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SAGRADA BIBLIA, EN LATIN Y ESPANOL, COON NOTAS LITERALES, CRITICAS E HISTORICAS, PREFACIOS Y DISERTACIONES, Secadas del Comentario de D. Agustin Calmet, Abed de Senones, del Abad Vencé y de los mas célebres autores, para facilitar a inteligencia de 1a Santa Esoritare. O@BRA ADORNADA CON RBSTAMPAS Y MAPAS. PRIMERA EDICION MEJICAN |, ’ ESNPRAAMENTE CONFORME A LA OUARTA Y ULTIMA FRANOESA DEL ARO DE 1820. TOMO DECIMO. LIBRO DE LOS SALMOS. “ MEJICO. DEPRERTA DE GALVAN A CARGO DE MARIANO AREVAW. CALLE DE CADENA Num. 22. nnn 1832. Gem LAs LICRNCIAS NEGMEARIAS, ———e—e—— eee SAGRADA BIBLIA. —_— DISERTACION LOS TITULOS DE LOS SALMOS. U.. de las cosas mas embarozosas pare los intérpretas, es la expli- L cacion de los titulos de los Salmos, envueltos on tanta obscuridad, que _Obecuridad hasta hoy nadie ha podido lisongearse de haber descubierto todos de los titalos sus misterios; y aun los Rabinos,tan resueltos en sus decisiones, se han moe. Visto frecuémtemente obligados & confesar que la materia es superior 4 su alcance (1). Los otros comentadores, mas habiles y sabios, con- Vienen en que es muy incierto todo lo que acerca de esto se balla en loa intérpretes; pero que en la realidad no se pierde mucho con ignorar cosas como estas, Ja mayor parte inttiles para la inteligen- cia de los Salmos como lo dico Muis en e! principio del cap. vin: Parum ext damni in husus vocis (baggittith) i atone, cumiila uf et aliae simi- les, quae passin oceurrunt in titulis Psalmorum, ad argumentum et materia carminis, nikil prorsus pertineant. Los padres reconocen eata obscuridad, pero piensan de otra ma- Ris nera sobre el uso y autorided de los titulos, porque ereen que la uti- Motivos que lidad que de ellos se saca para lq inteligencia de los Saimos, merece Fendsr loo que se les aplique toda la atencion posible, y les consideran co- titalos. mo la llave de! 20, segun sé explica el autor antiguo que citamos con mucha frecuencia bajo el nombre de San Gerdnimo (2): ¢Quid est ditulus, nisi clavis? Indomwa non ingreditur, nisi per clavem; ita et aniuscujusque Psalmi intellectus per clavem, hoc est, titulum intelli- gitur: {Qué otra cosa es el titulo sino una Ilave? Y asi como no ee puede entrar en la casa sino por medio de la lave, tampoco puede Penetrarse el sentido de un Saimo, sino por ja inteligencia de su_ins- fripcion, San Agustin dice ella wos anuncia el asunto (3): Tam- quam pracco Psalmi est, tii Pralmi. El titulo y el Salmo son dos Cosas que segun San Hilario no pueden separarse, que se prestaD @iitae socorro é ilustracion, y la. autoridad que se funda en la una, es débil ei ao se apoya en la otra (4): Cum sibi invicem auctoritatem prae- sent Paalmius et titulus, debilis erit sermo, si de aliquo eorum absque stereo (i . El titulo es como una guia que nos conduce & los a) ei in Peal. w. 1. Hebrei see fatentur se nihil acire de titulis Pens rar) Hierenymiaster. a Prolog. mt ) OREXLE. P. he Ti Mileln pe on, Prog ig rea Oe E , 4 DISERTACION coos . diversos sentidos del Salmo, cuya inteligencia depende dé entender bien la inscripcion; pues ella hace con respecto al Salmg el mismo ofi-- cio que un conductor que manifiesta las entradas y eatancias de un pa- lacio & aquel que Je visita por !a primera vez: Inde pendet omnis ver- sus qui cantatur. Si quis cugnoscat quod in domiis fe positum est, securius intrat, dice San Agustin (1). Este padre va may adelante, porque repute las inscripciones como canénicas 6€ inspiradas, !o mismo que el resto de la Sagrada Escritura. Explicando el Salmo xxtv. cuyo titulo es: Céntico de Jeremias y de Ezequiel para el pueblo que transmigr6, cuando comenzaba 4 saltr, di- ce al pirincipio de'su explicacion: Se debe reconocer la voz de la santa inspiracion en el titulo del Salmo. Y en otra parte, hablando del Sal- mo que se ttula: Salmo de David, cuando Natan vino 4 repren- derle pur el pecado que cometié con Betsabée, dice: Esto no se lie en el cuerpo del Silmo; pero se halla mas lérgamente en los libros de los Reyes, y tanto una como otra escritura son canbnicas: Urraque surem Scmervza canéstca est (2). : Teodoreto se explica lo mismo con corta diferencia, ,Como al- »£"nos sostienen, dice (3), que las inscripciones de Jos Salmos gon fal- w8ag, Creo necesario hablar de ellas con mas extension. Es en mi wconcepto mucha temeridad desechar y considerar como infriles es- ntos titulos, que se leen en los principios de los Salmos desde el tiem- »po de Ptolomeo Filadelfo, en cuyo reinado los tradujeron del hebreo vlos Setenta intérpretes jantamente con el resto de la Sagrada Es- »critura, Esdras, casi ciento y cincuenta afios mes de esta famosa »version, habia escrito de nuevo la Sagrada Escritura que habian cor »rompido y adulterado desde mucho tiempo fntes Ia negligencia de ‘ylos Judfos, 61a impiedad de los Babilonios. Si este santo hombre em- wprendi6 aquella obra animado por el Espiritu Santo é iluminado con sus luces, y silos Setenta intérpretes fueron favorecidos con el mis- jmo privilegio al traducir al griego los libros sagrados con Jas inscrip- wciones de los Salmos, jno ser4 temeridad considerarlas como falsas, »Y querer preferir-las luces propias 4 las del Espfritu Santo?” Y en otra parte dice (4): ,Que es evidente que les antiguos intérpretes de »la Sagrada Escritura hallaron los tftulos en el hebreo, supuesto que wadvertian cuando algun Salmo no le tenia, como lo hacen en el Salmo »primero, sin atreverse 4 ponérsele de su propia autoridad, pare no »mezclar los pensamientos de los hombres con las palabras del: Espi- »mtu Santo,” . Por lo expuesto se ve hasta donde han llevado’ estos grandes hombres su respeto 4 Ins titulos de los Salmos, Los Judfos en sus sinagogas loa han tenido tambien en cierto modo como partes de los Salmos respectivos, porque los cantan con ellos sin distincion, y sus comentadores, asf como los nuestros, se han dedicado & explicarlos como una parte esercial de la obra. Los Setenta y la Vulgata los conservaron en el texto, y se lesha considrado como medios propios para descubrir el autor, objeto, tiempo y designio del Salmo; porque en efecto, sin ellos no podrian distinguirse las composiciones que son 11) Aug. én pa un.—Q) Aug. in pr. 1 initio-n(®) Theodoret. Prafat. in- Pea. pag, 386A) Laem tale Repost. ta gael ee _ _ SOBRE LOS TITULOS DE LOS sALMOS. ‘6 efectivamente de David, de las que ge atribuye 4 Azaf, y 4 otros cu- yos nombres se leen en el Sulterio, En fin, Boguet dice exprésa- mente que los tftulos fueron puestos por inspiracion del Espiritu Santo, para hacernos conocer los autores y el objeto de esos cAnticos divinos: Psalmorum ttulos divinitus inditos, conservato: dicimus, ut Psalmorum auctores et argumenta noscerentur (1). anade que no deben separarse del cuerpo de la Escritura, porque se leen como rtes de tanto en el texto hebreo como en todas las versiones: leque vero ulla ratio stntt ut titulos @ religuo Scripturarum corpore, @mputemus, cum eodem tenore legantur cum reliquis, atque in tertu Pariter, et in omnibus versionibus positi reperiuntur. Puede verse tam- bien el articulo 3 del prefacio de Dupin sobre los Salines, Pero pretender que todos los titulos tienen una autoridad divina y canénica, y que no es licito desentenderse de ellos, seria llevar muy al cabo las consecuencias de los principios que acabamos de Proponer; pues aun los padres mas decididos en favor de esta au- toridad, han reconocido que algunas inscripciones no tienen ninguna relacion histérica y literal con la letra del respectivo Salmo. San Hilario (2), por ejemplo, cunfiesa que el titulo del Lix es contrario A la historia: Qud_psalmus omnis ab historia (tituli) dissidet; porque segun el titulo, debia ser un céntico de la victoria de David sobre los Idumeos, y con todo, est4 Ileno de sentimientns de tristeza y afliccion: Psalmus autem totus tristis et moestus est. Y aun descu- bre ciertas contradiceiones entre la historia de los Reyes y el con- tenido del titulo, é infiere que los Setenta intérpretes, previcndo lo que debia suceder 4 Jesucristo, quisieron indicar en él, no el objeto literal del Salmo, sino el tiempo para que estaba escrito, y-el de- signio que el Salmista habia tenido de: descubrirnos otro aconteci- miento inas considerable, esto es, Ia conversion de los gentiles 4 Ja fe. Sobre el Salmo xxzu (3) repite las mismas reglas, y anade, que Ics Salmos cuyos titulos designan ciertos hechos histéricos, se separan de ordinario de Io que se indica en ellos, para conducir- nos 4 otros objetos mas grandes, y mas dignos de nuestra atencion. En fin, explicando el Salmo ialtimo, crée que hay misterio nc solo en las inscripciones que parecen contrarias 6 su letra; sino tambien en las que se hallan en los Setenta de distinto modo que en el hebreo, y aun en las que aparecen Gnicamente en la traduccion griega,-y no en el texto original. : En esto se separn mucho 8S, Hilario de fa opinion de Teodo- teto, que ordingriemente examina como critico los titulos de los Sal- moe, y desecha todos loa que no se hallan el hebreo y en Jos Setenta, como lo hace en el del txrv, que no hallandole ni en el ‘hebreo ni en los antiguos intérpretes griegos Aquila, Stmaco y Teo- docion, ni en el texto de los Sctenta corregido en las Hexaplas; le feputa por obra de algun escritor moderno, que no tenia conoci- miento de la historia ni del objeto del Salmo. Tambien en el cxxxvi (1) Bossust tn Poalm. Dissert. de’ Psalm. ¢. 6. p. 68.—(2) Hilar. in Pealm. tax. el. p. 135.—(3) Hiler. in Pealm. wx. n. 1. pag. 157. Cum enim ipsi illi pealmi, “qui secundim titulerum inecripliones, rea gestas continere eredwatur, in plarimie d ti- uli oxi, et rerum ec perennarum pronrictate dex ntiam: magiague per editioncs nemi- fxm stque gestorum , spiritualium epetalionum significent ¢ffeotus, cfc. mm. Discordan. cia que algu- nas voces 96 note entre Jos titalos Joe penal. entos que se exprestn en sus respecti. vos Salmos: 6 DWERTACION . . acusa de temeridad y locura 4 los que le pusieron tftulo, no tenten- dole en el hebreo. Y en otros lugares (1) se queja tambien de esta permicioga libertad que se hsbian tomado ciertos ingenios ree lexivos y muy apegados 4 sus propias opiniones. todas estas ocasiones trata de buscar en Ia letra del Salmo el objeto y el tiempo a que puede referirse, sin ateneree al titulo. S. Agustin, aunque pa- rece muy afecto 4 los titulos de los Salmos que, leia en sus eyem- plares, confieca, como hemos visto, que slgunos de ellos se refieren 4 objetos diferentes de los que aparecen en el cuerpo del cénticg. Por ejemplo, sostiene que el Salmo exxxix, que en el hebreo, en los Setenta, y en la Vulgata, ae atribuye @ Moises, no es obra de este legislador: Non enim credendum eet ab ipso omnino Moyse istum psalmum fuisse conscriptum, qui ullis ejus litteris inditus nom est; porque si fuera de Moises, anade, se le habria colocado eatye sus otros escritos, que contienen sue c4nticos igualmente que sus leyea. Poniendo en el titulo del Salmo el nombre de este grande hombre, se ha tenido la mira de conducir el espiritu y la atencion del lector 4 algun objeto sublime y misterioso. En la explicacion del xcv, cuyo titulo es Cuando se edificaba el templo despues de la cautiwidad, dice que este Salmo no canta la construccion de ningun edificio mate- rial, ¥ si esto es asi, ahade, no corresponde 4 su titulo, y tiene una cosa en el frente y otra en si misino: Non ergo consonat psul- mus titulo suo, et aliud portat in fronte, aliud in voce. bao nhl aliud, sed intellectores quaerit. O mas bien, continga, no hay con- tradiccion entre el titulo y el cAntico, sino que pide lectores inte Jigentes, porque quiere hablar de un templo, pero distmto del de Salomon. El mismo padre (2) sobre el Salmo ix, confiesa que et espfritu profético ha acostumbrado separarse un poco en los titulos de los Salmos, de Ja relacion exacta de los acontecimientos sciia- Jados en la historia, para hacernos conocer, que estas inscripciones no est4n destinadas 4 instruirnos en los pasages histéricos, sino que figuran cosas futuras y misteriosas. Casiodoro (3), siguienlo, como de ordinario, & 8. Agustin, reconoce que muchas inscripciones ne tienen relacion con el objeto del céntico, y que no se advierte su propiedad, sino cuando se explican en sentido mfstico y espiritual: Si litteram consideres, extraneum est, cum ea non invenias in p: mis, quae continentur in titulis, Son, anade, como velos sagrados tendidos sobre la puerta del Salmo, que si se les ve desde léjos, . Ocultan su sentido; pero vistos de cerca, y dirigiendo la vista del otro lado del velo, se puede penetrar 4 lo interior por entre los hilos que le forman, y ‘jeacubrit el sentido oculto. De todo lo dicho se deduce: 1.