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CÓMO CREAR HÁBITOS DE LECTURA

1. Establecer un tiempo de lectura habitual (en contraposición de Falta de tiempo para


leer): Tenemos que establecer para nuestros hijos un horario fijo de lectura para que se
convierta en rutina habitual y lo vean como un aspecto importante de su vida diaria. Con
solo 30 ó 45 minutos diarios podría valer. Además es un momento muy valioso para
compartir con ellos. Si les leemos, o leemos juntos, van a estar esperando todo el día a ese
momento compartido con aquellos a los que quieren. Y van también a reconocer la
importancia que tienen para nosotros que apartamos este tiempo para dedicárselo
exclusivamente.

2. Enseñar con el ejemplo (en contraposición de Los adultos no leen): Como en muchos
otros aspectos de la vida, los niños no aprenderán del gusto por la lectura si no nos ven
hacerlo a nosotros. En esto no vale el viejo dicho de “haz lo que digo, no lo que hago”. Por
ello es recomendable establecer una rutina en la que leamos juntos. Ellos pueden estar
leyendo su libro favorito y nosotros otro libro o el periódico. O incluso podemos leerles el
libro, dependiendo de la edad. Además todo momento que pasemos con ellos refuerza los
lazos de unión entre padres e hijos y hará más fácil que puedan compartir sus inquietudes
con nosotros.

3. Tener una biblioteca en casa (en contraposición de No hay que leer en casa): Si no
hay libros en la casa, poco van a poder leer. Debemos de tener una biblioteca con libros
interesantes que puedan usar todo el tiempo (novelas y libros de consulta). Y sobre todo
que puedan elegir ellos, entre los similares a los que hemos escogido nosotros. No se
necesitan muchos libros, y muchos de ellos los podemos sacar de las bibliotecas públicas
durante unos días o semanas [Más adelante escribiremos sobre como formar una
biblioteca en casa.]

4. Hacer de la lectura algo ameno (en contraposición de Los cansan): La lectura no debe
de ser una tarea para los niños sino más bien una puerta a un mundo nuevo de fantasía y
de conocimiento. Les tenemos que ayudar a que lo descubran ellos y entienda el libro en el
contexto de su vida. Una forma buena es que después de leer nos cuente lo que han
entendido en sus propias palabras, para que así vean nuestro interés y nosotros podamos
ayudarles a comprender aquellas partes más difíciles. Pero con cuidado de que no se
convierta en una tarea hasta rebuscar lo que se han olvidado u obligándole a terminar un
libro que no le gusta.

5. Buscar la variedad (en contraposición de Poca oferta): No debemos de poner el énfasis


solo en aquellos libros que nos gustan a nosotros o que conocemos. Todos los años se
publican miles de títulos nuevos. Aprovechemos las bibliotecas públicas para conocer más
libros y temas. Allí pueden consultar con el personal empleado para ver que recomiendan
ya que estarán encantados de ayudarles. Vayan con sus hijos y dejen que escojan los
libros. Además si puede ser una serie, mejor. Así si le gusta, no dudará en escoger el
siguiente. Aproveche y no solo elija novelas, sino también libros didácticos que enseñen
diferentes cosas.

6. Aprender a leer (en contraposición de No les dan un método de lectura): Si bien es


cierto que nadie nace sabiendo leer, hay varios grados de conocimiento. Aparte del hecho
de reconocer las palabras, es necesario para su disfrute el comprender y poder analizar lo
que el autor escribe. Hay que enseñarles un espíritu crítico para que saquen más jugo a la
lectura y puedan asimilar las ideas principales del libro y compartirlas con otros. Una vez
más, la biblioteca es una lugar muy bueno para encontrar estos métodos y asistir a las
sesiones de lecturas para niños (y adultos) donde se explican los principales conceptos de
los libros.

Es nuestra labor lograr hacer de nuestros hijos lectores habituales. Compartir esta
importante habilidad y entretenimiento les dará una gran satisfacción a ellos, y a nosotros,
y los momentos que disfrutemos juntos son imprescindibles para su desarrollo. Si logramos
que nuestros hijos se acostumbren a buscar en los libros conocimiento e incluso ocio,
habremos ganada la mitad de la batalla. Entonces les invitamos que escojan esta misma
tarde un libro y lo compartan con sus seres queridos. Ellos se lo agradecerán."

