P. 1
TESIS LA PUERTA QUE NOS GUÍA AL CAMINO A LA VIDA ETERNA CONT.

TESIS LA PUERTA QUE NOS GUÍA AL CAMINO A LA VIDA ETERNA CONT.

|Views: 93|Likes:
Publicado pordzibdzulw
la puerta unica que nos guia al camino de la Salvación: Jesucristo
la puerta unica que nos guia al camino de la Salvación: Jesucristo

More info:

Categories:Topics, Art & Design
Published by: dzibdzulw on Mar 12, 2010
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOCX, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

02/24/2015

pdf

text

original

Sections

CAPÍTULO I EL SEÑOR JESUCRISTO: PUERTA ÚNICA DE LA SALVACIÓN

1.- ORIGEN Y NACIMIENTO A) Los antepasados de Jesús (Mateo 1:1-17; Lucas 3:23-38). Mateo se dirige principalmente a los judíos cristianos y se propone demostrarles que Jesús es la simiente prometida de Abraham y el hijo de David, el rey de Israel. Por lo tanto, traza su linaje desde Abraham, el padre de la nación, a través de la línea real, hasta José, el padre legal de Cristo. A los judíos les bastaba la paternidad legal de José para ver cumplidas las profecías del Antiguo Testamento. Así es como se declara a Jesús heredero de las promesas hechas a Abraham y David. Sin embargo, es obvia la diferencia entre la genealogía que presenta Mateo y la que nos da Lucas. ¿Cómo se puede explicar ésta divergencia? La opinión generalmente aceptada es que Mateo presenta la línea de José, mientras que Lucas presenta la línea de María, los antepasados de Jesús según la sangre. George Bliss explica que las antiguas genealogías, tanto judías como romanas, no comenzaban con la madre; por eso Lucas comienza con José, como representante legal de María. Es decir, que Lucas presenta la genealogía de María conforme a las costumbres judías, empleando el nombre de su esposo. José era “hijo de Elí” (Lucas 3:23); o sea, su yerno. Es probable que José fuera el padre de María, mientras que el verdadero padre de José se llamaba Jacob (Mateo 1:15). Lucas, que presenta la misión universal de Jesucristo, lleva la genealogía de Jesús hasta Adán, la cabeza del linaje humano. Así se identifica a Cristo con toda la humanidad. Mateo lo relaciona principalmente con Israel, comenzando su ascendencia con Abraham, fundador de la nación escogida. Sin embargo, lo más extraordinario de la genealogía presentada por Mateo es que incluye nombres de mujeres: Tamar, Rahab, Rut y una alusión a Betsabé. Dos de ellas eran extranjeras, con lo cual Jesús se vincula con los 1

gentiles. Además,

no todas

eran originalmente

mujeres

de

elevada

moralidad. En efecto, Tamar tuvo un hijo de su suegro (Génesis 38), Rahab era una mujer pública de Jericó y Betsabé cometió adulterio con David. Por lo tanto, Dios incorporó en su plan de salvación aun a quienes habían cometido repugnantes.

B) El lugar, las circunstancias y la fecha (Lucas 2:1-7). Sólo Lucas nos proporciona datos históricos y menciona personajes, lo cual nos permite fechar de manera aproximada el nacimiento de Jesucristo. Lo relaciona con el decreto de Augusto César y con el empadronamiento hecho bajo Sirenio. Sin embargo, menciona éstos sucesos, no tanto para darnos la fecha del advenimiento del Señor, para explicar porqué sucedió en Belén y no en Nazaret, el pueblo de José y María. “Sólo una necesidad legal pudo hacerles emprender un viaje así en tales circunstancias; pero de éste modo se ve cómo el emperador del mundo estuvo inconscientemente relacionado con el cumplimiento de la profecía divina concerniente al salvador del mundo.” El imperio romano exigía a todos los pueblos vasallos una contribución y la presentación de servicio militar cuando fuera necesaria. Éste tributo y la necesidad hacer listas de reclutamiento exigían que se hicieran censos con frecuencia. Puesto que los judíos estaban exentos del servicio militar, el censo de Palestina sólo tenía los impuestos como razón de ser. El empadronamiento fue ordenado durante los últimos años de Herodes el grande, quién murió en el año 4 A.C. Sirenio no fue gobernador de Siria hasta el año 6 A.C. por consiguiente, parece que el censo fue hecho alrededor de aquel año, lo que significa que la fecha del nacimiento de Jesús puede haber sido el año 6 ó 5 A.C. Dionisio el exiguo, quien fuera religioso en roma durante el siglo VI, calculó el nacimiento de Jesús en el año que llamó 1 D.C. y así comenzó este error.

2

No tenemos idea exacta del día ni del mes en que tuvo lugar el primer advenimiento de Cristo. No hay pruebas históricas de que se celebra la fiesta de su navidad antes del siglo IV. Al principio se la incluyó con la celebración del bautismo del Señor y la adoración de los magos en la fiesta de Epifanía (“manifestación”) el día 6 de enero, y en esta fecha la observan aún las iglesias de Europa Oriental y Asia. La idea de celebrar la navidad el 25 de diciembre apareció en Europa occidental y luego se extendió con toda rapidez. En realidad, el hecho mismo de su encarnación y nacimiento es mucho más importante que la fecha exacta. Puesto que no sabemos el día exacto, el 25 de diciembre es una fecha tan buena como cualquier otra para recordar que el verbo eterno se hizo carne y habitó entre nosotros. Según lo acostumbrado en el empadronamiento, todas las personas que residían fuera de su distrito de origen tenían que regresar a la ciudad original de su familia para inscribirse. José, que vivía en el pequeño pueblo de Nazaret, en galilea, tuvo que viajar a Belén de Judea, ya que pertenecía a la casa y familia del gran rey David. Viajó unos ciento veinte kilómetros, lo que significa un viaje de tres días. Debe haber sido un viaje muy penoso, porque su esposa María esperaba un hijo de un momento a otro, pero él tenía que ir, y ella no podía quedarse. Fue ahí, en Belén, donde nació Jesús. Aquella antigua población donde habían tenido su hogar Rut, Noemí y David, se hallaba ahora rebosante de gente que había venido para ser empadronada. Por tanto, los dos esposos tuvieron que contentarse con encontrar refugio en un establo excavado probablemente en la ladera de una colina.
1

2.- ¿CÓMO LLEGAR A ESA PUERTA? ¿Qué quiere decir la expresión “si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz y sígame”? Negarse a sí mismo significa renunciar a sí para poner a Cristo como el objetivo central de la vida. El que quiere 3

servir al Señor tiene que dejar de vivir para sus propios deseos, intereses y ambiciones y aceptar la voluntad de él. Esto nos habla de la negación y muerte del propio yo. Tomar la cruz significa hacer todos los sacrificios necesarios por amor a Cristo como siervo suyo, incluso sufrir la muerte física si es necesario. Éste es el espíritu de sacrificio, de martirio y de fidelidad del que trabaja y sufre por la causa del Señor. Jesús menciona tres razones por las cuales vale la pena negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirle.

A) Ese es el camino que conduce a la vida eterna. El que quiere salvar su vida temporal, es decir, que no está dispuesto a sacrificar sus bienes materiales y las satisfacciones del mundo presente, perderá la vida verdadera, la espiritual y eterna. “En cambio, el que está dispuesto a poner todo lo que es y todo lo que tiene a disposición del maestro, salvará entregada a la vida y por medio a de esa servirle pérdida a todo aparente.” La precio, vivirá consagración que exige Jesús tiene que ser total. Solamente la persona Cristo dispuesta verdaderamente en este mundo y en el venidero.

B) El alma vale mucho más que las cosas temporales. ¿Qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O que recompensa dará el hombre por su alma? La muerte no acaba con todo. El hombre tiene que elegir entre lo pasajero y lo eterno, y su decisión es irrevocable. Tanto la ganancia como la pérdida son eternas. En el día de juicio, nadie podrá dar nada en rescate de su alma. ¿De qué nos sirve todos los bienes y riquezas del mundo, si nosotros perecemos?

4

C) Cristo volverá en gloria algún día y “pagará a cada uno conforme a sus obras”. Entonces se avergonzará de los que se avergüencen de Él. Algunos estudiosos creen que la predicción “Hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que haya visto el reino de Dios venido con poder” (Marcos 9:1), o “hasta que vean al Hijo del Hombre viniendo en su reino” (Mateo 16:28) se refiere a la transfiguración. Sin embargo, es mejor interpretarla como una predicción de la destrucción de Jerusalén en el año 70 D.C. según esta interpretación, la ruina de la ciudad santa fue el juicio terrible de Cristo, el cual está escrito como su “venida con poder”. El Señor empleo a los romanos para llevar a cabo este juicio; murieron seiscientos mil judíos, noventa mil fueron vendidos como esclavos y la nación dejó de existir durante unos diecinueve siglos.
2

D) La necesidad de arrepentirse. El principio que enseña Jesús en estos momentos es que no hay una relación directa entre la falta y calamidad. A menudo suceden accidentes imprevistos y desastrosos que nada tienen que ver con los pecados de los hombres. Sin embargo, debemos considera toda la calamidad como una invitación de la providencia divina al arrepentimiento. Jesús indica que tenemos necesidad impostergable de cambiar nuestra actitud y volvernos hacia Dios. El que no se arrepienta, morirá igualmente. La muerte de la que habla aquí puede ser el castigo del día final, pero es muy posible que se estuviera refiriendo a la destrucción de Jerusalén por los romanos. Cristo propuso la parábola de la higuera como una advertencia a Israel de que la oportunidad de arrepentirse estaba a punto de concluir. Dios, como el 5

viñador, había hecho todo lo que habría podido beneficiar a la planta (Israel), pero ésta no había producido fruto. Con todo, al igual que el viñador, que estuvo dispuesto a aflojar la tierra alrededor de sus raíces, abonarla y darle nueva oportunidad, Dios también estaba dispuesto a darle a Israel más tiempo para arrepentirse. Si no se arrepentía y producía fruto, sería cortado; es decir destruido por los romanos (véase Mateo 23:32-36), o posiblemente rechazado por Dios. Dejaría de ser el pueblo de Dios. Al igual que en el caso de Israel, la paciencia de Dios es grande con el hombre ingrato que no corresponde a la acción repetida de la gracia divina sobre él, pero ésa paciencia tiene sus límites. Cuando Dios le concede al hombre un privilegio tras otro, y él sigue sin dar fruto, Dios le puede retirar sus bendiciones, cortarlo y dar su lugar a otro, que producirá frutos dignos de arrepentimiento.
3

3.- ¿HACIA DÓNDE NOS LLEVA? A) Salvación del pecado Jesús es el cordero de Dios que viene a quitar el pecado del mundo, para que podamos vivir en plenitud y en abundancia. Su misión no es sólo quitar los males y sufrimientos de este mundo, sino arrancar la raíz que origina este mal: el pecado. Por nuestro pecado, todos nosotros estábamos enemistados de Dios y teníamos con El una cuenta pendiente que no éramos capaces de saldar. Pero, nos pasó como si habiendo comido en un restaurante, al momento de pagar la cuenta, no tuviéramos dinero, de manera que irremediablemente tendríamos que ir a la cárcel. Y, en ese instante, se acerca el dueño del negocio y nos dice: “el señor que estaba sentado en la otra mesa lo conoce a Ud. y ya pagó su cuenta”. De esta misma forma es que Jesús tomó la nota de cargo y la clavó en la cruz (Col 2,13-14). Así, ya ninguna condenación pesa sobre nosotros. Nuestros pecados han sido perdonados gracias a la sangre 6

de Cristo que le pidió al Padre: “Perdónales, porque no saben lo que hacen”. Por eso, ya estamos en paz con Dios y nos podemos acercar confiados a Él, por los méritos de Cristo. Cuando Dios perdona nuestras culpas y pecados, perdona para siempre (Miq. 7,19).
4

La salvación no es una experiencia de una sola vez. Es una experiencia que le encamina en el andar cristiano - el camino de salvación. El aceptar a Jesucristo como su Señor y Salvador es su primer paso en ese andar. Usted crecerá espiritualmente a medida que lea su Biblia. Busque buenas personas cristianas con las que se pueda asociar. Empiece a asistir a una iglesia que crea en la Biblia. Aprenda a testificar a otros informándoles de su nueva relación con Jesús. La meta de la vida cristiana no es llegar al cielo; esa es la recompensa. La meta es continuamente llegar a ser como Jesucristo, y crecer más en su relación con Él.
5

B) Liberación del pecado La obra de salvación no se limita a quitarnos nuestros pecados, sino a liberarnos, es decir, nos capacita para ya no pecar. El pecado es una esclavitud, una debilidad que arrastra nuestro cuerpo. Hacemos el mal que no queremos y no somos capaces de hacer el bien que debiéramos. Pero, ahora somos nuevas criaturas en Cristo, no estamos al servicio del pecado, y con la fuerza que Jesús nos transmite, no tiene poder sobre nosotros. Dios envió a su Hijo para traer vida en abundancia (Jn. 10,10) (Rom. 5,20). Jesús es presencia del amor del Padre para con los pecadores, para que allí donde abunde el pecado, sobreabunde el amor misericordioso de Dios. Jesús vivió la vida humana en toda su plenitud, enseñándonos la verdadera dimensión del ser creado a imagen y semejanza de Dios. Jesús le da verdadero sentido a la existencia e instaura la paz en el corazón de todos.

