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SAGRADA BIBLIA, EN LATIN Y ESPANOL, CON NOTAS LITERALES, cRITICAS E HISTORICAS, PREFACIOS Y DISERTACIONES, Sacades del Comentario de D. Agustin Calmet, Abad de Senonee, del Abad Vence y de los mas célebres autores, para facilitar la inteligencia de la Santa Eecritara, OBRA ADORNADA CON ESTAMPAS Y MAPAS, PRIMERA EDICION MEJICANA SNTERAMENTE OONFORME A LA CUARTA Y ULTIMA FRANOESA DEL ANo DE 1820. TOMO SHGUNDO. EL GENESIS Y EL EXODO. MEJICO. WMOPRENTA DE GALVAN A CARGO DE MARIANO AREVALO, CALLE DE CADENA NUM, 2. nerrsres 1831. COM Las LICENCIAS NECESARIAS, 3 ———_——_——_—__—___a SANTA BIBLIA. PREFACIO SOBRE EL GENESIS (*). Bice libro se ha Hamado Génesis de una palabra griega que sig- nifica_generacion, porque contiene la historia de Ja creacion de! mun- do y del nacimiento de los patriarcas. Los Hebreos le han llamado Beresith, porque comienza con esta palabra hebrea. La historia que contiene, se extiende desde la creacion de! mundo hasta Ja muer- te del patriarca José: esto es, comprende el espacio de 2300 anos 6 algo mas, segun el célculo del Texto Hebreo y de la Vulgata, 6 anos un algo mas, segun el cé4lculo de los Sctenta. Darémos aqui un anélisis de este libro (1), € indicaremos en él Jas disertacio- nes que le corresponden en nuestra edicion: observarémos lo mis- mo sobre todos tos otros libros de Ja Santa Escritura. Moises comienza por la historia de la creacion del mundo (Cap. 1). En el primer dia, Dios despues de haber creado la ma- teria de todo este vasto universo, cria la luz: en el segundo, el fir- mamento: en el tercero, las plantas y los Arboles: en el cuarto el sol, Ja luna y las estrellas: en el quirito, los peces y las aves; en el sex- to los animales, y en fin al hombre. En el septmo dia, Dios descan- sa dejando de producir nuevas criaturas (Cap. 1). Moises repite aqui Ta historia de la creacion del hombre: describe el paraiso terrenal en que fue colocado. El Senor le prohibe comer del fruto del 4rbol de la ciencia del bien y del mal: Moises refiere la formacion de la mouger. El demonio encubierto bajo Ja figura de una serpiente en- gana 4 Eva (Cap. 1m). Ella come del fruto prohibido: lo presenta 4 su marido, que tambien come de él. Dios le echa en cara su des- obediencia: maldice 4 la serpiente; y promete un Redentor. Adan y Eva, arrojados del paraiso engendran 4 Cain y despues 4 Abel (Cap. rv). Cain enfurecido de zelos da muerte 4 su hermano Abel, y atrae sobre s{ la maldicion del Senor: Moises coloca aquf la ge- - (@) La muastancia de ents Prefacio cede Calmet y del padre Carrieres. (1) Lo que aqui se lama anélisis es verdaderamente un indice del Génesis que po se ha querido alterar por la fidelidad de la traduccion, aunque era necessrio que siguiendo al original saliere cansado y sin armonia. Pero hemos omitido las Loree Publicades ya en el primer tomo per ser totalmente in- “ ) nN. Anflisis de este libro. 4. PREFACTO. nealogia de los descendientes de Cain hasta Lamec. Adan engen- dra & Set, y éste & En6e, En seguida pone Moises la genealogia de los descendientes de Adan por le rama de Set, eontinuada hasta Noé (Cap. v)yen la cual se encuentra 4 Henoc, cuyo rapto milagro- 80 se nota, Los hombres empiezan 4 multiplicarse sobre la tierra. Los des- cendientes de Set que llevaban el nombre de hijos de Dios, se mezclan con las hijas de los descendientes de Cain (Cap. v1). De estas alian- zag nacen los gigantes. Al fin, los pecados de los hombres mueven Ja célera de Dios. Noé halla Gracia ante sus ojos, y recibe 6rden de fabricar una arca: Noé ejecuta la érden del Senor: entra en el arca (Cap. vii), e] diluvio se extiende .sobre la tierra: Dios se acuer- da de Noé (Cap. vii); cesa el diluvio: Noé sale‘del arca, Dios lo bendice 4 él y & sus hijos (Cap. 1x), y hace alianza con los hombres, Cam, uno de los hijos de Noé, engendra 4 Canaan, sobre el que cae la maldicion de su padre: Noé muere: aqu{ hace Moises la enume- racion de los descendientes de Noé, y de las naciones 6.pucblos que deben 4 ellos su orfgen (Cap. x). . Proyectan los hombres construir una torre de una altura pro- digiosa (es x1): Dios confunde su lenguage: el Senor dispersa 4 los hombres. Moises dandonos igualmente la nealogta de los patriar- cas desde Adan hasta Noé, y desde’ Noé Testa braham, une y fi- je datas, que forman una cronologia, sobre la que varian los ejem- ares, que evan la narracion de la historia de los descendientes de foé hasta la mucrte de Taré. Abraham recibe magnfficas promesas del Senor (Cap, x11): por gu érden se retira del pus que habitaba, y marcha con Lot 4 la tierra de Canaan. £] hambre Jo obliga a ca- minar para Egipto, en donde hace pasar 4 Sara por hermana suya. Alli Faraon se apodcra de ésta: Dios castign 4 este principe y le obliga 4 volverla 