P. 1
Contratos Talep

Contratos Talep

|Views: 3.881|Likes:
Publicado porvamosderecho
derecho civil, derecho de los contratos
derecho civil, derecho de los contratos

More info:

Published by: vamosderecho on Mar 21, 2010
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

08/12/2013

pdf

text

original

Concepto de derecho litigioso.- Se llaman derechos litigiosos, aquellos que son objeto de una
controversia judicial, cuya existencia es discutida en juicio.
El Código se ha cuidado de precisar, con toda exactitud, cuándo un derecho tiene el carácter de
litigioso, a saber: “Se entiende litigioso un derecho para los efectos de los siguientes artículos,
desde que se notifica judicialmente la demanda”. (Art. 1911, inc. 2°).
De este modo el derecho litigioso supone dos condiciones: En primer lugar, es preciso que se
deduzca una demanda sobre el derecho de que se trata.
No es bastante, como pensaba Pothier, que el derecho pueda ser materia de discusión, sea que el
proceso haya comenzado o esté por intentarse.
En segundo lugar, es menester que se haya, judicialmente, notificado la demanda.
La notificación de la demanda marca el momento en que el derecho comienza a ser litigioso. Se
comprende que este carácter subsistirá mientras no se pronuncia una decisión judicial, pasada en
autoridad de cosa juzgada.

Cuando hay cesión de derechos litigiosos.- La cesión de derechos litigiosos supone que el
derecho sea objeto de una contienda judicial Pero no importa cesión de derechos litigiosos la
transferencia del derecho que se discute en juicio.
La cesión de un derecho litigioso no tiene por objeto el derecho mismo, sino la pretensión, bien o
mal fundada, de obtener una determinada ventaja, que el cedente cree conseguir en un litigio.
En otros términos, la cesión de derechos litigiosos versa sobre la expectativa del cedente de ganar
o perder el pleito.
El art. 1911, inc. 1°, no deja dudas al respecto: “Se cede un derecho litigioso cuando el objeto
directo de la cesión es el evento incierto de la litis, del que no se hace responsable el cedente”.
Esta cesión, por lo tanto, tiene un carácter eminentemente aleatorio, puesto que el equivalente de
la prestación que suministre el cesionario, envuelve una contingencia de ganancia o pérdida.
Los derechos sobre los cuales se litiga pueden ser reales o personales. La ley no establece
ninguna distinción.

Quién puede ceder el derecho litigioso.- Sólo el demandante en el juicio puede efectuar la
cesión de derechos litigiosos. Diversas circunstancias lo demuestran; como por ej. lo que dispone
el art. 1912, al declarar que es indiferente que sea el cedente o el cesionario el que persiga el

71

Universidad Pedro de Valdivia
D° CIVIL IV (Contratos) 2007

derecho. Pero, en todo caso, ha de ser el demandante en el juicio. Y el art. 1913 concede el
derecho de rescate al deudor, esto es, el demandado. Fluye de aquí, que el demandante es el
cedente de los derechos litigiosos

Forma de la cesión.- No ha establecido el Código la forma de efectuar la cesión de derechos
litigiosos.
No es aplicable el art. 1901 que requiere la entrega del título. El derecho del cedente, el evento
incierto de la litis, no consta de ningún título.
Prácticamente se entiende hecha la cesión por el hecho de apersonarse el cesionario al juicio,
acompañando al título de la cesión.
Para que la cesión produzca efecto respecto del deudor, es menester que éste sea notificado. El
derecho de retracto supone que el demandado esté enterado de la cesión, y el art. 1913 se refiere
a esta notificación.

Título de la cesión.- La cesión de derechos litigiosos puede hacerse a diversos títulos.
El art. 1912 establece que “es indiferente que la cesión haya sido a título de venta o de
permutación”.
La cesión puede igualmente efectuarse a título gratuito. El art. 1913 prevé que, en tal caso, el
cesionario carece del derecho de rescate.

