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martyd Sen e Jeremy Rifkin » Ulich Beck e Heinz Dieterich Robert Kurz « Norbert Trenkle * Ernst Lohoff (Gruppe Krisis) Franz Hinkelammert « Luis J, Alvarez (Coordinador) Jeremy Rurkin - ULRICH Beck FRANZ HINKELAMMERT * AMARTYA SEN Ropsert Kurz + NORBERT TRENKLE + ERNst LOHOFE Heinz Dierericu + Luis J. ALVAREZ UN MUNDO SIN TRABAJO Luis J. ALVAREZ Lozano CooRDINADOR Driada THs ‘ ry Kditorial Driada. Sugerimos que toda comunicaci6n se realice por e-mail: ed_driada@yahoo.com Si esto no es posible, al tel. 56535810 O bien, al Apartado Postal 23-105, C. P, 16001, México D. F. Primera edicidn: febrero de 2003 Segunda edicida: marzo de 2004 ©LuisJ. Alvarez Lozano © Editorial Driada ©OIT, traduecién al espafiol, conferencia Amartya Sen ISBN: 970-93504-0-4 Edicion y coordinacin general Luis]. Alvarez Lozano Supervision LyseteS. Hernandez Disefio e ilustracion de portada Eko Impreso en México/Printed in Mexico Ninguna parte de esta publicacidn, incluido el diseAo de la cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida en mancra alguna ni por ningun medio, ya sea clectrénico, quimico, mecanico, dptico, de grabaciéno de fotocopia, sin autorizacién previa y por escrito del editor. INTRODUCCION La imparable locomotora de la globalizacidn, el perpétnum mobile que economistas y politicos neoliberales echaron aandar en la década de los ochenta, tiene problemas de arrastre: al unisono sus tres principales motores estan sin uncionar. Con diez afios de profundo estancamiento y un sistema financiero en bancarrota la economia japonesa se encuentra ahora en el umbral de una espiral deflacionaria, Los sintomas negativos de la Unién Europea, especialmente de las economias alemana y francesa, Ie impiden efectuar la ignicion necesaria para un relanzarniento geoeconémico, El ultimo bastién de la economia capitalista mundial, los Estados Unidos, con medidas desesperadas -reduccién historica en las tasas de interés, recortes a los impuestos por dividendos y presupuestos deficitarios, entre otras- y mediante e] inminente uso de la maquinaria de guerra, pretende dar salida al estancammiento de su economia. Sin trayecto no hay destino y en vez de arribar al paratso prometido de grandes progresos y beneficios, las victimas de este macro fraudulento proyecto politico-econdmico ven reproducir, e incluso acentuar, la explotacién y opresiéna a que han sido sometidos sus pueblos desde hace cientos de afios. En vez de prosperidad ¢ inclusién, ala fecha, mas de tres mil millones de personas (la mitad de la poblacién mundial) se hallan en condicién de pobreza, mil millones sin educacién, mil millones sin acceso a agua potable y ser- vicios de salud y algunas mas en la peor de las agonias por inanicion, marginacién y exclusion social. Y es que economfa, entendida como la pertinente organizaci6n de los recursos productivos con arreglo al cubrimiento de las necesidades materiales y culturales de la personas, es decir, orientada a la reproduccién de la vida humana, se encuentra secuestrada por la camarilla de oligarcas financiero-industriales y politi- cos corruptos que ve en la crematistica su unico designio. 8 Luis J. Alvarez En respuesta a este complejo de apartheid social, mediante stractuar, a través de movimientos sociales de protesta como el Foro Social Mundial de Porto Alegre, con levantamien- tos populares como el de Ecuador, en disidencia armada como el EZLN de México, el ELN y las FARC de Colom- bia, etcétera, amplios sectores de la sociedad global deman- dan conscientemente el fin al doctrinario fin de la historia mundial; exigen para si, como colectivos democrAticamente organizados, el papel protagénico del theatrum social que actualmente interpretan los gigantescos dinosaurios corpo- rativos trasnacionales (General Electric, ExxonMobil, Wal Marr, etc.) del juassec park de nuestra economia mundial, No obstante el mal funcionamiento de este vehiculo pro- totipo de la modernidad capitalista —que se atribuye entre otras razones, como tempranamente analizaron los criticos de la economia politica de los siglos XTX y XX, a las con- tradicciones intrinsecas del propio sistema- y de las mani- festaciones en su contra, persi te en las altas esferas de la economia y la politica, ast como de la academia, la defensa del circuito magico de la globalizacién capitalista. ¢Quién no ha escuchado los altisonantes discursos relacionados al libre comercio, la inversidn, el crecimiento econdmico, la generacién de empleos y el bienestar econdmico? Como idolatria al mercado globalizado ya su dios trabajo, politicos, economistas ¢ instituciones internacionales y capitalistas, sostienen una recuperacién de empleos en la economia de la libre empresa, En promesas de campatia y planes de go- bierno, politicos con puesto de eleccién popular prometen la generacién de empleos mediante altas tasas de crecimiento del producto (PIB). Economistas de la ortodoxia neoliberal € instituciones como el BM, el FMI y la OIT abogan por el pleno empleo del factor trabajo. Por su parte, inversionistas y representantes de camaras industriales, sostienen como viable la creacién de empleos acorde a las necesidades si hallan adecuacién a las politicas econdmicas. Introduccién 9 La panacea de estos apologistas de la globalizacién se basa, sin embargo, en la ficcidn. Porque este modelo, lejos de impulsar un crecimiento econdmico que contemple dichas posibilidades, sin embargo y contraproducentemente, ha propiciado un vertiginoso proceso de precarizacién del tra- bajo que impacta negativamente en amplios sectores de la sociedad; porque no reconoce el concepto de jobless growth (crecimiento sin empleo) y menos el de estancamiento dinamico (F. Hinkelammert); porque silencia la inseguridad: laboral como la caracteristica general de nuestro tiempo (U. Beck); porque rechaza el fin del trabajo que trae consigo la revolucién microelectrénica y de las ciencias de fa vida (J. Rifkin) y porque, entre otros, niega que la sociedad del trabajo haya arribado a sus limites absolutos (G, Krisis). Los anilisis a estas tematicas, vinculados a los innegables efectos de la globalizacidn capitalista, tejen el hilo conduc- tor de Ja obra aqui presentada. Pero el lector de Unnamdosin (vabajo encontrar estimulante el paso adicional y necesario que los destacados especialistas en la materia han efectuado al profundizar en el estudio de nuestra sociedad y proponer una serie de alternativas. Es Un mamdo sin trabajo en el senti- do de un mundo sin trabajo decente (A. Sen), de un mundo sin “trabajo” o empleos (J. Rifkin, U Beck, E Hinkelammert), de un mundo sin trabajo como yugo e idolo (G. Krisis), de un mundo sin trabajo como vehiculo de acceso a la riqueza (LJ. Alvarez). En Unmund sintrabajo invitamos al debate de un tema que sin duda alguna sera vigente por mucho tiem- po hasta que no se de cabida y arreglo a los problemas planteados, Luis Jorge Alvarez Lozano Costa Rica Mécion, 2002 TIEMPO LIBRE PARA DISFRUTARLO O HACER FILAS DE DESEMPLEADOS Jeremy Rifkin Era biotecnolégica os enconttamos en medio de transformaciones funda- mentales en lo que se tefiete al comercio mundial y la civi- izacién. iste cambio es tan fundamental como la transfot-. macién que ocurrid con el paso de la agricultura medieval a a tevolucién industrial. Primero, quisiera expresar una queja. Desde hace 20 afios, algunos futurélogos (por ejemplo Alvin Tofler, George Gildet, Nicholas Negtoponte) nos han estado preparando pata la Era de la Informacién. Hemos tenido una latga dis? cusiéa global sobre la revolucién de la Fira de la Tnformacién,’ Lamentablemente, creo que estos futurdlogos no han en- tendido bien los cambios mas profundos que se suceden en la economia global. Llamar al siglo XXNT la [ta de Ja In formacién es como llamar a la Era Industrial la Era de la mprenta. La computadota no es una materia prima, es una herramienta del lenguaje, cs el vehiculo de la comunicacién, es un mecanismo de administracién. Se puede establecer una analogia con la prensa. En 1450, Gutenberg reinventd aimprenta en Alemania (antes habia habido una invencién china). Al principio, la imprenta era como un injerto de la economia mercantilista y tavo un papel muy importante en a Reforma Protestante. Pero su misién econdémica primotr- dial sélo sc vio claramente dos siglos mas tarde cuando la imprenta se convittid en el lenguaje para organizar el car- .6n y¥ la maquina de vapor, la Revolucién Industrial. Tgual- 12 Jeremy Rifkin mente, la computadora es un preludio de un cambio mas grande que esta ocurriendo en nuestra base de recursos en la actualidad. En los ultimos cuarenta afios, han surgido dos tecnologias por carriles paralelos: la tecnologia de la informatica y la tecnologia genética; las ciencias de la informacidn, las cien- cias de la vida. En los altimos tres afos estas tecnologias emergentes del siglo XX comenzaton a fusionarse pata crear una base mas poderosa pata una nueva cra econdmica. Lo que cada vex esta mas claro en los nuevos campas de la bioinformatica y los genes es la misién econdmica princi- pal de las computadoras en el siglo XNI. Ja computadora es el lenguaje para organizar los genes, decidirlos, bajarlos, manipularlos. Los genes son la matetia prima del siglo XX1 al igual que los combustibles fésiles, los metales y los mine- tales fueron la materia prima del siglo industrial. Gencs pata alimentos y productos farmacéuticos, genes para materiales de la construccién, fibtas y nuevas formas de enetgfa. De modo que la computadota es un preludio y entra en los grandes cambios de nuestra base de recursos. Hoy no vamos a tener tiempo para discutir'el tema am- biental, social y ético que plantean las nuevas ciencias genéti- cas pero me pustaria que supieran que pienso que esta gran rcvolucién plantea cuestiones ambientales, sociales y éticas escalofriantes. Ahora podemos comenzar a manipular el cédigo genético de la evolucién. Vamos a jugar a set Dios y crear tecnologias de avanzada o vamos a usar estas nuevas ciencias en aplicaciones blandas para crear asociaciones con la naturaleza. Pero no vamos a discutit esto hoy. Hay que entender la dimensién de este cambio, Exami- nemos cuatro empresas: Dupont, Monsanto, Novartis y Hoescht de Alemania. Son gigantes de la era petroquimica en la Era Industrial. Estas cuatro empresas han tomado la decisién de vender y cerrar parte de todas sus divisiones de productos quimicos, Se van a dedicar exclisivamente a la Tiempo libre para disfrutarlo o hacer filas de desempleados 13 investigacion genética, a los productos genéticos y a la tec~ nolopia genética. La metamorfosis de estas empresas de productos quimicos a empresas de ciencias de la vida marca el pasaje de la Tita Industrial al comienzo de la Era del Co- mercio Genético, Estamos ingresando a la Era de la Biologia, el Siglo de la Biotecnologia, la tevolucion de la Fira de la! Informacion y de las Ciencias de la Vida. Este es un gran cambio que nos va a forzar a todos a repensar el contrato social, la naturaleza del comercio, nuestra percepcion del valor de la vida y, por supuesto, la naturaleza del trabajo. Aqui vamos a concentrarnos en este ultimo tema. Este cambio, esta fusién de la Revolucion de la Infor- macion y de las Ciencias de la Vida va a cambiar nuestra forma de pensar sobre el trabajo en el siglo XT. Este cam- bio ya comenz6. Si ustedes son empleados administrativos, secretarias, gerentes en mandos medios, obreros.de una fabri- ca, telefonistas, bibliotecatias, cajeros de banco, mayoristas, intermediario, es probable que sus trabajos no existan en cinco afios, pueden haber desaparecido al haber sido reem- plazados por las nuevas tecnologias intcligentes y las orga- nizaciones sofisticadas de estas nuevas revoluciones del si- glo XXL. Quisiera darles un ejemplo proveniente del campa de la tecnologia genética sobre la naturaleza del trabajo. Dos cjem- plos, en realidad. Existe un nuevo campo llamado pharnsing. Todos han lefdo sobre el experimento de Ja oveja clonada. Nos perdimos la verdadera historia. Estabamos tan intere- sados en sabet si se iban a clonar seres humanos que no nos dimos cuenta del tema econédmico. Lo que el Dr. Wilmut logré hacer, después de los experimentos con la clonacién de ratones, es creat cl prototipo para el trabajo bioindustrial en lineas de montaje en masa. Ahora es posible, con la clonaci6n, dejar de lado la reproduccién mediante la fertili- zacion del esperma y del huevo y clonar copias exactas de un organisms vivo con los mismos niveles de control y 14 Jeremy Rifkin normas de ingenietia que aplicabamos en la linca de mon- taje de Henry Ford. Pero ahora estamos hablando de la pro- cuccién de vida masiva y a medida. Eso es lo importante del experimento de clonacién. Este innovador campo lla- mado pharming convierte_a los animales en fabticas quimi- $ clonadas —introducicndo genes en su cédigo genético— pata que produzcan productos farmacéuticos y sustancias. quimicas en la leche. Un rebafio de 12 cabras clonadas ya medida puede producir en su leche productos farmacéuti- Cos y sustancias quimicas muy superiotes a los que puede producit una fabrica de miles de millones de délares con miles de obretos. Se puede obtener la misma produccién con 12 cabras y un cuidador. Puedo darles otro ejemplo sobre el trabajo relacionado con la biotecnologia. Ahora se discute si se deben intro- ducit alimentos de cosechas con ingenicrfa genética en el mundo. Los primeros alimentos ya se inttodujeron en Es- tados Unidos y entiendo que, lamentablemente, aqui en Uruguay, ustedes aceptaron que se introdujera la ptimera cosecha de soja de Monsanto. Esto, creo, es una mala elec- cién porque hay temas ambientales muy serios relaciona- dos con los alimentos genéticos y no hay ninguna segu- tidad contra pérdidas catastréficas a largo plazo si la co- secha de alimentos de Monsanto resulta ser un problema en sus ecosistemas locales. Pero, el siguiente paso en los alimentos genéticos es el cultivo de tejidos en el laborato- rio. Todos cocinamos co: vainilla que comptamos en botellitas marrones, Esa vainilla se cultiva‘en tres pequefios paises que se encuentran al este en el Océano Indico: Mada- gascar, Isla de la Reunién y Comores. La cultivan 100,000 agricultores. Hacc unos pocos afios, dos compafilas de bio- tecnologia aislaron el gen en la chaucha de la vainilla que contiene la proteina de la vainilla. Lo colocaron en un bafio de bacterias y las bacterias clonan toda la vainilla natural que se quiera en el laboratotio, Sin ninguna chaucha, sin Tiempo libre para disfrutarlo o hacer filas de desempleados 15 ningun agricultor, sin ninguna tierra, sin ninguna cosecha. Y ahora, estan trabajando en el cultivo de tejidos, buscando el codigo de Jas proteinas para los tomates, limones, algodén y tabaco en el laboratorio. La buena noticia es que podemos producir alimentos naturales en un laboratorio con una fraccién del costo que sila produjéramos afuera. Ia mala noticia cs que 2.5 millo- nes de personas en este planeta se encuentran todavia en la primera revolucién industrial: la agricultura, la tevolucién neolitica. Mucha oferta y poca demanda . éQué sucede si hay:2.5 millones de jornaleros despedidos y no pucden competiz en los mercados mundiales de la agri- cultura en menos de 25 afios? Fista va a ser la mayor con- moci6n social en la historia, La mejor manera. para enten- der la enormidad de este cambio que esta ocurriendo es usar la revolucién agricola como nuestra mejor analogia. I5n Estados Unidos se olvida que fuimos un pais de agricul- tores hace 150 afios, cuando la mayor parte de la poblacién trabajaba en el campo, Hoy, menos del 2.5 por ciento de lo& americanos ttabajan en la agricultura. Tenemos tecnologias/ muy sofisticadas que teemplazan el tralaja humano, Del hecho, la revolucién capitalista en la agricultura moderna tuvo demasiado éxito. Por qué digo esto? 