonista cuyo va- ifico ios diarios parisienses:

. lo~ prol nceses son banqueros del

Sou1'ícian (ban~uero.- osle:~diez céntimos en sus colo­

~undo; mas se megan ~ ~~~apita1istaspatriotas ha estable­

1 cual represento, y en cuyo

cido el Banco ~e .las C?? omas, a dos di utados, un senador,

t

bo h~nde poner sus admi­

los Estados soberano;i ¿ ua es

autor de Les Sautere es, magn

lor documental reconoce)n

mas. Por suerte, un grup l'

Consejo ~e.admmlsir~clOnfi;l~r:~orDup~ntDutertre. Nuestro

tres ex mlDlstroS Y e onora ro ia clientela, Y en un

Banco se comprom~tea buscar ~1l~~!S:ue usted (el Alto Co-'

abrir y cerrar de oJos, los 225

d

das ¿no estima usted deba

misar~o),necesit~.•. pag~ga;l~~e:~ble~imiento de ot,ra vía' fé­

. rrea que enlace. a Shong- 01 c~n 1 trazado y

constltUlr su primer Cul

Imperio? Provisl0nalmente estu~lé~ab1ano es el señor Souri­

podealtad., debo expone~que qu~e: el señor Sourician, -repre­

a cu o frentel:l.demás del

a

~

las provincias remotas del

Pero aquí,

cian, representante del

anco, sm

sentante de la Sociedad d"eDPutte~ux~y lo; admini~tradoresde

honorable señor Dupont

ciertos dial'ios de París, se hallan

u er re

(1)

.

cContre l'Oligarchie ñnanci~reen France~.

de (2) 19°7·

lbid.; 15 de nOVlcm b re

.

d

II 19

07

.

La RtVut Paríll, 15 de fegrero .

DERRUMBAMIENTO

.7

E~

Labras (Alto Comisario).-Primero que pensar en invertir

los caudales del empréstito, conviene saber cómo atenderíamos

Estos indivi­

duos quieren disfrutar de administración francesa, pechando menos. que al administrarse por sí misrpos.•• Souricían'-IOht Bastaría con que regularizase usted la percepCión de los impuestos de ahora. Asuma el Protectorado en monopolio la venta del alcohol, de la sal, del opio, y trans­ fiéralo a una Compañía arrendataria que se comprometa a dar los diez millones anuales precisos para intereses y &mortiza­ ción del empréstito. En cuanto a la Compañía arrendataria, sé que nacería con prontitud. Voy "a decirle qué pert!lonas, a más del honorable señor Dupont Dutertre, veo entre sus venturosos accionistas He aquí cómo opera el partido colonial en nombre del pro­ greso, de la civilización y del espíritu colonizaoor-fr~ncés. Y así en Marruecos como en Argelia, en Indochina como'\en Tú­ nez. ¿Se vislumbran sus fabulosas ganancias? ¿Se comprende por qué exige colonias, más colonias, siempre· colonias? ¿Se de",:

sus cargas. Nuevos tributos serían impopulares

»

duce ya por qué pide todo el Magreb par~ Francia?

Esa ()ligarquía dinerosa tomó el gusto a los negocios marro­ quíes en 1904. Bajo la égida del señor Delcassé, el Sindicato de metalúrgicos, contratirtas y cuponistas constituído en torno al Banco de París y de los Países Bajos, obtuvo la exclusiva de un empréstito xerifiano, servible para pagar las deudas con M traídas por' el Majcen con Inglaterra y España. La cBanque de • París et des Pays-Bas s , con la «Société Générales y el cComp toir d'Escomptes, diéronle al monarca marroquí 400 francos por cada título de 500; cobráronselos después al público a 462,50. y pronto los tuvieron a 535 francos. En los sesenta y dos millgnes y medio ganaban, pues, trece y medio. ¡Era para arrego.starsel Y falta saber si, como de costumbre, la Banca francesa no recogía, chiticallando, otra comisión de los acree­ dores que cobraban merced al empréstito. Hay quien 10 ase­ "

A mayor abundamiento, proclamaron jubilosas las publica­ ciones rentist~s haber conseguido .«Francia s el monopolio de los futuros présta:mos al Majcen y el de cuantas obras públicas'.

gura."

AUGUSTO

VIVERO

EL

DERRUMBAMIENTO

9

8

hiciese el sultán. ¡Qué perspectiv~de ~spléndida~ganancias1 lTodo Marruecos enviando a Parls millones, y.mlllones para mayor gloria de quienes gobiem~') la Repubhca, desde sus Consejos administrativos! ¡U,na naclon enc~denadamtegramel}­ te a las industrias prestamista y contratlstal E~pero,lo m~s apetitoso del festín era imaginarse ellos monopohzand~las mi­ nas del ficticio imperio. ¡Qué júbilo ,par~la metal,urgla, célula del grupo director y explotador de FranCia! Estudiaron los pe-:­ riódicos algunas comarcas marruecas mi~era1íf~ras,Y pronto fué verdad incontrovertible que la metalurg~apatrl~,volvl~ndo­ se productora y tr~nSformadora, consegul a ,pl,emtud de mde­ pendencia. {No mas compras de ~ineralf~rrlco a Espatía y otraS naciones! Cuanto fuese precIso vendrla del solar de los, xerifes. Midiéronse distancias, calculáronse costos del trans­ porte y voló por los aires un ¡hosanna! El Rif, tan cercano a Marsella,venía a pedir de boca: pri~ero,,por la b~ratura.de los

SIn pérdida de

las armas! Q~ienrememore, la furia.d,e los plutócratas gatos en en a9~e]los dlas, reconocera con que exactitud los estimaba ~elalslcapaces de provocar una guerra ~para sacudirse un so­ CIO molesto y recoger la exclusiva> (1).

Ahora, dicho esto, aparece claro el origen del frenesí coléri·

co que pro~ujo ~ los

del Con~e.mo hlspanofrances de 1904 y, aun más, el tener que admitirnos por coprotectores del Magreb. Se les escapa­ ban las minas norteftas y hallaban otro Protectorado libre de

-media!izadores de ]francia la aparición

Seamos justos: tenían motivo

p~ra el enoJo. Porque, ,aunque no pudiera quedarse la Repú­ ?bca ~on todo aquel p~IS, bien mostraba -el Quai d'Orsay sus intenciones de cOl')osegUlrlo mediante la «penetración clandesti­

na>, burladora de nuestros derechos. ¿Para qué repartos, para qué resp~tars?lemnes compromisos si, con ayuda de desórde· nes prOVidenCiales, resultaba hacedero ocupar a Beni Snassen oc1Jpar a Casablanca, ocupar a Uxda, querer ocupar el Rif his:

pano, a Larache y Alcázar, e irse bonitamente a Fez? cTiene el Quai d'O~sayuna covachuela -decíase en 1903­ ~u~,desdehace ~edlo siglo, evita la revisión del Tratado de b~ltes entra Ar~eba y Marruecos, r, por ende, que haya segura p,az ent~e ~r~ncla y Marruecos. Viven en ella, sucediéndose,

que gustan de da cuestión marroquÍ> como

de ~n e~zema rascable, y a .esos chupatintas, imposibmtados de Ir a!la por sus hemorroides, ¡cómo les alegra mantener vivo un p!e!to ~ue, entre retumbos de pólvora, hace fluír ]a sangref (¡Que c~pltulo le ofrece oficina de tal jaez a un escrutador de almasl) Hanse ~ferrado,á que su covacha debe entregarle Ma­ rruecos a FranCia, y ahl laboran. ¿Una guerra inmediata? No.

