Está en la página 1de 394

Manual de Interpretación del Rorschach para el Sistem a Com prehensivo

M.a Concepción Sendín Bande

TERCERA EDICION REVISADA

>>y

~ / \ ±

MANUAL DE INTERPRETACIÓN DEL RORSCHACH PARA EL SISTEMA COMPREHENSIVO

TERCERA EDICIÓN REVISADA

M aría C oncepción Sendín Bande

MANUAL DE INTERPRETACIÓN DEL RORSCHACH PARA EL SISTEMA COMPREHENSIVO

TERCERA

EDICIÓN

>

7

REVISADA

‘PótnuztiCG,

-y\A

7*4¿ntáUca,

Manual de Interpretación del Rorschach para el Sistenui Comprehensivo

Tercera edición revisada y aumentada: octubre de 2007

© María Concepción Sendín Bande y Editorial Psimática

Maquetación: Agustín Sanz Diseño de cubierta: Editorial Psimática Impresión y encuademación: Publidisa

Editorial Psimática Modesto Lafuente, 5, Bajo 1 ES-28010, Madrid. España

Tf. +34 914 475 052 www.psimatica.com psimatica@psimatica.com

ISBN: 978-84-88909-15-2

ISBN eBook: 978-84-88909-33-6

Depósito Legal: SE-5359-2007 U.E.

Printed by Publidisa

Reservados todos las derechos. No se permite reproducir, almacenar en sistemas de recuperación de la infomiación, ni transmitir parte alguna de esta publicación, cualquiera que sea el procedimiento empleado (electrónico, informático, mecánico, fotocopia, grabación, etc.) sin el permiso escrito previo de los titulares de los derechos de la propiedad intelectual.

A Enrique, M arta y Elena:

Vuestra lu z con tin ú a ahu y en tan d o m is som bras.

María Concepción Sendín Bande

A la m em oria d e Jo h n E. E xner Jr. - Inolvidable m aestro y am igo.

Doctora en Psicología. Especialista en Psicología Clínica. Delegada en España y pro­ fesora adjunta de Rorschach Research Foundation (Rorschach Workshops). Profesora asociada de la Universidad Complutense de Madrid. Psicóloga adjunta del Instituto Psiquiátrico “José Germain” (Comunidad de Madrid).

Í n d ic e

g e n e r a l

C

a p ít u l o

1

EL PROCESO DE INTERPRETACIÓN DEL TEST DE RORSCHACH

13

Introducción

13

Fases del proceso interpretativo

19

C

a p í t i i o

2

CUESTIONES PRELIMINARES

 

23

Introducción

23

 

Aspectos significativos del funcionamiento habitual

24

1. Validez del protocolo

 

24

2. Comparación con los datos normativos

27

3. Niveles cualitativos de productividad

28

4. Constelación de suicidio (S-CON)

33

5. índice de trastorno de percepción -

pensamiento (PTD

35

6. Factores

de

riesgo

42

 

Tabla 1. Factores

de

riesgo

42

C

a p ít u l o

3

INTERPRETACIÓN DE LA INFORMACIÓN ESTRUCTURAL

45

Introducción

45

Estrategias de interpretación

47

8 MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

Tabla 2. Estrategias de interpretación según las variables clave positivas

48

Tabla 3- Estrategias de interpretación según las variables terciarias

49

Tabla 4. Relaciones entre funciones psicológicas y variables implicadas

51

Tabla 5. Pasos a seguir: orden de estudio de las variables dentro de cada agrupación

52

Capítulo 4

PRESENTACIÓN DE UN CASO PRÁCTICO. ANÁLISIS PRELIMINAR

53

Introducción

53

Caso Laura: Datos biográficos y análisis de la demanda

54

Protocolo de Rorschach

56

Secuencia de codificaciones

58

Sumario estructural

60

Laura: Cuestiones preliminares

61

Capítulo 5

TRÍADA COGNITIVA I: PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN

69

Introducción

69

Variables implicadas en el procesamiento de la información

70

Pasos a seguir

71

Laura: Procesamiento de la información

88

Capítulo 6

TRÍADA COGNITIVA II: MEDIACIÓN COGNITIVA

93

Introducción

93

Variables implicadas en la mediación cognitiva

94

Pasos a seguir

94

Laura: Mediación cognitiva

110

Capíti i o 7

TRÍADA COGNITIVA n i: IDEACIÓN

117

Introducción

117

Variables relacionadas con la ideación

118

ÍNDICE GENERAL

9

Pasos a seguir

118

Laura: Ideación

132

Capítulo 8

RASGOS AFECTIVOS

145

Introducción

145

Variables relacionadas con los afectos

146

Pasos a seguir

146

Laura: Rasgos afectivos

174

Capítulo 9

AUTOPERCEPCIÓN

183

Introducción

183

Variables relacionadas con la autopercepción

185

Pasos a seguir

185

Laura: Autopercepción

205

Capítulo 10

PERCEPCIÓN Y RELACIONES INTERPERSONALES

211

Introducción

211

Variables vinculadas a las relaciones interpersonales

213

Pasos a seguir

213

Laura: Relaciones interpersonales

222

Capítulo 11

CONTROL Y TOLERANCIA AL ESTRÉS

227

Introducción

227

Variables relacionadas con el control y la tolerancia al estrés

229

Pasos a seguir

230

Laura: Control y tolerancia al estrés

241

Capítulo 12

ESTRÉS SITUACIONAL

245

Introducción

245

Variables relacionadas con el estrés situacional

246

Pasos a seguir

247

Laura: Estrés situacional

254

1 O

MARÍA CONCEPCIÓN

SENDÍN BANDE

Capítulo 13

INTERPRETACIÓN DE IA INFORMACIÓN CUALITATIVA I. ANÁLISIS DE LA SECUENCIA

257

Introducción

257

Análisis de la secuencia

260

Guía práctica para el análisis de la secuencia

261

Tabla 6. Procedimiento para el análisis de la secuencia

263

Lectura vertical

263

Estrategias complementarias

264

Lectura horizontal

272

Síntesis

274

Laura: Análisis de

la secuencia

275

Capítulo 14

INTERPRETACIÓN DE LA INFORMACIÓN CUALITATIVA II. ANÁLISIS DEL CONTENIDO

283

Introducción

283

Aportaciones teóricas para la interpretación de aspectos cualitativos derivados del contenido. Psicoanálisis y psicología proyectiva

284

Contexto histórico de los trabajos de H. Rorschach

286

Algunos errores generalizados en la inteipretación de los datos cualitativos

293

Sesgos frecuentes entre los profesionales

300

Perspectivas actuales en el análisis del contenido Tabla 7. Desarrollo evolutivo de los esquemas psíquicos

304

 

para

la interacción

306

Tabla 8. Nivel de evolución interactiva y datos de las respuestas al test de Rorschach Tabla 9. Esquemas para relacionar áreas de funcionamiento

308

y temas preferentes

309

Características estimulares de las láminas

316

Enfoques básicos para el análisis del contenido

325

Guía práctica para el análisis del contenido

328

Análisis del contenido en dos fases: Primera fase

329

Tabla 10. Relación de temas preferentes con estrategias defensivas, necesidades y preocupaciones

333

INDICE GENERAL

11

 

Análisis del contenido en dos fases: Segunda fase

337

Laura: Análisis del contenido

338

C a p ít u l o

15

UTILIDAD DEL TEST DE RORSCHACH PARA LA PLANIFICACIÓNDEL TRATAMIENTO

349

Introducción

349

Elementos para el diseño de la intervención

353

Tabla 11. Aspectos a considerar en la planificación de la intervención

356

Laura: Planificación del tratamiento

357

Síntesis

366

Epílogo

367

ín d ice d e m aterias

371

Referencias bibliográficas

381

C a p ít u l o

1

EL PROCESO DE INTERPRETACIÓN DEL TEST DE RORSCHACH

INTRODUCCIÓN

Esquemáticamente, interpretar la información generada por el test de Rorschach consiste en traducir los datos presentes en un protocolo a pará­ metros y dimensiones de personalidad. El profesional que se proponga tal objetivo debe prepararse para afrontar una tarea singularmente laboriosa que además de exigir un conocimiento exhaustivo de las características del propio test requiere capacidad para: a) trabajar con series complejas de ele­ mentos; b) mantener una visión configuracional de los datos, y c) integrar las variadas facetas del proceso interpretativo. A todo esto hay que añadir, tanto un especial cuidado metodológico para neutralizar la influencia de los estereotipos o conceptos prefijados que se han ido acumulando históricamente, dada la longevidad de esta prueba, como otras dificultades inherentes a las peculiaridades de algunos protoco­ los que, en una actuación rutinaria o sin el suficiente sentido crítico, pue­ den provocar fallos apenas perceptibles inicialmente pero muy significativos en el análisis final de los datos. Los ejemplos siguientes son sólo algunos de los errores más frecuentes, de los que luego se hablará con mayor deteni­ miento: la producción de saltos inferenciales injustificados; la reducción de

1 4

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

las conclusiones a sólo una parte de la información disponible; la tenden­ cia a poner mayor énfasis en los aspectos patológicos que en los adaptati- vos; los sesgos acumulativos que pueden introducirse en el estudio de pro­ tocolos cortos o potencialmente engañosos. Todo ello acentúa la necesidad de estar atentos a una gran cantidad y diversidad de elementos para obtener la mayor riqueza y al tiempo los más altos niveles de validez en la elaboración de la información disponible. La garantía de que el proceso de interpretación cumple unos requerimientos mínimos de calidad sólo puede obtenerse a través de un trabajo metodoló­ gicamente preciso que asegure la revisión exhaustiva de toda la información disponible mediante una gradual ampliación a configuraciones cada vez más complejas de variables, para que acabe aportando una visión global, comprehensiva y comprensible de las dimensiones de personalidad de cada sujeto. La revisión de los elementos de esta prueba y sus múltiples interrela- ciones exige un procedimiento ordenado y sistemático, encaminado a con­ seguir básicamente dos fines: a) no pasar por alto aspectos relevantes que, dada la gran cantidad de variables a tener en cuenta, pueden ser fácilmen­ te omitidos, y b) llevar a cabo validaciones cruzadas entre los datos para obtener el máximo grado de seguridad en las conclusiones. Resulta esencial que el rorschachista entienda no sólo la necesidad de mantener el rigor en el procedimiento de codificación y de interpretación, sino también el por qué y el para qué de cada uno de sus elementos, pasos y estrategias. En caso contrario, se limitará a traducir rutinariamente una serie de datos o a elaborar un listado de rasgos que, por muy exhaustivo que sea, siempre quedará muy lejos de una descripción significativa e inte­ grada del funcionamiento psicológico de la persona evaluada. En este libro se intentan transmitir precisamente esos requerimientos básicos que permitan generar una actitud autoexigente, abierta y compre­ hensiva. No obstante, aún en el caso de lograrlo, siempre se tratará de un objetivo inacabado porque cada rorschachista tendrá que ir construyendo por sí mismo esa posibilidad a lo largo de su práctica profesional. El uso adecuado de la información producida por el Rorschach comienza con la aplicación de la pmeba y termina con la integración de todos los elemen­ tos y fuentes de información procedentes del propio proceso diagnóstico. Sólo así se podrá ofrecer una descripción amplia, detallada y congruente de las características irrepetibles de cada sujeto concreto. Tanto el trabajo que debe realizar el técnico para registrar, encuestar, codificar y traducir las respuestas a procesos psíquicos y, posteriormente,

1 PROCESO DE INTERPRETACIÓN

1 5

combinar todos esos datos con los procedentes de las demás fuentes infor­ mativas (anamnesis, entrevistas, estilo relacional, comunicaciones no verba­ les, resultados de otras pruebas, etc.) como el del sujeto para producir un protocolo de longitud media, exigen un esfuerzo más que considerable. Esto explica, al menos en parte, que en la práctica clínica no sean muy numerosos los profesionales que se dedican a profundizar en el test de Rorschach. De todos los psicólogos que se han interesado en algún momen­

to por esta pmeba e incluso se han dedicado a estudiarla durante un tiem­ po, sólo una parte se convierte en rorschachista habitual, mientras que otros abandonan su uso por la complejidad que requiere la tarea. Del mismo modo, la mayoría de los sujetos que soportan con facilidad la aplicación de una escala de inteligencia que dura algo más de una hora, se muestran exhaustos tras la fase de asociación o producción de respuestas al test de Rorschach, que supone alrededor de quince minutos. Por otro lado, las especiales características de esta prueba han provo­ cado que durante su larga historia nunca haya resultado indiferente cuando se toma contacto con ella, surgiendo numerosos posicionamientos en torno

a la misma, desde el rechazo al entusiasmo. Muchos de sus detractores no

conocen a fondo este instrumento o no tienen información suficiente acer­ ca de las relevantes investigaciones surgidas en torno al mismo en los últi­ mos treinta años y otros no comparten determinados supuestos teóricos a los que el test de Rorschach estuvo inadecuadamente asociado durante décadas. No obstante y a pesar de todo ello, la peculiaridad de sus estímu­ los, la riqueza informativa que genera, la casi imposibilidad de ser falseado,

así como la posibilidad de integración de datos cuantitativos y cualitativos que ofrece son, probablemente, las causas principales de que se continúen realizando cada año numerosos estudios dedicados a mejorar su eficacia y de que se siga utilizando como prueba preferida para describir la estructu­ ra de personalidad, cerca de noventa años después de su publicación. El análisis completo de un protocolo de Rorschach es, pues, complejo pero accesible, es decir, requiere formación y experiencia pero la mecánica

y la lógica de su funcionamiento se pueden aprender y comprender. Para

profundizar en el trabajo con este test es necesario dedicar tiempo y esfuer­

zo, entrenarse para operar con una gran cantidad de datos y desarrollar la capacidad para tolerar un cierto grado de incertidumbre en los resultados que, por otra parte, siempre existe cuando se utiliza responsablemente cual­ quier instrumento de medida psicológica. Existen innumerables paiebas diagnósticas de personalidad, sobre todo cuestionarios e inventarios, cuya sencillez apenas exige preparación para su aplicación e interpretación pero,

1 6

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

evidentemente, la información que aportan no es comparable en amplitud

y matices con la derivada de un protocolo válido de Rorschach.

Parece, pues, congaiente que la pnieba que ofrece una descripción más completa y detallada del funcionamiento psíquico de un sujeto sea tam­ bién la que requiere el aprendizaje más costoso. La dificultad del mismo viene dada, sobre todo, por la cantidad y diversidad de variables con sus casi infinitas interrelaciones que este test proporciona, así como los diferen­

tes tipos de información que genera pero, al mismo tiempo, todo ello cons­ tituye la base de su enorme potencial. Una muestra del mismo deriva de la heterogeneidad de los datos que se pueden obtener del estudio detallado de cada protocolo, que ofrece siempre tres tipos diferentes de inform a­ ción: a) estructural; b) secuencial, y c) de contenido.

a) El primero de ellos es fundamentalmente cuantitativo y sobre el

mismo se han podido elaborar tras muchos años de investigación (Exner, 1974, 2005) las series de estrategias interpretativas que se expondrán en los siguientes capítulos. Estas estrategias facilitan significativamente el examen

sistemático de las variables contenidas en el sumario estructural y su traduc­ ción a procesos psicológicos.

b) y c) En cambio, los datos procedentes de la secuencia y del conte­

nido son cualitativos, menos aprehensibles y con mayor variabilidad de un protocolo a otro, debido a lo cual aún no se ha logrado crear un sistema de análisis que alcance el mismo nivel de definición que el elaborado para interpretar la información estructural.

