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EL MUNDO DE SOFiA NOVELA SOBRE LA HISTORIA DE LA FILOSOF{A JOSTEIN GAARDER Traduccién Kirsti Baggethun y Asuncién Lorenzo cnrnobatoe puede cers por See FZ BREE. so sen @ tome page: - Tt ote: ssn i or Me Sea ‘Teac: Kee Baggehen Asai Lees Deeto paseo 50-6. Biman dt Sipi H wcheoae& Co. Nya, Clo 1954 Eahne Sica SA de C8 aed rel Beer 15. pel, 2022, Madd Se elt ge Baral Pat ensotent 6, Clot Sa on Tiana, Deepacce Arapu, CP 0200 Mena: DF. Mie de lis Nason de tnd a eso num ISDN 9643615159 ca) ISBN 968-35.133- eran) etn protis arpesnoe oan t opr del cone dea ‘ee cha en couse formar, sean lester cine ‘csetinint pevoy pr esto del eta re Ia Meno ‘esi perpen: 202 indice EL MUNDO DE SOFiA El Jardin del Eaén, Elsombrero de copa Qué esa filosofia? Unser extraio Los mitos La vision mitica del mando, Los fl6sofos de la naturaleza Plproyecto de los filbsofos Los filésofos dela naturaleza Tres fil6sofos de Mileto "Nada puede surgir de la nada Todo fiuye Cuatro elementos Algo de todo en todo. Demécrito Lateoria atémica Eldestino Eldestino Eloréculo de Delfos Ciencia de la historia yciencia de la medicina vn a 13 PARI eseeeseseeuns ‘Socrates Lafilosofiaen Atenas Elhombre en el centro - calera y meterse por Ia puerta antes de que Sofia tuviera tiempo de cerrarla “=iMish, mis, mii carta era para ella Cuando la madre de Soffa estaba de mal humor por al- ‘guna raz6n, decia a veces que su hogar era como una casa de fieras, en otras palabras, una coleccién de animales de distintas clases. Y por cierto, Soffa estaba muy contenta con la suya, Primero le habian regalado una pecera con los peces dorados Flequillo de Oro, Caperucita Roja y Pedro el Negro. Luego ‘wo 10s periquitos Cada y Pizca, Ia tortuga Govinda y final: ‘mente el gato atigrado Sherekan) Habia recibide todos estos ‘animales como una especie de compensacién por parte de st ‘madre, que volvia tarde del trabajo, y de su padre, que tanto ‘navegaba por el mundo, Soffa se quité a mochila y puso un plato con comida para Sherekan. Luego se dejé caer sobre una banqueta de la cocina con la misteriosa carta en la mano. eQuién eres? En realidad no fo sabia. Era Soffa Amundsen, natural: mente, pero gquién era eso? Atin no lo habia averiguado del todo. : inna a si se hubiera llamado algo completamente distinto? Anne Knutsen, por ejemplo. cEn ese caso, habria sido otra? De pronto se acordé de que su padre habia querido que se lamara Synnave, Soffa intentaba imaginarse que extends ta ‘mano presentindose como Synnove Amundsen, pero 0, no servfa. Todo el tiempo era otra chica la que se presentaba, Se plso de pie de un salto y entré en el cuarto de baho con la extraha carta en Ia mano, Se coloeé delante del espejo, 9 se mir6 fijamente a misma. —Soy Sofia Amundsen —aijo. La chica del espejo no contest6 ni con el mis leve gesto. Hiciera lo que hiciera Sofia, Ia otra hacia exactamente lo ‘mismo, Soffa intentaba anticiparse al espejo con un rapidisimo ‘movimiento, pero la otra era igual de ipida, én eres? —pregunte. No obtuvo respuesta tampoco ahora, pero durante un breve instante lleg6 a dudar de si era ellao Ia del espejo la que habia hecho la pregunta, Sofia apret6 el dedo indice contra la nariz del espejo y dijo: —Tieresyo, Al no recibir ninguna respuesta, dio la vuelta a la pre guntay dijo: Hi soy Sofia Amundsen no habia estado nunca muy contenta con su aspecto, Le decian a menudo gue tenis bonitor ojos ak mendrados, pero segutamente se lo dirian porque su nariz era demasiado pequefia y la boca un poca grande. Ademés, tenta, las orejas demasiado cerca de los ojos. Lo peor cle toca era ese pelo liso que resultaba imposible de arreglar. A veces su padre le acariciaba el pelo llamandola «la muchacha de los eabellos de lino», como la pieza de misica de Claude Debussy. Era facil para él, que no estaba condenado a tener ese pelo negro col- ‘gando dijrante toda su vida. En el pelo de Sofia no servian ni el el niel spray. ‘A veces pensaba que le habia tocado un aspecto tan ex- twatio que se preguntaba si no estaria mal hecha, Por lo menos habia ofdo hablar 2 su madre de un parto dificil. ¢Era real- ‘mente el parto 1a que decida el aspecto que uno iba a tener? 2No resultaba extrafio el no saber quién era? ¢No era también injusto no haber podido decidir su propio aspecto? Simplemente habia surgido asf como asi. A lo mejor podria clegir a sus amigos, pero no se habia elegido a si misma. Ni si- _quiera haba elegio ser un ser humano. Qué eraun ser humano? Sofia volvié a mirar ala chica del espejo. Creo que me subo para hacer los deberes de naturales —Aijo, como si quisiera disculparse, Un instante después, se en- contraba en la entrada, No, prefiero taliral jardin, pensé, !Misi, misi, misi, isi Sofia cogié al gato, lo sacé fueray cersé la puerta rasta Cuando se encontr6 en el caminito de gravilla con la mis teriosa carta em Ik mano, tuvo 2k mano, tuvo de repente una extrafa sensa: de fo ue todo pro- tedlay a lo que todo volva Tomas interesante para noxolos no es saber cuales fueron los tespucsasa las que llegaton esos primeros H6s0- fos, sno que preguntas se hacTan y qué tipo de respuess bseaban, No interesa mis el cémo pensaban que precisa mente fo que pensaban demos consatar que hacfan preguntas sobre cam bios visbles en a mauraeza Intentaron buscar algunas eves matratesconstartes. Quorian entender fos sucesos de Ia furaera sin fener que recur alos mito traicionales. Ante todo, intertaon entender os procesos de In naturaeza ext Shad Ta misma naturalza, 1 algo muy aistino a expica fos relmpagos y Tos trucnos, el inviemo y la primavera con telrencia a sucesos milo the esta mantra, le fostla se independi2 de la 1e- ligisn, Podemos decir que tos fllgsofos de la naturaleza disor lon primeros pasos hacia una manera cientiica de trata, deseneaderando todas las cienias naturals poste Fores, ia mayor parte de lo que dijeron yesctibieron los fi \osofor del naturateza se perdi para la posteridad. Lo terco que conocetnos fo encontramos en los escritos de restates, que vivié un par de siglos desputs de los pr ‘nero HlSsoos. Anstoteles s6lo se retire alos resultados a (jus lagaron fs ldsotos que le precedievon, To que sign fies que to podemos saber siempre como liegafon 2 sus [Gtclusioney Pero saberossufctente como para cOnsta- {argue el provec de los primerosltsolos griegos abar- tf preguntas en tomo a fa materia primariay alos eam Bios en la naturateza Tres filésofos de Mileto El primer filésofo del que oimos hablar es Tales, de la colonia de Mileto, en Asia Menor. Viajé mucho por el mundo, Se cuenta de é! que midié la altura de una pirs- mide en Egipto, teniendo en cuenta la sombra de la misma, fen el momento en que su propia sombra media exacta- mente lo mismo que él. También se dice que supo predecir ‘mediante célculos matematicos un eclipse solar en el ano 585 antes de Crist. Tales opinaba que el agua era el origen de todas las cosas. No sabemos exactamente lo que queria decir con 0, Quizas opinara que toda clase de vida tiene su origen en el agua, y que toda clase de vida vuelve a convertirse en agua cuando se disuelve. Estando en Egipto, es muy probable que viera coro todo crecia en cuanto las aguas del Nilo se retiraban de las regiones de su delta. Quizés también viera como, tras la Hluvia, iban apareciendo ranas y gusaros. ‘Ademas, es probable que Tales se preguntara cémo el agua puede convertirse en hielo y vapor, y luego volver a ser agua de nuevo. ‘Al parecer, Tales también dijo que «todo esti lleno de dioses». También sobre este particular s6lo podemos hacer cconjeturas en cuanto a lo que quiso decit. Quizas se refiriese a cémo la tierra negra pudiera ser el origen de todo, desde flores y cereales hasta cucarachas y otros insectos, y se imagi- nase que la tierra estaba llena de pequefios € Invisibles «gér- menes» de vida. De lo que sf podemos estar seguros, al me- ros, es de que no estaba pensando en los dioses de Homero. El siguiente fildsofo del que se nos habla es de Anaxi- mandro, que también vivi6 en Mileto. Pensaba que nuestro mundo simplemente es uno de los muchos mundos que nacen y perecen en algo que él Ilam6 «lo Indefinido». No € fcil saber lo que él entendia por «lo Indefinido», pero parece claro que no se imaginaba una sustancia conocida, ‘como Tales. Quizas fuera de la opinion de que aquello de lo que se ha creado todo, precisamente tiene que ser dis- tinto a lo creado. En ese caso, la materia primaria no podia ser algo tan normal como el agua, sino algo «indefinido». Un tercer fildsofo de Mileto fue Anaximenes (aprox. 570-526 a. de C.) que opinaba que el origen de todo era el aireo la niebla. Es evidente que Anaximenes habia conocido la teoria de Tales sobre el agua. ;Pero de dénde viene el agua? ‘Anaximenes opinaba que el agua tenfa que ser aire conden- sado, pues vemos cémo el agua surge del aire cuando llueve. Y cuando el agua se condensa atin mas, se convierte cen tierra, pensaba él. Quizas habla observado cémo la tie- rray la arena provenian del hielo que se derretfa. Asimismo Pensaba que el fuego tenfa que ser aire diluido. Segin Ana- ximenes, tanto la tierra como el agua y el fuego, tenfan co- ‘mo origen el aire. No es largo el camino desde la tierra y el agua hasta las plantas en el campo. Quizas pensaba Anaximenes que para que surgiera vida, tendrfa que haber tierra, aire, fuego ¥y agua. Pero el punto de partida en si eran sel aires 0 «la nlebla». Esto significa que compartia con Tales la idea de ‘que tiene que haber una materia primaria, que constituye la base de todos los cambios que suceden en la naturaleza. Nada puede surgir de la nada Los tres filsofos de Mileto pensaban que tenfa que haber una —y quizés s6lo una— materia primaria de la ‘que estaba hecho todo lo demas. ;Pero cémo era posible 40 ‘que una materia se alterara de repente para converttse en algo completamente distinto? A este problema lo podemos llamar problema del cambio. Desde aproximadamente el aio 500 a. de C. vivieron ‘unos fildsofos en la colonia griega de Elea en el sur de Italia, Yeestos eleatos se preocuparon por cuestiones de ese tipo. El ‘mas conocido era Parménides (aprox. 