Está en la página 1de 443
SAGRADA BIBLIA, EN LATIN Y ESPANOL, CON NOTAS LITERALES, CRITICAS EB BISTORICAS, PREFACIOS Y DISERTACIONES, Secadas del Comentario de D. Agustin Calmet, Abad de Senones, del Abad Vence y de los mas célobres autores, pare facilitar la inteligencia de la Santa Escriturs. OBRA ADORNADA CON ESTAMPAS Y MAPAS, PRIMERA EDICION MEJICANA ENTERAMENTE CONFORME A LA OUARTA Y ULTIMA FRANCESA DEL aNo pz 1820. TOMO TERCERO. EL LEVITICO Y LOS NUMEROS. MEJICO. IMPRENTA DE GALVAN A CARGO DE MARIANO AREVALO, CALLE DE CADENA NuM. 2, ares 1831. Con Las LiceNcus NEGEMARIAS. —_—$_—————————— eee SAGRADA BIBLIA. PREFACIO SOBRE EL LEVITICO (*). E.. libro se Nama Levitico porque contiene las leyes que arreglan Jos sacrificios, y las obhigaciones de los sacerdotes y los levitas. En hebreo se le da el nombre de Vajicra porque comienza con esta palabra en el texto original. Todo lo que se refiere en este libro sucedié en el espacio de un mes, & saber, desde el_principio has- ta el segundo mes del segundo aito de la salida de Egipto. Despues de que Moises erigié el taberndculo, y la gloria del Se- fior Ilcn6 este santo lugar, de suerte que Moises mismo no se atrevia & entrar en él, 1lamé el Senor & Moises, y desde el tabernéculo en que ha- cia brillar su gloria, le hizo escuchar su voz, y le prescribié las ceremo- nias del holocausto, ya de bueyes, ya de oveyas 6 de cabras, ya de torto- lillas 6 de palomas (Cap. 1.); las de las oblaciones de harina 6 pan, y de Jas primicias (Cap. 11.); las de las hostias pacificas de bueyes, de ovejas 6 cabras (Cap. 111); las de los sacrificios por el pecado del sumo sa- cerdote, del pueblo 6 de los principes (Cap. tv). A continuacion se halla la serie de las diferentes especies de pecados que se expiaban por los sacrificios; la ley del holocausto cotidiano y del fuego per- tuo; la de las ofrendas de flor de harina, y la de la ofre: jue vs gacerdotes debian presentar al Sejor cl dia en que eran ungidos (Cap. v. y v1). El Scfior anade otros nuevos preceptos sobre las hos- tias por el pecado 6 por las faltas; sobre el holocausto y la ofrenda de harina, y sobre las hostias pacificas. Arregla el uso de la grasa de las bestias; prohibe comer Ja sangre de elles, y senala la parte que Jes sacerdotes deben llevar de las victimas ofrecidas (Cap. vi. y vi). Manda despues el Sefior 4 Moisés que consagre & Aaron y sus hijos. Moises describe las ceremonias de esta consagracion juntamen- te con la del tabern&culo (Cap. vi). Aaron ya constituido sumo sa- eerdote, ofrece diversos sacrificios tanto por sf como por el pueblos bendice 4 este, yy el Senor enria fuego que devora las victimas (Cap. 1x). Nadab y Abid, habiendo' ofrecido al Senor un fuego extrano, son consumidos por el fuego que el Sefior envia contra ellos: Moises pro- bibe que los lloren Aaron y sus otros hijos, El Senor prohibe 6 Aaron (*) El primer pérrafo de este prefacio esté tomado de Calmet, El siguicate reu- tm los wumarios del P. Carrieres. +a Nombre de este libro y Jo quo cone tiene. Anilisis de este libro. Disertacion sobre la le. pra. Dieertacion sobre Mo- loc, Camos y Beelfogor. PREPACIO y sus’ hijos beber vino cuando entraren al taberndculo. Moises les’ inanda comer los restos de la hostia pacifica ofrecida al Senor. Aaron se disculpa de haber dejado que el fuego consumiese toda la victima por el pecado (Cap, x.). Senala Dios los animales puros que permite 4 su pueblo comcr, y los animales inmundos que le prohibe no solamente comer sino aun tocar sus cadaveres. En seguida prescribe las ceremonias de la purificacion de las mugeres (Cap. x1 y x11.). Distingue las diferentes especies de lepra; manda lo qe deben hacer los sacerdotes para re- conocer y discernir !a lepra de los hombres, la de los vestidos y la de las casas; y determina lus ceremonias para ;la purificacion de estas diversas especies de lepra (Cap. xm. y x1v.). Se hallaré despues de este prefacio una disertacion sobre la naturaleza, las causas y los efec- tos de la lepra. El Senor determina lo concerniente 4 las impurezas involunta- rias de los varones y de las mugeres (Cap. xv.). Prohibe que Aaron entre al santuario, exceptuando Gnicamente el dia de la expiacion so- lemne, Ordena las ceremonias de esta fiesta (Cup. xvi.). Prohibe @ los Israelitas sacrificar en otra parte que no fuese la puerta del ta- berndculo; usar de la sangre de los animales y de la carne de las bestias muertas naturalmente 6 por otras bestias (Cap. xvu.); seguir las costumbres de los Egipcios y de los Cananeos; contraer matrimo- nio en varios grados de parentesco. Les previene que no cometan adulterio; que no ofrezcan sus hijos 4 Moloc, y que no imiten las impurezas abominables de los antiguos habitantes de la tierra de Canaan (Cap. xviu.). Se reunirén en una sola disertacion, la que tra- ta de Moloc, dios de los Ammonitas, y la que trata de Camos y Beelfegor, dioses de los Moabitas. El Senor reitera una parte de los Preceptos que habia dado &n- tes, y aNade algunos otros. E] respeto debido 4 los padres, la guar- da del sébado, la ley tocante 4 las hostias pacfficas, las leyes con- tra la avaricia, el juramento, la maledicencia, la injusticia y la ven- ganza; la prohibicion de procurar el coito entre animules de diversas especies; la de abusar de la doncella esclava,de recoger los frutos de los arboles nuevos, de comer sangre, de observar supersticiosumente los suchos, de usar de agiteros, de cortarse los cabellos en redondo, de hacerse incisioncs supersticiosas, y de prostituir 4 las hijas. Siguen los mandamientos de guardar el sibado, de no consultar 4 los adivinos, de honrar & los ancianos, de amar & los extrangeros, y de tener pesos y medidas exactas (Cap. x1x). El Senor decreta la pena de muerte con- tra los que dan sus hijos 4 Moloc, contra los que consultan 4 los adivi- nos, contra los que ultrajan de palabra 4 sus padres 6 & sus madres, contra los adilteros, los incestuosos y los que cometen sodomia 6 bestialidad. Exhorta & su pueblo 4 que observe las leyes que le ha dado, 4 que no imite 4 las naciones que deben ser arrojadas de la tierra en que le quiere establecer, y 4 ser santo porque el mismo Senor lo es (Cap. xx.). Dicta varias reglas para la conducta de los sacerdotes; quiere que _tengan cuidado de conservarse puros 2 san- tos, y sefala los defectos incompatibles con las funciones del sa- cerdocio. (Cap. xx1.) Prohibe 4 los sacerdotes tocar las cosas san- tas cuando esten impuros, y determina quiénes deben comerlas. SOBRE EL LEV{TICO. 5 Fie las cualidades de las victimas que se le deben ofrecer. Exhorta 4 la observancia de sus preceptos. (Cap. xxi.) Arre- gla las fiestas de los Judios, 4 saber, el sdbado, la Pascua, el Pen- tecostes, la de las Trompetas, la de la Expiacion, la de los Tabernécu- los; y prescribe las ceremonias que deben observarse en ellas. (Cap. mu.) Previene la conservacion de las lamparas que deben arder en el tabernaculo, y de los panes que delante de este deben estar ex- puestos. Es llevado 4 la presencia de Moises un hombre que habia lasfemado del nombre del Sefor: Dios manda que se le apedree fuera del campo, y quiere que con esta pena se castigue 4 todos les que_cometieren semejante culpa. Repite la ley del talion. (Cap. xxiv.) Establece las de los afios sabdticos y del Jubileo, Condena a usura, ordena la caridad, y erregla el rescate de los esclavos (Cap. xxv.) Pal Seior amonesta 4 los hijos de Israel & huir de la idola- tria; les promete grandes bienes si son fieles en la observancia de sus Preceptos, y les anuncia los males con que los afligiré si le fal- tan 4 la fidelidad. El endurecerse despucs de los primeros castigos, les atraeraé nuevas y mucho mayores desgracias. Dios no se cansa- ra de herirlos hasta que confiesen sus pecados y pidan perdon de sus iniquidades. Se acordar4 entinces de la alianza que hizo con sus padres, y les hara ver que él es el Sefior su Dios. (Cap. xxvi). El for afiade algunos reglamentos focantes 4 las cosas que le fueren consagradas, y a los diezmos que deben serle ofrecidos, y con es- to acaba el libro del Levitico (Cap. xxvit.). No considerando (1) mas que la exterioridad de las ceremonias y del culto que el Sefior recibia en su tabernaculo, es necesario confesar que no se concibe una idea muy alta de ellas, y que es dificil persuadirse de que podia ser agradable & Dios un servicio li- mitado 4 ofrecerle la sangre y la grasa de algunas victimas. Ima- ginese como se quiera un altar siempre cargado de hostias, sacer- lotes_continuamente ‘presentes y ocupados en el servicio de su Dios, un taberndculo inaccesible & todo el que ha contraido alguna in- mundicia; figGrese toda la suntuosidad y magnificencia que se po- dria pedir en aquel tiempo, nada de esto satisface al hombre que se ha formado una justa idea del culto que se debe 4 Dios. Para expiar culpas reales, se necesita mas que lasangre de una victima, y mas que las purificaciones exteriores. La Escritura misma nos advierte en otros lugares que el verdadero sacrificio (2) debe ser el de un co- Tazon contnito y humillado, y el de una voluntad recta y limpia de todo afecto & Ia culpa. Los sacrificios de Jos malos, muy distantes de hacerlos agradables 4 Dios, renuevan, por decirlo asf, sus cri- menes en la presencia y en la memoria divina. Mas las ofrendas de los justos siempre son aceptas al Senor, porque son hechas en Ja justicia_y en la piedad. En una palabra, el verdadero culto de Dios consiste en los sentimientos de una alma que esta Ilena del amor 4 mu Criador (3). Por eso los profetas que se deben considerar como los intérpre- (1) Desde este lugar soguil & Calmet. /Pealm. L. 19. Sacrificium Deo Spi- . . gar soguimos —(2)) jacrific pi vit ug; cor contritum ect. Vide Jerem, xxxv. 15. Oseam. av. 2.3, Jost. B. 12.13, ete.—(3) Phila, 1, 3. de vita Mos. pit qne 88 debo penser del enlto, cuyas leyes ibe ol Hor 6 oe pusblo en eate libro. 6 PREPACIO tés mas ilustrados de las leyes del Autiguo Testamento nos mtni- fiestan que Dios veia con mucha indiferencia cl culto exterior que le tributaban en su tabernaculo_y en su templo los Judios apega- dos 4 las cosas de Ja tierra: gQué he de hacer con la- muchedum- bre de vuestras victimas? dice el Senor por Isafas (1): Estoy sacia- do. Yo no os he pedido holocaustos de carneros, ni de la graea y sangre de vuestros corderos. Y cuando habeis comparectdo en mi pre- sencia jquién us ha exigido estas cosas? Y en otra parte dice Dios por Amos (2): Yo aborrezco y desprecio vuestras festividades: no recibiré el olor del perfume que quemais en vuestras juntas. Sime ofreceis vuestros holocaustos’y tuestras ofrendas, no las aceptaré; cuan- do me ofreciercis como hostias pacificas los animales mas grasos, nd Jos miraré. Y Jeremias dice (3): Afiadtd cuanto quisierets ruestros ho- locaustos & vuestras victimas, y comed la carne de vuestros sacri vos: yo no exigi victimas ni holocaustes 4 vuestros padres, cuando - los saqué de Egipto, sino que les dije: Escuchad mi voz, y yo seré tuestre Dios, y vosotros servis mi pueblo. Como si quisiera decir que no exigis estas victinas porque las necesitase, ni porque Naniasen su atencion 6 le fuesen agradables; ni tumpoco tas habia exigido como una condicion esencial de la alianza que queria celebrar con ellos; y que habia hecho depender esta no del sacrificio de las vic- timas, sino de la obediencia 4 sus preceptos. Los padres griegos opinan que Dios no mandaba estos sacrificios mas que por como- darse 4 la debilidad de su pueblo, y evitar los mayores males que resultarian si Jos rehusaba. Permite que se le ofrezcan sacrificios, dice S. Juan Crisdstomo (4), para impedir que Jos ofrezcan 6 los demonios. Se los pennite por Ja inclinacion que tienen al mal, 6 aolunente por la dureza de su corazon, como lo maniftesta 8, Jus- tino en su didlogo contra ‘Trifon. Los recargé de practices exte- Fores, dice S. Ireneo (5), para fijar su espiritu inconstante, y para cas- tigarlos por el crimeri que habian cometido, deseando volver & Egipto y adorando el becerro de oro. Origenes, despues de haber refe- rido Ins razones que se acaban de tocar, (6) aNade, que puede haber una razon mistica y secreta de los sacrificios que Dios i 4 los Judios, y es que los establecia para oponerlos & fos sacrificios perniciosos que se ofrecian & los demonios, asf como se usa de los Venenos mistaos pata hacer antidotos. San Juan Cris6stomo (7) tu- vo el mismo pensamiento cuando dijo que Dios no pertnithé tan grat- de nGmero de sacrificios & los Hebreos, sino para impedir desdrde- nes grandes, & Ia munera que un médico permititia 4 un febricRante beber agus fria, para evitar que él solo se precipitase 6 98 ahogase. 8. Cirilo tambien (8) es de sentir que los sacrificios de los Judios no eran hecesarios ; ‘ para probarlo, se vale del pasage de Jeremfas que ‘cita- mos &nted, 8. Geronimo (9) y Sto. Tomas (10) adoptan en purte esta opinion. Sin embargo, parece mas conforme 4 la Escritura y Ia analogia de la fe, decir que Dios mo us6 de lys sacrificios pot una especie de tolerancia, . (1) b 11, 19. 13.42) v. 91, 22. Et veta (Hebr. et pacifica) pinguium vestrorum efc+ —(3) vin. 21. 99, 23.—(4) In Pealm, xuax.—(5) L. 228-06) ‘Fromil, 7, in Nine (1) Adversus Judoe.=-(8) &. 1. contra Sulian—(3) In Beech. 2x.—(10) 1. 2. ga. 102 wt, 3. SOBRE EL BEVITICO. Y No solo permite y aconseja los sacrificins, sino que los aprue bay los manda, y muchas veces no deja al pucblo en libertad de onitirlos. Exige holocaustos perpetuos todas las tardes y todas las mailanas. Los manda particulares para los dias del sabado, de la neo- menia, y de las gran fes fiestas de Pascua, de Pentecostes, de la Ex- pacion y de los Tabernéculos. Prescribe otros para los casos de al- gue culpas, y de algunas faltas de ignorancia. Recibe los que se ofrecen para darle gracias por los beneficios recibidos, 6 para ob- tener otros nuevos. La mayor parte de estas practicas eran de obli- gacion, y de una necesidad indispensable para aquellos 4 quienes las im- Ponia la ley. Dios fulmina rigurosas amenazas contra log que las omi- eren, y promete recompensas 4 los que las observaren. Vemos en uso los sacrificios desde el principio del mundo. Los personages mas justos y mas santos en tiempo de la ley natural y en el'de la escrita, sido los mas puntuales en tributar al Senor es- te signo de obsequio y de homenage. Enoontramos en la Escritu- ra los sacrificios de "abel, de Noé, de Abraham, de Melquisedec, de Isaac, de Jacob y de Job, y no se puede decir que hayan sido pura- mente tolerados, pues algunas veces los mando Dios, y les did se- Bales de su aprobacion, como cuando envis fuego del ciclo para congumirlos. Los profetes pues, hablando con tanta fuerza con- tra los sacrificios, atacan principalmente los abusos que de ellos se hacian. Reprueban la preguncion de los Judios que ponian toda su confianza en las ceremonias exteriores, al mismo tempo que descui- daban sus deberes esenciales, y los grandes preceptos d:: la ley, & taber, el amor de Dios y del dime. Si hubieseis querido sacrificios, dice David, yo los hubiera ofrecidas pera no pedis holocaustos. El sacrificio mas agradable que se os puede ofrecer es el de un espi- “ aftigido; no despreciareis ‘un corazon onion y humillado (1). en otra parte: No me pedis sacrificios ni ofrendas; me ha- beis para escucharos. No exigis holocausto ni ofrenda; mas yo dije: He aqui que vengo para hacer vuestra voluntad (2). ¥ €g otro luger el Senor se explica en estos términos: No rectbiré kos ‘a casa, nt los machos de cabrio de vuestros ga- nades; mias son todas las bestias salvages, y todos los animales do- mésticos. Ved aqui lo que oa pido: Ofreced 6 Dios un sacrificio de alabanza,y tributad vuestros votos al Altsimo. (3) _La principal razon que hacia despreciables los sacrificios de los Judios, era pues la mala disposicion de su corazon. Ocupados en- teramepte de} culto exterior, y de las ceremonias sensibles descansa- ban en la juaticia propia de ellas, y descuidaban los medios esen- tiales de agradar & Dios, que son el culto espiritual € interior, y um vide ‘para ¢ inocente. Los Judios se fijaban en lo que no corteza y la exterioridad de la religion; se detenian gn la sombra y la figura, y no se elevaban hasta la certeza y la rea- Tidad. L icios no eran sino figuras, y como profecias del sactifcin del Spivador: Celebrabant figuras futurae rei, multi scien- tes, sed plures ignorantes. (4) jPero cuéntos habia entre ellos que Q) Pesls, 5. 18. 19.(2) Poslm, xuxm. 7. 9.—(3) Peal. xarx. 9. 10. 14 —) Aug. contra Peust. 1. 20. c. 18 In wictimis pecorum quae afeiebant Deo, si- Instruccio, PREFACIO penetrasen el fondo de este enigma y percibiesen claramente el sen- tido de esta profecia? Aquellos sacrificios no habian de durar mas que determinado tiempo, y debia seguirse otra hostia y otro sacri- ficio. Debian servir 4 los Judios de instruccion y preparacion para una cosa mas grande. La ley, dice muy bien San Ireneo, era en- sefanza para lo presente y profecia para lo futuro: Lex et disci- plina_ erat illis, et prophetia futurorum (1). Siendo pues un desarreglo y un error el cefirse 4la letra, 4 la figura, 41a sombra, sin hacer caso de la verdad y la realidad, por eso con razon la Escritura y los padres han hablado de las cere- monias de la ley de Moises consideradas en la practica de los Ju- dios carnales, como de una cosa muy indtil y aun peligrosa que Dios apinas toleraba, y que no la habia concedido. sino por la du- reza del corazon de los Judios, Mas al contrario, la ley y los sacrificios considerados por otro aspecto son sin duda estimables. La ley, como observa Origenes on puede tener dos aspectos en- tre los antiguos, el uno segun la tetra, y el otro segun el espfritu. Conforme 4 la primera idea, le llaman los profetas ley y ordenanzas que no son buenas: Praecepta non bona (3.) Conforme 4 la segunda, le ama San Pablo buena ley y buenos preceptos (4), y este es el mismo sen- tido cn que el Apéstol ha dicho que la letra matay el espiritu vivifi- ca. (5). Asi, aunque las ceremonias y los sacrificios de la ley antigua con- siderados en lo que son ellos mismos, y segun lo que tienen de sensible y de exterior, no pudiesen agradar 4 Dios ni justificar quienes los practicaban volamente con disposiciones bajas y servi- les; y en este concepto no pudiese Dios haberlos mandado, ni re- cibido como cosas proporcionadas 4 su santidad y grandeza: es cier- to, que supuesto el designio de formar una religion entre un pue- blo poe y carnal, y de establecer en él un culto que pudiera ser- vir de fundamento, 6 mas bien de preparativo, 4 una religion mas su- blime y mas perfecta, no podia Dios ejecutar este designio sino de la manera que lo hizo, ordenando pr&cticas exteriores que contribu- yesen 4 hacer conocer esta otra religion que ocupaba el primer lu- gar en sus intentos y en sus miras. Como Dios tuvo siempre &la vista el sacrificio de su Hijo yla verdad de la nueva ley, se sigue necesariamente que tuvo tambien dnimo de dictar los preceptos re- lativos 4 la ley antigua, sus sacrificios y sus ceremonias. Estos eran los medios que habia clegido para llegar 4 su fin primero y princi- pal. Todo el exterior de Ja ley de Mowes era necesariamente figu- rativo, y elerror de los Judios ha estado en no poner bastante aten- cion en este carfcter de la ley. Su desgracia ha sido el fijarse en To que no era mas que accesorio, en vez de buscar lo mas sdlido y mag real en lo que es el fin y la consumacion de la ley: Umbram ha- bens lex futurorum bonorum, non ipsam imaginem rerum...., numquam potest accedentes perfectos facere (8). Deben pues los cristianos al leer este libro, (7) acordarse de cut re tanta dignum erat, prephetiam celebrabent futurce victimes quam Christus obtulit. Idem in Pealm. xxxix. 7.—(1) L. 4. ¢. 28—(2) L. 7. contra Celeum. (3) “Exech. xx. 95,—(4)Rom. vn, 12—(5) 2. Cor, nt. 6-—(6) Hed. x. 1—(7) Desde cates pelabras ecguimoe el P. Cerricres. : SOBRE EL LEVITICO. 