7

C) Jesús venció al pecado Dios envió a su Hijo, quien tomó nuestra condición humana y habitó entre nosotros, haciéndose semejante a nosotros en todo, menos en el pecado. Jesús no fue asesinado. El voluntariamente se entregó a la muerte por nosotros, para cargar con nuestros pecados. El tomó sobre sí nuestras culpas y al morir en la cruz, murió con El, nuestro pecado y sus consecuencias: -Con su resistencia pacífica murió toda violencia. -Con la entrega de todo lo que tenía murió el afán de riquezas y la ambición de poder. -Con su impotencia murió el deseo de dominio y poder terreno. -Con su sumisión al Padre murió la rebeldía frente a Dios. -Con el abandono en manos de su Padre murió toda seguridad terrena. -Con su perdón murieron los odios, rencores y resentimientos. -Con su confianza murió toda desesperación y angustia. -Con su entrega murió todo egoísmo. En la cruz de Jesús murió todo lo que no nos dejaba vivir como hijos de Dios y por su sangre, fuimos rescatados, lavados y purificados. La obra salvífica llega a su culmen máximo cuando Jesús resucita, dejando muerto el pecado. En la resurrección Jesús vence a la peor de todas las consecuencias del pecado: la muerte.
6

Muchas personas luchan con dudas acerca de su salvación. Si tú estás pasando por esta pelea, aquí hay algunas preguntas que puedes hacerte a ti mismo para ayudarte a tener la certeza que necesitas acerca de tu relación con Dios. 1. ¿He creído que Jesucristo es el sustituto de mis pecados y lo he recibido como mi salvador personal? 8

La Biblia dice que este es el único requisito para la salvación. "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Juan 1:12). 2. ¿Confías más en tus sentimientos que en la Palabra de Dios, para tener la seguridad de salvación? La Biblia dice: "El que tiene el Hijo tiene la vida, pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él" (Juan 3:36). "De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida" (Juan 5:24). 3. ¿Basas tu salvación en lo que tú haces para Dios en vez de lo que Dios hace para ti? La Biblia dice que no podemos hacer nada para ganar nuestra salvación. Dios, por gracia, hizo todo lo que necesita hacerse. "nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia." (Tito 3:5 a). "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9). ¡La Biblia dice que podemos saber que tenemos vida eterna con certeza si hemos creído en Jesús como nuestro Salvador! "Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas cosas os he escrito para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios" (1 Juan 5:11-13).

9

D) Evidencias de la salvación en la vida cristiana El único requisito para la salvación es creer en Jesucristo como el Hijo de Dios quien murió como sustituto por nuestros pecados. Las siguientes no son pruebas de nuestra fe, porque no podemos ser lo suficientemente buenos para merecer la salvación de Dios. Podemos animarnos de que tenemos vida eterna porque Dios lo dice, porque están sucediendo cambios en nuestras vidas, porque queremos compartir acerca de Cristo con otros, y porque deseamos vivir vidas que sean agradables a Dios. 1. Sabemos que tenemos vida eterna porque Dios dice. La Palabra de Dios dice que tenemos vida eterna si hemos recibido a Cristo como nuestro Salvador. "Estas cosas os he escrito para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios" (1 Juan 5:13). 2. Sabemos que tenemos vida eterna porque están sucediendo cambios en nuestras vidas desde que nos hicimos cristianos. "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas" (2 Corintios 5:17). Pueden ser cambios pequeños. Al principio pueden no ser notados por los demás. Pero este versículo nos dice que nos volvemos una nueva persona cuando aceptamos a Cristo y que es inevitable que haya cambios en nuestra vida. 3. Sabemos que tenemos vida eterna porque queremos compartir acerca de Cristo con otros.

10

"Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego" (Romanos 1:16). 4. Sabemos que tenemos vida eterna porque queremos vivir vidas santas. "Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente...” (Tito 2:1112).
7

E) La herencia de la vida eterna Los hijos de Dios somos HEREDEROS de Dios, y coherederos con Jesús: "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con el Mesías, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados" (Ro.8:17, Gal.3:29, Ef.3:6, Tito 3:7, Heb.1:14). Por lo tanto, al ser herederos, significa que aun los hijos de dios no hemos recibido esa herencia prometida de vida eterna. ¿Cuándo la recibiremos? Jesús dijo que esa vida eterna la recibiremos en el siglo venidero: "Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna" (Lc.18:2930).
8

11

CAPÍTULO II ¿CÓMO PERMANER EN ELLA?
1.- AMOR A) La pregunta sobre el gran mandamiento (Mateo 22:34-40; Marcos 12:28-34). Los rabinos de la época de Jesús pasaban mucho tiempo en discusiones sobre el valor relativo de los mandamientos. Trataban de dividirlos en categorías de “leves” y “graves”. El escriba de éste relato quería saber cuál era el mandamiento mayor en la ley. La respuesta de Cristo fue contundente. No porque fuera desacostumbrado a ésta pregunta mencionando el mandamiento de amar a Dios, o citando el relacionado con el amor al prójimo, sino porque el maestro los relacionó y equiparó entre sí, combinando el Shema o credo judío (Deuteronomio 6:4, 5) con Levítico 19:18. Esto nos enseña que el amor a Dios y el amor al prójimo son inseparables. No se puede amar a Dios sin amar también al prójimo, puesto que éste último amor es en realidad una consecuencia del primero. Lamentablemente, muchos creyentes fundamentalistas sólo insisten en el primer gran mandamiento, mientras que muchos de sus hermanos liberales tienden a hacer énfasis en el segundo, sustituyendo de ésta manera la fe vital en Cristo y la consagración en Dios por la obra social.

12

El amor debido a Dios es mucho más que un sentimiento. Las palabras “corazón”, “mente” abarcan todo el ser humano; indican que el creyente debe amar a Dios con toda su personalidad y con todas sus fuerzas. Trenchard nota que el término “mente” no se encuentra “en las palabras de Moisés siendo el Señor mismo quien adelanta el hermoso concepto de amar a Dios con la inteligencia”. Estos dos mandamientos sintetizan todos los deberes del hombre hacia Dios y hacia el prójimo que se encuentran en el Antiguo Testamento, esto es en “la ley y los profetas”. El escriba admitió que era cierta la respuesta de Cristo, agregando además que ese amor tenía más importancia que todos los sacrificios. Así demostraba darse cuenta de que las ceremonias y el formalismo de los fariseos no bastaban para agradar a Dios. Se necesitaba una renovación espiritual. Jesús reconoció su sinceridad y comprensión de las escrituras aunque ésta cualidades no bastaban para darle entrada al reino de los cielos; el escriba estaba cerca del reino, pero no en él.
1

B) Perfeccionados en el amor de Dios. Dios nos asegura que hay una fuerza mayor que el temor: el amor. El amor es más fuerte que el temor y es capaz de echar fuera y derrotar completamente al temor. “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme no ha sido perfeccionado en el amor” (1 Juan 4:18). Es bueno comprender a modo de ejemplo que, una mujer que normalmente le teme a un ratón puede interponerse entre su bebé y un animal salvaje, únicamente por amor. El soldado, que en condiciones normales es tímido y hasta cobarde, arriesga su vida e ingresa al campo de batalla para rescatar a un compañero herido, por amor. El amor es la fuerza que supera en poder al temor.

13

“Pero el que guarda su palabra en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en Él” (1 Juan 2:5). Cuando llegamos a Dios fuimos limpios por su sangre. Pero no fuimos perfeccionados en su amor. Muchos llegan a Cristo con temores. Varias son las razones que pudieron haber causado ese dolor. Tal vez las malas experiencias de la infancia, aún estando en el vientre de nuestra madre, como por ejemplo: amenazas de aborto, una caída, etc. Quizás cuando éramos pequeños nos empujaron a una piscina y temimos ahogarnos, o nos pusieron una almohada en la cara y tuvimos miedo de asfixiarnos. Esas situaciones produjeron grietas en nuestro corazón, en lo más íntimo de nuestro ser. Como humanos, somos seres tripartitos compuestos por espíritu, alma y cuerpo. En algunos textos la Biblia llama al alma, corazón, porque es ahí donde se encuentra las emociones. Del corazón nace la risa, el llanto, el amor y también los temores. Las emociones son para el alma lo que los sentidos físicos son para su cuerpo. Nadie en pleno uso de sus facultades disfruta del dolor. Pero si no sintiera dolor estaría en peligro de graves heridas e infección. De igual manera si no sintiera enojo, tristeza, gozo, etc., su alma correría peligro. Las emociones son las señales de Dios que indican lo que está sucediendo en el interior. Alguien ha comparado a las emociones con la luz roja del tablero de instrumentos del automóvil que indica un problema en el motor. Hay varias maneras de responder a la advertencia de la luz roja. La pueda tapar con una cinta, puede destruir la luz con un martillo, o puede responder utilizando el manual del fabricante y solucionar el problema. Pero todo cambia cuando el amor de Dios se derrama sobre nosotros: “Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramada en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos 5:5). Lo primero que Dios hace cuando llegamos a su camino es derramar de su amor sobre nuestras emociones, es decir sobre nuestra alma, porque es la parte más sensible que tenemos y nuestro espíritu es resucitado automáticamente. 14

Antes, nuestro espíritu estaba muerto en delitos y pecados. El diablo lo había adormecido de tal manera que no éramos conscientes de su existencia. Ese espíritu fue resucitado al recibir a Jesús en el corazón, convirtiéndonos en seres espirituales. Al principio de la creación Dios creó a Adán como un muñeco de barro. Pero pasó a ser alma viviente recién cuando el espíritu de Dios fue soplado en su nariz. Después, por el pecado, ése espíritu se adormeció y el hombre comenzó a conectarse con los demás a través de las emociones en vez de hacerlo por medio del espíritu. Como consecuencia de ello, el corazón se fue resquebrajando poco a poco. Ellos perdieron su percepción acertada sobre la realidad. Después de la caída no podían pensar con claridad, ellos se escondían de Dios. El apóstol Pablo decía: “Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón" (Efesios 4:18). No podemos luchar contra el temor a nivel intelectual o de la voluntad. La resistencia espiritual requiere asistencia espiritual.
2

C) El Amor Bíblico. “El amor sea sin fingimiento. Aborrece lo malo, seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros” (Romanos 12: 9 y 10). La mayoría hemos aprendido a fingir que amamos a los demás. Sabemos cómo hablar con bondad, evitando herir sentimientos y aparentando interés en los demás. Podemos aún fingir que nos llenamos de compasión cuando oímos de la necesidades de otros. O de indignación cuando nos enteramos de alguna injusticia. Pero Dios nos llama a sentir el verdadero amor que va más allá de las emociones y conducta superficiales. El amor sincero requiere concentración y

15

esfuerzo. Incluye hacer algo para que otros sean mejores. Demanda tiempo, dinero y participación personal. Ninguna persona tiene los recursos necesarios para amar a toda una comunidad; pero una iglesia, el cuerpo de Cristo es su ciudad, necesitan su amor en acción y considere los medios que usted y los demás miembros pueden usar para unirse y mostrar amor por su comunidad en el nombre de Cristo.
3

2.- FÉ A) Una vida de fe Un piloto de avión contó que cuando el avión cae en medio de una tormenta, lo que nunca debe de hacer es lo que se siente. En medio de la turbulencia, los vientos que azotan al avión de diversos lados, y agregado a eso está la falta de visibilidad. Todo esto genera en el piloto un montón de sensaciones diferentes, como por ejemplo sentir que el avión está girando pero en realidad no es así, sentir que desciende pero en realidad asciende o viceversa. Tal vez el piloto conoce la ruta y puede estar diciendo para sí que si sigue así se va a estrellar contra una montaña. Pero ellos saben bien que sus sentimientos los engañan, y comprenden que si responden a ellos seguramente terminarán estrellados. En esos momentos de crisis es cuando tienen que confiar en los instrumentos ciegamente. Qué momento difícil es negarse a sí mismo, conociendo sus limitaciones y terminar dependiendo totalmente de los instrumentos. Es parte de vivir por fe, guiado no por vista sino por lo espiritual. Muchas veces creemos que lo que decimos hacer es lo correcto, pero en ciertas oportunidades las emociones nos juegan una mala pasada.

