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La formación del Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra do Brasil

(1970-1984) y las raíces europeas en Río Grande do Sul.

1.- Objeto de estudio:

El objeto de estudio del proyecto de investigación gira en torno a identificar, primeramente,

los elementos fundacionales del MST en Río Grande do Sul y en São Paulo, en cuanto a

descendientes de europeos se refiere y, por otra parte, analizar el papel político, organizativo

e histórico que han tenido los flujos migratorios europeos (italianos, alemanes...) en la lucha

por la tierra durante el proceso de modernización del campo brasileño en el período 1850-

1970.

2.- Estado de la cuestión:

Entender un movimiento como el MST, puede hacerse desde dos vías: a partir de libros que

traten directamente al movimiento, sus orígenes y evolución (que, apropósito, son pocos y

endogámicos); y otra es, estudiar la historia agraria de los siglos XIX y XX en Brasil. Para

ello son útiles tanto los libros de economistas, sociólogos o historiadores.

Para empezar con el análisis del estado de la cuestión en la bibliografía referente al MST, cabe

esclarecer primero una idea básica, que nos servirá después para fundamentar nuestro

proyecto; y es que, como dice João Pedro Stédile:

“Hemos conseguido sistematizar un poco (...) la génesis de nuestra organización. Incluso sin comprender

la amplitud de su significado ni disponer de una teorización mejor elaborada, decimos que (...) estuvo

determinada por varios factores. El principal fue el aspecto socioeconómico de las transformaciones que

la agricultura brasileña sufrió en la década de 1970.”(STÉDILE 1999 pág. 17)

Y además, como dice João de Souza-Martins:

“La expulsión del campesino del pacto político es un hecho que cercará el entendimiento de su acción

política. (...) es necesario entender la historia de tal expulsión, sus mecanismos económicos, sociales y

políticos porque ésta justamente define el lugar del campesino en el proceso histórico.” (SOUZA-

MARTINS 1985 pág. 13)


Y, como afirma la socióloga chilena Marta Harnecker (autora de Los conceptos elementales

del Materialismo Histórico):

“El MST hereda una prolongada lucha por la tierra en Brasil que puede remontarse a la época de la

llegada de los portugueses.”(HARNECKER 2002 pág.13)

No es, sin embargo, nuestra intención, realizar un análisis del proceso histórico que hace

aparecer este movimiento, ni tampoco cual es su dinámica y organización. Para ello puede

servir parte de la bibliografía citada, aunque deba tenerse presente cual es la interpretación de

lucha de clases que en ella se encuentra:

“Se trata de un movimiento social con gran fuerza moral y fe en la victoria, (...). A mi entender esto tiene

que ver con: la seguridad con que se plantea el socialismo como alternativa al actual orden neoliberal

capitalista (...).” (HARNECKER 2002 pág. 8)

Llama la atención que la obra de Harnecker tenga una presentación de Miguel Urbano

Rodrigues, miembro del Partido Comunista Portugués, en la que defiende también una

interpretación materialista de la lucha del MST. Urbano Rodríguez fue editorialista del diario

O Estado de São Paulo entre 1957 y 1979, siendo este una de las fuentes más recurrentes de

Souza-Martins en su artículo citado. A su vez, el sociólogo brasileño “es considerado el

mejor especialista en sociología rural del país” (MANÇANO FERNANDES 1999 pág.24,

nota 15), se ha destacado por su tarea de asesor de la CPT, en la época en que el mismo

Stédile militaba en ella y, según nos cuenta, tuvo mucha influencia en el proceso de

formación del movimiento, en cuanto a visión histórica:

“Recuerdo que, en uno de los primeros debates, todavía con ese carácter pastoral, en 1981 o 1982, cuando

ya proliferaban las luchas, la CPT trajo al profesor José de Souza-Martins para que hiciera de asesor en la

reunión.” (STÉDILE 1999 pág 25)

A partir de aquí, y una vez reconocido el trabajo de concienciación de los campesinos por la

Comisión Pastoral de la Tierra (que mediante la teología de la liberación “incorpora métodos

de análisis de la realidad desarrollados por el marxismo” – MANÇANO FERNANDES,


1999 pág. 23, nota 12-), empezaremos nuestra argumentación en cuanto pensamos existe un

vacío en la investigación referente al tema que proponemos.

