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Ante la actual situacion de masificacion de nuestras universidades, Umberto Eco destina este libro sobre todo a los estudiantes con pocos recursos y apoyos, 4 tos que viven lejos de los grandes centros urbanos con sus facilidades institucionales y a los que nadie leg ha explicado cémo se busca un libro 0 un documento en bibliotecas y archivos. Los consejos de este libro se dirigen en primer lugar a los estudiantes de disciplinas humanisticas, inclu- yendo ciencias politicas y derecho. El propdsito es en- sefiar cémo escoger un tema, organizar el tiempo, var a cabo una btisqueda bibliografica y estructurar trabajo elaborado. Se trata de un texto qué sobrepasa la categoria de una simple instruccién técnica. Umberto Eco sabe moti- U b rt = i neil mberto ECO logra transformar las angustias en tensién positiva, i de manera que cualquier estudiante comenzard a sen- tir inmediatamente confianza en sus posibilidades, ga- nas de buscar, de seguir pistas y descubrir algo que tal C6 mM Oo S e h a ce vez nadie habia visto antes. Porque esta ‘obra habla 3 as también de las propias experiencias de Umberto Eco cot hostetecusaranacene dg Una tesis rencias a sus técticas como joven investigador, las ad- vertencias contra los errores y falsas pistas tienen un caracter casi de suspense. Estos consejos muy perso- nales de investigacion 2no transmiten algo del trasfon- -do real transformado afios después en las aventuro- sas investigaciones de los protagonistas de sus grandes novelas? rias Cee nT een Cy DCCL Dada) BIBLIOTECA de EDUCACION 2 6 Q E a a ry J] Bi = o Ft a isa ‘edtoral ged ‘editorial gedisa 240007 = SrA NRE ARRON LALLA ALLELES NTE I La eleccién del tema IL1. ¢Tesis monografica 0 tesis panorémica? La primera tentacién del estudiante es hacer una tesis que ~ hable de muchas cosas. Si el estudiante se interesa por la lite- ratura, su primer. impulso es hacer una tesis titulada La litera- tura hoy. Siendo necesario restringir el tema optara por La lite- ratura espanola desde la posguerra hasta los aftos setenta. Estas tesis son muy peligrosas. Se trata de temas que alte- rarfan la sangre a estudiosos bastante mas maduros. Para un ¢s- tudiante veinteaitero se trata de un desafio imposible. Q hace una vulgar resefia de nombres y de opiniones corrientes, o da a su obra un sesgo original y siempre se le acusaria de omisiones im- perdonables), El autor contemporaneo Gonzalo Torrerite Balles- ter publicé en 1961 un Panorama de la literatura espanola con- iempordnea (Ediciones Guadarrama).' Pues bien, si se hubiera tratado de una tesis doctoral le habrian suspendido, a pesar de los cientos de paginas impresas. Pues se hubiera achacado a su ne- gligencia o a su ignorancia el no haber citado algunos nombres que la mayorfa considera muy importantes, o haber dedicado ca- pitulos enteros a autores supuestamente «menores» y breves co- mentarios a autores considerados «mayores». Naturalmente, te- 1. La obra citada por Eco es Gianfranco Contini, Letteratura Italiana - Ottocento- Novecento (1957, Sansoni Accademia). (N. de los T) W waa ep U9ID22]9 eT 25 [ sem eee 57-4 del tema I. La eleccion 3] 1.1. {Tesis monografica‘o tesis panoramica? niendo en cuenta que se trata de un estudioso cuya preparacion historica y agudeza critica son bien conocidas, todos comprenden que estas exclusiones y estas desproporciones eran voluntarias, y que una ausencia era eriticamente mucho mds elocuente que una Pagina de disertacion. Pero si la misma gracia la hace un estu- diante de veintidés aos ¢quién garantiza que tras el silencio no hay una gran malicia y que las omisiones sustituyen a unas pigi- nas criticas escritas en otro lugar —o que el autor sabria escribir? En este tipo de tesis cl estudiante normalmente acusa des- pués a los componentes del tribunal de no haberle comprendido, pero los componentes del tribunal no podian comprenderle; por consiguiente, una tesis demasiado panordmica constituye siem- pre un acto dé saberbia: No es que la soberbia intelectual en ~una tesis— sea algo rechazable a priori. Se puede incluso decir que Dante era un mal poeta: pero hay que decirlo al cabo dé tres- cientas paginas, como minimo, de intenso anilisis de los textos de Dante. Estas demostraciones no pueden estar presentes en una tesis panoramica. ¥ precisamente por ello ser oportuno que el estudiante, en vez de La literatura espafiola desde la posgue- ra hasta los anos setenta, clija un titulo més modesto. Diré rapidamente qué seria lo ideal: no Las novelas de Alde- coa, sino mas bien Las diferentes redacciones de «Ave del Paraiso. ZAburrido? Puede ser, pero como desafio es mas interesante. Después de todo, pensandolo bien, es una cuestién de astu- cia. Con una tesis panordmica sobre cuarenta afios de literatura el estudiante se expone a todas las objeciones posibles. ;Cémo po- dria resistir el ponente o un simple miembro‘del tribunal la ten- tacién de mostrar que conoce a un autor menor que.el estudiante no ha citado? Basta con que cada miembro del tribunal observe tres omisiones hojeando el indice, para que el estudiante se con- vierta en blanco de una rafaga de acusaciones que harin que su tesis parezca una sarta de disparates. En cambio, si el estudiante ha trabajado seriamente sobre un tema muy preciso, se encuen- tra controlando un material desconocido para la mayor parte del tribunal. No estoy sugiriendo un truquito barato; serd un truco, pero no barato, puesto que cuesta trabajo. Ocurre simplemente b que el aspirante se presenta como «experto> frente a un ptiblico menos experto que él, y visto que se ha tomado el trabajo de le- gar a ser experto, justo es que goce de las ventajas de su situacién. Entre los dos extremos, desde la tesis panordmica sobre cua- renta afios de literatura hasta la estrictamente monografica en Mant ' 1 x torno a variantes de un texto breve, existen muchos estadios in termedios. De esta manera, se podrian especificar temas como Las experiencias literarias vanguardistas de los afios ewarenta, 0 bien Tratamiento literario de la geografia en -luan Benet y Sén- chez Feriosio, 0 incluso Afinidades y diferencias en tres poetas postistas: Carlos Edmundo de Ory, Eduardo Chicharro y Gloria Fuertes.' ‘Trasladando el caso a las facultades de ciencias, en un libri- to de tema afin al nuestro se da un consejo aplicable a todas las materias: El tema Geologia, por ejemplo, es demasiado.amplio. Vilea- nologia, como rama de la geologia, sigue siendo demasindo exten- so. Los volcanes en Méjico podria dar lugar a un buen ejercicio, aunque un tanto superficial. Una limitacién sucesiva daria origen aun estudio de mas valor: La historia del Popocatepetl (que uno de los conquistadores de Cortés probublemente escalé en 1519 y que no tuvo una erupcisn violenta hasta 1702). Un tema mas limitado, que concierne a un nimero menor de anos, seria El nacimiento . ¥ la muerte, aparente del Paricutin (del 20 de febrerd dé 1943 al 4 ‘de marzo de 1952).* : Pues bien, yo aconsejaria el ultimo tema. Con la condicién de que, legados a este punto, el agpirante diga todo lo que haya que decir sobre ese maldito voleén. Hace tiempo se me presenté un estudiante que queria hacer _ la tesis sobre El sintbolo en el pensamiento contempordneo. Era una tesis. imposible. Por lo menos yo no sabfa qué queria decir simbolo»; y, de hecho, es un término que muda de significado se- gin los autores; a veces, en dos autores diferentes quiere decir dos cosas absolutamente opuestas. Considérese lo que los légicos formales o los matemiticos entienden por «simbolo», las expre- siones privadas de significado que ocupan un puesto definido con funciones precisas en of calculo formalizado (como las a y las b 0 1, Enel original: La letteratura italiana dal dopoguerra agli anni ses: santa; I romanzi di Fenoglio; Le diversa redazioni de «ll partigiano Johnny» La neo-avanguardia letteraria degli anni sessanta; Limmagine dalle Langhe in Pavese e Fenoglio; Affinita e differenze in tre seritori sfontastici: Savinio, Buzcati e Landoifi (N. de los T) 2. C. W. Cooper y E. J. Robins, The Term Paper: A Manual and Model, Stanford, Stanford University Press, 4 ed., 1967, pag. 3. ewia} fap U9!D2a}9 ET “IT | 27 esnupsoued s1s01 0 eayesGouous S151? “11 ce] La eleccién del tema las x y las y de las formulas algebraicas), mientras que otros au- tores lo entienden como forma lena de significados ambiguos, tal el caso de las imagenes que recorren los suefios, que pueden re- ferirse a un drbol, a un érgano sexual, al deseo de crecimiento y asi sucesivamente. {Cémo se puede, entonces, hacer una tesis con este titulo? Habria que analizar todas las acepciones de sim- bolo en toda la cultura contempordnea, hacer con ellas una lista que saque a la luz las afinidades y las diferencias, ver si por de- bajo de las diferencias hay un concepto unitario fundamental que se reitera en cada autor y en cada tcoria y si las diferencias siguen haciendo incompatibles entre sf tales teorias, Pues bien, ningtin fil6sofo, lingiiista o psicoanalista contemporéneo ha sido ‘capaz de hacer una obra asi de modo satisfactorio. {Cémo lo con- seguiria un estudioso que hace sus primeras armas y que, por precoz que sea, no tiene a sus espaldas mas dé seis o siete afos de lectura adulta? Podria también hacer un trabajo inteligente- mente parcial, pero estariamos de nuevo en el panorama de la li- teratura expaiiola de Torrente Ballester. O bien podria proponer una teoria personal.de! simbolo, dejando de lado cuanto han di- cho los otros autres; pero en el parrafo IL.2. diremos por qué esta eleccién es discutible. Con dicho estudiante hubo una pequena discusién. Se hubiera podido hacer una tesis sobre el simbolo en Freud y Jung, olvidando otras acepciones y confrontando tinica- mente las de los dos autores citados. Pero Se descubrié que el es- + tudiante no sabia aleman (y sobre el problema del conocimiento de-las lenguas volveremos en el paragrafo II.5.). Entonces deci- dimos estabilizarnos en el tema El concepto-de simbolo en Peirce, Frye y Jung. La tesis examinaria las diferencias entre tres con- ceptos homénimos en tres autores diferentes, un fildsofo, un cri- tico y un psicdlogo; mostraria cémo en muchas argumentaciones en que estos tres autores son sacados a colacién se cometen mu- chos equivocos, pues se atribuye a uno el significado que en reali- dad es usado por el otro. Unicamente al final a modo de conclusién hipotética, el aspirante intentaria hacer balance para mostrar si existen analogias, y cuales son, entre tales conceptos homdnimos, aludiendo también a otros autores de los que tenfa conocimiento aunque por explicita limitacién del tema, no quisiera y no pudiera ocuparse de ellos. Nadie le hubiera podido decir que no considera- ba al autor K, puesto que la tesis era sobre X,Y y Z, ni que eitara al autor J sélo traducido, puesto que se trataria de una alusién marginal, al fin y al cabo, y la tesis pretendia estudiar por extenso a rE Thine Oke de vie pay beater yen los originales tinicamente a los tres autores precisados en el titulo. Hemos visto cémo una tesis panormica, sin llegar a ser ri- gurosamente monografica, queda reducida a una medida justa, aceptable por todos. Quede claro, por otra parte, que el término «monografico» puede tener una acepcién mas amplia que la que hemos usado aqui. Una monografia es el tratamiento de un sélo tema y como ‘tal se opone’a wna “historia de», a un manual;a una oneiclopedia. En este sentido también es monografico El tema del «mundo al re- vés» en los escritores medievales, Se estudian muchos autores pero sdlo desde el punto de vista de un tema especifico (es decir desde la hipétesis imaginaria propuesta a modo de ejemplo, paradoja 0 fabula, de que los peces vuelan por el aire; de que los péjaros na- dan por el agua y cosas asi). Haciendo bien este trabajo se logra- ria una 6ptima monografia. Pero para hacerlo bien hay que tener presentes a todos los autores que han tratado el tema, especial- mente a los menores, de los que nadie se acuerda. Por lo tanto esta tesis queda clasificada entre las ménogriifico-panoramicas, y es inuy dificil: requiere infinidad de lecturas. Si aun y todo qui- sierais hacerla, haria falta restringir el campo: El tema del «mun- do al revés» en los poetas carolingios. El campo se restringe, se sabe donde hay que buscar y donde no. Naturalmente, es mucho més excitante hacer la tesis panora- mica, pues entre otras cosas parece aburrido tener que ocupars¢ durante uno, dos o mds afios del mismo autor. Pero se comprende que hacer una tesis rigurosamente monografica no significa en modo alguno perder de vista el panorama. Hacer una tesis sobre la narrativa de Aldecoa supone tener presente cl telén de fondo del realismo espaiiol, leer también a Sanchez Ferlosio o Garefa Horte+ lano y examinar los narradores americanos o la literatura clasica’ que Aldecoa lefa. Sélo insertando al autor en un panorama se le comprende y explica. Pero una cosa es utilizar el panorama como fondo'y otra hacer un cuadro panordmico. Una cosa es pintar el re- trato de un caballero sobre fondo de un campo con un rio, y otra pintar campos, valles y rios. Tiene que cambiar la técnica, tiene que cambiar, en términos fotograficos, el enfoque. Partiendo de un autor unico el panorama puede ser un poco desenfocado, incom- pleto o de segunda mano. ‘A modo de conclusién recuérdese este principio funda- mental: cuanto mas se restringe el campo mejor se trabajay se va euiat f9p U9!D22f9 ET “I | 29 [ ceneue si 9 fc a 1 | Ml, La eleccién del tema 30 U2. ZTesis histérica o tesis teériea? | \ mds seguro. Una tesis monogréfica es preferible a una tesis pa- noramica. Es mejor que la tesis se asemeje mas a un ensayo que a.una historia o a una enciclopedia. 11.2. :Tesis histérica o tesis teérica? Esta alternativa sélo es valida para ciertas materias, En rea- lidad, en materias como historia de las matematicas, filologia ro- méinica o historia de la literatura alemana, una tesis no puede ser sino histérica. ¥ en materias como composici6n arquitectonica, fi- sica del reactor nucelar 0 anatomfa comparada, normalmente se hacen tesis tedricas o experimentales. Pero existen otras mate- rias como filosofia teorética, sociologia, antropologia cultural, es- tética, filosofia del derecho, pedagogia o derecho internacional, en que se pueden hacer tesis de los dos tipos, Una tesis teérica es una tesis que se propone afrontar un problema abstiacto que ha podido ser, o no, abjeto de otras refle- xiones: la naturaleza de la voluntad, humana, el concepto de li-. bertad, la nocién de rol social, la existencia dé Dios, el esdigo ge- nético. Catalogados asi estos temas provocan inmediatamente una sonrisa, porque hacen pensar en ese tipo de aproximaciones que Gramsci Ilamaba «breves guifios sobre el-universo», No obs-* tante, insignes pensadores se han ocupado de estos temas, Sélo que, salvo raras excepciones, se han ocupado de ellos como con- clusién de uns labor reflexiva de decenios. En manos de un estudiante, con una experiencia cientifiea necesariamente limitada, estos temas pueden dar origen a dos soluciones. La primera (que es la menos tragica) consiste en ha- cer la'tesis definida (en el paragrafo precedente) como «panoré- mia». Se trata del concepto de rol social, pero en una serie de au- tores. Y'en este sentido valgan las observaciones ya hechas. La segunda solucién es més preocupante, porque el doctorando cree poder resolver en el espacio de unas pocas paginas el problema de Dios y la definicién de la libertad. Mi experiencia me dice que los estudiantes que han elegido temas de este tipo han hecho casi siempre tesis muy breves, sin apreciable organizacién inter- na, mas parecidas a un poema lirico que a un estudio cientifico. Y normalmente, cuando se objeta al doctorando que su discurso esta demasiado personalizado, es genérico, informal, privado de verificaciones historiograficas y de citas, responde que no ha sido comprendido, que su tesis es mucho més inteligente que otros ejercicios de banal compilacién. Puede ocurrir que sea verdad, pero una vez mds la experiencia demuestra que normalmente es la respuesta dada por un aspirante con las ideas confusas y falto de humildad cientifiea y de capacidad comunicativa. Qué hay que entender por humildad cientifica (que no es una virtud de débiles sino, al contrario, una virtud de personas orgullosas) se difd en IV.2.4. Pero no se puede excluir la posibilidad de que el doctorando sea un genio que con sdlo veintidés ha comprendido todo, y quede claro que estoy haciendo esta hipétesis sin pizea de irénfa. Pero es un hecho que cuando sobre la faz de la tierra apa- rece.un genio de tal indole, la humanidad tarda mucho en acep- tarlo y su obra es leida y digerida durante cierto mimero de anos antes de que se eapte su grandeza. {Cémo se puede pretender que un tribunal que examina no‘una sino muchas tesis eapte de buenas'a primeras la grandeza de este corredor solitario? Pero partamos de la hipotesis de que el estudiante es cons- ciente de haber comprendido un problema importante: como nada surge de la nada, él elaborard sus pensamientos bajo la in- fluencia de algun otro autor. En ese caso transforma su fesis te6- rica en tesis historiografica, 0 lo que es lo mismo no trata el pro- blema del ser, la nocién de libertad 0 el concepto de accién social, sino que desarrolla temas como El problema del ser en el primer _ Heidegger, La nocién de libertad en Kant 0 El concepto de accion social en Parsons. Si tiene ideas originales, estas emergen tam- bien en Ja confrontacién con las ideas del autor tratado: se pue- den decir muchas cosas nuevas sobre la, libertad estudiando el modo en que otros han hablado de la libertad. Y si realmente se quiere, la que habia de ser su tesis teorética se convierte en ca- pitulo final de su tesis historiogréfica. El resultado sera que to- dos podran verificar lo que dice, porque (referidos a un pensador precedente) los conceptos que pone en juego scrin puiblicamente verificables. Es dificil moverse en el vacio ¢ instituir un razona- miento ab initio. Es preciso encontrar un punto de apoyo, espe- cialmente para problemas tan vagos como la nocién de ser o de li- bertad. También si se trata de genios, y especialmente si se trata de genios, nunca es humillante partir de otro autor. Ademas par- tir de un autor precedente no quiere decir hacer de él un fetiche, adorarlo, jurar sobre su palabra; al contrario, se puede partir de un autor para demostrar sus errores y sus limites, Pero se tiene un Punto de apoyo. Decian los medievales, que tenian un respeto exa- ewia} Jap UgID2019 ET i z i i La eleccién del tema gerado por la autoridad de sus autores elésicos, que los modernos, aun siendo «enanos» en comparacidn con aquellos, al apoyarse en ellos se convertian cn «enanos a hombros de gigante», con lo cual Yejan mas alla que sus predecesores. Todas estas observaciones no sirven para las materias apli- cadas y experimentales. Si se trata de una tesis de psicologia la alternativa no se plantea entre El problema de la percepeién en Piaget y El problema de la pércepeisn (si a algin imprudente se Je ocurriera proponer un tema tan genéricamente peligroso). La alternativa a la tesis historiografica es mas bien la tesis experi- mental: La percepcién de los colores en un grupo de nitios mi- nusvélidos. Aqui el razonamiento cambia, porque es de ley afron- tar de forma experimental una cuestién con tal de poseer un método de investigacién y poder trabajar en condiciones razo- nables de laboratorio con la debida asistencia, Pero un buen es- tudioso experimental no empieza a examinar las reacciones de sus sujetos si antes no ha hecho al menos un trabajo panorémi- co (anilisis de los estudios andlogos ya efectuados), porque en caso contrario se corre cl riesgo de inventar la pélvora, de de- mostrar algo que ya ha sido ampliamente demostrado 0 de apli car métodos que han mostrado ser ruinosos (también puede ser objeto de investigacién la nueva verificacién de un método qué todavia no ha.dado resultados satisfactorios). Por eso una tesis de tipo experimental no puede ser realizada en casa ni el método puede ser inventado. También en este caso hay que parlir del principio de que, si se es un enano inteligente, lo mejor es saltar a hombros de un gigante cualquiera, aunque sea de estatura mo- desta; ode otro enano, Mas adelante hebré tiempo para avanzar asolas, “| 11,3. Temas clasicos 0 temas contemporaneos? Afrontar esta cuestién parece un intento de resucitar la cla- sica querelle des anciens et des modernes... Y en muchas discipli- nas la cuestidn no se plantea en absoluto (a pesar de que tam- bién una tesis de historia de la literatura latina podria versar