A pesar de esta mayor dificultad, se presentarán en esta obra dos guías prácticas que pueden ser de utilidad para el análisis de esas dos fuentes de material cualitativo. Cada protocolo, al igual que cada sujeto, es único e irre­ petible en el modo en que éste combina los elementos de su producción y esos tres tipos de datos contribuyen de manera diferente pero igualmente significativa a la interpretación final, de manera que ninguno de ellos debe ser ignorado. En el proceso interpretativo del Rorschach no valen, como a menudo creen los profanos en el tema, el pensamiento mágico, la bola de cristal o las conclusiones de tipo recetario de cocina, es decir, si el sujeto dice A sig­ nifica X. Este test tampoco aporta una radiografía de la mente, como los propios rorschachistas hemos dado a entender con cierto candor o pedan­ tería en algunas épocas. De hecho, durante décadas el sumario estructural

o compendio que resume las variables más cuantitativas de la prueba se

llamó ingenuamente psicogram a , como si se tratara de una gráfica de la psi-

1 PROCESO DE INTERPRETACIÓN

1 7

que. El trabajo de interpretación supone un concienzudo estudio que con­ lleva numerosos procesos de análisis y síntesis de los aspectos cuantitativos y cualitativos de cada protocolo y en el que es necesario utilizar todos los tipos disponibles de material: estructural, secuencial y de contenido. Sólo así se logra establecer una descripción razonablemente válida, amplia, matiza­ da y realista de un sujeto. A pesar de todos los esfuerzos, nunca se debe olvidar que, por magnífico que sea este instmmento y por experimentado que sea el rorschachista, la complejidad y polivalencia de la personalidad y conducta humanas provocarán que cualquier intento de medida resulte insuficiente para abarcarlas en toda su magnitud. Dicho de otro modo, el Rorschach, que constituye probablemente el instrumento de exploración de la personalidad más completo de que se dispone actualmente, es también limitado y por ello, salvo en situaciones didácticas o experimentales, nunca debe interpretarse a ciegas. Toda la información que se genera a partir del análisis de su variado material ha de integrarse, necesariamente, con la pro­ cedente de otras fuentes informativas dentro del proceso diagnóstico para poder establecer validaciones cruzadas de los datos y alcanzar el mayor grado de seguridad posible en las conclusiones. Es importante recordar a este respecto que la situación de diagnósti­ co psicológico representa un encuentro interpersonal de características peculiares, en el cual se entrecruzan e intervienen multitud de variables procedentes del sujeto, del examinador, de las pruebas y marcos teórico- referenciales que se utilizan y del contexto institucional y social en los que dicho encuentro se lleva a cabo (Sendín, 2000). Todos estos elementos interactuantes determinan aspectos esenciales del proceso diagnóstico, modulan el aporte de datos por parte del sujeto e influyen en la selección de puntos clave de información por parte del diagnosticador. Por ejemplo, como veremos más adelante al hablar de los sesgos de los profesionales, estos tenderán a registrar preferentemente y a menudo sin ser conscientes de ello, aquellos datos que son relevantes para su propio esquema teóri­ co de referencia y se inclinarán a despreciar los que no lo son, deriván­ dose de ello que, si no se tienen en cuenta estos sesgos, se podría hacer una lectura muy diferente de la información e incluso llegar a conclusio­ nes contradictorias según el enfoque sea cognitivo, sistèmico, psicoanalí- tico, etc. O, por poner otro ejemplo de variables intervinientes, la situa­ ción diagnóstica se modifica si el proceso se lleva a cabo en una escuela, en un hospital o en un juzgado, pues el contexto institucional influye sig­ nificativamente en la actitud del sujeto y en su predisposición a mostrar­ se cooperativo.

1 8

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

La toma en consideración de estas interferencias, muy evidentes en una tarea multideterminada como el psicodiagnóstico, disminuye su impacto en las conclusiones finales, incrementa el sentido crítico y acentúa la necesidad de contrastar repetidas veces las hipótesis inteipretativas que se elaboren, buscando su validación a través de datos procedentes de distintas fuentes dentro del propio proceso evaluativo. Tal postura añade dificultad al trabajo, pero limita notablemente los márgenes de incertidumbre. Todos los grandes sistematizadores de Rorschach, a pesar de sus marcadas diferencias en otros aspectos, han estado de acuerdo en la necesidad de considerar la prueba en toda su complejidad a la hora de interpretarla. Su opinión ha sido unánime en la idea de que resulta imprescindible tener en cuenta configuraciones de variables y evitar la interpretación de datos aislados. Todos ellos insistieron en que es incorrecto sacar conclusiones a partir de un sólo aspecto, sin rela­ cionarlo con la constelación de elementos en que éste aparece inscrito. En todo lo que se expone a lo largo de los siguientes capítulos apare­ cerán numerosos ejemplos de que un dato, aún teniendo el mismo valor cuantitativo, puede interpretarse de distinta manera en dos protocolos, dependiendo de la configuración de variables que lo acompañen. La nece­ sidad de repetir, con respecto al test de Rorschach, una idea que parece tan obvia viene dada fundamentalmente por dos razones: en primer lugar por­ que en esta prueba es muy fácil quedar atrapados en el dramatismo o pecu­ liaridad de una respuesta y realizar saltos inferenciales injustificados o deri­ var conclusiones prematuras o insuficientemente contrastadas, que produ­ cen sesgos importantes en la lectura y selección del resto de la información. En segundo lugar porque, ante la magnitud de la tarea interpretativa por la gran cantidad de información que el Rorschach genera, siempre surge la tentación del reduccionismo que ofrece un aparente alivio del esfuerzo. Sin embargo, en la interpretación de este test es preciso seguir el camino inverso, es decir, ir ampliando, integrando y complejizando cada vez más los distintos tipos de información, utilizando un enfoque holísti- co o globalizador que dé cuenta, lo más fielmente posible, de la riqueza que ofrece cada protocolo. El estudio detallado de cada registro requiere el uso del razonamiento inductivo y deductivo, lo que permite revisar constelaciones de variables, emitir hipótesis, contrastarlas con otros datos y, en función de esos contrastes, rechazarlas, modificarlas o confirmarlas. Finalmente, es necesario un trabajo de integración que sintetice significa­ tivamente el conjunto de conclusiones obtenidas. Con el fin de ofrecer mayor precisión en la descripción de esta tarea, pasamos a revisar sus dis­ tintas fases.

1 PROCESO DE INTERPRETACIÓN

1 9

FASES DEL PROCESO INTERPRETATIVO

Una manera sencilla de describir este proceso consiste en dividirlo en tres fases:

1)

Form ulación de hipótesis: Requiere la revisión de todas las varia­

bles del test por agrupaciones, es decir, no como una amalgama de datos singulares, sino como elementos reunidos en grupos o constelaciones que otorgan significado a cada una de las variables simples. En esta fase predo­ mina el trabajo de análisis.

2) Integración y contraste: Tras formular las hipótesis que hayan surgido del análisis de las agrupaciones de datos se pasa a un trabajo de síntesis, mediante el cual se procede a contrastar esas hipótesis entre sí y a elevar a la categoría de conclusiones sólo aquéllas que se confirmen por el cúmulo de varias informaciones concordantes. La integración de datos se va ampliando hasta incluir otras fuentes informativas dentro del proceso diag­ nóstico (historia clínica, entrevistas y otras paiebas) para poder contrastar todos los datos disponibles. Es correcto apuntar como tendencias o caracte­ rísticas menos marcadas del funcionamiento psíquico del sujeto las hipóte­ sis que no se puedan ratificar suficientemente, siempre que se señale expre­ samente su menor grado de seguridad, pero nunca lo es considerarlas como conclusiones definitivas o colocarlas en el mismo rango que aquéllas hipó­ tesis que resultan avaladas por numerosos contrastes.

3) Descripción significativa: Los datos que convergen de las fases anteriores van mostrando su organización y proceso interno y se va desple­ gando una descripción coherente del funcionamiento psíquico de la perso­ na en cuestión. Para que tal descripción resulte más útil es necesario incluir toda la información disponible sobre el sujeto a fin de lograr una evalua­ ción clínica completa. Este es el momento de formular las conclusiones fina­ les, algunas de ellas cargadas de valor predictivo, que sirven de base para planificar el tratamiento más adecuado para ese individuo en particular. Además, hay que dar respuesta a las cuestiones y objetivos planteados al inicio de ese diagnóstico, es decir, para qué se realizó y adaptar esas res­ puestas al medio institucional al que vaya dirigida la información.

Si se tienen en cuenta todas estas fases del proceso, se entenderán mejor las afirmaciones iniciales acerca de que el logro de una descripción significativa del funcionamiento psíquico de cada persona es una tarea que requiere formación, experiencia y capacidad para manejarse con la comple­

2 0

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

jidad. A la vez, es un trabajo enormemente creativo, ya que un informe nunca será igual a otro y el encuentro interpersonal que se produce en cada situación diagnóstica es un reto que pone a paieba no sólo los conocimien­ tos sobre Rorschach, sino sobre muchos otros ámbitos de la psicología y de la comunicación humanas. Como se verá al hablar de la planificación del tratamiento, de un Psi­ codiagnóstico correctamente elaborado también se deben poder derivar recomendaciones para hacer más efectivo el proceso terapéutico. Esas orientaciones han de concebirse en un contexto que considere tanto las relaciones internas como las externas, es decir: preferencias, motivaciones, estilos, recursos potenciales y circunstancias de la vida del sujeto. Aunque se dedicará un capítulo específico a este tema, se deja ya apuntado aquí que un diseño óptim o de intervención debería contemplar al menos tres objetivos fundamentales:

- reducción o elim inación de tensiones, malestares y síntom as exis­ tentes;

- conservación o recuperación del grado m áxim o de relación arm ónica con el entorno que el sujeto haya sido capaz de alcan­ zar previamente;

- m ejora del nivel

de elaboración psicológica del sujeto, a fin de

reforzar sus probabilidades futuras de ajuste efectivo.

En una visión superficial, estos objetivos pueden parecer demasiado simples, pero el logro de cualquiera de ellos es susceptible de trastocar la relación del sujeto con su entorno. Por ejemplo, la eliminación de síntomas puede romper el equilibrio que se había logrado a través de los mismos y provocar un empeoramiento de las ansiedades, o bien un aumento de la capacidad de elaboración psicológica puede poner en crisis las relaciones y pautas de conducta preexistentes. De ahí que toda formulación de trata­ miento requiera una especie de análisis coste-beneficio en el cual hay que tener en cuenta multitud de factores y comunicar, si se conocen previamen­ te, los posibles riesgos al sujeto. En síntesis, la interpretación de cada protocolo de Rorschach debe des­ arrollarse según una progresión conceptual lógica, según la cual es preciso conjugar unos hallazgos con otros, de manera que las propuestas que se generen en la fase de hipótesis se contrasten en la fase de integración. En otras palabras, hay que articular cuidadosamente las relaciones que se esta­ blezcan entre los distintos elementos hasta lograr una descripción lo más completa y precisa posible del funcionamiento psíquico de cada individuo.

1 PROCESO DE INTERPRETACIÓN

21

En tal descripción interesa destacar, no sólo sus dificultades o elementos conflictivos, sino también y con especial énfasis, sus recursos potenciales, en los cuales se va a apoyar cualquier proceso de cambio que se pretenda iniciar. Como se observa en muchos informes o en las sesiones clínicas de cualquier institución, existe una marcada tendencia a otorgar una excesiva (a veces casi exclusiva) atención a los aspectos patológicos, relegando o no aludiendo en absoluto a las capacidades adaptativas. Sin embargo, un infor­ me diagnóstico no estará completo si no encuadra las dificultades en el con­ texto de los recursos potenciales con que cuenta cada persona, es decir, si no considera conjuntamente sus puntos débiles y fuertes, entre otras razo­ nes porque ambos son esenciales para planificar correctamente la interven­ ción terapéutica. Un protocolo válido de Rorschach proporciona siempre información estructural útil sobre aspectos específicos de cada individuo en torno a las siguientes áreas de funcionamiento:

Ideación Emoción Estilos preferentes para afrontar situaciones Estrategias defensivas habituales Capacidad de control

Autopercepción Procesamiento de la información Percepción interpersonal Mediación cognitiva Estrategias defensivas habituales Preocupaciones y fuentes de malestar

Además de todo ello, también suele ofrecer información cualitativa sig­ nificativa, procedente del análisis de la secuencia y del contenido, que ha de integrarse con los datos estructurales. Durante la tarea de interpretación, todos los elementos ofrecidos por cada individuo se deben relacionar entre sí y, progresivamente, ampliarse y contrastarse con los procedentes de las demás fuentes informativas utilizadas en cada proceso evaluativo (entrevis­ tas, otras pruebas, observaciones, etc.), hasta construir una trama coheren­ te que refleje las características esenciales de su funcionamiento. Para facilitar una mejor comprensión de todo este proceso, se ofrecerá a continuación un esquema de los requisitos necesarios para interpretar con garantías la información estructural. A tal fin, se revisarán en primer lugar varias cuestiones preliminares, que deben comprobarse en cada registro, referentes a la validez del protocolo y a la posible presencia de algunas constelaciones significativas. Más tarde se expondrán los aspectos nucleares

2 2

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

del análisis de la información estructural procedente de las variables presen­ tes en el sumario estructural mediante el estudio detallado de los distintos agolpamientos de variables, con la recomendación de los pasos o secuen­ cia preferente a seguir en cada uno de ellos. Finalmente se presentarán otros tres capítulos, dos de ellos dedicados a la recopilación de la informa­ ción cualitativa procedente del estudio de la secuencia y del contenido y el tercero a exponer un esquema para planificar adecuadamente la interven­ ción terapéutica. Se ha considerado oportuno añadir en esta tercera edición de la obra estos nuevos capítulos a fin de presentar unas guías prácticas para realizar el examen del material procedente de la secuencia en la que cada sujeto va articulando cada respuesta, del contenido que incorpora en sus verbalizaciones y para llevar a cabo la planificación del tratamiento a partir de los datos presentes en cada protocolo. Como se ha señalado, la meta principal de este manual consiste en aportar una serie de orientaciones que faciliten la comprensión y la aplica­ ción clínica de los componentes básicos del trabajo de interpretación del test de Rorschach y que aseguren tanto la revisión exhaustiva de todas las variables con sus múltiples interconexiones como la organización sistemáti­ ca del propio proceso interpretativo. No obstante, sería demasiado ingenuo pretender agotar aquí todas las posibilidades que ofrece cada caso. El rors­ chachista comprobará que la abundancia de los datos a estudiar con que se enfrenta en cada situación diagnóstica sobrepasa todo intento de reducción a esquemas fijos y que la singularidad del encuentro interpersonal que implica el psicodiagnóstico supera con creces, tanto cualquier instrumento de medida por eficiente que éste sea, como cualquier pretensión de sinteti­ zar o traducir a pautas rígidas los innumerables matices de esta tarea. Sin olvidar todos estos límites, la abundancia de comentarios positivos recibidos en las anteriores ediciones nos permiten confiar en que este texto pueda resultar útil, a pesar de todas sus imperfecciones.

C a p í t u l o

2

CUESTIONES PRELIMINARES

INTRODUCCIÓN

Existen varias cuestiones que siempre hay que tener en cuenta al ini­ cio del trabajo de interpretación, a fin de asegurar que el protocolo resulta válido y de comprobar si el sujeto presenta alguna carencia, trastorno o estado de especial gravedad que pudiera convertir en urgente su abordaje terapéutico. La validez del protocolo, la comparación con los datos norma­ tivos, el análisis cualitativo de la productividad, la revisión de algunos índi­ ces concretos y el examen de los factores de riesgo son aspectos que deben tenerse en cuenta al inicio de todo proceso interpretativo como requisitos previos, ya que suelen aportar información relevante, diagnóstica y pronós- tica, que señala la dirección a seguir en dicho proceso.

En otros términos, antes de com enzar el distintas agaipaciones de variables estructurales

siguientes datos:

análisis exhaustivo de las es preciso com probar los

- Validez del protocolo.

- Com paración con los datos norm ativos correspondientes a cada sujeto.

- Niveles cualitativos de productividad.

- Constelación de suicidio (S-CON).

- índice de trastorno de percepción - pensamiento ( P T I ).

- Factores de riesgo.

2 4

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

Cada uno de estos aspectos aportará, a su vez y respectivamente, refe­ rencias significativas acerca de:

- La fiabilidad o estabilidad temporal de los datos.

- El grado de coincidencia o desacuerdo con lo esperado en cada variable para la población de referencia.

- El potencial cognitivo básico con que cuenta el sujeto.

- La presencia de un peligro inminente de conductas autodestructivas.

- La existencia de trastornos perceptivo-ideativos graves y generaliza­ dos que pudieran situar al sujeto dentro del espectro psicótico.

- El grado de riesgo de presentar patología severa.

ASPECTOS SIGNIFICATIVOS DEL FUNCIONAMIENTO HABITUAL

Las variables del sumario estructural que aportan información sobre estos puntos presentan conexiones con ciertos aspectos significativos del funcionamiento habitual de cada individuo que, a su vez, permitirán enten­ der mejor la utilidad de su revisión sistemática en todos los protocolos. Por ello, pasamos a explicarlas con mayor detalle.

1. VALIDEZ DEL PROTOCOLO. El obligado primer paso en el análi­

sis de un protocolo es la comprobación de su validez, es decir, del grado

en que el sujeto se mostró colaborador aportando información suficiente como para permitir elaborar conclusiones y sostenerlas en el tiempo. La validez viene determinada por dos elementos: número total de respuestas (R) y proporción de forma pura (Lambdci). Un protocolo se considera invá­ lido si presenta las dos condiciones siguientes:

1) R <

14

2) L am bda > 0,99

Estos criterios se han ido restringiendo en el Sistema Comprehensivo

a

medida que se pudo comprobar que un protocolo excesivamente breve

y

simplificado (i?i+ ZT)1 no ofrece una mínima consistencia temporal, es

decir, no asegura la constancia de la mayoría de sus variables a lo largo

del tiempo, mermando de manera significativa la fiabilidad de las conclu­ siones.

‘Se repite el empleo de los símbolos T(alto o aumentado) y ¿ (b a jo o disminuido) cuya eficacia quedó demostrada en la primera edición de este manual (N. E.).