VOLAR CON LOS LIBROS


Revista Nro.57 (Hacer Familia)
La lectura enriquece profundamente el alma de un niño. Un buen libro no sólo hace crecer
al hijo y lo engrandece, si no que su espíritu vuela con él. Entonces, ¿Cómo aficionar a un
hijo a la lectura? ¿Qué libros son Los apropiados... y cuáles no?

Josefina Lecaros Si la infancia es el punto de partida para esa carrera sin fin que es la
lectura: la afición lectora nace entre los 8 y los 11 años. La familia cumple un rol básico en
ese despertar, y en el cultivo posterior de ese hábito lector.

El hogar es el lugar privilegiado para despertar en el niño su interés por la lectura. Pero así
como éste puede morir por falta de estímulo y ejemplo-padres que no leen o que no llevan
libros a la casa-, también puede ahogarse por exceso de cuidado: constantes correcciones
e interrogaciones sobre la lectura, órdenes como ¡apaga la tele, y anda a leer un rato!, o
dar a leer algo inapropiado para la edad, sexo y circunstancias.

Para no adelantar lecturas ni imponer los gustos propios, hay que conocer muy bien al hijo
para orientarlo convenientemente, y, dentro de ciertos márgenes, dejarlo elegir sus propias
lecturas .A su hijo le puede encantar la aventura, pero, quizás, no tiene capacidad aún para
Colmillo Blanco. Su hija puede ser gran lectora, pero de cuentos de hadas. No está todavía
preparada para gozar con ese libro de poesía que para usted fue su tesoro en la infancia.
Pesadillas y La Calle del Terror son muy atractivas para quien refiere los libros de terror,
pero, en ese género hay literatura de excelente calidad preferible a los comerciales libros
de Stine.Usted cree que "no será nunca un gran lector", pero si se devora Mampato,
¡excelente!, con el tiempo ya cambiará los comics por prosa de más calidad. "Para
aprender a leer y disfrutar de la lectura -nos lo dice nuestra Nobel de Literatura Gabriela
Mistral-, no importa de dónde se parta. Lo importante es establecer el vínculo entre el niño
y la palabra escrita; una vez establecido éste, sus apetitos lógicos lo llevarán a explorar
horizontes más amplios".

La variedad de géneros y, dentro de éstos, de autores, colecciones y temas parece


dificultar la elección del libro más adecuado para un hijo. Sin embargo, esta abundancia de
títulos debe facilitar la tarea de los padres. ¿Qué hay que considerar? Por un lado la edad,
sexo, nivel lector y aficiones del hijo; por otro, los géneros literarios que pueden captar su
interés y los títulos y las colecciones de calidad que ofrece el mercado. A cada cual, según
su gusto e interés. Cuentos fantásticos: Para la doctora en Literatura Moderna y
Contemporánea (U. de Navarra) M. Teresa Arregui, el libro abre la imaginación del niño,
desarrolla su creatividad y aporta mucho a sus juegos: "Me preocupo de que estén bien
escritos, bien puntuados, con un lenguaje más elevado que el de ellos, no demasiado
coloquial.
Y, por eso, elijo editoriales que me merezcan confianza, como Barco de Vapor, Norma, SM
-que los clasifican adecuadamente para la edad.