tanto sobre Horacio como sobre la situacién de los estudios hora- cianos en los tltimos veinte afios). Por otra parte es légico que si sse trata de un doctorado de historia de la literatura italiana con- tempordnea, no haya alternativa. Sin embargo no es raro el caso del estudiante que, ante el consejo del profesor de literatura italiana de hacer la tesis sobre un petrarquista del dieciséis o sobre un arcade, prefiera temas como Pavese, Bassani o Sanguineti. Muchas veces la eleccién surge de una auténtica vocacion y es dificil contradecirla. Otras veces surge de la falsa conviccién de que un autor contempora- neo os mas facil y mas ameno. Hay que decir cuanto antes que el autor contémpordnéo es siempre mas dificil. Bs verdad que normalnisnte se éicuéntra una bibliografia mds reducida, que los textos son todos faciles de en- contrar, que la primera fase de la documentacién puéde llevarse a cabo tanto encerrado en wna biblioteca como a la orilla del mar con una buena novela entre las manos. Pero 0 se quiere hacer una te- chapucera, repitiendo simplemente lo que ya han dicho otros criticos, y en ese caso el razonamiento se estanca aqui (y ya pues- tos se puede hacer una tesis todavia mas chapucera sobre un pe- trarquista del dieciséis), o bien se quiere aportar algo nuevo, y en ese caso hay que reconocer que sobre un autor clasico existen por jo menos tramas interpretativag seguras sobré las cuales se pucde tejer, mientras que sobre un autor moderno las opiniones son to- davia vagas y discordantes, nuestra capacidad critica se ve falsea- da por la falta de perspectiva y todo resulta enormemente dific Es indudable que el autor clasico impone una lectura mas fatigosa, una investigacién bibliografica mis atenta (aunque los titulos estén menos dispersos y existan catalogos bibliograficos ya completos); pero si se entiende la tesis como la ocasion de apren- der a construir una investigacién, el autor eldsico plantea mas problemas de destreza. : Si més tarde el estudiante se siente inclinado a la critica contemporanea, la tesis puede ser la tiltima ocasién que tenga de enfrontarse a la literatura del pasado para ejercitar el pr gusto y la propia capacidad de lectura. Asi que no estaria mal co- ger esta oportunidad al vuclo. Muchos grandes escritores eon- temporineos, incluso de vanguardia, no han producido tesis s0- bre Montale 0 sobre Pound, sino sobre Dante o sobre Foscolo. En realidad no existen reglas precisas: y un buen investigador pue- de Hlevar @ cabo un anilisis histérico o estilfstico sobre un autor contempordneo con la misma penetracién y precisién filolégica con que se trabaja sobre un eldsico. ‘demas el problema cambia de una a otra disciplina. En fi- losofia plantea quizé mas problemas una tesis sobre Husserl ela) (AP UP!D29)> LT 33, {soaugsodussyuo> seuss © sosisep SeWAL? “EN Il. La eleccién del tema | 34 1.4., ¢Cuanto tiempo se requiere para hacer una tesis? que una tesis sobre Descartes y la relacién entre «facilidad> y «legibilidad se invierte: se lee mejor a Pascal que a Carnap. Por lo cual, el tinico conisejo que me sentiria capaz de dar es: trabajad sobre un conterpordneo como si fuera un cldsico y sobre un elasico como si fuera un contempordneo, Os divertiréis mas y | haréis un trabajo mas serio. IL-4. ,Cudnto tiempo se requiere para hacer una tesis? Digamos de entrada: no mds de tres afios y no menos de seis meses. No més de tres aris porque si en tres afios de trabajo no se ha logrado limitar el tema y encontrar la documentacién ne- cesaria, esto sdlo puede significar tres cosas: 1) Ha clegido una tesis equivocada superior a sus fuerzas. 2) Pertenece al tipo de los eternos descontentos que querrian de- cirlo todo y sigue trabajando en la tesis durante veinte aiios, cuando en realidad un estudioso habil tiene que ser eapaz de fijarse unos limites, aunque modestos, y producir algo defini- tivo dentro de estos limites. 8) Se le ha declarado la neurosis de Ja tesis; la deja de lado, la vuelve a coger, no se siente realizado, llega a un estado de gran dispersidn, utiliza la tesis como excusa para muchas ba- Jezas; este no se doctoraré nunca. No menos de seis meses; pues aunque querais hacer el equi- valente de un buen artfculo de revista, que no pase de los se- | senta folios, entre estudiar el planteamiento del trabajo, busear | la bibliografia, ordenar los documentos y redactar el texto, seis meses pasan en un abrir y cerrar de ojos. Desde luego, wn estu- dioso mas maduro escribe un ensayo incluso en menos tiempo, pero tiene a sus espadas aiios y afos de lecturas, de fichas, de apuntes, que el estudiante en cambio tiene que sacar de la ada. Cuando se habla de seis meses o tres afios se piensa natu- ralmente no en el tiempo de la redaccién definitiva, que puede ser de un mes 0 de quince dias seguin el método con que se ha tra- bajado, sino mas bien en el lapso de tiempo transcurrido desde que surge la primera idea de la tesis hasta la entrega del traba- i | jo final. También puede darse el caso de un estudiante que tra- baja efectivamente en la tesis durante s6lo un afio pero saca pro- vecho de ideas y de lecturas que, sin saber adénde le Hevarian, habia acumulado durante los dos afios precedentes, Lo ideal, a mi parecer, es escoger la tesis (con el respective ponente) al finalizar el segundo afio de carrera. En ese momento ya se esta familiarizado con las diversas materias y se conocen también el tema, la dificultad e incluso la situacién de discipli- nas qué ni siquiera se han examinado todavia. Una eleccién tan a tiempo no es comprometedora ni irremediable. Se dispone de un largo afio para pereatarse de que la idea era errénca y cam- jar de tema, de ponente o hasta de disciplina. Hay que com- prender bien que invertir un ano en una tesis de literatura grie- ga para darse cuenta después de que se prefiere una tesis de historia contempordnea no es en absoluto tiempo perdido: al me- nos se habré aprendido a constituir una bibliografia preliminar, a fichar un texto, a organizar un resumen. Recuérdese cuanto ha sido dicho en I.3.: una tesis sirve ante todd para aprender a coor- dinar las ideas, independientemente del tema. Por eso, eligiendo la tesis al finalizar el segundo aio se dis- pone de tres veranos para la investigacién y, si se puede, para viajes de estudio; pueden elegirse las asignaturas combindndo- Jas con la tesis. Desde luego, si se hace una tesis de psicologia ex- perimental es dificil coronar con ella eLeurso de literatura latina; pero en muchas otras materias de cardcicr filoséfico y sociolégico se puede llegar a un acuerdo con el profesor en cuanto a algtin texto, quizés en sustitucién de los prescritos, que reconduzca la marcha del curso al ambito del propio interés dominante. Cuan- - do esto es posible sin retoreimientos dialécticos o truquillos pue- riles, un profesor inteligente prefiere siempre que cl estudiante prepare un examen «motivado» y orientado y no un examen ca- sual, forzado, preparado sin pasién, s6lo para superar un escollo inevitable. 7 Elegir Ia tesis al finalizar el segundo afio significa que hay tiempo hasta octubre del cuarto para doctorarse en el plazo ideal, habiendo dispuesto de dos aiios completos. Nada impide clegir antes la tesis. Nada impide elegirla des- pués, si se acepta la idea de entrar una vez empezado el curso. ‘Todo indica que no hay que elegirla demasiado tarde. ‘También porque una buena tesis tiene que ser discutida a cada paso con el ponente, dentro de los limites de lo posible. ¥ no ewiad ap UO!D2a19 ET “IT | oats ete Gal eig) os] i Il. La eleccién del tema | i 5 : E E 5 g a é 2 2 § g £ —+stanto por atosigar al profesor, sino porque escribir una tesis es como escribir tn libro, es un ¢jercicio de comunicacién que supone la existencia de un ptiblico y el ponente es Ja tinica muestra de piblico competente de que dispone el estudiante en el curso de su propio trabajo. Una tesis hecha en el iiltimo momento obliga al Ponente a hojear répidamente los capitulos o direetamente el trabajo ya terminado, Luego, si el ponente la ve en el ultimo mo- mento y esta descontento del resultado, atacard al aspirante en la sesién del tribunal con desagradables resultados. Desagrada- bles también para el ponente, que no tiene por qué Hegar a la se- sion con una tesis que no le gusta: también es una derrota para 41. Si él realmente cree que el doctorando no conseguiré encajar en el tema escogido, se lo debe decir antes aconsejéndole que haga otra tesis 0 que-espere todavia un poco. Si luego el aspi- rante, a pesar de estos co considera que el ponente tiene raz6n 0 que el problema del tiempo es discriminatorio para ‘él, afrontaré igualmente el riesgo de una lectura de tesis borrasco- sa pero al menos lo hard sobre aviso. De todas estas observaciones se deduce que la tesis de seis meses, aunque ge admite como mal menor; no es en modo alguna Jo mejor (a menos que, como se decia, el tema elegido permita sa- car jugo durante los tiltimos seis meses a experiencias elabora: das durante los afios procedentes). No obstante pueden existir casos de necesidad en los que haga falta resolver todo en seis meses. Y en tal caso se trata de encontrar un tema que se pueda afrontar de manera digna y se- ja en ese.periodo de tiempo. No quisiera que todo este discurso fuera tomado en un sentido demasiado «comercial», como si es- tuviéramos vendiendo «tesis de seis meses» y «tesis de seis afios», a precios diversos y para todo tipo de clientes. Pero lo cicrto es que también puede existir una buena tesis de seis meses. Los requisitos de la tesis de seis meses son: 1) el tema tiene que estar delimitad 2) el tema, a ser posible, sera contempordneo, para no tener que ira buscar una bibliografia que se remonte hasta los griegos; obien tiene que ser un tema marginal sobre el que se haya es- crito poquisimo; 8) los documentos de todo tipo tienen que estar disponibles en una zona restringida y seran de facil consulta. one Pongumos algunos ejemplos. Si elijo como tema La iglesia de Santa Marta del Castillo de Alessandria, puedo suponer que encontraré todo lo que me sirva para reconstruir la historia y las vicisitudes de las restauraciones en la biblioteca publica de Alessandria 0 en los archivos de la ciudad. Digo «puedo supo- ner» porque hago una hipdtesis, y me pongo en la situacién de tun estudiante que esta buscando una tesis de seis meses. Pero antes de lanzarme a la ejecueisn del proyecto tendria que infor- marme para verificar si mi hipétesis es valida. Ademas tendria que ser un estudiante que viviera en la provincia de Alessan- dria; si vivo en la otra punta de Italia he tenido una pésima idea. Atin hay otro «pero». Si hay documentos disponibles pero se trata de manuscritos medievales nunca publicados, tendria. que saber algo de paleologia, esto es, poser una téenica de lec- tura y desciframiento de los manuscritos. Y este tema, que tan facil parecia, Se hace dificil. En cambio, si descubro que todo esta publicado, por lo menos desde el siglo x1X en adelante, me muevo sobre seguro. Otro ejemplo, Raffacle La Capria es un escritor italiano con- tempordneo que sdlo ha escrito tres hovelas y un ensayo, Han sido publicados todos por el mismo editor, Bompiani. Imagine- mos una tesis que se titule El Mito de Raffaele La Capria en la, eritica italiana contempordnea, Teniendo en cuenta que normal- mente cada editor tiene en sus propios archivos los recortes de todos los ensayos criticos y articulos aparecidios sobée sus auto- - res, tras una serie de sesiones en la sede de la casa editora en Mi- lan podré suponer que he catalogado la casi totalidad de los tex- tos que me interesan. Ademas el autor vive y puedo escribirle 6 entrevistarle obteniendo por medio de él otras indieaciones bi- bliograficas y, casi seguro, fotocopias de textos que me interesan. Naturalmente un ensayo critico me conducira a otros autores con los que'La Capria es comparado o contrapuesto. El campo se amplia un poco, pero de modo razonable. De todas maneras si he elegido a La Capria es porque tenia algun interés por la literatu- ra italiana contemporanea; de no ser asi, la decision ha sido to- mada cinicamente, en frio, y al mismo tiempo con precipitacién. Otra tesis de seis meses: La interpretacién de la segunda guerra mundial en los libros de historia para ensenanza media de los tiltimos cinco arios. Quiza sea un poco complejo localizar todos los libros de historia en circulacién, pero después de todo las editoriales escolares no son tantas. Una vez que disponéis de | a ews} Jap UOID23)9 27 8 2s1s91 eun a0vy ered a10Inbo as odwan OIULAD? “Ht Il. La eleccién del tema i 1L5,_ gEs necesario conocer Idiomas extranjaros? I los textos 0 los'tenéis fotocopiados, sabido es que estas diserta- ciones ocupan pocas paginas y que el trabajo de comparacion se puede hacer, y bien hecho, en poco tiempo. Naturalmente, no se puede juzgar de qué modo habla un libro sobre la segunda gue- rra mundial si no se confronta este tratamiento especifico con el cuadro hist6rico general que ofrece el libro; por eso hay que tra- bajar un poco en profundidad. Tampoco se puede empezar sin haber tomado como parémetro media docena de historias acre- ditadas de la segunda guerra mundial. Quede claro que si se eli- minasen todas estas formas de control critico, la tesis se podria hacer no en seis meses sino en una semana; pero entonces no se- rfa una tesis de doctorado, sino un articulo de periddico, quiz agudo y brillante pero incapaz de mostrar la capacidad de in- vestigacién del doctorando. Ahora bien, si lo que se quiere es hacer la tesis de seis me- ses pero trabajando una hora al dfa, entonces es inttil seguir dis- cutiendo. Volved a mirar los consejis didos en el pardgrafo 1.2 Copiad una tesis cualquiera y se acabé el problema. IL5. ¢Es necesario conocer idiomas extranjeros? Este pardgrafo no concierne a los que preparan una tesis'so- bre una lengua 0 una literatura extranjeras. En realidad, cabe esperar que todos estos conozean Ja lengua sobre la cual hacen la, tesis. Cabria también esperar que, si se hiciera una tesis sobre un autor francés, esta tesis fuera escrita on francés, En muchas universidades extranjeras se hace asi, y es justo Pero expongamos el problema del que hace una tesis de filo- sofia, de sociologia, de derecho de ciencias politicas, de historia de ciencias naturales. Surge siempre la necesidad de leer ‘un li- bro escrito en un idioma extranjero, aunque la tesis fuera de his- toria de Espaiia, incluso si fuera sobre Cervantes 0 sobre la In- quisicisn, dado que ilustres especialistas en Cervantes 0 en la Inquisicién han escrito en inglés o en aleman Normalmente en estos casos se aprovecha la ocasién de la tesis para empezar a leer en una lengua que no se conoce. Inte- resados por el tema, con un poco de trabajo se empieza a com- prender algo. Muchas veces una lengua se aprende asi. Normal- mente luego no se consigue hablarla, pero se puede. Siempre es mejor que nada. Si sobre un determinado tema existe un tinico libro en ale- man y no se conoce el aleman, se puede resolver el problema ha- ciéndose leer los capitulos considerados mas importantes por alguien: se tendré el pudor de no basarse demasiado en ese li- bro, pero al menos se podré incluir legitimamente en la biblio- grafia puesto que ha sido examinado. Pero todos estos son problemas sccundarios. El prineipal problema es: Es preciso eseoger una tesis que no implique el co: nocimiento de lenguas que no conozco y que no estoy disptiesto a aprender. Muchas veces se escoge una tesis sin saber los riesgos que se corren. En consccuencia, nos proponemos considerar al- gunos casos imprescindibles: LD No se puede hacer una tesis sobre un autor extranjero si este noes leido en su lengua original. Esta verdad es evidente si se trata de un poeta, pero muchos creen que para una tesis Sobre Kant, sobre Freud, o sobre Adam Smith tal precaucién no es necesaria. Pero lo es, y por dos razones: en primer lugar, estos autores no siempre tienen fodas sus obras traducidas, incluso a veces la ignorancia de un escrito menor puede comprometer la comprensién de su pensamiento o de su formacién intelec- tual; en segundo lugar, la mayor parte de la bibliografia sobre un autor dado suele-estar en la lengua que él es¢ribia, y si el autor estd traducido no siempre lo.estan sus intérpretes: por Ultimo, las traducciones no siempre hacen justicia al pensa- miento de un autor; y hacer una tesis significa justamente re- descubrir su pensamiento original, sobre todo alli donde ha sido falseado por las traducciones o por las vulgarizaciones de diversos tipos. Hacer una tesis quiere decir ir mas alli de las formulas difundidas por los manuales escolares, del tipo «Fos- colo es elasico y Leopardi es romantico», «Platdn es idealista y Aristételes realista», 0 «Pascal esta por el corazén y Descartes por la razém. 2) No se puede hacer una tesis sobre un tema si las obras més im- portantes que se refieren a él estan escritas en una lengua que no conocemos. Un estudiante que supiera perfectamente ale- man y que no supiera francés, hoy en dia no podria hacer una tesis sobre Nietzsche, que sin embargo escribié en aleman: y es que de diez afios a esta parte algunas de las mas intere- santes revalorizaciones de Nietzsche han sido escritas en francés. Lo mismo vale para Freud: seria dificil releer al ewiaa [ap UgI>23}9 BT {so1afuesxe sewiospy .220U09 oYesaD—U 537 “St La eleccién del tema 1.5,. ZES necesario conocer idiomas extranjeros? -.-_, Maestro vienés sin tener en cuenta todo lo que han leido en él > los revisionistas americanos o los estructuralistas franceses. 3) No se puede hacer unc tesis sobre un autor o sobre un tema le- yendo solo las obras escritas en las lenguas que conocems. 