9 fa feliz diferencia que ha hecho Dios entre ellos y los Judios, y que encontrarén oxpresa y clara en la epfstola de San Pablo & los Hebreos. Los Judios in 1a observacion de este grande Apéstol (1), tenian por sacerdotes 4 hombres débiles, mortales y pe- adores; mas Jos Cristianos ~tienen por pontifice 4 Jesucristo, hijo de Dios, inmortal, y. eternamente perfecto y santo. Los sacerdotes judios estaban constituidos segun {a ley de una sucesion carnal; mas Jesucristo lo es por el poder de su inmortalidad (2). Aque- Jigs sacerdotes se sucedian unos 4 otros, porque Ja muerte les qui- taba {a existencia; mas Jesucristo posée un sacerdocio eterno, puede salvar siempre 4 los que se acercan 4 Dios por su mediacion, y siempre tambien est4 vivo para interceder por ellos (3). Los sa- cerdotes de ta ley antigua estaban obligados 4 ofrecer victimas todos Jos dias, primeramente por sus propios pecados, y despues por los del pueblo (4); mgs Jesucristo siendo como es, santo, inocente, separado de los pecadores y mas elevado que los cielos, no tiene pecados propios que expiar; y con una sola oblacion borré los pe- cados de aquella multitud de hombres & quienes aplicé el fruto de wu sacrificio. Aquellos sacerdotes eran ministros de un santuario ter- reno y de un taberndculo figurativos mes Jesucristo_es el ministro de un santuario celestial, y del verdadero tabernfculo’ que ha eri- gido Dios y no el hombre (5). Aquellos sacerdotes entraban en todo tiempo al primer tabernéculo, para ofrecer allf dones y vic- timas que no podian purificar la conciencia de los que tributaban este culto 4 Dios; mas Jesucristo, el }pontifice de los bienes futuros, entré una sola vez en el santuario celestial no con la sangre de bue- y de toros, sino con la suya propia, y consiguié pura los hom- tres no una pureza legal y pasagera, sino una santidad real una redencion eterna . En fin, los sacerdotes de la ley anti- gua se preseataban 4 Dios todos los dias, sacrificando y ofreciendo repetidas veces las mismas hostias, que jamas podian quitar los pecados; mas Jesucristo, habiendo ofrecido una ecle hostia por ellos, esti sentado & Ia diestra de Dios, y por una_ sola oblacion hizo los para siempre 4 los que santificé (7), Porque co- mo dice el mismo Apéstol, si la sangre de Ios bueyes y de los toros,_y la aspersion del mezclada con ceniza de una ternera, santi- fican & los inmundos, déndoles una pureza exterior y carnal que fos pone en estado de servir al culto Bgurative de la ley: jcudnto mas la sangre de Jesucristo que por el Espfritu Santo se ofrecié } mismo § Dios como una victima inmaculada, purificaré de las obras muertas 4 Jas conciencias para hacerles tributar un verdadero culto al Dios vivo y verdadero (8)? ‘ yDe sentimientos de gratitud no se penetraran los Cristia- nos, si al jeer este libro del Antiguo Testamento, atienden 4 las verdades que el Espfritu Santo les manifiesta en el Nuevo? Qué ale- gria pera ellos si meditan Jo que les ensena el mismo Espiritu Santo, esto es, que el pontifice que tienen es tan grande, que esta sen- Q)_ Heb, vi. 28.2) Ibid, 16.—(3) Mid. 23. 23,—(4) Ibid. 26, 97.5) Heb. va, & ax. 1—(6) Ibid. 1x. 6. of 209q—(7) Ibid. zx. it egg —(8) Ibid. ox, 13. 14. Tom. Hi nee y mis. terios que encierra ea. te Libre. 10 PREFACIO tado en el cielo 4 la diestra de la magestad de Dios (1); tan san- to, que borré todos los pecados del mundo (2); tan poderoso, que les abrié el santuario celestial (3); tan bueno, que para compadecer Jas debilidades de los hombres, suftié como ellos toda suerte de tentaciones, ménos el pecado (4). jCon qué fidelidad no marcharén por este camino nuevo y vivo (5) que les mostré este soberano pontffice? {Con qué confianza no se acercaran al trono de su gra- cia para recibir misericordia, para hallar gracia, y para ser socor- ridos en todas sus necesidades (6)? Cuando establecimos las reglas generales para la inteligencia del Antiguo Testamento, observamos (7) que todas las ceremonias pres- critas en el Levitico, no eran (tiles sino consideréndolas como otras tantas figuras del sacrificio de la cruz, que reunié €! solo to- das las diversas oblaciones judaicas, y que por su excelencia infi- nita y sus efectos diferentes demandaba el sér representado de distintos_modos. ‘Presentarémos algunos ejemplos (8). iQue podia significar la prohibicion que se hizo al sumo sa- cerdote, con pena de muerte (9) de entrar ai Sancta-Sanctorum, ni una vez en el afo, sin la sangre de una victima? )Esta pre- vencion tan rigurosa no {denotaba que Dios irritado contra los hombres, perderia sin remedio al pueblo de, Ieraél y al mismo su- mo sacerdote, si los veia separados de la sangre de su Hijo muy amado; que no se le podia aplacar sino por esta hostia, tnica digna de agradarle; que no puede sufrir el que alguno se atreva 4 parecer en gu presencia sin hacer memoria de ella, y sin Ile- var consigo 4 lo ménos la imagen de su sacrificio, cuya vista sola es bastante para contener su célera y convertirlaen amor y ben- dicion para los hombres? yPor qué todo pecador, y el mismo sumo eacerdote estaba obli- gado (10) 4 poner la mano la cabeza de la hostia que se ofrecia por el pecado, sino para declarar por esta accion que é] ponia en su lugar 4 la verdadera victima, de que aquella no era mas que ‘im&gen, y no podia satisfacer dignamente por la muerte que me- recia el culpable; que ¢] dejaba la expiacion de sus crimenes & cargo de Jesucristo, y que solo por el mérito de la muerte san- grienta de este Divino Redentor, esperaba conseguir la remision que el culpable no era digno de obtener por sf mismo? |Ceremonia augusta que la Iglesia practicaen el santo sacrificic antes de la con- sagracion de la oblata! : El macho de cabrio emisario (11) cargado de las execraciones publicas en el dia de la expiacion solemne y gue no debia Ja vida y la libertad mas que 4 la muerte del macho de cabrio inculpable, sacrificado por las culpas antiguas y nuevas de todo el pueblo, y quemado todo entero fuera del campo, -qué figuraba sino 4 Jesucristo que para purificar al mundo se ofrecié, como observa San Pablo, todo (1) Heb. vin, 112) Bid. vu. 26. vu, 26,—(3) Ibid. x. 19. 20—(4) Ibid. rv. 15,—(5) Ibid. x. 20—(6) Ibid. rv. 16—(7) Veose la regia x. en el Prefacio general sobre los libros del Antiguo Testamento.—{8} Loe ejemples que ripen, on vacadoe del mismo libro de las Reglas contenidas en el Prefacio general, donde se Aalla eatablecido el principio que acaba de referiree, como lo prueban los mirmos ejemplos. —{9] Exod. xxx. 10, Lev. xvt. 9. Heb. 1x. 7—{10) Lev. iv. 4, 15. 29,—{11} Lbid, x01. 5. of oegg- SOBRE EL LEVITICO, iL entere.en holocausto por el pecado, fuera de las puertas de Je- tusalen (1)? Pero 4este cuadro imperfecto del sacrificio del macho de ca- brio que tenia por objeto los pecados pasados y presentes jqué ras- gos no se anaden por las circunstancias de la inmolacion de la ter- nera roja (2), para completar la idea del sacrificio de Jesucristo que se extiende igualmente 4 todas las iniquidades futuras? A quel sa- crificio era el destinado & purificar de todas las culpas que pudicran cometerse en los tiempos futuros, Era sangriento en su origen; pero incruento y puro en su aplicacion y en su uso. Era Gnico y co- mun 4 todos; era universal 7 entraba necesariamente en todas las purificaciones, pues ninguna se podia hacer sin el auxilio y la mez- cla de aquella ceniza misteriosa. Una vez ofrecido por todos, era permanente y perpetuo, g conservaba una virtud siempre subsis- tente y siempre activa. Su efecto se comunicaba sin cesar, era bas- tante para todos, y se aplicaba 4 cada criminal, segun tenia ne- cesidad de purificarse de cualquier mancha. {Qué denotaba la otra ceremonia ordinaria en los sacrificios por el pecado, de que el sacetdote (3) rociara siete veces con sangre de la victima contra el velo? {Esta repeticion multiplicada, no era una demostracion piiblica de la impotencia de esta sangre para abrirse paso al santuario, y un llamamiento vivo y urgente a la hostia ver- dadera por el pecado para que viniese 4 abrir el santuario, y & quitar las barreras importunas que impedian al hombre acercarse altrono del Padre, y le ocultaban el semblante de Dios irritado? jLos tres primeros evangelistas (4) no nos llaman la atencion al cumpli- miento de esta figura, advirtiéndonos que tan luego como la huma- nidad santa, que 4 manera de un velo cubria la divinidad de Jesucristo, fue rota por su muerte en la cruz, el velo del templo que era fi- gura de la misma humanidad, fue, no quitado, sino roto en dos partes de alto 4 bajo? jNo se indicaba con esto que asf como la entrada de] santuario queduba desde enténces abierta para todos, asi removido todo lo que separaba de Dios al hombre, este podia volver libremente 4 Dios, y la puerta del cielo quedaba patente y franca? iQuién no ve 4 Jesucristo en el sacrificio perpetuo (5) que consistia en un cordero inmolado 4 tarde y 4 manana, que cubria continuamente el altar y se exhalaba sin interrupcion hacia el ciclo como una victima de olor agradable, que ocupaba sola el lugar de todas las otras? {No fue este el tnico simbolo bajo el que San Juan (6) vié el sacrifice de Jesucristo en el Apocalipsis? - Dando una ojeada sobre nuestros altares jno se descubre tam- bien 4 Jesucristo bajo el simbolo misterioso de los panes expuestos de continuo (7) en la presencia del Senor? jDios podia declarar 1) Heb, xin. 11. 12.—(2) Num. xix. 2. et eegq. Aqut anticipo lo respective & una ceremonia de que habla en el libre de lor Nimeros; pero come etd ligada tan fatimamente con el objeto de que ee trata en este lugor, he creido que no debia aries. Es stil muchas veces unir asi vavioe pasages dispersoe en lor libros de le tara porque te luatran matwamente unce & oires—{3} Levit... 17. 201-19. Nim. am 4-4) Mat, xn. Sit Mare. nv. 38. Le, xxi. 45.—[5] Ezod, xxix. 83. et #egq. —{6) Apoc. v. 6.—[7} Ezed, xxv. 30. Nim. iv. 7. : v. Continue. sion de las instruccio- nes y miste. rioa que con- tiene este Li bro. 12 PREPACIO : de una manera mas sensible su voluntad de tener siempre 4 la vista el pan celestial inmolado; que esta ofrenda le agraduba mas que todas las otras; que ellasena en algun tiempo la Gnica y perpetua, Y que seria presentada y conservada sin cesar sobre un altar puro é incruento? jCuan misteriosa y profunda es la prohibicion de comer sangre (1) que hizo Dios 4 su pueblo, y el cuidado que tuvo de que se reservara para eer derramada sobre su altar por. la expiacion de los Pecadores; porgue Ja vida dela carne, dice Dios, esta en la san- gre, y yoos la he dado para que os sirva sobre el altar,en ez- Biacion de vuestras almas, y que el alma sea expiada por la sangre! 0 no os prohibo absolutamente Ie sangre; pero no quiero que os sirva de alimento. El cuerpo de los animales serf para vuestro cuerpo; pero la sangre seré para vuestra alma. Vivireis de su carne, y expiareis vuestros pecados por su sangre. Mi altar la recibiré y no vosotros. Ella se.me ‘ebe, y 08 es necesaria para ablandarme; y,miéntras no me aplaqucis con una victima digna de mf, yo exi- giré siempre la sangre, y vosotros nunca la bebereis. Tendreis por sefial de que vuestros pecados ‘son retenidos, la existencia de los sacrificios en que la sangre me sea reservada. Pero cuando el y Gnico sacrificio hubiere abolido todos los otros, bebereis (2) con provecho la sangre que se derramar& por vuestros crimenes. Ya no la exigiré porque ya no estaré irritado contra vosotros; vo- sotros la recibireis como la fuente de una vida (3) nueva; y la vida del Cordero inmortal que acompafiaré & su sangre, pasara con él y por él 4 vuestros corazones, y os har& eternos, haciendoos justos. Despues de haber hablado ‘del sacerdocio y de los sacrificios, digamos algo de las festas. Es muy importante observar cudn pro- pias eran todasestas fiestas y las ceremonies que las acompanaban (4) para elevar el- alma 4 Djos, y excitar en el corazon los sentimien- tos de una adoracion profunda 4 su soberana magestad, de una dependencia universal y absoluta de su providencia,y de un reco- nocimiento sincero por sus bencficios, Cada semana era santificada. con el descanso religioso del sébado, El primer dia de cada mes era consagrado 4 Dios por deprecaciones y sacrificios particulares, En la fiesta de Pascua se le ofrecian los primeros granos del afio con un cordero en holocausto (5). Esta ofrenda, con que se daba principio 4 Ja cosecha, era una protesta piblica y solemne de que todos los bienes que se iban 4 recoger, eran dones de la pura liberalidad del Criador. En la de Pentecostes Ja ofrenda de los panes de la nueva co- secha, los holocaustos, el sacrificio por el pecado, y los sacrificios ificos que se ofrecian al mismo tiempo, ensen 4 los Israe- jitas que al reconocer que todo lo recibian de la manode Dios, al tributarle homenage y darle gracias sus dones, debian im- plorar igualmente su misericordia por fos pecados cometidos du- rante la cosecha, pedirle gracia para no cometerlos en el uso de (1) Levit. xm. 10. et seg [2] ‘Matt. xm. 27. y 28 {3} Joan vi. 54-—{4] Las reflexionee ,eiguientes son del autor de TAbrégé de l'Histoire de PAR- cien Testament. avec des ecclaircissemens et des reflexions, y sen muy conformes al ritu de las santos doctores y & lae reglas que hemes ide eecades de efloh. [5] Levit. xxi. 11.13, ef oegq. SOBRE EL LEV{TICo. SJ Jos frutos cosechados, rogarle que eonservase }o que habia dado y bendijera lo que estaba por recogersé. Por Gltimo, eri la fiesta de lot Taberntcules, dei de que el vino y todos los frutos estaban encerrados, se di 4 Dios gracias solemnes por ocho dias, Tox dos tenian obligacion de asistir 4 estas tres fiestas principales, y de tomar parte en las acciones de gracias y en bis orgciones pablicas. Nadie debia preseaterse sin su ofrenda, y sin rendir 4 Dios el ob sequio de los sacrificios: y Dioe queria que los levitas, los extran- geros, las viudas y los huérfanos fuesen admitides & los festines de iyo que los Israelitas hecian por los bienes que se tes babian dado, para que sé acordasen de que estos bienes ne eran para ellos solos, sino que debian partilos eon los necesitados. (Qué de instruc: ciones para nosotros! |Qué feligidad, si al celebrar nuestras fiestas nos penetramos del verdadero espfritu de estas leyes y de estas eticas! ms Pasemos mes adelante y consideremos las leyes tecantes 4 los diezmos (1), las primicias (2), el aiio eabitico (3) y.el del jubileo: todo le que contienen es tambien de mucha instruccion para neso- troa. En ellas se ve que los Israelitas no son dueiiés de ous biends i de sus personas. E] Senor de todo es Divs, y ellos son sus vasallos obligados 4 pagarle las primicias y los diezmos de sus frutes y de sug r como un censo 6 tributo. El es el imico propictario de to das aus tierras, y ellos las poseen como arrendatarios, eon las ear- gas gue ha querido impenerles; i. per eso no tienen derecho de ena geosrlas pera siempre. En fin, ellos no pueden disponer de sus pers sones, ni vender para siempre su libertad 4 otre que 4 el, porque to- dos son como aus esclaves, desde que les restat6 de la servidum bre de Egipte. Admira el ver dé cuantas maneras inculcaba la ley de Moi+ ges, tan imperfecta como era, la obligacion en que esté el hombre de emar 4 sts hermanos, y de vivir én wna dependeneia universal de Dios yen ua perfecto desprendimiento de todas las coses pre- esentes, Un israelita que atendia con reflexion & las dispesiciones de qué se trata, se acordsha al ofrecer las primicias y los diezmos, de que perteneciehdo todo 4 Dies, le debia enage y accion de gracias por todo, y que no témia derecho alguno 4 usar de les do» es del Criador, sino en chanto era fiel en complir estos deberds de religion y de réconocimienté. Por eso, considerande 6 los sacer dotes y levitas como los coléctores de los derechos de Dies, se low pogsban de buena fe eomo 4 Divs inismo, y todos tenian 4 mucho el contribuir con una parte de mis biene# Ja sabeitten- cia de los ministros de las cosas santas. La prohibidion de conr Prar pera siempre los fimdes, les hacia exttendef qre no debian sper garse & unos bienes qué solo pasaban por sts manos, Ai pensar en acumularlos, ni en juntar tierra 4 tierra, sino contentarse con hacer valer por se trabajo fa porcidn dé los biende de Dies que eafa uno tenia en arrendamrento. La que privabd cade siete aflos al pro- {I} debit. dxvin 30. ot degt{2] Beoit. mx. 28. et obfy-v-fX) Revit. wiv. 2. et ond. a al 4la_vit day al h rfano, y | 1 re, la viuda y uérfano, y Ja que le imponia un Flecmo cada tee anos (1) en beneficio de le viuda, el huérfano y el extrangero, eran para él nuevas pruebas del dominio radical que Dios conservaba sobre todos los bienes, y le dirigian al amor y res- peto de los pobres que Dios Genin en su lugar mismo, trasfirién- doles sus derechos sefioriles. |Cuén alentado debia sentirse 4 con- fiar en Ja providencia desu Dios, al recibir de ella una prueba sen- sible cada sexto afo en la abundante cosecha que le indemniza- ba del deacanso de todas sustierras enel afo séptimo! jY la ley que prohibia el que ningun hombre fuese esclavo para siempre por Ja razon de que todos, pobres y ricos, eran igualmente esclavos de Dios, cu4nto debia hacerle estimar el honor de no pertenecer mas que 4 Dios, de no depender sino de él, y de no poder emancipar- se de tan feliz esclavitud! Se encuentran hoy muchos cristianos, cuya religiosidad sea tan pura, y sus sentimientos tan elevados, como los de un israelita fiel &las leyes de Moises? Pues sin embargo, este hombre no era mas que el bogco del hombre cristiano instruido 6 ilustrado por la ley evangélica. deberes del segundo abrazan todos fos dat prime- ro: el reconocimiento 4 Dios, la confianza en su Providencia, el uso legitimo, y el desprendimiento de los bienes tocantes & la vida del cuerpo, y la fidelidad en partirlos con los menesterosos, como una de que tiene &su cargo. Pero no se limitan 4 esto: se extien- den 4 otros bienes sin comparacion mas estimables que recibe de la liberalidad de Dios; tales son el espfritu, las luces y los cono- cimientos; los talentos, el tiempo, los auxilios exteriores € interio- res para la virtud. Todo esto no es suyo; no tiene mas que el uso, y de ello ha de dar cuenta 4 Dios que conserva sobre sus bie- nes un dominio inagenable, y exige no solo que se le ofrezcan las primicias y el diezmo de ellos, sino que todo se consagre 4 su servicio y se refiera 4 su gloria; porque el cristiano, & mas de ser ar- rendatario respecto de Dios, es tambien como su esclavo. Dios 4 quien le pertenece, y de quien depende esencialmente como su cria- tura, ha adquirido sobre é! un nuevo titulo de soberanfa, redimién- dole de la esclavitud del demonio y del pecado. De ahi es que no puede disponer de los dones de Bios, nide si mismo de un mo- do que no sea conforme 4 la voluntad y para la gloria de su Se- fior. Vosotros ya no sois vuestros, dice San Pablo, porque habeis si- do comprados4éun gran precio (2). Ya no le es permitido servir & otro sefior que no sea el que le compré; porque su redencion no le ha. hecho independiente, sino que le trasladé de una esclavitud des- ciada y funesta 4 otra en que esté toda su dicha, y que es la ica y verdadera libertad. Ahora, anade el Aj Il, ahora que ha- beis quedado libres del pecado, y esclavos de Dios, el fruto que sa- cais de ello es vuestra santificacion, y el fin seré la vida eterna (3). ¢Podna 7° concluir sin hablar de las leyes (4) que tratan de la leprat ay en ellas cosas tan singulares y de que seria tan dificil dar razon ligéndose al sentido solo de Ia letra, que esto bas- 0] Dens, xxv. 28-9. 29—{2} 1. Cor, vi. 19 et 30-3] Rom. vi. 22.-—[4] Levit. xm. Bet seg. SOBRE BL LEViTICo. 15 ta para conocer que el sentido literal no es mas que una corte za que se debe quitar para descubrir lo que oculta. )Por qué, v. gr. establecis Dios 4 los sacerdotes, y no 4 los médicos por jueces de la lepra? ;Por qué esta enfermedad hacia inmundos 4 los hombres mas bien que la sarna, sin embargo de serle muy semejante? Por qué tan- ta precaucion cuando se trataba de examinar la naturaleza y los pro- gresos del mal, y de arse de estar curado? jPor qué, en fin, tantas ceremonias fintes de dejar expedito al leproso ya sano pa- ra volver al comercio de la vida, de que su enfermedad le ia excluido? Estas dificultades son serias, llaman la atencion de todo lector, y este desea que se expliquen. Si extendiendo, pues, la vis- ta mas alla del primer sentido, descubrimos otro que las allane, y en que todas las tinieblas y obscuridad del primero se conviertan en un golpe de luz y de instruccion para nosotros, es claro que no debemos detenernos en la letra, y que no se halla en esta lo prin- cipal que el Espiritu Santo ha querido decirnos. Por poco que se fije la atencion en que la lepra tiene su principio en la sangre cor- rompida por algun humor vicioso; en que ella se aumenta insensi- blemente hasta cubrir todo el cuerpo; y por Gltimo, en que se con- trae por el comercio con alguna persona itificionada , se conven- dra en,el pensamento de los Padres de la Iglesia, que casi todos han visto en fa lepra la figura del pecado;y en el modo con qua se trataba y purificaba 4 los leprosos, la imagen de la penitencia y de la reconciliacion de los pecadores. L Diromided 2s tre ie ‘Res 80! Tepra. DISERTACION 6 REFLEXIONES SOBRE L4 NATUBALEZA, LAS CAUSAS Y LOS EFECTOS DE LA LEPRA. (*) Dhsross de heber keide con qridado lo que han dicho los comentadares sobre la lepra de que habla Moises, no’ halla- moos en sys bras cova que nos satisfaga del todo. Los mas hdbi- les se contentan ean observar lo que ensetaa los médicos y los fe Hsofos acerca de esta horrorgsa enfermedad, y compatarle con lo que Moises dice de ella, para notar la semejanza 6 la diferencis. Otros ateniéndose & lo que Moises dice de Ja lepre, pretenden que esta era enteramente diversa de la Jepra ordipang. Algunos rebinos (1} sos tienen que 4 lo ménos, la lepra dé Jos vestidos y de las casas era milagrosa, y que Dios la habia enviado 4 los Israelitas para casti- garlos de su infidelidad y de sus murmuraciones; y hay padres (2) y comentadores que al cer Hevan esta opinion. Juan Le-Clerc, que hizo una disertacion sobre la lepra, pargeia estar persuadido de que esta enfermedad es de aquellas que la Pro- videncia envia 4 los hombres en ciertos tiempos y que no pasan de un.periodo determinado. Se conocen hoy enfermedades que ig- noraron nuestros antepasados; y ellos conocieron algunas que noso- tros ya no tenemos. No se puede dar razon de esta clase de va- riaciones de Ja naturaleza, . La autoridad de Hipécrates (3), en cuyo sentir la Jepra no es una enfermedad, sino una simple deformidad, se atrajo un gran nu- mero de autores cristianos, segun los cuales, Ja lepra de que se ha- bla en el Antiguo y.e! Nueve Testamento, no era mas que una es- pecie de sarna 6 empeines, vitiligo, y una mancha de que jamas se sanaba, sino que se Jes limpiaba simplemente 4 los leproeos, Arno- bio (4) ha sido de esta opinion, ensenando que Jesucristo limpid & Jos leprosos de su lepra toc4ndola: Ile (Christus) notas albicantium vitiliginum manu admota detersit. Tumebio (5) tambien pretende que Ja lepra curada por el Salvador, y de que habla el Evangelio, no era mas que una deformidad causada por manchas esparcidas so- bre la piel. Teodoro de Beza (6) sostiene. que esta lepra era muy ©. le wustancia de pa disertacion xs de Calmet—()) Meimonid. age Re conati. a nster—(2) Theodoret. ib. fections. tem) En) bs ewe) wakes, =O SOMRE LA LEPRA. 