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UNA LECTURA LATINOAMERICANA DE "EL CAPITAL" DE MARX ALBERTO PARISI to dea Pata: Nata Pot \Composisin sre imgrsén Eto Leva npeso en Cxcoba- Agena Orhbre 1888 CENTRAL, BIBLIOTECA CEN’ Us Me A Me ‘Copyigtt ©: Abero Pas sxechosreserasos Prt la egret pri « sin autozacn ce autor (Ga hecho ol dpisto que marcela Ley N1.728, 214113 izantes segregadcs por grupos cristiahos y no ereyen- Jos que han hecho de este debate algo de vital importan- cia préctica. Los esfuerzos eritions de uno y otro lado se han. orientado, a partir de all, hacia la bisqueda de propuestas plurabistas, no dogméticas, dialogales, ete. Creemos que es exactamonte aquf donde se sitia la circunstancia especifica {que mencionamos anteriormenta. Nos propusimos eon nues- tro trabajo participar en una reflexién abiorta, ertica y sis temética de la obra contral del “padre” del socialismomoder- no; capital de Marx. La circunstancia aludida justificaba ‘el esfuerzo: queriamos aportar al debate ideolégico explic- tando una vieién eritica y abierta de uno de los grands ‘cursos en juego. El tema do la circunstancia (que creemos muy importan- te para captar el sentido, alcance y limitaciones de este tra- bajo) va estrechamente ‘unido al del “destinataric”. Quisi- ‘mos trabajar coa cuadros medios que tuvieran determinado grado de entrenamiento intelectual para abocarse a una ta reade esta indole. El objetivo mediato de su formacién ha tado puesto en la posibilidad de que tales recursos puedan operar como multiplicadores de los temas, problemas y la forma eritica de abordarlos. ‘El aclarar de modo sucintael origen y objetivos del presen- te trabajo (que en la Introduocién General se explicitan ean ‘mésdetalle), ala hora de ensayar una edici6n limitada y pro- ‘visoria aqui, en Argentina, tiene como obvia finalidad faci- litar su comprensi¢n;el posible lector argentino sabré pues, rue esta frente a una reflexién surgida para otro contexto y stinatario, lo cual relativiza determinados planteamien- tos y obliga a cierto euidado en el juicio sobre la forma y ma- nora de abordar algunas custiones. No bstnte eta. ala aciones, dos asuntos nos parecen que trascienden el encua- dre “hist6rico” del trabajo y poseen un valor que vale la pe- ha examinar brevemente, Por una parte, la manera de leer yreflexionar el discurso de Marx, su obra, su escrito de ma- Jor relevancia. Ms alld de los muchos desaciertos o falen- ‘ias que nuestra intorpretaciOn pueda contener, algo es la- ro alo largo de toda nuestra lectura: dialogamos con el pen- samieato de Marx, asumiendo como “norts” de nuestra pre- ‘cupacién no a Mars o Bl capital, sino nuestra propia ¢in- Soslayable realidad. Por Marx y su obra pasamos (y trata- ‘mos de hacerlo con la mayor seriedad posible) porque cree- ‘os que ou dscurgo es una parte dimensién esencial dela altura critica de nuestro tempo, Por lo tanto, a hora de reflerionar sobre lo nucsiro, también sera decisivo haberse- Jason el discurso marsiano, dilucidar quées lo vigents de suanaliticay sus grandes hipétess respecte de nuestra épo- a, Beta aspect tos parece vido, porlo tanto, no sélo Pa ‘ala creustancia yl detnatato originale de neato sino algo importante yvigente en trminos mds azn plios y generales, Por otra pare, y ahora en referencia directa al contexto argentino, uerriamos aiadir una exestiOn mas. Seha dicho (cir N. Lechner, on la rev. “La cludad fatura" nim. 2, Bs As., 1986) que el cono sur latinoamericano estarfa en ‘una tapa “posmarsisa’; reilerar oon ligereza esta afrrmaciée (no es el caso de Lechner, dor serio y riguroso) nos lle- varia a une curiosa coincidencia con los eslogans de la nue- ‘a derecha europea y norteamericana ( por qué no, de sus piganes locales). :De qué te trataria? seria ‘un efecto més del colapso de todas las ideologias, o mas es- peciicamente el acabamionto de un discarso mesisnioo qu Hlogé a deslumbrarace pero sélo hasta hace una generacign? ‘Pensamos que en este nudo de cuestiones seentremezclan varios asuntos: la necesidad verdadera de pensar la crisis el ars fu cis pal els asim eee todo, la evidencia de que los