'Tenemos la ca- pacidad de producit alimentos pata todo el mundo con una’ pequenisima fuerza laboral. £1 problema cs que no hemos! creado un contrato social que garantice suficientes ingresos y poder adquisitivo para que millones de personas en todo cl mundo puedan comprar la capacidad potencial que po- demos produciz. Entonces, equé hacemos? Le hemos paga,’ do a los agricultores para que no produzcan, Esto es una‘ vergtienza, Hay que recordar esto. La capacidad productiva de la revolucidn tecnoldgica es tan grande que no podemos encontrar una demanda efectiva para ella. 16 Jeremy Rifkin Eso ¢s exactamente lo que esta sucediendo en la crisis econémica mundial en este momento. Miren cdmo se caen los mercados una y otra vez. Estamos ingresando en la ter- cera gran revolucién tecnoldégica de los tiempos modernos. La primera fue la maquina de vapor y luego la producciéa en masa a fines de 1870, 1880 y 1890. Después fuc la electti- cidad en la década del 20, La tercera es la revolucién de la infotmacién y de las ciencias de vida en el siglo XNI. En las dos revoluciones tecnoldgicas previas, la tecnologia aumentd considerablemente la capacidad productiva, el flujo, el tit- mo, el volumen de la actividad. El problema es que le lleva més tiempo al consumo social alcanzar a la capacidad pro- ductiva, porque para poder llegar a la capacidad productiva, la gente tiene que organizarse y demandax parte de los fru- tos, Si examinamos lo que sucediéa fines de 1880 y 1890, la depresién en Eutopa y cn Estados Unidos, y luego en 1930, _ otra depresién en Europa y Estados Unidos, podemos ver - gue tenemos una gran capacidad para producir cn contra- - posicién a una demanda ineficiente, porque no creamos un contrato para compartir los frutos y no hay suficiente po- | der adquisitivo para satisfacer este potencial. Isto esta suce- * diendo en todas partes del mundo en este momento. Hay - demasiados proveedores y muy poca demanda. Tenemos una sobrecapacidad cn todos los campos: ace- ro, autos, electronicos, farmacéuticos, quimicos. A medida gue avanzamos en esta tetcera revolucién tecnologica nos enftentamos a la misma paraddja. ¢Vamos a tener que ter- minar pagandole a los fabricantcs pata que no produzcan? ¢Vamos a tener que pagarle a las empresas para que no produzcan como hicimos con la agricultura? Fin del trabajo eCémo pude haber escrito un libro llamado EL Pin del Tra- baja cuando cl Presidente Clinton expresd que Estados Tiempo libre para disfrutarlo 0 hacer filas de desempleados 17 Unidos tiene el/'4.7 por ciento de desempleo, un indice histéricamente bajo. Creamos 12 millones de buenos em- pleos. ¢Cémo puede el Sr. Rifkin escribir un libro amado El Fin del trabajo? Pata empezar, tenemos mil millones de personas en el mundo en este momento que estan desem- / pleados 0 subempleados. Mil millones. Lin todas partes del mundo hay desempleo. Pero, examinemios cl caso de Esta- dos Unidos en particular. Fl Presidente no esta contando toda la historia, Ase 4.7 por ciento de desempleo no registra a todos los trabajadores americanas que dejaron de buscar trabajo. En mi pais, si ustedes no buscan mas empleo, lo Hamamos un “trabajador desalentado” y no lo contamos en las estadisticas del gobierno. Esto es un poco kafkiano, Si ustedes han ido a Estados Unidos, pueden ver a hombres y mujeres en cualquier calle de una ciudad que no estan tra- bajando. No sc los cuenta como desempleados, porque de- jaron de buscar empleo. En segundo término, las cifras de desempleo no incluyen a todos aquellos que estén subem=» pleados. Tenemos millones de trabajadores que reirtsreva-! ton al ernpleo después de la recesién, pero fueron reingre- sados en lo que se llama un empleo a destajo, son emplea- dos en caso de necesidad, a tiempo parcial, por conttato, consultores y _/reelancers. Cuando hablo del fin del trabajo, me teficro a la lenta disminucion del trabajo, de trabajos ae tiempo completo con todos sus beneficios a trabajos de medio tiempo y a trabajos a destajo. Si examinamos e! nime- to de horas de trabajo, en Estados Unidos tenemos subem- pleo. Trabajamos menos con una fuerza laboral contingente a destajo. Y finalmente, cl secreto mejor guardado que mis colegas economistas no quieren discutir. La raz6n pot la cual he- mos podido reducir el desempleo en Estados Unidos esta * relacionada con las tarjetas de crédito y la deuda pot las tarjetas de crédito. Los bancos, en los dltimos afios, han extendido la deuda de los consumidores a la gente trabaja i \ 18 Jeremy Rifkin dora y pobre en todo Estados Unidos mediante sus tarjetas de crédito. De modo que hay millones de americanos que compran bienes y servicios. Esto significa que hay otras per- sonas que pueden volver a trabajar para hacer esos bienes y servicios que se estan comprando. De hecho, el consumi- dor ameticano es el Gltimo consumidor pata todo el mun- , do, ‘Todos esperan que los consumidores americanos con- tinden comprando los productos que se producen en otros paises. Quiero decirles, amigos, que el 19 por ciento de los ingtresos disponibles de una familia promedio americana se ‘usa para pagar el servicio de fa deuda de sus tarjetas de crédi- to. Tenemos una deuda récord. Unas 4.1 millones de perso- nas entraron en quiebra este afio, Lo que estoy sugiriendo es que debajo de la pantalla de una economia saludable se esconde una economia muy débil que esta manteniendo al mundo y tiene un olor mas parecido al de 1928-29 que al de un puente hacia el siglo NXT. En la década de los veinte la electricidad reemplaz6 a la maquina de vapor. La segunda revolucién industrial reem- plaz6 a la primera. Fue un gran salto hacia adelante. Hubo enotmes ganancias en productividad, Los empleadores -empezaton a despedir a sus ermpleados innecesarios porque Ja tecnologia era mas barata y mas eficiente que los emplea- ‘dos. Pero Henry Ford observé todos sus salones de exposi- 'ciones en el pais y sc dio cuenta que se le estaban acumu- _lando autos en el depdsito. Tenfa demasiada capacidad y no habia una demanda efectiva, habia muchos obreros que habian sido despedidos. Y aqui radica la ironia. Las mismas tecnologias que aumentaron la capacidad productiva pata producir mas bienes son las mismas tecnologias que irradi- ana los obreros de su trabajo, lo cual significa que hay menos poder adquisitivo para comprar los propios productos que puede producir la tecnologia. En la década de los veinte los bancos crearon los créditos a plazo. La idea era convencer a aquellos que todavia trabajaban de que compraran mas para Tiempo libre para disfrutarlo o hacer filas de desempleados 19 compensar a aquellos que habian sido despedidos debido a las nuevas tecnologias. Para 1929 aquellos que todavia se- guian trabajando tenian tantas deudas por razones de con- sumo que los bancos finalmente empezaron a retirarles el crédito, El mercado cay6, tuvimos una depresién, tuvimos una guetta mundial y mutieton millones de personas. Quie- to tecordarles,que antes de que cayera el mercado de va- lores, e] Presidente Hoover dijo que no habia ningtin fin a la vista para este mercado. ¢J.es suena conocido? Miren como cacn los metcados tadas los dias, todos los meses. No se trata de un ajuste estructural a corto plazo. Estamos en el umbral de un enorme cambio en la historia. Finalmente, si nos va tan bien en Listados Unidos, ecémo puede ser que la oficina nacional de censos diga que somos cl pais con la mayor disparidad de ingresos desde 1945? Bs una estadistica del gobierno. El 24 por ciento de nuestros’ jovenes estan por debajo de la linea de pobreza, Es el peor indice de todos los paises industrializados del mundo. Esta-, dos Unidos esta en el lugar 35 entre 36 paises industtializa- dos en materia de disparidad de ingresos. Solamente Rusia esta peor, gHs ésta la economia robusta que se. encamina hacia el siglo XX1 que todos ustedes cteen que es Estados Unidos? Estamos negando la realidad en Estados Unidos y estamos exportando esa negacién a otros paises, Estamos creando una idea que sirve de mascara pata la realidad. Es- tamos todos juntos en esto, estemos en Uruguay, Brasil, Francia, Japon o Estados Unidos. Hay grandes cambios en la natutaleza del comercio y el trabajo. Cuando era un joven estudiante de economia en la’ Universidad hace unos 35 afios, éramos un pais de obreros de fabricas. Un tercio de los americanos trabajaban en fabricas hace 30 afios. Hoy en dia, sdlo el 17 por ciento de los americanos estén en Jas fabricas, Seguimos siendo el’ nameto uno en materia de fabricacién. Io hacemos con menos seres humanos y mas maquinas iateligentes. Quiero ‘ } 4 20 Jeremy Rifkin darles un ejemplo de la US Steed Corporation, la quintaesencia ,del empleador americano, Ein 1980 esta empresa tenia 120,000 obreros ameticanos que producian acero. Hoy so- lamente tiene 20,000. Esos 20,000 de hoy producen mas ‘acero que 120,000 hace dos décadas en esa misma empresa. Si trasladamos esto a todas las categorias de fabricacién podemos hacer una lectura cransparente del siglo XX. Peter Drucker, que muchos de ustedes conocen, estima { que cn 10 atios sdlo cl 12 por ciento de los americanos tra- bajaran en fabricas. Seguiremos siendo el nimero uno en fabricacion. Para el 2020 vamos a ver la eliminacion virtual del obrero de las fabricas. Menos de! 2.5 por ciento de la fuerza laboral global es probable que tenga un trabajo tradi- cional en una fabrica. Ya tenemos fabricas que casino tienen | Soreros Esto no deberia sorprendernos. En mi pais pasa- mos de tener a la mayoria de las personas trabajando en la agricultura al 2.5 por ciento en menos de 100 arios. La revo- lucién en la fabricacién comenzé con la tecnologia del con- trol numético en la década de los sesenta y va a terminar alrededor del 2020-2025, He mantenido reuniones con vatios presidentes de Améri- ca Latina y me han dicho: “Un momento, sno es diferente en Brasil, Panama, Argentina, Uruguay? La curva tradicio- nal era que en el norte habia alta tecnologia y en el sur mano de obra barata.” Bl problema radica en que ya no se puede competir cn los mercados globales con fabricas de trabajo _intensivo al viejo estilo. Esa curva ya no funciona. Se nece- sita la ultima tecnologia, contro} de calidad, produccién ajus- tada al tiempo, stocks adecuados. , El trabajador mas barato en el mundo no sera tan barato * como la tecnologia en linea que lo teemplaza. Un el Progra- ma Ejecutivo de Wharton School trabajamos con. lideres em- prtesariales de todo el mundo que me dicen que la tecnologia | que estan produciendo es tan barata que la regalan. Esto se \ llama Ta Plataforma. La usan como una introduccién a sus Tiempo libre para disfrutarlo o hacer filas de desempleados 21 clientes y lo que hacen es co-administrar los negocios de sus clientes. Puedo darles un ejemplo sobre esto. Los textiles y la elec-! trénica son los ultimos dos metcados de trabajo baratos, ” tesponsables del crecimiento en el mundo en desarrollo.! Pero, los ingenieros alemanes han automatizado la costura. Hay que detenerse a reflexionar sobre esto un momento. Rapidamente nos dirigimos a la produccién automatizada | de componentes electrénicos. Estos son los mercados de! trabajo baratos. ¢Cudles son jas implicaciones para India, / Pakistan, Malasia, Cambodia, Tailandia, Vietnam, Singapur,; México y China cuando automaticemos los ultimos dos mercados de trabajo bararo que son responsables del cre- cimiento en el mundo en desarrollo? Eso forma parte de’. esta crisis econémica. Una poblacién creciente frente a una | disminucién de las oportunidades de empleo. En el pasado, cuando alguien perdia su empleo en la fabri- ca podia capacitarse para ingresar en las industrias de servi- cios. Pero ahora, fijense lo que esta sucediendo en este pais y en todos los paises en el area bancaria y financiera, en el sector mayorista y minotista. ‘Todas las empresas, sean pe- quefias, medianas o grandes estan eliminando las seas piramides corporativas. Los lideres empresatiales aqui pre- | sentes saben a lo que me refiero. Estan eliminando capa! tras capa de gerencia e infraestructura. El objetivo en las industtias de administtacidn es crear lo que se llama orga- nizaciones de base horizontal, empresas virtuales, la com- petencia central de emptesas. Hay que deshacerse de todo el capital, los activos fisicos y concentratse solamente en Ja competencia central en capital eléctrico, ¢Les suena cono- cido? Lin todos Jos negocios con los que he trabajado algu- na vez, ahora quieren ser como redes realmente. /is como el modelo de un estudio de cine de Hol/ywood donde las | empresas independientes se juntan para un trabajo y luego | se separan. La idea es tener una empresa con una elite ge- | 22 Jeremy Rifkin srencial ca Ja cima, un personal central técnico y profesional ‘en el centro y abajo un personal empleado a destajo. Los que trabajan en la industria conocen bicn lo que acabo de \decir. f De modo que nos dirigimos hacia nuevas fabricas sin obretos, hacia una industria de servicios virtual. Algunos deben estar pensando, “Si, es cierto, pero la teoria econémica clasica nos hizo creer que éste es parte del proceso de des- truccién cteativa. Siempre perdemos empleos en el camino hacia la creacidn de nuevos empleos porque la imaginacion humana no estd limitada solamente al momento. No esta- mos tenicndo en cuenta los nuevos productos, las nuevas tecnologias, los nuevos bienes y los nuevos setvicios, Este siglo de biotecnologia va a requetir nuevas habilidades y ' nuevos empleos”. Si, esti surgiendo un nuevo sector con nuevas oportunidades laborales a medida que-pasamos de la era industrial al siglo de la biotecnologia y la revolucién de la informacion y las ciencias de vida. El nuevo sectot es el sector del conocimiento. Los cienti- ficos, los ingenietos, los técnicos altamente capacitados, los educadores, etc. Lo que los lidetes politicos y los econo- mistas nos dicen siempre es que lo que tenemos que hacet es mejorat el nivel de las habilidades de la fuerza laboral y preparar a las nuevas generaciones en las escuelas pata que tengan las habilidades y el conocimiento y scan competiti- vos en esta nueva econom(a global del cibcrespacio basada en el conocimiento. Esa es la tarea por delante. Todos los lideres empresariales que conozco abren los ojos y levantan las cejas cada vez que escuchan decir esto a los politicos, porque saben algo que los cconomistas no entienden y los politicos no quieren discutir. Aun si volviéramos a capaci- tat a todos los obtetos y prepardramos a toda la proxima gencracién pata estos trabajos de conocimiento (serfa im- posible hacerlo porque algunos de estos empleos exigen afios de educacién superior), lo probable es que no haya ec Tiempo libre para disfrutarlo o hacer filas de desempleados 23 suficientes empleos en el sector del conocimiento en ningin pais para absorbet a los millones y millgges de obreros jOvenes que fucron despedidos de los sectores industriales. La raz6n de ello es la siguiente. Lo que separa a la revolu-! cién industrial del siglo de la biotecnologia es que aquella esta basada en el trabajo de masas para producir bienes y servicios. Esa es su firma. El siglo de la biotecnologia, la’ unién de las computadotas y los genes, la revolucion de la. informacién y las ciencias de la vida, descansa sobre una fuerza laboral pequefa, profesional, de elite, acompafiada de una tecnologia y organizacién cada vez mas sofisticadas , ¢ inteligentes, Vamos a crear todo tipo de bienes y servicios nuevos en esta revolucion del siglo XXI. Vamos a crear nuevas oportunidades de empleo de todo tipo. Pero nunca: -habra una fuctza laboral masiva. Nunca mas vamos a ver a / miles de obretos saliendo de una fabrica en Microsoft 0 en: Genotech. Vamos a ver a una fuerza laboral de elite. En el siglo XXJ vamos a pasar de maquinas fisicas para sustituir al cuerpo humano a maquinas inteligentes para reemplazar a las habilidades conceptuales. ‘Todavia estamos en la etapa de la computacion secuencial lineal. La proxima etapa es la computacién paralela que va a poder reermplazar atin mis trabajos conceptuales. Y la préxima etapa tal vez sea la computacion del ADN. El ADN es un procesador con mayor poder que todas las computadoras del mundo juntas, hoy. Y el ADN puede trabajar a 100 millones de veces mas rapido que la supercomputadora més r4pida, Ni siquiera puedo imaginarme lo que puede significar esto. Pero signi- fica que muchas de las habilidades conceptuales van a ser reemplazadas. De hecho, vamos a necesitar a los mejores trabajadores con conocimiento, pero no vamos a necesitat al promedio de los trabajadores. ‘Tenemos software hoy: que hace lo que hacia un contador y abogado promedio hace una década y es mas barato. Tenemos software hoy’ que hace lo que hacia un ingeniero promedio hace unos 24 Jeremy Rifkin cuantos afios, cl CAD, que es mucho mas barato. Tenemos software hoy que hace lo que hacia el médico diagnostica- dor hace un par de afios y mas barato. Acabamos de em- pezar esta revolucién, FJ siglo de la biotecnologia, la fusién de la revolucién de la informacion y las ciencias de la vida, va a terminar con ¢l trabajo de masas. Ese, creo, es el momento antropoldgico en el que nos encontramos. Pero, todavia no llegué a jas malas noticias. Renacimiento éCuantos de ustedes escuchaton que todo lo que acabo de decir son malas noticias? Terrible, esperemos que se equi- voque. ¢Cuantos de ustedes escucharon que lo que acabo de decir tiene el mayor potencial de éxito cn la historia de la humanidad? :Alguien? Ven; por eso estamos en problemas. Tenemos en este momento una revolucién tecnoldgica que puede crear un renacimiento o una gran conmocién social. Podemos dar un salto hacia adelante para la generacion de sus hijos o podemos tenet afios, décadas y peneraciones de inestabilidad y disturbios. Estamos en el umbral de lo que va a set.el mayor triunfo en la historia del capitalismo mo- detno. Ni siquicra mis amigos los capitalistas entienden es- tas posibilidades, Vamos a poder producir bienes y servi- jcios en el proximo siglo para todas nuestras familias con iuna fraccion de la fuerza laboral que tenemos ahora. Igual ‘que pudimos hacerlo con la agricultura. Esto deberia ser uno de los mayores éxitos de la historia. Puede liberar a las generaciones futuras del mercado. No los necesitamos a ustedes y a sus hijos para que produzcan bienes y servicios y trabajen largas horas en las fabricas e industrias de servi cios. La taz6n por la cual no hemos considerado esto como un renacimiento es que no tenemos una visién politica y social lo suficientemente poderosa como para equipararse Tiempo libre para disfrutarlo o hacer filas de desempleados 25 al poder de la nueva revolucién tecnoldgica. Si leen el libro de Bill Gates, equé les promete? Con toda esta nueva tec- nologia, lo que les promete son teléfonos celulares mas pequetios y televisién de alta definicién. Les promete apara- fos, no un cambio en la calidad de vida. Cuando se van a dormir de noche y escuchan toda la tecnologia que ingresa en sus vidas rapidamente, gsienten que la calidad de vida de ustedes y la de sus hijos est4 aumentando en proporcién a la nueva tecnologia que se introduce? Si no es asf, entonces tenemos un problema. Parece que hay una brecha creciente entre el potencial de esta tecnologia y nuestra inhabilidad | para crear una vision politica de que esta tecnologia puede cambiat nuestra calidad de vida. Trajimos toda esta tec- nologia que ahorra trabajo a la sociedad e, irénicamente, sentimos que tenemos menos tiempo a nuestra disposicién que cualquier otra cultura en la historia. Hay algo que esta muy mal. Quisiera compattit con ustedes una estadistica. lista ex- traida del Financial Times, Las personas mas ricas del mundo | j son 356. La riqueza combinada de estas familias es igual al | 40 por ciento de todos los seres humanos mas pobres, 2.5 | | 4 mil millones de personas. La fortuna personal de Bill Gates ' ® supera el activo financiero del 40 por ciento de todas las familias que viven en Estados Unidos. Hay algo que esta muy mal y se est4 empeotando. Para que haya un tenacimiento, un salto hacia adelante, tenemos que plantearnos dos preguntas muy fuertes en el campo de la politica ptiblica y que nos da miedo preguntar. En Europa estan empezando a planteatse estas preguntas pero todavia no en el hemisfetio occidental. J.a primera es : equé hacemos con todos los millones de jévenes que no neccsitamos en este nuevo metcado global de alta tec- nologfa? ¢Qué hacemos con ellos? Esa es una pregunta pata las politicas publicas. 1a segunda pregunta es ¢c6mo comen- ; , zamos un debate piblico fuerte sobre como compartit mejor 26 Jeremy Rifkin los frutos de esta nueva tevolucién tecnoldgica para benefi- Gat a todos los seres humanos del mundo y no solamente a una pequefia elite? Cuando formulo estas preguntas tan duras, lo que vemos no es un tenacimiento sino una mayor polatizacion entre los que tienen y los que no tienen en todos los paises. Yo vivo en Washington D.C. y se puede ver, se pucde oler, es muy visible, Esta claro en Montevideo, en Buenos Aires, en Paris, en Tokio. Al 20 por ciento superior de la poblacidn le ‘va muy bien en todas partes, somos la mayoria de nosotros. / Somos los trabajadores del conocimicnto, somos parte de’ yesta nueva economia global del ciberespacio. Tengo cole- ‘gas que ahora tienen mas en comin con su direccion virtu- al que con su direccion geografica, ‘Viencn mis intetcambto » académico y social en el ciberespacio que con sus vecinos 5 de la misma calle. Ese es el 20 por ciento supetiot. 121 80 por ciento inferior en todos los paises no esta muy bien. Son los getentes medios, los obreros de las fabticas, los agricul- tores. Lentamente se ven martginados de esta nueva economia global. Hablemos claro. Nos referimos a este nuevo software de telecomunicaciones, de la economia global, de las ciencias de la vida. Amigos, mas de la mitad de las personas de este planeta nunca han hecho una llamada telefonica, nunca. De modo que estamos viviendo en dos mundos diferentes. Lo que estamos viendo es una mayor disparidad, una polariza- “cién, una desestabilizacién y mas delitos y mas drogas en nuestros jévenes. Y la situacion no se esta mejorando. Silos metcados bursatiles se caen en los proximos meses 0 anos, y la economia comienza a cerrarse debido a la deflacion y demasiada produccién en contraposici6n a una demanda + | inefectiva, varnos a ver mas violencia, mds extremismo politi- ‘co.enlos préximos dos o tres afos, no en diez o en quince. éCémo podemos revertir esto? ¢Cémo podemos hacer que esto se convierta en un legado de promesas pata la pro- Tiempo libre para disfrutarlo o hacer filas de desempleados 27 xima genetacién? Parte de mi esperanza se encuentra en la administracién, en la comunidad empresatial, pero no por las razones que ustedes pueden pensar. Me gustaria com- partir con ustedes lo que ciertos lideres empresatiales me dijeron en privado en todo el mundo porque es muy ins-! tructivo. Todos los lideres empresariales con los que he tra- bajado quicten reducir los costos laborales. Si ustedes: pueden teducir sus costos laborales, mejorar sus margencs de ganancias, aumentar su estados trimestrales, esa es su responsabilidad hacia los accionistas. Lisa es la responsabi lidad de la gercncia. Fin todas las empresas en el mundo se trata de introducir las nuevas tecnologias y la nueva orga~ nizacion. Y aqui radica el problema. Los lideres emptesaria- les estan empezando a darse cuenta que estas microdeci- i siones tienen sentido en sus ptopias empresas. Pero, todas, estas decisiones colectivas juntas para hacer esto estan cre-! ando problemas globales demasiado grandes. Primero, porque sucede que los trabajadores no son so- lamente obretos. Son los consumidores. Compean los bienes / y servicios. Son los clientes, no son los accionistas, Ahi se equivoca Tony Blair. Son Jos clientes. Si marginalizamos a los trabajadores en las ¢ empresas porque tiene sentido a ni-, vel micro, no tiene sentido a nivel macto colectivamente, | porque tenemos un poder adquisitivo disminuido y no tene- | mos la capacidad de comprar toda la nueva produccién que las nuevas tecnologias pueden crear. Y eso es lo que esta sucediendo ahora. Tenemos una sobreproduccién en con- traposicion a una demanda inefectiva. Practicamente todos | los lideres empresariales entienden a lo que me refiero. Tienen demasiado stock, no pueden moverlo. En segundo lugar, los trabajadores no son solamente los :cliéntes. ‘También son los principales inversores en los met-, .cados de acciones y bonos. Son lus duefios de estas empre-| sas. Cuando estudiaba economia, crefamos que eran los’. “empresarios muy ticos quienes atriesgaban su dinero en el i { 28 Jeremy Rifkin mercado de acciones y bonos. Bueno, el dinero de Bill Gates es mucho, pero no es nada en compazacion. La gente que trabaja en la banca aqui sabe que el verdadero dinero en el mercado son los ahortos diferidos de millones de trabaja- dores a través de sus fondos de pensidn. Los trabajadores » gon los duefios de estas empresas, a través de sus fondos de- ‘pension, que colectivamente valen 8 trillones de dolares. ; _ Ea mi pais, el 72 por ciento de jos ahortos lo constituyen “log ahorros difetidos de los trabajadores en los fondos de pensidn porque, como consurnidotes, no estan ahorrando nada. Funcionan con tarjetas de crédito. Los tnicos aho- rtos que tienen son estos dineros a los que no pueden ac- ceder y que se invierten en el mercado. Estos fondos de;, pension, el dinero de los trabajadores, valen mas que todo | ‘el activo en el sistema bancario ameticano. Son los trabaja- : \dores los duefios del 30 por ciento del metcado accionatio y el 40 por ciento del mercado de bonos. gQuiénes son es- tos trabajadores? Son sus clientes. Son los clientes que com- pran los productos y servicios y son los accionistas en las empresas. A nivel micro, cuando matginamos a nuestros trabajadores, ientamente perdemos poder adquisitivo por un lado, e inversiones y ahortos a largo plazo en acciones y bonos de estas emprfesas. Mi espetanza radica en que los lideres empresariales ilu- minados comiencen a darse cuenta de que estamos todos inmersos en estos cambios estructurales, Asi que le digo a los ideres empresariales: “Antes de irse @ dormit hoy de noche, rueguen por un movimiento laboral nuevo.” éPor qué digo esto? Permitanme explicarles qué hace bien el capitalismo y qué no hace bien. ‘Yoda mi familia es capi- valista. Son todos empresarios en mi familia. EA capitalismo es el sistema mas ingenioso y brillante que se haya disefiado | jamés para crear nuevas oportunidades. No tiene rival. Pero, lo que cl capitalismo no hace bien es distribuit los frutos de * su éxito, Porque la légica que prima siempre en la Sala de ‘Tiempo libre para disfrutatlo o hacct filas de desempleados 29 Directorio es reducit los costos laborales. La mano de obra organizada ha sido tradicionalmenie el antidoto que fuerza ala gerencia a compartir las ganancias pata que haya sufi- ciente poder adquisitivo y ahorros pata mover la economia. ¢Como obtuvimos prosperidad después de la Segunda Guerra Mundial? Sus padres, c6mo disfrutaron de la mayor prosperidad de la historia? No fue la mano invisible del mercado, eso es una tonteria. Mis colegas todavia siguen predicando lo de la mano invisible. No es un mecanismo de distribucion. Lo que sucedié después de la Segunda Guerra Mundial fue que sus padres y sus abuelos regresaron a sus casas después de la guerra y como recuperaron el tiempo perdido? Querian distrutar del sabor de la electricidad, segunda revolucién industtial. Habian estado esperand desde 1928-29, Sus padres y abuclos se inscribieron en lo: sindicatos. Hubo huelgas masivas entre 1948 y 1952 en todo: el mando. Esto forz6 a la administracién de la posguerra al. , que compattiera ias ganancias de la segunda revoluci6n in-! dustrial, El resultado: treinta afios de prospetidad sin parale en este plancta, Esa prosperidad se rompié simbdlicamente! cuando el Presidente Reagan dejé cesantes a los controla-' dores aéteos en Listados Unidos. Eso envié una sefial de! que el conttato social se habia terminado. Lo que digo es lo siguiente: La administracién y la fuerza laboral no se deben considerar adversatios sino socios. La administracion debe crear un vehiculo y sin la administracién no tenemos oportunidades. Pero la fuerza laboral es la fuer- za que asegura que los frutos se compartan para que haya poder adquisitivo y ahorros. Lin los negocios crefamos en la situacién de “ganancia” y “pérdida”. Crefamos en un en- foque predatorio darwiniano: si yo gano, usted pierde. Ahora tenemos una nueva gencracion que esta mas inmersa en la red global de la economia digital. Listan comenzado a aceptat un nuevo principio de administracién. La situacién de “pa- nancia-ganancia”. [istamos empezando a entender en los aoe a) 30 Jeremy Rifkin negocios que, cuanto mas éxito tengan nuestros clientes, cuando los que nos rodean tienen éxito, mds éxito tendte- mos en nuesttas relaciones con cllos y mas éxito tendremos nosottos. Este es un enfoque totalmente nuevo que se esta difundiendo cn todos los citculos empresariales en todo el mundo a medida que nos movemos hacia Ja nueva base digi- tal, una base de relaciones, una economia basada en redes. Necesitamos extender ese principio a las relaciones entte ta \administracién y la fuerza laboral: “ganancia-ganancia” en “lugar de “ganancia-pérdida”. Nuesttos trabajadores son los clientes y los inversores. Esto es economia basica, es la antropologia de la economia. Pero, ecomo lo logramos? Primero, équé queremos de estas nuevas tecnologias? eAlguna vez se detavieron a pen- sat qué quieren? Nunca nos preguntamos qué quetemos. Nuestros padtes se plantearon esta pregunta y también nués- trog abuclos. Cuando se enfrentaron a la maquina a vapot y ala electricidad, se preguntaron: “sQué queremos?”