17 diferente de la que los Griegos llaman elefantiasis, sarna muy te naz de que han hablado mucho los autores griegos. Otros (1) al contrario, defienden que la lepra de que habla la Escritura era una verdadera elefantiasis, la mas maligna y pe- ligrosa de todas las lepras. Algunos modernoa han creido que la lepra de los-antiguos era lo mismo que el mal venereo invetera- do, Esta es la opinion de M, de Tournefort que en sus viujes vio leprosos, Hay algunos que pueden ser curados con los reme- dios ordinarios; pero la mayor parte son incurables por la extre- ma corrupcion que este mal ha causado en sus humores. Lo cier- to esque se ha tenido siempre un horror sumo 4 Ia lepra, y ve- mos en la Escritura (2) que los cadaveres de los leprosos no se enterraban con los demas. Pero acaso esta diversidad de opiniones no proviene de otra causa que de no haber examinado bien 4 Moises, ni haber con- frontado con bastante exactitud lo que dice, con lo que ensefian los autores griegos; pues por una parte es cierto que Moises ha- bla de muchas especies de lepra; y por otra, que no sefiala remedio alguno para curarla, sino solamente reglas para distinguir la le- pra peligrosa, y que- puede contagiar, de la lepra que llama pu- my que no es peligrosa, Describe tambien algunas otras inco- modidades que tienen relacion con la lepra, perono su maligni- dad. Se debe notar que se usa muchas veces en la Escritura, so- bre todo en la Vulgata, el nombre de lepra para expresar cosas que solamente son disposiciones para esta enfermedad, 6 senales que pueden hacer sospechar su invasion; y que Moises habla de una cierta lepra de las casas y de los vestidos que no es cono- cida de ningun otro autor, De todo esto se puede inferir que la pilsbra hebrea saraat es mucho mas extensa que la griega y la ina lepra, y que es necesario conocer bien las diferentes vig Rifcaciones de aquella 4ntes de fallar sobre la naturaleza de [a lepra_de que se habla en la Escritura, . En el cap. xi. del Levitico nos describe Moises diversas in, comodidades que tienen alguna relacion con la lepra, El indica en general ciertas senales para conocer que hay ataque de esta enfermedad. La primera es un tumor exterior; la segunda una Pistula 6 un abscego; fa tercera una mancha blanca htt ose © roja, & la que se da con frecuencia el epiteto de ca, bri- Uante. Todas estas senales 6 algunas de ellas pueden hacer for- mar una justa sospecha de que hay lepra. El medio ordinario que se empleaba para averiguarlo era encerrar por siete 6 catorce. dias a que se presentaba al sacerdote, para ver si el mal se de- claraba, es decir, para ver si se descubrian algunas sefiales cier- tas é infalibles de la lepra, que son: 1.8 una mancha blanquizca, raja y lustroga en la carne: 2.* el pelo de este lugar pilido y io: 3.8 el lugar mas hundido que el resto de la piel. Una simple mancha blanca no bastaba para que se_declarase 4 un hombre; era necesario que se aumentase. Estas man- chas no eran algunas veces mas que yarna 6 rona, scubies est (3), “l] Gloss: Cyrilli—{2} 2. Par. xavi. £3.—[(3] Levit, xun 6 Tom. L ” 3 Resumen de Jo que Moi wea dice de In leprae 18 . _, SISERTA CHT a . y algunas veces simples manehas de pecas, Cuande todo el euet- re estaba blanco de los pics 4 {a cabeza, era, dice Moises, une pre pura, lepra mundissia (1). - . las cuando la carne estaba cubierta de tumores blances (2), cuando se veia Ia carne viva debajo de estes tumores, y euando el pelo del lugar en que estaban habia mudado de color, ponién- dose blanco, enténees habia verdadera lepra, inveterada y peligro- a, lepra tnveterata. i se veia en alguna cicatriz 6 en el lugar de alguna que- madura un tumor blanco 6 una maneha blanquizca, lustresa 6 ro- ja @) mas hundida que lo restante de sus cercanias, y en que ‘el pelo se hubiese convertido en rubio 6 pilido, esta era sefial de una verdadera lepra. . . Por Gitimo, ‘evando en la cabeza de un hombre 6 una mu- se veia un fugar mas hundido que lo demas, y cuyo pelo hu- jiese mudado de color (4), esto era sefial infalible de lepra. Cuan- do se dudaba si la habia verdaderamente, se rapaba tode el pelo, ménos el del higar en que se creia que estaba el mal, y se be observaba por siete dias. Bi en este intervalo la mancha crecia, 7 ee tenia por cierto que era Jepra, sin hacer caso del color de los cabellos (5). En la cabeza de un calvo las manchas blancas 6 mas rojas y mas lustrosas que lo demas del cutis, era tambien s{ntoma se- guro de la lepra (6). Esto es en compendio lo que dice Moises sobre la lepra; de donde se puede inferir que no hay mas que cinco especies de ella, cuyas sefiales son estas: . Una mancha blanca sobre Ia carne, hundida, y en que e! pelo _ 8 haya convertido en blondo 6 mbio. H. Tumores blancos sobre la carne con la base roja,y en que #e vea la carne viva; esta es la lepra inveterada. ~ . IM. Un tumor blanco, lustroso 6 rojizo en una cicatriz, handi- do q en que el pelo se haya vuelto blanco. TV. En la cabeza un lugar hundido y en que el pelo se ha- ya_hecho rubio. “Vso ba o cabeza de un calvo una mancha blanca 6 roja lso (7) distingue tres especies de lepra, vitiligo. La primera Hamada blanguizea, en griego alphos, es una onan blanca en ef cuerpo del hombre, que se extiende 4 manera de gotas blancas, y hace desigual y 4spera la piel. Estas manchas no estan conti nuadas, sino que se extienden muchas veces y ocupan un espacio mas largo, La segunda especie de lepra tiene el sobrenombre de negra, y nose diferencfa de la primera mas que por el color. En fin, la tercera llamada ‘pra blanca penetra mas que la primera, 1 mas dificil de curar. El pelo de las partes inficionadas de ella se ace blanco y suave como la {ana 6 el bozo, Casi nunca se cu- ra perfectamente, y la piel que Ia ha padecido jamas recobra su co- lor natural, Se pueden reducir 4 la primera de estas especies de: 1] Levit, xm. 19, 13—[2] Ibid. 10. LL—{3] Tbid, 19, 90, 94. 95—[4] Ibid, 29. sols ‘Tid. 34" 95. Beate) Wee, ey es eM pak” 1 aa SOBRE A BEPRA Ei J lepre. lus manchas. izoas devcritas por Moises en et ¥3, cap, ant del Levitico; y 4 la tercera los tumores blaucos con la carne viva, como log pinta Moises en los ¥ 10. yh ytambign le que se forma ent las civatricea, de que habla el mismo en los ¥ 19, 20; y % del mismo capitulo, : : Lo que dice Moises de esta Gime especie de depre que com ate en un tumor blanco, ¢uya base es rojiza y en que .se ve la car, ne viva, podria indicer bien la elgfantiasie que os! la. mas peli grosa dé tedas las lepras. Ella hace desigual y aspera la piel, co- me la de un elefante; corroe y causa violenta comezon. Forma so bre la piel costras. 6 escamas como las de] pesvado, y diceras que desaparecen y se forman dé ouevo unas sobré otras, La carne llega 4 tal purito de iusensibilidad, que no se siente dolor si se pict con una aguja la mufieca de: la mano, los pies 6 aun el tendon gfueso que es dl mas sensible. Los pelos del leprosd son cortos, erizades, delgadds, y no xe leg puede arrancar sino juntos con up de carne podrida que los ha nutrido, Si renecen en la ca- 6 én law Barba, son’ siempre rubics. . Betas, 90n lad senales ordinarias por las que quieren los. médicos que se reconozca la lepra formada é inveterada. Por ella se Tonquece [a voz, como ld de’ wh petro que ha ladéado mucho; esta voz wate iad bien por las naricés que pot la boca. El pul- #0 del eafermo es corto y' torpe, lento. y contraido; .su sangre e3- th llena de cuvrpos pequenos blancos y lustrasos, semejantes a gra- nos de msijo.;-no hay en olla mas que una. serosidad Corrosiva i despojada de su natural humedad, de suerte que no. se , puede dj- solver en .ella la saly es tan geca, que fermenta con el vinagre que se le mezcja;.y esté ligada fuertemente por filamentos imper- ceptibles, que sobrenada en aa facilmente el lomp calcinado, Su orina es abundaate, delgada, cenicienta y turbiag au sedimento co- mo de harinia mezelada con salvado. Su care se parece 4 un, cat- bon medio apagado, lustroea, grasieuta, hinchada, sembrada de tu- Mores mp! a cuya base es verde y, la 0 blanca. Su fren- te forma: diversas arrugas que se,extienden de una gien a otra. Si ojos estan encarnados 6 inflarnados, brillan gomo.los de un gato, y se avanzan hfcia fuera; pero no pueden. mpverse hacia lps lados. Bas orejas ‘estan comidas de alcgras hécia la base, y,.rodeadas de equenias glandulas, Su nariz se hunde porque el cartilago se pudre. yentanas’ de Ja’ nariz estan. abiertas, y los conductos cerrados J con: algunas alceras. Su lengua esta seca y negra, hinchada, ul- ‘cerada y encogida, pastida por sutcos, y sembrada de granos blan- cos, Sa piel esta desigual, 4epera. 6 insensible. Picindola 6 cor- tandola,. arroja en lugar .de , sangre un humur purulento; y muchas .eces aunque se, Je, eche agua, no se le puede. bumedecer. cep S@ dice que los leprosos tienen-un calor tan extrano en al ~ pe teniendo una manzana fresca en la mano por espacip de una hora, queda tan seca y arrugada como si hubiera estado a) sol por ocho dias. Por ultimo, se caen chtero’ la nariz, los dedos de las manos y de los pies, y estos micmbros apresuran con te ttiuerfe ha' det enfetwo, ba’ comeroti qhe ciuse la lepra’ ed ‘tan tiotenta, que’ ef lepirésd no’ se sientl consvlads raschniidde, sind que 20 DISERTACION, . ma abre dilceras profundas, y se causa inflamaciones peligrosas. Se asegura que Ja lepra comienza interiormente mucho tiem- pe Sntes de aparecer por fuera; y Avicena le da el nomore de mor- 6 c&ncer. universal. Algunos pretenden que la diversidad de co- lores que se observa en tumores de los leprosos, proviene de Ja variedad de su temperamento y de los humores que dominan en su sangre. Unos son rojos por la melancélica y cotrom- pida; otros blanquizcos por Ja mezcla de Ja pituita espesa, sala- da, nitrosa, acre, ge esta mezclada con la sabgre melancélica. Otros son mas malignos por Ja acrimonia y ardor de los humo- res, que llegan & hacerse venenosos y pestilenciales, y se comuni- can facilmente 4 los sanos. La lepra de los padres pasa & los bi- jos. La supresion del menstruo 6 de las hemorroidas se dice que causa la lepra, como tambien los malos alimentos. Por todo se ve que la lepra, cuando esta formada, no es solamente una de- formidad sino una verdadera enfermedad, y de las mas incémo- das y peligroeas.. : ie lepra ha sido muy comun en el Oriente, Lucrecio (1) aso» gura que la llamada elefantiasis os propia de los Egipcios, Ezt clephas morbus, qui preter flumina Nili Gignitur, Zgypto in media, neque preteres usquam............ ‘Plinio dice !o mismo (2) y anade que ciertos empeines con- tagiosos que se habian extendido en Roma entre las as de condicion, no se podian curar sino por médicos de Egipto, pais en que eran frecuentes estas especie de males. La elefantiasis no se conocia en Roma 4ntes del tiempo de Pompeyo, y esta en- fermedad no fue comun allf por mucho tiempo, Comenzaba or dinariamente por el rostro. Se veia en Ja nariz una especie de a que se extendia muy pronto por todo el cuerpo, manchaba fa piel de varios colores, y la hacia desigual, aspera, gruesa en algunas partes y delgada en otras. Por ultimo, se ponia toda ne- a, y se separaba de la carne dejdndola pegada & los huesos, Se inchaban los dedos de los pies y de las manos de los enfer- mos, Los reyes de Egipto, cuando estaban atacados de esta en- fermedad, se bafiaban en sangre de infantes, Préspero Alpino (3) observa que la elefantiasis que ataca prin- cipalmente los pies, todavia es muy comun en Egipto. Hipécrates (4) y Galeno (5) conocieron una enfermedad fenicia que es una especie de lepra; y parecia, segun Ja descripcion de Hipécrates, que era la lepra blanca. Algunos médicos modernos (6) hablan tambien de cierta lepra que llaman tiriana, M. Maundrel (7) di- ce que é] observé algunos leprosos en la Palestina. ‘Los pics de los que padecen esta enfermedad se ponen como los de ele- fantes 6 de los caballos que padecen laniparones, de suerte que Jas piernas se les hinchan, aunque sin’ dolor; pero no pueden ser- viree de sus pies para andar. (1) ZL, 6 (2) Lib. 1.26. 0. 1. 234 Hare hoc malum—(3) De modec. 384 Lhe 13—(4) L. ‘Porrethicon—(0) ‘Gave Geleni. Guide Couliee —(' drel. Voyage dAlep & Jerusalem. 9) : 2 Algui iguos 1) hen_pretendido los Hebréos ml nos anti, (1) han pretendido que los 08 salies ron de Egipto por haber sido todos atacados de la lepra. Téci- to y Juvenal han caido en estas fkbulas que inventé contra los Sudios la envidia de los Egipcios, y que refut6é con solidez Josefo, quien observa juiciosamente que Moises jamas habria hecho, co- 0 hizo, leyes contra los leprosos, si hubiera sido gefe de un ejér- cito de hombres inficionados de lepra. En tiempo de Jesucristo ha- . bia un gran ndmeto de ellos en la Judea. Avicena (2) insinéa que esta enfermedad era tambien muy comun en Ia Arabia, He- rodoto (3) y Ctesias (4) advierten que los Persas no permiten que los leprosos de eu nacion‘tengan ¢comercio con los individuos que no padecen este mal, ni que entren en las poblaciones, Pre- tenden que esta enfermedad es un castigo que se envia & los que hen pecado contra el -sol, y expelen de su pais & los extrange- fos en quienes aparece. En los eigloa XI. XII. y siguientes los leprosos eran frecuen- tes en Europa. Hay quienes creen que et gran ndmero de Judics que habia -enténces en varios puntos de aquella parte del mun- do, exterdieron ‘en’ ella-esta enfermedad. Otros defienden que no se hizo frecuente sino despues de los viajes de Siria 6 de ultra- mar, en tiempo de las cruzadas. Se Ilamé 4 los leprosos ladres, y se fendé para ellos un gran nimero de fas 4 hospitales en re eran recibidos los leprosos. Mateo Paris dice que habia en Earopa hasta diez y nueve mil leprerias. Se prescribian & los leprosos seiiales que debian llevar para ser distinguidos; se les obli- 4 vivir separados, y algunas veces 4 ir sonando unas tabli- lias 6 tamboriles para que fuesen conocidos y evitados del pueblo. La tia es una especie de lepra que sale en Ja cabeza, con escatnas y costras de color ceniciento y algunas veces amarillen- to, y con un hedor cadavénco. Parece que de esta especie de le habl6 Moises con el nombre de lepra de los cabellos y dela y lepra que sale en las cabezas calvas. Moises no habla mas que de un corto mimero de los efectos te la lepra. Todo lo que dice de ella se reduce 4 les sefiales mas wensibles que podian dar & conocer esta enfermedad 4 los sacer- dotes que estaban encargados de este conocimiento. La lepra en general se indica por un tumor blanquizco que se extiende, se aumenta y reina en los puntos mas hundidos que el resto de Jaq came, Tambien se denota por el color blanco y pélido del pelo que nace en las partes afectadas de la lepra. : . Los empeines pueden referirse 4 la Jepra como anuncios y dis- Posiciones para ella. No son al principio mas que una desigual- dad de la piel con una comezon muy ligera, pero que ne va au- mentandd. La pielse carga de una blancura hatinosa que dege nera fin en lepra cuando le sobrevienen costras y escamas se- mejantes 4 las del pescado. Los Romanos conocieron una espe- cie de empeines_mas peligrogos que los ordinarios, 4 Ja que !lama- Ton mentagra. Plinio dice que no se habia conocido éntes del rei- a) A J 1 1. contra A E15?%Men. 7. Tract. 2, ¢.9— OL Ty Thao Coin in excerptio Floats apea ‘Hewe:Siaph- wm : AMSERTACION . pado de Tiberio, y era tan contayiosa, que se comunicaba por un éscujo solo,6 con tocar al que estaba atacado de aquella enfer- lad. Afectaba primero al rostro, despugs al cuello, al pecho y § Jas. manos, y cpusaba deformidad, por ;una;eapecie de salvado fee Y sucto que cubsia el ropstra, :Casj, no se., dudar de que los individuos que Mojses mandg. encerrar pam. que se averiguage. si ge gumel la blancurs ;que, se les advertia, estaban atacados de empeines que gompaments degeneraban.en lepra.. . . Despues de haber examinado los efectos y las senales de la lepra, es necesario; indagar cuales pueden ser sus caueas, Loe mé- dicos ensefian que ,los .empeines, la,.tma y.la lepra’ son causa- dos por la mezcla. de Iga humares gntipaticos,. y por una sangre melanoslica, abundante, viscosa, edpega-y acre que se estanca so- bre Ja piel y las carnes, que corrog Ia piel, y causa on ella una violenta comezon que no se puede calmar frotando aquella parte.. Convienen ademea en que esta enfermedad puede. comuni- arse de padres & hijos, y en que contribuyen mucho 4 alla los ma- Jos alimentos, 6 el mal modo de usarlos, la disposieion dal .cuer- ge y de los. humores,.as{ como el ajre..malo y..la suciedad de los lechos_y,de los vestidoa. . . Mas confieso (1) que esta explicacion de las causas de lale- | pra no me satisface. Se me dificulta el concebir que un mal que se communica tan ficil y prontamente y cuyos primeros y mas sen- tibles efectos son en lo exterior y sobre la piel, se cause por una gorsupcion interior de los humores; y no veo qué proporcion ni é analogia pudiera haber entre la lepra de los hombres toma- deen -eate sentido, y la de. los vestidos y las casas, para darles & todas la misma denominacion, y hacerlas conocer. por: las, mis- mas sefiales con poca diferencia. Por tanto, propondré un sis- tema nuevo sobre esta materia, por cuyo medio procuraré. expli- ¢ar,da una manera fisica y mecanica, y por unos mismos prin- cipios comunes y generales todo. lo que Moises. nos dice de la le. - pre de los bombres, de log vestidos y.de las caggs. vs :- Prenso, paes, que Ja lepra y todas las enfermedades que: tie- nea alguna relacion con . como la, tiffa, los empeines, a sar- pa y¥ lo que los latinos han llamado psora, alopecia, porriga, eler matiasis, mentagra, lichen, $e. y en general todas las enferme- que afectan la. piel de los hombres y de los animales, que -corroen, que se, comunican, que, crecen y, se multiplican, que caugan violenta’ comezon,: que hacen caer el: pelo 6 le mudan de calor, y, que. destsayen por fin la sensibilidad: creo, digo,. que to- Gaq.-estas enfermedades son causadas por gusanillos imperceptibles ve introducen entre cuero y came; roen primeramente la epi- dercais .y.la. cuticula, y despues las extremidades de los nervios y la casne, y por Gltimo,. produeen todos los efectos que se obser- yan en 6} principio, ¢l.progreso y. ql fin de la lepra, y, de las en- fermedades que 20., le. asamejan. : «: . .Bs-exerto.qse bay pocos individuos sanos.6 enfermos que estén exentos de gusanos. Estos se engendran en el cuerpo del hombre _0). Galmetroe al om todo-este, y eb que vad preponer sm mode. de penser sobre ee on SOBRE LA LEPRA. es y en el de los animales, porque Ia semilia de aqueMos insectos se im troduce con el aire y los alimentos, El aire que respiramos y” fe mayor parte de los frutos y alimentos dé que nos nutrimos, estén Nenos de semiltas de insectos que el calor del’ cuerpo puede ha- cer desarrollar algunas veces. Las cosas que nds rodean, y de qué Res servimos, estén ‘frecnentemente llenas de insectos impercepti- bles y enemigos de nuestra salud, porque se aliméntan 4 expensad de nuestro cuerpo. . Las tltimas observaciones de los médicod, y de los que han descubierto con el microscopio un pequefio mundo de animales, que nuestros sentidos solos no pueden distinguir, nos ensenan qué casino hay punto del cuerpo que no tenga gusanos de wna espe, cie particular. Los hay en el aire, en el agua, en la tierra, en‘los pes: cados, en las frutas, en los arboles, en }as piedras, en las telas, en I mezcla de ca! y arena, en el vidrio mismo, y en los cuerpos mas s6- lidos. E! hombre es el mas expuesto 4 ellos; casi no hay parte al- 3 de su cuerpo que no este sujeta 4 este mal. Todo el mun- lo sabe que nacen en los intestinos. Se les ha encontrado en el cerebro, en el hfgado, en el corazon, en la sangre, en la veji en el ombligo, en In piel, &c. El cuerpo del hombre ce resiefro en gusanos despues de su muerte, y una mfinidad de ninos y de per- sonas adultas mueren de lombrices, . Los jévenes, y mas bien los nifios, estan muy expuestos & los radores, ‘gusanillos redondos y blancos que se hallan lebajo de la piel’ en diversas partes, pero principalmente en !as manos, donde ve introducen entre cuero y carne, y royendo causan grandisima comezon. Los ninos estan sujetos tambien 4 otra clase de anima- tes que tienen por nombre crinon, y son unos gusanillos que se crian en la cspalda, y consumen 4 los ninos, de suerte que ho medran agnque duermen y comen bien. Estos gusanos, caando se les sa ea, frotando el] cutis con miel en un lugar caliente, se ven como cabellos gruesos y cortos, 6 cerdas de javalf. El microscopic los presenta cenicientos, con’ dos largos cuernos, los ojos redondos y grandes, Ia cola larga -y vellosa en. la extremidad. Ocupan ordina- Tamente las parte’ musculosas de la espalda, de los hombros, de he pantorrila, y causan 4 los niftos comezon continua en la cu- {icula, inquietudes, gritog é insomnios, Los débiles y los mas de- Heados son los que tienen peligro de padecer mas estos insectos, Se puede ver en fos Diarios de Leipsic Ja figura de estos anima- les, como tambien ta de los aradores vistos con e} microscopic. | creen que fa malignidad de las fiebres prqviene de los gesanos y de lo que Haman putrefaccion animada. Los que Hevan’ aquella opinion pretendert que esta putrefaccion y el gran nfime- rode iffos que nacen efa, pican et cuerpo y causan los’ diversos efntomas de les fiebres malignas. Berila por triedio’ del mierostopio gusmillos en tas pixtulas de Ia viruela, 7 Rédro de Castro’ vié ‘btibones que abundaban de ellos en Ia peste de Napoles.’ * Be he observada tambien con ‘el microscopio qué la gangre- Be consist ‘en una inflnidad de gusanillos que nacen. de la car- Be muerta, y que producen sin"cesar otros que corrompen las par- tes vecinas, La peste misma tiene per cause, sogur nos medi- |. DISEWTACION. Cos, un veneno que se difunde por el aire, y se commmica & fe sag gre, al jugo nervioso y @ Jas partes sdlidas por medio de ciertos insectillos que estan en el aire y se introducen al pecho por la res- piracion. Los fistcos modernos explican el contagio de las enferme- dades epidémicas por medio de mosquitos quo salen de los’ bubo- nes de apestadoa, 6 de las ex4ntemas de los que tienen ta- bardillo, Se fa que sobre esto hay observaciones exactas. Prospero Alpino (ty ane examiné mucho las enfermedades de los Egipcios, crée que la lepra de que siempre son atacados mu- chos pobres, no proviene mas que de Jas aguas corrompidas y he- diondas que beben, i, de que se alimentan con buey y camella salados, pescado tambien salado y medio podrido que sacan de las lagunas, y cierto queso muy salado y casi podrido que es muy ba- rato en el. pais, y que usan mucho bs pobres. Todo lo que acabamos de referir, puede formar una prepara- cion muy ventajosa para nuestra opinion, porque si todas estas es- pecies de enfermedades son causadas por gusanos imperceptibles, jno es muy verosimil que la lepra provenga de la misma causa? Mas para presentar esta hipotesis en toda su claridad, es todavia neco- sario hacer ver que en ella los efectos ordinarios de la lepra se ex- plican facilmente y de un modo muy natural. Convienen los médicos en que la lepra no llega de ona vez al punto de malignided que se observa en la lepra inveterada, cu- yos efectos terribles hemos manifestado en la descripcion de esta cruel enfermedad. Al principio no es mas que una afeccion muy ligera de la piel, que causa comezones, ¥ éstas excitan al enfermo a acelerar su propio mal, rascandose y abriéndose la carne para pe- netrar mas en ella; de que resulta que se forman costras, y una es pecie de escamas que cubren una carne purulenta y corrompida que provee continuamente de material 4 estas costras, las que cau- gan dolor al despegarse, y son reemplazada’ muy pronto por otras que les suceden. Antes que los léprosos Ileguen 4 estar desahuciados é incura- bles, we ven ordin in ariamente sobre su carne botones blaneos, de fi- lesigual, dispersos sobre la piel en varios con la pun- blanca: y lustrosa, y Ja base reja 6. blanca. Todo esto se expli- ca cémodamente en nuestro sistema. Los gusanillos imperceptibles de que hemos hablado, se pegan & la epidermis, la roen, y tambien la cutfcula que es de una sensibi- lidad muy viva, y en la que reside principalmente el sentido del tac- to. Esta corrosion causa desde luego una comezon violenta; despues ahondendo tnas los gusanos, se pegan 4 las glandulas papilares que. se hallan esparcidas en toda la extension del cuerpo debajo de la cuticula; causan all Ja inflamacion de que nacen los tumores blan- cos en sus antag, 7 rojos en sus bases, que se nutren del jugo que se filtra en estas glan ules, y que son mas 6 ménos blancos segua €3 mas 6 mértos sanguineo, bilioso 6 melancélico el humor que do- mina en el cuerpo del enfermo. De abi provienen las diversas e& pecies de lepra senaladas por los médicos y distinguidas por sus di- () LL. 1. de Medic. Egypt. SOBRE LA LEPRA, 25 ferentes colores. La lepra muda el color de la carne, y hace que el peto Ilegué 4 ser rubio y delgado; la superficie de la parte athe: de ta lepra aparece mas hundida y profunda que el resto de 1a piel, y la lepra se comunica con una facilidad asombrosa, Todo es- to es muy natural: la carne roida por aquella reunion invisible de gu- sanos deja de recibir la sangre y los humores que la nutren, y que le dan color y robustez; no se puede reponer en la misma proporcion que se contume, y el pelo mal nutrido que tiene su raiz en las glandu- fas roidas y corrompidas, pierde su color, y se convierte en pilido y delgado, -como-una planta que esta en un terreno seto y El movimiento y la voracidad de estos gusanos y su nGmero ex- traordinario, explican la faciidad con que pasan de un cuerpo 4 otro, y se in 4-los mas sanos y vigorosos que sesienten corroi- dos de esta enfermedad tan peligrosa, sin que su salud padezca des- de luego notablemente, y sin que se haya descubierto Antes la me- nor alteracion en su sangre ni en sus humores. Mas cuando Ja cor- tupcion y el contagio se han arraigado en las glandulas que sirven para filtrar los humores; la piel se carga pronto de escamas y de cos tras feas que cubren una materia corrompida y hedionda. La materia de estas escamas y de esta cortupcion proviene de las venas capi- lares, por cuyas extremidades, 4 causa de estar roidas, se extrayia precisamente mucha serosidad que se estanca y se corroinpe debajo & ae ued reuadi de I lancéli 0 lo lirme ue la sangre melancélica, apesa, acre, viscom be pueda ser la- causa y el origen de Ia lepra. Si lo fuera, seria necesario suponer esta mala disposicion de la sangre ¥ de los humores en todos los que comienzan esta enferme- dad; seria _necesario suponerla en todos aquellos 4 quienes se comu- fica, 6 4 lo ménos que las malas calidades de la sangre del leproso we trasladaban casi momenténeamente al individuo 4 quien este co- tounicaba su enfermedad. Pero esto es lo que no se concibe, to que aparece contrario 4 la experiencia, per Ja que consta que a lepra comenzada y comunicada, en nada altera al principio la masa de la sangre, y que esta puede ser muy pura y muy sana, al mismo tiempo que la lepra se forma y se aumenta. Es verdad que algu- nos médicos se adelantan hasta decir, que esta enfermedad comicn- za por lo interior, y que lo corrompe mucho 4ntes de manifestarse exteriormente; pero de esto desearia yo tener buenas pruebas. Tan Iéjos de que !a sangre melancélica, acre y viscosa sea la causa de la lepra, mas bien parece que al contrario es una conse. cuencia 6 un efecto de ella; porque la sangre melancélica se forma de un mal quilo, mal cocido, y mal digerido, y la mala digestion proviene de falta de calor en el est6mago yen la sangre, causida porque la mezcla de un humor espeso, grueso, lento y terreo dis- minuye los espfritus vitales. Todos estos vicios se explican ficil- Mente en nuestra hipétesis de Ia lepra. Esta enfermedad es como un cancer universal, segun hemos dicho, siguiendo 4 Avicena; y como cancer én su orfgen proviene dela corrupcion de una gldndula, ‘euyo tesido se descompone,. y,la sangre y los humores que debia fil- trar we detienen allt, se acedah, se fermentan, se corrompen y se car- garde un veneno mordicante que corroe principalmente Jas par- Tom, in, DISERTACION , tes cercanas al cancer; este humor acre introducido: en los va- sos por la circulacion, causa en ellos una alteracion, que al_princi- pio es muy poco sensible; pero que se aumenta despues de tal guerte, que corrompiendo toda la masa dé la sangre, no se puede curar es- ta penosa enfermedad, sino cortando Jas partes en. que se halla sy fuente, y corrigiendo la mala calidad de la sangre y de los hu- hores. . . " En la lépra el mal es mucho, mag e, y la corrupcton mas ex- tensa y universal. A mas de log de que he hablado, se_ha- lla _entodar las partes del cuerpo afectddaade’ la lepra la propia malignidad y la misma acrimonia de humpres que se observan en el cancer. Una vez descompuesto el tejido de las glindulas que se hallan por todo el cuerpo jo, de la cuticula; corrompidas 6 die Jocadas las arterias, los nervios, ‘las yenas, los vasos Tinfsticos que componen las glindulas, los humores se agrian, fermentan, y yok viendo al corazon y 4 la masa por lq circulacion, producen ailf una alteracion universal, que se puede aumentar todavia por un quilo mal cocido y mal digerido, y por falta de calor que se disipa todoen un cuerpo cuyas extremidades est4n abiertas, y no pueden ya conte- ner el] jugo nutricio con que se debe mantener y reparar aquel calor. Ademas, la no pudiendo descargarse de sus serosidades quperfluas, y de aquel humor salino que se gxpele con el sudor, que- la cargada de todas las partes fuliginosas que debian salir naturalmente por la traspiracion y por el sudor, y por la misma causa llega 4poner- ge mas acre, mas espesa, mas gruesa, mas fria, Puede suceder tam- bien que la sangre Megue 4 tal grado de calor por causas con- trarias, como ‘una fermentacion muy violenta, una gran disipacion, y una traspiracion muy fuerte y abundante, que causaré una altera- cion extraordinaria en el cuerpo del leproso en los términos que he- mos dicho al describir los efectos de la lepra, De todo lo expuesto se puede inferir facilmente que la prime- ra causa remota de la lepra puede ser una mala disposicion, en et cuerpo, en la sangre y en los humores; pero que las causas pré- ximas é inmediatas son una infinidad de gusanos imperceptibles que roen primero Ja epidermis, It la piel, y despues las glandulas y la carne; de lo que se sigue la corrupcion de la masa de Ia sany, fe, su excesivo calor y todos los sintomas de la lepra; y en fin. la obstinacion de este mal, y la dificultad de curarle cuando se ha, inveterado y arraigado. La lepra es mucho mas comun en los paises calientes, y mas, en el oriente que en los paises septentrionales, Los insectos de que, hablamos son alli mas frecuentes, mas vivos, mas animados, Ta, suciedad de los vestidos, de los lechos, y de las habitaciones con- tribuye mucho 4 esta enfermedad; y habiendo algunos leprosos en’ un pueblo, gon la fuente de, semejantes enfermedades para todos los: gtros. Este es el. motivo de Jus, cuidados y precauciones tan sabias. de Moises para separar 4. los leprosos, y para evitar por el uso.fre.” cuente del bafio la, suciedad. que podia tener consecuencias tan fa-, “La lepra de log uestidos de que' habla Moises,. es mucha mas, vw if Gaums dels dificil de explicar que la de. los cuerpos humanvs; y las opiniones, SOBRE LA LEPAA. 27 estin muy divididas sobre esto. Algunos rabinos (1) han creido que’ Jepra de los Ia lepra de los vestidos era totalmente milagrosa, y propia de la Yestidos. tierra de Canaan. Dios trataba as{ 4 los Judios rebeldes, retirando- se de ellos, y echanido sobre sus vestidos esta especie de maldicion, Otros (2)' han creido que la lepra de los cuerpos s¢ comunicaba 4 hs vestidos por la traspiracion. De abf provienen las toanchas ro- jasy verdes que se observan sobre los vestidos de tos leprosos. Ello es cierto que la lepra de los vestidos no puede tener el nombre de’ lepra sino por alguna analogia y alguna ‘relacioh que puede tener con Ia lepra del cuerpo; ¥. g. en que altere el color de lds ‘ves- tidos, en que se comunique de una tela'6 un licnzd a otro; en que los corroa y se vaya extendidido mas y mas. Fsta’ es la idea que’ de ella nos da Moises @). - a o El dice que si se observa sobre una tela de lana ‘6 lino, & sobre una piel algunas manchgs verdivsas 6 rojas, esto es bastan-’ te para dudar si ‘estas piezds éstGri infivionadas de la‘lepra. Para asegurarse de’ la verdad, quiere que el vestido 6 la tela se Heve al sacerdote, y si este observa durante siete dias, ‘en que los tendra encerrados, que las manchas se duthefitan, quemar4 los vestidos co- mo infestados .de una’ verdadera I¢pra. Si’ ve que las manchas no han crecido, hard lavar Ia tela 6 Ja piél, y las ehverraté todavia, per otros siete dias; pero si se nota que la mancha del vestido no. mudado de color, aunqué no sc haya autnentado, declararé in-’ mundo el vestido, y le hara quemar, porgue cs upa lepra 6 uni man-" cha arraigada en Ja trama ‘6 en el pie de la tela, en el derecho 6° en el reves, y por lo mismo es necesario quemarla, Mas sila man- cha 6 Ja parte que se sospecha estar atacada de Ta Jepra, ‘sé halla. del color y en el estado que tendria si hubiese sido quemada (4), e# decir mas hundida que lo demas, se arrancar{ esta parte’ de la te- la 6 de Ia piel. Por ultimo, si se observan despues de esto algunas mauchas de una lepra qué se deja ver en aquellas partes donde vo habian aparécido &ntes, se quemard el vestidd. Si nada se ob: serva en él, despues de haber sido lavado pina vez, se lavaré de nue- vo, y con esto se le considerar4 limpio de manchas. He aqui to- do el conocimiento que tenemos de esta I¢pra de los vestidos, y sobre ef cual podemos formar nuestras conjeturas. . Pienso que la causa de esta lepra, lo mismo que la de los cuer-’ gon gusanos que se engendran en las telas y en las pieles. | ‘Todo el mundo sabe que la polilla es un gusano que roc las telas guardadas por largo tiempo. Las pieles mal preparadas estén Mas expuestas que otros géneros 4 estos insectos. Tambien lo estén las tapicerias de Auvernia, porque las lanaa de que se hacen no- estin bien desengrasadas, Para librar de los gusanos al pafio que se encierra, se le ponen velas de sebo, 4 las que se pegan aque- Hos insectos, dejando libre el pafio. En paises calientes y en tiem- Pos en que acaso no ee tenia el secreto de preparar bien las pie- les y de desengrasar como.es necesario las telas, era muy de temer eta corrupcion; y como enténces.no se mudaba ld ropa con fie- Bar, Nosknon—[9] Aberbonel—{3} Levit, xi, 47. et sogg. (Albe ost BL Hie oridis Wl A deve na BE fe mit AD of songs ( a3 . DISERTACION .. cuencia, y los -Israelitas, principalmente en el desierto, no tenian fax cilidad de bafiarse 4 menudo, sus telas y sus vestidos estaban muy expuestos 4 engrasarse, y por consiguiente 4 reunir gusanos,y 4 que se formasen neras. Las telas finas de lino estén ménos sujetas & ellos; mas las otras clases de telas que eran de hilo returcido, y de muchos hilos dobles, podian estar mas expuestas 4 los gusanos, poco mas 6 ménos como las de lana. Acaso tambien habia entén- cea aquellas clases de vestidos, cuyo uso prohibié despues Moises, tejidos de lana y algodon, que debian estar 4 lo ménos tan expues- tos & los gusanos como las telas de lana sola. No es dificil en esta hipétesis de los gusanos imperceptibles, el explicar lo que dice Moises de la lepra de las telas y de las pieles. La mudanza de color en la tela 6 en la piel, el aumento de las man- chas y la diminucion en la superficie y en todo el cuerpo de ella, omo si la hubiera pasado el fuego; todo esto se entiende facilmeute suponiendo que insectos invisibles la roen, y se ceban sempre en Jo mas fino y mas grasiento, pasando de una pare 4 otra, y dejando manchas en donde han estado, como las que el fuego. Ellos no tocan lo mas grueso y mas sdlido de los hilos de la trama, no roen mas que la superficie y el pelo mas delicado. Moises manda quemar estos vestidos luego que haya seguridad de que estén inficionados de lepra, es decir, luego que no haya duda de que estén plagados de una gusanera que seria imposible destruir sin perder la tela misma; y como bay el peligro de que el mal se comunique 4 otras telas 6 vestidos, es una precaucion necesaria el consumirlos por el fuego. A mas del temor de que los gusanos se pasen 4 otros vestidos, hay acaso tambien el de que se trasladen al cuerpo de] hombre que los usara. No se debe juzgar de este peligro segun elclima en que habitamos, y nuestras maneras de vestirnos. En los paises calientes - Jos insectos’ son infinitamente mas comunes que en los paises sep- tentrionales, y en tiempode Moises no habia el niémero de co- modidades que ve han inventado despues para Ia limpieza y la conve- niencia del cuerpo, y para la perfeccion de las artes mecanicas en lo tocante & los tejidos y 4 las pieles. : Los que han viajado por Ja China nos refieren el cuidado que se ticne en aque! pais para defender de los gusanos las pieles y los vestidos de elles que se usan durante el estio, Sabemos por la Escri- tyra que las pieles y los vestidos bechos de ellas eran muy comunes; entre los Hebrios se usaban en las cortinas del Taberndculo, en las tiendas de los soldados, en los vestidos ordinarios de los profetas. Moises habla de ellas en los cap. x1. 32, xu. 48, y 59. y xv, 17. del Levitico, como de cosas muy comunes para los vestidos y los Jechos. Se nos pinta 4 los antiguos héroes vestidos de pieles de oacs, de tigres, de leones 6 de otros animales feroces, para manifestar- nos con esto, dice Festo, el traje que usaban los primercs hombres. Los Arabes, los Turcos, los Escitas, los Hiingaros, los Moscovitas se sirven todavfa hoy de pieles para sus vestidos, sus lechos, sus tien- das y sus mesas. Todos los vestidos de pieles, y las pieles mismas que no se lavan, y que no se desengrasan f‘ci'mente, estén sin duda ex- puestos 4 los gusanos, 'y & fo que Moises lama la lepra de Toe vestidos, SOBRE LA LEPRA. b La Eoeritura habla frecuentemente de estos gueanos que roian ‘os vestidos; lo que hace creer que eran muy comunes. Job (1) por ejemplo, dice que él debe ser consumido como la podredumbre, y como un vestido roido por los gusanos. Y Salomon en los Prover- bios Como el consume los vestudos y las maderas, asi la tris- teza consume el corazon del hombre (2). Isafas: Los gusanos los comerén como & un vestidy, y los roerén como & la lana (3). Véase tambien el Salmo xxxvmz 12. el Eclesiéstico xvi. 13. 4 Isafas 1. 