4Quién os asegura que la obra decisiva no ha sido-escrita en Ja tinica lengua que no conocemos? Realmente este tipo de consideraciones puede conducir a la neurosis, pero es preciso andar con tino. Existen reglas de correccién cientifica en vir- tud de las cuales es licito, si sobre un autor inglés se ha eseri- to algo cn japonés, advertir que se conoce la existencia de tal sestudio pero que no se ha leido. Bste «permiso para ignorar» se extiende normalmente a las lenguas no oceidentales y alas Tenguas eslavas, de modo que se da el caso de estudios muy serios sobre Marx que admiten no haber tomado conocimien- to de obras en ruso, Pero en estos casos el siempre puede saber (y demostrar que lo sabe) qué dicen, en (- sintesis, esas obras, dado que existen eriticas 0 extractos con restimenes faciles de encontrar. Normalmente las revistas cientificas soviéticas, builgaras, checoslovacas, israclitas, ete. ‘ofrecén al pie restimenes de los articulos en inglés o'francés. Yhe aqui que incluso si se trabaja sobre un autor francés pue- de ser licito no saber ruso, pero es imprescindible leer por lo menos el inglés.a fin de vercar el problema. Por ello antes de establecer el tema de una tesis hay que ser astuto y echar una primera ojeada ala bibliografia existen- te para estar seguros de que no hay dificultades lingiisticas notables. Ciertos casos se conocen por anticipado, Es impensable ha- cor una tesis de filologéa griega sin saber alemdn, pues sobre esta materia hay cantidad de estudios importantes en aleman En todo caso la tesis sirve pard hacerse con una ligera no- cién terminolégica general de todas las lenguas occidentales, Porque aunque no se lea el ruso es necesario por lo menos ser ca- paz de reconocer los caracteres cirilicos y comprender si un libro determinado habla de arte o de ciencia. A leer el cirilico se apren- de en una noche, y a saber que iskusstvo significa arte y nanka ciencia se lega después de haber comparado algunos titulos. ‘Tampoco es cuestién de aterrorizarse; es preciso entender la te- sis como una ocasidn nica para hacer algunos ejercicios que nos servirdn mientras vivamos. ‘Todas estas observaciones no tienén en cuenta que lo mejor, si se tiene que afrontar una bibliografia extranjera, es armarse de valor e ir a pasar algun tiempo al pais en cuestién: pero estas soluciones son costosas y aqui se trata de aconsejar también al estudiante que no tiene esas posibilidades, Pero hagamos una iiltima hipétesis, la més conciliadora. Su- pongamos que un estudiante se interesa por el problema de la per- cepcién visual aplicado a la tematica de las artes. Este estudiante no conoce lenguas extranjeras y no tiene tiempo para aprenderlas (o tiene bloqueos psicolégicos: hay personas que aprenden sueco en una semana y otras que en diez anos no consiguen hablar admisi- blemente francés). Ademds tiene que hacer, por motivos eco- n6micos, una tesis de seis meses. Con Lodo est sinceramente in- teresado por el tema; quiere terminar con la universidad para ponerse a trabajar pero tiene .intencién de continuar con el tema ya elegido y de profundizarlo con més calma. También tenemos que pensar en él. Bueno, este estudiante puede proponerse un tema del tipo Los problemas dela peréepcién visual en su retacién con las artes figurativas en algunos autores contempordneos, Serd oportuno trazar en primer lugar un cuadro de la problematica psicol6giea del tema, y sobre esto hay una serie de obras ‘traducidas, desde Ojo y cerebro de Gregory hasta los textos mas importantes de la psicologia de la forma y de la psicologia transaccional. Después se puede considerar la temética de tres autores, por ejemplo Ara- heim por su enfoque desde la Gestalt, Gombrich por el semiol6gi- co-informacional y Panofsky por sus ensayos sobre la perspectiva desde el punto de vista iconolégico En estos tres autores se de- bate bajo tres puntos de vista diferentes la relacién entre natu- ralidad y «culturalidad» de la percepeién de las imagenes. Para situar a estos tres autores en un panorama de fondo existen al- gunas obras de conexién, por ejemplo los libros de Gillo Dorfles. Una ver trazadas estas tres perspectivas, el estudiante querra releer los aspectos problematicos que ha encontrado a la luz de una obra de arte particular, quiz plantesindose una interpreta- cién ya elasica (por ejemplo el modo en que Longhi analiza a Pie- ro della Francesca) e integrandola con los datos més «contempo- Téneos» que ha recogido. El producto final no sera en absolut original, se quedara a mitad entre la tesis panoramica y Ia mo- nografica, pero habrd sido posible elaborarlo a partir de traduc- ciones. Al estudiante no se le reprochara no haber lefdo todo Pula} Jap UOID2919 ET “IL a tsosafuesxa seuiospy 1990U03 oyesareu 637 “S11 ll. La eleccién del tema [2] 1h6,. GTesis clentifica o tesis politica? Panofsky, hasta lo que sélo existe en alemén o en inglés, porque no se trata de una tesis sobre Panofsky, sino de una tesis sobre un problema en que ¢l recurso a Panofsky cuenta solamente en ciertos aspectos, como referencia a algunas cuestiones. Como ya se ha dicho en el paragrafo II.L, este tipo de tesis no es el mas aconsejable porque corre el peligro de quedar in- completa y genériea: quede claro que se trata de un ejemplo de tesis de seis meses para un estudiante urgentemente interesado en reunir datos preliminares sobre un problema que se toma a pecho. Es una solucién de repuesto pero al menos puede-ser re- suelta de mado digno. En todo caso, si no sé conocen lenguas extranjeras y no se puede aprovechar la preciosa ocasién de la tesis para empezar a aprenderlas, la solucién mas razonable es la tesis. sobre un tema especificamente castellano en el que las referencias a lite- ratura extranjera sean faciles de eliminar 0 de resolver recu- rriendo a unos pocos textos ya traducidos, Asi, el que quisiera ha- cer una tesis sobre Modelos de novela histérica en el «Sancho Saldafias de Espronceda, habria de tener algunas nociones basi- cas sobre los origenes de la novela historica y sobre Walter Scott (ademas, naturalmente, de conocer la polémiea del siglo xix sobre este tema y el de la autoria del Sancho Saldana), pero podria en- contrar algunas obras de consulta en nuestra lengua y tendria la posibilidad de leer en castellano al menos las obras mas impor- tantes de Scott, sobre todo buscando en bibliotecas las traduccio- nes del siglo xix. Y todavia plantearia menos problemas un tema como La influencia de Maragall en el catalan literario moderno. Naturalmente, evitarido partir de optimismos preconcebidos; y valdré la pena consultar bien las bibliografias para ver si hay au- tores extranjeros que han tratado el tema y cudles.son.' IL6. zTesis cientifica o tesis politica? A partir de la protesta estudiantil de 1968 se ha establecido Ja opinién de que no se deben hacer tesis sobre temas «cultura- les» 0 librescos sino mas bien tesis ligadas a intereses directos 1, Las tesis propnestas por Eeo son: Modelli det romanza storico nelle opere narrative di Garibaldi y Linfluenza del Guerrazzé nella cultura risorgi- ‘mentale italiana. (N. de los'E) ilo del discurso (pensemos, por ejemplo, en una reconstruccién biogréfica). De todos modos, hay que tener presente que la subdi- visién minuciosa ayuda a dominar la materia y a seguir vuestro discurso. Si veo que una observacién esta contenida en el subpa. ragrafo 1.2.2., sabré de inmediato que se trata de algo referente a Ja ramificacién 2. del capitulo I. y que tiene la misma importancia que la observacién 12.1. Una ultima advertencia: si tenéis un indice «férreo» podréis, permitiros no empezar por el principio. Por lo general se empie- za redactando la parte sobre la que uno se siente més documen- tado y seguro, Pero esto solo puede hacerse si en el fondo hay una cuadricula orientadora, y no otra cosa es el indice como hipétesis, de trabajo. IV2. Fichas y anotaciones IV.2.1. Varios tipos de ficha y para qué sirven Segiin va aumentando vuestra bibliografia, empezad a leer el material. Eso de hacerse una hermosa bibliografia completa y a continuacién empezar a leer es puramente teérico. De hecho, en cuanto haydis montado una primera lista de titulos, os lanza- réis sobre 16s primeros que haysis encontrado. También en oca~ siories se empieza leyendo un libro y se parte de él para formar la primera bibliografia. En cualquier caso, segin se van leyendo libros y articulos, las referencias se anotan y el fichero bibliogré- fico va aumentando. \La situacién ideal para hacer una tesis seria tener en casa todos los libros que se precisen, sean nuevos 0 antiguos (y tener una buena biblioteca particular, asi como un ambiente de traba- jo cémodo y espacioso donde disponer sobre otras. tantas mesas los libros a que os refirdis, divididos en otras tantas pilas). Pero esta condicién ideal es muy rara, incluso para un estudioso pro- fesional, De todos modos, hagamos la mera hipétesis de que habéis Jogrado encontrar y comprar todos los libros del caso. De entrada disponéis de las fichas bibliogréficas de que se ha hablado en TIL.2.2. Habréis preparado un plan (0 indice hipotético, eff. IV.1.) con vuestros capitulos y subeapitulos numerados, y segtin vayais Teyendo los libros, subrayaréis y apuntaréis al margen las siglas seypy sey A ofeqey ap ueld 13 AI 3) souoneroue K seuri “ZL | IV. El plan de trabajo ’y las fichas | 172 Pay socio = ¥ correspondientes a los capitulos del plan. Del mismo modo, junto a los capitulos del plan pondréis las siglas correspondientes a un libro y el nimero de pagina; asi,en el momento de la redaccién sa- bréis dénde ir a buscar cierta idea o cierta cita, Supongamos que hacéis una tesis sobre La idea de los mundos posibles en la cien- cia-ficcién norteamericana y que la sudivisiGn IV.5.6. de vuestro plan sea «Pliegues temporales como modo de paso entre mundos posibles». Leyendo Intercambio mental (Mindswap) de Robert Scheckley, encontraréis en el capitulo XXI, pagina 137 de Ja edi- cién Omnibus Mondadori, que el tio de Marvin, Max, mientras ju- gaba al golf cayé en un pliegue temporal que se encuentra en cl campo del Fairhaven Club Country de Stanhope, y se encontrs trasladado al planeta Clesius. En el margen de la pagina 137 del libro apuntaréis T (4.5.6,) pliegue temporal -lo cual significaré que la nota se refieré a la Tesis (a lo mejor sis el mismo libro diez afios mas tarde tomando notas para otro trabajo, y conviene saber a qué trabajo se refiere cierto su- brayado) y a esa subdivisidn en particular. Del mismo modo, en Yusstro plan de trabajo apuntaréis, refiriéndolo al pandgrat cfr. Sheckley, Mindswap, 137 en un espacio en que ya habré referencia a Universo absurdo de Brown y a La puerta del estio de Heinlein. Ahora bien, este procedimiento presume algunas cosas: (a) que tenéis el libro en casa; (b) que podéis subrayarlo; (c) que el plan de trabajo ya esta formulado de modo definitivo. Suponga- mos que no disponéis del libro por ser raro y hallarse solo en las bibliotecas; supongamos que lo tenéis en préstamo pero no po- déis subrayarlo (también podria ser vuestro pero tratarse de un incunable de valor inestimable); supongamos que hay que rees- tructurar el plan de trabajo... y ya nos vemos en dificultades. Esto ultimo es lo mas normal. Sogtin avanzais, el plan se enri- quece y reestructura y no podéis dedicaros en cada ocasién a cambiar las anotaciones hechas en los margenes de los libros. Por ello dichas anotaciones habran de ser genéricas, del tipo: «imundos posibles!». {Cémo evitar pues esta imprecision? Por ejemplo, haciendo un fichero de ideas: dispondréis una serie de fichas con titulos como Pliegues temporales, Paralelismos entre mundos posibles, Contradictoriedad, Variaciones de estructura, ete, y apuntaréis en la primera ficha la referencia exacta a Sheckley. Todas las referencias a pliegues del tiempo podran asi colocarse en un punto dado de vuestro plan definitivo, pero la fi- cha podra cambiar de lugar, fundirse con otras, preceder o seguir aotra. ‘Asi pues, se va perfilando ya la existencia de un primer fi- chero, el de las fichas tenuiticas, que viene muy bien, por ejemplo, para una tesis‘de historia de las ideas. Si vuestro trabajo sobre Jos mundos posibles en la ciencia-ficcién norteamericana se or- dena enumerando los diversos modos en que han tratado varios autores los diferentes problemas légico-cosmolégicos, el fichero temdtico es \o ideal Pero supongamos que habéis decidido organizar la tesis de ‘otro modo, como por medallones: un capitulo introductorio sobre el tema y a continuacién un capitulo para cada uno de los auto- res principales (Sheckley, Heinlein, Asimoy, Brown, ete.), 0 direc- tamente una serie de capitulos, cada uno de ellos dedicado a una novela-modelo, En tal caso mas que un fichero temético convie- ne un fichero por autores. En Ja ficha dedicada a Sheckley pon- dréis todas las referencias necesarias para encontrar los pasajes de sus libros en que habla de los mundos posibles. E inelyso.la ficha habra sido subdividida en Pliegues del tiempo, Paralelis- mos, Contradicciones, etc. Supongamos ahora que vuestra tesis se plantea el problema de modo mucho mas teérico y utiliza la ciencia-fiecion como pun- to de referencia pero discutiendo de hecho la légica de los mundos posibles. Las referencias a la ciencia-fiecién seran mas'escasas y os servirén para insertar citas textuales més bien entretenidas. En tal caso necesitaréis un fichero de citas, y en la ficha Pliegues temporales apuntaréis una frase de Sheckley especialmente sig- nificativa, en la ficha sobre Paralelismos la descripcién que hace Brown de dos universos absolutamente idénticos en los cuales no hay més diferencia que cl lazo de los zapatos del protagonista, y asi sucesivamente. Pero también hay que caleular que a lo mejor no tenéis el li- bro de Sheckley y que lo lefsteis cuando os lo prestd un amigo, en otra ciudad y mucho antes de haber pensado en un plan de tra- bajo en que constaran estos temas de los pliegucs temporales y el seupy sey A ofeqen ap ued 1a “At | zu souoreroue £ seysi IV. EI plan de trabajo y las fichas | v2, Fichas y anotaciones | paralelismo. Serd pues neeesario preparar un fichero de lectura con una ficha dedicada a Intereambio mental, los datos biblio- graficos de este libro, un resumen general, una serie de valora- ciones sobre su importancia y una serie de citas textuales que a primera vista os hayan parecido especialmente significativas. Afiadamos también las fichas de trabajo, que pueden ser de varios tipos: fichas problematicas (cémo afrontar tal problema?), fichas de sugerencias (que recogen ideas proporcionadas por otros, sugerencias de posibles planteamientos), etc,, ete. Estas fi- chas tendrian un color diferente Segiin la serie y levarfan en lo alto del margen derecho unas siglas que las liguen con las fichas de otro color y con el plan general. Vamos, algo majestuoso. Asi pues, en el pariigrafo anterior nos hemos puesto a caleu- lar la hipotética existencia de un pequeno fichero bibliografico (fichas pequefias con los simples datos bibliograficos de todos los libros titiles de que tenemos noticia) y ahora nos vemos ante toda una serie de ficheros complementarios: 2) fichas de lectura de libros 0 articulos b) fichas tomaticas ©) fichas por autores 4) fichas de eitas e) fichas de trabajo * ¢Verdaderamente hay que hacer todas estas fichas? Natu- ralmente que no. Podéis tener.un simple fichero de lectura y apuntar todas las demas ideas en cuadernos; podéis limitaros s0- lamente a’ las fichas de citas si vuestra tesis (que es, suponga- mos, sobre las Imagenes de la mujer en Ia literatura femenina de Jos atios ctiarenta) parte ya de un plan muy preciso, hay poca li- teratura critica a examinar y basta con reunir abundante mate- rial narrativo para citarlo. Como puede verse, el nimero y.natu- raleza de los ficheros vienen sugeridos por la naturaleza de la tesis, Lo tinico que cabe sugerir es que un fichero dado ha de ser completo y unificado. Supongamos que tenéis en casa los libros sobre vuestro tema de Smith, Rossi, Braun y De Gomera y que habéis leido en Ia biblioteca los libros de Dupont, Lupescu y Na- gasaki. Si fichdis solamente estos tres tiltimos y en cuanto a los otros cuatro confidis en la memoria (y en la seguridad de tenerlos, amano), qué haréis en el momento de la redaccién? {Trabajaréis CuapKo 5 FICHAS PARA CITAS seypy sey A ofeqess ap uejd 13 AL 133) sauoperoue A sept “ZL J 12. Fichas y anotaciones L Cuanro 6 FICHA DE RECUERDO El paso de lo tactil a lo visual Cfr. Hauser, Historia social del arte IT; 267, donde cita a Wolfflin pera el paso de lo tactil a le visual entre Renac. y Barroco: Lin al vs pictérico, superficialidad vs pro- fund., cerrado vs abierto, claridad absoluta vs claridad relative, multiplicidad vs uni- dad. : : Estas ideas est4n en Raitmondi, 11 romanzo . senza idillio, relacionadas con las récient. teorias de McLuhan (Galaxia Gutembera) y wal- ter Uag. a medias entre los libros y las fichas? Y si tenéis que reestructu- rar el plan de trabajo, ;qué habéis de tener en las manos? libros, fichas, cuadernos, hojas volanderas? Os sera util fichar amplia- mente y con muchas citas a Dupont, Lupescu y Nagasaki, pero también hacer fichas mas sucintas para Smith, Rossi, Braun y De Gomera, sin copiar las citas importantes y limitndoos a sefialar Jas paginas en que se encuentran. En cualquier caso, por lo menos estdis trabajando con un material homogéneo, de facil transporte y manejable. ¥ con un simple vistazo sabréis qué habéis leido y qué os queda por consultar. Hay casos en que es comodo y titil ponerlo todo en fichas. Por ejemplo, una tesis literaria en que hay que localizar y comentar muchas citas significativas de autores diferentes sobre un mis- mo tema. Supongamos que tenéis que hacer una tesis sobre El ‘eoneepto de a vida como arte en el romanticismo y en el deca~ dentismo. Doy en el cuadro 5 ejemplo de cuatro fichas que reco- gen citas que seran empleadas. Como puede verse, la ficha leva en lo alto la sigla CIT (para distinguirla de otros eventuales tipos de ficha), y a continuacién el tema: «La vida como arter. {Par qué especifico el tema, si yo ya Jo sé? Porque la tesis podria desarrollarse de tal modo que «La vida como arto» Megara a ser solo una parte del trabajo; porque este fichero también podria servirme después de la tesis ¢ inte- grarse en.un fichero de citas sobre otros temas; porque podria encontrar estas fichas veinte afios mds tarde y preguntarme a qué demonios se-refieren, En tercer lugar he puesto al autor de la cita. Basta con.el apellido, pues se supone que sobre estos au- tores ya tenéis fichas biograficas o qué la tesis ya habla de ellos al principio. En el resto de la fieha figura a continuacién la cita, sea breve o larga (puede haberlas de una o de treinta Iineas). * Veamos la ficha sobre Whistler: es una cita en castellano se- guida'de un interrogante. Significa que he encontrado por pri- mera vez la frase en un libro de otro autor pero que no se de dén- de proviene, si es exacta ni cémo es en inglés. Mas tarde he encontrado el texto original y lo he apuntado con las referencias necesarias. Ahora puedo usar la ficha para una cita correcta Veamos la ficha sobre Villiers de I'Isle Adam. Tengo la cita en castellano, sé de qué obra proviene pero los datos son incompletos. Es una ficha a completar. También es incompleta la de Gauthier. La de Wilde es satisfactoria si el tipo de tesis me permite citar en castellano. Si la tesis tratara de estétiea, seria suficiente. Pero si seypy se] A ofeqes ap ueld 13 AL | IV, El plan de trabajo y las fichas 3] V2, Fichas y anotaciones es de literatura inglesa o literatura comparada tendré que com- pletar la ficha con la cita en lengua original. Podria haber encontrado la cita de Wilde en un libro que tengo en casa, pero si no hubiera hecho la ficha, al final del tra- bajo ya no la recordaria. También hubiera sido erréneo escribir simplemente en la ficha «v. pag. 16+ sin transcribir la frase, pues en el momento de la redaccién el mosaico de citas se hace con to- dos los textos a la vista. O sea que se pierde tiempo haciendo la ficha, pero a la larga se gana muchisimo. Las de trabajo son otro tipo de fichas. Doy en el cuadro 6 un ejemplo de ficha de recuerdo para la tesis de qué hemos hablado en IIL.2.4,, sobre la metafora en los tratadistas del Seicento, He puesto las iniciales REC. y he apuntado un tema en el que tengo que profundizar: El paso de lo tactil a lo visual, Todavia no sé si sera un capitulo, un breve pardgrafo, una simple nota a pie de pagina o (por qué no?) el tema central de la tesis. He apuntado ideas que se me han ocurrido leyendo a cierto autor, he indica do libros a consultar e ideas a desarrollar. Una vez ultimado el tra- bajo, hojeando el fichero de tabajo pued6 darme cuenta de que he descuidado una idea que éra importante y tomar algunas de- cisiones: reordenar la tesis para ineluirla, decidir que no merece la pena hablar de ella o poner una nota para hacer ver que he te- nido presente la idea si bien no he considerado oportuno desarro~ Marla. También podria decidir, una vez terminada y entregada la tesis, dedicar a dicho tema mis préximos trabajos. Recordemos que un fichero es una inversién que se hace con ocasiGn de la te sis, pero si pretendemos seguir cstudiando nos sirve para los afios siguientes, y quizas a distancia de decenios. Con todo, no podemos prodigarnos demasiado sobre los diver- sos tipos de fichas. Nos limitaremos, pues, a hablar de las fichas de las fuentes primarias y de las fichas de lectura de Jas fuentes secundarias. IV.2.2. Fichas de las fuentes primarias Las fichas de lectura corresponden a la literatura critica. No las usaréis o por lo menos no usaréis el mismo tipo de ficha para las, fuentes primarias. En otros términos, ei prepardis una tesis sobre Manzoni, es natural que fichéis todos los libros y articulos so- bre Manzoni que haydis encontrado, pero seria extrafio fichar Los novios 0 Carmagnola; y lo mismo digo si fuera una tesis so- bre ciertos articulos del cédigo civil o una tesis de historia de las matemiticas sobre el Programa de Erlangon de Klein. Lo ideal es tener las fuentes primarias a mano. Esto, si se trata de un autor clasico del que existen buenas ediciones criti- cas o de un autor moderno cuyos libros estdn a la venta, no es di- ficil. De todos modos, se trata de una inversién indispensable. Un. libro o una serie de libros vuestros se pueden subrayar incluso con varios colores. Y veamos para que sirve esto. LOS SUBRAYADOS PERSONALIZAN EL. LIBRO. Sefialan los rastros de vuestro interés. Os permiten volver a un libro mucho tiempo después y encontrar en seguida lo que os interesé. Pero hay que subrayar con criterio. Hay algunos que lo subrayan todo, Eso es como no subrayar nada. Por otra parte, puede suceder que en una misma p4gina haya informaciones que os interesan por diversos conceptos. En tal caso se trata de diferenciar los su- brayados, Usa Los cotores, rotuladores de punta fina, Asignad un co- ior‘a cada tema: utilizaréis los mismos colores en el plan de tra- Bajo y en las diversas fichas, Os servira cuando estéis-en la fase de redaccidn para saber de inmediato que el rojo se refiere a las partes relevantes del primer capitulo y el verde a las partes re- levantes del segundo. ASOCIAD UNA SIGLA A LOS COLOieS (O emplead siglas en vex de colores). Volviendo al tema de los mundos posibles en la cien- cia-ficcién, pondréis H*T en lo que se refiere a los pliegues tempo- rales y C en lo que concierne a las contradiccioness entre mundos alternativos. Si la'tesis trata de varios autores, asignad una sigla cada autor. EMPLEAD SIGLAS PARA SUBRAYAR LA IMPORTANCIA DE LAS INFOR- MACtONES. Una sefial vertical