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FACULTAD AS MATEMATICAR, FISICO-QUIMICAS ¥ N. APLICADAS A LA INDUSTRIA oui 250 INSTITUTO DE FISIOGRAFIA Y GEOLOGIA Direstorn: Den, Pumwya PAsoen PUBLICACIONES LI BREVE NOTA SOBRE LA MORFOLOGIA DE UN SECTOR DE 1A LLANURA CHAGUENA (arcentins) Por Prenina Pasorrr y Atvrepo CasTELLANos En ¢1 sector de la lanura riberefia del Chaco que se extiende desde la ciudad de Resistencia en el W hasta Hegar al rio Parand enel Ey S,y en el N hasta el septentrién del ro Tragadero, se pre- sentan distintos aspeetos morfaligicos, enda uno de los ‘cuales re- quiere un estudio detenido que va mix alli de esta breve nota. El movil de nuestras investigaciones fue conocer In morfolo- gla del sector de influencia Aireeta para el proyeetado puente so- bre el rfo Parand que wniri Jas ciudndes de Resistencia y Corrien- tes, y que se conoee con el nombre de “puente Antequera-Corrientes”. Para su estudio previo hemos contado finicamente eon In fila, o vecorrid, de acrofotografias que aburea sélo la tranja riberefa que, con referencia a la ciudad do Resistencia, Vega apenas a la ribera SE de In lagunn Argiiello, Bs to que corresponde at eraquis de ta fig. 1. ‘ En el terreno hemos recorrido bnetia parte de dicho scetor en dos oportunidades: Ia primera en mayo de 1966, In segunda on oe tobre de 1967, Tritase pues de una breve nota en la que silé se dan Ineamien- fog generalos y se traen algunas conclusions: no se pretende re- solver log miiltiples problemas de que son responsnbles doa gran- dew vios: Parand y Paraguay, Pars ello deberiumos haber podido contar con un relevamiento aerofotografieo que abarcara un fier nimeho mayor, En dicho sector se destacan fundamentalmente das “ambien- tes" principales distintos; en cada uno de lox cuales prieden reca- noceres oO establecerse otras, Al primero de ¢ilos Jo hemos denominade “chaquefio”. Es wn Jirén do Ja Haina chaqueiia; se carneterisa por ineontables mean. dros abandonados qne se presentan como lagunas semilunares 0 bien en forma de lazes, que se destacan en el tupido y homogéneo bosque chaquefo, unas yeces talndo, otras destrnido por las divaia- eiones de los ries que lo surean, 6 Con rumbo general NW-SE un rio, ef Negro, atraviesa esa zona en Ja que résalta por sus mareados meandros, unos tipivos, etros estrangulados que se hallan en diferente grado de evolucién, ‘pues mientras wnos son todavia lagunas, otros faéron tolmatados pureial © totalmente 'e inyadidos por la vegétacién que se ofrece bajo distintos grados o etapas de desarrotle, axt como cultivados por cl hombre que uprovecha sus limos. En general ol primer aspect se preventa al Woy N en la civ diel do Resistencia (Fig. 1); los otros hacia el NNE vy NE (*), Heebag algunas excopciones, las lagunas semilynaves que sé halla sobre su ribera devecha, presentin eoneavidad al Boy NB, @ sea el arco €sti Abierto haéin el eance del rfo; son como grandes lazos que on: cierran o dolimitan direns elfptiens ungostas y alavgadas en wads eagos, casi eireutnres en otros. Bl aneho de ellay varla entre 120 4 150m, Tas que se enouentran sobre In nargen lequienda o N de dle cho rfo son similars pero mucho menoy ummerosas y con In eonea- Vidad Lineia el chuce actual del Negra, miran por lo tanto al 8 y SW. Tienon por eso disposicién opuesta a lay dela. ofrw tibera, we enfrentan eon elas, ‘Hs imposible In reconstrucoién de las diyagaciones. eon los su cewivos trazmdos que les forms, Loa