16

Asimismo cuando nos proponemos la unción de Dios debemos soltarnos a la dirección del Espíritu Santo, que hará las veces de instrumentos para guiar nuestro vuelo. En el libro de 2° Corintios 4:13 leemos: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos”. Lo primero que hace la unción es llevarlo a una vida de fe. Cuando la unción del Espíritu Santo viene a su vida, ya no vive más por vista sino que comienza a vivir por fe. Pero no se puede vivir por fe si no se conoce la unción del Espíritu Santo. Porque es ella quien lo llevará a vivir por fe. La carne vive por vista, busca y anhela lo que ve. Cuando usted vive en la carne anhela lo que mira y se deleita en lo que ve. Pero cuando conoce la unción, comienza a deleitarse en lo que no se ve. Por eso l Biblia dice: “Bienaventurados los que no vieron y creyeron”. En cambio, cuando vive en el Espíritu la unción lo llevará a creer sin ver. Quiere decir que indiscutiblemente necesito entrar en la dimensión del Espíritu Santo. De lo contrario, no podré vivir el evangelio si no vivo en la unción del Espíritu. Vivir en la unción es vivir en el Espíritu, caminar en el Espíritu, hablara en el Espíritu, oír al Espíritu y obedecer al Espíritu. Cuando el Espíritu viene a mi vida comienzo a vivir por fe y no por vista. El pueblo de Israel vivió mucho tiempo en el desierto. Y ahí lo hizo por vista: vieron el maná, el agua que brotó de la peña, la nube durante el día y la columna de fuego por la noche. Pero llegó un momento en el que el pueblo tuvo que dejar de vivir por vista para comenzar a vivir por fe. Cuando conozca la unción llegará la hora en que dejará de vivir por vista para vivir por fe. Y si realmente quiere llegar a la manifestación gloriosa de la unción, deberá obedecer. La fe viene por el oír y el oír la palabra de Dios. Pero preste atención a ésta palabra: la fe “viene”. Quiere decir que la fe se moviliza como resultado cuando usted camina en el Espíritu, viene la fe. Pero cuando anda en la carne la fe no viene, pero si llega la incredulidad, el temor y la duda. 17

Cuando la unción llega trae caminando a la fe. La fe viene a su vida cuando usted conoce la unción. De ahí que muchos cristianos no creen, porque no conocen la unción. La fe en el espíritu se da del mismo modo que el Espíritu en la fe. La fe viene a su vida junto con el Espíritu Santo. El Espíritu Santo santifica la fe que hay en el corazón, la transforma, la resucita. Ante tenías fe en ídolos y cosas muertas. Pero cuando la unción entra en su vida, resucita esa fe como a una persona muerta que estaba dentro suyo. Más cuando la unción viene trae la vida. Y, dentro de esa vida del espíritu esta la vida de fe que reemplaza a la vida por vista. Yo puedo reconocer cuando una persona tiene o no tiene la unción. Porque si tiene la unción, vive por fe y no por vista. Pero vivir por fe no significa dormir hasta el medio día, esperando que las golondrinas traigan la comida. Vivir por fe no significa vivir de la beneficencia. Muchas personas interpretan mal las palabras “vivir por fe”. Llegan al evangelio y dicen: “Dios me llamó a vivir por fe”. ¡Esto no es así! Vivir por fe es vivir por la fe en el Hijo de Dios, pero los únicos que viven de esta manera son aquellos que él señaló como ungidos del Espíritu Santo. Antiguamente, las ovejas eran frotadas con aceite para evitar que los insectos se le pegaran. De esta manera los pastores impedían que su rebaño contrajese una epidemia. Nosotros también necesitamos ser frotados con la unción del Espíritu Santo para que los demonios no se acerquen y si se acercan, correrán espantados al percibir la fragancia del aceite de la unción del Espíritu Santo. Cuando caminamos con gente ungida somos frotados con aceite al caminar con ellos, froto sobre mi vida espiritual la unción que hay en su vida. Eliseo estuvo varios días frotándose la unción de Elías. Camino con la unción, se frotó con la unción, estuvo al lado de la unción y bebió de ella. Cuando Elías fue arrebatado el doble de la unción que él tenía reposo sobre Eliseo. Usted debe saber elegir a la gente con quien anda, deben ser cristianos de fe. Gente que no vive por vista sino por fe. Si quiere la unción debe comenzar a vivir por fe. 18

B) Plenitud de unción en la plenitud de fe Sin fe es imposible agradar a Dios. Y sin fe es imposible tener la manifestación de la gloria de Dios. Si su fe no es resucitada no obtendrá vida. Porque la unción no hará nada de lo que usted no crea que puede hacer. Para que la unción fluya en mí, tengo que vivir por fe y no por vista. Cuando una persona vive por fe, se toma de las promesas de Dios y camina como viendo al invisible. En el libro a los Hebreos 11:1 Pablo dice: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, l convicción de lo que no se ve”. Las personas que tienen la certeza que Dios los llamó, la convicción de saber que están parados en un camino de victoria y la seguridad de que allí se camina por fe y no por vista, tienen fe. Si usted dice que tiene fe, ¿Por qué no proyecta nuevos desafíos para su vida? ¿Por qué cuando ora por los enfermos duda en su fe? ¿Por qué se asustó cuando el curandero se mudó al departamento de arriba de su vivienda? ¿Por qué confía en los cupones de descuento y no en el Salmo 23? Si camino por fe debo creer que: “Jehová es mi pastor; nada me faltará en lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor a su nombre. Aunque ande en valles de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tu estarás conmigo; tu vara y tu callado me infundirán aliento. Aderezas meza delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días”. Si quiere llegar a la plenitud de la unción, primero tiene que aprender a vivir por fe. Debe caminar junto a personas de fe. Algunos me preguntan qué hago para tener fe. No camino de tras de los incrédulos o con gente que dice andar por fe y no deja ningún rastro de ella.

19

Los teólogos toman la Biblia y hablan de fe. Pero no viven en ella, porque no hacen nada por fe. No se mueven en la dimensión de fe. Pueden hablara de la palabra “fe” desglosando su etimología del griego, del hebreo y del arameo, pero no la viven. La fe cobra vida cuando la vivimos. Cuando la experimentamos, la sentimos, y cuando la impartimos. Me reúno con personas que tienen fe porque la viven, me junto, me froto y me absorbo su fe pero no escucho a aquellos que no viven la fe, porque sus conversaciones terminan siendo aburridas. El que habla de fe sin tenerla no bendice a nadie. Puedo preparar un estudio muy completo sobre la fe, sin embargo para hablar de ella debo basarme en la fe que Dios me hizo vivir. Formamos nuestra primera iglesia en los Estados Unidos por fe. No teníamos ningún miembro ni un solo dólar en el bolsillo, sólo nuestra fe y la de los líderes que nos acompañaban en ése entonces. Pero cuando Dios dice: “Ve y tómalo”, no hay diablo que se lo pueda sacar, ni infierno ni hombre que se lo quite, porque todo lo que usted posee por fe nadie se lo puede arrebatar; hemos escuchado muchas prédicas de fe por boca de personas que no tienen una vida de fe. Pero la unción maraca la diferencia entre un hombre que tiene fe del que no la tiene. Si tiene fe, tiene unción; si no tiene fe no tiene unción. Porque la unción y la fe caminan juntas, y una conlleva a la otra. Un pastor puede predicar muy bien, con excelente vocabulario, pero si no vive la fe del Hijo de Dios no tiene unción. Si cuando él ora los demonios no salen, las enfermedades no son sanas y la prosperidad no viene, entonces mejor que no hable de fe. Aprenda a diferenciar entre el conocimiento y la unción. Se puede conocer la Biblia, pero no vivirla. Conocer la Biblia no trae unción, creer en la Palabra de Dios trae unción. El mundo está lleno de Iglesias y de predicadores que conocen la Biblia, pero no creen en ella porque no la viven. No creen en el poder de Dios ni en el poder del Espíritu Santo, porque no ponen en práctica la vida de fe que enseña la Palabra de Dios. Y no hay vida, ni fe, ni unción. El conocimiento no trae la unción, la fe sí. La unción lo llevará ante un despertar de fe en su vida.

20

Dios persigue a quienes persiguen la fe. Frente a cada desafío económico algunos se preguntan: “¿Cómo lo vamos a pagar?” Otros, más “espirituales” dijeron: “Vamos a ayunar para recibir fe”. Pero la fe no se recibe ayunando, sino escuchando y creyendo la palabra de Dios. La fe mata la carne para poder recibir la unción porque si la carne no muere, no se puede recibir la unción. Al creer en Dios la carne se hace a un lado, y se deja de vivir por vista para comenzar a vivir por fe. Así, automáticamente abandonamos la vida en la carne para vivir en el espíritu. “No hay…, no puedo…”, todo eso dice la carne. Mas cuando vivo por fe en el espíritu dice: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” o “Mi Dios pues suplirá todo lo que os falte conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. Esa sí es la vida de fe, la que mata a la carne. No podrá matar la carne, en tanto no viva en la fe del Hijo de Dios. Si antes oraba mirando la carne, ahora que conoce la vida de fe, ore en el espíritu. Ya no basta pedir como algo que va a venir; sino que debe pedir como algo que ya tiene. Entonces le agradece a Dios por el auto que ya tiene, por la casa, por el pago de la renta. Seguramente el diablo vendrá a perturbarlo diciendo: “¿Estás loco? ¡El dinero no te va a alcanzar!”. Pero usted seguirá agradeciéndole a Dios porque logrará lo que se propuso confesando victoria: “Lo creo, lo recibo, lo tengo”. Su oración será diferente porque orará con fe. Cuando la carne prevalece, la oración es en la carne porque actúa por vista. Pero cuando ora en el espíritu, sus palabras son: “Dios lo dice y yo lo creo”. Cuántas cosas le creí a Dios, y mucho se me rieron en la cara. Cuantas cosas Dios me mandó a hacer y algunos me tildaron de loco. Pero cuando vivimos por fe y no por vista, pasaremos a ser locos para el mundo pero sabios para Dios. Su carne morirá porque de continuo se presentará en el altar de la oración de fe y cuando hable creerá, recibirá y poseerá, mientras la fe sigue matando a la carne. Cuando vive por fe la carne muere, porque ora como viendo al Invisible y cree, aunque no lo tiene. Porque comienza a traer lo que necesita

21

de lo espiritual a lo natural. Y practica la fe en la oración pidiendo y recibiendo.

C) Vencedores de la fe La fe nos convierte en vencedores. Pero, si su fe no es viva y eficaz, no podrá hacerlo. La victoria vendrá a su vida cuando comience a vivir tomado de la fe. Aférrese a ella y camine en fe por la Palabra de Dios. Dios lo dijo y yo lo creo. Aunque se levante el diablo y el mismo infierno, por más trabajos y hechizos que hagan los brujos, no lograrán su objetivo, se confundirán y terminarán en un manicomio. Cuando me tomo de la fe me aferro a su palabra, me paro firme en ella: “Yo estoy contigo todos los días hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20); “yo estoy contigo pelearán contra ti pero no te vencerán” (Jeremías 1:19). La fe lo hará vencedor. La unción por medio de la fe, lo llevará a hacer más que vencedor por medio de aquel que lo amó. Porque viviendo en la fe y creyendo la Palabra de Dios todo está bajo sus pies. Muchos no entienden porque tiene tantas luchas y dificultades. Es que el Espíritu Santo quiere enseñarles a vivir por fe para vencer las pruebas. Quiere que se convierta en un vencedor de las tribulaciones y tentaciones. El Espíritu Santo desea que usted sea un vencedor. Para eso, tiene que ponerlo a prueba. Por eso permite la tribulación. Poner un mar rojo delante suyo para que se abra, un muro para que se caiga, para que usted sea un vencedor. Ahí es cuando Dios le enseña que es más que vencedor. Dios le dio la espada, que es su Palabra. Esa espada es el mismo que venció al diablo en el monte de la tentación, mucho antes que Cristo llegara a la cruz. Cristo resistió al diablo por la Palabra. Esa Palabra la espada del Espíritu, Dios la puso en las manos y los labios de Cristo para resistir al diablo con su poder. Por eso somos más que vencedores.

