PARA PONER EL DESARROLLO CIENTIFICO Y TECNOLOGICO AL SERVICIO

DE LA SOCIEDAD Y NO DEL MERCADO…
POR LA REFUNDACION DE CONICYT Y LA CREACION DE UNA “COMISION
NACIONAL CIENTIFICA Y TECNOLOGICA DE LOS TRABAJADORES Y EL
PUEBLO”
Declaración de Investigadores, Académicos, Intelectuales y Becarios ante la Crisis Terminal
de CONICYT

Por medio del presente comunicado, los académicos, investigadores, becarios y estudiantes de
posgrado firmantes, planteamos la necesidad de comenzar a discutir y avanzar en Chile hacia
un modelo de desarrollo científico y tecnológico que responda a los intereses de las grandes
mayorías: trabajadores, estudiantes, pobladores, pueblos indígenas, organizaciones de género,
etc., aquello contraponiendo dichos intereses a los del mercado y el afán de lucro de los
empresarios.
Entendemos lo anterior como otra de las necesarias tareas a asumir por el movimiento social
en el presente contexto de aguda crisis política, social, cultural y moral en la cual se encuentra
sumida nuestro país. Esto como producto directo de las décadas de avance y consolidación del
neoliberalismo (una de las formas más brutales del capitalismo), afectando con ello las
condiciones materiales y espirituales de vida de la gran mayoría de la población chilena. Crisis
que se hace palpable, cotidianamente, en el estado de virtual descomposición en que se
encuentra el régimen político nacional, corroído por innumerables hechos de corrupción en los
cuales se pone de manifiesto, de forma grosera, la colusión y el carácter servil del conjunto de
la institucionalidad política (partidos, congreso, tribunales, iglesia, rectorías universitarias,
etc.) con los intereses empresariales.
Crisis política-institucional y social que se ha expresado durante las últimas décadas, también,
en el ámbito del desarrollo científico-tecnológico. Esto tal como demuestran no sólo algunos
hechos de palpable crisis institucional: por ejemplo la reciente renuncia del presidente de
CONICYT, sino que además la existencia de un modelo de producción de conocimiento
heredado de la dictadura, consolidado por la Derecha y la Concertación (hoy Nueva Mayoría)
y regimentado (resguardado) por las mismas instituciones que hoy favorecen la preservación

del neoliberalismo en Chile. Modelo de producción de conocimiento cuyos pilares
institucionales (entre otros CONICYT) se han caracterizado por un funcionamiento más
anclado en criterios propiamente mercantiles, regulados por las leyes de la oferta y la demanda,
que en la preocupación por atender las necesidades generales de la sociedad, quedando además
dichos criterios por fuera del ámbito de injerencia y decisión de esta última.

Un ejemplo de lo anterior puede encontrarse, desde la década de los 90’s hasta hoy, en los
criterios básicos de funcionamiento de FONDECYT, la principal fuente de financiamiento para
investigadores nacionales, promoviendo el desarrollo de proyectos científicos que no
contemplan entre sus ejes principales (a pesar de constituir fondos de decenas de millones de
pesos) una ligazón más directa con la sociedad, aquello en términos de “retribución directa” o
“impacto social” sobre determinados grupos sociales. Esto a diferencia de otros fondos de
investigación, de envergadura mucho menor, por ejemplo algunas líneas de postulación
FONDART, en los cuales dicho elemento es crucial.
Otro ejemplo de lo mismo es la inexistencia de una carrera de investigación propiamente tal en
Chile, aquello a diferencia de lo que ocurre en países vecinos (entre otros Argentina). Desde
aquí, los investigadores nacionales se verían muchas veces obligados a adoptar los perfiles
académicos de las instituciones en las cuales se desempeñan, las cuales estarían orientadas, en
última instancia, por la regulación del mercado. Esto como resultado indirecto de la
privatización de la educación superior que obliga a las universidades (los principales centros
de producción de conocimiento científico en nuestro país) a buscar fuentes de financiamiento
ya sea a partir del cobro de aranceles, la competencia por recursos estatales, o bien de aportes
empresariales directos.
Finalmente, otro caso que puede mencionarse aquí es el actual sistema de Becas Chile, el cual
se estructuraría no sólo a partir de un esquema poco claro y en gran medida desorganizado en
lo que respecta a su ligazón con una real “política país” de desarrollo social1, sino que
favorecería además, en los hechos, la generación de un cuerpo de profesionales altamente
elitizado. Lo anterior sobre todo en el caso de becas de posgrado en el extranjero, las cuales
han venido alentando el surgimiento de una verdadera “casta de becarios” en muchas ocasiones
                                                                                                                       
1

Ver la nota de Boris Santander “Becas Chile: ¿Hacia dónde va el modelo?”
http://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/2013/02/19/becas-chile-hacia-donde-va-el-modelo/

en:

desligada de las problemáticas de los sectores sociales que financian sus estudios: los
trabajadores y el pueblo de Chile.
¡Esta situación no puede continuar!
¡Los académicos, investigadores, becarios y estudiantes de posgrado comprometidos con las
luchas de los trabajadores y el movimiento popular nos manifestamos en contra!