moandros abandonados sobre le margen izquierda se enewentran dentro det bosqne ehnqnefia; tinow Pecos embalwan todavin agna formaendo lagunnas, en los demas ha penetrado Ia vogetueian (Fig. 2), La mayoria de low qui eatin sd Dre larderecha aparcoen mejor definides y mie oxtensos, heeho que’ atribuitios en gran parte al desarrollo de ta ciudad de Resistencia donde el bosque ha sido talado por vompleto. En ésta ex dable ob- servarlos en diferentes etapis: hay Ingunas anchas, alargadas y profundas do viboras hien definidas de wis de 9 m. do altura (Fig. 2), ast como can margenos y playa invadidas por vegetacién neni. tea por lo que se tiene wn temanonte del meandeo (Fig. 4), hasta su casi total y Inego completa extineiin (Fig, 5). Hl aneho del Negro es de unos 0m yun poco mas en plena curva de algunos meandros, es por lo tanto menor que él de Tos que dejé abmndonados, Su trazo esti reforzido por bosques. riherefios que en algunas partes indiean claramente los dexplazamientos del () Lines ae puntos do In fig, 1, 7 rio on las eurvas, déndose ast en muchos casos génesis a bosqties en galeria, Los abandonades de veciente data se distinguen fieilmen- te de los deseriptos antcriormente porque el ancho «3 igual al del enue del Negro, Este corta indiferentemente a los antiguos’ sin que se pueda establecer si y camo y en qué casos influyd sobre ellos. Y viewverss, pero es evidente, a juzgar por su dispasicién, que el filveo del rio esta desplazido haeit el NE con respecto al trazado Anterior, por ea aqnéllos son mils mumerodos sdbre In ribera de veeha, Kl “ambiento chaque” tiene como Ifmite oriental al riacho © rio Tragadero. Podemos considerar n éste como comprendido on pquél, pere como al misma tiempo po warneteres propios, ere mos que puede represontar una “diviaiin” del primero y consti- tuir el “ambiente tragadera”, Como él Negro, <1 Trapadero varre primero de NW a SE; en este tramo tiene unos 6thn de ancho, dibuja meandros con pequer fos radios de curvatura y ha dejado varios abondonados sobre’ sus widrgenes (fig. 1); 01 Negar a un cierto punto cambia brusdeanen- te do rumbo y morfologta, pues so ditigo al § trazando unas po- cas pero amplins sinuosidades adosado al ambiente ehaquefo, in esto tramo li, marge derecha 6 horoeste Ke presenta con barran: ‘eas corea del agua, pero también ligeramente retirada y come pla- no inelinado; sobre olla tenemos al bosque y Ia llanura ehaquenia, sobre la opuesta lo que hemos Hamado “ambiente antequera” re- sultado de lacncamulacién fluvial por los rice Pavant y Paraguay, Digno de observarse og que las lagunag de este ambiente se neuen. tran en ni_nivel mis alts que el del Alveo del ro, Esto se ve bien dlesdlo of camino que une Resistencis con Anteqnera, Bn la tig 6, tomads desde el T fevo (avin or + vemos una de ellas en filtime plano w Ta derecha deteis del puente, El trazado actual del ‘Tragadero evideneia que ha eambiado vivins veeos In posicién de sit desemboondnra, Antes de ln. forma. del “ambiente antequera” lo hacfa directamente en ¢l Parand, pero mis /al Edel punto en que hoy penetra cn dicho ambiente por cnanto gdmitimos que In ribera ehaquefia se hallaba més al ‘eriente y que por erosién retrocedié hacia el poniente, Volveremos tobre esto mix adelante. Por Ia sedimentaeién del ambiente ante- quera, el Tragadero fue forzado a recostarse y bordear, como yazoo, Ai ambiente chaquefio con lo que se dirige al S, pero también es 8 . evidente qué penetrd