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TEMA 9 EL ANALISIS DE TEXTOS LOS TEXTOS DESCRIPTIVOS bee alee aee) Definida habitualmente como «pintura con palabras», la descri es una variedad de discurso mediante la cual se atribuye a los ob determinadas cualidades 0 propicdades, creando asi una representac verbal de sus rasgos caracteristicos. Como la narracién, es también u forma de «recrear» Ja realidad: el emisor pretende formar una imager los objetos que sea SEMEJANTE a la que se puede percibir mediante sentidos, para que el receptor la perciba ya no sensitiva, sino intelectual- mente 2, ASPECTOS PRAGMATICOS De la definicion que se acaba de dar se desprende que la funcién comu- nicativa basica de los textos descriptivos sera la REFERENCIAL: el inte rés y la atencién del emisor se centra en el referente, en lo que describe. Sin embargo, ello no impide que su intencién pueda ser mas compleja 3 que incluya, ademas de la representacidn del objeto, otras finalidades q en determinados tipos de descripciones, pueden incluso tener més relevs cia que la meramente referencial: si el emisor describe sentimientos p pios sin distanciarse de ellos (en la poesfa lirica, por ejemplo) predomiz la FUNCION EXPRESIVA; en la publicidad, la descripeién de un produ to puede contener elementos de FUNCION CONATIVA, puesto que se pr tende persuadir al receptor e inducirle a comprarlo; en la mayorfa de | textos literarios de caricter deseriptivo interesa, mas que el referente mis mo, la «imagen» que de él se recrea, es decir, el mensaje y su forma, por lo que predominaré la FUNCION ESTETICA 0 POETICA por encima de referencial ‘Ademés de su intencién comunicativa y de la finalidad conereta que pe siga con la descripcién —que puede ser muy variada—, interesa del emisor el punto de vista que adopta y su actitud ante lo descrito. Se pueden h descripciones muy diferentes, incluso opuestas, de un mismo objeto si observa desde PERSPECTIVAS 0 PUNTOS DE VISTA distintos. El cepto es similar al que ya vefamos en la narraci6n y se basa en Ja relac que el que describe tiene con lo descrito: puede tratarse de una perspe ESPACIAL (cl descriptor puede contemplar el objeto como algo proximo » observarlo en detalle, 0 como algo lejano y quiza sdlo entrevisto), TEMP’ RAL (como algo actual, del pasado reciente, antiguo...), EMOTIVA objeto como algo familiar, con afecto, pasién, repugnancia... 0, al contrari 274 L Los textos descriptivos EL ANALIOI5 DE TEATU. lema a distancidndose afectivamente de 61), 0 cualquier otro tipo de punto de vista que defina la posicién desde la que el emisor hace su descripeién: intelec tual, sociolégica, politica, estética, etc. En cualquiera de los casos, tener en cuenta la perspectiva desde la que se realiza la descripcién permite com- prender la intencién del emisor, su conocimiento y visién del mundo, sus actitudes, ete. También es fundamental la ACTITUD DESCRIPTIVA, es decir, la mayor 0 menor disposiciGn del emisor a presentar una imagen «fiel» y ajustada del ob- jeto 0, por contra, a incluir su propia subjetividad en la descripcién. Ello per- mnite distinguir entre DESCRIPCIONES OBJETLVAS y SUBJETIVAS. La pri- meras stelen tener una finalidad meramente informativa y en ellas el emisor trata de ocullar su punto de vista personal o, en todo caso, intenta que éste no influya en la imagen que el receptor se forme del objeto descrito. En las segun- das, pretende transmitir su propia visién personal del objeto y convencer al receptor de que es adecuada. La intencién comunicativa, el punto de vista y la actitud del emisor definen los dos grandes tipos de descripcién que suclen distinguirse: 1a descripcién téenica y la deseripeién literaria. La DESCRIPCION TECNICA tiene una finalidad eminentemente prac- tica: presenta las caracteristicas del objeto con la finalidad de instruir al receptor./En realidad, est4 muy préxima a la exposicién, de la que se distingue por ser, no tanto una explicacién de ideas sobre la realidad que, sirve como tema, sino una presentacion de rasgos caracteristicos de esa realidad. Con todo, ambas variedades de discurso comparten muchas pe- culiaridades, como la tendencia a la OBJETIVIDAD (Iéxico denotativo, adjetivacién de cardcter especiticativo), la PRECISION en la informa- cién (exbaustividad y minuciosidad en la presentacién de los datos, uso de tecnicismos) y la CLARIDAD (estructuracién légica de las observa- ciones). De hecho, este tipo de descripcién aparece habitualmenie en textos expositivos de cardcter tecnico, cientifico, histérico, sociolégico, atc,, como tn procedimiento complementario a Ia explicacién de las ideas (véase Tema 5): EI Sol tiene un didmetro de 1.391.000 km. (unas 109 veces mayor que el de la Tierra). Por lo menos éste es el didmetro del enorme globo de gas del cual nos Hega ta luz solar. La «superficie» britlante, constitida principalmente por los gases hidrégeno y helio, se encuentra a una temperatura de 6.000 grados cen- tigrados ¥ se denomina forostera. No obstante, cuando hablamos de ta forosfe- ra como «superficier debemos indicar que el globo gaseaso no presenta una corteza como la superficie sdlida de nuestro planeta. Por encima de la forosfe- na hgy wa capa gaseosa algo mas fria —a wies 5.000 grados cent(grados— cuyo espesor es de unos 500 kms. [...] Esté constituida