¢ Que hubo entre los Santos Padres algunos, y son Jos citados, que atribuyeron una nutorided sa grada & inviolable @ los titulos de los Salmos que hallaban en los textos originales, pero no 4 los afadidos por autores mas recientes. Es verdad que S. Hilario estaba persuadido ue que los Seteata he (1) Vide et in Pe. cexxvin. et cxtt. oxtv, efc—(3) Aug. in Pealm. tax. Verumte. ten sicut soles propheticus opiritus in Pealmerum titulia recedere aliguantulum ab es Pressione rerum gectarum, at aliguid dicers quod in historia non invenitwr, ot hine potiue admenere, non propter cognoscendes res ence hujuemodi htules inecripios, aed propter future prafigurenda, stc-(3) - in Pa. cop. 10. SOBRE Ls TIYULOS DH LOs sALHos. 7 los autores do ia mayor parte de ellos; pero Tendoreto, iné Ia cosa con mas critica, hiso ver la falsedad de esta » ¥ NO reconocié como verdaderas, sino aquellas inscrip- 6 ve hallaban en el original 6 convenian con el texto ya en el sentido histévico y literal, 6 ya por lo ménos iritual y mistico (1). 2.° Que al inecripciones ee se- sentido literal del Salmo. 3.° Que siempre ha sido per inarlas, cOmperaries con e) texto y la historia, y aban- uanto al sentido literal, cuando no convienen con el con fa etra.. : Opinion de fos nvnids padres sobre que los t{tulos_ son ins- por ef itu Santo, lo mismo que el resto del Salmo, y fes debe tributer la miema teneracion. que 4 Jas otras escri- aaonitas, parece no estar considerada como doctrina general lesias pues aunen ef die hay tedlogos de mucho nombre, nen que ‘los titules no son imapirados, ni estén recibidos en- fturas candnicas (2), sin que falten algunos, que los ten- Foeas' afedidas al texto mucho tiempo despues de los pri+ teres de los Salmos. Si fuera cierto qae Esdras, a quien se ibuyé’ esta colection, puso en ella los titulos, como lo creyeron anti; (8), deberia darseles ba misma fe que se duba A ritura; pero muchos de ellos pueden haber existido des- y haber sido puestos por algunos que no tenian ni inspi- i autoridad particular para ello. Acaso les parecié que tal referia & tal acontecimiento, y le pusieron una inaemipeion que ease: y Esdras habiéndola hallado 4 la cabeza del Salmo. la je sir pretender ni satorizarla, ni desecharla. Acaso tambien des- 61 se hicieron glosas de este genero, que existiendo ya cn 108, han Ilegado hasta nosotros por ef canal del texto hebreo traduccion. Pero no por ser antiguas son mas dignas de res- no estén conformescon Ja vordad de la historia y con el del Salmo, Owa pruebt todavia mas convincente de que esas imscripcioncs: te han tenido general é indubitéblemente por candnicas ni en la griega wi on Ia latina, es la libertad que siempre ha habi- de Bhiedirles, de ponerias nuevas 6 quitarlas, de seguirias 6 aban- donarlas, segun el parecer de cada uno. Los padres casi siempre es thn discordes en Jos suyos, y los comentadores, siguiendo cada uno ™ opinion, se entregan 6 conjeturas al principio de casi todos log ‘especidimente cuando se trata del sentido histérico y literal preza. Recérranse los argumentos que se han puesto al fren- cada uno de los Salmos (4), y sin necesidad de otras prucbas que variedad de leccionos hay en los titulos, que diversi- tes acerca del objeto y autor de] cantico, y con cuan- i bascan los intérpretes en el mismo céntico razones ea ‘mn sistema probable sobre su verdadero sentido, sin ba- aE a3 li sh i Hm Bager x ifs 3 sa if suyarent ratty ee ce A a 4 iis 2 é r & Lik-(2) Vide Natal, Alerend. Hist. V. T. Disvert. rervand. Pref. im Peel. et elios—(3) Vide Theodoret. tlem Prolog. in Pealm.—(4) Véanse en el Comentario jooados al principie de Malme. e ar fa r f i i 2 1. 48on inspira dos y cand, nicos low tf tulos de los Salmos? 8 “ DISERTACION wer mucho aprecio de la inscripcion, cuando no les parece centors me 4 lo que se lée en el cuerpo de la obra. Si la Iglesia hubiera considerado estos titulos como canénicos, qno hubiera enfrenado la libertad de los comentadores, y obligédolos @ atenerse 4 ellos inviolablemente? Y para decirlo en breve, jla poca verdad y exactitud que en algunos de ellos se nota, y au oposicion con la letra del Salmo, no prueban que no son obra del Espiritu Santo? Si los autores sagrados han puesto algunas de estas inscrip- ciones, como creo que las habr4 de aquel tiempo, debe . confesarse que no las conocemos con bastante distincion, y que en esta duda BO Nos atrevemos ni & admitirlas todas, m 4 desecharlas todas; Re- cibimos con perfecta sumision las que nada tienen contrario & la verdad de la historia, y al sentido del Salmo; pero nos alejamos de las otras sin ningun eacripulo, pues los tedlogos convienen en que Bo todos los titulos de fos libros sagrados son inspirados; y aun los padres reonocen que los de los Salmos las mas veces de nada sir- ven para explicar la letra y el objeto del Salma, .afadiendo que low nombres de los personages que se hallan 4 la cabeza de estus can- tices, no prueban que aquellus hayan sido sus verdaderos autores. La diversidad que se notaen la distribucion del Salterio, y en Ja division de los Salmos entre sf, es otra prueba de que los tftulos nunca han pasado gener4lmente por canénicos, Los, padres no esta- ban de acuerdo sobre la division del Salterio, pues unos le dividian, como los Hebreos, en cinco libros, otros en tres partes, y sostenian que no se le debia dividir, y que no hacia sino un solo libro. Estos hacen dos Salmos de lo que aquellos no hacen mas que uno: algunos leen tituloen un Salmo, que no le tiene en otros ejemplares: la version de los Setcnta se diferenc{a en muchos lugares del hebreo, del sizjaco y de la Vuk gata; y aun entre los diversos ejemplares de la primera hay frecuentes di- ferencias: la leccion de los antiguos Salterios latinos se separa algunas ve- ces del griego y de la Vulgata. jSon por ventura estos los caracteres de la autoridad candénica de los textos, y de la verdad, que siempre es una, y en la que Ja Iglesia jamas varia? Habiendo algunas veces di- vididose un Salmo en muchos, y otras juntadose dos para hacer uno solo, jhabré titulos fijox, y una distribucion uniforme é invariable? jNo tenemos en la Vulgata muchos titulos que no se hallan en el hebreo? iy_no hay en nuestras Biblias hoy otros que noexistian an- tiguamente? E] Salmo xc, Qui Aabitat in adixtorio Altissimi, no le tiene en el hebreo; mi se le hallaron Eusebio, Teodoreto, Eutimio, y el autor antiguo del Comentario sobre los Salmos, citado bajo ef nombre de S. Gerénimo; y sin embargo, le tiene hoy en los Seten- ta y en la Vulgata. : El! concilio de Trento, al declarar aatéatica esta altima, no dis- tinguié para nada los titulos de los Salmos, y les did 4 todos igual autoridad (1); pero no por eav ee slebe creer que quiso autorizar y declurar candnicos los que no se hallan, ni ge ban hellado jamas en el hebreo, y los que manifiéstamente, y segun el comun sentir de los padres, son contrarios 4 la historia 6 al texto del Salmo. Debe pues concluirse que generdlmente hablando, no todos ton de una autoridad absoluta y canénica; y que’ es permitido examinarlos, Q) Vide Ferrand. in Prefat. in Pealm, cap. 1, . SOBRE LOS TITCLOS DE LOS SALMOB. . seputlos 6 abandonarlos, cuando se‘ halle mejor sentido en Ia letra Salmo, Pero aun cuando se crea tener razones para na se- guirlos, se les debe respetar, porque la Izlesia los ha conservado. en sus Escrituras, y hay muchos de ellos muy tiles para la inte: ligencia del texto. Es‘ permitido examinar los tftulos; pero por mas cuidado que fe ponga en este ex4men, hay muchos cuyo sentido no se puede desentrafiar, cotio lo confiesan los comentadores mas habiles. Fla- minio (1) declara sin embozo que abandoné la explicacion de la mayor parte de ellos, porque nada pudc poner de su propio caudat sobre este particular, porque en los intérpretes latinos nada hallé que le contentase, y finalmente porque los Rabinos no sabian decirle otra cosa sino que sospechaban que la mayor parte de las palabris que causan tantas dificultades, significaban 6 instrumentos de misica, 6 el tono y canto que los levitas daban 4 estos himnos al cantarlos en el templo; y esto le determiné 4 conservar las palabras hebreus* tin traducirlas, 4 imitacion de muchos intérpretes sabios, que tra- dajeron del hebreo al latin el Salterio. Isidoro Clario (2) reconoce tambien con los mas doctos Rabinos que 4 excepcion de las ins- qipciones alusivas 4 algun pasage conocido de la Historia, todas las otrcs gon del todo desconocidas, y que no se puede esperar enten- derlas, porque estando hoy absoldtamente olvidada la mGsica de los Hebreos, no se sabe conexactitud, ni cuales eran los instrumentos de que se servian, ni la fuerza de los términos de sus cantos “y mésica, contenidos en los tftulos. Genebrardo (3) se explica sobre esto con alguna mas extension | que los otros. La mayor parte de las inscripciones de los Salmos son tan obscuras, dice, que no es facil explicarlas en pequefiox es- colic, & mas de que sirven muy poco para entender la Seira, De ordinario se componen de términas de Ja antigua mGaica de los Hebreos, desconocida en el dia, y que servian como de claves para dar el tono & los c4nticos; lo mismo que entre nosotros la primera palabra que se canta de la antffona esta destinada 4 dirigir al que entona, indicandole el tono que debe dar al Salmo. Es raro que estas inscripciones manifiesten el tiempo 6 la ocasion del cAntico; y cuando io hacen, no se puede esperar siempre sacar de ellas el verdadero sentido del texto, pues frecuéntemente el autor, por uaa fgura ret6rica 6 por un movimiento repentino de la inspiracion di- vaa, hace digresiones, y nos descubre misterios que no estan sino fgerados en a historia que el titulo indica, de suerte que esto no setala el objeto literal del Salmo, sino que sélamente da al espfritu occasion de pasar de lo temporal 4 lo espiritual, de la figura & la verdad, y de lo literal 4 lo mistico. E! mismo autor (4) parece creer que las adiciones que al prin- cipio de algunos Satmos se teen en Ia version de los Setenta, sin hallarse en ef texto hebreo, vienen de los Juding, que en esto hen seguido su cfbala 6 tradicion. San Gregorio Niseno dice (5) que los Salmos que no tienen titulo, no lo necesitan, 4 causa de su cla~ (I) Plamin. Prefat. in Perapkr. Ps. p. 14.—(2) Clariue, Prafat. in Pealter.—(3) re,” Pa. wy. 1.4(4) Genebr. in Pe. cxxx. ot in Pa xcin—(5) Greger. Nyse. 2. ie Tom. 2 v. Roflexiones de algunos interpretes soure la obs. curidad y o- nigen de los titulos de Loe Salmos. 