Está en la página 1de 7

PINTURA

SOBRE SEDA
La seda es un material que como
soporte de pintura tiene unas
cualidades excepcionales.
Experimentar con los colores es
muy divertido y gratificante, y
los resultados suelen ser
sorprendentes y espectaculares.
Por eso este taller está
especialmente indicado para
niños y adolescentes. El objetivo
fundamental del taller es que el
alumno conozca las técnicas de
pintura artesana sobre seda, así
como los materiales específicos necesarios. Durante el taller, que durará
unas dos o tres sesiones, se intentará introducir a los niños dentro del
mundo de la seda. Este hecho es importante porque les ayudará a darse
cuenta de la importancia de los materiales en el proceso artístico. Así, si
siguen los diferentes talleres, los alumnos verán cuán diferente es pintar
sobre tabla, sobre seda o sobre papel, por ejemplo, y cómo el material
condiciona el resultado final.

Para entrar en materia se explicará lo antigua que es la seda y lo laborioso


que resultaba prepararla. Su origen animal ha sido casi olvidado, ya que la
seda que se usa hoy en día tiene poco que ver con la antigua, lo mismo que en
el caso de la lana. La historia de la ruta de la seda encantará a los más
pequeños y dará valiosa información histórica a los mayores. A continuación
se repasará brevemente la suerte de este material durante los diferentes
periodos históricos. Y también se explicará que el trabajo artesanal de la
seda ha pasado a ser un arte, ya que innumerables piezas (vestidos,
tapices,...) se muestran al público en innumerables museos textiles,
arqueológicos, históricos, etnológicos... de todo el mundo.

En su camino de Asia a Europa, la técnica de la pintura sobre seda se ha


transformado. Los chinos pintaban sus cuadros maravillosos en seda con
pinturas espesas, que no eran a prueba de agua. La seda pintada no podía por
tanto lavarse. Hoy por el contrario, existen pinturas para seda que son
resistentes al lavado, a la luz y a la
limpieza en seco. Con éstas pinturas no
sólo se pueden pintar cuadros, sino
también objetos de uso diario, como por
ejemplo pañuelos, chales o blusas.

La acuarela sobre seda es una técnica


llena de encanto con diversas
posibilidades de configuración. Sobre la
seda sin tratar se pueden pintar fondos
preciosos, corridos. Pero si se intenta
seguir pintando motivos sobre el fondo
aún húmedo, se observará que la pintura
no es absorbida o se corre de manera
incontrolada. Para poder pintar con
acuarela sobre seda de la misma forma
que se tiene costumbre de pintar sobre
papel, hay que tratar la seda previamente.
A este proceso se le llama impregnar. Una
solución de bencina y guta impide que la pintura se corra, de forma que se
puede pintar con gran precisión. También se puede usar una solución de sal.

La pintura para contornos se diferencia del producto incoloro para


contornos en que se puede fijar al vapor y no se borra, sino que permanece
como línea de color. Las pinturas para contornos se pueden aplicar de dos
maneras diferentes: en primer lugar, se pueden usar como medio de
delimitar. En este caso se aplica, al igual que el producto para contornos
incoloro, como línea de separación entre dos superficies de color. Para
impedir que los colores se corran unos en otros, se repasan con la pintura
para contornos las líneas del motivo dibujado previamente. Hay que prestar
atención para que en la línea de contorno no haya interrupciones por las que
la pintura pueda salirse. Cuando se han pasado todas las líneas, la pintura
para contornos debe secar 15 minutos. Después se puede aplicar los colores
que se desee en cada una de las superficies sucesivamente.

2.1.1. Solución para contornos: para trazar las líneas de separación entre
las distintas superficies de color disponemos de una solución para contornos
(guta) soluble en agua o disolvente. Se recomienda usar la solución al agua,
porque así se evita el baño de disolvente y porque puede teñirse fácilmente
con unas gotas de tinte para seda.

