Está en la página 1de 79
peer ee ee _SOCIEDAD PERUANA wo au SOGCIEDAD PERUANA DE DERECHO INTERNACIONAL — ENERO 1984 CONSEJO DIRECTIVO | Presidente: Vocales: | tua, Avvarado Garrido Sous Forester all je Fernani Vice-Presidente: iarturo Garcia y Garcle Manuel Garcia Calderén Kocchlin | Edwin Letts Sénchez ‘Roberto MacLean Ugarteche Secretaria-Tesorera: Prosiio Correa Delia. de DoBakey eau Fernando Schwalb Lopez Aldana $$$ $$ ss MIEMBRO HONORARIO José Luls Bustamante y Rivero MIcMIBROS TITULARES Alvarado Garrido, Luis Hoyos Osores, Guillermo Alzamora Traverso, Carlos Leon Barandiaran, José Aramburd Menchaca, Andrés A. | Letts Sanchez, Edwin Arias Schreiber Pezet, Alfonso Llosa Gonzales Pavon, Luis E, Bakula Patifio, Juan Miguel Llosa Pautrat, Jorge Bolaunde Moreyra, Antonio Mee Lean Usartache, Roberto Galle y Calle, Juan José Miro Quesada, Sosa, Aurelio DeBakey, Delia Revoredo de Morelli Pando. Jorge Deustua Arraspide, Alejandro Pérez de Cuéilar, Javier Ego-Aguirre Alvarez, Julio Proaio Cotrea, Victor Fernandez Puyé, Gonzalo Puente Radbill, José de la Fernandez Stoll, Jorge Romero Padilla, Emilio Ferrero Costa, Eduardo Schwalb Lépez Aldana, Fernando Gamio Palacio, Fernando Soto de Ia Jara, Alberto Garefa Galderén Koachlin Manuel | Ugarte del Pino, Juan Vicente Garcia y Garcia, Arturo Ulioa, Bolivar Garcia Montiter, Guillermo Wagner de Reyna, Alberto r_Lépez, René Wieland Alzamora, Hubert MIEMBROS CORRESPONDIENTES Furnish, Dale Beck Wolff, Francis Galer, Julio Zanotti, Isidoro Jiménez Veiga, Danilo Zuleta, Bernardo Maekelt, Tatiana B. de MIEMBROS ASOCIADOS Althaus Guarderas, Miguel Maridtegui Arellano, José Carlos Alzamora Valdez, Mario Matiriua de Romafia, Oscar Arzublaga Rosplaliosi, Augusto Morelli Pando, Augusto Caceres Enriquez, Jaime Osterling Parodi, Felipe ‘Couturier Mariatequl, Hernan Pareja Paz Soldén, José Dafiino Zapata, Roberto Piérola Balta, Nicolas de Delgado Aparicio, Lule Ramos Suero, Alfredo Encinas del Pando, José Antonia | Ruiz Eldredge, Alberto Espinoza Saldaiia, José San’ Martin Caro, Alejandro Fernandez de Paredes C., Enrique | Solari Tudela, Luis Garland Combe, Juan Sosa Voysest, Claudio Guillén Salas, Fernando Soto Polar, Alvaro do lohmann Villena, Guillermo Temple Aguilar, Ella Dumbar kozada Tamayo, Samuel Townsend Ezcurra, Andrés Luna Mendoza, Ricardo Tudela Barreda, Felipe Mackean Ur2a, Alborto Ulloa Elias, Manvel Marchand Stens, Luis Vasquez Selas, Jorge Vil in Koechlin, Roberto SOCIEDAD PERUANA DE DERECHO INTERNACIONAL Tomo XXXVI - ENERO - MARZO NO 91 REVISTA PERUANA OE DERECHO INTERNACIONAL ORGANO DE LA SOCIEDAD DE DERECHO INTERNACIONAL e COMISION DE LA REVISTA Luis Alvarado Garrido Jorge Fernéndez Stoll Manuel Garcia Calderén Koechlin Roberto Mac Lean Ugarteche Victor G. Proafio Correa SUMARIO —Notas Reversales—Embajador Juan José Calle y Calle......... 3 _- —£1 Derecho del Mar y el Desarrollo, eee Alfonso Arias Schreiber Pezet 6 | —£1 Sistema Interamericano—L. Ronald Scheman 24 =I No Alineamiento: Desarrollo, p erteaaiy Perspectivas.—Embajador ; Hugo Palma .. 3t - —Conferencia Econémica Latinoamericana Far aon ee —Declaracién de Quito..... 52 —Discurso del Ministro de Relaciones Exteriores del Per’, Doctor Fer. nando Schwalb Lépez Aldana, en la Segunda Reunién de Ministros de Relaciones Exteriores de los Paises miembros de la Comisién Perma. nente del Pacifico Sur—vifia del Mar - Chile, 911-84 00.00.00... 58 —Peri . Cuba .. 62 —Pera - Ecuador 65 —Perd . Naurd 68 ; 6 —Perd : 70 Nota ‘Bibliogréfica ............. NOTAS REVERSALES Juan José Calle y Calle Embajador en el Servicio Diplomético de! Pert Con lamentable frecuencia los comunicadores sociales, como se llama ac- tualmente a los periodistas, y algunas Cancillerias - aun aquellas con justa fama de protesionalismo - mal utilizan la denominacion de “notas reversales” Para referirse a los acuerdos internacionales constituidos por un intercambio de notes diplomaticas. Se trata de una corruptela del lenguaje y de un desconocimiento técnico, posiblemente causados por una imaginade identificacion entre la nocion de intercambiar” y la de" revertir ~ que son distintas y significan diferentes cosas. En el derecho de ios tratados, cuya codificacién doctrinaria y normativa més notable es la Convencion de Viena de 1969, al indicarse las diversas for- mas de manifestacion del consentimiento de \os Estados en obligarse se ‘menciona ( art. 11 ), después de la firma de un instrumento Gnico “el canie de instrumentos que constituyan un tratado " . Por eso se puede hablar con Propiedad de canje de notes o de acuerdo internacional por canje de notas, ya que es en virtud de este intercambio, de una nota llamada “misive” y de Otra denominada * responsive “por la que dos Estados, representados gene- ralmente por sus Cancilleres o Embajadores quienes se cursan o intercam- bian esas notas, establecen un scuerdo. Lo importante en este caso no es tanto si los textos de las notas son idénticos 0 si en la respuesta se reproduce el de la nota que propone el acuerdo, sino un pérrafo especial que se llama Precisamente “el acuerdo” en el que se exprese la_voluntad 9 el propésito de que ambas notas constituyan el acuerdo entre las partes. En los muchas afios que tomé a la Comisién de Derecho internacional de tas Naciones Unidas preparar el articulado del proyecto de lo que después serfa la Convenci6n de Viena sobre el Derecho de los Tratados, de 1969, no se mencionaron para nade las ~ notas reversales ~. No se las menciona en ninguno de los informes presentados entre 1949 y 1966 por los sucesi- vos Relatores Especiales sobre e! tema del derecho de los tratados, J.L. Brierly, Sir Hersh Lauterpacht, Sir Gerald Fitzmaurice y Sir Humprey Waldock, como tampoco en tos Informes de la CDI sobre la materia y, fi- nalmente,no figuran para nada en ninguno de los 85 articulos de la Conven- cion sobre el Derecho de los Tratados que se aprobé en Viena el 23 de Mayo de 1969. Huelga decir que a Convencion de Viena representa ia codi- ficacion de las normas consuetudinarias, la practica y la doctrine y es el e- funciado contemporaneo de las normas que rigen la contratacion entre Es- tados y otros sujetos de derecho internacional. y que hoy estén practicamente en desuso . A elias se refiere el gran maestro Raoul Genet es su “Traité de Diplomatie et de Droit Diplomatique ~( Paris, 1831) y del que son tributarios la casi totalidad de tos tratados y manuales recientes sobre diplomacia. “Por notas reversales - dice el maestro francés - una corte reconoce que ung concesion especial que se le hace por otra corte, no perjudicaré en nade fos derechos y prerrogativas anteriores de cada una de elies “Se ‘Trata,pues, de una “reversion “, €$ decir de retornar a una situacién juridica anterior. Es una especie de contra - carta para que algo no se convierta en precedente o cambie una situacion antecedente. En ese sentido figuran las ” reversales “en el " Dictionnaire manuel de Diplomatie ~ de Charles Caivo (p.368) y ene! ~ Dictionnaire de Droit Inter- national “(tomo ti, p. 175 ) de! mismo autor. En e! mismo sentido tratan de ‘las ‘reversales “Rubens Ferreira de Mello en: su ‘Dicionario de Direito inter- nacional Puiblico “{ Rio de Janeiro, 1962 } y el actual Secretario General de las Naciones. Unidas, el Embajador Javier Pérez de Cuellar, en su Manual de Derecho Dipiomatico ( Lima, 1964.p.123). El moderno tratadista suizo Philippe Cahier, en su conocida obra “Dert- cho Diplomético Contemporaneo “{ Madrid. Editoriat Riaip,1965), al hablar de las notas diplomdticas y del canje de notas (op.cit.p.216) no menciona las hoy en desuso “notas reversales ~ ‘A mayor abundamiento, en el Diccionario de fa Real Academia Espafiola Ge ia Lengue no figura el adjetivo “reversal “, ni en singular ni en plural, pe- ro si aparece el verbo ~ reversar “como cultismo antiguo significante de vol- ver, devolver, asi como el término “ reversion “ que es la restitucién de algo al estado que tenia. Esta era la situacién idiomatica en la 19a. edicion del Diccionario de 1970, y en la novisima de 1984 entre las enmiendas y adi- ciones no se halla, por cierto, el concepto, ni menos el uso equivocado de la palabra “reversales ~. Espero que esta modesta “lectio brevis “sirva para que los diplométicos y las Cancillerias, asi como los periodistas no sigan utilizando esta corruptela del lenguaje diplomatico, cuando es tan sencillo, como exacto y técnico, he- blar de “canje de notes ~o de acuerdo por intercambio de notas. Bogoté , Marzo de 1984 EL DERECHO DEL MAR Y EL DESARROLLO. Alfonso Arias- Schreiber Pezet Embajador en el Servicio Diplomatico del Pera. (Exposicion en el Instituto de Ciencias Jurfdicas del Desarrollo de la Univer- sidad de Paris. 