Está en la página 1de 138
nee Carlos Garcia Gual lejada tanto del repertorio de mitos como del manual de mitografia, la presente INTRO- Introduécion Dae ALA bop hag GRIEGA nape a la mitologia chad dots winavi ns ay eres my lectura, Partiendo de un estudio de su peculiar tradi cidn y transmisién, y subrayando la funcién social y la pervivencia de la mitologia en su contexto hist6- rico y en la cultura occidental, CARLOS GARCIA GUAL examina, desde una perspectiva a la vez criti- cay didictica, los temas y figuras mas representati vos de ese amplio repertorio narrativo, rememora los rasgos esenciales de los dioses y héroes griegos y, finalmente, analiza las interpretaciones mas signif cativas que se han formulado desde el inicio de la Edad Moderna sobre ese conglomerado de mitos. Carlos Garcia Gual El libro de bolsillo Humanidades Religion y mitologia Humanidades Carlos Garcia Gual Introduccién ala mitologia griega plsillo eligion y mitologia Alianza Editorial Primera edicidn en «Et Libro de Bolsillo»: 192 Guacta relmpresidn: 1988 Primera edicin en eAtea de cone. Segunda roimpeesign: 2004 micnto: Humanidados: 1999 Diseho de cubierta: Alianza Eeitorial Mustraciin: Cocregeio. Zeusy fo, (detlle) ‘Museo de Historia del Arte Viena © Gutlos Garcia © Allanga Kditoral,S, A Madd, 1982, 1993, 1994, 1995, 1998, 1999, 2001, 2004 Galle juan tgnacio Luca de Ten, 15; 28027 Madi teléfono 91393 88 88 ‘wonealianzacditoriakes ISBN 84-200-88 Depssit ky o.t40-2004 Fotocomposicion e impress ‘A modo de prélogo ‘Tan s6lo unes cuantas Hneas para indicar lo que este libro quiere ser ylo que no. Por lo pronto, indicaré de antemano {que no es ni pretende ser un repertorio mitico ni un manual de mitologfa. Tampoco una divagacién literatia acerca de Jos atractivos de los mitos griegos y su proye No voy a recomendar esos relatos que se recomiendan a si mismos, Tan sélo pretendo facilitar la perspectiva de su es- tudio y ofrecer alguinas reflexiones previas a su lectura 0 re- lectura. ‘Somos ya s6]o lectores descreidos de esos fascinantes rela tos. Penetramos en ese mundo imaginario de la mitologia, un, ‘entramado quimérico y fantasmagdrico, a travéscle los textos ims 0 menos clisicos, pero siempre antiguos, y de algunas imigenes del arte griego 0 romano. A través delos poetas y ‘mitdgrafos escuchamosta lejana melodia. Incluso en otral gua, en traducciones y en alusiones truncadas, percibimios su poesia su extraordinaria seduccidn y, acaso, algo de a anti- ‘gua religiosidac ligada alos personajes divinos y heroieos que Jos animan, Estas paginas son tan s6lo una invitacidn a fre~ cuentaresos antiguos relatos, Una introduccién a ese mundo dramiticoy memorable, basada enalgunas reflexiones ymil= tipleslecturas Para esta visién de conjunto he utilizado numerosas pani ‘nas de un librilo que publigué hace afos en Bareclona-en ‘una editorial de cuyo nombre no quiero acordarme~ ttulado Li mitologia, Interpretaciones cel pensamiento mitico, y unos apuntes sobre las caracteristicas de los mitos griegos y sus ‘grandes figuras, dioses y heroes mas conspicuos. Creo que ambas partes estén bien ensambladas y se ilustran mutua- mente. (Por adelantado pido disculpas por si ha quedado en esas paginas alguna repeticion inadvertida,) Queda asic! libro conformado en tres partes: sentidos dal mito, principales temas y personajes de ke mitologia grie interpretaciones de esos mitos y esa mitologia. Como decta, estos apuntes surgen de numerosas lecturas, y he querido al- diva todas ellas, De ah{ que oftezca muchas referencias pun tuales alibros y articulos. Bsas referencias no tienen nunca un propdsito erudito. Podria haberlas multiplicado facilmente “Tan sdlo he sefalado aquellos libros 0 ensayos que me han pa- recido atractivos o pertinentes, a riesgo de ser subjetivo e in- completo, Espero haber indieado con precisi6n as direceio- nes mis ugerentes de los estudios mitoldgicos actales. He pretendido exponer los problemas y cuestiones con la mayor sencillezy claridad. Sigo el consejo de]. 1. Borges: «No debenmos buscar la confusisn ya que propendemos ficilmente clay, Y enesteterreno delosestudios sobre mitologia no fal- tan los comentadores confusos. No sé'si habrélogrado evitar Taoscuridad, perolo he ntentado una y otra vez Madrid, 1 deenero de 1992 Primera parte Definiciones 1, Propuesta de definicién del término mito L La palabra mito, que tiene un tufillo de cultismo y una nota- ble vaguedad en su significado, ha logrado estos aftos una notable difusién. Se habla de eel mito dela masculinidad», sel mito de launidad éraben, se dictamina que el instinto ‘maternal es slo un mito necesario». 1a calificacion de una idea, una teorfao incluso una determinada figura como «un ito» expresa una cierta valoracién, no siempre negativa. Hay un perfume llamado «mito» ylapalabra aparece referi- da tambign a cierto automévil como un elogio superlative. No estan sélo en el uso cologuial y periodistico dondeapa- rece el término cargado de connotaciones varias, Hace ya tiempo E. Cassirer titulé un espléndicto libro BY mito del Bs- tado; hace anos Octavio Paz.escribio que vel modernismo es tun mito vacion, yJ. Gil de Biedma, refiriéndose a su niftez, confesaba en tun poema que «De mi pequieio reino afortt- nae / me queds esta costumbre de calor fy una imposible propensidn al mito». Nosirvede mucho acudir al Diccionario dela Real Acade- mia, (Sirve tan s6lo para advertit quéanticuada ha quedado u BR 1 ontmexns la definicién allf propuesta,) Porque defini miro como «fi- bbula, ficcién alegorica, especialmente en materia religiosa» es remitir a una acepcidn arqueoldgica, un tanto diecio- chesca, vilida tan sélo para ilustrados y retdricos de hace mas de dos siglos. (Esa definicidn ya estaba anticuada cuan- do la Academia decidi6 recoger la palabra e cen su edicidn de 1884, hace algo mis de cien aftos,) La men= in del término «fsbulay remite aun voeablo latino utiliza do para traducir el griego mythos; peco hoy fadbula en un sentido tan genérico resulta un latinismo. Que el mito sea tuna cfiecidn alegdrica» es el resultado de una visi6n «ilus- traday y «racionalista», una concepeién muy antigua y de larga persistencia, pero hoy totalmente arrumbada y en de u Diccionario, Para explicarnos el amplio uso del término en la actualie dad podemos pensar en sus atractivas connotaciones yen su imprecisa denotacién. lo que aparece como fabuloso, extraordinario, prestigioso, fascinante, pero, ala vez, como etble del todo, incapaz de someterse a verificacién ob- jetiva, quimérico, fantéstico y seductor, parece convenirle el stantivo mito o el adjetivo mitico. En su aspecto negative, €l mito esta: mas allé de lo real, pertenece al émbito de lo «, ‘encuentra en la adopeisn del alfabeto de Fenicia y su difu sin posterior una de sus notas mas relevantes. Abi seinau~ gurauna nueva etapa dela civilizacidn helénica. Los po masde Homero y Hesfode, que son el término de un secular proceso de la poesta de composicion oral, con sus formulas ¥ procedimientos caracteristicos, significan el fundamento detodala mitologia clisica”, Sibbien es cierto que tras el desciframiento de las wblillas micénicas -escritas mecliante el sistema del silabario lineal Be tenemos noticias acerca de los dioses venerados en los ppalacios de Cnosso en Creta y de ilo en el Peloponeso, lain formacidn que esos documentos nos proporcionan es nota- blementelimitada. En una buena medida los nombres desus, dioses coinciden con los delos olimpicos (ahfestin ya Zeus, divinidad principal en Cnosso, Poseidén, muy venerado en Pilo, Hera, Arenea, Artemis, Hefesto, Ates y Dioniso), y ‘en parte podemos sospechar una serie cle cultos palaciegos peculiarcs (por ejemplo, ls numerosas invocaciones a figu tas femeninas de diosas con el epiteto de Pétniai, «sobera- nas»), Pero las inscripciones sobre las tablillas de barro, nos dan unos cuantos nombres y unos pocos detalles sobre ‘ultos locales, nada mis; no tenemos relatos mitologicos ni figuras divinas bien identifieadas. Podemos sospechar que algunos mitos son de origen micénico mediante alguna su- tilindagacién arqueoldgica o etimoldgica, pero aun ahorala ‘mitologia griega sigue eomenzando con los textos de Home- roy Hesfodo, Conviene no olvidar, por otro lado, que tanto Homero como Hesfodo componen sus poemas con ‘un determinado ‘objetivo ¢ intencién. No todas las representaciones de los, doses encuentran un espacio correspondiente asu relieve auténtico en la poesia ce Homero. Como se ha destacado con frecuencia, el poeta épico compone sts cantos para una “8 th HeuRasy wom sociedad jénica aristocrética, interesada en determinadas representaciones y valores heroicos. Deali que dioses como Dioniso 0 Deméter queden en el silencio, y que la vida delos limpicos se presente como la de grandes senores gu ros" (Hay sin embargo, curiosas diferencasal respecto en la Ouse») En cuanto a Heviodo, se trata de un pensador de acusada personalidad, y sus preocupaciones personales sereflejan en sus poemas. Por otrolado, os estilos san nota- blemente diversos: mientras que Hesfodo usa abundante- mente de los catélogos y esquemas genealogicos, siempre Homero es mucho mais dramético yanimado", car ‘cter tradicional del relato es un trazo esencial en el mito, Es uno de los rasgos determinantes del término mis ‘mo mythos, en contraposicisn al vocablo légos, en el con traste que se va perfilando en el siglo v, en la época de la So- fistica y delos primeros historiadores™, Es entonces cuando ladesconfianza en lo tradicional adquiere una forma carac- teristica del vigor critico de Jos pensadores de este tiempo. Pero yn antes ene siglo 1, encontranionduras centures¢ Homero y a Hesiodo -en Jendfanes y en Herdclito, desde tuna perspectiva moral yfiloséfice~y el sabio Soldn afirma, con frase lepidaria, que «mucho mienten los poetas» (pola psetidontaiaotdet), una critica que hay que refer alos poe- tas por excelencia, los dos grandes épicos. En resumen, des- deel siglo vit hay una transmisidn oral delos poemas que son a base textual de esta mitologia, y ya en el siglo vi apa- recen las primeras criticas y censuras a las autor feoen as prima y las autoridades de Conviene subrayar ste aspecto porque es uno delos que singulatizan a tradicién mitica en Grecia, Son los grandes poelas quienes custodian y configuran el repertorio narrati- 1. narorocta teaver rorTC4 ” ‘yo adicional yesena difusidin de los poemas épicos donde a mitelogia adquiere un perfil candnico a través de las va- Fiadas regiones de Grecia. Sin duda subsisten multiples yariantes locales, y muchos relatos son vineulados por una tradicidn oral, pero quedan ensombrecidos y recortados en su circulucién frentea los grandes textos de Homero y Hest fodo que se aprenden de memoria en las escuelas y que sere- titan en los grandes festivales publicos, En los cultos locales en santuarios y cludades diversas- persisten en contacto con ritos y ceremonias varias otros mitos de aleance limita do", Pero la transmisién de los grandes mitos, del reperto- rio panhelénico, estéligada ala poesia que reerea y difunde Jossitosy que, mediante la escritura, presta alas «aladas pa~ Tabras» una perdurable autoridad, A la vez, ese saber postico del mundo divino y keroico esti sujeto a una cierta libertad “superior ala que tienen otras mitologias guardadas por un clero celoso de sus privilegios y convencida de su cardeter revelado-. Tambign esté expuesto aunas criticas renovadas, tanto de os flésofos como ce los mismos poetas, que se per miten discrepar y recomponer un mito que no les parece udecente». (Asi, por ejemplo, lo hace el piadoso Pindaro en la Olimpica I, a propésito cle Pélope, o antes Estesicoro « propésito de Helena, negando en su Palinodia que legara a'Troya"") Platon es quien lleva mas a fondo las censuras contra los poetas mitdloges. Es él quien distingue ya con todo rigor tatrelo mitico yo razonado ~niythos yfdgas~ y quien pro- pone censurat los mitos tradicionales y rechazarlos cuan- do no parezcan adecuados para la educaci6n de los jéve- hes, También él insiste en que Homero, Hesiodo y los emus poctas son los «forjadores de falsas narvaciones que han contado y cuentan a las gentes» (Rep. 3774). Son los responsables de los «mitos mayores», junto a los que exis- ten otros «menores», transmitidos en relatos locales y fa~ mifliares. so ues Nomvos La postura del fildsofo no deja de ser muy curiosa: por un lado, Platon es an recreador de mitos, utilizados como ale- otias en varios cilogos, para ofrecer una imagen de lo que estd mas allé de Lo demostrable (por ejemplo, el viaje del almaal Mis Alli, en Gorgias, Fedon y Reptiblica): por otvo. lado, su oposicién critica al saber mitolégico tradicional le Heva a postular uns estricta censura, que climinarsa la ma Yor parte de los mitos sobre los dioses, por su inexactitud y su inconveniencia pedagégica y moral. Esta censura se en- marca en el programa politico del filésofo, en contra de la tradicisn general yen contra de los habitos orales y el magis- teriode Homero, Asi dice: «Debemas, pues, vigilarante todo alos forjadores de mitos fmythopoiois} y aceptar los creados porellos cuando estén bien y rechazarlos cuando ni veneer a las