1 Paraleloen- tre los poe- tap sagrados y tos profe- os. 19 NSERTACION x Fidud, 7 que si la Iglesia le ha puegto en algunda que no ke te- nian e a original, ha sido pare indigar algun iysterio contenido en ef Salmo; por cuyo motivo llama eclesidsticos 6 misticos 4 lus tuley titulos sobrepuestos, San Hilyrio, como ge ha dicho antes, creia que estos habian sido puestos por los Setentas pyto Teodo- reto no les hacia tanto honor, -pyes igs .atribyia 4 unos temera- rios que se hubian atrevido 4 poner sus manos prulungs en lag co- sas santas, y los desechaba como, ipve; es ptiiamente bumenga. Nicolas- de “Lira dice que es opinion ¢omun de og Latinos ug Es. dras puso las inscripciones 4 fos Salmog, cuando hizo la coleccion de ellos, y que compuso el Prefacio, del Salterio, pe esel Salmu primero. Mag con respecto 4 los titulos que no ge! allan en el he- reo, dice bien clarainente que no debe hacerse aprecio de ellog, porque los intérpretes los han puesto & su antojo (1). Por Ultimo, nos dice que los Judios atribuyen, @ estas inscripcianes tanta autentici~ dad como 4 lus Salmos; Apud Hybracos synt authentici, sicut Paalmi cacteri(9). a —_ EI % Alejandro en su Disertacion sobre Ios Salmos, y M, Fer- rand en su prefucio, se cyxplican sole este particular con la misma libertad que Nicolas de Lira. De toda esta diversidad de opiniones se puede inferir que la autaridad canénica y ka autenticidad de loa tftulos de los Sulmos, jamas han sido recibidas en Ja Iglesia como dogma, y que esta materia ea de aquellas en que los teologos pue- den opinar, sin menoscabar el regpeto debido 4 la Iglesia y 4 los textos sagrados, : . (12) Liren, Prologa in Pa.—(2) Liran. in Pa. ix. De titulp Paqlmorum parem est eurandum, nisi pro quanto accipiuntur immediate ab hebrao, vel translatione Hierony- mi juxta hebroum, quis in altiz multa sunt apposite secundum phantasias ezposite- rum, Vide et du Pin. Pref. in Ps. x. \4-—(8) Idem in Prol. euper Peslm. —L—_—_—_—_—SSS ees DISERTACION SOBRE LOS AUTORES DE LOS SALMOS. E. Salterio es Ja coleccion maz entigua de ‘poesias que ba He- gado 4 nosotros, y tanto ellas como sus autares, son intingamepte superiores @ las poesias y poctas que conocemos de la antighedad. Los objetos de los anuguos poemas griegos, eran yna tealogia, fabu-. loga, una religion falsa y ridicula, un heroiamo mal entendido, guer- ras quiméricas, amores profunog, la agricultura, loa juegos 4 que la vanidad y curiosidad de los Griegos daban tanta reputacion, maximas de una moral muy imperfecta y siempre falsa en boca de Ips que a, ostentaban, finélmente himnos en honor de unos dioses mas corrom- pidos que los malyados peores: tales eran los objetos mas nobles de la poesia de lus pueblos infieles, Sus poetas etan gentes‘de tin mérito demasiado dudoso, por lo conun de nacimiénto bastante SOBRE tos avtowss bE ros SALON to tu it obicdito, ¥ sienipire ctitpables por hnber empleado $ , y eas pluthas: ent hacer cabbie el Miia, honrar In shpétaticic fivorébeér las muy: vérgonzoeas 'y peligrosas pasiones del armor, la am- bicion, €f dtgultd y-la itnpiedad? =: : End podtas eftre’ lod Hebteos eran hombres irispirddos por Dios, santos en sus costumbres, de erpiriti elevado, dé totazon puro, dé religion ‘ifdatrads, dé sabidurta y virtud'conocidis, y frecuéntémente de ifacitniento -ilnstre; pues enite élls sé cuentan hérnes, reyes, le- ghladbres y principes: objétos de su poesia eran la religion, ta divihidad, las ‘dbthe de® Dios y_ éas atributos, sus alébanzds ymiv- (étiod; du mdtal ¥ ‘sus léyes, y Ja’ historian de ‘un pueblo consagrado a setvit6 def Shflér que esti: cas? toda comprendida cn estas obrat divinas. Ellas son, 6 canticns dg victorias, monumentos cternos det ReotloenHWnte de: lod prittipés ¥ glirroros religiosos, 6 prediéciones de fa véti@a;-dbl reitio; de le vida, muerte y' tesurreccion del ‘sube- Tino libevfatidr, ihstraveiones _sSfidas y sérias de una moral enté- wehérite watita’ én fin 'todo ‘respird en cllas teligion y piedad, vir- tH y sabidarfa: tal es fa pocwia’ dé lbs hibros santos, y tales log poet uD pilcblo He Di ue Bi ‘sentir dé 169 ptidrod (HF) és: inGtil investigar con mucha cu- Hecidad quienes sot’ Me autores partictiléres dé estos divinos c4n- ticos, supuesto qué cdhveiiitios en que thdos son obia def Espiritu Sante, y ‘los ha escrith ef vedo de Dios; ast como seria indnl infor- marse dé cua! hi sidd fa plunit qué ha sétvido para escribir una tirtd; edatido se réconode en ella la mano dé und persoha § quien m tide grantle réspeto: Ouin rits ret Spiritam Sanctum’ arictorem tenets quid scriptorem qutterifiets, quid aliud aginus, nisi legéntes” literas dé ctelamd “percontamnt? tie, 8. Gregorio Magno Bh Sin fo ‘96 debe vitaperd?: fe .cutiosidad legitima y arreyladn de bee qaé tvabajan én descutitir el autof cayd alma ilumind é! Espi itu Sento, pordaé esto peddé coftribuir no shlo 4 nuestra edifica- ciok, dito tambien & hdestra’ instrucciod. El! Seilor emplea de ordl- Biro en la dyision profética unos hdihbres cuya vida puede sérvir de modéto & la nutstid, ‘los prueba pér todos lon’ meds qué son cepaces de -Haderloy ids ‘shiitos y perfectos, los hace pasar’ por el fego y ef agua, fos humilla Ins exalta, para perféccionarlog, ejet- ciuurtor en’ todod los estadts; y darnos, on: sud‘ personad ejemplos de ondueta:et.todas edtas: mistivas situaciones en gue podémos hallar-' no. Bs cierto: Pee port” ¢ohécer ‘a! sétietario' qué ha e-cri- 6 ma cite, 6 edcribaits que hx ‘capita’ uh éxcelénte ‘origthal, ¥ aun ménoe saber de “qeé pliié ed sirvid:el astor parh escilbirle; pe- 16 ef ROporta: condvek euéiidd, ‘coh “Qué thdtive, por qué, en’. q dreunmtaneias’ y dof: qué-filf éxcHbié ‘ub autor inspirado, quiét és te autor, y cuél efdebignio dé aut dirt: De -otra suerte es casi iin: posible penetrar gus sentimientos y desentranar sus pensamientos; y 8% libro- seria. camo, un escrito. sellado puesta en manos de un hom- bre.que no supiess lesr.: David, 6 eualqtiera otro autor de tos Sa eae priinératnglite: pata f, ‘pifitS sus méyimientos de fespe- {,. sthiibacin, surileifi 'y férnura h4cia Dios, ge instruyé y edificd, (1) Theoderet. Pref: iw Peal. Greg in Job, eap.t.n. 2 1. Aunque las poesias sa. gradas eean obra del Ex. pirita San. to, no eaind til investi. @ quie. fee lee'ine, pird. wit. Discordan. cia entre los dres 6o— re el autor dol Salterio. Testimoni. os de low que creen quo es Da. vid. 12 . DISERTACION y se ejercité en alabar 4 su Criador; pero escribié tambien para no- sotros, y por eso debemos entrar en sus pensamientos, Mas como hemos de hacerlo si ignoramos quien es? jSer4 lo mismo ver 4 un levita, 6 4 un simple profeta prosternado delunte del Senor, confe- sando su pecado, que ver 4 un rey que holla su propia grandeza, 6 que reconoce huinildemente su falta? Los padres no estan de acuerdo sobre el autor de los Salmos, S. Juan Crisdstomo (1),S. Ambrosio (2), S. Agustin (3), Teodoreto (4), Casiodoro (5), Eutimio (6) y Filastrio (7), los atribuyen todos 4 Da- vid, S. Hilario (8), el autor; de la Sinépsis que se crée de S, Ata- nasio (.), S. Geronimo ,10),y otros muchos no son de esta gpinion, r ambas partes hay nombres muy ilustres; es preciso examiyar sus razones. : La opinion de que David es el autor de todo el Salterio tiene 4 su favor una grande preaunci.n. Los autores del Nuevo , Testa- mento casi nunca citan Jus Salmos sino bajo su nombre, como lo ht cieron el Salvador (11) y el apéstol 8. Pedro .(12),, hablando con los, Judios, que no dejaban de tener muchos deseos de contradeciries;, y lo que es mas digno de notarse, es que S. Pedro le atribuyé el Salmo 11, siendo asi que en el original no tiene su nombre. Era pues enténces opinion comun entre los Hebreos, que todos los Salmos eran de este célebre Profeta y Cantor de Israel, como él misino ee lla- ma: Dirit David filius Isai egregius psaltes Israel: Spiritus Dom- ni locutus est per me, et sermo eius per linguam meam (13). Cuando la ceremonia de la dedicacion del templo de Salomon no se conocian ‘mas himnos que los de David, pues la Escritura di- ce, que entonces los levitas cantaban las alubancas del Senor, y re- citaban los canticos que David habia compucsto, y. acompanaban con. Tos instrumentos los. himnos del rey David (14). Cuando Exequfas res- tublecié el culto en el templo de Jerusalen, previno 4 los levitas que alabasen al Senor con las pulabras de David y de Asaf el profeta (15), el cual fué un célebre maestro de misica del tiempo de David. Des- pues del cautiyerio de Babilonia, y en la dedicacion del seguodo templo, se cantaron las alabanzas del Sefior en cénticos compuestos or David y con instrumentos que él habia puesto en uso (16). Ne- mias habiendo emprendido recopilar todos jos libros eagrados, no olvidé los Salmos de David (17), los escritos de los. profetas, y las car- tas de Jos reyes. El autor del Eclesjéstico (18) elogia- el celo y la aplicacion de David en establecer cantores, y componer cfnticos sa- grados, para que se cantasen ante el altar de su Dios: Stare fecit cantores contra altare, et jin sono earum duless fecit modos. Ha habido un uso casi continuo en la Iglesia cristiana y en- tre los autores eclesidaticos, de llamar al Salterio: Los Sa/mos de D.- vid; y de citar este Jibro bajo el. nombrede: El rey profeta, 6 de: Da- + (1Y Chrisoat.-fn Prat. t.—(2) ‘Amibr, Prafat. in Peal. 1—'4) Aug. ib. ‘xvn. de Civit. cap. \4-—(h) Theedoret. Praf. in Psal.—(5) Cassiodor. Prolog. in Psal—(6) Entym, Prafot. in Peal-(7) Philestr. Heresi uxxix.—(8) Hilary. Prot. Peal—{9) Awct. Bynopa. tom. 2. Oper. ‘8. Athan.—(10) Hieron. Epist. ad Sophron. et Epist. ad Cyprian. (11) Matth. xen. 43.’ Mare, x1.36. Luc. xx. 42—(12) Act. ur. 25: 34.—(13) 9. Reg. xxm. 1, ¢f 2,—(14) 2. Paral. vn. 6.—(15) %. Par. zxx.30.—(16) 1. Eedr, m. 10, 32. , Exar. xu. 35.—(17) 2. Mach. uu 13.—(18) Eccli. suvye 10. SOBRE LOS AUTORES DE LOS SALMOS. 13 sid; y este uso tan antiguo y uniforme viene de la: fuerte presuncion que siempre ha habido, de que este santo rey fué el autor de tal colection. Filastrio (1) lleg6 4 tanto en este particular, que califica- ba de bereges & los que se atrevian & sostener, que 4 mas de David habia habido otros autores de algunos Salmos, considerando la opi- nioa contraria como de la Iglesia universal, y comu la Gnica verda- dera. Teodoreto, despues de referir la opinion de los que creen que Coré, Etan y Asaf, compusieron los‘Salmos que ticnen sus nombres, y despues de pesar detenidamente las razones en que se fundan, con- eluye diciende: Mas cedamos é la autoridad del mayor ntmero, pues igs mas creen que David es el autor de los Salrios (2). Sin embargo, el mismo ‘Teodoreto sobre el titulo del Salmo uxxim manifiesta que no estaba muy firme en #u opinion, pues confiesa que es indiferen- te creer que Asaf es el autor, 6 s6lamente el cantor del Salmo. 8. Joan Criséstomo (3) nota que David escribid en estos cAnticos no tolamente su vida, sus trabajos y sus victorias, sino que describid tam- .bien lo concerniente & los Judfos que fueron Ilevados por Nabuco- donosor, y Ja vida, muerte y resurreccion de Jesucristo: Todos los Salmos, dice, son de David, mas no todos se refieren & David. 8. Ambrosio dice que David fué eacogido por Dios con prefereacia 4 todos los profetas.para componer los Salmos, y que tuvo siempre el don de profecia, que Dios no concede sino rarag veces,y 4 pocas personas: David principaliter ad hoc mumus electus est, ut quod in a- kis raro praeemiinere aliquo opere videtur, in hoc juge et continuum rifulgeret (4) - ‘A S. Agustin se le cita en favor de ambas opiniones. En la - anotacion que se Je atribuye sobre el Salmo primero, se dice que no todos son de David: Non enim ormnes Psalmi a David editi sunt, que - tolo compuso nueve, y que los restantes son obras de los cuatro-can- tores inspirados, escogidos por Dios para componerlos: David solus Rovem mos ore proprio cecinit: reliqui autem ab illis quatuor prin- eipibus [ Asaph, Eman, Idithun, Ethan] iuzxta titulorum inscriptionem swat dicti, Pero los criticos mas hbiles desechan como una pieza falsa anadida al texto del santo doctor estas palabras, que en efec- to no se hallan en todos los manuscritoa, y son contrarias al mismo 8. Agustin, que se explica cléramente sobre el autor de los Salmos en los libro de la Oiudad de Dios (5), donde despues de haber re- futado la opinion de los que sostiencn que solo se deben reconocer como de Tavid los Salmos que tienen al principio estas palabras: Ip- sius David, del mismo David; declara que en su juicio aciertan mas les que atribuyen 4 este santo rey todos los ciento y cincuenta Sal- mos: Mihi credsbilius videntur existimare, qui omnes illos centum et. quinquaginta Psalmos cius operi tribuunt. Y afiade que si David pu- 20 en los principies de algunos de sus cfnticos e] nombre de al- pr otro profeta, aun de aquellos que vivieron despues que él, lo igo por inspiracion del Espiritu Santo que tenia miras superiores (1) Caseioder. Pref. in Ps. Urus Ecclesia catolica Syiritua Sgneti inepiratione ge. iter, et immobiliter tenet, ut quicumque corum Pralmorum ‘cantendus fuerit, lector diud predicare non audeat, nisi Pealmos David. Philast. Heres. 