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ae pxohooo ‘Tal ver lo més valioso de Ia tarea que emprendimos hoya sito que, ms alla de lo expectficamente cientifico in elebors° tin de ests libro que nos compromete con Jos cole ors hemos podido consolidar und vordadera red a te teovel, reapetando nuestros enfoques tesrices y campos de jn, disfratamos de ese bien tan preciado quo ee 12 amistad. Mi més sincero agradecimiento a Rocio, Reme, Marisa, Alejandro, Fernando, Renate. Sin sus aportes 7 et teabejo jntenso que demandaron de cada uno, esta publicacién no habria sido posible, Mania Martina CASULLO Buenss Aires, sotiembre de 1995 Capi fivdo L-3 bhi cag ble Day evalucisn nulkadaved. Q BTICA Y EVALUACION PSICOLOGICA: ‘UN TEMA PARA REFLEXIONAR Renata Frank de Verthelyi* ‘Una psiedloga argentina en Estados Unidos: aprendizaje y transeulturacién Mucho se ba escrito sabre el inevitable ‘choque cultural” dees inmigrantes y el ajuste emocional y cognitive que signi- fica, Bstas dos vifetas cuentan parte de esta historia y nos jntroducen en el tema que intento desarrollar en este capt tulo. Con un doctorado en Psicologia de Ja Universidad de Buo- nos Aires bajo el brazo y 25 sitos'de profesién, comienzo ot aio de internado bajo supervisién, condicién mecesarin para ser autorizada a tomar el examen de Licencia Profesional y poder trabajar como psicéloga en el Estado de Virginia. Mi primera paciente, Juliana, es na joven extremadamente obe- a que consulta por depresién, Luego de hacer la admioion y Jevantar le historia, me acezeo a la secretaria de la dinica 3 Te digo: “Por favor, me comuniea por telefono con el doctor % médieo diotista al que concurre Juliana”. La secretaria me contesta: *{Le hizo firmar la autorizacién para que usted se cconecte con él?". Con cierta vergienza admito que no lo hice, aque en Buenos Aires simplemente Hemamos... A pesar de ster sumorgida en mis estudios para et examen y darle espe- » Departanent of Femiy and Child Development Vir Testitnte and Stata University, USA Bolyhechnie neni rr ESSE, 2 EVALUACION PSICOLOGICA 10 entre profesio- paciente es confidencial, y evalquier con! ales requiere una autorizacién escrita. Interesada en el fendmens transcultural (tan relacionada uacién personal), durante los primeros meses de mi estadia en esta ciudad universitaria eseribo una propuesta de investigecién sobre Jas expectativas y necesida- des de las eaposas de estudiantes extranjesos residentes en. Estados Unidos. Para mi gran alegria, y meg de varios moses de espera, recibo una carta del Institato de Investiga- ciomes dela Mujer en la que me comunica la adjudicacién de ‘un subside para realizar el estudio. Leyende con més deteni- mionto la carta, mas allé de Jas felicitaciones, encuentro una ‘iltima eléasula: “previe autorizacién de la IRB", Nuevanen- te, es una socretaria quien me sirve de traduetora de las gles, a la ven. que me entrega wn graeso paquete de formula ios, Me explica; "Todo subsidio requiere que e! proyecto sea aprobado por la Comisién sobre Investigaciones con Sujetos ‘Humanos”. Al hojear los formularios encuentro instrucciones precisas para deseribir con gran detalle los objetivos, la meto- dologia, los rieagos y los boneficios de 1a investigacién, y un modelo del Consentimiento Informado de Condiciones que cada svjoto incluido debe firmar previa participacién. A les manas de haber completado este requisite recibo, por luz verde para iniciar mi estudio. ‘El presente capitulo intenta pasar revista a algunos aspectos de la rolacién entre ética profesional y evaluacién psicolégica, Aunque cada pats debe ajustar sus eédigos de éti- ca prof valores y eircunstancias, entiendo ave i Asociacién de Psiedtogos en Estados Unidos pueden resultar Stiles a los profesionales en el Area de le ealud mental de cualquier pais que estén interesados en el tema. sv Bvaucation rscoLocies litica y psicotogia Reflexionar sobre temas de étice es un eémponente esen- saciéa profesional (Allen, 1986). La desarrollo de una profesién dependen do ly aceptaciéa, por parte de sus miembros, de la necesidad de mantener uoa constante sutocritica y reevaluacién de los, p éticos que lad de las normes (Gibson y Pope, 1993), Dada Ia enorme influencia que la psieplogia