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UE mE ee ROC MN CM Ce Cy Por Phil Brucato, Shanti Fader, Eric Griffin, Jess Heinig, Kenneth Hite, Sian Kingstone y Angel McCoy. Créditos Escrito por: Phil Brucato, Shanti Fader, Bric Griffin, Jess Heinig, Kenneth Hit, Sian Kingstone y Angel McCoy Material adicional: Richard E. Dansky, Kraig Blackwelder, Cat! Bowen, Mark Cenesyk, Ken Cliffe, lan Lemke, Lautah Norton y Ethan Skemp Desarrollo: Phil Brucato, con Ken Clife fan Lemke Editor: Carl Bowen Directora artistica: Aileen E. Miles Maquetacién y tipogratia: Katie MeCaskill Mustraciones: Barbara Armata, Jeff Holt, Patrick Kochakji, Matthew Mitchell, Paul Phillips, Steve Prescott Ilustracién de portada: Mark Jackson lustracién de contraportada: Steve Prescott Disefio de portada y contraportada: Katie McCaskill Agradecimientos Especiales Shane “Gira de Tareas" DeFreest, por unitse por fin a Ja manada de Lobos. Rich “Thon” Dansky, por castrar a las Comadrejas. Kathy “Reviviseccién” Ryan, pot organizar esa Gue- rraen el cielo, Jess “Diablo Tigre” Heinig, por mostramos de qué esté hecho en las sesiones de brainstorming, Ba “Bombardeaté al Capullo” Hall, por defender su(s) reino(s) frente alas horas desasendas. Chris “Hombrecillos Verdes (y Bronceados y Grises)” MeDonough, por comandar ls fuerzas de Battleground. Greg "Dragon Astuto” Fountain y Matt “Compuer- «a Millberger, por preparar una estupenda promocisn de Mago: La Cruzada. Crédifos de la Edicién Espaiiola Directores Editoriales: Juan Carlos Poujade y Miguel, Angel Alvar ‘Traduccién: David Alabort Coordinador de la traduccién (linea Mundo de Tinieblas): David Alabort. Disefio y maquetacion: David Alabort y Javier Pérez Calvo. Impresi6n: Graficinco S.A, Filmacién: Autopublish, Agradecimientos Especiales A los 40 principales. A los 40 principales. A los 40 principales. A los 40 principales. A los 40 principales. A los 40 principales. Oh no, me he contagiado. Publicado por La Factoria, C/Plaza, 15. 28043 Madrid. © por la versién espafiola wwdistrimagen.es e-mail: factoria @dstimagen.es ‘ Apiintate a la lista de correo sobre el Mundo de Tinieblas: tinieblas@distrimagen.es om [La informacion para subsribirteesté en wow dstrimagen.s FACTORA Noviembre de 1999 La editorial autoriza a fotocopiar la siguiente pagina para uso personal: 126 {© 1998 White Wolf Inc. Todos lox derechos reservados. Queda expresamente prohibide la reproduce sn el permisoeserito de la editorial tencepto si es con Ia intencin de esribirrexedas, Taos los pesronajes, nombre, huyresy textos mencionadas en ese tro son propiedad incslecual de White Wolf, Ine Ls mencin 0 referencia cualquier ott compas a fduste en ert pena nn dhe ter tomadl emo vn. atague as ates egsrades © ‘ropades intelectuales coerspondients, Debido a su temétiea, ste producto se eecomlenda slo para lectores aun ISBN:84-8421-001-4 Depiisito Legal: M-40575-1909 CANE STUDIO Preludio: Danza de mucrie Infroducion Capitulo Uno: Grandes bestias Capitulo Dos: Bestias menores Capitulo Tres: La bestia cobra vida — yk kk kk kk AADC DANZA DE MUERTE El armino tejié una terrible danza de muerte. Mary pudo verla incluso desde su nicho entre hus ramas. Mien- teas la criatora iba deslizindose retorcida y sinunsa desde las hierbas de la onilla hasta el ro, su lusteoso pelaje cap. tur Ia uz. Se desia que aquel bale hipnotizaba 2 su sa. Algunos susurrahan incluso que el armifto se bebia la sangre de sus victims Por supucsto, Mary Prior no erefa en aquellos cuen tos. Despugs de todo, Charnwood estaba lleno de las criaturas de Dios, y unas cazaban a otras, incluso ante su tefugio. Pero aguel dia Mary vets el mundo coma a través de un velo de sangre, y sv piel se erizaba como antes de una tormenta, Se dejé cacr del érbol, ajusténdose después el mano aris que Hlevaba en honor de San Francisco, Casi de ine: diate, Zancas se puso a su lado, Mary se aparts um rubio mechén rebelde de Ia cara y acarieis el grueso pelaje del viejo lobo. Zancas dej6 sali aize por los ollaresy levanté Ins orejas, Mary se queds quiets Qué pasa” susuers, y no por primera ves. Algo iba mal. Estaba tan cerca del santuario de Sanca Winiteeda que la presencia de ki mirtir virgen deberfa Lenaela de bendita paz. Pero lainguictud del lobo eneendis una chis- pa de intranquifidad en ella, Zaneas recorra la orila del tfo, mirando hacia los frboles mientras el aire se tensaka alrededor de ambos como la euerda de un arco. Por Sian Kingstone Zancas bufé de nuevo. Aquella vez Mary pude sen. tirlo ambign, Un gemido, demasiado suave y bajo para ser ofdo por nadic humang, lexé hasta ellos. 6] bosque y el aire producion una sensacisn agobionte. Una parte de Mary salié de ella y se mezclé ean el bosque. Las percepeiones humans desaparecieron, y vig como un animal. o-un myo Una negra ola de miedo pass sobre ella, pro no era suya, Mary aprets los péxpados. El armino se habia ide ya Lo que sentia ahora era una cviatura de naearal distina. Gimis de nueva, y Macy pudo ve flechas, redes, espadas, y centelleantes calmills de pers. “LAguanta!