510-470 a. de C). Parménides pensaba que todo lo que hay ha existide siempre, lo que era una idea muy corriente entre los grie- 880s. Daban mas 0 menos por sentado que todo, lo que exis- te en el mundo es eterno. Nada puede surgir de la nada, ensaba Parménides. Y algo que existe, tampoco se puede convertiren nada. Pero Parménides fue mas lejos que la mayoria. Pen- saba que ningun verdadero cambio era posible. No hay na- da que se pueda convertir en algo diferente a lo que es exactamente. Desde luego que Parménides sabia que precisamente la naturaleza muestra cambios constantes. Con los sentidos ‘observaba cémo cambiaban las cosas, pero esto no con- cordaba con lo que le decia /a razdn. No obstante,.cuando se vio forzado a elegir entre fiarse de sus sentidos 0 de su raz6n, opt6 por la raz6n. Conocemos la expresién: «Si no lo veo, no lo creo Pero Parménides no lo crefa ni siquiera cuando lo vela, Pensaba que los sentidos nos oftecen una imagen erronea del mundo, una imagen que no concuerda con la raz6n de los seres humanos. Como filésofo, consideraba que era su obligacién descubrir toda clase de «ilusiones» Esta fuerte fe en la razén humana se llama raciona- lismo. Un racionalista es el que tiene una gran fe en la ra- Z6n de las personas como fuente de sus conocimientos so- bre el mundo. 4 Todo fluye Al mismo tiempo que Parménides, vivid Herdclito (aprox. 540-480 a, de C.) de Efeso en Asia Menor. 1 pen- saba que precisamente los cambios constantes eran los ras- 0s mas basicos de la naturaleza. Podrlamos decir que Herdclito tenfa mas fe en lo que le decian sus sentidos que Parménides.. ‘Todo fluyes, dijo Herdclito, Todo esta en movimien- to y nada dura eternamente. Por eso no podemos «descen- der dos veces al mismo rio», pues cuando desciendo al rio ppor segunda vez, ni yo ni el rio somos los mismos. Herdclito también senalé el hecho de que el mundo, esta caracterizado por constantes contradicciones. Si no estuvigramos nunca enfermos, no entenderiamos lo que significa estar sano. Si no tuviéramos nunca hambre, no sa- briamos apreciar estar saciatios. Si no hubiera nunca gue- ‘ra, no sabrlamos valorar la paz, y si no hubiera nunca in- vierno, no nos dariamos cuenta de la primavera. Tanto el bien como el mal tienen un lugar necesario en el Todo, deca Hericlito. Y si no hubiera un constante juego entre los contrastes, e! mundo dejaria de existe. Dios es dia y noche, invierno y verano, guerra y paz, hambre y saciedads, decia. Emplea la palabra «Dios», pero es evidente que se reflere a algo muy distinto a los dioses de los que hablaban los mitos. Para Heraclito, Dios —o lo divino— es algo que abarca a toda el mundo. Dios se muestra precisamente en esa naturaleza lena de contra- dicciones y en constante cambio. En lugar de la palabra «Dios», emplea a menudo la palabra griega logos, que significa razon, Aunque las per- sonas no hemos pensado siempre del mismo modo, mi he- mos tenido la misma raz6n, Herdclito opinaba que tiene 2 ue haber una especie de «raz6n universals que d al que dirge tor Go lo aue nice en la naturatea. Eta cazdn unversay =o cley naturals es algo comin para todos) por ls cual todos tienen que guise. ¥, sin embargo, In mayer vive segun su propia razon, decia Herdclto. No tenia em tenes fl. muy buena opin desu prim elas opiniones de ‘mayor parte dela gente pueden compararse eon los hoceea infantiles», decia, . oe En medio de todos esos cambios y contradiciones en la naturaleza, Hericlito vea, pues, una unidad 0 un todo, Este salgor, que era la base de todo, 6 lo llamabs «Dicer slogose Cuatro elementos En cierto modo, oe ideas de Parménides y Herétto eran raiment conta: La ara de ramenides fe ‘tase nada puede cambiar. Pero Tos senidos de Nersel dectn, con a mina conviccan, queen a raturatra st, ceden constantemente cambios Culen de clog ata re int {Debemos amos de a razon ode los Sanson “ant Parménides como Heracite dicen dos cosas Parmenides dice 2) ue nada puede cambiar y ©) duels sensaciones, por lo tanto, no son de fat Forel contaro,Heracto dice 2) duet cambia todo Hayes) 5) ela sensacionesson de hey IDiicimente dos filésofos Puede lega a estar en Imayordesacuerdo! Pro cul decloseniatazant Ene docles 494-434 a, de) de Sicilia el que lopare eas 4 los enredos en os que se habia metido In ioccn Onn haba ae, tanto Parmenies como Feracio, tentay recon 48 en una de sus afirmaciones, pero que los dos se equivo- caban en una cosa. Empédocles pensaba que el gran desacuerdn se de- bia a que los filésofos habian dado por sentado que habla tun solo elemento. De ser asf, la diferencia entre lo que dice la raz6n y lo que «vemos con nuestros propios ojos» seria insuperable, Es evidente que el agua no puede convertirse en un pez 0 en una mariposa. El agua no puede cambiar. El agua pura sigue siendo agua pura para siempre. De modo que Parménides tenia razon en decir que enada cambia» ‘Al mismo tiempo, Empédocles le daba la razon a Herdclito en que debemos fiarnos de lo que nos dicen nuestros sentidos. Debemos creer lo que vemos, y vemos, precisamente, cambios constantes en la naturaleza Empeédocles Ilegs a la conclusién de que lo que ha- ba que rechazar era la idea de que hay un solo elemento. Ni el agua ni el aire son capaces, por sf solos, de conver- tirse en un rosal 9 en una mariposa, razén por la cual re- sulta imposible que la naturaleza s6lo tenga un efemebto. Empédocles pensaba que fa naturaleza tiene en total cuatro elementos © «rafces», como él Ios llama. Llamé a esas cuatto raices tierra, aire, fuegoy agua, “Todos los cambios de la naturaleza se deben a que ‘estos cuatro elementos se mezclan y se vuelven a separar, pues todo esté compuesto de tierra, aire, fuego y agua, ero en distintas proporciones de mezcla. Cuando muere tna flor 0 un animal, los cuatro elementos vuelven 2 sepa- rarse, Este es un cambio que podemos obtervar con los, ojos. Pero la tievza y ef aire, el fuego y el agua quedan com- pletamente inalterados @ intactos con todos esos cambios fen los que participan. €s decir, que no es cierto que «todo» cambja, En realidad, no hay nada que cambie. Lo que ocu- te 64 simplemente, que cuatro elementos diferentes se merclan vse separan, para luego velvers meschenes festa compara con un pinta ne s6lo un color ~pore}emplo el rojors no pulse sar Soles verdes. Pero s the amarillo rojo, seul ana buede obtener hasta cientos de colores, mesclandoroey Sistas proporciones n'ejemplo de cocina demuesta lo mismo. Si so tuvier harna, tend que ser un mao para poser hanes unbircocho. ws ego hseon yh leche a entonces puedo hacer un monton de ara ybinecchen ah, ferentes, con esas cuatro materias primas. : — No fue pr easualidad el ue Empedocles pensara que la waces» de ta natralezatuvieran que ser precious tera, aire, fuego y agua, Antes que él ovos Mose hee Bian intentade mostrar por uel elemento bales tendha ue ser agua, aire o fuego, Tales y Anaximenes 9a fabian sefalado el agua y el aie como elementon imporanes de ia naturaleza, Los gregos también pensaban ee tees era muy importanie, Observaban, por elemplo, a raponta cia del sol para todo lo vivo dela atuaiez, 9, ae mente, conocianel calor del cuerpo humane ainer Quizés Empédocts vo como ara un waza de max der: io que suede entonces, es que algo ce aceine Cimos cémo la madera crue ygorgotea: Esl agua Algo seconvierte on humo, Ese are, Vemos ea anes algo a dn cuando el fuego se apaga,Esla ceniza, nuare Empédoclessehala, como hemos visto ces cam bios en I naturales se deben» ue lat Cato ces so mmezclany se wilven a separa, Pero quede ago por opie, {ar ,Cual esa causa por la que los elementon Seen pons dar lugar a'una nueva vida? HV por que wiehes deere sTamezclay, por ejemplo ura for? 45 Empédiocies pensaba que tenia que haber dos fuerzas qe actus an a nturaleea. Las lad samor>y wodion ree telune Ins cosas es ret amor, ylo que las separa, es el odio» “omemos nota de que e soto ditingue aqut etre celemntony sfuctzan,Inciso, hoy en dala cienca distin seer ce lemeniogsy sas (eras de la natualezay ree ere madera dice ve todos lon procesos de Ia nat teices pueden explicarse como una interaccion de 10s ix {ince cements, unas euantas foerzas de a naturaeza. Sopadecistumbien estudio la cweston de au eo ue pu cand observarnos algo con nuestros sents. ae ase eo wer na for, por ejemplo! iQue sucede en- Heer Pitas penaad en &80, Sola? Sino, ahora tenes ia easton! Cmnpeloctes pensaba que nuestros ojos estaban for mados de ert aie forgo agua, como todo To demas en aso gen cla tetrar que tengo en 7 oF0 capta lo aaeee terra em lo que veo, sel aires capa lo que es de Soe tego de tos ojos capra fo que es de fuego y xe aie tp aut es de agua, sie ojo hubiera carecido de uno Bee, Coto elementos, yo tampaco hubiera podido ver la naturaleza en su total Algo de todo en todo otro fidsofo que no se cortentab con la tora de ave un solo clement <>por ejemplo el agua— pudlera comes tne28 toga To que vemos en a naturaleza, fue Anaxagoras (30. ce ©) Tampoco act a ea de ue ea, poze gun puuiaran converse en sangre ¥ Ruts {ue 2a ona opinabo que la natraleza est hecha de muchas piegas mindsculas,invnibles para el ojo, Todo puede dividirse en algo todavia mas pequeno, pers incluso en las piezas mas pequefias, hay algo de todo. Sila piel y el pelo no se han convertido en otra cosa, tiene que haber piel y pelo también en la leche que bebemos, y en la co- mida que comemos, opinatsa él A lo mejor, un par de ejemplos modernos puedan ilustrar lo que se imaginaba Anaxdgoras. Mediante la téc- nica de laser se pueden, hoy en dfa, hacer los Hlamados ho- ‘ogramas. Si el holograma muestra un coche, y este holo- ‘grama se rompe, veremos una imagen de todo el coche, aunque conservemos solamente la parte del holograma {que muestra