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SEGUNDA PARTE COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL DE EUROPA CapiTULO 2 LA ESTRUCTURA FISICA: POSIBILIDADES, CONTINGENCIAS Y DIVERSIDAD DE PAISAJES NATURALES 1. La conformacién del relieve La tecténica de placas divide la litosfera en ocho grandes placas, una de las cua- les es la Euroasidtica. Europa es, por consiguiente, solo el apéndice occidental de placa euroasidtica, limitada por los Urales, el Caucaso, el Atlantico y el Mediterra- neo. No obstante, los limites del conjunto litosférico que conforma Europa se prolon- gan 0 se recortan més alld de los I{mites culturales del continente, por ejemplo en el Magreb, en la peninsula itdlica, en el Céucaso 0 en el mar de Aral, asociado tecténi- camente a las fallas de los Urales. De esta manera y sin perder de vista las relaciones contextuales, estudiaremos en este capitulo el andlisis de las caracterfsticas geomor- foldgicas del continente europeo. 1.1. FISIOGRAFIA E HISTORIA GEOLOGICA El continente europeo se caracteriza por sus reducidas dimensiones (10,5 millo- nes de km’) y su baja altura media (300 m), en comparacion con los demas continen- tes. Fisiograficamente, cabe remarcar el hecho de que casi las dos terceras partes de su extension no superan los 200 m de altura sobre el nivel del mar; también cabe se- fialar el perfil articulado de su costa, con numerosas peninsulas y la orientacién es- te-oeste de sus principales relieves, con lo cual la influencia climatica maritima se ve favorecida. La historia geolégica de Europa nos explica la génesis de los relieves actuales, que son los cimientos fisiograficos de su geografia. El cuadro 2.1 ayuda a ubicar tem- poralmente los fendmenos geoldgicos. Los escudos precdmbricos constituyen el coraz6n del continente europeo, al igual que sucede con Africa, Norteamérica o Asia. Su antigiiedad ronda los 2,6 mil mi- lones de afios y a su alrededor se han incrustado, subducido, fallado, plegado y cabal- gado materiales mas jovenes de la corteza terrestre, por efecto de la tectonica de placas. Este complejo basal se form6 por la acrecién de materiales cristalinos, durante fases de actividad ignea del e6n criptozoico o precdmbrico. La impronta fisiografica de esta unidad estructural se manifiesta en Europa en los cratones fino-escandinavo y ucrania- 62 GEOGRAFIA DE EUROPA CuapRo 2.1. Escala temporal geolégica Edad de | inicio en | Correspondencias - millones Ciclos | bioldgicas Eones \ eras Periodos Epocas de ahos orogénicos lf yculturales Cenozoico | Cuaternario | Holoceno | Pliocenn | 0.01 | Civilizaciones Pleistoceno 2 Hombre actual pa- leolitico Terciario | Nedgeno | Plioceno 7 Apogeo de los mamiferos y, al finalizar, apari- cién de los ho- minidos Mioceno 26 | |Paledgeno | Oligoceno | 38 | | Eoceno | 63 | Alpino | Paleoceno | 65 | Mesozoico | Cretéicico 135 Apogeo de los | reptiles y de las fanerégamas Jurdsico 190 Tridsico 225 Paleozoico _[ Pérmico 280 | Hercianoo | Apogeo de los an- Variscico | fibios y de las gimnospermas Carbonifero 345 Devénico 395° | Caledoniano | Desarrollo de Tos | peces Sihirico 430 | Ordovicico 500 Apogeo de los in- } vertebrados ma- rinos Cémbrico 570 Criptozoico o | | Precémbrico 4.500 | Fvente: Inspirado en Reguant (1986), Bridges (1990) y Ager (1980) no, ademds de subyacer en el zécalo ruso, enmascarado de sedimentos posteriores, y extenderse en la Ilanura germano-polaca. Las rocas que lo conforman son sedimentos e intrusiones granjticas que sufrieron un metamorfismo elevado. El inicio de la era paleozoica se caracteriza por la erosién con peniplanamiento de dichos escudos y por la sedimentacién en los mares cambricos y siltiricos, sobre todo en los extremos occidental y meridional del complejo basal. Un mar, pro- to-Atlantico, denominado Iapetus, separaba los escudos biltico y norteamericano. La sedimentacién en esta cuenca ocednica se prolongé desde su apertura en el prote- rozoico hasta el devénico, alcanzando potencias de una decena de kilémetros. que, en realidad, suponen una media de sdlo 10 cm cada 2.500 afios. En el paleozoico in- ferior. hace unos 450 millones de aiios, se produjo un nuevo ciclo orogénico, deno- minado caledoniano, que dio lugar a los relieves de la Europa atlantica norocciden- tal: cordilleras noruegas, islas Britdnicas y Spitzbergen, por cierre del mar de Tapetus en la colisién entre los escudos Baltico y Norteamericano, Con él, los sedimentos COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACTAL 64 acumulados en el mar de Japetus experimentaron unas fuertes deformaciones y un metamorfismo que produjeron en la formacién de relieves de direccién NE-SW. Ademiés de los relieves mencionados, esta orogenia afectd también a materiales hoy aflorantes en la peninsula ibérica y los Balcanes. La época devénica se caracteriz6 por la subsidencia de los margenes meridionales de los macizos caledonianos y por una transgresién marina que convierte Europa noroccidental en una Ilanura fluvio- deltaica. En lo que resta de la era paleozoica, durante el periodo carbonifero, se suce- den condiciones bioclimaticas diversas que generan, entre otros, sedimentos organi- cos de ambientes forestales palustres anaerdbicos, que con el paso de algunos cientos de millones de afios han devenido en depésitos de carb6n. Todavia a finales de la era primaria, entre el carbonifero y el pérmico, hace unos 200 millones de afios, los mar- genes del continente, sobre los que se sedimentaron los materiales antes menciona- dos, se ven afectados por un nuevo ciclo orogénico, denominado hercinico, en el que Gondwana —que era un continente del hemisferio austral formado por Africa, Aus- tralia, la Antartida, Sudamérica y la India— y Asia colisionan con los escudos Nor- teamericano y Bdltico, para formar un supercontinente tinico llamado Pangea. Los macizos resultantes se encuentran hoy en dia peniplanados y separados por cuencas sedimentarias mesozoicas y cenozoicas, y, todavia mas, enmascarados y retrabaja- dos por la orogenia alpina. Las principales unidades resultantes de este paroxismo se encuentran, por un lado, en la Europa sudoccidental y central —desde los Sudetes al macizo Hespérico y el sur de las islas Briténicas—, y en la frontera fisiografica con Asia: los Urales, las montafias de Timan y Nova Zemlya. El mar de Tethys se abrié entre Laurasia y Gondwana como un gran golfo en el Pangea, posibilitando la sedi- mentacién de materiales detriticos procedentes del desmantelamiento continental, junto a depésitos conteniendo restos de organismos marinos, en un surco geosin- clinal. A lo largo de la era mesozoica, el supercontinente Pangea se va desmembrando en partes, que se corresponden aproximadamente a los continentes actuales, al mis- mo tiempo que el Tethys se cierra con la aproximacién entre Africa y Eurasia. Esta fue Ja era del desarrollo de los reptiles, en la que se conformaron Jas facies sedimen- tarias tridsica, jurdsica y cretdcica, clasicas de los relieves alpinos europeos (véase la figura 2.1). Durante la primera mitad del periodo terciario, entre el eoceno y el oligoceno (hace entre 50 y 20 millones de afios), el movimiento hacia el norte de la placa africa- na, en el denominado ciclo alpino, genera por un lado la subduccidn de la corteza ocednica del Tethys y por la otra la colision entre las placas africana y europea. Los sedimentos acumulados en el Tethys se pliegan y forman grandes cabalgamientos para asi formar los arcos alpinos que constituyen la Europa meridional: las Béticas, los Pirineos, los Alpes, los Apeninos, los Alpes Dindricos. los Cérpatos, los Balcanes y e] Céucaso. A uno y otro lado de la linea instibrica se pliegan los materiales sedi- mentados en los margenes europeo y africano del mar de Tethys. Entre los sistemas montafiosos mencionados quedan capturados fragmentos de bloques de la Europa herciniana que, retrabajados por la orogenia alpina, conforman el macizo Hespérico, el valle del Ebro, el valle del Po, el macizo del Rédope. Transilvania o las Ilanuras Pandnica y Moésica. La erosién de las masas litosféri y el proceso de reajuste isostatico, peniplané moderadamente las cordilleras y acumuld depésitos clasticos continentales —molasas— en los margenes del antepafs. a lo largo del neégeno. La 64 GEOGRAF{A DE EUROPA <—F - i CRETACICO Kg 5 : ALTODE KARA PLATAFORMA, SIBERIANA CUENCA| fF WS ew (a q t SIBERIA OCCIDENTAL| URaveg F [ g PLATAFORMA DE moscu OCEANO ATLANTICO RN CENTRAL “ia x PLATAFORMA DE 5 "ANATOLIA-TAURUS, APULIR me r FRACTURA DE ANATOLIA] Cratones Cuencas marinas Cinturones de elevados profundas plegamiento activo Plataformas Cuencas marinas y oceadnicas | []] Meseta de basaltos | | cuencas continentales IBM: Meseta Ibérica BM: Macizo de Bohemia MC: Macizo central francés CSH: Alturas corso-sardas i MM: Meseta marroqui AKB: Bloque de Alboran-Kabylia | RM: Macizo renano LUC-CAMP B: Lucania-Campania | Macizo irlandés AM: Macizo Armonicana \ Fuenre: Elaboracion propia a partir de Ziegler, 1988. Fic. 2.1. Disposicién de los zécalos y de los ambientes sedimentarios europeos en el Cretécico (hace 135 millones de aiios). COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 65 actividad tectonica alpina se dejo notar también en la Europa herciniana, con Ja reac- tivacion de estructuras antiguas a través de las cuales extruyeron materiales volcani- cos. Coincidiendo con los tltimos movimientos orogénicos, el mar Mediterraneo se cerré al Atldntico y se desecé parcial y repetidamente, dejando gruesos depésitos de evaporitas, sales y yesos, en el perfodo messiniense, hace unos 6,5 millones de afios. La colision entre Africa y Eurasia ha seguido hasta la actualidad con periodos mas 0 menos activos, como lo indica la sismicidad que afecta a todo el cinturén alpino me- diterréneo y el volcanismo actual en zonas de Grecia e Italia. La historia reciente de la geomorfologia europea se culmina con el proceso de progresivo enfriamiento climatico que caracteriza el perfodo cuaternario. El descen- so medio de temperaturas, de en torno a veinte grados desde el terciario, se produce con fuertes oscilaciones, conocidas como glaciaciones, que dejan una importante huella en las formas del relieve europeo actual, de entre las que cabe destacar el peni- planamiento, las morrenas y los depésitos de till, la incisidn de los relieves alpinos y atlanticos, y los depédsitos loéssicos periglaciares. 1.2. Las UNIDADES MORFOESTRUCTURALES Al cabo ya del andlisis genético que proporciona la geologfa histérica cabe de- terminar los conjuntos del relieve europeo resultantes y que constituyen la Europa actual; con ellos obtendremos una primera divisidn regional del continente, en base a sus unidades morfoestructurales. Con este propésito, y conjugando el origen geol6- gico y las caracteristicas fisiograficas, diferenciamos en Europa las siguientes unida- des (véase la figura 2.2): — La gran Ilanura europea, que incluye los escudos precambricos y las cuen- cas colmatadas de sedimentos de la Europa central y occidental. — Las cordilleras e islas de la Europa nordatlantica. — Los macizos hercinianos de la Europa occidental y central, incluyendo el macizo Hespérico. — Los arcos alpinos. 1.2.1. La gran llanura europea La gran llanura europea se caracteriza por su escaso relieve. Su génesis estruc- tural es precdmbrica, formada por rocas metamérficas aflorantes en el escudo escan- dinavo y en el macizo ucraniano, y cubiertas de sedimentos posteriores —paleozoi- cos, mesozoicos, terciarios y cuaternarios— en el zécalo ruso, que se halla frac- turado en bloques hundidos, como la depresién del Oka-Don, y elevados, como el altiplano de Ucrania central o las alturas del Volga. Este llano se extiende desde Inglaterra a los Urales, a lo largo de unos 4.000 km y en pocos lugares supera los 300 m de altura. Las formas del relieve actual estan marcadas por el glaciarismo, en su mitad septentrional, con el consiguiente aplanamiento producido por la cobertura intermi- tente del inlandsis. En todo este ambito, la erosién glacial ha dejado a su paso depési- tos de materiales heterogéneos de friccién, desgaste y arrastre del hielo, el till. Asi- 66 GEOGRAFIA DE EUROPA Océano Giacial Artico Mar Negro Gran llanura europea | Frentes atlnticos caledonianos Arcos alpinos E | EE Macizos hercinianos a FuenTe: Elaboracién propis 2 partic de Ager, 1980 y Bri Fic. 2.2. Principales unidades morfoestructurales y fisioerdficas del continente europeo. mismo cabe resefiar la abundante presencia de lagos —Ladoga, Onega, Viinern y Véattern entre los mas extensos— y de zonas palustres y lacustres causadas por su allanamiento, el balance hidrico excedentario. el efecto de cerramiento de depésitos morrénicos y el alzamiento glacio-isostatico. Como un caso extremo de este proceso, la evolucién reciente del mar Baltico se inicia como un lago proglacial en el inicio del interglacial holoceno. E] margen del desaparecido inlandsis est4 deslindado por morrenas frontales 0 terminales que crean timulos alargados y depdsitos pedregosos en la Europa central (como sucede en Brandeburgo 0 en Pomerania) y oriental yal sur de Escandinavia. Mas al sur, el relieve de la gran llanura se organiza segun el tra- COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 67 zado de las redes de drenaje del deshielo postwiirmiano, en las denominadas morfo- logfas fluvioglaciales, que determinan el recorrido actual de los rios que surcan la lla- nura, como el Elba, el Oder o el Vistula, derivados hacia el noroeste por canales de deshielo denominados «urstromtaler» 0 «pradolin», entre cordones morrénicos. De igual manera, el Mittelland kanal aprovecha dichas redes de escorrentfa fluvioglacial para comunicar los rios de la Ilanura germano-polaca. También las marismas del Pri- piat, que dificultan la comunicacin terrestre entre la Europa occidental y la oriental, tienen su origen en extensos y mal drenados llanos de acumulaci6n de depésitos flu- vioglaciares. Las regiones mas meridionales de la Ilanura recibieron aportes limosos y arenosos empujados por vientos catabdticos procedentes del inlandsis, acumulados como loess, cuya presencia caracteriza una faja creciente desde las depresiones de Colonia y Miinster en Alemania occidental, hacia el este entre el Volga y el Dnieper. La extension occidental de la llanura marca una amplia banda ecot6nica marina en la plataforma continental ininterrumpida, de menos de 200 m de profundidad, que une las islas Britdnicas y los Pafses Bajos. En esta region del mar del Norte, el rift y la subsidencia continiian en prolongacién del graben surcado por el rio Rin. Los sedi- mentos arenosos que conforman el fondo de dicho mar, que permanecié emergido en el pleistoceno, y el efecto redistribuidor de las mareas atldnticas generan costas duna- res y pantanosas —antiguas turberas— de intensa dindmica litoral. Depésitos evapori- ticos del pérmico —sales, potasas y anhidritas— dan lugar a diapiros, como los que también se encuentran y explotan en la Europa central, comprimiendo y haciendo aflo- rar yacimientos de gas natural y petroleo atrapados en las rocas del jurdsico, como su- cede también en el graben de la depresién del rio Don y en Ja Hanura del Volga. Areas de relieves caledonianos y hercinianos de la Europa occidental se hallan recubiertas por materiales sedimentarios del paleozoico superior —en las islas Brita- nicas— y mesozoicos —al sur de Inglaterra, Francia y Alemania—, prolongando las Ilanuras europeas pero con ciertas peculiaridades. Bloques alzados —horst— y cuencas tecténicas —graben— acumulan sedimentos que muestran cierto grado de inclinacién, dando lugar a estratos de erosion diferencial que configuran morfologias denominadas en cuesta, en las que alternan escarpes y llanos, y que no superan los 1,000 m de altitud. Los escarpes Peninos estan constituidos por rocas del paleozoico superior aflo- rantes en el anticlinal del norte de Inglaterra, y alcanzan su cota maxima en el cerro del Kinder Scout, de 636 m de altura, en el Peak District. Las facies calcarias, por el contrario, dan lugar a paisajes y redes de drenaje de erosion crstica. Rocas de edad semejante plegadas por la orogenia herciniana conforman los escarpes galeses, en torno a Brecon Beacons. Mientras, al sur de Inglaterra, los materiales calcdreos del jurdsico y los yesosos del cretacico forman las cuestas de los Cotswolds, asi como Jas del sinclinal del Weald y los relieves producto de los sinclinales de Londres y Hampshire. La cuenca de Paris se extiende con un radio aproximado de 200 km entre las plataformas aflorantes de las Ardenas, las estribaciones septentrionales del macizo Central y las estribaciones normandas del macizo Armonicano. La Champagne cons- tituye un frente de cuestas de materiales jurdsicos, cretacicos y terciarios —yesos ¥ arcillas intercalados con materiales terrigenos—, que limitan la cuenca por el este. Las morfologias de la cuenca son fluvioglaciales y periglaciales, con depésitos de solifuxidn y cobertura loéssica. 68 GEOGRAFIA DE EUROPA El graben de Baviera presenta depésitos mesozoicos, ligeramente inclinados hacia el sudeste, entre macizos cristalinos y eruptivos de origen herciniano y tercia- rio, con cuestas formadas por la erosion diferencial de los diferentes estratos de es- carpes acarados al noroeste. La cuenca de Aquitania marca el extremo meridional de las lanuras europeas, lindando con los arcos alpinos mediterrdneos, en este caso, los Pirineos. Se extiende al sur de los macizos Central y Armonicano, y en ella se sedimentaron facies meso- zoicas, molasas terciarias y conglomerados pliocenos que han sido diseccionados por los afluentes del rio Garona, en el mayor abanico aluvial del piedemonte pire- naico. 1.2.2. Los frentes atldnticos caledonianos El archipiélago de Spitsbergen y los relieves noruegos y britdnicos, que se orientan en un eje noreste-sudoeste, estan constituidos por materiales sedimentarios de la era paleozoica, que se depositaron, desde el perfodo cémbrico al siltirico, en el océano de Iapetus, que separaba los escudos canadiense y fino-escandinavo 0 Balti- co, Las turbiditas —alternancias ritmicas de areniscas, conglomerados y margas— procedentes de la denudacién de los escudos precdmbricos alcanzaron potencias de en torno a la decena de kilémetros. El ciclo orogénico caledoniano afecté a estos materiales plegandolos y meta- morfizdndolos, en el periodo devonico, 400 millones de afios atras. E] metamorfismo difiere de una regién a otra de estas cordilleras, aunque muestra un patron general de aumento en el interior del orégeno, en Noruega y Escocia, y menos intenso en sus partes externas, Inglaterra, Gales e Irlanda. Por otro lado, los relieves caledonianos noruegos difieren de las islas Britdnicas en la ausencia de cobertura postorogénica, debido a la erosién més intensa a que ha dado lugar su mayor alzamiento isostatico. Junto a los sedimentos metamérficos encontramos intrusiones graniticas caledonia- nas y materiales volc4nicos del terciario debido a la abertura del Atlantico norte, taly como se manifiesta con espectacularidad en el macizo basaltico de Antrim, al noreste de Irlanda, o en Ia isla de Skye. Las Hébridas y las Tierras Altas escocesas muestran una seccién del escudo precdmbrico groenlandés, formada por gneises del perfodo arqueano y por areniscas del foreland americano, que permanecié unido a los mate- riales sedimentarios plegados en la orogenia caledoniana. 1.2.3. Los macizos hercinianos Los conjuntos montafiosos que ocupan la parte meridional de la Europa atlanti- ca, Europa central y los Urales son el resultado de la orogenia hercfnica, que tuvo lu- gar a finales de la era paleozoica, retomando microescudos del zécalo basal y sedi- mentos de su plataforma marina, plegados en arcos de orientacion variable. La impli- cacion de sedimentos del perfodo carbonifero ha posibilitado la explotacién de esta fuente de energia fésil, en las regiones en las que estas facies afloran o se encuentran cerca de la superficie, favoreciendo el desarrollo industrial en un cinturén desde Irlanda a Donezk. En la actualidad, estos relieves se encuentran fuertemente denuda- dos y enterrados por sedimentos mesozoicos y cenozoicos. La orogenia alpina reacti- v6 en cierto grado sus fallas, por las cuales afloraron también rocas eruptivas, que COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 69 han dejado su huella en el paisaje en forma de conos voleanicos y altiplanos basal? ticos. El sur de las islas Britdnicas presenta estructuras aflorantes de materiales paleo- zoicos y precdmbricos plegados o fracturados por esta orogenia, junto a intrusiones graniticas. Estas unidades se extienden a través del canal de a Mancha hacia el maci- zo Armonicano, del cual sobresalen aun los horsts de Bretafia, Normandia y Coten- tin. Estos complejos, al igual que sucede en toda la unidad, se encuentran peniplana- dos en superficies que se originaron durante periodos posteriores a su afloramiento, como es el caso de las superficies miocenas y terciarias que se identifican en el maci- zo Armonicano. EI macizo esquistoso Renano agrupa las formaciones cristalinas y volcdnicas de Eifel, Westerwald, Hunsriick y el Taunus. Los macizos peniplanados muestran mo- nadnocks resistentes a la erosiGn. que en el caso renano estén compuestos por batoli- tos cuarciticos y pitones basdlticos generados durante el terciario. El alzamiento isostatico que sucede al peniplanamiento da lugar a la profundizacién de los cauces fluviales que descubren los materiales subyacentes, como sucede en Silesia y en Gory Swietokrzyskie, descubriendo los sedimentos del paleozoico inferior. El Harz y el macizo de Bohemia acaban de cerrar, al norte y al este, la cuenca de Baviera. Las rocas metamérficas, precdmbricas y del paleozoico inferior retomadas por la orogenia herciniana y las graniticas, producto de un plutonismo acido metali- fero, emergen del entorno postorogénico. La mineralizacién asociada a los granitos variscicos posibilita la explotacién de uranio, estaiio, wolframio, plomo y zinc. Por otro lado, el macizo Central francés muestra igualmente altiplanos de rocas metamérficas y granitos, intruidas por materiales magmiaticos, del oligoceno al plio- ceno, que establecen sus mayores alturas (Puy de Sancy, 1885 m). El graben de Alsacia acumulé sedimentos terciarios, mientras que los horsts hercinianos cristalinos de los Vosgos y la Selva Negra, que lo delimitan a oeste y a este, experimentaron un alzamiento en el terciario, con la abertura del rift del Rin. Al sur de los Pirineos, el macizo Hespérico muestra la tecténica herciniana que involucré a los macizos caledonianos anteriores, formados por rocas cambricas y silt- ricas de Galicia, el Sistema Central, los Montes de Toledo y Sierra Morena; al mismo tiempo, los sedimentos del paleozoico superior se plegaban y metamorfizaban incor- porando intrusiones graniticas a finales del paleozoico. Todo el macizo se halla fractu- rado en horsts y grabens reactivados por la orogenia alpina. Las zonas levantadas son el Alentejo-Extremadura, Sierra Morena, Montes de Toledo, el Sistema Central, el ma- cizo Galaico y la cordillera Cantabrica. De entre las zonas subsidentes, que se hallan rellenas por sedimentos posteriores, destacan las dos Mesetas y el Tajo inferior. Hacia el este del Mediterraneo aparecen otros restos de macizos hercinianos in- corporados a los relieves alpinos en torno a la linea instibrica que separa ambos lados de los margenes africano y europeo del plegamiento. Los macizos de Maures y de Esterel, en la Riviera francesa, se componen de gneises y micaesquistos hercinicos que, ademas, presentan intrusiones volcanicas terciarias. Cércega y Cerdefia presen- tan granitos y esquistos paleozoicos producto de la orogenia herciniana, asi como co- nos volcanicos terciarios junto a materiales sedimentarios mesozoicos metamorfiza- dos por la orogenia alpina. Otro horst aparece separado de la Hlanura Panonica en Transilvania, las montaiias de Apuseni, en el entorno alpino de los Carpatos. Por su parte, la Ilanura transilvana constituye un nuevo altiplano herciniano recubierto de 70 GEOGRAFIA DE EUROPA sedimentos postorogénicos. E] macizo de Rédope asciende envuelto en la orogenia alpina, pero su metamorfismo procede de la herciniana. 