9. & Oseas v. 12. (4). : La de las casas, de que se habla en el Levitico, cap. xiv. 34. y siguientes debia ser conocida para los Israelitas durante si permanencia en Egipto, y muy comun en la tierra de Canaan en que ellos debian entrar. Lo que se les dijo de ella en el desierto era con relacion 4 sus futuras babitaciones, porque cuando Moises les, hablaba, no habitaban en casas, Este Tegislador describe asf la lepra de las casas: Cuando se vieren en las paredes dela casa hundimien- tos verdiosos 6 rojizos, se avisar4 al sacerdote, quien har& inme- diatamente quitar de Ja casa todo lo que en ella hubiere, la cerra- ra, y permanecer4 cerrada por siete dias. Si al fin de este término se hubieren ance las senales ie la lepra, el sacerdote haré que se arranquen ras de aquel te, se arrojen fuera de ja poblacion en un lugar inmundo. "Hard tam jen reer todas las paredes por dentro, para quitar la costra de la blanqueadura que se arrojaré de la poblacion, y se blanquearé de nucvo la casa por dentro, despues de beberee otras piedras en lugar de las que se habian quitado. Si despues de esto se observan ‘de nuevo algu- nas manchas de lepra en esta casa, se juzgaré que tiene lepra artai- gada 6 inveterada; se destruiré Ja casa hasta sus cimientos, y se arro- jarén los materiales, la mezcla, la madera, y todo lo demas fuera de la poblacion en un lugar inmundo. Pero si la lepra.no volviere & en la casa despues de haberse arrancado de la pared las en que se veia, se reputaré pura, y se ofrecerén dos pé- Pros por su purificacion, He aqu{ la materia de nuestro discurso, para indagar la -naturaleza de la lepra de lascasas .. Se han descubierto con el microscopio (5) ciertos gusanos que roen Jas piedras; se ha observado que son negros, de casi dos Ifneas de lar- go, de tres cuartos dejinea de ancho y encerrades en una concha pardusca. Tienen tres pies por cada lado, parecidos los del piojo, y cercanos & la cabeza, que es muy gruesa. Se ven ensu boca cua- tro especies de mandibulas en cruz, que mueven continuamente y que ny cierran como un compas de cuatro piernas. Tienen diez Qjos muy negros y redondos. La mezcla de cal y arena es comida en por una infinidad de gusanos gruesos, como los aradores del egruzcos y que tienen -cuatro pies muy largos por cada la- lo, Estono debe parecer extrafio, cuando se ven ramos de coral, y las mae bellas obras de concha agujerados por gusanos, y aun se ha visto un trozo de vidrio carcomido, y de sus agujeros se han sacado gusanos. Parece que los gusanos de estas clases son seal eximem Gos Hebe: sand quondan dmb larch Stee decree ofa) ={5) ¥. le Journal des eavans de Van de 1669, ws : DISERTACION ‘soba LA AERA " ue catsan en las piedras y en las paredes el que ‘Moises Name lepra de las casun, Estos insectos se en oro regu & los ugares mas hamedos y mas penetrables de los edificios, y de ahi pro¢ viene que estas partes estén comunmente verdiosas 6 rojizas, y que se vean en ellas una especie de moho y las manchas que produce la humedad. Las piedrasse hacen desmoronadizas, y se les cae cl gree no despues de que los gusanos him, consumido las partes mas dehea- das y mas suaves de ellas, y que sirven como de pegadura para unir Jas demas partes. Cue tambjen 1a mezcla, y queda como arena grue- 8a, despues de que los gusanos han consumido lo que hay de mas sutil 3m fino en su composicion. note ‘arece pues que estos gusanos de piédras y de mezcla, sdn Jo que Moises nos ha querido designar por Kpra de las casas. ‘Lid estragos que causan en las paredes & que se pegan 4on los que sd Bos describen en Jo que Moises dice de Ia lepra. Vas precauciones que ordena para averiguar si una casa esté afectada de lepra,ton- vienen perfectamente con nuestra hipétesis. Se observa sobre todo siel paraje en que se notan manchas 6 hundimientos verdiosos 6 Tojizos se aumenta en el espacio de'siete dias, es decir si los gusa- nos que alli existen han trabajado y continuan en cavar la piedra 6 Ja mezcla. Siendo asf, se arrancan las piedras de este lugar, se rae toda la casa, se arrojan las piedras y las raeduras fuera de la po- blacion, para impedir que los insectos imperceptibles que lasocupan se’ exticndan en el resto de la pared 6 en otras partes de la po- blacion. Por ditimo, si despues de estos cuidados y precauciones, si despues de haber renovado las piedras, y blanqueado de nuevo las paredes, se ve que el contagio progresa, y que se vuelve 4 obser- var la presencia de los gusanos, se manda echar abajo todo el edifi- cio, y que se leven los materiales fvera de la poblacion, por no ser posible separar estos gusanos de las cosas 4 que estén pegados te- nazmente, y por haber un gran peligro de que multiplicéndose Meguen & los edificios vecinos, 4 ocupar una gran parte de la poblacion, y & atacar 4 los animales, y aun 4 loa hombres. : Se puede ver nuestra disertacion (1) sobre la enfermedad de Job, donde. referimos tambien varias observaciones sobre esta enfermedad -()_ Bata Gisortacion 0¢ pondré fintes det libro ‘de Job, tomo 8. 3k VS DISERTACION “eoeRe:' MOLOC, CAMOS' Y BEELFEGOR. * PARTE PRIMERA. Sobre Molec, dicg dq los Anmmonitas. S, hallan los nombres de tres falsas divinidddes en los escritos de Moises, 4 saber, Moloc, Camos y Beelfegor. Estas merecen tanta mas atencion, cuanto que son las mas antiguas de que te- nemos noticia, y se habla de ellas con frecuencia en otros libros de Ja Escritura, porque la mayor parte de los Israelitas se inclind- Yauchas veces 4 su adoration con un ardor particular. Comenzarémos por Moloc, porque es el primero que se halla enel texto sagrado. Pro- curarémos indagar quién era ‘Moloc, su figura, sus calidades, su culto, sus adoradores, y la relacion que puede tener con las divinidades de los otros pueblos idélatras. Aprovecharémos las luces y los descu- brimientos de algunos sabios (1) que han trabajado ya de propésito sobre esta materia, y afadirémos algunas cosas nuevas. En el Levitico (2) el Senor prohibe 4 los Israclitas consagrar sus hijos 4 Moloc, haciéndolos pasar por el fuego. Y mas ade- lante (3) repite la misma prohibicion en los'términos mas fuertes. Se explica asf: Si un hombre de los hijos de Israel 6 de los’ ex- trangeros que habitan en [sracl da_ sus hijos' al idolo de _Moloc, sea castigado de muerte, y el pueblo del ‘pais le apedrearé. Yo fijaré la vista de mi célera ‘este hombre, 'y Hamancart dé en medio de mi lo, ie ha dado su eG 3 ha profanado mi sentuartory ha manchao mi cane Neonbres Siel Me aa pais fuere neghgente en ejecutar este‘precepto, y no castigare con el il- timo suplicio & este hombre que hubiere dado su hijo & Moloc, yo Sjaré la vista de mi célera sobre este hombre y sobre sx familia, y. le arrancaré de en medio de mi pueblo, y tambien & todos los hubieren consentido en la fornicacion con que se prostituyé & Sfotoc. Es muy probable‘que la mayor parte de los Hebréos se habian entregado al culto, de este, falso dios desde 4ntes de la sa- lida de Egipto, pues el profeta Amos’ (4), y despues San Esteban (8) les reprochan haber ‘Ilevado al desierto el tabernéculo de su dios Moloc. El modo con que Dios se,explica’ por Moises, hace’ jixz-" {i} Btident Syntepe de Biereacen Spencer de legibue Heb tual, 1. iis iis. ibue reorum ritual, €. 10. Voqpins de origing ct.propreers ial, . Ac. S-a{2] Evie, 21. De seming des at cmc "Motochno( 3], 2x. 2, 30a Sm{A] Amos. v.38. =) vue L Le quela Ex critura nos eneefia Moloc. de 32 DISERTACION r que habla de abusos y des6rdenes actuales que eran conoci- log, y no de un mal futuro y posible. & el celo y la autoridad de Mojses, si la severidad de las amenazas del Sefor no fueron capaces de contener la idolatria de Moloc en el desierto, se puede creer que tampoco se disminuiria este mal en los tiempos posteriores, sobre todo aquellos inter- valos de. que habla la Escritura en estos térmimos: Cada uno hacia entonces lo le parecia bien, porque no habia soberano en Is rael (1). Salomon tuvo la impfa condescendencia de edificar un templo & Moloc sobre la montana que est& junto 4 Jerusalen (2); impiedad que Manases imité pasado mucho ‘tempo. Erigié, dice de este Gitimo la Escritura, altares 4 Baal, consagré bosques, & hizo 4 su hyo por el fiz (3). Esta ceremonia formaba la parte principal del culto de Moloc; y manifestarémos adelante que Baal y Moloc se toman con frecuencia uno por otro, Los profetas muestran asimismo de una manera evidente cufnta adhesion tenia la mayor parte de los Israclitas 4 este falso culto. Jeremias reprocha 4 los de Judé y Jerusalen haber edificado un tem- plo & Baal para quemar sus hijos en el fuego y ofrecerlos 6 Baal. en to... Por eso viene el tiempo, dice el Seftor, en que este lugar ya no sera Uamado Tofet, ni el valle de los hijos de Ennom, sino el valle de la Matanza (4). En Tofet y enel valle de los hijos de Ennom, se cometian ordinariamente las abominaciones en honor de Moloc. Sofonias (5) confirma tambien lo que acaba- mos de decir. Dios amenaza por su boca con que extenderia su mano sobre Judé y sobre todos los habitantes de Jerusalen, y que ex- terminaria los restos de Baal.... & los que adoran los astros del cielo sobre los techos de las casas, y que adoran al Seftor y ju- ran en su nombre, al mismo tiempo que juran igualmente en el nom- bre de Melcom, Se habr& observado en los 3 que se acaban de citar que Baal est4 puesto en lugar de Moloc. Esto se conoce tambien evi- dentemente en lo que Eecritura dice de Josias: santanins ellu- rar ‘ofet que esté en e de j08 nom, para Sadie hice ya pasar & su hijo por el fuego en honor de ‘Moloe (©). ¥ como hemos visto 4ntes en Jeremias que este valle estaba consagrado 4 Baal, que tenia allf su temploy se le ofrecian nifios - en holocausto, resulta que Baal y Moloc eon una misma divinidad. * Los Ammonitas fueron particularmente adictos al cultode Mo- loc, y no tenemos noticia de otro alguno de sus idolos. Se lée en el libro segundo de los Reyes, segun la Vulgata, que David habiendo he- cho la guerra y vencido 4 Hannon, rey de aquel pueblo, toms la corona de su rey que pesaba un talento de oro, y estaba adornada de piedras preciosas; é hizo de ella una corona que puso sobre su cabeza (7). Comparando este pasage con otro de los Paralipéme~ nos relativd 4 él, parece por la Vulgata’ misma que la corona no estaba sobre la cal del rey de los Ammonitas, sino sobre la 1} Judie. . 6 5 3. Reg. E . a » 3, 6—[4] Je ea ar en a a i RE Oe diodes regia corwm. (Heb.) de capite que. “7 SOBRE, MOLOC. % de Molo 2 dios:. Tulit David coronam Melchom de capite ejus' (1). Se sabe que Melcom es lo mismo que Moloc; el nombre Moloc significa rey, y Melcom su rey; y esto es lo que ha dado lugar 4 la equivocacion. Esta circunstancia de la corona de Moloc que Da- vid tom6 para sf, nos da lugar 4 infurir que los Ammonitas repre- sentaban 4 su Moloc en figura humana y con una corona real en la cabeza; mas era preciso que su estatua fuese de un tamaiio enorme si fa corona descansaba inmediatamenre sobre su cabeza; porque, jcu4! debia ser la cabeza que Ilevase una corona de casi ochenta y seis libras de nuestro marco? Pienso que cuando David quiso servirse de ella, le quits algo de su peso, 6 solamente hizo colgar sobre su trono tan pesada corona, y acaso de este modo la tendria el mismo Moloc. . Los profetas parece que hablaban segun la idea de los Ammo- nitas cuando nos representan al dios Moloc como el rey, el senor y el poseedor de su pais y de su nacion. Jeremias, pronvsticando 4 estos pueblos su cautividad futura, usa de estas expresiones: ; Por qué Me se ha apoderado de Gad como de su herenciat ,¥ por we pueblo ha establecido su mansion en las ciudades de Israel? felcom ser& Uevado en cautividad con sus sacerdotes y sus prin- cipes (2). Amos dice tambien: Melcom sera llevado en cautividad con sus principes. (3) Tal era la condicion de estas ridiculas deidades; ellas seguian la suerte, y sufrian todas las desgracias de los pueblos que tenian la necedad de adorarlas. Esto es lo que la Escritura nos ensefia de Moloc; es necesario TT. ver ahora cual era el culto que se le tnbutaba. Sabemos por mu- Cast era al chos pasages de los libros santos, que se le ofrecian nifios, los cuales tribatebe. a eran pasados por el fuego. jPero de qué modo se les pasaba? Moloc. Esto es lo que no se dice, y sobre ello estan divididos extraordi- nariamente log escritores. Unos ¢,tieren que no mas se les hacia saltar sobre Ia llama encendida delante del idolo: otros que se les hacia pasar muy velozmente por en medio de dos hogueras puestas una enfrente de otra, y que por esta ceremonia quedaban consa- 6s & Moloc, sin darles por eso la muerte; otros en fin sos- que se les hacia morir en lag llamas; pero aun sobre esto hay varias opiniones. No se sabe si era en un fuego que ardia de- lante de Moloc, 6 en el pechode su estatua, 6 en una concavi- dad interior de la misma, 6 sobre sus manos, 6 entre sus braz-s, 6 por ultimo #i despues de haberlos puesto sobre las manos dé estatua, caian allf, para consumirse en un brasero en- cendido que estaba delante. de ella. Estos diversos d'ctimenes se fundan en las varias descripciones que les rabinos dan de la estatua, que 4 la verdad no parecen del todo ciertas; pero no por exo atreveria 4 despreciarlas absolytamente, pues tienen semejanza otras descripciones de figuras de loa dioves extrangeros que nos dado autores fidedignos. a Los rabinos aseguran que Ia eatatua de Moloc era de bron- estaba sentada sobre un trono del mismo metal, adornada de it a g ‘8 FS ny fe i? 1. xx, 9. Twlit coronam Melchom de copite ejut-—[2] Jerem. xix. 15, : 1, 5 L i 34 DISERTACION . insignias reales; su cabeza era como la de un becerro,y sus zos estaban extendidos en actitud de abrazar 4 alguno. Cuando se queria sacrificarle algunos nifios, se ponia fuego dentro de la esta- ‘tua, y asf que toda estaba caldeada, se ponia entre sus brazos la desgraciada victima, que era consumida muy pronto por la violen- cia del calor. Se hacia entretanto un gran ruido con tambores y otros instrumentos para impedir que se oyesen los gritos que da- ban los ninos al quemarse. Pablo Fagio nos refiere otra descripcion de Moloc tontada de los mismos doctores; pero muy diferente de la que se acaba de leer. Era, dice, una hueca en que se habian dispuesto siete eapecies de alacenas, abria una para ofrecer alli harina; otra para las tortolillas; la tercera para una oveja; la cuarta para un carne- ro; la quinta para un becerru; la sexta para un buey, y la sépti- ma para encetrar en ella 4 un_nifio gue se quemaba calentande la estatua por dentro. La cara del {dolo era como la de un becerro, y sus_moenos estaban extendidas como recibir alguna cosa. Estas siete cavidades del fdolo de Moloc tienen una relacion muy visible con lo que los antiguos nos dicen de Mitra, Este era dios de los Persas, quienes le daban el ¢ulto de sacrificios san- ientos de hombres, asi como los Ammonitas consagraban nifos Moloc. Tenemos noticia de las siete pucrtas de Mitra, que te- nian los nombres de fos siete planetas. Sin duda sobre este mo- delo nos han dado los Hebréos su Moloc de siete alacenas (1). Sui- das dice tambien que para le iniciacion en los misterios de Mi- tra era preciso po per cierto nGmero de pruebas molestas y tra- bajosas, y haberlas dado de pureza y de apdtia 6 insensibilidad. Unos (2) seftalan doce pruebas, y otros ochenta (3). A los que que- rian participar de los misterios de este dios se les hacia sufrir harn- bre, sed, calor, frio, golpes &c. y frecuentemente eran sacrificados hombres en estos tenebrosos y crueles misterios que se celebraban en Ja obscuridad de una caverna. E! Saturno de los Cartagineses tenia tambien mucha semejan- za_con Moloc. Diodoro de Sicilia nos le pinta de esta suerte. Era una figura de bronce, cuyas manos estaban vueltas é inclinadas ha- cia la tierra, de manera que cuando se ponia un nifio sobre sus brazos para consagrarvelo, caia de ellos al punto, é iba 4 morir en un brasero que se mantenia encendido en un hoyo 4 los pies de esta divinidad (4). Parece que este Saturno es ef que los Carta. gineses Ilamaban Hamilca. Atenigoras (5) nos refiere el nombre de este dios, nombre que tiene una perfecta correspondencia con el de Moloc, ede dud 1 Aunque no se le dudar que el Saturno cartagines ha veni- do del Saturno fenkeio, sin embi este filtimo era'de una fore ma muy diferente del primero. El fenicio (6) tiene dos ojos en la cara, y otros dos detras de la cabeza; dos abiertos y dos cerrados, (1)_Vide Origen. contra Cele. 1. 5. et Seld. de Diis. eyr. Syntagyn. 1. pog. 169. 110. n=) Meets iw Greg. Nesians. or. in sancta “Tice 43) Vide ‘Nom. in Greg. Naxiunr. et Eli cretens. in ejuad. 3. Invectiv. contra Julian— 4) Diodor. Bical. apud Euseb. lib. 4.¢. 16. Preparate—(5) Legat. pro christianis—(6) Buseke LL. Praperat. cap. ult, : . SOBRE MOLOC. 35 Tiene cuatro alas en las espaldas, dos extendidas_y dos plegadas, otras dos en la cabeza, Se inmolaban dos victimas humanas' al Saturno fenicio como al cartagines. Minucio Felix (1) asegura que 4 este se sacrificaban nifos en muchas partes de la Africa, y Ter- tuliano (2) nos ensefia que hasta el tiempo de Tiberio se conti- nuaban ofreciendo. tales sacrificios en este pais 4 Saturno llamado el cruel; y del Saturno fenicio se crée que di6é principio 4 la cruel costumbre de inmolar hombres, que tuvo tan gran extension en todo ef mundo; y se le atribuye el haber inmolado 4 su propio hi- jo Jeud. Porfirio (3) asegura que la historia de Sanconiaton esta lena _de ejemplos de esta crueldad entre los Fenicios. Se han hallado vestigios del culto de Saturno 6de Moloc en las Indias y en el Japon. Véase la descripeion que se nos da del fdolo que alli se adora (4). Hay uno en Meaco en el Japon, que es de bronce dorado, hueco y grueso, de veinte y cuatro pies de al- tura, sin embargo de estar arrodillado y sentado sobre las pantorri- llas. En ciertos dias muy solemnes se enciende fuego debajo de Ja estatua, y cuando la Ilema le sale por la boca y por las otras aberturas, y la estatua se pone roja, sele sacrifica entre los brazos que tiene extendidos, un nito que muere en medio de los dolores que se pueden imaginar. De todo lo que hemos dicho parece que se puede inferir ser Moloc 'o mismo que el Suturno de los Fenicios y los Cartagineses. Tal ba sido en efecto la opinion de muchos grandes hombres (5) como Selden, Grocio, B: rio y otros, {Mas cémo se conciliard esta opinion con la que hemos referido antes, de que Moloc era ed mismo que el Mitra de los Persas, y el Bual de Jos Fenicios, cuando se sabe que gue dos Shimas divinidades eran el Boll Se le nder con inos, que los pucblos de Oriente adoraban we y @'Satamo ta el mismo nombre y la misma forma. Los Asirios, dice Servio (6), adoraban 4 Saturno que ellos decian ser el Sol. Adoraban asimismo 4 Juno, y estas divinidades fueron deg recibidas en la Africa; de donde viene que en la leagua panica Baal significa dios, y entre los Asirios se daba el nombre de Bel al Sol y4 Saturno: Apud Anyrios autem Bel dicitur quadam sacrorum ra- fione, et Saturnus et Sol. Macrobio (7) prueba igualmente que el Saturno de los Griegos y los Latinos es el Sol, porque asi como es- te astro nos arregla el 6rden de Jos elementos y la sucesion de las estaciones con su luz y con su ausencia, con sus aproximaciones y con sus alejamientos, asf tambien el tirmpo, cuyo nombre se ha da- do 4 Saturno, gobierna’ las estaciones, fija las duraciones y hace to- do lo que se atribuye al Sol. Todo el mundo sabe que 4 Saturno se ofrecian victimas humanas catre los Latinos y los Griegos (8). Se dice que Hércules al volver del viaje que hizo 4 Espana abolis es- ta costumbre en Italia. Los nombres de Mitra, Baal, Hamilca, Mo- toc, Melcom, todos tienen la misina significacion; ellos indican el 1) In ectav.—(2) Apolog. 2-—(3) De abstin. 1, 2.—(4) Vide Horn. de orig. gest. American, 1.2, ¢.13. Chevreau Hist. du mond. tom. 5.4. 8. ¢. 4. pag, 144, —3) Vide Selden. de Diie eyr. sintagm. 1. c. 6. Gret.in Deut. xvi. 10. Bonfrer. . Bie Vet. Mariana, et plerosque apud tat.-(6) Serviue in 1. MBnsid-- (7) L. 1. @ WG) Vide Lectant. 1.1. c. 91, de fale. relig. Il. Quién eract dios Moloo. Diversidad de opinio- pes sobre sosto. _ 36 soe DISERTACION, . rey, el maestro, el senor. El nombre fem Fidlios que significa ei Sol, se deriva claramente del fenicio fi, ios. Servio dice que es- te esel nombre comun que se da al Sol en_los pueblos del Orien- te, que todos adoran 4 este astro: omnes in illis thus solem co- lunt, qui ipsorum lingua HEL dicitur, unde et Helios. Eusebio (1) nos ensefia que en la teologia de los Fenicios Saturno tehia tam- bien el nombre de Mus, que es lo mismo que El, cuya significacion en hebreo es Dios. San Cirilo de Alejandrfa (2) crey6 que los Moabitas (quiso de- cir los Ammonitas) adoraban al planeta Venus bajo el nombre de Moloc, y que este idolo tenia ‘en lo alto de Ia frente una piedra preciosa y trasparente. Siguieron esta opinion algunos griegos, y se puede confirmar por alguns conjeturas que presentatémos despues, para manifestar que Moloc podia significar fe Lung, que algunas ve- ces se ha confundido con Venus (3). Arias Montano quiere que Moloc sea Jo mismo que Mercurio. Deriva el nombre de Moloc del hebreo malae que significa ha- cer el oficio de enviado 5 mensagero, funcion que conviene per- fectamente & Mercurio. Pero la manera con que se escribe el nom. bre de Moloc en la lengua original destruye del todo esta opinion, y hace ver que no puede significar sino rey. Por otra parte no consta que se hayan ofrecido comunmente victimas humanas 4 Mer- curio como 4 Moloc. Kirquer (4) no ha tenido mejor fundamento ra asentar que Moloc es lo mismo que Marte, y que se ha con- Rindido algunas veces con Fison y con Mitra. El tnico apoyo de esta opinion es que el nombre de Moloc est& significado por el de Ja estrella de Marte en un comentario cofto (*) del cap. vi. ¥ 43 de las Actas de los apéstoles. Spencer (5) pretende que Moloc es un nombre comun 4 to- doa los dioses, y que los Ammonitas adoraban con este nombre al Sol, 64 algunos héroes farnosos, cuyo nombre no es posible de- cir exactamente ni sefalar su figura. Funda este dictémen sobre la Significacion vaga de Moloc que se usa indiferentemente en lu- gar de Baal, que es otro nombre comun y genérico de las divi- nidades del Oriente, y que se da tambien 4 un. dios, como en es~ te pasage de Isafas ;Los dioses de las tones de Gozam, de Ha» ram §& que mis padres destruyeron, han podido defenderlos! ;En donde ests el rey de Emnt,de Arfad y de Sefaroaim (6)? El Pro- feta da el nombre de Dios en el capitulo precedente al mismo & gpien llama rey de Emat y de Arfad en este lugar: ;Ubi est Deus ‘math et Ay &. (7)? Spencer habria podido anadir lo que ob- servamos arriba, esto es, que el dios Melcom era considerado co- mo rey de los Ammonitas, y que los profetas Je anuncian sa cau- tividad futura, y la de sus principes y sacerdotes, Gerardo Juan Vosio (8) no se formé una idea tan vaga como . (1) Ex Senchoniat. 1. 1. Prey f. €, ult,—(2) In Amos v.25 et ex 0 Occumen. et Theephilact. in Acta—(3) Macrob. l. 3 Saturnal. c. 8—(4) Oedip. egypt. Stag. 4. c. 15.—:5) De leg. Hobr. ritual. 1. 9. ¢. 10, sect. 1.—(6) Jeei, xxxvit. 12. 13.17) Isai, xxxv1. 19.—(8) De origine et progressu wolatr. 1, 2. ¢. 