Efectos de la cesión.- Los efectos de la cesión de derechos litigiosos deben enfocarse desde un
doble punto de vista: a) entre cedente y cesionario, y b) respecto del deudor y el demandado.
Efectos de la cesión entre cedente y cesionario.- Los efectos de la cesión entre el cedente y el
cesionario pueden asumirse como sigue: 1.- El cedente se desprende de los derechos que le
correspondían como demandante en el juicio y el cesionario adquiere tales derechos.
No obstante el art. 1912 expresa que es indiferente “que sea el cedente o el cesionario el que
persiga el derecho”. De esta manera, una vez efectuada la cesión, el juicio puede proseguirlo el
cedente o el cesionario.
2.- No debe el cedente al cesionario ninguna garantía por la suerte del juicio, así lo dispone
expresamente el art. 1911. El cesionario ha adquirido un derecho dudoso y aceptado las
contingencias del litigio.
Efectos de la cesión respecto del demandado. Derecho de rescate o retracto litigioso.- El más
importante efecto de la cesión, respecto del demandado, es el derecho de rescate o retracto
litigioso.
El derecho de rescate se puede definirse como la facultad del demandado de liberarse de la
prestación a que ha sido condenado en el juicio, reembolsando al cesionario lo que éste hubiere
pagado al cedente como precio de la cesión.
La facultad de rescate persigue la doble finalidad de, impedir la especulación de los adquirentes
de litigios y de disminuir el número de pleitos.
Requisitos para que proceda el derecho de retracto litigioso.- Dos requisitos son necesarios para
que el demandado pueda ejercitar el derecho de rescate.
a)Es indispensable, desde luego, que la cesión se haya efectuado a título oneroso.
El demandado debe pagar al cesionario “el valor de lo que éste haya dado por el derecho cedido”
( art. 1913, inc. 1°). Por lo tanto, la cesión debe efectuarse a un título que importe un sacrificio
para el cesionario.
Hecha la cesión a título de venta, el deudor abonará el precio pagado al cedente; verificada a
título de permuta, deberá el valor de la cosa que el cedente recibió a cambio de los derechos
litigiosos.
El demandado deberá pagar, además, “los intereses desde la fecha en que se haya notificado la
cesión al deudor” (art. 1913, inc. 1°).
b)El derecho de rescate debe invocarlo el deudor en el plazo perentorio que señala el art. 1914.
No puede el deudor oponer el beneficio de rescate, “después de transcurridos nueve días desde la
notificación del decreto en que se manda ejecutar la sentencia”.

72

Universidad Pedro de Valdivia
D° CIVIL IV (Contratos) 2007

Casos en que no procede el beneficio de retracto.- Las circunstancias que justifican el
retracto litigioso no se dan en ciertos casos en que, por lo mismo, la ley lo declara improcedente:
1.- No tiene lugar en las cesiones “enteramente gratuitas”. No cabría el reembolso del valor
suministrado por el cesionario; por otra parte, la cesión gratuita no puede constituir un acto de
especulación.
2.- Tampoco tiene cabida en las cesiones “que se hagan por el Ministerio de Justicia”. (art. 1813,
inc. 2°)
En tal caso, al decir Pothier, el cesionario no procede como un especulador de litigios porque, en
cierto modo, la justicia le ha invitado a adquirir el derecho.
3.- Es también improcedente en las cesiones “que se van comprendidas en la enajenación de una
cosa de que el derecho litigioso forma una parte o accesión”. (art. 1813, inc. 2°).
Tal sería el caso de una enajenación de un fundo, en que se comprenden los derechos de agua
actualmente en litigio. El adquirente no persigue un fin especulativo; adquiere el derecho litigioso
porque las aguas son un accesorio indispensable del fundo.
4.- No cabe el derecho de retracto en la cesión que se hace “a un coheredero o copropietario por
un coheredero o copropietario, de un derecho que es común a los dos” (art. 1813 N°1).
La cesión en este caso tiende a poner fin a un estado de indivisión, finalidad que el legislador
estima plausible.
5.- No tiene lugar tampoco cuando la cesión se hace “a un acreedor en pago de lo que le debe el
cedente”. (art. 1813 N°2).
El cesionario obtiene en pago de su crédito el derecho litigioso, probablemente porque el deudor
carece de otros bienes.
6.- Por fin, no tiene lugar el derecho de rescate cuando la cesión se hace “al que goza de un
inmueble como poseedor de buena fe, usufructuario o arrendatario, cuando el derecho cedido es
necesario para el goce tranquilo y seguro del inmueble” (art. 1813 N°3).
El cesionario, de este modo, logra poner fin a un juicio que amenaza su posesión o impide su goce
seguro y tranquilo.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->