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La pérdida de los bosques es un tema preocupante en Bolivia y el mundo.

En
ese sentido, estudios realizados en los últimos años muestran que la
deforestación de nuestro país fluctúa entre 300 mil y 350 mil hectáreas
anuales, lo que representa una tasa 20 veces más alta que el promedio
mundial y una de las más altas del planeta. Además, un mapa global elaborado
por 15 prestigiosas universidades y publicado recientemente en la revista
Science, refleja claramente el aumento de pérdida de bosques y junglas en
países como Bolivia, Indonesia, Malasia, Paraguay, Zambia, Angola y otras
regiones.

El mapa, que ha sido creado con la tecnología de Google y cuenta con 650.000
imágenes satelitales, muestra que en el periodo de 2000 a 2012, el planeta ha
perdido una superficie arbolada de unos 2,3 millones de kilómetros cuadrados
(un poco menos que la extensión de un país como Argentina), mientras que
recuperó (por reforestación) unos 800.000 km2.

CONSECUENCIAS DE LA DEFORESTACIÓN EN BOLIVIA

Mayor emisión de gases de efecto invernadero, disminución en la producción
de agua y suministro de alimentos, reducción de la diversidad biológica, y
pérdida de oportunidades de aprovechamiento sostenible, son algunas de las
consecuencias de la deforestación identificadas por un estudio de la Fundación
Amigos de la Naturaleza (FAN-Bolivia) dado a conocer en 2010.

Por su parte, luego de hacer una revisión de los estudios e intervenciones
realizados hasta este año en Bolivia, la investigadora Jocelijn Carmen-Thera
François afirmó que los impactos de la deforestación pueden ser mucho más
grandes que la consecuencia del cambio climático, por lo que es prioritario
tomar medidas paliativas. Las proyecciones de la científica muestran que para
2100 serán desforestadas 37,7 millones de hectáreas de bosques en el país.

En el documento “Avances en el conocimiento. El impacto del cambio climático
en la biodiversidad (Bolivia)” François resalta que, entre otras funciones, los
bosques son fundamentales para la regulación climática, protección de riesgos,
conservación y regulación de los ciclos de agua, hábitat de vida silvestre,
diversidad biológica, provisión de alimentos y materiales de construcción.