™ grit. “Ya lego!” Casi al unison, la joe ven y el lobo se adenteaton en Charawood Allin riempo despues, se decuvieron jemto a un zarzal pata esperar: Aunque sus pulmaonesgetaban Respna!iRes- ira Mary permaneci6inmévil mientras el sal se ncexcubs plgeds a polgada, Enionces las imdyenes Hegaron a ella. mente eniré en un remolino cuando, a uavés de los os ycflos de otra ertarura, detects un nuevo peligro aque se aprosimaba. Habia esperade wit los hambrientos sritos de hombre y pexzo, eso aguel umensza no era una cera, La tierta cemblé al acerearsc, Las amas se ron\- pian y las hojas caian. El aire crepitaba de poder: Enton. ces, una abrasador anillo ie lamas broté de la tern: alg en sui mente TV vvvvvvVvVwvvvvwv,.Vi PRELUDIO: DANZA DE MUERTE =. se movfa en su corazén. Escamas Smba, cola larga. Brfgida, la Reina del Fuego, guiaba la danza de sus eshirros. Sus cuerpos demonfacos se enroscaban como serpientes en las lamas. Al estremecerse la presa, Mary hizo lo mismo. La joven sintis unos afilados cascoshiriendo a las salamandas, ‘como si os cascos saliesen de sus propias piernas. El bos que dio una sacudida cuando la presa de los elementales salté hacia la libertad. En un parpadeo, la imagen desapareci6. Mary espers, pero no volvié a oft el gemido. Habie otras llamadas (un, pez herido por las garras de una nutri, un ciervo sorpren- dido por un cuerno de caza), pero nada proveniente del compafiero de sentidos de Mary. Como una piedra plana saltando sobre el agua de un estanque, su mente buscé ala criatura. Silencio, En el bosque, la Muerte diriga siempre fa danza, ya veces no te permitfa abandonarla, Mary te- mié que el anillo de fuego hubiese vencido, aD énde estds, pobre bestia? pens6. ‘Una suave brisa acarici las mejillas de Mary. célida mente, como aliento. La joven abr los ojos: una forma blanca se cernfa sobre ell, [os ollaesabiertos, los ojos di. bar brillantes y salvajes. La bestia tenfa el cuerpo de un ca- ballo, cola de leén y una estrecha cabeza parecida a la de tuna cabra, De su frente sala un cuemno largo y retorcido. Mary tendié su mano ala criatura con la palma hacia ariba. “Of nu llamada,” susurt. ‘Aloft un ruidoa su derecha, Mary levantéla vista. Una chica habfa entrado en el claro, quedéndose paralizada y con los ojos abiertos como platos. El unicornio x acercé, su relincho casi un grito, y Mary pudo sentir de nuevo el calor de las lamas cuando el miedo del animal pass a través de ella. Apenas pudo apartarse a tiempo. Las cascos de la bes- tia golpearon el suelo junto a su cabeza. Antes de que Mary puiese levantarse de nuevo, el unicomio habia huido. Mary se pusoen pie, enfadada. “Casi le tenta,” sise6 a la recién llegada. “Gracias ti, tendé suerte s alguna vez consigo acercarme de nuevo a él.” ‘La otra chica tenfa mAs o menos su edad y estatura, saungue de alguna forma parecia mirar a Mary con superio- idad. Descalza y con una falda remendada, se acerc6 como tun armitio, sus ojos emitiendo un fuego verde. Aguda como tuna aguja, dijo “Si no hubiese sido tan brusca, no bubiese cscepado. Habfa invocado lamas para conducizle hasta mi". Mary no necesitaba el miedo del unicoenio para darse cuenta del manto de humo y azufte que envolvta ala chica podia olelo. Y por el érbol de plata y los nudos cireulares de su broche, estaba muy claro que se metia en cosas que nin- ‘in mortal temeroso de Dios tenia derecho a conocer El ealor de la ia forj6 um filo en Ia lengua de Mary "?Y «4, qué? INo te dijo tu madre que no se juega con fuego?” La joven alzé una ceja. “Oh, asi que conoces el Cami- no del Wyrd, Chica Loto.” Ri6, dejando que su pelo le cayera sobre el hombro. Polo vojo, pens6 Mary. El pelo de Judas. “iReconozco a un siervo del Diablo cuando lo veo!” se en respuesta, ‘MUNDO DE TINIEBLAS: BESTIARIO DE ANTAKO Los ojos de In otra se estrecharon. "Esa ctiatura es mi responsabilidad. He de Hevarla a.un lngar seguro.” “Esa “eriatura’, como tila has Hamado, ¢s una criacu- ra de Dios, y por lo tanto mi responsabilidad.” “De veras?” El tono de Ia joven tenta un matiz bur- lon, “EY exactamente aué plancabas hacer con ella? Al menos yo sé dénde encontrar la puerta a Hrossheim.” “Maty reconocis el nombre. Por lo que podia recordar. Hrossheim era un santuario Ultramundano de agin tipo. “Bien, no puedes saber mucho,” contraatacé, “no cuando intentas atrapar 2 una criatura de la tierra usando fuego. Y ‘obviamente no eres virgen, pues entonceslo hubieses cap- turado hace mucho.” Pelo de Judas se arreql las remendadas topas, “Lo mis- mo podria decirse de ti. La verdad, Chica Lobo, es que ninguna de nosotras ba tenido mucho éxito.” La bruja se acercé, con las manos abiertas y a Ja vista. No era tonta; Zancas la miraba como si fuese un fain bien cebado, es- petando que hiciese alin movimiento agresivo. “Mira,” suspir6, “no tengo tiempo para esto. Si no encuentro al uunicornio, moriré.” El estémago de Mary dio un vueleo. “iQué dices?” "No has ofdo la cacerfa?” La chica se dio la vuelta Mary Ie agart6 del brazo impulsivamente, y la bruja se eti- 26, desnudando los dientes como un zotto acorralado. “Hrossheim es su hogan” dijo. "Se escapé de alguna forma, Mis amigos van a sella as puertas para que ningén otro unicorio acabe aqui. Tengo hasta el crepasculo para llevaslo de vuelea. ‘Ahora, deja que me vaya!” ‘Acto seguido, la joven se libers de una sacudida y si- guié el camino tomado por el unicomio. Mary contempl6 Ia figura que se iba alejando durante uun momento. Habia algo de cierto en sus palabras. iQue Ihubiese hecho ella con la eriatura? No era exactamente tun animal discreto. Podia salvar al unicomio de una cace- ria sdlo para dejarle en el campo, a merced de otro sefior aficionado a los trofeos. ‘Meneé la cabeza ante la idea que se estaba empezan- doa formar alli dentro. Con un bajo silbide « Zancas, ech a correr tras la chica con pelo de Judas. Solo espetaba que cl Buen Dios le perdonase. Mary alcanz6 ala bruja al borde de un pequefio calve- ro, “iDerénte! geit6. Después, mas suavemente: "No digo ae me gure ogc haces, pero ampoco qe que mue La chica lanzé un bufido de burla, pero Mary insist. “iBscdichame! Solo hay una forma de atrapara un vmnicor rio. Ni siquiera tu magia puede pasar por encima de eso.” ‘Una mirada pensativa pasé por los ojos de la joven, que se detuyo. LY crecs que ta podrias hacerlo! Mary asinti6. Hubo tun minuto de incémodo silencio, y después la chica lane6 un sonora suspiro y murmuré algo sobre los tontes y el orgullo. “Como desees, Chica Lobo.” "Mary" La bruja sontié un poco. “Mary, entonces. Al menos hasta que se me ocurra algo mejon” “iY yo deberia llamarte.. Pelo de Judas se encogis de hombros. “Kestral es un nombre tan bueno como