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Deportivo-1; At. Madrid-1.

partido con
soplapollez!

Tanto ha cambiado el ftbol en los


ltimos tiempos que los partidos ya no
los ganan los futbolistas, sino los
entrenadores. Los individuos allende la
banda dirigen a los tteres deambulantes
por el csped. stos, presos de
inocencia, se creen poseedores del
poder de decisin. Ms son los
encorbatados o chandaleros quienes los
manejan mediante joystick.
Tanto ha cambiado el ftbol en los
tiempos recientes que los futbolistas ya
ni se agachan para hacerse la foto de
formacin. Como si se sintieran seres
inferiores por posar en la parte
delantera, apenas flexionan sus rodillas,
cual expeliendo alguna ventosidad
alojada donde la espalda pierde su cursi
nombre. Terminarn de puntillas y
luchando por escalar la chepa delantera,
en busca de asomar la cabeza.
Tanto ha cambiado el ftbol desde el
hartazgo meditico de la modernidad
que los lideratos no se miden al final de
la jornada, como aconsejara cualquier
cerebro sin tara superior al veinte por
ciento, sino que se establece por das,
horas, minutos y segundos. Ahora, un
equipo duerme lder o no por la simple
y estpida razn de haber disputado su

anterioridad.

Menuda

As las cosas, el Atltico se enfrentaba a


la emocionante tarea de acostarse
primero, mientras Madrid y Barcelona
descansaban en pos de sus encuentros.
Quien sabe si un meteorito no estuviera
merodeando el planeta tierra, arrasara
con el mismo y diera el campeonato al
equipo colchonero. Ms, el gozo
termin en el pozo.

Pareca mantener el Atleti las constantes


vitales del partido ante el Valencia en el
primer tiempo. Dominaba, jugaba y
llegaba con peligro. As, vendra el tanto
de Tiago y un par de acciones para
incrementar la ventaja.
La segunda mitad trajo la versin
conservadora del equipo del Cholo.
Baln para el contrario, arrimn a la
portera propia cual Miguel ngel
Perera entre los pitones del toro, rosario
entre las manos en espera de un rival
santo. El plan, que tantas veces
funcion, se fue al garete a poco del
final por un error de Gimnez. Un
exceso de confianza, una excelsa
definicin de Lucas Prez y un liderato
a la mierda. Todo se pega menos la
hermosura.