al margen con la anotacién IMP nos dira que se trata de un fragmento muy importante y no ne- cesitaréis subrayar todas las lineas. CIT podra significar que es un fragmento que se ha de citar completo. CIT/PT significara que es una cita ideal para explicar el problema de los pliegues tem- porales. ASIGNAD SIGLAS A LOS ASPECTOS SOBRE LOS QUE TENEIS QUE vouver. En una primera lectura ciertas paginas os resultaran os- curas. Podéis proceder eseribiendo en el margen, arriba, una R maytiscula (revisar), y asi sabréis a dénde recurrir en la fase de profundizacién, cuando la lectura de libros sucesivos os haya aclarado las ideas. * seypy sey A ofeqen ap ueid 13 | [137] souo}setoue K seuais “2”At 1 nn IV. El plan de trabajo y las fichas 138) 12. Fichas y anctaciones {QUANDO ¥ QUE No SE DEBE SUBRAYAR? Cuando el libro no es vuestro, naturalmente, o si se trata de una edicién rara de gran valor comercial que no podéis manejar sin depreciar. En tal caso conviene fotocopiar las paginas importantes y subrayar sobre las fotocopias. O tener una libreta donde apuntar los fragmentos im- portantes con comentarios intercalados. O elaborar un fichero para las.fuentes primarias; pero esto tiltimo es demasiado fatigo- 80, pues habria que fichar préeticamente todas las paginas. Bien esta si a tesis versa sobre Le grand Meauines, un librito muy corto; pero cy si es una tesis sobre la Ciencia de la Légica de He- gel? Volviendo a nuestro experimento en la biblioteca de Ales- sandria (I11.2.4.), zhabria que fichar la edicién del diceisiete del Cannocehiale aristotélico de Tesauro? No tendriais mas remedio que recurrir a las fotocopias 0 al cuaderno e incluso hacer uso en éste de colores y siglas. CoMPLETAD LOS SUBRAYADOS CON PUNTOS DE LECTURA. En for- ma de tiras de papel o cartulina, y en el trozo que asoma anotad siglas y colores. JATENCION ALA COARTADA‘DE LAS FoTOCOPIAS! Las fotocopias son un instrumento indispensable para poder llevarse un texto ya efdo en Ja biblioteca o para tener en casa un texto todavia sin leer. Pero frecuentemente las fotocopias son una coartada. Uno se lleva a casa cientos de paginas fotocopiadas y la actividad manual que ha ejercido sobre el libro fotocopiado le da la impresin de poscerlo, La posesion de la fotocopia exime de la lectura, Esto les sucede a muchos, Una especie de vértigo de la acurnulacién, un neocapita- lismo de la informacién. Defendeos de las fotocopias: en cuanto las tengdis, leedlas y anotadlas. Si no tenéis prisa, no fotocopiéis nada antes de haber poseido (esto es, leide y anotado) la fotocopia prece- dente, Hay muchas cosas que na sé por haber podide fotocopiar cier- to texto, pues me he tranquilizado como si lo hubiera leido. SIEL LIBRO ES VUBSTRO ¥ NO TIENE BSPECIAL VALOR COMERCIAL, APUNTAD COSAS EN AL SIN DUDARLO, No reais a los que dicen que hay que respetar los libros. Los libros se respetan usandolos, no dejéndolos en paz. Total, si lo revendéis os darén cuatro perras, por lo menos dejad en é1 los signos de vuestra posesién Hay que calcular todas estas cosas antes de escoger el tema de la tesis. Si os va a obligar a manejar libros inaccesibles de mi- Mares de paginas, sin posibilidad de fotocopiarlos y sin tiempo para llenar cuadernos y mas cuadernos de transeripciones, esa tesis no es la vuestra. IV. 2.3, Las fichas de lectura Entre todos los tipos de fichas, las mds habituales y a fin de cuentas las mds indispensables son las fichas de lectura; es decir, Jas fichas en que anotdis con precisién todas las referencias bi- bliograficas concernientes a un libro o articulo, donde sintetizdis el tema, selecciondis alguna cita clave, formulais un juicio, afia- dis una serie de observaciones. En resumen, la ficha de lectura es un perfeccionamiento de la ficha bibliografica descrita en I1T.2.2. Esta ultima solo contie- ne las indicaciones titiles para localizar el libro, mientras que la ficha de lectura contiene todas las informaciones sobre el libro 0 articulo, por lo que debera ser mucho mds grande, Podéis emplear formatos comunes hacéroslas vosotros mismos, pero por lo ge- neral habran de tener el tamafio de una hoja de cuaderno en sen- tido horizontal o de medio folio. Conviene que sean de cartulina para poder consultarlas en el fichero o unir varias con una goma; en ellas se ha de poder escribir con pluma o boligrafo sin que la tinta quede absorbida y extendida y la pluma ha de correr bier: Su estructura sera més 0 menosla de las fichas propuestas como ejemplo en los cuadros 7-14. Nada desaconseja, mas bien al contrario, que en los casos de libros importantes se Ienen’ muchas fichas consecutivamente, numeradas cada una de las cuales lleve observaciones breves so- bre el libro 0 articulo de que se trate. : ; Las fichas de lectura se utilizan para la literatura eritica, Como he dicho en el paragrafo precedente, no aconsejo citas de lectura para las fucntes primarias. Son muchos los modos de fichar un libro, Depende también de vuestra memoria; hay personas que lo tienen que escribir todo y personas que tienen bastante con un apunte rapido. El método més comtin es el siguiente: a) Indicaciones bibliogréficas precisas, a ser posible mas com- pletas que las de la pequena ficha bibliografica; ésta servia para buscar el libro, mientras que la ficha de lectura nos sirve para hablar de él y citarlo correctamente en la biblio- grafia final; cuando clabordis la ficha de lectura tenéis el li- bro delante y es el momento de apuntar todas las indicacio- nes posibles: nimero de paginas, ediciones, datos sobre el editor, etc. seusy se) € ofegen ap ueid 13 Al | 739) souopeioue A seul “ZN, @ cs & > 3 = g g 2 3 € & a a. 2 M2. Fichas y anotaciones | 'b) datos sobre el autor, cuando no se trata de una autoridad co- nocidisima. ©) breve (o largo) resumen del libro o del articulo. 4) amplias citas entre comillas de los fragmentos que se.supone habré que citar (y también alguno de més) con indicacién pre- cisa de la o las paginas; atencidn, no hay que confundir citas y pardfrasis (véase V.3.2.). €) vuestros comentarios personales, al final, al principio o a mi- tad de la cita; para no creer luego que sean obra del autor, se ponen entre corchetes de color. ) poned en la parte alta de la ficha una sigla 0 un color que la refiera a la parte del plan de trabajo correspondiente; si se re> fiere a varias partes, se ponen varias siglas; si se refiere ala tesis en general, se sefiala también de algtin modo. Para no seguir dando consejos tedrieos sera mejor propor- cionar algunos ejemplos practicos, En los cuadros 7 a 14 hay unos ejemplos de ficha. Para no tener que inventar temas y:métodos, he repescado las fichas de mi tesis doctoral, que vers6 sobré-EL problema estético en Santo Tomds de Aquino. Yo no he dicho que mi método de fichas fuera el mejor; estas fichas os ofrecen el ejemplo de un. método que incluia diversos tipos de ficha, Podréis ver también que yo mismo no fui tan preciso como os aconsejo ahora. Faltan muchas indicaciones y otras son excesivamente elipticas. Son cosas que he aprendido mas tarde. Pero no preten- do que cometais los mismos errores que yo. No he alterado el es- tilo ni la ingenuidad. Considérense los ejemiplos en lo que valen como tales. Anadiré que he escogido fichas breves y que no doy ejemplos de otras, referentes a obras que posteriormente han sido fundamentales para mi trabajo. Estas legaron a ocupar hasta diez fichas cada una. Veémoslas de una en una: Ficha Croce: se trataba de una breve recensién, importante a causa de su autor; como ya habia encontrado el libro, me limi- té a dar una opinién muy significativa. Véanse los corchetes fi- nales dos afios después hice lo que alli digo. Ficha Biondolillo: ficha polémica con toda la irritacién del ne6fito que ve su tema despreciado. Convenia hacerla asi, para poner quizé una nota polémica en el trabajo. Ficha Glunz: un libro grueso brevemente consultado con ayuda de un amigo aleman para enterarme bien de qué trataba. No era de importaneia inmediata para mi trabajo pero merecia la pena citarlo en nota. Ficha Maritain: un autor de quien ya conocia el fundamen- tal Art et Scolastique pero de quien me fiaba poco. Al final tomé nota de no dar por buenas sus citas sin un control continuo. Ficha Chenu: un breve ensayo de un estudioso serio sobre un'tema muy importante para mi trabajo. Le saqué todo el jugo posible. Obsérvese que era el tipico caso de referencia a fuentes de segunda mano. Apunté dénde podia verificarlas de primera mano. Ms que.una ficha de lectura era un complemento biblio- grafico. Ficha Curtius: libro importante del que solo necesitaba un pardigrafo. Tenia prisa y el resto apenas lo hojeé. Después de la tesis lo he leido por otros motivos. Ficha Mare: un articulo interesante del que saqué jugo. Ficha Segond: ficha de liquidacién. Me bastaba con saber que ese trabajo no me servia. Arriba a'la derecha veréis siglas. Cuando he puesto letras mintisculas entre paréntesis, significa que eran puntos de color. No es cosa de explicar a qué se referian siglas y colores, lo im- _portante es que estaban alli. | seyoy sey X ofeqen ap uerd 13. Al souo}eroue A seu2|s “ZA [ | IV, El plan de trabajo y las fichas M2. Fichas y anotaciones = | CUADRO 7. FICHA DE LECTURA Pecenaién do wolcon Sella, Haxetica gucicale in Stas. (v. Efcha) waeritica, 1991, p. 72 2ofoe mdien 1 gusto. nel maatoewoe, capfeute 1h de Seavg Statia del auras del oensiera eaterica, Nesina, PrinSipate, 1324, pg: 29 Tatalcgfa tistoriogessica). Gaal heat Sa sas a ae CUADRO 9, FICHA DE LECTURA sig. stianas esta anciadie en sans pera los tines de 1 ‘evoapresa or La ‘atune 2 ia acennie’) Es sey £ ofeqen ap uerd 13 Al seysy 143 ssuoperoue A seysiy “Zt = IV. El plan de trabajo y las fichas ic §M2. Fichas y anotaciones CUADRO 10. FICHA DE LECTURA . FICHA DE LECTURA sim im | wacteasn 2 145) seuopeioue Aseupis “ZAI | seyay sey A ofeqesy ap uerd 13 AL | | teas | IV. El plan de trabajo y las 12, Fichas y anotaciones | + CUADRO 12. FICHA DE LECTURA ~~~ CUADRO 13. FICHA DE LECTURA curtius, Erase Robert ‘roe w postice (es lerto ea cuanto a le escaldaticn, BI Mare, A ‘reTom Gen Prange te) res qe le da vida Tha sigutends esta’ tfnea de de 21 Afatogia come composigign de, ia mtiptictaad en ta unidad curtiue 2 rontes a eat, pero aabe Lo ub ae hace, A retutar on respetg) eto y potencia aqui coed cerquieina de Le que ort egcdndato para el pensaniente, | seysy sey £ ofeqen ap ued 13 AL 147| = an ~~. } jo y las fichas i aj IV. El plan de trabaj z v2. Fichas y anotaciones CUADRO 14. FICHA DE LECTURA Seetndtique Jo la Lundre ot de 1’ombres ‘exus Thoniste, 4 1929, p. 743 RES SERPEE Eee ie etn Tia nt y ia sonra, ot bien entondidas en sentido FYéico si Ta doctesna eomisea Be ningin incerés pera at Vv La redacci6én V.1. “2A, | Ve La redaccién 156] V2. Como se habla | EI pianista Wittgenstein era hermano del filésofo Ludwig, Como estaba mutilado de la mano derecha, Ravel escribié para é1 el concierto para la mano izquierda. Osino: EI pianista Wittgenstein era hermano del fildsofo autor del celebre Tractatus. El pianista Wittgenstein perdié la mano de- recha. Por eso, Ravel le escribié un concierto para la mano iz- quierda. No escribais: Bl escritor irlandés renuncié a la familia, a la patria y ala iglesia y se mantuvo fiel a su propésito. No por esto puede decirse que fuera un escritor comprometido aunque alguno haya hablado refiriéndose a él de tendencias fabianas y «socialistas». Cuando estalla la segunda guerra mundial tiende a ignorar deliberada- mente el drama que convulsiona a Europa y s6lo estaba preocu- pado por la publicacién de su ultima obra, Si acaso, escribid: Joyce renuncié a la familia, a la patria y_a la iglesia. ¥ se mantuvo fiel a su propésito. Desde luego, no puede decirse aiie Joyce fuera un eseritor «comprometido» incluso si alguno ha que- tido ver un Joyce fabiano y «socialistay, Cu da guerra mundial, Joyce tiende a drama que convulsiona a Europa. Joyce sélo estaba preocupado por la publicacidn del Finneyans Wake. Por favor, no escribis, aunque parezca més «literario»: Cuando Stockhausen habla de «grupos> no se refiere a la serie de Schoenberg, ni siquiera ala de Webern. El misico ale main, planteada la exigencia de no repetir ninguna de las doce notas antes de que la serie haya acabado, no aceptarfa. Es la nocién misma de «cluster», que es menos exigente estructural mente que la de serie. Por otra parte, ni siquiera Webern se- guia los rigidos principios del autor del Superviviente de Var- sovia. Ahora bien, el autor de Mantra va mas lejos. En cuanto al Primero, es preciso distinguir entre las diferentes fases de su obra, Lo dice también Berio: no se puede considerar a este autor ‘como un serialista dogmstico. Estaréis de acuerdo en que llegados a cierto punto ya no se sabe de quién se habla. Y definir a un autor por medio de una de sus obras no es légicamente correeto. Es cierto que los eriticos, por no decir Manzoni (y por temor a repetir demasiadas veces el nombre, cosa, al parecer, desaconsejada por los manuales del bien eseribir) dicen «el autor de Los novios». Pero el autor de Los novios no es el personaje biografico Manzoni en su totalidad: tan- toes asi que en cierto contexto podremos decir que existe una di- ferencia sensible entre cl autor de Los novios y el autor de Adel- chi, incluso si biografica y anagraficamente hablando se trata siempre del mismo personaje. Por lo cual yo eseribiria de nuevo el fragmento antes citado de esta manera: Cuando Stockhausen habla de «grupos» no se refiere a la se- rie de Schoenberg, ni siquicra a la de Webern. Stockhausen, plan- teada la exigencia de no repctir ninguna de las doce notas antes de que la serie’haya acabado, no aceptaria. Es la nocién misma de ecluster», estructuralmente menos exigente que la de serie. Por otra parte, ni siquiera Webern seguia los rigidos principios de Schoenberg. Ahora bien, Stockhausen va mas lejos. En cuanto a Webern, es preciso distinguir entre las diferentes, fases de su obra. Incluso Berio'afirma que no se puede considerar a Webern como un serialista dogmatico. No sedis ¢. e. cummings. Cumings era un pocta americano que firmaba con las iniciales minusculas. Naturalmente usaba las comas y los puntos con mucha parsimonia y espaciaba los versos; en Suna, hacia todas las cosas que un poeta de vanguar- dia puede hacer y hace la mar de bien. Pero vosotros no sois poe- tas de vanguardia. Ni siquiera si vuestra tesis versa sobre la poesia de vanguardia, Si hacéis una tesis sobre Caravaggio, cos ponéis a pintar? Y si hacéis una tesis sobre el estilo de los futu- ristas, no la escribis como un futurista, Es una recomendacién importante porque actualmente muchos tienden a hacer tesis «de ruptura- en las cuales no se respetan las reglas del razona- miento critico, El lenguaje de la tesis es un metalenguaje, es de~ cir, un lenguaje que habla de otros lenguajes. Un psiquiatra que describe a los enfermos mentales no se expresa como un enfermo mental. No digo que no sea correcto expresarse como Jos Hama- aE ugnsepal eT A eiqey 25-0099 “Zn = V. La redaccion | [isa] | V2. Cémo se habla dos enfermos mentales. Podéis estar convencidos ~y racionalmen- te~ de que son los tinicos que se expresan como es debido. Pero Megados a este punto tengis dos alternativas: 0 no hacéis una te- sis y manifestais vuestro deseo de ruptura renunciando al docto- rado y yendo a tocar la guitarra, o hacéis Ia tesis y, en tal caso, te- néis que explicar a todos por qué el Ienguaje de los enfermos mentales no es un lenguaje «de locos», y para hacerlo usdis un metalenguaje critico comprensible para todo el mundo. El séu- do-poeta que hace una tesis en verso es un pobre diablo (y, proba blemente, un mal poeta). De Dante a Eliot y de Eliot a Sanguineti los poetas de vanguardia, cuando quieren hablar de su poesia, escriben en prosa y con claridad. Y cuando Marx queria hablar de los obreros no escribia como un obrero de su época, sino como un filésofo. Luego, cuando escribié con Engels el Manifiesto de 1848, utilizé un estilo periodistico, ligero, muy eficaz y pravocati- vo. Pero no es el estilo del Capital, que se dirige a los economis- tas y a los politicos. No digais que la violencia poétiea os «dicta desde dentro» y no podéis someterla a las exigencias del monéto- noy vulgar metalenguaje de la critica, ,Sois poetas? No os docto- réis. Montale no esta doctorado y no por eso deja de ser un gran poeta. Gadda (doctor en ingenieria) escribia como escribia, todé dialectismos y rupturas estilisticas, pero cuando tuvo que elabo: rar un decélogo para los redactores de la radio escribié un.gustoso, agudo y claro formulario con una prosa sencilla y comprensible para todos. Y cuando Montale escribe un articulo eritico lo hace de modo que todos lo entiendan, incluso los que no comprenden Su poesia, Volved a menudo al principio, Cuando és necesario, cuando el texto exige un descanso o una rememoraci6n; de todos modos, cuanto més a menudo lo hagdis, tanto mejor. Escribid todo lo que se os pase por la cabeza pero sélo du rante la primera redaccién. Después notaréis que os habéis deja- do arrastrar por el énfasis que os ha alejado del centro de vues- tro tema. Entonces quitaréis las partes.entre paréntesis y las divagaciones y las pondréis en nota 0 en apéndice (véase). La te- sis sirve para demostrar una hipétesis que habéis elaborado al Principio, no para mostrar que lo sabéis todo. Utilizad al ponente como conejo de indias, Habéis de actuar de manera que el ponente lea los primeros capitulos (y luego, Poco a poco, todo el resto) con mucho anticipo sobre la fecha de presentacidn, Sus reacciones os podran servir. Si el director estd ‘ocupado (0 es perezoso), utilizad un amigo. Verificad si entienden Io que habéis escrito, No juguéis al genio solitario. ‘No os obstinéis en empezar por el primer capitulo. Si, por el contrario, estais mas preparados y documentados sobre el capitu- lo cuarto, empezad por éste, con Ja soltura del que ya ha puesto a punto los capitulos precedentes. Esto os daré énimos. Natural- mente, tendréis un punto de referencia: el indice como hipstesis que os guiard desde ol principio. No uséis puntos suspensivos ni exclamaciones, no expliquéis, as ironias, Se puede usar un lenguaje absolutamente referencial oun lenguaje figurado, Por lenguaje referencial entiendo un len- guaje en el que cada cosa es llamada por su nombre mas comin, reconocido por todos, que no se presta a equivocos. «El aparato de televisién» indica de manera referencial lo mismo que «La peque- fia pantalla» indica de modo figurado. Este ejemplo muestra que también en una comunicacién cuando basta con escribir «cl articulo citado precedentemente». Pero os diré que se puede escribir «el articulo citado precedentemente nos demuestra que», pues las expresiones de este género no impli- = can ninguna personalizacion del discurso cientifico. No uséis nunca el articulo delarite de un nombre propio. Una excepcién: cuando el nombre propio indica un célebre manual, una obra de consulta o un diccionario («segin el Casares, como dice el Maria Moliner»). No castellanicéis nunca los nombres de los extranjeros. Al- gunos textos dicen «Juan Pablo Sartre» o «Luis Wittgenstein», lo cual ¢s ridiculo. 20s imaginais que un periédico diga «Enrique Kissinger» o «Valeriano Giscard d’'Estaing»? ¢¥ os pareceria bien si un libro italiano eseribiera «Benedetto Pérez Galdés»? No obs- tante, en algunos libros de texto se dice «Benito Spinoza» en lu- gar de Baruch Spinoza». {Los israelitas tendrian que escribir «Baruch Pérez, Galdés»? Naturalmente (ver mas abajo), si usdis Durero en lugar de Diirer tonéis que decir Alberto en lugar de A\ brecht. Hay excepeiones consentidas, la primera de todas la que concierne a los nombres griegos y latinos como Platén, Horacio, Virgilio. Castellanizad los apellidos extranjeros tinicamente en caso * de tradicidn asentada. Bstén admitidos Lutero, Miguel Angel, e! Bosco, en un contexto normal, Makoma est siempre bien dicho salvo en una tesis de filologia arabe, Pero si castellanizais el ape- Tlido, castellanizad también el nombre: Alberto Durero y Tomas Moro. Aunque se espera que en una tesis especifica us¢is Tho- mas More, V.3, Las citas V8.1. Cudindo y ebmo se cita: diez reglas Normalmente en una tesis se citan muchos textos de otros: el texto objeto de vuestro trabajo, las fuentes primarias, la lite- ratura critica y las fuentes secundarias. . é ‘Asi pues, las citas son practieamente de dos tipos: (a) se cita un texto que después se interpreta y (b) se cita un texto en apo- yo dela interpretacién personal. : Es dificil decir si se debe citar con abundancia 0 con parque- dad. Depende del tipo de tesis. Un andlisis critico de un escritor requiere obviamente que grandes fragmentos de su obra sean re- transcritos y analizados. En otros casos, las citas pueden ser una pase] A u9192e} sep sev “eA eee V. La redaccion | 172) va. Las cltes CUADRO 15 EJEMPLO DE ANALISIS CONTINUO DE UN MISMO TEXTO texto de El artista adolescente esta plagado de esos momen- tos de éxtasis que ya en Stephen Hero se habian definido como epi fiinicos: Thasta la pl 1a parida, hoja a hoja y on ud neta. del rojo, Se aprecia rapidamente que también la visién «submarina» se convierte de inmediato en una visidn de lama, donde prevalecen to- le fulgor. Quizas el texto original restituye o«wave of light by wane of lights y «sof fa Ahora sabemos que en £ a la delfuego, to cual no relaciones entre el primer Joyce y el D’Arinunzio de I? fuoco. Véase este fragmento: ilarse del brillante mundo si ssugerencias.. (pd 168). donde resulta desconcertante la semejanza con un fragmento de I! fuoco de D’Annunzio que dice: atraida hacia al fragua la atmésfera Brillante como el entorno de una 1. L, Hancock, A Word Index to J. Joyce's Portrait of the Artist, Car- is University Press, 1976. 