principalmente por hidrégeno, pero también por pequenias cantidades de otros elementos, tales como helio, oxigeno, titanio y hierro. El gas de esta capa tiene muy poca den- sided, siendo su presién de sélo una milésima parte de la del aire de nuestro planeta al nivel det mar. Podemos considerar dicha capa como la parte infe- rior de ta atmosfera solar [Colin A. Roman: Secretos de! cosmos) > La DESCRIPCION LITERARIA, en cambio, se caracteriza por Ia SUB- JETIVIDAD y la EXPRESIVIDAD. Predomina la funcién poética, y su finalidad es mas estética que practica: lo mas importante no es la infor- maci6n que se transmite —que, lejos de ser exhaustiva, se limita a aque- Ilos rasgos del objeto que sirven para el propésito del autor—, sino la expresién de su visién subjetiva de lo descrito y el efecto que la imagen creada pueda causar en el receptor. Comparese la anterior descripcién Lécnica del Sol con Ja siguiente que hace el poeta José de Espronceda en su Hinno al Sol: 275 EL ANALISIS DE TEXTOS. Tema 9 Los textos descriptivos De tos dorados limites de Oriente, sin que nunca jamés tu inmensa hoguera que cite el rico en perlas Oceano, _pierda su resplandor, siempre incansable, al término sombroso de Occidente _audaz siguiendo tu inmortal carrera, las orlas de tu ardiente vestidura jundirse las edades contemplando, tiendes en pompa, augusto soberano, y solo, eterna, perenal, sublime, y el mundo bafias en iu lumbre pura. —‘monarca poderoso dominando? Vivido lanzas de tu frente el dfa, No, que también la muerte, y; ala y vida del mundo, si de lejos te sigue, iu disco en paz majestuoso envia no menos ankelante te persigue. plécido ardor fecundo {Quién sabe si tal vec pobre destello y te elevas trinfante, eres ti de otro sol que otro universo corona de los orbes centelleante. {...] mayor que el nuestro un dla 2Y habrds de ser eterno, inextinguible, con doble resplandor esclarecta? No es frecuente la aparicién de referencias al receptor 0 destinatario real en Jos textos descriptivos (a no ser, por supuesto, que sea precisamente él el objeto descrito). Aun asf, como ya hemos visto otras veces, al autor ha de tener en cuenta a quién va dirigida su descripcion para que su construccién y su expresion sean adecuadas. Cuando aparecen esas referencias a la segunda persona suelen tener por objeto producir la aproximaci6n psicoldgica del re- ceptor a la realidad descrita, la cual gana, por tanto, en verosimilitud y capa- cidad evocadora: Salid de estas eapillas y oratorios; entrad en el convento. La piedra gris vuel- ve a saltares a los ojos en la grande escalera, chata y maciza, en los largos claustros de bévedas rechonchas, en los anchos patios de eminentes muros desnudos. [...] Os asomdis a una ventana y contempldis el vasto panorama de la huerta conventual. Por sus rectos caminos van, vienen las manchas negras de los ejercitanies que en estos dfas limpian y sahuman sus conciencias en el retiro. [«Azorins: Los pueblos] El referente de un texto descriptivo, es decir, el OBJETO descrito o TEMA, puede ser cualquier elemento de la realidad: es posible describir REALIDA- DES F{SICAS (seres inanimados, animales, personas, lugares, ambientes...), REALIDADES ABSTRACTAS (sentimientos, creencias, conceptos...) 0 cluso PROCESOS (una receta de cocina, por ejemplo, es una descripeién de un proceso). En este tltimo caso, resulta similar a una narracién, de la que la distingue el hecho de que las acciones que se describen no aparecen concebi- das como realizadas por personajes concretos, en un espacio y en un tiempo también concretos. El canal y el cédigo son asimismo variables. Segitin Ia intencién y la situa- cién comunicativas, el autor decidir4 realizar una descripcién oral o una escri- ta, utilizar s6lo el cédigo verbal, algtin cddigo no verbal (como gestos, signos gréficos, im4genes...) 0 un cddigo mixto, como suele ser habitual en la publi- cidad. 3.ASPECTOS ESTRUCTURALES El contenido de un texto descriptivo est constituido por tos diferentes ras- g08 caracteristicos, propiedades, cualidades, efc., que s¢ atribuyen a la reali- dad que sirve como tema. Este contenido se elabora mediante un proceso que, en realidad, no es diferente del que tiene lugar en la creacién de todo tipo de texto. Se selen mencionar las siguientes FASES DEL PROCESO DESCRIP- TIVO: observacién, seleccién, ordenacién y expresién. 276 Los textos descriptives EL ANALISIS DE IEAIUD. FASES DEL PROCESO DESCRIPTIVO E aes Z | OBSERVACION | | _ SELECCION ORDENACION | | EXPRESION DEL OBJETO |-| DE LOS RASGOS |] DE LOS RASGOS | | SIGNIFI ICATIVOS)| OBSERVADOS tot t 7s YY PERSPECTIVA | INTENCION | CONVENCIONES PROPIAS DEL EMISOR | COMUNICATIVA DEL GENERO. La OBSERVACION permite al autor recopilar los rasgos que definen al obje- to descrito y formar su imagen. Como ya sabemos, est condicionada tanto por el objeto mismo como por el punto de vista y la actitud del observador. De todo lo observado, el autor SELECCIONA, de acuerdo con su intencién y con la finalidad que pretende dar a su deseripcién, aquellos hechos y caracteristicas que resultan relevantes. y descarta los que no tengan un significado especial. Soptin seu la seleccién réalizada por el autor, y dependiendo también del trata- miento que haga de esos rasgos caracteristicos, es decir, de la TECNICA DES- CRIPTIVA que utilice, podemos