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EL CONCURSO DE LA SUPREMACÍA ENTRE ÈSÚ Y LAS DOSCIENTAS DIVINIDADES

ÒDÚ DE ÌFÁ ÒBÁRÀ ÌRÉTÈ:
Cuando las doscientas divinidades llegaron al mundo, decidieron averiguar cual de ellas era
superior. ÒRISÀ-LÀ, el propio sustituto de Dios, había sido aceptado por un tiempo como la
cabeza de todas las divinidades sobre la tierra.
Sin embargo, ÈSÙ les dijo que ninguno de ellos lo superaba debido a que “ni siquiera Dios
podía clamar tener supremacía sobre él (ÈSÙ)” en el primer encuentro terrenal del consejo
divino, todos decidieron turnarse en efectuar celebraciones comenzando por ÒRISÀ-LÀ.
Finalmente, quien tuviera mayor éxito haciendo estos festines, será proclamado como su
generalísimo sin obstáculo alguno.
Una vez mas, ÈSÙ les advirtió que si él no era invitado para abrir las celebraciones, nadie
podría triunfar en ellas. Pero nadie lo tomo en cuenta y hasta lo mandaron a callar, entonces
ÈSÙ partió de la conferencia.
Como había sido previsto, ÒRISÀ-LÀ preparo la festividad y la mesa fue servida con comidas
y bebidas. Cuando las primeras oraciones fueron pronunciadas al romper las nueces de kola,
Ìkú (la muerte), entro en el harén del ÒRISÀ-LÀ y parpadeo sus ojos a dos de los niños de
ÒRISÀ-LÀ. Al instante los dos niños comenzaron a convulsionar y un gran furor se hizo
presente en el lugar.
El pandemonio atrajo las divinidades, pero antes de que alguna ayuda llegara a los niños,
ambos murieron. Como era de esperarse la festividad no pudo efectuarse.
La misma fatalidad persiguió al resto de las divinidades hasta que llego el turno de la divinidad
de la sabiduria. ÒRÙNMÌLÀ consulto con OKEPONRIN y se le dijo que ofreciera un cabrío
macho a ÈSÙ agregando imágenes de madera que representaran a un conejo y a una
serpiente. Luego, continuo con la preparación de su celebración.
ÈSÙ prometió sorprender a ÒRÙNMÌLÀ de manera agradable por ser consecuente al
alimentarlo y por las reverencias que a menudo le ofrecía.
Cuando las nueces de cola fueron divididas por ÒRISÀ-LÀ al comienzo del festín, ÈSÙ
convirtió en verdaderas las imágenes del conejo y la serpiente con las cuales ÒRÙNMÌLÀ le
había hecho su ofrenda, y las colocó en el lugar donde se colocaba la basura en la casa de
ÒRÙNMÌLÀ.
El conejo y la serpiente comenzaron a bailar y este espectáculo dejo atónitos a los presentes
creando un alboroto tal que interrumpió las celebraciones. Como todas las divinidades salieron
a ver el extraño evento, el festín no se materializo. Sin embargo, tomando en cuenta el
sacrificio hecho por ÒRÙNMÌLÀ, nadie perdió su vida.
En este punto, ÈSÚ fue invitado a realizar su propio festín, el cual se realizo exitosamente sin
ninguna perturbación. A partir de entonces, el resto de las divinidades comenzaron a tener
éxito al practicar sus celebraciones. Fue así como se estableció la eterna supremacía de ÈSÙ,
como una fuerza que debe ser aplacada y nunca rechazada.

El Egbe Orisa Oko cumpliendo anualmente con este mandato. material o espiritual. te invita el Sbado 11 de Enero del 2014.Es por razón la importancia de rendirle tributo a este poder de la naturaleza. al 6to Festival de ÈSÙ . para evitar cualquier tipo de muerte prematura. tanto física.