1.2.4. Los arcos alpinos EI plegamiento alpino se produce por la colisién de las placas africana y arabiga con la europea durante el mesozoico superior y el terciario. Los relieves mas vigorosos de la Europa meridional corresponden a esta-época de formacién (figura 2.3). Sus lito- logias presentan materiales sedimentarios acumulados en el mar de Tethys y materia- les igneos y metamérficos que afloran con el paroxismo, Pero su denudaci6n en el ter- ciario los reduce enormemente haciendo que los relieves hoy visibles sean el resultado de su realzamiento isostatico posterior y de la acci6n erosiva de los agentes externos. La muestra europea més occidental de este conjunto son las cordilleras Béticas al sudeste de la peninsula ibérica, compuestas por materiales mesozoicos, principal- mente carbonatados, en el Bético externo —Prebético y Subbético— y por materia- les con diferentes grados de metamorfismo en el Bético interno. Los Pirineos presentan la sucesin de materiales en una estructura de cierta si- metria en torno a la zona axial, en la que afloran las rocas mas antiguas, gneises y mi- oy fo of 01m =r ‘ pps if ‘aka Ati: aGeR Ctnn “es ses: "Finals Creticeo , ediacos Cretacen u 2 Fines Eocaros 2 ESCO 3 Procipis Osgecen _ prnipos Minceno Fates Eocene. 3.Finales Oigoceno- 3, Medados Meson no) nals Moen recincos Crtac 1 Frales Treo 2 Finals Creacesr 2 Mediaoce Crescxo Peistocer 3 Olgoceno, 1 neice Misceno FUeNTE: Bridges. 1990; 228 Fic. 2.3. La Europa alpina (vergencias y edades). COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DELA ORGANIZACION ESPACIAL 71 caesquistos, junto a batolitos graniticos. Las regiones externas muestran materiales principalmente mesozoicos plegados a ambos lados de la cordillera, a los que suce- den las cuencas del antepafs de Aquitania y del Ebro. Las regiones mds elevadas de los Pirineos presentan morfologias de erosién glacial pleistocena en artesas con ver- tientes escarpadas, redes hidricas anastomosadas, lagos de sobreexcavacion y depd- sitos morrénicos. Los Alpes representan la muestra mds compleja entre los relieves de este con- junto. Su génesis se corresponde al desarrollo de extensos y potentes mantos de co- rrimiento hacia el norte y el noroeste, que padecieron dramaticos periodos de erosion y peniplanamiento que descarnaron sus cimientos y que, en Ja recuperacion de su equilibrio isostatico, han experimentado un nuevo alzamiento. Los materiales denu- dados en los perfodos de levantamiento isostatico se acumularon en las cuencas del Mitteland suizo, Baviera, la cuenca de Viena y el valle del Po, con potencias kilomé- tricas, La sobreimposicién de las redes fluviales a lo largo del pleistoceno, durante los perfodos interglaciares, permitié datar, a partir de registros geomorfoldgicos te- rrestres, las cuatro glaciaciones clasicas: giinz, mindel, riss y wirm. También se en- cuentran en esta cordillera los ejemplos mejor estudiados de todo el espectro de mor- fologias glaciares, que se mantienen activas en buen nimero de cabeceras, como son los glaciares del Rédano y del Aletsch. La cordillera del Jura separa la cuenca del Mitteland suizo de la de Parfs y de los macizos critalinos hercinianos: Central francés, de los Vosgos y de la Selva Negra. Su estructura es la cldsica del relieve jurdsico, formados por sinclinales y anticlinales de materiales mesozoicos plegados, cortados transversalmente por los valles fluvia- les, denominados «cluses». En términos generales, los Apeninos tienen una vergencia noreste, involucran- do sedimentos paleozoicos, mesozoicos y del terciario inferior. Tanto en los Apeni- nos centrales como en Calabria y Sicilia existe actividad volc4nica desde el pleisto- ceno hasta la actualidad, que da lugar a conos, calderas, crteres y depdsitos de lavas y cenizas. Los Alpes Dindricos se componen mayoritariamente de rocas carbonatadas con plegamiento de direccién NW-SE, paralelo a la costa adridtica. Dalmacia es el mas importante referente europeo en lo que a morfologias carsticas respecta. En esta misma lfnea, prolongando los margenes africanos del plegamiento al sur de la sutura instibrica, afloran en la peninsula Balcdnica los relieves Helénicos como continuacién de los Alpes Dindricos. Los materiales mesozoicos —calcareas y turbiditas— se pliegan en el Pindos, mientras que hacia el este aparecen granitos y gneises hasta la falla del valle de Varder, en la que la masa sedimentaria contacta con el macizo cristalino del Rédope. La fosa del mar Egeo presenta un claro origen por la subduccién de la placa africana contra la europea, en un arco marcado por la presencia de la islas Cicladas y Creta. E] margen europeo tiene continuacién por el norte, en prolongaci6n de los Al- pes, con el arco que forman los Carpatos, de orientacién variable, norte y este, cerran- do la Hanura Panonica e involucrando a los z6calos transilvano y apusénico. Estas siertas muestran en el Tatra su maxima elevacidn, con el Hohe Tatra de 2.655 m, donde afloran granitos y sedimentos paleozoicos metamorfizados, exhumados por el peniplanamiento. La actividad volcdnica terciaria se muestra en los crateres de Harghita y Calimanuli, en los Carpatos orientales. Por ultimo, los Cérpatos meridio- 72 GEOGRAFIA DE EUROPA nales cierran la puerta de Hierro que permite el desagiie del Danubio desde la lanura Panénica hacia Valaquia y el 26calo Moésico. Las sierras balcdnicas son la continuacién estructural de los Carpatos, en una serie de pliegues orientados al norte que alcanzan alturas de en torno a los 2.000 m y acaban en las costas de] mar Negro. Su estructura es la clasica de cabalgamientos de sedimentos mesozoicos, acumulados entre la plataforma Moésica y el macizo del Rédope: en sus estribaciones meridionales, en contacto con el macizo del Ro- dope. afloran materiales cristalinos paleozoicos. La misma region de los Balcanes presenta vulcanismo mesozoico acompafiado de mineralizacién de plomo, zinc, cobre y plata. La peninsula de Crimea muestra la extremidad noroccidental del Caucaso, del que queda separada por la cuenca sedimentaria del mar de Azov, y plegamientos en los periodos mesozoico y terciario. Las sierras de su costa meridional estén com- puestas de rocas de edad tridsica y cretécica formando acantilados sobre el mar Ne- gro en un anticlinorio que alcanza los 1.543 men el pico de Roman-Kosh; mientras en su parte septentrional el escudo precdmbrico ruso se halla cubierto de considera- ble grosor de sedimentos paledgenos, nedgenos y cuaternarios. El Gran Caucaso establece la frontera fisiografica entre Europa y Oriente Medio. Su estructura, en torno a 1.300 km de longitud, muestra sus maximas alturas al oeste con el pico del monte Elbnis (5.633 m), que es el de mayor altura del continente eu- ropeo. El origen de] Elbnis, como también sucede con el monte Kazbek (de 5.047 m), radica en las intrusiones vole4nicas cuaternarias que afectan a rocas metamorficas precambricas, proceso atin activo. Los sedimentos precdmbricos y paleozoicos me- tamorfizados de la zona axial del Céucaso, en el Dagestan, se han visto afectados por las orogenias varisca y alpina. Con esta tiltima, los sedimentos paleozoicos y meso- zoicos se estructuran en grandes cabalgamientos para ser denudados mas tarde, ente- rrando la propia sierra en molasas cenozoicas, que cubren este extremo de Ja depre- sién caspiana. 1.3. ELMAR Y LA CONFIGURACION DEL LITORAL La extrema litoralidad del continente europeo bien merece que se le haga una menci6n especial, sobre todo por su riqueza y hospitalidad para con el asentamiento humano. La acentuada articulacién fisiografica del litoral europeo se debe, geoldgi- camente, a su fragmentacién en numerosos z6calos (como se pudo comprobar en la explicacién de la figura 2.1). Pese a la conveniencia de incorporar los aspectos refe- rentes al estudio del litoral en el apartado 2, de configuracién del litoral, el enfoque que le aplicamos cubre también otros ambitos tematicos de la geograffa, ademas de la geomorfologia. A continuacién haremos, en el desarrollo de este estudio, una breve mencidn a los aspectos més relevantes de los principales conjuntos costeros europeos. 1.3.1. Ellitoral de la Europa del norte La principal caracteristica de este Ambito es la anomalia producida por la corrien- te del Atlantico Norte, que atempera el clima y limita el crecimiento de la banquisa po- COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 73 lar. liberando las costas septentrionales de la peninsula escandinava del hielo, practica- mente durante todo el afio (de aqui la importancia estratégica para Rusia del puerto de Murmansk. situado en la base de la peninsula de Kola en el que se asegura la navegabi- lidad todo el afio). La misma corriente marina produce un acentuado incremento de la fertilidad de los ecosistemas marinos, gracias a su aportacién de oxigeno y nutrientes al ascender sobre la plataforma continental. en la que se basan las industrias pesqueras tradicionales (principalmente de arenques y bacalao) de Noruega y Dinamarca. Las costas nordicas de Europa muestran relieves suaves. a causa del peniplanamiento gla- cial. que también provoca su lento alzamiento. debido a la compensacién eustatic posterior a Ja fusion del inlandsis. Un ejemplo de este proceso es el golfo de Botnia, que se ha venido alzando a un ritmo medio de | m por siglo, alejando las instalaciones portuarias de la costa y creando costas arcillosas y palustres, en las que se pueden ha- llar especies vegetales poco resistentes a la salinidad, como el carrizo, gracias a Ja baja salinidad del mar Baltico —de en torno al 4 %e, muy por debajo de la media de los ma- res, que es del 34 %-—. Otro rasgo geomorfoldgico de maxima relevancia de estas cos- tas es la profusion de fiordos, que son valles inundados por el mar, de perfil acantilado, esculpidos por la erosién del hielo pleistoceno en movimiento, El Sognefjord, situado en las costas noroccidentales de Noruega, es el mas profundo del mundo, con mas de 1.300 m, por lo que respecta a las regiones que no se hallan hoy en dia glaciadas. Los cdlculos sugieren que mds de 2.000 km’ de roca fueron erosionados y transportados fuera del fiordo por los glaciares y sus rios de fusion. 1.3.2. El litoral atldntico de la Europa central El caracter que aporta mas personalidad a esta fachada maritima es la influencia de las mareas, que se acentia en el mar del Norte, debido a su configuracién nor- te-sur y a su estrechamiento en el canal de la Mancha. El fenémeno moviliza una gran cantidad de sedimento, que se deposité en la zona durante los periodos intergla- ciares, a partir de los materiales erosionados y transportados por el glaciarismo. Las mareas aportan sedimentos a las costas, colmatando progresivamente las ensenadas y los golfos, como sucede en el Mont-Saint-Michel, én el que las mareas muestran una oscilacién de hasta 13 m. Los factores que inducen a la formacién de mareas son las influencias gravita- cionales lunar y solar, que, al entrecruzar sus ciclos, producen variaciones semidiur- nas, mensuales —mareas vivas en plenilunio y luna nueva— y estacionales. Su acen- tuacién en los estuarios posibilitarfa su aprovechamiento para la produccidn de ener- gia, como ya se ha planteado en la desembocadura del rio Severn —en el que el pro- yecto entra en conflicto con su importancia como habitat ornitico—. 1.3.3. La cuenca mediterrdnea y los mares adyacentes El efecto de las mareas es, en cambio, insignificante en las costas mediterr4- neas, debido a las reducidas dimensiones de su cuenca. Sdlo en entrantes de orienta- cidn norte-sur, como el golfo de Gabes, en Tunez, la oscilacién mareal alcanza el par de metros. En esta unidad oceanogréfica, que cierra nuestro recorrido en torno al continente europeo, el aspecto mds relevante es ¢l déficit hidrico provocado por su calentamiento, mds acentuado en el levante —con salinidades superiores al 39 %o— 74 GEOGRAFIA DE EUROPA y por el menor efecto de los aportes hidricos continentales, con la excepcién del mar Negro —al que vierten sus aguas grandes rios: el Danubio, el Dnieper, el Dniester y el Don—, en el que la salinidad se halla por debajo del 30 %o. Las aguas del mar Ne- gro se caracterizan por una elevada concentracion de nutrientes —causada por la ele- vada presién demogréfica de las cuencas que a él drenan, de en torno a 171 millones de habitantes—, y la anaerobia, debida a su baja tasa de renovacién —de en torno a 140 afios—. Su unica comunicacién con el exterior es por el canal del Bésforo (de entre 35 y 40 metros de profundidad), por el que salen las aguas més dulces y de me- nor temperatura—, frente a la extrema profundidad del mar, con un 60 % de sus fon- dos abisales a mas de 2.000 m. Por esta causa, las aguas del mar Negro situadas por debajo de los 80 m de profundidad padecen un aumento de densidad y estancamien- to, que inhibe su intercambio con la superficie, creandose una haloclina que favorece la anoxia por debajo de los 150-200 m. El mar Mediterraneo, mas extenso y heterogéneo, es poco profundo (con una media de 1,5 km y mas del 20 % a menos de 200 m), recibe pocos aportes hidricos —continentales 0 pluviosos— y padece una elevada evaporacién. Estas mismas ca- racteristicas lo hacen oligotr6fico, es decir, pobre en nutrientes, comparado con otros mares del mundo. Una muestra de su balance negativo es la corriente procedente del Atléntico que atraviesa el estrecho de Gibraltar, que se mueve en superfie con aguas menos saladas y frias. La presién mds intensa que sufre su costa proviene de la afluencia masiva de turistas —més de 100 millones de visitantes anuales—, que lo convierten en un recurso de primer orden, hacia el que, consiguientemente, interesa dedicar todos los esfuerzos de optimizacion y conservacién. El mar Caspio es el mayor cuerpo de agua cerrado de baja salinidad del mundo, con 426.000 km’. Al mismo tiempo. a este mar desemboca el rio de mayor extension del continente, el Volga, de 3.530 km de longitud y un cuenca de drenaje de 1.360.000 km?. Las variaciones del aporte de este rio —debidas a la construccién de pantanos— parecen ser la causa principal de las oscilaciones de su nivel, que cay6 29 m entre los afios treinta y ochenta. La continentalidad del entorno del mar provoca la caida de las temperaturas invernales —de medias de 24 a 27°C estivales a entre 0 y 9°C en invierno—, fenédmeno que limita la circulacién vertical del agua y su oxige- naci6n, dando lugar a la contaminacién sulftrica de los fondos. 2. La diversidad de tiempos atmosféricos y dominios climaticos 2.1, LA VARIEDAD DE CLIMAS Y LOS FACTORES EXPLICATIVOS El clima constituye uno de los principales factores ecoldgicos que explica la diferenciacion paisajistica del territorio europeo. Las masas de aire y los tipos de tiempo asociados, en su manifestacién habitual, tienen gran incidencia en las dina- micas biogeogrdficas y de las aguas continentales. Condicionan el ambiente per- manente €n que se desenvuelven las actividades humanas y participan decisiva- mente como factor de diferenciacién regional de los espacios agrarios. turisticos y urbanos. Las dimensiones y coordenadas geogrificas, el relieve. las influencias ocednicas. la continentalidad, la exposicién y la orientaciOn, entre otros condicio- namientos. matizan el comportamiento de la dindmica atmosférica que impera en COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 75 la franja planetaria (35°-70° latitud norte) ocupada por el continente europeo. La di- versidad, los contrastes y la complejidad son atributos inherentes al comporta- miento de los tiempos y climas europeos, derivando en importantes diferencias en- tre las variables analfticas que definen los grandes dominios climaticos del conti- nente, Si acaso, entre estos dominios se podria establecer un denominador comin, como es el control alternativo del clima, que ejercen, por un lado, las circulaciones atmosféricas subtropicales vinculadas al anticiclén de Azores, y, por otro, con ma- yor frecuencia y repercusién dindmica a medida que se asciende en latitud, los ti- pos de tiempo asociados ala circulacién atmosférica general del oeste y a desplaza- mientos norte-sur de masas de aire polares y drticas. De los factores naturales que repercuten en los climas europeos se deben subra- yar los siguientes: a) Factores sindpticos diversos, entre Jos cuales destaca el mecanismo césmico de las estaciones, por sus efectos en la distribucién latitudinal del balance energético planetario. En el territorio europeo ubicado por encima de 55° de latitud, a causa de la menor duracién del dfa en invierno (noche polar) y de la mayor altura del sol en verano, la cantidad de radiacién solar recibida por unidad de superficie es pequefia durante todo el afio, no superando valores de 70.000 calorias/m’, de las cuales tan sélo un 40 % corresponde a radiacién directa. Por ejemplo, en la ciudad de Hammerfest, ubicada por encima del Circulo Polar Artico, en la costa septentrional noruega, durante dos meses de invierno se impone la noche polar. En cambio, conforme se desciende en latitud, esos valores aumentan, alcanzando 150.000 calorias/m* en el espacio europeo situado a 35° de latitud norte, de las cuales un 65 % es radiacién directa (Wallen, 1970). En tér- minos de insolacién, aunque deben considerarse otras variables, como Ja nubosidad, Jas diferencias evolucionan en el mismo sentido latitudinal, de manera que en observa- torios ubicados en la costa mediterranea de Ja peninsula ibérica, como Alicante y Almerfa, se superan las 2.900 0 3.000 horas de insolacién efectiva al afio, mientras que en otros ubicados a mayor latitud, como Copenhague y Oslo, apenas se alcanzan 1.600 ho- ras anuales. Dicho reparto espacial de energia solar motiva unas enormes diferencias regionales en el apartado biogeografico y en las posibilidades que ofrecen los cultivos. No obstante, desde el punto de vista climatico son mas importantes las implicaciones sobre la dinémica atmosférica, ya que la configuracién de un acusado gradiente meri- diano de temperatura entre latitudes ecuatoriales y polares provoca procesos de reajus- te mediante transferencias horizontales 0 meridianas de energfa, con el desplazamiento de masas de aire o de agua marina. Concretamente, en el seno del sistema de balance energético planetario, todo el territorio europeo ubicado por encima del paralelo 40 acumula un déficit energético, creciente con la ganancia de latitud, que tiende a equili- brarse con movimientos de masas de aire controladas en latitudes medias y altas por el régimen de ondas de Rossby (Gil y Olcina, 1997). De esta forma, mediante circulacio- nes atmosféricas de bajo indice de circulacion zonal, con la corriente en chorro templa- daa velocidades inferiores a 150 km/h, se configuran dorsales de bloqueo y valles pla- netarios; a través de las dorsales se desplazan masas de aire subtropical hacia latitudes superiores y, a Su vez, las vaguadas movilizan masas de aire polares y articas hacia ba- jas latitudes europeas. b) Los factores geograficos cobran una gran importancia en la definicién de los climas europeos, destacando las dimensiones escalares del continente, el aleance 16 GEOGRAFIA DE EUROPA de las influencias ocednicas. la deriva marina y la configuracién del relieve. El terri- torio europeo. incluidos los archipiélagos atldnticos, se extiende desde la Laponia finlandesa, por encima del Circulo Polar Artico, a la isla de Creta, a 35° de latitud norte, mientras que en longitud se extiende desde los 11° oeste, en la costa occidental de Irlanda, hasta los 60° este en los montes Urales. Estas coordenadas geogrdficas de- terminan que amplias extensiones del continente europeo se hallen alejadas cientos de kilémetros del océano Atlantico y de los mares continentales meridionales (Medi- terraneo, Negro y Caspio). Por dicho motivo, de sur a norte y de oeste a este, en rela- cin con la lejania de las influencias marinas, se opera una ganancia creciente del grado de continentalidad y una disminucién de las temperaturas medias anuales. La configuraci6n del relieve es otro de los factores primordiales del clima, con una fuerte incidencia en el régimen térmico, distribucién de precipitaciones y proce- sos de abrigo aeroldgico y efecto «féhn». El