el parachoques. Eso es porque todo el motivo esta presente en cada piececita. ‘De alguna manera, también se puede decir que es asi como estd hecho nuestro cuerpo. Si separo una célula de la piel de un dedo, el ndcleo de esa célula contiene no sélo lawreceta de como es mi piel, sino que en la misma eélula también esta la receta de mis ojos, del color de mi pelo, de ‘cuantos dedos tengo y de que aspecto, etc. En cada célula del cuerpo hay una deseripcién detallada de la cormposi- ion de todas las demas células del cuerpo. Es decir, que hay «algo de todo» en cada una de las células. El todo esta ‘en ta parte mas mindscula. ‘A esas «partes minitnas» que contienen ealgo de to- dor, Anaxagoras las llamaba «gérmeness 0 esemillas» Recordemos que para Empédocles era xel amor» lo ‘que unfa las partes en cuerpos enteros. También Anaxaigo- rap se imaginaba una especie de fuerza que «pone ordens y crea animales y humanos, flores y aiboles. A esta fuerza la llamé espiritu 0 entendimiento (nous) ‘Anaxagoras también es interesante por ser el primer {ilésofo de los de Atenas. Vino de Asia Menor, pero se tras- lad6 a Atenas cuanda tenia unos 40 afios. En Atenas lo acu- a saron de ateo y, al final, tuvo que marcharse de la cludad. Entre otras cosas, habia dicho que el sol no era un dios, sino una masa ardiente mas grande que la peninsula del Peloponeso, “Anaxagoras se interesaba en general por la astrono- mia. Opinaba que todos los astros estaban hechos de la misma materia que la Tierra. A esta teoria llegs después de haber estudiado un meteorito. Puede ser, decta, que haya personas en otros planetas. También senalé que la luna no lucfa por propia fuerza sino que recibe su luz de fa Tierra. Explic6, ademas, el porqué de los eclipses de sol P. D. Gracias por tu atencién, Soffa, Puede ser que tengas que leer y releer este capitulo antes de que lo en- tiendas todo. Pero la comprensién tiene necesariamente que costar algin esfuerzo. Seguramente no admirartas mu- ccho a una amiga que entendiera de todo sin que le hubiera costado ningtin esfuerzo. La mejor solucién a la cuestién de la materia primaria yy los cambios de la naturaleza tendrs que esperar hasta manana. Entonces conoceras a Demécrito. iNG digo nada mas! Sofia estaba sentada en el Callej6n mirando por un pe- ‘queiio hueco en la maleza. Tena que poner orden en sus pen- samientos, después de todo lo que acababa de leer. Era evidente que el agua normal y corriente no podia convertirse en otra cosa que hielo y vapor. El agua i siquiera podia convertirse en una pera de agua, porque incluso una pera de agua estaba formada poralge mis que agua sola. Pero, si estaba tan segura de ello, seria porque lo habia aprendido. aHlabria podido estar tan segura de que el hielo s6lo estaba ‘compuesto de agua si no lo hubiera aprendido? Al menos ha- 48 nin tendo que esadiar muy de cera mo el agua son labay el hielo se derretia. = ie Sofia inten volver a pensar de nuevo cons propia n- ttigencia sin wlio lo que habia aprenlido de ce Farménides se haa nega w acepar tung forma de cambio. Cuanto mas pensab en co Sof, tar convened taba de que ld alguna manera, tenia Ose oe ce fencia, el sof no pada cepa que algor deepens Convriera en valgo completamente iaintoe Haba doe sao ‘lente porque ah ver habit gue neg to agus Cambios en i nauralees que coal ve culguir se humane pola ob servar. Muchos se habrian reido de él. : "Tambien Empédoces habia sido muy hii whcando a inligenciaal afirmar que el mundo necesariamente tela gee Ghar formado por lgo mis que por un slo elomentoc gi, te De ese modo, se hacia poss os loscamon Se ce tulsa cambiar eaimenee ‘aque viejo M6 griego habia descubiert todo esto ustieando simplemente a anin, Naturlmente, Habis ate lado la naturales, pero no time postbldad de realiat seal Ss quimicorcomo hace iclencaRoyen a Sia no saa tenis mica e en que Reran preci amen l err, el alee fuego el agua stein deans todo exaba hecho, Per exo no tena imporancla En pice. Pio Empédcls tenia ran. La Gna posed que tenemos fe aca todos alos combos qua rian nas on esinoducirans den slo clement ‘Sofa a iloofae parc ain ms interesante " més interesante porque pods seguir os argumentor con su propia rants tener toe tcordarse de todo lo que habia aprendido en el innicne Leg aia conctason de que n elas a lwo no saaige que ve puede aprender sno que quaio uno pueda aprendces pensar filoséficamente. ov e 3 2 Demécrito -el juguete mds genial del mundo. Soffa cerré Ia caja de galletas que contenfa todas las ho- jas escritas a méquina que habia recibido del desconocido pro fesor de filosofia, Salié a hurtadillas del Callej6n y se qued6 un. instante mirando al jardin. De repente, se acordé de Jo que hia ba pasado la mafiana anterior. Su madre habia bromeado con Ja «carta de amor+ durante el desayuno, Ahora se apresuré hasea ef buzén para evitar que aquello volviera a suceder. Recibir una carta de amor dos dias seguidos, daria exact mente el doble de corte que recibir una, De nuevo habja all un pequeiio sobre blanco! Sofia co- menz6 avislumbrar una especie de sistema en las entregas: cada tarde habia encontrado un sobre grande y amarillo en el ‘buz6n. Mientras lefa a carta grande, el fl6sofo solia deslizarse hhasta el buz6n con un sobrecito blanco. Esto significaba que no le resultaria diffeil descubritlo. <0 descubrirla? Si se colocaba ante la ventana de su cuarto, ten- ria buena vista sobre el buzén y seguro que legaria a ver al misterioso filésofo. Porque sobrecitos blancos ne surgen por si ‘mismosast como ast Sofia decidié estar muy atenta al dia siguiente. Era vier: nesy tenfa todo el fin de semana por delante. ‘Subié a su habitacién y abrié alli el sobre. Esa vez s6lo habja una pregunta en la ota, pero Ia pregunta era, si cabe, mas loca que aquelias res que habfan venido en la carta de Por quéel lego esl juguete mas genial del mundo? 50 En primer lugar, Sofia no estab : estaba segura de estar de acuerdo con que el lego fies cl jguete mak onal del man do, mencs bia dejad de jugar Con el hats machon she, 'n segundo lugar, no era capaz de entender qué podia tener que ver el lego con la flosofia. Selenite ero es ina alumna obed ‘ : obedient, yemperé a buscar ene ‘stante npetior de au armatio Al encvattouna belts ae as sco lena de piceas del leg de muchos tamahony colors Por primera ver en mucho tempo ac pose consul con las pequchias icra Mientras fo hacisleseotawn ene Pensimtentoosotre al leg. Resulta fell consruir con las pies nN las piezas del lego, penss Aunque tengan dsinea forma y color, todas as pee pees ensamblane con otras. Ademst son indestracbea Sods ae fecordaba haber visto nunca una pleea de ge roa eke olivos, hasta piel de cabra y pelo humano. ae ‘nian or ene eaten ee ennvestr entorna, 2Ya has entendido fo que quise decir de! leo, verdad Tienen miso menos las menos eseaa des ale Demcrita atria ale dtomon, wince, por ello, resulta tan buenas para constivie dre cake Mantes Y salientes que hacen que ac pucaan der formar todas las figuras posibles . pee Stes conexiones s conexiones pueden deshacetse para poder dar lugara nuevos bjetos con las mismas pcnae Pet 4 (be bueno de as piezas del logo es prclsamente que se pueden volver a usar una y ota ver" Una pcr a } Puede formar parte de tn coe! pu arte de un coche un dia, y de un castillo al Ala siguiente, Ademas podemos decir que las. pleses del 58 lego son seternasy. Nifios de hoy en dia pueden jugar con Ist mismaspiezs cn lax que jugaban ss pares También pademos forma cosas de bao, pero el ba- t70 no puede usareeunay otra ver, precisamente pore se pede romper en trozos cada ver mis pequetos,y pordue 308 pequehisimostrocitos de barro no pueden unrse para formar nuevos objetos : Hoy podemos mas o menos afrmar que fa teoria a= made Dadri ea covet Lantana ect Vamente, computa por diferentes stomos que se unen ue vuciven# separare, Un tomo de Mdrogeno que era Ssentado dentro de una célulaenla punta demi nate, pe tenecig, en alguna ocasion, a ia rompa de un eleanie, Un tomo de carbono denio del masculo de mi corazon = tuve una ver enelrabo de un dinosaurio, fn nuestos dis, la ciencia ha descubiero que los tomes pueden dividre en spanticulas elementalesr Ae. tay pate ements Hamam pron, net nes y elecrones. Quizés esas pariculas pueder dividirse tn partes alm mas peqeias, No abstant, los fisicos estan die acuerdo en que tiene que haber un limite, Tene que ha ber unas partes minimas de Res inteligencia no le ofectS nrguna Seer eas scetamos ue nada cab, oe nod sree aay a nad rope, rors Patiala ha de estar compuesta necesaramente bo Cros mindsculos lars que se juan, y que se wseven Dems no contaba con ninguna «fuerza» 0 «espi- ctu» que Intervinera on lonprocesoe de la ratralcd La Unico ue exite son fs Stomcey al espacio vac, pen saba. Ya que no crefa en nada més que en to material, le Nlamamos materialist No existe ninguna sintencions determinada deteés de los movimientos de los atomos. En la naturales todo neat tte mecénicamente, Eso no significa que todo lo dee seen sea scasuals, pues todo sigue las leves inqucbrantables ae {a naturaleea. Demécrito pensaba que habia ura touce natural en todo lo que ocurre, una causa que se encuenes en las cosas mismas. En una ocasion dijo que mrcteren, descubrit una ley de la naturaleza a convertsise on rey a Persia Le teorfa atémica también explica nuestas sensacio- nes, nsaba Demécrito. Cuando captamos algo con nce tts sentidos, se debe a los movimientos de Ide atomos en «espacio vaio, Cuando vemos la luna, es possue Ine sstomos de la lunas alcanzan mi ojo, 2Y qué pasa con 2 concienciat .No pods estar for made por dtomos, es decir, por «cosas: materiales! Pace oh Demécrito se imaginaba que el alma estaba fonds pac unos «Stomos det alma» especialmente redondos y lies Al mort una persona, los &tomos del alma se dispercan fe, Cia todas partes. Luego, pueden entraren otra ala en pas «eso de creacién Eso significa que el ser humano no tiene un alma