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Castañeda Sabido Fernando. La crisis de la sociología?

acadé-
mica en México. Universidad Nacional Autónoma de México, Fa-
cultad de Ciencias Políticas y Sociales; 2004.

palabras clave: crisis de la sociología, internacionalización, sociología me-


xicana

Vivimos en una época en donde el tránsito hacia un nuevo paradigma


-una constelación post estado-nación- es ampliamente conocido. Afortuna-
damente, éste es más que un cambio normativo de énfasis de la nación a lo
ïnternacional", lo "global.o lo "planetario". Por lo menos desde una perspecti-
va de la sociología cultural, debe quedar claro que el imaginario de lo nacional
implica una comparación con otras naciones, sus pueblos y sus culturas. Una
aproximación al debate central del pensamiento político y social en México
puede ayudar a esclarecerlo. Me refiero a lo que algunos llaman -algunos de
forma errónea- la "filosofía de lo Mexicano". Este debate no está limitado
exclusivamente a la filosofía. Este ha permeado casi todos los campos inte-
lectuales, desde las artes visuales y la literatura a la filosofía y las ciencias
sociales. No solo le concierne a este debate ña cuestión de la .esencia"de la
nacionalidad mexicana. Este ha sido en mayor o menor medida el objetivo
explícito de algunas contribuciones a este debate. Pero definitivamente no
es la intención de las más sofisticadas reflexiones -como el famoso ensayo de
Octavio Paz El laberinto de la soledad o La jaula de la melancolía de Roger
Bartra. Con Paz y Bartra -entre algunos otros- somos capaces de exponer
que la identidad en México está siempre en crisis desde que la cultura de
este país siempre ha sido -al menos durante los últimos cinco siglos- extre-
madamente híbrida, con influencias y legado de muchas partes del mundo.
En lugar de preocuparse sobre algún tipo de proyecto nacional, las contribu-
ciones más brillantes a la "filosofía de lo Mexicano"siempre ha expresado un
fuerte sentido cosmopolita.
Un libro reciente de un Sociólogo mexicano, Fernando Castañeda Sabido,
puede ser mejor comprendido en el contexto de este esbozo de la autocom-
prensión de la cultura mexicana. Su La crisis de la sociología académica en
México es una crítica de la sociología mexicana que nunca pierde de vista el
contexto de la sociología “internacional” . Una intensiva discusión de la so-
ciología “internacional” - el tema de los dos primeros capítulos de Castañeda-
le permite mostrar que la crisis de la sociología no es un problema exclu-
sivamente mexicano. Castañeda pone especial atención al problema de la
identidad de la sociología. Él acepta que la sociología no es el único discurso
en el que los aspectos de las relaciones sociales son relevantes. Él sugiere,
sin embargo que esa“sociología es un discurso” debe mantener su identidad

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como “lenguaje de una comunidad” en donde el “sujeto enunciante” tiene que
articular su discurso de tal manera que el destinatario pueda reconstruir las
“condiciones de validez” en cualquier momento. En los capítulos 3 y cuatro
él vuelve a los problemas mexicanos. La intención del autor es mostrar que
especialmente después de la Revolución Mexicana (1910-20) casi todas las
actividades culturales estuvieron orquestadas en nombre de la nación, ha-
ciendo al Estado el más importante actor cultural. Los capítulos 5, 6 y 7 se
concentran en el desarrollo del discurso sociológico en México. Después de
un breve recorrido histórico, Castañeda pone especial atención a las décadas
de los 70’s y los 80’s, donde la sociología mexicana perdió una de sus mayo-
res oportunidades de desarrollar un discurso sociológico que no viera en la
capacidad de contribuir a la ideología nacional su objetivo principal. El últi-
mo capítulo pretende ilustrar una vez más la tesis central del libro, es decir,
que la sociología está en una fase de desestructuración (desestructuración o
crisis). una vez más Castañeda discute el problema refiriéndose a ambas, la
sociología internacional y la mexicana
La identidad requiere profesionalización, y el profesionista en turno de-
pende de una institucionalización exitosa. En este punto, Castañeda regresa
a lo que él ve como el principal problema de la sociología mexicana: el hecho
de que ésta nunca ha alcanzado un status de institucionalización profesio-
nal. Esto es cualquier cosa menos un nuevo argumento. Lo que es novedoso
en la discusión de Castañeda es que él rehusa a explicar esta situación co-
mo consecuencia del colonialismo o el neocolonialismo. Él disputa a aquellos
científicos sociales como Rodolfo Stavenhagen, quién en la década de los 70’s
introdujo a los discursos académico y público de México ideas que se origi-
naron en la teoría de la dependencia de América Latina. De acuerdo a esta
forma de pensamiento, prácticamente todos los problemas encontrados en
América Latina son consecuencia de la situación colonial en que estas socie-
dades continúan existiendo. Inclusive cuando Stavenhagen hace referencia a
los problemas internos, él sospecha de la acción de un “colonialismo interno”.
El imperativo más importante para el buen funcionamiento y desarrollo de
las ciencias sociales es en consecuencia su “descolonización´´.
Para Castañeda, en contraste, la deficiencia de la sociología mexicana
tiene orígenes genuinamente “poscoloniales´´. La condición poscolonial está
determinada por la búsqueda de una identidad nacional diferente de la que
fue impuesta por las fuerzas coloniales. Desde este punto de vista, todo lo
que es foráneo es necesariamente sospechoso y solo puede poner en riesgo
el progreso nacional. Para Castañeda, empero, es precisamente esta última
“ideología´´ la responsable de los problemas institucionales que él percibe en
la sociología mexicana.
Como ya se señaló, Castañeda reconoce que la sociología en general atra-