Alfaguara que publica, entre otros, los premios C. Andersen, o Rialp Junior. A la hora de
elegir, valoro también las ilustraciones, pues, así, se va formando el gusto por la belleza".
Historia: Se encuentran excelentes libros basados en la historia, vidas de santos, reyes,
héroes... que amplían el mundo infantil. Las historias bíblicas también fascinan a los niños
de esta edad. En el caso de las leyendas, M. Teresa Arregui señala que es importante que
estén bien adaptadas y no requieran de la permanente ayuda del adulto para entenderlas,
pues de lo contrario, los niños abandonan su lectura. Y existen también muy buenos libros
sobre el mundo, la naturaleza, etc. muy atractivos para ellos. Poesía: A esta edad, dice M.
Teresa Arregui, se puede hacer una iniciación hacia la poesía con la lectura de poemas
cortos y claros, como rondas, rimas y adivinanzas, pero no conviene indisponer contra un
género que requiere de mayor madurez y conocimiento, dando a leer poesías antes de que
se pueda disfrutar realmente de ellas. Románticas: En este género, hay series que han
constituido la pasión de generaciones de niñitas -como Emilia, Ana- y no debe temerse a
que luego lean sólo "novelitas rosas", pues lo importante es que se desarrolle el gusto por
la lectura. Luego vendrán las obras de mayor calidad: de Emilia, se pasará a Jane Eyre.
Aventuras: En la literatura infantil, predominan libros de aventuras protagonizadas por
niños. Estos son muy importantes para su formación, pues percibe las distintas respuestas
de él o los protagonistas a diferentes situaciones. Descubre los valores e intereses que
guían sus acciones, y se convierten, así, en un nuevo modo de vivir y aprehender la
realidad y de ir formando su sistema de valores personales.

La aventura, como nexo entre literatura y vida, da respuesta a muchos porqués y, a través
de ella, el niño interpreta el mundo y se conoce a sí mismo. Misterios:El niño que vive en un
mundo audio-visual por lo general, tiene poco vocabulario y leer le supone un esfuerzo
adicional, explica M. Teresa Arregui. Para que el libro no se transforme en una tortura, es
fundamental que trate sobre temas interesantes, que lo atraigan. Por eso, les gustan tanto
los libros en los que hay un misterio por resolver o aquellos en los que sus protagonistas
viven increíbles aventuras. "Que primero sean "ávidos" lectores; luego, ya mayores,
escogerán solos literatura de buen nivel", señala M. Teresa Arregui. Novelas de terror:A
pesar de la crítica desfavorable de los expertos y de los temores de los padres, este mini
subgénero se lee con fruición por los niños desde los ocho años. Los millones involucrados
en sus ventas se deben, en cierto modo, a la publicidad de sus colecciones, sus títulos
llamativos, -"Chantaje mortal"-, el diseño de sus portadas -con cuchillos ensangrentados o
adolescentes en peligro-, sus llamados desafiantes: "no lo leas por la noche" o "te pondrá
los pelos de punta", y, a los rasgos de estos relatos. Los protagonistas son dos o tres años
mayores que los lectores, lo que a los niños les convence, los adultos están ausentes o
tienen un papel secundario, surge un misterio en el que se ven involucrados, y provoca un
miedo controlado. Es decir, quieren sucesos espantosos, pero existen las herramientas o
medios para enfrentarse a ellos. En otras palabras, la estructura se asemeja a las que
empleara la exitosa Enid Blyton, pero, esta vez, con los ingredientes extras necesarios para
captar a un público empapado de cine y televisión. "Pese a las apariencias, -señala Luis
Daniel González, en "El éxito de las novelas de terror para niños"- la mayoría de estos
relatos son inocuos e incluso ingenuos: da igual llenar la imaginación con monstruos
tecnológicos que con ogros y brujas medievales". No hay que olvidar que la abuela de
Caperucita es devorada por el lobo, a Blancanieves la envenena su madrastra y Pulgarcito
es descuartizado por el ogro. Desde siempre los educadores han visto con buenos ojos
encauzar los miedos infantiles a través de la ficción. Giani Rodari, en Gramática de la
Fantasía, señala que el niño puede "jugar a tener miedo": se asoma al peligro con la
certeza de que no le pasará nada.(No confundir con la pedagogía del terror, que puebla la
mente de los Niños con monstruos y amenaza con el viejo del saco).Si bien algunos
expertos le niegan la calificación de literatura infantil o juvenil, otros los defienden por el
mérito de atraer al lector: "no sirven los excelentes libros que nadie lee". Por eso aunque
existe el peligro de que se convierta luego en un adulto que no salga de los thrillers o de las
novelas rosa, también puede ser que, a través de ellos, descubra el gusto por la lectura y
luego se interesen por libros mejores. Por eso, más que descalificar a priori, hay que ser
cuidadoso en la elección. Comics: Los comics o historietas, con su mezcla de dibujo y texto
y con sus personajes ficticios que llevan al niño a ver la vida desde otra perspectiva, tienen
tal magia y fuerza que los atraen irresistiblemente. Muchas veces serán la vía de entrada al
mundo de los libros y de la lectura, pues los niños que empiezan leyendo comics luego
pasan a ser lectores de otros géneros, como la novela. Además, el hecho de ofrecer
historias "por entrega" (continuará...), mantiene cautivo al lector y lo impulsa al
coleccionismo. Pero, a pesar de sus bondades, hay que saber ir ofreciendo
simultáneamente, otros géneros para profundizar o mejorar el hábito lector. A muchos
padres les preocupa que sus hijos lean comics, pues piensan que no son verdadera
lectura. Lo cierto es que los hay de gran calidad artística y literaria, mientras que otros
deforman el gusto del lector por su texto y dibujos. Como en cualquier otro género literario,
la calidad es diferente en unos y en otros, y no se pueden rechazar todos los cómics
porque muchos sean basura. ¿Cómo estimular la lectura en los hijos? Responde M. Teresa
Arregui, doctora en Literatura, madre de hijas de 7, 5 y 2 años:- Leerles todas las noches
-incluso hasta muy mayores- sin exigencia de ningún tipo y sin temor de que repitan
siempre las mismas historias. - Leer bien (pausas, suspenso) con entusiasmo,
dramatizando y en un ambiente grato. Estar dispuesto a constantes interrupciones: ¿Qué
significa? ¿Por qué? ¿Quién es?-