79.—(2) Theodoret. Praf. im Poalm—(3) Ohriscst in Ps. 12(4) Ambros. Pref. in Pa 1—(5) August. de Cevit. Dei, lib. xvu. cap. 14. Iv. ‘Testimoni- os de los que creen que David no ea el autor de todos los Salmos. : DISERTACION * . Scone a ‘bs hombres, en descubrirle desde entGntict los goin- es de'-los-que habidti de aparceer mucho despues, como feveld en otes..tiempo & un profeta el nombre‘ de Josids mucho antes de sa aacithiento-¢b). Casipdora (2); que tietipre signe 4 8. Agustin, die ee cotha’él, que ne-es perthitidy réconocer cimo-antor de ts ‘Bal- moog mas que 6 David. Finélnente,’ Butlmio (3) refuta 4 lov due #tri- buyea uno de jos Salmos 4 Moises y otro & Salomon, y & los que ereen que Asaf, Coré, Hemen y Evin, compusieron los que tibhen te nombres, y declara que los tiene tudos por dé Davitt, Et monga Cos- me. @rel venerable Beda son dal mismd sentir. : autor del Comentario sobre-lbs Salmos que ve atribuye 4 8. Gerbnimd, dice resuéltamenté en sx prefacib qué David ex el ad- tor déitedos. ellos: Quamvis David omnes Pralmos cant sxét, tamen o mues Psdinti in persoria Christi pertinent. Péro bitn promd ge vera cual ba sido sobre este punto. el cohcepto del: santo ductor. Perez: dice (5) que el historiador Josefo, el parafrasta’ Joriatan; y totow lox antigtos Judios creitin sin diffenitad qué todos his Balmhos eran dé Davids pero qué los Rabinos abandonaron esta opinién, por desem~ barazarse de las objeciones que les hacia Origins, fundado en pee sages sacrdos del ‘Bulterio. ‘esto -débia infotirse que Ovigenes ert de ja misme;apinion que Ios Judfos, to que no aparcee distinta- monte en lag obras que de é tenemos. Ba‘ cuunto’4 Josefo, tame Paco std oxpreso sobre este articufo, pues Gnicamente dite que Da Vil, gozan'to de profitnda paz en sus estadns, comps varidy céne ticos en versos de diferentes medidas, unos de tres pits y’ dtrda'ite cinca (6). ¥ por lo respettivo 4 los Judios, es sabidn que los auto- tes del Talmud y otros sds: ensefian: que no tédos log Salmon soe le David, cuya opinion es hoy. general entso fos Hebteos, segurt Ges sebiardo (1). No obstanta este nGémero de autoridadés que: hacen ‘de David todo el Salterip, ‘no, faltan otras que le contestan esta propiedady ¥ si la cosa hubiera da decidirie por votes, podria conferse en. favoP de los que quieren hacesle partir este honor con otras muclipe’ aus tores sagrados, un mimoro mayor que el de los que!: opinan en sén- tido contrario. Pero no es gata cuestion de aquellas que-se decider por la autondad, potque ni eb texto dé la Escritura, ni el-testitnonio i los pudres, .ni la’ tradicion dé la: Iglesia esta decisives y unifor- Tees sobre ella, Habiendo pues diversidad de pareteres,; nos ¢8 permitido examipar ‘laa razones, y escoger. - S$. Hilario (8) reprueba la division: que‘los_Judtesihacian del Sal- terio en cinco hbros, y el t{tuld de Salmos de Devoid que otros fe dan, ¥ quipre que se le Hame sencfllamente Libro de Salrios, y qué Se reconozcan en él tantus autores coantos nombres hay en lee me cripciones que s¢.leen ed los primeipins’ de los Satna: Uinde adruv= dam est Psalmas David dicere. vel. hominare,. cm ibi auetores’ cori ipsis inscriptonam titnlis, commendantir. S. Gedénimo en Jas obras qué se tienen por verdadéramente suyas, conviene | en esto mismo, pues (1) 3 Reg. ay Qa ) Cassiodor, Prafat. in Poa ee m2) Eui ante tn Phalm(4) Coomas Bigypli, ty. 2. nyo. Collect. Gree. PR. pag. rez, Comment. in Pealm.—i) Joseph. Antiq: lid. va. eap. i017) Vide ae (8) Hilar. Prafut. in Pealm. et in pealm. cxxxi. p. 446, na? SOBRE LOS AUROBEG.BR LOS SALMOS. u ex'su carts 4 Soffonia’.(1) dices Psalms onmes .corum sestannem sur * Clore y¥t. ponunter tw fitzts, y pa olna parte (2) :cedsidesa coud efi neo el afismar que toda el Salterio es de David: Sesqnos errare evs qui onnes David -arbitrantur, et non eorum quorum nominabas thsertyG sunt: : Og. padres griegos na favorecen. sta vpqninn ‘ménds que log latinos. El autor de la Sindpsis que se atsibuge.4 S. Atanasig di, ce en la critica que hace dei Salerio, que anaqua éste libro. lleva d nombre de David, no deja de ceotener muchos Salmoa que no son de este santu rey: que los hay de Asaf, de Iditun, de los hijps de Gora, de Aggno, de Zacarias,y de Haman: que sop hay ‘tambien de mychog de estos autores juntes, como lpe que tienen:e gteto de Allehiag: ¥ que 4 tude la :coleccion pe lo. ba Wamado Walmos de Da- tad, porque él fué el primera que escrilid piezss de esta clase, y atreglé al frden, eh siempo y las funciones de ‘algunos otros escritores, cu- Jos nombres pparecen xl principio: de ciertoa cfnticos. En ef pre- facio & los Sulmos publicado bajo su_mambre (8) repite con corta difgrencia lo migwo, desaprudba Ja opinion que los crée todos de Da- td,de quien dice qne yolo son sctenta y dos, y por tltitno afade qua que no tienen titulo son del mismo autor, cuyo rembre se halla. en el inmedidtamente precedente. Evsebio de. Cesaran,. léjva de reconocer 4 David por autor del slterio: (4), le repredenta en medio de muchos. cantores, todos ins- Piradoa, y cantando cuda une 4 su vez, segan e] Espiritu Santo te Animaka, migntras que Jos otros permanecian atentos 4 su voz, limi~ tandose & responder: Alleluia. Solo atribuye 4 este Gltimo setenta ¥ dos Salmos, 6 tos hijos de Coré once, 4 Asaf duce, 4 Salomon ‘dos, & Moises uno, y otra 4 Etan Jezraita; quedando diez y nueve sin \lulos, quince que tienen el do Alleluia, y ultimamente diep’ y siete ue auaque tienen titulo no costa ep él el nombre del astor. S, sijore Pelusiota (5) crée que. no ‘todds Jos que cnmponian Salmos los cantaban, que no siempre los cadtaban bos autores, y que. algu- Bas veces eran compuestos y cantados por una misma persona. Caan- do David cantaba gus composiciones, las intitulaba: Cantico é David, y cusndo np. laa cantaba: Salma 4 David. siadiree | ie . estas. autor 8-,de padres pueden aiiadiree los su’ de una ‘multitud “ie tecritores modernos y de algun nombre. Canto dos los Rabinos, y lua mas de los nuevos comentadores de todas las comuttiones, reconacen, dice Culmet (6), que eh le colecciou de los Salmos hay muchas piezas escritas despues del tiemipo de David, y wa algunos cream que laa. bay enferioses al nacimicnto de este prfa- cige, germo lus. que sienen los nombtes.de Moises y de los hijos de. Core. Las inspxipciones de estos’ canticos, los acontecimientos que se- talan, y el tiempe 4 que se reficren, prueban seguo pareck, que tu- Q) Hi . Bp. 134. ad Sépkron—(2) Idem, Ep. 139. ad Oyprian.—{3) Prol. ie Poalm pub nomine Athanes. ‘tn, 9. nev. Collect. Gree. PP. pog. 70 —(4) Buse. Prafat: in Paaln. pag. 7. 8. et Prafat. in inecript. Pealm. pag. 2. Vide et in Peal. aL. 'ex. ef ueit.—(S) Isidor. Pelua. lib. 1¥. Epiat. 18.—(6) Calmet en todo lo que si- que supone y aun pretende probar que David no os el autor de todos los Saljjos; meectros no edopta.nos agui su opinion, pttes créemos que ss les ha citado en Ia Es, eritura comiumente, en jos Padres, y en un ndmero considerable de autores bajo cl, omlre de David, no ‘por otro motivo, sino porque se ha creido con bastante gene. milidad que todos fueron compucstos por él. Respuesta « Jas razones de los que creen que David es an tor de todos Toe Balmos, 16 : - DISERTACION vieron parte en ellos muchos auteres muy -distantes del siglo de Da- vid. La misma Eoritura insinda este concepto poniendo en cierto modo 4 Asaf en paralelo con Mavid, cuando dice que Ezequivs pre- vino 4. los levitas que cantasen las alabanzes del Sefor (1) con las palabras de David y de Asaf. el profeta, A Heman é Iditun se les da igu4lmente el nombre de profetas de este principe, no solo por- que cantaban los c&nticos que David componia, sino porque tambien estaban inspirados por el Heprritu Santo, y componian cénticos san- tos (2). : Salomon, segun refiere la Escritura, compuso hasta cinco mil (3); y bien puede ser, dicen, que se haya introducido alguna parte de ellos en la coleccion de los Salmos destinados 4 cantarse en-el tem- plo. Isafas, Jeremfas, Ezequiel, Evdras, Aggeo y Zacarias, pudieron tambien haber -compuesto Salmos para consolar, reprender, instruir y alentar al pueblo en las diversas circunstancias favorables 6 adver- gag en que se vid en su tiempo. Daniel y Ezequiel verostmilmente los escribieron durante la cau- tividad, lo mismo que Aggeo y Zacarfas, pues tenemos un considera- ble namero de canticos que son de aquel tiempo, y cuyos autores se ignoran; porque no hacemos -ningun aprecio de los t{tulos que no 86 hallan en el original bebreo, En cuanto 4 los Salmos que llevan los nombres de Adan, Melquisedec, Abraham_y Moises, que defiendan estos titulos los que se los hayan puestb. Dejamos esta ocupacion & los Rabinos y 4 sus aficionados, que tambien nos aseguran que ha’ diez autores de Salmos (4), 4saber: Adan, 4 quien atribuyen el Sal mo xer; Melquisedec, de quien dicen que es el eix; Abraham; Moi- ses, que aseguran haber compuesto el uxxxrx, los hijos de ‘Coré; Da- vid; Salomon, 4 quien hacen autor del uxx1; Asaf, [ditua, y Etan. Colocan 4 los hijos de Coré &ntes de David porque creen que son aquellos hijos inmediatos de Coré que fueron preservados milagroea~ mente, guando la tierra se abri5 en el desierto para tragarse 4 su adre (5). : p . Pare responder & las razones de los que atribuyen 4 David to- do el Salterio, puede decirse que las denominaciones ordinarias de. David, rey profets, 6 Salmos de David, con que ee designe el Sal- terio, son de autoridad muy débil: porque es uso muy comun de- nominar lan cosas por su mayor y mas considerable parte. -Asf se da el nombre de Cartas de Ciceron, de 8. Agustin, de 8. Bernar-- do, 4las colecciones de cartas de estos autores, aunque entre ellas haya muchas de otras personas que les hah escrito 6 contestado, y que sirven para entender las de] autor. Asi tambien se llama Apéstol, 6 Las Epistolas de S. Pablo, la segunda parte del nuevo Testamento, que no solo contiene las cartas de este Apéstol, sino tambien las de los otros que han Ilegado 4 nuestros dias. Ademas de esto, podrian oponerse una autoridad y un uso contrarios; porque muchos antiguos (6), y una multitud de modernos, citan los Salmos Puramente con el nombre de Salterio 6 Libro de los Salmos, sin ha- 1) 9. Par. xxix. 30,42) 1. Por. xxv 1. 3, 5—(3) 3, Reg. wv. 32.—-(4) Vide Rob. Selom. Liran. Drus. quest. Epist.19.—(5) Num. xvi. 1. et xxvi. 11.—(6) Orig. Hilar. Greg. Naziaaz. Cyril. Jerosolym. Concil. Laodicen. Epiphan. Hieron. Inne— gent. I. Damascen. Nicephor. etc. SOBRE LO3 AUTORES DE LOS SALNOS. 17 ew méncion de David; y aun en el Nuevo Testamento (1) se cis taa muchas veces del mismo modo. Confesamos, dice Calmet, que son de Wavid la mayor parte de estos sagrados c4nticos cuyos au- tores no se €onocen;. pero no podemos creer que los Luya compues to todos sin excepcivn. : Para esto seria preciso admitir milagros de] todo innecesarios, y dewchar de los Salmos muchos titulos, 6 darles interpretaciones Violeatas y peco naturales. Posque el autor de estos c&nticos no solo profetiza la cautividad de Snabiionia, sino que la describe, se trans- porta 6 ella, habla eomo si.