cualquiera.” Mary se incliné para susurrar en las orejas de Zancas. EL lobo lausmes el suelo donde estaban las jvenes y des- pués recor el calvero. Al llegar 2 un charco junto a un role, se detuvo y emitio un grufido grave. Mary fruncis el cefio. El aro estaba leno de hullas de varios animales. Se acucills, sacando una brizna de un hhueco. Estaba intact. "fnetes,” dijo sefialando las huellas de clavos en el barto. Kestral hizo una mueca, “Entonces la eacerfa ha pasado ‘ya por aqu‘. Hasta puede que hayan tomado la delantera.” Una ola negra pas6 sobre Many Fria Aguda. Miedo de nuevo, El tensa gemido resoné en su cabeza. La otra chica no parecis ofr, pero Zancaslanz6 un ladrido y se adentré entre las sombras. “Era él,” dijo Mary. "“iDeprisal” Kestral la miré por un momento, con curiosidad en sus ojos verdes, Mary no espers, Siguiendo a Zancas, puso sentir més que oft a Pelo de Judas tras ella. Mientras eo- rfan, las muchachas overon las primezas notas de un cuer no de caza. La Garganta del pescador se aleaka ante ellas, us ma jestuosas torres de roca negra alzindose 2 uavés de los {choles como unaimponente fortaleza. Un ro brotaba entre ns oscuros pilares, rgoteando alegremente sobre las ro- ‘cas ms pequefias una ver libre de 1a masa de pieda, Mientras se acereaban, Mary sintié con toda certeza que las agrictadas y arrugadas colinas las miraban frun- ciendo el cefio. Las escaxpadas paredes se alzaban frente a ella, aceresindose mis y ms hasta encontrar al otro ex- tremo, divididas por una cascada. La humedad se fltraba porsus horas, fa joven se sintié como un pez ante la boca de una trampa, ciego a fos an- zuclos de su interior Habla una silueta blanca ante la boca de la garganta, su perfil recortado en una fosforescencia blanca. El uni cornio recorria intrigado la rocosa orilla, asustado y patearido incansable Ta cortiente. Aunque atin no babia aparecido nadie mas, el Bosque latfacon los ruidos y movie rientos de la caza Mary se estremeci6 ante el miedo del animal, No hae sfa falta mucho para hacer que se incrodujese por la gare santa. Bajé la mirada y contuvo su aliento. Si conseguia acercarve lo suficiente, hacer quese alejase dela garganta, todos podrian escapar. Laver de Kestral tembl6 cuando en los bosques reso- nnaron los ansiosos gritos de los hombres. "Toda [a aldea dche haber salido.” Los ladridos hicieron que abricra los ‘ojos con sorpresa. “IOh, dioses! (Tienen perros!” El unicomnio salt, sus cascos resbalando obte las pie- ras hiimedas. Mary empea6 a cantar suavemente, No sabfa qué pala- brasestaba usando, perosu corazén elaméangustiosamente ‘a quien ella sabia que protegeria la criatura, Mientras cantaba, aparecié la trémula figura de una ‘muchacha, Era una doncella tan pura como el alo que ro- ddeabasu cabeza, con unas trenzasdoradas que llegaban hasta su cintura, y cuando sonrefa era como si el amor de Dios brotase de ella, El unicomnio miré con intene ci6n la fantasmal figura, que alz6 una mano para dare la bienvenida. EI animal dio wn respingo, pero la joven permanecis inméril. La vor de Mary fue desapareciendo, y cuando la cancién «6 por completo, el espiritu se disolvi, El unicomio hociqued la ‘mano de Mary. Esta acari 6 la nebutlosa crin de le criatura, hiimeda por las salpicaduras de agua, Por encima de ellos, el 160 ELUDIO: DANZA DE MUERTE en cascada sobre las rocas negras, estrellindose a sus pies y farmando espuma. Habian llegado al inal del vinel, sin que hubiese otto sitio al que it iQuigm era esa aparicion’? La vor de Kestral sonaba contenidl, como si temiese romper el hechizo. Bajo el rus do de la easenda, las palabens se perdfan casi por completo. Mary ni siquiera habia sentido acercarsen Pelo de Judas. “Santa Winifteda,”replcd incémoda mientras acariciaba fa rmelena del unicomio, Oh, la hija del caudilo que despreci6 al Principe Caradoc? Interesante.” Mary no hizo caso del rono a medias buelén de la bru- ja. “EL la asesine. “Sf, lo 6." Kestral soné masamarga,yse acerc6 a May con a falda mojada por encima de las rodillas, “Le corté la cabeza, éno? Pero o1t0 de vuestros santos le devolvis la vida. Cuando finalmente muris de verdad, no pudieron dejar que descansase en su pattia galesa. Oh, no, Estuvie- rom regaitando por los huesos de la virgen, hasta que lleva- rom las *sagradas reliquias” al otto lado de la frontera, en Shrewsbury.” Kestral sacudlié la cabeza. “Y dices que mis ccosturmbres son extraias.” “Mary se apart6 de la chica, negandose a responder la bbutla. Agareé la crin del unicomnio, cuidando de no tocar su cuerno. Eta el momento de ire. Se apart el pelo hi medo de los ojos y miné la cascada, “Nunca podemos subir all. Deberfamos movernos 0.” Zancas geufi. El sonido de un cuerno desde lo alto hiso que todos enmudeciesen, Los rosteos empezaron a asomarse desde el borde del acantilado, con bocas rosadas abrigndose y gritando. Los perros aullaban para que les soltasen. Las muchachas se gitaron para corter, peto en la entrada de la garyanta haba un hombre exguido sobre su ‘montura. Habja otros veinte tras él, enarbolando antor- cchas, mazas y espadas. Alguno incluso llevaha un hacha. Cinco arqueros se dspusieran por delante del jinete, preparando sus armas. Tra ellos, los dems se extendieron por la entrada, El hombre a caballo alz6 el brazo, su voz perdida en el rugir de las aguas, Los hombres avanzaron. Por las redes que llevaban, Mary supuso que ten‘an la intencién de capturar vivo al unicornio. Ellas podian espe- rar un destino més cruel. "Que el senor nos ayuce,” masit Piedras einsultes empezaron allover sobre ellas. Mary se apart de fa cara del acantilado. E] unicornio se quei6, pero sin carga. Mary afere6 sus crines. Zaneas se eris6, sacudigndose las gotas de agua. La joven mirS.asu compa feta, y vio la excitacién en su rostro, Haba una intensi- dad en aquellos ojos verdes que asust a Mary. Como si la bruja estuviese