8 de febrero de 1984) Agradezco las amables palabras dei Profesor Feuer y {a invitacion dei se- fior Director para dirigirme a ustedes en este renombrado Instituto de la U- niversidad de Paris sobre un tema que me es muy grato no solamente por Circunstancias de indole persona! sino sobre todo por el interés de las cues- tiones que suscita. De acuerdo con la sugestion de! Director Adjunto, en jugar de hacerles un eiato —que seria muy largo y seguramente aburrido— de la Tercera Confe- rencia de las Naciones Unidas sobre.el Derecho del Mar, les contaré mis ob- servaciones desde ia Optica dei desarrollo. Explicaré en particular cudles tue- ron las posiciones de ios pafses dei Tercer Mundo y las de los Estados Indus- triales; como se desarroliaron las negociaciones, en qué medida la nueva Convencion ha respondido 0 no a ias expectativas de la comunidad interna- ional, y cual es e| futuro previsibie. Luego entablaremos un didlogo que se- a para mi la parte mas interesante de esta sesion de trabajo. ‘Si tuviese que resumir en dos paiabres mis impresiones sobre ta Conferen- cia en cuestion, diria que fué una experiencia apasionante. Primero, por lz maturaleza de su mantiato: preparar un nuevo orden juridico sobre ts utiliza- cién del espacio ocesnico como instrumento de paz, justicia y progreso para todos los pueblos de} mundo. Segundo : por la variedad de fos temas en dis- usién, que ademés de fas materias propiamente juridicas, abord6 cuestio- nes politicas, econémicas, militares, cientificas, ‘tecnolégicas y en ciertos ca- ‘S08 rayanas a ta ciencie-ficcién. Tercero : por la calidad de los delegados par- ticipantes, quienes 2 pesar-de sus concepciones a menudo divergentes, trata- ron de conciliarias en un espiritu constructive. Cuarto: porque los represen- tantes de todos os pafses, del norte y de! sur, del este y del oeste; tuvieron valederos tanto para tas neciones industriales como para los paises en desa- roto. A juicio de algunos comentaristas, ia reciente Convencidn sobre et Dere- ‘cho dei Mar constituye el logro més importante en ta historia de las Nacio- nes Unides desde la adopcién de fa Carta de la Organizacién. Sobre este pa- recer puede haber discrepancias, pero no sobre los hechos siguientes: * Las dispasiciones de la Convencién se aplican a la totalidad de los mares y océanos, de costa a costa y desde la superficie de jas aguas hasta los fondos marinos y su subsuelo, es decir en un espacio que representa més del 700/o de nuestro planeta. * El proceso de gestacién y de negociacién de las nuevas reglas ha sido mas largo. que el de cuaiquier otro instrumento internacional: quince afios desde la creacion dei Comité de los Fondos Marinos que después fue en- cargado de los trabajos preparatorios; y nueve afios desde la instalacion hasta la clausura de ta Conferencia, que celebro once periodos de sesio- ies, algunos de ellos efectuados en dos instancias. * Mis de 160 Estados fueron inwitados 2 participar en la Conferencis, 2s/ ‘como un buen némero de organizaciones gubernamentales y no guberna- La Conferencia adopté los textos més voluminosos de su género: 320 ar- ‘ticulos de Convencion; 447 articulos si se agrega los anexos; y un total de 488 dispositivos si también se incluye las cinco resoluciones aproba- das en la sesion final. La Convencién define los derechos y obligaciones de los Estados en las diversas zonas de! espacio ocednico. Regula las cuestiones de limites, el régimen de navegacion y otros medios de comunicacion internacional, la exploracion y explotacién de los recursos vivos y minerales, las instala- ciones, la preservacion del medio marino, la investigaciOn cientifica, la transferencia de tecnologia y los procedimientos para resolver las contro- versias. Ademas de {as reglas apticables ai mar territorial, ta zona conti- gua, 18 zona economica exclusiva, !a platatorma continental y la alta mar, 1a Convencion ha introducido dispasiciones especificas sobre los estre- hos, ios Estados archipelagicos, los Estados sin litoral, las islas, los mares cerrados y semicerrados, asi como un nuevo régimen para la utilizacion de los fondos marinos fuera de tos limites de ia jurisdiccién nacional. He hecho mencién a todo esto para presentarles uns idea general sobre la ‘magnitud de la Conferencis y de ia Convencién de! Mar. Pero es tiempo de ‘pasar a la substencia, comenzando por ja primera cuestion: iCuales fueron jas posiciones de! Tercer Mundo y las de los Estados industriales? Antes que nada, los paises en desarrollo sefiglaron que las antiguas nocio- nes del Derecho de! Mar fueron concebidas por autores europeos en funcion de las realidades y los intereses de las potencias dominantes. Adujeron ‘que, 2 lo largo de varios siglos, bajo el principio de ia libertad de los mares, ‘esas potencias establecieron regimenes coloniales y se libraron a practicas condenabies como el trafico de esclavos y de estupefacientes, el contraban- Go, la pirateria y otros abusos similares. Que en nuestros tiempos, al amparo ‘de los mismos principios, habiamos asistido a {a depredacién de ios recursos, ala. Contaminacién de! medio marino, a los ensayos de armas nucieares y ala Ocurrencia de numerosos conflictos cuyas victimes han solido ser paises en desarrolio. Recordaron que las Convenciones de Ginebra (1958) fueron adoptadas cuando muchas naciones no eran todavia Estados independientes; que desde entonces se habian producido importantes cambios politicos, juridicos y econémicos; que era indispensable regular, ademés, los nuevos usos del mar de los fondos merinos resuitantes de los progresos cient/ficos y tecnolégi- 00s; que no existia justificacién alguna para limitarse a enmendar los instru- Mentos existentes de acuerdo con un enfoque eurocéntrico o nordista; sino ‘Que habia legado el momento de revisar, completar y universalizar las nor- ‘mas aplicables al espacio oceénico, con el concurso de representantes de to- dos los Estados, de manera que el Derecho del Mar deviniese finaimente ecu- ménico y tuviese en cuenta las realidades y los intereses del mundo en desa- rrollo. Sostuvieron que las regias concernientes a las zonas de jurisdiccién nacio- nal debian sustentarse no sdlo en criterios de defensa militar, sino tambien en las necesidades de la defensa econdmica de tos Estados y de ta defensa ‘ecolégica de! medio marino. Que la nueva Convencion debia reconocer los derechos de los Estados riberefios sobre los mares adyacentes a sus costas y sus respectivas plataformas continentales; conciliar el libre transito para to- das las naciones con los derechos y Ia jurisdiccién de los Estados costeros, incluidos los Estados riberefios de estrechos; asegurar a los Estados sin lito- ral su libre acceso al mar y desde el mar, asi como la proteccion de intere- Ses Conexos, extensivos a otros Estados de caracteristicas especiales; y ase- gurar también la unidad y la integridad territorial de los Estados archipela- gicas. Solicitaron ta inclusion en el tratado de disposiciones dirigidas a fomen- ‘tar el desarrollo y ia transmisién de tecnologia marina, mediante progra- mas de cooperacion técnica y el establecimiento de centros nacionales y re- gionales, principaimente