Hacer del momento de la lectura la hora familiar por excelencia: el Niño en pijama, la mamá
sobre la cama, la casa en calma...- Y, por supuesto, moderar los panoramas y saber
apagar la televisión. Porque si está todo el tiempo ocupado, ¿cuándo lee? ¿Cómo aprecia
la magia de la lectura? ¿Por qué hay que estimular a los hijos a leer?"Porque es un placer
y porque se enriquece el mundo interior. El libro permite vivir miles de vidas diferentes, en
distintas épocas, en lugares que quizás nunca conoceremos, pero en los que, de algún
modo, vamos a estar. Además, desarrolla la capacidad de expresión y de redacción,
aumenta el vocabulario, la memoria y la comprensión. ¿Por qué niños que fueron lectores
en la niñez de pronto dejan de leer?Yo recomiendo a los padres "Como una novela", de
Pennac, que explica de forma sencilla y amena, por qué se produce esa ruptura y cómo
evitarla.

OJO

10 pasos para volar con los libros:

Antes de que el hijo sepa leer, permítale recrearse mirando las ilustraciones de un libro.

· Desde pequeño, cuéntele cuentos y recítele rimas.

· Nunca fuerce a leer a un hijo.

· Seleccione muy bien lo que le ofrezca para leer, valorando las buenas ilustraciones que
ayudan a formar el gusto por el arte y por lo bello.

· En la familia, dé ejemplo diario de lectura.

· Conozca qué lee su hijo y coméntenlo con él.

· Sepa los gustos de su hijo y en lo posible, respételos.

· Vaya con su hijo a librerías y bibliotecas y anímelo a hacerse socio.

· Permítale armar su biblioteca personal, dándole un espacio apropiado para ello.

No es cuestión de edad, sino de hábito lector, capacidad, lenguaje, comprensión...

"¿Qué ofrezco para leer a mi hijo?

Clásicos:
Los cuentos de los hermanos Grimm y de Hans Christian Andersen son excelentes para
iniciar al niño en los símbolos universales de la literatura.

Biblioteca Billiken (Ed. Atlántida) tiene la colección "Grandes obras de la literatura", en la


que figuran, entre otros:

- Heidi, Juana Spyri.

- Corazón, Edmundo de Amicis.

- Oliver Twist, Charles Dickens.

- La Cabaña del Tío Tom, Enriqueta Stowe.

- El Príncipe y el Mendigo, Mark Twain.

- Papaíto Piernas Largas, Jean Webster.

- Las Minas del rey Salomón, Henry R. Haggard.

- La Vuelta al Mundo en Ochenta Días, Julio Verne

Romántica:

- Ana de las tejas verdes, Lucía Montgomery (Pehuén).