problemas aludiios especiiea. Imenie por Bl copia ene don vgncia paradigmatic en ‘ucotra 6poc: tanto a nivel de nuestro mundo subdesarro- Ilado, como a escala mundial. ae ‘De todo ésto querrfamos «que sentimos es de gran impo es insuficiente como 6ptica para leer adecuadamentelos pro- blemas de nuestro tiempo, también es ineuicente cualeeis. ralectura quo intente prescindir de él Proponemos que nuestro trabajo presente sea entendido como un esfuerzo de apoyo a una lectura que, ljoe de cual ‘uier dogmatizacign del discurso marciato, sepa Sialoges on el mismo e integrarlo a la compleja porcepcisn con que En primer lugar, elvalar de cambio se presenta como relaciin cuantitativa,proporign en que ot inercambian valores dl Siodeun bmp ars anode denna Yalor de cambios, pues, parece ser algo contingento y pure. ‘mente relativo,y un valar de eambioitmanents,ntriasoe Ja mereaneia valeur inirseque), pus, seraunaconradito tnadieo eniadecinenire nterminoysuatsbat) Ee ‘Usa mercanda individ pox sompleun quarter der 2, se intereambia por otresartiales en las proporciones ds ‘EserseeNovbtantasuvalr da cambio namtese wale, ado ya sea que se expres nx betin,y sed2 or, et De. 1, portant, poser un contenide dferencablo de tenes 1 it er seve ‘Tomemos otra dos mereanfas, or ejemplo el trigo ye Iierra Ben cual fuer surelacon de eambiaéataseposrdce- Drecendar siempre por una ecuacidn en la qu detorminada a de ie se, sauinara a una eantidad ones irr, por iempl: quarter de trigo =a quintales dete. dans theca Que exstalgsomdn deseo ‘a magni, on dos cosns diferentes, tanto en quarter do ip om outa dhe, Amb, rnin en gualeseunatrera, queen sy paraarnoestifa ana nota, Cade una de ells pacs,enanto ex valor deca tiene que ser reducible a esa tercera.. anche le a comln, con respecto ale cual representen ‘un més.o un menos, Ese algo comin ne pusde ser una natural -ge0- ‘métrica, isea, quimica o de otra indolo- de Tae mereancies. ‘Sus propiedades corpéreas entran en eonsideracin, nica y exclusivamente, en la medida en que ellas hacen stiles alae ‘mereancias, en que las hacen ser, pues, valores de uso, Pero, ‘or otra parte, salta ala vista que es precisamentela abstrae: ida de sus valores de uso lo que caracterzalarelacién de in- ‘ercambio entre ls mereancies.- ercancfas son, ante todo, di {arentes en cuanto ala i lores de cambio 6. antienen, por consi- ni un solo stomo de valor de.nso.— ‘Ahora bien, sipanemos aun lado el valor de dad: podelasmercancias,dnicamente les reuar una prop Jade serproductosdetrabgjo.. ¥ Bos alg comin av muita ena relacin de inter tela mereaias,e, pues, sa valor. Bt p48 46,47) 3.8.1, Comentario Marx inicia, a parti de este textoelandlisis de la categoria oa Comienza indicando que a primera vista ‘una zelacidn-euan- Sess ee de intercambio entre bie e diferente; \cuantit ificabl : Seen r rg Staton iene eee ee snentaldoppak eon ee bio aparezea s6lo comorelacién cusntitativa de intercambio, y ademds, una relacién cambiante y contingente) daria la TapreladGngusdecrge sense) ela a supericial, contingent,relasiva,conla marenct; por elo Marx indica quo a primera vista, “un valor da cabin ‘manente, intrinseco a la mereancfa pues, seria unacgntra- | ‘Geto in diet’ x doce una entsadiesn, sin embargo, meee os athe cute aie concrete Imeroancia, en el MaPe, oa logue —/ aparica tniSatveate: Mace ta bocard sdomowtzaro, ao cual dice “examinemos la cosa més de cerca” = ~~ Si observamos con algun detenimientoel mundo del inter- can auou loos lg itl psy outer cambio supone el dinero) veremos q dqué es lo que permite su intereambio? Mars sefala que ta” elemento an comin, diferen- eee {ede sus cualidaderespetiens pores culas son valores de) us ae smento en comi eran ean are Senn ec ae vio es eee ere Scene rs patel et voce ce econ nee si ponemoe-a.un lado ol valor de uso del cuerpo de las mor. ‘cancias, tinicamente les restaré una propiedad (comin) la pea eg enw epee ome fiesta-en la relacién de intereambio o en el valor de cambio de las mercancias es, pues, su valor (de cambio)”. ‘De esta manera pues, Marx nos ha introducido a dos con- conamanenes oe Meena re ‘ia: el valor de usoy el-valor