Está en la página 1de 1

LA TERCERA Domingo 28 de febrero de 2010 77

Fueron tres días


de terror, no sólo
por el terremoto,
sino asimismo por
la fiera humana
que apareció
entre las ruinas y
las llamas.

didas en 24 horas.
Más detalles: El andaluz
Ricardo Cano había llegado a
Chile el 15 de agosto. Perdió
todo y se quedó con amor
entrañable a la tierra. Esa
noche del 16 el actor Zapater
ensayaba en el Teatro Odeón
La tempestad para la galerna.
Los presos admiradores del
asesino Dubois hicieron
esfuerzos para dejarlo escapar y
por poco lo hubieran logrado.
Se contaban salidas cómi-
cas del bandido. El juez le dijo:
-No me explico por qué el
reloj del señor Lafontaine y el
suyo tienen el mismo número.
-Yo tampoco me lo explico
-respondió Dubois.
Jorge Montt prohibió al
capitán Middleton que hiciera
predicciones de terremotos. Es
sabido que acertó en 1906.
La ciudad recobraba su
fuerza física y su aspecto grin-
go. Llegó una troupe de lucha-
dores: Pellegrini, Reiter de
Valfort, Ceresert, Youssouf de
Branama. Llamaba la atención
en las calles. El joven heredero
más rico de Valparaíso era don
Armando Zannelli; dueño de
un Fiat verde. Cenaba todas las
noches en La Rosa con Ada
Negri, artista italiana..
El holandés Kraus, inge-
niero, propuso expropiar la
parte destruida del Almendral
y construir el puerto, mediante
excavaciones. Si hubieran lle-
vado a cabo el proyecto, ten-
dría el encanto del Amsterdam
chileno.
El chileno está transido en
filosofías de temblores. Sus
plantas se ponen en terreno
incierto. Nada es durable ni
definitivo. De pronto brama la
tierra, y nos nivela de golpe en
el hoyo. Lejos de ser fanfarrón,
el chileno es apequenado, des-
cuidado. Se rebaja. Prefiere lo
menos erguido y ambicioso.
Escoge por abajo. ¡Pero no le
ofendan ni le miren a menos!
Entonces, a su vez, ruge y tiem-
bla. En general desprecia a los
fanfarrones y presumidos.

Tres sismos en
uno. A las 19.45 el
primero; a las
20.06 el segundo.
Y, al final, vino el
remezón más
fuerte, .