encontrar tipos diferentes de descripciones: > Cuando el autor acumula una gran cantidad de elementos (a veces relacio- hados con aspectos distintos 0 recogidos desde perspectivas diferentes) con elfin de crear una imagen completa y minuciosa de lo descrito, nos encon- ramos ante una DESCRIPCION EXHAUSTIVA, que es tipica de los textos iéenicos; las Titerarias, en cambio, son con frecuencia DESCRIPCIONES, SELECTIVAS: el autor se centra s6lo en unos pocos rasgos a los que carga de una gran expresividad y significaci6n: El Barén de Benicarlés, perfimado, maquillado, decorado, vestido con afeminada clegancia, dejé sobre la consola el jipt, el junco y los guantes. IR. del Valle-Inclén: Tireno Banderas] En la DESCRIPCION ESTATICA, la realidad se describe inmovilizada, como si permaneciera fuera del discurrir del tiempo. La imagen se mantiene fija, de forma que los rasgos que el autor ha seleccionado no cambian a lo largo del texto. En la DESCRIPCION DINAMICA (tambien Hamada im- propiamente CINEMATOGRAFICA\) se describe una realidad en movimiento ¥;Por tanto, sujeta al transcurso temporal: los rasgos descritos son cambian- es, se mueven y se transforman: Llegaron a una meseta rasa, en cuyo horde estaba el horizonte que se veta lejisi- mos desde la casa, » esperaron a que hajara el sol y se derramara la sangre, Poco a poco vieron venir una nube rosa; luego una niebla rojiza les envolvia y tenta an olar decide, como a yodo y limanes. Por fin ta niebia se hizo roja del fodo y nada se veta salvo aquella luz densisima entre carmin y escarlata. De cuando en cuando pasaba una vera mds clara, verde 0 de color de oro. La niebla se hizo cada vez mas roja, mas oscura y espesa y dificultaba la lt hasia que se vieron en una noche de color escarlata, Entonces la niebla empe- x6 a soltar una humedad y une Iuvia fintsima, pulverizada y ligera, de sangre que lo enipapaba y lo enrojecta todo. El nifo cogié las sébanas y se puso a sacudirlas en el aire hasta que se volvian del todo rojas. [...] Ya la niebla habla fomado un color negro rojizo y se veteaba de azul. El olor agrio y almizclado se iba transformando en otra olor mds ligero, como de violetas animales. La luz aumentaba de nuevo y ta niebla tomaba un color morado, cérdeno, porque Inpcopiamente, porque aparecid en la literaturs mucho antes que enel cine. 277 lemay EL ANALISIS DE TEXTOS. Temc Los textos descriptivos las vetas azules se habian fundido con to demas. [...} La niebla aclaruba to- mando un color rosa azulado, cada vex més claro, hasta que abrié de nuevo, y toda se volvié a ver El cielo estaba blanco y limpio, y el aire tenia un perfume a tila v rosas blancas. Abajo se veia el sol que se iba con sus nieblas escartata y carmin, Oscurecta IRs sanchez Ferlosio: Adana] >» La DESCRIPCION REALISTA? selecciona y presenta las caracteristicas del tema descrito de forma pretendidamente objetiva y fiel a la realidad, sin deformarlas mediante la imaginacidn o el desvo, Otras clases de deseripcio- nes se basan en algan tipo deformacién que el autor lleva a cabo: por ejem- plo, la DESCRIPCION IDEALIZADA selecciona sélo los rasgos positivos pura crear una imagen embellecida del objeto: la DESCRIPCION CARL CATURESCA, en cambio, utiliza Ja exageracion de los rasgos para crear una imagen ridicula © grotesca: el colosal estorbo que le cortaba el paso afectaba ta forma y redondeces cor pulentas de wn cerdo bien cebado para San Martin. Acercdse més el caballero, foods ¥ vio que el ingente animal se ponta en dos pies, y conservando el sostto y jeta cochiniles, se deceraba con prendas usuates en los seres inomanos. Sobre st Hevaba un sombreritlo blando, ladeade, y en su carnaso pescuezd, cor bata de cuadros rojos y ainarittos, prendida con un alfilerén espléndido, Agits la espantabie visién las patas delanteras, que resultaban brazos cortos atrozmente ridiculos en su vivo aceionae. ¥ al mismo tlenpo lanzéd un gruftide cerdose, que atronando los aires imitaba ef habla humans, y asi de ~¥o soy Galo Zurdo y Gaitin, secretario de este avuntamiento, [B. Pérez Galdés: £1 cabailere encantado| La ORDENACION del contenido, o 1o que es lo mismo, fa estructura del texto descriptivo, puede ser muy variada. Depende de la intenci6n de] emisor, pero también avveces de ciertas convenciones establecidas para algunos tijios especiales de descrip- ciones. Asi, es habitual en muchas descripeiones téenicas de distinto tipo seguir ut orden prefijado'que pretende dar cuenta de todus las caracteristicas del objeto: | a) COMPOSICION: enumeracién de las partes 0 elementos que lo constituyen, | b) USO: explicacién de su funcionamiento o del proceso necesario para st. utilizacién. c) PROPIEDADES 0 UTILIDAD. 4 Puede comproburse este tipo de organizacién de la descripeién, con distin {as variantes, en los prospectos de los medicamentos (composicisn, posologia, indicaciones y contraindicaciones, efectos secundarios). en tos manuales de instrueciones de ciertos aparatos (componente, instrucciones de funcionamient, ele.) 0 en una receta de cocina (ingredientes, preparacién, presentacién). En las descripciones literarias, aunque funcionan también ciertas «convencio- nes» de época —en este sentido se puede hablar, por ejemplo, del modelo renacen: {ista en [a descripetén de la mujer—. el autor tiene yna mayor libertad para organi zar la descripeién de acuerdo con su intencién comunivativa y su actitud ante el objeto descrito. E] orden que adopte puede seguir un criterio espacial (de ariba abajo, de izguierda a derecha, de dentro afuera...), temporal (sobre todo en dese cripciones dinamicas), légico (de lo general a lo particular, de lo fisiea a lo psigh- co, de Jo principal a lo secundario...) 