de cambio (que en muchas oca- siones, Marx llama solamente “Ve "). En esta primera srovimacign ma cs debe comenaa cre Hea a cra meen ce ee me stancial relacion-co y lav ssooint Coe 44 Ualordessogalen, cand a ane area smo medir, entonees, la. au valor? de "sustancia ; Baer canespovarpe fora ea hombretano mds aint ‘ome pe egen aod ocean tanto mas temo Fara FRENG fe Sab arge olson qu general sustaciace tr Delonas indeed gat de le se ees a ne ean, Ectpunodelefanea dre Fe ee nc, ropresentadoca lon valores del mando do me etc, ce nvr aa dew noma a. ear ej por nus ges componga de ame sahamand 3 i ajnaiidalce Calzone ables funn als elas foerea ate ae gata noone carter fre de reas landed or coo a fara de abel med 6 are pare conver en ela detarminada cna ee. ara ofectuar eas conversio, el tjedor mantaling! dene Dara ear ahora exactamenta ol mio Serpe de ‘mje aa a teal au aefabecacamonte medic hora do trae so sh er Te ue al {de trabajo soialmentenesesario pus, Eee rabapo sxctalmate necvouro pera a Pedac’ hme ode toque termina a agai ce foe ivan 3.4.1, Comentario ae questi geesne pee a cae n intereambiarso gracias a quo poseen un a sido producas pore abajo himano, conto: ‘aon traba{ohummano bjetivedoresenrelacénacstelemen- tocomin, ala contidadde trabajo humano incorporado, que Jas mereancias se vuelven intercambiables, El presente tex- to de El capita trata exactamente esta problematica, la de a magnitud del valor de cambia. En consecuencia, Marx se Parspuctaesla: oc lacantad de raaocpelanmer Tespucstaes joque lasimer- cio fpgnnincrpnrdo- canta do trabao orn se Por su duracién, es decir, por ferapo de aliaiose in mevenntns jen telreasbares ebro base del tiempo equivalenta de trabajo qua hayan incorpo- ado para su ‘Marx slo al paso, de inmediato, a una posible y obviaob- Jecin: sto querria decir que siun produelar es torpeovon- toy se demora més que su vecino para produc la misma ‘ereancia, la suya valdra mds, por contener més tiempo de trabajo objetivado? Es obvio que el tiempo de trabajo para ‘producir mereancias no puede ser algo subjtivo 0 arbitra 19; por elloel texto nos aciara que “el conjunto dela fuerza Ge trabajo de la sociedad, representado en los valores del ‘mtundo do las mereancias, hace Ia veces aquf de una la ‘isma fuersa humana de trabajo, por mas que se compor- a de innumerables fuereas de trabajo individuales. Cada {ina doesasfuorzas de trabajo individvales esa misma fer. 12 de trabajo humana que las demés, en cuanto poses el ex. ‘cter de fuerza do trabajo social media y opera camo tal faorza de trabajo socal motia, es decir, on cuanto, ona pro- dduccién de una mereaneta slo utilize el tempo de trabajo [promedialmente necesario, otiempode trabajo socialmente hecesario”.Volvionde atrés, pues dociamos que a tompo de trabafo-no os algo subjetivo o arbitrario. Ea efecto, el texto ‘nos ha aclarado que so trata del “tiempo do trabajo cocial- rionto necesario"jelloineluye, como dice Mars, quo habla deun tiempo promedio, a partir de condiciones normales de témo se produce en un tempo y lugar determinados ¥ te- niendo en cuenta, ademés,e! grado promedio de destreza e intensidad productvas. ‘El text amchuyesntetzando doe vance concep] ue se propuso vale decir, nos sefala que lo que determina _Mmagnltad e valor de las mereanta (a parr doo cial / “pueden ser intercambindas), os el tiempo de trabajo socal- ‘ante necesario para su produccién. 35. = Lamagnitud de volor de una mereancia so mantandria cont- ‘ante, por eonsiguiente, i tambien fuera constante al tiempo {de trabajo roqusride para su produccion Pero éste varia con ~ todo cambio en la fuerza preductioa del trabaj. La fuerza ‘roductiva del trabajo estd determinada por multiples ei ‘cunstancias, entre otras por el nivel medio de destreza del ‘bree, el estadio de desarrollo en que se hallan la ciencia y mus 0s tonolégicas, la coordinacién social del pro- oduecién ln ebealay la efieacia de los medioe de pro- -seala fuerza produc requ ‘unto mayor sora tiompe de Erabajo necesari para la pro- ‘duesion de un erticul, tanto mayor seré su valor. Por ende, ‘In magnitad de valor de una mercancia varia en razén