22

D) Una nueva visión A través de la fe, la unción nos enseña a caminar a vivir, a matar la carne y ser más que vencedores. Pero demás nos da una visión por fe. Usted no tendrá visión si no tiene fe. Muchos creen que solamente con palabras alcanzan la fe. La fe trae visión, y la visión en Dios es sí y amén, es victoria, tardará pero se cumplirá. Yo sé en qué tren me subí, hacia dónde voy y quién es el maquinista. Estoy en el tren de la fe el cual tiene una visión y el maquinista es el Espíritu Santo. Sé cuál es el destino de este tren, porque he conocido la fe y ella me ha dado una visión. Tengo la unción y ella me condujo a la fe, por eso sé que voy a llegar a destino. Cuando la unción viene de Dios conduce hacia la fe, ésta lo guiará hacia la visión para su vida. El problema de muchos es la falta de visión por falta de fe. Por lo tanto no llegan al conocimiento de la unción. Pero, cuando usted conoce la unción, camina en la fe del hijo de Dios y hace todo lo que él le indica. Y Dios le provee para tal fin. Muchos gastan saliva al criticar nuestro ministerio, pero la diferencia está a la vista: ellos viven el evangelio de la máquina, porque aunque permanecen en el mismo lugar, sudan pero permanecen estáticos. En cambio, si usted tiene la unción, sale a la calle y puede ver más allá. Así son los que creen en Dios, corren y no se fatigan, camina y no se cansan. Quienes llegan a la meta son aquellos que viven por fe. Los que corren la buena carrera, los atletas de Dios los que tienen una visión, los que salieron del punto de partida y saben a dónde deben llegar, y no se detendrán hasta alcanzar la meta, porque la fe los moviliza. Nuestro ministerio le enseña fe a la gente en lugar de legalismo. Por eso, nuestro crecimiento es importante. No perdemos el tiempo hablando de cosas que no edifican ni imparten fe sino que predicamos bendición. Impartimos unción y la gente tiene visión. El Espíritu Santo lo llevará a comprometerse con la visión de la iglesia. Comenzará a amar la visión de su congregación, peleando y cuidando de 23

ella. Como consecuencia, apoyará y aportará en pos de la visión, porque conoce y cree en ella. Sucede que quien tiene unción, ama la visión. Pero quién no ama la visión no tiene la unción. Si la visión de su Iglesia es ganar almas, esa también es la visión de Dios. Por consiguiente, tiene que amarla. Si habla mal de ella, es señal de falta de unción. Envidia, celos, soberbia, hipocresía, son los síntomas de la carencia de unción. Pero si la unción se manifiesta, las palabras serán de apoyo y aliento con respeto a la visión. Sus líderes le dirán que se congregue, que ame a su Iglesia y a su pastor, que ame a los miembros, que contribuyan con el diezmo y las ofrendas. La unción nos lleva a edificar el cuerpo de Cristo los unos con los otros. Sin embargo las Iglesias están llenas de personas que dicen tener la unción, pero con los hechos demuestran no conocerla. Si no pueden amar la visión ni comprometerse con ella, no tienen la unción. No muestran evidencias de que su carne está muerta porque dan para todos menos para Dios. Pero cuando la carne está muerta, usted quiere dar a Dios porque tiene visión y quiere que ésta se lleve a cabo. Oremos al Señor para que las iglesias estén llenas de la unción de Dios, que sus miembros anden por fe y no por vista. De personas que hayan crucificado su carne al permitir que el Espíritu Santo obre en sus vidas. Personas con visión que apoyen la visión de su iglesia. Y que crean que con Cristo la victoria está asegurada. Porque lleno de la unción de Dios, somos más que vencedores por medio de aquél que nos amó.
4

E) Yo soy tu escudo Lo segundo que Dios le dice a Abraham es: “Yo soy tu escudo“. Dios se presenta muchas veces en la Biblia como escudo. Además, la fe representa nuestro escudo. Una vez libre del temor el Señor nos rodea con su protección brindándonos seguridad 24

Moisés le dijo a Dios: “si tu presencia no va conmigo, yo no me muevo”. Le estaba diciendo que si no iba por delante su escudo no salía. Moisés sabía el peligro que debía afrontar. La clave para que el Señor permanezca como escudo es ésta: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de nuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2). Abraham logró quitar el temor de su vida y comenzó a caminar con Dios como escudo. Para poder ingresar a ésta nueva dimensión, él tuvo que renovar su mente. Si nuestra mente no esta renovada no entenderemos el plan que Dios para nuestra vida. Dios aclara en su palabra que: “Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, así como el cielo es más alto que la tierra mis pensamientos son más altos que vuestros pensamientos”. Es imposible que Dios sea mi escudo si mi mente no está renovada. Por más que el temor haya quedado atrás, si no pienso como Dios, si no tengo la mente de Cristo, no podré seguir su propósito, porque todavía persiste mi antiguo pensamiento, el pensamiento del mundo. Continúa la duda, la incredulidad. Entonces mi mente no se renueva. No puedo alcanzar ese galardón que Dios tiene para mí si no conformo mi mente a la Palabra de Dios. Si Abraham no hubiera renovado su mente con las promesas de Dios, nunca hubiera entendido porqué Dios le pidió a su hijo.
5

3.- OBEDIENCIA A) La herencia de la obediencia “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían con temor preparó el arca en que su casa se salvase y por esa fe 25

condenó al mundo y fue heredero de la justicia que viene por la fe. Por la fe Abraham, siendo llamado obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. Por la fe también la misma Sara siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aún fuera de tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quién lo había prometido. Por lo cual también, de uno, y ese ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar” (Hebreos 11:6). Quizás no somos conscientes de que cuando perdonamos a nuestros enemigos, muchos hijos reciben la herencia de Dios por nuestra obediencia. Hemos sido llamados a engendrar bendición y a dar a luz bendición para otros. Dios le dijo a Abraham: “Te bendeciré y serás bendición y a los que te bendijeren los bendeciré y a los que te maldijeren los maldeciré”. Oremos para ser hacedores de su Palabras y no solamente oidores. Tenemos que hacer que la Palabra de Dios sea nuestro pan de cada día, para ver la victoria. Al levantarnos, el Espíritu Santo debe llevarse toda preocupación y temor, para iniciar la jornada con la mirada puesta en el galardón como enseñan las escrituras, “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe”. Los creyentes deben pedirle al Espíritu Santo que quite las preocupaciones, las dudas y los temores de su mente. Ésa es la obra que vino a hacer el Espíritu Santo. La obra del enemigo es: robar, matar y destruir. Pero Cristo vino para darnos vida y vida en abundancia el que quiere que esa abundancia de vida esté en su mente que es donde Satanás libra sus batallas. Dios quiere que la mente de Cristo sea implantada en su mente, para que pueda bendecir en cualquier circunstancia. Una mente que pueda visualizar el galardón, para caminar hacia él.
6

26

B) Ejemplo de obediencia “Y aunque era hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia” (Hebreos 5:8). La vida de Jesús no fue un guión que él siguió pasivamente. Fue una vida que escogió libremente (Juan 10:17 y 18), fue un proceso continuo de hacer suya la voluntad del padre. Jesucristo optó por obedecer a pesar de que esa obediencia lo condujo al sufrimiento y a la muerte. Por haber obedecido a la perfección, aún en medio de gran prueba él nos puede ayudar a obedecer por muy difícil que parezca.
7

4.- FIDELIDAD A medida que el Señor seguía su recorrido por Perea, las multitudes que se congregaban se entusiasmaban y aumentaban en número. Probablemente pensaban que pronto Jesús establecería un reino material. En ese momento les enseñaba sobre el precio que hay que pagar por el discipulado y el valor que tienen para el Padre las almas perdidas. Lo que cuesta seguir a Jesucristo (Lucas 14:25-35). Nuestro Señor sabía lo superficial e irreflexivo que el infierno de la multitud que lo asediaba. Se consideraban discípulos suyos pero no entendían lo que era el discipulado. Pensaban más en los beneficios materiales que él les podía brindar que en la congregación necesaria para seguirlo. Con el fin de tranquilizar su entusiasmo, Jesús les señala ahora tres requisitos imprescindibles para ser un verdadero discípulo.

A) Es necesario poner a Cristo en primer lugar en la vida.

27

¿Qué significa esto de aborrecer a sus familiares parientes y hasta su propia vida? Es un hebraísmo que no significa odiarlos literalmente, sino amar tan intensamente al Señor que el cariño familiar parezca odio en comparación. Nuestra lealtad hacia él debe ir por delante de todo afecto y toda lealtad humana.

B) Es necesario llevar la cruz constantemente y seguirle de cerca. La cruz era el símbolo del vituperio, el sufrimiento y la muerte. Significaba también la renuncia a todo aquello que fuera egoísmo o que tendiese a satisfacer la carne el discípulo debe estar dispuesto a pagar el precio que sea necesario para seguir a Cristo. El Señor quiere que lo anhelemos a él más que ninguna otra cosa, y que lo amemos más que a ninguna otra persona.

C) Es necesario calcular el precio antes de hacerse discípulo. Casi nunca la clase de consagración que perdura es consecuencia de una decisión precipitada. El Señor Jesús compara ahora el buen discípulo con el hombre que antes de comenzar un edificio se sienta primero a calcular lo que llevaría terminarlo. También lo compara con un rey que estudia detenidamente lo que necesitará para alcanzar la victoria sobre su enemigo. Por consiguiente el verdadero discípulo es aquél que determina primero cuáles son sus recursos y dónde se apoya su esperanza de victoria. Solamente cuando entendemos lo que la cruz significó para Jesucristo, y lo que nuestra cruz debe significar para nosotros, podemos consagrarnos a él de tal manera que esa consagración pueda resistir las virtudes del tiempo y dure toda la vida. También debemos darnos cuenta que volver a caer será algo que nos causará vergüenza a nosotros y constituirá una afrenta al

28

nombre del Señor. Conviene calcular el precio antes de tomar la decisión de seguir a Cristo. ¿Por qué incluye Lucas en éste discurso la figura de la sal que pierde su sabor? Carlos Erdman explica: “nada hay más sin valor que un seguidor de Cristo mundano, egoísta y obstinado; es como la sal que ha perdido el sabor; le falta la esencia misma del discipulado; no le puede servir para nada a su Señor”.
8

5.- HUMILDAD A) Jesús enseña humildad (Lucas 22:34-30) La disputa de los discípulos sobre quién de ellos sería mayor ocurrió antes de la institución de la santa cena. Se supone que la contienda sobre rangos y puestos en la mesa tuvo lugar cuando llegaron a ella. Lo más trágico de éste episodio es que a la misma sombra de la cruz, los discípulos discutieran acerca de sus privilegios. Ésta fue la ocasión en que Jesús les dio una lección objetiva al lavarles los pies. De ésta manera les hizo ver que las normas del reino no eran iguales a las de éste mundo. “El más importante entre ustedes tiene que hacerse como el más joven, y el que manda tiene que hacerse como el que sirve” (Lucas 22:26, V.P.). Quería decir que “cualquier discípulo que en verdad sea espiritualmente grande, manifestará siempre su grandeza, no por dominar a los demás… sino por someterse a ellos como un joven al que no se diera importancia”. Para animar a los doce discípulos a continuar por el difícil camino apostólico después de su ascensión, el Señor les prometió exaltación y gloria. Habían permanecido fieles en las pruebas, tentaciones y peligros, por lo que participarían en el banquete Mesiánico y juzgarían a las doce tribus cuando Cristo fundara su reino en la tierra.
9

29

CAPÍTULO III EL PROPÓSITO DE SU CREACIÓN
1.- LA SALVACIÓN “A éste, Dios ha exaltado con su diestra por príncipe y salvador para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados” (Hechos 5:31). “Porque convenía aquél por cuya causa son todas las cosas, y por quién todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria,

30

perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos” (Hebreos 2:10). La gracia de Dios hacia nosotros condujo a Cristo a la muerte. Jesucristo no vino al mundo para ganar popularidad ni poder político, sino para sufrir y morir de modo que pudiéramos tener vida eterna. Para nosotros es difícil identificarnos con la actitud de un Cristo siervo. ¿En qué estamos más interesados; en el poder o en la obediencia, en dominar o en servir, en dar o en recibir? ¿Cómo podía Jesucristo ser perfeccionado por las aflicciones? De Jesús lo convirtieron en un líder perfecto, un pionero de nuestra salvación, Jesucristo no tenía porqué sufrir por su propia salvación, porque era Dios en forma de hombre su perfecta obediencia (que lo guió por el camino del sufrimiento) demostró que era el perfecto sacrificio para nosotros. A través de las aflicciones, Jesús terminó la obra necesaria para nuestra propia salvación. Nuestro sufrimiento puede hacer de nosotros siervos de Dios más sensibles. Las personas que han sufrido el dolor están en condición de actuar con piedad por los demás. Que sufren, si usted ha sufrido, pregúntele a Dios de que manera su experiencia puede ayudar a otros.
1

2.- EL PERDÓN DE PECADOS A) Definición de expiación La expiación es aquella forma de satisfacción por la culpa del pecado en la que el culpable queda absuelto al cargar con su pena. La palabra viene del hebreo kipper, equivalente al arameo de borrar o la raíz de cubrir. El concepto básico parece ser el de eliminar el obstáculo que impide la bendición de Dios. El medio de expiación variaba; podía muy bien ser una ofrenda en efectivo. Principalmente la expiación se hacía mediante la muerte de una víctima, y por la sangre como símbolo de su vida derramada.[1] A veces el culpable 31

mismo debía morir, pero en la mayoría de los casos se ofrecía un animal como sustituto. La expiación se fundamenta en el pecado como algo que contamina al hombre y que interrumpe su relación con Dios. Indica que es Dios mismo el que brinda el medio para restablecer la relación rota por el pecado, ya que el hombre no puede hacerlo por sí mismo. Demuestra la justicia de Dios, porque Él demanda un castigo por el pecado. También demuestra su amor, porque Él provee un sustituto para el pecador. Por último, demuestra los beneficios para aquel que acepta la provisión expiatoria de Dios. Hay limpieza de la contaminación, perdón de la culpa y liberación del castigo merecido. Las ofrendas expiatorias del Antiguo Testamento no podían en sí quitar el pecado, sino que prefiguraban a Jesucristo, el sacrificio perfecto provisto por Dios mismo. Él quitó los pecados del mundo y ofreció la base para el perdón y la Justificación del pecador.
2