4su marido.’Abraham y Lot regresan & la tierra de Canaan (Cap. x11); pero precisados 4 separarse, Lot se retira ha- cia Sodoma. El Senor reitera 4 Abraham las promesas que le te- nia hechas. Aliados cuatro reyes, hacen la guerra al rey de Sodoma y 4 sus confederados (Cap. xiv). El rey de Sodoma_y sus aliados quedan vencidos: la ciudad entregada al pillage, y Lot cautivo, Abra- ham marcha 4 su socorro, derrota 4 los enemigos y récobra su botin. Melquisedec, rey y sacerdote, bendice 4 Abraham, ‘ ios habla 4 Abraham, y le promete un hijo del que saldra una posteridad numerosa (Cap. xv): hace alianza con él, le predice la servidumbre de sus, descendientes en Egipto: le promete entrarlos en la posesion de la tierra de Canaan. Sara, viendose estéril, da & Abra- bam su esclava Agar para que de ella procrée hijos (Cap. xvi). Agar concibe: desprecia & su sefora, y habiéndola castigado Sara, s@ pone en fuga: un &ngel le manda volver, y le promete una numerosa pns- teridad: obedece y da 4 luz un hijo que se lamé Ismaél. Dios re- nueva sus promesas 4 Abraham (Cap. xvi): le ordena la Circunci- cion: Je asegura el nacimiento de un hijo que debera amarse Isaac. Abraham circuncida 4 todos los varonea de su casa y & si mismo, El Senor aparece 4 Abraham bajo la figura de tres hombres, que eran otros tantos angeles (Cap. xvim), 4 quienes convida y obse» SOBRE BL GfNEsis. 5 quia, y los cuales despues de prometerie que Sara tendré en aqueb a6o un hijo, se encaminan & joma, y le anuncian Ia ruina de es- ta cnidad. Liegan 4 ella (Cap. xrx.): Lot los recibe en su casa: los protege contra le violencia de los habitantes, & los cuales privan de {a vista los mismos les: anuncian le ruina de la ciudad y es trechan & Lot 4 salir de ella. El se retira hacia Segor; su muger es convertida en estatua miéntras una Iluvia de fuego consume 4 Sodo- ma: sus hijas jagandolo, conciben de él & los padres de dos con- siderables naciones. Abraham se retira 4 Gerara (Cap. xx), donde Abimelec, rey del pais, se apodera de Sara que pasaba por herma- na del patriarca; mas luego castigado por Dios, la restituye & su ma- fido, cuya intercesion obtiene que cesen Jas plagas que el Sefior ha- ba nese comet {a onsa real ie . icion. Agar joa ‘ap. xxz.) Isaac nace {a circuncicion. es arrojada, de la H ‘con su, hijo Lemaek affigida en el desicrto, un angal la consuela, y le promete que aquel hijo seri el gefe de un gran pue- blo. Abraham contrae alianza con Abimelec, y Dios para prober su obediencia le manda sacrificar 4 su hijo Isaac (Cap. xxu); pero cuan- do se dit 4 obedecerle, lo detiene, le repite sus anteriores pro- mesas, y le asegura que todas las naciones serfn benditas er su des- cendencia. Moises nombra en este lugar & los hijos de Nacor, abue- lo de Rebeca (Cap. xxift). Habiendo muerto Sara en Hebron, la fepulta su espogo en'el‘campo que al efecto compra & uno de los ha- bitantes del pais: y tratando de casar 4 su hijo Isaac (Cap. xxv), en- via 4 su mayordomo Eliezer 4 Mesopotamia para que traiga de alli 4a que debe ser su esposa. Eliezer, inspirado por Dios, escoge 4 Re- beca, la pide,y consigue que sus padres despues de haberlo hospe- dado amistosamente 1a envien con él para unirse con Isaac que la Tecibe con satisfaccion. Abraham contrae nuevo matrimonio con Cé- tera de quien tiene muchos hijos (Cap. xxv): muere y es sepultado Isaac € Ismael, 4 lo cual sigue en el Génesis la enumeracion de hijos del segundo y su muerte. Rebeca que habia permanecido estéril por veinte afos, concibe y da & luz dos gemiclos Hamados Emi y Jacob: Esai que naci6 al primero, vendié, siendo ya grande, su derecho de primogenitura 4 Ja- cob: Isaac, obligedo por el hambre & abandonar la tierra de Canaan, es honrado com una apari¢ion del Senor (Cap. xxvi), que le con- fama las promesas hechas 4 Abraham y se dirige 4Gerara, donde colmado de bienes excita Ia envidia do los Filisteos, hasta el pun- » de hallame en la necesidad de pasar 4 Bersabé, y alli es ado por Abimelec con quien establece amistad, Entre tanto, Esa6 toma por mugeres dos hetéas. Jacob 4 persuasion de Rebeca recibe de sa padre Isaac la bendicion que este destinaba & EsaG (Cap, rivn), el cual cuando llega 4 saberlo concibe on édio mortal com om ageel: y por lo mismo Rebeca hace que se retire 4 Mesopo- a. : Al pattir (Cap. xxvmr), su padre lo bendice de nuevo, y él se pone en camino Rice le. casa Ge Laban, eu tio materno, BoaG to- Ba una tercera muger de la familia de Ismael. Jacob en su peré- fmacion ve en suefios ana escala sobre cuya extremidad superior 6 1 PREFACIO estaba apéyado el mismo Dios, que le repite sus promesas: confor- tado con ellas prosigue su viage y llega felizmente 4 la casa de La- ban (Cap. xxix): en ella se compromete 4 servirlo por siete anos bay Jo la condicion de que obtendra al cabo