saboreando Ta situacién, Kestral se subié a una roea."Manténko tranquil,” dio, afianzéindose con los dedos de los pies. "No queremas que se asuste ahora.” “2Qué vas a hacer!” “Puede que haya una forma de salir de esto.” Entonces fue Mary la que se burl. “Zh, sit Suporgo que vas a pasar entre ellos.” MUNDO DE TINIEBLAS: BESTIARIO DE ANTARO Kestral lana6 una mirada de reflin. “Es el momento de hacer algo de verdadera magia, Un poco de niebla ten: dda que bastax’ “sts loca?” easl grits Mary, “Quieres que nos atta pen y nos quemen a las das por brujes! Aguellos ojos verdes atravesaron a Mary. “IY qué su sieres ti, Chica Lobo?" Mary guards silencio, sorprendida y futiosa Kestral ignocé a su compafiera y contempls el enca potado cielo. Una brisa agitaba los hiimedos bordes de su falda. Al volverse hacia la boca de ta garganta, [a broja ala6 las manos por encima de la cabeza y se llené los pul- mones de aire, En una sonora vo: de ritual, declaré “Lia smo a Niska, Rey del Oeste, Envfa cus ondinas, tus esptitus del agua, para que me ayuden en mi area.” ‘Mary se estremecis. No nccesitaba enfentarse a los hombres que avanzahan para saber que veian lo que estaba, ocurrienda. Los gritos de "iBruja!” y “TRamera!” se alzaron sobre el ruido dela cascada, Una flecha ps6 zumbando vse partié contra la roca. De inmedliato le siguieron otras, so- rando como avispas furiosas, peo ninguna hizo blanco. El extremo de la garganta se oscureci guien hubiese puesto poco 2 poco una tapa sobre el mun: do, Kestral se enfrents a las sombras, con la cabera alta “Eapiritus del este, amo a los elementales del Aire.” La brisa agit6 sus ropas eon més Fuerza. “Venid, silfos, y ayudadme en mi cares.” ‘Una piedra golpes a Kestral en la pierna Ella la ign. ‘Todo su cuerpo temblaba y se estiraba, como si intentase aleanzar el cielo Las nubes bullion en lo alto. El viento agitaba las copas de los foes y peneteaba a través de las topas de Mary: En. cualquier momento, las muchachas oirian el euerno junto a ellas, estaba segura. seguido de cerca por el aliento de los perros de caza, Cetté fuertemente los ojos y, todavia con tuna mano en las erines del unicornio, cay6 de roillas sobre las aguzaclas rocas. Hoy covrerd a sangre, pens6. Sint que ddebia rezar a San Francisco, pero las tnicas palabras que cencontraba eran iQue el Seior nos aqude! iQue el Seror nos aude! iQue el Seior nos ayde!, girando y silhando en su eabeza como hojas cn una tormenta, AL acrodillarse alg fro y mojado cay sobre su naz, {Ya escaban los pereos babeando sobre ella? Aprets los ojos todavia mas. Leg’ ota salpicadura. ¥ otra, yotra. De pron: to, un tremendo rugido llené el aire, y Mary qued6 empa- pada por el agua: abrié los ojos para encontrarse frente a tun muro de Havia, Kestral, de pie junto a ella, parecta divertida y algo molesta, Forencima de la cascada y la tormenta, Mary oy6 que [a bruja murmuraba algo de que el Rey del Ate tenia Ta cabeza lena de lo mismo. Mary francis el ceso. “(Cmo! (Qué quieres decit! “Poralda." Kestral agit6 su empapado pelo rojo. "El Rey del Aire. No sabes loque esl ate la niebla? Nosabesnaia.” Mary contempl las preitadas nubes y se pregunt6 stla causa habia sido la magia de Kestral o sus propias oracio- nes. Quiz ninguna de las dos, Después de todo, ya abia algunas nubes ances de que empezsse todo. La lluvia golped el rostro de lajoven, los truenos y el roid del agua la ensordecieron, Se dio cuenta de que no podta ver ni ofr a los cazadores, iEstarfan cerca? ‘Habyia de corter? Zancas caminé ante ella, secudiendo su grueso pelaie, ansioso de encebezar kt marcha. ‘Kestral se aparté los mojados mechones de la cara, cempezindo a seguir al lobo, "Vémonos,” dijo. "Ya he visto bastante esta garyanta para toda mi vide.” Mary pis6 con cuio sobre las rocas, guando al uni- comio, La Ihuvia cafa con tanta fuerza que se preguntd si podrian respirar Sin embargo, Zaneas enconu fécilmen- te un paso seguro, Linas extratias laces aparecieron en Ie nea amedida que el grupo avanzaba, Mary supuso quc etan. Tas antorchas de los car vacilaban ¥ morfan, vacilaban ¥ morian, Fuegns faruos, pensé. Las mujeres no tardaron en dejar ate a garganta, aune «que una o dos veces Mary sintié que se eazaba con alguien. Mientras los choles volvian a radearias, una fia comriente se agua recor la cohurana de Mary. Esta se concentré en, elsendero que habia ante ellas,yno tard en quedar hipno- ‘isada por una llama blanca, Pareefa sltar sobre la hietba y ene Ios drholes, de hoja a hoja. Alf donde pisabo el uni cori, el basque cobraba vide con su magia. En vats oca- siones, Mary creyé ver figuras pluteadas por el raillo del ‘jo, pero cuando se daba la vuelta silo habia Ilva. Rezs en sileacio a San Francisco, no pidiéndole protectin eonteala ‘magia pagana, sino contra les eazadores a sus espaldas. Su «jv mental vio los jabules salvajes del santo guéando a los ceazadores mis ll dl borde de fa garganta, San Francisco habia escuchado sus plegaras. Cuando Mary records la invocacién de Kestral en la sgarganta la distancia entre ambas parecis desaparever de repente. ‘Haba sido también un bechizo la oracién de Mary? La joven parpades. ‘Era su propia cara la que veia Iraj el cahello rojo de Kesteal? Tropezs con una rai, slo para descubrir que no era tal cosa, Una mano ayarts sus botas y despues valvis a caer a tierra. Un rosceo de ojos salvajes la mind, eon la boca abierta en un grito mudo. Mientras Mary miraba, la boca se convirtié en un agujero que desaparecié en el vo- razledo, Después de aquello, Mary mantuvo Ia mirade fija en los itboles lores, peto las fantasmales lnces La visién de aquella cara y a de los cazadores eayen- do, pesiban sobre Mary como su capa. empapads por la uvia mucho después de que las hubiese dejado ates, Lallegada a a solid del bosque coincidi6 com una inte- smupeidn dela luvia. Peco el yeupo no disminuyé la