Es l"azón que Marruecos tenga la culpa,. Precisa que el mis­ '111f ~arntecos se ofrezca en holocausto. Hay que engañar al pub~zcofrancés y embaucar a las Ca1tcz1krlas extranjeras (2).

sus emprést!tos y contratas

ciertos indiViduos

Sm ma~ q~e atenerse a semejante dogma, iba todo al pelo

el Smdlcato rentista -diplomático- político, Pruebas .

para

~n~~

(x)

La guffTa 'lue se aved"a. París, X9X.X¡ pág. 29­

(2)

Jean Heas: La Qlltstim áll Maroc. París, X903¡ pág, x96.

fletes' después, por asomarse al ~edlterraneo

tiem~o,comenzaron sus estudios los pro~pe~tor~sdel Creusot, internándose por la raya argelina en territorio rlf~fío. Mas, ¡oh malaventural, con ~l estrue,ndo habla despe~!ado Germania,' y tras el «hecho de Tanger> vmo ceder,le la cDt:uts­ che Bank~ a Abd el Azis doce millones y mediO de marcos para 'romper la. coyunda francesa. ¡Imagínese la rabisca d~ . quienes consideraban a Marruecos coto cerrado,~uyolAlboro­ o táronse sus publicaciones, a la vez que sus POlltlcoS, y la pa­ labra «guerra> sonó como clarín vibrante en los reductos finan­ cieros. Mas, ¿qué hacer si el Este andaba mal de defensa y fal­ taba artillería? Votó el Parlamento 223 millones para cosas militares; y pues no cabía sino' someter~e,'hubo q,ue ir a Alg,e­ ciras, Para mayor afianzamiento, el m!s~o Gabinete f~ances,, que cebaba las ambiciones de metalurglcos, prestamistas y contratistas sigilándoles el Convenio francoespafíol de 1904, quiso asegurarse el voto de España y reiteró correspondernos todo el Norte magrebino como sobreviniese el repa!'to. Fué la Conferencia un desastre para la oligarqula francesa,

pues dispüso transfE;rir el monopoli,o de los empré'ititos a un Banco de Estado (donde Francia tenia 3 vo~osen~re13), ,Y, con­ ceder los obras públicas por concurso, medulnte mspecclo~del Cuerpo diplomático de Tánger~ ¡Entonces sí que se penso en

10

AU.GUSTO

VIVERO

EL

DERRUMBAMI&NTO

11

. emprende España la cruenta iucha ¿ue FranCIa no la expolie,

La Dan los, buscadores de minas del CreusoÍ' con magní­ fico yacimiento minero en Ras Fural, pero como, Ras Fural ra­ dica en l Beni Snassen, territorio marroquí cuyos pobladores impiden 'los, trabajos mineros, sobrevienen oportunos desór­

hombres de Lyautey necesitan garantir la

seguridad fronteriza conquistando a Beni Snassen. 2,~' Diputan los Bancos franceses que en cuanto,finiquite sus labores ]a cCompagnie Marocaine., hijuela del Creusot y constructora del puerto de Casablanca, constituirá la Chauia espléndido coto de especulaciones territoriales. Mas, ¿qué ha­ cer si impera el orden, si los paisanos, sumisos de por siempre, muéstranse conciliadores y quietos~ No se hace nada; pero el azar quiere que la cCompagnie Marocaine. necesite echar su ferrocarrilillo por un cementerio moruno, revolver las tumbas, esparcir las osamentas; entonces nacen tumultos, acude Fran­ cia (llevándonos a contrapelo de testigos), invade la Chauia y•.• en 1922 perdura aun la francachela del negocio en aque­ llos terrenos. 3. a Cohibido por la Conferencia de Algeciras en su propó­ sito de encaminarse a Fez desde la costa, discurre el Sindica­ to' cestabtecer una 'pista caravanera entre TJemecén y Fez, por , Uxda y Tazza; celar el tráfico con tropas entre francesas y marroquíes, pagables por Francia, si fuere preciso; y luego, cuando las relaciones mercantiles estén seguras, reemplazar la pista por una carretera, y la carretera por un ferrocarrib. Pero como el Majcen pone impedimentos, sobreviene en Marraqués, otra algarada oportuna, y porque sucumbe en Marraqués, el bullicioso doctor Mauchamps, tiene Francia que apoderarse'

Muluya y cae junto a ZehJ'án Para

S

a

Francia

El

S'

ha

d'

t.enido lca o

In

t

famoso toca

que

adue

a

1 e 1909

.

pugna.

~ez para seguridad

cambalaches el jolgorio del Panther. l ;vecm~ados. ;\ca1?a en

a RepubJica pa·

entrebarrunta en el bajalato de ~~~gohque ent!evé, entreoye y

nío francoespañol quivir ~as mejalas

de 1904 pa ~c e, pr~scmde del Con ve­

rmln_o

de

su

denes, y' tos' 11,000

-¿cómo no?~ de los euro eo~a~~,de

dece dolor infinito por el desas

.

.

pues

de Moreau;~ ~e le~por tl~rras de f\lcaz~r-

y consIguen despojarnos les ~ . mram. Unos dlas mas, nistas que gobiernan a los gOmbeetalurgtlco:, contratistas y cupo­ rnan es Jranceses.

d n, e Larache, man­

cólera a los que tan bien barrían hos~~analejas,.e";ce,ndiese en ella el ciclo de confusiones 1 aCla ~n tro. LlqUldabase con

netración clandestina.

rio tratar con España ~obrela basl~'dnutstro. Ha~íase perento­

der,reducirla violentamente con t e

escandalo del mundo Al fi~

matonismos dominó ia prud' a~mquelentre vociferaciones y

Es, pues, naturalísimo que la ocu ació dada entonces pOI el señor don J?

en p~rj~f¿maqU1aS cr.eado por cJa pe­

~190nvemdo,?preten­

o

de

la

fe jurada y

a rope

Hubo parla~ento.

a falange plutocrática. '

e~ples:adacontra

e sa~r~~e SI algun político

española, hemos hallado e na rey? ~cJon c~n~rala monar­

enCla en

¿Para qué describir la inverosímil

d

nosotros en la controversia? Bast

galo adujo la probabilidad de u

quía

,

energla

e~cuadraestuvo en Tolón a la e~p~~~I~?ICO:p,arJSlenSes que la

mfestarse en la Península T

zona que teníamos recon~cl'doadoeraFquere~recortar la estrecha

a lva

e ordenes para ma­

~

Dos

'

t res yeces,

a por eVItarlo.

rancIa

pu o I?ro,duclrse el estallido; pero cedió Es' añ

Y aqUl ajusta expresar que hubo al'

d

·

por

domicílíado en París le ofreció p~~~ mM- '!te un publicista

;Z~:~i~e~~",,';~o:~~':i~e:~~n:;.N~~::ia~~~~~~S~o~~a~~7::

de Uxda.'

Ya están señaladas en el este y el oeste las dos líneas,

invasoras; pero; ¿acaso va a respetarse el Rif español? Tampo­

co.Pues que' hay en Monte Afra una mina de hierro, francesa; pues que la rebelión de los naturales contra el Roguí impide beneficiarla, cabe atenazarnos, con injusta alternativa: o se arroja España a someter por la fuerzá el indómito macizo mi­ nero, o admite que lo ocupe Francia con sus tropas, so color de amparo a intereses suyos. Aquello implica dura contienda; estotro, perder la zona que nos corresponde; duda España; y de El Asin Sidi MelucK parte un cgum» argelino, esguaza el

4. a

un. o un.a muy ra­

franceses; no mas ' n nombre. de vanos hIspanófilos csobre el principio ~:d~anJue defendle,ra l,a amistad común

zonable ayuda pecuniaria e

metimiento y que por t:~toarruecos Pdals mls~ro, de dificil so­

, , consegul a la. faja costera indis­

12

AUGUSTO

VIVERO

EL DERRUMBAMIEN~O

pensable para nuestra tranquilidad, debi.~ram~s ced'er .en 10 del Uarga por convenirnos la fructuosa relaclon cop Francla~ ~ues­ tro primer cliente, ,antes que el regateo de ~Ierras esterlles». Falló el enjuague con El Mundo; mas, atendIendo a la~ mues­ tras, quizá sirviese con otros (1). Entretanto, precon~zaba ~l señor Delcassé desde L'Echo de Paris, vencer la reSIstencIa española, «si n~ hubiese otro medio, por la modificación de las

tarifas de Aduanas»,

. Tal vez 10 hubieran hecho, pues a los once meses de, dllt­

g~ncias, notas y coacciones públi 7 as, r~s~stía au~ el Ministe­ rio Canalejas frente a demandas InadmIsIbles. SI, tal vez 10 . hubieran hecho: ~ño miramos reforzar el gravamen de nuest:0s vinos en 1920, precisamente cuand~ más ~ugnaba el GobIer­ no c1el pobre Dato contra la captacion de Tanger p~r el. colo­

~Supoaveni~sela plu,tocracj~ins~ciable?No. Frente al ~ac­

to de 1912, abIertas las fauces, tendidas las garras, vimos re­

vol~tear ~l

dogm~ de que «la consolidación

y AMPLIACIóN de

un Im~e!IO ~rancesen el norte ~fricanod~be constituír el gran~

~e y sohdo Ideal de la raza al comienzo de la vigésima centu­ na (1). ~y en pos suyo, rastreando, rastreando, mostróse aquel sentir de la covachuela'del Quai d'Orsay. «¡Que tenga Marrue­ c~s,la culpar ¡Que él mismo se Inos entreguer~ «España -es­ crlbla en 1913 un ~~ ministro ~rancés (2)- sólo ha consegui­ . do ocupar 4·000 kilo metros cuadrados en diez y ocho 'meses

de esfuerzo, y puede que alguna vez nesesitepedir la colabo~ ración militar ji económica francesa. Aquel d{a cabrd sin

.