direc: ta alacontidad de trabajo efectivizado en ella e inversa ala {fuerza productiva de ee trabsie. (v4, p42, 00) 8.8.1. Comentario Este texto amplia algunas cuestiones relacionadas con el Prt do a mags el al en concreto, nos explica jas variaciones de la magnitud del valor, tomando como eje 55 © lmayor o menor desarrollo de a fuerza produetiva del tra- ‘bajo. Como el texto lo indica, por fuerea productiva del tra- ‘bajo debemmos entondor la capacidad cuantitativa y cualita- {frail taj nlp; ta, e halla deerminada diode desiree del roe el estaie de denna en queso krallan a ciencia y sus aplicaciones tecnol én social del prvcoso de produ de los medios de prodccion, ln condiciones nalurales™ Bs decirquo,porlotanto,noexste una magnitad de valor ele ‘a para cada méreancie; aquella varia Lstoricamente, To ‘Una cosa puede ser valor de uso y no sr valor. Rs te ol ea- Se uands ps tied pare ehombe ola si mead por ee ce ota nla mon if ie ~ es ene ee Scien es ‘eel sofir feudalel rigo del tributo,y para eleurs el del der. ‘mo, Peroni el trigo del tributo ni el dal dieemo se convert mercanias per l echo do haber silo produces ps ‘noes un chieto para el uso. ‘abajo contenido en ells; ne ‘enstituird valor alguno. (Geinarad! aoe periatece porue mpm matin rene: {iu ever doo gos pure Maree mnronc ds pred amano Sei rns odin Atnddn ete prensa y ota Fear Ene vd, psosy) 8.6.1. Comentario Con este terto Mars cierra un primer cso de su rflesin fcorea dolnestructuraysigaificadode a mecancta lola del ismonos nod al conocimientode de‘erminadas Sctepurasy concept, tales como: yale de so, vale de ambi, maga del alr, uerea productive Sl erabaj {Semps de trabajo socialmentameceserio, ic. Lo que hasta Sheng hemes etetundo he sdo un primer erercanento ex loraton a esta cxtogoriasyconcopton: daberens seguir Pefandianio en es amos para advert su ms profun- Be tsarelacte ye modo como eta os permite, su Yer, guaiear nuestra captacion dea realidad. El txio, modo do un gerico reaptalatoro, propane pedrre penne mye epen menage ar 9 eatopoian ent Enea el momenta, En peer lugar, Marx afrma que un es aed nr ra po 9 mom vale cup el nn So oe anh qu mediate soe ‘Shore la naturaleza para la satistacciGn de determi izes dadesesencales, pel agua oof manantaes, a tire era virgen eB Seed lcs de benes douse quokan sid ee {ajo paral ftisfaceon do necsidades hamanas, pore See oa cline ban pominan pea crae 57 Loconsuma. Marx aftade que para que el producto del trabax. jesgnvieta en mereancia nolo ge debe produirva- lor de uso, sino valores de uso para otros, valores de ugaso~ _ Gales”: Sthemos lefdo con atencion todo ol texto, advertire- ‘ios que a continuaciOn Federico Engels atadi6 una nota en- te paréntesi, que correspondo ala euaria edicién del Tomo Primero; alls Engels precisa cémo debe entenderse eso de “producit-valores de uso para otros. en efecto, la nota aco- tao siguiente: "El campesino medieval producia para el se for feudal el trigo del tributoy parael curuel del diezmo.Pe- roni el trigodel tibutonieldel diezmose conver‘ian en mer- aneias por el hecho de ser producidos para otros. Para pe ery ales ag ee ae ae rea Sa cee cree dicha transferencia, es decir, que se trata de una transferen- Serena aerate eet en ea eee oaks Saar eae eeu eens Seria eee ee ee Seana aren aera, sian Tans eng nada aid sip iceman elo lor de usch porque si no fuera valor de uso, seria un objeto ‘mitiliy como tal, el trabajo que se objetivé en élpara produ See a ea nearer valor alguno, Pongamos un aan, absurdo; si alguien eee eee ee ee ‘fa-K (que atin no ha sido siquiera descubierta), dicho objeto Siedler ee eet Poesia ree Sapcop pera ee pee oars amen ae 58 3.7, Propuesta pedagégica para el trabajo grupal: Inieiamos agu‘las propuestas para el trabao grupal bar caremos en fa presente la fematica que coreaponde a pi mer punto del capftulo I, de la Seccién que estamos trabajan- do. En lo sucesivo, las propuestas de trabajo estarén més es- paciada, a finde que aborquen un mayor velumen de te- 2) 08 que lo primero qu el grupo discuta see el sentido dea cugetin que trata In Sectn fm. de Bl capita: In nformacién fini para ell