. Nucs- ‘tros padres y abuelos creian que uno trabaja para vivir. Si se | trabaja para vivit, las tecnologias que ahortan trabajo, hacen | eso, ahorrat trabajo. Salvacion, podemos trabajar menos. Si ustedes viven pata trabajar, que es lo que creen muchos profesionales de mi generacin, estas tecnologias son un Alcatraz, si uno vive para trabajar. Significa que algunos de nosotros vamos a estat atrapados cada vez mas en el ritmo y flujo de estas actividades y nunca nos vamos a liberat. Otros van a estar subempleados Semana laboral y tiempo libre Bill Green, Presidente de la Federacion Americana del Tra- bajo en la década de los veinte, se expresé claramente al respecto. Dijo que las tecnologias que ahortan ttabajo, aho- rran trabajo humano. Asi que saberos que s¢ viene cl tiem- + po libre, mucho tiempo libre. La pregunta que no plantea- © nos es si ese tiempo libre va a ser para hacer filas de desem- Tiempo libre para disfrutarlo o hacer filas de desempleados 31 pleados o pata disfrutarlo. Es una pregunta de equidad. Sus is padtes, abuelos y bisabuelos eligieron hacer que esta tec- nologfa fuera parte de su forma de vida para que pudieran aumentar su calidad de vida. Y ¢qué hicieron? Se organizaron, , formaron sindicatos, sc politizaron y rebajaron la semana laboral. Desde principios de la revolucién industrial la sermma- ! na laboral tenia 80 horas. I.a redujeron a 70 horas, a 60, 50, 40; aumentaton los salarios y beneficios en cada etapa y las condiciones laborales de millones de personas desde la ge- tencia hasta los obreros en las fabricas. To hicieron en to- dos los paises del mundo y en su mayor parte en menos de 80 afios. De modo que mi pregunta pata la generacién de daby- boomers (yo soy un poco mas vicjo, me la perdi, asf que no soy responsable) es: ¢Qué les pasa? ¢Por qué quieren man- tener cn el ptéximo siglo el mismo estandar que tenian sus padres y abuclos en la primera y segunda revolucion indus-| trial? Si ustedes creen que la tevolucion de la informacion y| las ciencias de la vida va a ser, poe lo menos, tan ptoductiva } i como la maquina de vapor y la eleciticidad, épot qué no! piden una semana laboral de 30 horas y 6 horas diarias de, trabajo, con mejores salatios y beneficios pata todos los tra- bajadores del mundo? Esta no es una propuesta radical. Esto esti de acuerdo con lo que hemos cstado haciendo en estos altimos 150 afios. De hecho, ése imaginan si todavia tuviéra- mos una semana laboral de 50 horas, cuantos desemplea- dos habria? No necesitarfamos a tantas personas. Tenemos a muchos padres trabajadores. Ambos padres: ‘trabajan para tener el nivel de vida que lograba uno solo! hace 30 aftos. Y los politicos les dicen que ustedes no estan | educande a sus familias, no se estan ocupando de sus hyos, | estamos perdiendo Ja préxima generacién. Y ustedes se molestan cuando los politicos dicen eso porque ustedes saben que ambos padres tienen que trabajar para tener el nivel de vida que tenfan antes trabajando uno solo, Saben 32 Jeremy Rifkin que la tinica forma de mejorar su vida familiar es pasar mas tiempo con sus hijos. La formula deberfa set 6 y 6 para el afio 2006. Ustedes trabajan 6 horas por dia, cuando sus hi- jos estan en la escuela y tienen la opcion de volver a sus casas, cuando sus hijos vuelven a casa. Listas grandes tecnologias de la era de la informaci6n y las ciencias de la vida pueden liberar a los padres para tc- _componer la vida familiar en el mundo. [so es mucho mas ‘impresionantes que los teléfonos celulates diminutos o la television a color de alta resolucion. Hsta revohucién ofrece nuevas oportunidades. Simplemente no nos hemos dado cuenta de las posibilidades. Estamos aceptando muy poce, cuando debetiamos aceptar mucho mas. Nos rehusamos a “que este sistema capitalista tenga su triunfo final. Y el trtun- fo final para el capitalismo seria la capacidad del mercado capitalista ea el siglo psoximo de ser esencial pero ya no suficiente como Arbitro final de nuestras vidas, Dejemos que el sistema capitalista libere a las siguientes generaciones de jOvenes pata que hagan algo mas alla de} metcado. Bue no, ahora se estatan diciendo: “jAh! Un minuto, g¢6mo con- vencemos a los empleadores pata que reduzcan la semana laboral y aumenten Jos salatios?” ¢Creen que podemos ha- cet eso? gCreen. que podemos convencer a los empresati- os? ¢Habria valido la pena venir aqui esta maiana si pudiéra- mos ver en menos de cinco minutos cémo se puede hacer esto? Nunca un gerente general de una empresa me dijo que esto no sé podia hacer después de que se lo explique. Voy a hacctles dos sugerencias a los empresazios. El Vis cepresidente de Hewlett Packard en Grenoble, Francia, se despert6 una noche con una idea y se la comunicé al sindi- cato. Tes dijo: “Miren, tenemos toda esta tecnologia en Hewlett Packard y no estamos funcionando 24 horas por dia. 1a tecnologia es cara, tenemos muchos costos extra, pero la tecnologia esta ociosa, no esta funcionando a capacidad total.” Les dijo a los'sindicatos que si estaban de acuerdo en ‘Tiempo libre para disfrutarle o hacer filas de desempleados 33 trabajar por turnos durante 24 horas, se duplicaria o tripli- carfa la productividad que se compattitia con los accionis- tas y los trabajadores. Ios trabajadores tendrfan 4 dias de trabajo por turno con una paga por 5 dias. Los sindicatos se mostraron escépticos pero luego estuvieron de acuerdo. éQuieren saber qué succdid? Hace algun tiempo habja Ile- gado a este punto en mi Seminario Avanzado en Wharton School y un senor sentado a dos metros de mit, con acento francés, me dijo: “Sr. Rifkin -escuche—. Soy el Vicepresi- dente de Hewlett Packard en Grenoble, Francia”. Yo no me habia fijado quiénes eran los ptesentes ese dia y pensé: “{Ah, Dios mio! Ahora me va a contar que fracasé.” Le dije:, ee les var” Y me respondié: “Estamos haciendo dine-: >.” Me dijo que su mayor frustracidn cra que no podia | convencer al resto de los vicepresidentes de la Hesleit Pack-' ard en otros paises de que hicieran cl mismo experimento | con la mano de obra organizada en sus paises. Quiero darles otro ejemplo. En Estados Unidos hay mu- chas empresas pequetias, unas doce, que ahota pasaron a una semana laboral de 30 horas con una paga de 40 horas. éComo pueden hacerlo y seguir siendo competitivas? Hacen que sus trabajadores trabajen scis horas seguidas sin almuer- zo. Y la razon por la cual pueden hacer esto es que ahora, estamos aprendiendo, gracias a la cronobiologia, la nueva / genética, que cada ser humano tiene ritmos diferentes y re- lojes bioldgicos diferentes. Todo nuestro cuerpo corte al ritmo de los ciclos circadianos, lunares y estacionales. Cada organismo en este planeta fue hecho para la tierta. En técmi- nos evolucionarios, nuestros ritmos siguen la rotacién del planeta. También sabemos que los seres hamanos tenemos diferentes horas pico de desemperio maximo cada dia. Uste- des pueden scr personas diurnas 0 noctutnas. Sus ritmos bioldgicos y secreciones pueden estar en su pico a las dos de la tarde o a las diez de la mafiana. Tarabién sabemos'| ahora que la persona promedio tiene un maximo desem- ' : ‘ / 36 Jeremy Rifkin si tedujéramos radicalmente fa semana laboral. ¢Qué hace- mos con los jévenes en sus familias? E! problema esté en que estamos mirando la cara equivocada de la solucion. Si su inclinacién politica es de centro derecha, pueden creer y esperat que el mercado vaya a crear mds empleos de los que idesteuye. Peto no existe ningun lider politico que no vea ‘que cada vez mas trabajadores quedan desempleados en las empresas en el futuro a medida que se desarrollan mejores reemplazos tecnoldgicos. Si ustedes son de centro izquicr- da, tal vez tengan esperanzas de que un gobierno socialista "sca el proveedor de los trabajos finales y el proveedor de empleo. Pero es poco probable. Todos los gobiernos en el mundo se estan reduciendo. Si mafiana de mafiana hubiera una depresion global, todo cam biarfa. El gobierno de ustedes se convertiria en el emplea- dor final. Pero entendamos la importancia que ha tenido esto. Siernpre estamos quejandonos contra cl gobierno pero quicro recordarles que, en mi pais, después de la depresin, contratamos al 17 por ciento de la fuerza laboral americana que hoy trabaja pata el gobierno. cUstedes creen que el mercado habria podido absorber a tantos crabajadores? Lo hizo el gobierno y estoy seguro que aqui, en este pais, uste- des tienen ciftas similares. ‘Tercer sector Si el mercado no puede proporcionar todos los empleos y fel gobierno tampoco, gdénde buscamos nuevas fuentes de \, trabajo? ¢Hay trabajo en la sociedad més alla del gobierno y cl mercado? ¢Hay algo que puedan hacer los jvenes en el prdximo siglo ademas de hacer accesorios en cl mercado o ser empleados publicos? ¢Podemos imaginarnos algo mas para los jévenes? Tenemos que romper cl paradigma politi- co. Tomen conciencia que todos los viejos esquemas politi- /cos ya no funcionan, el mercado a la derecha, el gobierno a \ la izquierda. Este es un falso paradigma, ‘Tiempo libre para disfrutatlo o hacer filas de desempleados 37 En realidad, cxisten tres sectores. Existen tres sectores en todos los paises no comunistas, Una vez que entende- mos due nuestra sociedad no es “mercado-gobierno” sino a qué tiene tres sectores, se abre una ventana para un debate totalmente nuevo sobre la naturaleza del trabajo y cl con-! trato social para el proximo siglo. El sector del mercado crea el capital del mercado y trabajo para el mercado. El! gobierno crea capital publico y empleos publicos. Luego teflemos este gran sector que crea capital social y va a pagar y dar empleos libremente. ¢Cual es este tercer sector al que ®, me refiero? Es el sector mds grande en su pais, Pero no / tiene conciencia de si mismo como sector, t's mucho mds grande que el sector emptesarial y puiblico. zCudl es este tercer secrot? Lis toda organizacién, institucién o sociedad ala que pertenecen sus familias que no es una empresa en el mercado ni una agencia del gobierno. Son todo el resto de las instituciones que conforman la vida cultural. No se trata solamente de las organizaciones no gubernamentales. No son solamente las ONG’s. Son las iglesias, son los gru- pos seculares, organizaciones de servicio, organizaciones. fraternas, organizaciones para el arte, el deporte, la cultura.. Todo lo que va desde la justicia social hasta los grupos am- bientalistas. Son todas las instituciones que conforman la cultura en las que participan sus familias en este pais. Tis lo gue hace que este pais sea singular, nico. Si ustedes se despertatan mariana por la mafiana y todas las organizaciones del tercer sector hubieran desaparecido, écudnto tiempo creen que duraria su pais? ¢Un dia? Se des- truiria. Como ven, hemos malentendido la naturaleza de \cOmo esta organizada la sociedad porque ya no ensefamos janttopologia cultural en las escuelas. En Ja antropologia \cultural aprendemos que las comunidades perciben a los imetcados y los gobiernos. Pero los mercados y los gobier- nos no perciben a la comunidad. Esto es muy importante. ‘ Conozco a lideres politicos que creen que un mercado fuer- 38 Jeremy Rifkin te cfea una comunidad fuerte. Falso. Es exactamente lo opuesto, Las comunidades fuertes crean mercados fuertes. \ Primero, los seres humanos tealizaton intercambios social- ‘es, Crearon infraestructutas sociales, cteaton el capital so- cial. Y solamente cuando existe ese tico capital social, una sociedad puede comenzar a establecer mercados, empczar a comerciar y crear el gobierno. Hay algunas pocas excep- ciones. Por ejemplo, una ciudad que surge de repente a con- {secuencia de un boom. Si se descubre oro, sutge una ciudad \inmediatamente, peto es artificial y se destruye cuando se caba el oro. Pero, a ttavés de la historia, el intetcambio social precede al intercambio del mercado y al gobierno. Los mercados y los gobiernos son instituciones derivadas, no son primarias. Es muy importante que entendamos csto. Los mercados y los gobietnos existen porque tencmos un tico capital social que ctea confianza y que nos perrnite es- jtablecer el comercio y crear gobiernos. Los mercados rompen la confianza, los gobiernos rompen la confianza. ‘Todas las comunidades en todo el mundo estén permanente- mente construyendo el capital social y la confianza para poder tener negocios capitalistas y formas democraticas de gobierno. Los emptesarios entendimos esto cuando cay6 la Unidn Soviética y Europa Oriental. Cortimos pata estahlecer negocios capitalistas en esos lugares y la mayot parte de los negocios fracasaron. La taz6n es que los comunistas habfan ‘ eliminado el tercer sector, No existia el capital social, no habia ninguna infraestructura en la cual fundar telaciones de mercado y funciones del gobierno que fueran confiables. Quiero darles una regla prictica. Cuanto més fuerte es el tercer sector, mas fuerte es cl mercado capitalista y mas democratico es el gobierno en todos !os paises. Cuanto mas débil sea el tercer sector en un pais, mas débil va a ser el mercado y menos democritico el gobierno, Esa es una te- gla incontrovertible. Lo que hizo que Estados Unidos fuera poderoso fue el tercer sector, Nos permitié construir tanto ‘Tiempo libre para disfrutarlo o hacer filas de desempleados 39 capital social como para tener un metcado capitalista po- deroso y confiable y una forma democratica de gobierno. ¢Por qué digo esto? Dutante la mayor parte de este siglo, este tercer sector ha estado en un estado practicamente neo- colonial ésperando del gobierno, de la filantropia privada. Noves ‘un jugador sentado a la mesa junto con el gobierno y el mercado aunque es la institucién principal por la cual existen los otros dos. Esta por set liberado de este estado ncocolonial. La razén es que los gobiernos se estan reducien- . do. Los gobiernos participan menos’en sus barrios y comu-} nidades de modo que existe un vacio institucional que estai sutgiendo en todas las comunidades del mundo donde el gobierno participa menos. Las empresas son menos locales y més globales y cl mercado primatio se esta desplazando al ciberespacio que ni siquiera es geografico. Hay menos par- ticipacién cn sus comunidades. Se abre el vacio. ¢Quién va a lenar ese vacio institucional dejado por menos servicios del gobierno y menos participacion corporativa? La verdadera carrera de cada comunidad es entre el tercer y el cuarto sector para llenar ese vacio institucional en. sus comunidades. ¢Cual es el cuarto sectot? Es la sociedad ile- 5, gal. Es el empleador que crece mas rapido en el mundo. Hs, la economia informal con sus propias leyes. Lo que estamos empezando a ver en todos los paises es una lucha entre el : tetcer y el cuarto sector. 