P. 1
SOCIEDADES ANONIMAS

SOCIEDADES ANONIMAS

5.0

|Views: 16.976|Likes:
Publicado porCadumc
Apuntes
Apuntes

More info:

Published by: Cadumc on May 02, 2008
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

08/16/2013

pdf

text

original

No existe un sistema de aplicación universal sobre la forma de administración y
representación de la sociedad anónima.

En el sistema anglosajón, es muy corriente en la práctica el uso de sistemas de
administración mediante un “borrad of directors” o directorio, y mediante
“management” o gerentes, también llamados vicepresidentes ejecutivos.

Otros sistemas, como el alemán, permiten una dualidad de órganos, el
directorio propiamente tal y la junta de vigilancia, la que tiene funciones
directivas generales y que puede ésta estar integrada por representantes de los
trabajadores. En Francia se admite también la dualidad de órganos, un consejo
de administración encargado de la fijación de las líneas generales y un
directorio encargado de la ejecución.

En nuestro país se ha optado por un sistema rígido de administración de la
sociedad anónima, consagrado mediante normas de orden público. Ellas
establecen que la administración quede radicada en el directorio, considerado
como un órgano de la compañía.

A.- DEL DIRECTORIO

1.- Representación de la sociedad anónima por un directorio.-

La ley encomienda al directorio de cada sociedad anónima su administración.
Así aparece de lo dispuesto en los artículos 2061 del Código Civil, 1° y 31 de
la LSA.

La administración de la sociedad anónima por su directorio la impone la ley
como norma de orden público, sin perjuicio de que el directorio ejerza esta
administración directamente o por medio de ejecutivos, de acuerdo al
organigrama de administración que el propio directorio apruebe o determine.

El artículo 31, inciso primero expresa: “La administración de la sociedad
anónima la ejerce un directorio elegido por la junta de accionistas”.

El art. 40 inc.1° de la LSA sobre el particular expresa:

“El Directorio de una sociedad anónima la representa judicial y
extrajudicialmente y para el cumplimiento del objeto social, lo que no será
necesario acreditar a terceros, está investido de todas las facultades de
administración y disposición que la ley o el estatuto establezcan como

55

privativas de la junta general de accionistas, sin que sea necesario otorgarle
poder especial alguno, inclusive para aquellos actos y contratos respecto de los
cuales las leyes exijan esta circunstancia. Lo anterior no obsta a la
representación que compete al gerente, conforme a lo dispuesto en el artículo
49 de la presente ley”.

De esta norma fluye claramente la calidad de representante legal de la
sociedad anónima que tiene el directorio, impuesto por la ley como norma de
orden público.

El precepto transcrito otorga al directorio plena facultad para representar a la
sociedad para “el cumplimiento del objeto social, lo que no es necesario
acreditar a terceros”
.

Esto significa que el directorio tiene plena responsabilidad frente a los
accionistas por las consecuencias de actos o negocios que realice, ajenos al
giro social. Sin embargo, dichos actos no son nulos ni oponibles a la sociedad
frente a terceros, pues la disposición señala que no es necesario acreditar
frente a terceros que la actuación quede comprendida en el giro social.

2.- Delegación de facultades del directorio y poderes.-

Dado el carácter colegiado del directorio y la eficacia y rapidez que se imponen
en la vida moderna en la gestión de la empresa, es imposible que el directorio
intervenga en todo acto de representación de la compañía. Por ello es muy
corriente que los directorios de las sociedades otorguen poderes amplísimos al
gerente o a directores que posibiliten a éstos para poder actuar eficazmente en
el mundo de los negocios.

El inc.2° del art. 40 de la LSA expresa: “El directorio podrá delegar parte de sus
facultades en los gerentes, subgerentes o abogados de la sociedad, en un
director o en una comisión de directores y, para objeto especialmente
determinados, en otras personas”.

Del precepto recién transcrito, puede colegirse que no obstante las
delegaciones o poderes que el directorio pueda otorgar, por regla general
conserva la dirección de la compañía, pudiendo entonces dar las instrucciones
que estime del caso a sus apoderados y dejar sin efecto o modificar en
cualquier tiempo las delegaciones o poderes otorgados. En efecto, no puede el
directorio hacerse sustituir en la administración de la compañía que la ley le
impone en forma privativa.