en los paises en desarrollo, a fin de capacitar a su Personal, impulsar ta investigacion cientifica y suministraries los conoci- mientos y medios necesarios para utilizar et mar y sus recursos en su propio beneficio econémico. En cuanto a ia zona de los fondos marinos situada més alla de los limites de la jurisdiccién nacional, los paises del Tercer Mundo reciamaron que ella fuese sometida a la administracién de une Autoridad Internacional dotada de los poderes necesarios para llevar a la préctica el principio de que dicha zona y sus recursos constituyen el patrimonio comin de la humanidad. A tal efecto propusieron que la Autoridad fuese encargada de emprender le expioracion de la zona y la explotacion, transporte, tratamiento y comer- cializacion de sus recursos, sea directamente, sea en asociacion con perso- nas naturales o juridicas, pUblices o privadas, nacionales o internacionales. ‘Que una vez deducidas tas utilidades de los contratistas y los gastos de fun- cionamiento.de la Autoridad, e! resto de los bemeficios fuese distribuido en- tre todos los Estados, segin criterios equitativos que tuviese en cuenta las necesidades especiales de los paises en desarrollo. Ademés, propusieron atri- buic a la Autoridad e} control de ta produccion submarina, a fin de evitar Perjuicios a los productores de minerales terrestres, los cuales deberian reci- bir compensaciones adecuadas en el caso que sus economias fuesen afecta- das por la competencia de la explotacion oceanica. Si bien tas paises del Tercer Mundo estuvieron de acuerdo sobre estas ideas generales, ellos se dividieron en io que concierne a los limites de tas Zo- tu rill usher Secs Se os roe vos Estados. A pesar de los esfuerzos para armonizar sus posiciones en el in- terior del Grupo de los 77, te dlcparieall ds atoees m mirdfions « eles determiné la contraposicion de tres tendencias bien ‘ Aine, gomeape te. pels teeing seine Sons de vas- afecter nal. Estos paises recibieron el apelativo de % ‘Alrededor de 50 paises de Africe, América Latina y Asia, riberefios de ovéanos o de mares més © menos abiertos, aigunos de los cuales habfan Paises fueron conocidos bajo ei nombre de “zonistas”. ‘Un grupo de 40 pafses de tos tres comtinentes, integrado por Estados sin litoral y Estados geogréficaments desaventtaiados (es decir de costas muy reducides o riberefios de mares cerrados 0 semicerrados) eran partidarios del mar territorial de 12 millas y de zones econémicas no exclusivas has- ‘ta et ifmite maximo de 50 milles, donde ellos compartirfan derechos igua- les a los de los otros Estados casteros de Lo misma region. ee Jas naciones industriales tampoco tuvieron una posicién ho- togénes. Con respecto a las zonas de juristliccién nacional, ies potencias ‘maritimas del Oeste como del Este, con el apoyo de otros Estados principal- ‘Mente europeos, en total alrededor de 20 pafses, aceptaban al principio s6- io un mar territorial de 12 milles y el reconocimiento de derechos praferen- isles de los Estados riberefios para explotar fas especies costeres en las “jurisdicci6n ‘Tampente" serian tentados de acrecer sus poderes con detrimento de las li- ‘bertades de comunicacion internacional, de la pesca y de ia investigacion Sin embargo, naciones como Australia, Canadé, Irlanda, Islandia, Norue- ga Nueva Zelandia, Portugal y Espafia se asociaron a los paises en desarro-, No partidarios de la zona econdmica exclusive hasta las 200 milias, es decir a los zonistas. En cuanto a los fondos marinos internacionales, inicialmente las poten- cias maritimas propiciaron un régimen segun el cual los Estados, tas perso- nas © las empresas privadas, nacionaies 0 multinacionales interesacas, esta- rian facultadas para explorar la zona y para explotar, refinar y comerciali- Zar Sus recursos en su propio beneficio, a cambio dei pago de ciertos dere- chos, tasas 0 regalias. E! papel de ja Autoridad: Internacional se limitaria a expedir licencias 2 los solicitantes y a distribuir entre los Estados tas: sumas recabadas por concepto de dichos derechos, tasas o regalias. No habria con- ‘trot de ia produccién ni resarcimiento. a los productores terrestres. A juicio de las naciones industriales, todos los Estados tenfan derecho de utilizar irrestrictamente esta zona en aplicacién del principio de ia libertad de los mares; y sdlo con el incentive de iargos margenes de utilidades las empresas Que tenian los medios financieros y tecnolégicos arriesgarian invertir sus ca- pitaies en la explotacién de los fondos marinos. La disimilitud de tes realidades geogréficas y de los intereses econdmicos dié lugar a 1a formacion en el seno de la Conferencia de grupos heteroganeos y bastante insOlitos. Asi, en 1o que concierne a las Zonas de jurisdiccién na- cional, los Estados sin litoral y geogréficamente desaventajados, tanto desa- rrotlades como en vias de desarrollo (entre ellos por ejemplo, Suiza y Ugan- ‘da, ta Republica Democrética Alemana y Qatar} se integraron en un solo grupe de 55 paises, o sea un tercio capaz de bloquear cualquier decision destavorable, y-cuya posicion fue coincidente con las de las potencias ma: ritimas. A su vez, los paises territorialistas y zonistas, sea desarrollados o en les de desarrollo lentes silos, por ejemplo, Brasil Toye, Cotedd ¥ Fidji) constituyeron el Grupo de Estados costeros, con mas de 70 delegaciones. Las fuerzas estaban pues repartides, mitad mitad. En cambio, tratandose de Jos fondos marinos internacionaies, e! Grupo de los 77 (que sobrepasabe un centenar de peises) formé un bloque compacto frente a las potencias ma- ritimas y otros paises de posiciones afines, que reunian por ejemplo a los Estados Unidos y Ménaco. China no tomé parte en ningin grupo, pero apo- y6 en todos los campos a jos paises del Tercer Mundo. Ls Union Soviet a y otros paises socialistas de Europa Oriental, que habfan hecho causa nal, asumieron una posicion divergente traténdose de los fondos marinos in- . En efecto, tan pronto como consiguieron incorporar en el tex- to de la Convencion cléusulas que les asegurasen un acceso seguro a la ex- n ploracion y explotacién de a zona y al Consejo de la Autoridad Internacio- nal, los paises socialistas apoyaron las propuestas del Grupo de tos 77, por razones interpretadas distintamente como signo de solidaridad o de conve- niencia politica. Esta descripcién es por fuerza muy genérica y no cubre otros matices 0 cambios de actitudes que se observaron a jo largo de la Conferencia. Tal vez debo agregar que entre iaspotencias maritimas ios Estados Unidos, ls Union Soviética, el Reino Unido, las dos Alemanias y también Japén sostuvieron Jas posiciones més rigidas sobre las zonas de jurisdiccién nacional, mientras Francia y otros paises europeas adoptaron un enfoque més realista y conci- liador, que al final se hizo extensivo al régimen de los fondos marinos inter- nacionales. Camo se desarroliaron las negociaciones? Basicamente, en tres niveles: las sesiones de 1a Conterencia, los grupos de trabajo y reuniones privadas entre ciertas delegaciones, “Las sesiones de la Conterencia fueron a su vez de dos clases: sesiones for- males, con actas, en las cuaies los delegados exponfan {as posiciones de sus Gobiernes y recibfan los informes de las Comisiones; y sesiones informaies, sin actas, que fueron las mas numerosas, y en ias cuales los delegados comen. taban los textos y presentaban propuestas oficiosas. Estos dos géneros de reuniones se aplicaron tanto a {as sesiones plenarias de la Conferencia como a tas sesiones de las tres Comisiones Principales, encargadas respectivamente de los fondos marinos internacionales, de las z0- nas de jurisdiccion nacional y la alte mar, y de la contaminacion, ta investi- gacion cientifica y la transmisién de tecnologia. Ei propésito de jas sesio- Nes formales era el de dejar un registro de los argumentos de las diferentes delegaciones, no sdic para satisfaccion de sus Gobiernos sino también para el conocimiento de los ausentes, como instrumento documenta! de la histo- ria de la Conferencia ¢ inclusive como fuente de interpretacion; mientras las sesiones informales permitian un dialogo mas directo y abierto sobre los ‘@poyos 0 las dificuttades que suscitaban los textos y pare presentar propues- ‘as alternativas. El Presidente de la Conferencia, los Presidentes de las Comisiones Prin- Cipales y ei Relator General fueron encargados de preparar los textos ofi- ciosos para ta negociacion. Si bien el colegio as{ constitu(do tomaba como base las propuestas presentadas por las delegaciones y las tendencias preva- Jecientes en los debates, su papel fue muy importante en la elaboracin de! proyecto de Convencion. 