ine mortal. Mucha gente comparte también, hoy en dig, wae Pensamiento. Opinan, como Demécrito, que vel alms esté conectada al cerebro y que no podemos teres ninarne specie de conciencia cuando el cerebro se haye deen prado Demécrito puso temporalmente fn ala filosofiagrie- 88 de la naturaleza, Estaba de acuerdo con Herieine oy ue todo en la naturaleza wtluyes. Las formas vany viene Pero detas de todo lo que fluye, se encuntan algunas oer 5 «a5 efernas e inalterables que no fluyen. A estas cosas es a Jo que Demécrito llamé dtomos. Mientras lefa, Sofla miraba por la ventana para ver siapa- recia junto al buzén el misterioso autor de las eartas. Se qued6 mirando a la calle fjamente, pensando en lo que acababa de leer. Le parecié que Demécrito habia razonada de un modo ‘muy sencillo , sin embargo, muy astuto. Habia encontrado '= solucién al problema de la «materia primaria» y del «cambio» Este problema era tan complicado que los filésofos lo ha- jan meditado durante varias generaciones. Pero al final, Deméerito habia solucionado todo el problema utilizando sim- plemente su inteligencia, Soffa estaba a punto de echarse a reir. Tenfa que ser ver: dad que la naturaleza extaba hecha de piececitas que nunca ‘cambian, Al mismo tiempo, Hericlito habia tenido razén al afirmar que todas las formas de la naturaleza «fluyen»; Pues to- dos los humanos y todos los animales mueren, ¢ incluso una cordillera de montafias se va desintegrando lentisimamente, y lo cierto es que también la cordillera esta compuesta por unas cositas indivisibles que nunea se rompen. ‘Al mismo tiempo, Demécrito se habia hecho nuevas pre- ‘guntas. Habla dicho, por ejemplo, que todo sucede mecinica ‘mente. No acept6 ninguna fuerza espiritual en la naturaleza, como Empédocles y Anaxagoras. Ademas, Demécrito pensaba {que el ser humano carece de alma inmortal @hodia estar totalmente segura de que esto era correcto? No estaba del todo segura. Pero, claro, se encontraba muy al principio del curso de filosofia, El destino el adivino intenta interpretar algo que en realidad no esta nada claro. Sofia habia estado vigilando la puerta de la verja del jar- din, mientras leia sobre Demécrito. Para asegurarse, deciio, ‘no obstante, darse una vuelta por la puerta, Alabrir la puerta exterior descubrié un sobrecito blanco, fueraen la escalera. Yen el sobre ponia «Soffa Amundsen iDe moro que la habia engafiado! Justo ese dia, cuando on tanto celo habia vigilado el buz6n, el fl6sofo misterioso se habia acercado a a casa a escondidas desde otto lado ysimple- ‘mente habia puesto la carta sobre la escalera, antes de darse a la fuga otra vez. Demonios! Como podis saber que Sofia iba a estar vigilando el bur 26n justamente ese dia? ¢La habrian visto él, o ella, en la ver. ‘ana? Al menos se alegraba de haber salvado el sobre antes de ‘ques madre legaraa casa. Sofia volvi6 a su cuartoy abri alli la carta, El sobre blanco ‘taba un poco majado por los hordes; ademas, tenfa un par de profundos cortes. Por qué? No habja llovido en varios dias, En lanotita ponia: {Crees ene destino? {Som las enfermedades tn castign vino? 4 Cuudles son las fuesas que dirgen la marcha dela historia? Que si crefa en el destino? No estaba muy segura. Pero ‘conocia a mucha gente que si crefa. Varias amigas de clase, por jemplo, leian sus hordscopos en las revistas. Si creian en la as- ‘wologia, también creerian en el destino, ya que los astrélogos 7 pensiban que la situacién de las estrellas en el firmamento po- dia decir algo sobre la vida de las personas en la Tierra. Sise creia que un gato negro que cruzaba el camino sig ficaba mala suerte, entonces también se ereeria en el destino, pensaba Soffa, Cuanto mas pensaba en ello, més ejemplos le sa. lian de la fe en el destino. -Por qué se decfa stoca madera» por ‘ejemplo? 2¥ por qué martes trece era una dia de mala suerte? Sofia habia oido decir que muchos hoteles se saltaban el ni mero trece para las habitaciones. Se deberia a que, a fin de ‘cuentas, habla muchas personas supersticiosas. “*Supersticion», por cierto, zno era una palabra extrafa ‘Si creiasen el cristianismo o en el islam se lamaba «fe», pero si ‘reias en astrologia o en martes y trece, entonces se convertia, ‘en seguida en «supersticién “Quin tenia derecho a lamar «supersticién» a la fe de ‘otras personas? Por lo menos, Sofia estaba segura de una cosa: Demé- crito no habia creido en el destino. Era materialist, Sélo habia ‘reido en los étomos yen el espacio vacso. Sofia intenté pensar en las otras preguntas de la notita, «Son las enfermedades un castigo divino?» Nadie eree- ia eso hoy en dia, Pero de repente se acordé de que mucha ‘gente pensaba que rezar a Dios ayudaba a curarse, asi que cree Han que Dios tenfa algo que ver en la cuestién de quién estaba, ‘sino y quién estaba enfermo, La tiima pregunta le resultaba més dificil. Sofia Jamas habia pensado en qué era lo que dirigia el curso de la historia Serianlas personas, no? Si fuera Dios el destino, las personas »no podrian tener libre albedrio. El tema del libre albedrio le hizo pensar en otra cosa. Por qué iba a tolerar que ese misterioso filésofo jugara con ella al escondite? zPor qué no podia ela escribirle una carta al fildsofo? Segure que é1,o ella, dejarfa un nuevo sobre grande 8 ‘nel buzén en el transcurso de la noche. o en algiin momento de la maviana siguiente. Entonces, ella dejeria una carta para el profesor de filosofia, Soffa se puso en marcha. Le resultaba muy dificil escribir ‘alguien a quien jamas habfa visto. Ni siquiera sabia si era un hombre o una mujer. Tampoco si era joven o viejo. Por lo que sabfa, incluso podria tratarse de una persona a la que ella co- cia, : En poco tiempo habfa redactado una pequeiia carta: ‘Muy respetado filisofo: Em esa casa se apreca con sumo agrado s generso curso de ilosofia por correspondencia, Pro moles no ler quitn es usted. Le rogames por tanto presentarse con nombre com: ‘leo. A cambio seréinvitado a entrar a tomar wna taza de vafé con no- sotros, per, si puede ser cuando mi madre no estéen case Ella trabaja fodos lo dias de 7.30 a 17.00 horas de lunes a viernes. Yo $09 etu- inte, tengo el mismo horari, ero, exer los jueves, sempre estoy ‘en casa a partir de las dosy cuarta, Ademds, el café me sale muy buena eed ls racist Saludos desu cena abana, Sofi agit lt Parte inerior dela oj esrb Se eg contr A Sofa le parecté que Ia carta era demasiado formal ero no era fi legir Int palabras cuando te enerbia un petona sin rose. Metis la hoja en un sobre de color rosa y lo cern6. Por fuer exer: «Al Rofo problema era cémo sacar fuera sn que su made to ‘ira Al mismo tempo, tendra que mirar el busén temprano 2 lamatiana siguiente, antes de que legarael peridice’ no egaba ning envio durante a noche, tendria que voles are coer sobre de color roma. 9 ePor qué tenia que ser todo tan complicado? ee minum ents entertains ata Com tas “Seer ce ss emt Se Fo epee range omeSoeeonpn cy Mama, te prometo aqui y ahora que jamas probaré algo as... y 4 tampoco consome drogas. Pero le interesa bas ‘ante la filosoffa, —2Es mayor que ti? Soffa dijo que no con lx cabeza, ae la misma edad? Dijo que s. 2 le interesa la Blosatia? Volvio a decir que s. —Seguro que es majisimo, carifi. Yahora, creo que de- bes dormir. Pero Sofia se quedé durante horas mirando al camino. ‘Sohce la una, tenfa tanto suefio que los ojos se le iban ce- rrando, Estavo a punto de acostarse, pero de repente vishim- ‘br6 una sombra que sala del bosque. ‘La oscuridad era casi total, pero habfa luz suficiente para poder distinguir la silueta de una persona. Era un hombre, y @ Soffa le parecia bastante mayor. ;Por lo menos, no era de su ‘isma edad! En la cabeza llevaba una boina o algo parecido. ‘Mir6 una vez hacia Ja casa, pero Soffa no tenia ninguna Iuz encendida. Elhombre se fue derecho af buzén y dejs caer dentro un sobre grande, En el momento de soltarel sobre, des. cubrié la carta de Sofia, Metié la mano en el bu2én y-sacé la carta. Al eabo de un instante, estaba ya otra vez en el bosque. Sefue corriendo hacia el sendero y desapareci6. Sofia notaba cémo le lata el corazén. Lo que més hu biera deseado,era salir corriendo tras él. Aunque pensénidalo bien, no podia hacer es0, no se atrevia a ir cortiendo tras una persona desconocida en plena noche. Pero tenia que salir are- coger el sobre, eso si que nolo dudaba. Aleabo de un rato, bajé la escalera a hurtadilla, abrié cuidadosamente la puerta de a calle con la llave y se fue hasta elbuzén, Pronto estaba de vuelta en su habitacién, con el gran 6 sobre en la mano, Se sent6 sobre la cama conteniendo el aliento, Pasaron un par de minutos y no se ofa ningiin ruido en toda la casa. Entoncesabrié la cartay comenzé6 a leer. Era evidente que no recibirfa ninguna contestacion ast. carta hasta el dia siguiente. El destino [Buenos dias de nuevo, querida Soffa! Déjame de- clete, de una vez por todas, que Jamas debes intentar es- piarme. Ya nos conoceremos en persona algin dia, pero seré yo quien decida la hora y el lugar. {No vas a desobe- decerme, verdad? Volvamos a los filésofos, Hemos visto como buscan explicaciones naturales a los cambios que tienen lugar en la naturaleza. Anteriormente, esas cuestiones se explica- ‘ban mediante los mitos. Pero también en otros campos hubo que despejar el ‘camino de viejas supersticiones. Lo vemos en lo que se re- fiere a estar enfermo y estar sano, yen lo que se refiere 4 los acontecimientos politicos. En ambos campos, los grie~ {808 tuvieron una gran fe en e! destino. Por fe en el destino se entiende la fe en que esti de- terminado, de antemano, todo lo que va a suceder. Esta idea la podemos encontrar en todo el mundo, en el mo- mento presente, y a través de toda la historia. En los paises érdicos existe una gran fe en «el destino», tal como apa- rece en las antiguas sagas islandesas. Tanto entre los griegos como en otras partes del mundo, nos encontramos con la idea de que los seres humanos pue- den llegar a conocer el destino a través de diferentes formas de ordculo, lo que significa que el destino de una persona, ‘ode un estado, puede ser interpretado de varios modos. 