4e luz s onda de | | “| & 3. g s § 3 V3. Las cltas ee -E! texto original - re ~ ‘ La Hlegada del Anticristo provocé una tensién todavia mayor. Generacién tras generacién vivieron en una constante espera del demonio destructor cuyo reino seria un caos sin ley, una edad con- sagrada a la rapifia y al saqueo, a la tortura y a la masacre pero también preludio de una conclusién deseada, la Segunda Llegada ‘y el Reino de los santos. La gente estaba sicmpre alerta, atenta 'a los «signos» que, segtin la tradicién profética, anunciarian y acompanarian al tltimo «periodo de desérdenesw; y, puesto que los «signos> inélufan malos gobernantes, discordia civil, guerra, Sequia, uscasez, peste, cometas, muertes imprevistas de perso- najes eminentes y una ereciente depravacién general, no hhubo ninguna dificultad para descubrirlos. de tensidn tipica de este periodo en que la espera del Antic; al mismo tiempo la espera del reino del demonio, inspirado en el dolor y el desorden y preludio de la Hamada Segunda Llegada, la Parusia, el regreso de Cristo triunfante. Y en una época domi da‘por acontecimientos luctuosos, saqueos, rapirias,escasez y pes- te,a la gente no lé faltaban «signs» correspondientes a estos sin- tomas que los textos proféticos habfan anunciado siempre como tipicos de la llegada del Anticristo. 3. Una falsa paréfrasis Seytin Cohn. [sigue una lista de opiniones expresadas por el autor en precedentes capitulos). Por otra parte, no hay que olvi- dar que la llegada del Anticristo dio lugar a una tensién todavia mayor. Las generaciones vivian en la espera constante del demo- nio destructor, cuyo reino seria un caos sin ley, una edad consa- grada ajla rapiia y al saqueo, a Ja tortura y a la masacée pero también al preludio de la segunda Llegada o del Reino de los san- tos. La gente estaba siempre alerta, atenta a los signos que, segtin los profetas, acompafiarian y anunciarian el iiltimo «periédo de desdrdenes»: y, puesto que estos signos ineluian los malos gober- Ja guerra, la sequia, la eseasez, la peste y los cometas, asi como las muertes imprevistas de personajes i portantes (ademas de una creciente depravacién general), no hubo ninguna difieultad para descubrirlos. 1. N. Cobn, J fanatiei dell’Apocatisse, Milén, Comunita, 1965, pag. 128. 4. Una pardfrasis casi textual que evita el plagio — EI mismo Cohn, antes citado, recuerda, por otra parte, que sla llegada del Anticristo provocé una tensién todavia mayor», Las generaciones vivian en constante espera del demonio destructor «cuyo reino seria un caos sin ley, una edad consagrada ala rapifia y al saqueo, a Ia tortura y ala masacre pero también preludio de una conclusion deseada, la Segunda Llegada y el Rei- no de los santos» La gente estaba siempre alerta y atenta a los signos que, se- giin los profetas, acompafarfan y anunciarian el ltimo «periodo de desérdenes». Ahora bien, apunta Cohn, como estos signos in- dluian «malos gobernantes, discordia civil, guerra, sequia, esca- sez, peste, cometas, muertes imprevistas de personajes eminentes y una ereciente depravacién general, no hubo ninguna dificultad para deseubrirlos»." ‘También és verdad que si os habéis tomado el trabajo de hacer la parafrasis mimero 4 daba lo mismo transcribir el frag- mento entero a modo de cita. Pero para hacer esto hubiera he- cho fallx que en vuestra ficha de lectura estuviese ya el frag- mento ‘transcrito integramente o que la’ pardfrasis no fuera dudosa. Como cuando redactéis Ja tesis ya no recordaréis qué habéis hecho en las fichas, os interesa proveder desde ahora con correccidn. Tenéis que.estar seguros de que, si en la ficha no, aparecen las comillas, lo que escribisteis-era una pardfrasis y no un plagio. V.4. Las notas a pie de pagina V4.1. Para qué sirven las notas Existe la opinién bastante extendida de que no sélo las te- sis sino también los libros con muchas notas son un ejemplo de es- nobismo erudito y ademas un intento de echar una cortina de humo a los ojos de! lector. Ciertamente, no hay que descartar que muchos autores utilicen abundantes notas para conferir un tono importante a su elaboracién personal, ni que muchos otros 41. Norman Cohn, I fanatiei dell Apocatisee, Milsn, Comunita, 1965, pag. 128, (Rxiste traduccién al castellano, N. Cohn, En pos del milenio, Barcelona, Barral, 1972, que por razones obvias no utilizamos. (N, de los T)} z a ia ; & 3 s eujbed ap ard e stiou sey “WA | i, V. La redaccién i i amontonen notas de informacién no esenciales, a veces saquea- das a mansalva de entre la literatura critica examinada. Pero esto no quita para que las notas, cuando son utilizadas en su Justa medida, sean necesarias. Cudl es su justa medida no se puede decir, porque depende del tipo de tesis. Pero intentarc- mos ilustrar los casos en que las notas son necesarias y cémo se ponen. a) Las notas sirven para indicar el origen'de las citas. Si las fuentes fueran indicadas en el texto, la lectura de la prigina seria dificultosa. Naturalmente hay varios modos de anotar las referencias esenciales disminuyendo el niimero de no- tas (ver el sistema autor-fecha en V.4.3.). Pero por lo gene- ral la nota sirve magnificamente para este fin. Cuando se trata de una nota de referencia bibliografica esta bien po- nerla al pie de pagina o al final del libro o del capitulo, pues asi se puede verificar rapidamente de un vistazo aquello de que se habla, Las notas sirven para iwiadir a un tema discutido en el texto otras indicaciones bibliogrdficas de refuerzo: «sobre este tema ver también cl libro tal». Aunque en este caso resultan mas cémodas a pie de pagina. ie ©), Las notas sirven para referencias externas e internas. Tratado un. tena, se puede poner en nota-un «cfr» (que quiere decir «confréntese» y remite a otro libro 0 a otro: capitulo o parrafo de nucstro propio tratado), Las referencias internas se puc- den también poner en el texto si son esenciales; sirva de ejemplo el libro que estais leyendo, donde de vez en cuando aparece una referencia a otro paragrafo. 4) Las notas sirven para introducir una cita de refuerzo que en el texto estorbaria. Es decir que vosotros hacéis una afirmacién en el texto y después, para no perder el hilo, pasdis a la si- guiente afirmacién, pero detras de la primera remitis ala nota en que mostrais cémo una conocida autoridad confirma vues- tra afirmacién, b 1. Todas las afirmaciones importantes de hechos que no son materia de comin conocimiento... deben basarse on una evidencia de su valider. Esto Puede hacerse en el texto, en Ta nota a pie de payina o en ambos sitios» (Camp. bell y Ballou, op. cit., pag. 50). ©) Las notas sirven para ampliar las aseveraciones que habéis hecho en el texto:" en este sentido son utiles porque os permi- ten no apelmazar el texto con observaciones que, por impor- tantes que sean, son periféricas con respecto a vuestro argu- mento 0 no hacen mas que repetir un punto de vista diferente de lo que ya habéis dicho de un modo esencial, a £) Las notas sirven para corregir las afirmaciones del texto. Po- déis estar seguros de cuanto afirmdis pero ser también cons- cientes de que alguien puede no estar de acuerdo, o tenéis en cuenta que, desde otro punto de vista, se podria interponer tuna objecién a vuestra afirmacion, Constituiria una prueba no sélo de lealtad cientifica sino también de espiritu critic in sertar una nota parcialmente reductora.* g) Las notas pueden servir para ofrecer la fraduccién de una cita que era esencial dar on lengua extranjers o Ia version original de control de una cia que por exigencias de flui- dez del razonamicnto resultaba mas cémodo dar en tra- hy Paeea rien para pagar las deudas. Citar tin libro del que se ha extraido una frase es pagar una deuda, Citar un autor de quien se ha empleado una idea o una informacién es pagar una deuda, No obstante, a veces hay que pagar también deu- das menos docunientales y suele ser norma de correceién cien- tifca advertr, por ejemplo en una nota, de que una serie de ‘ideas originales que estamos exponiendo no‘habrian surgido sin el estimulo recibido por la leetura de tal obra 0 por las con- versaciones privadas con tal estudioso. iscutir o ampliay puntos 1. Las notas de contenido pueden usarse para diseutir o ampliar p dul texto Por ejemplo, Campbell y Ballou (op. et, pa. 50) recuerdan que es ‘til trasladar a nota discasiones teenieas, comentarios incidentales,corolarios informaciones afiadidas. aoe Tras explcar la utiidad de las notas, preisemas que, como recuerdan Campbell y Ballou (op. cit, pag 80), el uso de as notas confines de elaboracién reulerecerta discret Hay que tener euidad deo pasar en as 2 in formacionesrmportantosy suaeativas as ideas dretamente relevantes las infarmaciones esenciales deben aparecer en cl texto, Por obra parte, eon diven I joda nota a pie de pagina debe ju raeticamer ae esas notas que pa relicamente su existoncia». Nada hay més irritante que ¢ sap Feoonencajadas solamente para figura y quem dicen nada importante tas al discurso, ugpaepas eT A [ seta av to et A = V. La redaccién 2 z 4 5 § £ $ ~~. Mientras que las notas a, 6 y ¢ son mas ttiles a pio de pagi- na, las notas del tipo d, h pueden ir también al final del capitulo oal final de la tesis, especialmente si son muy largas. Con todo, diremos que una nota nunca tiene que ser demasiado larga; de lo contrario no se trata de una nota sino de un apéndice, y como tal se incluye y enumera al final del trabajo. Y recordad una vez mas que si estais examinando una fuen- te homogénea, la obra de un s6lo autor, las paginas de un diario, una coleccién de manuscritos, cartas 0 documentos, etc, podéis evitar las notas simplemente poniendo al principio del trabajo abreviaturas correspondientes a vuestras fuentes e incluyendo entre paréntesis en el texto una sigla con el niimero de pagina 0 documento por cada cita o referencia. Mirad el paragrafo I11.2.3, sobre las citas de los clésicos y ateneos a estos usos. En una te- sis sobre los autores medievales publicados en la patrologia latina de Migne evitaréis cientos de notas poniendo en el tex- to paréntesis de este tipo (PL, 30, 231). Actuaréis del mismo modo para remitir a los.cuadros, las tablas y las figuras del texto 0 del apéndice. . V4.2. El sistema cita-nota Ahora cansideraremos el uso de las notas como instrumento de referencia bibliogratica: si en el texto se habla de algin autor 0 se cita alguno de sus pasajes, la nota correspondiente propor- ciona la referencia bibliogréfiea adecuada, Este sistema es muy cémodo porque, si la nota va a pie de pagina, el lector sabe rapi- damente a qué obra nos referimos. Sin embargo, el procedimiento impone una duplicacién: por- que las mismas obras citadas en nota tendran que aparecer tam- bién en la bibliografia final (salvo en los raros casos en que la nota cita a un autor que no tiene nada que ver con la bibliografia espe- cifica de la tesis, como si en una tesis de astronomia se me ocu- rriera citar «el Amor que mueve el sol y las demas estrellas»;! con la nota bastaria). En realidad, no vale decir que las obras citadas ya aparecen en nota y que no es necesaria una bibliografia final; de hecho, la bibliografia final sirve para tener a mano el material consultado 1. Dante, Par: XXXII, 145, y para extraer informaciones globales de la bibliografia sobro el” tema y seria descortés hacia el lector obligarle a buscar los tex- tos en las notas, p4gina por pagina. ‘Ademés la bibliografia final procura, frente a la nota, infor- maciones més completas. Por ejemplo, al citar a un autor extran- ero, se puede dar en nota el titulo en el idioma original mientras ‘que en la bibliografia se cita también la existencia de una traduc- cin. Es més, en la nota se acostumbra a citar al autor por nombre -y apéllido, mientras que en la bibliografia se encontraré en orden alfabético por cl apellido y cl nombre. Ademés, si de un articulo existe una primera edicién en una revista y ego una reedicién, mucho mejor localizable, en un volumen colectivo, la nota citaré Gnicamente la segunda edieién, con la pagina del volumen colecti- vo, mientras que en la bibliografia se registrara ante todo la pri- mera edicidn. Una nota pucde abreviar ciertos datos, eliminar el subtitulo, no decir el niimero de paginas del volumen, mientras que la bibliografia tiene que aportar todas estas informaciones. En el cuadro 16 ponemos el ejemplo de una pagina de tesis con varias notas a pie de pagina y en el cuadro 17, damos las mismas referencias bibliogréificas tal y coio aparecerian en la bibliografia final, de modo que se pucdan apreciar las diferencias. ‘Advertimos desde ahora que el texto propuesto como ejem- plo lia sido coneebido ad hoc para tener muchas referencias de diferentes tipos y, por lo tanto, no pondriamos la mano en el fue- go por su aceptabilidad o claridad conceptual. ‘Advertimos-también que por razones de simplifieaci6n.se ha limitado la bibliografia a. los datos esenciales descuidando. las exigencias de perfeccién eatalogadas en 11.2.3. J. bibliografia que llamamos esténdar en el euadro 1 po- dria asumir formas variables: los autores podrian ir en maytis- éulas, los libros firmados como AAVV podrian aparecer bajo el nombre del encargado de la edicién, ete. ‘Veremos que las notas son menos estrictas que la bibliogra- fia, no se ocupan de citar la primera edicién y sélo se preocupan de individualizar el texto de que se habla reservando a la biblio- graffa las informaciones completas; dan las paginas sélo en casos indispensables, no dicen de cudntas paginas est compuesto el yolumen del que hablan ni si esta traducido. Todo esto esta en la bibliograffa final. {Cusles son los defectos de este sistema? Véamos el caso de la nota 5, Se dice en ella que el articulo de Lakoff esta en el uo!o2epay eT A 179) uBpd op aud e seiou sey “bn )\\¢———y- —volumen de AAVV, Semantics, cit. {Dénde ha sido citado? En la nota 4, por suerte. ZY si hubiera sido citado diez paginas antes? {Se repite, por comodidad la cita? ¢Se deja que el lector lo averi- gue en la bibliografia? En todo caso, es mucho mas cémodb el sis- CUADRO 16 tema autor-fecha del que hablaremos seguidamente. EJEMPLO DE UNA PAGINA CON EL SISTEMA CITA-NOTA 7 U9 1921 \V. Laredaccién Chomsky, ' admitiendo el principio de la seméntica interpreta- tiva de Katz y Fodor, en virtud del cual el significado del enunciado es la suma de los significados de sus elementos constituyentes, no re- nuncia oon todo a reivindicar en cualquier caso la primacia de la es~ tic profunda como determinante del significado.’ Naturalmente, partiondo de esta primera posicién Chomsky ha leg na posicién mas articulada, por otra parte ya preanun- ciada en sus primeras obras, por medio de discusiones de que da cuenta en el ensayo «Decp Structure, Surface Structure and Seman- tic Interpretation»,‘ situando la interpretacidn semaintica a mitad de camino entre estructura profunda y estructura superficial. Otros au- ; 1 tores, por ejemplo Lakoff, intentan construiruna semantica genera- c tiva en que la-forma logico-sernantica genera-la misma estructura sintactica* aa 180} .2 panordmnica satisfactoria de esta tondencia, véase Nicolas ‘ction « la grammaire générative, Paris, Plon, 1967, ‘2 Jerrold J. Katz y Jerry A. Fodor, «The Structure of a Semantic Theory, Language 39, 1963. 3. Noam Chomsky, Aspects of a Theory of Syntax, Cambridge, M.-T., p. 162 4. En el volumen Semantics, al euidado de D. D. Steinberg y L.A. Ja- kobovits, Cambridge \dge University Press, 1971. 5, «On Generative Semantics» en AAVV, Semantics, ct. 6. En la misma linea, véase: James McCawley, «Where do noun phrases come from’, on AAVV, Semanties cit. 1 Vs. Las notas a pie de pagina pulGed ap aid e seiou Se1 “6A [ L V,. La redaccién [ [183] Wa, Las notas a pie de pagina [ CUADRO 17 EJEMPLO DE BIBLIOGRAFIA ESTANDAR_ CORRESPONDIENTE AAVY, Semantics: An Interdisciplinary Reader in Philosophy, Lin- guisties and Peychology, al euidado de Steinberg, D.D. y Jako- bovis, Ay Cambridge, Cambridge University Press, 1971, Choma, Noam, Aspats of Theory of Syntas, Cambridge, ML ress, 1965, pp. XX-252 (tr italiana en Saga linguistiet 2, Tu- rin, Boringhieri, 1970), Siac ~ «De quelques constantes de la théorie lin e lela théorie linguistiques, Diogéne 61, 1965 (tr. italiana en AAVV, I problemi attuali della linguistica, Milin, Bompiani, 1968). ea ~ «Deep Structure, Surface Structure and Semantic | 7 ind Semantic Interpetrations, en AVY, Studies in Oriental and General Linguistics, al cuida do de sakabson, Roman, Tokio, TEC Corporation for Language and Educational Research, 1970, pp. 52-91; ahora en AAVV, Se- mantis (x), pp. 183-216. caeaainea Katz Jerrold Jy Fodor Jerry A., «The Structure of a Ser orryA, i Semantie Theory», eee a a — en AAVV, The Structure of Language al cuidada de Katz, J.J. y Fodor, J. A., Englewood Cliffs, Prentice Hall, 1964, pp. 479-518. Crecente Lakoff, George, «On Generative Semantics emanti 3, Genre, Oe , en AAVV, Semantics McCawley, James, «Where do noun pht sre do noun phrases come from?», en AA’ Semantics (), pp. 217-231, sun Ruwet, Nicolas, Introduction a la grammaire, we, ot Nicola, Int Br générative, Paris, Plon, V4.3. El sistema autor-fecha En muchas disciplinas (y cada vez més, en los tltimos tiem- pos) se usu un sistema que permite la supresidn de todas las no- tas de referencia bibliogréfica conservando sélo las de discusién y las de envio. Este sistema presupone que la bibliografia final sea cons- truida poniendo en evidencia el apellido del autor y 1a fecha de publicacién de la primera edicién del libro o articulo. La biblio- grafia toma por tanto una de las formas siguientes, a escoger: Corigiano, Giorgio 1969 Marketing-Strategie ¢ tecniche, Mikin, Etas Kompas S.p.A. (2. ed., 1973, Bias Kompas Libri), pp. 304. ConicttaNo, Giorgio : 1969 Marketing-Stratexie e tecniche, Miln, Etas Kompas S.p.A. (Q.'ed., 1973, Etas Kompass Libri), pp. 304, Coriglians, Giorgio, 1969, Marketing-Strategie ¢ tecniche, Milsni, Etas Kompass S.p.A. (2° ed., 1973, Etas Kompass Libri), pp. 304. Cuddles son'las ventajas de esta hibliografia? Os permite, ‘cuando tenéis que hablar de este libro en’el texto, actuar evitan- do llamiada, nota y citas al pie. E En las investigaciones acerea de los productos exi las dimensiones de la muestra han de ir en funcién de gencins especificas de la prueba» (Corigliano, 1969:73). Pero el ismo Corigliano habia advertide que la definicién de! érea cons- tituye una definicién comodin (1969:71), 2Qué hace el lector? Consulta la bibliografia final y com- prende que la indicacién: «(Corigliano, 1969:73)» significa «pa- gina 73 del libro Marketing, etc., ete Este sistema permite aclarar enormemente el texto y elimi- nar un ochenta por ciento de las notas. Ademas en el momento de Ja redaccién final os obliga a copiar los datos de un libro (o de mu- chos libros, cuando la bibliografia es muy amplia) una sola vez. Por eso es un sistema particularmente recomendable cuan- do hay que citar muchos libros una y otra vez, y muy a menudo los mismos libros, evitando asi pequenas notas fastidiosisimas a ugro2epad 87.0 ‘a 183] ‘puBed ap ard e se0U se1 “tA | ion V. La redacci (183) at os : WA <=-base de ibidem, de op. cit, y asf suecsivamente. Desde luego, es un sistema indispensable cuando se hace una reseiia concisa de Ja bibliografia sobre el tema. En efecto, hay frases como esta: el problema ha sido ampliamente tratado por Stumpf (1945: 88- 100), Ribague (1956), Azzimonti (1957), Forlimpopoli (1967), Co- lacicchi (1968), Poggibonsi (1972) y Gzbiniewsky (1975); en cam. bio, es totalmente ignorado por Barbapedana (1975), Fugazza (1967) e Ingrassia (1970), Si para cada_una de estas citas hubierais tenido