dominio de Ilanuras costeras en la facha- da occidental europea tan sdlo se ve interrumpido por macizos antiguos y penillanu- ras con modestas altitudes, lo que permite que las influencias ocednicas vinculadas a la circulacién general del oeste imperen a veces centenares de kilometros en el inte- rior del continente; este factor propicia una suavizacién de temperaturas y, sobre todo, permite que las borrascas de origen atlantico puedan transitar desde las costas de Irlanda a los Urales La disposicién y orientacién de los relieves europeos tiene también una gran in- cidencia en el reparto espacial de precipitaciones, propiciando fuertes disimetrias pluviométricas entre las vertientes ubicadas a barlovento de la circulacién atmosféri- ca general del oeste, y las de sotavento sometidas a procesos de tipo «fohn» y abrigo aeroldgico. En general, las vertientes de los relieves europeos orientados al norte y oeste registran precipitaciones que triplican o més a las registradas en vertientes a so- tavento; por ejemplo, en la fachada atldntica de la penfnsula escandinava se superan los 1.000 mm e incluso los 3.000 en algunos polos htimedos, superando con creces a las precipitaciones registradas a sotavento, en el interior del escudo biltico, donde los registros oscilan entre 300 y 500 mm (Wallen, 1970). En relacion con la orientacién y exposicién, los Alpes y otras grandes cadenas de relieve europeas tienen también enorme incidencia sobre las temperaturas. De he- cho, la denominacién «féhn» ha sido tomada de una localidad con el mismo nombre ubicada en la vertiente norte de los Alpes de Seetaler, haciendo alusién al viento seco y cAlido que desciende de las cumbres alpinas, sobre todo en los meses de marzo a mayo, que puede elevar las temperaturas hasta 15 °C, provocando aludes, fusién de las nieves y aumento del caudal de los rfos. En la alta montafia, las variaciones de temperatura se operan también con cardcter local, atendiendo a la posicién morfo- grdfica del observatorio, de forma que los emplazados en ladera ofrecen oscilaciones diarias en las temperaturas del aire mucho més reducidas que en los ubicados en ple- no valle, especialmente durante los meses de invierno, como sucede en las estaciones de Arosa (Suiza) y Badgasteinn (Austria) (véase cuadro 2.2). Otro factor geografico de gran repercusién sobre el clima europeo es la deriva noratldntica, originada como corriente de impulsién en la zona de circulacion gene- ral del oeste. A ella se debe la anomalia térmica positiva que cobra notoriedad en las costas atldnticas de la peninsula escandinava, por encima incluso del Circulo Polar Artico, favoreciendo que las costas noruegas queden libres de hielos durante el in- COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 77 Cuapro 2.2. Valores medios en la temperatura del aire en vailes y laderas de los Alpes Enero Julio Variacién Variacton Estacién — Ubicacin —Altitudim) — Maxima Minima diaria’ Maxima Minima diaria Silian Valle 1.080 -1,0 11,0 22.6 8,0 14,6 Badgasteinn Ladera 973 -1,2 63 22,3 10,1 12,2 Bever Valle 1.712 ~3,1 13,2 13,2 4,5 13,3 Arosa Ladera 1.818 -2,8 a9 59 64 8.4 Fuente: Schilepp y Schirmer (1977). vierno y que puertos pesqueros como Murmansk, en el mar de Barents, sea navega- ble todo el afio (Strahler, 1982), De idéntica forma son perceptibles los efectos de esta corriente marina célida sobre las temperaturas e incluso sobre las precipitacio- nes. El mar de Noruega tiene una temperatura media superior en 5 °C a la de otras zo- nas marinas ubicadas a su misma latitud de Islandia o Groenlandia (Campillo, 1992); la deriva noratléntica también favorece que Bod6, situada a 67° norte, por encima del Circulo Polar Artico, se vea favorecida por una temperatura media que apenas des- ciende de 0 °C en invierno, mientras que en Varsovia, a unos 52° norte, dicha media desciende hasta casi 4 °C por efecto de la continentalidad. Por otro lado, la mayor temperatura del mar favorece que aumenten los registros de precipitacién causados por el transito de borrascas frontales y, sobre todo, de bajas polares sobre los mares de Noruega y de Barents, al propiciar el calentamiento basal y el aumento de carga higrométrica de las masas de aire participantes. Revisten también una trascendencia capital, por sus efectos sobre el clima, las influencias de los mares continentales europeos, especialmente el Mediterraneo, al convertirse en un gigantesco reservorio de calor y humedad, que se contagia a las masas de aire circulantes sobre él. La funcién termorreguladora desempefiada por el mar en las tierras circundantes est4 acompaiiada por la participacién que tiene su energia acumulada durante el verano en los episodios de lluvias torrenciales que sue- len padecer las regiones de la cuenca, especialmente la occidental. En este Ambito, la presencia de relieves costeros y de areas de ciclogénesis como las del golfo de Géno- va, golfo de Venecia, golfo de Leén y golfo de Valencia contribuyen a reforzar las condiciones de inestabilidad atmosférica desencadenadas por la presencia de aire frio en las capas altas de la troposfera. 2.2. LA GRAN DIVERSIDAD DE TIEMPOS ATMOSFERICOS Las coordenadas geogrdficas en que se halla ubicado el territorio europeo lo ins- criben de Ileno en la «Gran zona de circulacién atmosférica general del oeste» que im- peraen altas y medias latitudes planetarias. La vigencia de Jas leyes de torbellino abso- luto en estas latitudes motiva que las masas de aire polares y rticos que pierden latitud adquieran curvatura ciclénica y se incurven hacia el este, al igual que sucede con las masas de aire que ganan latitud en virtud de la curvatura anticiclénica que experimen- tan, imperando asf los westerlies o flujos del oeste. En este esquema, el espacio euro- 78 GEOGRAFIA DE EUROPA Fig. 2.4. Distribucién de las temperaturas (temperatura media de enero —en linea continua—, y temperatura media de julio —en Ifnea discontinua—) FuenTe: Elaboracion a partir del Atlas Geogrdfico Universal Everest, 1995. Fic. 2.5. Precipitacién media anual en el continente europeo COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 79 peo quedaria sometido a una interaccién continua entre flujos, masas de aire y centros de accién, con un comportamiento variable segtin los indices de circulacién que alcan- za la corriente en chorro 0 jet-stream polar en las diversas estaciones del afio. Con ba- jos indices de circulacion zonal y en virtud del sistema de equilibrio energético plane- tario, se configuran una serie de ondas, llamadas de Rossby, donde las vaguadas son ocupadas por masas de aire frio septentrionales que pierden latitud, y las dorsales 0 crestas anticicldnicas por aire tropical que gana latitud (Martin y Olcina, 1996). Estas circulaciones atmosféricas explican que, dependiendo de la época del afio, el espacio europeo pueda verse afectado por masas de aire de naturaleza muy contrastada. Con periodos de permanencia y frecuencias mds elevadas durante el perfodo invernal, las articas y polares se desbordan desde sus hogares septentrionales a latitudes mas meridionales. Las drticas, con temperaturas muy bajas (entre 0 °C y ~30 °C) proceden de la banquise del océano Glaciar Artico; las polares, en su varian- te maritima, con temperaturas que rondan los 5 °C, se originan sobre el Atlantico ha- cia los 60-70° de latitud, mientras que el aire polar continental tiene su hogar en el gran anticiclén invernal eurosiberiano y presenta temperaturas muy bajas que pue- den descender por debajo de -25 °C. En su variante maritima, las masas de aire tropi- cales procedentes del anticiclén de las azores pueden alcanzar Europa occidental hasta los 50° de latitud norte, con una elevada humedad y temperaturas proximas a 15 °C; con hogar en el desierto del Sahara, el aire tropical continental puede alcanzar Europa meridional durante el invierno con temperaturas en torno a 20°C, y en verano con olas de calor que superan los 40 °C. En consecuencia, la desigual manifestacion de masas de aire y tipos de tiempo en combinacién con los factores césmicos y geograficos favorece que el territorio europeo esté afectado por una gran diversidad de climas y tipos de tiempo. Las con- diciones de inestabilidad atmosférica suelen estar presididas por {ndices de circula- cién zonal bajos, con aparicién de vaguadas y sectores fuertemente ciclogenéticos, donde intervienen diferentes mecanismos dindmicos a los cuales se deben los ciclo- nes extratropicales o noruegos (frente polar), gotas frias y conjuntos convectivos de mesoscala (cuenca del Mediterraneo), bajas polares (mar de Noruega), bajas subpo- lares (centro ciclonal de Islandia), depresiones a sotavento y debidas a procesos de divergencia (golfo de Génova, golfo de Leon). En cambio, los periodos de estabili- dad atmosférica que se producen en territorio europeo se deben a la presencia de altas presiones; las causadas por el m4ximo subtropical de Azores alcanzan su maximo as- censo latitudinal durante el verano, mediante grandes dorsales que pueden abrazar Europa occidental hasta los 55° norte, mientras que durante el invierno el dominio de la subsidencia subtropical retrocede hacia el sur, permitiendo el transito de borrascas atldnticas en franjas de latitud mas amplias, por encima incluso de los 35° norte. Unas idénticas condiciones de estabilidad deparan otros centros de accién de cardcter térmico y estacional, como sucede con los maximos invernales escandinavo, centroeuropeo y siberiano, con una estructura pelicular debida a la presencia de aire muy frio (polar continental) y seco en la superficie, que dificulta la penetracién de borrascas atlénticas hacia Europa central y oriental. En cambio, la desaparicién de estos individuos isobéricos durante el verano permite la manifestacin de tiempos atmosféricos inestables, vinculados con fendmenos convectivos debidos al recalen- tamiento basal del aire continental, propiciando Huvias que adquieren intensidad cuando se dan cita en altitud vaguadas drticas y polares. 80 GEOGRAFIA DE EUROPA Cuapeo 2.3, Tipos de tiempo atmosferico sobre Europa oriental Tipo de tiempo (en topografia de 500 hPa) Frecuencia anual {%) + Situaciones con elevado indice de circulacién zonal 45 + Vaguadas de masas de aire polares y drticas 31 + Situaciones con bajo indice de circulacién zonal con anticiclén de bloqueo sobre Europa oriental 12 « Situaciones con bajo indice de circulacién zonal con anticiclén de bloqueo Sobre Escandinavia y vaguada retrégrada sobre Europa oriental 12 Fuente: Lydolph (1977). Las dimensiones del continente europeo son tan grandes, que establecer un ca- tdlogo de tipos de tiempo atmosféricos con validez plena para todo este territorio re- sulta una tarea compleja que dificilmente reflejarfa la realidad. En cualquier caso, ese catdlogo deberfa realizarse atendiendo a los indices de circulacién zonal, a las masas de aire y a las configuraciones de presion disponibles en topografias absolutas y relativas en un periodo de tiempo significativo. Por ejemplo, en Europa central y oriental, segtin los trabajos de climatdlogos rusos (véase cuadro 2.3), las circulacio- nes con elevado indice de circulacién zonal y flujos del oeste acaparan un 45 % de dfas al afio, con una maxima frecuencia hacia el final del verano y minima en la se- gunda mitad del invierno. En cambio, con bajos indices de circulacién zonal, los an- ticiclones de bloqueo que se instalan sobre la gran Ilanura rusa durante el invierno fa- vorecen que a través de su flanco oriental se produzcan advecciones de aire polar continental o artico muy frfo y seco, que dominan en un 40 % del perfodo invernal, muy proclives ala formacién de nieblas. En verano, cuando transitan frentes 0 se ins- talan vaguadas de aire frio sobre este territorio, se producen Iluvias por la conveccién y los procesos seudoadiabaticos que experimenta el aire superficial; éste se contagia de una fuerte humedad procedente de la evaporacién, de forma que se calcula que de un 30 aun 40 % de la precipitacién media anual de Europa oriental se debe a esa transferencia de humedad entre la tierra y el aire (Lydolph, 1977). 2.3. DoMINIOS Y REGIONES CLIMATICAS Los factores geograficos y césmicos, unidos a la dindémica impuesta por la circu- lacin atmosférica general del oeste, determinan una amplia variedad de dominios y regiones climaticas en Europa. Aunque es usual que se simplifique la realidad distin- guiendo tres grandes dominios clim4ticos —ocednico, continental y mediterraneo—, no debe olvidarse que hay factores geograficos que propician la aparicién de otros cli- mas, con elementos y rasgos muy diferentes a los enunciados. Asf sucede con la franja de dominio drtico de las regiones més septentrionales de la peninsula escandinava; con los climas de filiacin subdrida de la regién caucdsica y el sureste de la peninsula ibéri- ca, o con los climas de alta montafia de las cadenas alpinas y hercinianas. Elclima ocednico domina en las Ilanuras y relieves de las fachadas costeras euro- peas expuestas a los flujos maritimos atlanticos, desde el barlovento de la cordillera es- candinava a las terminaciones occidentales del Sistema Central de la peninsula ibérica en su tramo portugués. Los limites espaciales de este clima no suelen manifestarse con COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 81 nitidez, a no ser que medien relieves de entidad capaces de constituirse en umbrales* ecoldgicos, como sucede con las cordilleras escandinava y cantdbrica, aunque en estos casos la altitud acaba por modificar profundamente sus rasgos definitorios. En efecto, el clima ocednico es un clima con escasa amplitud térmica, en general inferior a 15 °C; las temperaturas medias anuales se acercan a 10 °C, disminuyendo con la ganancia de latitud, y las maximas mensuales se ubican en agosto y las minimas en febrero debido a la inercia térmica de la masa marina ocednica. Las precipitaciones son abundantes, su- perando los 1.000 mm o mas incluso, hasta los 2.500 mm, en fachadas de relieves cos- teros elevados y con exposicién atlantica; estos registros son muy regulares, con mas de 180 dias de lluvia en algunos observatorios como Brest (1.129 mm), pero presentan un maximo pluviométrico en invierno (diciembre, 150 mm) que casi triplica al minimo de verano (junio, 56 mm) (véase cuadro 2.4). Cuapro2.4. Tipos climdticos y regimenes termopluviométricos de observatorios europeos Tempera Irregularidad intra Tipo climitico — Mesmds Mes ura media Amplitud Precipita- anual mes maxi- Estacion (Koppen) célido —mdsfrio anual — térmica’ cidnanual ——ma/mes minimo Vardo, Noruega, EM subértico — Julioy Febrero. 1°C 145°C 594mm _ Enero 63 mm 70° N. 13 m maritimo agosto. -5,5°C Junio 33 mm 9°C enJjun. = 1,9 Kazan, Rusia, Dfb continental Julio Enero, 2°C—35,5°C 410 mm Junio 58 mm 55°N, 80m de verano fresco 19,5°C -15°C Febrero 15 mm y himedo junJfebr. = 3,8 Praga, Rep. Checa, Cfocontinental Julio Enero, 9 °C 205°C 488mm Junio 71 mm 50° N, 202 m de verano fresco 19°C =1,5°C Febrero 20 mm y hiimedo jun/febr. = 3,5 Kiev, Ucrania, Dfbcontinental Julio Enero, 7,5°C 26°C $57mm_ Julio 78 mm 50° N, 183 m de verano fresco 20°C -6°C Febrero 25 mm y hiimedo jul/febr. = 3,1 Fanaraken, Altamontaia —-Julioy Enero. | -6 °C. 15,5°C 1.162mm Agosto 127 mm Noruega, agosto -13°C Noviembre 86 mm 61° N, 2.026 m rec ag.faov. = 1.3 Sonnblick, Austria, Altamontaia Junioy Eneroy -6°C = 14°C 1.483mm_ Abril 152mm 57° N, 3.106 m agosto febrero Septiembre 104 mm VC =13 °C abr /sep. = 14 Brest, Francia Cihocednico Agosto. Febrero 108°C 10,1°C_ 1.129 mm_ Diciembre 150 mm 48°N 161°C 60°C Junio 56 mm dicJjun. = 2,6 Estrasburgo, Cfo semiocednico Julio Enero. 10°C «185°C 607 mm _ Agosto 80 mm Francia, 191°C 06°C Marzo 30 mm 48°N, 151m ag dic. = 2,6 Atenas, Grecia, Csamediterréneo Julio Enero. -17.3°C «175°C -394mm_Diciembre 67 mm 38°N 266°C 91°C Julio 7 mm dic ful, = 9,5 Volgogrado, Rusia, BSfk continental Julio Enero. 7,7°C_—-34,6°C 372mm Junio 45 mm 49N de filiacion sub- 24,7°C -9,9°C Marzo 21 mm frida junddic, = 2,1 Fuente: Elaboracién propia a partir de Viers y Strahler. 82 GEOGRAFIA DE EUROPA La degradacion de este clima por efecto de la continentalidad se advierte en ejemplos como el de Estrasburgo, catalogado como observatorio semiocednico. Aunque su temperatura media anual no supere los 10 °C, algunas variables, como la amplitud térmica, superior a 18 °C, con minima en enero (0,6 °C) y maxima en julio (19,1 °C), ofrece valores muy alejados a los del dominio ocednico; lo mismo sucede con los registros de precipitacién media anual (607 mm) y con su distribucién men- sual, ya que el maximo se ubica en agosto (80 mm), al igual que sucede con los cli- mas continentales. Ciertos elementos caracterfsticos del clima ocednico —como son las abundan- tes y regulares precipitaciones, la elevada humedad, la escasa insolacidn (1.500 ho- ras/afio), las temperaturas templadas, la reducida amplitud térmica anual— tienen unas repercusiones ecoldgicas de primer orden. Cuando no han intervenido procesos de deforestacién, estas condiciones climaticas favorecen una densa cobertura vege- tal con presencia de especies caducifolias (hayas, castafios, robles, etc.); de no ser asf, los elementos del clima ocednico resultan poco propicios para la practica de la agricultura, m4s todavia cuando se practica sobre suelos acidos, lo que favorece el dominio de la «landa» y las praderas dedicadas a pastos. El clima continental gana extensi6n hacia el este, a medida que se pierden las in- fluencias ocednicas, ofreciendo matices a veces muy diferentes por efecto de los factores geogrdficos. Por ejemplo, a sotavento de la cordillera escandinava, las tie- rras de Suecia conocen heladas importantes en septiembre; en pleno invierno, las medias de febrero flucttian desde los -14°C en Karesuando, en la zona norte del pafs, a los -1 °C de Lund, en el extremo meridional, mientras que en julio son de 14 y 17 °C, respectivamente. Las precipitaciones oscilan de los 400 mm, de los sectores mas septentrionales hasta los 580 mm de Lund, destacando que una gran parte de es- tas cantidades se registran en forma de nieve. Las repercusiones climaticas sobre las actividades econémicas son muy grandes: el transporte maritimo durante el invierno ha de realizarse desde los puertos que se emplazan en la costa occidental (Géteborg), ya que los situados en la costa del mar Baltico y golfo de Botnia son cerrados por cau- sa del hielo (véase cap. 11). La agricultura, muy influida por el clima, tan sdlo se pue- de practicar durante los meses de verano, con dominio de forrajes 0 cereales cuya siembra se realiza en mayo y su recoleccién en septiembre (Gonzalo, 1992). En este mismo dmbito, en los territorios mds septentrionales de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia, aparece el dominio ecoldgico de la tundra, ante la presencia de variedades cli- maticas articas con temperaturas muy frias, incluso durante el verano: del régimen térmico se derivan unas implicaciones ecolégicas sobre el subsuelo, que permanece helado durante todo el aiio, determinando una vegetaci6n de raices muy cortas com- puesta por musgos, liquenes, gramineas y algunas especies arbustivas. En latitudes mds meridionales, en las grandes Ilanuras y macizos antiguos de Europa central y oriental, dominan los climas de filiacién continental. La anura ger- mano-polaca ya constituye la avanzadilla de este dominio climatico, con temperatu- ras medias de los meses invernales inferiores a 0 °C, amplitudes préximas a 20 °C y precipitaciones que descienden por debajo de 500 mm, con mdximos mensuales en junio y julio. Estos rasgos se acentiian hacia el interior del continente, de oeste a este, como atestiguan los observatorios de Praga, Kiev y Kazan (véase cuadro 2.4). en los cuales se refuerza el] m4ximo pluviomeétrico de verano, disminuyen los registros de precipitacién. aunque acompafiados por una mayor innivacion (de 100 a 150 dia: COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 83 | Dominio ocesnico Dominio mediterréneo ‘continental | FEED ocetrico po noruego HM edteréneo tipo mario Continent tipo ruso | [ces ti retén FS twoctrine tp continets Cominerta po batco | HB trediterrines tio himedo [EE Continental po danubiano Otros dominios y elimas | BFe3_ Dominio artico y subartico ] Climas subdeserticos (ucraniano) Climas de montana Fuente: Elaboracién propia a partir de Viers y Satrahler. Fic. 2.6. Dominios climdticos en Europa. Ja amplitud térmica anual supera con creces valores de 20°C o incluso de 30 °C, por efecto de los mayores contrastes térmicos entre los meses calidos de verano y los me- ses con frios exuremos del invierno. La presencia de heladas, nevadas 0 frio extremo enel clima continental esté ase- gurada desde finales de septiembre a mayo, de ahi que la duracién del verano yelré- gimen de Iluvias revista tanta trascendencia en la distribucién de cultivos y pobla- mientos vegetales. Las advecciones de masas de aire tropicales sometidas al calenta- miento basal propician que los meses de verano conozean temperaturas medias supe- riores a 18 °C que, combinadas con la humedad que aportan los chubascos estivales, 84 GEOGRAFIA DE EUROPA favorecen un intenso desarrollo de la vegetaci6n natural y de cultivos de cereales, fo- rrajeras, remolacha, patata. etc., cuya siembra se realiza en primavera y su recolec- cion a finales del verano. La repercusién del clima continental se deja sentir también en los grandes do- minios ecolégicos y de vegetacion natural. Al sur de la «tundra», entre los 60 y 65°N, cuando las temperaturas medias de los meses de verano superan valores de 10 °C, aparece el dominio dela taiga y del bosque boreal de Suecia, Finlandia y norte de Ru- sia, compuesto de especies de pinos, abetos y abedules adaptadas al paro vegetativo del duro invierno frfo. Al sur de esa franja, el incremento de lluvias y temperaturas del verano motiva la aparicién de especies de quercineas y frondosas, si bien con ex- tensiones muy disminuidas por las transformaciones agrarias, que alternan con for- maciones palustres y lagos. Este dominio ecoldgico ocuparfa una franja de latitud que quedaria limitada al sur por una Ifnea que i de oeste a este, al norte de Kiev (50° N) y Kazan (55° N); en este ambito mas meridional que ocuparfan