é) mismo hubtera estado cautivo, pide perdon 4 Dios, como si por sug pecados hubiera merecido esta des- gracia, hace presentes los crimenes de los Bubilonios, se queja de sus injusticias y vejaciones, suplica al Senor que se acuerde de las antiguas ‘promesas, que habia hecho 4 David, le ruega que restablez- . ca su-estirpe al trono, y restituya 4 Israel 4 su pais, predice la reu- ion de las diez tribus con Juda, y la vuelta de los cautivos de Ba- bionia, pinta los sentimientos. de los levitas affigidos por la ruina del - femplo, y refiere Jas reapuestas que daban 4 los Babilonios, cuando kes pedian que cantasen los cinticus de Sion, compone salmos como i se hallara en el momento,en que se les dabala buena nueva de que Ciro les concedia la libertad, esctibe otros para el tiempo del’ tiaje, para el de la llegada 4 la Palestina, y para Ja dedicacion del segundo templo, y Gltimamente hace c4nticos de seciones de gracias por la reparacion y dedicacion de las murallas de Jerusalen. ,Y¥ se~ ta probable que David haya hecho todo esto proféticamente! jpuede quedar satisfecho con esta respuesta un entenditniento juicioso y exac- tol Es verdad que rigorésamente hablando, nada de esto es absolé- tamente imposible; pero bay cosas que sin tener aquella imposibili- dad rigorosa, tienen otra no ménos fuerte. Es rarb y casi inaudito, que el Senor revele 4 sus profetas los castigos con que ha de castigar 46 su pueblo antes de que éste ha- ya cometido los crimeney que han de hacerle digno de ellos. Cuan- do Isafas anuncié & los Judfos que serian ilevados cautivos 4 Babi- Joni, que la ciudad y el templo de Jerusalen serian destruidos, que Dios despues de haberlos visitado en su indignacion los visitaria en sa misericordia, y que les suscitaria un libertador en Ja persona de Ciro; el misterio de iniquidad estaba ya comenzado, el crimen, la impiedad y [a idolatria de los reyes, y de todo el pueblo de Jadé 1 Israel, babian ya subido @ un grado que merecia de parte de ios los casti mas solemnes, y solo faltaba Henar la medida y le el colmo; pues ya se habian dejado ver en Juda Roboam, Atalia pac que habian irritado al Seiior con sus grandes desér- ero en tiempo de David no habia nada de esto; aun la cai- da de Salomon, y Ju separacion de Juda é Israel, que babia de ve- rificarse en tiempo de Roboam, tan cerca, y por decirlo asf, casi & la vista de David, parece que no ge le revelaron dist(ntamente; purs eaténces no habia mas que amenazas por parte de Divs contra los descendientes de este rey que abandonasen al Sefior; pero ningune prediccion expresa de que realmente hubiesen de abandonarle, No @) Lae, xxv. 44. Act, to 100 Colose, n. 16, Tem. x. 3 VI. Redexiones acercs do los Silmes que tionen los nonires de Asaf, Enan, Iditun, y o- tros. % lad sana de que Devid h Seb hay pues probebilidad ninguna de que id haya conapueste mos que S refioran & la cautividad de Babilonia, y mucho méucs @ Jos tiempos pesteriores 4 Ja Kbertad y regreso de los Judiog (4). Algunos dicen que tos nombres de Asuf, Cort. Eman Iditen, y otros que se leen en los principios de los Salmos, son nombres de los cantores, 4 quienes David daba sus compasiciones pare que las cantaran en el templo. No negamos que en algunas inacripcio+ nes pueden significar, no gl autor, sino el maestro de mésica, 4.quien se dirigia la pieza, pero esto no eucede siempre; pues de lo contra- fio el nombre de id, que machos Selmos tienen en sus titul no probaria que fueron compuestos por él, puesto que en el origi est§ la frase construida del mismo-modo cuando contiene este nom bre, que cuando se leen.en ella bos de Asaf, 6 los hijos de Cor Ni se diga que no consta si los hijos de Coré, Asaf, Eman é Idi- tun fueron inspirados; porque este no prede ponerse en duda sin contradecir 4 la Escritura (2), que los Hama profetas, y. 4 muchos de los padres, que los han tenido por inepirados. De los Saimos que . tienen los nombres de Aggeo, Zacarias, Ezequiel, Jeremias y Moises, hablarémos en otra parte, bastindonos por ahora decir, que aqui no dofendemos maa que los titulos que se hallan en el -hebreo, y aun estos no log recibimos sin exémen ¥ eleccion. : En general estamos persuadidos de que el titulo solo, si no esté apoyado en el contenido de! Salmo, es una sefial muy. equivoca para juz- de su autor 6de-su objeto. Hay muchos que tienen el nombre de avid, aunque parecan no eer suyos; yal contrario, hay otroe que parecen eerlo, y que no tienen su nombre. Nosotros le atribuimos todos aquellos que parecen escritos en su tiempo 6 durante su-rciando, aunque es muy probable. que Asaf,Eman 6 Iditen hayan compuesto algunos en honor suyo, 6 para celebrar sus victorias, 6 para roger al Senor por él. . A Asaf, & Eman, -y @ otrog cantores célebres del tiempo de David fo pueden atribuirseles todos los Salmos que tienen sus:nombres, 4 ne ser que se les hnga vivir hasta cerca de la cautivided; porque la ma- yor parte de aquellas composiciones son 6 del tiempo de este suceso, 6 posteriores al regreso de los cautivos. Contrayéndonos 4 Asaf, esta- mos ciertos de que hubo muchos cantores de este: nombre; porque su- cedi6 lo que de ordinario sucede en las familias, que ee da. los hijes durante la «érie de muchas generaciones, el nombre de algim ascen. diente ilustre que se ha distinguido entre los restantes, y aa este Rom bre se convierte algunas veces en sobrenombre, como-el de César entre los emperadores romanos. Por tanto puede haber sucedido, 6 que ()_Nos parece que Calmet exagera el valor de su argumento contra David, por: gee Moises habia ya anunciado Ia cuutivided y dispersion que au pueblo habia de sn: , @ Liaiaa predijo que esto mucederia bajo Ja-dominacion de los Babilerdes; y.sin que entonces hubiera ninguna aparioncia dp ello, el Espirita del Sefior le desoubre aun las mes pequeiias circunstancias. Por qué, pues, no pudo babéreelas descubier. to del mismo modo 4 David? {Este principe, que anuncia muy circunstanciédamen- te el mistorin del Verbo encarnado, y Ia pasion del Hijo de Dics, no haber gnunciado la cautividad de Babilonia? Ei Espiritu de Dios comunica 4 sus luces cuinJo quinre, y del modo que le parece; y los Salmos nada conti nen q’ David no haya podido decir por inspiracion divina (Nota de la anterior edicion).— (2) 1. Par, xxv. 1.2.3, 5. - SOBRE LOS ABYORES Dm 105 SALMOS. 19 se pasera el némbie de Asuf al principio delos Salmos que‘ los pro- fetes encargaban Gta orquesta deeste famoso misico, 6 que los in. dividwes de su familia, queen lo‘ sucesivo compusiernn cénticos, les bubieran dado ol nombre de: Assf,. para honrer 4 este su ilustre as- cendiente. Por lo sitésios e& cierto que hay Bulmos que tienen esto nom- be, vin puestes..en tiempos muy distantes entre si; y que desde De- vid hasta la toemt dispersion de la nacion judsica, y la desolacion acl templo por Jos: Romanos, les secciones en que estaban dividides los levitad comservaron ‘ids antiguos nombees de aus: primerop: caadithos, Siguiendo poce :nudstra hipétesis, pueden atribuitee 4 lov dearandientes de Asaf todop fos:doce Salmos que tehen sx nombse;porgee of Lxxvn. se refiere 4 la victoria conseguida por Aca contra das tropas del rey de lersel; 6 de las diex tribus,: el zxxau. fue compuesto para’ colebrar la de Joeafat-contra los Ammonitas 6 Idamdos, cl xxv, por la derrota &e Sermaquerib, réy de Asiria; ins ortos se referen a ba cautividad de Babilonia, y el uxxx. aunque oo da inditic: claro del tiempo en que fue compuesto, puede referirse 6 al dela cawtividad 6 al posterior. . - A: los htjos de Coré se les atzitmsyer loa once Salis siguientes, xu, TUM, XLIV, ELV, XGVI, XUV, XtviNy LXXXIM, LEXXIV, LXKAVI, LXXXVi,. J nosotros creemos | yee tambien el::xur, y-ek vaxay pueden ser de los.mismos: tutores. Los Rabmosdicen ‘que los: bijus de Coré 4 quic- bes 6, atribayen estos Salmos, son bos: inismos< que faaren- preserva- dos de la deagracia!que acaecié «4. Coré :y& sus odmplices; mas otros spinaa com mas probubitidad que son ‘ilevitas: descendientes de aquc- Ibs. El Salmo xxiv fué compuesto, segun parece, en la solemnidad. de larboda de Salomon, tos utros:#on del tempo dé Ia caatividad, y aun ‘algunes: del posterior 2] regrese de los cantivos. :Origenes (1), San Gerdarmo 42) y Genebrardo, atribuyen ‘4 :los autores de estos Salmos tm caracter dulce, y ¢ierta inchnacion’d predecit cobus‘felioes y agra+ dabled; Grocio (3) dice que. tenian-un talento singular para -consolar, Yque su, cantp inspira elegeia: Efdctivamente; la mayor parte de las piczas: qae Hevan su kombre, .contienen ‘efusiones de. alegria, por la’ esperanza cierta de sw: futuro regrese 4 su patriq yal templo del Se- hor; aunque: tambien hay aigunasen que se expresan muy bien ol telory is tristeza. © se oe : : ' Salmo ixxxix que tiené ei nombre de Moises -no es obra su- y® Nosotros -creomos, con muchos criticos inteligentes, que es’ de- tquellas de sus bijos que quedaron en dl dérden de los levnas, y se Ocapabas en cantar en cl templo las alabanzas del Senor. Los diez Seinos sigeientes;:que no tienen tos nonibres de sus autores, son vero- smilnente de los mismos hijos de Moises, y estén escrites durante la emtividad.’ Parées que los cindo comprendidos desde el xev, hasta cl Xcim melusive fueron .compuéstos para la ceremonia de la dedicacion tel seguade templo.eri tiempo de Zorobabel; elxc puede ser 6 deb teropo de 4a cautividad, 6 posterior 4 ella. Todos los que atribuimos 6 los bijos de Mbives, tienen una belleza singular y una elevacion ertraordinaria, y sud autores dstaban’ dotades de un’ grat talento poético, (1) ig. Homil. wnies in ibd. —(%) Hieron. in Pool. ek LXXXT § ont fd Pesim. nis “ustesatt Maolares Cone wi oa Aickenden onium aptow wwedee habebest. VI. Loa auto. res do los Balmas los improvise bin, 6 los componian dospacio? _ DISERTACION - Iditum, cuyo nombre se halla en los tftulos de fos Salénos xxxvirr,- LXI, y LxXvi es Muy conocido por Ios Jibros del Paralip6menon (1); era: uno de los maestros de misica mas- famosos en Jos tiempos de- David y Salomon; y se le da tambien el nombre de -Etan (2)..en- tre los hijos de Merari. Nosotros creemos que el Salmo xxx le fue: dado por David, quien sin duda le compuso para ‘implores el auxilio. del Seftor en alguna entermedad que acaso sufrié, auaque no consta en los libros sagrados. El ux». 9¢ refiere 4 la persecucion que este prin- cipe sufrié por parte de Absalon. El uxxvi, tiene los nombres de Asaf 6 Iditun, y parece ser del tiempo del cautiverio de Babilonia; nosotros, fundados en Ja construccion del texto hebreo juzgamos que mas bien es obra del primero que del segundo. Etan Ezraita tué un famoso sabio de los tiempos de David y Sa- lomon (3), y ocupaba un lugar distinguido entre los-mésicas del tem- pto. Se le atribuye el Salmo txxxvin; pero refiriéndose 4 la eautividad d+ Bubilonia no puede ser suyo, y acaso le compuso 6 le did su_nonis bre alguno de sus descendientes. Acerca: de los nombres de Aggeo, Zacarias, Ezequiel y Jeremins que en el griego y en ta Vulgata se leen en los titulos de alguoos Saimos, -puede :veerse lo que hemos dicho en los argumentos de estos mismos Saimos (4). . Nos faltan dos cosas que examinar; 1.