2 CUESTIONES PRELIMINARES

2 5

Otra razón fundamental para considerar inválidos los protocolos muy breves y con L am bda alto, la constituye el hecho de que en estos casos la información se ha restringido marcadamente y, con ello, los datos aparecen muy sesgados por la simplificación perceptiva y el uso abusivo del control intelectual que ha realizado el sujeto, consiguiendo así eliminar la mayor parte de los elementos del campo estimular que se refieren a emociones y a aspectos ideacionales. Dicho en otros términos, ese individuo se esfuerza en hablar muy poco de sí mismo, eludiendo el compromiso personal y man­ teniéndose en un nivel meramente descriptivo. Pese a todo, aún en estos protocolos muy simplificados, algunas variables permanecen bastante esta­ bles: D ajustada, X+%, Afr, Zd, X-% y EA, pero son muy escasas compara­ das con las más de cien que tiene el sumario estructural; por ello, se reco­ mienda desechar este tipo de protocolos y repetir la prueba. Lo más conveniente para no dilatar demasiado el proceso es estar aten­ tos a la producción del sujeto y, si al aplicar la primera parte del test (fase de asociación) se observa que sus aportes no llegan a las catorce respues­ tas, en ese mismo momento y antes de pasar a la segunda parte (encuesta), se debe volver a administrar la prueba, explicándole que la información ofrecida es adecuada pero insuficiente y que, para mayor seguridad, es necesario repetirla. A continuación se aplica de nuevo, alterando la consig­ na y solicitando directamente a la persona que aporte más respuestas. Esta variación de la consigna influye en algunas variables (sobre todo R y Afr), ya que el Rorschach es una prueba muy sensible a los aspectos derivados de la situación de test. Por ello, a la hora de interpretar este tipo de proto­ colos hay que tener en cuenta la posible alteración experimental que el cambio de consigna haya podido producir en dichos elementos. Una situación parecida, aunque con matices diferenciales importantes, ocurre cuando se producen fracasos, es decir, una aparente imposibilidad del sujeto para aportar respuestas en una o en varias láminas. Es tan infre­ cuente esta situación si se utilizan los criterios del Sistema Comprehensivo (pues el examinador trata de desbloquear los fracasos iniciales) que, cuando ocurre, el protocolo debe también considerarse inválido. En este caso, es preferible dejar la aplicación para otro momento y realizar una o varias entre­ vistas antes de administrar nuevamente la prueba, ya que este hecho sucede en la mayoría de las ocasiones por precipitación del examinador al introdu­ cir el Rorschach, lo que conduce a uno o varios de los siguientes errores:

- Ausencia de una atmósfera confortable para crear un rapport previo.

- Prisas en la aplicación que generan tensión al sujeto.

2 6

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

- Falta de información al sujeto sobre la tarea y sus objetivos.

- Resistencias o actitud negativista del individuo que no han sido teni­ das en cuenta en la entrevista inicial.

Cuando se produce cualquiera de estos fallos, la incapacidad para aportar respuestas a algún estímulo por parte del sujeto debe ser interpre­ tada, en la mayoría de los casos, como signo de su incomodidad y tensión excesivas. Si se recuerda todo el trabajo que realiza cada persona para res­ ponder adecuadamente a la tarea que exige el test de Rorschach, un fraca­ so inicial ante cualquier lámina no significa que no encuentre ninguna res­ puesta, sino que, en ese estímulo concreto, le resulta muy difícil realizar las operaciones requeridas en el proceso de respuesta: clasificación, elimina­ ción y selección de los perceptos que finalmente decide dejar salir y articu­

la verbalmente. Se recomienda al lector revisar los componentes y fases de

dicho proceso de respuesta (Exner, 2000, 2001) para una mejor compren­

sión de lo que ocurre en estas situaciones.

En casos extremadamente inusuales el sujeto mostrará tal oposición a ser examinado o presentará una patología tan grave que se niegue rotunda

y abiertamente o que le resulte imposible articular respuestas ante los estí­

mulos del Rorschach. La decisión más con'ecta por nuestra parte será la de no utilizar esta prueba en esas circunstancias. Se puede esperar un poco más, manteniendo otra entrevista para hablar sobre estas dificultades o bien decidir servimos de otros instnimentos menos sensibles a las condiciones de administración. Hay que subrayar que, dada la amplísima libertad de respuesta de la

que dispone un individuo cuando contesta a este test, siempre pueden

encontrarse protocolos singulares en los que las normas generales no sean aplicables, pero también hay que insistir en que estos casos son la excepción

y no la regla. Así, puede aparecer alguna situación en la que, por patología

grave o por marcada originalidad, el sujeto aporte una información escasa

pero muy rica (K i + Z i), con lo cual, aunque el protocolo fuera

podría ser interpretativamente útil. Si aparece restringida la productividad pero el registro no se simplifica excesivamente + Z l), puede utilizarse, aunque con cautela, porque a pesar de que la persona haya disminuido la

producción total no ha reducido en exceso la captación de elementos signi­

ficativos. En general, los individuos que aportan un

mente bajo de respuestas, suelen hacerlo por tres razones fundamentales:

breve,

núm ero significativa­

1.

Limitaciones intelectuales, que merman notablemente la productivi­ dad.

2 CUESTIONES PRELIMINARES

2 7

2. Componentes depresivos, que provocan una restricción de la moti­ vación y un enlentecimiento del funcionamiento psíquico.

3. Actitud inhibida y constreñida, bien como característica habitual del comportamiento del sujeto (rasgos paranoides y/o fóbicos, sobre todo) o bien como indicador de una actitud defensiva que expresa indirectamente su negativa a realizar la prueba.

El contraste de estos datos con el resto de las variables, es decir, el con­ texto en el que vaya inscrita esa baja productividad y/o el exceso de sim­ plificación señalará en cada caso la hipótesis interpretativa más adecuada.

2. COMPARACIÓN CON LOS DATOS NORMATIVOS. Una vez deter­

minada la validez de un protocolo, un modo rápido de seleccionar la infor­ mación relevante consiste en comparar los datos del sumario estructural con los resultados que para cada variable se esperan según los haremos pobla- cionales o datos normativos correspondientes a la edad del sujeto. De este modo, se pueden ir señalando en el propio sumario aquellas variables que aparecen alteradas de manera significativa, tanto por exceso como por defecto, con relación a lo que cabría esperar según esos baremos. Este con­ traste permite conocer el lugar de un sujeto dentro de su grupo de referen­

cia, es decir, aporta muy rápidamente información descriptiva sobre aque­ llos aspectos en los que una persona se mantiene o se aparta, y en qué sen­ tido lo hace, de los resultados obtenidos por una muestra semejante en

edad, características demográficas y estilos básicos de respuesta (tipo viven-

cial, Lam bda) y representativa de

En este punto cabe destacar la importancia de un manejo adecuado de los análisis estadísticos. Sin que sea necesaria una formación exhaustiva en este terreno, resultan imprescindibles unos mínimos conocimientos para tra­ bajar correctamente con los baremos. Una preparación básica es ineludible, por ejemplo, para reconocer los estadísticos descriptivos que se deben usar para situar con precisión a un individuo con respecto a su población de referencia en el caso de las variables paramétricas y de las no paramétricas, o bien para distinguir una desviación significativa de la norma, de otra que no lo es. Por ejemplo, para las primeras variables resultan útiles la m edia y la desviación típica, mientras para las segundas lo son la frecu en cia y la moda. Los datos estadísticos aportan información relevante que matiza y complementa la procedente de otros elementos pero, como ocurre con cualquier sistema que se emplee en cualquier análisis, no pueden utilizar­

la población general.

2 8

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

se de manera concreta y poco elaborada, en cuyo caso no sólo no serán útiles sino que añadirán sesgos importantes al proceso interpretativo. Hay que recordar que la estadística es una herramienta más en el estudio de la información y, como tal, la utilización que se haga de ella puede servir de ayuda o convertirse en un obstáculo para nuestro trabajo. No obstante, como se comentará más adelante, la responsabilidad de un uso inadecua­ do de la estadística siempre corresponde al profesional y no a la hen'a- mienta utilizada.

3. NIVELES

CUALITATIVOS

DE

PRODUCTIVIDAD.

Un

protocolo

válido no sólo proporciona la seguridad de que su información va a ser fia­ ble, matizada y abundante, sino también muchos datos sobre algunos aspectos del potencial intelectual del sujeto que habitualmente escapan a las escalas cuantitativas de uso frecuente. Los estudios estadísticos en los que se han intentado correlacionar medidas como el cociente intelectual {CD con puntuaciones concretas de variables Rorschach no han arrojado hasta el momento resultados positivos directos, pero eso no significa que la información sobre los procesos cog- nitivos del sujeto que ofrece la pnieba de Rorschach no complemente y enriquezca la procedente de otras fuentes. Es decir, parece claro que este test no ofrece una medida cuantitativa de la inteligencia, por ello no corre­ laciona directamente con las medidas cuantitativas (CI) de otros instrumen­ tos, pero resulta útil para elaborar estimaciones cualitativas sobre el nivel de desarrollo cognitivo del sujeto y sobre su potencial intelectual, ya que al medir procesamientos perceptivo-ideativos permite describir determinadas capacidades y recursos que resultan difícilmente registrables por otros métodos. En este campo, el Rorschach ofrece la ventaja de no ser una pnieba de rendimiento y, por lo tanto, los aspectos del funcionamiento intelectual que puede valorar son cualitativos. Las pruebas cuantitativas clásicas de inteli­ gencia consideran habitualmente sólo los aciertos o los problemas bien resueltos, es decir, miden el rendimiento, pero es bien conocido que en la ejecución intervienen más variables que la inteligencia (estados afectivos, motivación, relaciones interpersonales, etc.). El test de Rorschach no reem­ plaza a estas pruebas, pero puede complementarlas aportando referencias acerca de lo que el sujeto es capaz de elaborar adecuadamente, aunque no llegue a ejecutarlo con eficacia en la práctica por razones distintas a su nivel de desarrollo cognitivo. Es decir, informa acerca de cómo un individuo pro­ cesa cognitivamente los datos y cómo consigue encajar ese procesamiento

2 CUESTIONES PRELIMINARES

2 9

con un ajuste más o menos convencional del producto final de sus percep­ ciones; con ello permite seguir los pasos que la persona realiza en su pecu­ liar manera de resolución de los problemas que se le plantean y detectar, en la mayoría de las ocasiones, dónde se producen los fallos. Como variables que hablan directamente del nivel de desarrollo cogni­ tivo y de efectividad práctica se pueden citar dos ejemplos:

Calidad evolutiva positiva (Z)Q+): Señala que el sujeto tiene capaci­ dad de análisis y síntesis. Para dar una respuesta de este tipo, es necesario separar el campo estimular en dos o más objetos y luego conectarlos o rela­ cionarlos entre sí. Es decir, hay que realizar un trabajo cognitivo de análisis y síntesis bastante elaborado, que no viene dado en el campo estimular.

Calidad form al (FQ) Informa del grado de adecuación que el sujeto es capaz de establecer entre el objeto que él evoca mnémicamente (engra- ma) y los contornos del estímulo real que se le ofrece (mancha). Dependiendo de su ajuste perceptivo se adaptarán, convencionalmente o no, los perceptos del sujeto a la realidad del campo estimular.

Si se relacionan estos dos tipos de variables, se entenderá mejor que cuando aparecen en un protocolo varias respuestas con la presencia simul­ tánea de DQ+ y FQ -, se puede elaborar razonablemente la hipótesis de que el sujeto parece tener buena capacidad de elaboración cognitiva pero, cuan­ do va a ajustar su producción a la realidad estimular no lo hace como los demás. Su producto último será diferente a la mayoría de la gente, pues recordemos que la DQ habla del potencial con que cuenta y la FQ del nivel de rendimiento práctico o ajuste a la convencionalidad. En el caso de este ejemplo, el sujeto posiblemente tiene un buen potencial intelectual (D Q +f) pero escasa eficacia práctica (F Q -f). Habrá que buscar más datos en el resto de las variables para poder explicar cuáles son los elementos que interfieren en su rendimiento. El Rorschach se muestra útil para realizar diagnósticos diferenciales entre limitación intelectual y pseudo-limitación. Se trata de casos en los que es necesario discriminar si el sujeto presenta una merma estable y perma­ nente de su capacidad cognitiva o son otros procesos de personalidad los que disminuyen el rendimiento. En estas situaciones la combinación de Rorschach con una escala cuantitativa de inteligencia aporta claros benefi­ cios, ya que la información sobre los aspectos cualitativos del funciona­ miento intelectual que se obtienen a través de aquél se centra en torno a la capacidad de elaboración cognitiva con la que cada persona cuenta,

3 0

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

independientemente de que pueda o no aprovecharía adecuadamente en la práctica. Según los estudios sobre el tema, las variables que en un protocolo de Rorschach hablan de buen potencial intelectual o un elevado grado de elaboración cognitiva serían las siguientes:

DQ+: Con un número de DQ+ superior a la media esperada para la edad de un sujeto es prácticamente imposible que éste sea limitado intelec­ tualmente. Una persona con limitaciones intelectuales no puede producir tanto DQ+, ya que no cuenta con suficiente capacidad para diferenciar con­ ceptos y conectarlos entre sí estableciendo relaciones.

/?í > 25: Un número elevado de respuestas representa capacidad para ser productivo y, por tanto, es otro índice de buen potencial intelectual. Los sujetos limitados intelectualmente tienen escasa productividad.

Complejidad intelectual’ Viene determinada, sobre todo, por el número y cualidad de las respuestas complejas. Su presencia abundante supone que el sujeto es capaz de trabajar simultáneamente con varios pro­ cesos diferentes y, con ello, de realizar esfuerzos cognitivos superiores a los mínimos exigidos para completar la tarea.

Actividad organizativa: Indicada fundamentalmente por la frecuencia de puntuaciones Z (Zf), es decir, por el número de veces que el sujeto rea­ liza el esfuerzo de dotar de sentido, organizar y crear relaciones significati­ vas a un campo estimular ambiguo y con escasa estructuración. También es importante el grado de complejidad de las Z que se producen, ya que las más complejas exigen mayor capacidad y ello viene indicado por la pun­ tuación ponderada que se otorga a cada una de ellas y que se resume en la suma de Z ( ZSum). Hay que recordar que cada vez que aparece una pun­ tuación Z (con excepción de las Z de respuestas globales en las láminas I y V, que requieren muy poca energía), el individuo ha puesto en marcha factores cognitivos, afectivos y motivacionales que permiten ese trabajo complejo, es decir, está llevando a cabo una tarea de creación personal que representa un esfuerzo superior al requerido para cumplimentar la tarea y que sólo puede realizar si cuenta con un adecuado desarrollo cognitivo.

Informada por dos determinantes:

Forma dimensión (FD) y Vista ( V). Mientras la FD sólo habla de capacidad introspectiva, la V añade a esa capacidad tintes de autocrítica negativa. Ahora bien, desde el punto de vista del desarrollo cognitivo, ambos elemen­

Capacidad

de

introspección:

2

CUESTIONES PRELIMINARES

31

tos señalan la aptitud del sujeto para mirar hacia adentro, autoexaminarse y tomar distancia con respecto al entorno. Como se verá más adelante, estos elementos también son importantes a la hora de planificar el tipo de trata­ miento más adecuado para ese individuo.

Movimientos humanos (Ai): El movimiento humano se relaciona con múltiples aspectos del funcionamiento psíquico, entre ellos con el uso de la reflexión, del pensamiento deliberado. M es una variable polivalente, en la que parecen estar implicados numerosos procesos. Cabe recordar que los movimientos son los únicos determinantes que no existen en las láminas, por tanto, cada vez que se producen el sujeto inventa, crea y atribuye al campo estimular algo que no viene dado. En el caso de M, además, se está hablando de figuras humanas y, con ello, aparecen datos sobre las imáge­ nes de identificación, los vínculos, la atribución de características y la crea­ ción de actitudes que no estaban presentes en el estímulo. Interpretativamente, M tiene que ver con el pensamiento deliberado, con la autoimagen, con las relaciones interpersonales y con las capacidades crea­ tivas del sujeto. Por ello, cuando aparecen abundantes M en un protocolo, señalan que el sujeto tiene capacidad para utilizar el pensamiento delibera­ do, para crear y para atribuir elementos al campo estimular, ya que la per­ sona siempre efectúa una tarea de creación cuando da M.

Amplitud de intereses: Se observa en la relación entre el número de categorías de contenido y R. A mayor número de categorías, mayor ampli­ tud de intereses y, en principio, mayor es el nivel de desarrollo cognitivo del sujeto. En sujetos limitados o muy constreñidos, la totalidad de los con­ tenidos se suelen agrupar en torno a una o dos categorías.

Uso del lenguaje: La fluidez, precisión y amplitud del vocabulario y, en general, las cualidades de los intercambios verbales del sujeto, informan también sobre algunos aspectos de su desarrollo cognitivo. No obstante, hay que tener en cuenta que el desarrollo verbal se relaciona muy directamen­ te con el acceso del sujeto a niveles de escolarización superiores, por tanto, en personas con bajo nivel cultural, el análisis cualitativo de su lenguaje aporta menos datos fiables.