las cuencas bajas del Dnieper, Don, Volga y Ural, superados los 19°C en el mes més caluroso de verano, el aumento de la evaporacién favorece el dominio de poblamientos vegetales de tipo pratense y estepario (véase cap. 18). En las tierras m4s meridionales de Europa, en la franja de latitud comprendida entre los 34 y 45° N, que integra desde la peninsula ibérica ala de Anatolia, aparece el dominio de los climas de filiacién mediterranea. Su principal rasgo definitorio es Ja fuerte disminucién estacional de luvias durante el verano por la ganancia de lati- tud de la subsidencia subtropical. ‘Ademis de este factor, la cuantia, irregularidad y distribucidn anual de las precipitaciones se halla sujeta a multiples variaciones regio- nales por efecto del relieve, exposicién, orientacién y trazado del litoral. Asi, por ejemplo, mientras que en el area ciclogenética del golfo de Venecia se halla el obser- yatorio montenegrino de Boka Kotorska, el mas Iluvioso de Europa con casi 5 mde precipitacién media anual, en el extremo opuesto se halla el cabo de Gata, el polo mas seco del continente, con 125-150 mm de media y afios en los cuales apenas llue- ve, por el efecto de abrigo aeroldgico que imponer los relieves béticos a las tierras al- merienses. A grandes rasgos, sé establece una disminucién de precipitaciones de norte a sur, mientras que en sentido longitudinal, los territorios europeos del Medite- rraneo oriental suelen ser menos Iuviosos y con mayor numero de meses secos que los ubicados a occidente, como atestiguan Marsella, con 632 mm de precipitaci6n media anual y 4 meses secos (Pmm < 2T), y Atenas, con 394 mm y 6 meses secos (Viers, 1981). La pluviometria eneste dominio climatico resulta mucho mds comple- jae imprevisible que en los Ambitos ocednico y continental, debido, entre otras razo- nes, al alto grado de autonomia de la cuenca mediterranea en relacién con la circula- cién atmosférica general del oeste, la facilidad con que se activan los procesos ciclo- genéticos con aire frfo en Ja troposfera superior y la gran influencia que ejerce la sub- sidencia subtropical. Este comportamiento explica que la irregularidad interanual sea muy elevada, reflejando los efectos de intensas sequias que pueden prolongarse varios afios y episodios meteorolégicos de escasa frecuencia, protagonizados por chubascos de elevada intensidad horaria, capaces de aportar 600 0 900 mm en apenas unas horas provocando fulminantes avenidas e inundaciones fluviales. En cuanto al régimen térmico, el caracter de mar continental que tiene el Medi- terrdneo le confiere una gran isotermia (13 °C) y una elevada capacidad termorregu- Jadora; de no incidir factores como el relieve 0 lacontinentalidad, los territorios ribe- COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 85 TEMPORALES DE VIENTO rf (borrascas profundas ee y ciclones explosives) ‘ is & te 4 oI, Ke os tn HE eg OLAS OE FRIO ETN Bttees been ey Me LUBES 22 “GREE YG IID | cae ba L5G 6 “, TEMPORALE: Uy DE ge J Stas ADVECCIONES SAHARIANAS por pedrisco Fusnte: Elaboracién propia, Fic. 2.7. Sintesis de los riesgos climdticos que afectan al territorio europeo, refios se benefician de temperaturas medias anuales entre 14 y 18 °C, una amplitud térmica inferior a 20 °C, unos inviernos muy suaves, reducidos riesgos de heladas y unas fracciones de insolacién que alcanzan las 3.000 horas anuales en las regiones europeas meridionales. Con estas condiciones térmicas, la evapotranspiracin po- tencial alcanza valores superiores a 700 mm/afio, sobre todo en territorios con preci- pitacin inferior a 500 mm, y més atin a 300 mm, lo que repercute en un acusado défi- cit de recursos de agua, creciente de norte a sur, durante gran parte del afio o incluso durante perfodos mds amplios, de varios afios, si media alguna secuencia de sequia. Los poblamientos vegetales se han adaptado al régimen pluviométrico y tér- mico, con dominio del bosque escler6filo mediterraneo, de formaciones arbustivas (maquia y garriga). Los aprovechamientos agrarios, especialmente los tradiciona- les, se caracterizan por la presencia de especies y sistemas de cultivo habituados a la penuria de lluvias. Con fines multiples, los escasos recursos hidricos disponibles en las regiones mediterrdneas han sido objeto de intenso aprovechamiento desde las €pocas romana y musulmana, con captacion de aguas superficiales de cursos fluviales para el riego de las Ianuras de inundacion, explotacién de subterrdneas mediante minados y, mds recientemente, desde mediados de los afios cincuenta, re- curriendo a la abertura de captaciones subterrdneas y construccién de trasvases de agua a larga distancia, 86 GEOGRAFIA DE EUROPA ESTUDIO DE CASOS 2.1: RIESGOS CLIMATICOS EN EUROPA La diversidad de tiempos y climas que presenta el territorio europeo impone una gran vo- riedad de riesgos climéticos. Sin olvidar el mayor impacto econémico y territorial vinculado a otros riesgos naturales (volcanes y terremotos, que tienen en los paises de la orla mediterranea las éreas de mayor peligrosided, el catélogo de riesgos climéticos que afectan a los paises euro- peos incluye: a) lluvias abundantes y continuadas que cousan desbordamiento de grandes co- lectores fluviales; b) lluvias torrenciales que provocan avenidas de rios y ramblas; c) temporales de viento; d] iemporales de frio y nieve; e) olas de calor; f) sequias, y g) tormentas de granizo. Las inundaciones de los colectores europeos son el riesgo de causa atmosférica mds impor- tonte en Europa. Conviven dos realidades, los desbordamientos masivos de los grandes rios (Rin, Mosa, Danubio, Oder, Vistula, Neisse, rios rusos), causados por lluvios abundantes y continuadas o deshielos rdpidos y, por otro lado, las avenidas de los rios mediterréneos debidas a lluvias inten- ses y torrenciales en escaso intervalo de tiempo. Entre las primeras destacan los desbordamientos del Rin, Mosa y Sena en diciembre de 1993, inundacién de las zonas riberenas de Alemania, Ho- londa, Bélgica y Francia 0, la mas importante de enero de 1995, en este mismo sector, que provo- cé la evacuacién de 250.000 personas, 25 muertos y datos evaluados en 3.000 millones de dé- lares. En julio de 1997, una sucesién de jornadas de tiempo inestable en Europa oriental causé lo crecida desmesurada y desbordamiento de los rios Vistula, Oder y Neisse, provocando unas gra- ves pérdidas econémicas y la evacuacién de miles de personas en el suroeste de Polonia, Republi- ca Checa y la frontera oriental alemana. En total, cerca de 80 muertos y 192.000 evacuados. La compajia Munich Re evalué las pérdidas en 5.000 millones de délares. En los paises mediterraneos europeos los episodios de lluvia intensa ctofial provocan los des- bordamientos de rios, rieras y barrancos. Su origen se relaciono con Ia existencia de una orla mon- tofiose terciaria que confiere cardcter de cubeta rodeada de relieves al sector occidental del Medite- rréneo, la intensa ocupacién de Ilanos litorales, y le presencia, en esa époce del afio, de aguas ma- rinas célidas, premise indispensable para la formacién de grandes conjuntos convectivos. De mane- ra que las situaciones de inestabilidad atmosférica se saldan con registros de precipitacién abun- dantes y de elevada intensidad horaria, y lo crecida, a veces desaforada, de rios y barrancos. La lo- colided de Javea (Esparia) ostenta el récord europeo de precipitacién maxima en 24 h (871 mm, el 2 de octubre de 1957). Destacan las inundaciones de septiembre de 1963 en Catalufia, de octubre de 1982 en Valencia y Alicante, o las de septiembre de 1992 en el sur de Francia. Durante esta wlti- ma se contabilizaron 63 muertos en las regiones de Vaucluse, Ardiche y La Déme. Las précticas de defensa llevadas « cabo pare evitar inundaciones, amén de las mejoras en la prediccién meteorolégica, contemplan medidas estructurales de regulacién de caudales (diques y embalses), canalizaciones de tramos conflictivos e instolacién de sistemas de alerta au- tomética basados en lo implantacién de puntos de contro! que envian informacién en tiempo real, como los desarrollados, en los ultimos afios, en Francie (red Cristal), Esparia (SAIH) 0 el Sis- tema Eficaz de Aviso de Emergencia (DAEWS) en el Danubio. Sobresale también Ia serie de obras Ilevadas a cabo en Holanda para evitar las inundaciones, que culminan con Io puesta en marcha del Plan Delia, aprobado tras el desastre de febrero de 1953 que causé 1.865 muertos y la inundacién de més de 160.000 ha. Este plan tenia por objeto la ejecucién de una serie de in- froestructuras para la prevencién de los desbordamientos del Rin, Escalda y Mosa Las sequias en Europa tienen su érea de mayor riesgo en los paises mediterréneos, debido ala mayor frecuencia que presentan, algunos afos, las situaciones atmosféricas de dorsal sub- tropical que imponen condiciones de estobilidad absoluta con penurio de precipitaciones. Los volumenes de lluvia de los afios secos no alcanzan, en ocasiones, el 50 % de la media. Grecia, el sur de Italia y, sobre todo, la peninsula ibérica, son las éreos europeas més afectadas por este riesgo, que causa graves dafos en Ia agricultura y problemas de abastecimiento publico de agua. Destacan las secuencias secos desarrolladas entre 1981-1984 y 1992-1995. Esta Ultima causé unas pérdidas econémicas en el campo espafiol superiores a 500.000 millones de pese- tos. No falton, sin embargo, episodios de sequia en las regiones europeas de clima oceénico, cuyos efectos no dejan de ser gravosos, puesto que ofectan a dreas poco acostumbradas a este tipo de episodios. Asi, lo sequic pedecida en algunos paises de Europe occidental entre 1975 y 1976 caus6 unas graves pérdidas en el sector agricola y obligd a practicar restricciones en el su- ministro de agua de 17 horas al dia en el sur de Inglaterra. Similares efectos tuvo Io secuencia de sequic de 1989-1991 en el Reino Unido, que se saldé con dafios superiores a mil millones de li- COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 87 bras esterlinas; 1989 fue el mas seco de los Ultimos veinticinco aftos en Inglaterra; asimismo, en los agriculturas de Alemania, Polonia, Checoslovaquia, Hungrio y regiones atlanticas de Fran- cig, se registraron pérdidas elevadas. Un riesgo climético poco valorado, pero de elevade frecuencia en los patses europeos de latitudes més septentrionales, durante los meses de noviembre a abril, es el de los ctemporales de viento fuerte», ocasionados por borrascas atlanticas profundas o «ciclones explosivos» forma- dos en lo cuence érfica. La violencia de los vientos que acompanan estas formaciones meteoro- légicos, con rachas maximas que superan los 100 km/h, cousan dafos en infraestructuras, vi vViendas y cultivos bajo pléstico. Destaca la sucesi6n de cuatro temporales de viento que sacudié el noroeste de Europa (Gran Bretafa, Irlanda, Alemania, Suecia, Francia, Dinamarca y Holon- da}, entre finales de enero y principios de marzo de 1990, que elevé las pérdidas econémicas por encima de 10.400 millones de délares. Las «olas de frion provocan, anualmenie, unas elevadas pérdides humanas en Rusia y en los paises de Europa oriental (Polonia, republicas bélticas, Bielorrusia, Ucrania, Eslovaquic, Hungria). La llegada de masas de aire drticas o siberianas hacen caer los registros de temperatura minima a valores de -15 °C e inferiores. Muy graves dafios econémicos para la actividad agroria causan las expansiones de estas mosas de aire que alcanzan los paises mediterrdneos (Grecia, Croacia, Ser- via-Montenegro, Bosnia-Herzegovina, Albania, Macedonia, tralia, litoral mediterraneo de Francia y Espajia), vehiculadas por vaguades profundas de evolucién retrégrada. En estos casos, las regiones poco acostumbradas a bajas temperaturas invernoles ven perderse las cosechas de frutales y pro- Guctos horticolas que se encuentran en produccién en esas fechas. Entre los episodios de frio intenso de los iltimos decenios en Europa destacan las invasiones frias de mediados de febrero de 1956, novidades de 1970-1971 y 1996-1997, yen la primera quincena de enero de 1985. Le ola de frio de enero de 1985 ocasioné cuantiosos dafios en los cultivos de la Republica Federal Alemana, Sui- za, Austria, Franeie y Espafia. Unos efectos catastréficos tuvo la «invasién siberiana» ocurrida en las novidades de 1996-1997, con registros térmicos minimos de -30 °C y menos en Mosci y otras capi- toles del este de Europa, con cerca de cuatrocientos muertos. Relacionado con precipitaciones de nieve en zonas de montafia se encuentra el riesgo de ava- lonchas de nieve o cludes. Los aludes se producen con precipitaciones de nieve abundantes repeti- das en breve intervalo. No obsiante, el riesgo de aludes, ademas de la abundancia de nieve, depen- de, en gron medida, de las condiciones topograficas del drea ofectada; y, junto a ello, una vez que lo masa de nieve esté presta para desprenderse, lo temperatura ambiente y el viento son los factores desencadenantes de su derrumbamiento. La orla montafiosa alpina es el Grea mas afectada por es- tos destacados eventos, sobresaliendo la avalancha de 1919 en el Tirol austriaco, que causé lo muerte de 10.000 personas, y la de Blons, en 1954, también en Austria, con 380 muertos. Mas recientes son las avalanchas de Saas-Fee (Suiza) que causé 88 muertos en 1962, la de Val d’Isere (40 muertos, en 1970) 0 las ocurridas entre febrero y abril de 1999 en Francia (Chamonix) y diversos valles de los Alpes ausiriacos con mas de 30 muertos. En sentido totalmente contrario, los pafses del sur de Europa se ven azotados en verano por expansiones de la masa de aire schariona, que, en los meses centrales del verano, provocan unos incrementos sUbitos de temperaturas, un descenso de la humedad relativa y sequedad ambiental, gue se suelen acomparar de incendios forestales intencionades y de afecciones cardiorrespiratorias en las Greas afectadas. En ocasiones, la intensidad de las expansiones alcanze a paises tan alejados de la fuente norteofricana como Gran Bretafia o los paises nérdicos. Destacan, en este ambito, las clas de calor muy intensas de junio de 1983 (44 muertos en Grecia y 40 en el sur de Italia) y de julio de 1994 en la peninsula ibérica (46,1 °C en Murcia), que caus 47 muertos. Por ultimo, hay que mencionar los dafos en los cultivos provocados por las tormentas de granizo que descargan entre los meses de junio y septiembre en algunas regiones de Europa. Las areas de mayor frecuencia de aparicién de estos episodios son las regiones caucdsicas de la antiguo URSS (en pariicular la repUblica de Georgia), Ucranio y centro de Rusia, en torno a Mos- co, suroeste de Polonia —Wroclaw—, Republica Checa, el norte de Italia (Ilonura del Po), sur de Francia, Suiza, Austria, landers del sur de Alemania y litoral mediterranec y el valle del Ebro en Esparia. En estos éreas se han llevado a cabo a le largo del presente siglo, y aun se practican, aciuaciones de defensa frente c los granizos (cohetes, siembra con yoduro de plata y mallas de plastico sobre los cultivos}. Fugnté: Olcina Contos (1999). 88 GEOGRAFIA DE EUROPA Cuapro 2.5. Muertes por riesgos climdticos en Europa (1990-1998) Numero total de Ajivs muertos Paises mds afectados Causas 1990 126 (126)en Reino Unido y Francia Borraseas profundas de eneto y febrero 1991 133. (107) en Rumania Rotura de presa en el rio Tuzla i992 74~—S«(63) en Francia Liuvias torrenciales de septiembre (22-23) 1993 476 (239) en Georgia Avalancha 1994. 397 (208) en Rusia Ola de frio 1905 621 ((442) en Rusia Ola de frfo 1996 324 (200) en Europa oriental Ola de frio (86) en Espafia Catastrofe de Biescas 1997 264 (J00) en Polonia, Replica Checa Lluvias ¢ inundaciones y Alemania 1998 (62) en Azores y Badajoz Lluvias torrenciales, avalanchas ¢ inundaciones (377) en Europa oriental Ola de frio (147) en Italia Lluvias y avalanchas en Campania FurnTE: Oleina, 1999, y anuario Natural Disasters in the World (1990-1995), ITGE. Informes anuales Swiss Re. les 3. Las aguas continentales y los regimenes flu Enel apartado relativo a recursos hidricos, el informe Dobris cifra los existentes en las diferentes fases del ciclo hidrolégico en el continente europeo del siguiente modo: el volumen medio anual de escorrentia, para una superficie total de 10,2 mi- llones de km’ se cifra en 3.100 km’, lo que significa 304 mm/ano 0 9,6 I/s/km?*. De ha- llarse todo ese volumen disponible, significaria una dotacion media de 4.428 m/aiio y 12.100 W/habitante/dia para una poblacién europea estimada en algo mas de 700 mi- llones de habitantes. Estos recursos se completarian con un millén de km’ contenidos en acufferos, 2.027 kn’ almacenados en unos 500.000 lagos naturales, 422 km’ en embalses artificiales y un volumen de 4.090 km? inmovilizados en glaciares. 3.1. Los RECURSOS SUPERFICIALES: CARACTERISTICAS DE LOS RIOS EUROPEOS Los rios europeos ayudan a satisfacer unos usos consuntivos cifrados en 336 km:/afio, lo que supone aproximadamente un 70 % del consumo de agua realizado en Europa. Ademés, se estima que todos ellos vierten en el mar unos 3.100 km ’aiio, lo que equivale al 8 % de los recursos totales vertidos por todos los rfos del planeta. No obstante, los rfos europeos ofrecen unos valores de carga sdlida y contenidos en sus- tancias contaminantes mucho mas elevados que las aguas transportadas por los co- lectores de otros continentes, como sucede con los contenidos de nitratos, que alcan- zan casi 2 mg/l en los europeos por tan s6lo 0,25 mg/l en los no europeos. La escasa repercusién dela tecténica alpina sobre los antiguos macizos paleo- zoicos y las coberteras secundarias de Europa central y oriental ha propiciado la configuracién de cuencas vertientes muy evolucionadas, de gran extensién, como atestigua el hecho de que los tres mayores rios europeos —el Volga, el Danubio y el Dniéper— avenen mas del 25 % del territorio continental. Esta proporcion resulta COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 89 mucho mayor, alcanzando el 65 % si se contabilizan las cuencas de los rfos euro-* peos que superan los 50.000 km’; dentro de esa categoria se incluirfan unos 30 co- lectores fluviales que totalizan un médulo absoluto préximo a 45.000 m*/seg, de los cuales conviene destacar por su mayor contribucién los rios Volga (8.150 m‘/seg), Danubio (6.507 m‘/seg), Dvina (4.698 m'/seg), Pechora (4.095 m‘/seg), Neva (2.507 mr/seg) y Rin (2.507 m’/seg). En cambio, con médulos mucho mas modestos y alejados de estos valores se sittian el Dniester (317 m'‘/seg), Guadalqui- vir (164 m*/seg), Bug (95 m’/seg) y Guadiana (79 m’/seg). El caudal relativo de los rfos europeos, que relaciona el médulo con la extensidn de la cuenca, ofrece tam- bién hondas diferencias a escala continental. Los mas elevados corresponden al Po (21,1 V/seg/km”) y Rédano (17,8 I/seg/km’), con origen en los Alpes y nivel de base en el mar Mediterraneo; asimismo, con valores superiores a 10 I/seg/km’ y nivel de base en los mares de la fachada atlantica europea se incluyen los rfos Dvina, Pecho- ra, Rin, Mezen y Onega. Unos caudales relativos tan elevados como los expresados responden a complejos regimenes de alimentacién, que recogen unos importantes voltimenes de entrada propiciados por la fusién de las nieves y el hielo en cabecera, unas precipitaciones elevadas por la influencia ocednica, una escasa evaporacién y unos reducidos valores de infiltracién profunda. En cambio, aunque por exten- Cvapro 2.6. Rasgos basicos de los mayores rios europeos Cuenca Longitud — Médula absoluia Médula relative Nivel base y mimero Rio (ho) (km) (nts) Usex/hm? de patses que avenan (1) Volga 1.360.000 3.531 8.150 6 Mar Caspio (1) (2) Danubio 817.000 2.850 6.507 8 Mar Negro (7) (3) Dniéper 558,000 2.270 1.700 S Mar Negro (3) (4) Don 422.000 1.870 1.206 2.8 Mar de Azov (2) (5) Dvina 358.000 740 4.698 13,1 Mar Blanco (1) (6) Pechora 322.000 1.810 4.095 12,7 Mar de Barents (1) (7) Neva 281.000 15 2.507 89 Mar Baltico (3) (8) Ural 270.000 2.540 _ - Mar Caspio (2) (9) Vistula 194.000 1,050 984 5 Mar Balltico (4) (10) Kura 188.000 1.360 S7l 3 Mar Caspio (5) (1) Rin 185.000 2.200 2.190 18 Mar del Norte (8) (12) Elba 148.000 1.140 162 5,1 Mar del Norte (4) (13) Oder 119.000 850 370 42 Mar Baltico (3) (14) Loira 118.000 1.010 1.015 8,6 , Atlantico (1) (15) Neman 98.000 960 698, Tel Mar Balltico (4) (16) Duero 98.000 790 650 6,6 ©. Atlantico (2) (17) Rédano 96.000 810 1.714 17.8 Mar Mediterrineo (3) (18) Zapadnaya-Duina 88.000 1.020 666 1S Mar Baltico (4) (19) Garona 85.000 575 666 78 O. Atlntico (2) (20) Ebro 84,000 910 614 73 Mar Mediterraneo (1) (21) Tajo 30,000 1.010 500 62 O. Atlantico (2) (22) Sena 79.000 780 507 64 O. Atléntico (1) (23) Mezen 78.000 970 825 10.5 Mar Blanco (1) (24) Guadiana 72.000 800 79 LL O. Atléatico (2) (25) Dniester 72.000 1.350 317 44 Mar Negro (2) (26) Po 69.000 670 1.460 24,1 Mar Adriatico (2) (27) Bug 65.000 860 95 14 Mar Negro (1) (28) Kuban 58.000 870 412 Fs Mar de Azov (1) (29) Onega 57.000 420 S71 10 Mar Blanco (1) (30) Guadalquivir 57.000 675 164, 28 O. Atlético (1) Fuente: EEA (1995a) (véase fig. 2.8). 90 GEOGRAFIA DE EUROPA Océano Glacial Artico 4 | (1) Volga, (11) Rin (21) Tajo | (2) Danubio (12) Elba (22) Sena | | (3) Dniéper (13) Oder (23) Mezen | (4) Don (14) Loira (24) Guadiana (5) Ovina (15) Nerman (25) Dniester (6) Pechora (16) Duero (26) Po (7) Neva (17) Rédano (27) Bug | (8) Ural (18) Zapadnaya-Duina (28) Kuban (9) Vistula (19) Garona (28) Onega | (10) Kura (20) Ebro (30) Guacalquivir | FuenTe: Elaboracién a partir de European Environment Agency, 1995a (véase cuadro 2.6) Fic. 2.8. Cuencas de los mavores rios europeos sin y recorrido se incluyen en la misma categoria que los anteriores, otros grandes rios europeos como el Dniéper, Kura, Guadalquivir, Bug y Guadiana tienen unos caudales relativos inferiores a 3 I/seg/km’, acordes a los menores valores de preci- pitacién, mayor evaporacién y pérdidas por infiltracién profunda que registran sus cuencas vertientes. COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACIONESPACIAL 91 Aunque no faltan rfos de gran recorrido con nivel de base en el mar Mediterra- neo, con amplias superficies vertientes y elevados médulos absolutos como los cita- dos Po, Rédano 0 Ebro, en este ambito europeo la tectonica alpina ha favorecido que las redes fluviales, como reflejo de la estructura del relieve, se hallen mucho menos evolucionadas que en el resto de Europa. Por dicho motivo es habitual que estos rios presenten cuencas vertientes reducidas, recorridos cortos, pendientes elevadas, fuer- tes estiajes, gran irregularidad interanual, y médulos absolutos y relativos de menor cuantia que evidencian una menor alimentacién y los efectos de una mayor evapora- cion ¢ infiltracién profunda. Estas diferencias revisten enorme importancia, ya que muy pocos colectores han podido ser empleados como vias navegables, en cambio, laescasez de recursos hidricos que se padece en este dominio ecolégico favorece que estos colectores estén sometidos a intensos grados de regulacion y aprovechamiento para fines miiltiples. 