marcha, puesta luzestaha desapareciendo, Un sol sanguinolentoatra- vyesé el velo de nuies, pero el alvio fue fugac: Ia terra no tards en oscurecerse otra vez. Siguieton huyendo por encima de una pequefialoma, a través de un zarzal y hasta el sguien- te valle Slo redujeron el paso al ver la fortaleza El corazén cle Mary seguia bailando al ritmo de fa hue ‘via, Su mano parecia reacia a aflaar la presa sobre la erin del unieornio, Contempléla torte, que se alzaba sabre una colina rexeada por los dos brazos le un tio. Podia sentic eneraia que polsaba desie aquellatorse., yun grave rau mola parceié lenar sus oides. Se pregunt6 sla bruja tam- bign lo sentina Kestral se detuvo, dandase Ia vuelta, Amablemente, ppuso su mano sobre la de Mary. "Ya puedes soltalo,” dif, con susevera vor suavizada. “Yo le Hevaré a partiede agut A menos que quieras venir a Hrossheira..” Elonicomio se iber6, trotando hacia la torre como si supiese que casi estaba en su hogar. Sus pecufias golpeaban elsuclo, lanzanda pequefios chisporsotcos de fuego feérieo en cl crepésculo. Mary sacudié la cabeza. "Pertenezco a este mundo,” replies. “Si es que pertenezco a alguno.” Kestral se encagié de hombnos y siguié ll unicorio. Alpaca tiempo, la chica del pelo de Jucas se clo la vuelta Y agit6 el hrazo, Mary siguié sin moverse, Mientras esol rmanchaba el palsaje de escarlara y negra, contemplé a Ins figuras que se acercahan 2 Ia torre. Era extafio como la fia piedra podtin inspiar simpatis, pens, EO era una sen- saciéin de parentesco? Enalgin lugar del bosque, quieé durante la huida a un lugar seguro, unsa parte de ella habia muerto. Las figuras que esabam desoporeeienclo halon aliviado la herkdo, y cuando se cerraron las puertas de la fortaleza, Mary se pre unt cémo serfan las cosas al ctro lado. Acaricié el hi redo pelaje de Zancas, pero su camarada le ofteci6 escaso consuelo, Mary era una copa llena s6lo a medias. ‘Asus espaldas, en un roble solitaria, un milo entond su canto vespertino. Entonees, por un breve momento, una Tz sais desc Ja torre (coma Ia ascensin de un pequetio sol) y Mary sintié una nueva llama que nacia entre las ce- nizas de su vigjo ser. vvvvvVvVvVvvyvyyw-yYYVYWYwWYy¥wyw Vv ION; DANTA DE MUERTE EI mundo esté lleno de monstruos.. 0 es0 nos haria creer el folklore. (Cuando el sol desaparcee, el eielo se convierte en una, cscura catadral. Las pesuilas ve elevan desde sus cata ceumbas hacia el fresco ire hist, lamzindose a romper sa prefeeiblemente con carne y alas inocentes. Si cercemes € moastruosa cabalgata mientras el ex cen anochecer y el anochecer en negrura. En las costas mis remotas de la Cristiandad, los monstruos juet todo el dia, reprando a través de extensiones desiertas y saltando desde lo alto de picos montatiosos para celebrar el triunfo del Diablo Esto es Io que nos cuentan. Esto es lo que eree la gon- te, EL mundo de la Fantasia Oscura, donde la maravillay el terror danzan en la sombra hasta que llega la mafana. Hasta qué punto es cierto? Hasta qué punto quieres que lo sea? las viejas historias, fa tierra tiembla bajo una siscula se convierte Verdad, fantasia y monstruos A pesar de lo ascure que pueda parecer, este mundo realidad. Aunque las je esta era mica estin aravillosas criseuras, el monstruo efinitivo es la imaginacién humena. Para una audiencia humana, las monstruos son tan ea no esta plagado de monstruos. Ni rhos, mares ¥ plagados de extraias ym les como sos leyendas. Un explorador que visite una tierra remota no se conforma con hoblar de un gran ciervo de exttafio colorido... isu piblico se aburrria con una historia tar sosa! No, el explorador tiene que poblar sus viajes con hom ina scla piema, montaias parlantes y eonejos de dientes como cuchilis. BI ciervo de color rato se von- vierte en manadas de corceles demoniacos rojas camo la sangre, aonando « través de un paisae infernal de brea buirvienre, Por supteso, cl explorador no ha visto nada ast, pero quiere que sus oyentes crean lo contraro, INTRODUCCION = En consecuencia, dice el hombre racional, las bestias cextrafias no existen, Son simples fabulas, mitosy fabulas de viajerosideados para incrigar al oyente, para hacer que rece pidiendo la gracia divina y evite el contacto con el ablo, mientras desea en secreto haber sido 61 quien vioa ‘esas manadas demoniacas. Esa es la verdad, Cierto? Faso. Fay cosas asf. Quiad no en la profusin y variedad que afirman las leyendas, pero exten. Pero no seri asi por mucho tiempo. Siendo ya raras para empezar, las criaturas de Leyenda estén muriendo, La incredulidad, la masifiacién, la falta de espacio y alimento y la siempre ereviente marea hums: na esti alejando las cosas salvajes. Pasorin décadas, in. cluso sighs, antes de que el itimo grifo se desvanezca en. el cielo, pero con el tiempo su especie habe desaparecido. Inclusoen Iaerade la Fantasia Oscura, muchas de las gra des bestias han cafdo ante el monstruo definitivo. C por matadores de dragones, hambrientas por la reduecién de su habitar, empleadas como bestias de guerra por los rmagos belicosos o sencillamente llevadas al borde de la locura por la invasién humana y el Azote de Dies as cria- turas magicas pasan més alls de la Bruma, Pronto serén fantasia, palidos fantasmas de su antigua idencidad, ence ddados en historias populares y repudiados por un mundo que ansia monstruos pero no puede sustentarlos. Pero la bestia definitiva tiene otro rostro: el del Formador. La gente que tecorse el lado salvaje de la empa- lizada ha percibido una alarmante (aunque controvertida) tendencia a lo largo de los tims siglos. A medida que el folklore se hace més oscuro ¥ los cuentos de asombeosas vias. Mas grandes que los buitses y més pequetias que los hhumanos, las arpfas llevan una existencia de ringsn ave tiene ese nauseabundo olor. Hosta el borracho sis mugriento es una rosa al lado de estos seve. ‘Tosca y salvae, la