madees y mito con- /as para gute cuenten a los nifios los itorizados, moldeando de este modo sus almas por medio delos mitos, mejor todavia que sus cuerpos por me- dio de las manos, ¥ habra que rechazar la mayor parte de los ‘que ahora se cuentan (Rep. 377), Sobre el hecho de ser fal- 505, esos mitos, segiin Platén, «clan una falsa imagen de dio- ses y héroes» (y acontinuacisn, como ejemplo, alude Platén alos onilictos entre Crono y Urano tal como lo cuenta He- siodo), Resultan confusos, inmorules e inadecuados a la paideia. He citado este pasaje porque resume bien los reproches que un pensador ilustrado y preacupado por la edueacién oda hacer alos mitos clésicos. Desde Jendfanes a Platén, hay una linea directa en la critica a los mitos, Excesivo antro- pomorfismo, que no solo se reflejaba en las figuras de los loses, sino ala ver en sus concluctas, a veces interiores alas delos hombres justos, sirviendo de escindalo moral a estos ilustrados, como Jendfanes: «A los dioses atribuyeron Ho: mero y Hesfodo todo cuanto entre los humanos es objeto de censura y de oprobio: robar, cometer adulterios y practicar el mutuoengaio» sn a pieon HOTA st Pero una censura como esa que imaginaba Platén eralgo ¢ jams se pudo establecer en una ciudad griega, ni si- Jos dioseso eran paralamentalidad moralista de estos pe sures no para el pueblo que cei ngemuament eo tosy que se deleitaba en lo que Nietzsche llam6 ela fri dad de los doses griegos». Con todo, tales ataques movieron aotrospensadores a intentarunadefensa delos mitos tradi sionals, bajo la explicacidn de que estos relatos no debian tomatseal pede aetranyu queetan arraconesdesenide ciltado y lenguaje imaginativo, es deci, alegorias sobre el tndodlvine, eventos poticos de sabio veripicotrefon do, Ya Tedgenes de Regio, en pleno siglo Vi, explicaba a Ho mero con un método alegérico™ 3 estar vinculados por una tradicién poética”, los mitos eu ron de ln inflextbilidad que en ots lugares han teido los narractones de carter religion. Bn ocaso- nes estaban ligadosarrtualesfijos, pero en la mayoria de los aos se presenta delgado de apres religiosacore~ monial, Ofvecfan va version muy Varad de unos dieses antropomorfos, singularmente dgiles y relacionados en tna esta Famili Nobo en Grecia dogmatism nis dez en las creencias, Los sacerdotes se ocupaban mas de las czremonias que de los its en sb aunque boas son in- ables delareligién ylaeligiosidad popular™, se eiiemoraban en todas las manifestaciones festivas ce la colectvida. Las recitacionesépies y las representaiones trigicnssuponen una remeroracin delosmios quesenst Patadigmstica yubicua presencia, no sto oftecen und c- miin base religiosa, sino tambien un firmey comin reper 2 io cultural. Junto alos textos estan lasimagenes dela pintu- rayla escultura, desde las magnificas estatuas delos diosesy hévoes alasimigenes de la cerdmica que una y otra veo reite- Fan escenas mitoldgicas, y que muchas veces testimonian in feresantes variantes de temas miticos famosos. Toda Ia li- teratura clasica se funda en los relatos miticos, tomandolos ‘unas veces como tema central del argumento, como en los pocmas épicos y en las versiones trégieas, o bien como alu- siones de leccién ejemplar, como en la iica, (Sélo la C dia Nueva y la Novela, géneros postelisicos, prescinden de Jos mitos arcaicos,) A veces, el relato, como es propio de una literatura escrita, supone una recreacin con variantes muy significativas del mito; conservando la estructura bisica, recuento modifica detalles y anade tna ezelectura» nueva 0 ‘una interpretacién singular, como sucede en la version de una tragedia, También y flexible recontarlos mitos es un rasgo peculiar dela tradicion helénica, dentro dela liber Surgidos en un pasado inmemorial, los mitos griegos pervivieron en una sociedad que se vahiaciendo progresiva- mente literaria, zunque hoy somos conscientes de que los habitos de la oralidad perduran ampliamente incluso tras la aparicién de una escritura tan facil como la alfabética, Una sociedad mucho més compleja culturalmente gue la de otros paises con desarrollo mds lento, una culture abierta a miilti- ples influencias exteriores, especialmente orientales, como fue la griega, oftece en su tradicién mitolégica una peculiar riquera en variantes y en reinterpretaciones de un material mitico de procedencia muy varia, Quizds resulta obvio adyertir queelcontexto social yl re- corrido hist6rico del pueblo para el que se narran los mitos influencian su cardcter; pero me ha parecido pertinente, a riesgo de enunciar algo sobradamente evidente, subrayar ‘que justamente esa apertura de horizonte, ese progreso cul- tural, esa civilizacién dela eseritura, esa ausencia de autori= J. mioi0si.F manic FORTE 53 dad eclesidstica y dogmatica, esa revisidn constante y me- - morableen los festivales publicos, asi como el hiato frecuen- {entre mitosy titos, caracterizan el repertorio mitoldgico hheleno. (No voy a detenerme en estos aspectos, que son co- nocidos-y que para ser expuestos en detalle requeririan mu- ho espacio; silo queria apuntar en un comienzo que sla na- turaleza de los mitos griegos»” esta determinada por la ‘sociedad que los eres y usd.) Frente a otros repertorios mf- ticos los relatos griegos son en su trama bastante sencillos y poco complicados. Sus temas pueden inventariarse fécil- mente, yreflejan las preocupaciones de la arcaica sociedad patriarcal, de abolengo indoeuropeo, afirmada en wn pais srdineo, Cabe buscar una soctologfa de os temasin- ales, ‘yentariados, advirtiendo cules son sus motivos esen. de orden familiar, cultural y politico". De algdin modo atin, estamos relacionados con esa cultura, de ab{ que sus mitos fos resulten, si no familiares, al menos no radicalmente ex- tronos®, Responder a la cuestién de si cre‘an los griegos en sus mi- tos resulta en este momento demasiado complicado". Por Lun lado, la creencia no es algo simple; se puede creer més 0 ‘menos; con congciencia o sin ella; rutinaria o activamente, Por otro lado, hubo, como no podia ser menos, grandes va- riaciones segiin épocas y situaciones. Los mitos forman el trasfondo de la narrativa religiosa; las imgenes y Tas histo, rias de los dioses vienen de los mitos; la mayor parte de los ritos presuponen una leyenda mitica; lareligacion con lo sa- grado esta tejida de palabras mfticas; la mitologia propor- tiona una interpretacién del mundo bumano fundado en la irascendencia 0 inmanencia de lo divino, ofzece wm sistema dereferencias para convivir en un ambito domesticado por los dioses y explorado por los heroes; humaniza a realidad consusrelatos. En la medica en que la gente deja de creer en las explica ‘iones tradicionales, tiene que adoptar nuevas ideas para se confiar en el mundo; si el mundo deja de ser habitado por presenciasmiticas, necesita serfundamentado en otrascat 58, explicado por a azn, Eso suede poco a poco y relati- amente. Los mits tenes una endenel notable a pervvi 93}0 varios distraves™, No es facil determinar cuando un tito deja de ser crefdo nicusnde viene a serdesplazade por tuna nueva fe. Sabemos cuindo se aducen explicaciones nuevas acerca de los astros y los planctas, evo no es facil precisar cuando los sentimientos acerca de la di Joseuerposcelestes sufren cambios decisivos aay tambien cruces entre mitos y figuras miticas, como lossincretismos entre dos o mais personajes que acaban por confluir en uno solo: Helios y Apolo, Selene y Artemis, por ejemplo, acaban por identificarse como el Febo solar o la ‘magica Luna, Todo ello viene a cuento para indicar que en lamitologiagrieg tenemos que contat con uns varasion en el tiempo, una diaeronta mitoldgiea propia a esta tradi cidn,algo mucho mas destacado en esta cultura queen nin- una otra, singularmente idad de 4 Entre la época de Homero y Hesiodo y Ja del compilador Apolo ‘0, que compuso su manual mitoldgico hacia el si- glo 01 de nuestra era, hay ana distancia de casi mil anos «asi diez siglos de mitografia separan al erudito helen(ti- co del aedo Hesfodo, por referirnos a los dos autores que han pretendido dejar una visidn panordmica del corpus Iitico griego. Hesfodo compuso su poema, la Teogonia pirado por las Musas, segtin su propia confesisn inieial, mientras que Apolodoro resume los textos de muchos es. critores anteriores, condensdndolos en su Bibliateca en un manual bien ordenado, El impulso po¢tico y el fervor reli giose han desaparecido y queda slo la informacién libres Ton Pearcy ost 35 cexen este mitografo tardfo, epigono de wna tradicién lite- aria perdida Pero no es sdlo la amplia distancia y la diferencia de ton Joque importa registrar en esta mitografia, en la que Hesto~ doy Apolodoro pueden figurar como dos extremos, princi- ploy fin, Hay que advertir también quetoda la literatura el sica conservada puede servir de fuente deinformacién, pero {que en sus referencias la mitologia los poetas y eseritores fntiguos mencionan lashistorias miticas como algo familiar Yybien sabido, que es aludido por su valor ejemplar, por su Tuncidn didéctica, o como leccisn de sabiduria queconviene relomar desde alguna perspectiva, Raramente cuentan un ito sin més, para darnos informacidn completa sobre un re- Jato que sus auditores ya conocfan, Es, en efecto, privilegio delpocta, por su relacidn con las musas memoriosas yu do~ inio del canto memorable, transmitit y difundir el lepado, ‘nftico, pero el pueblo es quien guarda ese repertorio tradi- ional de nacraciones de tiempos inmemoriales. Cuando un povta lirica, pensemosen Pindaro, por caso inserta un sito fn su poem, no suele contarlo por entero, dando por su- puesto que sus oyentes yao saben, sino que quiere evocarlo rapidamente destacando en él aquello que en ese momento Ieinteresa especialmente. Cuando un autor trigico reelabo- ran su drama un tema mitico, tampoco tiene especial inte- és en transmitirnos la versién completa y canénica, sino {que centra su representacién en algunos puntos que en su reflexidn le parecen los mas sugestivos y convenientes, Pen- semos en lo que hace Euripides, innovador y erftico en mu chos temas, pero también en otros autores. Basta comparar la versin que Fsquilo oftece en su Prometeo encadenado con la que diera Hesiodo en la Teogonfa y en sus Trabajas y dias, para advertir como dos grandes autores pueden recon tar un mismo mito con variantes sustantivas, debidas no sélo aa personalidad poética ce uno y otro, sino ala cons deracidn ideolégica y ala interpretacidn que lesimponen los 55 1k mcs y wor tiempos y publicos a quienes se dirigen. En general pode ‘mos hotar que un mito se cuenta con una intencién deters nada y con una determinada interpretacion, y quelas figuras mismas de los mitos, especialmente los heroes, presentan ‘unos matices distintos en unos y otros relatos, Por poner otto ejemplo, pensemos en Ulises, el astuto protagonista de la Odisea, que en las tragedias de Séfocles 0 Eurfpides suele ser visto bajo una luz mas ambigua que en Homero, pot e aspecto taimado que recurrea la trampa para obtener la vie~ toria, cuandoleconviene** Siena tradicién oral las alteraciones de los relatos miti- 05 son inevitables, puesto que nunca un recitado es exacta, reproduecion de otro, en la tradiciénliteraria la tendencia a la variacisin original o a la reinterpretacién eritica es algo esencial al mismo proceso poético, donde todo recuento es ala yer recreacisn ”. Otro ejemplo interesante podria ser el ito de'feseo, politizado en la tradici6n ateniense”. Por lo demas, no debemos considerar a los mitos coma entidades perfectamente acabadas en su origen, sino mas bien como composiciones formadas de elementos narrat ‘vos menores ~mitologemas y mitemas~ con una estructura basica y una forma susceptible de variantes numerosas. ‘Como las que podemos atestiguar en la transmisién de los mismos a Jo largo de los sighos y también en variantes locas les, Si un mito es inmutable en su estructura esencial, so pena dealterat su sentido bésico,no locsen su forma”, +2, Mitologia como sistema y conglomerado Hl término mitologia tiene dos acepeiones: bien como, ‘conjunto de mitos», bien como «estudio delos mitos». Aqui nos nteresa el primer sentido, es decir, en su significado de ‘vonjunto, coleccién, repertorio de los mitos griegos. Y co- ‘menzaremos por destacar que una mitologia es algo mas, queun conglomerado 0 unna sume convencional, ya quelos mitos se relacionan entre sfy as figuras miticas estin refe- ridas unas frente a otras, Una mitologia es un sistema de Tepresentaciones miticas, organizado en torno & ciertas no- ciones bisicas de carter religioso. Los mitos estin relacio~ ads y ofrecen su explicacién simbilica deo real gracias a ‘esa ordenacidns no se prodigan cadticamente, sino que se insertan en une mitologia que, si bien en na tradicisn cul- tural como la griega no se mantiene rigidamente fijada, pre- senta sin embargo unas claras linens de ordenacién, Este or- den della mitologia puede ser a veces explicitado en una obra tserita, como, por ejemplo, sucede en la Teogontfa hesiddica, pero, de hecho, dista muicho de ser una creacisn del poeta, es algo preexistente a su ordenamiento y que de modo tal vez mis vago, pero igualmente firme, esté en ia coneiencia delos creyentes. 