Qué significa que la “Iglesia Evangélica de Confesión Luterana (...) realiza trabajo pastoral

entre los campesinos del sur y del centro-oeste, especialmente entre los de ascendencia

alemana...?” (MANÇANO FERNANDES, 1999 pág. 21, nota 9).

Es momento ahora de buscar las raíces históricas de la problemática del campo y de la

posesión de la tierra en el Brasil, en el contexto de las discusiones internacionales en torno al

fin del tráfico negrero y los nuevos modelos de colonización, lideradas por Gran Bretaña, que

se concretarían en las propuestas de Wakefield. Según el estudio del economista Roberto

Smith, se podría resumir así para el caso brasileño:

“Desde a transferencia da Corte portuguesa (1822), algumas tentativas vinham sendo feitas no sentido de

estabelecer uma estrutura de colonização no Brasil, baseada na imigração européia”

Pero:

“O interregno que va de 1822 a 1850 põe em evidencia um processo de amplo apossamento de terras, que

caracterizará, no país, a formação do latifúndio, (...) avançará sobre as pequenas posses, expulsando o

pequeño posseiro em algunas áreas. (...) ” (SMITH 1990 pág. 304)

La situación se normalizará con la aprobación de la Lei de Terras de 1850, según la cual el

Estado reconocía la propiedad latifundista formada hasta el momento, gran parte de ella bajo

el régimen de sesmaría colonial (cesión real de tierras), y en las últimas tres décadas por

grilagem (falsificación de títulos de propiedad). Dicha ley imponía además un precio abusivo

sobre las tierras públicas, obligando:

“..o imigrado pobre alugue o seu trabalho efetivamente por algum tempo, antes de obter meios de se fazer

proprietário” (propuesta de ley del Consejo de Estado, en SMITH 1990, pág. 306)

Las migraciones europeas para América están suficientemente documentadas y estudiadas

para el siglo XIX y también para el XX:


“...en los decenios de 1870 y 1880, empezó la migración masiva de europeos a América Latina. (...) sólo

unos cuantos países se beneficiaron de la inmigración masiva de europeos. Fueron, por orden de

importancia, Argentina, Brasil, Cuba, Uruguay...” (BETHELL 1990, vol. 9 pág. 112).

La enumeración de cifras podría no tener fin para intentar echar luz sobre este aspecto, pero

creemos que son importantes para nuestra propuesta, las siguientes:

“De los 4 millones de extranjeros que entraron en Brasil entre 1881 (1888 abolición de la esclavitud en

Brasil) y 1930, los italianos ocuparon el primer lugar, con el 36% (...). La inmigración procedente de

Alemania se animó después de la I G.M. La mayoría (...) se dirigió a Río Grande do Sul, Santa Catarina y

Paraná, donde se unieron a los descendientes de los primeros que habían afincado allí durante el imperio.”

(BETHELL 1990, vol. 9 pág.114 y 116).

Ahora, vamos a ver cual fue la situación de estos emigrados en base al artículo de Alejandro

Andreassi. En él se describe el proceso que producirá la desigualdad:

“...hasta 1930 las discrepancias entre los actores sociales que controlaban los gobiernos nacionales (...)

versan más sobre cuestiones relacionadas con las garantías políticas, las formas de ejercicio del poder,

que sobre las opciones económicas (...). En ese marco ideológico el tratamiento que debía darse a un

fenómeno tan vital para la prosperidad del modelo agroexportador como era la inmigración, dependía de

que se la considerara como un dato importante pero no diferenciado (...). Este carácter era indudable en la

medida en que existía una cuestión “social” que le acompañaba.”

(ANDREASSI 2002, pág. 318)

En este sentido el autor remarca el trato que recibieron estos inmigrantes, que venían con

programas oficiales de colonización acordados entre ambos países, normalmente aislados en

las plantaciones sin posibilidad de organizarse en un movimiento obrero/campesino

tradicional, a la forma que sí se acogieron los emigrados a las ciudades, como cabe resaltar

São Paulo.