62 Todavia hay muchas personas que creen en leer las cartas, leer las manos o interpretar las estrellas, Una vatiante tipicamente noruega es la adivinacién mediante los posos del café. Al vaciarse la taza de café, suelen quedar algunos posos en el fondo. Esos posos pue- dden formar un determinado dibujo o imagen —sobre todo, si afiadimos un poco de imaginacién—. Si los posos tienen la forma de un coche, significa que la persona que haya bebido de la taza quizas vaya a hacer un viaje en coche. ‘Vernos que el «adivino» intenta interpretar algo que ‘en realidad no esta nada claro. Esto es muy tipico de todo arte adivinatorio. Y precisamente porque aquello que se ‘adivina» es tan poco claro, no resulta tampoco muy fécil contradecir al adivino. Cuando miramos el cielo estrellado, vemos un verda- dero caos de puntitos brillantes. Y, sin embargo, ha habido muchas personas, a través de los tiempos, que han crefdo ‘que las estrellas pueden decimnos algo sobre nuestra vida fen la Tierra. Incluso hoy en dia, hay dirigentes politicos ue consultan a un astrdlogo antes de tomar una decisi6n importante. El ordculo de Delfos Los griegos pensaban que los seres humanos podian emerarse de su destino a través del famoso ordculo de Delfos. El dios Apolo era el dios del ordculo. Hablaba a tra- vés de la sacerdotisa Pitia, que estaba sentada en una silla sobre una grieta de ta Tierra. De esta grieta subfan unos ga- ses narcéticos que la embriagaban, circunstancia indispen- sable para que pudiera ser la vox de Apolo. A llegar a Delfos, uno entregaba primero su pregunta a los sacerdotes, quienes, a su vez, se la daban a Pitia. Ella 63 emitfa una contestacién tan incomprensible o ambigua que hacia falta que los sacerdotes interpretaran la respuesta ala persona que habia entregado la pregunta. Asi los griegos podian aprovecharse de la sabidurfa de Apolo, ya que {refan que Apolo sabia todo sobre el pasado y el futuro ‘Muchos jfes de Estado no se attevian a declarar la gue- ra, 0 a tomar otras decisiones importantes, antes de haber consultado el oraculo de Delfos. Ast pues, los sacerdotes de ‘Apolo funcionaban précticamente como tna especie de di- plomaticos y asesores, con muy amplios conocimientos so- bre gentesy paises. Encima del templo de Delfos habla una famosa ins- cripeién: \CONOCETE A TI MISMO!, que significaba que el ser humano nunca debe pensar que es algo més que un ser humano, y que ningan ser humano puede escapar a su destino. Ente los griegos se contaban muchas historias sobre personas que habian sido alcanzadas por su destino. Con el tiempo, se escribieron una serie de obras de teatro, tra- gedias, sobre esas personas «trdgicasy. El ejemplo mas fa- ‘oso es la historia del rey Edipo. Ciencia de la historia y ciencia de la medicina EI destino no sélo determinaba la vida del individuo. Los griegos también crefan que el curso mismo del mundo estaba dirigido por el destino. Opinaban que el resultado de luna guerra podia deberse a la intervencién de los dioses. ‘También hoy en dia hay muchos que creen que Dios u otras fuerzas misteriosas dirigen el curso de la historia, Pero justo a la vez que los fildsofos griegos intentaban buscar explicaciones naturales a los procesos de la natura leza, iba forméndose una ciencia de la historia que intentaba encontrar causas naturales a su desarrollo. El que un Estado pperdiera una guerra, no se explicaba ya como una venganza de los dioses. Los historiadores griegos mas famosos fueron Herddoto (484-424 a. de C.) y Tucididles (460-400). Los griegos también crefan que las enfermedades po- dian deberse a la intervencién divina. Las enfermedades contagiosas se interpretaban, a menudo, como un castigo de los dioses. Por otra parte, los dioses podian volver a cu- rara las personas, sise les ofrecian sacri Esto no es, en modo alguno, exclusivo de los griegos: Antes del nacimiento de la moderna ciencia de la medi- ina, en tiempos recientes, lo mas normal era pensar que las enfermedades tenian causas sobrenaturales. Por ejem- plo, la palabra «influenza ' significa en realidad que uno se encuentra bajo una mala «influencia» de las estrellas. Incluso hoy en dia, hay muchas personas en el mun- do entero que creen que algunas enfermedades —el SIDA, or ejemplo— son un castigo de Dios. Muchos piensan, ‘ademas, que un enfermo puede ser curado de un modo so- brenatural Precisamente en la época en que los filésofos griegos iniciaron una nueva manera de pensar, surgié una ciencia ariega de la medicina que intentaba encontrar explicaciones naturales a las enfermedades y al estado de salud. Se dice ‘que Hipdcrates, que nacié en Cos hacia el afo 460 a. de C., fue el fundador de la ciencia griega de la med La proteccién mas importante contra la enfermedad cera, segtin la tradicién médica hipocratica, la moderacién yuna vida sana. Lo natural en una persona es estar sana. Cuando surge una enfermedad, es porque la naturaleza ha "Jorg de plans sntaena esta palate norvegapar rips Nd) 65 sdescarrilado» a causa de un desequilibrio fisico 6 psiqu co. La receta para estar sano era la moderacién, la armonta yeuna mente sana en un cuerpo sano». Hoy en dia se habla constantemente de la «ética mé- dica», con lo que se quiere decir que, el médico, esta obli- ‘gado a ejercer su profesion médica segin ciertas reglas éti- cas. Un miédico no puede, por ejemplo, extender recetas de estupefacientes a personas sanas. Un médico tiene tam- bien que guardar el secreto profesional. Esto significa que no tiene derecho a contar a otras personas algo que un pa- lente le haya dicho sobre su enfermedad. Estas reglas tie- nen sus raices en HipScrates, que exigié a sus discipulos que prestasen el siguiente juramento: Utilizaré el tratamiento para ayudar a los enfermos segun mi capacidad y juicio, pero nunca con la intencién de causar dafto o dolor. A nadie daré veneno aunque me lo ida 0 me lo sugiera, tampoco daré abortivos a ninguna ‘mujer con el fin de evitar un embarazo. Consideraré sagra- dos mi vida y mi arte. No utilizaré el cuchillo, ni siquiera en aquellos que sufren indescriptiblemente, dejéndoselo hacer a los que se cocupan de ello. ‘Cuando entre en la morada de un enfermo, lo haré siempre en beneficio suyo; me abstendré de toda accién injusta y de abusar del cuerpo de hombres o mujeres, libres o esclavos. De todo cuanto vea y oiga en el ejercicio de mi profe- sion y aun fuera de ella callaré cuantas cosas sea necesario que no se divulguen, considerando Ia discrecién come un deber. ‘Si cumplo fielmente este juramento, que me sea otor- .gado gozar felizmente de la vida y de mi arte y ser honrado cy siempre entre los hombres. Si lo violo y me hago perjuro, ‘que me ocurra lo contrario. Sofas semi en la cama de un sto, cuandose despers elsibado por la matana,Habiasido un such ohabie weeds verdad Asoo? Toes con el brazo el suelo Bajo la cama. Pues alle tbat carta que habia legato por a noche Sofas eonde de tel lo que habia eid sobre Ia fede los rieqonen eh dean Entonces, no habiasdo slo un ef, iClaro que habia visto al soto! ¥ mis que ex, habla yoo sus propos ojos ques habia lead cara qu el Soffa ali dea camay mis ceo, Sac deal toda as hoes escrias.a maquina. Pero que era aqullo? Al fovea dl ‘oo, juntoa la pared, habia algo ojo. Podfascr na etna? Sofia se desze dbo dela cama y recog un paar rojo de sed, Solo estab segura de una con nunca habia sido sy. Empers a examinar el paiuelo minuciosamentey df un equetio gto cuando vio unas leas eserta com une pam ‘negra ato largo de lacostura. “HILDE pons, Hilde Pero gun cra Hide? iba a depositar el sobre ahi, en el Callej6n, podia simplemente ponerse a esperarle, ,O serfa vellax? (En ‘ese caso se agarraria.a esa persona hasta que él 0 ella le concara algo mas de! filésofo! En la carta ponta, ademas, que el mensi- Jero era pequetio, Se trataria de an nifio? 0 -zfsieconpudornanaPs ia sabia que spador» era una palabra antcuad sgl simidems: por ejemplo, stor por por gach Bien te vea demude. Dero er en readnd Sauwatronse ie Unidad por ll? Deir que algo es naar, sigan see oy algo splice ala mayorn de as personas Pen ee nehee pate del mundo, era natural ir dennudo. cintoneen oe Gea que deciin to qe x pola To ue oo peas her Cer? Cand In abuea era joven, por cjemple, no setae, iar elsolen tp les, Pero, hoy en dla a maria opiates eraalgo natural aunque en imichos paves sigue canate te Innantemente prohbido. Sofia se ase lacabea, srs so tomar Y Iuego la siguiente fase Mis sabia eb a que sabe lo ‘que no saber. ee Mis sia que quia? Slo que queria decir Si6ofo crag una queer conscieme de que o bi iodo eee shir que una que sabia igual de poco, pero ques sm estarae se imaginaba saber un montn,entonces no Teataba ae evar de acuerdo Sola munca habia pensado en ato sure eto canto mas pensab en ellor mas cao le parcels sea she lo que uno o abe, ambien eld, una fv je taber. No aguanaba a tan gente tan segura de bey mn ‘mont6n de cosas de las que no tenia ni idea. = Yiuego eso de que los verdaderosconocimientoswenen de dentro, Pero no enen en agin moments tris on cone cimientos desde fuera ates de enuren ncaberade ngennay For ota parte, Sofas acorda de stuacion en oes oe rade o fos profesores le habia inentado enttaralge que ts habia sido reacin a aprender Cuando verdaeraegc ha Ya apoio ago, deslgunatanera ela habia combo con algo. Cuando de repente haba cntendide algo, ee oe hie alo quevellamaba scompremicns n Pues si, Sofa opinaba que se habia defendido bastante bien en los primeros ejrcicos. Pero la siguiente afrmacién tra tan extra que simplemente se ech6 a reir: «Quien sepa lo {que es correcto también haré lo corrector ~Siqnifcaba eso que evsando un ladrén robabs un banco Io hacia porque no sabia que no era correcta? Soffa no lo crefa ‘Aleontrario, pensaba