3 a 1 unas NOG ‘Como J.P. Vernanty W. Burkert han subrayado, «un pane te6n ha de ser visto como un sistema oxganizado q enguaje en el que los dioses no tienen una existencia inde pendiente, de igual modo que las palabras en la lengua» %, Lo que se dice de os dlioses puede decitse del conjunto de personajes que componen los elementos con los que se teje Jatrama de los mitos. La analogia con la lengua parece clara n una perspectiva estructuralista. ‘También aqui hay una sincronia y uns diactonia que afectan al sisterna y a sus el mentos, aunque, como Burkert advierte™, la analogfa no es exacta, y seria errSneo postular una gramatica mitoldgica, La idea de que el repertorio mitico forma un corpus cuyos elementos se clefinen en sus oposiciones y relaciones, y que la mitologia funciona significativamente gracias a esa rela cin de oposicidn y complementariedad entre sus figuras, puede encontrarse en muchos otros estudiosos Baste recordar, como ejemplo, cémo las diversas diosas del pantedn olimpico tienen cada una su propio perfil y ‘emo cumplen sus funciones especificas de proteccidn y pa- trocinio de aspectos diversosde laexistenciaen ona clara a monia: Hera, Demeter, Atenea, Afrodita, Artemis, Hestia, Hécate, se distinguen por su significado y cada una tiene su dominio y su actuacién, siendo opuestas entre s{al tiempo. que complementarias en el cosmos divino, ‘también hay oposicidn y complementariedad en el patrocinio de ciertas actividades: asf tanto Ares como Atenea son divinidades guerreras, pero bajo distinto enfoque del combate; Atenea’ comparte con Hefesto el patrocinio de la artesania, pero cada uno de ellos tiene su especialidad Cabe recordar luego cémo los cultos locales privilegiana uno votrodios, perosin dejar de advertir la importancia de la comunidad de dioses. Olvidar a uno cvalquieradeelloses pe- ligcasisimo, como atestiguan numerosos mitos *, La organi- zacién familiar yla estructura genealogica permiten cohesio- imple carrelaciones definidasentre los doses, como una especiede fp) qr hsifuye un principio de organizacién. de ipo p “ddios supremo, Zeus, conserva su titulo decisive de «Padre “beza de familia, no tanto en cuantoala sangy “asupapel desenior yjefede la organizacion fan joc ovo sista v conctostara) 5 ‘nar alas figuras mayores deese panteén helénico, formado con agregaciones de dioses de origen vario. La familia divina areal, y delos di sy los hombres», que dice alas claras que es ele sino encuanto ‘Al margen y en contacto siempre con los dioses estén os éroes, protagonistas de gran parte del repertorio de mitos, “gtlegos, Fstdn por debajo de los dioses en poder y gloria, y, comolos hombres, estn sujetos ala muerte. Fste es el trazo imborrable entre ioses: sdlo éstos son Ios inmortales. La barrera que separa a unos de otros es la condieién mortal de los «semidioses», quesélo excepcional snlos casos de Dioniso y Heracles~ logran tras incién entre ambas categorias de personajes mi= ticos es fundamental, La abundancia de heroes y la riqueza episddica de sus historias es un rasgo caracteristico de lami= ~ tologia helénica. Ta categorfa ce héroe es algo més dificil de definie que la dedios , La serie de los héraes es mucho més abierta que ade los dioses. Hay héroes mayores, famosos en toda Gre- cia, cantaciosen la épica y en toda faliteratura cisica, y tos ‘menores, de carcter local, ligados a un culto restringido™ San en general intermediarios entre el mundo divino y el ‘humanio, Descienden de los dioses, pero tienen en su origen "una mercla con Lo mortal de la naturaleza humana®. No se alimentan de ambrosia y estin sujetos al dolor, el esfuerzo por viviry finalmente ala muerte, Por su pertenencia a los tiempos del mitoy suafinidad con lo divino, estos hemitheot osetnidioses son especialmente ejemplares para los huma- ‘gS, Sus hechos estin més cercanos en muchos casosa as le- yendas que alos grandesmitos primordiales”. Por oir0 lado, en torno a los grancles dioses pulutan una serie de divinidades menores, que forman grupos de seres 0 A. nuns y Metts inmortales {y por tanto divinos), de accién limitada y pr nalidad indefinida, como son las ninfas, las sirenas, los fau- nos, etc, Son también manifestaciones varias de lo divino, pero carecen de una historia mitoldgica propia. Tienen una ‘vida més larga que la de los héroes, pero carecen de la gloria ya individualidad de las figuras relevantes del repertorio mitolgico, Forman cores y tasos diversos, pero no son pri- merosactores del drama, Losmitos, como relatos tradicionales,estin sujetosa con taminaciones, ateraciones y variables interferencias. En ta transmisién siempre permanece el nticleo fundamental de la narracién, pero con sutiles modificaciones puede ser adornado y retocado, comoesas estatvas sumergidasduran- te muchos attos en el fondo marino que resurgen luego con, curiosas adherencias, Naturalmente, los grandes relatos reli- giosos, protegicios por un culto conservador y un rito repeti- do exactamente, previenen alos mitos de los dioses de ese desgaste, que afecta mas notoriamente alos mitos heroicos. Pero en el caso de los dioses, especialmente, tenemos que contat con las distintas tradiciones locales y con la confluen- cia en una sola figura divina de diferentes mitos, de la con- tribucién de cultos yrituales ¢ imagenes devaria proceden- cia, Los orfgenes de una divinidad son siempre oscuros los, fendémenos de sineretismo se han producido muchas veces en las religiones dela Antigiiedad. Como sehala W. Burkert, un universo politeista presenta siempre un aspecto de confusidn en sus figuras, de perfiles, complejos. La personalidad distintiva deun dios -dice- estdconstituiday me- dada al menos por cuatro factores diferentes el culto local estable- do con su programa ritual y su peculiar atmésfera, el nombre living, los mitos que se cuentan sobre el ser nombrado y la ieond- arafia, especialmente el culto a sus imigenes. Pero este comploja puede descomponerse fécilmentey esto hace bustanteimposiblee) escribir a historia de cualquier dios por separado. La mitologia, 2. vo1De!n como srt YeowGiONTRANO a desde luego, puede referirse a ritual, nombre divino puede ser ‘etimoldgicamente tansparente y revelador yas imdgenes pueden ‘alarar con sus varios atributos ambos aspectos del culto ya mit: logia; pero nombres y mitos pueden difundirse ampliamente con ‘mas acilidad que el ritual ligado a lugar y tiempo concretos, mien- tras que las imigenes sobrepasan las barreras ingasticas, asi los varios elementos son disociados de continuo y cecombinados de Siesta difusidn y penetracién de trazos miticos disocia~ dos, junto con el sincretismo y laamalgama, puede esperar~ se en cualquier mitologia politeista, es mucho mas de espe- rar en el caso de una situada en la confluencia de multiples interferencias, como la griega, abierta desde un comienzo a Jos influjas de la cultura oriental y a egipeia, asi como pro~ ducto de una simbiosis entre le mitologia indocuropea trai- daporlosinvasores griegos y la religion mediterranea de los antiguos pobladores de la peninsula y ce las islas cel Egeo™. Ayeces notamos cierta discordancia entre las imagenes del culto ylos mitos referidos a tal o cual divinidad. En otros, «easos una determinada figura divine ha recogido nombresy epitetos diversos, que revelan facetas distintas ce su per- sonalidad, que pueden provenir de una suma de otz0s perso- najes confundidosen él. Asi, por ejemplo, como apunta Bur: ker, la figura de una Gran Diosa, la Sefiora de los Animales, corresponde en Grecia a una plurulidad dediosas, bien diferenciadas: Hera, Artemis, Afrodita, Demeétery Ate- nea; mientras que un mismo dios puede reunir dos nom- bres, como Apolo y Pedn, o bien Ares y Enialio, que tal vez tuvieron antes independencia. No es raro que a un mismo dios se leadjudiquen dos relatos miticos diferentes: asf Afro- dita ha nacido de la simiente de Urano lanzada alas aguas o, segiin Homero, es hija de Zeus y Dfone, y Dioniso es hijo de. Zeusy Sémele, o bien de Zeus y Perséfone ‘La eultura griega se he mostrado habil para integrar los influjos orientales en una sintesis bien lograda, tanto en mi- 62 {1 unas ¥ Nomvos tologia como en los arigenes de la filosofia, Que un dios tan he{énico como Apolo sea de procedencia oriental es bastante significative; asf como que Dioniso, tan asiativo en aparien- ciasel dios con vocacién deextraio, el dios dela mascara, se encuentre ya en el pantesn mieénico™ Subrayemos que nos importa mas a significacién de un dios que su origen, En primer lugar porque los mitoshablan, de ésta y no de aqué, y, en segunds lugar, porque esa cues- tin de los origenes de una figura mitica se presta a especn- Jaciones arriesgadas y dudosas. Cabe preguntarse por lasig- nifieacién original, claro esta, yes muy interesante hacerlo; pero noes lo esencial en el estudio dela mitologta En historia de as religiones -dice}. P. Vernant®- a etimologia es bastante ms pseura [que en un sisterna linglistico), pero incluso ‘nel caso del Ienguaje la etimolagis no nos aclara acerca dal em= pleo de un término en una época daca, puesta que Tos locutores, ‘cuando Io utilizan, no conoeen su etimalogtase valor de un térmi ‘nono esti tanto en funcién desu pasado ling istico como del lugar ‘ecupado en el sistema general dela lengua on la gpoca quese trata, Del mismo modo un griego de! siglo v conoce quizas menos cosas sobre os origenes de Hermes gue un especialista contemporincos pero eso nole impideezeer en este dios Hermes, y sentiren ciertas circunstancias|a presencia del dios. Ahoraben lo que intentamos comprender es precisamente lo que es HLermes en el pensamiento ylavidarrligiosa del griego, el lugar que ocupa este dioseen In exis lenciadeloshombres Tanto laanalogia entre sistema lingiiisticoy sistema mito= Jgico (a a que ya hemos aludido) como la preferencia dada ‘ula significacién funcional sobre la etimologia nos parecen ‘muy adecuadas. No importa que J. P. Vernant hable mas, como historiador de la religion que como mitologo. ‘Tam- bien alhistoriadorle interesan, clato est los origenes delas figuras divinas y la procedencia delos relatos que las des ben en su actuacién mitiea, Los elementos miticos pueden 2. atioc cone sora yeoncacnenaDD 6 sery son reinterpretados al introducirse en un sistema nue- ‘vo, Tal dios puede tener rasgos orientales 6 puede provenir de Oriente, pero al integrarse en el panteon helénico se ha ‘vestido ce acuerdo al papel que en este Ambito divino y mi- toldgico se le ofrece, Que la mitologga griega -como la religidn- esel producto deun cruce y fusion de elementos provenientes de la mito- logéa indoeuropea y de un substrato religioso mediterr’- neo, con una larga penetracién de influencias asidticas, es tuna tesis general razonable y aceptada en su conjunto®. Ahora bien, delimitar qué elementos provienen de uno u ‘tro dmbito originario resulta ya cuestién mucho més dis- cutida, Pensar que las figuras masculinas de los grandes dioses {errdneas, subyagadas y sometidas entoncesa una estructu ta patriareal, como lade la misma sociedad helena, es una hipotesis fantasiosa e inclemostrable. Zeus es un dios de origenes indoeuropeos, tanto porsu nombre de clara etimo- Logia como por su figura como seftor del rayo y dios de las {ormentas, con paralelos bien conocidosen elAmbito hind, fgermanico y latino, Pero cl Zeus griego noes solo undiosin- doeuropeo, sino que se ha fusionado con otras figuras mas- culinas, Bs también ese dios nacido en Greta yfestejado por los Curetes ena caverna del Ida;es un dios que tiene una ni- fiezy que en Greta tiene también una tumba Es un kourosy undios que resucita tras una misteriosa muerte. Es una figu- racompleja que se perfila como Padre de diosesy hombres y dispensador dela Justicia, rashaber conquistado la sobera- nnia destronando a Crono y venciendo alos'Titanes y al mos- trunso Tifon (un mito con paralelos asisticos evidentes), es el progenitor de Atenea y el esposo de Hera, ete. Bs, en fin, ‘una figura que se perfila como constcuida por un conjunto, derelatos miticas diversosy mezclados®. Y lo mismo puede ot 1 nuuaasy Nome decirse de os otros dioses, cuyos orfgenes estén, en general, mucho menos diafanos que los del soberano celeste. (Ast, por ejemplo, sus dos hermanos, Hades y Poseidén, tienen, origenes mas oscuros y con sus poderes ct6nicos estén en- raizados en ese tenebroso mundo terriqueo, junto a diosas como Perséfoney Deméter, con nombresde etimologia grit 4, pete de trasfondo probablemente mediterréneo.) Dentro del wconglomerado heredado» de creencias, ims- genes y mitos, con sus variantes locales y sus apoyos ritua- Tes, las figuras de los dioses no se nos presentan como morio~ Iiticas, del mismo modo como tampoco un relato mitico es, deuna picza, Por el contrario, tanto los mitos como las figu- ras de os dioses estén formadlos de elementos varios, ar lados en una estructura significativa dentro de un sistema, mitoldgico, euyos origenes estin confusos y mezelados. Hay nese sistema algunas variaciones diacrénicas que pode- mos registrar, sobre todo en época tardia: porejemplo senia- Jemos emo una diosa como la Gran Madre recupera presti- {gio a fines de la épaca clisica y como mas tarde una diosa como Isis se introduce en el ambito helen{stico, 0 cémo al- ‘gin dios mal colocado er el sistema ye va eelipsando, como ‘lantiguo Helios, suplantado por Apolo, para luego, muy tardiamente, ecobrarseen un sineretismo deépocatomana como un diosesplendorosoy maximo”. Siti duda ha habido también variaciones semejantes en épocas muy anteriores que no podemos conocer. Por las ta- Diillas miecnicas tenemos conocitniento de los nombres de algunos dioses helénicos que recibian culto en Creta, y que s¢ corresponden en su: mayoria con ls olfmpicos, Pero des- graciadamente no conocemos los mitos que circulaban a ‘mediacios del segundo milenio en cl geo. Sin duda esa Ata- nna potnia tenia algunos rasgos en comiin con la Atenea de époea clasica, pero también es probable que tuviera otros ‘rasgos que no Se han conservado en nuestra tradicién miti- ‘ca, Las imagenes del 4mbito minoico-micénico nos presen- Ia srovocia cove asrauu ¥ omeiceunano, 65 tan una serie de figuras un tanto enigmiticas, que son un re flejo de mitos pertidos para siempre Sobre el conglomerado mitico tradicional, seleccionan= doy ordenando la profusa materia mitica, surge la visién y reereacion dela poesta épica, es decir, la impronta definit va de Homero y Hesfodo, que son, como bien decia Herd- doto, quienes fjaron los nombres y funciones delos dioses, ‘en un logro para siempre, ktema es aiei, Los griegos eran bien conscientes de su magisterio, tanto como los estudio sosactuales”. 