“...el incumplimiento del contrato podía ser castigado con la cárcel y los grandes plantadores mantenían

grupos de guardias armados que reprimían cualquier acto de rebeldía (...). Los trabajadores europeos no

estaban exentos de ese control coercitivo, y según denuncia la prensa del movimiento obrero, la situación

no había cambiado prácticamente en relación con el trato dispensado anteriormente por los patronos a los

esclavos” (ANDREASSI 2002, pág. 321)


“...al socializar (el Estado) los costes de reproducción de la fuerza de trabajo (...) y pasivamente al evitar

normas que protegieran los derechos de los trabajadores, estos continuaron desprotegidos hasta 1930,

permitiéndoles a los patronos mantener deprimidos los ingresos reales de los colonos y asalariados.”

(ANDREASSI 2002, pág. 324)

Resulta evidente que hubiera una resistencia y una protesta a este hecho por parte de los

emigrados campesinos, pero:

“La respuesta estatal (...)consistió en elaborar herramientas represivas que dotaban de precisión a la

doctrina general de sostén de los intereses de las elites exportadoras. La más conspicua es la ley nº 1641,

de 7 de enero de 1907, conocida como ley de Adolfo Gordo, quien fue el diputado que promovió su

sanción” (ANDREASSI 2002, pág.326)

En ella destaca como primera figura delictiva la del extranjero comprometido en actividades

sindicales o políticas, haciendo referencia a la “seguridad nacional”.

Por tanto, y como conclusiones a este primer apartado del trabajo, cabe destacar la ausencia

de una referencia clara a este proceso migratorio y a la importancia que tiene para la

composición social del campo brasileño, en los estudios referentes al MST. Echamos a faltar

una visión con perspectiva, en lo referente a la evolución de los grupos sociales formados por

descendientes de esclavos y de emigrantes durante el siglo veinte, y en especial a su peso

dentro de las más importantes movilizaciones campesinas de este siglo, hasta llegar al proceso

de formación del MST, que, como ya advertíamos al principio en palabras de João Pedro

Stédile, seguimos sin comprender la amplitud de su significado.

3.- Metodología:

La hipótesis principal que guiaría el estudio es; ¿que porcentaje de miembros fundacionales

del MST, entre mandos, representantes, pastores y campesinos son descendientes de segunda

o tercera generación de inmigrantes? Y lo que es más importante, ¿tienen conciencia de ello?,

¿es un signo de identidad? y ¿conocen la historia de sus antepasados?.

Una entrevista a J. P. Stédile extraída de la página web www.resistencia.org de 22 de

Diciembre de 2002 empieza así:


“João Stédile fue el único en su familia que pudo estudiar. (...) En 1899, mi abuelo llegó del Imperio

austrohúngaro. Como él, llegaron 1.600.00 familias de campesinos pobres y hambrientos de Europa,

estimulados a ir a Brasil para reemplazar a los esclavos. En mi generación ya no había espacio para el trabajo de

los campesinos. Muchos hijos de esos inmigrantes se unieron para luchar por tierra (...).”

Por cuestión de lógica, el estudio se centraría en el Estado de Río Grande do Sul, por ser en

el que se formó la génesis del movimiento, y por ser el estado que recibió la mayor parte de

inmigrantes alemanes. Son muchos los apellidos de gente relacionada o perteneciente a la

organización, que tienen un origen germánico, en las obras de Stédile y Mançano y de Marta

Harnecker viene una buena relación de ellos. Esta parte del estudio se realizaría por medio de

la entrevista. El archivo del puerto de São Paulo, Santos, por donde entraron más de la mitad

de estos inmigrantes (BETHELL 1990 vol.9 pág.112) sería una de las principales fuentes

documentales.

Otra pregunta que surge de este planteamiento es; ¿que relación histórica han mantenido

estas familias o comunidades con las de los descendientes de esclavos o ex esclavos (que por

otra parte también han luchado por la tierra y por la libertad)? No hay que olvidar que

todavía hoy, sobreviven comunidades (la mayoría en la selva amazónica) que descienden de

esclavos cimarrones, que se autodenominan comunidades reminiscentes. Las fuentes

primarias y secundarias se relacionan al final del trabajo.