Si en un protocolo aparecieran todas estas variables positivas se podría afirmar que el potencial intelectual de ese sujeto es elevado y descartar la hipótesis de limitación intelectual. Ahora bien, en la mayoría de los casos se observan incongruencias entre estos factores, cuyo detenido análisis permi­ te en muchas ocasiones recoger información acerca de aquellos elementos

3 2

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

del funcionamiento intelectual que el sujeto maneja con eficacia y aquellos otros que le plantean problemas. Esta información, integrada con la proce­ dente de las paiebas cuantitativas de inteligencia, dota de mayor seguridad la descripción de los niveles de desarrollo cognitivo alcanzados por cada persona. Al comparar los resultados obtenidos por sujetos en el test de Rorschach y en la escala de Weschler (Sendín y García-Alba, 1995) algunos datos de investigación apuntan hacia la existencia de una constelación de variables Rorschach cuya presencia conjunta posee poder discriminante de un buen potencial cognitivo. Los datos recopilados hasta el momento seña­ lan que en el 75% de sujetos con un CI superior (media de CI = 123) se observa la aparición simultánea de:

DQ+

Suma de Z (ZSum) > 30 W> 12 DQ vaga (DQv) = 0

> 4

Al mismo tiempo, esta constelación está ausente en el 77,7% de las per­ sonas con CI medio-bajo y límite (media de CI = 87). Aunque para poder generalizar estos resultados el estudio debe contrastarse en otras muestras, esta constelación puede ser útil en la práctica, pues su presencia en un pro­ tocolo aporta un alto margen de seguridad a la hipótesis de un buen poten­ cial intelectual. Por otra parte, resulta admirable que el propio Hermann Rorschach ya señalara en su monografía (Psychodiagnostik, 1921) que su pmeba resulta­ ba eficaz para valorar aspectos cualitativos de la inteligencia y que resumie­ ra entre las variables indicadoras de buen potencial intelectual algunas de las obtenidas en nuestro estudio, a pesar de que entonces no existían muchos de los códigos de valoración que se han ido añadiendo a lo largo de los años (p.ej.: Z, DQ, etc.). Según las observaciones de H. Rorschach los elementos presentes en los protocolos de las personas más inteligentes serí­ an los siguientes:

-

Alta proporción de formas bien visualizadas (En lenguaje actual = XA%T y WDA%\)

-

Elevado número de movimientos

-

Elevado número de respuestas globales (W)

-

Sucesión ordenada del enfoque (W -* D ó W D -* Dd)

2 CUESTIONES PRELIMINARES

3 3

-

Abundancia de categorías de contenido

-

Proporción adecuada de respuestas originales (Xu% adecuado)

4.

CONSTELACIÓN DE SUICIDIO (S-COA9. Otro elemento que debe

revisarse sistemáticamente en todos los protocolos de sujetos mayores de 15 años antes de tomar la decisión de seguir cualquier estrategia interpretativa es la constelación de suicidio (S-CON). Existen muchos prejuicios en torno al tema del suicidio y, por ello, se pueden encontrar sujetos en los que nunca se sospecharía ese riesgo y sin embargo lo tienen o viceversa. Dado que este índice no aparece en ninguna otra agrupación de variables, se debe examinar como rutina previa en todos los casos. Este conjunto de variables presenta su valor predictivo como constela­ ción, es decir, ninguna de ellas por separado resulta significativa, pero su presencia conjunta funciona como una señal de alarma de gran precisión. Se ha comprobado que cuando un sujeto decide, o está en riesgo de decidir, llevar a la práctica una conducta autodestructiva, deben coincidir varios fac­ tores que faciliten esa decisión y que se podrían resumir en los siguientes:

Elem entos depresivos: Baja autoestima, tinte pesimista en la idea­ ción, autocrítica negativa cuando se usa la introspección, etc. Elementos de aislamiento: Dificultades en las relaciones interperso­ nales, escasas atribuciones emocionales a los objetos, etc. Labilidad de los controles: Aumento de la sobrecarga interna, dificul­ tades en la modulación de la descarga afectiva, etc. Desajustes perceptivos: Aún sin tratarse de graves distorsiones, el sujeto sesga sus perceptos y recoge los datos del entorno con fuertes inter­ ferencias de sus necesidades personales.

Aunque alguno de estos gaipos de variables, por separado, se encuen­ tra en muchos protocolos, es su aparición conjunta en un mismo registro lo que indica que esa persona se encuentra en un grave riesgo de llevar a cabo un intento autolítico. La S-CON es positiva, es decir, señala un peligro inminente de apari­ ción de conductas autodestructivas cuando se cum ple una de las siguien­ tes condiciones:

1) Presencia de 8 ó más variables positivas. 2) Presencia de 7 variables positivas, entre las cuales figura MOR > 3. 3) Presencia de 6 variables positivas, entre las cuales figuran las cuatro primeras (FV+ VF+ V+FD > 2; Complj.Col-SH > 0; índice de egocentrismo (3r+(2)/R ) < 0,31 ó > 0,44 y MOR > 3).

3 4

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

En cualquiera de estas tres situaciones, los datos de investigación seña­ lan un riesgo muy elevado de que el sujeto efectúe un intento de suicidio a corto plazo. Asimismo, se ha comprobado que el autocentramiento

con componentes narcisistas (reflejos

(Fr+ rF) > 0) funciona como antídoto del potencial autodestructivo. De este modo, en el caso de un individuo muy autocentrado y con riesgo de sui­ cidio, no se debería abordar inicial o frontalmente ese excesivo autocen­ tramiento en el plan de intervención pues, aunque esta característica le causara determinados problemas, también le estaría protegiendo de dicho peligro. En los m enores, la S-CON no alcanza tanta precisión. Hay que recor­ dar que en la población infantil todas las pruebas psicológicas, sin ver mer­ mada su validez, pierden valor predictivo por tratarse de una etapa del des­ arrollo con cambios muy rápidos y el Rorschach no es una excepción. Por ello, en el caso de la S-CON cuyo valor es sobre todo predictivo, esta regla vuelve a cumplirse. No obstante y teniendo en cuenta estas limitaciones, Exner (1986) aportó una constelación para menores que resulta útil para evaluar, más que el riesgo de suicidio propiamente dicho, el potencial de conductas autodestructivas que un niño o adolescente puede presentar. Las variables son las siguientes:

aumentado (3 r+ (2 )/R t), incluso

1. SutnV + FD > 2

2. Complj.Col-SH > 0

3. 3 r + (2)/R < media de su edad

4. Zd > +/- 4,5

5. Afr < 0,40

6, X+%< 0,70

7. L < 0,35 ó > 1,20

8. H Pura = 0

9. MOR> 1

Cuando en un sujeto menor de 15 años aparecen positivas siete o más de estas variables, se trata de alguien que no ha generado adecuados siste­ mas de autoprotección. Esto no significa que necesariamente vaya a realizar un intento autolítico al estilo adulto pues, a pesar de que están aumentan­ do en los últimos años y bajando alarmantemente la edad de presentación de intentos de suicidio planificados, éstos aún son por fortuna muy infre­ cuentes en niños. En cambio, es habitual que en menores con S-CON posi­ tiva se observen conductas temerarias y/o propensión a accidentes, aspec­ tos que habrán de ser un punto prioritario en la planificación del tratamien­

2 CUESTIONES PRELIMINARES

3 5

to. En estos casos, a menudo se pueden entender mejor esas características de la conducta a la luz de lo que indican las variables de esta constelación. Es importante aclarar que S-CON tiene un gran valor predictivo cuando aparece como positiva, pero no descarta el riesgo cuando es negativa. Dicho de otro modo, si esta constelación reúne el número y tipo de variables que se han indicado, aporta una gran seguridad para establecer la hipótesis de que el sujeto vaya a realizar un intento autolítico a corto plazo o a incre­ mentar conductas con escasa protección personal en el caso de los meno­ res pero, si no las reúne, no se puede descartar de entrada tal posibilidad. En este punto, como no podía ser menos, hay que atenerse a los datos de investigación y los acumulados hasta el momento señalan que S-CON no presenta falsos positivos; por lo tanto, cuando un sujeto presenta S-CON positiva siempre está en grave peligro de efectuar intentos autodestructivos. En cambio, aparece un porcentaje cercano al 20% de falsos negativos, con lo cual, podría darse el caso de que un sujeto presentara S-CON negativa y estuviera igualmente en riesgo. Aunque no se trata de un porcentaje muy elevado, hay que recordar siempre la existencia de esos falsos negativos. Parece que la posibilidad de que un protocolo con S-CON negativa repre­ sente un falso negativo se refuerza cuando se tienen en cuenta algunos datos de la historia previa del individuo, siendo el mejor predictor de suici­ dio el hecho de que haya habido un intento autolítico previo, incrementán­ dose significativamente tal posibilidad si ha habido más de uno. La revisión rutinaria de S-CON en todos los protocolos debe realizarse antes de seleccionar cualquier estrategia interpretativa para el resto de la información, porque este índice contiene datos sobre un riesgo grave, que puede pasar fácilmente desapercibido sin tal revisión.

5. ÍNDICE DE TRASTORNO DE PERCEPCIÓN -

PENSAMIENTO2

(PTI). Se trata de otro elemento que tampoco está incluido como paso específico a revisar en ninguna de las agrupaciones de variables que se verán a continuación, por lo que también nos referiremos a él dentro de las

2Hasta ahora, y particularmente en Principios de Interpretación y en el Manual de Codificación, el PTI (.Perceptual-Thinking Index) se ha traducido como índice de Percepción - Pensamiento, a fin de respetar la literalidad del nombre original. Sin embargo, reconocemos que dicha denominación adolece de una cierta imprecisión, ya que no explícita que se trata de un trastorno. Otros índices no necesitan dicha aclaración, pues el trastorno resulta evidente en el propio nombre (no es necesario nombrar al SCZ1 como Indice de trastorno esquizofrénico, o al DEP1 como Indice de trastorno depresivo, pues tanto la esquizofrenia como la depresión son ya trastornos). Por ello, en la preparación del presente manual para la edición se ha decidido modificar el nombre del PT!, que en adelante incluirá el término trastor­ no, a fin de dotarlo de esa precisión que le faltaba. (N.E.).

3 6

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

cuestiones preliminares. El antiguo Índice de esquizofrenia ( SCZÍ), desarro­ llado a mediados de los años 70 y revisado en varias ocasiones hasta los 90, ayudó a identificar a personas que presentaban problemas severos de per­ cepción y de pensamiento. La presencia simultánea y estable de estas difi­ cultades, especialmente cuando eran cuantitativa y cualitativamente graves, hacía a estos sujetos susceptibles de ser incluidos dentro de la categoría diagnóstica de esquizofrenia con garantías de seguridad aceptables, siempre que se cumplieran las tres condiciones siguientes:

- SCZI superior al punto de corte o puntuación crítica ( > 4)

- Presencia de un grupo de variables relacionadas que avale tal hipó­ tesis.

- Datos en la historia que señalen episodios previos de desorganiza­ ción o, en el caso de personas muy jóvenes, dificultades graves de relación interpersonal y una cierta extravagancia en la conducta habitual.

Sin embargo, a pesar de las ventajas que aportó el SCZI, planteaba pro­ blemas en determinadas situaciones. Por un lado, a pesar de las numerosas advertencias en contra y desoyendo las insistentes precauciones que su cre­ ador (Exner, 1980) recomendaba insistentemente, algunos rorschachistas uti­ lizaron este índice de manera demasiado concreta y etiquetadora y ello pro­ dujo enores diagnósticos graves. Por ejemplo, la existencia de trastornos per- ceptivo-ideativos importantes en adolescentes con trastornos graves de con­ ducta podía producir un SCZI = 4, lo cual señalaba acertadamente la presen­ cia de severas distorsiones de percepción y de pensamiento pero no equiva­ lía necesariamente a que esos sujetos fueran esquizofrénicos, salvo como se ha dicho, si el SCZI > 4, si un conjunto de variables relacionadas avalaba tal hipótesis y, además, si aparecían datos significativos en la anamnesis. Estos errores en el manejo del SCZI no sólo tuvieron consecuencias negativas en el ámbito clínico, sino también en el de la investigación, pues se llegaron a publicar trabajos que incluían indebidamente como esquizo­ frénicos protocolos que sólo presentaban un SCZI = 4. En todos sus textos Exner señaló expresamente, una y otra vez, que un SCZI = 4 representa úni­ camente el punto de corte para ese índice y sólo permite emitir una hipó­ tesis imprecisa acerca de la presencia del trastorno esquizofrénico, que debía ser validada a través de otras muchas pruebas. Es obvio que algunos rorschachistas no entendieron o hicieron caso omiso de estos mensajes. Evidentemente, como veremos más adelante al hablar más detenida­ mente de otros errores cometidos en la historia de esta prueba, el respon­

2 CUESTIONES PRELIMINARES

3 7

sable de tales equivocaciones no fue el índice SCZI sino una serie de pro­ fesionales poco prudentes, con escasa formación en el Sistema Comprehensivo o ambas cosas, pero lo cierto es que mucho más a menu­ do de lo deseable, bien por falta de rigor o bien por ignorancia, no se tuvie­ ron en cuenta ni los límites de aquél ni la necesidad de validaciones cruza­ das entre distintas fuentes de datos antes de obtener conclusiones diagnós­ ticas definitivas. Por otra parte, la interpretación del SCZI se complejizó a medida que los criterios clínicos y conductuales utilizados para el diagnós­ tico de esquizofrenia fueron cambiando. Así, en los últimos años ha ido ganando terreno el concepto de espectro esquizofrénico y se han diversifi­ cado las formas en que los trastornos perceptivo-ideativos severos pueden manifestarse y ser identificados. Todos estos factores determinaron que a mediados de los años 90 se iniciaran nuevos estudios para poder detectar con mayor precisión a las per­ sonas con dificultades importantes en los procesos de mediación e ideación, independientemente de que a las mismas se les pudiera adjudicar o no la etiqueta diagnóstica de esquizofrenia. El resultado de estas investigaciones fue la elaboración de un nuevo índice que sustituya al SCZI. Se trata del índice de trastorno de percepción - pensamiento o PTI (Perceptual- Thinking Index, Exner, 2000, 2001, 2005), que parece reflejar con mayor precisión los rasgos con que se relacionan las variables que lo componen. El PTI consta de cinco elementos:

*496 < 0,70 y WDA% < 0,75 X-% > 0,29 CE de nivel 2 > 2 y FABCOM2 > 0

R < 17 y Sum Ponó > 12 ó R > 16 y Sum Ponó > 17 (*)

M-

>

1 ó X-%

> 0,40

(*) Para menores de 13 años, dependiendo de la longitud del protoco­ lo (R) y de la edad del sujeto, varía el punto de corte de la SumPonó-, por ello, hay que ajustar este ítem según los siguientes criterios:

- Si R > 16: de 5 a 7 años Sum Ponó = 20; de 8 a 10 años Sum Ponó =

19; de

11 a 13 años SumPonó = 18.

- 17: de 5 a 7 años Sum Ponó =

Si R <

16; de 8 a 10 años Sum Ponó =

15; de 11 a 13 años Sum Ponó = 14.

Dado que la experiencia señala, como ocurrió con el SCZI, que algu­ nos profesionales olvidan fácilmente las recomendaciones y con el objetivo de poner mayores restricciones a la posibilidad de una utilización concreta

3 8

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

y abusiva del PTI, éste se creó como un indicador del grado de distor­

sión presente en los procesos de mediación e ideación del individuo

y no debe interpretarse como sinónimo de ninguna categoría diagnóstica

específica, sino como un indicador de problemas perceptivo-cognitivos más

o menos severos según la presencia de más o menos ítem positivos, respec­

tivamente. A tal fin, no se ha definido un punto de corte preciso sino que este índice se maneja como una escala continua, donde los valores más

altos señalan problemas de mediación e ideación más graves que los valo­ res más bajos. De este modo, cuanto más elevada sea la puntuación en

PTI más puede enmarcarse la traducción que ese sujeto realiza de los estí­ mulos dentro del espectro psicótico, pero no necesariamente en una cate­ goría diagnóstica concreta y, en estos casos, hay que prestar más atención

a la trascendencia de tales problemas en la vida cotidiana de la persona que

los padece. Lógicamente, un PTI = 5 alerta sobre alteraciones cuantitativas y cuali­ tativas mucho más graves que un PTI = 2 pero, si no se tiene en cuenta la información que aporta la historia biográfica y las constelaciones de varia­ bles relacionadas con este índice, ésta seguirá siendo una diferenciación demasiado simplista. El verdadero alcance de las distorsiones perceptivo- ideativas de un individuo y el impacto de las mismas en su funcionamien­ to habitual se obtendrá con mucha mayor precisión al revisar cuidadosa­ mente las agrupaciones de variables en las que tales elementos aparecen, especialmente los que componen la llamada tríada cognitiva: procesamien­ to de la información, mediación e ideación. Varios estudios recientes apuntan a que un PTI > 2 representa un mayor grado de individualismo perceptivo y un pensamiento escasamente conven­ cional. No obstante, hay que subrayar que la principal función del PTI es la de servir como indicador de dificultades perceptivo-ideativas, que se podrí­ an traducir como problemas de ajuste a la realidad y de precisión o clari­ dad del pensamiento y no como una etiqueta diagnóstica que señale una patología concreta. El índice PTI > 3 también sustituye a SCZI como la primera variable clave a revisar para iniciar las estrategias de interpretación (véase la Tabla 2). Además, tal como se recomendaba con el antiguo SCZI, debe continuar relacionándose el PTI con los datos de la historia clínica y con una serie de variables que añaden peso a la gravedad del trastorno detectado por el mismo o, por el contrario, que señalan una disminución de su impac­

to en el funcionamiento global del sujeto. Tales variables se verán a con­ tinuación.