Para usarla haremos lo siguiente: vaciaremos la solución para contornos en


un botellín transparente de plástico, con el extremo recortado, y dotado de
una boquilla metálica. Así podremos aplicarla directamente sobre el tejido
sin que toque nuestros dedos.

2.1.2. Tintes: existe una gran oferta de


tintes, aunque pueden ser muy distintos,
tanto por la brillantez como por la solidez del
color. Aunque hay una amplia gama de colores
disponible, no es necesario comprar muchos
colores, pues casi todos los tintes pueden
mezclarse entre ellos. Basta con comprar
rojo, amarillo, azul, verde, marrón y negro.

Todos los colores pueden diluirse en agua, y deben fijarse (mediante vapor,
solución fijadora o planchada) para que, una vez aplicado, se conserve en el
tejido y se pierda el mínimo posible en cada lavado. Nosotros usaremos el
sistema del planchado para fijar, por ser el más sencillo.

2.1.3. Marcos para tensado: pueden ser construidos por uno mismo o
pueden comprarse en comercios especializados. Debe tenerse en cuenta que
el formato comercial de la tela de seda suele ser de unos 92 cm. de ancho, o
sea que el bastidor debería medir unos 90 cm.

2.1.4. Tela: no es necesario lavar de antemano la seda blanca, ya que se


vende directamente preparada para ser pintada. No obstante, muchas sedas
de color que se encuentran en las mercerías poseen un barniz que hace el
lavado necesario.
3. Ejercicios

3.1. El primer ejercicio consistirá en sujetar la seda al marco. Para ello, lo


mejor es emplear chinchetas de tres puntas, ya que éstas tensan la tela más
uniformemente que las chinchetas simples, que, además, enseguida
estropean la tela. Debemos asegurarnos de que la tela esté fuertemente
tensada, ya que, en caso contrario, una vez húmeda se distiende, pudiendo
llegar a combarse. La tela no debe tocar la mesa. Para ello alzaremos un
poco el marco, mediante tacos de madera. Para obtener un tensado
uniforme, deben fijarse en primer lugar las cuatro esquinas, sin torcer la
tela. A continuación deben clavarse las chinchetas de tres puntas en la
madera a intervalos de 10 cm.

3.2. En el segundo ejercicio, perfilaremos el dibujo en la seda. Se dejará a


los alumnos elegir libremente y se ofrecerán patrones a modo de ejemplo.
Con el fin de poder transportar fácilmente el motivo elegido, es
recomendable pautar las líneas con anterioridad sobre una hoja separada, o
calcarlas sobre papel transparente. Las líneas deben reseguirse con lápiz
blando. Una vez el motivo ha sido transportado con el lápiz, se resigue todo
con solución para contornos. Es importante, a la hora de trazar las líneas,
trabajar con extremo cuidado y sin discontinuidades.

3. En el tercer ejercicio, pintaremos la superficie, una vez todas las líneas


estén bien secas. Antes de empezar a pintar hay que tener bien decidida la
combinación de colores. En las superficies grandes se puede trabajar bien
con un tampón de algodón o con papel de cocina, ya que absorben mucho
tinte. Para no mancharnos los dedos podemos coger el algodón con una pinza
de tender ropa. En los recodos es mejor proceder con el pincel. Todos los
tintes tienen siempre que diluirse con un poco de agua.

Muchos motivos pueden realzarse y sobresalir del fondo pintándolos a


posteriori con una mezcla de agua y alcohol. Sobre todo las
representaciones de animales y plantas obtienen así una viveza que recuerda
las estructuras orgánicas. Para ello se pintan los motivos uniformemente y
una vez secados se vuelven a tratar con la mezcla de agua y alcohol;
mediante esta técnica los pigmentos de color se distribuyen de nuevo. Este
efecto se aprecia con mayor claridad en los colores intensos y mezclados
que en los tonos pastel. A continuación, una vez seca, la seda deberá fijarse,
lavarse y plancharse.