que nis y adultos eran capaces de hacer muchas tonterias, de las que a lo mejor se arrepentian mas tarde, y que precisamente lo hacfn a pesar de saber que no e+ ‘aba bien lo que hacian Mientras meditaba sobre esto, oy6 cru unas hojas secas al otro lado del seto que daba al gran bosque. Seria acaso el rmensajero? Sofia tuve la sensacién de que su corazon daba un talto, Pero atin tuvo mas miedo af oir que To que se acereaba respiraba como un animal. De repente vio un gran perro que habia conseguido me- terse en el Callen desde el bosque. Tenia que ser labrador En la boca llevaba un sobre amarillo grande, que solt6 just mente delante de las roillas de Sofia. Todo sucedi6 con tanta ‘rpider que Sofia no tavo tempo de reaccionar. En unos in antes tavo el sobre en la mano, pero el perro se habfa stir tnado, Cuando todo hubo pasado, reaccion6, Puso las manos sobre las piernas yempez6 llorar. Soe tempo habia permanccio as peo a cabo de un rato volviéalevantar la vista. Change ese era el mensajero! Sofa reap alivada. Esa cera razdn po! la que los sobres blancos siempre estaban mo- Jados por los bordes, Yahora resultaba evidente por qué tentan | ‘como incisiones en el papel. :Cémo no se Ie habia ocurrido? ‘Ademés, alora tenia cierta logica la orden de meter una ga Ileta dulce 9 un terrén de ariicar en el sobre que ella mandara al filésoto. ‘No pensaba siempre tan répidamente como le hubjera n gustado, No abstante, era indiscutible que tener a un perro bien ensefiade como «mensajera» era algo bastante insélto. Al ‘menos podia abandonar la idea de obligar al mensajero a reve- lardénde se encontraba Albexto Knox, Sofia abrié el voluminoso sobre se puso a leer. La filosofia en Atenas Querida Soffa: Cuando leas esto, ya habris conocido probablemente a Hermes. Para que no quepa ninguna duda, debo anadir que es un perro. Pero eso no te debe preocupar. £1 es muy bueno, y ademés mucho més inteli- -ente que muchas personas. O, por lo menos, no pretende ser mas inteligente de lo que es. También debes tomar nota de que su nombre no ha sido elegido totalmente al azar. Hermes era el mensajero de los dioses griegos. También era el dios de los navegan- tes, pero eso no nos concierne a nosotros, al menos no por ahora. Lo que es mas importante es que Hermes también ha dado nombre a la palabra chermético», que significa oculto o inaccesible. Va muy bien con la manera en que Hermes nos mantiene a los dos, ocultos el uno al otro, Con esto he presemado al mensajero. Obedece, como es natural, a su nombre, y es, en general, bastante bien edu- cado. Volvamos a la filosoffa. Ya hemos conciuide la pri- mera parte; es decir, la filosofia de la naturaleza, la ruptura ‘con la concepcién mitica del mundo. Ahora vamos a co- nocer a los tres fildsofos mas grandes de la Antigdedad. Se Haman Socrates, Platén y Aristoteles, Estos tres fldsofos de- jaron, cada uno a su manera, sus huellas en la civilizacién europea. A los filésofos de la naturaleza se les llama a menudo 8 epresocraticoss, porque vivieron antes de Sécrates. Es ver- dad que Demécrito murié un par de afios después que Sécrates, pero su manera de pensar pertenece a la filosofia de la naturaleza prasocrética. Adends no marcamos tnica- mente una separacién temporal con Sécrates, también nos vamos a trasladar un poco geograficamente, ya que S6- crates €s el primer fildsofo nacido en Atenas, y tanto él como sus dos sucesores vivieron y actuaron en Atenas. Quizas recuerdes que también Anaxagoras vivid durante algun tiempo en esa ciudad, pero fue expulsado por decir {que el sol era una esfera de fuego. (Tampaco le fue mejor a Sécrates), Desde los tiempos de Socrates, la vida cultural griega se concentr6 en Atenas. Pero atin es mas importante tener fen cuenta que ei mismo proyecto filoséfico cambia de ca- racteristicas al pasar de los fildsofos de la naturaleza a Socrates. {Se levanta el teién, Sofia! La historia del pensa- miento es como un drama en muchos actos. El hombre en el centro Desde aproximadamente el ato 450 a, de C., Atenas se convirtié en el centro cultural del mundo griego. Y tam- bién la filosofia tomé un nuevo tumbo, Los filésofos de la naturaleza fueron ante todo inves- tigadores de la naturaleza. Por ello ocupan también un im- portante lugar en la historia de la ciencia. En Atenas, el in- terés comenz6 a centrarse en el ser humano y en el lugar de éste en la sociedad. En Atenas se iba desarrollando una democracia con asamblea popular y tribunales de justicia. Una condicién previa de la democracia era que el pueblo recibiera la en- " sefanza necesaria para poder paticipar en el proceso de Semocratizacién. ambien en nucstos sie saben ae una joven democraca require que el pueblo veclba Soa buena enseRanza. En Atenas, por tanto, era muy impoe tante dominar, sobre todo, el arte dela retérica Desde las colonias griegas, pronto seus a Atenas un gran grupo de profesores y fildsofos errantes. Estos se llamaban asf mismos sofistas. La palabra ssolvas siontcg persona sabia o hab. En Atenas los soiatas vivian aceon, nara los ciudadanos. os sistas tenfan un importante rasgoen comin con los soos de fa naturaeza” el adoptar una posters cog ante los mitos tradicionales, Pero, al mismo tempo, lesan fstasrechazaron lo que entendian como especulaciones losficas inailes. Opinaban que, aunaue quizss exmiea una respuesta alas preguntas flosotca, los sere uanoe no serian capaces de encontrar respucstas seburas 2 los mistetios de la naturaleza y del univers. Foe punto de vista sellama escepticismo en flosrta, Pero aunque no seamos capaces de encontrar la res: puesta a todos los enigmas de la naturaleza, sabennoe eee somos sereshumanos ablgados a convvit en sociedad 108 sofistas optaron por inteesarse por el ser humans gor sulugar en la sociedad, . “El hombre es la medida de todas ls cosse, deci el sola Protégoras aprox. 467-420 a, de C), con logue que, "ia decir que siempre hay que valorar To que os hues malo, correto.0 equivocada, en relacén com ls nececde es del hombre. Cuando fe preguntaron sera en los do $25 riegos, contests que sel asunto es complicade ta vida humana es breves. los que, como én saben pen rtunciarse con seguridad sobre a pregunta deslexietee no tun dis, los llamamos agndstcos % Los sofistas viajaron mucho por ef mundo, y habian visto muchos regimenes distintos. Podian variar mucho, de Un lugar a otro, las costumbes y las leyes de los Estados. De ese modo, los sofistas crearon un debate en Atenas o- bre qué era lo que estaba determinada por la naturaleze y ‘qué creado por la sociedad! Ast pusieron los cimientos de tuna eritica social en la ciudad-estado de Atenas. Sefialaron, por ejemplo, que expresiones tales como spudor natural no siempre concordaban con la realidad. Porque si es natural tener pudor, tiene que ser algo innato. WPero es innato, Sofia, 0 €5 un sentimiento creado por la so- iedad? A una persona que ha viajado por el mundo, la res puesta le resulta facil: no es natural o innato tener miedo a mostrarse desnudo. El pudor, 0 la falta de pudor, esté rela- cionado con las costumbres de Ja sociedad, Como podras entender, los sofistas errantes crearon amargos debates en la sociedad ateniense, seftalando que no habia en su intron Socrates perceten bor ejemplo, conta tener que parcipar en conten eo, Buien a muerte, Ademds, se negaba a dlatar a sdversaros politicos sto Te costaray aint ln ides fn 399 a. de C. fue acusade de rintvoducr nuevos dloness de livar ala juventud por caminesequiveces loss. Por una escasa mavora, ue declarado ulpsble por un jurado de 500 miembros. desl ae Seguramente podta haber supicado clemencia, Al menos, podrfa haber salvado el pligo si hublera accion 2 abandonar Atenas. Pero slo hublera hecho, no Res Sid Socrates. El caso esque valoraba su propia conclones, =a verdad —mas ques propa vidas Asepuré que hebig actuado por el bien del Estado ¥, sn embarge, lo condone Ton a muere, Poco tiempo despues, vact la cops de oe, rneno en presencia de sus amigos mas intimos. Luego cayd muerto al suelo. iPor qué, Soffa? Por qué tuvo que morir Sécratest Esta pregunta fha sido planteada por los seres humanos du- rante 2.400 anos. Pero él no es la Unica persona en la his~ toria que ha ido hasta, el final, muriendo por su convic~ cin. Ya mencioné a Jesus, y en realidad existen mas puntos comunes entre Jesds y Sécrates. Mencionaré al- $M O% anto Jess como Sécrates eran considetados perso- ‘nas enigméticas por sus contemporaneas. Ninguno de los dos escribié su mensaje, Jo que significa que dependemos totalmente de fa imagen que de ellos dejaron sus discipu- fos. Lo que esta por encima de cualquier duda, es que los dos eran maestros en el arte de conversar, Ademas, habla- ban con una autosuficiencia que fascinaba e irritaba. Y los dos pensaban que hablaban en nombre de algo mucho ma- yor que ellos mismos. Desafiaron a los poderosos de la so- Ciedad, criticando toda clase de injusticia y abuso de po- der. ¥finalmente: esta actividad les costarfa ls vida. También en lo que se refiere a los juicios contra Je- sis y Socrates, vemos varios puntos comunes. Los dos po- rian haber suplicado clemencia y haber salvado, asi, la Vida. Pero pensaban que tenfan una vocacién que habrian traicionado si no hubieran ido hasta el final. Precisamen- te yendo a la muerte con la cabeza erguida, reunirian a mi- les de partidarios también después de su muerte, ‘Aunque hago esta comparacién entre lests y S6- crates, no digo que fueran iguales. Lo que he querido deci ante todo, es que los dos tetvaan un mensaje que no puede ser separado de su coraje personal. Un comodin en Atenas Socrates, Soffa! No hemos acabado del todo con él, ‘sabes? Hemos dicho algo sobre su método. ;Pero cual fue Su proyecto filosofico? Socrates vivid en el mismo tiempo que los sofistas. Como ellos, se interes6 mas por e! ser humano y por su Vida que por los problemas de los fil6zofos de la natura- leza. Un fiidsofo romano —Cicerén— diria, unos