3.2. Los REGIMENES FLUVIALES Los regimenes de los ros europeos varian considerablemente en relacién con la abundancia de Iluvias, la innivacién, el tamafio y forma de las cuencas vertientes, la alimentacion y regulacién kérstica, la cubierta vegetal, los tipos de suelos y, mas atin, las obras de regulaci6n Ilevadas a cabo por el hombre. En general, se puede estable- cer una gran diferencia entre los regimenes de Jos rfos con cuencas en Europa orien- tal y septentrional y los de Europa occidental, ya que en los primeros los picos maxi- mos de escorrentfa suelen ubicarse en primavera y principios de verano coincidiendo con el deshielo, mientras que en los occidentales los regimenes muestran una mayor complejidad (véase cuadro 2.7). El tamafio y forma de la cuenca vertiente también tiene una incidencia capital sobre el régimen, como revela el hecho de que el Volga, con 1.360.000 km’ y mas de 00 km de longitud, recibe las aportaciones de 10 afluentes que superan Jos 500 km de recorrido y, a su vez, mds de 150.000 con més de 10 km (Fortunatov, 1979). El Rin es un ejemplo prototfpico de régimen fluvial complejo. El Rin superior, con nacimiento en los Alpes Grisones, a mds de 3.500 m de altitud, tras la confluen- cia del Vorderrhein y el Hinterthein, desciende a través de gargantas y depresiones tectnicas con fuertes pendientes hasta Rheinfelden, donde presenta un modulo de 1,050 m'/seg y un régimen nivo-glaciar con aguas bajas en febrero por la retencion nival, y aguas altas a finales de la primavera. En su tramo medio, encajado en una fosa tecténica con pendientes mas suaves, va dejando atrds los macizos de los Vos- gos y Selva Negra, y, aguas abajo de Coblenza, las aportaciones del Mosela y otros afluentes elevan su caudal medio a 1.625 m’/seg, con un régimen muy abundante y regular durante todo el afio propiciado por aportaciones pluviales 0 nivo-pluviales de origen ocednico, que compensan la reduccién de caudal invernal de su curso alto. El Rin inferior, convertido definitivamente en un rio de Ianura a su salida de Alemania, conserva en parte los rasgos de su tramo medio, si bien se acentda el maximo de in- vierno debido a las lluvias ocednicas que elevan el médulo medio a 2.200 m*/seg (ERN, 1998). Por otra parte, los regimenes fluviales complejos son propios de los grandes co- lectores europeos, ya que la gran extension de sus cuencas motiva que sus afluentes 92 GEOGRAFIA DE EUROPA CuapRo 2.7. Rasgos basicos de los regimenes fluviales europeos Régimen Caracteristicas Pluvial ocednico + Caudal abundante y muy regular durante todo el afio. Maximo relativo en otofio ¢ invierno y minimo en verano. + Rios incluides: tramos en dominio ocednico del Sena, Loira, Garona, Mosa y Rin. + Suelen ser vias sometidas a gran regulacién para navegaci6n, produ hidroeléctrica y lucha contra inundaciones. Oriental o uso + Minimo acusado de invierno, de diciembre a marzo, por influencia de la re- tencién nival. Aguas altas de abril a junio que pueden desencadenar inun- daciones. + Posibilidades de navegacién mermadas en periodo invernal. + Ros incluidos: Dnieper, Volga, Dvina, Onega 0 Pechora. Pluvial mediterréneo + El régimen pluviométrico imperante imprime una gran irregularidad con caudales absolutos y relatives reducidos. + Maximos equinocciales (otofio y primavera) y minimo acusado de verano. + Con precipitaciones de elevada intensidad horaria, los rfos del ambito me- diterréneo adscritos a este régimen, al presentar recorridos cortos, fuertes pendientes y cuencas desprovistas de vegetacién, suelen protagonizar ave- nidas e inundaciones fluviales. + Posibilidades de aprovechamiento dirigidas, sobre todo, al empleo de cau- dales en regadios. Pluvial alpino + Las cuencas de estos rios se hallan a gran altitud, de ahi que durante el in- vierno la retencidn nival propicie un minimo muy acusado. El deshielo se inicia en primavera y se prolonga durante el verano. * Rios incluidos: tramos superiores del Rin, R6dano, Danubio, Po. También se podrian incluir otros colectores con cabecera en grandes cadenas alpinas y hercinianas, como sucede con las cabeceras pirenaicas del Ebro y el Garona. FuEnre: Elaboracién propia. tengan comportamientos muy diferentes en relacidn con factores diversos como re- tencién nival, variaciones estacionales de precipitacion 0 regulacion karstica. El comportamiento hidrolégico de los sistemas fluviales europeos conoce con cierta frecuencia la incidencia de episodios de inundacién y avenidas fluviales. En los rios y ramblas de pequefio recorrido del 4mbito mediterraneo dichos episodios son impu- tables a precipitaciones de elevada intensidad horaria; en cambio, los grandes colec- tores que surcan las Ilanuras centroeuropeas experimentan grandes crecidas debido a la incidencia combinada de temporales de Iluvia y fusién de nieves en cabecera. 3.3. LAGOS Y RESERVAS NATURALES DE AGUA En el ciclo hidrolégico europeo intervienen de forma decisiva los lagos natura- les, en su mayoria de origen glaciar, ya que en ellos se almacenan unos 2.027 km’ de recursos de agua, cifra muy superior a la capacidad de retencién que tienen los em- balses artificiales (422 km’). El mas de medio millén de lagos existentes en Europa, con mas de una hect4rea de extensi6n, deben su configuracién a la geomorfologia de origen glaciar, de ahi que alrededor del 75 % del nimero total se ubique en Noruega, COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 93 Suecia, Finlandia y el territorio ruso de la peninsula de Kola, donde llegan a ocupar entre el 5 y el 10 % de la superficie continental. Es precisamente en este sector euro- peo donde se ubican los mayores del continente: el lago Ladoga, con un area de 17.670 km’, seguido del lago Onega, con 9.670 km’. También adquieren importancia los lagos de origen glaciar en regiones euro- peas préximas al mar Baltico y en el norte del archipiélago britdnico, mientras que en Europa occidental y central los existentes se hallan a gran altitud, vinculados a circos glaciares en la alta montafia 0 a morrenas terminales en los valles alpinos, como su- cede con el lago Léman, lago de Garda, lago Maggiore en los Alpes, los lagos Prespa y Ohrid en los Alpes Dindricos, y el lago Balaton en la Ilanura hingara (EEA, 1995a). En general, todas estas formaciones lagunares revisten un incalculable valor ya que se convierten en ejes estructurales del territorio por la funcién que desempe- fan en el transporte fluvial de mercancias y materias primas. La situacién de las lagunas de origen glaciar se acompaiia de otra realidad hi- drolégica, donde tienen cabida otras formaciones lacustres y palustres originadas por la combinacién de factores hidrograficos, climaticos, eddficos y geomorfoldgicos. Asi, por ejemplo, en toda Europa encuentran representacidn amplios espacios de hu- medales continentales como las cafiadas pantanosas 0 fagnes de las Ardenas belgas, canales pantanosos Ilamados urstromtal y pradoliny en la llanura germano-polaca, fondos pantanosos de la Hanura o Alfoeld hiingara, las turberas y zonas pantanosas de la gran llanura rusa, 0 los medios palustres y zonas himedas de las depresiones ter- ciarias de la penfnsula ibérica. Los medios palustres litorales como las rias, estuarios, albuferas y deltas son si cabe igual de abundantes. Los paisajes de rias se encuentran en la Mancha bretona, Galicia e Irlanda; las marismas y albuferas delimitadas por ba- rras de arena se encuentran en el mar Negro, litoral de Ja llanura inglesa, litoral de Flandes a Frisia, Baltico polaco-germano, golfo de Cadiz, golfo de Valencia, y litoral francés del golfo de Leén. Las aguas del Volga, Danubio, Po y Ebro han construido Cuapro 2.8. Rasgos y ubicacidn de los mayores lagos naturales de Europa Profundidad Lago Pais Area (km*) mmdxima (m) Ladoga Rusia 17.670 258 Onega Rusia 9.670 120 Vanern Suecia 5.670 106 Peipus Rusia, Estonia 3.570 47 Vattern Suecia 1.912 128 Vygozero Rusia 1.285 22 Saimaa Finlandia 1,147 82 Malaren Suecia 1.140 61 I'men Rusia 1.124 10 Rusia 1.120 20 Finlandia 1.102 96 i Finlandia 1.054 98 Topozero Rusia 1.025 56 Oulujarvi Finlandia 893 35 Pielinen Finlandia 867 60 FugnTE: EEA (1995a). 94 GEOGRAFIA DE EUROPA vastos llanos de inundacidn y deltas sometidos desde época histérica a bonificacio- nes para su conversién en campos de cultivo. Los recursos de agua de procedencia subterranea, contenidos en acuiferos detri- ticos, calcdreos o dolomiticos. adquieren una gran importancia, dado que participan aproximadamente en el 30 % sobre el consumo total realizado en Europa, lo que equivale a 144.000 hm*/afio. Ademés de su trascendencia cuantitativa, los hipogeos son recursos de incalculable valor estratégico, ya que de ellos, por razones de garan- tia y calidad del suministro, depende alrededor del 65 % del abastecimiento de agua publico de las ciudades europeas, y una gran parte de los cultivos de regadio hortico- las y frutfcolas de ciclo manipulado de Holanda. Espaia o Italia también depende de estos recursos. Su importancia se acrecienta de norte a sur del continente, como de- muestra el hecho de que alrededor del 50 % de los consumos urbanos y agrarios de Suecia proceda de aguas subterrdneas. aumentando en Alemania, donde la contami- nacidn que padecen los recursos epigeos favorece que un 72 % de los consumos ur- banos dependa de aguas hipogeas, al igual que sucede en Francia, Portugal y en otros paises de Europa meridional, como Espaiia, Italia o Grecia, en los cuales se dan cita graves problemas de sobreexplotacién de acuiferos (véase cap. 16). 4. Los biomas La biosfera es la capa de la superficie terrestre habitada por los seres vivos, des- de la envoltura estratosférica de ozono hasta la profundidad de las fosas abisales. En ella la materia inerte, que constituye el biotopo, sirve de soporte y fuente de materia y energia a la parte animada, la biocenosis. Los biomas son sistemas ecolégicos com- pletos en los que se divide espacialmente la biosfera. Su interés para el andlisis geo- grafico se centra en el objeto de estudio que mejor desarrolla la ecologfa: establecer Ja corologia y la dindmica de los paisajes naturales. Por lo tanto, los biomas nos ser- viran para establecer los medios naturales potenciales, que ocuparian el territorio eu- ropeo de no haber habido la secular transformaci6n paisajistica que ha provocado el desarrollo socioeconémico de nuestra civilizacién. O lo que es casi lo mismo, nos sirven para determinar los sistemas ecolégicos 6ptimos, mas equilibrados y mas con- secuentes con la historia evolutiva de las regiones naturales europeas. Los biomas vienen determinados principalmente por la zonacidn climatica que presenta la Tierra en bandas latitudinales. Asi, Europa acoge desde los biomas medite- rrdneo y estepario, propios de la zona climatica intertropical, hasta la tundra de la zona subpolar, encontrandose en su mayor parte ocupada por bosques nemorales, de vegeta- cidn planocaducifolia y por bosques aciculifolios boreales o de taiga. que correspon- den a la zona templada (véase figura 2.9). Estos zonobiomas se suceden con transicio- nes que en ecologia se denominan ecotonos, sin interrupciones 0 fronteras bruscas, en los cuales se mezclan sus caracteres naturales, como sucede en los bosques mixtos de transicidn entre los bosques nemorales y la taiga. Las principales caracteristicas de los biomas se resumen en el cuadro 2.9 y se completan con la figura 2.10. Par otro lado, el gradiente térmico altitudinal determina una zonacién, semejan- te a la latitudinal, en las regiones de montafia. Se trata de los denominados orobio- mas. en los que a modo de paralelismo se considera que el incremento de 100 m de al- titud se corresponde a un desplazamiento de 100 km de latitud en direcci6n de sur a COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 95 LOS BIOMAS (C) Bioma mediterraneo Il Estepas sudorientales | | | | [El Bosques nemorales atlanticos I Tuncra artica | | BB Taioe [S§ Biomas oreales | | FUeNTE: Blaboraci6n propia a partir de Folch, 1993-1998 y Demangeot, 1989. Fic. 2.9. Los biomas europeos. norte, en la Ilanura centroeuropea. Los pisos altitudinales —colino, montano, subal- pino, alpino y nival— son la respuesta de la vegetacién a esta gradacion climatica. Otras variaciones locales del biotopo, sobre todo en relacién a los suelos, dan lugar a la acomodacién de formaciones vegetales y faunfsticas particulares. forman- do a nivel regional los denominados pedobiomas. La historia de la Tierra y de la vida determinan la distribucion y Ja dindmica ac- tual de los seres vivos, en la que han intervenido como factores determinantes la tec- tonica de placas, la adaptacién evolutiva de la vida y los procesos de extincion y co- lonizacién que desarrollan o padecen los seres vivos, La fragmentacién de las placas Cuapro 2.9. Caracteristicas de los biomas europeos Rasgos caracterizadores Distribucion Rasgos climdticos Perfodo de vegetacién Estacién de repose de la vegetacion Pertodo de innivacién Estrategias ecofisiolégi- cas de la vegetacion Formas vitales predomi- nantes Bioma mediterréneo En tomo a 45° latitud; cuenca mediterrénea; fronterizo entre domi- nios tropicales y pola- res Aridez estival; régimen interanual de precipi- taciones irregular y heladas esporddicas > 8 meses Estival Planoperennifolia, escle- rofilia, aciculifolia y xerotifismo (con > 100 dias de sequfa) Faneréfitos, frondosas perennifolias Bioma de los bosques nemorales 50-60° latitud de la fa- chada atlantica Inviernos suaves: 3-4 meses; temperaturas minimas medias: > 0 . 4-6 meses Invernal Flora planocaducifolia Faneréfitos, frondosas caducifolias Zonobiomas La taiga > 60" latitud y mas al sur al adentrarse en el continente Inviernos _prolongados: 6 meses de media mensual < 0°C 1-4 meses Tnvernal 160-210 dias al afio Perennifolia y aciculifo- lia Sotobosque de hemicrip- tofitos y dosel de coni- feras (faner6fitos) Las estepas sudorientales En torno a 50° latitud en las Hanuras pannérica y pontica Continentalidad; déficit hidrico e inviernos rigurosos: media de 100 dfas al afio de he- ladas 4 meses Invernal y estival 60 dias al ato Xeromorfismo Hemicriptofitos, ausen- cia de lefiosas La tundra artic Al norte del Circulo Po- lar Artico (66° 32') Excedente hidrico y ge- livacién Imes Invernal 8-9 meses al aito Xeromorfismo Hemicriptofitos Orobiomas Biomas ore Azonal, en regiones montaiosas Gradiemte térmico alti- tudinal (0,5 °C cada 100 m) + radiacién UV + viento; oxigeno + innivaci6n, geliva- cién Variable en funcién de los pisos altirudinales Cuabro 2.9, (Continuacin.) Hargis caructerizadores Formaciones caracteristicus vegtales Caracteristicas de los suclos Rusyos de ta fauna Pedobioma mas frecueme o singular Furnte Biome medierrinen Encinar, maquia, yarri- ga, tomillares, pin; res mediterrineos, enebrales y subinares Pardos (redzinas) y pas leosuelos de terra rosa Rica en endemismos; relugio de terméfilas en el pleistoceno; mi- gnacidn, reposo y re~ fugio invernal Humedales y bosques de ribera Elaboracion propia Bioma de los boxyues nemorales Hayedo, sotobosque de gedlitos y robledales Forestales grises Hibernacién y cidn invernal migra Landas en podsoles Zomobionas Las estepas La taiga wudorivmales Bosques boriles de pi- g xe cea y pino albar Herbazales vern: roniortos de posecas y gramineas Podsol ras negnas, Cherno- Hiberaciin y migra Herbivors. trashun cidn invernal tes ‘Turberas en dreas inun- dadas robin as tundra inira Bion orcuter Gradacién de musgos y—V; Jiyuenes, heinieripto fitos, camefitos y le- fiosas postradas lable en f los pisos altituclin les Suelos de tundra (gley suelos). pobres. con crioturbacién, soliflu- xidn y permafrost Migracion invernal 98 GEOGRAFIA DE EUROPA 00 nn —_ ae . goo o_ ee we oe go Keallort 90 Yo 37 __* 2, so a ee ® SS a? —— a ot * at BO ee te ~— Terenas om —_— bosque suelos podsoles podsoles y suelos negras tierras negras detundra _boreales suelos turbosos _forestales rises _profundas_y-castafias__serosiom FUENTE: Strasburger, 1994: 912. Fic. 2.10. Perfil esquemdtico del clima, de la vegetacion y de los suelos en Europa (llanura de la Europa oriental, NW a SE) litosféricas a medida que se desarrolla y evoluciona la vida ha dado lugar al estable- cimiento de diferencias genéticas considerables entre los seres vivos, como son la pervivencia de marsupiales en Oceania o la divisién de las familias de coniferas entre los dos hemisferios. El hemisferio boreal comprende el reino holartico, y en su seno el Antiguo Mundo, incluyendo Europa, se denomina regi6n paledrtica. Iniciaremos el andlisis de los biomas europeos con el estudio de su evolucién reciente, en la era cuaternaria, para después desarrollar en detalle sus caracteristi actuales. 4.1. LA EVOLUCION BIOGEOGRAFICA RECIENTE DE EUROPA La Era terciaria se caracteriz, en los territorios que hoy conforman Europa. por gozar de un clima tropical, de temperaturas mas elevadas y mayor humedad ambiental que las actuales. En dichas condiciones la flora europea se asemejaba a la tropical ac- tual, con abundancia de especies de palmeras, magnolidceas y otras planoperennifolias terméfilas. que hoy persisten en territorios préximos al continente europeo como flora arcto-terciaria, en las selvas templadas de las regiones macaronésica y eux{nica. En la ultima época del periodo terciario, el plioceno, empieza un acusado en- friamiento climatico que se acentiia en el perfodo pleistoceno de la Era cuaternaria y que manifiesta fuertes oscilaciones de temperatura denominadas glaciaciones. Du- COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 99 rante los perfodos glaciales, el dilatamiento de los casquetes glaciales lleg6 a cubrir buena parte de la Europa septentrional y alpina, con descensos de la temperatura me- dia de en torno a 10 °C respecto a la actual. El aumento de la proporcién de agua con- vertida en hielo, en buena parte sobre los continentes en forma de inlandsis, suponfa el descenso del nivel del mar, que llegé a ser de entre 150 y 200 m inferior al actual. Las oscilaciones mas importantes datadas son las glaciaciones denominadas giinz, sucedidas hace entre 900 y 700 miles de aiios (m.a.), mindel entre hace 400 y 300 m.a., riss entre 275 y 125 m.a, atrés y wiirm, entre hace 75 y 10 m.a. Las glacia- ciones, periodos frios de en torno a 80.000 afios de duracidn, se separan por unos pe- riodos de calentamiento, mas breves, de en torno a 30.000 aiios de duracién, que se denominan interglaciales. Los efectos sobre la biota de las oscilaciones glaciales son, ante todo, el despla- zamiento de los zonobiomas, acorde con el crecimiento y decrecimiento del inland- sis, al sur del cual se extendia durante los periodos glaciales un paisaje de tundra, de- sarbolada en su parte mas septentrional y de forestacién creciente hacia el sur (véase la figura 2.11). Sélo la zona més meridional del continente acogfa durante estos pe- riodos la vegetacién terméfila, como son las especies planocaducifolias que caracte- rizan hoy en dia la mayor parte de los paisajes continentales. La fauna europea de los periodos glaciales estaba encabezada por grandes mamfferos lanudos, como el ma- mut (Mammuthus), el rinoceronte lanudo (Coelodonta), el tigre de dientes de sable (Machairodus) y el le6n gigante (Panthera leo spelaea y Panthera leo atrox). En el periodo pleistoceno final nuestra especie coloniz6 Europa: la predacién de dichos mamfferos por parte del hombre, junto con el cambio climatico posglacial, propicié su extincién. . La disposicién este-oeste de las principales cadenas montafiosas europeas y de la cuenca mediterrénea es transversal al desplazamiento de la flora y la fauna term6- fila hacia sus refugios meridionales durante los periodos glaciales. Esta dificultad, singular respecto a otros continentes, ha provocado la disminucién de la biodiversi- dad en Europa. Un ejemplo de desaparicién de especies durante este perfodo en Bu- ropa es el de la ausencia actual de especies del género Sequoia, cuya presencia preté- rita se hace patente por sus vestigios fésiles. Por otro lado, la funcidn de refugio céli- do de] area mediterranea durante las glaciaciones ha supuesto que en ella haya habi- do diferenciacién de especies —por ejemplo, del género Podarcis—, y que haya sido un centro de irradiacion de especies terméfilas en perfodos interglaciales. El periodo posglacial actual, denominado holoceno, que se inicia hace en torno a 10.000 afios, ha posibilitado la extensién de las formaciones forestales desde sus refugios meridionales. E] aumento progresivo de las temperaturas ha sido fluctuante, alcanzando temperaturas entre uno y dos grados superiores a las actuales, durante el periodo atléntico, hace entre 7.500 y 4.000 aifos. 