* sj los autores de los. Salnos los improvisaban, 6. los componian despacio, con estudio v teflexion: 2* Si los Salmos que no tienen titulo, y cuyos autores. y tiempo se ignoran, deben referirse alautor y tiempo. de) Salmo anterior. . . En cuanto 4 lo primero, Eusebio y San Atanasio (5) dicen ex- présamente que David componia, y aun tocaba improvisande los Nal-. mos que de él] tenemos. Eusebio crée, por ejemplo, que improvisd: el: uv: en la caverna de Odollam, y el oxui, en la de Engadai; dice.que- David no canté este! dltimo en i caverga, porque eéstando Saul com sus tropas 4la entrada, no pudo hacer uso de ta lira;.peroque can-_ té el primero en Ia caverna de Odollam, hallandose seguro en medio de su gente. En otra parte (6) asegura que este principe Ilevaba siem- pre consigo una lira, tanto en sus viajes, como eo su fuga, para con- solarse, y para publicar al son de este instrumento las alabanzas de su Dios, Ultimamente, en el prefacio & los Salmos asegura que David, como gefe de los profetas, estaba ordindriamente en el tabernéculo, con 81 lira entre los otros profetas y los cantores, y que cada uno. pro-, fetizaba v cantaba su céntico, segun que el Espiritu Sante le animabay y transportaba; permaneciendo entre tanto bos otros. en silencio, tin. hacer mas que responder A’leluia, San Atanasio sobre el Salmo im dice que avid, habiendo sabi- do que loa habitantes de Zif le habian descubierto 4 Saul, y estando cierto por la luz interior del Espiritu Santo de que su: perseguidor no habia de llegar 4 cogerle, tomé su lira y entoné el Salmo improvi- sindole. Estos padres discurren con exactitud, fundados en que los profetas no son mas que érganos del Espiritu Divino, y que luego QD) 1. Par. xvi. AL. 49. xxv. 1, 3. 6—(2) 1. Per. vi. 44.3) Poole. ux. 1. 14) 3. Reg. rv, 31. 1. Par. vi(5) Véance’ estos argumentoa en ol comentario de Calmet, yon el nosstro(6) Eneeb. Athanas. in Psalmos.—{7) Euseb. in Po. TM, pag. . _ SOBRE LOS AUTORRS DB LOS SALMOS, ai qe se hallan inspirados, no tiepen mas que hacer que entregarse al eotusiagmo, abrir la boca, y pronunciar lo que la voz de Dios dice por medio de ellos, sin poderse resistir. Pero esta opinion no carece de dificultad (I); porque 1.°, en lor tas de los Salmos de David que fueron compuestos con ocasion de algu nos peligros 6 de algunas adversidades (2), se nota que e! Profeta pri- wero , expresa su temor, despues describe la yrandeza del peligro como ise hallara en él, y ultimatmente manifiesta su confianza en Dios, ora y alabe al Seftor porque le he libertado, Luego estas piczas fueron compuevtas despues del peligro, pues que su autor da gracias 4 Dios eono hallandose ya libre de él. 2° El espiritu de profecia pide tranquilidad y paz en el alma, serenidad de las pasiones, y es incompatible con los movimientos de inlignacion, de dolor y. de tamor, como, consta por el pasage del profeta Eliseo (3), el cual hizo que se le Ilevase untocador 6 mésico te calmar Ja conmocion en que se .hulluba, y recibir tranquilamente impresion del Espfritu Santo. Siendo esto usi, como David pudo womzoner 6 cantar sus Salmas en mediv.de los peligros, de las in- quietudes, de las turbaciones de éspfritu ‘de que se vid agitado sin ce- sr durante le persecucion de Saul, y la revolucion y guerra de Ab- ? {No es mucho mas vorosimil que los haya escrito en el so- siego, y despues del peligro? Mr. Ferrand (4) afiade otra-razon, tomada de la naturaleza de ks pizas mismas, pues son poesfas, y estas exigen meditacion, y un tspiritu libre de inquietudes: Carmina secessum ecribentis et otia quaerant. La mspiricion diviga'no siempre excluye el estudio y a reflexion del sujet inspiradd. “El Eepfritu' Santo ni sofocaba ni destruia las cualidades naturales ’8 ‘#dquiridas dle los profetas, sino que las pohia en ejercicio, y se rervia de ellas para sus designios, conduciendo la ma- to yel éspiritu'det poeta, y empleando su arte en objetos divinos. Algunos de estos cantons son agrosticos, y esto parece que @xige una aplicacion particular: Fin4lmente, Mr. Ferrand no ecrée que David pereeguide, proscrito y fugitivo de desierto en desicrto, haya Llevado Sempre consigo una lira G otro instrumento mGsico para tocat sus comm Posiciones, pues el: triste, estadg de sus negocios le demandaba otras atenciones, En cuanto 4 Ia otra-cuestion. 4 saber, si Ios Salmos que no es tin inseritos con cl nombre de ningun autor deben atribuirse al del Salmo snterior; esta era la opinion de los padres, y.la antigua tradi- cien de los Judins (5), los cuales le aplican no solo & tos Salmos, sino’ tambien 4 Jas profecias ciyas datas tio constin enel texto, y 4 los pro- {tas que en sus profecias no.expreaan-el afio de su mision. Los co- (1) Las dificultares qos Calmet. opone,"no nos pareoen muy dignas de considee neien, y aan 61 forms de éilae ef mismo juicio al ecomponer su Disertacion ‘sobre ls peesta de ioe antiguoe ‘Hebrece. Véase el articulo: 6. de esta Disercacion (Nota dg le edicien anterior) —(2) Veanse on el Comentario de Calmet los ar; tas de lee Salmoe me. wr. tv, xan w~(B% 4. Keg: it, 15.—(4) “Fervand. Pref. tn Pe. -c. 12. ae One. fn Oper iit im Herepl. D. Bernard, de Montfaucom Kuseb. in ae Heres. Epust. ed Cipr: ct. ix /Malech, Udilar, Prolog. in lib, Poole. pag: Athenas. Prot. in Pe. t. ap 70. = aol Salm anterior? 5] Din tAGtOR ’ : 0 ftientadoyes mnds instriidow Ao tienen dificattad en adopter esta teghs, ¥ nosotros 4 su imitaciow la seguiinos, eXcepto cuatide la evidettota del texto nos obliga 4 abandofietia. La hemos seguido, por ejemplos atribuyendo 4 los descendientes de Moises losdier Salmos que siguen al cxxxix, Es verdad que estaes une dé las méximnas que padecen ex- Cepciones, mas no por eso deja de ser verdadera; porque en ella, co~ tno én las otras, se verifica que la excepcion confirma la regla. Ear tos comentarios sobre fos profetas menctes nos ethos separddo de ets,’ i én generdl, no la hemos -aplicato, siho previo un sétio examedt le fe profecia 6 de la pica de qué se trate, oer eee DISERTACION | SOBRE EL OBJETO DE LOS SALMOS,’ GONGIDERADOS EN EL SENTIDO LITERAL Y EN EL PROFETICO. D.. cuestiones se proponen acerca del objeto de los Salmos: 1. jCual es este objeto en el sentido literal 6 inmediato? jEs David, é. Israel cautivo en Bubiloniat 2,« ,Cudl es en el sentido. profético? ¢Es Jesucrista representado por.,David, 5-la Iglesia representada por Israel? Estas dos cuestiones spn el asunto de esta disertacion (1). CUESTION’ PRIMERA, _eCubl e8 ef objeto de los Salmos en sentido literal & inmediato? Hasta aqui, diguiendo la dpinion comun dé’ los padres _y de Ing intérpretes, se habja creido que los Salmos, considerados et el pri mer sentido que presenta la letra, se referiin & David; y aunque algunos modernos han referido un nimero considerable de e's uf qautiverio de Bubilonia, han dejado 4 David una parte. Prsterir- Mente se ha suscitado una nueva opinion, aségurando que este pr’n- - @) ‘Les doe partes de esta Disertation te publieaton on el periddico intituladd Journal Ecclesiastique, la primera en noviembre de 1762, y la segunda en al 4763. ‘Low avtores de ta nueve opiion: respondieron 4 In primera perte'en el mime Jariddion on enero y febrero de 1763.-El autor de la Bisertacion repliot por. rmdia io algunas nots que paso & le respuctta publiceda en enerm y oret tener finda: fhento bastante pare seguir dofeadiondo equi la opinion odfamu. La quo ¢1 refists, fd tambien efatada despues por ol R. P. -Henrigué Griffet'-on suna Disertacion sold ta meteria; iriecrte al: fin del coguedo tomo de wa obra intituleda Le Ineuftiencte do 1a religion nateral, imprese en Kicje on 1070, 9, vol. 12° (Nete de tw edicion exterior.) SOBRE EL onsen DE Los cmon. 1 bet ipe ve! ee objeto de ainguno ueNos canticos ¢n el sentidg feral sino iigiece de “Israel caved en Babilowi an Para decidir esta cuestion, es preciso examinar 1gs objeciones que se hacen & la opinion comua, las pryebas en que,se funda le nueva, y las que pueden alegarse en favor de la primera yours Exayinarémos por tapto, 1.9 ;Por qué no es David el ebhjto de los Salmos ep sentido literal? 2° por qué lo es Israe® .o Qe ragones hay para que lo sea el primero mas bien que el 101 . $ I. Por qud tio es David el objeto de los Salmos en sontido literal? A Ja opinion comun que reGere & David Ja msyor parte de los Salmos, se le hacen tres objeciones principales. Ls Las impreeaciones que se hallan en estos sagrados céntices, mo convienen al caracter de David, %. Los intereses personales de este principe, ni fueron dignos # ocupar sin cesar a@ Ia Iglesia de Israel, ni lo son de ocupar con- fnuamente @ la de Jesuoristo. 3 Las disonancias que se hallan en los Saknos cuando se aplican 4 David, :prueban que no es él su objeto. 1 Para .probar que las imprecaciones que se hallan en los Sal- fos no pueden haber sido producidas por David contra sus enemi- @, se hace mérito dela moderada conducta que observ6 con Saul, Absalon y Semei, y se anade: ,,En tan generosos rasgos de clemen- eit, €3 preciso peconocer un corazon generoso y Ileno de dulzura, »¥-n9-4n principe inhunano, que pide 4 Dios la muerte, la des- straccion, y el total aniquilamiento de los que te aborrecen 6 per- aguen:” : Loe que hacen esta objecion, respetan sin duda ta religion, y stan persuaditios de la verdad de sus dogrtias; pero segtéramente han que el autor de lus Saknos, sea quien fuere, es un hombre inyirado’ por Dios, y que las expresiones inspiradas, sea cual fuere ta boca de donde salen, no pueden tlamarse inhumanas. Un senci- We dilema responderd la objecion, Aquellas imprecaciones son, 6 expresiones temerarias de un co- razon imhumako, 6 justos decretot inspirados por el Espfritu de Dios. ilo primero, son tan indignas de Israel cautivo, como de David Pereguido. Si lo segundo, no son mas impropias en boca de este een ka de aquel. Gualquiera que confiese que Jos libros sagrados son inspirados, debe tambien confesar precisainente, que ‘las imprecaciones de los Babmos, sea cual fu2re-la boca que las haya proferido, son inspi- r el Espintu Santo, y por lo mismo no hay inconveniente ® awibuireelas 4 David: No le caracterizan de principe inhumano, porque ‘no son jecciones hijas de su propio espiritu, sino une iva expresion de los justos anatemas que el Espiritu divino ful- BAS cowtra los enemigos de aquel monarca, y mas particulérmente Cemtm los de Jesucristo,.de quien era figura, pues son verdaderas que se ban cumplido, especiétmente en_ los Judios incré- dubw, enemigos de Jesucristo, figurado por David. En prueba de to, podria citarse el Salmo cvus, en el cual vo balian las impre- E i 1* Las im. precacioncs quo so ba llan én low Salmos no impiden que estos Bo ro. fieran 4 Du. vid on senti. do literal. TH. 2." Los into. Feses perso. nales de Da. vid ni fue. ton indignos antiguo Is reel, ni lo son de ecu. par al nos. Yo. mm DISBRTACION * caciones mas vivas, que ya se verificaron enel pérfido Judas y ey Tos Judios incrédulos, Por tanto, las imprecaciones de los Salmos no impiden que estos en su primer sentido se refieran 4 David, como juzgaron los padres y los mejores intérpretes (1). I. dueriendo despojar 4 David de este primer sentido de los Salmos, se confiesa que ellos fueron dictados para que sitviesen de Publicas oraciones en el antiguo y en el nuevo Israel; y despues se Pregunta si sera posible persuadirse de ,,que Dios haya dispuesto que vel primero y el segundo templo de Jerusalen, y todas las Iglesias peristianas, repitiesen de generacion en generacion las quejas de un wrey de Israel muerte tantos siglos ha, y sus invectivas contra sus wenemigos particulares.” . Repetimos que no dudamos de la fe de los piadosos autores que hacen esta objecion; pero su lenguage es extrano, pues al ex. presarse de esta suerte, parece que olvidan que los Salmos son inspirados, y que las quejas expresadas en ellos estan dictadas por el Espiritu Santo, y son por consiguiente dignas de todo el respeto y de toda la atencion del antiguo y del nuevo Israel, cualquiera que haya sido ja pluma que jus escribié, y el motivo con que se pro- nunciaron. Parece que no reflexiunan en que estas pretendidas in- vectivas son reprensiones y decretos pronunciados por el Espiritu de Dios. ;Y estas reprensiones y estos