.

duda, un arreglo_que, permitiéndole desenvolver sus intereses

/egit!mos en

~Estaclaro?

el Magreb (~?), elimine el sistema dualista»

:

.

.

~ientras llegaba la hora en que, ruinosos y exangües, ce­ derlamos el. ~rotectorad~a la República, tornamos a padecer la ~penetracI?n.clandestina». F~ndada''en tiquismiquis, puso pleito la Repubhca sobr,e el Guerruau, y cuando los rebatimos'

con fortuna, comparecio en esc~na el general

querla? Poc~ cosa. Asentarse, en la cordillera de Ziata, que yer,gue sus pIcachos entre Zeluán y los confines zoneros. ¿Para que? rOh asombrol ¡Para apoyarse alH en la conqujsta de Taz­ zal Iba a meterse en nuestra zona con tan pobre disculpa cuando el general J?rdana, sin prevenir al Gobierno, echó su; ,

Lyautey. lQué

tropas sobre el f!l,aclzo y lo redujo a la obediencia. Entonces, para que no tuvlesemos duda sobre el propósito, tropas fran­ cesas pasaron un día los lindes fronterizos, adelantaron por el Guerruau, estableciéronse en Jachi Uenzga, y allí siguen. Aho­ ra, con. el ~uerruau, se nos disputa asimismo la fértil comarca

de Benl Zerual.

, Paral~l~mente,co~la penetraÓión mi1it~rhubo intentos de

pe~etraclon eC?nOml,C~, buscando lo conocido por main mise

en ~erjgonza dlplomatlca. Hay en Melilla una Compañía co­ lOnIzadora; la plutocracia. francesa, siempre en 10 suyo, quiso

,

nosotros sa~uda desgracIa, dlspus.o

las cosas en diverso rumbo el 12 de novIembre del 1912. AsesI­ nado por un anarquista el señor Canalejas, su Gabinete, pues­ to en situación de interinidad, tuvo, que acog~r bruscas n.or­ mas resolutivas allanarse,' dejar en las zarzas del cammo nuevas con'cesidnes; el 27, quince días después de la tragedia, firmábase el Convenio hispanofrancés.

nismo? Algo, que fué para

Fué' embrollón, caótico, muy del Q~lai d'Orsay, el estat~to ejecutivo del protectorado en mancomuno Quedaba el ImperIO;

mas partido en dos zonas independientes! regible u~a p~r Es­ paña y otra por Francia, con absoluta parIdad de atrlb~cIOn~s,

d!strib~ído en?,e. ?os xertfes, In­

dependientes e iguales entre SI, con plena Similitud de prerro­

, gativas. Quedaba el doble p'rot~ctorado; mas des~nvue1to con independencia en las dos porcIones zon~ras. Un1cam.ent~ un engarce nuncio de nuestra facultad coactIva: cuando IndIque· mos pe;sona para el cargo de Jalifa (n,?mbre que en, ár~beex­ presa «sucesou), como tal ha de reCIbIrlo el otro p~ncI~e, re­ conociéndole sin excusa' ni demora cuantas premmenclas le 'Dtorgamos con el Convenio. En resltmida~ ~uentas, sólo ~spa­ ña desde el Muluya al sur de Alcazarqulvlr. Los negociantes en su casa, y Alá en la de todos~

Quedaba el Sultanato; pero

Por lo que valga, diremos que a~orael servicio de propaganda del minis­ terio de Estado fran~ésdispone de 19 millones de francos anuales.

(~)

l/~!l¡VP:t;;bras~elseñor Caillaux en: su ~refacioal libro del señor Besnard

()

2

,.,

ranfatse al¡ Marot:/ París, 19 1 3.

30.

Besnard: loc."cit., pág

'

14

,.AUGUSTO

VIVERO

E

L

D

E

R R U ·M B A

M I

E

N T O

15

aparta de los test!monios que conviene desconozca. ¿Advierte el gen~ral-dicha SItuación? No, por seguro, aun cuando adora demasIado a ~suquerido Marruecos:. para hacer ver que com­ prende.l?e ahl fluyen consecuencias lamentables, por más que la c~mardla-gru.po de negociantes por el estilo de los que ya anahzam~s-enhleste luminosas banderas de «civilización:., cexpansion francesa~.y cadela~toJ). Tal retórica, que hinche pr~gramas de EXP?SICIOnes y d~~~ursos oficiales, es bluf/', en Jengonza moderna, aquellos prOJlmos necesitan mucho recla­ mo para mar!"yillar a Europ.a, porque la fachada espléndida que con tanbslmo celo mantIenen ~n pie, es lo que les sirve de escondede,ro en sus demasías (1).

convertirla en garfio de sus fines; ofrecióle un dineral por las acciones y aquella Compañía, poseedora de poblados, de la

de otras tierras junto al Mulu~a, m.etida en

contratas de carácter público, hubiese sido instrumento extran~ jero en el Rif al no interponerse vaJ:'ios patriotas para frustrar el.propósito.

llanura del-Gáret y

, Triple ofensiva: la diplomacia nos .dis.cute

re~iones, el ejér­

cito nos quita parte de ellas y el cap1tahsmo qU1ere atornillar­

se en el resto. ¡Con qué dolor asoma en la memoria aquel pro­

verbio del siglo XVDl: Ayez le Fran~ols POUt ami, ne l'a§ez pas pour volstnl

'Torpe será quien extrañe el rencor que nos tienen los após­ toles del clmperio uno e indivisible:., aunque jamás uno e in­ diviso. Digerían en 1912 las escurrimbres de aquellos 242 'mi­ llones prestados al Majcen para obras públicas, según el mé­ todo de·Juan Palomo. En 1920 habían ingerido un conjunto de 370 y presupuesto 220 más para. concluír el p~erto de ~a­ sablanca. Lanzábanse sobre las urbes: Casablanca, empréstito municipal de 50 millones para los contratistas; Marraqués, 14; Fez 10' Quenitra, 8. Hi~caban el diente en los presupuestos, asignándose un total de 685 millones para sus negoc10s ca­ minos interminables, puertos inconcluíbles, etc.). Picoteaban en las reservas del Tesoro cinco más, y, previsores del porvenir, apercibían una cáfila de combinaciones símiles que les dará, entre 1920 y 1925, la friolera de 1.500 millones en préstamos. Ante tal panorama, ¡qué dolor hallarse desposeídos de Tetuán, Tánger Larache, Alcazarquivir, ArcHa y Xexauenl¡Qué pena no poder contratar carreteras de oro, ferrocarriles de oro, puer­ tos de oro, en las provincias del Nortel ¡Cuánto .empréstito mu­ nicipal malograd01'¡Qué de terrenos libres tocante a la especu­ lación parisiensel Para explicarnos mejor sus iracundias, veamos lo que han hecho del Magreb suyo. Lo describen dos hombres honrados que, al ir allá, no llevaban el cerebro en la cartera cRendido el general Lyautey por el esfuerzo conSIderable de su gloriosa carrera, es hoy gobernador nominal en Marruecos; de hecho ejerce ·el mando una camarilla que le circunda, le muestra los asuntos conforme ella quiere, recoge su firma y le

Ved ah1 cómo .ap~recela gusanera en seguida que levanta­ mos la costra artdiclal. Muchos Anuarios, rebosantes en em­ bustes numéricos; muchas'revistas, preñadas de ficciones' mu­ chas estadísticas maravillosas, donde son franceses los es~año. les aS,entados en las ciudades; donde son francesas las mer­ cader1as llega~as en buque francés, y donde los productos que van de transito constan como importaciones definitivas cuantas veces entran en puertos del Protectorado. Pero detrás de los telones, el Uñilargo Maese Pedro mueve las marionetas.

c¿Que

el Uñilargo Maese Pedro mueve las marionetas. c¿Que ( , , . estorba una ley metroJ?olitana?