arpfa tiene el cuerpo rechoncho y Jangas alas de un buitte negro. Uaas gacas eurvasy afila- das salen de sus pies. Todas las arpas son hembras, con. pecho fldccides y osteo hurmano yaguileto (por lo general sucio y manchado de lo que haya estado comiendo). Estos lagos com la hmanidad son los rasgos més deseoncertan tes de la bestia. Es bastante perturbador ver a una mujer bust enloguecida, con la cara metida en un cadSverarean- cndole las entrafas con sus dientes amarillo. Sugerencias de Inferprefacién Donde hay muerte, hay comida. ¥ donde hay comida, hay vido..ta vida. Come para vivie Vive para comer. Las cor + sas muertas no concen nada sncjor Esti muertas, Saben mes * jor ast. Muerte. Comida. Vida. J Nada més importa Rasgos Atributos: Fuerza 3, Destreza 3, Re- sistencia 2, Carisma 0, Manipulacisn 1, Apa- fiencia |, Percepcién 3, Intcligencia 1, Astucla 5, Habilidades: Alevta , Adletismo 1, Pelea 2, Forrajear 2 Invimiiacién 3, Vuelo 1 Elemento: Aire (Sibaita pusgane). Fuerza de Valuntad:3 Niveles de Salud: OK, Incapacitada ‘Armadura:0. Ataques/Poderes: Gurra (5 dados), mordisco (1 dado); Apetito Extravayan- te (4; came muerta), Aspecto Extratio (3), Compulsion (Nengancas opcional), Curacién Répida, Instinto de Oriemtacién (2), Ofensivo para los Animales, Sentir aves, Pero Cocatriz Yel nifio de pecho jugard en el agjero del pid, vel anit destetado meters la mano en el cubil del cocaert. = hains 118 Leyenda Ene las cambiantes arenas del desierto vivia. una maligna serpiente cuyo aliento y micada habia matado @ wuchos guerceros. Se eseutrfa en las tends para envene- alos nifios que jusnban, ¥ eazab eocodsios en la ribe- ta del efo para hacerse con sus huewes. La gente fa Iarnaba el basilseo. Su leyenda se extend por todo Oriente Me- dio, yde ella nacis el cocatra. No habia maldad mayor que la del eorazén del basi- fiseo. Un alma ran vil no posta limit vif sino-que frase’ un nuevo cuerpo mediante el cual seguir con sus {nicuas précticas. Durante los oscuros dfas de la Plaga de los Djinn, cuando espfritus malignes se alimentaron de la tierra, el basilisco engendré a otros 39 como él. Juntos cereaton un gran desieto, y 10.000 hombres muricton ante ellos. Por fin, el gran coraje de los guerrero, las Artes de li magia sagrada y el favor de Ald (Ialabado sea!) pusie ron término ala plaga, Hy BESTIARIO El gran gallo, portador del sol y mensajero de la vo- Juntad y la clemencia de Dios, fue bendecido con el poder de vencer a la criatura, El canto del gallo acabé sefialando la muerte de un busilisco, y el pueblo se regocijé. Cada da, el gran gallo se ponia en marcha al salir el sol, buscando serientes malignas. Su canto paralizaba a la victim, y centonces la bendita luz de Ali convertia al monstruo en. cenizas. Asi, cuando el ciltimo de los hasiliseos oy6 el ean to del gallo, quedis inmévil, Sabiendo que sus blasfemos placeres estaban a punto de acabar, suplicé piedad a sus Sioses del inframune. Los malignos poderes vieron lo que pasaba y comprene dieron la desesperacién del basilsco: dieton a la criatura tuna iltima oportunidad de atacar al gallo. As tendecido, el basilisco se retorcis y arrase6 sobre elsuclo. Los movimien- tosllamaron la atencién del gallo, en busca de su desayuno. Pero coma todos os regalos del Adversaro, su bendicion na fue tan fortuita como habia esperade el basilisco. Este habia quedado agotado por sus movimientas, ycl gallo, demasia- doasturo para quedarse quiero, aracé con el pico a su presa, evitando su cola de wiboray aliento vercneso hasta que la sangre del basilisco se espexé como la brea sobre el suelo Pero el Maligno tuvo su venganza. Mientras el gallo devoraba al bailisco, el alia de éste devor6 al gallo. En un horriNe momento, el cuerpo de la eriatura queds trans- formado, al cambiar el corrupto gallo para adaptarse a su nueva alima. Ast nacié el cocatrz, Descripcién Las basiliscos vagaban por Libia en la antigiedad. Ser- pientes de un pie de largo cuys cols, mordedura y mirada podan mata, aquellas criaturas asolaban la terra. Su alien tw secaba las plantas v quemaha las rocas,y asi nucié el de- sierto de Libia. Con cada nueva victims, su reputacién ika enanmento, Slo dos enemigos amenazsban al basilisco: [a comadreja podia vencerle con su hedor y su mordisco, y el tallo posi paralizarle con su canto al amanecer Un desdichado gallo se comis al sltimo basikseo del que se tiene noticia mucho tiempo atris, Arraserdndose entre las hietbas, el ave se transformé de aewerdo con su nueva alma. El secign nacido eocatriz posit matat con una mirada o con su aliento vaporoso, y golpear con una cola de serpiente que rezumaba veneno, Un gran mal acecha en el corazén de esta bestia, y vveneno carece de antidowo. La ponzofia hierve en las venas yquema la came. Cuando el vil fluido Ucga al coraaén o al cerebro de la victim, ésta muere, Hasta entoncesse retuer- ce entre espasmos y gritos de dolor, con fos ojos en blanco y abiertos de par en par. Aun después de que la muerte haya dejado caer su misericordiosn velo, el cadaver sigue sacucliéndose,estremecido por ls trastornos en su interioe Todos los cocateices son neutros, i machos ni hem- bras. Se reptoducen clavando su aguijén a un gallo nor ‘al: el veneno se acurmula en el cuerpo del ave yforrsa un huevo, que el gallo expulsa del fondo de sus entrafios. Cuando la magia empesé a desvanecerse del mundo, e parten devociones estando a medio mundo unos de otros La sangre de dragsn es también la materia prima con la que construyen sus Protera, o santuatios interiores. Tl y como el Beysta es el hogar fico del dragén, el Proteres es su morada espirtual Beysta y Proterus tienen [a misma ubicackin espacial. Se puede pensar que estén superpuestos, separados $60 por la més tenue capa de percepciém. Los grandes wyrms Mamas: a esta membrana invisible el Velo, pero los magos la concen mais como In Celosia, El