5. r Cofto. Idioma antiguo de los Egipcios. (Diccionario de Nudes de Taboeds}. : SOBRE MOLOC. © . ww Spencer. Dice que Moloc representaba & Apolo 6:el Sol, al cielos Jupiter, 4 Saturno 6 4 la naturaleza; pero que bajo aquel nombre we adorabe principalmente al Sol. Estas razones se toman 1.° de Ia significacion de Moloc que es la misma que la de Baal, que ignifica ténstantemente e] Sol: 2° del-namero de las siete cavida- des que-los Hebréos dan 4 su estatua; cinco de ellas eran: para otros tantos planetas, la sexta para la Luna y la séptime para el Sol, EI nifio que se inmolaba lo era en honor de este dltimo. Ins Despues de haber propuesto estas diversas opiniones con pruebas que se slegan von sostenerlas, no habriamos satisfecho la atencion de] lector, si no declarasemos nuestro modo de pensar so- bre esta divinidad que es el objeto de nuestras investigaciones. Cree- mos pues poder asegurar que Moloc era el Sol 6 la Luna, 6 que acaso Tepresentaba al uno y 4a otra. Esta opinion parecerd tal vez una pa- radoja; pero no se formar e! mismo juicio cuando se hayan let do y examinado nuestras razones. No prometemos. dar demostra- ciones, sino proponer conjeturas, porque la materia no es suscep- tible de otras pruebas. E] Sol y la Luna son las divinidades mas antiguas y mas co- , nocidas de todas las del paganismo. Todo el Oriente reconocia es- tos dos astros bajo de diversos nombres, y les dirigia todo su cul- to. El uno era conocido con el nombre ‘de rey, y la otra _con,elde rema del cielo. Los Egipcios ‘les daban log nombres de Osiris y de Isis (1), y tambien el de Ammon. Arriano (2) .refiere que Alejan- dro el Grande’ habiendo ido 4 la Libra para consultar el} oraculo de este dios, le ofrecié sactificios d&ndole el titulo de rey 6 soberano. Los Fenicios 4 los principios no tenian otro dios que el Sol y la los astros y los elementos. Entre ellos Baal era el Sol, ‘Astar- te era la Luna. La Arabia no tenia mas que dos dioses, 4 saber, Ba- co y-Alitta 6 Venus la célestiil (3). “Baco es tambien el Sol y Alitta la Luna. Platon (4) asegura que los primeros pueblos que ha- hitaron en la Grecia no tenian otras divinidades que las. que son adoradas todavia hoy por la mayor parte de los barbaros, esto es, el Sol, fa Luna, la Tierra, los Astros, el Cielo. . Cuando tos Griegos conquistaron el imperio de Oriente condu- cidos por Alejandro, todos estos vastos paises aun se hallaban en sa _antigna religion; no conocian 4 los’ dioses de Ia Grecia, ni se habia _aum el nGmero de sus divinidades. Debe exceptuarse el Egipto que diviniz6 hasta sus animales; “pero en cuantd & lo de mas se encuentran el Sol y la Luna entre ‘sus otros dioses. Lo que ha inducido mas confusion en la teologia de los Orientales ha sido el empefio que tomaron los Gri en hallar su religion en la de Jos pueblos del Oriente, y dar & los dioses de estos los nombres de bs divinidades que se adoraban en la Grecia. Fabiende pbrervados por ejemplo, alguna conformidad entre lo que se decia del dios Ba: de los Fenicios, y del dios Satumo 6 ‘Crone de Jos Griegos, no vaci- Jaron en decir que el gran’ dios de los Fenicios era Saturno. Lo mis- wo hicieron Jos Cartagineses, Habientlo visto que en el Oriente se co- ( Vide Buseb. 1. 1. Preparat. c. 10.—() Lib. 3, de Expedit, Ales.—(S) He. mila Ne ce ASie-(iy Plats Oratyls — Iv. Moloc era el Sol 6 Ie Lana, 6 ace- sounoy otra 3 DISERTACION Yetian inf4mias y proatituciones en honor de‘ une cierta divinidad, infirieron desde luego que no podia ser mas que Venus; perocome los Onentales sostenian que la diosa que ellos adoraban de este modo, era la Luna, se ha inventado una Venus celestial que jamas existio, lo que nos persuade mas fuertemente 4 que Molocera el Sol, es que los Arabes, de cuyo namero eran los Ammonitas, no adoraban Mas que 4 este astro y 4la Luna. Los Arabes, dice Herodoto (1), no reconocian por dioses sino 4 Dionyso y 4 Ia diosa celestial. Ellos llaman & Dionyso Ouroralt, y 4 la diosa celestial Alilat, Se sabe que entre los Griegos Bacchus, Liber, Dionysus son uno mismo y signi. fican el sal. Se le ver 4 Macrobio (2) que lo prueba de una ma- nera que no deja lugar 4 duda. Herodoto (3) dice que entre los Egip- cios Dionyso es lo mismo que Osiris, y no hay duda en que Osiris es el Sol. El nombre que los Arabes dan 4 Dionyso es tambien gtra rueba de nuestro aserto, pues Ourotalt en eu lengua puede sear fer al dios de la luz, epiteto que no conviene mas que al Sol. El culto que se tributaba 4 Baco é 4 Dionyso era todo cruel.’ En mu- chas partes se le inmolaban victimas humanas. Hombres vivos eran - destrozados 4 honor suyo en Ia isla de Chio: Se ha advertido en el comentario sobre el cap. xvim del Levitico, que los de Duma en la Idumea, vecinos de los Ammonitas, inmolaban todos los afios un niiio, que sepultaban debajo de la piedra que les servia de altar y de simulacro. Se sabe que muchos fdolos antiguos no eran mas que simples piedras brutas, 6 cuando mas unas columnas, Tal era el fdo- lo de Baco en Tebas k del Dios Elagabel que era una im4gen del Sol. Los dioser de los Arabes eran de la misma forma. La Luna es- taba representada entre ellos por la figura de una pirdmide cua- drada. Hablo de Jos antiguos Arabes, porque despues hicieron es- tatuas, como manifestarémos adelante. Fay por tanto mucha proba- bilidad de el Moloc de los Ammonitas era Io mismo que el Dionyso 6 of Ourotalt de los Arabes, lo hay necesidad de repetir lo que dije antes sobre que Mitra, divinidad de los Persas, y Belo de los Asirios, soh lo mismo que _ el Sol y Moloc. Afiadiré solamente con Herodoto (4) que los Per- gas recibieron su culto de los Asirios y de los Arabes, y que en su religion, Mitra es lo mismo que la diosa celestial, 6 Alilat que es la Luna; punto que examinarémos despues, cuando tratemos de ma- nifestar que acaso Moloc es la Luna. Baal y Astarte eran las dos grandes divinidades de los Fenicios, ‘Baal representaba al Sol, Astarte la Luna. De esto es preciso dar algunas pruebas, aunque hay bastante conformidad de opiniones em este punto. Sanconiaton, citado por Eusebio (5), dice que estos pue- blos no reconocen mas que al Sol por sefor del cielo, y por eso Ic dan el nombre de Baal-Schemen que significa el dios del cielo. La Escritura (6) le llama Baal-Esquemes, el dios Sol. Ella nos re- (1) ZL. 3, ¢ &8—{2] Orpheus epud Macrob. 1. 1. c. 18. Br alii oped com dem—{3} L. 9. ¢, 44—{4) L. 1, ¢. 131.15] Preperet. L. i.—{6] 4 Reg. xxux 45. if oe) y jicerent de oa boat omnis vasa gua facta fue. ib. ef Aserah\ et univere: militie cali....... i delewis sss. 000 Qui adolebant incensum Baal et Soli (Heb. BaslSoli) et Lane, ef duade dims cignie (Heb. et plenetia’ ct omni wilitia cali, fore que Joris hizo arrejat dl tomplo iodo le babi re que Jostas hizo arrojar templo todos los rasos que se habic Rcho para servir al culto de Baal y de Asera (6 Astarte),y de la mikicia del cielo; él exterminé & los que quemaban incienso & Bual 6 Esquemes, es decir, al Sol, 61a Luna y 4 los Astros; donde se ve re Baal y Esquemes son uno‘ mismo, asf como Astartey la Luna, figura de esta tenia cuernos, segun advierte Sanconiaton; y al era lo mismo que el ‘Sol,Baco 6 Osiris, debia tener tam- bien Ia misma forma que estos. Los fdolos que se adoraban en el teino de Isrnel, y que estaban ‘hechos 4 imitacion de Baal y de As- tarte, de Osiris y de Isis, son Hamados en la Escritura los becerros de oro, 5 las terneras de oro (1), porque tenian 4 lo ménos la ca- beza de buey, 6 rodeada de rayos como cuernos, Respecto del cul- to de Baal es inGtil probar que los Fenicios le inmolaban victimas bumanas; se crée que ellos fueron los inventores de este uso; y no hay lugar en el mundo en que esta crueldad fuese mas practicada que entre ellos y en sus colonias, Los Sirios no eran ménos adictos al culto del Sol que todos sus vecinos. Creemos que le Tameban Adad, es decir uno, ie solo, La mayor sus reyes de que tenemos noticia por la miura, te- man el Tame nombre. Macrabio (2) asegura tanibien que los Asirios dan el nombre de Adad al mayor de sus dioses, al que acompafian con la diosa Atergatis, atribuyendo 4 estas dos divinidades un pu- der soberano sobre todas las cosas. La figura de Adad est4 con la cabeza coronada de rayos inclinados hacia abajo, y la de Atergatis con rayos dirigidos 4 !o alto, Estamos etsuadidos de que aquel au- tor puso 4 los Asirios en lugar de los Siros, error tnuy comun en- tre los antiguos que no distinguieron bien estos dos pueblos. Hero- diano (3) nos describe una estatua del Sol de la ciudad de Edésa en Biria que es muy diferente de la de Macrobio. Era una piedra grue- , ‘redonda y que acababa en punta disminuyéndose insensiblemen- te: Ab imo rotundus, et sensim fastignatus, Este dios se llamaba Ela- gabal, y el emperador Antonino, apellidado Heliog4balo, hizo tras- jader 4 Roma esta famosa piedra € hizo tnbutarle los mismos ho- ores que antes se le rendian en Edesa. Xifilino asegura que este emperador le inmolaba ninos, y esto nos determina 4 creer que aquel dios era tambien el mismo que Moloc.. La Escritura nos descubre ademas algunas otras divinidades que las mismas que el dios de los Ammonitas; tules son las de Anamelec y Adramelec que eran adoradas por los de Sefarvaim pue- blos enviados para hebitar en ‘el reino de Samaria, en lugar de los anti habitantes que los reyes de Asiria trasladaron 4 otra parte, El fundamento de nuestra conjetura es que aquellos quemaban sus hie jos en honor de sus dioses: Qui erant de Sepharvaim comburebant Silios suos igni,'Adramelec et Anamelec, dis Sepharvaim (4). Se ha Procarado: martifestar en el comentario sobre el Génesis (5) que los P Q) Vide ’3. Reg. xri. 28. ef mt. 18, Jerem. n. 28. vit. 9. x1. 13. 17. ef mux. % ef xxmu. 35. Osee. 1. 8. Sophon. 1. 4. “Tobie: cap. 1. 5. El hebreo tambien los ad jan veces torneras. Veccar Bethaven coluerunt habitatoree Samaria, Ovee x. 5.2) L. 1. Saturnal. c. 93.—(3 L. 5.—(4) 4. Reg. xv. 31—(5, Vou ee comentario sobre ol Génesis u. 11. y le Disertacion ogjre el paraiew yAnameleo parece que son lo mis. 40 DISERTACION. de Sefarvaim fudieron habitar hacia el antiguo pais de los Medan Los nombres le f y Anamelec en Signifcar segun la etimologia rea, el primero un rey magnifico, y el segundo un Seine eaten Vossio (1) crée que Anamelec puede tambien oe nificar un dios que pronuncia ordculos. Ana en hebreo significa rea ponder. O derivéndolo del 4rabe gani, rico, 6 gigna, riquezas, se pue+ de traducir el rey rico 6 el rey de Jas riquezas, Adramelec signifi- ca el rey 6 el dios magnifico. Yo creeria sin violencia que Aname- lec es la diosa Anais tan famosa en los paises vecinos de la Asi- ria, como se ve en Strabon (2), y que es lo mismo que Diana 6 la Luna; y creeria tambien que Adramelec ea el Sol. El.nombre de dice ifico le conviene de un modo particular. ‘odria ocurrir la dificultad de que damog 4 Anais 6 la Luna el nombre de rey, Ana-melec, que no conviene 4 una diosa; pero se debe reflexionar que muchas veces los antiguos no distinguian el sexo de sus divinidades. La Escritura misma no hace jamas esta distincion, ni aun tiene términos para significar una diosa; y cuan- do habla de Dagon y Asterte, que eran segun todas las aparieny cias, una la diosa Deroeto 6 Atergatis, y la otra Astarte, diosa de los Sidonios, habla de ellascomo de dos dioses (3). Arnobio (4) asegu: ra que los paganos usaban ordinariamente esta formula en sus ora- ciones: Bive tu es deus, sive tu dea: Ya seas dios 6 ya diosa. De .es- to se ve un ejemplo en Macrobio (5) cuando refiere la oracion que se empleaba para evocar 4 los dioses de una ciudad sitiada. Esta maxima de la antigua religion pagana se observaba principalmente to de la Luna, la que se creia de dos sexos, segun dice Plutarco (6). Habia deus lunus y dea luna. El mismo Apolo 6 el Sol, era adorado en los dos séxus, como tambien Mitra. Se ha visto arriba, que segun Herodoto, Mitra entre los Asirios era lo mismo que Alilat entre los Arabes. La Luna pasaba por un dios en la Siria, la Armenia y la Mesopotamia. La pintaben vestida de hombre, y ee ven todavfa medallas griegas en que est4 repre--nta- da con el] traje y nombre de varon y cubierta la. cabeza con un bonete 4 la armenia. Sparciano (7) asegura que los de Charres en Mesopotamia extaban persuadidos de que todo el que reputase 4 Ia Luna por una diosa estaria sujeto siempre 4 su muger; y que al contrario, los que la considerasen como un dios serian siempre sefores de sus mugeres. Afiade que aunque los Gri y los Egip- cios dan algunas veces el nombre de muger 6 de 4 la Luna, sin embargo le llaman dios en sus misterios: Mystice tamen deum dicunt, Baco, que como se ha dicho, era lo mismo que ol 8:1, se re~ preventaba tambien con cuernos y en figura de muger, como dice ‘orfirio (8). No se sabe pues con certezasi Moloc significa el sol 6 la luna, porque se daba muy comunmente el nombre de dios & esta diosa. Por lo mismo no se debe estrafar que tengamos & Ana; melec por una diosa, aunque tenga el nombre de rey. fy De origine et progres ide. 1. 9. 6. S—{8} Le mp. SAT of 1 xv. 3 ag: a fy iar Ancoron deo slots hemes cme WEE, Molo Sliorsm Ammon. En el hebreo otaa Cron ivindaes non ippalmenta emule de to mismo que —{4] Contre [5] Saturn. 1. 3. c, 9. De Teide Ouiri "tn Corecak (8) aped Banshs Praseree: 8 Gil ih al BRE MOLQO. Al --. Be necesario ademas Pacer ver que los sacrificios. de sictimas Ahomiapas no eran ménos comunes en honor de fa Luna que en el del Sol. Strabon (1) refiere que en los paises ‘cercanos del Araxcs (h4cia estas comarcas es donde colocamos 4 los‘de Sefarvaim) a& sdora principalmente 6 la Luna que tiene un teinplo famoso cerch e.la Iberia. El sucerdote dg este templo obtiene el grédo inme- fieto al rey. Preside 4 un gran nimero de esclavos consagraclox'& ta dipsa. Es cosa ordinayia que cada afo alguno de estos esclavod, excitado, segun ge crée, por un movimiento sobrenatural, se huyo 4 y permanece all{ errante hasta que le prende el sa- Sgerdote, quien le encadena, le aslimenta suntuosgmente por todo el afo, y Je inmola con otras yictimas @ Ja diosa. Semejantes sacri- Sicios se ofrecian & la diosa de Siria de que habla Luciano, y que jegua parece era la Lima, Los padres conducian 4 sus’ hijos éncer- gedoa en sacos 4 Jo alto del vestibule del templo para precipitar- Joa degde alli 4 la plaza; y cuando estas desgraciadas victimas ge MBejaban, les respondian que no eran hijos de ejjos sino de los to- 40% Todo oi muudo sabe los sucsjlicios crueles que se hacian 4 Dia- pa_en la Téurica, Suabon (2) agegura que su culto y sug ceremonids se introdujeron ea la Capadocia yen Ia Arabia. : so - £a Roma se veu dos figuras antiguas sobre un mismo marmol, gee pueden dar alguna ilustracion a Ja materia de/que tratamos. Es- #as figuras ge ballan en los jandines de Famesio, y Selden crée que eo de las que abla Zézimo, y que fueron Ilevadas de Palmiva 4 Roma por el emperador Aureliano, Al pic de ellas se Ive esta'ins- eripcion en griego: A Aglibolus y Malacbelus, dioses del pais, Aquel autor quiere que Aglibolus sea el mismo Helogebal, divi ic $e adoraba en Felinira, que Antonino, apellidado Heli to trasladar & Roma. deriva ja palabra Aglibolos del hebrco rAgli que -significa redondo, y Baal que significa seior. El dios He- era una piedra redonda como va se ha dicho, que repre- geotaba al Sol, y Malachelus al dios Belus; mas yo prefiero la opi; goa de que Malachelus eraJa Luna. Ea verdad “que el nombre de Malachelus cs nombre de dios; pero ya hemos manifestado que és- 3e vambre convenia tambien 4 la Luna; y ademas Malachelus es re- + ;Breseptado ordinariamente con uva medix luna sobre Ja eapalda, lo “Me 0 Convenia.mas que 4 la Luna. El nembre de Malacbelus que magnifica literalmente el dios. rey, hace ver la gran veneracion que se tenia 4 esta divinidad, y justifica mas y inas lo gue hemos dicho de ame es muy creible que Myloc era el dios Lunus. 4 as Tenemos par fin ya aptor que nos dice slguna cosa mas de- demiosda en cuanto al dios de Amraonitas. aa es el fainoso wWigjero Benjamin, quien dice que habiendo llegad» & Gebal que era da wiltama ciydad de los Ammonitas, hall6 yn antiguo templo con al idelo que estos ,pyeblas.adoraron en otro ticmpo. No nos dice i ox figura pra de bombre 6 de muger, sino solumeute que era ura ,adaiya de piadra, cubierta de oro, sentada sobre un trono, que te- Wr 4, sus lados dos. ostatuas de muger, sentadas tambien sebre dos tronos, y ante ellas un altar, sobre e] que se ofrecian perfumes y My L W—yay ZL. 12. ot 1. 16. Tom. UL 6 vi. Sacrificies de wetimas humanasen honor de la Luna. Vint. Tdolo de Ges bal, ciudad de los Am. imonitan, Ix, Variedad de nombres da- dos por los antiguos & ‘una misme divinidad en un mismo 2. WISERTACION . sacrificios. Parece que este fdolo nada tenia de extraordinario, pues el autor no lo dice. Esto es lo que hace sospechosas las descripcio- nes del dios Moloc que hemos referido, tomadas de los Rabinos. Es- te dios no era segun parece, diferente de los de los pueblos vecinos, que en la mas remota antigiiedad acaso no serian mas que piedras brutas 6 columnas; pero que despues fueron representados en figu- ra humana. El nombre de Helagabal se puede sacar muy natural- mente de El y de Gabal, el dios Gabal, el Sol adorado en Gabal, 6 tambien e} dios de los Ifmites 6 de las fronteras, significaciones que pode tener Gabal en hcbreo; 6 en fin Hel Huggubal puede sigmficar el dios criador, 6 el Sol criador, como le llaman los pa- ganos (1). Gabul en siriaco y Gabil en ar4bigo significan criar. Antes de concluir la primera parte de esta disertacion, es ne- cesario preven una objecion que se podria hacer sobre esta va- riedad de nombres, dados, segun lo que hemos dicho 4 una misma divinidad en paises muy vecines, cuya lengua no era muy diferen- te, y cuya rel igion casi era la misma. Basta responder que entre los antiguos se daban comunmente muchos nombres 4 un mismo dios hasta en un mismo pais. Entre los paganos no habia otra divini- dad que tuviese mayor numero de nombres que el Sol y la Luna, asf como no habia otra cuyo culte fuese mag extenso y universal. Un poeta griego dice que Bacchus es lo mismo que el Belus de los pueblos de arriba del Eufrates, el Ammon de los Libios, el Apis de los Egipcios, el Cronos de los Arabes, y el Jfpiter de los Asi. trios. Ausonio, hablando del Sol, le hace decir: En la isla de Ogigia se me llama Bacchus; el Egipto me tiene por Osiris y los Arabes por Adonis (2). No acabariamos, si quisiésemos referir los diversos pombres awe se daban al Sol, y que han sido recogidos por Ma- crobio (3). La Luna no era en esto ménos privilegiada que el Sol. Diana en un himno de Cuallimaco pide 4 JGpiter que le conserve esta pre- rogativa de tener muchos nombres. Apuleyo e este discurso en boca de la Luna: Yo soy conocida entre los Frigios con el nombre de Madre de lus dioses; los Atenienses me Haman Minerva; los de Chipre me dan el nombre de Venus'de Pafos; los Cretenses el de Diana y \os Sicilianos el de Proserpina; en Eleusis soy Ceres; - en otras partes Juno, Belona, Hecates 6 Rhamnusia; pero los Etio- pes, los Arianos y los Egipcios me dan el nombre verdadero que me conviene, y es el de Isis (4). Parecer4 estrafo en vista de todo esto que h4yamos dicho que e] dios Moloc de los Ammonitas es el Sol 6 la Luna, y que es lo mismo qe el Baalsemes y el] Astarte de los Fenicios, el Osiris y el Isis de los Egipcios, el Dionyso y el Alilat 6 ia Venus celestial de los Arabes, el Mitra de los Persas, el Belo de los Asirios, el Anamelec y el Adramelec de los de Sefarvaim, el Anais de los pue- blos del Araxes, el Saturno de Fenicia, e) Amilcas de Cartago, el Adad y el Atergatis de \os Sirios, el bal de los de Palmira, la diosa de Sirca de Hierapalis, el Agi y Malacbelus de Pal- {1} Vide Fused. 1. 3. ¢. 4. Preperot ia me Bacchi t, Oxirim Segre pula, Arabica gens Eicken ay oe 18.