(

,

,

.

estorba

una ley metroJ?olitana? Pues se la esquiva con

un .~aJIr?Se le

anula y sustituye. ¿Que

daJIr luego de prometido lo contrario?

un d~Jlr.¿Que molesta co~vlene prorrogar un

Pues se pergefta ·otro s~mejante,.que ha~asus veces:. (2). Med~a la voraz pandIlla. NadIe se le Impide. Le es propicio el amblen.te. cEn !odos l~s escalones jerárquicos, indiferencia para el blen-~omun, egoIsmo impúdico o ·encubierto, desapo­ derada comezon ~~ lucro, nociva para la equidad y la ética; es~anda!os? favontIsmo. Este es, en cifra, el régimen marro­ q~~.Echpsose a escape el galano plan primitivo, nacional, ci­ vlhzador, y lo encubre re~iafronda de vicios, ambiciones des­ enfrenadas, obscuros compromisos y villanías odiosas. En la espesura del extenso bosque -idéntico al de Bondy- efee­

(2, Marcel C. de Lamaziere y A1e:!:andre Léty: L'Hallali Moeurs EuropüJtltes

54--55, Entrambos autores ~copiangran núme­

:: dearoc, t.9 U - t 9 t París; pág,

d

' tcasos Inmorales

¡rec amente a Lyautey por otros.

demostrativos.de sus -acusaciones. L'Humaltité ha culpado

_

(~) L'Hallali, pág. 26.

16

A

U

G

U

S. T O

V I V E- R. O

túan su labor innoble partidas de facinerosos. cuyos crtmenes no extrafian quienes conocen sus calidades, usos, ideal y pa­

~

I

sado» (1).

'

No es el Marruecos galo tierra de civilizacion Y de moral.

sino de negocios. Allí «sólo predomina el ansia de en~que~e~­

se

m~s inmunes por su profesión:

visita la más importante de sus pOSICiones, «trinca del brazo

al colono que le sirve de testaferro, Y durante ho~asy h?ras, los consocios van Y vienen, discutiendo"por el prado vecln?». «Abundan los empleados que, por quedarseles cortas sus p~n­

gUes obvenciones, tienen que vivir .a,~%pensas.de~pais.Cnti­ cad a esoS insignes seoores y les olrelS que nlngun provecho es desdeñabte». «Más que garantía de costumbres cunadas y modestas suelen ser los títulos oficiales peso caíble en la ba­ lanza de ios negocios. Cuando. para-besar las pose~ion~sde un político poderoso, el ferrocarril de C••. a M.•. describe Inmenso arco por la montaña en vez de recorrer cuerdamente la l~anura

en línea recta, ¿quién censuraría abusos .de que d~n l;:jemplo los más encumbradosh (2). Con tal a,?~lente.yafiCiones tales,

sea como sea, y aun

obsesiona a los que deberlan VIVir

Jefe. ?1 ilitar h~yque c~ando

es obvio el fruto: «bajo la tutela administrativa engordan los tunos y se atascan los hombres de bie~(3)>>· «Vano fuera que­ rer resistirles las personas decentes dlspers~s en Marruecos,

pues sobre cOAstituír aquéllos .reales

ciertan para saquear a otros, tienen - tamblen el amparo del

Poder público~ (4)·

Cuando el C'omentarista de buena fe averigua que

cua~~lllas, que se c<?n­

en 1920-1921, con una copiosa cose~ha,los ,57 2

tros cuadrados del Marruecos frances tan solo consigUieron exportar ~50.000quintales de trigo; CU8;n?o observa que en la producción agrícola del Edén marroqUl Incumbe a los euro­ peos un imperceptible 2 por 100 (5), ~e ~turde el asombr~. ¿Es

000

.ki1!>me­

ese el formidable essor tan cacareado? SI, es ese.

(1') (:;,) Ibid., pág. 21·

(3)

(4-)

,(s)

L'Hal/ali, pág. 4 0 .'

Ibid., pág. 23· Ibid., pág. 33· Suplemento económico de FraHce-Marocj Juho de l:9 Z1

.

.

.

.

EL

DERRUMBAMIENTO

17

«En Du~ala.Chauia, Garb o B~niAjsán, cítanse los colonos qu~, rompiendo con los usos agrarios moros, poseen insta­

laclOn~~ europe~s,.aparato~ ~ratorios modernos, susceptibles

¡Valorizaciónl ¡Cómo osan

p!"onunclar el vocablo unos sujetos que no tienen de colonos smo el nombre y son, en primera' línea, negociantes más des ve.l~dos por h~~chir pronto la bol~a que por cogerle al suelo ubl~dades legitimas con labores apropiadas! Así como la ma­ yona de !os colonos s?n, en general, buscadores de pecunia, la mayorl~ de las SO~led.ades llamadas agrícolas son, en ge­ n~ral, Socled~~es capitalistas •. y su ocupación predilecta con Slste-en a~qu1rlr vastas extensiones territoriales. no para dar­ les fecundld~d ·-empefío difícil y meritorio-, sino para reven­ derlas, granjeando mayores ganancias que en el laboreo razonable de razonab.les ~ncas. T~do ,el labrantío está en po­ der de los tr~fic~nt~s, qUien acude alll tiene que pasar por.sus horcas caudmas. o Irse, o pagar horriblemente caros terrenos que en ocasiones valen poco» (1).', ­ (No han de 8:s~marse con ansie4ad a la zona espafiola, ve­ dada a su~ codicias y ab,usos? ILo.!que cobrarían ellos por las fecundas tIerras de Tetuan y Larache, si ya exigen por hectá­ rea 7.000 franc:os en Uxda y 10.000 en Chauial (2). rV qué gentezuela, Senor, para vecinosl «Colonos y Sociedades inde­ seables se conchaban para impedir establecerse a los que no son como ellos.» JAY del que estorbel «Acredítalo el asesinato de aque.l, colono, Importuno con sus planes expansivos, y que ~ma?eCIO ~strangulado, con todo su dinero en el cofre. mas hmplo de tItulos posesorios» (3). (Por qué asombrarse? «Cuan­ do. en 1918 quísose concederles el Uisam Alauita a unos qUince colonos de Ducala, Chauia 'Y del Garb, hubo que ver sus. antecedentes penales. ¡Oh estupor! Trece tenían condenas var~as. y. fué necesario excluírlos» (4). «El fomento de los ne w g?CIOS dls.culpa to~as las ruind,ades: ni aun la corresponden­ cia -ofiCial o pnvada- constituye secreto para individuos

de faclh~ar rendimientos maxlmos

(x)

2 »

«3

(4-)

Loe. cit., pág. 13. Suplemento de Fra1tce-Maroc' julio de 192r DHallali, pág. 4-3. Ibid., pág. 4-8.

'

.

i

18

A-U

G

U S T Q

V [ V E.

ROl

tan sin escrúpulos, liberales en la propina'yganosos de hacer

fortuna, sea como sea¡ (1) allí podredumbre, lucrosidad,

abajo imperan las mis­

flccion y salvaJismo, porque 1y . a falta de morali­

mas condiciones morales, esto es,

dad» (2). Espeluzn~ el cuadro que traz.an d:~~z~/~o}jge po; describiendo la org~amuy al I~O[:::;~~~, Kn sultán único, una

~~:e~~::r;r~::::~~~'~m:~~:~ari11adev~rad;:a;::~ecO~~rt:~

podemos transcribirlo,b~stenosrecoger'r~ad de veci~os mo­

aseveraciones que nos Importan en ca J a

A?onde

vol:~amos os oJo::u.riba

'e

a nusm

L

y Léty

,

les~,::~yen Marruecos ·muchas gentes, cIviles ymlIl~ares,t~;

ocupadas por modo éxclusivo de

1

1

satisfac~rdsus pasJolnes~i Ni

por e

.

mejan endurecI as

::~~SqU~~~+'S~t¿:~~O~j:~~~:~~:t~~~~:d:e~n~of::~~~

f~s~~~~~~~:ede~:'~~~ia~é:~I~s~1a~o~~~~a~~~':,'s~~~:~~~

en el roce, represen a

viente. Anhél,ase

dad marroqUl 10 dicho por un perlo

Pafiaba la: carroza fúnebre de un c~lega, rival sh uy 1 P - 1

'

d

uel que hace sombra, y es ver­

nemJgo

,

.

