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ic LA ESTEPA e@DE ee PATAGONICA Stet ESCAMOSOS Y TAGUNAS 227 LA ESTEPA PATAGONICA La Patagonia Extraandina 52s 0 resinosas, y muchas de (es decir, fa vasta sucesion de alas armadas de espinas. Las ‘mesetas de supertcie plana 0 gramineas suet crecer en ma- suavementeondulada que se ex: tas bay compactas, con hojas tence entre a Conia Pelago-enrolladas, duras y punzantes ricay el Océano Antico, esca-_ que se aman, colectvamente, lonadas en terrazas de bordes —coirones. abruptos y nivelos progresiva- Muchas plantas se desercilan mente més bajos hacia el oen- como caine hemisféricos ado- te) 8 a regi6n abarcada por la sados al suelo: estructura muy Provincia Bogeogrdica Palegcn-elcar enesaregiinporaue-ace- Un semidesioto ro que rva- mas deconservar mejor calory lza.con fa Puna en cuanto la hurredad-ofrece menor ess- A ichoiqe sp |°!* 20¥0rsidad do sus tonsa vow. tae ccaracteristicas ambienta- Una adaptacén de dos de tas es, plantas més abundanies (el col | Con temperaiuras ines- che ya ata ng) es el cect B) Gorizonlecon | 210s minimas abeolutas moni heterbiéstco: el vegetal superiscépieo | de 18 grados bajo cero, desarrolla, en los afios favora- taellomieniras | mosis arvcos rferoresa bles, brotes alargados (macro- enlaaguadabe- | ios 1Ocrados encasitodas —blastos) con los que la plania se hiensus chat | partes y hetades en lama- expand, mientras que en todas fo _| ycvia de los meses, el fio las primaveras surgen de elias = resus aqui un tenaz reno broles coros braquibastos) que paral desarolo dea vida. se cubren de hoes ye dan ala Elfactor més adverso son fos planta un foiaje apretado y casi vienlos predominanies del Pacii-escamoso, ‘co quo, luego de descargar su humedad en la Corea, barter’ Como es natural en esas con- ‘sas plnicies con gran violen- os hijos de hasta 22 parejas. metros por hora. Pacedor y Cada una reconoce a los su ramoneador ala vez este gran yos por el olfato en las regula roedor (70 centimetros de ler- res visitas para amamantalos: go a pesar-de no tener cola) una uncin quela mace cum parece ocupar elricho ecolé- ple sentaca y escoltada por ol ico que en Atrca correspon- padre deriaa algin antiope peque- Esta curiosa actitud de r0- 7 {as eras de fa junto a boca be susmadigu- ras, prestas a zambulise en su interlor no bien el adulto que vigila emita suvazdeaiome, Un silenciosop habitente dela ariel gato de los pajona- es, feline de o- lores oerdeeos ‘ques confunde con el entorno, onde se mueve ‘rncipalmente de note, El pche patego- nico el arma dil caraciggs La mara pace yp ramonea ala vez sobre un anplio spectro dees ates vegetles sin empobrecer Ja cobertura ve- gel adifern- ‘ie del ganado no imporido. poso-sentada sobre sus cu tos traseros, apoyada sobre las patas detanteras, rigida-, 8 SU pose més frecuente. Sin embargo, est siempre muy de algun mas mamiteros her- bivoros son roedox ‘menor: tuco-t casi restringid ntal, donde el reli specie exlesi- - rade la Argent- elf, un marsupial parecido alas marm armadil uinguinc que coexiste con el 1 pel, famaraesen vealed un cus siganesca y no in patie dea Inga bre uropea. Perle cea oden de los egomors, a sar de ss o- tes de bre p- toga ore eo. v Con una vegetacién tan enana como la patagénicare- sulta natural cue buena parte de las aves recorran habitual mente el piso y que sean, por lo tanto, buenas eaminado- ras. Este no solo es el caso ce la quiula patagénica -un grande y espectacular tinmi- Fi co que en pequerios grupos cdeambula para buscar brotes, semillas y rutas- 0 al de las agachonas (particuar grupo de lmicolas sudamericanas {que camina en busca de gre: ‘os y seria y tiene aspecto y comportamiento de peque- fas perdices 0 palomas y | también los do varios pajaros las pequerias avecilas que calalogamos cantoras~ como la caminera y a bandurrita (Furidos) 0 como las dor- mmilonas y la monjita choco- late (tranidos), que buscan insectos y otros invertebra- dos Uno de ls lamativos caza- ores de invertebrados es el cchorlo cabezén, que alterna cortas carreras con subitas, detenciones y en las que se endereza para exhbir su man- cha ventral negra Por el interir dal fol ar- bustivo transitan otos funds La Estepa Patagénica | DE PLUMAS Y PATAS dos (canasteros y coludi- tos), mientras que la calan- dria mora y otros pajaros, san su cima como atalaya La cisponibiidad de semi- llas asegura la existencia de vvanos emberiidos:jlgueros, diueas y yales (0 fringlios), entre otros, Los celos patagénioos son surcados por numeros0s pre- adores alados que pau e505 vastos espacios tOMes- tres en busca de presas: el aguilucho comin, © aguila ‘mora, cl gavilan ceniciento, cl hale6n peregrino, acemis de los infatables necrdtagos (jotes y caranchos). De no- che los teemplazan el ataja- ‘caminos comin y varias le= ‘chuzas, de las que lamayor es, el bho fiacuruta BL NEGOCIO ES CAMINAR 6) bien ates tren alas para volar, en la s- tepa patagonica es con- veniente, ademés, poaer ‘caminar, porque al reco- tere! Suelo aparecen ‘miltiples oportunidades de alimento Lau patgs nica (conocida hoaie eae rae grande fe Sn nao un ave endémica Sil viaje orienta su vision