después por un breve tramo en ol antequera al que abandona pronto para volver al primero (Fig, 1). En este tramo suancho es de 30m, Mas aguas abajo forma de improviso un 4ngulo recto, dirigiéndose hacia el W y sigue asi hasta unirse al rio Negro. Donde gira hoy al oesidente, el Tragadero tenia la se- gunda posicién de su desembocadura, pues terminaba alli en el rio Parana, Esta deduccién esti confirmada por mapas que datan de hace unos noventa atios (Fig. 9 en [3]), ‘También este trayecto tiene wn recorrido forzado, pero no por el ambiente antequera sino por otro que se formé con posterioridad, El ancho dol rio es mayor que el del tram anterior, pues Lega a 40 - 50 metros, Lox ambientes de sus mérgenes son diferentes: sobre In dere. eha Ja Honura chaquefia tal como: la eshogiramos, sobre In izquier- da wna franja aluvial depositada por el xfo Parand, Ja que en un mapa del M, 0, P. de 1957 figura como “Isla Antequern”, Nosotros in hemos denominado “ambiente parannense”, Bila obligé al Tra: gudero a torcer wm recorrido y adowirse a la ribera chaquefia hasta desembocar en el rfo Negro. Es ésta Ja tereera posicién de an des: emboeadurn, Ki] cambio brnseo en dngulo recto (Fig. 1) acarrea conseciion- cing que han de gravitar en el futuro. Pasaremos a exponerlas to mis breve pero elaramente posible, Lo primero que so nota 04 dis- minueién en In velocidad do las aguas; esto da como resultado con. diciones Gptimas para Ja sedimentacién, de ahi elovacién del fon: do del lecha y reduceién de su eapacidad de avenamicnto, Sus aguas snelen emanar en este trama ol olor tipieo de Inv semiextancudax on materia orgénien en putrefaecién; ademds, al Hegar at citado fingulo reeto han erosionado en In parte «éneava penetrando en Ia franja aluvial del ambiente paranaense por wnos 60m en profun- didad ¢on un ancho superior al del arroyo; en ¢1 suclen detenerse camalotes (Figs, 7 y 8). Esto ha dado Ingar a que, adosada al ane gulo convexo se haya formado tina playa de acumulacién al pie dé la tueranea, lo que a-su vex obliga a tas aguas n recostarse a continuacién contra Ja otra ribera. a la qué erosiona; todo contri- buye « reducir la velocidad y a favorecer la sedimentacién. En efeeto, en el tramo E-W también se eonstata acumulacién en el fondo del Iecho, en especial al aproximarse a su terminacién en ol Negro, lo que también puede ser atribuido al caudal sélida apor- 9 tado por. éste. A causa de ello la profundidad disminuye hacia le desembocadura asi como Ja faeilidad en el eseurrimiento de las aguas y de ahi un aumento en la seumulacién en cl lecho. Las condiciones expuestas pueden eondueir al Tragadero a abandonar sw dlveo y ercemos que lo més probable es que Io hag antes de Hegar o) puente construido por Vialidad Nacional (Pig. 6), pues la menor velocidad so tiene precisamente ayitos ubajo de Gite. Agréguese cl hecho de que inmediniamente aguas arriba de esta obra de arte, sobre la margen izquierda y avanzando hacia la vaguada el rio acumula sedimentos con mareada aceleracién, En este momento no so nota un retroceso de Ia ribera dereeha que com- pense dicho ayonee; de producirse facilitaria el avenamiento per se generaria un meandro que resultaré molesto para él puente, Recnérdese, ademix, que estas obras constituyen siempré un obs- téeulo para el eseurrimionto de Ins aguas, Podemos ver Jo descripte n In fot. 9 tomada desde 1 puente, y el aleanee del proceso com- parindolo eon In fig. 10 eon vistas hacia aguas