- Nuestras Sombras, Teresa Budge (Andrés Bello).

- La colección de Emilia, Lucía Montgomery (M.C.).

- Jane Eyre, Charlotte Bronte.

- Mi pequeño Lord, y Princesita, de Frances Hudson B.

- Las colecciones de Enid Blyton: Torres de Malory;

- Las Mellizas O'sullivan y Elizabeth. (Ed. Molino)


- Todo lo de L.M. Alcott: Mujercitas, Hombrecitos, Aquellas mujercitas, Ocho Primos.

- Las gemelas de Sweet Valley, Francine Pascal, Ed. Molino

(Sólo serie morada; no las de la Escuela superior).

Aventuras:

- Elige tu Propia Aventura (Atlántida).

- Un día en la vida de... (Zig- Zag).

- Marcelino Pan y Vino, J.M. Sánchez Silva (Andrés Bello)

- Sin Familia, y En Familia, de Hector Malot (Andrés Bello).

- Tom Sawyer, Mark Twain (Andrés Bello)

- Mi Querido Enemigo, Jean Webster

- Azabache, Anna Sewell (Andrés Bello).

- El Corsario Negro, Emilio Salgari. (Andrés Bello).

- Colección de aventuras de Enid Blyton (Ed. Molino).

Misterios:

- Club de los Canguros, Francine Pascal (Ed. Molino).

- Tom y Liz, Eric Wilson (Ediciones S.M.).

- Colección de Misterios de Enid Blyton (Ed Molino).

- Torre de Papel (Norma) y Barco de Vapor (SM Ediciones) tienen algunos títulos muy
buenos.
Están clasificados por edades, pero no hay que guiarse por la edad cronológica del niño,
sino por su capacidad lectora. -

La Mochila de Astor: tiene excelentes títulos y todos son confiables, pero sólo están en la
librería Proa.

Cómics:

- Donald, Tribilín y otras del estilo: defienden valores como la familia, la autoridad y la
justicia.

De 6 a 13 años.- Mampato: mezcla de fantasía e historia vividas a través de un niñochileno,


Mampato, quien viaja por el tiempo y el mundo.

Desde los 8 años.- Asterix: Historia y situaciones cómicas de Asterix y el pueblo galo.

Desde los 11 años.- Superman, El hombre araña, Batman, Superman y otras: héroes
Fantásticos del mundo moderno.

Desde los 11 años. - Tin - tin: Héroe que viaje por el mundo como reportero.

Desde los 13 Y adulto.Mafalda: Adultos. Revela el complejo mundo de América latina.-


Carlitos: Adultos: Niño frustrado que se pregunta por el sentido de La vida.

Sugerencias para realizar lecturas compartidas


 Incentivar al niño o niña a que narre un cuento utilizando sus propias palabras y
escucharlo con atención sin corregirlo ni interrumpirlo.
 Proponer un título y pedirle que adivine de qué se trata la historia. por ejemplo,
“rosita y las zanahorias mágicas”.
 Estimularlo a seguir con los ojos la lectura. para esto, seleccionar textos con letras
grandes e imágenes, para que el niño pueda seguir la lectura con facilidad.
 Pedirle que termine la historia de otra manera. por ejemplo, leerle el siguiente
microcuento de una línea de augusto monterroso: “cuando despertó, el dinosaurio
todavía estaba allí”. Luego, incentivarlo a jugar a encontrarle un principio y un
final.
 Leerle las lecturas todas las veces que el niño lo solicite, de tal manera que
domine el vocabulario, aprenda la secuencia de la historia y se vaya encariñando
con los héroes y heroínas de los cuentos.
 Ayudarlo a describir qué sienten los personajes de los cuentos, para que entre al
mundo emocional de ellos percibiendo los matices de las emociones.
 Cuando el niño tiene más edad, pedirle que muestre sus libros favoritos y que lea
aquellas partes que más le gustaron. es importante que el padre demuestre interés
por lo que el niño o niña le está mostrando.
 En la etapa adolescente, los padres pueden hacer lecturas familiares de los diarios
e ir comentando las noticias que les llamen la atención.