tiene sobre las personas, la sociedad espera que la profesién desarrolle un eédigo de étice, y que sus miembros se ajusten a él y sean responsables de su cunnplimiento Los principios étieos son normativos y las sociedades pro- fesionales de los diferentes paises los formalizan en términos Ae criterios expleitos. Entre estes principios se encuentran el “de benafieencia’, que compele a maximizar el bien; el “de ausencia & dafo", que busea evitar el mal potential; el de “autonomfa y respeto por la dignidad humana, ineluide los ‘derechos # sutogobernarss y als privacidad de'pensamiento y accién, y et principio “de justicia’, que*plantea el derecho & uuna distribucién eguitativa de benefiios y costos, Sia embar- 0, cualquier ética nomnativa resulta arbitraria y dogmética si no esta inserta y fundamentada en una datologia o visién del mundo, Esta visi6n dél mundo, est fuertemente ‘egridad y el continuo ta han tenido desde siempre dos aproximaciones a la ética: ‘ana, mas referida a la adquisicién y mantefiimiento de valo- y principios, y Ja otra, més preocupada por el ajuste normas de conducta. Sin embargo, el ideal de una es contar con miembros que puedan tomer decisio- res no silo de acuerdo con fo que es permitido sino con To que “ BYALUAGION PSICOLOGICA es preferible, Una conducta es ética porque es consistente con 0, y Ro necesariamente contiolada por ese 1 In responsabilidad indivi rues” por sobre wna ét- 3s y normas”. La pregunia frente a un de ser *{Qué hago”, para convertirse Bl Codigo de ftica de Ia Aso Norteamericana de Psicologt tun poco de historia. ba Asociacién Norteamericana de Psicologia (APA) actual- mente enenta eon alrededor de 77.000 asociados. Fundada en 11892, funcioné durante mds de cuarenta aiios encarando pro- blemas éticos a medida que aparecian y resolviéndolos de ‘thanera informal, Bn 1938, nombra su primera comisién cencargada de establecer normas étieas para sus miembros, y resuelve utilizar una metodologia enipirica y participativa, ‘sin antecedentes en otras asociaciones. Partiendo de la base ‘de quo el cédigo debsa cer represontative do las euestiones cas que los psieslogos enfrentan en su préctica Comisiéa lanza una encuosta en la que selicita ejemplos de los tipos de probiemas que sus miembros encuentran conilic- tivos. A través de esta metodologia de “incidentes criticos” logra simulténeamente dos objetivos: sensibilizar a los miem- bbros encuestados respecto de la importancia de incorporar principios éticos a la organizacin, y asegurarse de la relevan~ cia de las normas propuestas. Nuevas encuestas, el ani de los incidentes criticas enviados, las soluciones propuestas y les comentarios adjuntos sirvieron de base a la versién de Principios éticos pare psicélogos, publiceda en 1961, que inclufa las siguientes seceiones: —-Beténdares éticos y responsabs Erica vevanvact PsicoLécics 18 —-Estandares éticos en las relaciones profesionales. —Estandares éticos en fas relaciones con los clientes. —Estindares éticos en la investigacién. —Hstandares éticos en la escritura y publicacién, ~-Esténdares étieos en la ensedianza, Las revisiones que se llevaron a cabo reflejan claramsente jento de la Asociacién y los eambios en el contexto 0 de la profesién. Les primeres versiones del Codigo inclufan s6lo unos pocos eriterios y recomendaciones relativa- mente simples, En eada rovisién (siempre basada sobre adi reflejan en gran parte el impacto de las preocupaciones ¥ temas de la época. De esta manera, el e6dige logra mantener- se suficientemente cercano a Ja eseena contemporénea, lo cual le brinda una genuina acoptacién por parte de aquellos que son afectados por sus principios (Pope y Vettér, 1982) ‘Ser miembro de Ia APA obliga a aquellos que _guiarse por su Cédigo de Pica en lo referente a su vida profe- sional, y a ajustarse a Ia aplieacifn de sanciones (que van desde la simple admonicién por parte de la Comisién de Htica ‘hasta la expulsin de la instituciSn) si transgreden las reyes. La vigencia de estes reglas, a su vez, es reforzada por los Consejos Profesionales, encargados de otorgar la Cartifeacin jeencia para ejereer,y por parte delas fl 6 EVALUACION PSICOLOGICA derechos y le dignidad humanos, la nestar de fos otros, y una activa res- onsabilided