siglos mds tarde, que Sécrates «hizo que la filosofia bajara del Cielo a la tierra, y la dejé morar en las ciudades y la intro- dujo en las casas, abligando a los seres humanos a pensar en la vida, en las costumbres, en el bien y en el male Estés comoda, Sofia? Para el resto del curso de filo- soffa, es muy importante que entiendas la diferencia entee tun «sofistas y un «fil6sofon, Los sofistas cobraban por sus explicaciones mas 0 menos sutiles, y es0s sofistas han ido apareciendo y desapareciendo a través de toda la historia, Me refiero a todos esos maestros de escuela y sabelntodos que, © std muy contentos con lo poco que saben, o pre- sumen de saber un montén de cosas de las que en realidad no tienen ni idea. Seguramente habrés conocido a algunos de 508 sofistas en tu corta vida. Un verdadero ilésofo, Sofia, es algo muy distinto, més bien lo contrario. Un filé sofo sabe que en realidad sabe muy poco, y, precisamente or eso, intenta una y otra vez conseguir verdaderos cona- en cimvienos. Socrates fue un ser asi, un ser raro. Se daba tuenta de que no sabta nada de la vida ni del mundo, © mds que eso fe molestabaseramente saber tan poco, Un isso pus, na pone reconace gue hay un monton de cosas que no eniende,Y eso fe moles Oe esa manera eal ny cabo, més bo ave todo auellos que presumen de saber cosas de las que no saben nada, «La mds sala ela que tabe lo que no sabes ij, Socrates dijo que s6losabla una cosa? que no sabia nada, oma nota de esta afirmacion, porque eve reconocimiento tsuna cosa ara, Inclso entre floss, ademas, puede re. Sultar tan peligroso si To redicas pablicamente que te puede costar la vid. Los que preguntan, son siempre los maz peligrosos. No resulta igual de peligrovo contesta. Una Sola pregunta puede contener més polvora que mil respuesta 7Has ofdo hablar del nuevo traje del emperador? En realidad, of emperador astaba totalmente desnudo, pera hinguno de sus subdits ae atevio.a decirsclo, De pronto, hbo un nino que exclams que s! emperador estaba des. nudo, xe era un nifo vallente, Sola, De la misma manera, Socrates se atevid a deci lo poco que sabernos los eres humanos. Ya sehalamos anes el paecido que hay entreni fos yidsofos Paral rani se encuena ate n ee dle preguntas importantes las que no encontramos fcl- mente buenas rexpuesas. Ahora te orecen dos posi Gest poderos engafarnos a nosotros rvimos yal esto del mundo igiendo que sabemos todo lo que merece la pena saber © podemoscerrar los ojos as preguntas primordiaes Y renunciay, de una vez por todas, a Consegulr mas conc ‘ntentes Ds esta manera la humanidad ve vie en dos par tes, Por regla general, las personas, o extn sepursimas de 2 ‘odo, 0 se muestran indiferentes. (Las dos clases gatean muy abajo en la piel del conejo!) Es como cuando divides una bs ‘aja en dos, mi querida Soffa. Se meten las cartas rojas en an ‘mont6n, y las negras en otro. Pero, de vez en cuando, salede 'a baraja un comodin, una carta que no es ni teébol, ni cora. 226n, ni rombo, ni pica. Socrates fue un comodin de esas ca. racteristicas en Atenas. No estaba ni segurisimo, ni se mos. traba indiferente. Soiamente sabia que no sabia nada, y eso le inquietaba, De modo que se hace filésofo el que incansable- ‘mente busca conseguir conocimientos ciertos. Se cuenta que un ateniense pregunté al oréculo de Delfos quien era el ser mas sabio de Atenas. E! ordeulo contest6 que era Socrates, Cuando Sécrates se enters, se. extrafié muchisimo. (jCreo que se eché a reir, Soffal) Se fue en seguida a la ciudad a ver a uno que, en opinion propia, yen la de muchos otros, era muy sabio. Pero cuando re, sulé que ese hombre no era capaz de dar ninguna res. puesta cierta a las preguntas que Socrates le hacla, éste on tendié al final que el ordculo tenia razon, Para Socrates era muy importante encontrar una base | Segura para nuestro conocimiento, £1 pensaba que esta base se encontraba en la razdn del hombre. Con su fuerte fe en la razén del ser humano, era un tipico racionalista, Un conocimiento correcto conduce a acciones correctas ‘Ya mencioné que Sécrates pensaba que tenfa por den- {to una vor divina y que esa «conciencias le decta lo que ex. taba bien. «Quien sepa lo que es bueno, también hard el bien», decia. Queria decir que conocimientos correctos conducen a acciones correctas. ¥ sélo el que hace esto se converte en un «ser correctoo. Cuando actuamos mal ce 83 Porque desconocemos otra cosa, Por eso &s tan importante ‘que aumentemos nuestros conocimientos. Sécrates estaba Precisamente buscando definiciones claras y universales de lo que estaba bien y de fo que estaba mal. Al contrario que los sofistas, 6! pensaba que la capacidad de distinguir entre lo que esté bien y lo que esta mal se encuentra en la raz6n, y no en la sociedad Quizas esta dilkimo te resulte un poco dificil de dige- ‘ir, Sofia. Empiezo de nuevo: Sécrates pensaba que era im- posible ser feliz si uno acta en contra de sus convicciones. Y el que sepa cémo se llega a ser un hombre feliz, intentard serlo, Por ello, quien sabe fo que esta bien, también haré el bien, pues ninguna persona querr4 ser infeliz, sno? ATG QUE crees, Soffa? ;Podrés vivir feliz si constante- mente haces Cosas que en el fondo sabes que no estén bien? Hay muchos que constantemente mienten, y roban, y hablan mal de los demas, ;De acuerdo! Seguramente sa- ben que es0 no esti bien, o que no es justo, si prefieres. WPero crees que eso les hace felices? Socrates no pensaba ast Cuando Sofia hubo leldo la carta sobre Socrates, la metis, cen la caja y salié al jardin. Queria meterse en casa antes de que su madre volviera de le compra, para evitar un momtén de pre- guntas sobre donde habia estado. Ademas, habia prometido fregar los platos. Estaba Henando de agua la pila cuando entré su madre ‘con dos bolsas de compra. Quiais por e50 dijo: —Pareces estar un poco en la luna Gltimamente, Sofia Sofia no sabla por qué lo decia, simplemente se le es cap6: —Sécrates también lo estaba, Socrates? cy ‘La madre abrié los ojos de par en par, Es una pena que tuvie "a que pagur con su vida por ello iui6 Soffa muy pensatima amet =iPero Sofia! ;¥a no s€ qué decir! 5 Tampoce le sabia Sécrates. Lo tnico que sabia era que no sabia na en abot Ym embargo a a sabia de Atenas. : oe oe Lamadre estaba aténita. Al final dijo: TeEsalgo que hasaprendido en e}jnsticato? Soffa nego enérgicamente con la cabeva, ~All no aprendemos nada... La gran diferencia entre unmacstro de escuela yun auténticofl6sofo es que el macere tree que sabe un montén ¢ intenta obligar a fos alumnes ¢ sane P* Mod aie exams hablando de consjosblancox , sélo quedan ya bloques de marmot, Bajemos.. Alinstant, voli a aparecer entre las vijas rinas, Ar ba, en la parte superior de la pantalla de Soffa, se erguia el tem- plo de Atenea sobre la Acropolis. El profesor de filosofia se hay Sia sentado tobre un bloque de marmol. Mird a la cémara y aij: Atenas, Pero ain no sé si has entendido lo grandiosos que fue- ron en la Antigitedad los alrededores de este lugar... de modo ‘que siento la tentacin... de continuar tun poco mas, Nansea mente, es det todo inédito, pero conto en que esto quede en tte tiy yo. Bueno, de todas formas, bastard con un rapido vis No dijo nada mis, ys qued6 mirando fijamente alae ‘mara durante un buen rato. A continuacién, aparceié en la paralla. una imagen totalmente distinta. De las ruinas se le- vantaron varios edificias altos. Como por arte de magia, se habian vuelto a reconstruir todas las suinas. Sobre el hori zonte se vefa todavia la Acropolis, pero ahora, tanto la Acxdpo- liscomo los edificios de abajo, en la plaza, eran completamen- te nuevos. Estaban cubiertos de oro, y pintados con colores fuerte Por la gran plaza se paseaban personas vestidas con tie nas pintorescas. Aigunos llevaban espadas, otros levaban jar rrasen la cabeza, uno de ellos levaba un rollo de papiro bajo eibeazo. ‘Ahora Sofia veconoci6 al profesor de filosofia. Seguia con su boina azul, pero en estos mamentos vestia una tinica amarilla, como las demas personas de Ia imagen. Fue hacia Soffa, mir6 ala cimaray dijo: —¥a ves, Sofia. Estamos en la Atenas de la Antigiedad. Queria que tt también vinieras,:sabes? Estamos en elaf f 2'iec. solgmente ue ator antes de Uren de Siosue. “Expero que anrecies esa visita tan exclusiva, pues no creas que uc Ficil alquilar una videocimara Sofia se sentia aturdida. 2Cémo podia ese hombre miste- oso esta, de repente, en la Atenas de hace 2400 aihos? Como ‘era posible ver una grabacién en video de oxra época? Natt- ralmente, Sofia sabia que no habia video en la Antigiedad. Podria estar viendo un largometraje? Pero todos los edificios de marmot parecian tan auténticos... Tener que reconstruir Estamos sentados en as afveras de la antigua plaza de Atenas, Triste, verdad? Me refiero a cémo est hoy. Pero aqut hhubo, en alguna época, maravillosostemplos,palacios de juss ior pablicos, comercios, una sala de conciertos ¢ incluso un gran gimnasio, Todo, alrededor de la propia pl sa que era un gran rectangulo.En este pequeio recinto, se piston los cisentos de ada la izacion europea, Palabras “Forno -palliiay-sdemocraciae, sccoiiomas eis Biologtaey salar amateméticasny»l6picn,seolagias yb wots adic spsicologiae, tcoviar emétodon,sidea» “Sintemis, - muchas, muchas mas, proceen.deunpequcio. pueblo que vivia.en.torne.a.csta plaza. Por aqui anduvo Sécra J “Res hablando con la gente, Quizas agarrara a algiin esclavo que llevaba un euenco de aceitunas para hacere, al pobre hombre, preguntas flosoficas. Porque Sécraes opinaba que tn eslavo Tenia la misma capacidad de razonar que un noble, Tl vez se Cheontrara en una vehemente disputa con algin ciudadano, 0 Conversara, en vor baja, con su diseipulo Platon, Resulta Sigua swerdad? Hablamos todavia de Hlosofia «socrticanlo- fara qu Te Taleb cuvloso a Sofa, Pero epareci, ni cobstante igual de curioso que el filésofo le hablara as. dere fem a ravésde una cinta de Wideo que habia sido