que poner una nota con las indicaciones de la obra, habrfais atiborrado la pagina de una manera inverosimil y ademas el lector perderia de vista la seeuencia temporal y el interés por el problema en cuestién Pero este sistema sdlo funciona bajo ciertas condiciones: a) que se trate de uria bibliografia muy homogénea y especializada, de la cual estén ya al corriente los probables lectores de vuestro trabajo. Sila resefia que acabamos dé mencionar ge refiere, pon- gamos por ejemplo, al comportamiento sexual de los batracios (tema mas que especializado), se supone que cl lector sabe al + primier vistazo que «Ingrassia 1970> corresponde al volumen El control de natalidad de los batracios (0 al menos intuye que se trata de.uno de los estudios de Ingrassia del ultimo periodo y, or lo tanto, diferente de los ya conocidos estudios de Ingrassia de los afios cincuenta). Si,en cambio, haeéis una tesis, pongamos Por caso, sobre la cultura italiana de la priniera mitad del sigle en la cual citdis novelistas, poetas, politicos, fil6sofos y econo. mistas, el sistema ya no funciona porque no hay nadie que esté Acostumbrado a reconocer un libro por la fecha, y si lo sabe ha- cer en un campo espeeifico, no lo sabe hacer en todos; b) que se trate de una bibliografia moderna, o al menos de los til- timos dos siglos. En un estudio de filosofia griega no se aco tumbra a citar un libro de Aristételes segiin el afio de publi- cacién (por razones bastante comprensibles); ©) que se trate de una bibliografia cientifico-erudita: no se acostumbra decir «Moravia, 1929» para indicar Los indifo- rentes. Si vuestro trabajo satisface todas estas condiciones y Tesponde a estos limites, entonces el sistema autor-fecha es aconsejable. reformulada segtin el nuevo sistema: y veréis, como primera constatacién, que ésta resulta més corta, con una sola nota en lu. gar de seis, La bibliografia correspondiente (cuadro 19) es un poco mas larga, pero también més clara. La sucesién de las obras de un mismo autor salta a la vista (habréis notado que cuando dos obras del mismo autor aparecen en el mismo aio se acos- tumbra a especificar la fecha afadiendo letras), los envios inter- nos a Ja thisma bibliografia son mas rapidos, Notaréis que en esta bibliogeafia han sido abolidos los AAVV y los libros colectivos aparecen bajo el nombre del encar- gado de la edicién (en efecto, «AAVV, 1971» no significaria nada puesto que se puede referir a demasiados libros) ‘Advertiréis también que, ademas de registrar los articulos que aparecen en un volumen colectivo, a veces se ha puesto tam bién en Ia bibliografia —bajo el nombre del responsable de la edi- cién— el volumen coleetivo de que han’sido extraidos; otras ve- ces, en cambio, el volumen colectivo se cita inicamente en el lugar correspondiente al articulo, La razén es simple. Un volu- men coléctivo como el de Steinberg & Jakobovits, 1971, se cita separadamente porque contienc muchos articulos (Chomsky, 1971; Lakoff, 1971; McCawley, 1971) que ‘hacen referencia al tema. Un volumen como The structure of language preparado por Katz y Fodor se cita, al contrario, en el espacio reservado al articulo “The structure of a Semantic’ Theory» de los mismos av- tores, porque no hay otros textos en la bibliografia que hagan re- ferencia a este tema. s, por tiltimo, que este sistema permite ver répida- mente cuando ha sido publicado un textopor primera vez, aun- que estemos acostumbrados a conogerlo a través de sucesivas re- ediciones. Por eso el sistema autor: fecha es util en los tratados homogéneos sobre una disciplina especifiea, dado que en estas materias a menudo ¢s importante saber quién ha propuesto por primera vez una teoria determinada o ha realizado por vez pri- mera una investigacin empirica dada. Existe una ltima razén por la que, cuando se puede, es aconsejable el sistema autor-fecha, Suponed que habéis acabado y mecanografiado una tesis con muchisimas notas a pie de pagi- na de modo que, aun numerindolas por capitulos, Negais a la nota 125, De improviso os acordais de que se os ha olvidado citar a un autor importante que no podéis ignorar; y tendriais que ugr2epaie1 A § i : i =| La redacci v. 186] VA. Las notas a ple de pagiia ~+~ citarlo precisamente en un comienzo de capitulo. Habria que in. sertar una nueva nota y cambiar todos los ntimeros hasta el 125. Con el sistema autor-focha no tendréis este problema: in- sertad en el texto un puro y simple paréntesis con nombre y fecha, y luego afiadis la referencia a la bibliografia general (como mucho, rehaciendo una sola pagina). Pero no es neecsario Hegar a la tesis ya mecanografiada: también durante la puesta a punto supone un enojoso problema de renumeracién tener que afiadir notas, mientras que con el sis- tema autor-fecha no tenéis esos fastidios Si todo esto se destina a tesis bibliogréficamente muy ho- mogéneas, la bibliografia final puede valerse también de milti- ples abreviaturas en lo que concierne a revistas, manuales, ac- tas. He aqui dos ejemplos de dos bibliografias, una de ciencias naturales y otra de medicina: Mesnil, F. 1896. Etudes de morphologie externe chez les An- nélides. Bull, Sci. France Bolg. 29: 110-287. Adicr, P. 1958. Studies on the m of the Permanent Te- eth, Acta Genet: ot Statist. Med., 8:78: 94. ‘No me preguntéis qué quiere decir. Se parte del principio de que quien lee este tipo de publicaciones ya lo sabe. CUADRO 18 LA MISMA PAGINA DEL CUADRO 16 REFORMULADA SEGUN EL SISTEMA AUTOR-FECHA Chomsky (1965a: 162), admitiendo el principio de la seméntica interpretativa de Katz y Fodor (Katz & Fodor, 1963), en virtud del cual el significado del enunciado es la suma de los icados de sus elementos constituyentes, no renuneia con todo 2 reivindicar en ‘cualquier caso la primacia de la estructura sintéctica profunda como determinante del significado.” Naturalmente, partiendo de esta primera posicién Chomsky ha Hegado a una posicién mais articulada, por otra parte ya preanun- ciada en, sus primeras obras (Chomsky, 1965a: 163), por medio de discusiones de que da cuenta en Chomsky, 1970, situando la inter- pretacién semAntica a mitad de cam re estructura profunda y estructura superficial. Otros autores (por ejémplo Lakoff, 1971) in- tentan cénstruir una semantica generatiya en que la forma liico-se- méntida genera la misma estructura sintactiea (cfr. también McCaiv- ley, 1971) 1. Para una panordmica satisfactoria de esta tendencia, véase Ruwet, 1967, ug}sepal eT A pulfed ap ard e seou se1 “$A V. La redaccin i a a $ ‘el CUADRO 19 EJEMPLO DE BIBLIOGRAF{A CORRESPONDIENTE CON EL SISTEMA AUTOR-FECHA Chomsky, Noam Aspects of « Theory of Syntax, Cambridge, 1965a-M.LT. Press, pp. XX-252 (tr. al italiano en Chomsy, N,, Saggi Linguistici 2, 1965) «De quelques constantes de ‘la théoric linguistique», Diogene 51 (tx. al italiano en AAWV, 1 problemi attuali de- Ua linguistica, Milan, Bompiani, 1968), 1970 «Deep Structure, Surface Structure and Semantic Inter- | pretation», en Jakobson, Roman, ed., Studies in Oriental and General Linguistics, Tokio, TEC. Corporation for Lan- guage and Educational Research, pp. 52-91;ahora en Steinberg & Jakobovits, 1971, pp. 183-216. ‘Katz Jerrold 4. & Fodor, Jerry A. 1963 'he Strusture of'a Semantic Theory Language 39 (aho- racn Katz, J.J. & Fodor, J. A. The Structure of Language, Englewood Cliffs, Prentice Hall, 1964, pp. 479- 518). Lakoff, George 1971 «On Generative Semantics», en Steinberg & Jakobovits, 1971, pp..232-296. McCawley, James 1971 «Where do noun phrases come from?», en Steinberg & Ja- kobovits, 1971, pp. 217-281. Ruwet, Nicolas 1967 Introduction @ la grammaire générative, Paris, Plon, pp. 452, Steinberg, D. D. & Jukobovits L. A., eds. 1971 iplinary Reader in Philosophy. Linguisties and Psychology, Cambridge, Cambridge Uni versity Press, pp. XX-604. V.5. Advertencias, trampas y costumbres Son innumerables los artificios que se usan en un trabajo cientifico e innumerables las trampas en que podéis caer. Dentro de los limites de este breve pardgrafo, nos limitaremos a propor- cionar, sin orden fijo, una serie de advertencias que no agotardn el «mar de los Sargazos» que hay que atravesar en la puesta a punto de una tesis. Estas breves advertencias sélo servirén para, haceros tomar coneieneia de la cantidad de peligros que deseu- briréis por vuestra cuenta. No proporcionéis referencias y fuentes de nociones de cono- , cimiento universal. A nadie se le ocurriria escribir «Napoleén que, como dice Ludwig, murié en Santa Elena», pero a menudo sé cometen ingenuidades de este tipo. Es facil decir «los telares mecénicos que, como dice Marx, sefialaron el advenimiento de la revolucién industrial», cuando en realidad se trata de una no- cién universalmente aceptada incluso antes de Marx. No atribuydis a un autor una idea que él transcribe como idea de otro. No s6lo porque daréis la impresién de haberos ser-* vido inconscientemente de una fuente de segunda mano, sino también porque el autor ha podido retranscribir la idea sin por ello aceptarla, En un pequeno manual mio sobre el signo aporta- ba, entre las variadas ¢lasificaciones posibles, la que divide los signos en expresivos y comunicativos, ¥ en un ejercicio universi- tario encontré escrito «segtin Eco los signos se dividen en expre- sivos y comunicativos», cuando en realidad yo siempre he estado en contra de esta subdivision por ser demasiado tosca: Ia habia citado por mor de objetividad pero no la habia hecho mia. No afiaddis 0 quitéis notas sélo para hacer cuadrar la nu- meracién. Puede suceder que una vez escrita a maquina la te plemente redactada de modo legible para la mecanégrafa) tengais que eliminar una nota que resultaba errénea o afiadir una nueva a toda costa. En este caso toda la numeracién progre- siva «se corres y mas vale que haydis numerado capitulo por ca- pitulo y no desde el principio hasta el fin de la tesis (una cosa es corregir del uno al diez y otra del uno al ciento eincuenta). Para evitar el cambio de todas las Hamadas, estaréis tentados de in- sertar una nota de relleno o de quitar otra. Es humano, Pero en CRDEDRL ET A [189] saiquimsoa A sedwen ‘Se:DUaLaAPY “SA V. La redaccion (| VS. Advertencias, trampas y costumbres | tales casos es mejor afiadir signos como °, °°, +, ++ y asi sucesi- vamente. Es verdad que esto suena a provisional y puede desa- gradar a ciertos ponentes. Por eso, si podéis, reajustad la nu- meracién, Existe un método para citar las fuentes de segunda mano ob- servando las reglas de correcei6n cientifica. Siempre es mejor no citar de segunda mani, pero a veces no se puede evitar. Algunos aconsejan dos sistemas. Supongamos que Sedanelli cita de Smith una afirmacién: que «el lengnaje de las abejas es traducible en términos de gramatica transformativa». Primer caso: nos intere- sa poner el acento en el hecho de que Sedanelli asume él mismo Ja responsabilidad de esta afirmacién; en ese caso diremos en la nota, con una formula poco elegante: 1. C. Sedanelli, Il linguaggio delle api, Milan, Gastaldi, 1967, p. 45 (envia aC, Smith, Chomsky and Bees,Chattanooga, ‘Vallechiara Press, 1966, p. 56). - Segundo caso!:nos interesa traér a ld luz el hecho de que la afirmacién os de Smith y citamos a Sedanelli sélo pata acallar nuestra conciencia dado que estamos usando una fuente de se- gunda mano: en ese caso escribiremos una nota: 1. ©. Smith, Chomsky and Bees, Chattanooga, Vallechiara Press, 1966, p. 56 (citado por C. Sedanelli, Id linguaggio delle api, + “Milan, Gastaldi, 1967, p. 45). Dad siempre informaciones precisas sobre ediciones criticas, revisiones y facsimiles, Precisad si una edicion ps una edicién eri- tica y a cargo de quién esta. Precisad si hay una segunda o enési- ma edicién revisada, ampliada y corregida; de lo eontrario puede ocurrir que atribuydis a un autor opiniones que ha expresado en la edicion revisada de 1970 de una obra escrita en 1940 como si Jas hubiera expresado en 1940, cuando en realidad estos descu- brimientos todavia no habfan sido hechos. Prudencia cuando ciléis a un autor antiguo de fuentes ex- tranjeras, Culturas diferentes Ilaman de diferente manera a los mismos personajes. Los ingleses dicen Saint James, mientras que nosotros no'decimos San Jaime, sino Santiago. Los franceses Scot Erigene y nosotros Escoto Erigenos. Si encontrais en inglés Nicholas of Caes quiere decir que estais en presencia de Nicolas de Casa (asimismo sabréis reconocer personajes como Petrarque, Petrarch, Michel-Ange, Vinei, Boceace), Hierom Bosch es para no. sotros El Bosco. Albert Le Grand o Albert the Great es Alberto Magno. Un misterioso Aquinas cs Santo Tomas de Aquino. El que para ingleses y alemanes, es Anselm de (of, von) Canterbury es nuestro San Anselmo, No habléis de dos pintores a propésito de Rogier de la Pastare y de Roger van der Wayden, pues son la mis- ma persona. Naturalmente, Jove y Giove es Jipiter. Atentos también cuando transcribis nombres rusos de una fuente france- sa anticuada: seguro que no caéis en el error de escribir Staline © Lenine, pero os tentara reproducir Ouspensky, que ahora se traslitera Uspenskij. Lo mismo vale para las ciudades: Den Haag, The Hague, La Haye y L’Aja son La Haya. iCémo se saben estas cosas, que son cientos y cientos? Le- yendo sobre un mismo tema varios textos en varias lenguas. For- mando parte del club. De la misma manera que cualquier mu- chacho sabe que Satchmo es Louis Armstrong y que todos los lectores de periddicos saben que Mohamed Ben Al es Cassius Clay. Quien no sabe estas cosas pasa por un advenedizo y un pro- vinciano: tratandose de una tesis (como aquella en que el docto- rando, después de haber hojeado algunas fuentes secundarias, disertaba sobre las relaciones entre, Arouet y Voltaire), en lugar de «provinciano» se dice vignorante>. Decidid cémo componer los adjetivos de los nombres propios extranjeros. Si escribis «voltairiano- tenéis que escribir también crimbaudiano». Si escribis «volteriano», escribiréis «rimbodiano». Hay simplificaciones consentidas como «nitcheano» para evitar enietzscheano». . Atentos cuando encontréis cifras en libros ingleses. $i en un libro norteamericano pone 2,625, significa dos mil seiscientas veinticinco, mientras que 2.25 significa dos coma veinticinco. Ojo con las falsas traducciones. «Enlightened» en inglés no significa iluminado, sino ilustrado. No hagais equivalencias féci- les entre términos de lenguas diferentes. El srinascimento», en italiano, cubre un perfodo diferente del espafiol, pues no incluye autores del xvi. Términos como «mannerism» 0 «Manierismus» 5] ugi2epa eT 191 soiquingso3 A sedwiea “Se}auauOApY “SA \. La redaccion V6. El orgullo cientifico | son engafiosos, y no se refieren a lo que la historia del arte llama, en Espada e Italia, «manierismo» Agradecimientos. Bs una buena costumbre si alguien, apar- te del ponente, os ha ayudado con consejos orales, préstaimo de li- bros raros 0 ayudas de otro tipo, insertar al principio o al final de la tesis una nota de agradecimiento. Sirve también para mostrar que os habéis preocupado de consultar a gente de aqui y de alla. Es de mal gusto dar las gracias al ponente, Si os ha ayudado no ha hecho més que cumplir con su obligacién. Podéis concluir dando las gracias y'declarando vuestra deu- da para con las conversaciones mantenidas con un estudioso que vuestro ponente odia, aborrece y desprecia. Grave incidente aca- démico. ¥ la culpa cs vuestra. U os fisis de vuestro director y si él 05 dice que fulano es un imbécil no debéis ir a consultarle, o vues- tro director es una persona abierta y acepta que su disefpulo re- curra también a fuentes de las que disiente, y en ese caso no con- vertira este hecho en materia de discusién én el acto de defensa de la tesis ... 0 bien vuestro director es un viejo iracundo, enyi- dioso'y dogmatico y-no debéis tomar como director de tesis a un individno de semejante calaia. Y si, a pesar de todo, queriais hacerla con él porque aparte de sus defectos os piirecfa un buen protector, entonces sed cohe- rentemente deshonestos y no cit¢is al otro, ya que habéis elegido ser de la misma calafia que vuestro maestro. V.6. El orgullo cientifico En IV.2.4. hemos hablado de la humildad cientifica que con-- viene al método de investigacién y lectura de los textos. Ahora hablaremos del orgullo cientifico, que concierne el esfuerzo de la redaccién final. No hay nada mis irritante que las tesis (y a veces ocurre también con los libros impresos) en que el autor avanza conti- nuamente exccusationes non petitae. No estamos calificados para afrontar tal tema, de todas ma- neras querriamos avanzar Ia hipétesis de que... {Para qué no estdis calificados? Habéis dedicado meses ¥ qui 24 atios al tema escogido, habéis lefdo posiblemente todo lo que habia para leer sobre é1, habéis reflexionado y tomado apun- tes; {ahora os dais cuenta de que no estais calificados? Entonces, {qué habéis hecho durante todo este tiempo? Si no o3 sentis cal ficados no presentéis la tesis. Sila presentdis es porque os sentis preparados y, en todo caso, no tenéis derecho a excusaros. Por es0 una vez expuestas las opiniones de los demas, una vez apunta- das las dificultades, una vez puesto en claro que sobre un tema dado son posibles varias respuestas alternativas, lanzaos. Decid tranquilamente «consideramos que» 0 «se puede considerar quex. En el momento en que hablais, vosotros svis el experto. Si se des- cubre que sois un experto de pega, peor para vosotros, pero no tenéis derecho a ser indecisos. Vosotros sois el funeionario de la humanidad que habla en nombre de la eolectividad sobre ese de- terminado tema. Sed humildes y prudentes antes de pronunciar palabra, pero cuando ya la hayais pronunciado sed altaneros y orgullosos. Hacer una tesis sobre un tema X significa suponer que an> .; tes nadie habia dicho cosas tan claras’y tan’ completas sobre esé tema. Todo este libro os ha ensefiado que tenéis que andar con * cautela al escoger el tema, que tenéis que ser suficientemente prudentes para elegirlo muy, limitado, incluso faeilisimo, incluso » innoblemente sectorial. Pero sobre lo que habéis elegido, aunque fuera Variaciones sobre.la venta de diarios en el quiosco de Via Pisacane esquina Gustavo Modena del 24 al 28 de agosto de 1976, tenéis que ser la maxima autoridad viviente. “ Incluso si habéis elegido una tesis de compilacién que resu- me todo lo que ha sido dicho sobre el tema sin afiadir nada nue- vo, sois una autoridad en lo dicho por otras autoridades. Nadie tiene que conocer mejor que vosotros todo lo que se ha dicho so- bre ese tema Naturalmente, tendriais que haber trabajado a conciencia. Pero ésta es otra historia. Aqui se trata de una cuestién de esti- Jo, No os mostréis llorones, que resulta aburrido. —. < 5 a ugp2e} 793] | ‘eoynuan onn6.0 13 “9” ie VI. LA REDACCION DEFINITIVA WL.L. los criterios aréficos VI.1.1. Mérgenes ¥.,espacios Este capitulo empieza con.el titulo en MAYUSCULAS alineado a la izquierda (aunque tambien podfa ir ceh- trado en mitad de 1a pagina). £1 cap{tulo leva, un ni- mere de.orden, en ‘ests caso en niimeros romanos' (ya ve- remos ltiego. las alternativas posibles) . A continuacién, después de tres o cuatro lineas en blanco, figura alineado a la izquierda y subrava do el tituip del parégrafo, acompatiado det ordinal del'\capitulo y del mimero cardinal que le correspende! 'Viene después el titulo del subparégta- fo dos 1{nees més abajo (0 dos espacios); el titulo del subpardgrafo no se subraya para distinguirlo del titulo del pardgrafo. £1 texto empieza tres lineas més abajo del titulo y la primera palabra del pérra fo viene tras dos pulsaciones en blanco. Puede deci- dirse dejar dos espacios en blanco sélo al principio del pardgrafo 0 al principio de cada parrafo (esto PARIUYaP UOD2pad E1 “IA | sooupiB souaiu> SOT "1-1 Chiecceme! La redaccién definitiva VI. [isa] Los criterios graticos va [ #85, .en.todos los.principios), como hacemos .en.esta.mgame/ ig me-conel formato de este. libro, las paginas mecanogra~—seme. Pagina, | “Esto de dejar dos espacios al principio tras un punto y aparte es importante, pues permite comprender de ha coneluido'y que se reanuda el discurso tras una pause. Como ya se ha visto, es conveniente hacer punto ¥ aparté con frecuencia, pero no hay que hacerlo al azar. £1 punto Y aparte significa que un perfodo ligado, compuesto por varias frases, esta orgdnicamente“concluido y que ompigza otra parte del discurso. nos interrumpiéramos en un momento dado para decir: “Bntendido? 