de ellos la mano de Raquel; o cumplido el plazo se encuentra por un engaho desposado con Qin, y ofrece servir otro tanto tiempo por obtener 4 Raquel. El Se+ or consuela & 1a despreciada Lia concediéndole la fecundidad que niega 4 Raquel. Esta al verse estéril y Lia temiendo no concebir mas, dan cada una, una de sus esclavas & Jacob (Cap. xxx), el cual tiene dos hijos en la de Lia y dos en la de Raquel; pero Lia vuel- ve & darle dos varones y una hembra, y Raquel concibe & José, Ja- cob se encuentra en extremo rico en virtud de la recompensa con- venida con Laban por sus servicios (Cap. xxx1); yen cumplimien: to de ladrden de Dios, vuelve 4 unirse con su padre Ievando con- sigo sus hijos y mugeres: Laban que advierte la falta de sus {dolos que Raquel le habia llevado, }o persigue; mas Dios le prohibe que lo perjudique & ofenda. Celebran, pen, alianza mGtua, y Jacob siguiendo su camino encuentra en él dos Angeles (Cap. xxx11.), y hace anunciar su regreso 4 EsaG, el cual le sale al encucntro acom- pafiado de cuatrocientos hombres. Temeroso Jacob, implora el socor- to del cielo, y envia presentes 4 su hermano. Lucha despues contra un 4ngel que se le aparece en figura humana y percibiendo & EsaG Je habla con grandes protestas de respeto y consideracion (Cap. xxxill.),y es tratado por él con senales de amistad, pero escusando- se de seguirlo se separan en buena inteligencia. Esat vuelve 4 Seir, y Jacob se establece cerca de Salem, ciuded perteneciente & los Si- quimitas. Dina su hija es robada y violada por Siquem, hijo de He- anor (Cap. xxxiv.),el cual la pide en matrimonio. Mas los hermanos de Dina exigen que Siquem y todos los varones sus sibditos se circun- ciden; obtenido lo cual, quitan & todos la vida, saquean la ciudad y-ceclavizan &las mugeres y 4 los ninos. Dios manda 4 Jacob que marche 4 Betel (Cap. xxxv.),lo que verifica despues de haber purifica- do su casa, Dios le habla y le renueva sus promesas. Raquel da 4 luz 4 Benjamin, y -muere. Ruben comete un incesto con Bala, una de Jas mugeres de su padre, y & este suceso sigue en Ia relacion dg Moises la enumeracion de los hijos de Jacob y la muerte de Isaac, Se_nombran luego los hijos que tuvo Esai en el pais de Car naan (Cap, xxxvi) y los que ieron de él despues que se re- tiré 6 las montanas de Sefr, como tambien los gefes de la familia de Seir que habitaban equel pais dntes que EsaG lo conquistase, y & continuacion los reyes y principes de Idumea. (Cap. xxxvi1.) José acusa 4 sus hermanos delante de su padre que Jo amaba con preferencia, y este hecho aumenta la envidia con que ya lo miraban, Ja‘cual crece todavfa por la narracion de dos -suenos que les refiere, Despues de algun tiempo, su padre lo envia 4 ellos: y tratando de matarlo lo echan en una cisterna, Z, solo Jo sacan de alli para venderlo 4 unos ismaelitas que iban 4 Egipto, haciendo, creer 4 Jacob queuna fiera lo habia devorado. José op vendido.& Putifar,eunuco de Faraon. . Judé, hijo de Jacob, toma por esposa 4 una muger cananta, . . soses BL ofnzsi. 7 de ta que tuvo tres hijos (Cap. xxxvim): casa sucesivamente 4 doe de ellos con Tamar. Dios los hiere de muerte & causa de sus crif- menes. Jadé compromete & Tamar 4 conservarse viuda hasta que wa tercer hijo esté en edad de tomarla por muger: Tamar eorprende & Judé y concibe de : es aousada de adulterio y conducida al suplicio: presenta las prendes que Jud4 le habia dado, y sele da por libre, Da & luz 4 dos gemelos, Fares y Zara. José vendido 4 Putifar adquiere su gracia, y gene su confianza (Cap. xxxrx). La muger de Putifar solicita & José para que cometa con ella un adulterio: José se pone en huida: ella lo acusa de hae berla querido violentar. Putifar hace encerrar 4 José en una prision. En ella el gran copero y el panadero mayor de Faraon (Cap. x1.) tienen unos suenos que los atormentan: José se los explica, y lo que él predijo se verifica efectivamente. Faraon tiene tambien des- pers dos suefios, cuye ezplicacion é interpretacion pidi6 en vano los sabies de Egipto § Cap. xu). El gran copero restablecido 4 su empleo le habla de : Faraon fo hace venir, y le expone sus dos suefios: José se los explica, le anuncia una hambre ternble, Te propone fos medios de prevenirla, y habiendo aprobado el rey su _consejo, fe encarga que 1o haga ejecutar: le da autoridad sobre todo el Egipto, y manda reservar en graneros, durante el tiempo de la abundancia, les provisiones necesarias para el de escasez. Los hermanos de José son enviados & Egipto por Jacob para fompre trigo (Cap. xum.): José los reconoce, los trata de espias y fos poner err-prision; pero reteniendo solamente 4 Simeon, hace marchar 4 los otros para su pais con la condicion de que le han de tracr & su hermano Benjamin: ordena 4 sus oficiales que Benen de trigo fos sacos de sus hermanos, y