levada as Igar secreto del ardin por ua misterios perro. PP lénoo se levanto del blog de marmoly dijo en vor may baja aN nicialmente, habia pensado dejarlo aqui, Soffa. Quise nostrarte la AcxGpolis y las ruinas de la antigua plaza de 0 9 toda Ia antigua plaza de Atenas y toda Ia Acr6polis sélo para una pelicula resultarfa carisimo. Y seria un precio demasiado alto sélo para que Sofia aprendiera algo sobre Atenas. El hombre de la boina la volvi6 a mirar. —Nesa aquellos dos hombres bajo las arcadas? Sofia vio aun hombre mayor, con una tinica algo andra- Jjosa. Tenia una barba larga y desarreglada, nariz chata, un par de penetrantes ojos azuiles y mofletes. A su lado, habia un hom- bre joven y hermoso. —Son Socrates y su joven discipulo Plat6n, ien- des, Sofia? Veras, ahora lod conaceras personalmente, "Ti profesor de filosofia se acereé a los dos hombres que cestaban de pie bajo un alto tejado. Levanté la boina y dijo algo. ‘gue Sofia no entendi6. Seguramente era en griego. Pero, al ‘cabo de un instante, mito directamente a la camara de nuevo y dijo: Les he contado que eres noruega y que tienes muchas — fara qe las meds: Pero tenemos que hacerlo anise de. lnighaisinasdescia una preidi-paesenes. pesca tear “Sofia nats. se acer -cabaeljoven y miraba directamensealacémara. —Bienurnidaa Atenas, Sofia —dijo con voz suave Ha -blaba.con-snucho-acento-—, Mc lamno Plain, y4¢ r0¥ a propo ‘eas ese opie, dees enon como wn par telero_ puede hacer cincuenta pastas completamente iguale [uiego, puedes preganiacie a nisma por qué todos larestallgs son iguales. también debes pensar en sel alma de los seres hu ylas mujer Jamisma c 7 De repente, habia desaparecido la imagen de la pantalla. Sofia intent6 adelantar y rebobinar la cinta, pero habia visto todo lo que content Soffa pncuraa concenirarse y pensar, Pero en cuanto, zaba a pensar en una cosa, le daba por ‘otra to diferente, mucho antes de haber acabado de desarro- “Hacia tiempo que sabia que el profesor de filosofia era an hombre muy crigna Feros Solas puta genes esas Sebpamoleca Deane tes ee Pe tae es a emanate habia ws Sofia sacé la cinta del aparato y se la lev6 arriba, a su ha- bitacion. All la metié en el armatio, con todas las piezas del lego. Pronto se tumb6 rendida en la cama, y se durmi6, Unas horas mas tarde, su madre entré en la habitacién, La sacudié suavemente y dijo Pero Sofia, qué te pasa? ath? —eTe has acostado vestida? Soffa abri6 los ojos a duras penas, —He estado en Atenas —dlijo, Y no dijo nada mas; se dio la vuelta y continé durmiendo. 98 Platon una aroranza de regresar a la verdadera morada del alma ‘Alla mafiana siguiente, Sofia se despert6 de golpe. Sélo ‘eran poco més de las cinco, pero se sentfa tan despejada que se sent6 en la cama, or qué levaba el vestido puesto? De repente, record6 todo, Sofia se subié a un escabel y miré el estante superior del ‘avmario. Pues s, all estaba la cinta de video. Entonces, no hax bfa sido un suefoy al menos, no todo. {Pero no podia haber vito a Plat6n y a Sécratest Bab, ya no tenia ganas de pensar mis en ello. Quizas su madre tuviera raz6n en que estaba un poco ida tiimamente. No consiguié volverse a dormir. Quizas deberia baja al CCallején, aver sel perro habia dejado otra carta, Sofia bajé la escalera de puntillas, se puso las zapatillas de deporte, ysalié al jardin, ‘Todo estaba maravillosamente luminoso y tranquilo. Los pajarillos cantaban con tanta energia que Sofia estuvo a punto de echarse a reir. Pr la hierba se deslizaban las mindsculas go- tasde cristal del rocfo de la maitana. “Un ver més se le ocurrid pensar que el mundo era un, reible milagro. ‘Se notaba humedad dentro del viejo seto, Soffa no vio ningin sobre nuevo del fil6sofo, pero, de todos modos, seed ‘un tocén muy grande yse sent6. ‘Se acordé de que el Platén del Video le habia dado unos ejercicios. Primero, algo sobre cémo un pastelero era capaz de hhacer cincuenta pastas totalmente iguales. Sofia tuvo que pensarlo mucho, porque le parecfa una | verdadera hazaéia poder hacer cincuenta pastas iguales. Cuan. do su madre, alguna que otra vez, hacia una bandeja de rosqui- las berlinesas, ninguna salia completamente idéntica a otra Claro, que no era una pastelera profesional, puesa veces lo ha cia sin mucha dedicacion. Pero tampoco las pastas que com- pratan en la tienda eran totalmente iguales entre si. Cada pas ‘a habia sido Forraada por las manos del pastelero, 20? De pronto, se dibujé en la cara de Soffa una astuta son- risa, Se acordé de una vez en que ella ys padre habian ido al centro, mientras la madre se habia quedado en casa, haciendo pastas de navidad, Cuando volvieron, se encontraron con un mont6n de pastas a la pimienta, con forma de hombrecitos, ex: tendidas por toda la mesa de la cocina. Aunque no eran todas jgual de perfectas, si que eran de alguna manera, totalmente jguales. -Y por qué? Naturalmente, porque la madre habia uti- Iizado el mismo «molde» para todas las pastas. ‘Tan satisfecha se sintié Sofia de haberse acordado de las pastas a la pimienta que dio por acabado el primer ejercicio, Cuando wn pastelero hace cincuenta pastas completamente iguales es porque utiliza el mismo molde para todas. [Y ya esti Luego, el Platon del video habia mirado directamente a Ja cimara, y habia preguntado por qué todos los caballos son iguales. Pero eso no era verdad. Soffa diria mas bien lo contra- Fo, que no habia ningiin caballo totalmente idéntico a otro, de Ja misma manera que no habia dos personas completamente iguales, Estuvo a punto de renunciar a solucionar ete ejercicio, pero, de pronto, se acordé de cémo habja razonado con las pastas la pimienta. Alin yal eabo, tampoco las pastas eran to talmente iguales, algunas eran mas gorditas que otras, otfas es ‘aban rotas. ¥, sin embargo, para todo el mundo estaba claro que, de alguna manera, eran «totalmente iguales» zis la incencign de Platén era preguntar pot 6 _cahalloera.un caballo. no algo entre caballo v cerdo. Porque aunque algunos caballosfueran pardos como Tos osox y otros blancos como los corderos, dos tenfan algo en comin. Sofia no habja visto jamés, por ejemplo, un caballo con seis ocho patas. y la sidea de ser humanos. (De la misma manera que el pastelero antes mencionado puede tener par, tas con forma de hombres, de cetdos y de caballos: pues un buen pastelero tendrdi mas de un molde. No obstante, basta conun solo molde para cada clase de pastas) Conclusin: Platén pensaba que tenia que haber una nada det dsmandace acsen e agi tenear Se eneuetea as Giipas cinmutables imagenes odelay,detids de ios dis St ovens ooo one a eee naentere El conocimiento seguro Hasta aqui me habrés seguido, querida Sofia. Pero a lo mejor te preguntas si Platén pensaba asi de verdad. Pensaba verdaderamente que tales moldes existen en una realidad completamente diferente? No lo opin6 tan literalmente durante tods su vida, pero, al menos en algunos de sus dilogos hay que enten: derlo asi. Intentaremos seguir su argumentacion. Como ya he dicho, No resultaria muy util escribir una {sis filosofica sobre, digamos, la existencia de una deter. minada pompa de jabén. En primer lugar, no habria tiempo 108 para estudita bien antes de que desapareciera de pronto, fF de otros treinta alumnos, y el profesor pregunta cual es el Pare segunda lugar, sera difell vender wna tess filosofica fF color més bonito del arco iis, seguramente obtendré mu- verso que nadie ha visto, y que, ademas, slo ha exif} chas respuestas diferentes, Pero si os pregunta cudnto es 8 tido durante cinco segundos. por 3, entonces la clase enteca debe llegar al mismo resul- Plate penaba que todo lo-que vemos anuesiealse- ff ado, pues, en este caso, se trata de un juicio emitido por fa ledor en Ta natwaaleza, es decit, todo | femosser= fF faz6n, y, de alguna manera, la raz6n es lo contrario de las ee OE conpaane Con una pompa de jabon. f opiniones y los pareceres. Podrfamos decir que la razén es Porque Rada iste en el mundo de Tos sent eterna y universal precisamente porque sélo se pronuncia abes que todos TOs sere hu sobre asuntos eters y universales. permanece. Evidentemente, $3 Gnimales 36 Gcelreny mueren, ante A Plato li mucho : {GETS Todos los animales se STaUEIven y maeren, ater A Platon le interesaban mucho las mstematices, oor, Raa ee aa auc de mimes | que las telacfones matemsicas ters Geeptesre lontamente.(jLa Aeropalisestéen ruinas, Sola! [| lanl, Fargo subreTo que tenemos igoe tener conccimien- eSiTeRa lentamente. a a galidad) Lo que dice, [| 1 ceros. Vamos un ejemplo: imaginate que te encuen- Escandaloso, Be ye per saber nada gon-segutidad.. A lo mejor Plat6n tenia razon cen que ella habia visto una vez la «ardilla eterna» en el mun- do de las Ideas, antes Ge que su alma se fuese a morar a un, cuerpo. Son os ptone gs ee mr en de ee eee ee tmento cude alngura respecte » donde coloct ls pend oe sea eee cet Plo nav pblcmar coon prenda tw fica ca ein tnneo yee, proton no era vlaente que ten pare sino que ademas nunca habinido ayo, eee ei inion No Deweba ningin nombre, peto Sofa tena una [fuerte sospecha sobre quién podia ser la dueia. Lo tiré al es- tant de arriba, nto sua bole con pitas de lego, una cata de video y un patuelo rojo de seda. ' . ‘Anora le taba ol surno al suelo. Sofia clasifics libros y carpets, revias y poser, exactamente de Ia misma mamta que habia desert profesor de filowaiaen el captio sabre inoteles. Cuando tubo terminago con el suelo, hizo pr meron cama luego se puso con el xcitoro Por amo reuni todas las hojas sore Aistteles en on bonito montén. Encontr wna carpets con sills y una perforadors, perford lay hojasy ls coloco en la earpeta Fialmmente In colocd en el titi eae de arinario, jm ® Fal calcetin blanco. Mas tarde recogerfa la caja de galletas del Callejon, ‘A partir de ahora serfa muy ordenada, yno se referia sink ‘camente a las cosas de su habitacion. Después de haber leido sobre Arist6teles entendié que era igual de importante tener 13