Teniendo en cuenta lo mencionado previamente, llamamos al conjunto de los “trabajadores
intelectuales” de nuestro país: académicos, investigadores, intelectuales, becarios y estudiantes
de posgrado, a discutir y avanzar en las siguientes líneas de acción:
1-Proceso de reflexión, organización y acción conjunta en el terreno académico-investigativo
en torno a la necesidad de un modelo de desarrollo científico al servicio de las grandes
mayorías: trabajadores, pobladores, estudiantes, movimientos indígenas, organizaciones de
género, etc.
2-Proceso de reflexión, organización y acción conjunta para impulsar el apoyo irrestricto,
desde el ámbito académico-investigativo, de las luchas de los trabajadores, sectores
populares, estudiantiles, indígenas y de todos los sectores explotados y oprimidos por el
neoliberalismo.
3-Dar pasos prácticos en la creación de grupos de investigación y acción política en los
distintos espacios de producción de conocimiento en Chile: Universidades, Centros de
Estudios, etc., esto para dar pasos en la instrumentalización política de los productos de la
actividad académica: Cátedras, Proyectos de Investigación, Becas, Publicaciones, al servicio
de las luchas sociales.
4-Discusión en diversos espacios la disolución de CONICYT, organismo creado al calor de
las políticas dictatoriales y concertacionistas, planteando la necesidad de una “Comisión
Nacional Científica y Tecnológica de los Trabajadores y el Pueblo”, aquello a partir de la
inclusión de organizaciones obreras, poblacionales, indígenas, de género, derechos humanos
y estudiantiles a la misma. Esto para que sea el propio movimiento popular el que, en
conjunto con comités de especialistas en cada área, discuta y decida los lineamientos que
deberá tomar el desarrollo científico de nuestro país.
5-Creacion de una carrera de investigador financiada con fondos públicos, discutiéndola en la
perspectiva del impulso de un modelo de desarrollo científico y tecnológico nacional al
servicio de los intereses de los trabajadores y la sociedad en su conjunto.
6-Avanzar hacia la reformulación del Sistema de Becas Chile, discutiendo con
organizaciones obreras y populares su inclusión en un programa país de desarrollo social al
servicio de las grandes mayorías. Redefinición del sistema de retribución de los becarios,
exigiéndole a los mismos la firma de una “Carta Ética de Compromiso” (no vinculante) para
orientar el desarrollo de sus estudios al servicio de los trabajadores y el pueblo de Chile.
7-Refundacion de la DIBAM, CNCA y del Consejo de Monumentos Nacionales, integrando a
sus organismos directivos a representantes de organizaciones obreras, poblacionales,

estudiantiles, indígenas, de derechos humanos y género, aquello en la misma línea de lo
señalado para CONICYT.
8-Integracion de representantes de organizaciones obreras, poblacionales, estudiantiles,
indígenas, de derechos humanos y género, a los comités directivos de los museos nacionales,
regionales y locales existentes en Chile.
9-Expropiacion de museos, centros de investigación y sitios patrimoniales y educativos en
manos de privados, poniéndolos a funcionar bajo administración de un comité de
especialistas y con la participación de organizaciones obreras, estudiantiles, poblacionales,
indígenas, de derechos humanos y género.
10-Apoyo irrestricto a la lucha del movimiento estudiantil por la educación gratuita, el
ingreso irrestricto y el co-gobierno triestamental paritario en las universidades, basado en la
elección de rectores a partir de votaciones universales. Apoyo irrestricto a las demandas de
tierra y soberanía nacional del pueblo mapuche, rapanui y las reivindicaciones étnicas del
conjunto de los pueblos indígenas que habitan territorio chileno.
11-Apoyo irrestricto a la lucha de académicos y funcionarios subcontratados por el paso a
planta y por sus plenos derechos laborales.
12-Avanzar en la necesaria ligazón de los puntos mencionados anteriormente con una
discusión de largo aliento en torno a las vías por las cuales poner los insumos académicoinvestigativos al servicio de una crítica de la sociedad capitalista. Aquello haciendo énfasis en
la necesidad de un nuevo tipo de sociedad sin explotación ni clases sociales. Esto último, aun
cuando seamos conscientes de que deben ser los propios trabajadores y los movimientos
sociales los cuales permitan el desarrollo de las condiciones para esta perspectiva.
Firmas
1.
Intelectuales, Académicos, Investigadores, Becarios, Trabajadores Intelectuales
Miguel Fuentes
Lic. en Arqueología e Historiador. Universidad de Chile.
Master y Programa de Doctorado en Arqueología. University College London.
Luis Felipe Bate
Dr. en Prehistoria y Arqueología.
Profesor Emérito de Investigación Científica. INAH, México.
Miguel Silva
Historiador.
Marcelo Soto
Lic. en Arqueología. Universidad de Chile.
Diplomado en planificación ambiental de proyectos y Sistemas de Información Geográfica.
Universidad Católica.