Antes de fijarla, la pintura en seda tiene que estar bien seca. En caso de
que no se desee hacer la fijación uno mismo, existe la posibilidad de llevar la
pieza a un servicio de fijación, donde será fijada profesionalmente. Si no, se
puede fijar al vapor o planchando. Los pasos para fijar al vapor son los que
se observan en la foto

Debe tenerse en cuenta que con el lavado reiterado todos los colores
perderán un poco. Las piezas deberían lavarse a mano con un detergente
suave y agua a 30 grados, y plancharse estando todavía húmedas.

4. Glosario

• Acuarela: pintura que se diluye con agua.



• Barniz: solución de una goma-resina en un óleo o líquido volátil que,
aplicada encima de la superficie de un objeto se seca formando una
capa brillante, transparente e impermeable.

• Bastidor: armadura, comúnmente rectangular, formada con listones de
madera o de metal para fija las telas que se han de pintar o bordar.

• Batik: técnica artesana oriental, procedente de la isla de Java, con la
que se colorean telas de seda por sucesivas inmersiones en tintes
líquidos, protegiendo cada vez con una capa de cera las zonas que no
hayan de ser tenidas con el color correspondiente.

• Bencina: líquido incoloro, volátil e inflamable derivado del petróleo,
que se emplea como disolvente.

• Disolvente: Líquido que tiene la capacidad de disolver o diluir otras
sustancias, como pigmentos, pinturas, etc.

• Estofa: tela de seda decorada con dibujos y figuras.

• Seda: el tejido de seda ha sido considerado siempre materia de
calidad para todas las artes de la aguja. Y también como soporte para
la pintura, sobre todo en los países de Extremo Oriente. En Europa se
pinta a la acuarela sobre seda ocasionalmente, por ejemplo para
abanicos.

• Tinte: acción de teñir. Color con que se tiñe.

• Tejido: textura, cosa tejida.

LA PINTURA SOBRE SEDA


Es una de las artes más antiguas de
estampado de tejidos

Proceso de estampación con Gutta

La pintura en seda se asemeja a la


acuarela. Los colores se superponen,
dando la textura de una aguada.
Siempre partiremos del tejido blanco,
así podremos jugar con toda la gama
de colores puros que queramos.
Al crear un cuadro, el trabajo previo es fundamental.
Diseñaremos primero sobre el papel y cuando el borrador se ajusta a la
idea, se realiza la plantilla al tamaño deseado, se dibuja en la tela y
comenzamos la estampación.
En primer lugar la tela debe estar
des aprestada. Todo tejido al salir
de fábrica trae un acabado que
permite que se mantenga limpio y sin
apenas arrugas hasta su venta.
El apresto es un como un almidón que
impediría la absorción de la tintura.
Esta labor es tan sencilla como lavar
la seda en caliente.
Planchamos el trozo de seda que queremos pintar.
Trasladamos el dibujo deseado a la tela, y tensamos el trozo en un bastidor.
La seda debe estar estirada para su coloreado.
Tenemos varias posibilidades o técnicas de estampación, además de
numerosos trucos y como es natural nuestra imaginación será la
protagonista a la hora de descubrir nuevos métodos.
Uno de los materiales o medios de reserva que nos permite perfilar el
dibujo es la gutta que aplicaremos por el contorno de las figuras que
queramos pintar, para que la tintura no vaya como loca de un lado para otro,
cosa que en la seda es natural.
Cuando la gutta está seca podemos aplicar el color.
Cuando el color está seco (24 Horas), se fija al vapor. Este proceso es el
más antiguo, pero a la vez ofrece la mejor garantía de resistencia del color
e impide que el tejido pierda ni la suavidad ni la caída.
Una vez finalizado el proceso de fijación, la tela está lista para la prueba
de calidad.
Un gran lavado primero en frío y luego en caliente.
A partir de este momento podemos hacer lo que queramos con nuestro
trocito de color.