2Vamos a hacer resurgir el capital so- | cial? gEl tercer sector se va a convertit en una voz politica, coherente, poderosa, un centro de politica en cada comu- j nidad institucionalmente o vamos a dejar ese vacio a la SO- ciedad ilegal para la préxima generacién? Esto se est4 em- pezando a ver en cada pais. Creo que vamos a comenzar a ver un taburcte politico de tres patas, como lo llamaria Bill Bradley. De hecho, nuestra Primera Dama habla bastante : del tercer sector. La idea es tres sectores, un taburete de tres patas y cada una tiene que ser poderosa en proporcién a las otras. Siuna de las patas de ese taburete es demasiado grande 0 demasiado pequefia, el taburcte se cae. v 40 Jeremy Rifkin HI tercer sector va a surgir como una nueva voz politica. Ustedes van a ver teposicionarse a los partidos politicos en los préximos afios. En lugar de deciz: “Yo represento al go- bierno, vote por mi partido” o decir “Yo tepresento al mer- ‘cado, vote por mi partido”, vamos a empezar a entender | que la verdadera politica proviene de la cultura, proviene del capital social, de las instituciones que conforman nues- tra vida. Vamos a empezar a ver a la gente que se postula como candidatos al gobierno que representan a esta voz podetosa y coherente del tercer sector en la vida de nues- tros paises, Y, finalmente, esto tiene que ver con los empleos. fs ahi donde se encucatran los empleos en el préximo siglo, Es aht donde va a existir una defensa intclectualmente estimu- lante, sofisticada, adelantada para sus hijos en la préxirna genetacién. Tenemos la capacidad de liberar del mercado a millones de jdvenes porque no los necesitamos. Podemos liberarlos para un empleo competitivo y rermunerado en al- ‘gunas de las millones de organizaciones del tetcer sector ‘del mundo que crean el capital social y la ecologia de la \eultura de cada pais. Necesitamos tenct un debate sobre cémo tomar una pequefia porcién de las vastas ganancias de estas nuevas tecnologias, la revolucién de la informacion y las ciencias de la vida, y proporcionar un fondo de ingre- sos pata la educacidn, capacizacién y nuevas oportunidades de empleo para los jévenes cn todas esas organizaciones del tercer sector que conforman la cultura, Algunos diran: “Un momento, no quicro pagar impuestos para esto”. Yo digo que ustedes van a pagat impuestos por un lado o pot jotro. Van a pagar impuestos pata las carceles 0 para las co- i munidades. Van a Pagar impuestos para tratar de controlat \al cuarto sector o van a pagar impucstos pata tratar de cons- truir el tercer sector. Es mucho mejor tener una asociacién entte las empresas, el gobierno y el tercer sector para crear oportunidades para esta ptéxima generacién de modo de ‘Tiempo libre para disfrutarlo o hacer filas de desempleados 41 seguir civilizindonos. Y aqui csté la ironfa que cs de humor negro. Cuando yo era joven, me educaron haciéadome pen- sat que los empleos de status alto eran los trabajos profe- sionales. Ser empresario, doctor, arquitecto, ingenicro, aboga- do o contador, ¢ pleos de mercado, Y aqui esta la ironia. Muchos de los exivleva que crefamos que tenfan un status alto ehsel-nefcado van a ser reemplazados en el préximo siglo por ceros y unos, por el cédigo binatio. Eso ya esta sucediendo. La mayor parte de los trabajos conceptuales en el mercado Jos pueden hacer las maquinas. No todos pero si muchos, La itonia es que los emplceos y habilidades que se cncontraban en el fondo de la sociedad en el siglo XX, marginados al tercer sector, primariamente tealizados por mujeres, sucede que esas habilidades, esas tareas son dema- siado complicadas y sofisticadas para la nueva tecnologia del siglo XX1. Porque requieren que los sctes humanos tra- bajen con otros seres humanos pata crear el capital social. Las tecnologias no pueden hacer esto. Es demasiado dificil, Trabajo y educacién Les daré un ejemplo, Muchos de ustedes son padres y tienen a sus hijos en centros educativos en este preciso momento, Pueden tener nifios de 2-3 meses a 4 afios que, cuando uste- des se van a trabajar, quedan al cuidado de una maestra de preescolares en un ceatto sin fines de lucro que pertenece al tercer sector, Ustedes se pasan la mayor parte del tiempo preocupandose de qué les sucede a sus hijos. A cada mo- mento piensan si sus hijos estan aprendiendo, si estan par- ticipando, qué les sucede. Imaginense la responsabilidad intelectual de una maestra de preescolares que cs responsa- ble de 25 sctes humanos de entre 3 meses a 4 adios. Cuan dificil es esta tarea intelectualmente, no sdlo emocional- mente. Estamos aprendiendo cn la psicologia cognitiva que el cerebro de los bebes no esta formado. Cada vez que un bebe interactia con el mundo de Jos adultos y el resto del 42 Jeremy Rifkin ambiente, se desencadena una neuroconexién y surge un camino en el cerebro. A la edad de 4 afios, el cerebro, para jusat una metafora, esta totalmente cableado y se ha forma- \do un set humano. Imaginense la complejidad intelectual ide set maestra de preescolates responsable de la formacién ‘de 25 cerebros humanos en este planeta. De modo que les digo a los Gerentes Generales de las empresas: ¢Ustedes Picnsan que sus trabajos son intelectualmente complicados y dificiles? Pascn una semana como maesttos responsables de la formacion de 25 cerebros humanos y después me di- cen cual de los dos trabajos es mas complicado. Y lo digo con total seriedad. Tenemos que pagatle a nuestras maes- tras de preescolares, al principio de la fila lo que le pagamos a los ejecutivos al final de la fila. Y no es solamente en cso. En tantas areas del tercer sector, en tantas cosas en las que | Patticipamos, en las artes, los deportes, la cultura, la justicia "social, el medio airibiente, la proteccién de la fauna, la ter- : ceta edad, actividades religiosas y seculares, esto requiere la li imaginacidn total de la mente humana. Estas cosas no pue- * den ser hechas por las maquinas. Tistas cosas no se pueden telegar al cédigo binario, son demasiado dificiles. Lo que sugiero es que debemos cambiar nuestro concep- to sobre la importancia del trabajo. Miraremos al siglo XX y diremos: “Bueno, es interesante ver como lo que pensaba- mos que era un trabajo importante, ahora lo estan haciendo las maquinas”, Cuando miremos hacia atras, veremos que el trabajo importante csta mas alla del mercado, mas alla del ‘ gobierno, creando capital social y llenando las siguientes \etapas de nuestra cultura como especie humana. Mucho de lo que hagamos va a dependet de cémo edu- quemos a los jdvenes en las escuclas, ¢Pata qué estamos preparando a nuestros jévenes? En mi pais, cada escuela esta instalando computadoras y telecomunicaciones pata preparar a los jovenes para los habilidades del mercado en el lenguaje de! nuevo siglo del ciberespacio y la biotecnologta. Tiempo libre para disfratatlo o hacer filas de desempleados 43 Estoy seguto gue ustedes también lo estan haciendo en sus escuelas. Pero ahora, nuestros educadotes en Estados Uni- dos estén empezando a Preoguparse de que estamos po- niendo demasiados huevos efi la misma canasta. Para qué estamos preparando atedd una generacién pata el ciberespa- cio y la economia de la informacién y las ciencias de la vida si no vamos a necesitar a toda esta gente? Podemos estat formando a toda una generacion para el cinismo y la deses- peracién porque no van a tener empleo. Hso puede crear las condiciones para wna teaccién olitica extrema. In mi eee : pals tenemos graduados univetsitarios que tienen todas las habilidades del conocimiento y que estan trabajando pero yq ya estén subempleados, En otras palabras, los empleos en : los que trabajan tequicren menos habilidades de las que tienen basadas en su educacion. Imaginense qué vaa suceder | en diez, quince o veinte afios, Sin embargo, existe otra revolucién que esta ocurtiendo en el sistema educativo americano de la cual me gustaria hablar. Se encuentra en el origen, en cada escuela, no ha sido orquestada pot el gobierno pero podria ser la revolu- cién mas grande en la educacidn desde que pasamos del sistema de aptendices al sistema escolar en aulas en los al- , “bores de la revolucin industrial. Se llama la educacidn ci- § vil. A veces la amamos el aprendizaje de servicios, la edu- cacidn de los ciudadanos, la reforma educativa democtratica pero el nuevo término es educacién civil. éQué es? Esta- mos ermpezando a entender que los alumnos de cualquier \ edad aprenden mejor si su educacién es experimental y esta ibasada ditectamente en Ia resolucién de problemas en el tercer sector, en la comunidad. Estamos borrando las fronteras entte la clase y el barrio. Estamos invitando a los cducadores informales y alas organizaciones con base en la sociedad pata que junto con los maesttos, los alumnos y los ({ Padres creen una pedagogia y una curricula basadas en la \educacién directa en la comunidad. éQué significa esto? Si 44 Jeremy Rifkin su hijo de 12 aos esta aprendiendo los principios de la ‘zoologia, tal vez los aprenda participando cn un programa ‘de rchabilitacién de la fauna o en una protectora de ani- males, Los alumnos aprenden al resolver problemas, crean- ‘do un capital social e insertindase en Jas relaciones con la comunidad en la que viven, incluido la comunidad bidtica, Esto se aplica también a los idiomas, las ciencias naturales, las ciencias sociales, la humanistica. Es cutioso, cuando uno se detiene a pensarlo, que eduquemos a nuestros alunos , ct clases estétiles y abstractas que no tienen absolutamente / ninguna telacién con las comunidades y culturas en las gue ‘ viven. Ta comunidad es la verdadera clase. Es ahi donde viven y respiran los seres humanos. Es ahi donde coexisten con nosotros las ottas criaturas. De modo que estamos empezando a decit en Estados Unidos: “Derribemos las paredes de las clases y compartamos las responsabilidades de la educacién entre el tercer sector y el sector educativo”. Al respecto, y esto no es solamente académico, voy a co- presidir la Iniciativa de la Asociacién Nacional sobre Edu- cacion y la Sociedad Civil en Iistados Unidos. Esta formada por los Ditectores Generales de las 71 asociaciones educa- tivas principales en mi pais desde las Juntas Directivas Na- cionales hasta las Asociaciones de Directores y los Sindica- tos de Maestros y Profesores. Esté formada por los princi- pales grupos de la comunidad, desde la Cruz Roja Nacional hasta “Big Brothers Big Sisters’. Hemos negociado un progra- ma de siete puntos para que la educacién civil sea el centro de a cutticula en miles de distritos escolares empezando en el afio 2000. Vamos a transformar y revolucionar la educacién en Estados Unidos. Ahora bien, gpor qué es importante esto? Si alguna vez an tenido algan miembro de sus familias que haya sido despedido, especialmente si es hombre, ustedes saben que a peor tragedia es que el colapso emocional siempre pre- cede al colapso financiero. A los hombres, a las mujeres ‘Tiempo libre para disfrutarlo o hacer filas de desempleados 45 también pero es peor hon los hombres, en las escuelas nos ensefiaron habilidades para el mer¢ado.. Nos han ensefiado que nuestra identidad depende de vender nuesito trabajo, en el mercado. Si el metcado toma nuestro trabajo, tenemos una identidad, significado y propdsito. Esta es la idea de’ John Wax sobre el valor de los seres humanos. Pero ahora tenemos un mercado que le esta diciendo 2 muchos seres humanos: “No necesitamos su trabajo”. “Pero yo me preparé toda la vida para vender estas habilidades para el mercado y ahora me dicen que no me accesitan. gSignifica eso que no tengo identidad, que no tengo importancia, que no tengo ninguna contribucién para hacer?”, éSaben ustedes cuan- tos millones de personas, seguramente alguien de sus fami- lias, se han enfrentado a algo asir Esto se debe a que estamos ensefiando las cosas cquivo- _ cadas en las escuelas. Estamos ensefando habilidades para : el mercado primero y deberfamos entender que debemos | ensefiar habilidades sociales ptimero. Ensefiar primero las «habilidades para el mercado es como ponet la carteta delante: ‘de los bueyes. Primero el nifio debe tener una identidad central, tiene que entender sus tclaciones con el capital so- cial, la comunidad, los vecindarios bidticos que conforman la vida. Si el nifio tiene una identidad central al ser educado en una clase Hamada la comunidad, entonces ese nidio puede crecet entendiendo las responsabilidades, su conexién, su lugar en el esquema de las cosas. Entonces las habilidades del mercado se aprenden ficilmente. Pero si todo lo que ensefiamos a los alurmnos son habilidades para cl mercado, las necesidades del mereado van a cambiar muy rapido. Va- Mos a tener una generacién sin las reservas emocionales que les permitan ajustarse a los cambios. Tal vez podamos tener la visién de un nuevo mundo para sus hijos en los préximos veinte afios. Con este nuevo en- foque de la educacién, esta nueva vision del trabajo. Tal vez una de sus hijas cuando crezca se pase entre 25 y 30 horas 46 Jeremy Rifkin de la semana en la economia global del ciberespacio y el testo en casa con su familia y dindole su tiempo gratuita- mente a alguna organizacion del tercer sector como volun- tara, Su otro hijo cuando crezca tal vez se pase 25 horas de la semana trabajando para el gobierno, el gobierno recto que cs esencial pata esta nueva economia. El resto de su tiempo, puede pasatlo en su casa, dando su tiempo libre a la comunidad. Su tetcer hijo cuando ctezca puede pasarse 25 horas de Ja semana en un trabajo remunerado en alguna de las miles de organizaciones del tercer sector que conforman ‘el capital social y cultural de este gran pais. Necesitamos ampliar las oportunidades para los jovenes en esta audien- cia y para sus hijos para que entiendan que la préxima era en la historia puede ser mas expansiva, puede presentar mAs desafios, puede set mds estimulante y mas interesante que la que dejamos atras. No podemos abandonar el suefio de tener una vida mejor y eso es lo que esta sucediendo ahora, Estamos abandonando el suetio y Ja esperanza de tener una vida mejor y solo esperamos poder mantenernos y no per- det. Tenemos que deponer esa psicologia. De modo que podemos comenzar un debate en todo el mundo sobre como acortar la semana laboral, aumentar los salarios y los beneficios y proporcionarle esperanzas a la nueva generacion en siglo XXJ. Muchas gracias. CAPITALISMO SIN TRABAJO. SOBRE MITOS POLITICOS, LA ECONOMIA GLOBAL Y EL FUTURO DE LA DEMOCRACIA Ultich Beck Capitalismo sin trabajo “Quién es usted?” Cuando en una reunion nocturna —el anfittion tiene casa propia, se sitve pierna de cordero al estilo toscano, el tono de las convetsaciones es mas bien irdnico— alguien se acerca a un desconocido con esta pre gunta, no se contesta con el Aobby (pornégrafo), cl horésco- po (soy Aries) 0, como antes era de costumbre, sefialando la profesién, sino con la confesién de ser un profesional del desempleo. Tin nuestros dias la oficina de empleo se ha vuelto el punto de reunidn de todo el mundo, sin distincién de clases sociales. Los profesionistas y demas miembros de las élites hacen todos los esfuerzos posibles pata dar un toque de ironia a sus telatos cuando hablan de lo absurdo y de las humilla- clones suftidas en su busqueda de empleo. Una maestra hace reir a los invitados al contar que la oficina de empleo le pidid tomar cl curso “Como zedactar una solicitud de em- pleo”, precisamente el mismo que ella impartia hace poco tiempo. Un bidlogo con vatios afios de experiencia en in- vestigacién provoca lagrimas de risa cuando imita al jefe de contrataciones que le hizo una entrevista en un lenguaje poco elaborado y con errores metodolégicos—, y luego vie- ne el punto culminante de la historia: techazado por estar sobrecalificado. 48 Ulrich Beck La inseguridad laboral ya no afecta sdlo a las “clases infe- flores”, sino que se ha vuelto una caracteristica general de nuestro tiempo. La profesién que se ejerce durante toda la vida parece cstat en vias de extincién. Y nadie quiere ad- mitir que de esta manera se extingue también todo un mun- do de valores, el mando de una sociedad fundamentada sobre la actividad laboral. 4 capiralismo acaba con el trabajo. El desempleo ya no es un destino que aflige sdlo a unos cuantos marginales, ahora potencialmente afecta a todos, inclhiso a la democta- cia como forma de vida. Peto ci capitalismo global, despojan- dose de la tesponsabilidad del empleo y la democracia, va socavando también su propia legitimidad. Antes de que apatezca un nuevo Marx para sacar al mundo occidental de su estado somnoliento, es urgente (desde hace mucho tiem- po) plantear ideas y modelos pata un cambio de contrato social. 