12 Los grupos de trabajo ten/an por objeto redactar y discutir formulas de ‘compromiso sobre detalles que era imposible negociar a nivel de las Comi- Siones Principales. Sus.reuniones también eran informales para facilitar (as negociaciones en busqueda del consenso. De otro lado, los representantes de los paises mas influyentes se reunie- ron a titulo personal, fuera de la sede de las Naciones Unidas, sea pare tratar de resoiver ciertos asuntos muy controversiales, sea para concertar acuerdos Procesales dirigidos a acelerar la marcha de la Conferencia. Desde iuego, los resuttados de los grupos de trabajo y de ias reuniones Privadas fueron siempre sometidos a las Comisiones Principales a fin de que ‘todas las delegaciones tuvieran la oportunidad de manifestar su conformidad © su desacuerdo.Aun asi, generalmente ios aportes de estos mecanismos in- formales fueron determinantes para la solucion de los problemas més difi- ciles. Los debates generales al comienzo de cada periodo de sesiones eran nece- sarios para que las autoridades de la Conferencia y las delegaciones partici- Pantes pudieran evaluar el grado de aceptacién de los textos y de las pro- Puestas de enmiendas . Sin embargo, hacia el fin de la Conterencia, con el Objeto de evitar la repeticion interminable de los puntos de vista de todas las delegaciones, se acordé hacer uso de dos métodos mas expeditivos. En el caso de los textos oficiosos preparados por el colegio presidencial, pese @ la oposicién de varios representantes, si la mayoria de las delegacio- Nes guardaba silencio éste era interpretado como una expresion de aquies- cencia para con los textos oficiosos. En cambio, trétandose de las enmien- das presentadas por as delegaciones, bastaba el desacuerdo formal de una sola delegacién para que ias enmiendas fueran desestimadas. Es verdad que en Ia practica estos métodos no fueron aplicados de una manera uniforme y gue a menudo tas autoridades de la Conferencia tomaron en cuenta e! peso de las delegaciones que se oponian a los textos. También es verdad que el se- gundo procedimiento permitid a ciertas delegaciones ejercer una especie de veto, pero fué el precio del principio que habia sido acordado para tomar las Gecisiones sobre ias cuestiones de fondo. En efecto, aunque el Reglamento de la Conferencia habia previsto en Gltima instancia el recurso al voto, en virtud de un “acuerdo de cabalieros” (gentiemen’s agreement) se convino seguir el criterio del consenso a fin de asegurar la universalidad de la Convencion; de suerte que no habria vote- cién sino una vez que se hubieran agotado todos Jos esfuerzos para llegar a un acuerdo, En 1981, cuando ya habian conciuido las negociaciones sobre las materias més importantes, la nueva administracion de fos Estados Unidos anuncid ‘que necesitaba algunos meses a fin de examinar-el proyecto. Le Gonferencia, sin interrumpir sus trabajos sobre ciertas cuestiones pendientes , esperé casi un aio para recibir los resultados de dicho examen. Desafortunadamente, las’ enmiendas Negadas de Washington pretendieron modificar elementos subs- tanciales del “pacto en paquete” (package deal) negociado durante tos a fios precedentes, después de concesiones reciprocas que habian sido hechas de buena fé, hasta establecer un equilibria muy delicado cuya ruptura ha- bria destruido todo. el trabajo de la Conferencia. Los estuerzos del Grupo de los 7 para acomodar ciertos cambios fueron: juzgados insuficientes por la delegacion de los Estados Unidos, que solicit proceder ai voto,con el resul- tado de 130 paises a favor de te Convencion,4 en contra y 17 abstenciones. ‘Omito describiries el contenido del tratade, para no prolongar mas de la cuenta mi disertacién y porque seguramente ustedes conocen el texto bas- tante bien. Pasemos pues a la tercera pregunta: é En qué medida la Conven- ‘cion de 1982 ha respondido o no a las expectativas de ia comunidad interna- cional 7, Ciertamente es muy dificil dar una respuesta valida para todo el mundo, ‘pues fos enfoques de los comentaristas suelen estar influenciados sea por sus concepciones ideolégicas, sea por su pertenencia a paises distintos; y aun- que yo les hablo aqui a titulo personal, sin expresar necesariamente el pen- samiento de mi Gobierno, no vengo de otro planeta para permitirme la pre- tension de escaper a las leyes terrestres. Algunos autores consideran que !a Convencién de las Naciones Unidas so- bre ef Derecho del Mer, a pesar de sus defectos y limitaciones, representa el primer triunfo de los pa/ses del Tercer Mundo en el empefio de estabiecer un nuevo orden econdmico internacional basado en ia justicia y el bienestar co- Jectivos. Otros estiman que eso se aplica a ciertos Estados costeros en desa- Frollo, privilegiados por su situacién geogréfica, pero ne a los paises menos avanzados y entre ellos los Estados in litoral. Segiin una tercera aprecie- cion, salvo pocas concesiones inevitables o nominales, la Convencion ha fa- vorecido sobre todo a las Estados Industriaies, pues ella protege sus intereses estratégicos, les reconoce vastas zonas de jurisdiccion en el mar y les otorga un tituio legal para obtener Jos beneficios mayores de la expiotacion de los t : ‘contestada en el sentido inverso, y hay casi tantos pareceres como autores. Ello nos leva @ admitir que la verdad se encuentra al medio de los extremos, © - si no se quiere ir tan lejos - que todos Jos observadores tienen parte de ra- z6n. Si partimos de ta premisa que el término “comunidad internacional” no se refiere a una entidad © abstracta, sino a ta suma de las nacio- nes que la integran, la Gnica manera de llegar a conclusiones mas 0 menos objetivas es la de sefialar e} origen de las principales disposiciones contenidas en la Convencion y sus alcances para las diferentes categorias de Estados. A falta de tiempo yo les presento apenas un bosquejo muy general al respec: to, siguiendo el orden de los dispositivos de la Convencion. + El limite de 12 millas como distancia maxima det mar territorial fué (Propuesto por las potencias maritimas y apoyado por la mayoria de otros Estados riberefios y también por los paises sin litoral, que lo juzgaron apro- ‘piado para los fines previstos. En cambio, ese limite no ha satisfecho a los paises que establecieron mares territoriales mas extensos y que se consideran insuficientemente cubiertos por la institucion de la zona econémica exciusi- va hasta la distancia de 200 millas. ~ La extension de ta zona contigua hasta el limite de 24 millas solicitade por ciertos Estados costeros para prevenir o reprimir las infracciones de sus jeyes y regiamentos aduaneros, fiscaies, de inmigracion y sanitarias, fue con- siderada razonable por ios demés paises, teniendo en cuenta la necesidad de ejercer un control mas amplio ante ei aumento de tales infracciones frente a Jas costas de varios Estados. ~ El régimen de paso en transito en los estrechos utilizados para la nave- gacion internacional , fue sugerido por tas potencias maritimes con fines en Parte estratégicos pero también de conveniencia general para los dems pai- ses, y contiene disposiciones que protegen jos intereses de los Estados ri- berefios de dicho estrechos, si bien estos Ultimos no estén pienamente