B) El sacrificio expiatorio de Jesucristo El sacrificio expiatorio de Jesucristo en la cruz del Calvario, ha sido el evento más significativo para toda la humanidad. Allí en aquella cruz del centro, Jesucristo el Hijo de Dios, ofrendaba su vida a favor del género humano. Allí compraba nuestra salvación, pagando un precio sumamente alto. Su preciosa sangre fue derramada para remisión de nuestros pecados. Hoy nosotros damos gracias, porque ese sacrificio que se efectuó hace más de 2,000 años, todavía sigue siendo efectivo. Todavía esa Sangre es eficaz y tiene el poder para limpiar los pecados. (1 Juan 1: 7) La Biblia dice, que si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad. (1 Juan 1: 9). Aquel sacrificio que se realizó en el Monte Calvario, nos reconcilió nuevamente con Dios al perdonar nuestros pecados, nos libertó del poder del pecado y de la muerte y nos dio la vida eterna. Seamos pues, agradecidos,

32

ya que su amor convertido en acción, mediante el sacrificio expiatorio, nos permite disfrutar del hermoso y más valioso regalo: la Salvación. La muerte de Cristo fue un sacrificio verdadero por el pecado. El obró redención por su sacrificio expiatorio en la Cruz. Para que podamos entender la magnitud de ese glorioso acto, es necesario estudiar los sacrificios del Antiguo Testamento, ya que éstos eran ritos de adoración y al mismo tiempo señales proféticas y tipos o símbolos del sacrificio perfecto que vendría. El primer sacrificio de expiación por el pecado aparece en Génesis 3: 21: "Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles y los vistió". El Señor cubrió la desnudez de ellos con pieles de animales. Para poderlos cubrir, una criatura inocente tuvo que morir, con el objeto de que la culpabilidad fuera cubierta. Las vestiduras simbolizaban la justicia de Dios. Expiación quiere decir cubrir. En este primer sacrificio, la sangre de una criatura inocente fue derramada y esto hizo posible que los primeros pecadores fueran cubiertos. La expiación no fue algo que Dios se ideó con carácter de emergencia porque se topó con un pecado. Ya en la mente de Dios había sido concebido el plan de redención para el hombre y este hecho se ve cumplido en Génesis 3: 21. El libro de Levítico nos detalla los sacrificios por el pecado y la culpabilidad del hombre. (Lv. 4: 27 - 35). Se podían ofrecer distintos animales pero sin defectos. "Si su ofrenda fuere holocausto vacuno, macho sin defecto lo ofrecerá...", Lv. 1: 3. "Si su ofrenda para el holocausto fuere del rebaño, de las ovejas o de las cabras, macho sin defectos lo ofrecerá", Lv. 1: 10. Esto variaba de acuerdo a la situación económica de la persona. Los animales para el sacrificio podían ser desde un cordero, tórtola, pichón o un cabro. Se degollaba al animal y se rociaba su sangre sobre el altar. "Entonces degollará el becerro en la presencia de Jehová; y los sacerdotes hijos de Aarón ofrecerán la sangre, y la rociarán alrededor sobre el altar, el cual está a la puerta del tabernáculo de reunión", Lv. 1: 5.

33

En este sacrificio el animal tenía que ser consumido totalmente por el fuego en el altar. "Los hijos del sacerdote Aarón pondrán fuego sobre el altar, y compondrán la leña sobre el fuego. Luego los sacerdotes hijos de Aarón acomodarán las piezas, la cabeza y la grosura de los intestinos, sobre la leña que está sobre el fuego que habrá encima del altar; y lavará con agua los intestinos y las piernas, y el sacerdote hará arder todo sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová", Lv. 1: 7 - 9. Es significativo el hecho de que el sacerdote colocaba la mano sobre la cabeza del animal. "Y pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y será aceptado para expiación suya", Lv. 1: 4. Esto significaba que el pecador se identificaba con el sacrificio y ésta era la única prueba visible de su fe.

En Apocalipsis 5: 6 - 10, nos habla del Cordero muerto para liberar los culpables de sus pecados. "Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba de pie un Cordero como inmolado...", Ap. 5: 6. Esta Cordero como inmolado señala que pasado los siglos, el hombre alcanzaría la total redención, sólo a través de este sacrificio único. La sangre de este Cordero inmolado (Jesús), sigue fluyendo para remisión de los pecados. En el Antiguo Testamento los sacrificios se ofrecían con el objeto de alcanzar la comunión con Dios y remover los obstáculos de esa comunión. El obstáculo era el pecado. El pecador traía una ofrenda de expiación. Se sacrificaba el animal y su sangre cubría el pecado. Era un tipo de lo que Cristo haría más tarde al ofrecer un sacrificio perfecto, que cargó con el pecado cancelando nuestra deuda. "Al que no conoció pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en El", 2 Co. 5: 21. Isaías 53: 10 dice: "Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto Su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en Su mano prosperada". 34

Los sacrificios del Antiguo Testamento eran buenos para su época. El pecador se arrepentía y traía su ofrenda visible. El acto del sacrificio era una expresión del sacrificio interno del corazón contrito y humillado. El sacrificio sin el arrepentimiento era abominable, pero el arrepentimiento sólo era insuficiente, ya que había que cubrir, expiar el pecado. Eran menos transitorios e imperfectos de cubrir los pecados hasta que entrara en vigor una redención mejor. "Porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados", He. 10: 4. Por la ley la gente estaba consciente del pecado. Los sacrificios hacían que esos pecados no provocaran la ira de Dios. Estos sacrificios eran expiación por el hecho externo, pero no cambiaban el corazón del pecador. Por su imperfección se repetían y eran ofrecidos por sacerdotes imperfectos que no podían traer al pecador a la presencia Divina. El sacrificio perfecto de Cristo hizo todo lo que la ley no pudo realizar. Hizo un solo sacrifico expiatorio y se sentó a la diestra de Dios. Cubrió a los que murieron arrepentidos en el Antiguo Testamento y a los que viven ahora. ¡Jesucristo, gracias por ese sacrificio expiatorio! ¡Aleluya! La expiación simbólicamente prefigurada en el Antiguo Testamento por los sacrificios de animales, fue realizada en la crucifixión de Jesús, cuando el propósito de Dios fue consumado. Así como la Pascua recordaba la redención de Israel de Egipto, el Señor instituyó la Santa Cena, para recordar la redención de la humanidad del pecado, obrada por El en la cruz del Calvario. ¡Gloria a Dios! ¿Por qué es necesaria la expiación? La santidad de Dios y el pecado del hombre la hacen necesaria. El pecado perturba la relación personal entre Dios y el hombre (Is. 59: 2) La expiación cubre el pecado y repara las relaciones interrumpidas entre Dios y el hombre. Muestra la misericordia de Dios y también Su justicia. En el Calvario, la pena por el pecado, fue pagada y honrada la Ley Divina. La Ley de Dios dice que la paga del pecado es muerte, pero Cristo murió, pagando esa deuda, y derramó Su sangre que 35

limpió el pecado. "Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida en Cristo Jesús Señor nuestro", Rom. 6: 23. "Pero si andamos en luz, como El está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado", 1 Jn. 1: 7. Por la expiación el pecado es borrado, "Yo, yo soy el que borró tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados", Is. 43 : 25; "Y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado", Is. 6 : 7; echado en lo profundo del mar, "El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados", Miq. 7: 19; echados tras las espaldas de Dios, "He aquí, amargura grande me sobrevino en la paz, mas a ti agrado librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados", Is. 38 : 17; perdonado, "Pero El, misericordioso, perdonaba la maldad y no los destruía; y apartó muchas veces su ira, y no despertó todo su enojo", Salmos 78 : 38. La muerte de Cristo fue una muerte expiatoria porque quitó y deshizo el pecado. "De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan" He. 9 : 26 - 28. Veamos también Hebreos 10: 12 - 14 "... pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por el pecado, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies...". Al expiar el pecado, Cristo cargó con él, lo quitó del corazón del pecador. "... quien llevó El mismo nuestros pecados en Su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados" 1 P. 36

2: 24. "Siendo justificados gratuitamente por Su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús", Rom. 3: 24. Por esa obra el pecador quedó justificado, limpio y santificado para pertenecer al pueblo de Dios. ¡Aleluya! La expiación trajo propiciación. Logró reconciliación con Dios. La expiación por Su Sangre cubrió el pecado y apaciguó la justa ira de un Dios Santo. Por eso, en el nombre de Cristo podemos acercarnos a Dios. El compró esto con Su Sangre. En el Antiguo Testamento, el Arca del Pacto tenía dos partes. El Arca representaba el trono y tenía las tablas de la ley, la justa voluntad de Dios. La segunda parte era el propiciatorio, una cubierta o tapa adornada con querubines. El arca con las tablas de la ley indicaba que Dios es justo y no pasaría por alto el pecado y que tenía que castigar a los malvados. El propiciatorio que cubría las tablas de la ley, era el lugar donde la sangre se rociaba una vez al año a fin de expiar, cubrir los pecados del pueblo. Por la sangre expiatoria, el trono de juicio se convertía en trono de gracia. El problema del pecado era resuelto por la expiación. En la cruz del Calvario, Dios mismo en la persona de Su Hijo, hizo expiación y tomó la pena de muerte, dejando así abierto el camino para el perdón del pecador. Su Sangre quitó el pecado que se interponía entre Dios y pecador, y Su muerte canceló esa deuda. Por eso, todo creyente debe vivir mostrando su gratitud hacia Aquel que sufrió toda clase de vituperio, con el propósito de salvarnos. ¡Gloria a Dios! La expiación es un acto de sustitución. El altar representaba a Dios y el sacerdote al pecador. La víctima era el sustituto del pecador, aceptado en lugar de éste. Cristo en la cruz nos sustituyó. Por eso el arrepentimiento en Su nombre nos acerca a Dios. El es el sacrifico y para El es nuestra gratitud. Murió en nuestro lugar y cargó sobre Sus espaldas el castigo que nos correspondía, a fin de que nosotros no lo sufriéramos. Ahí llevó el pecado nuestro, que lo hizo sentirse separado de Dios. "... pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros Su rostro para no oír", Is. 59: 2. Por eso gritó: "... 37

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?", Mt. 27: 46. Sólo Cristo pudo hacer ese sacrificio, por eso sólo Él puede salvarnos. Cuando Adán pecó, Dios fue ofendido, sin embargo, El mismo se movió y sacrificó animales e hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió. Estas vestiduras fueron provistas para que el primer pecador pudiera comparecer ante Dios. Las túnicas eran un tipo de Cristo, quien se sacrificó en la cruz, para que nosotros fuéramos vestidos con la justicia de Cristo que nos redimió. Vestidos de Su justicia podemos presentarnos ante Dios y somos declarados justos por El. Nadie podrá acercarse jamás a Dios a menos que sea a través de Jesucristo. Esta obra sublime nos muestra que Dios quiere que el pecador se arrepienta y se salve. La obra ya está hecha. Sólo hay que proclamarla y el pecador recibirla. Por la obra expiatoria de Cristo en la cruz somos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo. Somos libres de la maldición del pecado y viviremos con Dios por la eternidad. Sólo tienes que venir a Cristo arrepentido y vivir conforme a Su Palabra. Su Sangre te limpiará de pecado y recibirás poder para rechazar las tentaciones. Sólo Jesús puede salvarte. "Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en que podamos ser salvos", Hch. 4: 12. Ven a El ahora y serás justificado por la obra gloriosa de expiación que el Señor Jesucristo hizo por la humanidad. Por ese sacrificio de expiación hemos contraído una enorme deuda de gratitud. Por lo que toda nuestra vida debe ser una acción de gracias diaria.
3

3.- PARA QUE SE LE ALABE Y SE LE ADORE A) Digno de adoración Jesucristo es único en la historia humana. Él no es uno de los dioses. Él es Dios. Él no es un hombre más. Él es el único hombre perfecto en su bondad. Él no es otro gran líder él es único líder digno de absoluta devoción y lealtad. 38