2 CUESTIONES PRELIMINARES

3 9

Variables que añaden p eso al trastorno detectado a través del PTI: Existe en el Rorschach un grupo de elementos cualitativos que ayudan a precisar el alcance de los trastornos de percepción y pensamiento, permi­ tiendo reforzar o descartar las hipótesis que se elaboran a partir del PTI. Cuando éste índice no ofrezca un suficiente grado de seguridad acerca de la presencia de trastornos perceptivo-ideativos importantes (PTI < 2), o bien para contrastar su validez, hay que analizar otros aspectos que añaden infor­ mación relevante sobre el alcance de los posibles trastornos reflejados por el mismo, además de revisar las citadas agrupaciones de variables directa­ mente relacionadas (tríada cognitiva). Si los trastornos perceptivo-ideativos del sujeto son severos suelen apa­ recer también alterados otros elementos que requieren el estudio exhausti­ vo de los siguientes datos:

a )

Análisis de los contenidos hum anos: El sujeto con graves distor­

siones ofrece también alteraciones significativas en este campo, pues las relaciones interpersonales están habitualmente muy empobrecidas, pudién­ dose observar:

-

Contenidos humanos muy escasos o ausentes.

-

H Pura = 0

-

Contenidos humanos acompañados de códigos especiales críticos

(6CE).

b)

Análisis de los

movimientos hum anos: Cuando se usa la idea­

ción deliberada se hace más patente el trastorno de pensamiento y éste puede aparecer mezclado con distorsiones perceptivas. La presencia con­ junta de ambos elementos (sesgos perceptivos y de pensamiento) señala mayor gravedad en las distorsiones que presenta un individuo, tanto en su lectura y traducción de los datos del campo estimular, como a la hora de elaborar juicios y conceptos. Por ello, el movimiento humano ofrece un punto de observación privilegiado para tales procesos, debiendo analizarse siempre en esos protocolos la presencia de:

- M sin fo r m a -. Representa un tipo de ideación que ni siquiera intenta el ajuste a los datos de realidad. Se trata de un proceso ideativo muy semejante al que ocurre en el pensamiento delirante.

- C antidad d e M -i Dado que su frecuencia es escasísima, la presencia de Mr- > 1 otorga un peso cualitativamente superior a los efectos de un posible trastorno perceptivo-ideativo.

4 0

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

A n álisis d e la F Q -: Entre las respuestas con FQ-, la mayoría son

muy inusuales pero presentan una distorsión escasa y sólo algunas son res­ puestas francamente arbitrarias que no respetan el más mínimo ajuste a los contornos del estímulo. Éstas últimas, aunque se continúa investigando sobre ellas y aún no están totalmente definidos los criterios para su valo­ ración cuantitativa, se podrían clasificar para su análisis cualitativo como FQ - de nivel 2. Por ello, ante un protocolo que presente un aumento de respuestas con FQ- interesa revisar la cantidad y la cualidad de las mismas, es decir:

c )

C antidad total d e FQ--. El grado de desajuste perceptivo es cualitati­ vamente más grave si en un protocolo la cantidad de FQ- es el doble o más que la suma de FQo y FQ+. - Si ap arecen FQ - d e nivel 2-. Son respuestas que no tienen nada que ver con la realidad estimular y resultan imposibles de ver.

-

d )

A n álisis

d e lo s s e is CE c r ític o s : Los seis CE críticos, que especí­

ficamente se refieren a los trastornos de pensamiento (DV, DR, INC, FAB,

ALOG y CONTAM) deben revisarse también en tres aspectos:

Cantidad y nivel: El trastorno cognitivo es más grave cuanto más se sobrepasen los datos de: SumCE > 6 y nivel 2 > 2. Cualidad: La puntuación ponderada que se otorga a cada uno de los seis CE críticos también informa del grado del trastorno y éste empieza a considerarse significativamente grave cuando Sum Ponó >12.

Diferencias entre los trastornos de pensamiento pertenecientes al espectro esquizofrénico y otros: Aunque la mayor frecuencia y grave­ dad de las distorsiones cognitivas se observa en individuos con un trastor­ no esquizofrénico, existen otras patologías en las que también aparecen problemas graves de pensamiento como, por ejemplo, en algunos casos de personas maníaco-depresivas. Las diferencias fundamentales que se pueden registrar mediante el análisis detallado de sus seis CE y de su actitud ante la producción de los mismos son las siguientes:

a) Los trastornos de pensamiento de tipo maníaco no son crónicos sino que desaparecen cuando remite el episodio, mientras en los sujetos esquizofrénicos están siempre presentes.

b) Los trastornos cognitivos maníacos son más leves y en Rorschach están representados preferentemente por respuestas desviadas (DR)

2

CUESTIONES PRELIMINARES

41

debido al predominio de la ideación tipo fuga de ideas. Es difícil que aparezcan otros CE de nivel 2. En cambio, en los procesamien­ tos perceptivo-ideativos crónicamente distorsionados los seis CE crí­ ticos son muy variados y graves.

c)

La actitud de la persona ante la prueba en general y ante la produc­ ción de una respuesta con deslices o cortes bmscos de la ideación ( 6CE) es completamente diferente. El individuo maníaco habla mucho y parece disfrutar de tener a alguien que le escuche, no le cuesta trabajo dar respuestas y da la impresión de pasárselo bien en la situación de test. En cambio, en los procesamientos perceptivo- ideativos de tipo esquizofrénico el sujeto parece sufrir y realizar un gran esfuerzo a la hora de emitir cada respuesta, indica claramente que la situación no le gusta, a menudo quiere irse y no establece ningún contacto afectivo con el examinador, excepto en momentos muy puntuales. En ninguno de los dos casos el sujeto critica sus des­ lices cognitivos, pero la actitud ante éstos y ante la pmeba es muy distinta.

e )

Otras variables: Otros datos que refuerzan la hipótesis de la pre­

sencia de trastornos perceptivo-ideativos severos, crónicos y generalizados son:

- R i (< 17)

- Aparición de fracasos o imposibilidad de articular respuestas en algu­ na lámina, a pesar de los intentos de desbloqueo por parte del exa­ minador.

- Número muy bajo de populares (P < 4).

- Tipo vivencial introversivo.

El análisis detenido y la validación cruzada de todos estos elementos aportan un elevado nivel de precisión para el diagnóstico de un funciona­ miento enmarcable dentro del espectro psicòtico a partii' del Rorschach, todo lo cual ha de integrarse, como se ha dicho, con la información proce­ dente de la historia vital, que considera aspectos significativos de la vida del sujeto, como:

- La evolución pasada y presente.

- El nivel de funcionamiento previo.

- La aparición de episodios de desorganización.

- La concurrencia de situaciones estresantes.

4 2

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

- El funcionamiento en la esfera interpersonal.

- La presencia de peculiaridades llamativas que dan al sujeto una apa­ riencia extraña, extravagante o carente de empatia y que dificultan marcadamente la comunicación con él.

Los sucesivos contrastes entre todas estas fuentes de datos harán prác­ ticamente imposible un error diagnóstico. La detección de un trastorno per- ceptual-cognitivo severo y crónico es uno de los aspectos que mayor segu­ ridad ofrece mediante el test de Rorschach, siempre que se realice esta cui­ dadosa revisión e integración de todas las informaciones disponibles.

6. FACTORES DE RIESGO. Exner (1997,

2001) realizó una serie de

investigaciones encaminadas a identificar variables que pudieran aportar información pronóstica. Entre ellas, se ha seleccionado para esta exposición la Tabla 1, donde figuran combinaciones de variables que representan dis­ tintos niveles en cuanto al riesgo de que un sujeto padezca o pueda pade­ cer en el futuro desajustes o trastornos psíquicos importantes, junto a las principales características de su funcionamiento habitual derivadas de tales combinaciones.

TABLA 1. FACTORES DE RIESGO

Factor 1

Factor 1

Factor 4

Factor 4

Factor 5

Factor 8

Variables

desfavorables

a añadir

EB Intro+Lambdai

EB extra+Lambdai

Ambigual+Lambdal

EB ¡ntro+Lambdaí

EB extra+LambdaT

Ambigual+LambdaT

HVI+ y/o CDI+ S t, IntelecT, Fr+rF> 0

Ideacional - retrasa el afecto - retrasa las decisiones - evita el ensayo/error. Afectivo - maneja emociones intuitivamente - descarga abierta de emociones - prefiere ensayo/error. Inconsistente - vacila entre estilos de resolución de problemas. Ideacional - evita la complejidad - pensamiento simple - afecto controlado. Afectivo - evitativo - poco control emocional - pensamiento concreto. La inconsistencia es más invalidante porque el pensamiento es muy simple y los afectos poco controlados. Aumentan la dificultad para el tratamiento

2 CUESTIONES PRELIMINARES

4 3

Teniendo en cuenta que se trata de un estudio aún en fase experimen­ tal, sus resultados indican que el análisis de estas combinaciones de varia­ bles permite elaborar con mayor detalle el plan de intervención y prever mejor el pronóstico de un sujeto, dependiendo de los datos que aparezcan en su protocolo. Para entender el manejo de esta tabla, el número de cada factor representa una multiplicación de las probabilidades de que aparezcan trastornos significativos en el funcionamiento de un individuo y de las difi­ cultades que presentará en su evolución y abordaje terapéutico. De este modo, un factor 4 por ejemplo, significa que esa persona tiene cuatro veces más probabilidades de presentar problemas serios que otra que tenga un factor 1. Mientras que un factor 5 y un factor 8, representan cinco y ocho veces más probabilidades, respectivamente. Si están presentes las variables desfavorables, se añaden a los elemen­ tos de algún factor e incrementan los obstáculos para una evolución aclap- tativa, ensombreciendo el pronóstico. Por ejemplo, si aparece la tríada evi­ tación + negación + intelectualización, existen muchas probabilidades de que se trate de un individuo que va a ofrecer una barrera difícilmente fran­ queable para una psicoterapia. Tras el estudio de todas estas cuestiones preliminares se pasa ahora a presentar un esquema o guía práctica para la selección de la estrategia inter­ pretativa más conveniente a cada protocolo, según la presencia de la prime­ ra variable clave que aparezca como positiva. No obstante, se recomienda al lector en este punto y al final de cada capítulo que no pase página antes de reflexionar sobre lo expuesto hasta el momento porque, a pesar de que con frecuencia se desea avanzar lo más deprisa posible en la recopilación de la información que se considera relevante para la propia tarea, en el caso del test de Rorschach resulta mucho más efectivo no apresurarse, intentar conectar los distintos elementos comentados y detenerse a pensar si algo no ha quedado suficientemente entendido. Todo esto y sólo esto es lo que genera la posibilidad de elaboración personal del conjunto de los datos ofrecidos. Por otra parte, se recuerda que la información presentada siempre será insuficiente comparada con la riqueza que ofrece el estudio de cada caso; lo esencial es que pueda servir de base para que cada rorschachista inicie su propio recorrido a partir de unas coordenadas básicas y de un rigor metodológico que deberían ser requisitos imprescindibles para todos los que manejan un instrumento tan peculiar y difícil como el test de Rorschach.

C a p ít u l o

3

INTERPRETACIÓN DE LA INFORMACIÓN ESTRUCTURAL

INTRODUCCIÓN

La interpretación del test de Rorschach supone, pues, un trabajo gra­ dual en el que se van generando hipótesis, integrando aquéllas que se con­ firman mediante la confluencia de varios datos y se añade la información procedente de otras fuentes informativas del proceso diagnóstico. Hay que articular lógicamente los elementos entre sí y tener en cuenta sus múltiples interconexiones hasta lograr describir las principales características del fun­ cionamiento psicológico de cada sujeto. Este test aporta tal cantidad de refe­ rencias sobre dicho funcionamiento que cualquier rorschachista puede obtener, salvo en registros inválidos, datos relevantes sobre un individuo acerca de sus estilos preferentes para resolver problemas complejos, sus estados o aspectos del comportamiento más relacionados con las circuns­ tancias externas, sus emociones, procesamientos cognitivos, etc. Ahora bien, no todos los protocolos aportan la misma cantidad y riqueza de elementos susceptibles de ser interpretados, ni todos deben analizarse siguiendo la misma secuencia interpretativa. Habitualmente, la tarea de interpretación comienza de una manera molecular, es decir, cada componente de una constelación de variables se analiza al principio en sí mismo y en relación con unos pocos elementos.

4 6

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

Este primer enfoque molecular permite la formulación de hipótesis sencillas y bastante concretas generadas por la constatación del grado de desviación que esos componentes presentan con respecto a los datos normativos correspondientes al sujeto. En otras palabras, las primeras hipótesis interpre­ tativas se derivan de la presencia de valores significativamente elevados o disminuidos en ciertas variables. En este examen inicial de la producción de un individuo predomina la perspectiva nomotética, que permite situar a esa persona con relación a una población de referencia. Ahora bien, resulta imprescindible tener presente que ésta es sólo una primera aproximación a los datos, siempre muy útil pero potencialmente engañosa si no se evita la tendencia a obtener conclusiones prematuras o no se llevan a cabo los suficientes contrastes. La propensión a utilizar de manera elemental o inadecuada los datos normativos ocasiona la pérdida de visiones más complejas que puedan captar las innumerables relaciones entre las variables que componen el sumario estructural. Apresurarse pro­ ducirá hipótesis demasiado simples y desconectadas, así como la falta de integración de informaciones posteriores que sirvan de contraste para acep­ tar, modificar o invalidar dichas hipótesis. Poco a poco, según avanza el proceso de interpretación, el cúmulo de datos que se van sumando y contrastando entre sí dan paso a un enfoque molar a través del cual las hipótesis iniciales ganan amplitud y precisión. Progresivamente, la complejidad de la comparación y de las validaciones entre las distintas constelaciones aumenta de manera significativa hasta lle­ gar a una visión global de todas las variables presentes en el sumario estruc­ tural. Esta visión integradora es la que posibilita incorporar finalmente a la información estructural los elementos procedentes de los otros tipos de información que proporciona el test de Rorschach (secuencial y de conteni­ do) y describir la esencia única que cada individuo ofrece en su produc­ ción. De este modo, el proceso interpretativo comienza dando prioridad a los aspectos nomotéticos y termina enfatizando los elementos idiográficos; ambos aspectos son importantes, complementarios y no excluyentes, con­ trariamente a lo que se ha dado a entender en determinados períodos de la historia del Rorschach. Así pues, los primeros pasos de la interpretación consisten en revisar las cuestiones preliminares comentadas en el capítulo anterior; es decir, se trata de comprobar:

- Si el protocolo es válido.

- Si la comparación con los datos normativos correspondientes arroja diferencias relevantes.

3 INTERPRETACIÓN DE LA INFORMACIÓN ESTRUCTURAL

4 7

- Si el nivel de productividad desarrollado por el sujeto permite obte­ ner una idea de su potencial intelectual.

- Si los índices S-CON y PTI presentan puntuaciones significativas.

- Si existe un riesgo elevado de que el sujeto padezca o pueda pade­ cer a medio plazo trastornos psíquicos importantes.

Hasta aquí, el abordaje es igual para todos los protocolos y, una vez verificados todos estos puntos, llega el momento de seleccionar cuál es la estrategia de interpretación que mejor se ajusta a cada protocolo concreto.

ESTRATEGIAS DE INTERPRETACIÓN

Gracias a los esfuerzos de investigación realizados sobre todo en la últi­ ma década, disponemos en la actualidad de un cúmulo de datos que per­ miten establecer el plan de interpretación a seguir en cada caso. Así, de acuerdo con las variables presentes en cada caso, es posible decidir qué agmpaciones de elementos generarán en cada protocolo las informaciones más específicas sobre las características psicológicas de ese sujeto. Tras múltiples trabajos, Exner (1991, 1994, 2001, 2002, 2005) ha logra­ do discriminar una serie de variables clave que marcan la secuencia de pasos a seguir para el análisis de las agrupaciones. La presencia de cada una de ellas actúa como predictor para saber cuáles son las combinaciones de datos que producirán, en cada caso, la información nuclear sobre ese indi­ viduo. La estrategia para esta selección se muestra en la Tabla 2, que pre­ senta las variables clave por orden de prioridad, de modo que la primera que resulte positiva en cada protocolo, permitirá definir el plan de interpre­ tación para ese caso concreto. El manejo práctico de la Tabla 2 es bastante sencillo. Consiste en ir bajando por la columna izquierda (variables clave) y detenerse en la prime­ ra que aparezca como positiva en el protocolo a interpretar. En la columna de la derecha aparece el orden a seguir para el análisis de las agrupaciones correspondientes. En algunos casos como, por ejemplo, cuando la variable clave positiva es D < D aju stada, D ajustada negativa o Fr+rF > 0, no se especifica en la columna derecha la secuencia completa de agmpaciones a revisar sino que, tras analizar las que allí se indican, se debe seguir bajando por la columna izquierda y repetir la operación anterior, para detenerse en la siguiente variable clave positiva. En todos los protocolos se revisan siempre todas las agmpaciones, pero se sigue un orden distinto, dando prioridad en cada caso a lo señalado por la o las variables clave positivas.