0 cualquier otro que el autor considere ale- cuadlo al objetivo que pretende alearzar. En cualquier caso, este orden es siempre tivo: con él quien describe «dirige la mirada» del receptor en el seatido que le conviene y, por lo tanto, tomar gonciencia del orden ayuda a comprender la 2 Ulilizamos aqui reatista on un sentido general, no en elas conczeto de epertenecienteal Realismon, movimiento literario de la segunda mitad del sigloxix 278 2 Los textos descriptivos cémo, en el siguieute poema de Antonio Machado, la disposicién simétri elementos que componen la descripeidn del paisaje en cada una de las estrolas (iris - levi - sol ~ campo / prado -sol - agua - iris) sirve para sugerir una impre- sidn de unidad y belleza que se resume en el verso final: Desgarrada ta nube; ef arco iris brillando ya en el cieto, yen un fanat de Heavie ¥ sof ef campo envieelto Desperté. ¢ Quiém ensurbia los migicos cristales de mi sueRo? Mi corazén latia aténito y disperso. GEL fimonar florid, el cipresal del inert, cf prada verde, el sol, el agua, el iris! jel agua en rus cabellos! De la diltima fuse del proceso descriptivo, la EXPRESION, nos ocupamos en el apartado 4. Ress) fe) Mage wear se) Como el didlogo, fa descripcidn aparece con frecuencia en los relatos utilizada como una técnica o procedimiento especilico dentro del discurso narrative. Mediante las descripciones de personajes (o RETRATOS), el narrador facilita informacion rele- ‘ante sobre el aspecto fisico y la psicologia de éstos. La descripcién que aporta sso datos sobre el aspecto fisico se denomina PROSOPOGRAFIA. Si da informacién solamente de caricter psicolégico o moral, se denomina ETOPEYA. También son fiecuentes las descripciones del espacio fisico donde transcurre Ta accion (PAISATE), las del ambiente o las de objetos de selevante significada dentro de la trama Ademiés de wansmitir facitmente informacién significativa, las descripciones pueden ‘ener imbign ciertas funciones en relacién con la estructura del texto. Por un lado, suponen nommalmenie unit interrupeisn del hilo narrativo, una deteneién del trans curso del tiempo y de las acciones de los personajes, sobre todo si es una deseripcién eatética: afeeta, por tanto, al ritmo o tempo de la narracién, que se vuelve ands lento. Por otro lado, pueden servir para marcar partes distintas de la estructura del relato {por ejemplo, el inicio en la mayorfa de los cuentos tradicionales Erase una vez unt puis en ef que.,.), para provocar en el lector determinadas emociones relacionadas con la aecion (temor, suspense, melancolia...) 0 para sugerir contenidos de cardcter simbélico, A veces, sin embargo, la deseripeidn tiene un mero valor «lecorativo> PS Jtae eel ae es ae Te OSS Mes asia} En toda descripeion hay que tener muy presentes siempre LAS FORMAS VERBALES, LA ADJETIVACION, LAS ESTRUCTURAS SINTACTIC: LOS PROCEDIMIENTOS (0 RECURSOS) LITERARIOS, porque son elementos que sparecen o no. 0 se usan de una manera 1 otra, segtin el tipo de descripeisn. > Bs cara ‘ORMAS VERBALES imperfectivas, que iamovilizan In accidn, frente al de las formas perfectivas tipico de los pasajes narrativos —segiin vinios en el tema anterior. Los mas habituales son el presente intemporal. sobre todo en las deseripciones tSenicas, y el pretérito imperfecto de indicativo, gue es Ja forma verbal caracteristica de las descripciones insertadas en los relatos Bs frecuente tambign la combinaeion de ambos. En cuanto al tipo de verbos, predo- 279 | & ANALISIS DE TEXTOS. Tema 9 Los textos descriptivos i minan en la descripcién estética los atributivos y aquéllos predicativos que sig can estado, En cambio, las descripeiones dinémicas, al expresar el movimiento y transformacién del objeto descrito, admiten mejor los verbos que significan accisn © proceso. > Son los SUSTANTIVOS y, sobre todo, los ADJETIVOS las palabras que aportan la informacién auténticamente descriptiva. De la misma forma que, como vimos, ape- nas se puede concebir una narracién sin verbos, en la descripcién adquieren espe- cial importancia los sustantivos —gue dan nombre a los objetos de la realidad y clasifican estados y seres— y los adjetivos —que expresan las cualidades y del objeto descrito y proporcionan la visién denotativa o connotativa que el autor quiere transmitir—. Ademés, ponen de relieve los componentes sensoriales de la descripcién, Por ello, el estudio de la adjetivacién es imprescindible en el comenta- rio de un texto descriptivo, > En cuanto a las ESTRUCTURAS SINTACTICAS, predominan la yuxtaposiciéa y la coordinacién. La yuxtaposicién permite describir el objeto como un todo. Jogrando una cierta simultaneidad de las impresiones. Por el contrario, la coordi- nacién implica un cierto dinamismo en la medida en que supone una sucesisn de los distintos componentes. ey Los PROCEDIMIENTOS © RECURSOS ESTILISTICOS son muy importantes ea la deseripci6n subjetiva y lteraria, Dependen, sobre todo, de los mecanismos que wt ce cl autor