1} futuro de la democracia, mas alld de la sociedad del trabajo, tiene que ser fundamentado de una nueva ma- nera. En Gran Bretafa, pais que tienc la reputacidn de ser el paraiso del empleo, sélo queda una tercera parte de la po- blacién en edad activa que, septin el sentido tradicional, tiene un ttabajo de tiempo completo (en Alemania es todavia mAs de 60 por ciento), Hace todavia 20 afios eran mas de 80 por ciento en ambos paises. Lo que se pregona como método curativo —la flexibilizacién de la actividad laboral—ha podi- do encubrir y disimular la enfermedad “desempleo”, pero no la ha curado. Al contrario, todo aumenta: el desempico y la situacion cadtica de trabajo de tipo parcial, las relaciones de trabajo sin proteccién legal y también la mano de obra flotante que, hasta la fecha, todavia no se ha manifestado politicamente. Dicho con otras palabras: el volumen de con- tratos de trabajo por tiempo indcterminado disminuye cada vez con mayor velocidad. En todos los paises posindustria~ les del mundo corremos hacia un capitalismo sin trabajo. Capiralismo sin trabajo 49 Tres mitos sobre la sociedad del trabajo Existen tres mitos que impiden que esta perspectiva del dane de desempleo entre en el debate ptblico: prime- to, la idea de que todo es demasiado complicado —el mito de la opacidad—; segundo, la creencia de que el auge en pro- ceso de la sociedad de setvicios salvara la sociedad de traba- jo —el mito de la sociedad de servicios—; tercero, el concep- to de que sdlo tenemos que disminuir lo més posible los costos en sueldos y salarios y que entonces el problema del desernpleo se esfumara —el mito de los costos. Pensar que todo va relacionado con todo (aunque a veces s6lo ligeramente) y considerar, por lo tanto, a este todo como opaco, es sin duda valido también pata la evolucién del mercado de trabajo que se encuentta bajo la coaccion de la globalizaci6n. Pero esto no impide hacer afitmaciones sobre tendencias seculares, como lo ha hecho Meinhard Miegel cn sus estudios longitudinales de compatacion in- ternacional, que han sido presentados ante la Komurdision fur Zukunfisfragen (Comision pata cuestiones del futuro) de los estados federales de Bavaria y Sajonia en su dltima reunion en Dresden. Segtin estos estudios, el factor trabajo ha sido continua- mente revalorizado a lo largo de vatias gencraciones. A mediados de los afios setenta se da un corte. Desde enton- ces sé puede observar dondequiera una disminucidn de la actividad laboral, sea de manera directa en forma de desem- pleo (como en Alemania), o de mancra encubierta por me- dio del aumento exponencial de “formas multicolores de ocupacion” (como en los Estados Unidos y Gran Bretafia). La demanda de fuerza de trabajo dectece, la oferta de fuer- za de trabajo aumenta (también por causa de la globaliza- cién ). Los dos indicadores del constante decrecimiento de la actividad laboral —que son ¢] desemplco y las formas de trabajo fuera de las normas tradicionales—- son alarmantes. 50 Ulrich Beck Desde hace tiempo ya no se trata de la redistribucidn del trabajo, sino de la redistribucién del desempleo, encubicrta pot las nuevas formas mixtas de desempleo y ocupacién, puesto que éstas se consideran oficialmente como “traba- 0” (ya no de tiempo completo, sino trabajos con un con- trato a plazo, a tempo parcial, por honorarios, etcétera.) Y esto es tanto mas valido para los asi llamados pataisos del trabajo, los Estados Unidos y la Gran Bretafia, donde aque- los que viven en la zona gris entre trabajo y no trabajo y que a menudo tienen que contentarse con salarios de ham- bre, y ya forman la mayoria desde hace tiempo, i'n consecuencia, mucha gente cierra los ojos ante ¢l echo de que, con cada nueva crisis, la sopa de la sociedad del trabajo se hace menos consistente y que partes de la oblacién cada vez mas grandes sdlo tiencn “trabajitos” inseguros que, desde luego, para nada les garantiza la pers- ectiva de una existencia segura a largo plazo. Jos politicos, las instituciones, ¢ incluso nosotros mis- mos seguimos pensando con los conceptos ficticios de un mundo de pleno empleo. Incluso las cajas de ahorro para la construccién 6 las aseguradoras concluyen sus contratos bajo la suposicién de que las personas “ocupadas” tendrin un ingreso duradero. El “ni lo uno ni lo otro” —ni estar desempleado ni tener un ingreso seguro— que se divulga cada vez con mayor velocidad, no encaja en estos estercotipos. Jas madres abandonan su puesto para poder cuidat a los pijos, Pero cl modelo de tres fases que piensan seguir ya no esta vigente. Ia tercera fase, la reintegracién a la vida profe- sional una vez que los hijos estén grandes, presupone la ilusion del pleno empleo. Lamentamos el “desempleo ma- sivo” y consideramos al mismo tiempo que tener un trabajo de tiempo completo durante toda la vida hasta llegar a la edad de la jubilacién es el estado natural de cualquicr adul- to. Precisamente también la ex RDA era, en este sentido enfatico, una sociedad de trabajo. Pero ahora se registra un Capitalismo sin trabajo 51 desempleo que cubre la totalidad del tertitorio de las nue- vas extidades fedetales (cs decir, la ex RDA). Muthos creen, esperan y tezan para que fa sociedad de servicios nos salve del maligno dragén desempleo. Es el mito de la sociedad de servicios. Los computos y contracém- putos todavia no han pasado la prueba del futuro. Cierto, se crearan nuevos puestos de trabajo. Pero primero pasara lo que nos muestra el socidlogo Wolfgang Bonss, es decir, todo lo contrario: los nucleos tradicionales de empleos seguros en el sector de servicios seran victimas de una ola de auto- matizacion que apenas ha comenzado. El Telebanking, por cjemplo, llevaré al cierre de muchas filiales del sector ban- catio; la Telekom quiere suprimir aproximadamente 60 mil empleos al ampliar su oferta de servicios; actividades como, por ejempio, la de los mecanégrafos pueden desaparecer por completo. Tncluso en el caso de que nazcan nuevos puestas de tra- bajo, en la época de la informacién en la que vivirnos, éstos pueden ser ficilmente trasladados a cualquier lugar. Mu- chas empresas —el cjemplo mas reciente es American Ex- press—trasladan departamentos administrativos completos a paises con un bajo nivel salarial (en este caso al sur de la India). Contrariamente a lo que suclen predecir los profetas de la sociedad de Ja informacién, es decir, la abundancia de trabajos muy bien pagados incluso para personas con una formacion modesta, la verdad decepcionante es que nu- metosos puestos de trabajo —incluso en el Ambito del proce samiento de datos seran actividades rutinarias y mal paga- das. Los soldados de a pie de la economia de informacién seran, segun lo que escribe Robert Reich, economista y ministro de trabajo de la administracién Chintei, hordas de gentes procesando datos, sentadas en oficinas de atras, en terminaics de computadoras conectadas con bancos de da- tos del mundo entero. 52 Ulrich Beck Sin embargo, la ilusion clave del debate en marcha es el mito de los costos. Cada vez hay mas gente contagiada de la conviccién —a menudo sostenida con militancia~ de que solo wna reduccion radical de los costos del trabajo y de los sueldos puede sacarnos del “valle de lagrimas del desem- pleo”. Aqui luce el “camino americano”. Si se comparan los Estados Unidos con Alemania, se puede observar que el “¢milagro de empleos” de los Estados Unidos esta escindido, Con 2.6 por ciento de puestos —segu- ros y bien pagados— que se estan creando pata personal “altamente calificado, los Estados Unidos se encuentran al mismo nivel (bajo o alto, segin la respectiva perspectiva) que Alemania, pafs con muy alto nivel) salarial (segan una estadistica de la OCDE de abril de 1996), La diferencia con- siste cn el autnento de trabajos que no exigen ninguna cali- ficacién y que estan mal pagados. Y en Alemania se considera todavia (1) inadmisible cl hecho de que las personas que trabajan durante el dia por, digamos, el equivalente de siete matcos alemanes duermen durante la noche en cajas de ‘carton, Pero la “sohucién” americana cojea también si se compara la productividad del trabajo de los dos paises. Ein los Listados Unidos, ésta ha aumentando sélo 25 por ciento en los ultimos 20 afios, en Alemania, por el contrario, 100 por ciento. “zComo lo hacen los alemanes?”, pregunta hace poco un colega americano. “Son los que menos trabajan pero producen mas”. lis precisamente aqui donde reside Ja nueva ley de pro- ductividad del capitalismo global en la era de la informacién: cada vez menos personas con buena formacion y global- mente intercambiables pueden prestar cada vez mas servi- cios y tendir siempre mas. Asi que el crecimiento econdmi- co ya no engendra el desmantelamiento del desempleo sino, cxactamente al revés, presupone el desmantelamiento de puestos de trabajo, lo que puede denominarse jobless gronth. Capitalismo sin trabajo 53 Democracia del trabajo Nadie debe equivocarse en lo siguiente: el capitalismo que sélo busca ser duefio, que sdlo apunta a ganancias, sin pre- ocupatse ni por los trabajadores, ni por el Estado (social), ni por la democtacia, anula su propia legitimidad. Mientras que crezcan los margenes de beneficios de las empresas que actian globalmente, éstas privan a los Estados costosos de ambas cosas: de puestos de trabajo y de pagos de impues- tos, Cargan a otros los costos del desemplco y del nivel de civitzacién desarrollado. Los crénicamente pobrcs, el pre- supuesto publico y el privado de aquellos que todavia tiencn trabajo, deben financiar solos lo que les gusta compartir precisamente a los ricos: el “lujo” de la segunda modernidad, escuelas y universidades de alto nivel, sistemas de transporte que funcionan, proteccidén del medio ambiente, carreteras seguras, el colorido de la vida urbana. / Cuando el capitalismo global disuelve en los paises alta- mente desattollados el nicleo de valores de la sociedad de} trabajo, una alianza histérica entre capitalismo, Fstado SO-} cial y democracia se rompe. La democracia de Europa y de} los Estados Unidos ha nacido como “democracia del traba- jo”, en el sentido de que la democracia descansa sobre la participacion en la actividad laboral. El wen tenfa que ga- nar su dinero de una u otra manera, para llenar con vida los derechos politicos de libertad, Siempre la actividad laboral ha fundamentado no solo la existencia privada, sino tam- bién la existencia politica. Por lo tanto, no “sdlo” se trata de los millones de desempleados, y tampoco sdélo del Estado social, o de impedir la pobreza, o de posibilitar la justicia. Se trata de todos nosottos. Se trata de la libertad politica y de la democracia en Europa. La alianza occidental del capitalismo con los derechos fundamentales de naturaleza politica, social y econémica, de ninguna manera se debe considerar como una “obra de caridad social’ que puede ser racionalizada en cuanto em- 54 Ulrich Beck piecen a faltar recursos, [1 capitalismo, amortiguado social- mente, ha sido logrado por medio de luchas, como respues- taa la experiencia del fascismo y al reto del comunismo. Es el resultado de una accién basada en la iuminacién aplica- da. Y ésta ha sido cunentada sobre el entendimiento de que sélo aqueilos hombres que disponen de uma vivienda, de un puesto de trabajo seguro y, de esta manera, de un futuro material, son o llegaran a ser cludadanos que se identifiquen plenamente con la democracia y que le daran vida, La sim- ple y sencilla verdad es la siguiente: sin seguridad material no hay libertad politica. Y sin ésta no habra democracia, lo que significa una amenaza para todos, una amenaza prove- nicnte de nuevos y viejos regimenes totalitarios e ideologias. A los nuevos demdcratas pseudoliberales o bien pseudo- demécratas liberales, que lucen por su inexperiencia histéri- ca, se les habra que inculcar lo siguiente: el fundamentalis- mo del mercado al cual han jurado fidelidad es una forma de analfabetismo democratico. Hl mercado precisamente no lleva en si su propia justificacién, Esta forma de economia s6lo puede sobrevivit cuando va acompafiada de seguridad material, derechos sociales y democracia. Quien solo apuesta por el mercado destruye, junto con la democracia, también , esta forma de economia. Hoy en dia ya nadie pone en tela de juicio al capitalismo. 2Y quién podria atreverse a hacerlo? [1 unico enemigo po- deroso del capitalismo es cl propio capitalismo, en su for- ma de “tan s6lo ganancias”. Noticias funestas del mercado de trabajo son tecibidas como anuncios de victoria en Wall Szreet. El computo que se encuentra atras de esto es muy , facil de entender: cuando les costos del trabajo disminu- yen, las ganancias aumentan, ‘También las contradicciones del “capitalismo del desem- pleo” se hacen visibles. Ejccutivos de consorcios interna- _cionales trasladan depattamentos administrativos al sur de la India, pero mandan a sus hijos a universidades europeas Capitalismo sin trabajo 55 de punta, financiadas por el eratio publico, No se les ocurre { mide chiste mudarse alos lugares donde estan creando pues- tos de trabajo y donde pagan impuestos bajos. Por supuesio gozan de los derechos fundamentales politi- cos, sociales y civiles cuyo financiamiento publico es muy costoso pero cn el cual ellos no patticipan. Visitan el teatro. Disfrutan de la naturaleza y los paisajes, mantenidos sdlo con el despliegue de muchos csfuetzos y gastos. Se pasean cn las metrépolis europeas que, hasta la fecha , todavia es- tan relativamente libres de violencia y ctiminalidad. Pero al mismo tiempo contribuyen fuertemente a la decadencia de ‘ esta forma de vida curopea con su economia egoista y su politica orientada s6lo hacia las ganancias, ¢Sc puede saber dénde ellos o bien sus hijos piensan vivir cuando el Estado y la democtacia en liuropa ya no sean financiables? Lo que a fin de cuentas le quita legitimidad al capitalismo no cs el hecho de que produzea cada vez nvds con cada vez menos ttabajo, sino que bloquea la iniciativa para un nuevo contrato social. Quien hoy en dia reflexiona sobre el desem- pleo, no debe seguir prisioneto de los antiguos conceptos y perderse en el debate sobre el “segundo mercado de traba- jo”, la “ofensiva del tiempo parcial”, las asi llamadas “pres-; taciones de trabajo exentas de la obligacién de estar asegu- radas” © acerca de si se debe seguir pagando el sueldo en caso de enfermedad. Mas bien tiene que preguntarse: écOmo puede scr posible la democracia mas alld de la sociedad del trabajo? Lo que aparece como fin © decadencia tiene que ser remodelado y transformuarse en un periodo pioneto para ideas y modelos nucvos que —para el Estado, la economia y la sociedad— abren la puerta al siglo XXI. Sociedad activa En el antiguo mundo de la sociedad industrial existian dos 8 } ‘ i “prestadores de trabajo”: el capital y el Estado. Pero de aqui < en adelante, ambos fallan de manera crdénica en cuanto a 56 Ulrich Beck esta funcién. Fl capitalismo se hace tanto a si mismo como a la gente cada vez mas desprovisto de trabajo. La palabra “vacia’” peca con blasfemia de modesta cuando se refiere a las cajas del eratio pablico, Uno puede lamentarse de este estado de cosas, o bien crear y conformar un nuevo centro de actividades e identidades, un centto que revita- lice la forma de vida democritica: el “trabajo publico”. Sila vida publica es el arte de involuctar a desconocidos en una conversacién duradera sobre sus propios asuntos, el traba- jo publico tiene que ser el arte de dar seguimiento a cstas palabras por medio de acciones, 2Qué se quiere decir con esto? Primero, un compromiso activo con los necesttados. Se Yaman los “monos del gas de escape”, “eco-escobas” o las “latas muet- tas”. Pero lo que les motiva no sdlo es el micdo a la destruc- cién y ala decadencia, sino mas bien la rabia de que la mayo- tia de la gente no teflexiona sobre lo que hace. Esta protes- ta activa contra la indiferencia tiene muchos ptopdsitos y muchas facetas como, por ejemplo, el trabajo con gente de Ja tercera edad y con minusvalidos, con gente sin hogar, ‘con enfetmos del SIDA, analfabetas y marginadas, e! traba- jo en hogares para mujeres, o bicn el compromiso con or- ganizaciones como Greenpeace, Ammesty International, etcétera. En este sentido, “trabajo publico” es como una mezcia en- tre politica, apoyo a necesitados y cooperacion cotidiana. Segundo, la critica activa. Machos abogados, asesores finan- cieros, médicos, ejecutivos, especialistas cn administracién, etcétera, buscan emplear sus conocimientos profesionales de una nueva forma: influir en la opcidn publica y la legis- lacion, idcar planes econdémicos para grupos de “auto-ayu- da’, informar sobre la fuga de impucstos, asesorar a deu- dotes, concientizar