socal en la comunidad. La ensejianza de la étiea profesional central de la ensefianza superior, tanto en los 5 supervisién elfnica como en los de metodologia de gacién. Finalmente, el examen de Licencia para ejercer Ia profesién, que se administra luego de completado el internado ola residencia, incluye mumerosas preguntas que evaliian la correcta aphicacion de los principios éticos en situaciones dile- miticas. Los,cursos de Etice, por lo general, abarcan el estudio de los diversos Céiigos de ltiea establecidos por las asociaciones profesionales, tales como la APA, la Asociacién Norteamerica- na de Asesoramiento y Desarrollo y la Asociacién de Terapia ‘pos del quehacer del peicélogo. En su transcurso se analizan y discuten los piincipios y las normas, utilizendo preferente- rica vevALuaciON: mente situaciones de eonflicto imites y de la responsabi 0 de Tas reglas que gobiernan la profesién (Lamb, 1991), Bsta ensefanza con frecuencia os realizada en equipo por un psieblogo y un filésofo, a fin de profundizar en Jos mareos de referencia filoséficos que sustentan los princi- pios éticos, para pennitir asf una mayor profundidad en 1a comprensién del proceso ético de la toma de docisiones (Fine y Ulrich, 1988). La obligatoriedad de los cursos suryié, en parte, en res- puosia a una'miultfplididad de estudios empfrioos ous demos- fraron tn elevado nivel de diserepancias entre los prufesiona- (1986) envian a una muestra de-294 psieoterapentas con més de 10 aitos de formacién, una serie de diez. vitietas en les que se deceriben situaciones de ca solicita que para cada una el estudios similares, el primero con alumnos avanzados y el segundo con profesionales, utilizan la misma técnica de vife- tas para explorar el grado de consistencia entre el conoci- mienla("qué deberia hacerse")y 1a accién ("qué haria usted”) con referencia a violaciones de ética profesional. Eneuentran ‘gue tanto los alumnos como los profesionales se muegtran xeacios a aplicar a un colega las normas indicadas por el Cédigo, aun on el caso de coineidir en que la eonducta no ética de ese profesional merece ser denunciada, mse a8 EVALUACION PSICOLOGICN Etica y evaluacién psicoligica La evaluacién y los tests efectan significativamente a objeto de un profundo ese: dentro y fuera de la profe: Histéricamente, en Estados Unidos la preocupacion por el sorrecto desarrolio de los instrumentos y su adecuade aplice- cin en los diferentes smbitos del quehacer del psicélogo pue- de retrotraerse a 1938, cuando se publica el primer anuerio Mental Measurement Yearbook dedicado @ sobre las caracteristieas psicométricas de los di mentos. También en 1988 se establecen las primeras reco- riiendaciones referentes al 4rea de evaluacién y ol uso de Ios fests para el futuro Cédigo de Hitiea de Ie APA, En aos mds recientes, las normas y las recormendaciones sobre Ia evalnacién psicolégica y psieoeducacional son genera- ids conjuntamente por la APA, la American Educational ‘Research Association (AERA) y el Nationel Council on Mea- sureznent in Education (NCME) los que, en 1966, publican los Standards for Bdueational and Psychological Measurement y en 1985, los Stondards for Edu Testing, ain en vigencia. Bsta tiltima versién de los Stan- dards es un exhaustivo documento de més de 100 paginas, redactado parcialmente en respuesta a les muchas erfticas recibidas sobre el uso excesivo e inadecuado de los tests, espe- dos a minorias étnicas y Hingiis- del test, el administrador del neg sujeto testeadoy algu- ros agentes subsidiarios, tales como promotores e investiga- dores. En fancién de estas maltiples perspestivas ¢ intereses, Ja obra esta dividida en cuatro grandes categorias de estan- nica Y BvALUACIGN PsicOLOGICA 19 dares que intentan cubrir en detalle todas Ins normas que aseguran o! correcto desarrollo y utilizaci6n de los tests. drove mizada al indice temético da una idea de lo 1, Bsténdares téenicas para Ja construceién y evatuacién ae los tests. constru manual téenico y gufas para el uso de los tests. I, Estandares para el uso profesional do los tests en de liconciatura y certifieacién profesional, y de eveluacién de ‘programas. IM, Esténdares para su aplicacién a poblaciones partiou- ares. ~ specifica normas provisas para Ie