2be acuerdo? Bien, pues sigamos." Una nmediato que €1 pdrrafo anterio: Bs cémo si hablando vez que estén todos de acuerdo, se pone punto y apar- te y se sigue, exactamente como hacends ahora. Terminado el pardgrafo, entre el final del texto ¥ el titulo del nuevo, payéarato 0 subperdarato se de- jan otras tres Ifnéas (tres espacios): Esta pagina esté mecanografiada a doble espacio. Muchas tesis se mecanografian a tras espacios porque esto las hace més inteligibles, porque parecen mis vo- luminosas y:porque agi, resulta més facil, sustituir una pagina que se ha vuelto # hacer. En los casos de redaccién a triple espacio, 1a distancia entre titulo de’ capitulo, titulo de pardgrafo y otros titulos eventuales aumenta en una linea. ‘ Si la tesis es mecanogrefiada en una copisteria, el copista ya sabré qué nérgenes hay que dejar por los cuatro lados. Si tened en cuenta que las paginas serén encuaderna das de algiin modo y que también habran de ser legi- bles por el lado del lomo. cierta generosidad en el maygen derecho ja mecanografidis vosotros mis~ También es de recomendar Este capitulo sobre los criterios gréficos, como habréis observado, no_esté compuesto tipoaréficamente, sino que reproduce en sus paginas, en compatibilidad ‘ fiadas de una tesis. Por tanto este cap{tulo, mientras habla de vuestra tesis habla también de si mismo. En él se subrayan ciertos términos para mostraros cémo y cudndo se debe subrayar, cémo se ponen las notas, se subdivide capitulos y pa- én de se ponen notas para mostrar rdgrafos para mostrar el criterio de subdivis capitulos, pardgrafos y subparégrafos. VI.1.2. Subrayados y maydsculas Las‘m4quinas de escribir sdlo tienen letra redon- lo que en los libros va en en una tesis doctoral va subravado. Si la da, no cursiva. Por eso, tesis fuera el original mecanografiado de un Libro, 1 tipégrafo compondria-en_cursiva todas las palabras subrayadas. * : : » 2Qué se subraya? Depende del. tips de tesis, pero por lo general, los eriterios son los siguientes: a) palabras extranjéras, de uso’ no comin (no se subra~ yan las que ya estén castellanizadas’ o son de uso comin: bar, match, pero tampoco boom, cxack, shock; en una tesis sobre astrondutica no se Su~ brayaran palabras comunes en dicho dmbito, como splash down) b) nombres cient{ticos como felis catus, euglena viri c) términos téenicos que queréis acentuar: “para le elaboracién del papel se procede a 1a desfibracié de 1a madera.. d) frases enteras (si bien no demasiado largas) que constituyen la enunciacién de una tesis o su de- mostracién final: ‘as{ pues, queremos denostrar que ha habido profundes cambios en la definicién de la ‘enfermedad mental’*; eARIUYap UIDDepa! ET “1A (139) [ see ims vin ,| VI. La redaccién definitiva || VLA. Los eriterios graficos | —Hmtitules de Libros (no titulos de capftulos o de articulos de revista); ; £) titulos de poomas, obras de teatro, cuadros y es culturas: “Lucio Vaina-Puscea se refiere a Know- dae and Helief de Hintikka al demostrar, ensayo “La théorié des mondes possibles dans 1’é- tude des ‘textes - Baudelaire lecteur de Brueghel", que el poema Los aveugles de Raudolaire estd ins- pirado en la Pardbola de los ciegos de Brueghel"; g) tfeulos de diarios y senanarios lo ¢Gibrallar. Una reflexién histérica”, publicado en El_pais del 4 de octubre de 1981”; h) titulos de peliculas, canciones, dperas. “véase el articu- Atencién: no se para, esto hay que seguiy las reglas dadas en V.3; tampocg se subrayan fragmentos ‘de més de dos o tres lineas: subrayar demasiado es como! gritar «que viene 21 lobd» con- frecuencia: Mega el momento en que .na~ die hate caso. Un subrayado siempre debe corresponder a la entonacién especial que dariais a vuestra voz si Leyerais el texto; debe-también atracé la atencién del destinatario si estuviera distraido En auchos' Libros, los subrayados) ce usan las yersalitas, gue con unas voreales 0 mayisculan de fuelpo menor al ueAde en prin cipio de frase 0 en los nombigs propios. La méquina de escribir no tiene versalitas, pero podéis tomar la de cisién de emplear (con gran prudencial las muytsculas para palabras sueltas de especial importancia técnica. En tal caso escribiréis en MAYUSCULA las palabras clave de yuestro trabajo, mientras que subrayaréis las frases en vez de la cursiva (esto es, © palabras extranjeras o los titules. Veamos un ejemplo: Hjelmslev llama FUNCION SfGNICA a la co- frelacién planteada entre las dos LIGA- ZONES pertenecientes a los dos planos, por otra parte independientes, de la Ex- PRESTON y el CONTRNIDO. Esta definicién Quede claro que cada vez que introduzcdis un tér- mino técnico en versalitas (y esto vale también si empledis el método del subrayado), dicho término ha tes © después. No hagdis uso de las versalitas cién enfética (“lo que hemos descubierto nos parece DECISIVO con vistas a nuestro trabajo"). En lineas no hay que enfatizar nunca de ningtin modo, generales, no se deben emplear exclamationes ni puntos suspensi- vos (como no sea para seflalar la interrupcién de ‘un texto citado). Las exclamaciones, sivos y: las versalitas ‘empleadas para términos no, téenicos son propios de escritores aficionados y.s61é aparecen en los libros impresos por cuenta propia. los puntos suspen- Vi.1.3,, Parégrafos Un parégrafo puede tener subpardgrafos, comé su~ cede en éste capitulo. Si el titulo del pardgrafo iba subrayado, e1 titulo Gel subperégrafo se distinguira por no estarlo y con esto -serd suficiente, aurfaue qa distancia entre titulo y texto sea 1a misma. for otra parte, cono se ve, para distinguir el pardgrago del Subpardgrafo Interviene’ 1a nuneracién. El lector com- prende perfectanente que el ninero romano indica el capitulo, la primera cifra en nimeros arébigos ol pa- régrafo y la segunda el subparégrato. uw iurafas ~ Repetinos equi cl titulo del subpardgrafo para mostrar otro sistema: el titulo for- ma parte del cuerpo del pardgrafo y va subrayado. Este sistena viene my bien, pero nos impide erplear el me Ren A EL NT AaEALE RETO aay eanIUYap Ug!D2epA! ET “IA El [ ‘soruei6 sousys2 S07 “1A VI. La redaccién definitiva | 1.1. Los eriterlos graticos mismo artificio para una ulterior subdivisién de los subpardgratos, cosa que puede resultar stil (como ve~ renos en este misno capitulo) - Podria emplearse un sistema de nuneracién sin ti- tulos. Veamos un ejemplo de cémo pod{a haber sido in- troducido ol subpardgrafo que estdis leyendo: IV.1... El toxto empezarfa inmediatamente después de las cifras y la linea estaria separada del pardgra~ fo precedente por dos lineas en blanco. De todos modos la presencia de ‘tstulos no sélo ayuda al lector, sino que adends plantea al autor una exigencia de coheren- cia, pues le obliga a definir con un titulo (y por tanto a justificarlo enfocando una cuestién esencial) el pardgrafo cn cuestién. El titulo demuestra que el pardgrato tenia una razén de ser en cuanto tal. con titulds 0 sin ellos, las cifras que sefialan capitutos y parégratos. pueden ser, de diferente natu- raleza. Renitimos’al parécrafo 1V.4.,-*Bl indice, donde encontraréis algunos modelos de numeracién. ¥ romititios’ al indice porque 1a oryanizacién del {ndice debe reflejar con“exactitud 1a organizacién del texto y viceversa. IV.1.4, Comillas y otros sighos “Las conlitias dobles (también Llamadas comillak inglesas) se usan en los siguientes casos: a) frase o breve perfodo de otro autor citado en el cuerpo del pardgrafo, como hacemos ahora al recor- dar que, seqin Campbell y Ballou, rectas que no tienen més de tres lineas mecanogra~ “las citas di- fiadas van encerradas entre comillas dobles y aparecen en el texto"; TARSAL y SV. Ballou, syle = these es se) ded. Boston, Houghton Mittin, 1974, p- 40 ‘enn Baners omy b) citas de palabras sueltas de otro autor, cono ha cemos ahora al recordar que, seqtin Campbell y Ba~ llou, estas dobles comillas se Llaman “quotation marks’ (si bien al tratarse de palabras extranje~ ras también podemos escribir tquotation marks") Bs obvio que si aceptamos la terminologia de nues- bros autores y hacemos nuestro este término técni- co, ‘ya no escribiremos "quotation marks", sino quotation marks 0, en un tratado sobre las précti- cas tipogréficas anglosajonas, QUOTATION MARKS (pués’ aqui se trata de un término técnico que cons~ tituye una de las categorias de nuestro tratado); ¢) términos de uso comin o de otros autores a los que quéramos atribuir la connotacién de “llamado”. Ast pues; escribiremos que. lo qué la estética idealis- ta lamaba “poesia no tenia‘la ihisma extensién que, Alcanza el término técnido POES{A en el caté- logo ‘de una editorial como opuesto a NARRATIVA y a ENSAYO. Del mismo modo, diremos ‘que 1a-FUNCION SIGNICA de'Wjelmelev poiie-en crisisla nocién co- min de «signo». No es aconsejable usar las comi- las ‘para enfatizar un témino, .como hacen algu nos, pues en tal caso“se returré. al “subrayada o 4 las comillas ‘simples’; d) citas de’ fragmentos de obras teatrales. Se puede decir que Hamiet ceclanas +182 © no ser? He ahi el problema". Pero para transcribir un fragmento teatral yo aconsejaria esoribir: ‘Hamlet - gSer o no ser? He ah{ el problema siempre que la literatura critica espectfica que os sirve de punto de referencia no emplee tradi- cionalmente otro sistema. 4Qué hacer cuando se tiene que citar un texto ajeno entre comillas que incluye otro texto entreco- millado? Se hace uso de las comillas simples; por a. PAMIUYaP UOD2epal ET 203] soon 1B soueayn 507 “110 | VI. La redaccion cern | 4 i ejemplo, para dacix que segin smith “la céiebre frase “er o ao ser! ha sido el caballo de batalla de todos los intérpretes de Shakespeare". Sleieagiedl aioe ave ceeoualaicelauelvoLtcaa he segin la conocida afirmacién de Smith, «todos los que iieeae actecee eats ceeacaett siento eee lgveuiasteee Goineiden’*, incurren en un erzor injustificable.» ero si consuledis V3.1. (cegla 8) veréis que po- niendo la cita de Smith en cuerpo menor y sangrado, se evita un entrecomillado y basta con usar las comi- fies eapieees tas lasndes: Petey ead aa eee anon he tei ential ger tantiog seo eanaal oat eisted tanh eiaea oul esaaecactog seal eetesraiiae he visto en la necesidad de utilizario, pues ceniendo se ae ne aa aanian pleut aateaean eee Gora las cpmnotackones de cane decia tals, hebla:de Gistinguis el empleo de.un témmino cono significance (poniéndolo /entre barras/) y el empleo de un término como #significadow. Asi-pues, decia que la palabra eerie! aigaifice aaninal carnivore cusdripedo eve gli ee deters tanta avadleeas' caer tay (tae comne Geant caus espe cima fst attatinaaiesas we nse ysieaT sara geriea fay tenes eapecttices que requieren otros signos ge eeeetlelae idcien' atenstices olieaeacsl solos ropeas, si no se dispone de maquina de escribir eléc- trica con tipos de letra intercambiables (en que bas- ta con cambiar la bola con un alfabeto dado}, no hay més remedio que escribir a mano, lo cual es bastante fatigoso. De todos modos, en los casos en que hay que Seen hae escribir una férmula (o una palabra griega‘o rusa), adends de escribirla a mano existe otra posibilidad: en el caso de los alfabetos griego o cirilico 1a pa~ labra puede trasliterarse siguiendo criterios inter- nacionales (véase cuadro 20), mientras que en el caso de la formula légico-matemética con frecuencia exis- ten grafismos alternativos que la m4quina puede pro- porcionar. Naturalmente, tenéis que preguntar al po- nente si se.pueden efectuar estas sustituciones 0 consultar lo que hay escrito sobre el tema, pero para dar un ejemplo expondré una serie de expresiones 16- gicas (a la izquierda) que pueden ser trenscritas sin gran problema como se indica a la derecha: p29 se convierte en pg pag = : B-@ pya Siaceate pya | op ist Lp op . MP eC : -P (Wx : (ax) (ax . (ex) ee tas cinco primeras sustituciones serfan acepta- bles incluso ef un impreso; las tres Gltimas son aceptables en el .dmbito de una tesis mecanografiada, incluyendo quizd una nota inicial que justifique y explicite vuestra decisién. problemas andlogos pueden surgir en una tesis de Linguistica, donde un fonema puede ser representado tanto asi {b] como asi /b/ Bn otros tipos de fornalizacién los sistemas de paréntesis pueden reducirse a secuencias de parénte- sis, de modo que la expresién {t(>@ A (a>rI1 > (p>z)} puede convertizse en (ip 9@ - (aor) > eae) ) ¥ eanjuyap UgIn2epal 7 [205 024916 souaitD S07 “LIA, Del mismo modo, €1 que haga una tesis de Lingafs- =| swdgarpero Ecole -y-no-Ecole, Ala-recherche wu. ¥-no A+—=-—>+pmeg g ica transformacional sabe que las disyunciones rami- a recherche..., gues en francés las maydsculas no se < 2 ficadas pueden etiquetarse a base de paréntesis. Pero acentian aunque se trate de un impreso. 5 fe quien emprende este género de empresas ya suele.sa- 3 berlo, Respotanos sienpre, tanto si se trate de aimiscun a 5 © las como de maytisculas, el uso de tres signos parti- a g VI.1,5. Signos diacriticos y trasliteraciones + culares del alfabeto aleman: a, 6, a. ¥ escribinos $ 3 ienpre u, no ue (Fuherer, no Fuehrer). a 7 Qrasliterar significa trascribir un texto adop- Respetames en cualguier libro, trétese de mavis- a 4 tando un sistema alfabético diferente del original. culaa_o do minisculas, e1 empleo de los signos particu- 5 Ss La trasliteracién no tiene por objetivo dar una in- lares del alfabeto espafiol: las Vocales con acento = terpretacién fonética de un texto, sino reproducir el agudo y la tilde de la a. original letra por letra de modo que cualquiera pueda Respetamos ‘en cualquier libro, trétese.de mayiscu- S reconstrair el texto en su grafia original disponien- aso dé minisculas, el empleo de. los signos particu- : do de los dos alfabetos Jares dél alfabeto portugués, que son seis: las cinco Se recurre a-la trasliteracién en la mayoria de vocales*con tilde y la ¢- . i los nombres histéricos y geagraficog y en las palabras, +n duanto a las denés lenguas, hay que decidix; en ij 08) que no tienen correspondencia en’ 1a propia lengua. + cada caso, ¥ como siempre Ja solucién seré diferente (7) Los signos diacricicos son signos afiadidos a as seqin cit4is una palabra aislada o se trate de una a letras normaies del alfabeto con'la finalidad de dar- tesis sobre tal lengua en particular. En los casos) les un valor fonéti¢o particular. As{ pues, son ‘sig aislados, se’puede recurrir a las cofivenciones adopta~ : 4 nog diacriticos -nuestros vulgarfsimes acentos (por des bor los:periédicos 0 los libros no éientificos. fi ejemplo el acento “’* de,dnimo, que -hace esdrijula a tia letra dines A se conviette; as{, en aa, la ¥ che~ i la palabra), la cedilla francesa de “¢*, la diéresis ca en ¥, la 2 polaca en Ly asf sucesivamente. alomana de “0*, y también signos de otros alfabetos: © “gn el cuadro 20 damos las reglas de transcripeién *é* del ruso, 1a *o" barrada danesa, 1a *x* barrada, diackitica de los alfabetos griego (que puede ser tras- polaca, etc. é Titetado en tesis de filosofia) y cirilico (que sirve 8 Si la tesis no es de literatura polaca se puede © para'el rudo y demas lenguas eslavas, siempre, natural- s LS eliminar la barra sobre la ele, escribiendo “Lodz” en = menté, en tesis que no sean de filologia eslava) : 2 vez de "xodz", como hacen los periddicos. Pero en las a 8 g Jenguas romances suele haber més exigencia. Veanos g r algunos casos. : a ee: Respetamos el uso de todos los signos particula- 3 s res del alfabeto francés. En las méquinas de escribir Z 5 normales dichos signos figuran en.@l caso de las mi: é : 8 pail Gaculas. E: , esctibiremes Ca oy Le —— g s g 5 & CUADRO 20 g 3 a § COMO TRASLITERAR ALFABETOS NO LATINOS ALFABETO GRIEGO ANTIGUO 2 g $ 3 a 2 8 5 3 3 ALFABETO RUSO avoscuns sacscctas MUISLTERACION = 3 5 A 7 2 B B b i r Y heed) MA ‘Teast Min. ‘rosl. ‘i 3 a E « ‘ Aa a P Z x 2 BG b r H a, es Ba y * ° . & 505 te s t 1 : 4 5 aa a. i K « 3 Ee e t A oY 7 Be é ch 7 ‘i > i K« a. e z & a 3a z é oO ° get Ha i 3 1 7 Pp Wa i Pe | P ® r Ke k y z ce . r T 7 t 8 Na 1 , ‘ = a s 2 Mo = e : I . t . 3 Hw 2 ja u x x om 3 00 ° ja s + “ ps : & : a a 2 i : q me Atener en cuenta: yy = ngh 2 i 5 fete 2 AL : ¥E = nes ieig ery a VI. La redaccién definitiva 210 Los eriterios graficos va VI:1.6. Puntuscién, acentos, abreviaturas. 9 ~~ Hasta los grandes editores difieren en el uso que hacen de los signos de puntuacién y en el modo de po- ner conas, notas y acentos. Una tesis requiere menos precisién que un téxto mecanografiado preparado para la imprenta. Bn cualquier caso, no estd de més tener informacién sobre dichos criterios para poder aplicar+ los. Danos a modo de gufa las instrucciones proporciow nadas por el editor italiano de este Libro advirtien- do de que ciertos editores sustentan criterios dife- rentes. Pero lo que importa no es tanto el criterio como 1a constancia en su aplicacién ‘Puntes y comas. Los puntos y comas, cuando siguen a citas entrecomilladas, van siempre dentro de las comillas, puss iss comillas enciexran un discurso completo, Asi pues, diremos que Smith, refiriéndose a ja teoria de Wolfram, se pregunta si hemos de aceptar Su opinién-de que “El ser es idéntico al no ser desde cualquier punto de vista que se considere.~ Cond se ve, el punto final estf dentro de las comillas, pues también 1a cita de Wolfram acababa en-este punto, Por 1 contrario, diremos que Smith no.esté de acuerdo con Wolfram cuando este afirma que "el ser es idénti co al no ser". ¥ pondremos el punto después de 1a cite porque esta sélo constituye un fragmento del pe- riodo citado. Lo mismo se hace en lo referente a las comas: diremos que Smith, tras haber citado 1a opi- nién de Wolfram, para quien “el ser es idéntico al no ser", 1a confuta diestéamente. Pero no harenos lo mismo al citar, por ejemplo, un fragmento cono este: °Ni siguiera pienso,* dice, "que tal cosa sea posi- ble." Recordemos también que cuando se abre un parén— tesis no hace falta cerrar antes con comas. As{ pues. no escribirenos “Le gustaban las palabras abigarra- das, los sonidos olorosos, (idea simbolista), las palpitaciones aterciopeladas” sino “le gustaban las palabras abigarradas, los sonidos oloroses (idea sim- bolista), las palpitaciones aterciopaldas". blamadas. Las llamadas van tras el signo de pun- tuacién. Asi pues, se escribiré Los comentarios m4s satisfactorios sobre el tena, t después de los de vulpius,' son los de Krahehenbuel.* eae Este tiltimo no satisface todas las exigencias que Papper denomina de “Limpieza",’ pero es definido por Grumpz! como *modelo de completitud’. Acentog. Las reglas generales de acentuacién or- togrdfica son como siguen: se acentian en la silaba konica %@ * 1.- tas palabras agudas, terminadas en vocal, no 3 2.- Las palabras llanas no terminadas en vocal, p oat 3.