Él no es sólo un rey, sino el Rey de Reyes y el Señor de Señores. Jesucristo es santo, justo y eterno. Juan lo llamó el hijo de Dios, y Lucas lo llamó el hijo del hombre. Él es el Dios hombre. Él es único en su clase. La gran búsqueda del corazón humano es la búsqueda en el descubrimiento de aquél que es digno de adoración. Margaret Cleator, en el libro The god who answers by fire, cuenta la historia de un joven de la India Arjún, que recorrió el camino en ésa búsqueda. Comenzó su viaje como consecuencia de una gran tragedia que ocurrió en su familia. Después de graduarse regresó a su hogar. Allí mientras entraba en la casa, escuchó a su madre gritar: “¡Está muerta, la hermana de Arjún, Tara, se había enfermado y había muerto. Su muerte dejó a Arjún en un estado de conmoción y tristeza, y lo dejó con las preguntas más fundamentales de la vida. Entonces decidió que debía buscar las respuestas a esas preguntas!” Con ese fin Arjún comenzó a viajar a los grandes templos de la India. Deseaba conocer a Dios y encontrar las razones de la vida y la muerte de su hermana. Durante todo un año visitó templo tras templo. En el primer templo que visitó a quién le dijo: - Swamiji, tengo que hacerle una pregunta El yoga sólo le respondió: - ¿No traes una ofrenda? - No tengo dinero – dijo Arjún, disculpándose. Mirando al espacio el yoga dijo: - Vienes delante de la presencia de Dios con las manos vacías. Hasta entonces Arjún no había pensado que para que los líderes religiosos le pudieran dar respuesta a sus preguntas primero tendría que darle dinero. - Deseo preguntarle si usted ha encontrado a Dios - Respondió suavemente. El yoga no le respondió y Arjún se fue. Los siguientes meses fueron muy deprimentes para Arjún. Nadie estaba dispuesto a decirle cómo encontrar a Dios. Hasta se reunió con un sacerdote que había estudiado en Oxford, Gran Bretaña. El sacerdote le dijo que sólo podría encontrar a Dios si era “absorbido en la esencia, como una gota de 39

agua es absorbida en el océano”. Le dijo a Arjún que memorizara los miles de nombres, títulos y epitafios del Vishnu, una deidad hindú y que fuera y se pusiera de pie en el río Ganges a media noche, donde el agua le llegará hasta el cuello, recitando esos nombres. No sería sino hasta entonces que llegaría a ser uno con Dios. Arjún obedeció al sacerdote, sólo para llegar a la conclusión de que éste le había dado una orden de cometer suicidio. La corriente del río era tan fuerte a esa hora que Arjún casi se ahoga mientras gritaba los nombres y títulos de Vishnu. Fue rescatado por una prostituta del templo momentos antes que la corriente lo arrastrara. La prostituta le tiró un lazo y lo haló hasta la orilla. Arjún recobró la conciencia en la orilla y continuó en su desesperada búsqueda de Dios. Sin embargo, ningún líder religioso le podía decir cómo encontrar a Dios. Después de un año de búsqueda se sintió muy amargado y decidió volver a su hogar. En camino a su casa, un hombre humilde que iba en una carreta tirada por bueyes le preguntó si le gustaría que lo llevara. El hombre le preguntó a Arjún porque estaba tan decaído, Arjún le contó de su búsqueda de Dios y cómo no lo había encontrado. Ese hombre sencillo le contó a Arjún que él sí había encontrado a Dios cinco años atrás. Le contó que el único camino para llegar a conocer a Dios era por medio del Dios hombre, Jesucristo. Le habló de la pureza de Cristo de su amor por todos los hombres Arjún aprendió que Cristo no era como los líderes religiosos que él había conocido en su peregrinaje. Aprendió que Jesucristo es lleno de gracia en lugar de avaricia. Y Jesucristo le ofreció vida en lugar de muerte. Sobre todo, aprendió que Dios es santo. Arjún ya sabía que tenía pecado. Ahora aprendió que Cristo había muerto en la cruz en expiación por sus pecados. Arjún pasó largo tiempo con ese nuevo amigo. Un día Arjún se arrodillo delante de Jesucristo como al digno de adoración, y lo recibió en su vida como Señor y salvador. Por fin pudo clamar: “¡Lo encontré! ¡Oh, lo encontré! El me ha hecho limpio. ¡Por fin tengo paz!” Arjún había buscado a Dios por todo su país, pero no lo pudo encontrar así. Cuando Arjún llegó al final de sus propios medios, Dios lo encontró a él. 40

Creo que la búsqueda de Arjún expresa el deseo que hay en el corazón de toda persona. Llega un momento en la vida en que deseamos profundamente conocer si existe un Dios, y cómo podemos tener una relación con él. He conocido jóvenes de Europa oriental quienes se le ha enseñado toda la vida que Dios no existe sin embargo, en lo más profundo de su ser todavía tienen un gran deseo de conocer a Dios. Otros han buscado abiertamente a Dios en el mundo Occidental sólo para llegar a desilusionarse con los avaros manipuladores dejan de buscar. Sin embargo, hay uno que es único en la historia humana. Sólo él es digno de adoración. No es como los dioses de este mundo. Ni tampoco es como los que emplean su nombre para satisfacer sus propias ambiciones. Él es Jesucristo, Dios revelado en carne. La epístola a los Hebreos describe a Jesucristo como a “el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su substancia” (Hebreo 1:3). El conocer, amar y adorar a Cristo es el conocer, amar y adorar a Dios. Esa intrépida afirmación puede hacerse basándose en la clara distinción que hay entre Jesucristo y los otros hombres. La diferencia entre Cristo y los demás hombres está en su carácter, sus afirmaciones y las confirmaciones registradas sobre su vida.
4

religiosos.

La

búsqueda

de

esas

personas

señala

lo

inconsecuente de la conducta de los pastores cristianos que, como Arjún,

B) ¿Qué es adorar a dios? Es reconocerlo como nuestro Creador y nuestro Dueño Es reconocerme en verdad lo que soy: hechura de Dios, posesión de Dios. Dios es mi Dueño. Yo le pertenezco. Adorar a Dios, entonces, es tomar conciencia de nuestra dependencia de Él y de la consecuencia lógica de esa dependencia: entregarnos a Él y a su Voluntad. 41

Tú eres mi Creador, yo tu creatura, Tú mi Hacedor, yo tu hechura, Tú mi Dueño, yo tu propiedad. Aquí estoy para hacer tu Voluntad. 4.- PARA RECONCILIAR AL MUNDO No existe ninguna definición unánimemente aceptada del significado que tiene la Reconciliación en las comunidades humanas. El término Reconciliación, en general, viene del hebreo KIPPER y se traduce al griego como: ILASKESTAI: Expiar, frotar, limpiar, purificar (Lv. 12,7; Lv. 14, 20-53) ILÁSKOMAI: Desenojar, apaciguar, aplacar, propiciar, conciliar, compensar, redimir, cubrir. Si se entiende la Reconciliación como CUBRIR, esto indica que CUBRIR es el precio del rescate (Ex. 21,30; Ex. 30,12), es la cosa que presenta el hombre al reconocer sus errores a Dios, para indemnizarlo, restituirle, apaciguarlo y obtener el perdón (Gn. 32,21; Prov. 16,14). Por lo tanto en los textos del Antiguo Testamento, la Reconciliación se enmarcó en la acción de apaciguar la ira de Dios frente al reconocido pecado del hombre. La Reconciliación era entonces una mancha física que se borraba con la sangre de la víctima expiatoria (Lv. 8,14-15). Aparece la expiación como institución Divina y obra de Dios y el hombre que quiere debe confesar su falta (Lv. 5,5; Núm. 5,7), tratándose de un rito superador de la culpabilidad. El Antiguo Testamento destaca la Reconciliación a través de MEDIADORES (sacerdotes, ritos, víctimas, sangre, confesiones) en el caso del MEDIADOR se trata de hombres de Dios, elegidos por él. “La Reconciliación perfecta y definitiva fue llevada a cabo por Cristo, el MEDIADOR entre Dios y los hombres.”
5

42

La palabra Reconciliación, de la raíz latina RECONCILIATIO – IONIS, significa: 1. Volver a unir lo que está separado 2. Volver a la amistad 3. Atraer y acordar los ánimos desunidos 4. Restablecer 5. Restaurar 6. Reconquistar 7. Reparar – Arreglar de nuevo 8. Restituir 9. Reunirse nuevamente 10. Caminar juntos “La Reconciliación es una experiencia espiritual porque resalta el amor que Dios ha derramado sobre nosotros como resultado de la Reconciliación que Él mismo ha llevado a cabo en Cristo. La reconciliación es obra de Dios: es Él quien la inicia a través de Cristo y la lleva a su culminación en nosotros. La Reconciliación no es un logro humano, sino el resultado de la acción de Dios en nosotros. Dios inicia la obra de la Reconciliación en las vidas de las víctimas, restituyéndoles la humanidad que los agresores habían intentado arrebatar, destruir. Esta restitución de la humanidad expropiada puede ser considerada como el núcleo mismo de la Reconciliación. La experiencia de la Reconciliación es una experiencia de Gracia: La Humanidad de la víctima que había quedado deteriorada, es ahora restaurada como beneficio de una relación vivificadora con Dios. Es precisamente ese Ser Imagen de Dios lo que es restaurado.”
6

43

CAPÍTULO IV COMO ALCANZAR LA VIDA ETERNA
1.- TEMOR DE DIOS Para un no creyente, el temor de Dios es temer el juicio de Dios y la muerte eterna, la cual es la separación eterna de Dios (Lucas 12:5; Hebreos 10:31). Para un creyente, el temor de Dios es algo muy diferente. El temor del creyente es el reverenciar a Dios. Hebreos 12:28-29 es una buena descripción de esto, “Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor.” Esta reverencia y admiración es exactamente lo que significa el temor de Dios para los cristianos. Este es el factor que nos motiva a rendirnos al Creador del Universo. Proverbios 1:7 declara, “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová...” Hasta que comprendamos quien es Dios, y desarrollemos un temor reverencial hacia Él, no podremos adquirir la verdadera sabiduría. La verdadera sabiduría solo procede del entendimiento de quién es Dios – que Él es santo, justo y soberano. Deuteronomio 10:12, 20.21 dice, “Ahora, pues, 44

Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti?, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.” – “A Jehová tu Dios temerás, a Él solo servirás, a Él seguirás, y por su nombre jurarás. Él es del objeto de tu alabanza, y Él es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto.” El temor de Dios es la base para nuestro andar en Sus caminos; servirle y si, amarlo. Muchos tienen la tendencia de minimizar el temor de Dios de los creyentes interpretándolo como “respetarlo”. Mientras que el respeto indiscutiblemente está incluido en el concepto del temor de Dios, es mucho más que eso. El temor bíblico de Dios para un creyente, incluye el entender lo mucho que Dios aborrece el pecado y temer Su juicio sobre éste – aún en la vida de un creyente. Hebreos 12:5-11 describe la disciplina de Dios hacia el creyente. Aunque que es hecha en amor (Hebreos 12:6), aún así es algo para temerse. Como hijos, el temor a la disciplina de nuestros padres se espera que prevenga las malas acciones. Lo mismo debe ser verdad en nuestra relación con Dios. Debemos temer Su disciplina y por lo tanto, buscar el vivir nuestras vidas de tal manera que lo agrademos. Los creyentes no deben “tener miedo” de Dios. No tenemos razón para tenerle miedo. Tenemos Su promesa de que nada podrá separarnos de Su amor (Romanos 8:38-39). Tenemos Su promesa de que nunca nos dejará o desamparará (Hebreos 13:5). El temer a Dios significa tener tal reverencia por ÉL, que éste tenga un gran impacto en la manera en que vivimos nuestras vidas. El temor de Dios es reverenciarlo, someternos a Su disciplina, y adorarlo con admiración.
1

2.- PRUDENCIA

45

La Prudencia es la virtud de actuar de forma justa, adecuada y con cautela, definida por los Escolásticos como la recta ratio agibilium, para diferenciarla del arte recta ratio factibilium. De comunicarse con los demás por medio de un lenguaje claro, literal, cauteloso y adecuado. Actuar respetando los sentimientos, la vida y las libertades de las demás personas.
2

La palabra prudencia- En Griego es: "PHRONESIS"- Relacionado con "PHRONEO"- Tener entendimiento, denota sabiduría práctica, prudencia en la conducción de asuntos, se traduce cordura- sensatez- inteligencia. VINE. La prudencia es muy importante en la vida del cristiano y más en los asuntos espirituales debemos de ser muy prudentes, sabios para servir a nuestro Dios. Siempre en la vida nos encontramos con muchas dificultades en nuestra vida todos los días lidiamos con algo y tenemos que usar de mucha prudencia, es por ello que tenemos que alcanzar la prudencia para saber qué hacer en los momentos que se nos presente cualquier dificultad en nuestra vida.