sa- tisfechos. - El concepto de Estados archipelagicos ha sido iniciativa de un pequefio grupo de paises en desarrolio para asegurar su integridad territorial, sin Perjuicio del paso de Jos buques de todos Jos Estados , mediante. disposi- Ciones negociadas principaimente con las potencias mar timas en términos ‘generalmente aceptables. - Le institucion de ia zona ecénomica exclusiva hasta el limite maximo de 200 millas , con derecho de soberanfa det Estado riberefio para la admi- nistracion de los recursos naturales y de otras actividades econdmicas asi como jurisdiccion en materia de instalaciones , investigaci6n cient/fica ¥ Perservacion del medio marino, y otros derechos previsto en |a Conven- 5 ion fue reclamado por un gran numero de Estados costeros en desarrollo y ciertas naciones desarroliadas , como condicién sinequanon para aceptar el mar territorial de 12 millas . Si bien las potencias marftimas tambien se be- Nefician con el establecimiento de sus propias zonas de econdmicas , ellas pierden ia libertad de pescar en ias zonas de los demas paises y se obligan @ respetar las leyes y regiamentos de estos tltimos. Las disposiciones con- cernientes @ las libertades de comunicaci ‘internacional al acceso para la Pesca de ios excedentes y a la participacion de los Estados sin litoral y de tos Estados geograticamente desaventajados representan un ‘compromiso ne- cesario para conciliar tos intereses de los distintos paises, sin el cual hubie- se sido imposible el reconocimiento universal de los derechos reivindicados or los Estados costeros. - La definicion de la plataforma continental como prolongacion del te- tritorio del Estado riberefio hasta el Ifmite de 200 millas o hasta el borde ‘del margen continental, siempre que no exceda de 350 millas 0 de 100 ‘Millas desde la isobata de 2500 metros, ‘es favorable sobre todo para ciertos Estados desarroliados o en desarrollo que asi Preservan la integridad de sus Plateformas continentales. Empero, habria sido inutil fijar un limite mas reducido sin la aceptacion de esos paises. De otro lado, a titulo de com- Pensacién, éstos han convenido efectuar pagos o contribuciones en especie respecto de la explotacion de los recursos no vivos de la plataforme conti- Mental més allé de las 200 milias , que ser4n distribu(dos por la Autoridad {mernacional de los Fondos Marinos teniendo en cuents los intereses y ne- Cesidades de los Estados en desarrollo , entre ellos especialmente los menos adelantados y los que no tienen litoral. Las reglas concernientes a la alta mar, mas alla de la zona econémica ex- ‘clusiva, establecen ciertas limitaciones a las libertades tradicionales ‘para pro- ‘teger los intereses de todos los Estados. Aunque varias disposiciones se apli- a también a la zona economica exciusiva, ello esta condicionado por el cri- terio de compatibilidad con los derechos de soberania y jurisdiccion de ios Estados riberefios. -E! articulo que atribuye zonas econdmicas 0 platatormes continentales Solamente a jas isias aptas para la habitacion humana o pare tener una vida econémica propia, fue convenido por casi todos los Estados, pues esas ins- tituciones que comportan el ejercicio de jurisdiccin para satistacer necesi- dades economicas y sociales no se justifican en racas deshabitadas. -Los dos articulos sobre mares cerrados o semicerrados se limitan a esta- blecer una obligacion de cooperacién entre los Estados riberefios de dichos ‘mares, para coordinar !a administracion de los recursos , la preservacién del medio marino y Jos programas de investigacion cient/fica , lo que es razo- -Las disposiciones sobre los Estados sin litoral que reconocen sus dere- thos de acceso al mar y desde el mar, la libertad de transito y otras facili- dades, fueron aceptadas por ios paises vecinos para acomodar los legitimos intereses de tos Estados sin litoral. -E1 régimen para utilizar Ia zona internacional de los fondos marinos co- Mo patrimonio comin de fa humanidad es una innovacién fundamental debida principaimente a las iniciativas de los paises de! Tercer Munda. Asi, la Autoridad internacional tendré los poderes indispensables para organi- Zar ¥ controlar las actividades en la zona; y se he previsto el establecimien- 0 de una Empresa como organo operativo de la Autoridad, encargada de levar adetante ia exploracién, |a expiotaci6n, el transporte, el tratamiento y ta comercializacion de los minerales extraidos de los sitios reservados a la Autoridad. Et Consejo de esta Ultima, constituido por Estados que re- Presentan los intereses mas diversos, tendré entre otras facultades la del aprobar los planes de trabajo presentados por los solicitantes, adoptar las medidas necesarias para proteger a los Estados en desarrollo de los efec- tos econdmicos adversos resultantes de la explotacion de ta zona y reco- mendar @ ia Asambiea las normas sobre distribucién equitativa de los bene- ficios obtenidos. La Convencién y sus anexos contienen disposiciones ade- cuadas en materia de politica y control de la produccion, condiciones de los contratos y arreglos financieros, transmision de tecnologia, solucién de con- ‘woversias y revision ulterior de las reglas concernientes a la exploracion y explotacién. En virtud del sistema dual o paralelo que ha sido instituido, le mitad det area reciamada por cada solicitante le seré atribuida una vez sa- tisfechos los requisitos pertinentes, para explotar la zona y explotar sus re- cursos en calidad de contratista. Este sistema —aceptado como un compro- miso por los paises en desarrolio— permitiré principalmente a las empresas publicas y privadas de los Estados desarrollados y a los consorcios interna- cionaies obtener beneficios substantivos de la explotacion de la zona acam- bio de pagos y Is transmision de datos @ la Autorided a fin de que ella pue- da emprender sus actividades en los sitios reservados. Aunque el régimen convenide no satisface en su totalidad ni a los paises del Tercer Mundo ni 6 las naciones industriales, ofrece posibilidades para verificar hasta qué punto ere viable te utilizaciin de los: tondos-maprings ieiterniacionalet a7 provecno de ia humanidad. -El capitulo relative a la preservacion del medio marino es el resultado de Propuestas introducidas por las diferentes categorias de paises para asegurar ta cooperacion internacional y regular los derechos y obligaciones de los Es- tados con respecto @ todas les fuentes de contaminacion, tanto en las 20- nas de jurisdiccién nacional como en los fondos marinos internacionales. Las 7 regias establecidas concilian os intereses de la navegacion con los derechos de los Estados riberefios 2 adoptar medidas eficaces para prevenir, reducir y controlar la contaminacion causada por buques en las vecindades de sus Costas, -La armonizacion de tendencias opuestas es también visible en el capitu- lo concerniente a la investigacion cient/fica marina que contiene dispositivos Brecisos para fomentar 1a cooperacion internacional y para definir los dere- chos y las obligaciones de fos Estados y de las organizaciones internaciona- les competentes segun las zonas donde se conducen jas investigaciones. En @| caso de las zonas econémicas y de Jas plataformas continentaies, la Con- “Wencién reconoce a ios Estados riberefios el derecho de autorizer y regiamen- tar las actividades de investigacion cientifica; pero elia agrega la obligacion de otorgar su consentimiento traténdose de proyectos destinados a screcen- tar los conocimientos cientificos en interés de la humanidad, siempre y cuando sean observados ciertos requisitos para asegurar la adecuada partic pacién de los Estados riberefios, e inclusive de los Estados sin litoral. -Con respecto al desarrolio y la transmision de ia ciencia y tecnologia ma- tings, la Convencién ha establecido disposiciones concebidas en términos equitatives que tienen en cuenta los intereses de los poseedores, de los pro- veodores y de los receptores. Si bien esas