- Las palabras, esdrijulas y sobresdrijulas Recuérdese que la E mayiscula inicial de una pa- labra francesa nunca lleva tilde (asi, pues,” Ecole, Btudiant, Edition, y no écolé, Btudiant, fdition) . : 1. for exiuenciga de procisién hacen corsesponder Lanada y Ge ooen,tpotSos etre de Siebres'Ineinasion, = Phe inagioarse : 5: Auter inavineris i Rise immgioerte ‘| eagiuyep U9P2epAJ ET “I au so2ypiB SouaUD SOT “LIA, | 4 | s CUADRO 21 sl. sin Tugar de edicién a 2 sa. sin nombre s = ABREVIATURAS MAS COMUNES: sig. siguiente; plural sigs. 0 8s. (ejemplo: pag. 34, 8s.) c = DE USO EN NOTA 0 EN EL TEXTO see. seecién 3 sic. asi (asi escrito por el autor a quien estoy 3 & Anon. puede emplearse como cautela o como subrayado 3 3 art irénico ante un despiste garrafal) z g N.delA. Nota del autor gs 3 cap. Nota del editor = g Nota del traduetor S s confero, confrontese, comparese tomo 3 colamna; plural cols.; tambien coleecién traduccién; también trad. (puede ir seguido del 2 $ nombre de la lengua o del traduetor, o de ambos) 2 v. ver, vease . Jural vy, (si se citan muchos versos es 1 véase, sustituyéndolo por oft. vs. neo V3. negro, : blanco/negro : vi, (en textos ingles vol volumen, valurmen 22 mientras que vols, se refiere al n a3 volimenes de que consta esta obra) NB. Ei esta lista figuran las abreviaturas més comunes. Hay, temas espeeificos (paleografia, filologia clésica y moderns, loccit. loco citato, lugar citado + ldgica, matematicas, etc.) que MS © Ms, manuserito; plural MSS o Mss : » abreviaturas propins; se aprenden leyendo la literatura: n nota (por ejemplo: véase o eff, n. 3) eritica sobre el tema. NB Nota bene, nétese bien : = NS Nueva serie nim, niimero | \ ops cit. obra ya citada del mismo autor > pagina; tambien pag.; plural, pags. o pp. 8 Pp. ej. por ejemplo s £ parr. pérrafo; también § = q passim por todas partes (cuando no se refiere a una 5 pagina precisa, por tratarse de un concepto que el 7 i autor trata a lo largo de toda obra) g g ryv recto y vuelto (paginas impares y pares) 3 a seud. seudénimo; también pseudénimo; cuando 1a & atribucién a un autor es discutible, se pone seudo ; = 3 sa sin ao (también sf. i, sine data, a 3 $ ‘euando no figuran el afio ni el lugar de edicién) . g ae) a ue VI. La redaccién definitiva VLA. Los erterios graficos | vi... Algunos consejos desordenados Natural ~ mente, podéis escribir el amor y el Odio si estdis examinando dos nociones filoséficas precisas en un mutor antiguo, pero hoy @{a un autor modemo que ha ble del Cultivo de la Familia sdlo usa las maysisculas con tono irénico. Si en una disertacién de antropolo- gia cultural queréis disociar vuestra responsabilidad de algtin concepto que atribuis a otros, escribid «el culto de la familia». Podéis escribir el Renacimiento y el Terciario, pero no veo por qué no escribir el renacimiento y el terciario. Escribiréis el Banco comercial y no el Banco Co- mercial, el. Mercado comin y no el Mercado Comin. He aqui algunos ejemplos de mayiisculas que suelen adiitirse y de otras que suelén evitarse: © +; 77. América del Norte, la.parte riorte de América, “el mar Negro, el pico de Teide, el Banco de 1a mediana -empre- sa, el Banco de Madrid, le Capilla Sixtina, el cio Real, el Hospital general, la Estacién central, le Magna carta, “la iglesia de Santa Catalina, el monas- terio de San ‘Benito y.la regla de-san Benito, Nosotros solemos decir Bala- Mon- sieur Teste, Madame Verdurin. plaza Espronceda y calle Aragén, pero en otras len-. * guas se dice Place Vendéme y Square Gay-lussac. Se han de poner con maydscula los sustantivos como se hace en esta lengua Jostpolitix. Kulturgeschichts) . Se pondrd con mimiscula todo lo que puede ir asi alemanes, sin comproneter la comprensién del texto: los italia~ el doctor, el coro- la segunda guerra da los congoleses, e1 obispo, nel, el aragonés, el granadino, mundial, la paz de Viena, el premio Goncourt, el pre- el norte y el nos, sidente del gobierno; el santo padre, sur. RS Para usos ms precisos, de la disciplina que estudidis y adoptad como modelo los textos publicados on los dltimos diez afios. Todas las comilias que se abran han.de_ser cerra- y sin embargo ateneos 4°la'bibliografia das. Parece una reconondacién estipida es uno de los descuidos més comunes en un trabajo me- canografiado mina. No _pongdis demasiadas cifras con nimeros Naturalmente, estdis haciendo una tesis de matematicas o de esta distica ni si citéis datos y porcentajes precisos. decid que aquel ejército era de cincuenta mil hombres (y no La cita empieza y no se sabe dénde ter~ rébigos esta advertencia no vele si Pero Siguiendo el hilo de.un discurso comin, 50.000) y que aquella obra tenia tres (y no 3) ano der gue estéis haciendo und cita bibliogréfica exacté, del tipo "3 vol,". Decid que las pérdidas. han aumentado”en un diez por.ciento, que fulano murié a los sésenta afios y que la ciudad estaba a treinta ki~ tomos, Yometros. : Por e¥ contrario, para las fechas usad las ci- fras, qué'es mejor Eiguren completas, ‘esto os, 17 mayo’ 1973:y iio 17/5/73, si bien para abreviar podéi8 decir 1a guerra del 36-39. Naturalmente, cuando, ten“ g4is que fechar toda una serie de documentos, paginas de|diarios, etc., haced uso de la férmula abreviada. | Diréis que tal acontecimiento sucedis a las once y duarto) pero también gue en el curso de] experinen. to a las 11,15 el agua habia subido 25 cm. Diréis: la matricula niimero 18534, 1 piso del niimero 13 de 1a calle Andia, 1a pégina 144 de tal libro. Usaréis los mimeros romanos cuando sea ocasién el siglo XIII, Pfo XIT, la vi flota. extir’, No escribiréis pues las némeros romanos son siempre ordi- nales. — PARIUYap UO!D2ePAd ET “IA fis] seoypu6 souan> $07 “LIA, g om = ae = 3 5 s 8 z Ss s VLA, Los etterios graficos Sed coherentes con Jas siglas. Podéis escribir tanto U.S.A. como USA, pero si empezdis con USA con- tinued con PCE, RAF, SOS, FBI. 1 citar en fu i nobres de periédicas. Si se quiere decir que tal idea, cita u observacién esté én el libro Llamado La divina comedia, hay las siguientes soluciones: a) Como se dice en La divina comedia.. b) Come se dice en la Bivins comedia. Si el tono es de-tipo periodistico, es preferible la forma (b). La (a) es correcta, aunque algo pesada. Podéis usar 1a (b) cuando habléis de un libro amplia~ mente citado y 1a (a) cuando ¢l ‘titulo aparece por primera vez y es importante saber si Ileva o no arti- culo, De todos, modes, ung vez escogida una forma, se- gyidla homogénéamente. Si se trata de periééicos-hay que estar atento al articulo para ver si forma parte o'no de su nombre. Se dice El Pais, pero el Diario 1, Se dice Eliecd, que es un periddico, pero hay que Gistinguirlo de el Eco, que es un semanario. imitiles. Subrayad las palabras extranjeras no aceptadas en castellano como splash-down o Einfihlung, pero no’ su- } \ bres de marcas o de monumentos célebres: “los Spit fis re volaban alrededor del Golden Gate". Por lo general: los términos filoséficos empleades en su diccién ex- tranjera se subrayan y no se pluralizan, y menos se @eclinan: *1a Erlebnis de que habla Husserl*, ‘el universo de las diversas Gestalt’, Pero esto no queda muy bien si luego, usando términos latinos, se decli- nan: "asi pues, puede decirse que nos ocuparemos de todos’ los subiecta y no del nico subiectum sobre el cual versa la experiencia preceptiva”. Es preferible brayéis bar, confort, shock. No se subrayen los nom> a ee evitar estas dificiles situaciones y hacer uso de los términos correspondientes en castellano (por le gene- ral se emplean’ los términos extranjeros para hacer gala de cultura) o redactar la frase de otro modo Alternadcon prudencia los aumerales y los cardi- Por costuin bre los mimeros romanos indican ia subdivisién mayor. una indicacién como XIIT.3 f quiere decir volumen treceavo parte tercera, canto décimotercero verso 3, tercer afio numero tres. Tam bién podéis escribir. 13.3. y por lo general os ew tenderdn pero quedaria extrafio escribir 3.XTIT. Es* cribid -Hamlet I}I, ii, 28 y se entenderé que hablais del verso veintiocho de la segunda escena del-tercer . acto, © Hamlet TI, 2, 28 ty también Hamlet : III.2.28), pero no Hamlet 3, 11, XXVIII. Los cuaéros, figuras ¥, mapas pueden expresarse tanto asi: fig.-1, cuadro 4 como as{:"fig. 1, cuadro IV, pero.en el’ fn~ ice de figuras © cuadros haced @1 favor de seguir el mismo criterio. y si usdis los niimeros romanos para las figuras, emplead los arébigos para los cuadros y ast se sabré 4 primera viste a qué os referis. L No sélo para corregir los errores mecanogrdficos (en especial las palabras extranjeras y los’ nombres propios), sino también para comprobar que les niimeros de las notas correspondan, asf como 1as p4ginas de los Libros ci- tados. Ha aqu{ algunas cosas que hay que verificar por encima de todo: Péginas: estén correlativamente numeradas? eAUYap U9ID2ePAd ET “IA so2ygiB sous SOTA, initiva VI. La redaccién di [218] VL2. La bibliagrafia final Referencias internas: ¢corresponden, al, capitule o la pagina exactos? Citas: estén todas entrecomilladas al principio y al final? Bs coherénte ol uso de las elipsis, los corchetes, las lineas sangradas? ¢Tiéne cada cita su nota? Notas: gCorresponde el ntimero de 1a llamada al de la nota? ¢Estén las notas visiblemente separadas. del texto? ¢Bstén las notas numeradas consecutivanerite o hay saltos? Biblioaratia: zEstaén los'nombres en orden alfabéti- co? cHlabéis confundide el nonbre de alguien con su ape- Lido? zFiguran.todos los. datos precisos para ident tfi- car ef libro?zHabréis usade en algunos casos un sistema ms Pico que en otros” (por ejemplo, néimero de paginas o nombre de la serie)? 286 distinguen los libros de 10s artfculos de revista y.de los: capitulos de obras mayo- ~ res? :Teimina cada referencia con um punto? 1.2 abia t 1 capitulo sobre 1a bibtiograf{a tendria que ser muy largo, muy preciso y muy comprometedor,|pero ya nos hemos entretenido con este tema por lo ihenos en dos ccasiones. En 111.2.3. hemos dicho cémo'se regis- tran los datos referentes a una obra y en V.4.2. y V.4,3. hemos dicho cémo se cita una obra en nota y cémo se establecen las relaciones entre la cita en nota (o en el texte) y la bibliografia final. si re- visdis estos tres pardgrafos hallaréis todo 1o nece- sario para hacer una buena bibliografia final Sea como sea, una tesis debe tener una bibliogra- {fa final, por muy pormencrizadas que sean las refe- Raa nsrencias en nota. No se puede obligar al lector a bus car pagina por pégina la informacién que le’ interesa. BA ciertas tesis la bibliografia es un afiadido itil pero no decisivo: en otras (consistentes, por ejemplo, ‘en investigaciones literarias sobre un sec~ Lor dado © sobre iddas las obras publicadas o inédi- tas de un autor dado) 1a bibliografifa puede consti- tuir la parte mis interesante. Y eso siti hablar de las tesis exclusivamente bibliogréficas del tipo Los 0, en que ob- es 1 fascigmo 4 viamente la bibliografia final no es un apoyo, sino un punto de Llegada. No nos queda ya sino afladir algunas snetrucciones sobre cémo puede estructurarse una biblivgrafia. Pon gamos. como ejemplo una tesis sobre Bertrand Russell La bibliografia se subdividird en Qhras de Rertrand Mussell y Obraa sobre Bertrand Russel) (evidestemente, también puede haber una’seccién més general de Obras sabre la_hiatoria de 1a Filosofia del sigle.xx). Las obras de Bertrand Russell se pondr4n por orden érono- , Léaico, mientras que las obras sobre Bertrand Russell irén por orden alfabético. A no ser que cl tema de la en Inglaterra, en cuyo caso también la bibliografia sobre Russell podré disponerse cronolégicamente. Si la tesis fuera sobre Los catélicos y 1a Sequn- da_Repiblica, la bibliografia podria dividirse come sigue: documentos y actas parlamentarias, art{culos de periédicos y révistas de la prensa catélica, articu~ los y revistas de la prensa fascista, articulos y re- vistas de otras tendencias politicas, obras sobre los acontecimientos (y quizd una seccién de obras genera- les sobre la historia espafiola del periodo). Como véis el problema varfa segin el tipo de te- sis: la cosa es organizar una Dibliograf{a que permi- ta distinguir fuentes primarias y fuentes secunda~ | eaRtUyap UgID2epad ET “IA 219) reuy eyesBonqia ey “710 La redaccién definitiva vi Viz. La bipliogratia final rias, estudios rigurosos y material menos fidedigno, ele : kn definitiva, y como se ha dicho en los capitu- los precedentes, los fines de una bibliografia .son: (a) hacer reconocible 1a obra en cuestién; “(b) faci- litar su localizacién y (c)|denotar familiaridad con Jos usos dei la disciplina de que se trate Demostrar familiaridad con la disciplina signifi- ca dos cosas: dar la impresién de conocer toda la bi- jobre el tema y seguir los usos bibliogré~ bliografia ficos de la disciplina en cuestién. En lo que al segundo punte se refiere, puede suceder que las nor- mas y usos comunes sugeridos por este libro-no sean los mejores,'y por eso hay que tomar:como modelo la literatura ‘céitica sobre el tema. En-cuanto al primer punto, surge la legitima pregunta desi ‘en una bi bliogratia hay que poner 610; 1ae obras, consultadas'o todas aquellas de que se tiene noticia. ~ La respuesta més obvia es que la -bibliografia de una tesis debe contener golanente. la lista de obras consyltadas y que cualquier otra solucién seria des~ honesta.. Pero. también en este caso deponde del tipo de tesis. Puede tratarse de una investigacién endere- zada a sacar a la luz todos los textos escritos sobre un tema dado sin que sea humanamiente posible acudir a todas las referencias. wastarfa ehtonces con que el doctorando advirtiera claramente gue no ha consultado todas las obras de la bibliografia, sefialando quicd con un asterisco las que ha visto: Pero este criterio sélo vale para un tema sobre el cual no hay todavia una bibliografia completa prece- dente, por lo que el trabajo del aspirante ha consis- tido en reunir referencias dispersas. Pero si ya exis: te una bibliografia completa, igual da remitir a ella y registrar sélo las obras efectivamente consultadas Muchas veces se sdbe.qué esperar de una biblio- grafia guidndose por el titulo que lleva. Puede titu larse Refi » ¥ se entiende muy bicn que se le plantearan preguntas basadas en el titulo y que aquella habré de ‘poder contestar 0 estar autorizada a no hacerlo. No se, puede titular Biblio= grafia sobre la 17 querra mundial a una magra cosecha de una treintena de titulos en un solo idioma, Poned onsultadas y confiad en’ Dios. Por pobre que sea vuestra bibliografia, intentad por lo menos ponerla en correcto orden alfabét ico Hay para ello algunas reglas: evidentemente, se om- pieza por el apellido; 1os titulos: nébiliarios como “de"'o "von" no forman parte del fiisno, mientras que si lo hacen las preposiciones con mayiiscula. Asi pues, D'Annunzio figuracd en 1g’D, mientras Ferdinand Ge Saussure salaré como Saussure, Ferdinand de. Es- cribiréis.De Amicis, Du Bellay, -La Fontaine, pero Be ethoven, Ludwig van. También pafa esto hay que ater- der a la literatura critica y’atenerse a la costunbre. Pot, ejemplo, en ¢l caso de los autores an- tiguos, (hasta -el 8. XIII) se cita el nombre y no-lo que parece ser el -apellido y que luego resulta ser e1 patronimico o la indicacién del lugar ‘de nacimiento Para concluir, una divisién esténdar para’ una tej sis genérica podria ser 1a siguiente: Fuentes 1 Repértorios bibliograticos Obras sobre el tena o autor (dividida quizé en Libros y articulos) Material edjunto (entrevistas, documentos, decla- raciones) . BARIUYap U9P22pad ET “1A 221 euy eyerBouata €7 “ZI, VI... La redaccion definitiva | 222] | VL3. Los apéndices | VI.3. Los apéndices Hay tesis en que resultan indispensables el 0 los apéndices. Una tesis de filologia que discuta un tex- to raro que habéis Hiallado y transcrito llevaré dicho texto en apéndice; y a lo mejor este apéndice consti- tuye 1a aportaéién mas original de todo el Libro. una tesis histéricd en que hay constantes referencias a lle vara en apéndice. Una tesis de derecho que discuta una ley o un corpus juridico habra de llevar estas leyes en apéndice (si no forman parte de los cédigos. un documento dado, aunque ya esté publicado, de uso comin y al alcance de cualquiera}. La publicatién‘de un material dado en apéndice os evitaré largas y aburridas citas en el texto y os permitird répidos envios. . ‘Pigurarén ‘gn apéndice cuadros, diagranas. y Gator estadisticos, @ no ser que se trate de répidos ejen- plos que puedan insertarse en el texto. En general, poned ‘en apéndice todos los datos y documentps' que iastrarian el’ texto haciendo dificil su lectura, .Pero en ocasiones serfan-‘pesadieimas las continuss referencias al apéndice, que‘obligan’al lector a dejar a cada instante la pagina que est4 le- yendo para mandarlo al final de 1a tesis} en estos casos hay que actuar a la luz'del seitido comin, ha- ciendo, si no otra cosa, todo lo posible para que el texto no sea hermético, incluyende breves ¢itas, re- sumiendo el contenido del aspecto del apéndice a que os referfas Si creéis oportuno desarrollar cierto punto teé- rico pero os d4is cuenta de que esto estorba al de- senvolvimiento de vuestro tena por ser una ramifica~ cién accesoria, podéis poner en apéndice las consideraciones sobre este tema. Suponganos que ha- céis una tesis sobre la Poética y la Retorica de a Aristételes y,su influencia en el pensamiento rena- centista, y os encontréis con que en el presente si- glo la escuela de Chicago ha replanteado de modo ac- tual estos textos. Si las observaciones de la escuela de Chicago 0s sirven para’ aclarar las relaciones de Aistételes con el pensamiento renacentista, la cita- réis en el texto, Pero puede suceder que’ resulte in- teresante tratar més extensamenté:el tema en un apén- dice, donde mostraréis a través de este ejemplo que no s6lo el Renacimiento, sino también el presente si- ‘glo ha intentado revitalizar los textos aristotéli- cos. As{, si hacéis una tesis de: filologia romnica sobre el personaje de Tristén, podéis dedicar un apéndice al uso que hizo el Decadent ismo de este mito, désde Wagner hasta Thomas Mann. EL tema no es de clara relevancia para los objetivos filolégicos de wuestra tesis, pefo a lo mejor, queréis,demostrar aug la interprétaciés wagneriana hace’ sigerencias al fi 161ogo, 0 10. contrario: que representa un modelo de mala filologia, aconsejando guizé posteriores refle~ xionés ¢ indagaciones al respects. No es que este tipo de apéndices sea reconendable,. pues més conviene al trabajo de un estudioso maduro que puede permitin- ve digxesiones eruditas y ériticas de vario tips, pero lo sugiero por razones, psicolégicas. A vetes, en el entusiasmo, de le investigacién se abren caminos com- plementarios 0 alternativos y no se registe la tenta: cién de hablar de estas intuiciones. Relegdndolas a un apéndice conseguiréis satisfacer vuestra necesidad de expresaros sin comprometer el rigor de a tesis. WL4. El indice Bn el {ndice deben figurar todos los capitulos, subcapitulos y pardgrafos del texto, con la misma_nu- meracién, las mismas.pdginas_y las mismas palabras. eaniuyap UoID2epal eT “IA 223] ony 1a “FIA VI. La redaccién definitiva Elindice vA. swemParece un .consejo-cbvio, pero antes de. entregar la tesis comprobad atentamente que estos requisitos ha~ yan sido satisfechos El indice es un servicio indispensable que, se hace tanto al lector como a uno misno. Sirve para lo- calizar répidamente un tema dado. 7 Puede ponerse al principio o al final. Los libros espafioles, italianos y franceses lo ponen al final Los "libros en inglés y muchos en alemén lo llevan al principio. Aunque Ultimamente algunos editores de paises latinos han adoptado este’ criterio. A mi parecer,’ al principio son més cémodos. Asi se encuentran hojeando unas pocas péginas, mientras que para consultarlos al final hay que hacer un tra- bajo fisico mayor. Pero si ha de estar al principio, gue_lo esté de verdad. Algunos libros anglosajones. 10 ponen después del prefacio, y con frecuencia despiés, del prefacio, 1a introduccién a 1a primera edicién y la introduccién a la segunda edicién. Una barbaridad Puestos a liacer estupideces, da lo mismo ponerlo en medio. |. -Una alternativa es poner al principio un indice propiamente dicho (enunciado de los capitylos) y al final un_sumario my razonado, como se hace en cier~ tos libros en que las subdivisiones son muy analiti- cag}'Del mismo modo, a veces se pone al principio el indice de los capitulos y al final un {ndice anal iti- co de temas, que generalmente va también acompafiado de un {indice de nombres. En una tesis no eg necesa- La organizacién del indice debe reflejar 1a del texte incluso en sentido espacial. Bs decir, que si en el texto el pardgrafo 1.2 nor del capitulo 1., este deberé ser también evidente es una subdivisidn me~ en su alinescién. Para que se entienda mejor dai el cuadro 22 dos modelos de indice. La numeracién de capitulos y pardarafos podria ser de otro modo, uti Lizando nimeros comanos, arébigos, letras del alfabe- to, ete sen eatUyap UDID2ePA1 ET IA” (225) on ‘pu a VI. La redaccién definitiva | Via. Elindice i CUADRO 22 MODELOS DE {NDICE: PRIMAR EJEMPLO EL MUNDO DE CHARLIE BROKN Introduccién 2. CHARLIE BROWN Y EL COMIC NORTRAMERTCANO . BL caso Schule ERAS DE DIARIOS Y PAGINAS DOMTNICALES 2.1, oiferencias dé ritmo narrative 212) diferencias. tendticas LOS CONTENTDOS IDROLOGICOS as visiones de la infancia isién implicite de. la familia dent:idad personal + aguién soy yo? 3.3 314 4. BVOLUCION DEL SIGNO GRAFICO conclusiones qablas estadiaticas: los {ndices de lec~ tura en Estados Unidos Apéndice 1: Los Peanuts en los dibujos animados Apéndice 2: bas imitaciones de los Peanuts Bibliograf{a: Las publicaciones en libros: Art{culos, entrevistas, deciaraciones de Schulz Estudios sobra la obra de Schulz -En Estados Unidos -en otros pa “en castell MODELOS DE ENDICE: SEGUNDO BJEMPLO EL MUNDO DE CHARLIE BROWN I. Dr YELLOW KTD A CHARLIE BROWW : II. TIRAS DE DIARTOS Y PAGINAS DOMINICALES IIT. LOS CONTENTDOS TDEOLOGTCOS IV. EVOLUCION DEL STGNO GRAPICO eARNSP UOoRpAL ey “A | aout | Vi. La redaccién definitiva Va, El indice “*-" Bl*mismo™{ndice"@él “cuadro*22 *pedrifa-haber sido numerado como sigue: A. PRIMER CAPLTULO A.I Primer parégrato A.IT Segundo parégrafo A.II.1. Primer subpardgrafo del segundo pardgrafo A.II.2. Segundo subparégrafo del segundo pardgrato etcétera También podria presentarse de este otro modo: I. PRIMER CAPETULO Z.1. Primer pardgrafo 1.2. Segundo patégrafo 1.2.1. Primer’ subpardgrafo del segundo pardgrafo etcétera Pueden ‘adoptarse ‘otros criterios siempre que periitan los misinos resultadés de claridad’y evidencia iriie- diata. Como se ha visto, nd es preciso cerrar los titu= oscon punte. Adomds, es buena norma alinoar los né- meros a la derecha y no a la izquierda; es! decir: 2 etait 10. Lo mismo en cuanto a los mimeros “romanos. :Refi- namiento? No, urbanidad. Si llevdis 1a corbata torci- da, os la enderezaré iquiera 4 un hippy le gusta llevar cagadas de pajaro en los hombros. , RARIUYaP UgII>ePa! ET “1A | [229 opus ia “yin