3. La familia olimpica Los dioses griegos se lefinen porsusrelaciones mutuas den- tro de una sociedad que es, fundamentalmente, la de una fa- milia patriareal. Los dioses existen para siempre, pero no desde siempre, Han tenido un origen y sus figuras es cuadradas en un esquema genealdgico, Es precisamente la logia el eje que Hesiodo utiliza para ordenarlos en bogonia. Silosdioses son eternos, ae/edntes, sueternidad debe entenderse en este sentido de «ser para siempre», des- conocedores de la muerte yla corrupeién, Pero pertenecen adistintas yeneraciones y se han quedaulo fjadasen una de- terminada edad ~siempre en relacidn de unos con 0170s”. ‘Zeus recibe el epiteto de «Padre de hombres y dioses», no porque sea especialmente prolifico y progenitor universal, sino porque dentro de la familia de los Olimpicos ocupa ese papel, es decir, es el sefior dela casa, el augusio soberano, el Padte podleroso que ejerce si antoridad patriarcal. A su lado, estén otros miembros de su misma generacicn, la de los hi- jos de Crono, el Titsn; son sus hermanos: Hera, Deméter, Hestia, Poseidén y Hades, Hera es su esposa legitima, la se- fhora de la casa, la augusta coparticipe del trono a traves de su matrimonio con Zeus, hermano y esposo. Es también 66 fs nrnnua ousenes or ‘Madre, pero en mucha menor medida, ya ques6lo dos delos grandes dioses son hijos suyos, Ares y Hefesto, y son dioses, {que no destacan por especialmente agraciacias entre los jo Yenes olimpicos. Deméter, hermana de Zeus, es tambign esencialmente madre de la javen Core, hija de Zeus o acaso de Poseidén.. Core esté destinadaa convertirse en esposa de su tio, Hades, serior de los infiernos, soberano en el mundo de los muer- tos, Gore o Perséfone pasa la mayor parte desu tiempo en las ‘morackas sombrias de Had Hestia estdrelegada en el interior det hogar: es una divini- dad muy limitada, guardadora del fuego del hogat, y con muy poca historia personal, debido a ese recogimiento, Poseidén es uno de los tres hijos masculinos de Crono ‘que, tras derribarlo, se repartieron ol mundo, Zeus obtuvo el mejorlofe, toda la superficie dela tierra y el Olimpo,a Hades Te focé el reino de las sombras y los muertos, al que dio su nombre, y a Poseidn el vasto ambito delos mares y zonas, sublerraneas. Por su epiteto de Gairorhios esta definido como, sel que soporta la tierra» o «el que viaja bajo tierra» 0 «el que abraza fa tierra». Es tamb nte, el que con muevela tierra», Enmosigaios, el productordelosterremotos, {errible poder et6nico y submarino. Ena sociedad olimpica ‘ocupa el puesto de tio paterno de los dioses jovenes. De ah sus relaciones un tanto tensas con Atenea y su especial amis tad con Apolo. Hades se halla retirado en sus dominios. Tan solo surge a la luz para raptar a su sobrina Core, a la que convierte en st ‘spose, la reina de los muertos, Perséfone, Deméter, madre de Perséfone, tiene, como Hestia, un papel muy limitado. Pero si Hestia esuna figura femenina dedicada a las faenas, delinterior dela casa, Deméter posee un poder mas aireado, como diosa de los cereales ya tierra cultiv Ladistribucién de competencias y poderes entre esos dio- sesde la primera generacidn olimpica esta claramente tr 6 1h GAS MomvO8 da, No lo esti menos la que afecta alos dioses mis jovencs, Jos de la generaci6n siguiente, hijos todos de Zeus. "Tan silo dos son hijos de Hera: Ares, dios de la guerra, violento y brutal, y Hefesto, senior del fuego y el arte de los metales, patizambo hertero de habilidades multiples. Ate- nea es hija solo de Zeus, surgida de su cabeza en un parto maravilloso. Apolo y Artemis, brillanies gemelos, son hijos de Zeus y Leto, Hermes, el astuto mensajero, psicopompo y nockimbulo, eshijo de Zeus y la ninfa Maya, Dioniso es hijo de Zeus y una mortal, Sémele. Afrodita, diosa del amor, es, segtin Homero, hija de Zeus y Dione. (Segtin Hesiodo, hija del esperma de Urano y del mar.) ‘Ares, Hefesto, Apolo, Hermes y Dioniso tienen todos ellos bien delimitados sus quehaceres yatributos. Ylo mismo po- demos decir de las diosas. Afrodita se opone a Atenea y Artemis desde un comienzo por ser la divinidad delimpulso amotoso y a unién sexual, mientras que las otras dos hijas de Zeus son doncellas y castas. Especialmente clara es la ‘oposicidn entre Afrodita y Artemis, la casta eazadora pro» tectora dela virginidad y de las doncellas. Siendo una y otra enormemente pocerosas,representan polos opuestos y ren dirculto tan sélo a.una de ellas es peligroso desvario, (Como queda de manifesto enel Hipolito de Euripides.) Atenea esta tambien bien definida en Se opone a Artemis porque ella es una diosa dela sabiduria y la técnica, diosa de lanza, escudo yarmadura, frecuentadora de ciudades, patrona de guerreros yde artesanos, no cazado~ raagrestey sefiora de las fieras; no montaraz y selvAtica, sino civilizada y casera, amiga del telar y dela inteligencia calcu- ladora, inveniora del olive y dela flauta, Comparte con Po- seidén la aficidina los caballos y a las naves, pero mientras que el dios representa el impulso natural yl vigor impetuo- 0, ella propicia la domesticacién y el dominio técnico, al servicio de los hombres, inventora del freno y protectora de intrépidos navegantes, Comparte con Hefesto el dominio 5 bara icoutvnicn a dl ingenio artesano, ambos son patrones de Los artistas del ‘Atica, y fue el hacha deHefesto quien hizo nacer ala diosa de la cabeza de Zeus. Pero se distingue del fogoso dios por su elegancia y serenidads no trabaja en el taller de la fragua, sino que planea einventa, Rechazalosavancesamorosos del digs, y de esos amores contrariados es fruto Erecteo, que la joven doncella acoge protectora. Esta prdximaa su padre, y distanciada del mundo sentimental femenino, de acuerdo con su origens asume su feminidad friamente y desconoce Josencantos y seducciones de Afrodita El ambito familiar viene bien para acoger a todos estos doses, que a veces pueden enfrentarse por culpa de los hombres, pero que mantienen un equilibrio hecho de con trastes. La agcupacién familiar del panteon olfmpico no es ente- ramente original, También en otras mitologfas se ofrece una familia de dioses ~ya en Egipto y en el Proximo Oriente que se reparten poderes y dominios. Pero sinos parece muy ca- racteristica de la representacisn helénica esa clatidad de la tepresentacisn del marco familiar. Claridad que vieneapun: talada en el niimero reducido y al mismo tiempo suficiente- mente amplio de dioses: el ntimero candnico de los doce olimpicos: Zeus, Hera, Poseidén, Deméter, Atenea, Apolo, Artemis, Afrodita, Ares, Hefesto, Hermes y Dioniso. ¥ a otro lado los poderes cténicos del mundo de la muerte: Ha- des, Perséfone y Hecate, divinidades de las tinieblas. Yen Homero la Asamblea de los dioses ofrece un cuadro familiar plenamente iluminado, de notable plasticidlad, don- de las figuras divinas se mueven con enorme soltura: Zeus soberano torna las decisiones supremas y dirime los pleitos defamilia, Hera rezongay se somete alos inapelables desig. nios de su augusto esposo, Atenea sabe actuar de abogada desus protegidos, y aprovechar las ausencias de Poseidon para obtener una sentencia favorable a Ulises. Zeus se abs tiene de proteger a su hijo Sarpedén por no quebrantar las 7 1h Beans ¥ weve normas de fa equidad. Hefesto, eopero y marido engaiudo, sabe suscitarlarisa de losdioses. Afroditava y viene ajetreada ores y favores) y Hermes acta répidamente una y otra ver. Los dioses observan alos hombres, y comparten a veces desde la distancia oacereindose aellos ol destinodolien- tedeloshéroes. Los poeras homéricos oftecen un cuadro.co- loreado y luminoyo de esta sociedad divina, presentada como una familia principescaen el Olimpo palaciego,atala- yadel mundo huniano”, Desde lo alto los dioses seitorean el escenario terrestre, Son los Felices, los Inmortales, «los que viven ficilmentes, sein la expresién homeérica, en contras- te.con los mortales, los humans que suften y se esfuerzan por vivir un dia mds, efimeras criaturas, que tienen una no= {oria semejanza con los dioses en sus figuras ysus pasiones, y que alguna rara vez rozan a un dios o reciben su epifania extraordinaria’ Junto a esos dioses homéricos hay otros poderes divinos, ‘que se han ajustado lnego al conjunto familiar. Es el caso de Eros, integrado en epoca posthomeérica como hijo de Afro- dita y representado luego como un nifo flecheroyalado, En tun comienzo ese dios que representa el deseo amoros0 es une fuerza divina que poco tiene que ver con los otros dioses. En li Teogovsia cle Hesfodo figura como tno de los primeros se= res cn los comienzos del cosmos. Otras teogonias, como la fica, le atribufan también un papel primordial en la gene- raci6n de todo el universo. Al margen del Olimpo quedan los dioses vencidos en la lucha por el poderceleste, como los Titanes, y también algu- na divinidad de actuacién especifica, como el capripedo Pan, dios agreste, pastoril y buseador de un retire bucdlico, amigo dels ninfas ylos sititos, apartaclo delos nobles pri cipes del Olimpo. Lapersonalidad de un dios griego puede ser notablemen- {ecompleja, Sus cultox y sobre todo los mitos, configuran el perfil de cada divinidad, dentro de este juego de oposiciones 1b taeanaiacrtnca n yrrelaciones, Cada dios tiene su historia’, Unos una muy. breve, como es el caso de Hestia, tan inmovilizada junto al fuego familias: Otzos tienen una larga historia deaventuras y epifanias, como es el caso de Apolo, o de Hermes. Pero el dios mas ambiguo y multiforme es Dioniso, el dios de la ‘méscara, del entusiasmo, dela vid y la embriague7, el dios {que tiene vocacidn de extranjero, pero que inspira sus fie- les una extrana identificacién, con su vestimenta pintoresca ysuaireafeminado, feroz y dulce dios del vino, del éxtasisy dol menadismo. Enfrentado a Apolo -no en los mitos anti- guos, sino en su significacién peculiar, segun la tesis de Nietzsche-, ofrece un contrapunto colorido ala tancelebra- da serenidad de los dioses olimpicos, esa serenidad divina ‘quese dibuja como contraste al patetismo humane, pero que estillenade vivaces contrastes, ima armonia superadora de tensiones particulares, luminosa aura de lo divino en su conjunto. 