disposiciones no entran en detalles sobre las directrices, criterios y normas pertinentes, establecen la obligacion de cooperar mediante programas bilaterales o multilateraies, y prevén la creacién. de centros nacionales y regionales especialmente en ios paises en desarrolio. -Las disposiciones de la Convencién para el artegio de las controversies ofrecen, 2 eleccion de las partes, uns vasta gama de foros y procedimientos gue inciuyen las negociaciones directas, la conciliacion, el Tribunal de Dere- cho del Mer, ta Corte internacional de Justicia y los tribunaies de arbitraje. En la Conferencia tas posiciones estuvieron dividas entre los Estados parti- darios de procedimientos internacionales de fuerze obligatoria y ios que de- fendian la competencia de sus propios tribunales pars resolver los diferendos concernientes a tas zonas de jurisdiccién nacional. Come solucion de com- Promiso, la Convencion ha dispuesto que las controversias relativas al ejerci- cio de los derechos soberanos del Estado riberefio 0 a la investigacion cien- tifica en ia zona econdmica exclusiva y ta plataforma continental serén so- metidas 2 una comision de conciliacion, que en ningin caso sustituira su po- der discrecional al del Estado costero. En cambio, fuera de estas limitaciones ¥ de ciertas excepciones facultativas, las disputas concernientes a la inter- pretacion 0 aplicacion de la Convencion que no hayan sido resueltas de atra ‘manera, Geberan ser sometidas a las cortes 0 tribunaies competentes cu- yas decisiones son obligatorias. 1B -En cuanto a las disposiciones generales y las clausulas finales, también expresan la conciliacién a que se lieg6 en la Conterencia sobre materias que interesaban a los diferentes paises, como la exclusion del abuso del derecho y de la amenaza o el uso de a fuerza; 0 como ta participacién en la Conven- Ci6n, de entidades que no son Estados, la no admision de reservas, pero si de ones, |a relacién con otras convenciones o acuerdas internacionales, fos imi para las enmiendas y para su entrada en vigor, la denun- cia de la Convencion y las funciones del depositario. Seria, pues, inexacto decir que |a Conferencia ha tenido en cuenta exclu- Sivamente las posiciones de ciertos Estados con detrimento de los intereses de los demés. En realidad ella ha. producido una Convencion que.armoniza, en ta medida de lo posible, las posiciones y los intereses de las diversas cate- ‘gorias de paises segiin sus realidades geograficas y sus niveles de desarrollo. Desde iuego, la Convencion no satisface plenamente las expectativas de nin- gun Estado en particular, pero all/ se encuentra su mérito traténdose de un acto ecuménico cuyo objetivo es el de servir a la comunidad internacional en su Conjunto. No insistiré sobre los beneficios de ese pacto para jos Estados industria les, porque ya los he mencionado de paso y porque el propésito de mi di- Sertaci6n se relaciona més bien con el tema del desarrollo. Desde esta pers- Rectiva, es innegable que tas teformas introducidas en el émbito de! Dere- cho del Mar constituyen un paso muy importante hacia el establecimiento dei nuevo orden econédmico internacional. De un lado, fa institucién de le zona econdmica, justificada en aplicacién del principio de la soberania Permanente de los Estados sobre sus recursos naturales, permitira a un gran niimero de paises del Tercer Mundo disponer de las riquezas de sus ma- res adyacentes en funcién del desarrolio y el bienestar de sus pueblos. El feconocimiento de los intereses de los Estados sin litoral y de los Estados geogréficamente desaventajados abre a estos paises posibilidades que no estaban @ su alcance cuando las potencias mar{timas irwocaban el principio de la libertad de los mares para explotar los recursos en su exclusive prove- cho. De otro lado, ei régimen introducido para la administracion de los fondos marinos internacionales como patrimonio comun de la humanidad, ofrece 2 los paises del Tercer Mundo un margen de participacion en las utilidades resultantes que les estar{a excluido si ias potencias industriaies se hubiesen apropiado de ia zona en cuestién, valiéndose de sus medios financieros y tecnolégicos. La puesta en préctica del régimen convenido Comportaria el primer ensayo de asociacién entre Estados desarroliados y en desarrollo para utilizar y compartir ciertas riquezas de nuestro plane- 2 como una fuente de prosperidad colectiva. i Con relacién al Derecho del Desarrollo, sin duda ta significacion més edificante de la Conferencia sobre el Derecho del Mar consiste en el he- ‘cho de que ios paises de! Tercer Mundo han obtenido la aceptacion de bue- fa parte de sus demandas ya no a través de resoluciones cuya fuerza obli- gatoria es contestada por otrps Estados, sino en un instrumento juridico ‘Que representa la ley internacional en este campo, sea desde e! plano de! de- recho consuetudinario, sea como el derecho positivo prevaleciente cuando te Convencién de 1982 entre en vigor. Ademés, los paises en desarrollo han demostrado que eran capaces de lograr resultados satisfactorios sin impo- ner su fuerza numérica, mediante negociaciones conducidas por consen- So. En este registro de hechos positivos, hay que agregar que el Grupo de fos 77 consiguié mantener una coh-sion ejemplar tratahdose del régimen aplicable a la zona internacional de los fondos marinos, pese @ que su inte- ress no eran siempre coincidentes y a que los representantes de las naciones industriales utilizaron a menudo esas diferencias para tratar de dividir a sus ios. En cambio, es lamentable que con respecto a los temas de la jurisdiccién nacional las disparidades geogréficas y los conflictos de intereses impidieran 2 los paises del Tercer Mundo concertar posiciones comunes, Para los Esta- dos ‘sin litoral y geogréficamente desaventajados, sus vecinos demostraron una actitud egofsta, particularmente en Asia y en América Latina. Para estos ltimos, era imposible aceptar las demandas de los Estados sin litoral y ge0- gréficamente desaventajados sin sacrificar las necesidades y las exigencias de sus propias poblaciones. Por cierto, ios paises en desarrollo no se encuentran en situacién de asumir un desprendimiento que les es rehusado por las na- ‘siones més ricas; y habra que esperar cambios fundamentales en {a estructu- 1a de la economia internacional, aplicables no solamente a los recursos dei Mar, para que el principio de la justicia distributiva pueda prevalecer final- ‘mente en el mundo. Por lo demas, aunque a Convencién de 1982 ha sido elaborada con ta esperanza de que dure el mayor tiempo posible pare asegurar una cierta estabilidad a las relaciones y actividades de ios Estados en el espacio ocedni- 60, Su Vocacién de permanencia es, por fuerza, relativa, desde que los suje- ‘tos del Derecho de! Mar y los hechos que é! regula estén sometidos a una evolucién constante, y tarde o temprano las regias establecidas tendrn que ser revisadas para que no devengan inutiles u obsoletas. Pareceran pesadillas; todo depende de quien interpreta los suefios. Mis reflexiones se limitan a dos materias: el futuro de la institucion de Ia Zona econdmica y |a suerte de la Convencion de 1982. Sobre ia primera, yo Pienso honestamente que por razones resultantes de los usos del mar los Es- tados costeros reforzaran sus poderes en las zonas econdmicas exclusivas, @ fin de satisfacer las exigencias de su propio desarrollo y de proteger los in- tereses de sus habitantes contra las amenazas provenientes del mar o contra los dafios causados al medio marino. Al respecto yo comparto |as opiniones de autores franceses como el Profesor René-Jean Dupuy y el Profesor Gil- bert Apollis, cuyos escritos seguramente ustedes conocen. El aumento de la capacidad de los Estados riberefios para obtener benefi- Gios de las zonas costeras, y los posibles conflictos con las actividades de otras naciones, les levarén al ejercicio de competencias mas amplias que las