duefo de Ia guarida puede atzavesar el Velo a voluntad y pasar del reina fisice al espiritual, Este poder, que hace a los dragones casi invulnerables en su hogat, se considera coma uno de los mis grandes otorgados por la Dama a los dragones. La cultura de los dragones presenta algunas ambigtie- dades en torna al Velo. Por wna parte, pasar a su través representa el paso entre lo fisico y lo espritual, entee la fda y la muerte, La Dama cruz6 cl velo muriendo, Al ha- cetlo, abris el camino para que sus fcles fuesen y viniesen entre ambos mundos Pero los grandes wyrms ne conside- ran el rea més allé del Velo una tierra de los mucrtos: no hay sombras de ls fallecidos espersndoles al otto lado. En lugar de ello, el Proterus del dragsn parece un duplicado exacto de su guarida...con una dfereneasignificativa. En el Prozerus no hay objetosfisices, solo las sorabras de Tos, rnismas:simboles,significados,relaciones,smplicaciones, Allf donde la guarida de-un dragén estaria lena de tesoros icos (magnificas alfombras de Oriente, una coleceiéin de rascaras del Africa Negra, tapices de bxillantes colores, una inigualable bodega de espléndidos vinos, colmillos de snarl, libros antiguos,delicados sparatos ciemtificos mag- nificas bronces, monedas raras, atisticos autmatas me- cos, un juego de ajedrez digno de un emperador,sacos de café y de adormidera, y muchas otras cosas), el Proterus ‘es prisaje espritual Un dragén nunca permite que los vistantes, ni siquiena los mas honrados,entren en su Proters. No obstante, mages yy hadas que han deroraco a wyrms se han aventurado en, = ‘CAPITULO UNO: GRANDES BESTIAS 25 tales santuatis yeferdo lo que han encontrado, En el mun- do material, el cub de un dragén parece una gigantesca ma- drigucta, con frecuencia lena de elaborads inelesregados con agua fesca y sembrados de fabulsos tesorosy huesos relucicntes. En la Penumbra del lugar el Proterus se extiende como una enoeme telarnf, una red Tuminosa de hebras en- tretejidas. Cada linea es un enlace anclado alos objetos del lado fseo del Reino, Cuanto mas atestads est una caverna, ins claborada esl telaraba en el mundo espirtual Si un intrusoestudiase los hilos de cerca, veria peque- fis unas arcanas en un idioma desconocide. Wthren afi ma que los dragones coasignan su historia, genealogia y poesfa en esos intrincados tans. De acuerdo eon sus eré- nicas, las runes parecen cantar en un cono gue trasciende Jas escalas bumanas... un tono que bien podria ser el eco de las canciones compuestas por los wyrms mes ancianos, «que por primera ver mezclaron los elementos Lugares de dragones Desorden, horror, miedo y motin Residiran aqui, 9 esta tierra seré llamada Et Campo del Galgoua y las calaveras. — William Shakespeare, “Ricardo I” Incluso entre Jos enclaves de los dragones, algunos se than hecho tan famosos (para bien 6 para mal) que sobre- salen claramente. Son los lugares misticos de los dragones, los centros de peregrinacién y reinos de pesadilla que a veces se abren paso en la tradicién humana. El Osarlo Puede que ningiin enclave de los drayones haya encen- ido la imaginaci6n de misticos y cazadores de tesotos como lo ha hecho la Isla de las Lamentaciones. Reinos y fortunas se han consumido en la busqueda de esta isla legenda- ria. En los ctipticos versos de Ynnis Wythren, este desolado lugar se lama “El Osario”. Para decirlo de forma sencilla, es el es ienterio de los dragones, el lugar al que los ms ancianos y ‘cansados de los grandes wyrms acuden para mori ‘Ningsin mapa sefiala su ubieacién, aunque viejas his- torias sitéan la iala en algén sitio en medio del Mar del Polvo, un vasto océano de rompientes que resuenan como, cl pergamino viejo. Imponentes barcazasfuneratias reco: ren las aguas en lugar de bascos de pesca. Los mares estén llenos de buscadores de tesoros y fantasmales pitatas se- dientos de sangre, hombres que han perdido sus mentes y almas intentando encontrar Ja escuttdiza isla Puede que el viajero que consiga superar [os numerosos peligros del Mar del Polvo atraque en las Piedras Gimientes, lunos dentadosdientes de granito que surgen de las clas conto las fauces de un etn. La isla se alza mis alls de esa barreta sobre unos resplandecientes acantilados de color blanco rodeados por gritonas gaviotas negras- La Isla de las Larnen taciones no ofeece puerto, costa ni cobijo algun a las era- barcaciones. Quienes quieran visitaula tendran que volar 0 scalar los tremendos aconnilados. El interior de la isla es un blanco, reseco y cegador paisa. Alle donde mira el visitante, es saludado por los restos de los muertos: toda Ia isla esté cubierta de huesos. Dentadas columnas se elevan hacia el cielo como obelisces. Las costilas forman b6vedas como en el tejado de una ca- tectal. El viento silba a través de los restos con el sonido de un rgano desafinado, For lo dems, la isla permancce torva y silenciosa A pesat del aspecto yermo que presenta als intrusos, La isla est llena de vida. Millones de in- sectas nunca vistos (euyo tata, segiin los ru- ‘mores, varia > " ‘hoxmiga al de un jabal,limpian la came de los huesos. Los visitantes tienen que abrrse paso a través de los restos. EL ‘menor paso en flso puede provocar una caidaal reino subte- rrneo de las criaturas-insect. Sihay algén gran wyrm en la isa, seguramente estaré en el centro de la misma, enroscado altededor del témulo. Este timulo no est construido eon piedras apiladas, sino con viejos huevos reseces por la intemperie, los hijos ma- logrados de los deagones, traidos aqui por sus desolados padres a Jo largo de los siglos. No olvides que incluso un dragén moribundo puede ser terrible si se enfuree®, y nine szuno toleraria que una bestia de otra especie (y menos un hombre) hollase su isla més sograda, La Ciudad de Bronce y Lama El dragén es sin duda la més poderosa de todas las criaturas encantadas, Pero no todos los grandes