evaluacién de minor’ as étnicas y linglisticas, y de personas con diseapacidades fisicas y mentales. IV. Esténdares para los procesos de adiministracién. Incluye capftolos sobre administracién y tabulacién de los tests, redaccin de informes, y respecto de la proteccién de los derechos de los sujetos testoados. Para cada tema, dividen los estandares en prim: secundarios y condicionales de acuerdo con su importanca, ‘aungue seftalan que lo deseable serie lograr en ef futuro el jento de todos por igual, Asi, por ejemplo, en la cate- gorfe constraceién de tests, en el capitulo sobre validacién cespecifican 25 estandares, de los cuales 17 son primarias, 2 we 20 EVALUAGION PSICOLOGICA secundarios y 5 eon 1A, primario snploel estindar se refiere a: “La composicion de la mu validecién debe sor deserita con ef maximo deta! Deben indiearse los datos existentes sobre los factoros de Ia selecsién que pueden estar inffuyendo en Ia validen”. Sin embargo, a pesar de la detallada precisién con que la obra cubre los diferentes temas, y Ia enorme importancia que Je otorga & los aspecios psicométricos de ta eonstruecién del instrumenta, los autores alertan que, en un eampo en conti- rnuo desarrollo como es el de Ia evaluacisn, estos estindares sélo intentan brindar una guia técnica, y reguieren en cada sa30, para su aplicacin, el juicio cientifico y ético del profe- sional. Confirmando en parte que cada nueva revisidn refleja e Jincluye los logras y les preocupaciones de la 6poce, es inters- gente sefalar que, en la actuslizacién abrevieda ‘col Principles of P ‘por la APA en 199; uso de la tabulacién e interpretacién computarizadas. Ua ¥ EVALUACION PSICOLOGICA 2 ica profesional je Etica de Ia APA (versién de 1992) establece ios generales: 'Sélo proveen servic lan celificados por Segyin Anastasi (1992), un desarrollo importante do te cada de los aios 80 y 90 es el creciente revonocimiento det 1 desempeyia quien tsa ef task, ya que la mayo- ‘ade las exiicas actuales hacia los tests se redere.a sw vs0 (0 és qbe al euestionamiento de los instrwmantos en sos, De acuerdo con esta autora, los tests construidos y publicados a partir de los afios 70 presentan, por lo general, tuna base teérica més sélide, con énfesis en la validacién de pasadas. Entze ls peligros que resulfan del mal uso por par- te del psicélogo, Anastasi menciona: sostener Ja certera de ous cone agrandar sus conclt relovancia; no explictar el carécter inferencial y prebst co de les interpretacioned, sobre todo cuando se le solicitan, predieciones de conductas futuras. ‘Los tests e6lo son herramfontas, Cualguier herramienta puede convertirse en un instramento para el bien o pare et ial, depende de cémo so a uilice (p8g. G10), Olvidar esto seria caer en un “error de precisién iDusoria”, ‘ya que los instrumentos, aun los mejores, sélo son accesories: ayudan al entrevistader bien formado, pero no pueden reem- plazarlo, Otros conecidos autores en el Grea de la evaluacién con 2 VALUACION PSICOLOGICA cuerdan con Anastasi en enfatizar Ia responsebilidad ética del psiedlogo de estar‘adecuedamente formado en su espe Jidad. Weiner (1989) en un articulo significativamente titula- o"“Competencia y Etiea on la Evaluacién Psieoldgica” seal: La competencia profesional es un prerequisite para una aquellos psicélogos que practicen o ensesian in taner una informecin adecuada de qué es sts pueden ono puaden brindar, ackian de manera (pg. 829). Al referirse especificamente a la formacién de posgrado, ‘Weiner se gueja de que los psicblogos, por lo general, se sien- ten impelides @ eursar seminarios y a atender conferencias mismo para actualizarse respecta de los tesls, a pesar de que stos tienen constantes revisiones que requieren una puesta, ppara su adecuado uso. '- Matarazzn (1992), . Reguiere, por de un profesio- nal experto, un artesano, capex de identifier en cada caso la estrategiay les instrumentes is adecuados pare mi del sujeto entrevistado. En 1a Introducci (1991), vuelve a establocer esta difere e instrumento: in entre actividad La evaluacién psicolégica es una actividad dlinica que cmplea los punt; ‘6lo como una de las 0 astuto desarrolla un Incorporando la preoeupacién por una mejor formacién en el drea especifica de la evaluacién y los