4. La Teogonia: esquema general y temas principales En sti poema sobre el origen de los dioses Hesfodo se hi forzado, como ya apuntamos, en ofrecernos una perspec ya de conjuunto sobre la formacién y organizacién del man do divino. Es una narracién mitica que incluye un amplio ‘material de muy lejana procedencia, que el poeta ha sistema- izado y reelaborado con la finalidad de presentaruna visin global en a que no sélo se describe cl comienzo y la comple: jidad del entramaclo mitico, sino también el desarrollo del mundo divino, desde el enos inicial hasta el triunfo de Zeus, ‘omnipotente defensor de la Dike. La Teogonta es, pues, también wna teologia y una teodicea, al tiempo que una cos- :mogonia, puesto que esos dioses griegos son inmanentes al, mando, y el desarrollo del mundo divino a través de una progresion genealogica coneluye en una explicacién del triunfo del bien sobre el mal y det cosmos sobre el desor- den. El dominio de Zeus es el establecimiento del reino de Iajusticia en los cielos mediante su poder providente, firme yjusto, Hay que advertir en el poema hesisdico la recoleccién de diyersos mitos que el poeta épico toma de una tradicién an- terior, en la que destacan lasinfluencias orieritales, y la siste- matizacién que él ha impuesto sobre ese material, a fin de frecernas csa mitologia organizada y ordenada. Se ha di- cho que Hesiodo no solo ¢s el primer tedlogo griego, sino, también un pensador que anuncia yaa los fl6sofos de lana. turaleza, por su afin de introducir una explicacion global enese repertorio mitico, Gonviene subtayar esto desde un comienzo: Hesiodo, que se confess inspitado porlas Mux ‘as, tiene la pretensin de contar la verdad respecto de los, dioses, Esa ulvtheia de Hesiodo, esa revelacién reconstrui- da pore pocta, significa, por lo pronto, un contraste con la natracion homeriea, donde los dioses se presentaban sin explicacion de sus origenesy actuaban frivolamente junto a Jos héroes gloriosos de la guerra de Troya tre la perspectiva mitolégica de Hesfodo y la homés dlaro. Lo quea Hesfodo le interesa es subrayar cmo se ha llega~ doa formarel actual dominio divino, como todo ha sido or denado para el establecimiento del reinado de Zeus. La teo- {gonia hesiddica es un canto en honor de Zeus, es una aristia, del Crénida, del Padre de los dioses y los hombres, que rige lcosmos, Como «maesiro de verdad, pocta inspitado, He sfodo se siente investido de esa mision religiosa, Bucea en los comienzos de todo, indaga la archémitica elo divino, para abocara esa visién optimista del triunfo del orden en loscie- os, con una firme conviecién moral: ese triunfo de la Justi- ciaentrelos diosesha de reflejarse en el mundo delos huma- “Tras una extensa invocacion a lay Musas, que incluye esa afirmacién de la mision veridica del pocta, Hesiodo pasa a cantar a los dioses y su sucesién significativa en la creacién del orden de las cosas, Es «la estirpe sagrada de los sempi nos Inmortales, los que nacieron de Gea y del estrellado ‘Urano, los que nacieron de la tenedrosa Noche ylos que ctié, lsalobre Ponto» (vv. 105 ss.) ylos descendientes deéstos, Los clioses primigenios, los que estan en los orfgenes de to~ a 1. rooms yNoMvOS as las cosas, tienen una clara referencia espacial, forman de algiin modo el nticleo ya la ver el marco de toda la existen- recen todavia de una figura propia y de una configu. racion personal; son el fundamento titimo, el Urgrumd del que surge progresivamente todo el pantedn posterior. Cielo y Tierra, Noche y Mar profundo, yjunto a ellos otra lustre ordial: Eros, Sobre ese mismo fondo se han Construido otros esquemas tengonicos, que conocemos muy fragmentariamente, como el de los érficos. Fn primer ing exis ol Caos, Despuss Gena Tier la de pla pec, see siempre sepurs de cos os nmortales que {anlanerndacumbredd Olimpo-finelfondedels era deanchos canine tener Tr a akin er rosa entelosdiosesinmortales qe aloo los miembros cativa detodostos dates todos hombres cl coun ya seta vo luna ens econ Del Gos srgeron Brebo ya negra Noche. De a Noche wu ser surgieron el Beryl Dla, alos queella lumbré prenada en Gaara primero lestrelido Urano consusmismasp-o porcones pare quelacontuvira ports partes poder se is Sed siempre era paalos lies ose, Tambign dio alzalss frandes Montaas decors mort delas Diows fs Ninf qe Rablte en fosloscoaos mites. Ela ent paral ester piglago de sada ois, cl Ponto, sn ned el grata encuentco ext Teg, acostada son Urano, alumi a Dotan de profundas cortientes Ceo, aCrio,a Hiperi,apetoa Te, Res, a Ten 2s Mneimdsins abe de sures corona yale amable Tei, Despe cellos nacs el masj oven, Crono, de mentertoridy a mster bledelothijonysellend de sminterao oda hacia pe, Dios lizademfsalos cles desoberbio esp, Bronte, a téropes yal voleto Arges qu reglarona Zeusel ruenoyle fabricaroncleayo (Vv. 16-19 He citado estos versos porque me parece que ya en ellos puede verse bien Ia diversidad de seres que Hesfodo evoca {narra esque canta NAS PRISCA % para exponer la complejidad del mundo que-va forjindose a partir de las combinaciones primordiales, Hay una linea fundamental, la descendencia de Gea y Urano. Tierra y Cielo son la pareja primigenia y primordial, la que a través de ge- neracioues sucesivas,en un entramado genealogico quedes- Giende hasta los olimpicas mas jévenes, los hijos de Zeus, cuarta generacion a partir de los orfgenes cdsmicos, produ- cela progenic esencial de dioses yhombres los queel mun- do les esid encomendadlo y a quienes Gea y Urano ofrecen, tun sélido marco quelosarropayrodea. Pero, al margen dela descendencia de Gea, esté el con~ junto de seres que vienen del Caos, ese vacio originario del que proceden el abismal Frebo y la negra y prohifica Noche ”. Ella es la fuente de donde surgen otros muchos sexes, en su mayoria oscuros y enigmiiticos, pero también, en claro contraste, el alto y Limpido Eter y el propio Dia lu- minoso. ‘Todas estas criaturas primordiales son seres un tanto im- personales, entre los que hay entidades de tipo natural, como las grandes Montafias y elagitado Ponto, yotrasde un sentido mis abstracto, como ‘femis (Ordenacién) y Mne- mésine (Recordacién). También estes entidades estan lla- rmadlas a tener un papel en la progresiva construccién del cosmos, destinado a ser regido por Zeus. Los Ciclopes, ‘monstruds violentos, dela misma generaciéon de Crono, son presentadosa continuacion de estas figuras, con ina alusién precisa a su contribucion al orden: fueron ellos quienes f0- bricaron las armas de Zeus, trueno y el rayo. Ottoshijos.de Urano y Geo son los tres gigantescos Gent ‘manos, con cincuenta eabezas cada uno y una enorme fuer, za, pderosos monstruos de estos primeros tiempos, her- manosdelos Giclopesy delos Titanes. Hesfodo relata a continuacién la castracién y destrona~ miento de Urano por Crono, el mésastuto delos Titanes, que libra asi a su madre Gea ya sus hermanos del sometimiento brutal a su progenitos Con una hoz enorme y de afflados ientes seg6 Crono los genitales del opresivo Urano, y los arrojéa alta mar, Dela espuma stirgié entonces Afrodita, que se dirigié on primer lugar a Citerea y la isla de Chipre, de donde proviene su sobrenombre de Cipria. En su nacimiento ‘yensupresentacion ante osdiosesla acompatiaban Himero y os, para corroborarsu poder en el dominio del amor Vien luego en el relato el tema de los hijos de la Noche. De nuevo yoy a dar unas cuantas lineas el texto, porque me parece que también en este esbozo genealdgico se advierte bien eseafin explicativo y teol6gico de Hlesfodo, reelaboran- do datos muy antiga Pariéla Nocheal Maldite Moros, ala Neur también a Hipnosyengendré la ribu delos Suenos. Luego la dio- ‘i, oscura Noche, dio a luz sin acostarse com nude ala Burl, al doloroso Lamente, y alas Hespérides que al otro lado det ilustre ‘Oceano, cidarilas bellas manzanas de oro y los tboles que prods eonel fruto. Dario jgualmente alas Moiras y alas Keres, engadoras impla- cables: Coto, a Liquesis ya Atropo que conceden alos mortals, ‘undo nacen, a posesién del bien y del mal ypersiguen los delitos, delos hombres) dioses. Nunca cejan las diosas en suteriblecolera “antes deaplicar in amargo castigo aquiencomete delitos. "Tambien alumbréa Némesis, azote paraloshombres mortals, Ja funesta Noche, Después de ela tuvo al Engano, lTernura y la fnesta Vejery engendré ala astuta ris. Porsu parte a maldita Eris paris ki dolorosa Patiga, al Oli- ddo,al Hambre y los Dolores que causan lant, a los Combates,, Guertas, Matanzas, Masacres, Odios, Meatiras, Discursos, Ambi= jteadesal Desorden yla Destruccion, compastetosinseparabl yal Juramonto,¢l que mis dolores proporciona alos hombres de! tierrasiemspre quealguno perjuravoluntariamente. (VW. 2U1-213,) ery a Tanatos, paris Nohay en la mitologia griega ninguna divinidad del mal, ningiin Satands 0 Abrimn, que capitanee una turba de de- ‘monios malignos, peto hay toda uma serie de personajes que 4 ete ese cts TAS PANCHALS 7 Hesiodo rememora como procuradores del lado oscuro de Ja existencia, Son hijos de la Noche, se mueven en silencio, pero acosan alos humanos yasedian su destino, Siempre al finalestinlas Moiras: la tejedora, la distribuidora de la suer- ie y lacortaclora del hilo de la vida, las tres Parcas implaca- bles, Cloto, Lquesisy Atropo. En este catdlogo figuran una serie de personificaciones, como la Vejex, el Engat, el Olvido el Hambre, etc, pero es rs, la Discordia, la que, en Ia retahifla de nombres evocada por el poeta, alcanza un lugar destacado. Esta Discordia, la caus de innumerables males entre los humanos, una diosa antigua y malévols ~algo asf como la bruja iritada de cier~ tos cuentos de hiadas-, la que se muestra ms prolifica, para desdicha humana, (Le interesa a Hesiodo, por motivos per- sonales, destacar su papel en los conflictos, y volverd sobre dlloen Thabajos y dias, con otro acento.) Prosiguen:loscatilogos de doses de segunda y tercera ge- neracién: hijos de Gea y Ponto (vv. 233-239), Nereidas(240- 264), hijos de Taumante y Blectra (265-269), descendientes de Geto y Forcis (270-336), hijos de Tetis y Océano (337. 370), hijos de Teae Hiperién (371-374), hijosdeCrfoy Eur\- bia (375-388), hijos de Febe y Ceos (404-452) ehijos de Cro- no y Rea (453-506), seguidos de los de Japeto y Climene (507-534). Bnconteamos aqui un ejemplo de esa poesta de ‘catélogo, con largas nomenelaturas, muy del gusto de este tipo de repertorios. La gencalogiaesla forma por excelencia de relacionar a todas estas divinidades, entre las que se en- ccuentran personajes de muy diverso relieves, por eem= plo, tras mencionar a las cincuenta Ocednides Nereidas, ¢1 poeta dedica muy breve espacio alos vastagos de Hiperién, rnada menos que Helio y Selene, Sol y Luna, de tanto fulgor eésmico,y luego introduce alguna digresi¢n, como el no algeate (410-453). Al tratar de la descendencia de Grono y Rea, el poema pasa ya a hablar de Zeus, de su ocultamiento infantil, de su 78 1 oats emo infancia en Creta y de su enfrentamiento posterioreon Cto- no, al que derroed, obligindole a vomitara sus hermanos, a os que para eliminarlos se habia tragado, asi como liber también alos Ciclopes, ocultos por laenorme Gea, para esta- blecer su reinado sobre mortales einmortales. Viene luego el relato sobre Prometeo (535-616). La razon porlaquese cuente antes su genealogiaes, evideniemente la de presentarnos ala familia de este diosastuto, adversario de ‘Zeus, no por la violencia, sino en el plano de la astucia, So- bre este mito de Prometeo, tan atractivo porsu sentido mal- tiple, volveremos més adelante. Situado en este punto dela ‘Teogowta, sirve para recordar la posicion de los hombres frente alos dioses y para preludiar el relato de las huchas por lasoberanta celestealas que Zeus tiene que enfrentarse para ‘obtener el poder indiscutible, sobre el mundo de los dioses, domesticado tras a contienda, y sobre los hombres efimeros yterrestres. Las hichas por el poder celeste’ que en algiin modo ya estaban comenzadas con la castracion de Urano por Crono, yporelderrocamiento de éste porsu hijo Zeus- tienen aho- ra dos nuevos episodios el combate contra los Titaites 0 Ti tanomaquia (617-728), que va seguido de la descripcidn del ‘irtaro sombrio (729-819), yla batalla contra el monstruo- s0 Tif (820-868). Breve excurso sobre sus hijos, los vien- (0s (869-885) Tras eslos combates de terrible violencia, en los que triunfa ya para siempre Zeus, se nos habla de la cuarta ge- neracidn de dioses, los hijos de Zeus. a familia olimpica. Son algo menos de cien versos (886-962) los que Hesiodo dedica a estos dioses de la generacidn mas joven, los dioses ‘que veitios moverse en Hlomera como los Felices Inmorta- les de vida facil, agrupados en torno ala égida del padre, el justiciero Zeus. Map easopmie eacin tlie a Hea tar segtin él Io cuenta, las divinidades que nacen de Zens: conta BQUK croRAL MIS INES ~ us, rey de dioses,tomé como primers esposa a Metis, la mis su bia de los dioses y hombres mortals. Mas cuasido ya faltaba poco para quenaciera adiosi Atenea deojos glaucos, engafiando astuta- Inente su espiritu con ladinas palabras, Zeus sea tage por indica cin de Gea y del esirellido Urano, Asi se Io aconsejaron ambos para que ningtin otro de los dioses sempiternos tuviera la dignidad real er lugar de Zeus ‘Pues estaba decretado que nacieran de ella hijos muy prucen tessprimero la doncella de ojos glaicos Tritogenia que igualaa su padre en coraje y sabia decsién, yInego, era de esperarque un hijo, Fey dedlioses yhombres conarrogantecorazén. Pero Zeussela tra- .goantes para que a diosa le ayisira siempre de lo bueno yl malo, En segundo lugar, se lle ala brillante Tens que parida las Horas, Eunomia, Dike yl loreciente Birene, las cuales protegen las eosechias de los hombres mortals ya las Moiras, alas que ‘orge ki mayor dstineién,a Cloto, Liquesisy Atropo, que conce- don aloshombres mortalesel ser folicesy desgraciados, Eurinome, hijadel Océano, de encantadora belleza le dio las ‘ros Gracias de hermosas meillas, Aglaya, Bulrdsine la delicio~ saTalia, LLuego subié al lecio de Deméier nutricia de rouchos. Bata pariéa Perséfone de blancos brizos,a ki que Edonco arte bbaté de aco de su madre el prucente Zeus se lo habia concedido, ‘Tambign hizo elamora Mnemésine de hermosos cabellosy de «lla. naeioron las nueve Musas de dorada frente las que encantan. Ins fiestas yel placer deleanto, Leto parid Apolo y alla lechadora Artemis, prole mes desea ‘ble que todos los descendientes de Urano, en contacto amoroso ‘con Zeus portador de aggida, {in ultimo lugar tomé por esposa ala lorociente Hera ésiapa~ rida ffebe, Aresellitiaen contacto amoroso con el rey de dioses y hombres ¥ dl, desu cabeza, dioaluza Atenca de ojos plaucos, terrible, belicosa, conductora de gjercitos,invencible y augusta, ala que en- cantan Jos tumaltos,guerrasy batalas. radio alu, sin trato amoroso ~estaba furiosa eirritada con suesposo-a Teen, quedestaca entre ods os descendents de Urano por destreza desus manos Teel Tambléncon Zeus la Aide Maye pri alibostreHer= ‘mos, herald de los inevortales subiendo al sagradoecho. ‘0 1e sous sorter Ya Cadmea Sémnele, igvalmente en trato amoroso con él {uza un iustre hijo, el muy risueno Dioniso, un inmortal, siendo, ellumvortal, Ahora ambosson dioses. lemons parié al fornido Heracles en contacto amor9so con Zewsamontonador denubes,(V¥. 