-,

nunca

o

ue e

ma ».

q~emuera aq . dista al coronel que acom­

ara el as.

El

censo: enemigo «El es, c'adaver en Marruecos, e un qUlen e.

negocios» (3).

dificulta combinaciones _ de

.

'd

r

¡Pobre Espaiía, pu~s, que tantlslmas ImpJ e

(1)

(2)

(3)

L'Hallali, pág. 50.

Ibid., pág. 38. Ibid., pág. 30.

CAPiTULO

1I

¿Somos

colonizadores?

A PARTE 10 antedicho, tiene el consorcio capitalista otra ra­ zón para mirar de través l~ diminuta zona hispánica.

de

los 600.000 que abarcaba en teoría Marruecos, el Quai d'Or­ say desmembró tribus, rajó comarcas indesunibles, violó la lógica para cefiir con el Muluya y c,ierta línea fantástica el hin. terland melillense; pero como nq pudo arrebatarle a la her­ mosa ciudad mediterránea sus privilegios geográficos, triunfa la hegemonía mercantil española e~ parte del Marruecos galo. Entre Meli11a y Fez median 270 Kilómetros, en tanto que Fez dista 297 de Casablanca, 518 de Orán y 380 de Nemours. mientras medimos 170 desde Melilla a Uxda, cuéntanse 3 desde Fez a estotra localidad. Vemos, por ende, que nuestra línea de pene.tración es más corta. y resulta notorio que el in­ flujo español ti.ene que crecer entre Uxda y Tazza conforme alleguemos hacia el oeste más territorio sometido.

Vínose neutralizando tal realidad, hasta ahora, mediante ar­ tificios pasajeros, que estorban las comunicaciones zoneras,

Con burla de los Tratados. Ya vimos desgravar l,as mercaderías francesas arribantes :a la Aduana de Uxda, y ponerles innú­

meros entorpecimientos a las espáfíolas; ya

frustrarse la solicitud de España respecto a la construCCIón del

puente internacional sobre el Muluy~, evitada con pueriles eva­ sivas. ¿Más? El prurito de aislarnos llega a· impedir que lás' aguas muluye,nses fertilicen en ambas zonas grandísimas

Al

dejarüos

únicamente

26.000; kilómetros

cuadrados,

y

8

5

contemplamos

~~_

'11

",1

AUGUSTO

VIVERO

EL '~ERRUMBAMIENTO

21

20

ifrables en 20.000 hectáreas, só~opara tensiones de terreno, c d 1 Zubia. Pero, ~acaso podlan ser

: nuestras planas de Zebr~ yen I 21 era ya inevitable el teR­

ardl~es~~ 1;postrer disculpa (carenci.a

dido del puente, pues .se es IZO abinete de Madrid la can tl­ de numerario), ofreCiendo el guía el artificio aduanero, por­

eternos tan endebles

dad necesaria; Iguales pa~osJea

que la magna Asamblea Ce

fruto de briosa acción em­

x .a'l de Casablanca contra los

prendida por l~ Cá.mara l' o~:~;:oquíes, reclamó un régimen : adeudos especiales argc

,

100

arancelariO "f um or~e

en el mismo en 'ulio 19 • perdió Espafía, vue ve

Hay que resolver. ~Quéha­

el- negocio a los termmos a~ I~ jo 'en las regiones de Uxda y

rán los quedtoenmdeen a~~::~~a I~ f~rrocarri1 de Fez? Tazza, por

21

1

R~cobrados los,lu~aresqUt~ uos J

ueo francés, Meli1la ha

Con todo, Y pese al arbl~~~~trat~¿iones. No hay sino com­

bl

conseguido gran auge en

probar que, viéndose duran e, Ir a~o de 19 20 con 88.642 to­

6 de exportación; en

en 60000 toneladas de

su

t

o

compras y 459 de v~ntas, cerro e

.

neladas de importa~lOnes yesn~s~~r~~ ~~ puerto 1.149 buques

total, 524.138; po~ as c~aesaber qué significan dichos porme­ mercantes ~1). QUien qUlf~a'fico tenido en 192Q por los puer­

nores, eqUlparelos con e

tos del Protectorado; ~rances, y el Marruecos español (2).

las importaciones mlhtares com? en

~a cu

as estadísticas no

ex~luyen

8 menoS que Melil1a. 7 6600 ' 447.538

8' nos Safí 85.200; 43 8 .93 8

; ~31.33 :I~en~s.Esto es, Meli11a sola

menos •. Mogador, 49.7 00 , 4l74.43Quenitra Rabat-Salé y Moga­ equivale en tráfico a Casab anca,'

menos,'Quenitra,9 2 .

Cas ablanca

Rabat-Salé,

,

404·400 toneladas, 11 9 · 7 3

4 8 .7 00 ; 475.4

8OO

3 8 menoS

Mazagan,

,

.

,

dor juntos.

lmda,

.

sa 1 u b

re

delanto

M

se vuelva la urbe mas

17.000 vecinoS

85 . 6 '

.

De ahí que, en contmuo a

y

c'os

Los

segura fi de

ne;

d

1 arrue 19 20 ' las .

e de

a

1.500 casaS, 4·

de 1909 eran 53.5 6 3 a

los 300.000 metros cu.adr~ osP seoS como el Parque Hernan­

rectas, anchurosas Y limpias.

sup~rficie, un millón. Cal}eS

(1)

(2)

d

F

e

mento de Melilla, en 19 20

rance

Memoria de la Junt~ ed °Ei

Suplemento económiCO

_Maroc: marzo de 19 21 • ,

.

dez. Plazas como la suntuosa de:España. Tiii p8.rvedad en de.­

lincuencia, que el Juzgado civil tiene en 1919 la cifra máxima de sumarios juzgables, 93. Tan sólido apego á la instrucción, que reúne 24 escuelas públicas. Tan :.vivaz, que el Censo for­ mado por la Cámara de Industria: y Comercio registra: 426 co­ merciantes, 294 industriales, 13 compañías mineras y 37 so­ ciedades mercantiles, cuando toda la industria de la mirífica

establecimientos

con 3.256 trabajadores (1). Habrá quien dispute nadería semejante obra, que contradice tópicos muy resobados. Mas no debe ser tan trivial, puesto que

Casablanca, la perla colonista, aparece con otros visos delante del observador sincero. Escúchese al sefior Charles Petit, que

los describe en Le Journal parisiense:

<Comienza el sefior Martín por atravesar en la urbe antigua el dédalo de call~juelas sórdidas ,y hediondas, y al cabo sale

del recinto. Por doquier mira inl!1uebles de todas clases, al azar erigidos en obediencia a in~ereses tan varios como sus dueños. Explícanle que después h~brá calh~spor aHí; cosa que maravilla un poco al serior Martín; que imaginaba preciso cO w menzar una población trazando su's vías públicas. Adelanta el coche hasta el límite de las construcciones nuevas; para entre dos pilas de basura y puede el señor Martín admirar el panora w ma. En toda la redondez de la vista, aridez uniforme: ni un árbol, ni un taIlito herbáceo. Palmeras enanas, con 30 centímetros de

altura, constituyen toda la vegetación en

Alguien le jndica al sefior Martín un trozo de aquel desierto:

regalado; de

aquí a seis meses valdrá eso cien francos:t. Y le explica que la­ poblacIón continuará ensanchándose con vertiginosa pidez.

, :t Evidentemente no existe en Casablanca ninguna Sociedad mercantil importante, ni hay; industria; pero, en trueque, alber­

zona flancesa está representada' por 185

.

radio de 10 leguas.