repongan allt la plata 6 dinero que ellos habian dado. Jacob no puede resolverse 4 dejar ir & su bilo Benjamin para Egipto; pero el hambre lo obliga & dejarlo marchar con sus hermanos (Cap. xxi): les ordena y regalos al que manda en Bgipto, y volver la sido repuesta en sus sacos. José recibe ‘4 sus her- pero sin darseles 4 conocer: se enternece viendo gran banquete, y distingue en 61 & Benjamm, ner su copa en el saco de este (Cap. xxiv), y sus hermanos como & ladrenes: vienen ellos & presentar- leshace Jas mas vivas reconvenctones: Jud se ofrece 4 que- por esclavo suyo en fugar de Benjamin, José finalmente se da 4 conocer & sus hermanos (Cap, xv), que fueron sobrecogidos del mayor terror: él les da segurida- les ofrece que vengan 4 vivir en su compafiia con su padre, hijos y sus rebafios. Faraon recibe con gusto la noticia eguda de los hermanos de José: les manda habilitar de car- conduccion de su familia, José kes hace regalos, y la sa padre. Sabe Jacob vive su hijo José, y_que ora (Cay Fe | habi j F Bak i rgeser i re mma en pto: va all4 con toda su familia (Cap. xzv1:) Dios ra que lo asistiré en aquel paw, y que llegar 4 ser gefc gran pueblo. Moises presenta aqui la enumerecion de los y nietos de Jacob con los cuales pasé 4 Egipto, Jacob avisa if r . 8 PREFACIO & José a venida: José le sale al encuentro, y le previene lo debe decir 4 Faraon. José anuncia al rey la venida de.su padre (Cap. xivrt), lo presenta 4 este principe con cinco de sus berma- os: Faraon los establece en el pais mas fértil del Egipto y los wee de todo lo necesario para la vida, José ta 4 los co- 3 del rey todo el producto de la venta de los trigos: loa Egip-' cios no teniendo ya pl ceden sus rebafios, sus tierras y sus sonas para conseguir trigo: de esta manera adquiere José para Fa. raon todo ‘el Egipto, exceptuando los bienes te los sacerdotes, ¢ log que dejé lo que poseian. José vuelve & los Egipcios sus tierras (1) y tos habilita de semillas. Jacob 4 José la promesa de que haria trasportar su cad4ver al cro de sus ante los. Va este patriarca 4 visitar 4 su padreen Ja dltima enferme- dad (Cap. xxvii) acompanado de sus dos hijos Manasés y Efraim: Jacob los adopta por hijos propios: los bendice, dando la preferencia & Efraim: deja 4 José por mejora de herencia, la porcion de tierra que él habia ganado 4 los Amorréos. Llama & sus doce hijos, y al bendecirlos (Cap. xxix) les reprende sus faltas, y les snuncia lo que acontecer& 6 cada uno de ellos, y con particularidad el cetro permaneceré en la tribu de Jud& hasta la venida del Mesiaa. Les ordena que Je den sepultura con sus padres en el pais de Ca naan, y muere tranquilamente. Joeé hace embalsamar el cuerpo de su padre (Cap. 1.), y obtiene permiso de Faraon para conducirlo 4 la tierra de Canaan. Se celebran los funerales de Jacob con mag- nificencia: José de vuclta, da nuevas seguridades 4 sus hermanos, que temian su resentimiento: les anuncia su salida de Egipto, y les recomienda y encarga que lleven consigo sus huesos: muere fal. mente: su cuerpo es embalsamado y puesto en un ataud. Aqui ter- mina el libro del Génesis. . Se ha creido que Moises eacribié el Génesis en los desiertos de Arabia, cuando despues de la murmuracion del pueblo en Cadeg- Barné, Dios lo condeno 4 viajar por cuarenta anos en aquellas aole- dades. Se puede notar que en este libro usd de Ja palabra srH0- va, la que no pudo haber conocido sino cuando el Sefior se le recid en Horeb. Habla de los animales puros 6 inmundos de los tiempos de Noé: esto persuade que cuando lo escribié6, los Israeli- tas tenian ya las leyes de la distincion de los animales, y por consi- jente despues del libro de las Leyes, y de la detencion en el Si- naj. Habla en el Cap. xiv. ¥ 7. dela fuente de Misfat, quiere de- cir, del Juicio; esta fuente probablemente no fue llamada asi sino con motivo de la rebelion del pueblo en las aguas de Ja Contradiccion 2); asf que Moises no escnibié el Génesis sino en los dos aitos dl- times del viaje del desierto, 6 este nombre se anadié despues de loisés. . En rigor, no seria imposible que Moises hubiera sabido por tradicion verbal, 4 lo ménos una parte’ de lo: que nos refiere del . ‘ oe (1) Se impuse 4 los Fgipcion Ia condicion de oontribyir al rey con el quinto de sus rentan’é. producton:erto dice la Sagrada Escritura, que tuye domo Tera dr ley on lo sucesivo, quedando libres las tierras portenecientes; & lee ancerdotedy come exceptuades de sete impuesto por el mismo: Jost.(2) Num. xx. 1. 0 ogf-- . SOBRE BL Giwzss. 