3.- Naturaleza jurídica de los vínculos de la sociedad con el directorio.

El directorio en virtud de la ley tiene el carácter de órgano administrativo y
representativo de la sociedad. No es un mandatario de ésta ni de sus
accionistas. Así se desprende de lo prescrito, entre otros, en los artículos 2061
del Código Civil y artículos 1°, 31, 39, incisos 3° y 4° de la LSA.

56

4.- Los estatutos y el directorio.

Si bien el N°6 del artículo 4° de la LSA permite a los estatutos señalar la
organización y modalidades de la administración social, la facultad de los
estatutos para reglamentar la administración social se encuentra rigurosamente
limitada por la ley.

En efecto, los estatutos no pueden privar al directorio de su carácter de órgano
administrativo y representativo de la sociedad. Si los estatutos nada dicen, la
sociedad se entiende administrada por un directorio de 3 mientros, si es
cerrada, o de 5 miembros, si es abierta, en ambos casos, en general, elegidos
por la junta de accionistas.

Al tratar de las determinadas materias iremos señalando las posibilidades
admitidas por la ley al estatuto que dicen relación con establecer normas sobre
el funcionamiento del directorio.

3.- Mínimo de directores y duración en sus cargos (Arts. 31 y 34).

Tanto en relación con el número de los directores como en cuanto al plazo
normal de duración de sus cargos, la ley les encomienda a los estatutos su
determinación, con ciertas limitaciones. Además se establecen normas
supletorias en subsidio de las estatutarias. La ley no limita el número de los
directores que los estatutos puedan establecer, pero fija un mínimo de cinco
para las sociedades anónimas abiertas y de tres para las cerradas. No
establece un máximo. A falta de disposición estatutaria, rigen en cuanto al
número del directorio los mínimos legales ya señalados, que varían si la
sociedad es abierta o cerrada.

La duración normal del cargo del director debe establecerse en los estatutos,
no pudiendo exceder de tres años. Si ellos nada dicen, el directorio debe
renovarse anualmente. Se entienden prorrogados estos plazos por mientras no
se designen reemplazantes.

Tratándose de sociedades anónimas abiertas, cuyo patrimonio bursátil sea igual
o superior a 1.500.000 unidades de fomento, deberán tener un directorio
formado por 7 miembros como mínimo y además deben formar un comité de
directores compuesto 3 miembros (art.50 bis).

4.- Clase de directores. Titulares y suplentes.

Sobre directores titulares y suplentes, los incisos 1° a 3° del art.32 de la LSA
expresan:

“Los estatutos podrán establecer la existencia de directores suplentes, cuyo
número deberá ser igual al de los titulares. En este caso cada director tendrá un
suplente, que podrá reemplazarle en forma definitiva en caso de vacancia y en
forma transitoria en caso de ausencia o impedimento temporal de éste.

57

Los directores suplentes siempre podrán participar en las reuniones del
directorio con derecho a voz y sólo tendrán derecho a voto cuando falten sus
titulares.

A los directores suplentes les serán aplicables las normas establecidas para los
titulares, salvo excepción expresa en contrario o que de ellas mismas aparezca
que no le son aplicables”.

Clasificando a los directores teniendo en consideración por quién son elegidos,
podemos señalar que además de aquellos designados en junta de accionistas,
cabe considerar al directorio provisorio que nombran los accionistas fundadores
en la escritura de constitución de la sociedad, los que a su vez pueden ser
titulares y suplentes, y duran hasta la primera junta ordinaria de la sociedad; de
los cuales trata el N°11 del art. 4° de la LSA También puede haber directores
reemplazantes en caso de vacancia, designados por el propio directorio,
referidos en el inciso final del art.42 de la LSA que duran en sus cargos hasta la
próxima junta ordinaria de accionistas.

Es práctica habitual además de nombrar presidente, la designación por el
directorio de vicepresidente y directores ejecutivos. Estas últimas
designaciones importan la delegación de facultades de administración por el
directorio a los cargos o personas designadas.

4.- El presidente, el vicepresidente y el secretario del directorio.