<Vea -le dice-, a veinte francos el metro; es

ra-

, ga 30.000 europeos; de los cuales' son franceses 20.000. ¿Y

qué hace tal muchedumbre? -pregunta alarmado el sefior Mar­

(r) Suplemento ec~nómicode France-l1faroc; enero del 1921. De esos IIIS esta­

21 al

se cifra" en

blecimientos, 82 pertenecen al ramo de alimentación, 24 al de carpinterfa y

de construcción. Todo el capital industrial del Marruécos francés

5 6 '3 millones de francos; poco más de 28 millones de pesetas.

.

~

22

A U a u s T o

.

V ¡'V'E R o

.'

d

a

Es verdad

'ca es

tampoco le c.~be

.

tín-. Negocios -le. ~esp~n~~de~ para co~vencerle:Indicio

ue tendrá un gran

a él otra preocupaclOn. de la notoria riqueza de

puerto,

cómodomma el hom re

raleza.

CaSab!~~nes p~o demostrativo de

2

qu~acaso cuebste 00 m~lyores'obstáculos de la Natu­

"

l

de comercio

os

ni industria -inquiere

»Si aqul n~ hay ca~as lanicie 'arece estéril, tocante al

'el señor Martm-, y ~I.~s~~~uerto?kncógense de hombros y

cultivo, ¿para qué sel v,l~a

rá millones

y que, por conSl­

apuntan que el co,nst[Ulf~~n~~~:des en las ~stadísticas,justifi­

guitmte, aume~taran as

, cando ser precIso el,pue~to. 'd -pues la carne es ma1JsI­ cDespués de medIaneja CO:;l1 ~am eche por vino-, desea sima, faltan las le~umbresy an ~ cuanto asoma a los su­

nuestro sefior Martl~tom,~re.l,fre~~o~star en la zona fortificada

burbios sufre la curlos~I uSlon meten mozas del partido, cu­

de París: por

yos amigotes agurdan t·! ~s ~i~ellero con su cuadrúpedo, ni

odre en bandolera, sin duda

le

par~ restablecer e

rruecos,·,

.

dondequIera let CO ndio en bodegas de mala nota;

d

y si no le atropel ase a gu

bafiase un aguadlor dI e ,IdoS lo~al olvidaría hallarse en Ma­

co orlo,

_

d

a la judería, que; sigue inta~ta;

bominables repele a qUIen

:tPor caso, Impensa o va,

pero la hedionde~de sus C~leJaS a es el sefior Martín, ba~rios

más aficione lo pmtoresco.

usca. pu,

de noche

mas o

"d

"1'

d

• por todas partes ve casas

h

. mejor CIVI Iza os,

cafés cantantes, ofrecl ~s

~evolverde una esquina con

beodo y

su antIguo amIgo 'd e FrancIa bl sefior Si uran, me haces caso , -dlcele , alegre, deam~ula,por Casa an~a'¡cudenambos en solicitud éste-, tendras mIllones cU~I:(ot' nocturno hijuela ejemplar de champaña a ~n est~bleclmlen ~or Durand' se franquea, r~fi­

del Mon~martreJue~g~Ista,~~~:evarios facinerosos desvaliJa­

riendo como,

ron noches atras a los

vólveres:t.

menos sospech?~as;t~ber~uc a:

a les nuevos mdlonarlOs.

.

,opa

l

D

d

el cual

e~ proxlmo g

t

'

a

menazándoles con sus re­

.

pun os,

1 b

tiene lacras? ¡Quién 10 dudal

Junta

-

Pudo ser mas rapl

¿Que nue~tra,m,adgon1efilc:es~n~~lvimiento de MeJilla si la

.

.

_

.,

.'

EL

DBRRUMBAMIENt'O

23

de Arbitrios no dedicara a personal las cuatro quintas partes del Presupuesto, que pasa de dos millones; si conservándole a la ciudad su 90ndición de puerto franco, buscara recursos eco­ nómicos el Municipio en el valor de la tierra; si buena parte del vecindario, la que succiona seis millones por año en la propiedad urbana, fomentase con mayor ímpetu otras indus­ trias que la del rentismo parasitario; si-el puerto -que cuesta ya 14 millones_ se llubiese creado donde aconsejaban 18, ciencia y la experiencia para contrarrestar los 142 días anua­ municaciones les de marejada, marítimas••• mar gruesa y temporal que dificultan las co­

Hay, además, otras culpas. El ramo de Guerra ha puesto dificultades enormes al ensanche y hermoseamiento' de la po­ blación, a par que descuidaba fortificar el Gurugú para poner­ la a salvo de asedios terrestres; y a él se debe que aun no esté consolidada ]a propiedad en los campos de labor circunveci_ nos a la población. La burocracia ha eternizado asuntos como el de los muelles de ribera o favorecido dilaciones en cosas como ]a construcción de] tranvía. Empero, ¿quién podrá Sor­ prender en Melilla el sucio espectáculo que describe Petit al mostrarnos la verdadera Casab]anca? Hablábase en las Cortes de las posadas de amor, de los merenderos y garitos melillenses, diputándolos causa del desastre militar; pero, ¿cómo Casablan­ ca no produce iguales frutos con su enorme desbordamiento de inmoralidad, mil veces más agudo que e] de Melilla? ¿Cómo Uxda, h()rmiguero de prostíbulos y chirlatas, no hace derrum­

barse

para Lyautey?

el collar de posiciones que cIñen el Atlas, impenetrable

Es curioso,. muy curioso, que]a catástrofe militar sobrevi­ niera donde teníamos más labor 'colonizadora, do.nde allegaba la pacificación más següros motivos de solidez, La cFatalidad, esa Oportuna Fatalidad que siempre utilizamos por cabeza de turco, acertó a ser entusiasta colaboradora de quienes juzgan que desempefiamos en Marruecos cel cometido del periódico o

viario» de los guantes (1), que se arrojan a un rincón de] coche ferro­

(r) Au Maroc, por Gustave Babin, Parls, 1912.

AUGUSTO

VIVERO

Porque, aunque estuviéramos en 1921 a punto de ocupar todo' nuestro Protectorado, el Rit y Yebala ofrecen visos con­ trapuestos en orden a la valorización. Mientras Melilla acopia brazos y pecunia por ser el puerto natural del Oriente magre­ bino, reunir más tierras libres y estarse, a 83 millas de las costas patrias, la situación es diversa al Occidente. Allí pade cemos doble mal, propicio a las conveniencias transpirenaicas. De una: parte. y favorecida desde Tánger y Uasán, la terca rebe­ lión del Raisuli contuvo el désenvolvimiento del país e impidió hasta ahora el enlace ferrovial'io de Tetuán con Xexauen, por donde han de ir a la comarca francesa de Uasán los productos europeos. De otro lado, Francia ahogó a Larache al erigir su puerto de Mejedia, que dista de Fez 41 kilómetros menos. Por ahora no constituye Yebala competidor temible para el influjo galo. No así la zona melillense. ' Hace pocos años aún, el Rif espafíol, hosco, bravío, dilataba sus amplios sequedades desde el cinturón de huertas que en­ vuelve.a Melilla. Ni un camino, ni un sembrado valioso, nada que describiese vitalidad robusta: algunos chumberales; chiqui­ tines caseríos, achaparrados y sucios; tal cual rebañejo de cabras, guardianes con fusil al hombro, merodeo, crímenes , En 1921, los risueiios valles de Farjana y Beni-Chícar -sur­ cados de acequias y provistos de modernísimas norias- pa­ recen trozos de las vegas valenciana y murciana, honrando las

lecciones

Cultívase con profusión el boniato, ayer desconocido., El viiie­

do, que comenzó a plantarse en 1912, produjo cuatro años después 1.613 quintales métricos de uva alargada y rolliza, y

más del triple en 1920. Comienza en gran escala la sem­ bradura del ricino, fuente de pingües provechos; ensáyase c~m tanta brillantez el .cultivo olivarero, qije una extensión arbórea de 52 he~táreas da 704 quintales de aceituna; es decir, 13,54 quintales métricos de r~ndimiento por hectárea. Entran en valorización las 25.000 hectáreas de espartales. Pueden decir los mazuci que en su tribu no hay pobres, y los benibu-ifrur, que ganan jornales desconocidos hasta en

Argelia

. Al deshacerse en 1900 el asedio de la plaza, no producían un solo grano de trigo aqueUas tierras. He aquí unqs índices

de

la

Granja

agrícola y de nuestros agricultores.