abajo, Hoy In acu ninlacién ha avanzado hasta el puente e inmedintamente después de éste (angulo inferior ixquierdo de la fig. 10). Ks muy posible qne se encauce en algunos de lox antiguos le chos con lox que sured en otros tempos al ambiente chaquetio y si ga una direeeién que podemos asumir como hipotenusa de an tridn- gulo enyos catetos son los tramos N-S y EW del Tragadero (Fig. 1). Esos canoes se recanoeen tanto en Ins nerofotografing como en el terreno, Pero on este caso hay que tener en enenta la presencia dé. terraplén del camino que une aciialmente Resistencia eon ob cho Ailtequera, de donde sale hoy ta balsa que vincula dicha udad con In de Copvientes (Fig. 11). También es posible que penetre mis en In franja parannense y tras cortar algunos de los albardones quo la surean todo m sm largo, siga por algunag de-las hondonadas existentes entre clos, se independive del rio Negro y vuelque sus aguas en el viacho Ba- rranqueras; pero noes imposible que eruce totalmente a dicha franja y vuelva a desembocar directamente en ol Parand. En ef primer caso variarfa la acumulaciin en el citade riacho sélo en Io relativo a Ja distibucién del eiudal sélido aportade, en el segunda contribuirfa. a aumentar los bancos que se eatin formando en ct extremo NE. de la isla Barranqueras y a obatruly la entrada ak rineho homénimo, 10 Hay evideneii, a nuestro jnicic, de que el rio ‘Tragadero av hn dosbordido ‘sobre la inargen derecha y a sureado al ambiente cha: quefio dejando en 4 eances abandonados con amplins sinnosidades ‘sn Mnos 480s, y Inds bien rectos en otros, Se manifiestan en el te reno como hondonadas invadidas por la vegetaeién o utilizadas para cultives, Tho de dichos enuces nog interevan partioularmente mr eudinto constituye hoy el tramo final del rio Negro. Este abandoné su posible tiltimo meando (Fig. 1), esonoet- ble en Lis aerofetogratiaa y éi él terreno, y las aguas, trad salir de madre y eneontrar uno de los lochos anteriores del 'tragadero, we eneanzaron on él. A eausa de esto ol wneho del rio para de im- proviso de 90 y 100m a tines 20m, Resultarla do fieil explienoiin si el proceso se linbies producido a la inversa, Lo Igico os pensur que ct wtimo tramo del rio Negro es su- manonte indstable, Como primera manifestaciin wemed que en el punto en que entre en aquel eaued, el fo se ha dividido en dow bragos eneerrando una isla de erosién (Pig, 12). EL dltime: vramo se diferencia dol del ‘Tragadero porquo sus dos margenes, stv dos hortanens, son iquales tanto en altura come eh morTalogia y vegeta 4ién, pero donde aquéllas son enmasenradan por el hosqne, y fren. te a una olservaeién superticinl, pueden parecer iguales (Figs, 13 y 14). Bl Negro termina después do reeibit al Tragadero (Fig, 15) en él riacho Barranquoris, Alli la profundidad disminuye, to que chliga a Jag embareaviones (anelas y botes) o realizar una eurva para evitar ol bianco que se esté formande on la conflueneia de Jos primeros. Las consectiencias son féciley de prever: en alum mo: mento ¢l tiltimo tramo seré insufieiento para dar paso ‘al eandal del rip que so deshordard buscando wn camino mais fheil. Como el Negro, el rfo Tragadore presenta: meandros abatidona: dos sobre sus dos mérgenes; unos poeod embalean agua, en 1a ina- yorta luv avanzada In vegotacion, Contrariamente a los del prime. ro, las mix coreanos al cauee netual son igualinente nunierosie go- ‘bro ambas tmdrgends, de pequetio radio de enrvatura y do redueido ‘pero casi tniforme desurmsllo, Por lo tanto se diferencian notable: mente de los que formé aquel rfo; pero en ewanto al ancho e& ha tante similar, y dado que el del Tragailero de hoy os de tnos 50m, ve! de log meandros abandonadas es por lo menos tres veces mayor {Fig. 1). Todos tienen ia concavidad dirigida haein ol alveo. actual «que oeupa por lo tanto una posieién mediana, at El seetor comprendido entre ambos cursos de agua también ‘esti surendo por meandroy abandonados enyo ancho. es igual y en tinos poces casos atin mayor que los de los anteriormente deserip: tos niniguno embalsa ngua; la mayorfa tiene la eoneavidad hnein el teamo del ‘Tragadero que va de NW a SE (Fig. 1), pero: otros --y esto es digno de ateneién— lo hacen hacia él que eorre N-S, algunos do ellos son cortades por lo quo fye In ribo cliaqnetia antes que se formara ¢] ambiente antequera, Exte ¢s el elemento de Juicio Mas importante que nos condujo a deducir quo el chaco se extondié mis al Een una ctapa que afin no podimos datar, Tarn hién el tramo que va de Boa W del Tragadera covta: meandros (Wigs. 1 y 8), Aqui podomos aplicar la misma deduccién eon res- peeto al ambiente paranacnse axl como al vlacho’e isla Bavvan- querns. Si lox meandroe abandonndos a& presenturan tinieamente a lo largo de log dos cursos de agun —Nowro y Tragadero— se podria atribuir la morfologia We hoy a tun cainbio climético bastante mar: cto on tiempos Histérivos, eon ménor pluviosidad en nuestros ing; ellos Tueron més enudalosos, ms anchos y més profundos que Jos xetuales, Decimios on tictipow hintériéos, par cuanto el axpecto de Jos meandros abandonados y de tas Ingines semilinares, inva idas total © parciulmente por ol bosque en distintas etapas de ovo Tueién, ast lo demuestra. Ademis, tox dos eri igualmmnte oandalo- vos, xi bien eon tienorés desplazamiontod Interales on ol segtindo, Pero con esto no se explien 1H presencia de meandyos. entre cllos, Sti morfologia y en especial ol hecho de quo la diresciin de la eon eavidad sea la misma que li de las mirgenex derecha de los dos vios (NNE}; In mayorin esti dirigida hacia 6) ‘Tragadero en su tramo NW-SI TL ancho de todos Tos meandros de In zona en estudio es ital, youn un poco mis superior a ln del rfo Bermejo (rfo que carte paralelo pero més tl N del Negto y ‘Trogadern); Ins areillas roji- #a8 mieiecas que afloran en las barraneas son similares a los de ‘aquél; por otra parte entre ol Trigadero y el Bermejo hay varios venrsos dle agua paralelas a éstos 3 entre si. Podifa pues pensarse “ie los que estén abiertos al NNE y N fueron dejudos por am rio tandaloso como 6l Bermeja que ve habrta ido desplezando paralela- Therite #-sf mismo hacia el N, meandrifieando, Rn cuanto n los an. ‘Vignos meandros abiertos hacia cl trama N-S (primer trame forza. 12 do del Tragadero) indicarian que fueron dejados por un curso de agua de un ancho igual al que dejaron los otros, pero que cori segiin los meridianos, De acuerdo con lo observado y brevemente expuesto, debe ad- mitirse que la ribera ehaquefa se hallaba més al oriente del ae- tal Tragadero en au trecho aproximadamente N-S, asi como mis al meridién del B-W, y que fue erosionada por un curso do agna de notable caudal que al desplazurge se reeosté o adosé hacia el o¢- cidente, Inega lo hizo hacia el*oriente, lo que dio lugar a acumu- Jacién contra ta Hanura ehaquefia. originéndose ast el otro “ambien- te” del sector abjeto de este trabajo y que hemok denominada “an- tequera” porque est wurendo por cl rincho homénimo, Su curso fetual figura en algunos mapas con el nombre de arroyo Iné; di- buja amplias curvas que cortan otras anteriores. Dicho umbiente debe sn géncsis al Parand y Paraguay, tiene vaxgos propiog ha influido sobre lox ambientes chaqueiie y traga- dero y a sn vex loesth por la franja paranaense, Como ésta, ex ¢] resultado de aluvionamiento, abaren In zona que se extiende ens tre Ia antigua ribera chaquefia, de la que esti separada por ¢) tra- mg forgado N-S del Tragidero, ¥ el Rfo Paran& (Figs. 1 y 16), En €1 podemos distinguir antiguas meandrox que se conser- van con impresionante nitides; los hay de gran radio de eurvatu- ra, geométricamente perfectos en Ja mayoria de loa casos, que in dicen sux desplazamientos en especial en ef sector de maxima © valid pore a veces también se hallan en In enerda de los arcos, asf como los hay de pequefio radio, Bate rasgo osti demostrady por una apretada sucesién de hondonadas, alburdones ¥ bosques en gas lerfa en distinto grado do desarrollo. Fn Ise primeras hay, ademas, lagunos anchas, también ellas en arco de gran radio, Alganas son curvas perfeetay, otras fusiformes (son las que x# hallan en lis cuerdas de los areos), otras han gido cortadas por pasteriores des- Plazamientos en una intrinenda sneesién; otras més estin como antiguos caves adasadas y paralelas en parte al citado tramo del ‘Tragadero, lo que constituye una evidencia del factor que forzé su trazadé. Las menos son irregilares pero amplias. Muchas ya hun sido colmatadas y en algunas poeas se practican cultivas, esta especialmente sobre las margenes del Antequera netual. Haein Ja ribera del Parani tiende a perder este rasgo, los meandros sar de pequefo radio de curyatura; en la fig. 16 hemos 13 procurado representarlos lo més exactamente posible. Vemos que Ja margen actual corta dos de ellos de un modo tal que demues- ‘tra que el ambiente antequera se extendin mis al lovante, ‘EL cuarto “ambiente” es el “paranaense". Esti comprendido entree! tramo forzado H-W del Tragadero, el riacho Barranque- tas y el rio Parand; termina en cufia hacia el B, pero aetnalmen- ‘eno se puede representar su oxtremo por cuanto lo eubre un re- fuludo de arena. De los cuatro ambientes es el filtimo que se formé, La parte septentrional consta de una sneesién de albardones y hondonadas de rumbo B-W; la més mareada figura en algunos mapas, por ejemplo en el del M.O.P, 1957, como “riacho Ante- qquera”; dista apenas unos 80m de In entrante que ha labrado el Tragadero en el Angulo en 90%, Parociera como si las hondona- «ax se prolongaran en el sector N do 1a isla Barranqueras frente 4 la localided homénina, Corte en dngulo recto a albardones, lagunas, y hondonadas del meando més meridional de gran radio de eurvatura del am biente antequera, asf como al ambiente tragadero y parte del cha- quefio, Los rasgos morfolégicos del antiguo horde da ambos, que constituyen hoy las de la margen erecha del ‘Cragadero en au tramo B-W y Ja del rincho Barranqueras, demueatran que resul- tavon de Ja erosion por parte del Parand que, al recostarse contra att ribera derecha, trazé un gran areo eéneavo al SE, corté varios meandros (Figs. 1 y 8) que han de corresponder al rio Negro en su etapa anterior a Ja actual, Kn ese area, por sedimentaciin pos- terior (Fig. 9¢n [3]), se formaron la isla Bareanqueras y lo que ‘hemos denominado ambiente paranaense (Fig. 17). El riacho que separa