9 crigen del mundo, de la edad de los patriarcas, del diluvio univer+ eal, de la dispersion de Jos pueblos, Nosotros hemos hecho notar sobre Ja historia de los Hebreos, que Moises y Aaron habian en- contrado en su familia las tradiciones comunicadas por Lev{ su abue- lo, que este habia vivido con Jacob é Isaac, estos con Abraham su el que habia podido ver 4 todos sus abuelos, si no hasta m, & lo menos hasta Arfaxad, hijo de este: en fin, que la mayor parte de estos personages habian alcanzado & Noé, que vivié . ios despues del diluvio. Ajiddese, que es muy creible conservase Moises las memorias compilaciones existentes en las familias de los Judios. El detal las genealogfas, las datas de los hechos, las circunstancias de los acaecimientos, el némero de los afios de los patriarcas, todo es- to no puede fécilmente conservarse con exactitud y precision, sino por los escritos y las memorias. El libro de los Justos, que se cita en Josué (1), y en el segundo de los Reyes (2), parece ser una histo- ria de antiguos patriarcas. Venios en los Paralip6menos (3) una a Egipto, y que no se refiere en los libros de Moises: puede ser muy bien que las diversidades que se notan en los nombres y en las ge- tas en distintos lugares de la Sagrada Escritura, no tengan otro origen que la multiplicidad de los ejemplares de donde se sa- caron eata especie de padrones. Verdad es que-4ntes de Moises se escribié poco: tambien sabemos que varios pueblos por mucho tiem- po, han permanecido sin el uso del arte de escribir; 3a" ee pre- tende que el mismo Homero nada‘ dej6 por escrito. aquf jqué confusion, qué ignorancia, qué obscuridad en las historias antiguas de los pueblos! jCudntas las nos ha vendido y divulgado la Gre- tia acerca de los tiempos en que aun no usaba el arte de escribir! {Qué monstruosidades en su revgion y en las genealogtas de sus dio- ses! Si-pues la historia de los Hebreos esté mejor sostenida y mas enlazada; puede creerse que se debe en parte a las memorias tra- bajadas antes de Moises. : Pero todo esto seria insuficiente para dar 4 los libros de Moi- ses el grado de autoridad que tan justamente se han adquirido, si no reconociésemos en ‘aquel -escritor una ‘inspiracion inmediata del Espfritu de Dios, que le revelé muchas cosas que él no podia ha- ber sabido de otro modo, y que da & lo que sabia, y 4 las noti- cias que pado adquirir por los medios ordinarios, una certeza_in- falible y divina. El profeta Teafas manifestando la grandeza del Dios de Israel sobre los Dioses de las naciones, echa mano de la prue- ba de la revelacion hecha por Dios & su pueblo, de los sucesos an- tiguos, y de los que las otras naciones no tuvieron, ni pudieron tener cenocimiento alguno por sus idolos: )Quicn es semejante & mi, dice el Sefior (4), que recuerde las cosas das, que explique por érden 4& mi presencia todo lo que yo he cho despucs que clegi, tengo sx pueblo sobre la tierra: que le haya predicho cosas futuras: qve le anuncie lo que le debe acontecer?.... Yo os he hecho cono- i 1) Joewe x. 13-—(2) 2. Reg. t 18.—(3) 1. Par. vit. 20. et segq.—(4) Inai. xusv. 7. 8. ‘Tom. 1 2 Tnstruccio nes y miste- ¥ios conte. nidos en el Génosis. 10 PREFACIO cer lo acaecido desde el principio: Yo os he anunciado lo que debe suceder: vosutros mismos me svis testigos de lo que os he dicho. ; Hay algun ofro Dios fuera de mi? jHay algun otro Criador que no conozco? Origenes tambien nota (1) que hubiera sido imposible a Moises referirnos todo lo que habia pasado desde el principio del mundo, 6 todo lo que debia acontecer hasta el fin de los siglos, at no hubiera sido inspirado 6 instruido por el Espiritu de Dios. Se reservaba 4 nuestros tiempos e] ver aparecer ciertos criti- cos, que han creido poder insinuar que el Génesis pudo muy bien no ser otra cosa que una compilacion de memorias mas antiguas que Moises: se ha trabajado un volimen para convencerlo; por esto nos determinamos 4 discutir esta opinion en una disertacion particular colocada inmediatamente despues de este prefacio, que terminaremos dando una idea compendiosa 6 sumaria de las instruccioncs y mis- terios que contiene este libro divino. El! Génesis nos hace conocer la esencia misma de Dios, en- sefifndonos que es e] Ser Supremo, autor y principio de todos los séres: que ha criado el universo, que dirige todas sus leyes,y en el que nosotros mismos tenemos la vida, el movimiento y el ser. Los atributos divinos brillan por todas partes (2). La facilidad con que Dios dié el ser 4 todo este vasto universo y 4 cuantas criaturas lo Ilenan, nos presenta la idea mas alta de su poder. Ha- bla Dios, y todo es hecho: manda, y todo sale de la nada. EI orden constante é invariable que establecié, no solamente en el curso de los astros, smo tambien en la conservacion y pro- pagacion de todas las diferente¢ especies de plantas y animales, y de todo el resto de las criaturas, hace resplandecer su iduria. Los excelentes dones con que enriquecié al hombre, criéndolo 4 su imégen y semejanza, los favores de que lo colmé dandole un soberano dominio sobre todas las criaturas privadas de