886-9299 938-914.) Vienen a continuacién una breve relacidn de matrimo- niios entre dioses y su progenie, un eatdlogo de héroes y un comienzo o proemio al catélogo de las herofnas (945-1022), No sabemos si ahi concluiala Teogonta, o bien falta el final del poema, Si que queda coneluido, tras la meneién de los hijos de Zeus loshéroes mas famosos, el relato sobre el ori gen delosdiosesy del cosmos divino y humano. A partir del arché formado por el Caos y Gea, el poeta ha desarrollado el proceso delacreacién hasta esa etapa final, en la que el sem piterno gobierno de Zeus da definitiva forma y estabilidad a locxistente. El triunfo de Zeus, como ya dijimos, significa la instauracién de un ordens desde los turbulentos Titanes al Crénida que apadrina la Dike desde el Olimpohay unamaz- cha que representa una progresivarealizacicn delajusticia y delorden’, Fsaesla leccidn que Hesiodo quiere manifestar ‘ensu poema, tan diestramente ejecutado, dentro de las con- venciones formales dela composicidn arcaica y épica, Después del relato acerca de los dioses colocaba Hesiodo el catélogo de los héroes y de la herofnas. Como hacen los ‘mitslogos posieriores. Mis cercanos a los humanos, puesto que son mortales, los héroes constituyen un eslabin entre losinmortalesFelices ylos hombres que comenel fruto dela tierra, Los héroes estan condenados.a la muerte yal dolor jpevo son ejemplares en su esfuerzo glorioso, De entre ellos, dos ocupan ina posicidn especial, an excepcional que han sido elevados a dioses: Dioniso y Heracles, que el poeta cita al final de as divinidades. La mitologia heroice es especial: mente rica en episodios, y Hesiodo no hace més que men- cionar alos principales semidioses. Pero otros poemas épi- {a roc: UA GENERAL ENA INCAS ar coshablaban de ellos mais cumplidamente, ya tragedia yla a coral se nutrieron de esos mitos de haza‘ias heroicas, oftecidas al recuento,lailustracidn yl reflexion dediversas jeneraciones. «3 un elemento comiin al mito oriental antiguo y a Hesfodo la serie de generaciones que procede de la pareja Cielo y Tierra, representando alas fuerzas desordenadas de lanaturaleza, hasta llegar a una generacidn de varios dioses contemporineos, acuyacabera se hallaun dios supremo, con ‘cuyo reinado esté relacionada la introduccion de un detet- minado orden comprensible para el hombre», senala K. yor Fritz", para destacar que el mismo esquema de fondo de la “Teogomia tiene un cierto precedente en mitologias orienta- les, como lo tienen, notoriamente, algunos de los temas he- siddicos. Asi, por ejemplo, el motivo dela sucesién de tres dioses en el poder de loscielos (Urano-Crono-Zeus),yelde las generaciones de los hombres, calificadas con nombre de metales,en un proceso de decadencia, que el poeta cuen- taen Trabajos y dias, ola lucha de Zeus contra el monstruo Tifvn, Sin duda tenemos que considerar los influjos de la mito: Jogfa oriental en la obra hesiédica®,y en la tradicién oral ‘quella ecoge, a la vez que conviene destacar ese anhelo de sistematizacidn, de ordenacién global y de una perspectiva de explicacién cosmica que son rasgos de nuestro pocta yall pensamiento griego en sus inicio 5. El mito de Prometeo mio los antrop logoshan subrayado, los mitos tienen una funcidn significativa en la vida de una sociedad primitiva 0 arcaica: explican el mundo, justifican los habitos ylosritos, oftecen las causas de las pautas de comportamiento y relatan por qué las cosas son de un modo determinado. Ese valor etiologico y paradigmatico de los mitos es algo demasiado conocido para que lo comentemos ahora, Tan séloo recor- ddamos pata resaltar como en algtin mito resulta evidente la carga ctiolégica subyacente ala narracidn, ste ese) casa del ito de Prometeo, queexpone el origen de tres instituciones 1, mejor dicho, de tres acontecimientos fandamentales para la cultura humana: el sacrificio, la posesidn del fuego ya in- troduceidn dela mujer eomo companera del hombre”. Prometeo, hijo del Titan Jépeto y de a Ocednide Citmene, segtin la version de la Teogonifa (o bien wn Titan, hijo de la to, un dios mds antiguo que Zeus, seg la version recogida por Esquilo), es una di nidad de singular astucia y benevolencia hacia los hum: nos, Es, como Crono, «nkylométes, «de mente retorcich, y su mismo nombre parece aludir a esa «previsin», pro- ‘metheia, 0 sabidurfa divina, un tanto ambigua en su en- a2 Sumo vernon. a frentamiento con el oinnipotente Zeus, el providente, metie ta Zeus, Bsquilo lo califica como «amigo de los humanos», phildnthropos. Fn la batalla que enirents a Zeus con os Titanes, Prome te0 se puso de parte del Crénida frente alos violentos Hijos dela Tierra del Cielo, yasiescapé luego al castigo que apri- siondasushermanos Menecio y Atlante, En efecto, el gigan- tesco Atlante quedé condenado a un eterno esfuetzo en los confines accidentales del mundo, condenado a soportar so- bresushombrosy su cabeza un extrema delaciipulaceleste, inmévil prisionero erguido en el margen de Occidente, como Prometeo fo sera en Oriente, en el Caucaso. En con- taste con la ciega fuerza de los Titanes, Prometeo se distin= guid por su inteligencia y poreello se puso al lado de Zeusen larefriega porel dominio celeste, Pero también él va a enfrentarse con el soberano de los to pocnotos 99 Zeus estd muy por encima de los demas dioses por su fuerza y su poderfo, Como él mismo proclama en la Mada, VIII, 8-28, Sitodoslos demds dioses secolgaran delextremo deuna cuerda, él solo podria balancearlos desde la cumbre del Olimpo, Cuando asiente a una peticién, moviendo las cejas en un gesto afirmativo, todo el Olimpo se estremece. No intervene directamente munca en los combates de los héroes y los hombres, conto hacen otros dioses, Su impar- ialidad mantiene elequilibrio del mundo, ysuinteryencién partidista lo pondria en peligro, Es el rey que sefiorea In asamblea familiar divina, Se ocupa, como autoridad suprema celeste, en mantener elorden que él mismo hainstaurado en el mundo. Gomo Fa~ er andron te thedn te, «padre delos hombres ylosdioses».a lle compete velar por la estabilidad césmica y social, Se cumple siempre ladecisi6n de Zeus; sus desigaios rigen elcur- sodelos acontecimientos, y el destino esta acorde con sus mandatos en un ambiguo equilibrio de fuerzas, ts provi- dente y usticiero, Como basifesisimpone su realeza y todos los reyes han recibido de él su poder: Mas tarde serd el de- fensor dela dike, lawjustician, en las ciuclades, A él sele de- dca ¢] templo mayor en la mayoria de las pdleis, como Zeus poliouchos, «protector de la ciudad». Pero ninguna ciudad lo tiene como su dios propio y como patrén ciudadano, ya «que su imparcialidad locleva porencima de ese patronazgo local”, Su caricter de dios justiciero es producto de una evolu cin que podemos observar en los estimonios literarios. Ya cena iliada seclistingue de los otros dioses, favorecedores de unos otros guerreros por razonesdiversas, Zeusino salvaa su hijo Sarpedén de la muerte (como hace, por ejemplo, Affodita con Eneas alguna vez), y simplemente presta su asentimiento alo gueindica abalanza del destino acerca del finde Héctor, Al comiengo dela Odisea advierte de como los miortales selabran su desdichaal desoftlos consejos divinos 100 1 wagaasy ones yy quebrantar las normas, y cud en vano acusan luego alos dioses. La Odisea ofrece una clara perspectiva moral: Zeus preside el consejo de los doses en que Atenea interviene en favor del esforzado y piadoso Ulises. Los pretendientes me- recen un castigo que Zeus aprueba. Pero es en Hesfodo don de Zeus resplandece como el senior dela justicia y el orden. ‘Au lado esta siempre Dike, hija venerable de Temis; ya vi- gilancia del dios sobre la tierra se ejerce a través ce die mil divinos espias, Por culpa de Prometeo Zeus ha enviado u- chos malesalos hombres. Sinembargo les hadado, para dis- tinguirlos de las bestias, la justicia, Después de Hestodo, Es- {uilo sera el gran poeta que celebre el poder justo de Zeus on palabras entusiastas y pensamientos de hondura teols- ‘gica renovada, Hay que recordar, sin embargo, que loscaminos delajus- ncidos yque los griegos no imaginaron nunca Zeus como un juer rectilineo o un'verdugo rapido, Lacdle- rade los dioses esa veeesripiday su justicia es muchas veces Jenta, El mismo Zeus recurte al engaiio cuando le conviene, (Por ejemplo,enviandoa Agamendn unsueiio enganoso par extraviarlo y complacer a Aquiles.) Los sufrimientos de He- rackes,e! hijo mis esforzado del mismo Zeus, som una prue- badeestasdemoras. Zeus, elomnisapiente, resulta en un fa- ‘moso episodio homérico engaftado y distraido por Hera; poroadvierte prontoelengao. ‘Como responsable del orden social, Zeus velaba sobrelos reyes, y también sobre la justicia de las sentencias, Era el protector de los juramentos, y amparaba a los huéspedes y Jos suplicantes, Los epttetos con los que era invocada dan ‘una idea de esas funciones de Zeus: «Protector del cereade familiar, de la propiedad, del hogar» (Herkeios, Ktésios, Ephéstios), «Garante de los juramentos» (Horkios), «Protec tor delos suplicantes ylos huéspedesn (Hikesios, Hiketésios Xvinios); fue luego introducido en los cultos ciucladanos ‘como «Protector» y «Salvador» (Amfntor, Sotér), «diosde la Rates aiaeionmene penne Ptgecocr noms 104 ciudad» (Poliéus, Poiorclos), «de la plasa y del consejon (Agoraios, Boulatas)ysliberador» (Eleuthérios)”. ‘Ya desde una época anteriora la aparicién de la teologia filosdfica se deja notar una tendencia a eonvertir el politeis- mo en un sistema donde los dioses estan sometidos a un gran dios omnipotent y providente sobre todo, quees Zeus derivando hacia un henoteismo, que luego los filésofas re- frendarin, Pero ese dios mas abstracto es como cl de Heré- ito, que «quiere y no quiere ser llamado Zeus» (fag. 32 DK)" Son numerosos y prolificos lasamores yamorfos de Zeus, ‘Su esposa legitima, la que comparte el trono en la mansién olimpica, ¢5 Hera, hetmana y mujer celosa del monarca ce- leste, En ls tablillas micénicas aparece mencionada Diwiya, ie por su mismo nombre se presenta como emparejada con él, También Dione, la madre de Afrodita ~seguin la ver- sin homériea-, esta en los comienzos vinculada a Zeus, ya sulado recibe culto en el antiquisimo santuario de Dodona. Pero Zeusha tenido trato sexual con otras grandes diosas. De sus amores con Temis proceden las Hors las Moiras y ns Gracias, segtin Hesiodlo, y de Mnemésine y Zeus son hi- {ns las nueve Musas. De su unidn con su hermana Deméter nnacié Core-Perséfone, A Metis sla trago, antes de da kz a Atenea. De Leto le nacieron Apolo y Artemis, De su matri- ‘monio con Hera nacieron Helesto, Ares y Hebe. De la ninfa Maya tuvoalastutoHermes. Pero son tambi¢n numerososlos amorios del Pacte de los doses y los hombres con mujeres. Mas de un centenar de rnombres de mortales amadas por Zeus han registrado los imitsgrafos antiguos. Los encuentros de Zeus con estas mu eres asusmen variadas formas; segtin los casos el dios recu- tre a uino untto tiicoo disfraz. De niros amoro~ '05 nacen, como era previsible, los més famososhéroes. Los dos grandes héroes que se convierten en dioses: Dinniso y Heracles, son hijos del providente Zeus, que se uni6 a late 1m neue wove bana Sémele y a Alemena. También de Zeus es hija Helens, nacida de Leda (o de Némesis, segiin otra variante), alaque Zeusse uni6 en formade cisne, Sobre a enclaustrada Danae bajé Zeus en forma de Huvia de oro, y de esa unién nacié Perseo, oito intrépido héroe, Por mss que Hera irate de obs- taculizar sus amorios, el ingenioso Zeus logra siempre su ropésito: a la peregrinacion, metamorfoseada en vaca, se ayuinto en Egipto y de aht nacié Epago. Hijos de Zeus y la raptada Europa son Jos eretenses Minosy Radamantis. ¥al- gin héroe de trigico fin, como Sarpedén, que muere en la ada. 2, Hera” Elnombre deladiosa parece provenir dela ratzindoeuropen jérar- (como el griego Honey el aleman Jahr) eindicaria a «la que esti en saz6m, «madua para el matrimonioy, fla «venerable esposa de Zeus. Aunque muchas ottas compat tenellecho deldios, sélo Herase sientajuntoa él enel trono, presidiendo la reunidn de los dinses. Como tal esposalegiti= na, Herano tiene otros amoresiiaventuras terrenas, Yaen Jas tablillas micénicas aparece mencionada como compatie- rade Zeus, ‘Aunque su culo tuvo especial relieve en Argos, y sea ce Iebra como «la argivan, los templos en su honor se extendie- ron muy pronto por todas las zonas pobladas por griegos. ‘Ademis de los templos de Argos y Peracora, se evigieron ‘otros en