A) La prudencia en el cristiano A. El cristiano debe ser muy prudente, Jesús lo advirtió a sus discípulos. Mat.10:16. Ser prudentes como la serpiente. La serpiente es un animal que muestra gran cautela y destreza en evitar los peligros y sobre todo protege y cubre su cabeza donde reside su fuerza vital y su poder. Con esto Jesús quería que sus discípulos que estaban tan expuestos a los ataques y peligros del mundo, no se expusieran sin motivo, sino que usasen todos los medios legítimos para protegerse. En la causa de Cristo hemos de estar dispuesto a perder la vida temporal con todas sus conveniencias materiales, pero no debemos derrocharlas sin motivo. Es un hecho bien atestiguado por la historia que los creyentes que se ofrecían espontáneamente al martirio sin

46

ser buscado por los perseguidores, eran los más propensos a retroceder a la hora del tormento. B. Debemos de ser muy prudentes en nuestra habla así como David que fue prudente en su habla. I Sam.16:18. David era muy prudente en su habla así nosotros debemos de ser muy prudentes en nuestro hablar con los demás. Debemos de saber responder. Muchos problemas se dan por lo que nosotros hablamos ya que no meditamos en los que vamos a decir. C. Debemos aprender la prudencia. Prov.8:5. Debemos de alcanzar la prudencia en nosotros. La prudencia habita con la inteligencia ambas van de la mano. Prov.8:12. El prudente esconde su enojo. Prov.12:16. La pasión es loca, muchos hombres han perdido su prestigio por no saber controlarse en el momento del insulto, pero el hombre prudente no hace caso del insulto y así evita pleitos, no hay nadie tan señor como el que sabe dominarse a sí mismo. D. Todo hombre prudente obra con conocimiento. Prov.13:16. Es cauto pesa bien las circunstancias y sabe cómo responder y actuar con todo conocimiento, mientras que el necio manifiesta su necedad al proceder precipitadamente sin precaución y sin prever las consecuencias con lo que se daña a sí mismo y a otros. E. El prudente sabe bien su camino. Prov.14:8.Aquí se habla del prudente, la práctica, del que sabe discernir su camino. Prov.4.26. y por tanto sabe en cada caso como comportarse, la dirección que hay que tomar sin mirar a los que otros hagan, ni criticarlos precipitadamente por seguir otros caminos. Ya que muchos escogen caminos por que van muchas personas por allí. Se fijan en la cantidad de gente. No se fijan en el camino que es verdadero. F. El prudente acepta la reprensión. Prov.15:5. El prudente acepta la corrección por muy dura que esta sea. Es cierto que la corrección aun viniendo de Dios. Heb.12:11. Es causa de tristeza, pero mejor es el dolor que causa el cirujano que la muerte que ocasiona un tumor maligno. Y toda persona prudente presta atención a cualquier corrección o consejo que sirva para mejorar su carácter y sus actos. Ya que la disciplina es para nuestro provecho. 47

G. El prudente ve el mal y se esconde. Prov.22:3. Es prudente se aleja lo mas que puede del mal no se acerca a él para no caer. H. El prudente edifica su hogar en la roca, no en la arena. Mat.7:24-29. El prudente es aquel que oye las palabras de Jesús y las pones en prácticas. I. Debemos de estar preparados para la venida de nuestro Señor Jesucristo y así ser prudentes como las cinco vírgenes. Mat.25:1-13. Debemos de ser prudentes en velar porque no sabemos la hora de la venida de nuestro Señor. Estemos preparados para esa venida, que no nos halle desprevenido.

3.- ORACIÓN A) Introducción "No hay un método fijo para la oración y cada cual tiene su forma de hacerlo, pero hay cositas que no deberían faltar en ella, o que a veces hacemos y nos impide que recibas mas bendiciones de la oración." Por lo general hacemos 2 tipos de oraciones, la que hacemos en nuestro corazón cuando estamos caminando, haciendo los quehaceres, guiando etc. Y la que hacemos cuando, como dice su palabra, nos encerramos en nuestro cuarto o en algún sitio y sacamos tiempo para hablar con Dios. Este breve estudio se puede aplicar ambas.

B) Áreas básicas de la Oración Invocación e Introducción (Mateo 6:9 “…Padre nuestro que estás en los cielos”) Tenemos que expresar a quien estamos orando. (Aunque orar significa hablar con Dios, pero tenemos que recordar que muchos brujos y espiritistas le oran a sus dioses).

48

Como parte de la introducción preparamos el ambiente para la oración, tenemos que empezar a vencer una serie de problemas que quieren impedir que oremos. Por ejemplo. Las malicias en los aires – Muchos piensan que porque estamos orando las malicias no están alrededor; sin embargo ahí es cuando más tratan de hacer lo posible para tratar de impedir esa bendición. Tenemos que entender que nuestra lucha es contra principados. (Efesios 6:12) So tenemos que Atar el hombre fuerte, limpiar los aires, y preparar el ambiente. La Carne – (Marcos 14:38 Velad y orad, para que no entréis en tentación el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil) Tenemos que entender que si no ponemos de nuestra parte y empezamos a tomar la seriedad y la importancia de lo que vamos a empezar a hacer, y pedirle a Dios que nos prepare y nos de la fuerza para poder hablar con Dios posiblemente o nos quedaremos dormidos, o vamos a terminar de orar en 5 minutos. Las Diligencias – No vivimos en la iglesia 24 hrs. al día, y hay cosas que tenemos que hacer, si sabemos que vamos a sacar tiempo para hablar con Dios, y tenemos algo que hacer, es necesario que o tratemos de terminar lo que tenemos que hacer rápidamente o debemos hablar con las personas necesarias (familia) para que sepan que en este tiempo estaremos orando y no deben ser molestados a menos que sea una emergencia y lo que no lo sea, se hará cuando se termine de orar. Alabanza (Mateo 6:9 “...Santificado sea tu nombre.”) Debemos de alabar de corazón a Dios, tenemos que expresarle que lo amamos, pero no solamente de palabra sino de corazón. (Juan 4:24 "Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren") para empezar una oración con Dios tenemos que demostrar que disfrutamos de la presencia de Aquel con quien hablamos. 49

Pedir la voluntad de Dios (Mateo 6:10 "Venga tu Reino Hágase tu voluntad, Como en el cielo así también en la tierra") Como podemos establecer una conversación o relación con una persona cuando no hay acuerdo y no conocemos lo que la otra persona desea, tenemos que entender siempre que la voluntad de Dios es lo mejor para nosotros. Aun el mismo Jesús en el monte Getsemaní, no pedía su voluntad sino la voluntad del Padre, cuanto más nosotros debemos pedir que se haga su voluntad. Presentación de nuestras peticiones (Mateo 6:11 "El pan nuestro de cada día dánoslo hoy") Esta es la parte favorita de muchos cristianos la de pedir. Esta es la oportunidad para presentarle a Dios (aunque El ya las conoce) todo nuestras peticiones. Aquí le pedimos al Señor por salud, decisiones, peticiones espirituales (dones, unción, etc.) y o materiales En las peticiones también le pedimos a Dios que nos cuide de las tentaciones y pruebas que no sean necesarias. (Mateo 6:13 "y no nos metas en tentación mas líbranos del mal") Al igual que presentarse de mañana el día en que viviremos y pedir que Dios destruya todo plan del enemigo en contra de nuestras vidas. Intercesión – Una parte importante de la petición es la Intercesión, donde le pedimos o intercedemos ante Dios por otra(s) persona(s) (1 Tim. 2:2 "Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres"; Efesios 6:18 "orando en todo tiempo con toda oración y suplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y suplica por todos los santos") en esta gemimos y lloramos si es necesario para que Dios tenga misericordia de el pueblo o para que Dios cambie, Moisés intercedió por el pueblo de Israel cuando Dios pensaba destruirlo, si el pueblo de Búfalo se uniera en clamor y pidiera por los gobernantes de esta ciudad, Dios pusiera hombres con sabiduría que pudieran levantar esta ciudad. Debemos orar e interceder aún por nuestros enemigos (Mateo 5:44...y orad por los que os ultrajan y os persiguen

50

Unas de las armas más poderosas que se utilizan para la Intercesión es La Cadena Por lo general hay 2 tipos de cadenas de oración: La Cadena de Manos – Esta es cuando 2 o más hermanos se unen de manos y poniéndose de acuerdo oran, claman y gimen a Dios por una o más peticiones. Las Cadenas de 24 horas – Cuando se dividen las 24 horas del día entre un grupo de personas las cuales, cada hora se rotan para orar a Dios por una petición o grupo de peticiones en específico. (Se imagina lo que es estar 24 horas al día pidiéndole a Dios por algo. Una parte que sería beneficiosa del pueblo de Dios es de orar constantemente por la iglesia, tanto por la local como en general, si tan pronto termináramos un servicio empezáramos a orar y a pedirle a Dios que vaya preparando la bendición para el próximo culto la gloria de Dios se derramara en cada uno de ellos. No podemos olvidar que Dios nos ordena en su segundo mandamiento que “Amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos” y si nos gusta que Dios supla nuestras necesidades también nos debería agradar pedirle a Dios que supla las necesidades de nuestros prójimos) Por ultimo otra parte Biblia de la Intercesión es interceder por Israel (Salmo 122:6) Arrepentimiento y perdón – Porque esta parte fue la última explicación de esta sección no significa que se debe dejar para ultimo, es menester que arreglemos cualquier ofensa antes de que alabemos al Señor. (Mateo 6:12 "Y perdónanos nuestras deidad, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores) Una fase importante de la oración es el arrepentimiento y confesión de Pecado (Ver Salmos 51) tenemos que ser sincero con Dios y arrepentido Dios no tolera la hipocresía y a él no le podemos mentir, (Salmos 92:11 Jehová conoce los pensamientos de los hombres) tenemos que ser honestos con él y pedirle perdón para que nuestra oración sea oída Al igual 51

que tenemos que aprender nosotros a perdonar a nuestros deudores. No podemos olvidarnos que Dios no aceptara nuestras alabanzas si tenemos algo contra nuestro prójimo o aun si sabemos que nuestro prójimo tiene algo contra nosotros y no hacemos nada para resolver la situación. (Mateo 5:23 "Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda")

C) Que debe acompañar a la oración Se ha probado que la persona hace ejercicio para rebajar o para fortalecer los músculos y no acompaña el ejercicio con algún tipo de Dieta no recibe mucho beneficio, de igual manera la oración funciona mejor cuando la acompañamos de ciertos elementos que veremos a continuación: Ayuno – “La Abstinencia de Comer con el fin de consagrarse más a Dios” (Marcos 9:29 "Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno".) Cuando Ayunamos no solamente nos abstenemos de comer, sino que separamos ese tiempo sean 12 horas, 24 horas o varios días para Estudiar la Biblia y otros libros de estudio cristianos, orar, cantar cánticos, etc. En otras Palabras Darle Viandas, Steak y de los mejores manjares a nuestro espíritu. Ahí nos fortalecemos y por lo general recibimos grandes bendiciones espirituales y aun a consecuencias de ellos, bendiciones materiales. Fe, (Marcos 11:23 "Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate a la mar y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho".) Como podemos recibir lo que pedimos y o agradar a Dios, sino creemos que lo recibiremos, Dios no se agrada de aquellos que oran sin Fe. (Hebreos 11:6 "Pero sin fe es

52

imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan") Santidad o Estar en la voluntad de Dios, (Juan 15:7 “Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis y os será hecho”. Cuando necesitamos un favor por lo general se los pedimos a los amigo con los cuales tenemos más confianza, porque hay más posibilidades que nos ayuden ya que me conocen bien de igual manera mientras más conocemos a Dios, y estamos en su voluntad, más él contestara nuestras peticiones. Aun cuando Dios está dispuesto a tomar una acción, puede cambiarla por un justo, fijémonos que tuvo misericordia de Israel, por la intercesión de Moisés (un justo) a Ezequías (un justo) le añadió 15 años de vida después que había decidido llevárselo porque él le acordó que había sido justo delante de él. Los justos tienen un arma secreta, que cuando la usan estremecen los cielos (La Oración) Clamor (Jeremías 33:3 “Clama a mí y yo te responderé y te enseñare cosas grandes y ocultas que tu no conoces”) Clamar a Dios es pedirle a él en un nivel más intenso, no es simplemente decirle que tenemos una petición, pero es gemirle, llorarle. El salmista compara su clamor con el bramido de el ciervo por las aguas (Salmo 42:1) Si utilizamos ese ejemplo podemos darnos cuenta de que el Clamo es algo más profundo que simplemente expresar una petición. Oración Matutina – (Proverbios 8:17 “Yo amo los que me aman y me hallan los que temprano, “o de madrugada” me buscan”.) Es necesario demostrarle a Dios que es lo más importante de nuestra vida al darle las primicias de nuestro tiempo cada día, lo primero que hagamos con el día que el Señor nos da, debería ser hablar con él. Además, no podemos olvidarnos que al empezar el día deberíamos de cubrirnos con la coraza de Dios por medio de la oración.