inteligencia, la felicidad de que lo hizo gozar en el lugar de delicias en que lo colocé despues de criado: el cuidado que toma de darle un auxi- lio 6 ayuda que le sea semejante, y que formada de una de sus costillas, sea la carnc de su carne, y hueso de sus huesos, son prue- bas inequivocas de su bondad infinita. Su Justicia se da & conocer en Ja penitencia 6 pena que im- pone al hombre prevaricador y 4 toda su posteridad, en los diver- 808 castigos que descargo sobre el antiguo mundo por un diluvio de aguas, sobre Sodoma y Gomorra por una Iluvia de fuego, y sobre tantos otros delincuentes, 4 quienes ha hecho sufrir en esta vida la pena de sus infidelidades. . Su Providencia se hace palpable en el cuidado que toma de regular todos los acaecimientos entre los hombres, y de hacer ser- vir las pasiones insensates de estos 4 la ejecucion de sus sabios de- (1) Homil, 26. in Niim.—(2) Despues de Ia primera edicion de esta Biblia, mo apliqué 4 perfeccionar esta parte de los prefacios, relativa 4 {as instraccionos y misterios contenidos en cada uno de los libros del Antiguo Testamento: esto dado por resultado la segunde parte de cada una de tas Conferencias ‘tomate les que he publicado hasta el dia (1767) sobre estos libros en el Diario eclesidstico. Volveré & encargarme al preente de esta parte para refundirla en mis prefacios. . _ SOBRE BL GENESIS. . Of signice, como ve, en Ja historia de los santos patriarcas Abraham, : y Sa Presciencia 6 conocimiento anticipado se muestra en la cer- con que anuncia 4 Noé el diluvio, 4 Abrabam la ruina de So- doma y los diversos estados 6 situaciunes do su posteridad; 4 Jacob gperte de las tribus que debian nacer de sus doce hijos;4 José salida de los hijos de Israé| de Egipto, y su regreso 4 la tierra de Su Misericordia brilla sobre -todas sus obras: resplandece par- ticularmente en la promesa que:hizo al hombre de reparar su cado, y en el medio que eligi para su ejecucian. El demonio ha- bia ido al hombre que si comia del fruto prohibido , llega- Tia & ser semejante & Dios: y el hombre, violando la prohibicion que Dios le tenia hecha, vino 4 ree semejante 4 los brutos. Dios pa- ra reparar la caida del hombre y confundir los proyectos del de- monio, quiere que su propio Hijo se haga semejante al hombre, pa- Ya que este llegue 4 ser en él y por él, verdadcramente semejan- te 4 Dios: 1 Poraue el demonio sez sirvid de la muger para enga- far al hombre ‘y precipitarlo en la desobediencia; Dios quiere tam- bien que de la muger sola nazca el hombre Dios, qué debe salvar al hombre, y reparar la injuria que su desobediencia habia hecho i038, . La Misericordia del Seftor tambien se manifiesta en la elec- gratuita que hace de Abraham, de Isaac, de Jacob, y de su descendencia para formar su pueblo: de la tribu de Juda, para que de ella nazea el Mesias: en la promesa 4 todas luces gratuita de bendecir 4 todas las naciones en la persona de! libertador divino, que vendria 4 ser para todos los pueblos la fuente de todas las ben- diciones celestiales. . . Este Divino Redentor fue prometido 4 Adan (1), inmediatamen- te despues de su pecado. Esta promesa recayé en Noé por cl he- cho de haber quedado cabeza fnica del nuevo mundo: ella pas 4 Sem, uno de sus his, que vino 4 ser el tronco’de la raza esco- gida: ve fijé sobre ym (2), 4 quien Dios Ilamé expresamente en hacerlo cabeza de su pueblo, y el padre y modelo de todos creyentes, 4 quien se repitis hasta tres veces: la renové suce- svamente 4 Isaac y 4 Je (3), hijo y nieto de aquel patriarca: Jacob la trasmitié 4 su hijo Judé (4) como gefe de la tribu de que habia de nacer el Redentor. No se content6é. Dios con prometer & los hombres este Divino +, quiso que en Adan y en sus descendientes se encontra- se una multitud de acontecimientos y rasgos misteriosos, que bajo el velo de paribolas y enigmas, les amunciasen los misterios del Re- dentor, y todo lo que le dice relacion. Asf su muerte sobre la cruz, en la que de su costado herido hizo nacer & la Iglesia su Esposa, se halla representada por el suefio profundo durante el cual de la eostilla de Adan tuvo nacimiento Eva su esposa: la injusticia y la A) Gen 1.15.9) Gen. xm. 3-xvun. 18, ef xxut, 18—(3) Gen, xx. 4, ef xxvm. UW Gen. mx. 10, =e 9) Ge 12 - PREFACIO violencia ‘de la muerte que debia sufrir pot la envidia de sus her- manos, fue figurada por la muerte de Abel infeyida per Cain.su her- mano: su vida oculta y toda consagrada 4 Dios, en la de Henoc que marcha en la presencia de Dios: su cualidad de Salvador de los ‘hombres, en la salud que Noé procurd al mundo: eu vida acti- va y empleada en excursiones de un celo. santo, en la de Abrauham:' su real sacerdacio, en el de Melquisedec: sujsacrificio, en el de. Isaac: sus trabajos, en los de Jacob: sus sufrimientos y su resurreccion, en. las