la enemntrard al comient® tal pardgrafo“®,debao del italo general “a Seostn Pr- 3) El tema global dela Saci6n Taos “merenncia ydine- ro" dentro da temo eleaptal sobre “la mereancta yt primer punto vera aerea6e ‘os dos factore de la mercan- Eis valor de wo y valor (eustancia da valor, magnitud dol alors sto lial es nuestro tema expeifico, en tormo alo ‘hal dabemos tenet on claro ls siguientes conceples += "mereancia” on el sentido habitual del término,y *mer- ‘cancia” en el sentido procioo que os ostudiada en Zl ca * Valor de cambio; + anc del valor cambios + “eabajo socialmente necesaric * fuerza productiva del trabai ©) Como el mismo Mars lo indica, esta tematic va fue abordaday expuesta por len una obra anterior, pubicada fenel ato 1859 (Gontribwién ala eritca de fa economia po- Uiied);e leclor podra recurs a su exposicién al comienzo del capitlo primero de dicho trabajo. También se encontra- ‘rund exposicin de esta temdlica en el “Cuderne Pde los Grundrisse. cy i D) Cuestionario: . {Cémo justifiea Marx quo su punto do partida sea la moreancia? », 2Qué es o que determina quo un bien u objeto se con- vierta en mercancfa? * .@Por qué afirmamos que no toda la riqueza tiene forma do mercancia’. a. En qué sentido afirmamos que es correcta decir que el unto de paride de B/ capitales abstract, yen qué sen- afirmamos que es incorrecto decirio? dQué debe entenderse por “valor de uso” de un bien? £ {Qué debe entenderse por ‘valor deeambio" de unamer- oT rtgusie es pac puedan 1 J@ué ea To que permite que las mercanctas puedanin- tercambiarse? on BE a wicca mea cds arto pi cant woud ee el eee ened patentee si ceeeirccen J: @Quées la magnitud del valor? 1k {Cémo se mide la magnitud del valor? 1 os en in untanci del val? {En qué consiste el “tiempo de trabajo socialments ne- cesario” para producir una mereancia? ‘m. La magnitud del valor do una mereanefa, es siempre Ia misma? ‘. {Cémo variard la magnitud dol valor de una mereanct, sila medimos a partir de ia fuerza productiva del trabajo? 8. {Qué elementos inciden para detorminarel grado de de- ssarrollo dela fuerza produetiva del trabajo? E) Bibliografia minima El grupo podré smpliar su conocimiento de la temética consultando la siguiente bibliografia minima: + Lepidus y Ostrovitianoy, “Manual de Economia Polti- ca”, capitulo primero; en Harnecker, M., EL capital, concep- tos elementales , Bs.Aires, ed. Siglo XXL, 1978. ‘Juanes, Jorge, Mars o la critica de la economia politica ‘como fundamento, México, edit. Universidad Auténoma de Pupbla, 1989, p.151-167, Lange, O., Heonomia polftica, México, od. FCE 1979 (oe- tava susp) cap. apriado 1p. Manda Prtade de sooomte maria (2 van) Mé- xico, ed. ERA, 1974 (4a. edic.), cap. IT (tomo I), p. 45-65. Nota: Los cuatro titulos mencionados tratan temética que hhemos estudiado, pero dentro de un contexto més amplio (queimplicaria haber abordado las cuestiones generales que explicita la Seccién primera de El capital; por ello recomen- amos, dentro de lo posible, consultar en primer término el libro de Jorge Juanes. 88, Dunlidad del trabajo representado en las mereancias Bn un comienzo la mercanefas nos puso de manifiesto come algo bifacetico, como valor de uso y valor de eambic. Vimos a ontinuacion quel trabajo, alestar expresado en el valor, no poseia los mismes rasgos caracteristicos que lo dstingulan ‘como generador de valores de uso. He sid el primero en ex poner erftieamente esa naturaleza bifacética dl trabajo con- tanido en la moreancia™® Como este punto es al jo on torno al ‘cal gra a omprenein da seonomia polite, hemce de di Tueidario aqui con mas detenimiento ‘Hers, opt ppd, By s, Ciyrhpan 3.8.1. Comentario ‘Marx comienza retomando la conclusién do los textos que ‘hemos trabajado anteriormente: que la mereanefa es un fe- _némeno bifacético: contiene valor de uso y valar de cambio, 6 Pero continuaciéa indica que también el trabajo productor de 1a mereancia es bifacétieo; uno, es el trabaio conereto, cu te de-que 8 adelaniamos un ant en ‘nuestra exposicién, En realidad, loque deseamos quede en claro es el caracter bifacético del propio trabajo; Marx le da ello una importancia