a aquélin tanto de ésto como-del chaquo- fio, parece wer obra del Parand. La isin demuestra que se extendié ella también mis hacia cl oriente vy que fac erosionada muy po- siblemente antes que se originara el ambiente paranaense, Hoy vuel. ve 4 ganar terreno al rfo con la formacién de baneos que avan- van hacia la yagnada y el ambiente paranaense, 0 sea hacia nues- tro gran eolector, y contribuye « obstruir la entrada al riacho Ba- rranqueras (Fig. 18 y 1). Por lo que hemos bravemente expuesto e¢ ilustrado, el lado chaqueiio vineulado con el proyeetado puente sobro el vio Parand Presenta condiciones diffeiles; nos referimos a las morfolégicas en relacin con el emplazamiento del estribo derecho, construccién de id terraplenes, camings, ubieasién de puentos Actuslmente, a tin de comunicar Resistencia con Jas bilsas que ermmu ol Parandi hasta Corrientes, se ha trazido un camino que llega hasta In ribera del riacho Antequers (Fig. 11); con dos pnemtes se pasit sobre los rive Negro y Tragadero (Fig. 6), Bs evidente que en una zona con tal eantidad de meandros, abandonados 6 no, 6 un imposible seguir las normay que ge dan para Ia ubieasiin do las obras de arte por enanto cualquiera sea la traza, siempre corturé varios de ellos en distintas partes y en diferontes geados de evolu En Ja fig, 19 vemos 4] pucnte sobre el Negro; In crecionte de 1966 lo perjudies no por ofrecer defoctos téenicos, sino porque atm vo hibjay torminade el traguado, El eoustenido sobre el Tragade ro no fue dafindo, Durante dicha ereciente, serin referencins verbales, frente a Corrientes el yolumen de Ins aguas fre menor que duranto. In del fio 1905, pero el caudal foe mayer, Dade que la margen derscha dol Pavan es mis baja que la izquierda, el rfa se desbordé hacia Cl accidente anegando una ampli franja riborofia, que’ ge extondié on ol 8 més al meridiin de Ja cindad de Santa Pe, Ba la de Resis- tenein ¢l agua Neg hasta aa eentro, enbrié, por lo tanto a los am. hientes antequera, paranaense, tragadero y ehaqneiio que hems ubareado en este breve. estudio. ; Cnando en el mes de mayo de 1966 rovorrimos la zona, el pei mero atin sc hallaba en partes cubierto por Ins aguas de inunda- cién-que voleaban en vl riucho homénime por medio de na sue eewién de vasendituy; los otves no estaban mis anegados. Si nos limitamos a una observacién rdpida del paqneiio soe- tor objeto de nuestras investigneiones, vemos que los ambientes an- tequern, paranaense ¢ isla Barranqaeras tiene rasgos similares y tat como Jos de las islos que shen en el Paani covriente ubojo, y Tax que preeeden corriente arriba hasty aeereamnos a la desemboes- dura del rfo Paraguay y que, ademis de ser més. riumcrosas, son distintas de lad que se presentan on el Parand medio (nombre com #1 que comprendemos ol trame entre dichn desembooudurn y Ia cin- dad do Posidas). Surge de esto que sole la moifologia do las pric meras ha de influir el fo Paraguay, Nosotros consideramos que el delta del Parand se inieia frente: ala ciudad de Corrientes, de ahf que aqucllos dos ambientes tienen. i carfeter déltico y como tales se hallun sometidos a eontinnas mo- Hificaciones ; son inestables, El ambiente antequera on especial, de- muestra que los desplazamientos de los riachos que lo formaron y surearon, que lagunas, hondonadas y albardones en aveo a rectos, do grand# o de peyueiio radio de eurvatura, son de reciente dita. Agrégnese a esto que las evidencins de las wariaciones de la