.

1918 7.130 7,10 43. S50 8,13 167.900 1918 30.200 ' 167.goo 5,56 , 16 7.9l2
1918
7.130
7,10
43. S50
8,13
167.900
1918
30.200 '
167.goo
5,56
, 16 7.9l2
1. 0 75
8.61S
8,93
9.610
'
onde mas
tuvo la
mpare­

adelantos del

EL,DERRUMBAMIENTO

(1).

;

de su evolución próspera en el trecho

Muluya al Quert

comprendido desde el

1912

en el trecho Muluya al Quert comprendido desde el 1912 g~ l08 13,08 1 0 3

g~ l08

13,08

103.612

b

Hectáre~~de sup~rficje sembrada.

Prod uC:lon medIa de gi'ano por ••

hectarea .•

Idem t~tal de gran~: ~~ 'q~j~t~l~~

métrIcos .•••.••••.•••.•••• Idem media de paja, por hectárea. Idem total, en, quintales métricos.

Otros guarismo~, que quiz'

la improductividad rifeña territorio. Véaselos:'

CBBADA:

Hectáreas sembradas

 

.

Producción

total

de grano

. ~~

quintales métricGS

'

Idem media

Idem total, en quintales métricos:

de paja pdr' h~c'ti;e'n'

AVENA:

Hectáreas sembradas.

Producción

total

de 'gr~~~' . ~~

quintales métricos

'

Idem me,dia de paja p'o'r'h~c'tá;e'a:

denao~~o~r~~,a1U1enes hablan de

m len

1912

os

60.769

12,58

103.612

so

 

I

500

 

25

 

,1.250

t

'.

en qUIntales métricos Idem total de paia'

,

a

o

.

.

.

.

.

Ha de adverHrse

porque

año de Ig18 tuvo i~Placabl:ss:qX~~meonImlaPorta~tísdimo,que ,el

(I) Aunque fué mucho mayor la

ti

.

,

sazon

de las cosechas impide conocer Con ::!cef

cle sembrada en 1920, la pérdida total

~s~~e,trigo, 8:000 de ceb.ada y 2.000

J921) • Co

:rro.pell. del Marruecos francés única ~~~fm~b1ro~re~0habido. LB colonizaci6n

(Suplemento económico

Fl

d gUlente sembradura en J9 2 o: J~.ooohectáre e .es e la ocupaci6n,

de

e maíz.

IDOS, pUl;s.

rance ,~ar:oC; abnl de

,

V 1 V E R O: A u G U S T o E L.

V 1 V E

R O:

Au

G U S T o

E L.

-D E R R U

M B A M

1 E N T :0

26

'

, ,convienen las llUVIas, 10 cua

1 t

.;' 'r~ndesreducciones en las

con .plantaciones que

Porcentaje total de hectáreas cultivadas en el quinque­

nio, 189,94

No es esto, sin duda, 10 que puede encontrarse en los libros franceses, donde, muchos españoles estudian cel problema de Marruecos». Tampoco 10 dicen las revistas que subvenciona el partido colonial francés e inspira su Ministerio de Negocios Extranjeros. Y, sin embargo, constituye 'cosa tan visible y

rBJ

.

:

1~

:cosechas tempra~as.D';lr~r:t!el:~ve~!-4.229quintales mét~i­

medían 54

cos; l~ cebada, cont~~:~e~o ~étricos de grano" ¿Qué no sera

impedir el aprovechamIento de aguas

r enores acreditativos del ade-

Examínense ahora otro~ p~,m agraria' provienen, cual los

0

hectareas, rm }~ 17 9 00 hectáreas .de sembradlo:

e

,produJo 146.5?Odq~ d

cuando FranCIa

del Muluya?

'

eje

lanto que logra

otros, de la Granja Agrlco a,

,la COl?011zaClyO~nsefian qué progresos consi­

'gue el cultivo inv~rnal,

1'0ROlUlTAJE DE x-A OOSBoBA DE 19

18

------

,;¡

CEREALES DE INVIERNO

TRIGO:

Hectáreas cultivada~

Producción de grano, en

les métricos Idem de paja ídem

CEBADA:

,

:

qumta­

Hectáreas cultivadas

Producción de grano, en qumta­

:

les métricos

•.

 

,

Idem de paja ídem

AVENA:

Hectáreas cultivadas

:

Producción de grano, en qumta- '-

 

les métricos Idem de paja ídem

,

CENTENO:

Hectáreas cultivadas

:

Producción de paja, en, qumtales

 

métricos 11 •••

I

••••••••

 

~ ••••

'

Idem de grano ídem

-

••.

'

por 100 con 19 1 7' Por 100 con el quinquenio, 200,60 113,65 98,7 0
por 100 con 19 1 7'
Por 100 con
el quinquenio,
200,60
113,65
98,7 0
128,96
80,97
122,44
123,17,
10.1,65

141,12

13 8 ,3 0

167,97

94,'46

83,3 0

lÍ6,66

104,07

. 102,94

84,75

47,12

34 6 ,77

97,80

55,81

comprobable, tan añeja, que en 1916 se cultivaban ya 285 hec­ táreas de maíz, 119 de garbanzos, 170 de habas, 38 de almor­ tas y 106 de yeros, con una producción respectiva de 3.846,

579, 1;4 19, 235 Y 458 quintales métricos. ¿Es que no pudo

ver na,die, de entonces acá, el enorme crecimiento de estas plan­ taciones? ¿Por acaso ignoran nuestros políticos 10 que será el Rif, relativamente a producción :triguera, cuando utiJice para sus sembradíos la variedad de grano duro y grandes espigas copiosas que ha seleccionado la qranja Agrícola y da fruto en cuatro meses y medio? f ~ lPues hay españoles que lo saben. De ahí la inmigración continua de colonos argelinos y el quedarse por allá no pocos licenciados del ejército, que en las planic~esde Bu Erg, Zebra, Zubia, Arquemán, NadC?r, Jaraig y, Gáret labraban la tierra por, sí o combinados con los nómadas mediante el acuerdo de cbel joins», por el cual recibe el indígena" simiente y la torna aumentada en un quinto al hacer su recolección. En torno a tal riqueza, naciente y ya espléndida, han ido surgiendo po­ blados tan lindos como Nador (que tenía casi .4.000 morado­ res), Zeluán, Monte Arrui, Segangan, San Juan de las Minas, Bátel, Zoco del Arbáa de Arqueman, Cabo de Agua y Zaio; for­ mábanse otros en Dar-Drius, junto a Curiat Luta, en el Gáret,

cerca de Sebt

del moro los utensilios motocultores de la Colonizadora o de la Granja Agrícola, ;cuyos arados modernos iban al territorio insumiso sin que jamás se los sustrajese o deteriorase. Y ahora mismo, al surgir el hundimiento, la Cámara Agrícola creaba una sociedad para adquirir motoarados y tractores con destino

a

tros, no sabe colonizar Espafía, pretendía para ellos el libre

Y allí, en la zona agrícola, veíanse en manos

esos campos que, según Francia 'y ajgunos políticos nues­

.

~No se cultl­ vaba en afios . anteriores.

cultivo del. tabaco. y laboraba en la mejora de la ganadería

rifeña.

~~,J." •.•••~

A U

G U S

T O

VI V·E R O

No sabemos colonizar

Pero el moro que vendía en 1909 la

20

, pOi' me~os

hectárea de tierra en Nador o Tauima a 200 pesetas, no la en~

tregaba á los agricultores españoles, en 19

de 1,600.

No sabemos colonizar.•• Mas, entretanto que los colonizado~ res' exprimen al moro argelino o abandonan a su desventura al cfelaj~de Marruecos (1), Espafia ponía las bases del pósito agrícola con préstamos de simiente para la siembra. En Nador, Zeluán, Monte Arrui, Bátel -y ahora en Dar-Drius, Izum­ mar y Annual-, repartíanse anualmente entre los agricultores rifeñoS de 5 a 7. 000 quintales de grano; y, en los días tristes de escasez, cuando la pérdida de cosechas atenazaba con hambre a las tribus, allá iban sus generosos dones en especie para que el indígena tuviera pan abundante.