decretos son llamados in- vectivas? Las quejas de este santo rey, léjos de ser poco dignas de la atencion del antiguo y del nuevo Trach son infinftamente interesantes para uno y otro; porque en ellas se ve su fe viva, su esperanza firme en las promesas divinas, y su amor ardiente al Sefior y 4 su santa ley; se advierte como temia y respetaba los juiciosde Dios, como se arrepentia de sus pecados, como apreciaba la felicidad de los justos, y menospreciaba la vana prosperidad de los malvados, como conocia la necesidad del auxilio de su Dios, y le agradecia los favores que recibia de su mano. A nadie, pues, debe persua- dirsele que nada de esto fué digno de ocupar al antiguo Israel, ni merece la atencion del nuevo, Este ademas, ve bajo el emblema de David 4 Jesucristo y 4 su Iglesia, y ‘el emblema le es apreciable por el profundo sentido que encierra. . : Y asi los intereses personales de David, ni fueron indignos de ocupar al antiguo Isruel, ni fo son de ocupar al nuevo, porque en su persona se descubre un excelente modelo de virtud, y una viva im4gen de] Mesias que estaba prometido, y que nos ha sido dado en Jesucristo, cabeza del cuerpo mistico de la Iglesia. wlll. Se afade, que admitiendo que los Salmos se refieran en pre sentido literal & David, se siguen necestriamente una multitud de (1) En el Journal de 1762 dije: Como hasta aqui lo ha creido toda la Iglesia. Low autores de la opinion nueva se quejaron de esta expresion, diciendo que no se tra. taba de In fo de lu Iglesia. Convengo en ello, y uo fué mi intencion acusarlos de que ofendian la fe, pues entinces solo quise decir le que abora digo, (Nets ds be ‘edicion anterior). . . SOBRE EL OBIETO DE LOS SALMOS. wiisonancias en la aplicacion da las distintas. partes-de cada uno de sellos, pues 4 veces se habla de Jesucristo en dos 6 tres versos; en neeguida ocupa David au lugar, quejandose de sus enemigos; estos renemigos son despues los perseguidores del pueblo de Bios, y al stimamente se vuelve -4 hablar David.” No hay absolitamente armonfa en esta interpretacion. , Pero estas disonancias, ni son tan grandes y frecuentes como se supone, ni confunden los intereses de David con los del pueblo de Dios. Hay Salmos en que David habla en florals en ellos es visible que trata de los intereses del pueblo de Dios. Hay otros en que hebla en singular, y estos son particulérmente los que de or- dinario. se le atribuyen. Es verdad que en estos parecen mezela- dos sus intereses con fos de la Iglesia, y con los misterios de Je~ sucristo; pero esto lo que prueba tan sdjamente cs, que no es é! el nice objeto de los Salmos; que no es mas que un emblema de Jesucristo y de su Iglesia, y que la armonia.que falta en el primer sentido, se halla en el segundo. . . Por tanto, las disonancias del sentido literal no excluyen 4 Da- vid, prueban sélamente que noes él el Gnico objeto de los Salmos, como lo jurgaron siempre los padres, y los mejores intérpretes. Vea- mos si estos sagrados canticos pueden referirse 4 Israel cautivo en Babilonia. : §. TL. Por qué ‘ee Ierael €] objeto dé los Sulmos én sentido literal? cha : Nadie duda que algunos Salmos-se: refieren 4 Israel cautivo en Babilonia, como el cxxv, el cxxxti y. otros, en’ que se habla de cauticerio, de dispersion, de. regreso & Judea, y de restableci- miento de Jerusalen; y asf la cuestion se reduce 4 saber ei la ma- yor parte de ellos se refieren 4 esta cautividad, y si ella es el ob- te de todos los que coménmente se aplican & ‘David, cosa que asta el dia no habia dicho ninguno de Jos intérpretes. _ Esta nueva opinion parece que se upoya en cuatro pruebas Principales: . ; . 1.* Las imprecaciones tan dislocadas en boca del mejor de los reyes, dicen mas bien en la de Israel cautivo en Babilonia. 2.2 Los intereses de este son mas dignos de ocupar la atencion del antiguo y nuevo Israel, que Jos de un rey que murié tantos si- ha. oye La armonfa que se advierte en los Salmos cuando se apli- can al cautiverio de Babilonia, y que no se halla aplicandolos 4 David, prueba que sé refieren 4 aquel cautiverio. ‘40 comparacion de los textos paralelos, esto es, de los pen- samientos de los Salmos con los de los profetas que hablan de aquel acontecimiento, prueba tambien esto mismo, L Si las imprecaciones de !os Salmos est4n“dislocadas en boca del mejor de los reyes, no lo éstén ‘ménos en Ia de Israel, 6 quien se le habia mandado exprésamente que rogase por sus perseguidores, y con especialidad por los Balilonios: Quaerite pucem civitatis ad quam transmigrare'vos feci: et orate pro ea. ad Dominum (1). Pero Q) Jerem. zx. 7. tom. x. 4 aomanciag wee lis. jan en los Salmos apli cfndoloe & David, solo prueban que zoes él su “Anco objeto 1 los que opi~ man que Ie mayor weet ™mos se rofie ren 4 Israel, ‘IL Respucstas. Ls Las im. precaciones de os Sal mos connie. nen lo tis. mo 4 David que é Israel. m1. 2.2 Los inte- reses do Da. vid no son ménos apre. siadlos que Jos do Tersel antiguo Mauero Ie 38 Laarmo. nia de loe Salmos, 16- jos dooxcluir del sentido li teral é a sons de Da. vid, oxige que oe fe apli quen. 26 DISERTACION “estas imprecaciones, como hemos dicho, no son mas que decretos dic- tudos por el Espiritu de Dios, y bajo este supuesto dicen tan bien en la boca de David como en la de Israel, y asf no deciden la cuestion en favor del segundo. II. Los intereses de lerae] cautivo en Babilonia, son ciértamente dignos de la atencion del antiguo y del’ nuevo Israel; pero no por eso dejan tambien de serlo, como hemos visto, los de David en los Salmos. Y por otra parte, si ea cierto que hay tanta relacion entre unos y otros intereses, que los Salmos que se aplican coménmente al segundo pueden aplicarse al primero; resulta que este hallaba en aquel un excelente modelo de virtud, y la Iglesia cristiana halla ade- mas & Jesucristo y se halla 4 si misma bajo el emblema de David. Por consiguiente en los intereses de Israel ‘no se halla ventaja al- guna que los haga preforibles 4 los de este principe. JU. La armonia de los Salmos no es mas perfecta aplicindolog 4 Isracl que aplicandolos 4 David, y aun pudiera decirse que lo ea ménos, Cuando se aplican al segundo, se hallan gus intereses mez- clados con los de Jesucristo y su Iglesia, y esto es inevitable, por- que David en los Salmos es emblema de Jesucristo y eu Iglesia. Mas cuando sc aplican al primero, sus intereses se hallan mezcla- dos, no solo con los de Jesucristo y su Iglesia, sino con los del se~ gundo, que muchas veces se mienta exprésamente. Para conservar en estos casos la armonia, es preciso decir que David no es Da- vid, sino la Iglesia de Israel; y referir 4 ella princip&lmente, y cuando mas, secund4riamente 4 Ja cristiana, las profecfas que pertenecen esenciélmente 4 Jesucristo. Probarémos esto con algunos ejemplos. Elegit (Dominus) Dutid servum suum, et sustulit eum de gre- gibus ovtum: de post faetuntes accepit eum, pascere Jacob servum suum, et Israel iatem suam. pavit eos in innocentia cordis sut, et in intellectibus manuum suarum it eos (1). Cualquiera en- tenderé que aqui se habla de David, como lo creyé la Iglesia del antiguo Israel y locrée la del nuevo; pero siguiendo la opinion reciente resulta lo contrario, Véase como sus defensores traducen y comentan este pasage: Elegiraé 4 su siervo David (esto es, 4 la Iglesia de_ slsrael), le hard salir de las majadas en que ee hallan encerradas las ovejas (esto es, delimperio de Babilonia, en donde estaban cau- ptivos sus hiyos designados con el nombre de ovejas). Y despues de wbaberle sacado, le Tlevaré 4 ser pastor de Jacob au pueblo, y de nlerael su herencia. Este pastor los conducir&é segun la rectitud de wsu corazon, y sus manos inteligentes y sabias los gobernardn con »blandura.” Esta interpretacion no puede parecer natural, ni puede creeree que bajo el nombre de David se designe aqui la Iglesia de Israel. Haciéndole al texto violencias de esta clase, es imposible que se sostenga bien la armonia, Holocaustum et pro peccato non postulasti: tanc dizi: Ecce venio (2). San Pablo y toda ta Iglesia de Jesucristo han entendido que habla el mismo Jesucristo por boca de David; pero no es asf, en sentir de log autores de la nueva opinion; ofgase su comentario: La vlglesia de Israel cautiva en Babilonia, y la de Jesucristo perseguida GQ) Pe. exxvu. 70. ef oegg-—(9) Pe. xxmx. 8. 9 B. SOBRE EL OBJETO DR {03 SALMOS. wor los fariseos y Jos gentiles, protestan su sumision 4 Jos decretos siel Sefor.” Esto es todo lo. que tienen que decir sobre este texto; pero aadie se persuadira de que esta bien explicedo, ni de que se conserva la armonia, aplicando 4 una y otra Iglesia un pasage que San Pablo aplicd @ la persona de Jesucristo. , La ariménia pues, Iéjos de excluir de los Salmos 4 David, y colocar en ellos a Israel, exige que dejundo 4 este y al Mesias los que respectivainente les’ corresponden, se reconozca en los ctros & David, bien en si mismo, bien como embleina, no solo de la Iglesia sno de Jesucristo tambien. . : to IV. La combinacion de los textos paralelos no es ménos favorable & David que & Israel. Los mismos que despojan hoy 4 este principe de los Salmos que en todo tiempo’ se han referido: 4 él, confiesan que no es dificil hallar en. ellos algunos.versos aplicables 4 diversas circunstancias de su vida, descrita en los libros de los Reyes. Mas como entre estos se hallan algunos rasgos aplicables 4 Israel sdlu- mente, infieren que ‘debe referirse. & este aun loa que pertene- cen & aquel. Consécuencia falsa. A cada uno deben atribuirse los que le convienen, y por tanto la’ combinacion de los textos paralelus no da preferencia 4 Israel sobre David. Resulta pues que-de todas las- pruebas alegadas para poner 4 aquel en lugar de este .en-la mayor parte de los Saimos, no hay una que dé la preferencia al primero, Vamos 4 probar que la tiene el segundo. . - $ IN. {Qué resonee ha; David ea ol primer objeto de los Salmos mes bien! que : y para que of primer obj La opinion que refiere 4 David la mayor parte de los Salmos, se funda en dos pruebas principales que son la combinacion de los textos y Ia armonia; és decir, las mismgs de que se hace uso para despojarle de ellos. : 1. La combinacion de los textos est4 confesada por los contra- Tios, y por lo mismo serja superfluo individualizar aqui las pruebas, pues ellos convienen en que logs Salmos estan llenos de rasgos apli- ral, cables 4 diversas circunstancias de la vida de David. Examinaré- mos pues, si la armonia justifica esta combinacion. IL No solo la justifica, sino que Ja exige: lo La armonia exige que se distingan los Salmos-en que habla David en nombre de eu pueblo, de aquellos en que habla en su propio sombre, y que se refieran 4 Ierael los primeros, y 4 David, los se- los. : 2° La armonfa exige que se distingan los.Salmos en que se ha- bla de la cautividad de Babilonia, de los que se reficren a cirqung- tancias de la vida de David, como cuando implora la justicia del Senor contra las injustas persecuciones de Saul, cuando conficsa hu- mildemente su pecado, y suplica al Senor que no le castigue airado, y finalmente cuando se ve perseguido al fin de su reinado por la faceion poderosa de su hijo Absalon, y en otras circunstancias sc- Mmejantes. 3.0 La armonfa exige por iltinio, que el antiguo Israel sea im’- gen del nuevo, y David emblema de Jesucristo, y por consiguiente, v. 4° La com. binacion de los textow pa. ralelon no os metios faro— rable & Da. vid que é Is. ragl, 1 Pragbasde la opinion que relere 4 Da. vid la mayor arte de los almos en sentido lite. Il. 1.2 Combina gion de low Salmos con Ja historia de David. Tit. 2° Armonia de las diver sas parten de que 8 v0.1. pouen loa Salmos. 