Catalina Ramírez Pino
Presidenta Colegio de Sociólogos y Sociólogas de Chile
Randall McGuire
PhD, University of Arizona. Distinguished Professor of Anthropology.
Co-Director Public Archaeology Program.
Pedro Moscoso Flores
Doctor en Filosofía, Universidad de Valladolid España.
Ana López
Historiadora. Docente universitaria.
Integrante de CIMTRA.
M. Cristina Hurtado
Doctora en Ciencias Políticas.
Docente Universidad Academia de Humanismo Cristiano.
Maria Luz Trautmann
Economista.
Instituto de Humanidades. Universidad Academia de Humanismo Cristiano
Paola González Carvajal
Arqueóloga.
Abogada Ambientalista. Universidad de Chile.
Marcela A. Amaya García
Doctora (c) Ciencias de la Educación, Mención Educación Intercultural.
Magíster en Lingüística.
Máster en Docencia Universitaria.
Carlos Uribe Álvarez
Lic. en Arqueología. Universidad de Chile.
Javier Tamblay
Arqueólogo. Universidad de Chile.
Francisco Torres
Filosofo.
Docente universitario y de educación media. Antofagasta.
Oscar Vargas
Lic. en Historia (U. de Chile).
Lic. en Ciencias Jurídicas (Universidad Academia de Humanismo Cristiano).
Víctor Cárcamo
Profesor Ciclo Básico de Artes Visuales de la Universidad de Chile y Pedagogía en Artes de
la Universidad Alberto Hurtado.

Andrea Araya
Licenciado en Sociología.
Hugo Sir
Sociólogo
Miembro núcleo de estudios en Gubernamentalidad y Colectivo comunes.
Vicente Mellado
Lic. en Historia. Universidad de Chile.
Integrante de CIMTRA.
Daniel Silva
Sociólogo
Víctor Ugarte Duque
Lic. en Historia y Educación. Universidad de Playa Ancha.
Ex candidato a diputado por el distrito 14.
Cristian Inostroza Cárcamo
Artista visual.
Lic. en Artes Plásticas. Universidad de Chile
Natalia Lueje Seeger
Lic. en Artes Visuales. Universidad de Chile.
Carolina Soto Cabello
Lic. en Educación Universidad de Playa Ancha, Valparaíso.
Lidia Díaz V
Ingeniero en acuicultura Universidad de Chile.
Angelo Alé Cortés.
Lic. en Arqueología. Universidad SEK.
Miembro del Colectivo “Arqueología Callejera”
Martin Maldonado Parada
Estudiante Tesista Arqueología. Universidad SEK.
Miembro del Colectivo “Arqueología Callejera”
Camila Luna.
Estudiante Tesista Arqueología. Universidad SEK.
Miembro del Colectivo “Arqueología Callejera”
Leonardo Murillo
Estudiante de Arqueología (Cuarto año). Universidad SEK.

2.
Movimiento Estudiantil
Melissa Sepúlveda
Presidente FECh 2013-2014.
Estudiante de Medicina (Quinto año). Universidad de Chile.
Damián Ignacio Brito
Presidente de Federación de Estudiantes FEUTEM 2016
Universidad Tecnológica Metropolitana.
Gabriel Iturra
Presidente de Federación de Estudiantes FEUCEN 2016
Universidad Central de Chile.
Pablo Hernández Erazo
Presidente de Centro de Estudiantes de Sociología 2016
Universidad Viña del Mar.
Bárbara Brito
Concejera FECh.
Facultad de Artes. Universidad de Chile
Jorge Sanhueza
Concejero FECh.
Facultad de Filosofía y Humanidades. Universidad de Chile
María Paz López
Concejera FECh.
Facultad de Ciencias. Universidad de Chile
Romina Fuentes
Concejera FECh.
Facultad de Veterinaria. Universidad de Chile
Fabián Zúñiga
Concejero FECH
Facultad de Artes – Universidad de Chile
Francisco Fernández Recabarren
Vocero Movimiento de Estudiantes de Izquierda Universidad de Viña del Mar.
Estudiante 5° año Pedagogía en Historia y Cs Sociales
3.
Organizaciones de difusión científica
Grupo de Seguimiento de la Crisis Climática Mundial

4.
Organizaciones de Izquierda
Juventud Rebelde (JR)
Juventud Rebelde Miguel Enríquez (JRME)
Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR)
Marzo 2016

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