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¡LO JUSTO: POR AGUA, TIERRA Y LIBERTAD!

En la celebración del Día Mundial del Agua, Tierra y Libertad exige que se haga
una modificación constitucional y se declare el agua como derecho humano y
se prohíba su privatización. El Estado debe garantizar que los más pobres
tengan asegurado su derecho al agua.

Tierra y Libertad reconoce que:

a. El agua es fuente de vida y está siendo destruida por sobreexplotación y


contaminación. Del total de agua dulce disponible, 64% está
contaminada porque las ciudades no hacen tratamiento adecuado de
sus residuos sólidos y líquidos. Según la DIGESA, 16 de los 53 ríos de la
costa están contaminados por actividades mineras.
b. La mayor parte de los conflictos socioambientales son relacionados al
agua. En Cajamarca y Piura varios campesinos han sido eliminados
físicamente y cientos de campesinos en todo el Perú están siendo
procesados por defender el agua del avance indiscriminado de las
actividades mineras en las cabeceras de cuencas.
c. En los últimos años, se amenaza el acceso al agua de calidad por la
expansión minera en los valles de Chillón y Cañete y el río Rímac está
muerto debido a la contaminación urbana, industrial y minera.
d. El acceso al agua en las ciudades, no alcanza para todos, y su calidad no
está garantizada en las zonas populares donde se convierte en fuente de
transmisión de bacterias y virus.
e. La amenaza de estrés hídrico a futuro, producto del calentamiento
global, es un problema real que no se está enfrentando.
f. No existe un manejo integral de las cuencas hidrográficas.

Tierra y Libertad propone:

1. Formular e implementar el Plan Nacional Participativo de Protección y


Gestión de los recursos hídricos, garantizando prioritariamente el
consumo humano del agua así como su uso agrícola y ganadero. Las
decisiones sobre la gestión del agua deben tomarse de manera
integrada y participativa.
2. Priorizar la protección de los glaciares y las cabeceras de cuencas, así
como la inversión en tecnificación de sistemas de riego y el desarrollo de
pequeñas y medianas represas
3. Incrementar la inversión pública y mejorar la gestión de las EPS como
entidades públicas municipales que aseguren el acceso del agua de
calidad para todos y todas.
4. Asegurar con regulaciones estrictas sobre la minería, la industria y otros
sectores, la calidad del agua evitando la contaminación.
5. Declarar como urgentes las obras públicas para el tratamiento de las
aguas servidas que dan al mar y a los ríos.

¡Derecho al agua, fundamento del “buen vivir” ¡