4.2. EL BIOMA MEDITERRANEO Las caracteristicas bioclimaticas que reciben su nombre del Mare Nostrum son extrapolables a las fachadas occidentales de los continentes en las regiones subtropi- cales. Se trata de ambitos fronterizos entre los dominios tropicales y los polares, ca- racterizados respectivamente por la influencia de las altas presiones subtropicales, 100 GEOGRAFIA DE EUROPA | wea TT] Lanes y mates interes Bieter] eocque mist, maritime Tuncra estepaia HD cecens sivoestepa [me _Lin0a do cota on al prio cai (generalmente isobata de 100 rm) FUENTE: Elaboracidn propia a partir de Strasburger, 1994: 953 y Blanco et ai., 1996: 47. Fic. 2.11. Zonificacion de la vegetacidn en el Wiirm, como es el caso del anticiclén de las Azores, y de los cinturones de borrascas que se desprenden del frente polar. Todavia cabe afiadir otras peculiaridades climaticas del bioma mediterrdneo europeo, como son el calentamiento y aumento de la humedad atmosférica de las masas de aire mediterraneas, y las advecciones de aire frio, gene- ralmente polar continental. Con todo, el clima mediterréneo impone a la biocenosis una marcada aridez estival, el régimen interanual de precipitaciones irregular y las heladas esporddicas, como principales factores de estrés ambiental. Los equinoccios son las estaciones mas propicias para la vegetacién y la flora- cin, con temperaturas superiores a 10 °C de media y disponibilidad de agua —de he- cho, el otofio también se conoce como la primavera del invierno, dado que se repren- COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 101 . de el crecimiento tras el periodo de maximo aletargamiento—, En invierno, las tem- peraturas inferiores a 10°C, como media, ralentizan la actividad vegetal, pese a ser la estacion en la que mAs precipitaciones se registran. Las formaciones vegetales caracteristicas de este bioma se adaptan a sus condi- ciones ambientales mediante diferentes estrategias ecofisioldgicas. La sequia estival constituye su estacidn de reposo relativo, en la que la pérdida de humedad por trans- piracion se evita mediante la esclerofilia, es decir, con el mantenimiento del follaje durante todo el afio —perennifolia— y el cerramiento parcial de los estomas y el en- grosamiento de las cuticulas foliares —adoptando las hojas una apariencia coria- cia—. El xerofitismo, o adaptacién a la sequedad, suele adoptar estrategias de reduc- cin de la superficie foliar en el verano, como sucede con el espino negro o con las ja~ ras, llegando incluso a la caducifolia estival, en regiones en las que el perfodo drido estival supera los 100 dias al afio. La de los sistemas raticulares profundos es otra ca- racteristica mds de la vegetacién en este ambito, en el que predominan las especies lefiosas de hojas duras y pequefias. La presencia de aceites en sus jugos celulares las protege de las heladas, la evaporaci6n y la desecacién. Pese a lo antedicho, cabe considerar que los ecosistemas mediterrdneos estudia- dos, que conservan cierto grado de naturalidad. no ocupan las zonas mas benignas para el desarrollo vegetal, por ejemplo, las mas Ilanas y con mejores suelos, que han sido transformadas secularmente en cultivos; con ello la adaptacion extrema no seria tal, de haberse preservado la vegetacién de los euclimatopos, o de poderse ésta desa- rrollar de nuevo —por ejemplo, tal como plantea Heinrich Walter (1998:172), el re- poso estival, provocado por la sequia, no seria necesario en areas 6ptimas, hoy ocu- padas por cultivos—. Los suelos pardos actuales, de horizonte humifero negruzco, tienen un bajo gra- do de desarrollo debido a la lentitud de la meteorizacién a la que da lugar la aridez —con predominio de la evaporacién sobre la percolacién—; se asientan sobre paleo- suelos de terra rossa, arcillosa y bermejiza, que tienen su origen en las formaciones tropicales terciarias hoy desaparecidas, en la descalcificacién del sustrato y en los aportes de sedimentos por via aérea durante las advenciones subtropicales. El encinar es la formacién vegetal zonal, escleréfila y perennifolia mds caracte- ristica del bioma mediterraneo europeo. Un bosque primitivo en el que domina esta especie, Quercus ilex, no presenta otras especies arbéreas, Pero su sotobosque es muy rico, con la presencia de durillo (Viburnum tinus), Jabiérnago (Phillyrea angus- tifolia), madrofio (Arbutus unedo), brusco (Ruscus aculeatus), etc. Los alcornocales, caracterizados por la presencia de Quercus suber, aparecen en presencia de suelos si- licicos y himedos, mientras la coscoja, Quercus coccifera y Quercus calliprinos, predominan en el Mediterr4neo oriental. En las regiones en que las precipitaciones descienden por debajo de los 400 mm anuales, las formaciones forestales dejan de ser posibles y aparecen otras formacio- nes vegetales caracteristicas de este bioma, como son la maquia y la garriga, en las que predominan los arbustos escleréfilos como el acebuche (Olea europaea vat. sylvestris), el algarrobo (Ceratonia siliqua) y el lentisco (Pistacia lentiscus), y los matorrales arbustivos de menor talla de especies ericoides y genistoides, como el brezo, el tojo, el romero y las jaras. Por tiltimo, las comunidades de pequefias matas, que englobamos bajo el nombre de tomillares, ocupan los ambientes semidridos. Las regiones ecoténicas de los biomas mediterraneo y atlantico presentan for- 102 GEOGRAFIA DE EUROPA maciones forestales compuestas por frondosas marcescentes, como el melojo y el quejigo, que, aun siendo caducifolios. aprovechan la benignidad y la dilatacién del estio, alargando su periodo de vegetacién. Pero no sdlo las frondosas ocupan la consideracidn de especies climaticas del bioma mediterraneo, pues también las coniferas estén representadas, ocupando los ambientes caracterizados por la continentalidad, la predregosidad, las litologias mi- neralfferas 0 arenosas, o la presién antrépica 0 ganadera. Este es el caso de los ene- brales, los sabinares y los pinares mediterrdneos. En las conjferas, la estrategia xero- fitica es la aciculifolia, que las hace resistentes a la termicidad; y en el caso concreto de los pinos, la adaptacién se complementa mediante la intensificacién de su dinami- ca hidrica y fisiolgica tras las heladas y las tormentas, para aprovechar los perfodos de bonanza. Dejando aun lado la vegetacién de pisos altitudinales, que trataremos al margen para todos los biomas, el pedobioma més relevante viene determinado por la disponi- bilidad de agua en las riberas y humedales. Las formaciones forestales que se desa- rrollan en estos Ambitos presentan especies planocaducifolias como el 4lamo, el cho- po, el olmo, el platano y el aliso. La fauna vertebrada mediterrdnea acoge representantes de siete familias de pe- ces continentales, siete familias de anfibios, quince familias de reptiles, veinticuatro familias de aves —mds cosmopolitas y menos endémicas que en los otros casos, gra- cias a su facilidad de movimiento— y cincuenta y tres familias de mamfferos. La cuenca mediterranea se encuentra entre las regiones de bioma mediterraneo més ri- cas faunisticamente, ya no sélo a nivel de familias, sino atin més cuando se desciende aniveles de géneros y categorfas taxonémicas inferiores. Recordemos que esto se debe al hecho de que la cuenca mediterranea se halla en un cruce de caminos conti- nental, y a que durante las glaciaciones, la mayor parte de la fauna europea encontra- ba refugio en esta area. La marcada aridez estacional impone ritmos de migracién, reposo y refugio durante el estio. El caso més ilustrativo es el de los anfibios, como el tritén o el sapo —cuya reaparicion repentina y masiva de entre las grictas de lodaza- les desecados, tras tormentas estivales, ha dado pie a leyendas de Iluvias de sapos—. 4.3. Los BOSQUES NEMORALES ATLANTICOS El término nemoral hace referencia a la zona bioclimatica templada, en la que el periodo de vegetacidn (temperaturas medias superiores a 10°C) se prolonga entre 4 y 6 meses, con precipitaciones suficientes y un invierno ni extremado, ni largo (de en- tre 3 y 4 meses de duracién y con temperaturas minimas medias superiores a 0 °C). Estas condiciones aventajan a la flora planocaducifolia, con predominio de las espe- cies arbéreas, que se ramifican a partir de una cierta distancia del suelo (de 2.23 m), con Io cual los bosques forman oquedales de alta productividad bioldgica, marcada- mente estacional. La frondosidad del dosel arbdreo crea unas condiciones microcli- mAaticas umbrosas en el sotobosque, al tiempo que concentra la transpiracidn en las hojas altas de los arboles. La renovacion estacional completa del follaje supone, a su vez. el enriquecimiento del suelo y la proliferacién de pedofauna, que pueden llegar aconstituir el 90 % de la biomasa faunistica. El haya (Fagus sylvatica) es el arbol principal de este zonobioma. Se trata de COMPONENTES Y¥ FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 103 una especie indiferente a la litologia, que promueve la fertilidad y la profundidad del suelo mediante la acumulacién de hojarasca; es una especie de metabolismo intenso, de elevada productividad biolégica y transpiracion; forma un dosel arbéreo denso, habitualmente monoespecifico de entramado continuo. Este Arbol sdlo aparece acompafiado ocasionalmente de especies que resisten la umbrosidad, como el abeto, la picea, el boj o el arandano. La sensibilidad de los brotes primaverales primerizos de las hayas a las heladas tardias da una muestra elocuente de la dificultosa adapta- cin de la estrategia ecofisiolégica planocaducifolia a la rigurosidad climética im- puesta por la continentalidad. Algunas otras especies arboreas que caracterizan este bioma europeo son los ro- bles, carballo (Quercus robur), el albar (Quercus petraea), los sauces (Salix), el fres- no (Fraxinus excelsior), el castafio (Castanea sativa), los abedules (Betula), los ar- ces (Acer), los serbales (Sorbus), el aliso (Alnus glutinosa), el avellano (Corylus ave- Mana), los carpes (Carpinus) y los tilos (Tilia), entre otros. De entre los robles, elcar- ballo tiene mayor valencia ecolégica, que le permite estar presente desde Ja fachada atldntica a los Urales, adentrandose en la regi6n continental y conformando bosques mixtos junto a coniferas boreales en la zona septentrional de transicién (en torno a los 60° de latitud norte, en la peninsula escandinava). En cambio, el roble albar tiene un rea de distribucién més restringida, sin llegar a adentrarse en la Ilanura rusa. Las especies que mejor se adaptan al sotobosque son las gedfitas, perennes con Organos acumuladores de reservas subterraneos, que aprovechan las condiciones de luminosidad favorables que preceden a la aparicién del follaje arbéreo (como los gé- neros Galanthus, Leucojum, Scilla, Ficaria, Corydalis, Anemone, etc.). La degradacién de estos bosques —debido a talas, incendios 0 pastoreo— da lu- gar al lavado intenso del suelo, con la percolacién de sus sales minerales nutritivas y el descenso de su pH. Esta acidificacién y empobrecimiento edafico, que da lugar a suelos del tipo podsol, favorece la expansién de las landas, que es un matorral de re- tamas (Ulex, Cytisus, Genista), brezos (Erica), brecina (Calluna vulgaris) y aranda- nos (Vaccinium) en las zonas mas septentrionales, junto a otras (Empetrum, Phyllo- doce y Cassiope). Las regiones en las que esta formacién adquiere una mayor exten- sion son las islas Britdnicas y el norte de Alemania, sin adentrarse en el continente debido a su baja resistencia a las heladas, tan slo apareciendo en las vertientes de barlovento de los macizos hercinianos centroeuropeos y en la costa baltica meridio- nal. Otro pedobioma de este ambito, occidental lluvioso, son las turberas, de vegeta- cidn herbacea y muscinal en zonas de ascenso del agua fredtica. La fauna de este bioma se adapta a los ciclos estacionales modificando su con- ducta y adoptando unos habitos extraordinarios, como la hibernacién, en el caso de los osos, marmotas, tejones, lirones, reptiles y anfibios, que reducen su consumo energético durante la estacion fria. Otra estrategia consiste en la migracién, a la cuenca mediterr4nea o al continente africano, de aves, murciélagos € insectos. 4.4, LATAIGA En las regiones en las que los veranos son demasiado cortos y frescos, los 4r- boles aciculifolios —xeromortismo foliar en forma de aguja—. siempre verdes, demuestran una mayor resistencia al frio que los planocaducifolios, ademas de ser 104 GEOGRAFIA DE EUROPA mas répidamente productivos llegada la primavera. cuando se inicia el perfodo mas calido. El perfodo de vegetacion en estas regiones boreales dura entre 30 y 120 dias al afio, mientras que el perfodo frio, de temperaturas medias mensuales inferiores a 0°C, dura al menos seis meses. La innivacidn, que se da entre 160 y 210 dias al afio, tiene un efecto protector de la vegetacién, resguardando el nivel del suelo a tempe- raturas mas elevadas que las del aire, durante los meses mas frios. La transicion de la region nemoral a la boreal es difusa, en una mezcla de plano- caducifolios, como el carballo o el carpe, y aciculifolios, como la picea (Picea abies) y el pino albar (Pinus sylvestris), que son los més caracteristicos del bosque boreal o taiga, junto al alerce y los enebros. La taiga aparece por encima de los 60° de latitud en la peninsula escandinava y a partir de menos distancia del ecuador a medida que nos adentramos en el continente. La continentalidad también impone la desaparicién de las especies nemorales, de manera que a la altura del Kama medio la taiga puede dar paso directamente a la estepa. Este mismo sector oriental de la taiga europea pre- senta especies de picea, abeto, pino y alerce siberianos. Los bosques de la taiga han colonizado recientemente el territorio que el inland- sis cubrié durante el glaciarismo, por lo cual el ntimero de especies vegetales es redu- cido —en torno a las 1.800—. La picea, 0 abeto rojo, es la especie arbérea mas fre- cuente en la taiga europea, que contintia expandiéndose. Esta especie es dominante en los bosques boreales europeos, en los que la acompaiian el ardndano (Vaccinium myrtillus), el aleluya (Oxalis acetosella) y un estrato continuado de musgos, espe- cialmente empobrecido debido a la competitividad de los arboles por los nutrientes edaficos. El pino albar sustituye a la picea en los ambientes mds adversos —secos, arenosos y pantanosos— y tras ciertas perturbaciones, como pueden ser los incen- dios, aun precedido en estos casos por abedules y Alamos pioneros de claros. El suelo de la taiga es del tipo podsol, con horizonte humifero Acido, nutrido por la hojarasca de pinos y abetos, que se descompone dificultosamente y con lixiviacién de las bases férricas y aluminosas del horizonte A, que se precipitan en el B forman- do costras ferruguinosas y arcillas. Ademas, la taiga ocupa territorios muy afectados por el glaciarismo, que exhum6 litologias pobres o las cubrid de depésitos morréni- cos y de till. El balance hidrico excedentario —debido a que las precipitaciones superan la evapotranspiracién— y el relieve de los escudos peniplanados —cubiertos de suelos dcidos y pobres en nutrientes— de la taiga europea provocan que el nivel freatico aflore con facilidad. Estas condiciones inhiben el crecimiento de arboles, favorecien- do la reduccion de la materia orgdnica sumergida, que genera el pedobioma de las turberas. El crecimiento de musgos como el esfagno (Sphagnum) y los del género Polytrichum dan lugar a la turbificacién, por reduccién de los restos de los cojinetes de musgo sumergidos, en un ambiente frio y sin aireacién. El alto contenido en car- bono de la turba ha posibilitado su uso tradicional e industrial como combustible. La fauna que habita la taiga esta constituida por pequefios mamiferos, como las liebres, topos y ardillas, y paseriformes gramfvoros, como los piquituertos y los cas- canueces, que se alimentan de las pifias de las coniferas. Otros mamiferos, como los renos, alces y linces, y las aves insectivoras dependen de los biomas vecinos, a los que migran estacionalmente para complementar su dieta. El urogallo muestra con su distribucién boreal y alpina las similitudes entre estos dos habitats. Los osos y cas- tores se acomodan a los rigurosos inviernos mediante el letargo, mientras que los lo- COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 105 bos. linces. armifios. golosos, lechuzas y carabas ocupan los nichos de los depreda- dores y carrofieros. 4.5. LAS ESTEPAS SUDORIENTALES El clima que caracteriza la Hanura del escudo europeo sudoriental se torna mas arido en un gradiente del noroeste al sudeste, aumentando las temperaturas estivales y disminuyendo las precipitaciones. Por otro lado, los inviernos estan dominados por la influencia del anticicl6n térmico siberiano, que dicta el descenso de la temperatura hasta minimos absolutos de -25 °C y medias de enero entre 4 y —10 °C. La osci- lacién térmica anual ronda los 60 °C. El déficit hfdrico de la estepa (EVP de 650 a 800 mm y precipitaciones de 450 a 15 mm) imposibilita el crecimiento de especies lefiosas de porte arbéreo. La transicidn la ocupa la silvoestepa, de planocaducifolios dispersos. El ecotono de la silvoestepa ocupa una faja fronteriza entre los bosques nemorales y las estepas, que viene definida en Europa por precipitaciones de en torno a 500 mm anuales. Las estepas son zonobiomas caracterizados por el predominio de las hierbas xeromorfas, mayoritariamente podceas y otras hierbas graminoides pe- rennes (Stipa, Festuca, Agropyrum, etc.). La continentalidad esteparia impone el reposo invernal de la vegetacién, bajo la cubierta nival —en torno a 60 dias al afio— y las inclementes heladas —de hasta 100 dias al ahlo—. Al fundirse el suelo y la nieve durante la primavera germinan, rebrotan y florecen los prados vernaies en los que predominan las hierbas hemicriptéfitas, que s6lo conservan todo el afio sus gemas persistentes situadas en la base de sus Oérganos aéreos. En verano las Iluvias convectivas, propias de la continentalidad, rompen la tonica de elevadas temperaturas y baja humedad ambiental, acentuadas por los oca- sionales vientos del sudeste. Los prados se mustian, secdndose hasta que los vuelve a cubrir Ja nieve. El periodo favorable a la vegetacién, con temperaturas superiores a 10°C, es sélo de en torno a cuatro meses, entre los rigores invernales y los estivales, que imponen un doble condicionamiento climatico. La ingente cantidad de materia organica resultante de este intenso ciclo anual, de entre 3 y 25 toneladas por hectérea, enriquece enormemente los horizontes himicos del suelo. La mayor parte de su bio- masa, hasta tres cuartas partes, crece bajo tierra, en forma de rafces y rizomas, que posibilitan la absorcién rapida y efectiva de la humedad del suelo. Los suelos de la estepa son del tipo negro o chernozem, con gran potencia del horizonte himico, que puede alcanzar mds de un metro de potencia, directamente sobre el horizonte C, de loess, calcdreo y permeable, pero de percolacién lenta. La elevada fertilidad de los suelos negros esteparios ha posibilitado la explotacién agricola de mayor producti vi- dad del continente, aunque decadente por su insostenibilidad (véase 4.3). Las estepas ocupan regiones de en torno a 50° de latitud norte de Europa orien- tal, en las lanuras Panénica —donde recibe el nombre de Puszta— y Péntica, al este de los Cérpatos, hasta el mar Negro y la zona semidesértica de la depresion caspiana, en la que los suelos zonales son salinos y la vegetacin hal6fila (Salicornia, Haloc- nemum, Sueada, Limonium, etc.). La elevada diversidad floristica de las estepas estd ligada a la presion que ejerce la fauna herbivora, que ocupaba este bioma antes de su casi total transformacién por par- te del hombre. La saiga (Saiga tararica), el uro (Bos taurus primigenius), el tarpan 106 GEOGRAFIA DE EUROPA (Equus caballus gmelini) y los roedores de las estepas —como son los susliks, Sper- mophilus citellus— fueron sus principales exponentes. Los antflopes, bdvidos y équi- dos comparten comportamientos némadas y gregarios, alcanzando grandes densida- des, pero sin sobrecargar los ecosistemas con su territorialidad. De entre las aves desta- ca la presencia de la de mayor peso de las europeas, la avutarda (Oris tarda), que llegaa pesar hasta 18 kg. El suelo es removido y aireado por gusanos, gue Ilegan a perforar conductos a més de 8 m de profundidad, y por las galerias de los roedores, como las marmotas, que se alimentan de fauna invertebrada y de hierbas y sus semillas. 4.6. LA TUNDRA ARTICA Las estribaciones septentrionales de Europa rebasan el Circulo Polar Artico, quedando afectadas por el clima 4rtico, en el que lo reducido del fotoperiodo impone condiciones térmicas extremas, caracterizadas por no superar los 10 °C de media en el mes més cdlido. En invierno los dias se acortan, llegando a haber algunos dias de noche continua. Pese a tratarse de clima 4rtico, la estrecha franja que se define como tundra en Europa tiene unos inviernos relativamente suaves, gracias a la influencia de la corriente del Atléntico norte. Al norte de Escandinavia, la temperatura media del mes mas frfo ronda los —5 °C y la gelivacién es frecuente. Pero las condiciones se endurecen al alejarse del efecto atemperador del océano Atlantico. Al este del mar Blanco, la tundra se adentra mas en el continente y se vuelve mas rigurosa. La depre- sién del Pechora registra las temperaturas minimas absolutas mds bajas del continen- te (-S0 °C), mientras que la media del mes més frio es de -18 °C. La innivacion dura hasta 8 y 9 meses. EI suelo de la tundra se ve afectado por las bajas temperaturas del invierno, Ile- gando a congelarse de manera permanente, fendmeno denominado permafrost, hasta una cierta profundidad, de hasta 20 m en Ja cuenca del Pechora y hasta 500 m en Nue- va Zembla, en el océano Artico, de clima polar. Su gelivacién —proceso de hielo y deshielo— genera una masa dindmica de fango sobre el permafrost impermeable. Dicho fango experimenta unos movimientos de crioturbacién, mediante los que se generan los suelos poligonales, al ordenarse las piedras en superficie. y solifluxién, reptacion que da lugar a formaciones en graderia paralelas a las isohipsas. Los suelos de la tundra son pobres en nitrégeno, lo que dificulta atin mas la vida vegetal, y con- tribuye a su xeromorfismo. Estas condiciones son de una adversidad extrema para la biota, llegando a desarrollarse sdlo algunos musgos y liquenes especializados en la tundra desnuda. E] viento frio y desecante obliga a postrarse a los abedules, sauces, alisos y arandanos que marcan la transicién de la taiga a la tundra. Ya en Ja tundra ar- bustiva persisten caméfitos, como las driadas. que pierden parte de sus 6rganos aéreos. A medida que el frio de la regién aumenta, sdlo persisten los hemicriptofitos, que perviven bajo la capa de nieve, y los antes mencionados musgos y liquenes. El deshielo y la débil EVT dan lugar a un considerable excedente hidrico que favorece el desarrollo de humedales, y en ellos de poblaciones de insectos durante el verano. Los humedales acogen la nidificacién de aves migrantes, como los eiders (Somate- ria, Polysticta), los ansares (Anser), las barnaclas (Branta) y las haveldas (Clangu- Ja), que se alimentan de brotes, rafces, crustéceos, moluscos e insectos. Algunos grandes vertebrados herbivoros, como e] buey almizclero (Ovibus moschatus), el COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 107 alce o el reno, son propios de este bioma, aunque segiin los casos migran en invierno hacia el sur, para evitar la rigurosidad climatica y la escasez alimentaria de este bio- ma. Pocos animales pasan el invierno en la tundra. Los lemings (Lemmus, Dicros- tonyx) se nutren de brotes y hacen sus madrigueras bajo la nieve, que los protege a temperaturas superiores a las de la superficie y a resguardo del viento. 