4 8

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

TABLA 2. ESTRATEGIAS DE INTERPRETACION SEGUN LAS VARIABLES CLAVE POSITIVAS

Variables clave

PTI > 3

DEPI > 5 y

CDI > 3

Secuencia de exploración de agrupaciones

Ideación - Mediación - Procesamiento - Controles - Afectos

- Autopercepción - Percepción Interpersonal

Percepción interpersonal - Autopercepción - Controles -

Afectos - Procesamiento - Mediación - Ideación

DEPI > 5

Afectos - Controles - Autopercepción - Percepción interpersonal - Procesamiento - Mediación - Ideación

D < Adj D

Controles - Estrés situacional - (el plan posterior de exploración dependerá de la siguiente variable clave positiva o de la lista de variables terciarias)

CDI > 3

Adj D negativa

Lambda > 0,99

Fr+rF > 0

EB introversivo

EB extratensivo

p > a+1

HVI positivo

Controles - Afectos - Autopercepción - Percepción interpersonal - Procesamiento - Mediación - Ideación

Controles - (el plan posterior dependerá de la siguiente variable clave positiva o de la lista de variables terciarias)

Procesamiento - Mediación - Ideación - Controles - Afectos

- Autopercepción - Percepción interpersonal

Autopercepción - Percepción interpersonal - (el plan posterior de exploración dependerá de la siguiente variable clave positiva o de la lista de variables terciarias)

Ideación - Procesamiento - Mediación - Controles - Afectos

- Autopercepción - Percepción interpersonal

Afectos - Autopercepción - Percepción interpersonal - Controles - Procesamiento - Mediación - Ideación

Ideación - Procesamiento - Mediación - Controles - Autopercepción - Percepción interpersonal - Afectos

Ideación - Procesamiento - Mediación - Controles - Autopercepción - Percepción interpersonal - Afectos

Aunque es infrecuente, puede aparecer algún protocolo que no pre­ sente como positiva ninguna de las variables anteriores. En los casos en que no haya ninguna variable clave positiva es preciso recurrir a la revisión de las variables terciarias.

3 INTERPRETACIÓN DE LA INFORMACIÓN ESTRUCTURAL

4 9

Las variables terciarias son componentes con menor valor predictivo que los expuestos en la tabla anterior, pero cuando no es posible utilizar la Tabla 2 pueden resultar útiles para organizar el proceso interpretativo. Estas variables terciarias y el orden de análisis de las agmpaciones según las mis­ mas se exponen en la Tabla 3.

TABLA 3. ESTRATEGIAS DE INTERPRETACION SEGUN LAS VARIABLES TERCIARIAS

Variables terciarias

OBS positivo

DEPI = 5

EA > 12

M- > 0; ó Mp > Ma\

ó Sum6CE > 5

SH > FM+rrr, ó Afr < 0,46;

ó CF+C > FC+1

X-% > 0,20; ó Zd > ± 3

3r+(2)/Ft < 0,33

MOR > 2; ó AG > 2

T =O ó T> 1

Secuencia de exploración de agrupaciones

Procesamiento - Mediación - ideación - Controles - Afectos - Autopercepción - Percepción interpersonal

Afectos - Controles - Autopercepción - Percepción interpersonal - Procesamiento - Mediación - Ideación

Controles - Ideación - Procesamiento - Mediación - Afectos - Autopercepción -Percepción interpersonal

Ideación - Mediación - Procesamiento - Controles -

Afectos - Autopercepción - Percepción interpersonal

Afectos - Controles - Autopercepción - Percepción

interpersonal - Procesamiento - Mediación - Ideación

Procesamiento - Mediación - Ideación - Controles - Afectos - Autopercepción - Percepción interpersonal

Autopercepción - Percepción interpersonal - Afectos - Controles - Procesamiento - Mediación - Ideación

Autopercepción - Percepción interpersonal - Controles - Ideación - Procesamiento - Mediación - Afectos

Autopercepción - Percepción interpersonal - Afectos - Controles -Procesamiento - Mediación - Ideación

La mecánica de uso de la Tabla 3 es idéntica a la explicada para la Tabla 2; de este modo se garantiza que no se pierda información relevante, ya que ninguna variable clave quedará sin examinar y ninguna agrupación sin analizar. La revisión de los datos a partir del estudio de las agrupacio­ nes de variables permite organizar de manera sistemática el análisis de la gran cantidad de información generada por cada protocolo de Rorschach,

5 0

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

que puede resultar casi inabarcable si no se utilizan pautas de estudio meto­ dológicamente coherentes. Estas pautas aseguran dos objetivos fundamen­ tales en la interpretación de esta prueba: a) simplificar y organizar el exa­ men de una magnitud enorme de datos, y b) garantizar que no quede sin revisar ningún elemento importante del protocolo. Las estrategias expuestas en las Tablas 2 y 3 representan, pues, un avance extraordinario, ya que nunca, en la historia de este test, se había conseguido tal grado de sistematización del proceso interpretativo y, ade­ más, ofrecen la seguridad añadida de incorporar al examen toda la informa­ ción estructural que en cada caso sea verdaderamente relevante. Como siempre, conviene insistir en la necesidad de que cada rorscha- chista que desee avanzar en la comprensión del instrumento que utiliza rea­ lice el esfuerzo de entender, no sólo la mecánica de la ejecución práctica de estos procedimientos, sino también la lógica interna que los sostiene. De otro modo tenderá a aplicar rutinariamente y con escasa reflexión cualquier modelo, sin llegar a una comprensión de su alcance. A fin de facilitar esta captación de lo menos obvio e intentando ir algo más allá de un mero adies­ tramiento utilitario, se ofrece un esquema de las relaciones conocidas hasta el momento entre algunas variables Rorschach y determinadas dimensiones de la personalidad. Cada agrupación de datos se refiere a ciertos componentes o funcio­ nes psicológicas; esas funciones psicológicas se expresan en el Rorschach en multitud de variables, muchas de las cuales tienen implicaciones en más de una agrupación. En la Tabla 4 se exponen algunas de esas cone­ xiones. La magnitud de la información generada por el test de Rorschach dota de tal complejidad al proceso interpretativo que, aún siguiendo el esquema del análisis propuesto para estudiar las diferentes agrupaciones, el rorscha- chista se enfrentará a un ingente trabajo. La dificultad que plantea esta tarea requiere un sub-análisis de cada una de estas agrupaciones y el seguimien­ to de una serie de pasos para no perderse en las múltiples conexiones que pueden establecerse entre las distintas variables. Hay que insistir en que en cada protocolo se revisarán siem pre todas las agrupaciones de variables y que lo que varía es el orden en que se analizan. Siempre se estudia la totalidad de los elementos implica­ dos en el sumario estructural, si bien este estudio se lleva a cabo en dis­ tinta secuencia, según la relevancia que se otorgue a unas u otras agrupa­ ciones en cada caso, relevancia que viene determinada por las variables clave que aparezcan como positivas. Debido a que en cada agrupación

3 INTERPRETACIÓN DE LA INFORMACIÓN ESTRUCTURAL

5 1

aparecen implicados múltiples elementos, a la hora de analizar cada una de ellas conviene seguir también un orden o sucesión semejantes, para poder organizar lo mejor posible el análisis de la información. La Tabla 5 presenta el orden sistemático de los pasos a seguir en el estudio de cada agrupación; con ello se pretende facilitar esta labor y garantizar el logro de estos objetivos.

TABLA 4. RELACIONES ENTRE FUNCIONES PSICOLOGICAS Y VARIABLES IMPLICADAS

Componente o función

Variables im plicadas

AFECTOS

DEPI; CDI; EB extratensivo; EBPer; L; lado derecho eb; Afr; CP; S; Sum C'.SumPonC; 2AB+Art+Ay; FC:CF+C; C Pura (ney contenido); Complj; CompIj.Col-SH; Complj.SH.

CONTROLES

Puntuación D; Adj D; CDI; EA; EB; L; es y Adj es.

MEDIACIÓN

R; PTI; L; OBS; XA%; WDA%; X-%; FQ-; S-;

COGNITIVA

homogeneidad y grado de distorsión de F0-; P; FQ+; X+%;Xu%.

IDEACIÓN

EB introversivo; L; PTI; EBPer; a:p; HVI; OBS; MOR; lado izquierdo de la eb; Ma:Mp; 2AB+Art+Ay; Sum6; SumPon6; CE y MQ (secuencia y contenido).

PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN

L; EB; OBS; HVI; Zf; Zd; W:D.Dd; secuencia de localización; W:M; PSV; DQ (tipo y secuencia).

PERCEPCIÓN

CDI; HVI; a:p; Fd; SumT; SumCont H; GHR:PHR; COP;

INTERPERSONAL

AG; PER; Aisl/R; contenido de M y FM con (2).

AUTOPERCEPCIÓN

OBS; HVI; 3r+(2)/R; FD; SumV; An+Xy; MOR; H:Hd+(H)+(Hd); Fr+rF; contenido de: humanas, FQ-, MOR y de movimientos.

ESTRÉS SITUACIONAL

Puntuación D; Adj D; EA; EB (valores = 0); m; SumY; SumT; SumV; análisis de Complj; Complj con m o Y; C Pura; Mu, M - y Msin.

5 2

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

TABLA 5: PASOS A SEGUIR: ORDEN DE ESTUDIO DE LAS VARIABLES DENTRO DE CADA AGRUPACIÓN

PROCESAMIENTO DE INFORMACIÓN Revisar:L,EB,OBS, HVI Paso 1: Zf Paso 2: W:D:Dd Paso 3: Secuencia de localización Paso 4: W:M Paso 5: Zd Paso 6: PSV Paso 7: DO Paso 8: Secuencia DO

AFECTOS Paso 1: DEPI y CDI Paso 2: EB y Lambda Paso 3: EBPer Paso 4: Lado derecho eb Paso 5:

SumC':SumPonC Paso 6: Air Paso 7: Intelect Paso 8: Proyección de color Paso 9: FC.CF+C Paso 10: C Pura Paso 11: Espacio blanco (S) Paso 12: Complj (L, EB) Paso 13: Complj con me Y Paso 14:

Composición de Complj Paso 15: Complj.Co\-SH y CompIj.SH

MEDIACIÓN COGNITIVA Revisar: R, OBS, L Paso 1: XA% y WDA% Paso 2: FQ sin

Paso 3: X%, frecuen­ cia de FQ- y S-

-

3b: Grado de distorsión de FQ- Paso 4: Populares Paso 5: Frecuencia de FQ+ Paso 6:X+%yXu%

AUTOPERCEPCIÓN Paso 1: OBS y HVI Paso 2: Reflejos Paso 3: 3r+(2)/R Paso 4: FD y Vcon historia Paso 5: An y Xy Paso 6: Sum MOR Paso 7:

H:(H)+Hd+(Hd), cua­ lidad de H, GHR.PHR Paso 8: Búsqueda

de proyecciones en:

-

-

-

-

3a: Homogeneidad

deFQ-

8a: FQ-

8b: MOR

8c: My

contenidos H

-8d: FWy m

- 8e: Sobreelabora-

ciones verbales

IDEACIÓN Paso 1: Lambda, EB introversivo, EBPer. Paso 2: a:p, Ma:Mp Paso 3: HVI, OBS, MOR Paso 4: Lado izquierdo de eb Paso 5: Intelect Paso 6: Sum6,

SumPon6

Paso 7: Tipo de CE Paso 8: MO Paso 9: Cualidad de M

PERCEPCIÓN INTERPERSONAL Paso 1:CDI Paso 2: HVI Paso 3: a:p Paso 4: Contenidos de comida (Fd) Paso 5: SumT Paso 6: Cont H y H Pura Paso 7: GHR:PHR Paso 8: COP y AG Paso 9: PER Paso 10: Aisl/R Paso 11 : Contenidos de M y FMcon par

ESTRÉS SITUACIONAL Paso 1:Punt D, es y Adj es Paso 2: Diferencia D-AdjD Paso 3: m, Y Paso 4: 3r+(2)/R, Ty Vcon historia, Complj SH Paso 5: Punt D con C Pura, M- y Msin Paso 6: Complj Paso 7: Complj. Col-SH y CompIj.SH

CONTROL/ TOLERANCIA AL ESTRÉS Paso 1: Adj D y CDI Paso 2: EA Paso 3: EB y Lambda Paso 4: es y Adj es Paso 5: eb

C a p ít u l o

4

PRESENTACIÓN DE UN CASO PRÁCTICO. ANÁLISIS PRELIMINAR

INTRODUCCIÓN

Antes de entrar de lleno en las estrategias interpretativas generales, se presentará un caso práctico, que servirá de muestra a lo largo de todo el texto para ejemplificar operativamente el proceso a seguir. El objetivo fun­ damental de esta presentación consiste en que el lector pueda reflexionar por sí mismo sobre un modelo de aplicación de las pautas teóricas que se explican en cada apartado. La selección de este caso práctico se realizó por varias razones, en pri­ mer lugar, por la peculiaridad de los datos que presenta, no sólo en el pro­ tocolo de Rorschach, sino también en el resto de la información que lo acompaña. En segundo lugar, porque esta persona planteó muchas dificul­ tades de relación con los profesionales desde el inicio de la situación diag­ nóstica, tanto por sus propias características de personalidad como por tra­ tarse de una mujer con numerosos contactos psiquiátricos y psicológicos previos. Por último, se consideró interesante la posibilidad de entender, al menos en parte, a través de la integración de la información aportada por el protocolo de Rorschach y el análisis de la historia biográfica, la presen­ cia de un comportamiento tan complejo y de tan alto riesgo como el que aparece en un trastorno grave de la alimentación.

5 4

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

CASO LAURA: DATOS BIOGRÁFICOS Y ANÁLISIS DE LA DEMANDA

En esta exposición anamnésica recopilada en la primera entrevista rea­ lizada con Laura y su madre se presentan en cursiva determinadas frases literales, tal como ellas las expresaban, para permitir captar de un modo más directo sus actitudes y visiones personales sobre los temas que se plantean. Se trata de una joven de 18 años que acude a consulta a un centro público de salud mental por iniciativa propia, con un diagnóstico de anore- xia nerviosa de tipo restrictivo, con'oborado por varios profesionales que la habían atendido con anterioridad. Es la mayor de dos hermanos con mucha diferencia de edad, ya que su hermano tiene 6 años. Estudia bachillerato a distancia, opción que ella eligió hace dos años porque el ir a clase todos los d ías le h a cía p erd er m ucho tiempo y, además, encon traba dem asiado in fan ­ tiles a sus com pañeros. Ha perdido dos cursos académicos a causa de varios ingresos hospitalarios en los últimos años a causa de su bajo peso. En el momento de esta exploración vive con su madre y hermano. Su padre falle­ ció repentinamente por infarto de miocardio cinco años atrás. Laura descri­ be la relación con su padre como m uy intensa y especial y dice, literalmen­ te: siem pre estábam os juntos y pendientes el uno del otro, mi m adre era com o una señora qu e a n d a b a p o r casa, com o una h erm an a m enor o así, nunca la consideré con au toridad sobre mí, p od ría d ecir qu e casi no m e relacion aba en ella. Explica lo que para ella supuso la muerte del padre con las siguientes palabras: fu e un golpe muy duro, y a qu e no sólo le p erd í a él, sino que me quedé con mi madre, que p ara m í era com o una desconocida. Creo que durante una tem porada estaba tan confusa que ni siquiera estaba segura de que aquello me estuviera pasan do realmente. Me p asab a casi todo el día im aginándom e qu e no se h abía muerto, era com o si viviera en otro mundo. La madre trabaja como auxiliar administrativo y no está en casa por las mañanas. Laura se hace cargo de su hermano (le levanta, prepara y lleva al colegio) y de muchas tareas del hogar, da varias clases particulares a otros niños para mantener cierta independencia econ óm ica y obtiene un magní­ fico rendimiento en sus estudios. La madre, que acompaña a Laura en la pri­ mera entrevista, parece muy preocupada, además de por los problemas ali­ mentarios de su hija y sus consecuencias físicas, por las enormes dificulta­ des para relacionarse con ella y señala: creo qu e m e rechaza, no consigo acercarm e, tengo la impresión d e que todo lo q u e bago o digo le p a rec e mal. Laura está de acuerdo con esa afirmación y dice que no sabe p o r qu é actúa así, p ero qu e le molesta m uchísim o qu e su m adre p u ed a en traren su vida.