para crear la imagen del objeto descrito, segtin el tipo de descripcisn de se tate, Por ejemplo, en las desctipciones de carécter analitico, en las que se preteade describir el objeto que sirve como tema haciendo referencia a las distintas partes que lo componen, suele emplearse la ENUMERACION de elemeatos y de rasgos caracter ticos de cada uno de ellos —rasgos que se suelen precisar mediante series de adjetivos coordinados— Siempre hallébamos lo mismo: todo solitario, y detrés de una reja, wna mujer idiora tullida; eran sus ojos muy hermosos, déciles y dulces; sus mejillas, pdlidas de ma de clausura; sus cabellos, muchas veces trenzados para contener el tmpetu de su abundancia; pero su boca, su boca horrenda como un cdncer; la boca del alarido de todas las tardes, desgarrada, de una carne de muladar, mostrando las enctas, los ‘quifales, toda ta lengua gorda, revueita, colgdndole y mandndole bestialmenie... Me miraba muy triste y sumisa, y se le retorcta una mano entre los hierras, wna ma Iuesuda, deforme, erizada de dedos convulsos; le temblaban tos dedos como se esire mecen los gusanos. [Gabriel Miré: EI huno dormido} En ocasiones, la creacién de la imagen se basa en la analogia: el autor caracteriza el objeto relacionéndolo con otras realidades con las que guarda alguna semejan- za. Los procedimicnios literarios utilizados son entonces las METAFORAS y las COMPARACIONES: De nuestro don Manuel me acuerdo como si fuese cosa de ayer [...]. Tendria él nuestro santo, entonces unos treinta y siete alos, Era alto, delgado, erguido, ileva ba la cabeza como nuestra Pefta del Buitre lleva su cresta, y habia en sus ojos toda Ia hondura azul de nuestro lago. Se Hevaba las miradas de todos, y tras ellas ios corazones, y él, al mirarnos, parecia, traspasando la carne como un cristal, mirar: nos al coraz6n. [Miguel de Unamuno: San Manuel Bueno, n Una funcién similar tiene el uso de fa PERSONIFICACION ea Ia descripe animales 0 cosas y de la ANIMALIZACION 0 COSIFICACION en Ie des cidn de personas. Estos dos tllimos recursos son muy habituales en la de cidn caricaturesca. 280 EB Los textos descriptivos EL ANALISIS DE TEXTOS. Tema aa 1. Eneste fragmento de un texto expositivo apa- recen insertados diversos pasajes de cardcter descriptivo, Localiza esos pasajes y comén- talos, ;Qué caracteristicas los diferencian de las partes de exposicion pura? ,Que funcién cumplen dentro del texto? ;De qué tipo de descripeién se trata? En conjunto, pues, das tipos de ciudad heredados de los tiempos medievates; dos tipos de cindad que contrastan fuertemente entre st, pues mien tras el burgo cristiano forma un conjunto wnita- rio, ef musulmdn esi Meno de callejones muer- 105, en fos que cada familia 0 haz de familias se refagian, aistindose del resto de la comunidad. [-.] Lo que alin poseemos nos permite observar ellegada urbunistico que recibe la Espana de ios tiempos modernos, y lo gue de mayor valor apor- tan esos sigios xv! y xvi, Bastard recordar algu- nos ejenaplos. Tomemos, en primer lugar, el caso de Vitoria, que se anilla alrededor de la colina de Gasteiz, magnifico exponente de cémo podia es- Iructurarse wna ciudad en el siglo xn, Sus calles se ajustan a las sucesivas curvas de nivel, y atin conservan ios viejos nombres de Tos oficios que las poblaban: Herrerta, Zapateria, Cuchillerta Pintoreria, En el limite se hallaba la Juderia. Una serie de cuestas trepan, de trecho en trecho, por estas curvas de nivel, poniendo en comunicacién directa los diversos anillos: son los Cantones. En Jo nds alto, fos palacios seforiales, las cercas de los conventos, por donde asoman os érboles, la iglesia mayor de Sania Maria. {...] Siem da cindad cristiana es Ia calle —el eamino— el que da la pauta a la construccién urbana, en la nusulmana las casas se amontonan segrin necest dades familiares o tribates, dando lugar a un in nincado dédato de callejas y callejones. Baste echarse a caminar por el viejo barrio granadino del Albaicén, por el mismo por el que deambulé quel notable viajero de fines del siglo xv, ef ale~ nin Jerénimo Miinzer, quien nos dejd esta precio- sa descripcidn. «En la cercana llanura —nos reffere en su Diario de Vine de 1494— dlzase una gran montaiia, ¥ hacia et Norte el Albaicin, verdadera ciudad fuera dela muralta antigua de Granada, pero con calles, tan stamameste estrechas, que en muchas de ellas, por la parte de arriba se tocan los tejados de las casas fronreras, y por la de abajo no podrian pa- sar dos asnas que fueran en direcciones contra- rias: las més anchas no miden mis de cuatro 0 cinco codos, Las casas de los mores son casi todas pequerias, con habitaciones reducidfsimas, y su- las por fuera, pero muy dimpias en su interior». [Manuel Fernandez Alvarez: La sociedad espatiola del Renacimiento] EJERGICIOS Y TEXTOS PARA COMENTARIO 2. Explica las caracteristicaé de Ia siguiente des- cripcién en relacién con la intencién comu- nicativa del emisor y el tipo de texto de que se trata: GALEX es ef colchén que imprime un nuevo senti- do a los conceptos de descanso, confort y bienes- tar. Sus excepeionales caracteristicas se fundamen. ian en wm producto de nueva generacién toralmente vador: el STYLEX. |...