a la gente cn cuanto a peligros ocultos, etcétera. ¢Por qué no galardonar este tipo de esfuerzos con premios y condecoraciones? (Pero tendrian que ser ciudadanos los que decidan su entrega.) Capitalismo sin trabajo 57 Tercero, la democracia activa, cs decit, la participacién ceadadamny la descentralizacion. Ein la administracion de muchas ciudades y municipios alemanes se ha dcsatado una pequefia revolucién cultural, Ella promete no sdélo mas racio- nalidad econémica, sino también un aumento de democra- cia. “Tista forma de ciudadania sdlo va creando nuevos par- lamentos secundatios”, se lamenta un diputado municipal. Precisamente de esto se trata: el apetito de democracia aparece a la hora de comet, La libertad crea, fortalece y? ampiia la libertad. listo significa que tenemos que invertir en la sociedad civil. Tenemos que delegarle competencias y poder, y esto en todos los aspectos: cl tecnolégico (medios de informacion), cl econémico (financiamiento basico), el educativo (certifi- cados que sean reconocidos en el mercado laboral). éCual es la relacién mutua entre los objetivos y valores de la “sociedad de la actividad laboral” y la “auto-organizacién de la sociedad civil”? Su telacién no es la de un “o una cosa u otta’’, sino la de un “tanto ésta como también aquella”’. Lo que probablemente sera decisivo en el futuro es Ja mezcla ! entre el trabajo formal y la auto-organizacion voluntaria, el desmantelamiento de las bazteras juridicas y de la movilidad entre ambos sectores, la creacion de posibilidades de salirse del siumo habitual de trabajo o de moditicarlo (por cjemplo, en forma de cambios anuales, semanales 0 mensuales). Dc esta maneta se posibilitatian dos cosas: por un lado se tomperia aquel monopolio que identifica cualquier activi- dad lena de sentido, reconocida y publica con el concepto tradicional de actividad laboral. Se descargaria el mercado * de trabajo, eso quiere decir que habria menos desempleo. Por el otro, se crearian, por medio del trabajo publico, nuc- vos ceniros de actividad ¢ identidad no sdlo dentto de la sociedad ftagmentada, sino también en contra de ella. Se formarian las bases (materiales y culturales) para un “indi- vidualismo solidario”, algo que Alemania, donde hasta hace 58 Ulrich Beck poco el lema era todavia “ti no cres nada, tu pueblo (tu clase) Jo es todo”, ao ha conocido en gu historia, Con este modelo de uma sociedad activa no se trata — como se ha propuesto reiteradas veces— de sustituir el tra- bajo remunerado por un trabajo no remunerado. Ln ultima instancia, estos modelos no se salen de la esfera de influen- cia de la sociedad del trabajo. Ml ugar del trabajo sera ocu- pado por: trabajo (trabajo en el hogar, trabajo familiar, etc.). En este contexto, una distincién que Hannah Arendt ha introducido tempranamente, empieza a adquirir importan- cia. Al frabajo, cuyos objetivos y productos no dejan huellas, justamente porque éstos se desgastan con el consumo co- tidiano, Arendt opone ef azar que recupera Ia historia y que procura —en concomitancia con los demds— sentido e instituciones politicas. Por tanto, tal como lo constaté Alexis de Tocqueville hace ya 150 afios, hay que luchat contra la época de la disolucién no con menos, sino con mas liberta-. ‘des politicas, porque se trata de libertades politicas que dan sentido y cohesién social a la sociedad postradicional. Gsisten cuatro objeciones en contra de este modclo que, a primera vista, parece ser tan atractivo, Peto el andlisis de las objeciones lo hatan mas nitido y mas apto pata la realidad. Primero: zNo que la propuesta ya fracasa pensando sélo en cl egoismo que aflige a la sociedad occidental? Segundo: 2Quién pagara todo esto? Tercero: sScra posible realizar este modelo bajo las condiciones de la globalizacién? Cuarto: éNo que, en tltima instancia, el “desempleo creativo” (Ivan Illich) hara infeliz a la gente? zNo es probable que, junto con la decadencia de la actividad laboral se desmoronaria “también la identidad de los hombres? ZQué hay de cierto en los reiterados lamentos sobre la “sociedad egoista”? Segtin lo que demuestra el socidlogo estadounidense Robert Wuthnow, si desapareciera el com- promiso voluntatio pata con otras personas, todas las so- ciedades modernas quebrarian inmediatamente, 80 millones Capitalismo sin trabajo 59 de ciudadanos de los Estados Unidos, es decir, 45 por cien- tode Jas personas que tienen mas de 18 aflos, se compro- meten durante cinco horas semanales a prestar servicios voluntarios y benevolentes. En dinero, esto equivale a 150 mil millones de délares por aio. Al mismo tiempo este estudio muestra lo siguiente: para 75 por ciento de la poblacién estadounidense, la solidari- dad, la disponibilidad para ayudar y la orientacién hacia el bicn publico ocupan el mismo nivel (alto) de importancia que los motives de superacion personal, el éxito ptofesin- nal y la ampliacién de ios margenes de libertad personal. Hlablar de la “sociedad egoista” presupone pensar que se excluye lo que en realidad va en conjunto: la superacién personal y la disponibilidad para otros. Solo quien cree que comprometerse equivale a ser micm- bro de alguna organizacién, puede pensar que en Alemania las cosas son distintas. Mientras que cada vez menos gente, especialmente menos jdvencs, se adscriben a las iglesias, partidos, sindicatos 0 asociaciones (la edad promedio de los miembros del Partido Consctvadot de Gran Bretafia, por ejemplo, se sitiia actualmente atriba de los 60 afios), las iniciativas de todo tipo atraen cada vez mas gente, Los mismos jévenes que evitan el aburtimiento de las otganizaciones colectivas, se comprometen con el medio ° ambiente tan maltratado (mas de 80 por ciento); 73 por cien- to ve en el hecho de que haya gente que no tiene hogar un problema central y quieren luchat personalmente contra él; 71 por ciento teclama mas derechos pata minusvalidos; 71 ; por ciento tiene un concepto positive del feminismo y opi- fa que Cste es importante tanto para hombres como para mujeres. En cuanto a “la decadencia de valores y la indiferencia de los jévenes” que, a propésito, ya habian sido lamentadas por Platén, éstas también descansan sobre “un blogueo institucional del compromiso”. A los jOvenes se les concede 60 Ulrich Beck derechos, pero en cuanto tratan de usatlos, los encuentran _ restringidos. Las iniciativas civiles suften cada vez mas por ‘la mano dura del Estado, El poder no es realmente delega- do. A eso se refiere “bloqueo de compromiso”. Muchos no )se Comprometen porque tienen la expetiencia de que “de ‘todos modos esto no sitve para nada”, éPero quién financiara la inversién en el “capital social’, es decir, en la sociedad activa? Fin la Republica Federal Ale- mana tenemos mas de 4 mil millones de marcos deposita- dos en cuentas patticulates, pero repattidas de una manera muy desigual. 10 por ciento de los hogares posee un poco menos de 49 por ciento; otto 40 por ciento posee 49 por ciento, pero el restante 50 por ciento de hogares sdlo dis- pone de 2.4 por ciento del capital privado. Los empresarios han descubicrto la mina de oro. La nue- va formula magica es la siguiente: capitalismo sin trabajo plus capitalismo sin émpxestos. Los ingresos del impucsto sobre las rentas de las personas juridicas disminuyeron en- tre 1989 y 1993 en 18.6 pot ciento; su parte en el total de ingresos que el Estado recibe de los impuestos descendio casia la mitad (de 6.4 pot ciento a 3.7 pot ciento); mientras que, al mismo tiempo, las ganancias han aumentado en muchos } jf casos mas de 10 por ciento. Aqui se exptesa, entre ottas cosas, ‘el nuevo juego de poder, llamado globalizacién. Muchos empresatios se transforman en contribuyentes virtuales. F] capital tlene mucha movilidad, y esta movilidad es glo- bal. Los Estados, por el contratio, sc encuentran ligados a un territorio, Cuando un mismo producto es fabricado ~en diferentes fases de produccién— en varios paises y conti- ‘nentes, la localizacion de las ganancias se hace cada vez més ‘cuestionable y, al mismo tiempo, esto permite desarrollar /estrategias empresariales que tenen como fin reducir el pago \.de impuestos. A las empresas, la internacionalizacién de la produccién les ofrece dos ventajas estratégicas: se esta creando una com- Capitalismo sin trabajo 61 “petencia global entre trabajadores caros y baratos, y las condi- ciones de recaudacidn y control de impuestos de diferentes Estados puede ponetlos en rivalidad uno con otro y ser embaucados. Se puede llegar a la conclusién de que esta smueva forma de poder de las empresas tefleja una transicién lograda de las leyes del mercado al campo de la politica. Pero en realidad la situacion es todavia mucho mAs delica- da. Dado que disfrurar de multiples prestaciones publicas (universidades caras, hospitales, sistemas de transporte, pro- teccién juridica, financiamiento de Investigaciones) no esta ligado al lugar donde se recaudan los impuestos, muchas empresas sc encuentran en la posibilidad de reducir sus car gos de impuestos micntras que, al mismo tiempo, se insta- | lan en aquellos paises que ofrecen la mejor infraestructura. Jillugar de invetsiéa, de produccidn, de pago de impues- tos y de residencia pueden escogetse sin depender el uno , del otro, Muchas empresas se aprovechan del bajo nivel de “impuestos de los paises pobres y disfrutan del alto nivel de vida de los paises ticos. Pagan los impuestos donde les sale mas batato y residen donde la vida es mas agradable, Se vuelven unos pardsitos de las prestaciones de infraestruc- tura muy catas. Esto abarca un potencial considerable para conflictos sociales. Por un lacio se est4 creando una diferencia entre contribuyentes virtuales y reales (los ultimos son los que todavia tienen empico y las empresas pequefias que no dis- ponen de este tipo de movilidad y que, por lo tanto, estan sujetas al control convencional por parte del ministerio de Hacienda). Flos son los “tontos”, los perdedores de la glo- balizacion. Pot el otto, son ptecisamente estos gladiadores del creci- miento econdmico los que se encuentran muy solicitados pot la politica. Ellos minan la autoridad del Estado, gozan- do de sus prestaciones, pero privandolo al mismo tlenrpo de impuestos, Los nuevos virtuosos de los impuestos vit- 62 Ulrich Beck tuales socavan de una manera legal, pero ilegitima, el bien comin, la politica y el Estado. En este sentido, la situacién de Ja politica neoliberal —que tiene una confianza absoluta en cl mercado~ se patece a la ironia suicida de aquel tacio- nalizadot que prepara y ejecuta su propio despido. E! paso necesatio cs: levantar el tabi de esta fuente de uyjusticia social para hacerla objeto del debate publico. A propdsito, esto seria del interés de la misma politica. El pto- blema de la reparticin debe figurar en el orden del dia doy debate. Hlabré que obligar a los beneficiarios de la globgli- zacion a setvit nuevamente al bien publico. El sistema dle. man de seguridad social requiere scr reformado en mas de un aspecto. Paraddjicamente, la conclusién no es menos, sino mas dinero, pero bien invertido y bien repartido. Para las inversiones en trabajos publicos es valido afirmar: poco puede causar mucho. La sociedad florece, la riqueza publica aumenta. J. que se hace patente aqui es lo siguiente: necesitamos una nueva definicién de “riqueza”. Lintre otras cosas, ésta tiene que incluir también indicadores como la participacion social, la libertad politica, eteétera. Porque una sociedad que tiene una economia floreciente pero que, por tenetla, despoja a los hombres de su trabajo y los margina, no es una sociedad “rica” sino sdlo una sociedad pata unos cuantos ricos. Peto tratemos ahora la cuestién més delicada: Quién debe pagar todo esto? Al tespecto se pucden desatrollar cuatro teflexiones experimentales. 1, Fl modelo “reduccién de impuestos”: aquellos que se comprometen en labores publicas tienen que pagar (mu- cho) menos impuestos (actualmente ya existe esto en la medida en que donaciones son deducibles de impuestos o que asociaciones que benefician a la vida publica no tienen que pagar impuestos). Objecién: este modelo presupone la existencia de la tradicional actividad laboral que gatantice ingresos a los hogares. Los que de por si ya ganan bien Pa Capitalismo sin trabajo 63 ucnen aqui la posibilidad de diversificar mas su vida por medio de un compromiso publico, 2. El modelo “seguridad basica financiada con impues- tos”. Esto significa que aquellos que participan en orga- nizaciones civiles voluntarias recibiran algo como una “beca . pilotos en este sentido). 3. Bl modelo “escoger entre el desempleo y la partici- pacion en la sociedad civil”. Segiin este modelo, de aqui en adelante los desempleados tendrdn una nueva opcidn: pueden decidir si quieren seguir como desempleados 0 si prefieren colaborar en organizaciones civiles voluntarias. Este modelo reserva sorpresas. Pensdndolo hasta sus ulti- mas consccuencias, podrfa llevar a la desaparicién del desem- pleo y esto no porque se crearian nuevos puestos (de tlem- po parcial), sino porque la organizacién civil de la sociedad setia reanimada y experimentada. Si cl “modelo ameticano” Hevara finalmente a una com- inacién entre pleno empleo y working poor, el “modelo ale- man” (o “curopeo”) podria consistit en una combinacién entre actividad laboral y participacién en la socicdad civil con un financiamiento de base. Porque aquellos que se com- Prometen en organizaciones civiles, ya no estan “a dis- posicion del mercado de trabajo” Js ¢n este sentido, ya no estan “desempleados”, Soa ciudadanos activos, comprometi- dos para el bien pubblico, que reciben una ayuda (limitada en el tiempo) que les garantiza satisfacer sus necesidades bisi- cas. 4. 