4 CASO PRÁCTICO. ANÁLISIS PRELIMINAR

5 5

No hay datos significativos en su historia evolutiva, salvo una gran pre­ cocidad en las adquisiciones (marcha, lenguaje, control de esfínteres, etc.) y una tendencia a establecer relaciones excesivamente selectivas o directa­ mente a no relacionarse con los iguales, de modo que durante su infancia solía tener sólo una amiga y apenas hablaba con los demás. Siempre obtu­ vo un extraordinario rendimiento escolar por el cual se la valoraba mucho, tanto en casa como en el colegio. A sus 12 años nació el hermano y ella pareció, según su madre no h acerle m ucho caso, apen as le m iraba y protes­ taba cuan do se le p edía ayuda, com o si no existiera o no significara nada p a ra ella. Los trastornos de alimentación comienzan unos tres años antes de la exploración actual, tras el inicio de una dieta de adelgazamiento para per­ der, según sus palabras solam ente tres o cuatro kilos, pero fue restringiendo la ingesta de manera cada vez más estricta y combinando ese rigor con el uso de laxantes y diuréticos. Además, empezó muy pronto a tener rituales con la comida (comía sólo a determinadas horas poco convencionales, en determinados sitios o con una determinada preparación) y a engañar sobre la cantidad ingerida (escondiendo o tirando comida ante las presiones del entorno). Transcurrido alrededor de un año en esta situación, empezó a vomitar deliberadamente tras cada comida, sin que los vómitos coincidieran con un aumento de la ingesta. De este modo, su pérdida de masa corporal la llevó varias veces a un estado físico crítico, requiriendo tres ingresos hos­ pitalarios por bajo peso en el último año y medio (llegó a pesar 35 kilos, midiendo 1.58 m, según consta en los informes de ingreso). Durante todo este tiempo, fue valorada por varios psiquiatras y psicólogos y estuvo en psicoterapia individual y de grupo. Laura critica muy negativamente a todos los profesionales de salud mental con los que tuvo contacto, señalando que no saben lo suficiente, pretenden apren der con los pacientes y no entienden lo q u e está p a san d o realm ente. Al señalarle que es ella, voluntariamente, la que ahora pide consulta de nuevo y que podría encontrarse otra vez con los mismos defectos institucionales, insiste en que ahora se siente m ás dis­ puesta a seguir las indicaciones porque se h a em pezado a d ar cuenta de que tiene un problem a, cosa qu e antes negaba con todas sus fu erzas y siempre creyó que, con solo proponérselo, resolvería todas las dificultades. Ni la madre ni ella refieren acontecimientos recientes que hayan podido generar un aumento de la tensión o haber introducido cambios significativos en la vida de Laura. En el momento de este diagnóstico está en situación de bajo peso, sin llegar a ser crítica (índice de Quetelet = 17). Continúa con una ingesta ali­

5 6

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

menticia restrictiva, pero dice llevar un tiem po sin u tilizar laxantes ni d iu ­ réticos y sin p rov ocarse el vóm ito. Hace gimnasia y ballet y señala que no qu iere en gordar ni un gram o m ás. Continúa con amenorrea, aunque en los últimos seis meses parece ir recuperando la función ovárica, apareciendo menstmación en dos ocasiones. Durante la evaluación muestra una actitud activa y decidida. En la entrevista inicial se observaron muchas conductas hostiles y oposicionistas que fueron dejando paso a una postura más cola­ boradora a lo largo del proceso diagnóstico. Acepta de buen grado un estu­ dio psicológico como punto de partida para el diseño de tratamiento y res­ peta el encuadre (puntualidad, mantenimiento de citas, etc.). Se presenta ahora su protocolo de Rorschach que constituirá, junto con los datos de la historia, el núcleo de nuestro análisis.

PROTOCOLO DE RORSCHACH

LÁM. ASOCIACIÓN

ENCUESTA

I Una araña.

1.

E: (Repite respuesta) S: ( WO Toda la mancha, cuerpo, cabeza, no está muy bien hecha. Las patas aquí.

2.

Una máscara.

E: (R. r.) S: ( WS) Por la forma y los agujeros de los ojos, estos otros son la boca. Aquí las orejas y estos piquitos para atarla.

II 3- Una cara.

E: (R. r.) S: (TKS) Todo, la nariz esto blanco (DS5), la boca con la lengua fuera (Di). Mofletillos y todo el contorno. E: ¿Mofletillos? S: Esto (DI) y esto, tienen la misma forma.

4.

Un ave.

E: (R. r.) S: (DS5) Volando, va hacia arriba. Cuerpo y alas con forma triangular.

III Dos personas.

5.

E: (R. r.) S: (D9) Aquí y aquí, sentadas, mirándose.

6.

Una cara.

E: (R. r.) S: (Dl+DdS25) Nariz, ojos, boca sonriente. Es una cara de rana. E: Por qué de rana? S: La boca es muy grande, me recuerda la cara de una rana.

LÁM. ASOCIACIÓN

IV 7. La piel de un animal, la típica alfombra.

4 CASO PRÁCTICO. ANÁLISIS PRELIMINAR

5 7

Protocolo d e Rorschach (continuación)

ENCUESTA

E: (R. r.) S: (U^) Todo igual, cabeza, cuerpo, toda peluda como las alfombras. E: ¿Por qué peluda? S: Es como si dieran la sensación de pelo estos tonos, tiene la misma textura.

V 8.

Una mariposa.

E: (R. r.) S: (W) Todo igual, la misma forma, cabeza con antenillas, alas y esas formitas del final de las alas.

VI 9. Una hoja.

E: (R. r.) S: (W*) Se me parece mucho, como de otoño por la forma recortada del borde. Tengo en casa una igual que ésta. El contorno es igual.

10.

Una persona.

E: (R. r.) S: (W) Cabeza (X>3), brazos extendidos, lleva un vestido muy grande (£>1), como una túnica. E: ¿Qué es lo que te recuerda a un vestido? S: La fonna tan cuadrada, como una prenda muy amplia.

VII Dos personas

11.

E: (R. r.)

mirándose.

S: (W) Como dos angelillos, porque aquí tienen como alas, la cabeza, el cuerpo todo esto y se están mirando.

12.

Una cara.

E: (R. r.)

 

S:

( W) Toda la mancha, ojos (D\), mejillas (-D3) y boca muy sonriente (D4).

VIII La litosfera, se ve

13.

(R.

r.)

todo como en un corte de abajo hacia arriba, como cuando se estudia la tierra.

(W0 Como si hubieran cortado la montaña. Hay un canal por donde sube el magma. Es como magma subiendo desde el centro de la tierra. ¿Por qué te parece magma? Por el color rojo y naranja y por estos cambios

de tonos que se van notando en las distintas zonas. Explícame lo de los cambios de tonos. Aquí y aquí (£>2), tonos que se mezclan, difuminados, no son colores puros.

14.

Dos animales

(R.

r.)

escalando.

CDI) Dos ositos que suben por una piedra.

Tienen forma de osos pequeños, cabeza redondeada y suben por aquí (D2).

5 8

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

Protocolo de Rorschach (continuación)

LÁM. ASOCIACIÓN

ENCUESTA

IX 15.

Una cara.

E: (R.

r.)

 

S: ( D9) Aquí los ojos, bigote y boca. Es una cara de hombre. E: ¿Por qué te parece un bigote?

S: Es como si estos tonos me recordaran algo suave, como algodoncillo.

X 16.

Una cara.

E: (R.

r.)

S: Ojos (D6), gorro (Z511), bigote (DIO) y pelo con forma muy larga (D9), al estilo de la Revolución Francesa. E: ¿Bigote y pelo? S: El bigote aquí, tiene la misma forma y el pelo cortado así (gesto), como largo y cuadrado. Lleva un gorro pequeño y luego está el pelo, con la forma que llevaban los antiguos.

SECUENCIA DE CODIFICACIONES

LÁM.

]

II

III

IV

V

VI

VII

VIII

IX

X

N"R

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

Loe.

Det

(2)

Cont.

P

Z

CE

WO

F -

A

1.0

WSo

F -

(Hd)

3.5

PHR

WSo

Mp-

Hd

4.5

PHR

DSo

FAf'u

A

4.5

D+

MpO

(2)

H

P

3.0

GH

DdSo

Mp-

Ad

4.5

INC, PHR

Wo

FTo

Ad

P

2.0

Wo

Fo

A

P

1.0

Wv

Fu

Bt

PER

W+

Mpu

H,Cg

2.5

GHR

W+

Mpo

(2)

(H)

3.0

GHR

Wo

Mp—

Hd

2.5

PHR

Wv/+

nf.CF. YFu

Na

4.5

D+

FAfo

(2)

A,Na

P

3-0

Ddo

FT-

Hd

PHR

Dd+

F -

Hd.Cg

4.0

PHR

4 CASO PRÁCTICO. ANÁLISIS PRELIMINAR

HOJA DE LOCALIZACIÓN, LAURA

5 9

i—i h

3 1

& II

O

PO

Q

II

II

O

O

II

II

o II

o II

3

O

II

OJ

O

1

II

II

(N
II

II

s

s?

O

II

6 0

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

SECUENCIA DE LOCALIZACIONES

II: w.ws

VI: w.w

II: WS.DS

VII: w.w

III: D.DclS

VIII: W.D

IV:

W

IX: Dd

V:

w

X: Dd

SUMARIO ESTRUCTURAL

LO C A LIZ A C IÓ N

D E T E R M IN A N T ES

Zf=

14

m.CF.YF

M = 6

M = 0

Zsum = 43,5 Zest = 45,5

(Wv = 1)

FM = 2

FC= 0 CF = 0

W = 10 £> = 3

 

¿7=0

5=4

OQ+ = 5

CFQ-

= 1)

DQo = 9 DQv/+ = 1

(FQ- = 6)

=

1

Calidad Formal

+

0

u

=

=

=

FQX

0

5

4

Sin =

0

FQF

0

1

1

-

MQ

0

2

1

0

* 8

0

0

1

3

0

R7= 0

CF= 0 C’ = 0 F/ = 2 TF = 0

V F=0

V= 0

r

=

o

Fr= 0

FD=Q

F =

5

C O N T E N ID O S

H =

(H) = 1 Hd = 4

2

,4 = 4

04)

= 0

(Ad) = 0

= 0

/Irí = 0

,4«

Bl= 0

1

=

Q

C/= 0

£ r

Fd = 0 Fi = 0 Ge = 0 Hb = 0

=

= 2

0

Ls = 0

S-CON

SumV+FD > 2 Col-SH > 0 /.£go < 0.31 MOR > 3 Zt/ > ±3.5 Es > EA CF+C > FC

X+% < 0.70 5 > 3 P < 3 ó > 8 H Pura < 2

R < 17 TOTAL - 6 CE

N i11

DV = 0

/NC =

Nvt2

0

0

0

0

0

0

1

D/? = 0

FAR = 0 /HOC = CONT=

SinnBru6 - 1

SumPonG - 2

5c

= 0

A S

=

0

CP = 0

5x

=

0

A G = 0

MOR= 0

Xv

= 0

CFB = 0

PER =

1

C’0 P =

0

P.SV

= 0

GHR = 3 PHR = 6

OI

N

II

VO

0
II
1

i

00

II

4 CASO PRÁCTICO. ANÁLISIS PRELIMINAR

61

PROPORCIONES, PORCENTAJES Y DERIVACIONES

Sección principal

 

Afectos

Interp ersonal

R = 16

Z = 0,45

FC.CF+C = 0:1

Fd= 0

EB = 6:1

£4

= 7

C

= 0

Aislamiento = 0,31

Eb = 3:3

EBPer = 6

Afr = 0,33

H. (M)+Hd+(Hd) = 2:6

Es = 6

D = 0

Sum d:

(H)+(Hd): (A)+(Ad) = 2:0

Adj es = 6

SumPonC =0:1

H+A-.Hd+Ad = 7:7

/lúf/D = 0

5=4

GHR.PHR = 3:6

FM = 2

C"=0

r=2

Compl/R = 1:16

M = 1

K =

0

y =

1

CP = 0

Ideación

M ediación

Procesam iento

A utopercepción

P= 4 X+% = 0,31 F+% = 0,20

CE Nivel 2 = 0 X-% = 0,44

SumBr6 = 1 SumPonó = 2

a-.p = 3:6 Ma M P = 0:6 2AB+AH+A}’ = 0

Zf=

14

W:D.Dd= 10:3:3

S-% = 0,43 Xu% = 0,25

DQ+ = 5 DQv = 1

XA% = 0,56 WDA% = 0,69

MSin = 0

5n(Z)/R = 0,19 Fr+rF = 0 FD= 0

An+Xy = 0 MOR = 0

M

I

= 3*

DEPl = 4

CDl = 4*

S-CON = 6*

HVÍ = NO

O BS = NO

LAURA: CUESTIONES PRELIMINARES. Como se indicó, una primera aproximación a los datos exige la revisión de una serie de cuestiones preli­ minares en cada protocolo, para comprobar aspectos que pueden determi­ nar, en algunos casos, la secuencia de interpretación y el diseño de la inter­ vención a seguir. Por tanto, el análisis del protocolo de Laura comienza siguiendo esa misma recomendación.

Se trata de un protocolo válido y útil para la

interpretación, con suficiente cantidad y complejidad de la producción, ya que presenta R = 16 y Lam bda = 0,45.

Com paración con datos norm ativos. A fin de no reiterar innecesa­ riamente los elementos expositivos, no se realiza ahora un análisis exhaus­ tivo de todas las variables que se apartan de lo que se podría esperar para su población, ya que cada una de ellas se irá señalando oportunamente al

Validez del protocolo.

6 2

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

estudiar las distintas agaipaciones. No obstante, una rápida visión compara­

tiva de su sumario estructural muestra la abundante presencia de elementos claramente diferentes a los datos normativos. Por citar sólo los más relevan­

tes, aparecen: R i; Z / í;

7 t; p > a + l ;

A

/.£go.l; PTI en valor crítico y CDI positivo. En este primer rastreo se observan numerosos puntos en los que el fun­ cionamiento psicológico de Laura se aleja significativamente de lo habitual, lo que indica que, en bastantes aspectos, esta mujer no se ajusta a las expec­ tativas existentes para su grupo de referencia. El alcance específico de esas diferencias se analizará con detalle durante el estudio de cada constelación de variables.

C o m p lji; W í ;

WZM96Í;

S t;

M Í;

S u m C i;

4/ ri;

L i ; COP

=

f

> M“;

M -í ;

P ¿;

X 496Í;

X -9 6 Í;

0;

Niveles cualitativos de productividad. Dado que la productividad Laura es escasa (/?i), interesa comprobar la ca lid a d de su protocolo, ya

de

que una de las hipótesis que surgen ante un /¡’i es la referida a la posible presencia de limitaciones intelectuales. Para contrastar tal hipótesis hay que revisar otros elementos relacionados con el nivel de desarrollo cognitivo del sujeto, tales como la cantidad y cualidad de: W, DQ+, respuestas complejas, actividad organizativa, capacidad de introspección (FD+FV), M, uso del len­ guaje, etc., y observar la coherencia de sus resultados, entre sí y con la pro­ pia hipótesis. En este caso, aparece una marcada discordancia entre estas variables, estando unas muy aumentadas y otras muy disminuidas con respecto a lo esperado. Así, se observa: DQ+ T; C om p lji; Z/T; FD+FV = 0\ A lt y un uso correcto del lenguaje. Tal incongruencia entre los aspectos relacionados con el desarrollo cognitivo puede tener que ver con procesos de inhibición inte­ lectual, es decir, con un desajuste entre el potencial intelectual real y su aprovechamiento práctico. Probablemente, esta mujer funciona, en algunas áreas, por debajo de su potencial real debido, sobre todo, a la escasa com­ plejidad de sus procesamientos, a sus déficit perceptivos y a la escasez de procesos introspectivos ( C om p lji; XA%i\ X-% 1 ; Ai-T y FD = 0). Es posible que logre ser muy eficaz cuando trata de resolver problemas con los térmi­ nos muy definidos, de ahí su rendimiento académico alto, y muy ineficaz cuando se enfrenta a situaciones complejas, desestructuradas o que requie­ ran la captación de señales ambiguas, como ocurre por ejemplo en el ámbi­ to de las relaciones interpersonales (CDI positivo).