tests, le APA junto TIGA ¥ ENALUACION FSICOLOGICA 2a Languege: School Psychologists han editado recientemente w texto, Responsible Test Use (1998), editada por Byde y un gra- po de diez expertos en la especialidad, Bsta obra, dedicads a Anastasi “en reconocimiento de & ‘do esfuerzo en la ‘promocién del correcto uso de los tests", presenta 78 vitetas de casos que ejemplifican situaciones probleméticas para ser discutidas en clase. Los ejemplos se refieren a problemas en la eleccién, Ja administracién, la tabul interprotaciin, Ja devoluciéa y el informe de los tests. Al final de cada viieta itores realizan un exhaustive andlisis del caso. Incluyen andlisis preguntas especificas para contestar por los “uso competente” involucrados, y citas bibliogréfi- cas para profundizar en el tema. 8 gonarales de los que parten se basan en smentos para de Byde y otros (1988), euya version muy abreviada incluye: del contexto, de la historia y de una hater‘a de instramentos. 2. Adecuado uso de los tests El psicélogo debe aceptar la responsabilidad de hacer un correcto uso de los tests. Requiere entrenamiento especifico cen Jas diferentes pruebas. 3.. Gonosimiento psicométrico El psicflogo debe conocer y usar correctamente los princi pios estadistios y psicométricos, comprender Ia significacién fecentes tipos de-puntajes y del error estandar de 4, Exactitud de pantajes Ey -BVALUACION psICoLOGiCA El psiedlogo debe tener un adecuado ea ciones necesarias para arribar @ los diferentes puntajes, mediante el chequee frecuente de la coeveccié de esta tarea, 5. Apropiado uso de normas E| psicélogo debe hacer uso de las normes més adecuadas para ceda sujeto e indicar si ellas son represent 6 . Integridad de los resultados psieblogo debe aplicar corvectamente Jos pris cométricos en su interpretacién y eomprender’ sus predicciones, 7 Obligatoriedad dela devolucion sicdlogo debe proveer al sujeto y al derivante una én ajusiada a eada caso de la interpretacién de los El término “ecmpetencia” en inglés se refiere indistinta. ‘mente a eapacitacién y a incumbencia. ¥ a fin de garantizar ssta tiltima, la APA, a partir de 1954, ha intentado clasificar ‘bs diferentes tests en categorias, especificando pare cada una Jp formacién profesional requerida por parte del usuario para aplicarlo ¥ adquirirlo. Las cualificasiones necosariag se incre- mentan acorde con el potencial de dafio que puede tener Ia ‘inadecuada interpretacién de los instrumentos. Los tests de nivel A pueden ser administrados por personal responsable en el Ambito escolar ¢ incluyen la mayoria de los tests que evalian el rendimiento, Los tests de nivel B requieren un mayor conocimianto técnico y hase psicométriea; séla pueden ser aplicados por psioSlogos y counselors eon grado de maes- ‘ria, Entre éstos se hallaa las téenicas ul tacién vocacional, los tests grupales de aventarios de personalidad. Los tests in gencia y las técnieas proyectivas forman et nivel , y su a cacién est reetringida @ psicélogos elinicos eon doctorado y ios Y EVALEACION PStCOLOGICA 28 varios afios de vesidencia, Aunque en les Sianderds de 1985 efialan que aun si estas credenc la maasteia.o el doctorade por si logo tenga la formaciGn espe- liversas téenicas. Propo Jes fuaran siempre exigi solos no garantizan que e psi eifica requerida para el uso non, en cambio, insttuir wna plan informaciée sobre el nivel de entrenamienta general y espect fico, incluyondo formasién wniversitaria, eursos, super’ seminarios ytalleres workshops) de actualizacion, que él eélogo deberd lener para que Ia editorial autorice la adguisi- cigm de un test. La protecoién de los derechos de las personas testendas [La proteccién de los derechos de las personas testeadas se sustenta en dos principios interrelacionades: el de confiden- cialidad y cl de privilegio. El “principio de confidenci un principio ético y se basa en el derecho a la privacidad, que reconoce que es al sujeto @ quien le cabe deci te cuando, cudnto y de qué manera des informacin gobre sf mismo, Bl “principio de privilegio”, ces un connepto legal e implica quo el sujeto, basa- do en el derecho de privacidad puede rehusarse a develar ciorta informacién. Consecuentemente, slo el sujeto mismo tione el derecho de obviar el privilegio y