capital; es mas, la erica al trabajo abstracto se convertird en uno de los biancos principales de ‘su reflexin en B capital. Dice ademas, que fue ..el ro en exponer erfticamente esa naturaleza bifacética bajo contenido en la mercancia”. SeBiala, asimismo, que en relacién aeste asunto, ..gira la comprensién de la economia politica.” La fraso of un tanto onigmica;croomos que tesis: deseubrir el eardcter bifacético del trabajo contenido enla mereancis, para construir desde allfla critica al traba abstracto, es una pieza esencial en la tarea de Marx, esto acon nernoma pole. Lon tne Guess Jr pronto, establecerin con mayor precisién en qué cansiste cada una de estas formas de trabajo que la mereanciacontic- ne, Nos abocaremos a ello. 39. ceil del trabajo. Ea ln comunidad pall ‘nia ol trabajo esta dviddo seiaimento, sin que por ello susprodiioe se transformen en mercancas. Obie, para po ‘er un ejemplo mas cereano: on todas las fabrieas ol trabayo ct dvidido sistemtiamente, pero es division no sa halla ‘ediada por alhechode quoloschrorosintereambien sus pro ducts individuals Selo los productos de rabajs privados ‘ssténomos reiprocamente Independiente, se safrstarren trea nm ore chaguets, del ie, de td le rmentaderiuera material guess ex prodects ooentanes do In'nataralern,necesnriamente estard medioda una actividad productivaespecil,orentad ‘similaanecesidade pariculareselhombre mateialesne- Saba Hal pun tebe idopendectonencts oles pl, pues el rabaj e ndependientemente de 1nsformacionos socialas, conden de la exstencia human, neceidad tural y eterna de modi elmetabolsme quo dn entreethembreylanatorsien y,poremsigiente, dome. aria vida naman, Tasvalores deuso-chaguta, lens, etc, en soma Jscur- oadelas mecancis: son comBlnaciones de dos elamentor aval 52, 58), ene 3.9.1. Comentario En primer término Marx profundiza en el trabajo conereto, pproductor del cuerpo dea mercancta, productor de su valor {de uso. Nos indica inicialmente que, si desde el punto de vis ta de su valor de uso, las mereancfas eon evalitativamente diferentes, sus trabajos eoncretos también lo serdn. Ast, el ‘trabajo concreto del sastre es cualitativamiente diferente del trabajo conereto que produce tela. ‘A continuacin indica qu el cnjunta de trabajos conse: ‘tos y utiles forma un sistoma de division social del trabajo cho de una manera simple: los indviduos asumen en Ja sociedad tareas-diferontes para nroducir objetos de neces dad distintos). La division social del trabajo ex histérica- ‘mente tna condieién para que esos productos distintes se onviertan en mereaneias. Por eso Marx acota que la sola texistencia de una divisién social del trabajo (es decir, que di- ferentes individuos estén asignados a la produceién de bie- nes distintos) no implica que sus productos se traduzcan en Imereancias, Para elo ser noesiro que la produccin so Gal en general quede encuadrada en los términos de las re- aciones mereantiles; Mars lo sefiala del modo siguiente *Bélo los productos de trabajos privados auténomos, recipro- ‘camente independientes , se enfrentan entre s{ como mer. ceancias” ;Qué quiere decir esto ltimo? Marx adelante aqui algo que después, cuando tratemos el tema de “El fetichismo Ge la mercancia” veremos con detenimiento, Sintéticamen- ‘to, se trata de lo siguiente: en las sociedades productores de smereaneias, la profnesién y sodales dela vida real esté on manos de productores privados (es deci, pro ‘Cuctoros que eeroen| privada sobre sus medios de produccién), y auténomos (esto es, que lo que producen y cb- nolo producen no ests detarminado a partir de alguna pla- ‘ification soil in de sos peepee ‘Wave llarmnoanténmc\ Estas on cadens genes ucla no orienta hae el eulooneae ‘Volvamos alas dos tltimas earacteristicas que Marx asig- na al trabajo concreto y stil (el trabajo productor de bienes ‘de-uso), Por un lado, el texto indica que para quo se genere ‘unbien ovalor de use, se necesita la concurrencia de dos ele- rentos: a actividad productiva coneretay iti, yla materia ‘Prima que provee la naturaleza (esto no nes debe hacer ol- ‘Vidar que tambign existen bienes o valores de uso no