Samos, en Delos, en Titinto, en Crotona y en Pes- tum, Probablemente fue la pétnia del palacio de Argos, ya en época micénica se extendié su culto; remontan los tem- pplos mas antiguos en su honot a la époea de los primeros templos, hacia el 800a.C, Su matrimonio con Zeus es un hierds gdmos ®, represen- tado en algunos relieves antiguos, Segtin el mito, habria te- 2. tos ies mass 103 nido lugar escondidas primero y luego en las bodas cele- brads en el jardin de las Hesperides. Hera, como modelo de Inesposa, es Parthenes al llegar al mattimonio, Renueva su oncellez mediante un bario migico y con la ayuda de Afvo- dita sigueatrayendo erdticamentea Zeus. Pero, seguin otros relatos miticos, Hera ¢s tambidn la ese posa celosa, initada por los amoriosy aventuras de Zeus, disputa a veces con su divino esposo, como cuenta la Iiada, en més de una ocasién. En esosarrebatos abandonael hogar «celeste llega a engendrar porafsola, para vengarse, al mons- {tru0so Tifon (al que Zeus deberd venceren feroz contienda), ys Segtin una versidn antigua, a Hefesto, el dios cojo, que guarda una ambigua relacion hacia su madre, Del matrimonio con Zeus tiene algunos hijos: Ares, He- Fest (seydin otra variante del nacimiento del dios), Hebe ¢ Ultia, Se ha subrayacio que ninguno deelloses una gran figu- ra.en el pantedn; Ares es un dios torpe que s6io en Ia guerra brutal despliega su valor; Hefesto est tarado y es engariado por su esposa Afrodita, a misma Hera lo acrojd del Olimpo, y-dlse vengéatrapandolaen un asiento trucado;y Hebe eI tia son figuras un tanto secundarias entte las divinidades, Hera, vengativa ycelosa, petsiguealasamadasde Zeus, como ‘Leto yalo,yaloshijos nacidos delas relaciones extramat- rimoniales de su esposo, como a Dioniso nino ya Heracles, Es una diosa de gran poder pero rencorosa y poco simpati ). Elave nocturna, de grandes ojos yexpresi6n meditativa, es su simbolo, (En el mundo minoico fabundan las representaciones de una diosa o sacerdotisacon ‘unave,) Peto el epiteto puede entenderse también como «la de ojos claros y brillantes». Cuando se aparece a Aquiles ¢ eleanto Idea Miada recuerda el poeta que susojoslanzaban terribles destellos, ‘Alno haber nacido del vientre de mujer, sino dela cabeza de su padre, Atenea aparece distanciada de lo femenino, (Aun admitiendo la versi6n de que su madre pudo haber sido Metis, uri diosa dela Inteligencia que Zeus se engulld previamente, temeroso de quedieraaluz un hijo demasiado ppoderoso, Atenea es la hija sélo de Zeus.) Tiene figura y hi- bitos femeninos, pero no comparte las penas y placeres pro- pos de su sexo, Por su aficién alasarmasesta del lado de los ‘uerrerosy es compantera de los hétoes, Semejantea las wal- iris getmanicas en su ardor belico, se distancia de la bru- talidad belicosa de Ares, dios de la guerra. Atenea es siempre lainteligenciay laeficacinen el combate, esdecitlocivilizado y téctico frente al ciego impulso de matanza, sangre y des- ‘truccidn que perteneceal turbulento Ares. Es una diosa dela claridad incluso enlaarremetida del combat Esa protectora de los héroes: de Aquiles, Ulises, Perseo, Heracles Teseo, Tideo, etc. Aparecea st ladoen los momen- to de mayor tension como para confortarlos antes dela vie~ 108 sous Nom toria, De algtin modo aparece como intermediaria delos de- signios de Zeus en esa cereanina los esforzados caudilios y aventureros. Tambien es protectora de las cudades, como Polis yPoliuchos, y por cllo su santuario estd en el coraedn dela fortificada ciudadela. Su pequena estatua, el palladion, sitve de resguardo a la fortaleza. Por eso los saqueos roban Ja imagen santa de'Troya,en una auday escaramura, (Tal ver ese rasgo es una reliquia de su foncién en el palacto de tiem- pos micénicos, de su papel como Potnia protectora.) En la Taday ena Odisea desciende del Olimpo para presentarse antesus protegidos:a Aquiles slo visible para¢l,a Ulises co- ‘mo una joven muchacha, a'Tekémaco disitazada como el a= iano Méntor, Como diosa de a inteligencia constructors, es la patrona delosartesanos: de los carpinteros, de los ceramistas. Cons- truy6 el primer earxo, coopers en la fabrieacién de! Caballo de Troya,y en laconstruceién dela primera nave, y ena mi- tica Argo, Peto también es patrona de las abores femeninas deltelary larueca, Inspiraa as tejedoras y bordadoras y.cas- tigd teasformandola en arafia a la vanidosa Aractie que se atrevié a rivalizar con ella en el bordado. Como diosa pro- tectora dela polis, y amante de las tareas artesanas, recibe cada ano en homenaje de toda Atenas el peplos bordaco por lasjévenes delactudad, En la disputa con Poseidin porel patronargo de Atenas, «ldios del tridente hizo brotaruna fuentey Atenea introdujoe! olivo, Obtuvo asi el triunfo sobre su ti, En ls Acrépolis re- vordecia el olivo emblematico, que rebrotd trasla derrota de lospersas, Elrbol es un regalo dela diosa y representa bien algunos aspectosde la misma. Civilizado, con su follaje claro y sus frutos laboriosos de multiple utilidad y uso, el vetusto olivo mediterraneo es, con la lechuza, uno de los simbolos del Atica, nobley austera ‘Atenea se mantiene virgen, yrecibe culte como parthers, “Es na doncellaque no conoce amorfosnni tentaciones sextia- | : | 1. wos poce ones 109 les, Cuando, apenas nacida, el dios Fefesto se prend de lla yy quiso hacerla su esposa, lo rechaz6 de plano, Persiguigndo~ lasel dios dejé caer sobre su muslo unas gotas dle semen que ‘Atenea arroj6atierra, Y deellas nacié Erecteo-Erictonio (cel imu terrestten), a mediascon figura humana yamedis sier- pe, como vistago dela Tierra Madre, Por su origen cténico Brecteo, primer rey de Atenas, presenta ese aspecto mons- truoso, en su nacimiento, Fue Atenea quien cogis al recién nacido yloalzé en sus brazos, comoadoptindolo, mas como padre que como una madre, Lo confié luego alashijas de ope, que luego se asustaron desuaspecto y xe suickdaron arrojindoseal abismo desdela Acrépolis!”™ Sus fiestas principales eran las Panateneas, en las que en solemne cortejo losateniensesacudian al templo dela Acro- polis a testimoniar su devocién, Mas tarde la diosa de la inteligencia fue considerada una valedora de a cultura ilus- trada dea brillante ciudad, metrépolis de lasartes y la filo- sofa! 5. Apolo! ‘Apolo esuna figura de extrafio origen. Sunombreno apare- ‘een las tablillas micénicas, y su etimologia es oscura, Pro- bablemente seintrodujo en el pantedn helénico a mediados 4 segundo milenio, viniendo de Asia Menor. su origen un diosdelosrebafios. Todavia en el Hinnto ome ricoa Hermes se menciona que poseia una manada de bovi nos (como la que tenia Helios, seguin la Odisea). No deja de ser paradsjico que este dios, que por st aspecto gricil ys reno parece encarnarel ideal griego dela pureza y la perfec= i6n juvenil, fuera de origen oriental, sn asidtico adoptadoy extraordinariamentebien adaptado. Eshijo de Zeus y de Leto, que lo dio a luz junto a su her- mania Artemis en la isla de Delos, una isa santa desde que se a0 1. ons Momios ‘oftecié como asilo para ese parto de la amada dle Zeus, ala que perseguian los rencores de Hera, Alli, pues, junto a Japalmera sagrada, nacieron los dosdioses: Apolo y Artemis, Laminosos, resplandecientemente rubios, dgilesy montara- es, comparten la aficién al arco ylaslechas, Aunque Apolo no es, diferencia de Artemis, un dios eazador, Sus flechas causan Ia enfermedad (como se destaca en el canto I dela Masta) cuando él hiere de lejos con tino perfecto, como He- argos, blandiendo su luminoso arco de plata. Elarco es un simbolo desu poder distante, pero certero, silencioso, Entre sus epitetos destacan los de Lykeios (de Lykos, lobo? ~0 acaso ‘e Licia!-) y Photbos (Feho, «el brillante»). Ea.la {fad se leinyoca como Sraintheus: «Ratoneron, tal vez por- «que protegiade las plagas de ratones, Es también Pai (pro- bablemente «curadorss el nombrede Paton siesta en las ta- biillas y quizds fue antes un dios distinto que Apolo se asimil6), ya él se declicaba el pedn o cantode victoria Apolo es un dios que caminaageandes zanncadas y ve apa xece un lugares diversos, Bsl patron de las colonizacionesa Jolargodel Mediter neo, Desdesu sartuario de Delfos, en los repliegues del Parnaso, el dios ofrece su bendiciéna las em- presas otudaces de los navegantes y colonos que yan fundar nuevas ciudades. Fsel dios de la profeefa, el pattdn delasar- tes, elcaudillo de las Musas. Si Delos esl lugar vererado como su cuna,islasantaen ] centro del mar Fgeo, su santuario mis famoso es el de Del- fos, el ombligo cel mundo, segtin la antigua cteencia, Desde alli sedifundeel enorme prestigio desus ordculos, revelados or la Piti, la pitonisa que, sentada sobre el tripode, trans- mite la indicaciones del dios. A veces ambiguo y enigasti- £0, Apolo es Loxias, el «torcido», porque su saber es profun- doy su expresidn recelosa, Hay otros grandes santuarios de Apolo, como Clarosyy Ffesoen la costa jonia, Pero, sin duda, ‘ninguno ha logtado el esplendor y la perdurable fama de Delfos (Pythé) como sede oracular, centro de veneracién > temoct vaste nt panhelénico, Allise elevaba el gran templo del dios, conme= morando su victoria sobre el monstruo local, una gigantesca dragona que guardaba el lugar. Apolo mat6 a esta gigantes- expe y se apropis el ordculo, que per! Tierra (Ge). Allfse celebraban en su honor los famosos Jue- gos Piticos™. Bl clero que rodeaba el culto estaba constituido por un’ cuidadoso grupo de sacerdotes, que envolvia ala Pitia tinica vou que recogta los mensajes y respuestas del sabio dios. Y alli, en Dellos, se rendia también culto a Dioniso durante unos meyes, cuando Apolo se encontraba de viaje por el Nor: te, visitandoalospindosos Hiperbéreos. Allfestaba a famo- sa fuente Castalia, y por las cercantas del Parnaso corretea ban las Musas en alegre cortejo, ptestas a las érdenes del Musageta (xconductor de Musas») Apolo, maestro delalira yirector delasdanzas, Apolo es padre de algunos héroes y adivinos, como el fa- ‘moso Mopso. Entre sus numerosos lances de amor no faltan. Jos fracasos 0 los amores desdichados, tanto en sus tratos con ninfas como con mujeres. Persiguid en vano a la ninfn Dafne, que prefirié transformarse en Laurel a unirse al dios, ‘También la doncella Castalia prefiris arrojarse desde ls al- ‘tras ala fuente que lleva sui nombre, para eseapar del acoso del dios. Casandra, a quien habia concedido videncia proté- ‘tics eligié petmanecer doncella. Marpesa prefitié a un mor tal, Idas, y Cordnide, encinta ya de sus encuentros con el dios, le traiciond con otro humano, el areadio Isquis, (Por elloe!diosla mats, y uegoextrajo de su vientre, ya ena pira funetaria, a su hijo Asclepio,) A su amado Jacinto lo maté accidentalmente, al golpearle en la nunca con el disco en un entrenamientoatlético, Bl dios es terrible en sus venganzas yen su célera, Junto ‘con suhermana Artemis acabé con los gigantes Otoy Efial- tes, que habjan querido foraar a Hera, ycon Ticio, que inten- t6 violara Leto, Con certeras saetas, en compafta de su her- ua 1 neutas sons mana, aniquilé alos hijos de Niobe, que se habia jactado de ser una madre mas dichosa que Leto por el niimero de sus hijos. Despelle6 al sétita Marsias que se atrevi6 a competir con élen un reto musical, la flauta contra la lira, y puso ore jasde asnoa Midas, por preferirla flauta de Pan ala liraapo- linea, Cuando Zeus fulminé a suhijo Asclepio, culpable de Jaber resucitado a un muerto, se vengé matandosalos Ciclo- pes, que habjan forjado el arma divin, y tuvo que expiar st Crimen sirviendo como esclavo a Admeto, rey de Ferassen ‘Telia, putificindose luego del crimen. Ps también un dios purificador, yen su honor se celebran fiestas y festivales en ‘numerosas ciudades (por ejemplo las Carneas en Lacede- mona). bo, dios dela luz, fue adorado como dios solar, aunque en tiempos primero era Helios quien tenia tal dominio. Su fraternal antagonismo con Dioniso esta cargado de ambi- siiedad. Lo apolinco seentrenta alo dionisiaco en una opo- sicin polar un tanto absteacta, por encimade las relaciones rmiticas entre los dos hermanos. Fue, como es bien sabido, E,Nietasche quien destacd esa confrontacién que resulta tan productiva para explicar ciertas tensiones de acivilizacién {riega, y luego otros estudiosos han insistido en ella (por sjemplo, H. Fraenkel, K. Reinhardt, B. Vickers, ete), Frente al frenesidionistaco, Apolo representa la serenidad a clari- dad, la distancia de lo patétien, que parece ser un trazo ca~ racteristico de la divinidad del periodo clisico, Pro el dios delas purificaciones no deja de ofreceralgunasimagenes de vviolericia y venganza sangrienta, como M. Detienine ha se- fialado. En la Hada Apolo esté de parte delos troyanos, aunque se niego.a combatir con sutio Poseidén acausa delos mortales Interviene en la muerte de Patroclo, deteniendo su avance triunfal, Hy en su figura de efebo sonriente una ciertafrialdad, y ‘en subellezajuvenil late un aplomosereno queinvits a man= > twnvocr moss us {ener el respeto yla distancia, Escl protector dea sabiduria tradicional y dele eivilizacion marcada por un talante racio- nal y las maiximas dela moderacién, En su temple de Delios estaban grabadaslassentencias delos Siete Sabios: «Conéce~ teati mismo», enada en demasia», «lo mejor esla medida». Es eldios de la sophrosyne, esa cordura tan preciada y tan dificil, Como dice W. Otto: 1 eardcterdionislaco quiere el éxtasis; por lo tanto proximnidad el apolineo, en cambio, laridsdy forma, en consecuenca distancis, Esta palabra contiene wn elemento negativo,detras del cual esa lo positivo:laetitud del conocedor ‘Apolo rechaza lo demasiado cereano, elapocamiento en los b- jetos la mirada desflleciente y tarnbién la unin antmico, la em briaguez mistica ye sueno extatico. No quiereat alma, sino alesp situ, Quiere decir: libertad dela proximidad con su pesadez, abulia ‘yestrechez, para lograr noble distancia y mirada amplia®”. 