4.- Enfoque historiográfico:

El enfoque historiográfico que se le daría al estudio es el de la historia social, pero teniendo

muy en cuenta las interpretaciones que se están dando últimamente, en todo lo referente a

identidad y género en Latinoamérica. Se justifica ya que nuestra aproximación pretende

analizar y describir, de la forma mas objetiva posible según las fuentes lo permitan, el

desarrollo de un proceso de creación social, que no va destinado únicamente a los beneficios

económicos individuales, ni a la materialización política más simple, sino que representa una

fuerte crítica a las estructuras sociales, económicas e incluso espirituales establecidas,


formando lo que Luís Alberto Restrepo (1991) ha llamado un nuevo movimiento, aquellos que

en América Latina se han formado a partir de la década de 1970, y se explican por la crisis de

la sociedad/estado democrática/liberal en términos de la modernidad, y también por la crisis

de su principal alternativa en América hasta el momento, la revolución socialista plenamente

basada en la lucha de clases, y sus ramas políticas o militares.

5.- Fuentes:

Bibliografía citada:

Andreassi Cieri, Alejandro (2002): “¿Esperando a Godot?”: Estado e inmigración en


Brasil y Argentina (1880-1914), perspectivas para un estudio comparativo, en Conflicto y
violencia en América: VIII Encuentro-Debate. América Llatina ayer y hoy. Publicacions de la
Universitat de Barcelona, 2002.

Harnecker, Marta (2002): Sin Tierra; construyendo movimiento social, editorial Siglo
Veintiuno. Madrid, 2002.

Bethell , L. (ed.) (1990): Historia de América Latina, vs. 9, 10 y 11. Ed. Crítica, Barcelona,
1990.

Restrepo, L.A.(1991): Movimientos sociales en América Latina, Boletín Americanista nº 41,


publicacions de la Universitat de Barcelona, 1991.

Smith, Roberto (1990): Propiedade da terra e transiçao; estudo da formaçao da propiedade


privada da terra e transiçao para o capitalismo no Brasil. Ed. Brasiliense, São Paulo, 1990.

Souza-Martins, João de (1985): Los campesinos y la política en el Brasil, en Historia


Política de los campesinos latinoamericanos. Editorial Siglo XXI, Instituto de Investigciones
Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Mexico, 1985.

Stedile, João Pedro; Mançano Fernandes, Bernardo (1999): Brava Gente: A trajetória do
MST e a luta pela terra no Brasil. Editora Fundação Perseu Abramo, 1999. (edición en
castellano de Virus editorial, Barcelona, 2002).

Videografía: documental, Los sin tierra, por los caminos de América. (2003) De Miguel

Barros y Clara Bilbao.

Fuentes primarias; www.mst.org.br/ ; entrevistas; João Pedro Stédile, dirigente nacional

MST; Leonardo Boff, Clodovis Boff, Hugo Asmann, Arnildo Fritzen y Tomás Balduíno,

como miembros fundadores de la C.P.T. y la Teología de la Liberación; Werner Fuchs, de la


Iglesia Luterana de la C.P.T. de Pará; Delwek Mateus, dirigente MST en São Paulo; Mario

Schons, reponsable de Cooperativa de Crédito Creditar, Sta Catarina; Vilmar Martins Silva,

dirigente Cooperativa Agrícola Nova Sarandi, en Río Grande do Sul; Edgar Kolling,

coordinador general del Colectivo Nacional del Sector Educación del MST; evidentemente

que el estudio requiere también de entrevistas a miembros rasos del movimiento, a

campesinos acampados pues se intenta estudiar la totalidad de este aspecto, no sólo su faceta

en el lideraje. Archivo del puerto de Santos. Archivos estatales, provinciales, locales y

municipales de los estados de Rio Grande do Sul y São Paulo. Las publicaciones propias del

Boletim sem terra y el Jornal sem terra, que se editan des de 1984. Ley 4505 de 30 de

Noviembre de 1964; promulgada por el gobierno militar recién levantado, era la primera ley

brasileña que trataba la cuestión de la tierra, creando un organismo público para llevar

adelante la reforma agraria, el actual INCRA, legitimando la expropiación de tierras por parte

del poder político, y que sirvió de arma a algunos campesinos durante la dictadura. La

Constitución de Brasil de 1988