53

Humillación y arrepentimiento ante Dios (2 Crónicas 7:14 “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mis rostro y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonare sus pecados, y sanare su tierra”) Muchas veces no le guardamos el respeto debido a la oración y pudiendo doblar rodillas, porque estamos un poco agotados, nos acostamos y a media oración, nos quedamos dormidos, (Medite en esto: para hablar con su jefe se acostaría usted en la cama o en la carpeta del piso para estar cómodo y hablaría así con él?) Es cierto que Dios quiere también ser nuestro amigo, pero en ningún momento podemos olvidar quien es él. No hay nada malo con ponernos a alabarlo en nuestro corazón cuando nos vamos a dormir hasta que nos quedemos dormido, pero eso no debería sustituir el que oremos, sea de rodilla, parados caminando si no podemos arrodillarnos, o sentados si por alguna razón no podemos hacer ninguna de las dos. Alabanzas (Salmo 103:2 "Alaba, alma mía a Jehová, y no te olvides de sus beneficios") Cuando aprendemos a amarle y alabarle, Jehová se glorificara en nosotros y nos dejara ver lo hermoso que es alabarle, no solamente con su presencia intensificada en nosotros, pero también supliendo todas las necesidades y o peticiones de nuestro corazón.

D) Que hace que no recibamos la oración En ocasiones le pedimos a Dios por algo y no lo recibimos, y tal vez es que no nos conviene recibir esa petición, pero a veces es porque estamos haciendo algo mal en nuestra petición. Veamos algunas de ellas.

54

Pedir Egoístamente (Santiago 4:3 “Pedid y no recibid porque pedís mal para gastar en sus propios deleites”) A veces Dios nos quiere bendecir con algo, pero no lo recibimos porque en todo lo que pensamos es en otra cosa con el único fin de satisfacer nuestro capricho. No escudriñamos la Palabra ni sus promesas. En la palabra de Dios hay un número grande de promesas de bendiciones que Dios nos quiere dar al igual que reglas para conseguirlas, pero si no las conocemos es como tratar de volar un avión sin saber el manual, posiblemente logremos despegar, pero no vamos a llegar a nuestro destino. Cansarnos de Pedir (Daniel no logro obtener la respuesta sino hasta después de 21 días de constante búsqueda y oración) Cuantas veces le pedimos una petición a Dios, pero porque no la recibimos en 2 ó 3 días nos cansamos, y no le demostramos a Dios interés. Dudar al Pedirle a Dios. (Santiago 1:6) "Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrado por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor". Mucha oración, pero poca acción (Éxodo 14:15 “Entonces Jehová dijo a Moisés, ¿porque clamas a mi? Di a los hijos de Israel que marchen”) Cuantas veces le pedimos a Dios, que nos dé un trabajo, pero no salimos a buscarlo, que nos dé una unción, pero no nos consagramos más o hasta le lloramos para que le provea a alguien, pero cuando podemos nosotros ayudar no lo hacemos. (Proverbios 3:27 "No te niegues a hacer el bien a quien es debido. Cuando tuvieras poder para hacerlo. No digas a tu prójimo, anda y vuelve y mañana te daré, cuando tienes contigo que darle"). A veces pedimos pero no queremos la voluntad de Dios sino la nuestra. Tenemos que entender que lo que Dios tiene para nosotros siempre es mejor. 55

Y conocer que hay caminos que nos parecen derecho, pero su fin es camino de muerte, pero Dios escudriña todas las cosas. Tenemos que estar de acuerdo con la voluntad de Dios (Amos 3:3 ¿Andarán 2 juntos si no están de acuerdo?) Orando sin guardar el respeto a Dios (Juan 9:31 "Y sabemos que Dios no oye a los pecadores pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ese oye".) Muchas veces parece que ignoramos a quien le estamos pidiendo, y en casos parece como que lo que faltaría es que alguno se dirigieran a Dios diciéndole: What's up dude, esa clase de irreverencia detiene las bendiciones y las respuestas de Dios Utilizando vanas repeticiones (Mateo 6:7 "y cuando ores no uséis vanas repeticiones como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos".) Muchos creen que porque dicen el Padre Nuestro 50 veces van a hacer algo, no entendiendo que este es simplemente el modelo, pero la oración no debería de venir de un papel sino de nuestro corazón. Utilizar la oración para que nos vean. "La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor inalterable. Amén." (Efesios 6:23)
3

4.- AYUNO En la época del antiguo testamento el ayuno tenía como fin humillarse y dolerse de los pecados, convertirse a Dios, acercarse a Él y buscar liberación ante la opresión y los ataques de los enemigos de Israel. Al parecer la Iglesia primitiva lo practicaba en ocasiones especiales, como parte de su culto, con el propósito de estrechar la comunión con Dios y fortalecer sus oraciones, especialmente la de intercesión (Hechos 13:3). En Marcos 9:29, Jesús indica que el creyente debe orar y ayunar para revestirse del poder divino cuando lucha contra las fuerzas de Satanás. 56

Los fariseos practicaban con diligencia el ayuno, pero con el fin de hacer alarde de su espiritualidad. Trataban de desfigurar y revestir de espiritualidad su rostro para que todo el pueblo viera cómo se consumían de tristeza. Esa era su recompensa. El discípulo del Señor debe ayunar en secreto, porque es un acto que debe realizar ante Dios y sólo para Él.
4

“Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.” (Mateo 6:16-18). Ayunar, no tomar alimentos con el propósito de emplear el tiempo en oración, es noble y dificultoso. Nos da tiempo para orar, nos enseña autodisciplina, nos recuerda que podemos vivir con mucho menos y nos ayuda a apreciar los dones de Dios. Jesús no estaba condenando el ayuno sino la hipocresía de ayunar con el fin de ganar la aprobación de la gente. El ayuno era obligatorio para los judíos una vez al año, en el día de la Expiación (Levítico 23:32). Los fariseos ayunaban dos veces a la semana para impresionar a la gente de su <<santidad>>. Jesús recomendó actos de autosacrificio hechos en silencio y con sinceridad. Buscó personas que lo sirvieran con buenos motivos, no para satisfacer ansias de alabanza.
5

57

CONCLUSIÓN
La necesidad de un amor verdadero por el mundo actual, nos lleva a acercarnos a la presencia de nuestro creador, único y suficiente salvador Jesucristo; esto lo podemos hacer a través de la oración, el ayuno, la alabanza y la adoración, etc. Es necesario que cada uno de nosotros que hemos conocido de grande Salvación nos interesemos cada día en conocer más de nuestro Salvador, y de esta manera poder presentárselo al ser humano que anda en búsqueda de comprensión, amor, esperanza y de una razón propia para vivir; el ser humano en esta búsqueda y muchas veces por falta de quién se la presente a optado por buscar caminos equivocados: vicios, sectas, narcotráfico y muchas veces hasta llegar al suicidio. A través del estudio de este libro nos podemos dar cuenta del gran interés de Dios porque el hombre encuentre el camino de la vida eterna, razón por la cual envió a su propio Hijo a dar su vida por nosotros en la cruz del calvario. Este interés es tan grande que involucra a los que ya hemos conocido de esta salvación; descubriendo la manera de cómo Dios quiere que nos mantengamos en comunión con Él, permaneciendo fieles a través del amor mismo, la fe, la obediencia, la fidelidad y la humildad. Dios es fiel y espera que cada uno de nosotros los cristianos, le entreguemos todo nuestro ser: amándole, correspondiéndole, etc. así como Él. Ya que Él es paciente para con nosotros primero porque somos sus hijos y segundo porque ama al ser humano sin medida y limite. La manera de corresponder a ese gran amor y sacrificio que primero Dios nos demostró a nosotros, es dando testimonio de Él en la manera de conducirnos en ese camino de Salvación que es Cristo Jesús Señor nuestro; a través de nuestro testimonio, búsqueda de Él en la oración y del conocimiento de su Palabra que es verdad y espada nuestra dada por Dios; vamos a poder 58

presentar a Jesucristo como puerta única de salvación al ser humano, demostrándole que solo a través de Él, encontrará la paz, el amor, la comprensión tan anhelada en éste mundo que cada día vive en medio del caos. Cada día que pasa podemos darnos cuenta de cuan necesario es la salvación para el mundo entero; ya que estamos viendo el cumplimiento de las últimas profecías dadas por Cristo Jesús antes de su regreso por los redimidos. “… Y habrá pestes, y hambres y terremotos en diferentes lugares” San Mateo 24: 7. (RV. 1960).

APARATO CRÍTICO CAPÍTULO I
1. PABLO HOFF, SE HIZO HOMBRE, EDITORIAL VIDA, 1989, PÁG. 52 – 54. 2. Op. Cit., PÁG. 167 y 168. 3. Ibíd., PÁG. 188. 4. http://confirmaemaus.galeon.com/aficiones1310628.html 5. http://www.jesussaves.cc/spanish/prayer_salvation.htm 6. http://confirmaemaus.galeon.com/aficiones1310628.html 7. http://www.christiananswers.net/spanish/q-dml/dml-y005s.html 8. http://www.las21tesisdetito.com/t8.htm

CAPÍTULO II
1. PABLO HOFF, SE HIZO HOMBRE, EDITORIAL VIDA, 1989, PÁGS. 223 - 224. 2. MABEL DI ROCCO, COMO VIVIR UN VIDA VICTORIOSA, EDITADO POR EMMANUEL III MAYO 2000, PÁGS. 18 – 22. 3. BIBLIA DEL DIARIO VIVIR, EDITORIAL CARIBE, 1997, PÁG. 983. 4. RICARDO DI ROCCO, REVELACIONES DIVINAS DE LA UNCIÓN, EDITADO EMMANUEL III, ABRIL 2000, PÁG. 45 – 63.

59

5. MABEL DI ROCCO, CÓMO VIVIR UNA VIDA VICTORIOSA, EDITADO POR AMMANUEL III, MAYO 2006, PÁGS. 55 Y 56. 6. Op., Cit., PÁGS. 97 – 99. 7. BIBLIA DEL DIARIO VIVIR, EDITORIAL CARIBE, 1997, PÁG. 1743. 8. PABLO HOFF, SE HIZO HOMBRE, EDITORIAL VIDA, 1989, PÁGS. 194 Y 195. 9. Op., Cit., PÁGS. 249 – 259.

CAPÍTULO III
1. BIBLIA DEL DIARIO VIVIR, EDITORIAL CARIBE, 1997, PÁGS. 1492 Y 1739 2. http://es.wikipedia.org/wiki/Expiaci%C3%B3n_(religi%C3%B3n) 3. http://www.deleiteenarmonia.net/2008/06/gracias-por-el-sacrificioexpiatorio.html 4. SAMUEL TIPPIT, DIGNO DE ADORACIÓN, EDITORIAL VIDA. 1990, PÁGS. 3840. 5. http://www.homilia.org/adorar/index.html 6. SCHREITER, Robert J. “El Ministerio de la Reconciliación” (Espiritualidad y estrategias) Ed. SAL TERRAE, Santander. Pág. 30

CAPÍTULO IV
1. http://www.gotquestions.org/Espanol/temor-de-Dios.html 2. http://es.wikipedia.org/wiki/Prudencia 3. http://www.foroekklesia.com/showthread.php?t=5849 4. PABLO HOFF, SE HIZO HOMBRE, EDITORIAL VIDA, 1989, PÁG. 118. 5. BIBLIA DEL DIARIO VIVIR, EDITORIAL CARIBE, 1997, PÁG. 1231.

60

BIBLIOGRAFÍA
1. PABLO HOFF, SE HIZO HOMBRE, EDITORIAL VIDA, 1989. 2. MABEL DI ROCCO, COMO VIVIR UN VIDA VICTORIOSA, EDITADO POR EMMANUEL III MAYO 2000. 3. MABEL DI ROCCO, CÓMO VIVIR UNA VIDA VICTORIOSA, EDITADO POR AMMANUEL III, MAYO 2006. 4. BIBLIA DEL DIARIO VIVIR, EDITORIAL CARIBE, 1997. 5. RICARDO DI ROCCO, REVELACIONES DIVINAS DE LA UNCIÓN, EDITADO EMMANUEL III, ABRIL 2000. 6. SAMUEL TIPPIT, DIGNO DE ADORACIÓN, EDITORIAL VIDA. 1990. 7. SCHREITER, Robert J. “El Ministerio de la Reconciliación” (Espiritualidad y estrategias) Ed. SAL TERRAE, Santander. 8. http://confirmaemaus.galeon.com/aficiones1310628.html 9. http://www.jesussaves.cc/spanish/prayer_salvation.htm 10. http://www.las21tesisdetito.com/t8.htm 11. http://es.wikipedia.org/wiki/Expiaci%C3%B3n_(religi%C3%B3n) 12. http://www.deleiteenarmonia.net/2008/06/gracias-por-el-sacrificioexpiatorio.html 13. http://www.homilia.org/adorar/index.html 14. http://www.gotquestions.org/Espanol/temor-de-Dios.html 15. http://es.wikipedia.org/wiki/Prudencia 61

16. http://www.foroekklesia.com/showthread.php?t=5849

62

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->