Al presidente o quien preside una sesión se refieren, entre otros preceptos, los
artículos 47 y 135 de la LSA y los artículos 19, 38, 39 y 72 de su Reglamento.
Menciona al secretario el art. 39 del Reglamento.

Nuestra normativa sólo contempla al presidente del directorio de la sociedad y
no el cargo de vicepresidente. No obstante, en muchos estatutos se le da tal
denominación al director subrogante del presidente, lo que en nuestra opinión
no tiene otra trascendencia jurídica que indicar que el vicepresidente reemplaza
al presidente.

El presidente del directorio es un director de una sociedad anónima que le
corresponde ejercer las funciones que la ley, los estatutos, el directorio, la junta
de accionistas, el Reglamento y la costumbre mercantil le encomiendan.

Las funciones y atribuciones del presidente son:

a) Legales. El art.47 inc. 1°, a falta de norma diversa de los estatutos,
encomienda a quien presida la reunión dirimir los empates. Anótese que tal
función no se confiere al presidente titular del directorio, sino a quien presida la
sesión.

b) Los arts. 38 y 72 del Reglamento le encomiendan efectuar la citación a
reuniones extraordinarias del directorio y a presidir las juntas de accionistas y
firmar el acta en ellas. El artículo 19 del Reglamento le encomienda firmar los
títulos de las acciones.

58

c) los estatutos y las juntas de accionistas, generalmente pueden
encomendarle otras funciones al presidente.

d) La costumbre mercantil le ha encomendado al presidente confeccionar la
tabla de materias a tratar en una reunión de directorio.

El art.39 inc. 1° del Reglamento se refiere a la elección del presidente en los
siguientes términos:

“En su primera reunió después de la junta ordinaria de accionistas en que se
haya efectuado su elección, el directorio elegirá de su seno un presidente, que
lo será también de la sociedad. En caso de empate, decidirá la suerte”.

El secretario del directorio mencionado en el art.39 del Reglamento es la
persona a cargo de llevar el libro de actas respectivo. El Reglamento establece
que tiene tal calidad, a falta de designación, el gerente. Normalmente en las
grandes sociedades se designa a un abogado para tal efecto.

5.- Funcionamiento del directorio.

a) Funcionamiento en sala legalmente constituida.- El inc.1° del art.39 de
la LSA prescribe que las funciones de los directores deben ejercerse en sala
legalmente constituida.

La exigencia legal se traduce en que los acuerdos del directorio sólo tienen
valor si se toman en sesión de éste debidamente citada, celebrada en el lugar y
fecha y hora que corresponda, con los quórum de asistencia y para tomar
acuerdos requeridos, pasada y firmada en el correspondiente libro de actas.
Debe aclararse que un supuesto acuerdo del directorio tomado sin cumplir los
requisitos indicados y que no obstante se tradujo en la celebración de un acto
con un tercero, no significa la nulidad de dicho acto, sino su inoponibilidad
respecto de la sociedad, quedando obligados con el tercero los que celebraron
el acto, de acuerdo a las reglas generales.

b) Reuniones ordinarias y extraordinarias.- El art.38 del Reglamento
distingue entre sesiones ordinarias y extraordinarias. Las primeras se celebran
en las fechas y horas predeterminadas por el directorio y las segundas cuando
lo determine el presidente, por su propia iniciativa, o si la califica como
conveniente, a petición de cualquier director. Si lo solicita la mayoría del
directorio, está obligado a citar a reunión extraordinaria. Según lo determina el
inciso final del art.40 del Reglamento, la citación a reunión extraordinaria debe
indicar las materias que en ellas se tratarán. Si no asiste la unanimidad de los
directores en ejercicio, sólo podrá tomarse acuerdo sobre la materias de la
citación.

c) Citación a las reuniones.- El art. 40 del Reglamento expresa: “La citación a
sesiones extraordinarias de directorio se practicará mediante carta certificada
despachada a cada uno de los directores, a lo menos, con tres días de

59

anticipación a su celebración. Este plazo podrá reducirse a 24 horas de
anticipación, si la carta fuere entregada personalmente al director por un
notario público.