produ- tidos por el trabajo conereto humano, sino provisies ene to- 4 {alidad porla propia naturaleza:tal ese caso dobienesy sa- Aisles come lagu el aire, los tas este, et) Finalmente, Marx subraya que el trabajo concreto yt, cen cuanto producto de valores de us, es comin a toda for: Thumaua de produesion; “Como creador de valores de uso, ‘amo trabajo uti, pues, el trabajo es, independientemente de todas las formaciones sociales, condicién de la exstencia Ihumana, necesdad natural y eterna de media el metaboli ‘mo que se da entr el hombre y a naturaleza, y, por consi- fuicnte, de mediar la vida humana” 3.10. De a mereanca en cuanto objeto para el uso pasemos ahora ‘al valor de la mercanefa. aan Puumean calidad de valores In chagueta ye liens sn esas d gual agee tame aoe re cre ee he reer ae ered ees samen eae eee ies eee cee eed eal een g cee eee eee Seint aera Some eaeae Seat ee prea tare eeera Seen re Saami sacs React eee beter ake 6 ‘bajo simple" Las diversas proporciones en que ls dstintos ‘pos detrabajo son reducidos al trabajo simple como su uni. dad de medida, sestablecen a travbe de un proceso cocil qu ‘se dosenvuclve a espaldas dels produces, y que por eso a éstosles pareco resultado dela tradicién. Para simplficar, lo sucesive eonsideraremos directamonte toda clase de fuer- 2a detrabajocomo fuerza de trabajo simple, no ahorrandonos on ello mas que la molestia de la reduecion. ‘Asi como as valoresde uso chaqueta lienza son cambina- cionee de actividades productivasorientadas aun fin que so ‘fectian con pafi e hilado, en cambio loa valores chaqueta, ¥lienzo slo son mera gelatina homagénea de trabajo, tam bien los trabajos contenidos en dichos valores no ienen vali ex por su relacién productiva con el pafoy el hilado sino 6 lo como gastos de fuerza humana de trabajo El trabajo e2=- trerily el textl gon elementas constitativos de los valores de go chaqueta y lienzo merced precisamente a sus cualidades diferentes; son sustancia del valor chaqueta y del valor lien ‘zo slo on tanto se huce abstraccion de ou evalidad eapectic, fen tanta ambos posen In misma cualidad, la de trabajo ‘Toda trabajo es, pr un lado, gasto de fueres humans de teammates fescue eoaibign dak _bajahumana igual, ode trabajeabstracamentohumano ‘mp onstituye el valor dole mereancia, Todo trabajo, por otra ‘parte, es gastedefuerza humana detrabajoen un forms ‘ieular yorentada a.un fin, yen esta trabajo iti concreto produce-valores deuso, Had avo ator qo aga wo srt el slr valor que es ‘bree pa unrated dl ela meni = ‘ads abr wo chjtveEnln pose fas estes epi cae fr dt ero aa no xt, oa od signa, Fay vk pt 646500, 80) 8.10.1. Comentario Mare pasa, a continuacién, al andlisis del “trabajo social- mente necesario", objetivado en la moreancia y base de su valor de cambio. ‘Tomando wn. » sefale al reapecto _que si dos mereancias son equivalentes (vgr. veinte varas de enzo y una chaqueta), aunque sus trabajos concretos sean 66 cualitativamente diferentes (como loon el trabajo de sastre Yel do tledor In chagueta el enzo son cosas do gual fustaneia, expresones chjeiva del mismo tipo de tebe. eae ata ai eee coneretoy itl de dichos trabajos quo iuci- do valores de uso diferentes (una chaquata y lensd) To que ‘Tuoda de amb sl sarun gaa dear de radio he, mana”. A esto es a lo que Mars llamaré en E! capital “trabs -abstracto} (por oposicién al “trabajo concreto”), que siem- ‘agaltad vale dec, sempre os poste medi ‘en tiempo de trabajo, lo cual permite equiparar las mercan~ ss pars swintercambi En pres las mersancias te ‘ neoe- sariopara su produccién (estos, el mismo valor de cambio), ~ Posteriormente el texto precise que, cuando hablamos de sgasto de tiempo do trabajo, lo referimos a tiempo de traba- simple (a diferencia de trabajo complejo), expresion de las ‘capacidades promedio, fisicas y psiquicas, que todo indivi- duo poses en un determinado contexto social y cultural. Pe- 0 como es obvio que no toda forma de produce, no todo ‘trabajo os trabajo simple (por ejemplo, el trabajo do un inge nero en el eampo do la eibernética), Marx babla de trabajo complejo, que ...es igual solo a trabajo simple