3 Dis#dTACTON que dejando al antiguo Israe! los Salmos que bajo aquella imagen convienen 4 la Iglesia de Jesucristo, se le conscrven 4° David ‘lor que bajo este emblema pertenecen al mismo Jesucristo considetado en su propia persona 6 en lq de su Iglesia que es su cuerpa mis- tico, que con él no forma mas qué un selo hombre, de quien él es la cabeza, y los Salmos la voz. | * La-armonia pies conserva & David Ios Salmos en que por la combinacion de fos textos se advierten circunstanciags de su’ vida; y estos son la mayor parte. a . Los autores de !a nueva opinion refieren & la cautividad de Ba- bilonia ciento y cuarenta Sdlmos, al ‘Mesfas siete (1), y dos 6 .tres 4 -otros objetos particulares (2); peto 4 David ninguho.: | | ~ ‘ Examinando circunstanciédamente et objeto de cada ‘uno ‘de fos . Salmos, se haltarén cuando tas cincuenta 6 sesenta que puedan re- ferirse 4 fa cautividad, y lé quedardn“cosd de noventa 4 David, considerado en si mismo, 6-cotho figura de Jesucristo y de sii Iglesia; de fo cual resulta que no’ se he exagerado dl decirque se reficrett 4 este principe Ja mayor parte de los Saltnos, siguiendo la opinioh comun, CUESTION SEGUNDA.. gCudl es el objeto de los Salmos en sentido profttico? Sea David 6 Israel el primer objeto de los Salmos, debe con- fesarse que este objeto no eg e! unico ni el principal, y que hay ‘otro mag interesante, y que correspunde mejor 4 las expresioncs vivas de estos sagrados c&nticos...* - Hasta aquf se habia creido que este era Jesucristo y su Iplesia, esto es, el cuerpo entero, la cabeza y los iniembros. Jer se ha Buscitado una hueva opinion que asegura que exceptuando siete Sal- Mos que se refieren & Jesucristo, todos ls otros tienen dos sentidos Titerales, de los cuules el primero se dirige & Israel, y e! segundo & la Iglesia, Dé esta suerte; excluyendo de los Salmos la persona de David, se excluye: al mismo tiempo la de Jesucristo para refe- rirlos 4 la Iglesia. : + '¥ aun ‘se adefanta algo mas; pues haéta Hoy se habia creido que los Salmos que se refieren 4 la Fglesia, abrazaban todos los es- Yados en que ella debe verse desde st establecimiento hasta su per- fecto triunfo en la Gltima venida de Jesucristo; pero los autores de ta opinion nueva dicen, que solo comprenden las persecuciones que wufrié de parte de los Judios y de los paganos en los tres primeros tiglos, y su triunfo en tiempo de Constantino; i suponen que el pri- ‘mer sentido se refiere 4 Israel cautivo en Babilonia y libertado por Ciro, y et ségundo, & la Iglesia perseguida por los paganos, y lt bertada por Constantino. Sobre esto debemos ventilar dos cuestiones: (1) Loe Saknos %, 7, 15, 91, 44, 109, 131 (2) El 80, que refieren al tiempo de Josias, y ef 82 que sefieren al de Josafat, No sabemos cnél es el otro (Nota de Ls edicion qgterior). SOBRE EL OfJETO DE ‘tos SALMOS. 2@ _ La Solo siéte ‘Balmos se refierett! 4 Jesucristot: "ga" [EI sentidd profético de'low Sutmiod que’ se aplican 4M Iglesia; fo tomprendé mas que’ los tres pridterog sigios, hesta sa thuafo en tempo de Constaritino?: $1. {Bolo'jicte; Balmoside voGberen & Jesucristo? E} mismo Jesucristo nog ensefia- que fué saunciade. en los Sal- mos, Era preciso, dice, que se cumphiesd todo. lo que de mi este exrito en la ley, en tos profetas, y en los Salraos (1). Véamos puod qué se. dice ¢n ellog de Jesueristo, y:: cusles son: los. que le perténe~. cen ondlmente- . sabios .autores de la opinion que: ekaminames, ‘dicen qué tolo siete sve refieren’ al. Mesias: elu, bn donde’ se tabls etprésa- mente de su filiacion divinat el wir, donde sé ve su abatmiento ym gloria: ef xv, donde se anunclan su:musite y su resarveccion3 a xm, en que se describen las cirdumatancias: mas parti¢ulares da m pasion: el xurv, en que se celebrn-isu-alianzd cn ta Iglesia: el cx, en que se ven reunidos #u‘reino) y su eterno. sacerdocio: 'y fy nilmeate e! cxxxt, en que ‘se le erluneia® comb -sujeto”'en’ quien de- bea eomplirse las promesas -heehas 6 David. . Pero estos. siete Salmos no son los ‘nicos ‘fos: padres: loa intérpretes mas inetruidos han ‘aplicado 4 Jesuertsto, pups tathbiew # referen. 4.61 dos-siguientes. Bl xin, er qtte toda: Iw. iglesia res conoce su: gloriosa ascension: Klevamini, portre vternales, ot méroibit Rex gloriac, y en ddade esté exprésaments ‘indicada: su _divitidad for el nombre Jemova que’ ue le attibiye, y que 6s propio de Diost Jenova Bapaora, ipse est Rex gloride: el-xxx, dé donde # misraotoms squellas palabras que ‘pronuiicié en Ja dud: In inanus twas conimenda spiritim meum. (2). BY ‘xxxix; en que San Pablo nos. besdescubre ofreciéudose 4 Dios eu Padré en vex de todos los. sacrificics figui fatives que hasta enténced so le hablart ofrecldo: Sucrificiem et tionem noluisti.... tunc diz¥. Ecce venio (3). Ei uxvin,em quer el Apdstol ms descobre tambien Ia ascension triunfante de Jéstcriste, y los dos Des que derramé déspaes sobre lox hombres: (4)! Asbonditey dvi tem: captivam dusisti captivitatem: ,accepitti dona’ pre hominibus (5); i que esti tambien manifestada wn divinidad. con‘elnomtye Je que ve le-da: Iter facite ei qui: ascendit sper nudes: Unnova omen eius (6). El’ ixvi, on que-San Juan nos thasifiesta-bl celo dd divino Salvador por la casa de su Padre: Quoniam zélus domus fue comedit me (7); en que San Pablo nos: descubre ‘los oprobios de fué cubierto: EX-opprobria rantinm tibi‘céciderent super me By en que Sax: Juan nos manifesta tambien-la- hiel:y vinagre que gust6 en su pasion: Dederunt im escam meam: fel, et'in stimes fitsverune me aceto (9s y en que findlmente San Pablo'‘nos desc re el estado deplorable & que: husta-e! dia than sido redutldos Jop Jedios: Obscurentur oculi eoriem ne videant, eb dorsum eorum semper 1) Lec xxiv. 44.—(2) Lue, xxin. 46.—(8) HeBt. x. 5, 10—(4}'Ephas wv. 8.— ® Eno y low demas textos eatin traducitos cénforme al pacer hebrew = & = ee abreviatare de Jehovd—(7) Joan. 1.1748) Rem. 'xv: 3.=-(8) Joan, Sicte Salmos fiimedta be: nt blan de Jesa- criste. i. Otros Sal- mos que tam bien hablan de Jesucristo mm. Otros Sal- moe que 00 reficren tam. bien 4 Jesn. cristo, 3Q DISERTACION incurva (1). El uxx1, en que toda la Iglesia reconoce las gracias de su advemmiento: Descendit sicut pluvia in herbam tonsam, et sicut stillicidia, stillantia super terram; la justicia y.la pax que son el fruto de au redencion y el cardcter distintivo de su reinado: Florebit in diebus eius iustitia, et abundantia is; la extension de su domi- nio sobre todos los pueblog del untverso: Et domixabitur @ mari usque ad mare, et @ flumine usque ad terminos terrae; y la sujecion de los reyes y de las naciones 4 su imperio: Et edorabunt eum omues 1: omnes gentes servient ei (2). El xcvi. en-el cual la primera pa- iabra contiene una prueba de su divinidad -en el nombre inefable que se te atribuye: Jagova regnavit:, exultet terra, y en.que San:Pablo nos descubre tambien su divinidad con la adoracion que deben tri- butarle los dngeles: Adorate eum omnes angeli (3). . A estos Podtiamos afadir el vir. en que la Iglesia reconoce el misterio de Jesucristo acusado ante log jueces, aun siendo . inocen- te; y en donde solicitando’ é] el auxilio de su Padre gruncia la con- version de los pueblos como fruto de :su victoria: Et coetus popu- lorum circumdabit te: el xvu. en que él manifiesta tan exprésamen- te las coutradicciones de su pueblo de. que ba sidu Jibertado, y la ebediencia de. laa naciones de las cuales ¢e ha hecho cabeza: Eri- puisti me de contradictionibus populj mei: constituisti me in capus gen- tium: el xxxiv,en el cual no sélamente caracteriza, run S.Juan, el odio injusto de sus enemigos: Qui oderunt me gratis [4]; sino que tambien expresa’ sus ultrajes y.su furor: .Sybsannaverunt me subsan- natione:. frenduerunt super me dentibus suis: el xu. en que segun su propio. testimonio.se expresa. la, perfidia de Judas su discipulo sen- tado & su mesa: Qui edebat panem mecum, levavit contra me calca- eum [5]; el uv. en que segun S. Agustin anuncia su resurreccion y la hora en. que habia de salir del sepuloro: Expergiscar dilu- culo: el vai. en que los.santos padres-wen repetida dog veces la pro- fecia del miserable estado @ que se hallan reducidog hasta hoy los Judfos. sus enemigos: Famem patientur ut canes, et circuibunt civita- tem: el uxvi,. que contiene lox suspiros de Jos justos que: esperaban su nacimiento, y la alegrfa de estos mismos al tiempo de su veni- da: Confiteantur. tibi populi, Deus, confiteantur tibi populi omnes: ter~ ra dedit fructum suum: el Lxxx. que es tambien un cAntico de ale- gria per su. venida, y en el cual bajo el sfmbolo del trigo.mas pu- yo ve Ja Iglesia el pan eucaristico, y la suavidad de la gracia de este diyino :Salvador bajo el simbolo de la miel salida de la piedra: Et cibavit evs ex adipe frumenti, et de petra, melle saturavit eos: el uxxxt. en el cual se le ve comparecer ante log jueces de su nacion pare ger juggado: Deus constitutus est in concilio deorum: in medio deorum dicatus; y destinado & juzgar la tierra poseyendo todas las naciones co- mo herencia suya; Surge, Deus, iudica terram:.quoniam tu hereditabis in ibus gentibus: el uxxxiv, en que los justos de la ley antigua des- :pues. de dar gracias por la libertad concedida por Ciro: Benedizxi- ‘ati, Domine, terram tuam; avertisti captivitatem Jacob, solicitan una = @) - Rem, x1, 10.—(2) Aunque los sabios autores cuys opinion refutamos se per= ganden que este Salmo habla del reinado de Ciro, confiesan que por lo ménos en a veguado sentido vo buble dol de Jeaucristo.—(3) Hebr. 1. b-(d) Joan. xv. 25. —(5) Joon xm. 18. : sopRE RL OBJETO DE Los saLwos. SL, gracia mas importante, la conversion del corazon, que debe ser el fruto de la veriida del Dios Salvador: Converte nos, Deus’ salutaris aster; y en donde celebran su venida, en la cual se ve brotar de Ja tierra la verdad como una planta preciosa,’ y echa la justicia des- de lo alto del cielo ‘una mirada favorable sobre los hombres: Ve- ritas de terra orta est, et iustitia de caelo prospexil: el uxxxv. en el cual solicitando ef auxilio. de su Padre en ¢l tiempo de su pasion, anun- cia la conversion de los gentiles: Omnes gentes quascumque fecisti, venient, et adorabunt coram te Domine: el cv. que habla de la bo- ra de sa resurreccion: Expergiscar diluculo: el cv. en que toda la Iglesia ve la pintura de las terribles deagracias que han sobreveni- do 4 los Judios incrédulos, y en que S, Pedro nos hace notar el decreto pronunciado contra el pérfido Judas (1): Ex episcopatum etus accipiat alter (2). ‘Tenemos pues lo ménos veinte y siete Salmos que se refieren especiiluente a Jesucristo, y que nos manifiestan su advenimiento, $a pasion, su muerte, su resurreccion, su ascéngion, su reino, su sa~ cerdocio, su divinidad, la incredulidad de los Judfos, y ta conver- sion de los gentiles. Véamos ahora los Salmos que pertenecen 4 la Iglesia; examinemos si su sentido profético se limita & las persecu- ciones que ella sufrié en los tres primoros siglos, y 4 la libertad que adquirié en el reinado de Constantino. . Il. sentido profético 8 refieren & Is Iglesia solo se ox iebde hasta thunfo doecta en Noupe de Coastanto? Los sabios, cuyos prncipios examinamos aquf, asientan una m4: xima_ general, en que convenimos con ellos, y que es muy importan- te: ,,No se puede dudar, dicen que los acaecimentos proféticos del sAntiguo Testamento son figura de los det Nuevo, y que:bajo la le- ntra del primero “esté oculta Ia del segundo.” Efectivamente, aque- ltoa acaecimientos nu son proféticos sino porque son figurativos, y por tanto el Antiguo Testamento es figura del Nuevo, y el Anti- guo de Israel es im4gen del Nuevo, es decir, de la Iglesia. Si ex - te principio necesitara_probarse, nos valdriamos para ello del Sal- mo_xxvit, en donde David, despues de haber dicho que va 4 abrir su boca para hablar en parfbolas, y 4 proponer enigmas recordan- © do Ios tiempos antiguos, refiere su propia historia y la ,

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