} EI STYLEX ha sido testado por los nds importan- 15 laboratorios independienies europeos, demos- trando unos rendimienios neranente superiores {frente a los mds modernos ldrex. Por eso las pro- piedades de GALEX se sittian en una dimension cotualmente inaleanzable para los demas coleho- nes de muelles o létes —Excelente ergonomta, adaptindose perfectamen- eal cuerpo y a la base. Para que la columna verte- bral siempre descanse en la posicién correcta. —Optimo equilibrio entre flexibilidad, firmeza ycon- sistencia que permite obtener el maximo confort. —Analérgico. Repelente a la humedad, polve y dcaros. —Aliamente transpirable y atérmico. —Indeformable. Excepcional rendimiento a lar- go plazo. —Ignifuugo, Seguro, Silencioso y Evolégico. Estas cualidades to han convertido en el nico col- chén homologado oficiaimente en la U.E. para uso sanitario, jDUERME TRANQUILO, TIENES NUESTRO RESPALDO! Los colchones GALEX estan a la venta en los prin- cipales establecimientos del sector [Anuncio publicitario en it Pais Semanal, 86-97} 3, Comenta la estructura y las caracteristicas lin- giiisticas de la siguiente descripci6n técnica: VICKS VAPORUB POMADA, Combate los sintomas de catarro y gripe: 1. Acids sobre la piel. Aplicado en la garganta, pecho y espalda Vapo- Rub actiia sobre la piel como wna cataplasma te- confortante, ayudando ast a aliviar la congestion, 2. Accidn a través de la nariz: Al mismo tiempo, por el calor det cuerpo, Vipo- Rub desprende vapores que al ser inhalados die ramte horas descongestionan las vias respiratorias y facilitan la respiracién. 281 #4 om. Po due rit EL ANALISIS- DE TEXTOS. Tema 9 Los textos descriptivos COMPOSICION: mentol, 2. aceite esencial de eucalipid, 1 ide nuez moscada, 0.75%; aceite esencial de hejas de cedro, 075%: trementina, 3%: tim, 0.25% vaselina c.s.p. 100% INDICACIONES ¥ MODO DE EMPLEO: Resfriaulos ¥ gripes: af acostarse, jrétese el pecho, cuello y espalda con Vicks VaporRub. Apliquese de | nuevo una capa cle pomada, esta vex sin frotat brase el pecko con un paito caliente. Catarros nasales: ponga una abundante cuchara- | div ite Vicks Vaporuib en un tazén de agua hirvien- | do y aspire sus wapares duranie varios minutes. En caso de fiebre alta, tos persisiente 0 asin, CO sulte a su médico | aleanfor, 3%; | 3%; aceite esencial En el texto anterior hay algtin pasaje que no tiene estrictamente un cardcter descriptivo, sino tds bien INSTRUCCTONAL, Localizalo ¥ ex | plica las diferencias estructurales y lingilisti- cas con respecto a la descripeién, Fste poema de Campos de Castilla, de Anto- nio Machado, es algo més que la descripcion | de un paisaje. Explica la trascendencia de la | actitud y del estado anfmico del poeta a lo argo del proceso descriptivo: perspectiva de | Ja observaci6n, seleccién de los rasgos del pai- | saje y motivos 0 elementos concretos gue citiliza | para clescribirlo, orden en Ja descripeién, re~ cursos lingiiisticos y literarivs eapleados, ete. | A JOSE MARIA PALACIO Palacio, buen amigo, cesta ta primavera Vistiendo ya las ramas de los chopos del sfo x los caminos? En la estepa del alto Duero, primavera rarda, spero es tan betta y dulce cuando Mega. {Tienen tos viejos oles algunas hojes Atin fas acacias y nevados fos montes de las sierra. Oh mole del Moncayo, blanca ¥ r0S6, alld, en el cielo de Aragon, tan bella! jHay zarzas florecidas fenire las grises penas, y blancas margarisas centre fa fina hderba? Por esos campanarios wa habrén ido llegande las cigitertas. Habré rigates verdes, snndas paras en das semeniteras, | Tebriegos que sienmbran fos tardios | con las lluvias de abril. Ya las abefas Tibardn del toni el romero Hay ciruelos ew flor? ¢Quedan violetas? a 6. Fiptivos cazadores, los reclamos de la perdiz bajo las capas lwengas, no faltariin. Palacio, buen amige as? tienen ya ruiseftores las ribe Con tos primeros lirto: y las prineras rosas de las huertas, ‘en wn tarde azul, sube al Espino, al alto Fspino doude este su terre. Otro poema de Machado con elementos des- Fiptivos. En este caso. se trata de una descrip- ‘én dindmica. Justifica esta afirmacion mediante el estudio de la estructura semédntica y sintéc- tica del texto. Por otzo lado, ces wna deserip- cidn objetiva o subjetiva? {Qué relacién hay entre la descripcicn de la tarde y otros elementos diferentes que aparecen también en el poema? Yo voy sofando caminos de {a tarde: fas colinas doradas, los verdes pits las polvorientas encinas jAddnde ef camino ird? Yo voy sofiando viajero a lo largo dei sender0.. La tarde cayenddo esté—. «Bn el corazén tenia ta espina de wia pasidn; Jogré avrancarmela un dfa: ya no siento el corazdne. ¥ todo el campo tn momento se queda nnudo y sombrio, meditando, Suena el viento en los dlamos del rio. La tanle mds se oscnrece; y el camino que serpea y débilmente blangued, se enturbia y desaparece. Mi cantar weive a plaitr rude espina dovada, quiéin te pudiera sentir en el corazén clavada~ [Antonio Machado: Sofedades] En el siguiente texto, comenta la seleccién y al orden de la descripci6n. Reflexiona tam- bign sobre el modo en que se inserta la des- cripeidn ea el texto narrativo. Empezd a loverles al caer la tarde, con el sol me dio palmo encima de los cabezos bajos, a mano derecha:; estaban pies las brujas peindndose, que date es el tiempo que escogen. {-.