Por otro lado, en el caso de que hubiera limitaciones cognitivas, todas esas variables aparecerían homogéneamente bajas. En Laura, en cambio,

4 CASO PRÁCTICO. ANÁLISIS PRELIMINAR

6 3

encontramos: M \; DQ+ í ; Z/T y un uso adecuado del lenguaje, aspectos incompatibles con un funcionamiento intelectualmente deficitario. Por último, existen suficientes datos en la historia evolutiva acerca de la precocidad en la adquisición de habilidades básicas y de su magnífico rendimiento académico, que hicieron innecesaria la aplicación de una esca­ la de inteligencia y por ello no se cuenta con un CI actualizado, pero si se integran todas las informaciones disponibles se puede descartar razonable­ mente la hipótesis de que su R i se deba a una limitación intelectual, ya que un sujeto con déficit en el desarrollo cognitivo no presentaría ningún ele­ mento indicador de posibilidades óptimas de aprendizaje o de ejecución de procesamientos muy elaborados. Así, la información recogida en este sentido apunta a que se trata de una persona con buen potencial intelectual que, en determinadas situacio­ nes, puede ser ineficaz debido a interferencias de otro tipo en sus procesos de resolución de problemas. Más adelante se podrán matizar tales interfe­ rencias al disponer de un grado de información más preciso.

Constelación de suicidio (S-CON). Esta constelación debe revisarse sistemáticamente antes de abordar cualquier estrategia interpretativa. En este caso, se ha marcado en el sumario para ser examinada con mayor dete­ nimiento porque se observan seis ítems positivos. Entre los mismos no apa­ recen: SumV+FD > 2 , 1.Ego < 0,31 ni MOR > 3, por lo que no se puede afir­ mar que exista un riesgo inminente de conducta autolítica. Ahora bien, la S-CON tiene su mayor valor predictivo cuando aparece como positiva, pero no permite descartar totalmente el riesgo cuando es negativa. Si la S-CON reúne un número y un tipo significativo de variables, aporta gran seguri­ dad para establecer la hipótesis de que el sujeto puede realizar un intento autolítico a corto plazo, pero si no las reúne no se puede afirmar que tal posibilidad no exista, porque podría tratarse de un falso negativo. Laura presenta un número significativo de variables en la S-CON, pero no las suficientes ni del tipo de las que revisten mayor peligrosidad. No existe entonces la seguridad de un riesgo inminente de intento de suicidio y, aunque no se podría descartar definitivamente, tampoco aparecen datos biográficos de intentos autolíticos previos que apunten a la posibilidad de un falso negativo. Analizando en detalle las variables presentes en esta constelación, los elementos que parecen estar generando un aumento de la tensión interna se refieren a:

- Confusión emocional y escasa modulación de los intercambios afec­ tivos con el entorno (Complj.Col-SH; CF+C > FC)

6 4

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

- Disminución de la productividad y baja autoestima ( 3r+ (2)/R Í)

- Desajustes perceptivos (X+%1)

- Aumento de la hostilidad (S t)

Si se tiene en cuenta el funcionamiento interrelacionado de todos estos elementos, se entenderá mejor el hecho de que una S-CON negativa no per­ mita descartar totalmente el riesgo de intentos autolíticos, porque la perso­ na que, como en este caso, presenta conjuntamente estos aspectos en su actividad habitual puede fácilmente sentirse indefensa, llena de tensión ante determinadas situaciones y, con ello, puede instalarse rápidamente ese peli­ gro de autolisis. Por otra parte, algunos aspectos del síntoma nuclear de Laura (conduc­ tas de anorexia restrictiva) tienen claros componentes autodestructivos que la han llevado a correr serios riesgos físicos en varias ocasiones. No obstan­ te, hay que recordar que los trabajos recientes sobre el tema de los trastor­ nos de conducta alimentaria insisten en que se deben evitar las simplifica­ ciones excesivas y las ecuaciones demasiado concretas, de modo que la anorexia no puede considerarse sin más y en su globalidad como un equi­ valente suicida (Garner, 1985; Hsu, 1990; Rusell, 1990).

índice de trastorno de percepción - pensam iento ( PTI). También se ha marcado en el sumario este índice porque aparece un PTI = 3, que representa un nivel crítico para empezar a considerar la presencia de un trastorno importante en la recopilación y traducción de la información y ello obliga a realizar un análisis más detenido. Este dato sugiere la presencia de un cierto grado de distorsión en los procesamientos perceptivo-ideativos, por tanto, es necesario revisar en deta­ lle los ítems positivos concretos a fin de lograr mayor seguridad para defi­ nir con precisión esas dificultades y, además, relacionar ese PTI = 3, con: a) otras variables del protocolo, b) datos de la historia biográfica y c) funcio­ namiento actual. En el caso de Laura, al revisar de forma integrada todos estos elemen­ tos, se observa que los tres ítems positivos de su PTI se refieren fundamen­ talmente a alteraciones perceptivas (XA% = 0,56; WDA% = 0,69; X+% = 0,34 y X—% = 0,44), no apareciendo los 6CE críticos indicadores de trastornos crónicos de pensamiento (Sum Bró = 1; Sum Ponó = 2), que supondrían un dato patognomónico de las alteraciones más severas del espectro psicòtico. No obstante, no se puede dar por concluido el examen de estas variables sin tener en cuenta el llamativo incremento de M - que, al tratarse de un

4 CASO PRÁCTICO. ANÁLISIS PRELIMINAR

6 5

dato extremadamente inusual, exige un estudio detenido de las variables relacionadas con los trastornos de dicho espectro: M -, FQ -, contenidos humanos y otros datos:

a) M - = 3: Se trata de un componente muy preocupante en cualquier

protocolo, ya que señala una combinación demasiado abundante de trastor­

nos perceptivos y de pensamiento, especialmente cuando se utiliza la idea­ ción deliberada. Es un hallazgo tan infrecuente que requiere un análisis cua­ litativo de estas respuestas y, aunque se volverá sobre este punto, es impor­ tante dejar ya apuntado aquí que dos de las tres M - van acompañadas de 5

y que el S-% es elevado. Por tanto, es posible que el aumento y el manejo

inadecuado de los aspectos hostiles estén interfiriendo en los procesamien­ tos perceptivo-cognitivos y produciendo ocasionalmente desajustes severos. Otra faceta interesante en el análisis detallado de las tres M - es que todas ellas llevan contenido H d o Ad y que, curiosamente, incluso la res­

puesta con Ad se

De esta manera, las distorsiones perceptivo-ideativas también parecen ir asociadas a dificultades interpersonales y a una actitud cautelosa y evitativa del contacto. Dado que tanto la SutwBró como la Sum Ponó son muy bajas y a lo largo de todo el protocolo sólo aparece una INC de nivel 1, se confirma la ausencia de una patología crónica y generalizada del pensamiento. Así pues, más que de un trastorno de global de la ideación se podría hablar de distorsiones graves pero puntuales, que sólo se producen cuando entran el juego el uso del pensamiento deliberado, el incremento de los componen­ tes hostiles y la percepción sesgada del elemento humano. Por lo llamativo de este dato, nos detendremos nuevamente en él al revisar la agmpación de la ideación.

refiere a una actividad antropomòrfica (ran a sonriendo).

b) FQ -, Cuantitativamente las FQ - son numerosas pero, cualitativa­

mente, no alcanzan niveles alarmantes, ya que: a) no aparecen FQ - de nivel

2, y b) la suma de respuestas con FQ - no es el doble de la suma de las que

llevan FQo y FQ+. Con ello, se puede señalar que Laura tiende a actuar con

numerosos sesgos perceptivos, es decir, que sus procesos de mediación sue­ len estar interferidos por una visión excesivamente basada en su propio punto de vista pero, aún siendo demasiado personal, no parece presentar distorsiones perceptivas severas que pudieran situarla dentro del espectro psicòtico.

c) Contenidos hum anos: Del

análisis de los contenidos humanos,

que también se estudiarán detenidamente más tarde, se deduce que: a) son

6 6

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

abundantes (categoría humana = 8), b) aparece H Pura, y c) ninguno de ellos va acompañado de los 6CE críticos. Todo ello indica que esta mujer presenta bastante interés por el ele­ mento humano, que mantiene la posibilidad de producir percepciones de seres humanos completos y reales y que no existen serias alteraciones aso­ ciadas a la captación de estos contenidos. No obstante, esto no significa necesariamente que sus conceptos acerca de sus semejantes sean ajustados

o carezcan de sesgos, sino solamente que dichos sesgos no representan dis­ torsiones demasiado severas, crónicas o generalizadas.

d) Otros datos: De las restantes variables que podrían apoyar la hipó­

tesis de distorsiones perceptivo-ideativas graves y estables y, por tanto, enmarcables dentro del espectro psicòtico, se observan algunas que aumen­ tan, en principio, el margen de duda: /?!; P i y EB introversivo. Ahora bien, ninguna de ellas es exclusiva de este tipo de trastornos y pueden tener otras interpretaciones que habrá que contrastar. Como contrapartida, no aparece un elemento muy significativo por ser mucho más frecuente en los indivi­ duos pertenecientes a dicho espectro: los fracasos o incapacidad para apor­ tar respuestas a cualquiera de las láminas de la serie.

En resumen, los datos señalan que, de los dos elementos nucleares de los procesos utilizados con frecuencia por sujetos psicóticos: la presencia de trastornos perceptivos y de pensamiento severos y generalizados, sólo está presente el primero de ellos y, además, no alcanza los niveles cualitativos requeridos. Por otro lado, esos desajustes perceptivo-ideativos aparecen cla­ ramente asociados a la presencia de 5 y Hd, por lo que pueden relacionar­ se con un aumento de los componentes hostiles y con una escasa capaci­ dad para enfrentarse eficazmente a las situaciones en las que entra en juego el elemento humano, lo que apunta más a sesgos específicos que a un tras­ torno extendido a todo su funcionamiento psicológico. Así pues, y ateniéndonos sólo al Rorschach, a pesar de la presencia de distorsiones importantes en su producción, no existen suficientes apoyos para la hipótesis de un trastorno de tipo psicòtico. Parece claro que, bajo determinadas circunstancias, Laura puede presentar problemas perceptivos severos que la llevarán a ser muy ineficaz y a emitir respuestas escasamen­ te adaptadas a los requerimientos reales de las situaciones externas, pero no se puede concluir que se trate de dificultades generalizadas, crónicas y cua­ litativamente representativas de las modalidades perceptivo-ideativas del espectro psicòtico. Esto explicaría, al menos en parte, sus trastornos de con­ ducta y su posible distorsión de determinados aspectos (esquema corporal,

4 CASO PRÁCTICO. ANÁLISIS PRELIMINAR

6 7

autoimagen, etc.), así como su escasa convencionalidad (sistema educativo elegido, peculiaridades en su estilo relacional, etc.), coexistentes con un buen funcionamiento en otras áreas. Este proceso lógico adquiere mayor fuerza al integrarse con los datos procedentes de la historia y del funcionamiento actual, donde no se regis­ tra ninguna evidencia de trastorno psicòtico, ya que: a) no aparecen con­ ductas excéntricas o bizarras, salvo si se entienden como tales las de la esfe­ ra alimenticia, pero aún así, no se trataría de un comportamiento extrava­ gante generalizado sino restringido a un campo concreto; y b) no han exis­ tido episodios de desorganización ni mermas del rendimiento que pudieran alertar acerca de la existencia de un proceso crónico y global de desestruc- turación psíquica. Tras este análisis se podría concluir que, si bien las distorsiones per­ ceptivas son muy significativas y pueden explicar una parte de sus trastor­ nos de conducta, no parece tratarse de un proceso correspondiente al espectro psicòtico y habrá que ir matizando, mediante sucesivos contrastes con otros datos, el verdadero alcance de sus desajustes.

Factores de riesgo. En cuanto a la combinación de variables que señalan la posibilidad de presentar problemas psicológicos significativos y estables (Tabla 1), destaca en este protocolo la presencia de EB introversi- vo + L i, equivalente a la probabilidad menor (factor 1). Hay que subrayar que este dato no representa ausencia de patología, sino solamente permite prever que, en caso de aparecer dificultades éstas son susceptibles de cam­ bio y, de momento, no parecen revestir un alto riesgo de convertirse en tras­ tornos crónicos e irreversibles. Al revisar con cuidado las variables desfavorables, se comprueba la presencia de dos de ellas en el registro de Laura: ST y CD1 positivo. La apa­ rición de estos elementos ensombrece el pronóstico al indicar que esta mujer, por tener aumentados los componentes hostil / oposicionistas y dis­ minuidos los recursos para la relación interpersonal, puede presentar serios obstáculos para establecer un vínculo terapéutico duradero. El profesional que asuma el abordaje del caso debe conocer esta situa­ ción y estar preparado para afrontarla, ya que esta tendencia puede mani­ festarse de varias maneras: a) ofreciendo mayor resistencia a los procesos de cambio y evitando introducir datos externos en sus propios esquemas mediante una actitud oposicionista (ST); b) reproduciendo en la interacción con el terapeuta sus dificultades en la esfera de las relaciones interpersona­ les (CDL positivo); y c) acentuando su tendencia a una interaipción prema-

6 8

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

tura del tratamiento por la acción conjunta de ambas características. Si se recuerdan los datos de su propia historia, esta tendencia resulta reforzada por la existencia de numerosas rupturas previas. A pesar de convertir el pronóstico en menos favorable, el examen de estos aspectos permitirá planificar con mayor detalle la intervención y cui­ dar especialmente el inicio de la misma, ya que la posibilidad de abandono aparece claramente incrementada en este caso. Tras la revisión de las cuestiones preliminares en el protocolo que sirve de ejemplo, se irán exponiendo las diferentes estrategias interpretativas. Según el esquema propuesto en la Tabla 2, en el protocolo de Laura la pri­ mera variable clave positiva es CDI > 3; por lo tanto, el orden preferente de agrupaciones a estudiar sería el siguiente:

Controles -» percepción interpersonal —» autopercepción -> afectos —> procesamiento de la información —> mediación —> ideación

Sin embargo, a efectos didácticos, se seguirá en este manual una secuencia diferente para el análisis de sus constelaciones, determinada sobre todo por la complejidad de examen de cada agmpación de variables y por la idea de no repetir innecesariamente exposiciones de los datos que aparecen en varias. De esta manera, aunque en la situación clínica habría que estudiar este registro según el orden que se acaba de indicar, aquí se irá intercalando la interpretación de la producción de Laura al final de cada capítulo, con el ánimo de clarificar en lo posible las dudas que pudieran plantearse tras la exposición teórica del análisis de cada uno de los agaipa- mientos. En los capítulos siguientes se expondrá paso a paso el sistema de aná­ lisis propuesto en la Tabla 5 para cada constelación de variables. A fin de minimizar la farragosidad de la exposición se seguirá el orden propuesto en dicha tabla, para subrayar los aspectos interpretativos más relevantes de cada elemento. Se advierte también al lector que, en función de esa misma clarificación, se estudiarán todos los pasos de cada constelación de varia­ bles, pero no siempre se examinarán uno por uno tal como aparecen expuestos en la Tabla 5 sino que, en algunas ocasiones y sobre todo cuan­ do la relación entre ellos sea muy estrecha, varios de esos pasos aparece­ rán fundidos al revisar la agrupación correspondiente.

C a p ít u l o

5

TRÍADA COGNITIVA I:

PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN

INTRODUCCIÓN

La llamada tríada cognitiva está formada por tres agaipamientos: pro­ cesamiento de la información, mediación e ideación. Estas tres constelacio­ nes se componen de variables referidas a:

- Cómo incorpora el sujeto la información procedente del exterior.

- Cómo la identifica o traduce a otros códigos.

- Cómo elabora nuevos conceptos con ella.

Todas estas operaciones se relacionan e influyen mutuamente de un modo muy complejo y tienen, además, un papel esencial en todas las con­ ductas que el sujeto inicia deliberadamente. Dependiendo de la calidad de los procesos implicados en este tipo de elaboraciones, la persona será más o menos capaz de ajustar su conducta a las demandas reales de las situa­ ciones que ha de afrontar en su vida cotidiana. Es decir, si existen fallos sig­ nificativos en la recopilación, traducción y/o conceptualización de las infor­ maciones, el resultado final de la conducta distará bastante de resultar adap- tativo. Una parte importante de los problemas de cualquier individuo que solicita ayuda psicológica suele tener parte de su origen y va a ser mejor

7 0

MARÍA CONCEPCIÓN SENDÍN BANDE

comprendida al analizar detenidamente su ejecución cognitiva. Los datos de investigación más recientes (Exner, 2001, 2005) sugieren que los elementos incluidos en estas tres agrupaciones son relativamente independientes y que los tres grandes grupos de operaciones que cada una representa se relacio­ nan con aspectos distintos del funcionamiento perceptivo-ideativo. No obs­ tante, parece claro que el resultado de las tareas implicadas en cada una de ellas tiene cierta influencia en las otras dos y en muchas otras áreas de la actividad mental. Por todo ello, se puede asumir que estas tres agrupaciones reflejan un proceso continuo que forma la base de muchos comportamientos delibera­ dos. Dicho proceso vendría representado por el total de actividades integra­ das en el conjunto de: entrada de estímulos (procesam ien to) —> traducción

relativamente

( m ed iación )

independientes, mantienen entre sí interacciones múltiples siguiendo un esquema circular. Dicho en otros términos, el modo en que la entrada (procesam