Previstas en Ia actual Convencion, sea para intensificar !a exploracion y la explotacién de los recursos marinos, sea para controlar las actividades en {as islas artificiales e instalaciones, o para hacer frente a los riesgos de conta- minacion, a la intensificacién del contrabando, de! trafico de estupefacien- ‘tes y de armas, de! fraude fiscal, de las transmisiones no autorizadas de ra- dio y television, de las inmigraciones clandestinas 0 de otras actividades ili- cites, sin mencionar jas necesidades de la defensa militar. Solo nos queda es- Perar que esta tendencia pueda ser compatible con los intereses generales de la comunicaci6n internacional. En cuanto a ia suerte de la Convenci6n, ella esté subordinada a condicio- ‘nes més aleatorias por la convergencia de factores no s6lo politicos, sino también economices y tecnoldgicos. El ritmo de las ratificaciones (airede- dor de diez en el curso de un afio) y Ja lentitud de jos trabajos de ia Comi- sién Preparatoria de la Auoridad Internacional de los Fondos Marinos, dan margen a prever que la Convencién no entrara en vigor antes de 1990. Pero Para que ésta sea eficaz haré falta la participacién, entre otros Estados, de ta Union Soviética, Francia, Japén, China, Canada, Australia y la Repabli- ca Democratica Alemana; participacién que por el momento depende de Ia aceptabilidad de las regias que sean elaboradas por |. Comision Preparato- tia y de la viabilidad de ta expiotacién comercial de los fondos marinas in- ternacionales. Sin duda, las consideraciones precedentes serin a su vez examinadas Por los gobiernos de otros paises industriales, como ios Estados Unidos, la Republica Federal de Alemania y el Reino Unido, que todavia no han suscrito la Convencion y que persisten en el proposito de explotar la Zone internacional de los fondos marinos al amparo de sus legislaciones in- ‘temas 0 de un acuerdo parcial sobre bases de reciprocidad. Es tiempo que esos Gobiernos comprendan que si la Convencién dé 1982 no legase a entrar en vigor o si las disposiciones relativas a la zona interna- sional de los fondos marinos fuesen incumplidas por ciertos Estados, en vez de un orden tendrfamos el caos. De un lado, en lo que concierne a la anchu- ra del mar territorial, los pafses que aceptaron como compromiso la distan- cia de 12 millas serian tentados de seguir el ejemplo de aquellos que exten- dieron ei Ifmite hasta las 200 millas. De otro lado, los Estados riberefios de estrechos exigirian condiciones més restrictives que las previstas en la Con- vencién para el transito de buques y e! sobrevuelo de aeronaves extranjeras, tanto civiles como militares. Probablemente esos Estados no ser(an flexi- bles en las negociaciones bilaterales con las potencias maritimas para el es- tablecimiento i ‘consulares o de otra naturaleza. A falta de una Convencién respetada por ‘todo el mundo, cada Estado aplicarfa sus propias legisiaciones, lo que da- fa margen a conflictos interminabies con respecto a la navegacion mer{ti- ma y aérea, a pesca, las instalaciones, \a investigacion cientifica y ia preser- vacion del medio marino. Al mismo tiempo, los paisés en desarrollo, id Unién Soviética y otros Estados socialistas cuestionarfan ta validez del “mini-tratado” v de las acti- vidades que sean emprendidas en contravencién del régimen establecido por la Conferencia de tas Naciones Unidas sobre et Derecho del. Mar; y adopta- "fan medidas para proteger sus intereses ante ‘cualquier violacién de ese ré- ‘pimen, cuyas condiciones fueron aceptadas con ei voto a favor de las poten- Oteidentales en te Deciaracién de Principios de 1970, que defini6 1a zo- ‘93 internecional de ios fondos marines como patrimonio comin de la hu- menided y dispuso que todas les actividades relacionadas con ta exploraci6n de la zona y |a explotacién de sus recursos se regirdn por el mencionado ré- gimen internacional, ‘Quienes piensan que nada de esto es importante incurren en un grave efror de percepcién. No se trata solarhente de saber si enun clima de insegu- tidad juridica ies compafiias nacionales o multinacionales se arriesgarian a invertir las cuantiosas sumas requeridas para explotar ios minerales de los fondos marinos, y si ios bancos prestarian dinero con ei temor ‘de perderio en el caso de que los tribunales internacionales deciarasen que esa explote- ion es ilicita e impusiesen el pago de indemnizaciones por los Perjuicios irrogados @ otros paises. Lo que esta en juego es el funiro de le relaciones ‘entre los Estados en una época ya convuisionada por las rivalidades entre tas ‘dos super-potencias y por guerras 0 tensiones en todos los continents. Ni argumentos de dogmatismo ideologico, ni ambiciones de hegemonta politica ‘© Ge ventajas econdmicas 2 corto piazo, pueden justificar que ciertos Esta- ‘dos se libren a acciones irresponsabies, en abierto desafio a los demas paises, Y que ellos provoquen nuevas fuentes de una dobie confrontacion entre el Norte y el Sur, e! Este y el Oeste, cuyas consecuencias nadie puede predecir con certeza. A mi juicio, la Convencién sobre el Derecho del Mar, a pesar de sus im- ambiguedades y lagunas, tiene el mérito de establecer un orden ‘en los océanos y de permitir una empresa historica de cooperaci6n interna- ‘ional. Esto basta para aconsejar su preservacién ; pero ademas hay que me- ditar en las implicaciones que su destruccion comportaria a escala mundial. Yo abrigo, pues, la confianza que |a raz6n terminara por prevalecer, y que sin exctuir ulteriores revisiones, |a Convencion del Mar sera universaimente respetada, porque e! Derecho es el Unico instrumento de que disponemos en la busqueda de Ia justicia, la paz, la seguridad, a cooperacion, el desarrollo y el bienestar para todos los put que habitamos este planeta. Al presentarles mis excuses por haber tomiado més tiempo del previsto, quedo e wuestra entera dispocicion para las preguntas y comentarios que tengan a bien formularse. Muchas gracias. EL SISTEMA INTERAMERICANO (1) L. Ronaid Scheman * Los acontecimientos en ios primeros afios de los “80 han ejercido un im- Pacto devastedor en el. sistema interamericano. Primero las Malvinas en 1882, luego Grenada en 1983 han convertido ai Tratado de Rio, el corazén de la maquinaria de seguridad de la OEA, funcionalmente inoperante. Estos dos acontecimientos constituyen los extremos de la preocupacién de Améri- ca Latina en relacién con el sistema. En el caso de jas Malvinas patrocinaban una posicion concertada contra las represalias britanicas, pero EE. UU. se nego. No pasd nada. En Grenada EE. UU. quiso accion. Sencillamente hi- Zo como te vino en gana haciendo caso omiso de la maquinaria hemisférica, Todo pasé. En el primer caso, los intereses y deseos latinoamericanos resul- taron impertinentes; y en el segundo inconducentes. Abora ia guerra en centroamérica 6 punto de estallar demuestra que hasta las aspiraciones tradicionales de América Latina en el empleo de los mecanis- * L. Ronald Scheman fue Subsecretario de Administracion de ia Organizacidn de ios Estados Americanos y Presidente de ia Fundacion Panamericana para el Desarratio. Ejerce ta profesion de Abogado en Washington, D. C. (1) Traduccion realizada por el Sr. Narciso de la Colina ‘Mos muttilaterales para contener a EE. UU. se han puesto de lado por ser EE. UU. uno de tos beligerantes. La confrontacién ideolégica ha dividido al ‘hemisferio y destrufdo la posibilidad de Negar al consenso, nervio fundamen, tal otrora dei sistema interamericano. Lo que resulta en que nadie en Améri- actual pera enfrentar los problemas mayores de! hemisferio. De ningin mo- do puede EE. UU. invocarlo. Y los demés miembros pensardn seriamente antes de referirse al mismo en cualquier cuestion que afecte los intereses de EE. UU. ‘Sin embargo existen cuestiones de seguridad. Los dirigentes de las nacio- es emericanas no guardan ilusiones respecto a su vulnerabilidad ni sobre Jas realidades dei poder en el hemisferio. Se