permnitir Ja transini- sign de Ia informacién a otras personas o instituciones a tra~ vvés de un acta de “consentimiento informado". En este con- sentimiento, el sujeto autoriza por escrito el acceso a st material (informe, tests, eLestera) indica espectficamente los @ ION PstcoLEGICA a quienes se refiere, El cédigo establece, sin embargo, ciertas excepciones, por las evsles el psieélogo est obligado a sobrepasar el derecho a Dentro de este contexto ético-legal, « Fespansabilidades del psicdlogo es participsrle al sujeto, de ‘una manera honesta y accesible, las razones y Jas caracte- riotigas de le tarea conjunt obtenida, previa iniciacida el sujeto sea un nifo, tan caso de que @ como sus padres o tutores eben ser informades del “por qué, para qué y cémo” de la evaluacidn, antes de iniciarla. El adulto a cargo del nifio nece- ademés, firmar una autorizacién si la devolucién y/o el informe incluye a otves, Durante todo el proceso, es obligaciGn ética del psieslogo ‘evitar una excesiva invasién de la privacidad y buscar obte- “tier sdlo aquella informacién que sea pertinenie, relevante y a lo tanto, encontrar un compromiso entre le de informacién significativa para el diagndstico, et Ja toma de decisién respecto de posibles interven- individuo de mantener su privacidad (Betz, 1980). Una ver concluida la eva: én y obtenido el consentimiento, que permite la comuni- cacién de informacién a otros, sigue siende responsabilidad 1 psicdlogo considerar eon sumo cuidado eudnta informa- cign es necesaria y Wtil de transmitir én,cada caso, y evitar sobre todo situaciones de rotulamiento (Keith Spiegel y Koo- cher, 1985). También debe evitar que personas no especializa- das en evaluacién (incluidos psiquiatras, maestros y aboga- os) tengun acceso a os puntajes bratos obtenidos en los tests sin su correspondiente interpretacién, puesto que estas perso- has no cuentan con la formacién necesaria para entender su verdadera significacién, Por ejemplo, un abogado puede supo- BFICA Y evaiAtaciON PRICOLOGICA 20 ner que un Cl de 100 indica una inteligencia intacta, sin igencia superior Ctrane! jorecho ala privacidad incluye, asimis ro, normpas explicit respects de la seguridad de los mate Fiales (ontrevistas, protocols, etedtera) y requiere que sean ‘conservados bajo Nave y destraidos una vez que han perdido aciuelided. “Purgas” sistemsticamente los icheros es espe- monte importante enol caso de nies, puesto que el mater de tests se convierterépidamente en obsoleto (Koceber y i psie6loge intente uti- como materiel de ie la priva no slo especifca la necesidad de proteger biando el nombre, la edad y los elementos del contexto que jeran idontificar al sujeto), sino que ademés requiere una aulorizacién esorita para e505 usos. ‘ La evaluacién y el uso de los tests con poblaciones especiales La versién de 1992 del Cédigo de Btica de la APA muestra ‘una ereciente preocupacién por la proteccién de los derechos humanos y civiles. Sefiala la obligacién por parte de sus aiermbros de no participar en practicas que puedan resultar Injustes 0 diseriminatorias, Urge al psieélogo para que tome conciencia de sus propias rafees culturales, nevesidades, sis- temas de valores y limitaciones, y que reconozea “las diferen- les, individuales y de ro}, incluidas aguellas debi- dad, el género, la raza, la etnieidad, la orienta jenguaje y el nivel econémico” (APA, le competencia al que debe ajustarse el monte a la capaci as de otras cu tante proceso de autoeser 1994). En el érea dela evaluacién psieclégica y psicoedueacional, 1 cédigo especifica normas par 50 nds equ Yo, no diserim e Ios tests cuando éstos son a , especialmente a minorfas étnicas 46, Bl tema del sesgo cultural de los teats es com- ¥ controvertido; debe diferenciarse el sesgo inherente al test mismo del sesgo en le ele instrumentos y del grado de p: intervenciones resultantes, Et sesgo empirico y cuantificable, un error sistematice en relacién con Lun krupo especifioo, Puede deberse al contenido; asi, en un test de inteligencia, un item o una subescala pueden resultar ara los miembros de un grupo a pesar de que el nivel de hal Ro existe una razén teérica que wal puede también deberse a la lidad de presentacién de los stemes, por ajemplo, una forma de estimulo