4.7. Los BIOMAS OREALES Laregién natural de cardcter azonal y de mayor extensidn son los orobiomas, en los que la variante altitudinal prima sobre la latitudinal. Esta singularidad los diferen- cia suficientemente como para asignarseles el rango de provincias biogeograficas. E] ascenso altitudinal impuesto por los relieves de la corteza terrestre impone unas con- diciones bioclimaticas peculiares, que tienen que ver especialmente con el gradiente térmico, de en tomo a 0,5 °C cada 100 metros, generado por la disminucién de la pre- sién atmosférica. La altura también provoca la disminucién del contenido de oxige- no en el aire, e] aumento de la movilidad del aire, el aumento de la intensidad dela radiacién solar —particularmente de onda corta—, el aumento de la innivacién res- pecto a la precipitacién total, la disminucién de la edafogénesis y la presencia de ge- livaci6n, entre otras variables del medio abistico. Por otro lado, la orientacién de las vertientes respecto a la circulacin atmosférica y ala insolacién da lugar a la diversi- ficacién de los biotopos de barlovento y sotavento, por un lado, y de solana y umbria, por el otro, Las lluvias orograficas a barlovento y el efecto «féhn» a sotavento son ejemplos de esta diversidad. Las diferencias de radiacién y de temperaturas entre so- lanas y umbrias favorecen o dificultan el habitat y los cultivos en funci6n de las ca- racteristicas zonales de los biomas: las solanas son generalmente preferidas para el desarrollo de paisajes culturales en los biomas templados y evitadas en los subtro- picales. Las condiciones extremas del habitat imponen una fuerte presién selectiva so- bre la biocenosis. Las poblaciones, oportunistas y reducidas, se hallan aisladas en es- tos habitats semejantes a islas, con lo cual su especiaci6n se acentua, generando nue- vos taxones endémicos. Ozenda (1994; 194-195) presenta cifras de plantas vascula- res endémicas: en los Alpes en torno a las 350; 150 en los Carpatos, y entre 120 y 140 en los Pirineos. El desarrollo altitudinal, que marca el descenso de Ja temperatura, permite distinguir diferentes pisos de vegetacion. E] piso nival se considera e] més elevado y su caracteristica principal es la innivacion, duradera 0 permanente. Bajo las nieves perpetuas se extiende el piso alpino, en el que el perfodo de vegetacién es demasiado corto para que se puedan desarrollar formaciones lefiosas. La vegetacién propia del piso alpino son los prados de herbéceas vivaces de talla pequefia, domi- nando Jas hemicript6fitas. La innivacidn protege estas plantas del rigor térmico in- vernal. Las plantas lefiosas que resisten la hostilidad de este medio se postran y acha- parran, e incluso se almohadillan 0 acojinan en pulvinulos, como una estrategia xero- mérfica que minimiza la abrasién fisiolégica del viento, las bajas temperaturas y la intensificacién de la radiacién solar. El piso subalpino empieza, en este sentido des- cendente, a partir del limite superior del bosque, que varia en funcidn de la latitud y la orientacién, y que en los Alpes se halla entre los 2.000 y los 2.400 m de altura. La va- riacion altitudinal del limite superior del bosque ronda los 100 m por cada grado de 108 GEOGRAFIA DE EUROPA. Jatitud, de descenso hacia el norte y ascenso hacia el sur (Ozenda, 1994: 209). Las co- niferas predominan en esta cliserie altitudinal, pues sus estructuras morfoldgicas troncoc6nicas las protegen de la accién mecénica de la nieve sobre sus ramas. Las aciculifolias m4s comunes son los abetos (Abies), los pinos eurosiberianos (Pinus). las piceas (Picea) y los alerces (Larix). Siguiendo con la definicion terminoldégica al- pina, el piso montano lo ocupan Jos bosques de planocaducifolios, como el haya y los robles, aunque también mantienen su presencia algunas especies de coniferas como los abetos y los pinos, en funcién de la continentalidad y la latitud. Finalmente, el piso colino o basal se corresponde a las faldas de las cordilleras, en las que remontan las comunidades zonales del llano. Las condiciones abioticas especiales que se dan en las vertientes montafiosas pueden propiciar la presencia de floras relictuales, que aprovechan los habitats azonales al abrigo del relieve. El caso mds singular del conti- nente europeo se da en las vertientes sudoccidentales del C4ucaso, en la region euxi- nica, de clima tibio y himedo, en la que se cobijan comunidades de selvas templadas arcto-terciarias. Las especies que las forman son planoperennifolias que aprovechan las Iuvias horizontales que resultan de la ciclogénesis euxinica frente a estos re- lieves. La fauna de los orobiomas modifica su ciclo bioldgico y su fisiologfa para adap- tarse a las bajas temperaturas. Algunos ejemplos los constituyen el oscurecimiento de su pigmentacién, el viviparismo de los anfibios y reptiles 0 el esponjamiento del plumaje y del pelaje, como en el caso del armifio (Mustela erminea) y la perdiz nival (Lagopus mutus). Otras adaptaciones son de cardcter etolégico, como el uso de refu- gios subterrdneos. la migracion a altitudes inferiores, como hace el rebeco (Rupica- pra rupicapra), 0 la hibernacisn, estrategia proverbialmente adoptada por las mar- motas (Marmota marmota). Otras adaptaciones genéticas semejantes sirven para afrontar el resto de inclemencias del medio montafioso, como son el viento, la esca- sez de oxigeno y la aspereza del terreno. En contrapartida, el rebrote primaveral de los prados supraforestales es aprovechado como pasto por la fauna silvestre —de en- tre la que destacan los topos (Microtus), la marmota, el oso (Ursus arctos) y el jabali (Sus scrofa)— y por el ganado, aumentando paralelamente los depredadores, como el zorro (Vulpes vulpes) y carrofieros, como los buitres (Gyps, Aegypius), el alimoche (Neophron percnopterus) 0 el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus). CapiTULO 3 LA CONFIGURACION HISTORICA DEL TERRITORIO EUROPEO La naturaleza europea es un modelo de paisaje cultural, de paisaje perdonado y de construccidn cul- tural MARTINEZ DE PISON (1997: 39) Las variables ambientales analizadas en el capitulo anterior constituyen el me- dio contingente que determina o posibilita el desarrollo cultural de las civilizaciones humanas. La colonizacién hominida del continente europeo y su posterior desarrollo cultural han dado lugar a la mas intensa y rapida transformacién ambiental y territo- rial de los tiltimos milenios y de la historia de la Tierra, en lo que respecta a las prota- gonizadas por una especie de seres vivos. El propésito del presente capitulo serd el de analizar este proceso de culturiza- cién territorial y ambiental del continente europeo, que ha transformado los paisajes naturales antes estudiados en los paisajes culturales actuales, que estén dominados y determinados por la huella de las actividades humanas. La geogratia fundamenta su esencia en el andlisis territorial de los procesos socioambientales de esta transforma- cidn; su extraccién de ciencia social posibilita sondear la etiologfa de la actual crisis ecolégica. Una vez alcanzadas las bases para el conocimiento fisico del territorio que nos ocupa abrimos con el presente capitulo el andlisis de las causas sociales y de las consecuencias ambientales de este proceso. que denominamos «geografia cultural e historica de Europa», con el que analizaremos la alteracidn antr6pica del medio en el continente europeo, que da lugar al proceso de transformacién de sus paisajes natura- les, en la conformacion de sus paisajes culturales. La estructura interna del capftulo corresponde, por consiguiente, a las etapas de la historia de las civilizaciones europeas: Una primera, en la que el medio es la circunstancia determinante. La segunda correspondiente al Antiguo Régimen. La era de la innovacién industrial. agraria y de los medios de transporte. Y por tiltimo, la mundializacién capitalista posterior a la segunda guerra mundial. ob teibe 110 GEOGRAFIA DE EUROPA Nuestro andlisis se encuadra en los parémetros de la geografia historica, cultu- ral o ecoldgica, en el seno de un programa de andlisis de variables y paisajes regiona- les, reivindicando la unicidad de la geografia, dado que las facetas fisicas y humanas Son indesvinculables: y precisamente ahf radica la labor del gedgrafo. 1. El medio contingente El antropocentrismo, propio de la geografia, entiende el medio como una con- tingencia, bien como una circunstancia determinante 0 como una circunstancia posi- bilista. La diferencia entre una y otra radica en la intensidad de la fuerza natural yen la «resistencia», o poder transformador mediante la tecnologia de la civilizacién hu- mana. 1.1. LAs GLACIACIONES PLEISTOCENAS Los cambios ambientales mds drdsticos han sido provocados por las fuerzas na- turales, tales como las orogénesis, las extinciones masivas o la creacién de la biosfe- ra. La ultima gran muestra de estas contingencias determinantes fue el cambio clim4- tico pleistoceno-holoceno, que se caracteriz6 por el progresivo atemperamiento climatico, que en Europa tuvo lugar entre hace 15.000 y 10.000 afios, tras las fluctua- ciones de los dos tltimos millones de afios, que han supuesto un progresivo enfria- miento respecto al clima del terciario. La vegetacién europea se ve afectada por este proceso climatico. Durante las fluctuaciones climaticas, en Europa se experimenta el retroceso glacial de las forma- ciones forestales, pasando a quedar ocupada por el inlandsis y por la tundra, y por el avance forestal durante los perfodos interglaciares. Tras la tiltima glaciacidn, deno- minada Wiirm, segtin la terminologia alpina, acabada hace 10.000 afios, las conife- ras, como los abetos, y las frondosas boreales, como el abedul, pasan a ocupar sus ac- tuales dominios boreales, mientras las frondosas, como el haya, se expanden desde sus refugios meridionales. 1.2, EL ATEMPERAMIENTO HOLOCENO Y LA COLONIZACION HOMINIDA Posteriormente, la humanidad se define como el principal agente ransformador del medio, debido a su presién demografica, su capacidad tecnoldgica y su organiza- cién sociocultural, es decir, transicién demografica, armamentismo, consumo masi- vo, capitalismo, etc. La colonizacién hominida de Europa se remonta a millones de afios atrds. El til- timo exponente. previo a nuestra especie. es el hombre de Neardental, cazador y re- colector durante la tiltima glaciacion. Coincidiendo con la moderacién climatica ho- locena. después de la glaciacién del Wiirm, hace su aparicién en Europa el hombre actual. Homo sapiens sapiens, en torno a 30,000 aiios atrds. Inicialmente. su activi- dad es también recolectora y cazadora de las especies propias del glaciarismo pleis- toceno: mamuts. bisontes. renos, ciervos gigantes. etc. El cambio climatico tardigla- COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 111 cial y la caza parecen ser los principales causantes de la extincién de buena parte de estas especies o de la reduccién de sus efectivos. Pero el hombre pronto desarrollarfa actividades agricolas y ganaderas mediante el uso del fuego para ganar suelos y pastos al bosque, que dominaba el paisaje natural europeo. La fauna autéctona es reemplazada y desplazada por agrotipos orientales, domésticos, como Ia oveja 0 la cabra. Un ejemplo que nos es cercano es el del My tragus balearicus, extinguido en el neolitico balear, reemplazado por la cabra do- méstica; aunque otras especies casi han perdurado hasta la actualidad pese a ser des- plazadas por las domésticas, como en el caso del tarpan (Equus caballus gmelini) y del uro (Bos taurus primigenius), que se extinguié en Polonia en 1627. La difusién de la cultura neolitica se desarrolla de oriente a occidente, coinci- diendo con la restitucién de la corriente del Atlantico Norte, que restablece el atem- peramiento climético que ésta propicia. Entre hace 7.500 y 4.000 afios se alcanza un «6ptimo» climatico denominado atléntico, en que la humedad y las temperaturas as- cienden, incluso por encima de las actuales. En un primer momento se roturan las tie- rras mas porosas y permeables, que son mis faciles de trabajar con aperos rudimenta- rios que atin no incorporan metales. Por este motivo, las primeras reas a ser defores- tadas y cultivadas son los depésitos loéssicos y aluviales de las cuencas del Rin, el Danubio y el Dniester. Progresivamente se afiaden el cobre, el bronce y el hierro al utillaje agricola, posibilitando aumentar las 4reas y la intensidad de captacién de re- cursos. 2. Las civilizaciones agrarias 2.1. LAS CULTURAS CLASICAS AGROGANADERAS MEDITERRANEAS Acorde con la retirada del inlandsis de sur a norte, el éptimo climdtico para el desarrollo cultural humano también avanza desde el sudeste europeo, donde florecen las civilizaciones agrarias y urbanas del Oriente Préximo, hacia el noroeste, pasando por Grecia, Roma y Centroeuropa, ejemplarizado en la expansién de los asentamien- tos urbanos, que muestran un patrén de difusién del oriente meridional de Europa, en el que la polis se organiza desde el siglo vit a.C., hacia su fachada atlAntica, en la que este tipo de organizacién no se da hasta la época tardfa de] Imperio romano, en el si- glo1v d.C. (Pounds, 1969: 148). Ya en el periodo helenistico (c. 350-50 a.C.), autores clasicos como Teofrasto relatan la pérdida de humedad y el aumento de la oscilacién térmica que provocan el drenaje de humedales y la deforestacién en Tesalia (Glac- ken, 1996; 147). La erosién afecté ampliamente el Mediterraneo durante este perio- do, hasta el derrumbe del Imperio romano, debido a la deforestaci6n, la roturaci6n y la sobrepresion agricola y ganadera (Atkins, Simmons y Roberts. 1998: 48). La deforestacién y sobrepresién ganadera en el Mediterraneo alcanz6 su punto culminante durante el Imperio romano, a lo largo del cual se iniciaron los trasvases de recursos, en este caso basicamente alimentarios, del norte de Africa a Roma. La centu- riacién romana y el afincamiento de colonos romanos, en muchos casos ex legionarios, ejercieron un renovado control en los territorios incorporados al Imperio. La imposi- cidn de una estructura territorial de una extensidn tan considerable supondria, por con- siguiente. la especializacion funcional de Jas regiones mediterraneas para satisfacer el H2 GEOGRAFIA DE EUROPA FUENTE: Pounds, 1969: 148. Fic. 3.1. Difusidn de la polis primer gran mercado europeo. El desarrollo agrario supone transformaciones intensas del paisaje, tales como la deforestacién y la desaparicion de grandes vertebrados y pér- dida de suelos. Los bosques se roturan para conseguir tierras de cultivo y pastos, y para hacer carbén y construir embarcaciones. E] Imperio romano legaria la primera gran es- tructura territorial europea, fundamentada en las ciudades coloniales, y la red viaria que posibilitarfa el control militar de los pueblos. La cultura romana se vehiculaba en todos los territorios del Imperio mediante la adopcién del latin, lingua franca, que ha dado lugar a la familia de las lenguas roménicas (véase fig. 5.3): 2.2. LAS SOCIEDADES MEDIEVALES Y LA EXTENSION AGRARIA DE EUROPA NOROCCIDENTAL, El periodo medieval desde mediados del siglo x1 a finales del xut es denomina- do por Clarence Glacken como el de los Grandes Clareos en Europa (1996: 316). Entre el afio 1000 y el 1300, la poblacién europea aumenta de 36 a 80 millones de COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 113 ESTUDIO DE CASOS 3.1: LA APTITUD AMBIENTAL DE EUROPA * PARA EL DESARROLLO DE LAS CIVILIZACIONES La interpretacién determinista de que el desarrollo tecnaldgico y cultural del hombre ha dependido de la hospitalidad 0 de la hostilidad del entorne ha sido vapuleada y olvidada, debi- do a que la propia tecnologia nos ha permitido desatencer las limitaciones fisicas del medio y desarrollar nuestra civilizacién con plena confianza en el arogreso y en la infinitud de le natura- leza como proveedora de recursos naturales y como receptora de residuos. Pero tras las crisis de acceso a los recursos y de pobreza que ha padecido y padece nuestro planeta en las Ultimas dé- cades, la importancia de la variable ambiental en el desarrollo cultural recobra interés y movili- za !a inquietud de la geografia cultural e historic. Europe, que es la cuna dela civilizacidn occi- dental, hegeménica en el globo, no fue la cuna de nuestra especie, el hombre actual, Homo sa- piens sapiens. Otros hominidos la colonizaron primero, el anterior a nuestra especie fue el hom- bre de Neardental, que vivid en Europa en el pleistoceno; tenia una corpulencia més apta a los rigores del glaciarismo y no poseia el dominio de la industria litica de nuestros antecesores de entonces, que ya poblaban Africa. Algunos aniropéloges y prehistoriadores defienden que el hombre de Neardental tenic ya capacided de comunicacién verbal, que le permitiria cazor en grupo, y, lo que es mas importante, que ya rendia culto a sus muertos, es decir, que tenia una consciencia de temporalidad y de pensamiento simbélico, confiando en la vida después de la muerte. Pero las condiciones ambientales de Europa cambiaron con la finalizacién de la ultima glaciacién, hace unos 10.000 afios, y nuestra especie, el hombre actual, colonizé Europa des- plazando o hibridandose con el hombre de Neardental. Hablamos, por consiguiente, del des- plazamiento de una especie por parte de otra, que pasa a ocupar su nicho ecoldgico, a través de un mayor dominio tecnoldgico y una mejor adaptacién a un cambio ambiental, y lo mismo nos podemos plantear que haya pasado con las culturas. En el holoceno las temperaturas y la hume- dad del clima europeo aumentan, hasta alcanzar el denominado periodo atlantico, que se sitéa entre hace 6.000 y 4.000 afios, momento en que aparece la agricultura, en el denominado pe- riodo neolitico. Dicha dulcificacién del clima depende, en gran medida, del transporte de color gue realizan las corrientes marinas integrantes de un circuito mundial de intercambio térmico y de salinidad entre las cuencas ocednicas, que recibe el apelativo de «cinta transportadoran. Las costas europeas noroccidentales se benefician del atemperamiento climatico fruto de !a transmision del calor latente que la corriente del Atlantico Norte transmite a la atmésfera, al hundirse frente a las costas de Islandia, debido a que son aguas més saladas que las del entor- no. Este lento proceso de alemperamiento climatico podria haber favorecido el desplazamiento de los polos de desarrollo humano, desde el extremo sudoriental del continente europeo hacia la fachada maritima, a medida que e! fendmeno de suavizacién climatica y el agotamiento am- biental de los territorios ya sobreexplotados fue favoreciendo, facilitando 0 forzando a las cultu- ras a expandirse en nuevos territorios. Las primeras urbanizaciones neoliticas se forjan en las Greas de inundacién de los rios de la periferia inmediata de nuestro continente, en el Nilo y entre el Eufrates y el Tigris. Con ellas aparecen la ciudad, la escritura, la metalurgia, la burocracia y la religién de los tiempos historicos. Esta cultura urbana aparece en Europa en torno al afio 2000 a.C., en el mar Egeo. La civilizaci6n micénico-cretense disputa con Fenicia el control comercial mediterrdneo, expandiéndose hacia occidente, por ejemplo, con la fundacién de Cartago en 814 .C. La polis, o aglomerado urbano, es la forma de organizacién territorial propia de la cul- tura griega, y nos puede servir como indicador del avance de la civilizacién occidental, dado que representa su organizacién social y econémica, ilusirado por Norman J.G. Pounds (1969: 148) desde el Egeo hacia las costas de Europa noroccidental, a las que llega setecientos afios mas tarde (véase la figura 3.1). Los imperios comerciales y sus hegemonias territoriales se suceden hacia el noroeste: de Grecia a Roma, de Roma al Imperio carolingio, y, en una progresién verti- ginosa —en Ia que la complejidad aumenta—, surgen otros nuevos imperios medievales y mo- dernos, que desplazan la hegemonia hacia el Atlantico, como el holandés del siglo xvii, con re- mate en la hegemonia decimonénica de Gran Bretaria a nivel mundial. Vista en su conjunto, lo vinculacién entre los ciclos de variacién climética y el desarrollo ambiental y cultural tiene verosi- militud; es decir, es mayor cuanto menor sea la capacidad tecnolégica de las civilizaciones, que con ella amplian sus horizontes en reto ala naturaleza i acc ea cE 2 114 GEOGRAFIA DE EUROPA. personas. Este periodo de colonizacién medieval supuso la reduccién de la superficie forestal de Europa occidental del 95 al 20 % de cobertura de la superficie total del continente. E] arado de ruedas posibilité el cultivo de los suelos mas pesados, extra- yendo asi el capital agrolégico de los suelos forestales que se roturaban. El cristianismo potencia la roza —tal como se refleja, por ejemplo, en los deberes cristianos de colonizacién y conversién de la orden del Cister. 