—{4] Apulet. Metamor- nk ae . SOBRE MOLOC. _ mira; y en fin Apolo, Baco, Adonis, Diana, Venus, la Luna, ie nus? Todos estos significan una misma cosa, esto es, el Sol'y la Luna.: “IL PARTE. Sobre Camos y Beelfegor, dioses de loe Moahites. : te . Ponemos aqui juntos 4 Camos y Beelfegor, porque Moises ha-. bla de los dos % un tiempo, como ene hee oa por los Moa-' bitas. Referirémos primero [o que Ia Eacritura nos enseha de estas’ dos falsas divinidades, y lo que se dice ‘ordinariamente de ellas; y des- pues propondremos nuestras conjeturas particulares sobre este objeto. - El nombre de Camos se deriva de una raiz que significa en igo apresururse, ir pronto. Los Moabitas adoraban esta divini- 1 Lo que ls Eecritare dad, y la consideraban como su rey y su soberano. La Exscritura’ noe enscia llama ‘algunas veces 4 los Moabitas pueblo de Camos (1). Jeremias de Camos se dirige 4 Camos y 4 los Mouabitus para predecirles su’ desgracia futura y su comun cautividad (2). Se_ve'en el libro de los Jueces, que cuando envié Jefte una diputacion al rey de los Ammonitas, quie- nes pretendian las tierras que, los Hebréos habian conquistado de los Amorréos desde el tiempo de Moises, y que eran del antiguo domi- nio de los Moabitas, hermanos y aliados de los Ammonitas, ordené & sua diputados que dijesen al rey de los hijos de Ammon: {No creis_ tener derecho de poseer lo que pertenece 6 Camos vuestro dios? Pues asi es muy justo que nosotros poseamos lo que el Sefior nuestra Dios ha adquirido por sus victorias (3). Salomon edificé ua templo & Camos, dios de los Moabitas, sobre el monte que est4 en frente de Jerusalen (4), y este templo subsistié hasta el tiempo de Josias que 'e destruyé (5). Esto es cuanto nos dicen las divinas Escrituras res- pecto del dios Camos. . . . La semejanza de los nombres Ammon y Camos ha hecho creer 4& muchos que estos dioses eran uno mismo; el uno en Egipto y el ‘ Bt __ Lo que #6 ice comun- otro en Jos paises de los Moabitas. Macrobio (6) quiere que Ammon mente haya representado al Sol, y que los cuernos que se le’ daban, figura- Cames. sen los rayos de este astro. Elculto de Ammon se hallaba exten- dido no ‘solamente en el Egipto, sino tambien en la Libia, en la Etiopia, en las Indiasy en la Arabia donde habitaban los Moabitas (7). Quamvis ZEthiopum populis, Arabumque beatie Gentibus, atque Indis unus sit Japiter Ammen. El nombre de Camos, que significa la presteza y la prontitud, con- viene perfectamente .al Sol, porque expresa el movimiento rapido que se le atribuye 4 este planeta al rededor dela tierra. . Los autores profanos nos hablan del dios Homanus y de Apo- lo Chomeus, divinidades.que representaban al Sol. Ammiano Marce- lino (8) dice que la estatua de Apulo Comeo se sacé de au templo para ponerla en el de Apolo Palatino en Roma. Strabon (9) hace Q) Num, xx. 29. Serem. xuvut. 46.—(2) Jerem. xuvir, 7.—(3) Judic. x1. 24. $14) 3. Reg. x1. 7.—(5) 4, Reg. xx. 18.46) Saturnal. 1. 1. ¢. 21—(7) Lucan. 1, 9. Pharecl.—{8) L, 23. Avuleum sedibus simulacrem Chomei Apollinis perlatum Reman in ade Apollinis Palatini desrum entistites collecerunt.—{¥) L. 15. 4 - pISERTACION . wienclon del dips Homano, en cuyo honor: se mahtenid ‘fuege per: petuo en el Oriente, y privicipalmente en Persia y en Capadocie. Se sube que estos fuegos eran en honor del Sol, y no dudamos de que ardian en templos cerrados 6 en log descubiertos de que nos ha- bla la Escritura, bajo el nombre de Chamanim (1), y Strabon bajo el de Pyreia 6 Piratheia. Pietso tambien que Jas cuudades de Co manes en el Ponto, en Pisidia y en Capadocia, derivan su nombre de Camos 6 de Cumahim. Habla’ en estas cludades temples farnosos dedicados 4 Belona, que creo ser to mismo qué Beel-Ana, 6 Andis, esto ea, la Luna 6 Diana (2). Debe recordarse aqui lo que se di: jo en la primera parte de esta discrtacion, sobre que los cultos del Sol y de Ja Luna se confundiah frecuenterhente, y sobre que los nom- bres de estos dos astros eran cambisdos y variados de muchos modos enel Oriente. : . . , , Los templos de Camios estaban por lo regular sobre fas alturas: ya lo henios visto en el que Salomon edificéd. Moises refiriendo lo que hizo Balaam pare complacer al Yey de Moab, dice que esté principe le Yevé 4 las alturas de Baal (S lo que fo puede enten- derse sino de las ultufas consagradas 4 Camos, suptiesto qué el nom- bre de Baal es'génerico, y que Moises no habia hablado todavia mas que del dios Camos, , : . Segun algunos comentadores, Camos es lo mismo que Comos, que significh en griego el dios‘ de la’embriaguez y de Ja buena co- mida, conio Fegor significa él dios de los acetes vergonzosos. Co- mos denota el dios Baco 6 Dionyso; y Fegor el dios Priapo, uno ¥ otro significan el Sol que se conocia bajo el nombre de estas dos di- Vinidades. Esto es lo que nos ‘dice Gerardo Juan Vosio (4) ensus libros del orfgen y progresos de Ia idolatria. Ex ficil percibir lo dé bil de estas corjeturas que'no estan fundadas mas que sobre alguna conformidad que se nota entre una palabra griega y otra hebrea; lo que.es una de las pruebas mas débiles que puede haber en esta materia. . _. San Gerénimo (5) y fa mayor purte de'los intérpretes creyeron * qué Canes y Fegor eran una misma divinidad; y esta opinion este que nos paréce niae cierta, Pesicla dice que él fdolo de Camos era hecho de una piedlra negra N tenia ‘la figura de una muger. Nicctas pretende que era Venus. Nada de esto we sube de cierto. et Los que opinan que Camos era un antiguo principe de los Am- monitas, a quien estos pueblos habian tributado bonores divinos, le dan 2 gure humana con las insignias de rey. jPero qué prueba pre- Bent para sostener sa opinion? Los Ammonitas y los Monbitas no eran antiguos. El nacimiento de Ammon ‘y de Moab, hijos de Lot, es posterior alde Ysaac, hijo de Abrahain. Sus descendientes [1] Levit. xxvr. 30, Sinmuldcra vestra confringem. 2. Par. xxx. 4. Destrexe- funtqwe corem co eras Bealim, ef simulacra que. superpesita foerant demeliti mnt. deaie. xn. 8. Lurene et delubra, Jbig. xzvit. 9. Esech. vi. 4. confringentur simu lacra vestra—{Z] Strab. 1. 12. Cicero de lege Manilia. Hirtius de bello Alexandr. c. 66. Caeser Comana, vetustissimum et sgnetissimum in Cappadecia Bellone templum, yuod tente religione coliter, ut seconde chia dom, ‘vhnjettate, inpet et’ potentia se- Cundua e rege, consensy gentic illive hthester, Vide Cellar. eogr. 1.3. . Bop we) Nam. aru. 41—[4] De rig. ‘et progres. tol. 1.2. ¢, 8.—{5] In Teai. x¥. Fn Nebo eret Cheses idelem dekeveratum, quod ule aomine spelt Declphegv. SOBRE CAMOS Y BEELFEGOR. 4“ to - pudieron formar un pueblo sino al mismo tiespd que loa Israeli. tas, es decir, cerca de cien afos Antes de la muerte de Moises. ;Y os creible que desde el tiempo de este legislador hubiesen dado ya el nombre de dios 4 su principe? Lo dicho es casi todo lo que s¢ Yefiere comunmente de Camos. Véamos si se encuentra alguna co- sa mas sobre Beelfegor. : . Es ‘claro que Beelfegor 4 el dios Fegor, es lo mismo que Pria- po. Origenes y San Geronimo han dado. gran crédito & esta opinion, que ha sido abrazada por la mayor parte de los intérpretes moder- nos. Origenes (1) dice que Beelfegor es un idolo de torpeza, y que Moises no quiso designar expresamente de un modo mas claro, em la especie de esta torpeza, por no ufender lob oidos de equellos & quienes hablaba. Afade que las mugeres eran las mas adictas al cul- to de esta divinidad, y San Gerénimo dijo despues Jo mismo (2): Colentibus maximé feminis Heelphegor 0b obsceni magnitudinem, quem nos Priapum possumus appéllare. Crée que los hombres afeminados y Jas mugeres prostituidas en honor de los idolos, de que habla. con tanta ‘frecueucia la Escritird, eran perdonas. consagtadas & Beelfegor 6 Priapo. El rey Asa retiré 4 su:matire Maaca de estes abomina- bles ceremomas en qué presidia (3). Por altimo, saca ta etimologia de la palabra Beelphegor (4) diciondo que significa el que tiene una sel en la boca 6 ela extremidad; y esto dice que alude 444 figu: ra obscena con que cra representado aquel fdolo. Los rabinos em carecen mas las torpezis del culto de Boelfegor. Maimonides (5) di- ce que s¢ le adoraba descubriendo en su presencia lo que el .pudar exige que se eculte; y Jarqui ra se le ofrecian excremontos; to es contra toda probabilidad. Bero lo que obra mucho 4 fa- vor de la opinion de que Fegor haya sido Priapo, es que los libros santos nos refieren las impurezas que se cémétian en el culto dal primero. Ellos se fueron & :Beelfegor, dice Oseas (6), s¢ extruviaron en sus acciones vergonzosas para cometer cosas abomanables seguth st amor. Es bien sabido con qué impudencia empefiaron Jas hijas de Moab 6 los Israclitas en el crimen (7). Nadie ignora lo que-eta Pria- po, y cual podia ser e] culto de semejante divinidad. . Algunos intérpretes (8) han | dido que Fegor era Saturne. Be adoraba 4 este dios en Ia Arabia, donde estaban los Moshites, El pumbre de Beel que se da 4 Fegor, se da tambien 4 Saturie. Las ‘acerdotes de este dios estaban en su presencia desnudos del tode, de Ja manera mas indecente. Esto es o ope we alega en favor de esta opinion, que 4 la verdad no tiene pi robustes, . ‘ han querido descubrir la natiraleza de Fegor por la ati- mologta de su nombre, que en caldeo se dice que ‘significa désahd- {1} In Num. ¢. xxv. Homil. 20. Beelphegor, eat idolum turpitudinis. Y man adelante: Beelphegor idoli nomen est, quod apud Madianitas precipue 4 mulicribue Fe ae ee eo ae, St ie ique “int tur gor, i in ere $2 vet in summitate, pelle: wt Serpltndinem a onie cinta, i sleminediles eiout ea que dileserunt (Hobe. secwndum veer). en. Seo geet 18) odoat moot, pln tm atenton Pol, Seton, Mes Jecue, Ottinger hist. orient. c. 7. In. Variedad de epiniones sobre Fegor 6 Beelfogor. 6 DISERTACION - r el vientre; de donde se ha inferido que Fegor podia significar el jiog ventosidad, del que Minucio Fehx (1), Origenes (2) y San Geréni- imo-(3) han hablado, como de una divinidud que se adoraba en Egipto, Jo mismo que el dios Eruto. Y-ciertamente estas cosas no merecian ménos los honores divinos que los puerros y las cebollas, los coco- drilos y los lobos, Ja fiebre, la tempestad, el rayo y la mala fortuna, & los que aquellos pueblos ¢iegos tributaban honores que no se de- ben sino 4 Dios, Pero-es inttil refutar estas conjeturas, cuya debi- lidad se esté manifestando por sf sola. Otros sabios (4) han sostenido que el nombre de Beelfegor era una palabra de ‘rision aplicada al dios de los Moabitas, Estos pueblos le daban el nombre de Raal reem, el dios del trueno; pero los Hebréos por burla le flamaron Beel-fegor, el dios del pe- eado. Por el mismo principio cambiaron el .nombre del dios de Accaron, lamandole Beelsebud, el dios mosca, y dieron 4 Betel, donde estaban ‘los becerros de oro.de Jeroboan, el nombre de Be- taven, casa de iniquidad. . : Por Gltimo, Vosio (5) quiere que Beelfegor sea el Sol y Priapo, ‘como que este se toma con frecuencia por aquel en la religion de los pagarios. Saca la etimologia.de Priapo del hebréo Ab, padre, y Peor 6 Fegor, es decirel dios: Peor, 6 6! padre Peor, en el mismo sentido que los paganos decian el padre Jupiter, e] padre Nep- ‘tuno &c. El Salmista hablando de lo que sucedié en las Hanuras de Moab cuando los Israelitas se abandonaron al culto de Beelfegor, dice una cosa que ha puesto 4 los intérpretes en nuevos emba- razos. Fueron iniciados, dice, 6 cor jos & Beelfegor, y comieron ‘los sacrificios de los muertos (6) {Quiénes son estos muertos cuyos sacrificios comieron? ;Y¥ cudles; son estos sacrificios? . Unos dicen que eran los sacrificios del mismo Beelfe; que ‘es Hamado dios muerto, en contraposicion del verdadero Dios de “Israel, que es designado por el nombre de Dios vivo; de suerte que -el.’Salmista no queria decir mas que. lo que Moises refiere en el libro de los Nameros (7): Laz hijas de Moab convidaron & los Is- -raelitas & sus sacrificios: ellos comieron, y adoraron & los dioses de ellas; é Israel fue iniciado en los misterios de Beelfegor. San Agustin y algunos otros (8) estan muy acordes en esta opinion, cuando explican estos sacrificios de los muertos, \lamandolos vic- timas que ‘se ofrecian 4 hombres muertos. Los Israelitas en esta ecasion hicieron sacrificios 4 hombres: muertos como 4 Dios; y en efecto, la mayor parte de las divinidades paganasno eran mas que hombres: colocados en la clase de dioses despues de su mwerte. Otros han creido que los Hebréos se habian contaminado esta (1) In Octavio: Nec Serapidem magie Egyptii quam atrepitus per pudenda cor- [poris expressos, contremiscunt—(2) Contra pe. ee) Teai, 1, xan. ut taceam de formidolese et horribili cepe, et crepitu ventris inflati, que pelusia. (4) Scalig. Bucer. in Pealm—(5) De Orig. et progressu idol. 1. 2. €,7.—(6) Pealm. ov. 98, Initiati sunt Reelpheger et comederunt escrificia mortworem, —(1) Num, xxv. 2. 3, Qua (file Moab) ocaverunt eos (filios Ierael) ad sacri. Sicia sua; at illi comoderunt et adoraverunt deos earum: initiatuegue est Jereel Beet. phegor.—(8) Aug. in Peale. cv. Item Cassiodor. Remig. aliis . SOBRE CAMOS Y BEELFEGOR. ay yer en los funerales de los Moabitas, en las ceremonias fanebres, en los banquetes que se hacian en estas ocasiones, y que habian tomado parte en las ceremonias que en tales casos se practicaban. Se sabe que Ios paganos hacian ofrendas 4 los muertos. Dejaban en medio del camino sobre una teja coronada. de flores, grano, sl, pan mojado en vino y violetas esparcidas (1). jPero quién se atreveré 4 asegurar que esto se usd entre los Moabitas? ;Y qué relacion puede tener esto con lo que aqui se reprocha & {os He. bréos? Selden en su tratado de los dioses de Syria (2) quiere que Beelfegor sea lo mismo que Pluton 6 el dios de los muertos, que caso fue al que David llaméel muerto 6 la muerte; y que los sa crificios de los muertos, de que habla este profeta, eran las ofren- das que se hacian & los manes para aplacarlos, Funda esta opi- nion en la par&frasis de Apolinar, en que se dice que los Hebréog se mancharon con los sacrificios de Beclfogor comiendo de las he- catombes inmoladas 4 los muertos, Se l6e en Sanconiaton (3) que Sa- turno colocé en la clase de los dioses 4 su hijo Mot que habia tenido de Rea, y que Mot fue adorado de los Fenicios ya con el nombre de la muerte y ya con el de Pluton. El mismo autor ha- bla tambien de Mot cumo de uno de los primeros principios de las cosas segun la teologia de los Fenicios, Plutarco (4) asegura que los Egipcios Haman algunas veces 4 Isis con el nombre de Mot, que significa madre; i. dice ademas sobre el testimonio de Arque- maco de Eubea, y Heraclito de Ponto, que Serapis era lo mismo que Pluton, é Isis lo mismo que Proserpina. Se podra inferir de todo esto que Jiipiter, Pluton y Baco son una misma deidad, esto es, el Sol, segun los tedlogos del paganismo. : Es muy dificil deducir una conclusion cierta de tan gran va- niedad de opiniones, y hacer una buena eleccion entre todas es- tas conjeturas tan mal fundadas en la mayor parte. No tenemos dificultad en reconocer que Camos, Fegor y Moloc eon en sustan- ca ana misma divinidad, y gre todas representan al Sol; pero es necesario convenir'en que el culto de Fegor y de Camos parecia muy diferente del de Moloc. A este se le inmolaban victimas hu- manas, y no vemos lo mismo en el culto de aquellos, E] Salmista dice que los sacrificios de Fegor son sacrificios de muertos, y esto nos hace conjeturar que acaso Fegor es mismo que Adonis a Osiris, cuyas fiestas se celebraban como los funerales, con lamenta- ciones, Ilantos, y otras ceremonias lGgubres, Es necesario examinar con exactitud esta opinion, que hasta ahora no sabemos que haya sido propuesta por algurio. . : : egor era una divinidad conocida en 1a Arabia y la Palestina: los Hebréos le dieron culto, y en su honor se mancharon con las hijas de Moab..Tomaron parte en los sacrificios de los muertos, Q) Ovid. Fast. n. Tegula porrectis satis eat velata coronis, Et sponte ) pervaque mita salis: Inque mero jita Ceres, violeque solute Hac habent media testa relicta via. —{2) De Diis, Syr. ‘eyntagm: 1. ¢. 5.< Apud _Euseb. Pro “OL e 10 (De Ieide et Oririae. O) Apad Eessh, Pracg . Po . DISBRTACION- : al mismo tiempo que se hicieron iniciar en los misterios de quella divinidad; conservaron inclinacion 4 este culto, y despues consagra- zon 4 él hombres y mugeres. He aqui todo lo que Ja Escritura nos ensena de Fegor y de su culto; ome todo esto conviene al culto y 4 las ceremonias de Adonis, hay mucha probabilidad de que Fe- gor es lo mismo que is. Se sabe que el culto det dios Adonis viene del Egipto, asf como ta mayor parte de jas supersticiones paganas Isis 6 Venus, ba- biendo perdido 4 su esposo Osiris 6 Adonis que fue herido en la ingle por un javalf, dié ocasion 4 Ia fiesta en que se lioraba con esta diosa Ja muerte fatal de su esposo; y despues de los Ilantos i duelo se cometian mil disoluciones, para nianifestar 4 Ja diosa ia parte que se tomabe-en au alegria por haberle recobrado. Tales fiestas no eran solamente en Egipto; se celcbraban tambien en Ia Judea. Ezequiel (1) dive que Dios le hiso ver en el templo mage- es que Horaban 4 Adonis. Luciano (2) describe las fiestas que se «elebraban en Bibles, ciudad de Fenicia. ,,Se lamenten, dice este yAutor, se golpean, se hace un gran duelo en toda la comarca, y »despues de esto se hacen ios funerales de Adonis. A la mafana Siguiente dicen que estS vivo; elevan su figura en el aire; se cortan aos cabellos, como hacen los Egipcios en la muerte de Apis; jas yMougeres se los cortan lo mismo que los hombres, y las que no quie- even hacerlo, estan obligadas 4 Htuirse en honor de la diosa que nordena estas ceremonies, y @ ella se ofrece el precio de la prosti- yfttcion. Estas fiestas se hacen en da primavera, cuando el rio Ado mis crecido por las de las nieves del Libano, y enrojecido wpor fa tiesra de los spor donde pasa, ya 4 caer con impe- wt a el mar.” probahilidad 4 B ‘Hay mucha ili le que Baruc (3) quiere tambien desoribir las miemas supersticiones de que acabamos de hablar, sseando dice, que los @acardotes de onia en sus solemnidades eatin ensues 1, sentados, con la cabeza desnuda y rapada, & igo que la barba, con los vestidos despedazados, se la- mentan, como en wm festin por un muerto. Macrabio & la_ del culto de Adonis entre-los Asirios y de las lamertaciones de Pro- gerpina. Parece que dice que estas fiestas vinieron de Jos Asirios, y que de allf pasaron & los Fenicios, Observe que-se hacign estas sceremonias dos veces al ano, es dee, el mes en que los dias saa ‘mma cortos, y el mes en que eon mas largos, 6 en los dos squi- noccios del atono y de la Primavera. 7 segun lo que ae dice eran sen @] dia décimo-séptimode la luna. Plutarco (5) habla .de Jas fiestas de Adonis que se hacian en Atenas en la primavem. Dice.que.cm wstas aclewnrdades las mugenes posian pinturas de nauertos coloca- dos.en el-ataud, en los Jogares por donde debia pasar.la pompa, y que ellas:imitaban con sua lamentaciones todo lo.que.se hace con sa- riedad en los mayores duelos. Tedcrito (6) describe un duelo de Ado- nis que se hacia en Alejandria en el mes duadécimo, es decir, en el Gltimo mes del .afio egipciaco que comenzaha en el equinoccio J - 30. 31. Seturnal. 1.1. c1 Pa pats habe ee Bate cna) we 20. =f) R15) SOBRE GAMOS Y BRELFEGOR. 49 del atone. Por iBimo, en el sexto mes del ano santo que comen- zaba en la pasoua, fue cuando Ezequiel vié en el templo 4 Jas mu- geres que lloraban por Adonis (1). Es necesario ver si este tiempo 8 posterior 4 equal en que los Israelitas se hicieron inicjar en Beelfoger. La seduscion de las mugeres de Moab 4 los Israelitas para que fuesen. 