} Bajo la lltvia, el suelo palide y caliente se salpied de estrellas oscuras, sibitas, que eaen sordantente én la’ polvareda fofa, ¥ luego, bruscamente, el chaparrén que (o encharcé todo. Pere la mujer h bia ienido tiempo de sacar al chiquillo del cart del nido que el jergén rayado formaba entre Los textos descriptivos EL ANALISIS DE TEXTOS. Tema 9 arcas. Lo arrimé al peche, fe cubrié ta cara con ta puta desarada del paitoldne y dijo, No se ha des- pertado. 1 Una rifuga de viento empujé tas gotas, ahora dispersas. {...] Reanudaron ta subida por ta pe quena ladera. La mujer seguéa atrds, con el hijo al cuello, y saboreando la catma del chiquillo le mir6 ef rosiro y muraurd, Hijo méo. A un lado y otro del cantina carretera se extendan Los mato. jos, con algunas encinas perdidas » sofocadas hasta medio tranco, abandonadas 0 al azar na- cidas. Las ruedas de la carreta hendian la tierra mojada, hacian un ruido dspero, coma de terra- nes triturados y de vex en cuando daban iwi sab 10 brusco, estremecido, si una piedra alzaba ef hombro. Los muebles rechinabetn bajo a mania. El hombre, junto al burro, con la mano derecha pasada en el varal, seguia callado. ¥ asi Meg row a To alio de lu cuesta Del sur, a sur encuentro, venta una enorme masa de mbes, densa y enrollada sobre la Hanura pa- Jica, Et camino se perdtia a ta lejos, mat definida entre fineros derrumbetdos, barridos por los vien- tos det descampado. Al fondo, iba a juntarse a mar carretera ancha, simple de decir en tierra tan mal servida de caminos. A ta izquierda, casi at ras del horiconte bajo, wa pequetia poblacion volvfa hacia poniente sus paredes Blancas, La ta rnura erat inmensa, ya se ha dicho, lisa, arrasada, raras encinas sotas o en parejas, » poco mds. Des- de aguel altocano no era dificil creer que el mun do no siene confines consabidas. ¥ ta poblacién, lugar de destino, vista desde alli, a ta tuz amari Henta y baja de la gram placa de plomo de tas nubes, parecta inatcanzable. [J joan va en medio de la cuesta cuando vowvie ta Hhivia. Cayeron primero unos goterones, amenaza de casaraia, donde tha ya ef aguacero. Luego, el viento rasd la planicie, la repasé entera como wna escoba, levantd polvo y paja, y la Muevia avanzé desde el horizome, cortina parda que en poco tiem po oculté el paisaje distante, Era una thnvies regu Ia, de esas que vienen por muchas horas, cayendo sencharrdiadoto todo, legd yan se avd, y cunndo lu tierra ya no puede con tanta agua, no sahemos va ses el cielo que nos maja o la tierra que nos enchasea. EL hombre volvié a deciz, Mal rayo me paria, son desahogos de la gente euando otros de mayor continencia no aprendieron. Esté tejos et abrigo, sin nada cubriendo tas espaldas no hay is remedio gue recibir en ellas cuanta thvia cai: ga. De allfal pueblo, con este paso de burro canso mal andador, habra al menos une hore de caami- ho, y entretanto caerdé la noche. {...] La earreta vance, es wt barce bandeando el diltvio, va a caer todo, parece que para ello anda ef hombre apa Jeando al burro y es solo la prisa de Hegar « ague- Jia encina, que algo de resyuarde servird, Ya han 9. . Este breve fre Hegado hombre, carreta y burro, y atin anda fa mt- jet, chapoteando en el fango, no puede carrer, des- ipertarta al nifo, ast estd hecho el mundo, que no reparan unos en el mal de otros, aunque estén tan cerca como madre e hijo. [..] Iban ahora juntos, acostembrados a la Uuvia, tan mojados que wi tm confortable pajar tos haria de- tenerse, sélo en cusa. La noche se precipitabay, le- gaba de prisa. En ef ponienie habia wea ilcima luc descolorida que al fin se iba abermejando y,.a me- dida que se fue apagando, la tierra quedé como tun poze negro, silenciasa y lena de ecos, qué gran- de es ef mundo en esta hora det anachecer [os Saramago: Alzado det suelo] ento de Clarfnconstituye una BTOPEYA de uno de los protagonistas de La Regenta: el Magistral don Fermin de Pas, un sacerdote. ,Cudles son los rasgos psicoldgi- cos que destaca el autor en este personaje? Presta especial atencidn a los recursos litera- rios de que se vale Clarfn para realizar la ca- racterizacion, No renunciaba a subir, Hegar cuanto mis arriba pudiese, pero cada dia pensaba menos en estts va- guedades de la cnnbicidn « largo plazo, propias de Ja juventud, Habia Hegado a los treinta y cinco aitos, y la codticia de! poder era més fuerte ¥ me- nos idealista; se contentaba con menos, pero le queria con més fuerza, lo necesitaba mas cerca; era el hombre que no espera, la sed en el desierto que abrasa y se satisface en el charco émpuro sin aguardar a descubrir Ia fuente que esté lejos en lugar desconocide. Sin confesdrselo, sentfa a ve- ces desmayos de la voluntad y de ta fe en sf mismo que te daban escatofrios. ‘Comenta los elementos caricaturescos que apa- recen ent cl siguiente texto descriptive: Una sala con miradores que avistan a la marina. Sobre la consola, grandes earacoles sonoves y con- chas perleras. El espejo, bajo un tl. En las pare- des, papel con quioscos de mandarines, escalina- tas y esquifes, layos azules entre adormideras. Le sierpe de un aconteon, al pie de la console. En la crisiatera del mirador, toman café y discuten tres seftores oficiales: levitines azules, pantalones po- srosos, catvas lucientes, un feliz aspecto de reloje- ros. Comuce la discusién don LAURO ROVIRO- SA, que tiene i ojo de cristal, y cuando habla, solamente mueve un tado de ta cara, Es Teniente veterano graducdo de Capitdn, Los otras dos, macy diversos de