0 en las directrices del Imperio de Carlo Magno—,, frente al caracter de las culturas germdnicas, que al ser més temerosas del bosque, no potencian su roturacidn. Nuevas técnicas, como las sie- tras y molinos hidraulicos o el enjaezamiento de los caballos de tiro, mejoran el rendi- miento agricola y forestal. Los clareos medievales se aprecian en la zonas forestales de la region del rio Weser, estudiadas por Darby (1956: 199), entre los afios 500 y 1290, para después remitir la presién y posibilitar su recuperacién hasta 1430, después de la cual, el proceso deforestador ha hecho retroceder el drea forestal de nuevo. Por ejem- plo, a finales de la Edad Media, siglos x1 a XIV, se desarrolla en la peninsula ibérica la Mesta, que incrementa la cabafia de ovejas merinas y sus demandas de pastos. Como ya se ha mencionado, la deforestacién y la extensificacién agricola de la Edad Media europea experimentan un estancamiento, coincidiendo con la crisis de- mogrdfica en torno al decenio 1340-1350 (véase fig. 3.2). Sus causas son la inciden- cia de epidemias, sobre todo la peste negra, que es la pandemia paradigmatica que re- dujo en un tercio la poblacién de Europa occidental, ademas de la intensificacién de los saqueos vikingos y musulmanes, la guerra de los Cien Afios y el empeoramiento climatico denominado Pequefia Edad del Hielo. Dicho perfodo se caracteriza por la disminuci6n de las temperaturas medias en Europa a partir del siglo x1v —que vuel- ven a aumentar a partir de finales del siglo x1x—, lo que daria lugar al empobreci- miento de las cosechas y a hambrunas. El hecho de que los clareos se basasen en la roza del bosque y el aprovechamiento agricola de los suelos recién deforestados, plantea la posible relacién del declive demografico, por su sensibilidad a las epide- mias, con la crisis de abastecimiento derivada del rendimiento menguante de los cul- tivos, motivado a su vez por una crisis ecoldgica y de agotamiento del suelo. FueNTE: Bennet, 1954: 9. Fig. 3.2, Evolucién historica de la poblacién europea (incluyendo la Rusia europea) en la que se remarea el decrecimiento del siglo xiv. COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 115 El ritmo demogréfico creciente se recupera a partir del siglo XVI y entre el XVI y el xix la poblacin europea se triplica, pasando de 71 millones en el afio 1600 a 200 millones en 1800. 2.3. LA REVOLUCION AGRARIA MODERNA Y EL COLONIALISMO La Edad Moderna perpetiia el mismo modelo de crecimiento, basado en el mer- cantilismo y en la economfa del Antiguo Régimen. Las economfas de subsistencia exponen a la poblacién a crisis de abastecimiento, que repercuten en déficit alimen- tarios y en una mayor incidencia de las epidemias; como, por ejemplo, las expuestas por Higerstrand y Lohm (1990: 607) sobre la evolucién demografica de Suecia, que padece crisis de mortalidad en los afios 1771-1773 y en 1810. Las poblaciones resul- tantes de este régimen demografico son estables o de crecimiento muy lento. Pero, en palabras de Clarence J. Glacken (1996: 457), el designio divino continéa guiando el deseo expansionista de las culturas europeas occidentales. La deforestacién aumen- ta, siendo orientada a la industria metaltirgica y naval, que avala la expansion colo- nial. La lefia es el tinico combustible, que se utiliza masivamente para: « La industria: fundicién de hierro, fabricacién de jab6n, vidrio, y el tratamien- to del estafio, del plomo, del cobre y de la sal. + La fabricacion de carbon vegetal, para su uso como combustible. + La minerfa, en la que el fuego se utiliza para dilatar y resquebrajar la roca. * Y laconstruccién naval, por ejemplo, para desarrollar Ja flota imperial espa- fiola en el siglo xvi. Los grandes imperios coloniales demandan lefia por encima de su capacidad de extraccién endégena. El resultado es la deforestacién interna y la importacién. Gran Bretajia, Francia, Alemania y Austria reducen sus masas forestales hasta que éstas s6lo ocupan entre el 5 y el 10 % de su territorio. El Renacimiento, que da inicio a la Edad Moderna, da alas al empirismo y ala confianza en la tecnologia para transformar el medio. Por ejemplo, del siglo xv a la primera mitad del siglo xvii se desarrollan gran parte de los pdlders holandeses. Desde el siglo xvi y hasta principios del xx se calcula que.se desecaron un total de 5.500 km’, cifra equivalente a la superficie que se hubiese inundado debido al aumento del nivel del mar y a la subsidencia natural de Ja regién (Smith, 1967: 506-518). También se inician los proyectos de drenaje, o «rescate de tierras», y cons- truccién de canales, como el de Languedoc, finalizado bajo el ministerio de Colbert en 1681, uniendo el Atlantico y el Mediterraneo. El crecimiento de la Europa occidental a finales de la Edad Moderna, siglos XVI y xvi, moviliza la produccién agricola de la Europa del Este (Alemania, Polonia, Hungria, Escandinavia y Rusia), que se comercializan a través de los mercados de Londres y Amsterdam. Los rios, principalmente el Vistula, y el mar Baltico constitu- yen las principales arterias de su transporte. En la Rusia europea este perfodo se prolonga hasta mediados del siglo xIx, dado que el feudalismo inhibe el desarrollo capitalista € industrial: segtin Alayev, Badenkoy y Karavaeva (1990), del Instituto de Geografia de la Academia de Cien- 116 GEOGRAFIA DE EUROPA de la URSS. durante esta etapa el desarrollo feudal se caracteriza por la exten- si6n agricola. La expansidn europea de la Edad Moderna provee a Europa de recursos del ex- terior y de una considerable mejora de la produccién interior. Este hecho se ejempli- fica en la adopcién del cultivo de la patata. que da una cosecha por hectdrea cuatro veces mayor que el trigo, y del mafz, que reemplaza. también con mejores rendi- mientos, a otros piensos. Cabe también hacer mencién al abandono de la practica del barbecho, reemplazado por la rotacién con el cultivo de leguminosas. que fijan nitr6- geno mediante las bacterias que se hallan en los nédulos de sus raices. Al incremento de la poblacidn europea que resulta de estas mejoras agricolas le sucede la revolucién industrial. 3. Las revoluciones industrial y agraria 3.1. ANTROPOCENTRISMO E IDEA DE PROGRESO El fundamento filosdfico de este proceso cultural parte de la recuperaci6n del pensamiento clasico en el Renacimiento, que Clarence J. Glacken describe como un perfodo de alegre optimismo, confiado y con fe en las ilimitadas capacidades del hombre y de su razon (1996: 601), y en el ensalzamiento del individuo en la [lustra- cion. De esta individualizacién parten los principios de la revolucién burguesa en Francia. El designio, como explicacién holistica, es sustituido por el evolucionismo y la ecologfa, se abandona el vinculo religioso del hombre con su entomno y se desarro- Ila la confianza en su capacidad «mejoradora», liberdndole de las limitaciones me- dioambientales y ensalzando el antropocentrismo. Cabe sefialar la ausencia de la idea de la humanidad como dominadora de la naturaleza en las civilizaciones india o china, hecho que remarca y explica el papel expansionista —colonialista, mercanti- lista y, finalmente, capitalista— de la cultura europea en el mundo. 3.2. EL DESPEGUE DEMOGRAFICO La transicién demografica, que se inicia en Europa en este perfodo, supone la disminuci6n de la mortalidad, la disminucién del mimero de descendientes y el alar- gamiento de la esperanza de vida. Sus rasgos principales son las mejoras en la higie- ne y la disminucién de las epidemias. El fortalecimiento de los estados reduce las confrontaciones bélicas, sobre todo a partir de la paz de Westfalia, en 1648, con la que se pone fin a la guerra de los Treinta Afios, se coordina la Europa Moderna y sur- ge la figura del estado moderno. El excedente demogrdfico es tal que un gran contin- gente poblacional se ve obligado a emigrar: 60 millones entre 1850 y 1950. Por otro lado, como hace notar Brian Berry (1990:109), la revolucion industrial da paso al fe- némeno metropolitano. Con cada nuevo impulso tecnoldgico, que repercute intensa- mente en los medios de transporte, se genera un mayor crecimiento y concentracién urbana: COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL | 17 — desde la era previa a 1830. que se denomina «vag6n a vela»; — posteriormente, la era del «caballo de hierro», con la que el porcentaje de poblacion urbana asciende hasta el 30 % en torno a 1870; — la del rafl. con la que se experimenta la concentracién hasta casi el 60 % de la poblacion en las urbes a principios del presente siglo, que en Gran Breta- fia aleanza el 78 %: — ylaeradel automévil y el avidn, en la que nos situamos en toro al 75 % de la poblacién de los paises industrializados concentrada en las reas metro- politanas: un 97 % en Bélgica, 92 % en Gran Bretafia y 89 % en los Paises Bajos La industrializacién fordista fortalece la pauta territorial de la aglomeracién ur- bana a partir de las mejoras de su rendimiento, que se alcanza con las economias de escala y de aglomeracién, mediante las cuales la concentraci6n de diversas factorias produce sinergias de crecimiento, como es el abaratamiento de los costes de trans- porte. 3.3. LA INTENSIFICACION AGRICOLA Eneste periodo, durante los siglos XVII y XVII, se inicia en Europa el proceso de privatizacion y «cerramiento» de las propiedades comunales, en las que pastoreaba el ganado, y se dedican las tierras a la explotacién privada de productos de mercado, bien sean agricolas 0 ganaderos, como los productos del ovino en Gran Bretafia. En este pais se conoce esta transformacién del uso y la propiedad del suelo como las en- closures, que asimismo erradicaron las estructuras sociales tribales y la autarquia agraria; es decir, incorporaron la produccién agricola y ganadera al mercado del ca- pital. Con las enclosures se reproduce la concepcién absoluta e incondicional de la propiedad privada, propia del derecho romano, con la cual los agricultores tienden a maximizar sus rendimientos y productividad. Si a este fendmeno le afiadimos la ex- pansi6n continuada hacia nuevas fronteras, el resultado es que se dan pocos incenti- vos para mantener sistemas sostenibles de explotacién de los recursos. Las tierras marginales se roturan o se explotan como pastos, desecando marismas, roturando 0 incendiando periédicamente landas y provocando la proliferacidn de helechos con la practica del sobrepastoreo. Por ejemplo, segtin el estudio de Torsten Hiigerstrand y Ulrik Lohm (1990: 612), la isla de Gotland, en el Baltico, sélo conserva en la actuali- dad el 10 % de los humedales que habfa a principios del siglo xv, ya que fueron dre- nados para ser convertidos en tierras de cultivo. A partir de ahora, la agricultura se especializa cada vez ms, y se le aportan can- tidades ingentes de energia, procedente de la tecnosfera, mediante la mecanizacién y el uso creciente de fertilizantes y pesticidas. El uso del abono se incorpora como téc- nica intensificadora del rendimiento agricola. rompiendo la dependencia autégena del nitrégeno y gracias a la estabulacién del ganado. La intensificacién agricola au- menta el rendimiento de los suelos a costa de su capital mineraldégico y por encima de su capacidad de regeneracién. En Europa oriental, la industrializacion Ilega con retraso, y en este periodo se lleva a cabo la conversién de sus masas forestales templadas y parte de las estepas en 118 GEOGRAFIA DE EUROPA tierras de cultivo y pastos, pasando, en las doce provincias europeas de Rusia, del 60 al 37 % de superficie boscosa entre 1696 y 1914 (Alyev, Badenkv y Karavaeva, 1990: 551). De un modo parecido, Valaquia se deforesta a partir de finales del si- glo XvIu, a partir del cual se roturan dos millones y medio de hectdreas de bosques entre 1781 y 1918. En términos generales, se produce un retroceso de las frondosas a favor de las coniferas, con la introduccién de especies norteamericanas de creci- miento rapido, como el abeto de Douglas y la picea sitka. Retroceden los mamfferos y las aves depredadoras, como el lobo, el oso pardo, la saiga, el bisonte europeo, el tarpén, el astor, el pigargo o la avutarda, al mismo tiempo que se introducen especies domésticas o pardsitas del hombre, como el reno asiatico, el muntjac o la rata negra. 3.4. La MAQUINA DE VAPOR, LA METALURGIA Y LOS TELARES A partir de finales del siglo xvm se inicia, en las Midlands y el Lancarshire, una nueva metalurgia del hierro, la fundicién, con carb6n de coque, descubierto en 1709, de mayor poder calorifico y mAs facil de transportar que la lefia. Con este paso se ini- cia el proceso de oxidacién de la necrosfera, es decir, el uso de energfas fésiles, que supone afiadir fuentes de energia diferentes a la solar contempordnea al proceso de produccién, que no son renovables a escala humana. La mejora que este avance tec- noldgico genera en los medios de transporte posibilita que se importen materias pri- mas y energéticas hacia Europa, con lo cual, a efectos territoriales y ambientales, la huella ecolégica de Europa excede sus propias fronteras; es decir, el consumo euro- peo crece por encima de su capacidad de produccién end6gena, y la produccién del exterior se incorpora para aprovecharla en Europa. En este periodo se establece el pa- tr6n de estructuracién territorial moderno, centrado en los centros hulleros, metalir- gicos y demogrdficos previos de Europa. La navegaci6n a vapor potencia la adaptacion fluvial mediante la construccién de canales. El primer gran paso en este sentido es la finalizacién del canal du Midi, entre el rio Garona y el golfo de Leén, en 1681. La otra gran red de transportes, con- comitante con la industrializacién, es la ferroviaria. Las primeras lfneas de ferrocarril y locomotoras a vapor aparecen en Europa a principios del siglo xix. Con esta prime- ra revolucién de los transportes, la distancia media de procedencia de los productos agricolas importados a Europa se multiplica por tres: de 2.929 km en 1831-1835 a 9.463 km en 1909-1913 (Chisholm, 1990:1989). Por lo tanto, aumentan las posibili- dades de separar la produccién y el consumo. Los imperios coloniales, como el victo- tiano de mediados del siglo x1x a principios del xx, potencian el trasvase de materias primas hacia Europa. En contrapartida, Gran Bretafia y las otras metrépolis indus- trializadas potencian la compra, por parte de los pafses no industrializados, de sus productos textiles, armamento y maquinaria ferroviaria. Las colonias proveen a Eu- ropa de materias primas hasta la segunda guerra mundial, a partir de la cual el comer- cio ultramarino mayoritario consistiré ya en manufacturas. Este mismo proceso de industrializacién no se inicia en Rusia hasta finales del siglo xIx, a partir del cual la poblacién urbana crece, triplicéndose desde 1861 (6 %) a1913(18 %) (Aleyev, Badenkov y Karavaeva. 1990: 547); la deforestacién se acen- tia, orientada a nutrir el desarrollo industrial metaltirgico, naval, de produccién de sal, potasa y carbon, y para la extensiOn de las tierras de cultivo. COMPONENTES Y FACTORES CONFIGURADORES DE LA ORGANIZACION ESPACIAL 1 19 3.5. INCREMENTO EN EL CONSUMO DE LA NECROSFERA Y CONTAMINACION Las revoluciones agricola, de los transportes € industrial provocan el aumento de las emisiones de dxidos de carbono y metano en Europa. Como consecuencia de los cambios de sus concentraciones en la atmésfera, durante los Uiltimos trescientos afios su temperatura media ha aumentado, fenémeno que se conoce como «efecto in- vernadero». El modelo de desarrollo espacialmente extensivo y consumidor de paisajes na- turales se exporta al resto del mundo, donde los cambios de la ocupacién del suelo aumentan con la deforestaci6n, la extensién de plantaciones y de granjas de ganado, favorecido por las facilidades de inversion masiva en las colonias, que proporcionan los servicios bancarios y financieros fiables. 4, La mundializacién Tras el perfodo recesivo de la Gran Depresion de los afios treinta y la segunda guerra mundial, una nueva revolucién tecnolégica y de la informacién extiende las redes del libre mercado, basado en la interdependencia y en la complementaridad, mediante una mayor revolucién de los transportes, que permite desligar, todavia més, la extraccién de materias primas, la produccién y el consumo. Las corporacio- nes multinacionales ostentan el control de la integracién transnacional de la produc- cién y el consumo. La demografia europea experimenta el baby boom, para mas tarde estabilizarse tendiendo al crecimiento cero. EJ proceso globalizador aumenta el uso de energfas ex6genas con la incorporacién masiva del petroleo, la electricidad y la fi- sién nuclear. La conciencia de globalidad se generaliza a través de los ubicuos medios de in- formacion, sobre todo a partir de la popularizacion de la imagen del «planeta azul» que seria por primera vez visible desde el espacio en los afios sesenta. La evolucién de la actividad de la sociedad europea, como centro del sistema mundializado, tiende al desarrollo postindustrial de la prestacién de servicios, frente al modelo industrial de elaboracién de manufacturas. En toda Europa, la motorizacién potencia la construccién de nuevas carreteras y con ellas la urbanizacién extensiva, con el alejamiento del lugar de residencia, de tra- bajo, de ocio, de consumo, etc. El consumo de territorio crece a un ritmo superior al de la propia poblacién, como sucede en Suiza, en la que Pfister y Messerli (1990: 146) calculan que hay una pérdida de 1 m? de suelos fértiles cada segundo. En Ja lla- nura rusa, un 2 % del territorio pasa a estar ocupado por asentamientos, carreteras, in- dustrias y canteras. El motor de combusti6n interna se convierte en un producto de masas, es laera del automévil y de la aviacién, en Ja que el coche es el simbolo de la libertad indivi- dual, El sistema de transportes internacional se basa en esta motorizacion, que de- pende exclusivamente de fuentes de energfa fésil no renovables. La longitud de las autopistas ha aumentado en un 300 % entre 1970 y 1994, y la Red TransEuropea pro- pone desarrollar otros 140 proyectos que supondran 15.000 km de nuevas autopistas (EBA, 1998: 169). La ubicuidad del mercado permite desplazar los centros de pro- duccién y consumo en funcién de las mas diversas variables. La distancia recorrida 120 GEOGRAFIA DE EUROPA [2%] Comunidades linguisticas monolingues E53] Comunidades linglisticas bilinges (0) Comunidad linguistica Fuente: Elaboracién a partir de CIEMEN Fic. 3.3. El mapa lingiiistico de Europa. ianguaee llores que se ——— SAE Numero de hablantes monninguistas Numero de habiars sfican 5 buinguistas semogratia discutidss 1 las lenguas ex: -guidas en p millones recupe = “Base roca ol 2 Galruco g| 3 Kazakn 8 4 Tata = 3 Tuco is 8 Txwaco 7 Vasco a 8 Atanes a 3 8 Leen 2 Batieas | 19 tuano 8 r 3 ‘2 Ste Coticas 3 Gaateo ands L 14 Gates [18 Bletoruso 16 Bulgar 17 Capa | 18 Croat 19 Estovaco 20 Esloveno Eslavas 21 Macedonia | @ Poco 23 Puzo 24 Sertio | 25° Chooo | L 28 Ucrariano [2 Atvalomin 28 inglés | 29 Danes 30 Forods Germanicas a1 Fieon 2 sande 33, Neettandés 44 Norvago L & succo 36 Griego fs cata 58 Espatol 29 Corso 40 Frances recep 41 Gallego-portugues vomit 2 haane $8 Occitan n-ne Rootes 45 Rumano I Lo Sarda ~~ a o Estée ; 18 Fins 2 49° Hungaro $ 59 Komi z 51 Mordvano 5 52 Trerems iL 53 Votiaco 9 gc st Mates 3 Fi. 3.3. (Continuacién.) 122 GEOGRAFIA DE EUROPA diariamente creci6 en un 40 % entre 1975 y 1994 en el Reino Unido, hasta situarse en una media de 13,5 km diarios (EEA, 1998: 263). Yano hay restricciones de accesibi- lidad —o preferencias dependientes de puertos de ruptura de carga en el transporte, localizacién de la mano de obra, de localizacién del recurso a explotar o en funcién de sinergias de aglomeracién— que limiten la extensién del fenémeno urbano. La disponibilidad de tiempo de ocio alcanza a mantener dos viviendas —bien sea en condiciones de bienestar o de escasez—, con lo cual se generalizan las segundas resi- dencias y el transporte semanal, que incluso puede convertirse en pendular diario: desde el 4rea metropolitana al anillo de urbes residenciales, en el campo 0 en un espa- cio natural, al puente aéreo de Diisseldorf a Mallorca. En Europa, la deforestacién ha revertido, mientras que entre 1860 y 1919 la masa forestal decrecié en 2.060.000 km? de bosque, entre 1920 y 1978 su disminu- cién fue sdlo de 110.000 km? (Williams, 1990: 183). Pero mientras la presién defo- restadora e intensificadora se ha trasladado a las regiones subtropicales y tropicales, en Europa los efectos de la alteracién antrépica del medio han alcanzado una mayor profundidad, haciéndose més perdurables en el ciclo del agua, el aire, la materia y la energia. La contaminacién se agrava debido a la excesiva confianza inicial en la ca- pacidad de absorcién de los residuos de la naturaleza, que se comprueba que es erré- nea la demostracién de la bioacumulaci6n de pesticidas y la alteracién persistente de ciertos ecosistemas. La contaminaci6n atmosférica excede el ambito de los paises industrializados, como es el caso de Europa occidental, y se convierte en un problema mundial, como sucede con el aumento de los gases invernaderos 0 con la disminucién del ozono es- tratosférico. La contaminacién acudatica se vuelve perdurable y amenaza la salud hu- mana, como sucede con el aumento de la concentracin de nitratos en rios y acuffe- ros. Los residuos se vuelven cuantiosos e indestructibles —como el plastico— y té- xicos —como el mercurio, el PCB, las dioxinas 0 los residuos radiactivos—. La erosién afecta mds a Europa, debido a la intensificacién agricola, Ja mineria y la urbanizacion, aumentando, por ejemplo, los sélidos en suspensién en el caudal de los rios, como el caso del rfo Rin, en el que se aprecia un considerable aumento a Jo largo del siglo xx de los contenidos de iones de calcio, sodio, potasio, cloro y azu- fre, y que es del 76 % de contenido en sélidos en e] Danubio, del 77 % en el Volga y del 91 % enel Dnieper (Douglas, 1990: 227). La intensificacién agricola de las llanu- ras esteparias rusas y ucranianas consiste en extensos planes de roturaci6n e irriga- cién de los suelos negros o chernozems, por ejemplo, para el cultivo de arroz. Pero al cabo de unos afios de excelentes cosechas aparecen graves procesos de salinizacién del suelo y de los acuiferos, pérdidas de humus y erosi6n eélica, fenémeno conocido como «tormentas negras». Por otro lado, el entorno cotidiano de los habitantes de las sociedades europeas postindustriales se ve alterado por la contaminacion acistica, resultado de la concentracién urbana y de la motorizacién. 4.1. La INSOSTENIBILIDAD La mundializacién supone la penetracion de los sistemas comerciales en los mercados y sociedades atin autoabastecidas, con el objeto de que se las aproveche desde los paises industrializados. La ideologia econémica imperante alienta la idea