6. Artemis! Nacida en Delos, enel famoso parto de Leto, comparte con si hermano Apolo algunascaracteristicas.Separecea¢l en su aspecto, como fgily eshelta diosa rubia, de larga cabellera, cazadora armada de un espléndido arco, montaraz. La hija deZeus yLetoes unajoven siempre virgen, parthenosinvio~ lade inviolable, que mantiene su doncellez como un privi- legio otorgado por'su padre, No es a virginidad guerrera de ‘Atenea, hostily gjenaal sexo y sus placetes sino una donce- ez exultante y agreste,erdticamente atractiva, ki que carac- terizaalajoven Artem Como divinidad casta, es protectora de las muchachas en la pubertad y en algunos lances decisivos de su vida, De ahi que sel invoque en las ceremonias de a boda y también en los partos, para que acuda en favor dela oven esposa o pré- ba 1 noua orv08 xima madre, También castiga las ofensas ala castidad seve ramente, Desde sus eomienzos es la wsentora de los animates salva~ ‘es, pdtnia therén. Avanza por los bosques y lugares agres- tes con su cortejo de ninfas, en un raudo carro tirado por ‘cuatro ciervos, ¥en su tropel festivo figuran fieras,Jabalies, ‘050s y leones, Sus venganzas son temibles, Contra neo en Vid al famoso jabali de Calidén, una devastadora bestia, para cuya cacerfa se movi venes héroes, en una aventura épica. Por la ofensa cometicha por Agamendn (al cazar una licbre en su santuario} exigiéel sacrificio dela hija del rey, [igenia, Alechzos mat6 a Ticio, que se atrevis @ acosara su ma: dre, Leto; ya Orién ya Oto, ottos dos gigantes, que preten- . tos mocks a7 Aunque la versidn mitica normal lo presenta como hijo de Zeusy de Hera, segin otra es salo hijo dela esposa de Zeus quien ittitada con él, se habia tetirado y habriaengendradoal dios por su cuenta, lo mismo que Zeus habia engendrado €1 apartea Atenea, Pero, queriendo luego desembarararse de Hefesto, lo haba arrojado desde alto y el dioshabia cat dg en Lemnos, rompisndose una pierna. Eso explicaria su cojera. Seguin Homero, sin embargo, fue Zeus quien lo arto- jo desde el cielo, por intervenir en las peleas entre el Créni= day su esposa Heraen favordesu madre. Otra versidn contaba que Hefesto habria aprisionado a Hera en un slldn con brazos provistos de magicaslignduras y luego sehabria alejado cel Olimpo, sienco necesaia ia inter- vencién deDioniso, quien tras embriagarlo habe reeonduci- do alomos de un asno, acampanado por el cortejo de sitiz0s, aldios artifice ¥ éste habria soltado a su madre dela trampa. Esundios cojo ydeandar vacilante, Excita la risa incesan- tedelosotros cuando lo ven brincaralo largo de sala para servir en el banquete como copeto, en lugar de Ganimedes, Occuando convoca.a otros olimpicos a contemplara su pro- pia esposi atrapada en el lecho con Ares en una posicién comprometida, La cojera y ese andar evocan el movimiento turbulento del fuego, y las figuras deformes de ottos dioses herteros (como los gnomos de la mitologia germanica). El trabajo de la fragua es apropiado para alguien que no anda demasiacl bien, pero es tambien habil para ligary desliga on su talento de artistas, medio mago, Fabrica objetos pro- digiosos, como unos trfpodes con ruedas o unas sirvientas ‘mecinicas,criaturas robsticas, o el escudo de Aquiles, con su ptodigiosa decoracién, descrita por omero, Su esposa es, segtin la Odisea, Afrodita, Seguin la Iida, Caris, personificacidn divina de la Gracia, una esposa en- cantadora como conviene a un dios artista, Presta buenos, servicios; ayuda a fabricar a Pandora, o a encadenar en el Gitucaso a Prometco. is 1h reumas eMoMVOS 1, Denséter!” Deméter es una divinidad de la tierra cultivada, diosa de los trigales y de los campos roturados fértles, Desde antiguo seha interpretado su nombre -Damater en los dialectos dis- tintos del jonio y atico~ como un compuesto: a Madre Tie- rea (da equivaldrfa a ge, en dorio arcaico, o tal vez.en una Tengua prehelénica), La etimologia es discutible, pero la re- Jacidn de la diosa con la tierra fecunda y maternal esté des- tacada en sus mitosy rtos. No es sin més, la Tierra (Gaia o Gea), sino la productora de frutos y granos bajo el logro c- vilizador de lnagricultura. Como Dionisoesel dios del Demeter es esencialmente la diosa de os cereales, yespecial- ‘mente del trigos pero también de Ia eebada y otros produc: tosdelasiembraycosecha Su culto estaba muy extendido, pero tenia especial relieve en Bleusis yen Sicilia, En los famosos misterios de Eleusis Jos iniciados -que llegaban en procesidn desde Ater Jlaban una mistérica revelacién sobre los aspectos del nacimiento y la germinacién natural, y tambicn alguna esperanza sobre el destino tras la muerte, Pero el secreto ha quedado bien guardado, El mito de Deméter avala el presti- gio de su santuario en estalocalidad. Y all fuedonde la dio~ sa obsequid al héroe Triptstemo la primera espiga y leayu- d6.a inventar el arado como instrumento de labranza. Por inspiracién de ella comen76allf la cultura del cereal la del trigo y el pan, que caracteriza como alimento bisico Ia ali- ‘mentacién humana, Deméter es hija de Crono y Rea. Hermana de Zeus, por tanto, de quien concibié « su hija Kére («la Muchacha») 0 Perséfone. Como relata el Hino homierico a Demeter, Core fucraptada por Hades, sitio, poderoso y tenebroso Seftor de los muertos. Cuando la joven se disponfa a coger en la pradera un brillante narciso, se abrié la tierra ante ella y de lahendidura surgi6, enhiesto sobre su cuadriga, el terrorif > toso0e nes a9 co Hades, que arrebats a Core y se la llevé a sus moradas bajo tierra Delejos yd Demeter el grto de laangustiada joven, yco- rri6 en busca de lla, Pero no pudo hallar el rastro del raptor. ‘Vagabunded entristecida, inconsolable, mientras los cam pos quedaban estérles por el dolor dela diosa. Ni lorecfan Jas plantasnibrotaban nuevos tallos de la tierra yerma por el le Demeter. Ante la amenaza de la creciente desola- bos saben convivir en los mismos espacios~ y fue Apolo, quien recogié los restos del cadiver de Dioniso y lo Mev6 a enterrar a la falda del Parnaso, y es Dioniso quien brinea danzante sobre lasaltas cumbres vecinasal santuario, (Des de otro punto de vista lo dionisiaco y lo apolineo se contra. ponen, como ya hemos sevialado; pero li antitesis es tam- bién complementariedad.) Dioniso no es in dios dela guerra, sino una divinidad pa cifica y bienhechora, junto a Deméter figura como un dios dela fertilidad campesina y aporta laalegria y el consuelo del vino". La diosa del trigo figura junto al dios de la vid eomo, divinidades que han oftecido a los humanos un don basico. para el sustento. Pero, al mismo tiempo, Dioniso conserva, su poder salvaje: es amesiés, «clevorador de carne cruday,, bromios, ebramador», como una fiera,y yahemos dicho que produce a manéa (santa ydestructora),e invita afiestas que. comportan una temporal transgresidn de las normas ci ‘a3, Sus adeptos seretinen en un grupo fervoroso, el tfasos, que lo celebra con danzas y gritos rituales de jevole, al margen dela polis, en los bosquesy montes, Le gusta a este lios presentarse como extrafio ~como viniendo de Asia, de acia, de Lidia y Frigia, ode Creta=,como taumaturgo, en- treun rumorde miisicas barbavas, 0 ene fragoe del bran do; pero es el dios que penetra en el énimo de sus fieles y provoca el entusfasmo, Un dios ambiguo, «el mis dulee y el ids eruel para los humanos», como dice Euripides en las Bacantes 8. Divinidades menores Junto a los grandes dioses existfan una serie de divinidades menores ode alcance més limitado, bien porque en el curso del tiempo hubieran decaido, bien porque su funcién los restringiera a ciertos dmbitos, bien porque estuvieran en sombrecidos por las figuras prominentes de los Olimpicos., 4si, por ejemplo, Hestia, diosa cel hogar, figura en alg: nas listas como una de los doce olimpicos. Diosa del hogar, hija de Crono y Rea, es hermana de Zeus y Hera, de Posi don y Deméer, y de Hades, Diosa que permanece virgen, sin aventuras,ligada al interior dela casa, protectora de la fa milia, se identifica con el fuego hogarefio. Hestia esel nom bre del «hogar» comtin, Si Hermes es el dios de los espacios 105, de los viajes azarosos y la comunicacién afortuna- da, Hestia, en oposicién, representa Ja seguridad del fuego doméstieo, el espacio interior de la morada familiar, el fu {go que no debe extinguitse, del que cuida la esposa fil y la joven hija, Al dejarle su lugar a Dioniso el bullicioso en el, grupo de los Doce, Hestia cederia el sitio con susilencio ha- bitual, como apunta Guthrie" ‘Vana diosa menor, encargada de una ayuda precisa, Inde aeudit en socorto de las j6venes parturientas, es Hits, que 137 138 1h rovaas sonia aparecelligadaa Hera ya Artemis en su funeién auxitiadora, Su nombre antiguo parece ser Eleuthyia, «la quellega> (en él ‘momento de daraluz), Aparece representada muchas veces, sibien como figura secundaria, en escenas de parto. Ale as veces se escinde en dos o tres Hlitias, diosas del naci- miento. Diosa antigua, de origen minorasidtico, es Hécate, queen algunos aspectos coincide con Artemis. Bs diosa de lasen- «ruejadas yde los eaminos: Bnodia 0 «caminera», Leva en lasmanos antorehas y va de noche, por los espacios solita- rios, terrorilica, seguida por un tropel de perros aulladores, Lainvocan las brujas de Tesalia en sus conjuros, y estd aso- iada a la luna y al mundo tenebroso de las sombras y los muertos, Tiene tres rostros, como las miscaras que se colga~ ban en las encruscijadas, Su nombre se repite en las veremo- nias mAgicas, en los encantamientos, hechizos y maldi- Helios, el Sol, es un dios antiguo, cuyo santuario mas im- portante se encontraba ena isla de Rodas, Cruza el cielo to- dos los dias sobre su carro de rauddos corceles yes transpor~ tado a Oriente todas Ins noches en una copa de oro. Fs Hiperidn, el que vive en lo mas ato, tiene un hijo, aetonte, ‘que se ptecipita en el mar al desbocdrsele los caballos de su padre. Pero el brillo mitico de Helios esta mury apagado par laccompetencia que le hace Feho Apolo, sefior dela luz, que ‘yaatrayendo aspectos dela antigua divinidad solar. En épo- a tardfa, sin embargo, el Sol volver a cobrar un enorme prestigio, favorecido por el apoyo politico de algunos empe- radoresromanos, Selene, la Luna, es una diosa que se ve absorbida por Artemis la brillante hermana de Apolo. Se enamord de Bn- dimién, un bello pastor que se adormece bajo los acariciain~ tesrayos de a hina, También tuvo amores con elagreste Pan, Pan, hijo de Hermes, un dios delos espacios agrestes, al smargen dela polis y de la evilizaci6n. Tiene cuetnos y patas A xvas wasn a de macho cabrio, Persigue a las ninfas con frenético ardor sexual. Tiene aficién por tocar ja flauta ristica. Su culto pa- rece originario de Arcadia. Uno de sus santuarins estaba en ‘una gruta de Maraton. Le acompanian con frecuencia los si- tiros, semejantesael Divinidades fereninas de reducido poder son Leto, la madre de Apolo y Artemis, dle arigen minorasistico, y Tetis, hijade Neteo, elanciano dios marino, y Leuestea, otra divi- nnidad marina. Gran dios, pero apartado del mundo de los dioses celeste ydela superficie terrestre poblada por loshomibres, es Hades. Enel reparto entre los hijos de Crono, a¢lle toed el reino de Jos muertos, el ambito subternineo de las sombras, Sele res- peta, pero no sele rinde culto de ordinario, Fs aborrecible a ls dein dioses. Le acompana en el trono subterténco Per- séfone, su esposa, la hija de Deméter, a quien raptara, Entre sus epitetosestael de Polygon, el muyacogedor», yelde Plutén, en relacién con sla riqueza», ploutos. (Pero Pluto, ploutos, es otiginariamente hijo de Deméter y Yasion, evo: cando laabundancia que nace lela ferilidad de os campos.) Elnombre de Hades parece evocat lo «invisibles ya en su ‘misma etimologia. El dios era Aides (a-widés). Su dominio llevaese mismo nombre, Aidoneo era otro sobrenombre de! dios, Ademés de estos dinses de una individualidad conocida, habia divinidades menores que se presentan en grupos de ‘mayor o menor extension, sin una distincién personal. A ve- ces en trio, como las Moiras (0 Parcas), las Girites (0 Gre: ias), 0 las Gorgonas, o las Horas, Las Musas, hijas de Zeus y ‘Mnemeésine, son nueve, Las Océanides son unas cincuenta, Lasninfas on incontables; como los Sitiros, los Guretes,los Titanes o los Gigantes. Dioses y diosecillosligados al culto deaspectos de la naturaleza, unos mds festivos y otros mas {errorfficos, Piguras de variadoscoros, comparsas elas feste josy séquito de otrosdioses