potenciado 0 1s bien multiplieada, de suerte que una pequetia cantidad ge taba complejo eqivalea nacantided mayor de tabe- Jo sim Es evidente quo con esta cbservacién, Marx abre ina pro- blemities, mas que procedor areeolvorla;hoy, en que las for- mas de trabajo han adquirido una enorme complejidad, no podriamos quedarnos satisfochos con la sola diferencieciGn, entre trabajo simple y complejo. En todo caso, lo que ee ha tornado enormemente diffeil es estimar cudnto més valen doterminados trabajos compleos que determinados traba- Jos simples (vgr. fabricar una computadora elecir6nica que Src aunens nla tera), Portodo esto mantendremos la ob- servacién general del texto, que sigue siendo vigente: Sede al panto de vst dole valores de cambio produce, ¢! trabajo complejo se considera trabajo simple potenciadoo rultiplicado ‘Marx apunta que este proceso de reduecién de los traba- {os compleos a trabajo simple, come aoa unided demedidn, doconvuelv a espalas do los productores..% con eto ‘quire indicar quo no ae trata don proceso con Fntario, sino rogido por Ia lees 0 inercias sociales lo scciodades productores do mereancias, que determinan que stae se intereambien porel tiempo de teabajo objetivado en oy prot. ais ae ‘exio concluye reiterando los concepts de trabajo con- ereto y trabajo abstracto. 8.11, La forma de valor o el valor de cambio ‘Las mercanciasvienen al mundo revistiendo la forma de valores do uso o cuerpos de mereances: hier, tienzm trig, ties Ga a prone frma paral. Sin enbare lo ea ‘ereancias debido a su dualidad que son cbjetae de ws y, ‘msultansamento, portadoras de valor Solo oe presemtan co! ‘mo mereanciae, por end, oslo posen la forma de merean- tins en la medida en quetienen una forma dobleaformana ‘tral yla forma de valor. Srecordamos eer, gue ag mereancas le poten ob Jtividad como valores en la medida en que son expresio dele misma unidad socal, el trabej amano; que 9 je lividad en euanto valores, por tanto, os de nataralosa pore ‘ante socal, se comprendera de saya, atimismo, que dicha thjtividad com valores ble puede ponerse deanieto en seen una forma oman de valor (que contrasta, de manera superlaliva, con las abigarradas formas naturales prepias de sus valores de uso: la forma de dinaro. Dele que au se trata sin embargo, os dellevar nea: bo una tarea que'la economia! ¢guiendo, para ello, el desarrollo de la exprecién del valor éon- {enida et la relacion de valor existento eare las mercancias: desde au forma més simple y opaca hasta le deslumbrante {forma de diners, Con chal, al aso tionpo, el enigma dl La mds simple relacién de valor os, cbvismente, le que geist enrs una mereancia ora mereantadeterminade de ‘eapecie diferente, ea cual fuere. La reLacién de valor entre dos mercancias, pues, proporciona la expresion maé simple . Viasdifcultades que texto conllova En primer fugar re- femioa que, al térming del tratamionto do toda la problems ten dela “forma de valor, la ideas y los planteos de Marx serén bastante mo claros que como aperecen en este o- ‘enlo,.n segundo término oe deben tener en cuenta obser- ‘clones anteriores, que volvemoe areiterar‘en concrelo la Tullerign de Mars eparentemente habla de procesos queoca- ‘rea cntre cosas mercancias)y, de pase,en trminos bien d Kelle, Lode difcl es innegable porlo ual enemos que ex- fremar nuestro eafuerso paciente de comprensién y relle- 1ién, Respecto alo primero, no nos cansaremos de recordar ‘quel andlisismarxiano de a “forma de valor” no es un es {dio de hechos y procssos que sucedan, esencilmente, en tre cosas o bienee-mercancia,Literalmente,pareciera que a: Pero en verdad la hipétesis central de Marx al respecto fs que el intereambio mercantil es un proceso que acontoe ‘fuslanclalmente-en el interior de determinadasrelaciones ‘sociales, Son ellas (as relaciones sociales mercantiles) las ‘Que proveen de sentido, contenido y dreccién a los bienes ‘Tue trabajo socal produce, Por lo tanta es errénea la im 80 pretién de que, por ejemplo, al hablar de contradicciones en- {re valorrelativey equivalent oentre valor decambioy va- Jor do uso, entre trabajo abstractoy concrete, dichas eontra-