1] modelo “dinero para todos los ciudadanos”, finan- ciado con impuestos; el monto tendra que discutirse. Mucha gente teme que este tipo de financiamiento basico equival- dria a una sentencia de exclusion definitiva del mercado de trabajo y de la sociedad, especialmente para la poblacién en peligro como las mujeres, los pobtes © los minusvalidos, Pot lo tanto, soria importante no pagar este dinero ast nada publica” (cn el estado federal de Sajonia ya existen modclos * 64 Ulrich Beck mas, sino de relacionar el pago con una participacion activa en la sociedad civil. éPero sera posible emprender tal reforma del siglo en un solo pais? Si el diagndstico de fondo aqui expuesto es co- rrecto, es decir, si el capitalismo requicre cada vez de menos trabajo y quita cl trabajo a los ciudadanos, entonces se trata de un reto global al que, tarde o temprano, tendran que enfrentar todas las sociedades alramente desarrolladas. Pero aquel pais que desarrollara primero una respuesta practica- ble a esta cuesticn, es decir, que lograra enfrentar los fac- vores que ponen en peligto la democracia, sera a largo plazo y en todos los ambitos (@ambién en el econdmico) pionero. Hin lo que se refiere al supuesto papel clave de la activi- dad laboral para la identidad de las personas, existen ya ac- tualmente estudios empfricos que muestran un cambio pro- fundo en las convicciones: cada vez hay mas personas que buscan ambas cosas, vs decir, tanto la actividad laboral como un compromiso fuera del trabajo. Sin duda, este Ultimo as- pecto es también un factor importante para la identidad personal y contribuye a la cohesién social, siempre y cuan- do se encuentre socialmente valorizado y recompensado y cuando se pueda combinar con la actividad laboral. El escenarin esbozado desemboca en una peticién: la practica invisible de la “auto-ayuda” social y de la “auto- organizacion” politica tiene que hacerse transparente. Tiene que adquitir una importancia econémica, politica y organi- zativa. Pero esto solo sera posible si mvertimos en la so- ciedad civil para, por decirlo asi, democratizar la democra- cia. lo que necesitamos es una alianza entre los ciudadanos y el Estado a favor de la sociedad civil y, al ser necesaxio, en contra del trabajo y del capital. Y esta alianza debera incluir a todos los que se preocupan por la democracia. ge EsTANCAMIENTO DINAMICO Y EXCLUSION EN LA ECONOMIA MUNDIAL Franz J. Hinkelammert El eStancamiento dindmico Desde los afios sescnta del siglo XX se inicid en América Latina una discusi6n sobre el estencamiento dindmico de nues- tras economias. Se trata de un estancamiento, pero de uno acompafiado muchas veces por altas tasas de crecirniento del producto, tal como éste sucie ser medido (PIB o PNB). Esta tendencia hacia el estancamiento dinamico aparece en Amética Latina a partir del rapido crecimiento ‘de la pro- duccidéa de productos-mercancias, tanto en la industria de manufacturas como en la agricultura. Fl fendmeno llamo especialmente la atencidn en la industria, ya que se esperaba que la industrializacién absorberia tanto a la nueva fuerza de trabajo, resultado del crecimiento demografico, como a la fuerza de trabajo proveniente de las migraciones del cam- po a la ciudad. Sin embargo, el crecimiento de la industria ‘era ahora cada vez mas el resultado del crecimiento de la productividad del trabajo, y ya ea los afios sesenta el empleo industrial crecié menos que el aumento de la fuerza de tra- bajo disponible resultante del crecimiento demografico. Asi, elaumento de la oferta de trabajo, resultado de la migracién del campo a la ciudad, ya no podia ser atendido por el sector industrial, a pesar de que las tasas de crecimiento del pro- ducto industrial todavia permanecian altas. Peto debemos cxplicar la migracién del campo a la ciudad como tesultado de un estancamiento dinamico del mismo tipo. Con la expansién del capitalismo en la agrticultura, la 66 Franz Hinkelammert produccién agricola crece, pero la productividad del trabajo en el campo crece a tasas significativamente mayores. Por tanto, el campo expulsa fuerza de trabajo. No se trata sola- mente de un estancamiento dinamico, sino que inchuso este estancamiento es en realidad un encogimiento dindmico, Hay ejemplos extremos de este fendmeno. En Honduras durante los afios setenta la produccién bananera se triplicé, mien- tras que la fuerza de trabajo ocupada en la produccién del banano disminuyéa un tercio. La produccién de productos-mercancias (produccién material) sigue en ascenso, pero en lo que toca a la fuerza de trabajo ocupada, ésta muestra un estancamiento (0 incluso un encogimiento), que puede ser absoluto o relativo. Es absoluto, cuando la cantidad de la fuerza de trabajo ocu- pada en estos sectores se estanca, y es relativo, cuando la parte de la fuerza de trabajo disponible ocupada en estos sectores crece a una tasa similar a la fuerza de trabajo total disponible o, inclusive, a una tasa menor (encogimiento relativo). Sin embargo, las tasas de crecimiento del producto de estos sectores no revelan este estancamiento dinamico. Este se revela exclusivamente en el plano de la fuerza de trabajo ocupada, Este estancamiento dinamico aparece, por supuesto, no solamente en América Latina. En los Estados Unidos se ‘empez6 a hablar en los afios ochenta del “crecimiento sin empleo” (lobless growth), Pero esta éxpresion es tedricamente nadecuada, porque no induce a efectuar el analisis de la estructura del empleo. Por tanto, no induce tampoco a dis- cutir las posibles alternativas en términos de una reformu- lacién de esta estructura del empleo, En el grado en el cual se da este fendémeno de estanca- miento dinamico, la fuerza de trabajo disponible no em- pleada en los sectores de produccidn de productos-mercan- cla no puede encontrar empleo sino es en los sectores de servicios. Estancamiento dinamico y exclusidn en la economia mundial 67 Jin relacién a la fuerza de trabajo disponible y su empleo se dan, entonces, dos lineas de busqueda de soluciones even- tuales, que no necesariamente son excluyentes entre si. Es- tas son: 1. Un desarrollo correspondiente de los sectores de pro- duccién de servicios suficientemente grande como pata ac- tivar y emplear a esta fuerza de trabajo. 2, Un aumento del empleo en los sectotes de produccién de.productos-mercancias por medio de lo que podemos Mamar crecimiento extensive. Ls evidente que si no se logra ni lo uno ni lo otro, aparece el fendmeno de la exclusié de una parte creciente de la po- blacién, exclusi6n que hoy estamos viviendo dramatica- mente. Crecimiento extensivo ~ crecimiento intensivo Requerimos de algunos conceptos basicos adicionales para poder analizar con ms precision el fendmeno mencionado. Se trata principalmente de los conceptos de crecimiento extensivo y crecimiento intensivo y de sus medidas cuanti- tativas. El crecimiento extensivo es un crecimiento del producto, que es extensivo en relacién a la fuerza de trabajo necesaria para producir ese producto, Su medida o indicador es: un crecimiento del producto mayor que e! crecimiento en la productividad del trabajo. El crecimiento intensivo es lo contrario, En este caso, el crecimiento la fuerza de trabajo necesaria para producir el producto disminuye. Se trata de un proceso ei cl cual el crecimiento del producto es menor que el crecimiento de la ptoductividad del trabajo. La referencia mas exacta es la produccién de productos- mercancias: industria y agticultura, Con crecimiento exten- sivo el empleo de mano de obra crece, con crecimiento in- tensivo diminuye. F] tamafio de estos sectores lo medimos, por tanto, en términos del numero de trabajadores emplea- 68 Franz Hinkelammert dos en sentido amplio. El crecimiento se mide en producto producido, valuado a precios constantes, por sector. Hay un punto neutro entre los dos tipos de crecimiento, que es el punto en el cual la productividad del trabajo y el producto crecena la misma tasa. Este es el punto de partida del estan- camiento dindmico. Entonces, el crecimiento extensivo de un sector atrae fuer- za de trabajo y no es posible sin que aumente el empleo. Y esto ocurre s1 se atrae fuerza de trabajo de otros sectores 0 si hay inmigracion. El crecimiento intensivo, en cambio, expulsa fuerza de trabajo. No es posible sin disminuir el empleo. Cuando el crecimiento intensivo se hace exclusivo, el sector de martas entra en estancamiento dinamico, St hay estancamiento dindmico en los sectores de produc- cién de productos, eso sélo puede ser compensado por una ampliacion en el sector de servicios. Por tanto, la fuerza de trabajo disponible no ocupada en los sectores de pro- duccion de productos, puede ser empleada solamente por los servicios formales): banca, comercio, servicios publi- Cos, otros servicios privados. Siahora, entre la produccién de productos y la produc- cién de servicios se absorbe toda la fuerza de trabajo dispao- nible, tenemos un equilibrio macroecondémico en el empleo de la fuerza de trabajo. Estancamiento dindmico y exclusién Este concepto de estancamiento dinamico surge en cuanto relacionamos el producto de algiin sector con la fuerza de trabajo empleada para producirlo. Este punto de vista es necesario en el grado en el cual conceptuamos la economfa como la actividad humana orientada hacia la reproduccién de la vida humana. Pierde su relevancia en una teorizacion de lo econédmico que considere a la economia como la acti- vidad que tiene por objeto la maximizacién de la ganancia. Estancamiento dinamico y exclusién en la economia mundial 69 Sin embargo, puede darse el caso en que la produccién de productos y de servicios en su conjunto no pueda absorber a toda la fuerza de trabajo disponible. Aparece la fuerza de trabajo sobrante. Si no se trata de un fendmeno coyuntural a corto plazo, sino de un fenémeno estructural a largo plazo, entonces podemos hablar de un estancamiento dinamico de todo el sistema de produccién (formal). El resultado: hay poblacién expulsada y excluida. Sin embargo, los excluidos también tienen que vivir. Si los sectores modernos (formales) estan estancados y no dan espacio para el pleno empleo de la fuerza de trabajo, surgen entonées, a partir de la exclusién, los llamados sectores infor- males. Son sectores de muy baja productividad, de preca- riedad de la vida y sin capacidad de acumulacién de capital. Aparecen como productores de servicios y de productos y funcionan-alrededor de los sectores modernos, muchas veces acoplados a ellos (por ejemplo, vendedores de diarios, de chicles, de emblemas de equipos de fatbol); pero también ofreciendo servicios de lavado de ropa, guardas de estacio- namuentos en las calles, jardineros, limpiabotas, etcétera. También en forma de precarios talleres de produccién o prestacién de servicios (vendedores de comidas, talleres de reparacion de artefactos, peluqueros, etcétera). Igualmente aparece [a mendicidad. De vez en cuando pueden servir de trampolin para subir al sector moderno (el guarda que llega a tener su propia empresa de seguridad), pero como regla general no tienen salida de su condicién precaria. Viven también en casas precarias, en barrios precarios, y sus hijos asisten a escuelas precarias. Emergen problemas de prosti- tucion y drogadiccién a partir de este sector informal, lo mismo que antros de criminalidad que surgen a partir de estas paupérrimas condiciones de vida. Se trata de sectores completamente “flexibilizados”. No hay siquiera normas sociales de respeto a la vida de aquellos que pertenecen a estos sectores informales. En caso de sos- 70 Franz Minkelammert pechas o simple repudio son asesinados impunemente por escuadrones de la muerte. No hay limites para el trabajo infantil, los salarios pueden ser de misetia absoluta, muchas veces no hay acceso a las clinicas de salud nia las escuelas. Sus barrios son transformados en gherfos. Las normas de comportamicnto que tigen en el interior de muchos de es- tos sectores informales no son impuestos por la sociedad formal (Estado), sino que son de produccién cspontinea en el interior de los grupos y vecindades. No pocas veces de- sarrollan un alto nivel moral, de hospitalidad, de honradez y de ayuda mutua, Sus economias muchas veces se puede de- nominar efectivamente “economias solidatias”. Pero todo eso existe debido al espacio de exclusion pro- ducido pot el estancamiento dindmico de los sectorcs mo- dernos (formales), exclusion de la cual no se puede salir sino en casos mas bien excepcionales. Sin embargo, el limite no es univoco. Hay una zona gris, entre sectores modernos y la exclusion. En cierto sentido, toda la exclusién es esta zona gris. Conforman la otra cara del estancamiento dinamico de los sectores modernos cn su conjunto. En Amética Latina, ssegun los distintos paises, conforman entre el 25 por ciento \y el 75 por ciento de la poblacién, Pero estos sectores excluidos c informales no tienen una existencia neutral al lado de los sectores modernos. Su pro- pia existencia impacta alos sectores modernos. En este sen- tido ¢ejercen influencia, No es una influencia directa, y mas bien, desde los sectores modernos son despreciados. Los altos valores morales que suelen desarrollatse al interior de estos sectores informales, no son conocidos ni menos aun imitados, Su influencia sobte los sectores modernos se cjerce a través de la propia existencia de estos sectores informales. Flexibilizacién y deshumanizacién Los sectores informales son poblacion objetivamente des- humanizada. Pero presentan mucha resistencia a una des- Estancamiento dinamico y exclusidn en 1a economia mundial 71 humanizacion subjetiva. A partir de su deshumanizacién objetiva se resisten a caer en una deshumanizacion subjeti- va, Resisten a dejarse deshumanizar subjetivamente por la deshumanizacion objetiva, ala cual estan expuestos. Para la poblacion integrada en los sectores modernos ocurre un proceso contrario. Necesita deshumanizarse subjetivamente, para poder sostener la situacion de estancamiento dinamico frente alos excluidos. Por eso, cuanto mis se estanca el sis- tema y cuanto més se afirma la exclusién, mayor es la pro- paganda de parte de los dueftos de los sectores modernos,, que son también los duefios de los medios de comunicacién, Se trata dé una propaganda de deshumanizacién de ellos! muismos, y\con ellos, de todos los demas. Tienen que deshu-' manizarse\para aguantar el cataclismo social que estan produciendo;-para hacerlo pasar desapercibido, para ser percibido como algo “natural”. Pero no estan dispuestos a flexibilizar el sistema. Por eso, tienen que deshumanizarse para poder seguir viviendo. Por supuesto, en el interior de estos sectores también aparecen resistencias y éstas también tienen expresiones de moralidad. Pero pertenecen al sector que tendria que propiciar los cambios. Por tanto, tienen que enfrentar obstaculos muy propios. Nada mejor para mostrar esto que la actual politica de flexibilizacion de la fuerza de trabajo, uno de los caballos de batalla del ajuste estructural. La flexibilidad absoluta se ha dado por primera vez precisamente en los sectores infor- males, que no ostentan ya ninguna “tigidez”. Los duefios de los sectores modernos (formales) han transformado esta flexibilidad dela miseria de los sectores informales en ideal de la sociedad entera. La flexibilidad, que se ha producido brutalmente en los sectores excluidos, ahora es importada hacia los sectores modernos y actia en contra de la fuerza de trabajo empleada en estos sectores. Todos tienen que ser tan flexibles como Jo es la poblacién excluida. Para presen- tar esta situaci6n como ideal, hace falta deshumanizar a la 72 Pranz Hinkelammert .poblacion entera. Ja mercantilizacion absoluta, que se predi- ca, es la otra cata de csta deshumanizacion subjetiva, que el sistema necesita pata estabilizar a largo plazo la situacién de exclusién. Desde el punto de vista de los dominadores del sistema esto presenta ademas la ventaja de poder aumentar enormemente la explotacién de la fuerza de trabajo. El te- sultado es una concentracién de los ingresos cada vez mas extrema que se ha ido produciendo en las Ultimas décadas, tal como lo ilustran los estudios de] PNUD, Lil crimen asalta en el limite de} sistema. Sus maximos otganizadores son personas que estan ubicados en el interior de los sectores modetnos, aunque en los sectores informales encuentran muchas veces a sus auxiliares y testaferzos; pero son otros quienes manejan los hilos (tobacarros, asaltantes de bancos, secuestradotres, lavado de délates, tr4fico de armas, trafico y distribucién de drogas, etc.) Pero tampoco tos duefios del sistema se escapan. Tienen que seguir igualmente los imperativos del estancamiento dinamico y, al final, al mismo proceso de deshumanizacion y flexibilizacion. Entonces, resulta que son duefias relativos del sistema, porque el sistema es el verdadero duefio de to- dos. Toda la situacién humana es transformada en precaria, “todo lo solido se esfuma (evaporiza) en el aire”. Para que cl sistema no tenga que flexibilizatse, todos los seres humanos tienen que ser flexibles para seguir y obedecer los imperati- vos inflexibles del sistema. Tienen que postrarse frente al trono ocupado por el sisterna. En busca de alternativas Si quetemos una respuesta, una alternativa, la podemos bus- car solamente en la flexibilizacién del sistema, a partir de la cual se puedan recuperar las scguridades irrenunciables por patte de los seres humanos y su dignidad. Tiene que haber un mundo en el cual quepan todos para poder enfrentar las consecuencias nefastas de las esttategias de acumulacién,