grafico o de técnice de respuesta miltiple ‘que le resulta més habitual a una cultura que a otra. Final. monte, el sesgo puede estar ligado a la relativa frecuencia con gue una cultura, a diferencia de otra, utiliza tests, lo que resulta en un diferente nivel de habilidad en su resolucién, (test wiseness}, Pero los tests no actian en el vacio, sine que tienen orige- es y consecuencias sociales. En Bstados Unidos, gran parte de Is controversia respecto del sesgo cultural de los lests sur. 6 8 partir de 1a excesiva ubicacién de nifios de familias inmi- Grantes, especialmente hispanas, on grades de recuperacién en funcién de los bajos puntajes obtenidos en los tests de into- Higencia tradicionales, usualmente administrados en inglés, Una serie de litigios judiciales exitosos por parte de los padres convirtié al tema de la necesidad de wa evaluacion {ETHCA Y EYALUACION FSICOLBGICA 29 justs, no diseriminatoria, en un mandato legal, ademés de "discapecidad”), para evitar el sesgo (que abarea todo tipo de “diseapaci ara ear le lseriminatorio on piclogo doben reslcar ung evaluacin ca, comprehensiva, justa, wélidey ma de origen, y buscar diferen decisiones respecto del futuro educational : ie ses re la 56). Dentro de los términos es! ee ee al rc ta le cabe, sin embargo, al psiedlogo evaluar cwél es z oon de abordaje en cada caso y elegir los instrumentos jos, basadlo, en sun conodi s de validez, confi lad y norms jue sea realmente til y pertinente para planificar Las ie intervenciones, 1a extula slo pusde brad servicios polos no dix criminatorios ai les pszsogs funciona coo un enfoqe de resolucidn de problemas. Tionen que catar abiertos a msl! 30 EVALUACION PstCoLOGIC evidenia, ser sensibles # le influencia de factores mance escalit yr ‘afin de generar hi jatos para eer de diversas perspectivas (Valencia y Lape, La responsabilidad del psicélogo en la evsluacin computarizada El uso de la automatizacién para ol procesamiento de Gatos de los tests no es reciente. La primera prueba que ofre co “maquinas para tabular puntajes", en 1930, es el Cucstio. nario de Intereses Vocacionales de Strong; el segundo test en **porar vn programa més sofisticado de tabulacién auto- 'da es el MMPI, a partir de 1962 (Moreland, 1992). ante, Ia gran mayoria de los tests en uso poses for. mates computatizados, y maltiples compafifas generadoras de software compiten activamente en la promocién de sus ser- ‘vicios. Pora dar una idea de la magnitud de este mercado, ‘Wetzler (1990) cita que aun antes de que su uso se hiciera tan genetalizado, en Bstados Unidos, entre 1965 y 1982, una sola ‘compaitia legé a produeir més de un millén y medio de infar- mes del MMPL Sin embargo, a pesar de su auge, la incorporacién de ta computadora en el area de Ja evaluacién sigue presentando ‘una serie de controversias, Aunque Ie mayoria de los autores coneuerda en af ulilidad de le antomatizacign para la tabulaci psicomstrico de los datos y la Beneracién de perfiles, no existe el mismo grado de consenso respecte del uso de la computadora en la administracién qutomatizads de Jas téenicas, ni en cuanto al ajuste do los informes narratives (Computer-Based Test Interpretations o cern. En 1983, Matarazzo comparé Ja evaluseién computariza ETICA Y ENALUACION FBICOLOGICA 2 a can ol uso del piloto automético en Ja aviacién: cuando la |, se requiere del aviador experto para jue gran nimero de Temas eos en relecién cn elena do valoai compo ea aca més signifieativa desde el punto de vista aes la relerida a quién asume Ja responsabilidad de straciGn, tabulacién jlo redse= forme estin antomatizadas. De acuerdo con Wetz- dos posibles escenarios aparecen come Jos mis peligrosos: nadie agsume le responsabilidad de la eveluaciéa, y ésta se deshumaniza, 0 a la inversa, personas no ct fieadas utilizan este avance tecnolégico sin tener la formaci profe~ snal correspondiente en el drea de Ja evaluacion. Otro peli- ero, planteado por Eyde y Primoff (1992), es que técnicas de dadoso valor cientifico y que s6lo cuentan con una aparente vvalides (face validity), se hegan populares a través de su ver~ sin automatizada. i Al hae ‘eco de estos peligros, la APA publica en 1986 una serie de Guidelines for computer-based tests and inter- En. especifica estandares que definen a ba jue les corresponds a quienes desarrollan lo seppamatstamatcaln yh qe les eave aleve hacen uso de sus servieios. espe dls compan us ofrecen abl eter pretacién de los tests, la APA estipula normas estrictas pare Ia adecuada construccién de programas ¢ insiste en la dad de realizar un ative ntimero de investig: sobre la valider. de las interpretaciones previas a la comercia- Vizacién del softieare. Recomienda, ademds, que las compe ‘srupo de experios en evalua Too algritms y repas de dec (acta. sobre las que se sustentan lus interpretacio. 