bumillaciones de José, y en la gloria de que fueron seguidas: su reino sobre los gentiles se vid representado en el poder que Jo- sé ejercié en Egipto: el] futuro Uamamiento de jos Judios en la re- coneiliacion de los hijos de Jacob con su hermann José, La Iglesia, sa de este divino Salvador, fue representada no solamente por Eva, esposa del primer hombre y madre de todos los vivientes, sino tambien por e] arca en que Noé y su familia es- caparon del diluvio universal, que hizo perecer & todo el resto de los hombres, Es tambien representada en Sara, e: de Abraham; en Rebeca, esposa de Isaac; en -Raquel, esposa de Jacob; en Ase- net, esposa de José, La separacion que Dios hace de los réprobos y de los escogidos, y particularmente del judio incrédulo y del pueblo fiel, fue representada en Cain y sus dos hermanos Abel y Set, hijos de Adan: en Canaan i, sus dos hermanos Sem y Jafet, hijos de : en Ismael & Isaav, ijos de Abraham: en Esati y Jacob, hijos de Isaac: en José y sus hermanos, hijos de Jacob: en Fares y Zara, hijos de Juda: en Ma- nassés y Efraim, hijos de José, : La creacion del mundo visible, es la im4gen de la del mundo es- piritual que Dios ha criado por Jesucristo. David nos lo advierte en muchos pasages de sus Salmos (1) pinténdonos las maravillas de la redencion bajo la imSgen de las de la creacion. Los profetas con- firman la verdad de este enigma, cuando anuncidndoous la forma- cion de la Iglesia, diceri (2) que enténces Dios crear& un nuevo cie- lo y una nueva tierra, San Pablo nos descnvuclve los primeros ras- gos de esta alegorfa, cuando nog hace presente (3) que nosotros en , otro tiempo no éramos mas que tinieblas, y ahora somos Juz en nues- tro Senor. Hablando él mismo del ministerio evangélico, se explica en estos términos (4): ,El que mand6 que la luz saliera de las ti- ynieblas, el mismo ha hecho brillarsu Juz en nuestros corazones, pa- fa que podamos iluminar 4 los otros, haciéndoles conocer fa gloria yde Diok segun que ella resplandece en Jesucristo.” La distincion que Dios ha puesto entre Ja luz y las tinieblas, entre la terra y los mares (5), representa la que hay entre su Iglesia iluminada por las luces de la fe, y separada de las naciones infieles, y las pucblos se- pultados en las tinieblas de la infidelidad, y entregados ai capricho de sus pasiones. Los drboles, lus plantas, que son el omamento de Ja tierra, el sol, la luna y Jas estrellas, que son él adorno de los cie- Jos, representan 4 Jesucristo mismo, 4 su Iglesia y 4 toda la inuche-- (1) Psalm. cut—(a) Isai. uxy. 11 —(3) Eph. v. 8—=(4) 2. Cor. we S{5) Ave: et alii SS. Patres. . somee me. cénests. is de los justod, que hacen el ornamento del mundo espirtual, las es, los animales domésticos y agrestes, y tambien : representan 4 los hombres que viven en el mundo ape- 6 &los que de él se dirjgen em cesar hé- el de sus deseos. En fim, Aden, e] primer hom- lo, In imégen del que debia.venm (1), qui est i mismo Jesucristo, & quien este apéstol jecundus Homo, el nuevo Adan, no- San Pablo abre y termina el desar- ra de los seis dids, y no nos deja otro Telaciones que unen los dos extremos, fan pronuncié &1a vista de Eva, sa espo- adelante ef hombre se anind 4 su exposa, ellos m0 haréa ji gino una sola carne, nos des- isto (3) la. indisolubilidad del matrimonio: y San Pablo equi mismo (4) el grande é inefable misterio de la union jesucristo con la Iglesia su esposa. El mismo apéstol nos ha- (5) en el descanso del dia wmo ana F n det re- Dios reserva & sus evcogidos en ta eternidad. Quiere (6) templemos 4 nwestras almas como desposadas con Jesu- iere igealmente que temamos que nos seduzca In ser asi como sedujo 4 .£va. Compara (7) la sangre de Abel conla wet Bo ds i moa advierte que no imttemos la maldad Jesucristo ea el ‘Evangelio (9) compara lo sucedido en los dias foe y en los de Let, con jo que sucederi em el dia en que el del hombre aparaceré. sobre las nubes del cielo para juzgar universo, de forma que el dilsio universal y la ruima de Bodo- Ja imagen: del. térrible anatema_ con que Dios hetiré & fa ited. de los réprobes al: fin de los sighs. San Pedro nos mucs- 10) igualmente en las aguas del diluvio, una imagen de las aguas del _bautizmo que nos purifican salvan, como las del diluvio pu- fla ‘tierra, '¥ salvaron & ot &' su familia, San Pedro y San de acuerdo nos hacen ver (fl) en el fuego que consumié 6 & Gomorra, un ejemplo deél fuego eterno, que abrasaré & iven en la impiedad. id ya nos habia hecho notar (12) que el Mesias prome- ia & un mismo tiempo Rey de toda la tierra y sacerdote eter- el Orden de Melquisedec. San Pablo desarrolla esta alc- sy nos descubre una multitud de relaciones entre Melqui- Jesucristo, tanto que segun e! Apéstol, el silencio mismo de sagrada Escritura nos instruye de su semejanza con el hijo de Dios, no diciendo cosa alguna del padre, ni de la madre, ni de la fa, ni del orfgen, ni del fin de Melquisedec, quien permane- ce sacerdote eternamente. Quiere tambien el Apéstol (14) que re- conozcamos en Abraham no solamente al padre de todos los fieles, air Hilt i fi H i & F Eee .