ribo- ra en nuestros tiempos sugieren que ella puede volver a avauzar tonto hacia el Parand como retroceder haelw el ehaco, Todo depens deri del comportamiento dé los vfos Parané y Paraguay. De los ambientes vinewlados eon Ja construesién del puente “Antequerd-Corrient¢” —antequera, parannense y tragadero—, es- peeialmente los dos primeros ofreeerin los mayores problemas a {a obra, pero también lo havin los bancos en formasiin adosados 4 la isla Barranqueras porque se extienden haeia donde se empla: rard a aquélla, Las condiciones serfan més favorables si la con. Huenela se hallara mas lejos, Svantany. ‘The morphology of w section of “lana elnquebu" related with Ute right apur of & projectod bridge on Parad river, Ip outlined ‘This bridgn — will join the towns of Rerlstonein and Corriunten. ‘Ths exlitoure at four ditt ferent savirsniments ip suggostod, “Chinqnetio” ix eronied by two riverw mnie ns numberices menndéry left by n stream of water which his ® grvnter talk than the jpromont onew; “antoquern’? and “paratiaetio Were the remuli of tho vodimontation by Purnnt und Paraguay rivers. “Teugedero™ cold be a divi tion of the first one Cchaquefio"). Powihie woditiontions wiet could hives infhnenes on tho Bailing of the bridge ary dinursd, RIBLIOGRAPFIA Davorri, Plorinn, “Saforme sobre ia morfologia de ta gona chaquehia de in- flucndia vinewlade con ta obra del puente entre lay ciudaiten de Corviciites W Resistencia", Tnidito, 1% ‘Pasore, Pivrind y Casmw.tANoa, Alteodo, “Nota prélininar sobre la inorfolo- pla de la sona ehoqueia om toa alvededorea de Rosintencla”, Comité do Goomorfologin del Instituto Punumoricano dw Googratia © Historia. MA. xioo, 1900, Tnédito, Wororsa, Ellaso, “Casas gerografions > ton derplomen y denlisamientos Ja tan piteray del elo Parond y en eapecial en ta ciudad de Corrienten”, Ro vinin LAMA, Ne 6-7, Toxrio, 1966, ndro wbandonado Invudide por vegotn (Bot, Papattl Fig. 4.-Laguaa semilonnr on Resistencia. Dedudir la scala comparande com el jinete que se acorea a Ia orilia, Oetubeo 1967 (ot. Pasottt). in Ronivton in la x In orila, En altimo Pawo), Laguna totalmente inyudiila por vegeta Ta cline plas. th eindad Ge’ Revistonein (For, Pusotti) 1907 TE te kobre el rio Tmguiero. Parte del odotruda nets como diqua dn toy eamalores, Mayo 106 (Rot, Pasot th, Code en dingalo recto: del rio ‘Pragadero con eam (Pot. Pusattiy, PESTA ES Spenco. ene SE Sig OO RITE, IO PARANA Fig. §.-Croquia del rio Tragaderd en mt tramo E-W. 4 arriba, desde ol puente, Oxtubre 87 (Vot, Pasotti) 10, El rio Tragudero visto hacin aguas abajo, desde ol punta, Octubre 1067 (Pot, Pasotti), Fig. 11. Ttincho Anteqiern hacia’ aguas ebajo, com In balan que ane Resiateneka ean Carrie h (Pat, Paxotti) aguas nhajo antes de pe . en el ecateo of benzo ingui Paxottt). Fenma: wm qui, Ke enoAN niitlgue Icha ihe wn tn ln une abije, Mayo, HM (Kot. Pasatei -¥i rio ‘Tragndero ea en tramo N-S, viato baelé aguas ubago, Compara sow la figura anterior, Mayo 1988 (Fot. Pasutt =Desamboeadum del rio ‘Trgadcra (fondo a ta derocha) en el Negro, Mayo 1066 (Pot, Paso -18,-Croquis de un sector del ambiente antequera. Barranea del “ambiente parnnnenso solr ol rincha Tarr: UE 6H pled pidllenenta i Rereunquorns, ‘dn, Mayo 1000 (But. Puanitiy, el fondo o} puerio heméxime, Maye 1966 (Bot. ‘Pasotti). Fig. 18.-Puonte en construceidn Mayo 1900 (Pot. Dasott hve) rio Negra, en al eaniina 9 Auto we, Croquis del seet« 1 Fig. Jk del sector estudiado,