La citación a sesión extraordinaria deberá contener una referencia a la materia
a tratarse en ella y podrá omitirse si a la sesión concurriere la unanimidad de los
directores de la sociedad”.

d) Lugar, día y hora para la celebración de sesiones.- No existe norma expresa
legal o reglamentaria sobre estos particulares. Pueden establecerse sobre
estas materias reglas estatutarias. En la práctica, las reuniones se hacen en
algún lugar ubicado dentro del domicilio social.

6.- Actas y momento para llevar a efecto los acuerdos.

El art. 48 de la LSA prescribe:
“Las deliberaciones y acuerdos del directorio se escriturarán en un libro de
actas por cualquiera medios, siempre que éstos ofrezcan seguridad que no
podrá haber intercalaciones, supresiones o cualquier otra adulteración que
pueda afectar la fidelidad del acta, que será firmada por los directores que
hubieren concurrido a la sesión.

Si alguno de ellos falleciere o se imposibilitare por cualquier causa para firmar
el acta correspondiente, se dejará constancia de la misma de la respectiva
circunstancia o impedimento.

Se entenderá aprobada el acta desde el momento de su firma, conforme a lo
expresado en los incisos precedentes y desde esa fecha se podrán llevar a
efecto los acuerdos a que ella se refiere”.

Esta norma que ordena llevar un libro de actas y firmas los acuerdos del
directorio, es de orden público, y los directores y gerentes que no cumplan con
tal disposición responden de los perjuicios que cauce su omisión.

Por su parte el art. 41 del Reglamento señala:
“Los acuerdos del directorio podrán llevarse a efecto una vez aprobada el acta
que los contiene, lo que ocurrirá cuando así se haga en una sesión posterior o
cuando el acta se encuentre firmada por todos los directores que concurrieron
a la sesión respectiva, salvo las excepciones legales”.

7.- Quórum para sesionar y tomar acuerdos.

El art. 47 inciso 1° y 2° de la L.S.A. dispone:
“Las reuniones del directorio se constituirán con la mayoría absoluta del número
de directores titulares establecidos en los estatutos y los acuerdos se adoptarán
por la mayoría absoluta de los directores asistentes con derecho a voto. En

60

caso de empate, y salvo que los estatutos dispongan otra cosa, decidirá el voto
del que presida la reunión.

Los estatutos podrán establecer quórum superiores a los señalados”.

Como se puede apreciar, al ley, a título de disposiciones de orden público, sólo
establece quórum mínimos que los estatutos pueden aumentar, y aun exigir el
quórum máximo, la unanimidad de los directores, para todas o determinadas
materias, tanto de asistencia como para tomar acuerdos.

En cuanto a empates, la ley establece que a falta de norma estatutaria, decide
el voto del que preside la sesión, que puede ser el presidente titular o quien lo
reemplace.

8.- Elección de directores.

El primer directorio es elegido por los accionistas fundadores, por unanimidad,
en la escritura de constitución y dura hasta que se celebre la primera junta
ordinaria de accionistas, como lo señala el N° 11 del art. 4°, en relación con el
art.56 N°3, ambos de la LSA.

Lo normal es que los directores, sean titulares o suplentes, se nombren por el
período que corresponda por la junta ordinaria, por el tiempo prescrito por la ley
o los estatutos. Si se produce la vacancia de un director titular, es reemplazado
por su suplente, si lo hay. Si no se pudiera llenar la vacancia en la forma
señalada, el propio directorio, con el quórum ordinario, si los estatutos no
señalan otra cosa, elige al reemplazante. En tal evento, el reemplazante y todo
el directorio duran en sus cargos hasta la próxima junta de accionistas, en que
debe procederse a renovar íntegramente el directorio. Si por cualquier causa
no se celebrare la junta en la época que corresponde, destinada a la elección
del directorio, se entienden prorrogadas las funciones de los directores por
mientras no se elijan los reemplazantes, estando el directorio obligado a citar a
junta de accionistas, dentro del plazo de 30 días. Las normas indicadas se
infieren de lo prescrito en los arts. 31 inc. 1°, 32 inciso final y 34 de la LSA.

Las normas anotadas, especialmente aquella que establece para el caso de
vacancia en el cargo de cualquier director que deba renovarse totalmente el
directorio, están establecidas para asegurar que en el directorio estén
representados los accionistas de la minoría, pues es la mayoría la que tiene
derecho a elegir al reemplazante hasta la próxima junta.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->