aspecto entre si, son, sin embargo, de un parecido ebsestonante, como acontece cou esas parejas mairimoniales, de viejos un poco ridten- Jos. Don GABINO CAMPERO, filarménico y oron- 283 ISIS DE TEXTOS. Tema 9 Los textos descriptivos 10. do, esid en el grupo de los gates, Don MATEO CARDONA, com sus ojos saltones y su boca de oreja a oreja, en el de las ranas. [R. del Valle-Inclin: Los cwernos de don Friolera] Comentario completo de las siguientes des~ cripciones literarias, atendiendo a: — Tema y subtemas de la deseripcién. — Punto de vista deseriptivo y actitud del au- os caracteristicos. Su sig- nificado y relacidn con el sentido general del texto. — Estructura y orden descriptive. — Mecanismos lingiifsticos y literarios utili- zados por el autor. Relacién con la forma y el sentido del texto. a) El seeretario y Andrés comencaron a subir un ce~ 170 rojo, que ienia en la cumbre wna torre antigua, medio destruida. Hacta un calor horrible: todo el campo parecia quemado, calcinade; et cielo, plomizo, con refle- jos de cobre, iluminaba tos poivorientos vitiedos, y el sol se ponia tras de un velo espeso de calina, a mavés del cual quedaba convertido en un disco blanguecino y sin brilte. Desde io alto del cerro se veta la lianura cerrada por lomas grises, tostada por el sol; en el fondo, el pueblo, inmenso, se extendia con sus paredes blan- cas, sus fejados de calor ceniza y su torre dorada en medio. Ni un bascaje, ni un drbol: sdlo vitiedos y vitiedos se divisaban en toda la extensién abar- ‘cada por la vista; inicamente dentro de las tapias de algunos corrales una higuera extendia sus an- chas y oscuras hojas. Con aquelta luz del anochecer, ef pueblo pareeta no tener realidad; se hubiera cretdo que un sopio de viento {o iba a arrastrar y desitacer como nube de polvo sobre la tierra enardecida y seca [Pio Baroja: El Arbol de la ciencial b) Ent la mejor habitaciOn de la casa, un gabinetivo con mirador, halldbase Rafael del Aguila, figura inmavil y melancéliea que tenia por peana un si- Un negro. Honslisima impresién hizo en Torque- ‘mada ia vista del joven sin vista, y la soberana iris- teza de su noble aspecto, ta resignacidn dulce y discreta de aguella imagen, a la cual no era posi- ble acercarse sin cierto respeto religioso. [..] Tma~ igen dije, y no me vuelvo atrds, pues con los santos de taila, martives jévenes @ Cristos gwapos en ora~ cién, tenia indudable parenteseo de color y lineas. Completaban esta semejanza la absoluta trangui- lidad de su postura, la inercta de sus miembros, ta barbita de color casiaio, rizosa y suave, que pare fa mas oscura sobre el cutis blangutsimo de wtti- da cera; la belleza, mas que afeminuda, dotorida ymortuoria, de sus facciones, el no ver, el carecer de alma visible, 0 sea mirada. [...] Don Francisco admiraba lo limpio que estaba Rafael, con su ame- ricana o batin de tana clara, pantalén oscuro y zapatillas rojas admirablemente ajustadas a la me- dida del pie, El seiorito del Aguila mereci6 en su tiempo, que eva in tiempo no muty rensoto, fama de muchacho guapo, wo de los mds guapos de Ma- drid. |... Ahora, sus hermanas} le peinaben todas as mafianas con tanto esmero como pare ir aun baile; fe sacaban cuidadosamente la raya; le arve- glaban ia barba y el higote. Gazaban ambas en esta operacién, conociendo cudn graia era para a1 la toilette minuctosa, como recuerde de su ale- gre mocedad. [...] En general, fa linypieca le com- pensaba hasta cierto punto de la escuridad. [B, Pérez Galdés: Torguemada en ia ce) Santa Fe de Tierra Firme ~arenales, pitas, man- glares, chumiberas—, en las cartas antiguats Puta de las Serpientes. Sobre wna loma, entre granados y palmas, miran- do al vasto mary al sol poniente, encendta los az Iejos de sus redondas ciipulas coloniates San Mar- tin de los Mostenses. En el campanario sin campanas levantaba ef brillo de su bayoneta un centinela, San Martin de los Mostenses, aquel des- mantelade convento de donde una lefana revolu- cién habia expulsado a tos frailes, era, por mu danzas del tiempo, Cuariel del Presidente Don Santos Banderas. —Tirano Banderas— Fl Generalito acababe de ilegar con algunos bara- Hones de indios, después de haber fusilado a los insurrectos de Zamalpoa. Inmévil,taciturno, aga- ritado de perfil en una remota ventana, atenio al relevo de guandia en la campa barcina del conven- fo, parece una calavera con antiparras negras y corbatln de clérigo, En el Peri haba hecho la gue- rra.a los espaiioles, y de aquellas campatias venta le la costumbre dle rumiar fa coca, por donde en ks comisura de Jos labios tenia siempre una sativilla de verde veneno, Desde la reniota ventana, agarita- do en una inmovilidad de corneja sagrada, estd mirando las escuadras de indios, sours en ia eruel indiferencia lel dolor y de la muerte. A lo targo de la formacién, chinitas y soldaderas haldeaban co- rretonas, huroneando, entre las medallas y fas mi- ‘gas del fattriquero, a pitada de tabaco y las cabres ‘para el coime, Un globo de colores se quemaba en 1a turguesa celeste, sobre la campa invadida por ta sombra morada del convento, Algunos soldades, indios comaltes de la selva, levantaban los ojos. Santa Fe celebraba sus famosas ferias de Santos y Difuntos. Tirano Banderas, en Ia remota ventana, era siempre el garabato de un lechuzo. [R. del Valle-Tnckin: Tirato Banderas] 284