No sabemos colonizar

Mas los pescadores de Yazanen,·

meses con sus asociados andaluces,

. conviviendo meses' y

han aprendido el manejo· de artes pesqueras perfeccionadas, y,

abandonando antiguoS usos, compran material' moderno,

hácense independientes y acuden a la plaza para subastar su mercancía. Da el campo oficiales Y peones a muchos oflcios y es frecuente ver moroS labl'ando grecas o estucando. Hay un buzo marroquí, que en las obras del puerto gana 18 pesetas por día. Salen del retraimiento las muchachas jóvenes y, sin cubrirse el rostro, acuden a los zocos o curiosean por las calles' de la ciudad; sirven no pocas de criadas Y Javanderas. No sabemos colonizar; pero ahí, en' medio del antiguo Blad es Siva" hormiguean las demostraciones en contrario. Si acudimos al Gáret vemoS que antes de la ocupación española

su

4

6

,

había

15

pozos morunos, Y a la presente

son

en

mayor parte con motores, que elevan hasta 10.000 litros de agua por hora. Si inspeccionamos los zocos, nos mostrarán cerramientos, lavaderos, abrevaderos, mataderos, fuentes, pozos y otras instalaciones con que les suprimimos su antigua

i

Ahora mismo se ha descubierto en Argelia lo siguiente: La comis 6n de

abastecimiensoS de Tiare rechazaba, por malo, el trigo que" traían los árabes del interior. Imposibilitados éstos· de llevárselo, 10 daban baratísimo a ciertos agentes,

(1)

ue

21

que. a su vez, lo vendían caro a la citada Comisión. Le Progris Civi'1 (3 de di­

ciembre de 19

el Gobierno éose toucher aux voleurs metropolitains~.

) calcula en bastantes milloneS lo estafado así al indígena, sin que

EL

DERRUMBAMIENTO

29

condición salvaje. Si preguntamos al

antes debía andar leguas en bu

d marroqUl, nos dirá que

las multiplicamos; que entonce:~a e ~guada, y que nosotros del fusil, y que ahora había se ~der~lmpo~ible desprenderse

quiaiere moler su grano, tenía ~~~ía

algunas de las cuales como la d y a a . abncas modernas,

fluido eléctrico al zoco 'y al ca ••e Arqueman, suministraba

ras y cortijos

serlO, que menudeaban carrete­

~~soi.ut~;que quien no

'

constrUIr vías de es

esplenCiidez. En Tres Fo~ca~en

Chícar, nace la hermosa carr~t:~remo septentrional de Beni

dan paso a los para' , , en donde anudan cuantas

N~dory Zeluán, Batel, recorre la

tu:::e ~~sd~:~~~:;cruza por Melil!a, va por

de Monte Arru1, llega al

camino militar de Ben Tieb Ize a za y se une en Dar-Drius al

can: 1.0, la carretera Meli1ia-J~,:m~~yAnnua~.De ella arran­

Quert; 2.0, Melina-Zoco del J~dun ~~anen-TJfasor-Sámmar~

3.°, Melilla-Taguel Manin (ahora ~,~n:s~carefi.O-TiZZa-Yazanen;

dú); 4.0, Segunda Caseta-S1'd' A'

tla­

te

Ea 1 o de pns10neros para

Porq~e esa

otra. Sin haberse v r d

tránsito al'

'

.

d

e t

spatia esa necesidad con

llanura de M t

1

1a a

a a la meseta de

5 ° N a d

or-

A

6 °

Jad~

N

1

Jmed el Jach'

n, ., ador~Colladode Atl te"

.

7.~,Nador.Collado de Atlaten-S~d~~ ~ddur-Qu~rt-Beni Said;

Sammar por camino militar)' 8 ° N":t ar~ce,IsJafen (unida a de las Minas-Zoco del JemÍs " a ?r- egangan-San Juan

ha~ta Zeluán); 9.0, Zeluán-Mule d~ Be~l bu. ~frur (prolongada

luan-Montes de Z' la t a

zona;

Canduchi.Tisingar-Yarf el Ba a-

~uegoviene el conjunto de c aa~y e~~mbocaduradel Quert.

unicamente en Guelaia y Be:~no~~lht~resy,carreteras que, metros. Y es de notar 1 u aJ1, m1de mas de 600 kiló­

m~ravillosoprotectorad~u~~:n.l¡I~, cuando. 1:" penitud' del

manos

casi 800, IY no somos colo ~s ~o cp~rtame~to oriental con

R eyen

Y

echld-Zalo-Muluya' 1 10 Ze­

l'

.

"

la

y

lI,

Zeluán-Monte Arrui-Erg d 'A~ ,lmlte sur de

~o-Guerruau; 12, Bátel­

(1),

contaba

ya

nu c~s e~la1.496 kl1ometros de ca~

Tenemos tres

ferrocarrile~~z~ ores n! va]orlzadores!

Melilla con Nador S'

,

. os particulares que enlazan a

egangan y San Juan de las Minas; otro,

(1)

Le Temps; 16 de octubre de 1919.

AU G U STO

V 1 V B

R

O

3 0

perteneciente al Estado y que corre entre Nadar y Bátel. ~Por ventura pregonan la incapacidad española tan ponderada por los ignorantes? VeamoS. En 1918, la red ferroviaria de la zona contigua (800 kilómetros en sus tres líneas de Rabat a Uad Zan y empalme con Ber Rechid, Uxda a Tazza Y Salé a FéZ)

99. viajeros Y 43.4 2 4 toneladas de produc­

tos. Pues bien: ese mismo año, sólo el ferrocarril Nador Tis­

transportó 205.

6

tutin condujo 195. 28 7 viajeros Y 20,3Ü toneladas de mercan­ 1 cías. En cuanto a los particulares, transportaron en 19 9: el

toneladas; el

de vía estrecha, 508.011 viajeros Y 43.

otro, 1.545 viajeros Y 115.233 toneladas (1).

086

.

Por.lo que toca a otros particulares del tráfico interior, baste

f~brerode 19 1 7 los registros de la

una- noticia. Hojeando en

policía indígena en Zeluán," comprobamos que desde noviem­

bre anterior habían pasado· por allí 2.9

00

caravanas

(7.369

camellos, 3.7 28 mulos y 2.777 asnos) con destino a la pro­

vincia de Uxda y a diversos lugares del mf rebelde. Los que leen aprisa, y los que hablan sin leer, dicen con pompa que en Melil1a no alumbramos riquezas que apeguen

el pueblo a nuestra obra. Pues bien: ~qué cábila fué la que

pue~ de Bc;;ni bu

Ifrur, de las. minas que contemplan con ojos tamafios los codi­

cometió mayores desafueros? Beni bu Ifrur

1

7

8

20

ciadores del Protectorado espafiol, embarcáronse en 19 las

siguientes toneladas de hierro: 305.475 de la Compañía Espa­

de la,

Norte Africano, Alicantina Y Haschaonan; más 67 1 .433 kilos de plomo perteneciente a la Norte Africano. Visto tal, la afir­ mación induce a risa: otras deben ser las causas internas del

ñola de Minas del Rif, 57.212 de la' Setolázar; 59.

movimiento ¿Que todavía no es esto colonizar ni valorizar? En julio de

inglés,

19

recorrió

la

contornada melillense

el

diputado

21

capitán sir Cólin Coote y, vuelto a Inglaterra, donde tuvo la nueva del desastre, 'escribió en el Manches!er Guardlan: c.No se trata aquí de estimar la justicia y eficacia de la Administra· ción española, qu~,en realidad, representa copia exacta de la nuestra. Espafia creó allí un ejército indígena, trazó carreteras

(1)

Ibídem; Estadística de la admlniBtraci6n del Estado español. -

de la Compañía de Minas del Rif.

'

Memorill5

.

E L

D

B

R R U .M. B A

M 1 E

N T O

.3 1

Y ferrocarriles,

-auxilió y

servicios

intervención en las prácticas

escueln~ a a ~a?ores.moros, estableció

CUIdadosamente toda

lo

1 b'

.evlto

médicos

'

terminado con el bandoleris~~~glosas de l?s ~arroquíes.Ha

de los cabecillas locales (1)