wyrms es- tan aliados a las fuerzas de la magia en ] Gran Conflicto, Hay dragones en cada uno de los tres bandos en las ince- santes batallas entre la fe, la ciencia y la magia. Aunque los Dedalianos renuncian abiertamente a afiliarse a tales bestias, los hombres desesperados deben encontrar ayuda donde sea... ‘Quiz el ejemplo mas notable de un dragén opuesto a Ia magia sea una criatura de legendario pader llamada Caduceus. Un titénico espiica de la Logie y la complej dad, este dragon envia suefios inspiradores a sus elegides: Jos Altos Artesanos de la Orden de la Razin. Alltdonde otros dragones encarnan las salvajes y des- atadas fuerzas de la Naturaleza, Caduceus es un avatar de Iacivilzactin.Iradia una penetante perspectiva que sale de Len efteulos concéntricos. Tal y come la misma pre- sencia de los demas dragones lleva consiga la peste, la pla- gay la devastaci6n a los alrededores, Caduceus es el heral- do del orden y la ldgica. Como un gargantucsco wyrm- arafia, teje una compleja telarafia en su Reino de sublime tecnologia. Al contrario que los hombres a los que favore- ce, este dragon no hace distinciones entre las obras de las criaturas racionales y las de la Natutaleza. Para él, una catedral yuna presa hecha por los eastoes tienen la mis- ‘ma sustancia: una construccién perfectamente natural. No hay conflicto entre hombre y Naturaleza en el Reino de Caduceus. Cuslquier cosa que el hombre pueda lograx, lo ‘hace en interés de la Tierra que le alumbrd. El epicentrode la influencia de Caduceus es la Ciudad de Bronce y Llama, un testimonio de la capacidad de la Natureleza de alimentarse de s{ misma. Suspendida en el centro de la cicl6pea telarafia Tncapacitado. CAPITULO UNO: GRANDES BESTIAS §— 49) Obispo de mar El propia abismo se pudtié: 1Oh Crisot ‘Que esto pudiera ocusrie! cosas viscosas arrasraron sus patas Sobre ef mar viscose. — Samuel Taylor Coleridge, “La Balada det Vieio marinero” Leyenda En el siglo XI, un pequefio grupo de pescadores descubsis a una ex- trafia criatura varada en las costas de Italia. AtSniros ante la visién de un set humanoide con aletas y cresta de pez, decidieron matarlo como a tuna aberracién.. pero quedaron paraizados cuando la extrafia bestia hhabl6, recitando las Escrituras a Ia perfec, Percurbados por las implicaciones de Ja existencia de la ‘riatura acustica, los pescadores decidieron poner el asun- ‘ton conocimiento del clero local Elser fue apodado répidamente “obispo de mac’, tanto por su amplio {) conocimiento de ls Escrituras como por su aspect, due recordaba a las ropas y mitra de un obispo. Inca- paces de encontrar delectos en sus interpretaciones de las Escritueas, los clérigas enviaron al obispo de mar al Vaticano para que fuese jusgado por el papa. ‘Aunque desconfiaba ante la perspectiva de un largo viaje por tierra, el obispo de mar accedi6 a ello. Viaj6 en compafifa de uno de los pescadores y varios suspicaces guardias y sacerdotes, legando al Vaticano para ser intercogada intensamente por el papa (y dicen al: ‘gunos, por los Coristas Celestiales que se ocultaban en el Vaticano). “Tras dos semanas de discusin, el obispo de mar emergi triunfante. EI mismo papa no habia podico encontrar falls en sus conocimien- tos de las Escrituras, y de hecho califis su saber de ejeraplae. Aunque muchos deseaban aprender del obispo de mat y descubrir sus secretos, te pidi6 que se le permitiese volver a su hogar. Sorprendentemente, cl Vaticano accedié, y la eriatura fue levada de wuelta a la costa, don: dese bunds bajo las aguas, sin dejar a su paso nada mis que la extrafia hiscoria desu existencia, Descripcién Los escurtidizes “obispos de mar” son un enigma, Descubiestos cuan- J do uno de ellos quedé varado, estos seres se ocultan de la humanidad bajo las olas, evitando el contacto con el mundo de la superficie. Sélo cl azat parece levatles a latiecra de los humanos, Desde el choeante encuentro ini cial de un obispo de mar con el papa, algunos marineros han informado de encuentros com ‘otras criaturas similares, pero estos incidentes son raros Es obvio que estan bien adaptados a su hogar subacustico. Pueden respirar bajo el agua, yo tienen problemas pata ajustarsea diversas profundidades, buceardo més profundamen- te que el humano mejor entrenado, Nadun con gracia, usando Tas grandes membranas bajo «us brazos para planear sobre las corrientes mientras se impulsan con las piernas. Sus giles manos son capaces de atrapar y despellejar peces con asombrosaeficaci, Desdefian el uso de hrerramientas, pues sus aptitudes naturales les bastan para la supervivencia, Allgunos miembros de Ia Orden de Hermes suponen que los obispos de mar deben de tener una comunidad submarina de agin tipo, pues son inteligentes ycomunicativos. Pero la verdad, pot lo que parece, es que son individualist y raramente forman grupos superiores a la media docena, No parecen tener orgnizacién ni abjetivos comunes, sino que buscan su propio camino en el océano, viviendo de la riqueza de su hogar infin. A veces se de- tienen para comunicarse entre ellos, pero no parece haber ‘encuentros de la raza, Cuando se resnen, se comportaa, como criaturas ciertamente gregavias, aficionadas a inter cambiar historias con cualquiera, pero no sienten la nece- sidad de buscar compaffa(posiblemente se deba a viviren uu reino tan enorme ¥ variado como el océanc). De vez en cuando, los obispos de mar observan la cul tora humana y aprenden de ella, por lo general estudiondo los tesorosy obras de arte de los barcos hunulles. Se piensa que ef que visité ef Vaticano puede haber estudiados los Manuscritos del Mar Muerto, aunque la verdadera fuente de esta informacién es un misterio. No obstante, se recono- ‘ce que tienen un profimdo y respetuoso amor por la vida, lo due los bumsanos malinterpretan fécilmente como piedad. Por supuesto, no falta quien sefiala ominosamente que in-