8 narratives, a 1 ¥ deben man- tenerse aotualisados en las investigaciones respecto de gu use con diferentes poblaciones. Ba otras palabras, el pro as, el profesional necesita ten dad de interpretar el test, sin el tadora (Locke sel asta wo dee computador (Lacs ‘hin y Harrison, 1992, paz. 59). alana ack pligactén del psiedtago infor. cleccién de los tests, debe de ser Los psicdloges que ut uusarles come herrami ‘90 us0 (Byde y Primo, 1 an sre somputavizndo eben 5, son totalmente responsables 28g Se narratives generados por computadora siem- Son una interpretacién probabilistica de los puntaie Be ‘Jo tanto, sélo debon ser usados eomo un ae atslian — ns Ser entregados directamente al sujeto ni al deri- ‘ante. Es responsabilidad del psicélogo integrar la informa. Erica VEvautincs FeOLOSICA 38 nitexto més amplio de la o latos de historia de cada si De acuerdo con Wetzler (1990), la cualidad de um informe narrative depende de ua mimero de factores, incluidas 1a vvalides del test en sf mi gles de decisién que sustentan el sistema interpretative y Ia cualidad y el nimero de afirmeciones interpretativas con que cuenta el sistema (por ejemplo, algunos sistemas de) MMPI incluyen. ands de 30.000 afirmaciones en su programa). A modo de ejemplo de un uso reflexivo y responsable de Ja nueva tecno- logia, este autor describe su experiencia en el Departamento de Psiquiatria del Albert Einstein College of Medicine. Relata isin y ol informe inicial de los pacientes psiquidtricns, a los cuales se les administraba de rutina el MMPI, el Test de Millon (MCMD y el Cuestionario de Sintomas SCL-90, el Departamento decidié incorporar a tabulacion automatizada del MMPI y del SCL-90 y el informe narrative del MMI. BI informe final redactado por el psieé- Jogo consistfa en una intogracién comprehensiva de toda la serins déficit en cuanto a los sindromes clinicos y al diagnés- tico presuntivo. Termine diciendo: Estoy convencide de que el informe computarizade por si solo bubiera llevado a mayor cantidad do error que de benefi- cio. También creo que profesionales que no son psiesloges 34 EVALUAGION Psteaudetca Groth-Marnath gtoal Assessment ( aco en su exhaustive Handbook of Paycholo 1990, también subrayn In importarcta te vapetencia y responsabilidad profesional, Dice: sue propia uervaconssyengan abo Aono dl eonterto dei historia y dele sata Gel pacente (ng. 55) A modo de conclusién » La Sica profesional nos obliga a re ‘ares ate avi do tres, pra ben opera Soins responsabies de nuestras’aéciones o inaccioy niestra buena o mala formacin. Los ebdigos y i Geos pueden indicarnos o} camino correcto y sanci nas desviamos de él. Pero no deben ser sustitut Constante revisin personal respecto de nuestros Felacién con el desemperio del rel. Ej ere com ia en pre nuestra respons: lad individual. oe princi jonarnos si os de una Bibliografia Allen, 7 B “Abita perspective of the AACD ethics eoin- Be, aon oectrat Of Counseling ard Development, 1986, American Educational Research Assoc : sociation: Standards for Eeucational ond Psychological Testing, Washington Aen rican Psychological Association, 1985, : ETICA ¥ EUALURCION PSICOLGICA 3 ‘graduate students to apply understood ethical principles”, Professional Psychology: Research and Practice, 2986, 17 (4), 318-316. Bernard, J. L; Murphy, My Little, M: “The cal paychologists to apply understood athi Professional Psychology: Research and Practice, 1987, 18 (5), 489-491. Betz, N. B.: “Contemporary issues in testing use", en Watkins E.C.ds. y Campbell, V. Ir, Tooting in Counseling Practice, Nueva Jersey, Lawrence Erlbaum Associates, Publ 1990. Dana, R. 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