* H ul 48 Ta sie Hy REY. HH & 2 ae h ~ fle phar seuiytl | Q) Rom. v.14—12) 1. Cor, xv, 45 et A7-—(3) Matt. xrx. 4 et 00qq—(4) Eph. v. ‘BL 3845) Hebe. rv. 10.—(8) 2. Cor. x1, 2 ef 3.—(7) Hebr. xn, 24) 1. Joan me ef 12-49) Lue. xvn. 96, 98 ef 30—(10) 1. Petr, mn. 20 ef 21.—(11) 9 Petr. 1.6 Jud, 7-—(12) Pe, auri. ef cx. —{13) Hebr. vit. Let seqqmm(14) Roms. rv. 11. et 2eg7. 14 PREFACTIO SOBRE EL GENEst8. Judios 6 gentiles, sino que tambien veamos en él el modelo de nues- tra fe. San Pedro quiere (1) que las mugeres cristianas contemplen & Sara como 4 su madre, y que imiten hacia sus esposos la sumi- sion con que aquella veia 4 Abraham. San Pablo nos asegura (2) que lo que se ha dicho de las dos mugeres de Abraham, Agar y Sara, y de sus hijos Ismaél é Isaac, es una alegoria que representa les dos alianzas y los dos pueblos que hacen su objeto. El nos muestra (3): en Isaac que sobrevive 4 su sacrificio, una pardbola de la resurrec- cion de Jesucristo. : Los Santos Padres han ido estos senderos trazados por Je~ sucristo y por sus apéstoles: ellos nes han hecho descubrir en log eucesos antiguos la edificacion 6 forma de nuestras costumbres y la instruccion de nuestra fe. San Agustin asienta como un principio Cierto, que no solamente las palabras de los santos patriarcas que vivieron mucho tiempo antes del nacimiento de Jesucristo, sino tam- bien su misma vida, sus matrimonios, sus hijos, sus acciones, son me rofecfa del tiempo presente, en el que congrega su Iglesia RC todas las naciones, uniéndolas por Ie fe al misterio de los sufrimien- tos de Jesucristo (4) Horum Sanctorum qui praecesserunt tem Han ee pacta peta fe haji lenppeney gua per ide jugia, et “ti, et a, ia fuit hujus temporis, quo per fidem Passionit Christi See ree cobrecele Ecclesia. ™ Los mas eabios y habiles intérpretes han seguido en este pun- to el _método de los Santos Padres, y su imitacion han escudri- nado los misterios profundos, cubiertos bajo el velo de los sucesos contenidos en el libro de! Génesis. No repetirémos aqui lo que Rr dejamos dicho del arca de Noé y de la historia de Al de Ja- y de José, enel prefacio general sobre los libros del Antiguo Testamento. Se ha visto ya un ensayo del desarrollo de estos mis- terion, y de la aplicacion de las reglas que servirén para descu- Q) 1. Petr. w. 6-—(@) Gal. wv. xh IT et 19m(4) 8. Ang. De selh ds Bete it So) Gal 1. BAG) Heb. m7 et 18-a(6) 8. Ang. De oe DISERTACION EL GENESIS. En Ia que se examina si en efecto este sagrado libro no es mas que una compilacion de memorias anteriores & Moises, como algunos pretenden (1). His el dia se habia asentado sin peligro slguno con bastan- te verosimilitud, que Moises, inspirado para escribir ef Génesis, pu- do may bien estar instruido de la mayor parte de los hechos que tefiere, ya por la tradicion de sus padres, ya tambien por las memo- fias antiguas conservadas en su nacion: nosotros mismos asf lo ha- biamos dicho en el anterior prefacio, Pero despues de la primera edi- cion de nuestra Biblia se ha querido avanzar esta idea con tal es- trépito, que lamando la atencion de los tedlogos, nos obliga 4 exami- ar le nueva opinion que se ha querido fundar. Se vid aparecer en el ano de 1753, en Paris (bajo el titulo de Bruxelas) un volGmen en dozavo, intitulado: Conjeturas sobre el Gé- nesis, 6 Conjeturas sobre las memorias originales, de las que parece que Moises se sirvié para componer el libro del Génens, con notas que las @poyan y aclarun. El autor de esta obra no solo se contenta con que Moises haya podido aprovecharse de memorias antiguas, lo que hinguno niega, sino que pretende que el Génesis noes mas que la ample ion de estas memorias. opinion se insinué en una tésis teolégico-hebraica susten- fada_en Paris en el mismo afo: en ella se leia, ,que puede muy bien seonjeturarse con verosimilitud, siguiendo 4 Cene, por los textos del »Génesis, 2, 4. &c., que este libro escrito por Moises, es un, com- puesto de diversos fragmentos de historias antiguas escritas ante- stiormente. Verisimiliter cum Cenio conjici potest ex Genes. 2. 4. etc. vhbram Geneseos d Moise conscriptum esse ex variis historiarum scrip- #0 exaratarum et authenticarum fragmentis.” Para penetrar mejor el sentido de est ion, es necesa- fo tener presente, que el (nico autor citado aqui bajo el nombre de Conius, es Carlos la Cene, ministro protestante, suciniano d-cla- rado, autor del Proyecto de una nueva version francesa de la Biblia, Q) Esta disertacion ea usa do las quo aiisdimos en esta nueva edicion.