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viesa una crisis de identidad. Pero en México esta crisis es doble: la crisis
de la identidad general de la sociología se complementa por la ambición de
definir una identidad nacional con la que todos los intelectuales mexicanos
se sientan comprometidos. Es a causa de la preocupación generalizada por la
identidad nacional que el estado es capaz de ganar influencia sobre casi toda
las actividades culturales. En el caso de México esto es particularmente cierto
después de la revolución mexicana: “El estado post-revolucionario en México
no solo organizo a los trabajadores y a los empresarios, a los campesinos y los
sectores populares, también organizó la cultura y a los intelectuale´´. Casta-
ñeda ve que esto es altamente problemático, porque significa que los intereses
académicos solo son cultivados a la luz de intereses político-ideológicos.
No solo el echo de que la mayoría de las Universidades públicas en México
obtuvieron su autonomía representó un hecho significativo. Como explica
Castañeda, los defensores de la autonomía académica a menudo confundieron
el principio de“libertad de cátedra´´ con el de “libertad de expresión”. De esta
manera, el valor de la “libertad de expresión” que por supuesto debería ser
característico de la esfera pública en general, es ahora albergado y cultivado
por una institución no-política -la universidad. El problema al que Castañeda
alude es similar a aquel al que Max Weber llamó la atención en su famoso
escrito “La ciencia como vocación”. El sociólogo alemán conocía la solución al
problema: para él la universidad debe dejar de ser la depositaria de valores,
la conciencia de la nación -una respuesta por la que Castañeda tiene una
fuerte simpatía.
Para Castañeda no puede haber duda que las universidades en general,
y los departamentos de sociología en particular, tienen que ser liberados de
su doble carga política. La universidad debe encontrar su propia identidad
“académica” “independiente de la sociedad y el Estado”. Debe dejar de cultivar
valores políticos solo porque otras instituciones son incapaces de hacer lo
mismo.
El libro de Castañeda plantea la agenda para una discusión. El denuncia
la complicada situación de las instituciones académicas en su país y muestra
que sus problemas no son independientes de las instituciones políticas y la
cultura política. Él argumenta que, con el fin de superar estos problemas, es
tiempo de dejar de culpar a los intereses coloniales, y darse cuenta de que
es más bien la condición poscolonial la que explica -aunque no justifica- la
omnipresencia de la retórica estatal y nacionalista. En este sentido el libro
ya ha conseguido un objetivo muy importante.
Si bien lo consigue, no obstante, contiene una serie de deficiencias que
brevemente señalaré:
El libro es en sí mismo en gran medida polémico y programático: si pide
una revisión crítica del discurso sociológico en México, en realidad no dice

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mucho acerca de la sociología de México. Castañeda construye su argumen-
tación, básicamente, en una crítica a “La Democracia en México” de Pablo
González Casanova y a las “Siete Tesis equivocadas sobre América Latina”.
Aunque estos textos han sido realmente importantes para la sociología de
México en la década de 1970, el lector deseará conocer un poco más acerca
de otros debates dentro de la sociología de México. ¿Qué pasa con las tenden-
cias actuales en la sociología mexicana? ¿Hay algo a lo que un revisionista
como Castañeda podría hacer mención?
La crítica de Castañeda de un nacionalismo todo poderoso tiene sentido.
También es correcto decir que la seducción de los intelectuales por el Estado
ha sido significativo en México durante el siglo 20. Una lectura menos este-
reotipada de la "filosofía de lo mexicanoτ los intelectuales que trabajan en él
puede, sin embargo, demostrar que esta discusión contiene ingredientes im-
portantes para una crítica, si no una deconstrucción del nacionalismo. Como
se mencionó anteriormente, el discurso sobre la “filosofía de lo mexicano” en
realidad contiene una comprensión bastante sofisticada de la relación entre
México y el resto del mundo.
Castañeda no estudió a filósofos como Samuel Ramos o Luis Villoro, an-
tropólogos como Roger Bartra o Néstor García Canclini, o ensayistas como
Octavio Paz y Jorge Cuesta. Él quiere quedarse en la sociología. Pero preci-
samente esta exhortación en favor de algún tipo de “sociología pura” también
podría representar una limitación importante, ya que también puede dar lu-
gar a otro tipo de ‘ismo” - un "nacionalismo sociológico-, por así decirlo,
que, en tiempos de una creciente intermacionalización así como una inter y
transdisciplinariedad, es difícil de defender.

Referencias
[1] Kozlarek O. La crisis de la sociologia academica en Me-
xico [The Crisis of Academic Sociology in Mexico]. In-
ternational Sociology. 2006;21(3):383-386. Available at:
http://iss.sagepub.com/cgi/doi/10.1177/026858090602100307.

[2] Stavenhagen R. Siete tesis equivocadas sobre America Latina [Seven Erro-
neous Theses about Latin America], Sociología y subdesarrollo [Sociology
and. Underdevelopment. 1984:15-38.

[3] Stavenhagen R. Cómo descolonizar las ciencias sociales? [How to deco-


lonize the social sciences?], Sociologí?a y subdesarrollo [Sociology and.
Underdevelopment. 1984:207-234.