4 sus fiestas, y tomasen parte en sus sacrificios y eh les disoluciqnes que seguian & estas ceremonias supersticiosas, fue & consecaencia de un pernicioso consejo dado por el falao pro feta Balaam al rey de Moab. Moises no fija precisamente el tiem. pe em que esto sucedié; mas parece que pudo ser como cincg me- ses 4mtes de su muerte que acaecid en el mes lunar de febrero, Aaron, hermane de Moises, murié el primer dia del quinto meg - del afio santo en el ano cuadragésimo despues de la salida de Egipto (2). Desde su muerte hasta la de Moises no mediaron mag que siete meses, de suerte que Aaron moriria 4 fin de julio 6 prin- cipio de agosto. Despue’ de este tiempo se hizo la guerra contra el rey de Arad que fue de corta duracion; los Israelitas pasaron del monte Hor en derechura hécia el torrente de Arnon. Moises no senala mas que ocho mansiones desde aquella montafia en que murié Aaron hasta este torrente que estaba en las fronteras de log estados de Sehon. Se hizo la guerra & este principe y despues & » y ambos fueron derrotados con sus ejércitos. Estas dos guerras no fueron largas; concluyeron en dos combates que pusieron 4 log Hebréos en posesion de todo aque! pais. Ent6nces fue cuando Ba- lac, rey de Moabitas, envié 4 buscar 4 Balaam, que did 4 es tos el consejo indicado, y que luego fue puesto en ejecucion. Ta- do lo que acabamos de decir pudo suceder cémodamente desde fin de julio hasta el dia décimoséptimo de la luna de septiembre, en 9 Gempo se hacian las fiestas de Adonis, como lo hemos ma- nifstad lo antes, Habiendo ocurrido pues en este tiempo las fiestas de Fegor 6 Adonis, las mugeres que eran los principales ministros de este calto. impuro, convidaron 4 los Israelitas que estaban enténces acam- pees en Setim en las Ilanuras de Moab, y que consideraban & Moabitas como un pueblo amigo, y aun habian recibido ér- den de Dios para no atacarles, Los jovenes Israelitas que comen- zaban & gor, los frutos de sus trabajos y de su victoria, caye- ton con facilidad en el Jazo que aquellas mugeres les tendieron. Foeron 4 sus fiestas, y participaron de sus sacrificios y de los fes- e tines que se hacian del duelo de Adonis, y se dejaron trrastrar despues 4 los lenes que seguian a estas ceremonias abominablea, : No dudamos de que Jas .prohibiciones que hace Moises (3) & los Hebréos de costarse el cabello, de hacerse rasguiios 6 inci- fiones, de pintarse figuras 6 senales sobre sus earnes, y de cor- tarse toda la barba por wi muerto 6 por el muerto, eran contra d culto de Adonis, 6 de Fegor, 6 de Osiris, porque era una misma (Vide Beceks vat: 1.48) Je xnxi, 38-10) Levit x. a. 28, Noque carmem vestram, neque figuree cliquas «xt stigmata’ facie vebia. Tom, UL | ¥. Sentide de las leyes de Moines con. tra las cere. monias por el musrto. wD DISERTACION divinidad con tres nombres diferentes. He las pruebas de es- ta opinion. Es constante que en las fiestas de Adonis se hacis to- do lo que se practicaba ordinariamente en el verdadero duelo por la muerte de Ke padres y do las personas mas amadas: llantos, gemidos, lamentaciones, golpes de pecho, despedazamiento de ves- tidos, todo esto se veia en las ceremonias de que hablamos, Los hombres se cortaban los cabellos, las mugerea se los dejaban es- parcidos, y algunas veces se los arrancaban. Bion (1) en el epi- tafio de Keone describe & los Amorréos que lloran la muerte de este dios, con la cabeza raida y hollando con los pies sus ar- cod y sus flechas. La esposa de esta divinidad corre 4 los bosques banada en lagrimas, descalza uf, con los cabellos flotantes, Las. mu- geres de Alejandrfa, segun Tedcrito, llevan tambien los cabellos idos, el pecho descubierto, y los vestidos despedazados. Se- gun Arist6fanes (2) parece que las mugeres solian subir 4 los te- chos ea estas ocasiones pata hacer allf el duelo de que hablamos. Todo esto se practicaba en el duelo ordinario, no solo entre los pa- nos, sino tambien entre los Hebréos (3). Se sigue pues, que cuando [oises prohibe estas ceremonias por el muerto, condena las su- persticiones de Fegor 6 de Adonis, porque es cierto que en los fu- nerales ordinarios de los parientes nunca creyeron los Israelitas que les estaba prohibido nada de lo que era permitido 4 sus vecinos, Se puede referir al mismo culto de Adonis 6 de Fegor la su- persticion de los Israelitas respecto de los huertos, Isafas les re- procha los huertos en que hacian los ejercicios de su falsa religion. Sereis con, idos, les dice, & la vista de los bosques ofanos que eran el objeto de vuestros deseos; y os avergonzareis 1s huertos & que tenets un amor de eleccion y de preferencia (4). Y en otra parte: ‘Extendi mis manos, dice el Senor, 4 un pueblo que hace sin cesar delante de mis oj que no es propio sino para irritarme, sacrifica en los huerton, y hace quemar iacienso| sobre tos ladrilios (5). Todo el mundo sabe lo que nos refieren de los huertos de Adonis los autores profanos, : Cuando Dios prohibe 4 los sacerdotes de su pueblo hacer due. Jo por sus préjimos, 4 excepcion de los parientes hasta cierto gra- do, les dice: No se raerdn la cabeza ni la barba, ni se hardn in- Cisiones 6 rasgunos; serin santos i consagrados al Sefior su Dios, y no mancharén su nombre (6). Permitia, pues, implicitamente, 6 ™mas bien, suponia permitido esto & los demas Israelitas que no eran sacerdotes. Y en otra parte Moises hablendo 4 Aaron y & sus hijos, despues de la muerte de Nadab y Abiu, Jes dice: No is vuestras cabezas (no corteis vuestros cabellos), y no des- pedaceis vuestros vestidos, para hacer el duelo de Nadab y Abiu, sino que vuestros hermanos, los simples Levitas, y todo Israel ha- gan el duelo por la desgracia que ha sucedido (7). Dios queria, ues, que los simples Jsraelitas, y aun los Levitas pudiesen hacer lo que prohibe & los sacerdotes, Por altimo, Jeremfas recibe érdea del Sefior para anunciar 4 los Israelitas que ha ‘retirado de ellos Epitaph. Adonid.—Q) Aristo Theamophor.—(3) Ve | eomentaric Clone, A ny tack 1 BO) Made aa Ae BG) Lowe ate Gk ay bro el 7) Ibid. x. 6 SOBRE CAMOS Y BERLFEGOR. 51 misericordia; que morirén los pequeRos y los grandes; que no daré sepultura; no se hard duelo, ni se hardn incisiones, bs cabelloe por ellos (1). jPara qué se habian de 4 los Israelitas, si todas estas cosas fueran prohibides por la Jey? jSeré amenaza la sa que no se practical Dios dice tambien 4 quitaros lo que mas amais: no hareis duelo, no Uo- lagrimas no correran. Gemireis en silencio; no ha- eal que se acostumbra hacer por los muertos. Vuestra coro- quede sobre vuestra cabeza; vuestros calzados en vuestros pies; cubrireis el rostro, ni comereis los manjares de los que estan duelo (2). Este profeta habria practicado sin duda todo ea- i Dios no se lo hubiese prohibido. Es preciso al explicar las leyes antiguas atender mucho 4 la practicaron aquellos individuos para quienes han sido dicta- Se debe umir que & lo ménos los mas religiosos nunca ban separado. enteramente del espiritu, de los sentimientos y de la observancia de las leyes; y como los Judios mas celosos, y jos mas santos observantes de la ley no tuvieron jamas difi- cultad en hacer el duclo ordinario por los muertos de su fami- lia, cortandose los cabelloa y la barba, despedazando sus vestidos &c., se debe inferir que nunca fue la intencion de Moises prohi- birles estas ceremonias, y que por lo mismo se debe buscar otro sentido 4 las leyes que parece que las prohiben. ‘ -En efecto, cuando se consideran con atencion las circuns- tancies de la del Levitico, en que parece que Dios prohibe 4 los Israelitas las ceremonias del duelo por un muerto, se co- Roce facilmente que queria destruir ciertas supersticiones paganas que reinaban entre ellos 6 entre sus vecinos. No usareis de agiie- ros, lea dice, ni observareis los sueios, ni cortareis vuestros cabe- Ros en redondo, ni rasurareis vuestra barba, ni hareis incisiones en cuestra- carne por el muerto, ni tendreis caracteres impresos so- bre vwestra carne (3). Cortarse los cabellos en redondo era una eeremonia de los Arabes en hqnor de Bacv. Hacerse incisiones y cortarse Ia barba, eran sefiales del duelo que se hacia en honor de Adonis, y probablemente en honor de Fegor; hacerse sefiales sobre Ja carne en memoria de las falsas divinidades, era una sue icion comun en todo el Oriente, segun refiere Luciano (4). El mismo degislador, poco tiempo Antes de gu muerte, repi- tiendo las leyes que habia publicado Antes, se expresa de una manera enteramente favorable 4 nuestra opinion: Sed, les di-. ce, los kijos del Sedor vnestro Dios; no 08 lygrep, incisiones, no 98 raereis del todo la cabeza por el muerto, porque sois un pue~ Wo lo al Senor vuestro Dios (5). Debe observarse que dig e esto. spuce del culto de Fegor, y despues del crimen de los Jsraelitas. ba visto Gntes que cortarse los cabellos y hacerse. ieisiones eran ceremonias del duelo de Adonis. Hay todavia en Moises otro pasage sobre este objeto que merece atencion. Los 222 Ht | if : : uf a i f BIER 2&8 See (1) Jerem. xvi. 5. 6-—(2) Keech. xxiv, 16, 17—(3) Levit. max, 26. 97, 28— ) De Deo Syre) Dest awe 8 ¢ v1. Fegor 2 lo mismo que ‘Adonis "6 Tammuz, y el dios Oras de los Egip. cios. . SISERTACION — . Teraclitas, cuando iban & presentar sus primricies‘al Sefior, esta protesta: No he comido de ellas en mi duelo; nada he pleado de ellas para al, inmundicia, y nada de dice he sumido para los funerales, 6 segun el hebreo, nada de ellas he da- do al muerto (1). ;Qué quiere decir esta decleracion, sino que el que ofrecia las primicias de los frutos de su tierra ai Senor, no dubia separado parte alguna para ofrecerla 4 Isis, que era consiteradh por los Egipcios como la inventora de los frutos y del cultivo, y cuyo duelo por'la pérdidd de Osiris se celebraba al principio de la cosecha y de la primavera? Los Hebréos declaraban que na: da habian dado de sus bienes para la ceremonia de este muerte, de este faleo dios cuya muerte se oraba, y que ‘no habian he- cho con aquellos frutos sacrificios, ofrendas, ni festinies: en honot del muerto. . Despues de todo lo que hemos dicho, se puede inferir que el eulto de Beelfegor es lo mismo que e] de Adonis, y que probable- mente los Moabitas daban el nombre de Phegor ai mismo dios quae los Egipcios Hamaban Osiris, los Fenicios Adonis, los Frigios Athyner, los Simos Atys, y los Hebréos Thammuz, porque en el pasage de Ezequiel (2) donde la Vulgata lée, Plangentes Adontdem, el hebréo dice Plangentes Thammuz, es decir, los que Uoraban & Tammuz, 6 mas bien al Thammuz, porque esta es precisaniente la constracciok del hebréo, y esta construccion parece denotar que Thammuz es oan . Un nombre comun, como si se hubiese querido decir tos que Wora- ban al oculto. Plutarco (3) nos ensefia que Maneton, autor egip- cio, interpretaba'el nombre Ammuz, que es lo mismo que ‘Them: muz, por el recéndito, el oculto, ya por la obscaridad ‘en que se te- nian los misterios de este pretendido dios, 6 ya porque se fe conser: vaba oculto en un ataud, 6 representéndole como muerto, Este nom- bre de Thammuz era comun en Egipto. ‘Piaton (4) habla de un an- tiguo rey de Tobas llamado Thammus, y Plutarco 6) de an pilo- to Egipcio del mismo nombre. Los Egipcios daban el nombre de Thammuz al mes de junio, Todo lo cual confirma que este nombré era egipcio, asf como segun hemos manifestado, las ceremtonias y of éulto de Adonis venian originariamente de Egipto. Thammur erg }o mismo que Osiris, esposo de Isis (6). Los Fentcios le daban'el nombre de Adonis, que significa mi senor, y los Griegos no lo-co- nocian mas que con este ultimo nombre. Por eso tuvieron razon Sam Gerénimo, Teodoreto y la mayor parte de los comentadores que han interpretado de las fiestas de Adonis lo que el -profeta Ezequiel dice de Tes mugetes que loraban al dios llamado Thammuz. Aunt esta circunstandie’th las mugeres que lloran delante del fdolo, de- bié naturalmente ‘déterminarlos 4 aquefla interpretacion. Ademas, el f’empo en que estas mugeres loraban al Thammuz, concurre con aquel eh que se celebraban las segundas ‘fiestas de Adonis, es de- cir, hécia el otofio. En fin, los Frigios hacien en Sénor de Atines T] Deut. xxv. 14. Non comedi ex eis in tuctu meo, nec separdvi’ ea in 'qudhiBet immunditia, nec expendi ex hie quidquam in re funebri (Heb, morta] [8] v1 4.—{3] De Iside et Osiride.—[4] In Phodro—(5} De defectu cracul.—{6) Vide Stephan. Bhrant, nomine Aviathus. Theoderet. de Grac. affect. Guratione, Bér. %"Oyrill. le. m deci. SOBRE CAMOS Y BEELFEGOR. 5 (1), y Jos Siricc en honor de Atis (2) las mismas ceremonias que hemos visto entre tos Egipcios pare curir & Osins, y entre lot Fenicios en memoria de Adonis. De gue -resulta que todos estos nombres no de ignan mas que una so a _divinidad que es e] Sol, se- gun el juicio de los gntiguos tedjogos dg] paganismo. Nos parece observar vestigios del nombre Phegor 6 Pe-or (3) en el dios Orus @ Or, antiguo rey de Egipto, hijo de la diosa Isis, y apellidado Apolo 6 el Sol (4). Diodoro de Sicilia dice (5) que Orus era hijo de la diosa Isis, y que habiendo sido muerto por los Titanes, ella le hallé en el agua, y no solamente le restituyé la vida, sino que lg. piyo inmoytal, Se dice que Orus es el Gltimo de Jos dioses que reinaron en Egipto. La diosa su madre le ense- 6 el arte de ‘pronosticar lo futuro, y el de curar las enfermeda- des; y esto es lo qué 8 grafiged tan ‘alta ‘téputacion en todo el mando. La misma Isis se glorfa de ser su madre en una inscri cion que trae el aptyr que hemos citado: Yo coy la esposa de Osi- rit; go say la primera, que inuenté los frutos; yo ,scy la madre del Aqui se ve quién era Pe-or, dios de los Moabitas, E) Pe 6 Pi, es el articulo egipcio; Or, es el nombre del dios cuya muer- te se lloraba, y cuya Tresurreccion se celebraba en seguida, Tene mos ea el nombre del piadoso abad Pior, y en el de Origenes, pa resto del nombre de aguel antiguo dios. Los Egipcios se po- nian con frecuencia el nombre -de sus divinidades, Hemos notado algunos -Egipci el nombre (6) de Thammus que era lo Taso que Adonia Y es necesario advertir que Herodoto no babla de, Thammuz, sino solamente de Ammus (7), lo que nos hace creer que la T en Thammus no es de -J4 raiz del nombre. Adonis en hebréo significa mi sefior, nombre que las mugeres daban @ sus maridos, como lo vemos en Sara, que Wamaba asié Abraham (8). Por eso Thammuz 6 Ammus, podré ser el nombre Propio,.del;,csposo de Isis, y Adopis su nombre genérico; yb mi mo guceders, 2d 6..Baal-Peor, como se escribe en el texta-hebréo, ‘Baal ignifiea dios, .Pe, es.el articulo, Or es el nom- propio que las fibréos daban al dios de los Moabitas, que ellos lamaban tambien..por jrrision ¢l muerto. Vide Macro. Saturnal. 1. 1. ¢. $1—{2] Vide Zusion. 1 de Dea Syra, et oe palabra hebrea 20 pucde anciek ‘Fegor 6. Peor{4) Vids ‘Mocreb. doce ritate—{0) Le 1.2 Bibl —[6] Plat. in Phedrs Plutarch. in lib. de. defects erecal. — [7] Herod. 1. 2 c. 43—{8] Gen. xvuu. 12. Pestquem consenui et dominut mens (Heb. Adoni) vetulus est. : Antes de la era cronolo. gica vulger 54 . SEES SSS Ss EL LEVITICO. CAPITULO PRIMERO. Ceremonias torfolillas 6 palomas. 1. Lxamé el Sefor 4 Moises, que no potig entrar en el Tabernhculo, porque Magestad de Dios le Wenaba todo, y hablandole desde el Tabernéculo del testimonio" en que hacia brillar su gloria, le dior 1a 6 toa hi - 2 abla 4 los hijos de Israel, instruirlos de Tos sacrificios que’ deben gfrecerme, y del modo con que lo deben + y_lesdirés: Cuando alguno de vo- sotros ofreciere al Senor hostia de los ganados, esto es, de bueyes, de cabras y de ovejas: cuando, digo, ofreciere estas victimas, que son las ‘inicas que se me deben ofrecer’ ’ 3, Si su oblacion fuere holocausto”, 6 para reconocer el soberano dominio que tengo sobre todas las criaturas, la vicima debe ser consumida toda en honor mio, y sies dela vacada, tomar& un macho sin mancha, es decir, sin defecto, y le oftex cer4 en la puerta del Tabernéculo del tes- timonio, para que el Seftor le sea pro- se deben observer en les holocaustos de bucyes, evejas, cabras, 1, Vocavit autem Moy- sen, et locutus est ei Domi- nus de tabernaculo testimo- nij, dicens: 2. Léquere filiis Israél, et dices ad eos: Homo, qui obtulerit ex vobis hostiam Domino de pecoribus, id est, de bobus et ovibus offerens victimas, 3. Si holocaustum fuerit eius oblatio, ac de armento; masculum immaculatum of- feret ad ostium tabernacu- Ji‘ testimonij, ad placandum sibi Dominum: YW 1. Véase ol cap. tltimo del Exodo ¥ 39. 33. Ibid. So ha observado ya que la expresion del hebréo significa propiamente Té- derndewlo de 1a avamblee, on euyo lager tradyjeron los Betenta, del teatimenio, y Gu Gorénimo los imito en nuestra Valgute. Estas doo pelabras tionen inucha afbidad on el bebréo; sin embargo, orto ditingue muy comunmente +! Arce del estima nio, aut, y el Tabernéculo de la asamblec, moa. W 2. Hebr. dif. El que de vosotros quisiere presentar al Sefior una ofrenda de ‘animales cuadrapedos, se la ofreceré de bueyes, 6 de ovejas, 6 de cabras, Si su ohla- cion &e. Las cabras en el hebreo estén comprendidas bajo una soln palabra con las vt » Infr. . 3. nombre de Aologausto viene de una palabra gri rignifica lo que arde enteramente, Este sacrificio ee IInmaba ast, Loan if vista offecida, vo cones. mia enteramente sobre el altar. Thid. Hebr. dif. Para que sa ofrende ees recibida favorablemente por el Seiicr. LIBRO DEL 'LEV{TICO. CAPITULO fF. 4. P manum super caput hostise, et acceptabi- fis erit, atque in expiatio- nem eius proficiens. 5. Immolebitque vituum coram Domino, et offerent fila Aaron sacerdotes san- gwinem eius, fundentes per altaris circuitum, quod est ante ostium tabernaculi: 6. Detractaque pelle ho- stiae, artus in frusta conc te subjicient al . Et cient in altari ignem, strue lignorum antd 8. Ee membra quae sunt caesa, desuper ‘ ordinantes, caput videlicet, et cuncta quae adhaerent iecori, 9. Intestinis et pedibus lo- tis aqua: adolebitque ea sa- cerdos wiper altare in ho- locaustum et suavem odo- rem Domino. 10. Quod si de pecoribus oblatio est, de ovibus sive de capris holocaustum, ma- sculum abeque macula of- feret: LL. Immolabitque ad latus YS. Hobr. lit. ol hijo del Beid. La mayor de tenian derecho gt tenecia, ¥ que hebréo y los colocabe sobre el fuego.” Se sacerdotes, como el ¥ 5. . Los Setenta y 8 a} i = F 8 i i i F i 4; 3 2 a i a ¥ 3 t : i § modo (oat) holecaustum ie i E parte los comentadores sacrificar y de dégollar del texto parece que es el de que iximolabe la victims el individuo 4 quien per. que los sacetdotes oftecian la sangre. en Ia Vulgate on lugar do ante ve deberia leer.arte, porque se- Setanta, fo ve componia In lata tates de ponerle ‘fiegor sino construccion es Ia misma que la de los ¥ 3. sanuitano afiade, y Je ofrecoré on In entrada del Tabernéculo, 55 4, Y pondré la'mano sobre Ia cabe- za de la Foatia, como para cargarla de sus critfmenes, y consagrarla al Seftor, y serg recibida por Dios, y le servird de ex- jiacion para de sus pecados. Pp.” V-encrifeard el becerro Get buey! delante del Tabernéculo del Senor; y los sacerdotes hijosde Aaron que hulteren degollado la victima’, ofrecerén su san- gre, derramndola al rededor del altar que esti ante la puerta del Tabernaculo. 6. Ells quitarén la piel 4 Ia hostia, y cortaran sus miembros en trozos. 7. Y pondrdan fuego debajo del altar despues de haber pre; lo allf antes la lea”, Y de haber puesto encima en ér- den los miembros que fueron cortados; 4 saber, la cabeza, y todo lo que esté pega- doal higado!s 9. intestinos y los pies que ha- brén sido lavados antes con agua; y el sacerdote los quemaré sobre el altar que sea un holocausto, y una ofrenda de olor agradable al Senor’. 10. Si la ofrenda de los ganados es un holocausto de ganado menor", el que le ofrece, elegiré un macho sin manche, es decir, sin defecto". 11. Yle sacrificaré delante del Se- 0, . tendon que solamente los sacenio. victima. Pero el sontido mas na- . »Pondrén fuego sobre el altar, y colocarén la lefia. lée en el, hebréo: filii Aaron sacerdotis, uc; on e] samaritano muchos intérpretes modernos, entienden por la palabra he. gras; otros muchos Ie entionden del tronco del animal. Be iée gat segun el samaritano: Este es nn holocausto y une offends d olor al Sefior. El hebréo lo expresa en los mismos términos en los ir, que ol samaritano express en el YW 9. el pronombre ava, illud, que ¥ que on los otros dos versicalos equivale al est que so entionds ilud (est) eblatio odorie euavitatis Domino. ofrenda al Seffor es un holocausto tomado del mismo gana- jas 6 de cabras, Ee decir, que on ol samaritan holocausium es. que en el hebréo, y afiadido Domino, de esta manera: blationie ejus’ Domino, de ovibua eve de capris, mas. Antes do la era oronolé ica vulgar = 1490 Exod, xx3. 10. Amtee do ta fe val ad 13. _¥ lavarén con agua los intestines y_ los pies; y el sacerdote quemaré sobre el altar toda-la ofrenda para que sea un holocausto a un sacrificro de olor muy Senor., 14. Pero si se ‘ofrecieren pajaros en holocausto al Seftor, 4 saber tortolilias 6 . pichones’, 15. El sacerdote ofreceré la ‘hostia en el altar, y retorciendole la cabeza 80- bre el cuello, le har&é una hendidura y una herida”, por la que har& correr la sangre sobre el borde del altar; 16. Y arrojar4 el buche y las plu- mas cerca del altar al lado a Oriente, en el lugar donde suelen echarse las ce- nizas. 17. Ye jaré las alas sin cortarlas, y sin dividir la hostia con hierro, y la quemaré sobre el altar ponien- do fuego debajo de la lena. Este es un holocausto ofrecido al Sefor, y una ofren- da que le es de olor suavisimo. 12. Vease la nota Lipo Dex tavinece. aitaris, quod respicit ad A- quilonem, coram Domino: sanguine vero illus fundent super altere filii Aaron per circuitum: 12. Divideetque membra, caput, et omnia quae ade hacreat iecorit et ponent su- per ligna, quibus subjicion- dus eat ign: 13, Intestina vero et pedea lavabunt aqua. Et oblata o- mania adolebit sacerdos su- per altare in holocaustum et suavissunem Domi- no. 14. Siautem deavibus ho looausti oblatio fuerit Do- mine, de turturibus, aut pal lis cehimbze, 15. Offeret eam sacerdos ad alare: et retorto ad col- lum capite, ac rupto velne- nis loco, decurrere faciet san- guinem super crepidinem al- taris: 16, Vesiculam vero guttu- Tie, et plumas projiciet pro- pe altare ed orien pla- gam, in loco in quo cineres effundi solent, 47. Confringetque ascellas eius, et non secabit, neque ferro dividet eam, et ado- lebit super altare, lignis i- gne supposito. Holocaustum est et oblatio suavissimi a doris Domino. te. 14, Hebr. se ofrecerén tortolillas 6 pichones. 15, No se conoce bien la ai tas palabras: retorto ad collum capite, ac rupto jon de la palabra hobréa oxplicada por es. oulneris loco. Los Sotenta y Ia mae ‘or perte de los intérpretes modernos creen, que se arrancaba con las uilas.Je ca- za del péjaro. ‘Nosotros lugar por donde se acostumbra convulsiones posibles. Por eso 0 pensamos al contrario, que locue vulneris eefiala por snticipscion, af War dun animal para matarle con ia locus vulneris & la yuguler. mene PIPPI LPL PIS LIIL OLLI LLLLI LISS ISIS: Garrtvto t, at ar CAPITULO II. Coenonias que oe deben ebeervar en las offendes de harina y de pen, y en ln de las primicias. 1, Axtwa cum obtulerit o- blationem sacrificij Domi- mo, simila erit eius oblatio: fundetque super eam oleum, @ ponet thus, 2. Ac deferet ad filios Aa- ron sacerdotes: quorum uous tollet pugillum plenum si- miilae et olei, ac totum thus, ét ponet memoriale super altare, in odorem suavissi- mum Domino. 3. Quod autem reliquum, fuerit de_sacrificio, erit Aa- ron et filiorum eius, San- ctum ganctoruin de oblatio- wibus Domini. 4. Cum autem obtuleris sa- ¢rificium coctum in clibano, de simila, panes scilicet abs- que fermento, con