requiere de una maquinaria pa- ra contener las enormes energias de EE. UU., proporcionar un paraguas para Gesactivar las disputas regionales y estimular el crecimiento de salvaguardas de derechos humanos, en la forma como el mecanismo de la QEA ha actua- do con éxito durante el pasado. En el pasado se citaba el comportamiento de la OEA como modelo de cémo pueden trabajar satisfactoriamente las organizaciones internacionales ‘cuando fas naciones asf to desean. Con igualdad juridica de los estados miembros y sin veto, ha podido resolver mas de 40 disputas entre las nacio- ‘Res americanas desde su inicio en 1948. Su historia se halle plena del empieo ‘eficaz de |2 diplomacia informal de pasillos aprovechando las reuniones ‘anuales de la Asamblea General para el logro de la funcién principal del me- ‘anismo internacional: modificar el comportamiento de sus miembros mas agresivos. Fueron hitos importantes las sanciones contra el régimen de Tru- jillo en Repdblica Dominicana en 1960, el rapido cese- del fuego durante la guerra del fiitbo! entre el Salvador y Hondures y la decisiva actuacion de! Consejo de la OEA durante los 50 y ‘60 al enviar misiones de reconocimien- ‘0 para desactivar los lugares en conflicto mediante e! empleo de los buenos oficios y el buen sentido. Durante estos afios, ta OEA ha demostrado su utilidad a} enfocar la opi- ni6n hemisférice y su presion en la cuestién del Canal de Panama, en os abusos de los derechos humanos, en los excesos del régimen de Somora y en Jos golpes de estado en Bolivia. Pero, tradicionalmente, su accién ha sido mas pequefios Estados de América Central y el Ca- tibe que en América del Sur. Los conflictos entre las més grandes naciones ‘de Sudamérica rara vez se presentan ante le OEA, aunque su papel como “tribunal de Gitime instancia” se conserva con cuidado en el caso de que es- tallen las ‘hostilidades. é Hoy ‘tenemos una amplia frustracion. EE. UU. hace tiempo que decidié seguir su propio camino en el caso de disputas que amenacen sus. intereses nacionales. La no intervencién, uno de los pilares del sistema, siempre ha es- tado sujeta a una doble norma. La realidad interamericana, desde el tiempo de Bolivar hasta la legidn del Caribe de los afios ‘50, es que ia intervencién depende de quién interviene dénde. Las normas del sistema interamericano se establecieron en primer lugar para contener e! empleo unilateral de la fuerza y México sobre todo hace tiempo que sostiene que el temor de una intervencién foranea en América Latina proviene de ios Estedos Unidos, Mas ahora existe e] actual problema de la subversién y ei terrorismo que esta so- cavando la confianza de mucha gente. El concepto de la no intervencion, tan vital para la integridad del sistema, necesita revisarse para enfrentar estas realidades si no se quiere caer en Un creciente cinismo. En lo que afecta al futuro del sistema, el impacto de estos acontecimien- tos ha sido radicalmente distinto en Sudamérica y en e! Caribe. En Sudamé- rica han heche surgir un convencimiento de la necesidad de mejorar su pro- pia seguridad y capacidad de accién sin deperder de EE. UU. Ya estamos percibiendo e! principio de esta tendencia. Ei Brasil, que tiene muy presen- te las presiones en tiempo de! Presidente Carter para impedir la adquisicién de plantas Rucieares, ya se encuentra construyendo sus propios medias de defensa, Si otros Siguieran este ejemplo se podrfa constituir un mecanismo Conjunto de seguridad sin los EE. UU. salvo que éstos se ajusten a un peel politico mas realista en un hemisferio que yanocontrolan. | - E! Caribe es otra cosa. Al constituir un Mercado Comin Norteamerica- no unilateral ad hoc mediante la Iniciativa del Caribe, los gobiernos estable- cidos de esta zona aplauden el surgimiento de un protector interesado. Su reconocimiento que, para todo fin practico, estan vinculados y dependientes de EE. UU. hace que sean intransigentes a cualquier propvesta de perder jos vineulos de los EE, UU. con e! hemisferio. As{ pues, aunque sea facil obtener un consenso de que los mecanismos actuales son inadecuados, es dificil llegar a un acuerdo sobre su reemplazo. Una organizaci6n internacional no es una abstraccién. No se la puede abs- traer de sus gobiernos miembros. La OEA atravesé un penoso anialisis en 1973-75, que comprendié tres importantes reuniones internacionales, 17 volumenes de documentos, pero sin ning’n acuerdo excepto algunas modi- ficaciones de! Tratado de Rio que tienen todavia que ratificarse. Esta inca- pacidad ya sea para un Compromiso firme en to vigente o para decidir con Qué reemplazarlo, ademas de las diversas posiciones del Caribe y de Sud- américa, puede facilmente conducir a una desintegracién de facto del sis- tema en la préxima década conforme EE. UU. acoje el Caribe y establece re- laciones cualitativamente distintas con las naciones Sudamericanas. En medio de estos vaivenes, es evidente, ¢ pesar de la constante frustra- cién, la perseverancis de tas naciones americanas de encontrar unas vias ‘conjuntas dentro de un marco hemisférico de cooperacién. Un ejemplo’ es América Central. Al no encontrar una ocasién de dialogo con los EE. UU. un pequefio grupo de miembros de la OEA, denominado Grupo de Conte- dora, tomné |o iniciativa. Cosa parecida ocurrié con ta cafda de Somoza, en que esta vez el Grupo Andino salié a ta palestra. E| pape! de estos grupos ‘ad hoc se conforma con fa ifnea de conducta que aparece durante tode le historia de jas relaciones interamericanas: mecanismos informales para acercar a Jas partes en litigio dentro de una atmdsfera pacffica. Esta ha sido la préctica y el espfritu de los estuerzos para conservar ta paz a partir de los comités de reconocimiento de! Consejo de la OEA y del Comite Interameri- cano de Paz durante la primera época de la OEA. Quizés esto es todo lo que se puede esperar en un mundo de estado-nacio- es soberanos. Contra toda mitologfa, las organizaciones internacionales per ‘98 nunca han sido muy aptas en resolver conflictos, sobre todo los que invo- jucraban ideologfas. La OEA ha tenido ta habilidad de evitar hostilidades sin ir al fondo, to mismo que hace un policia de esquina, Ha tenido también la aptitud de hacer observar convenios © alianzas cuando existe un propésito comdn. Pero salvo que opere a través de pequefios comités emplieando bue- os oficios, ha sido demasiado engorroso como cuerpo negociedar. En el caso de América Central, las recomendaciones de Contadora reque- tirén instrumentos importantes para supervisar le desmilitarizacién, asegurar Ja verificacién de les obligaciones reciprocas y el retiro de tropes extranje- ras. Esto requerir un mecanismo més formal apoyado por un consenso més amplio, un evidente rol de la OEA, que serfa el vehiculo natural para que lo acepte EE. UU. Asi, on tanto que la OEA no pueda servir como forum de las naciones americanas a fin de garantizar el cumplimiento de una solu- cién. Esto parece ser el minimo comin denominador del sistema politico en evolucion. {mas de 1,000 al affo) y cursos de entrenamiento (més de 5,000 personas en- ‘trenadas anuelmente) son una de las mayores fuentes de desarrollo de los re- ‘curses humanos en el hemisferio, a falta de las cuales no tienen sentido los recursos financieros. La “eficiencia” de 1a OBA, como de todas las agencias internacionales, es \6gico que se discuta. Estas entidades son nuevas desde el punto de vista his- térico y todavia se encuentran en su etapa ‘experimental. Con personal mui- ticultural, con cuerpos directivos multiculturales y operaciones multicultura- tes, no siempre rigen criterios de gerencia tradicionales. No se toman profe- sionales de Bolivia, Brasil y Barbados, se los lanza en Washington y se espe- s que comiencen a trabajar juntos con gshiispeer E. UU. La gente se comunica y se comporta en distinta forma en las distin- tas sociedades. Uno de los grandes retos de la cooperacién internacional es elaborer una institucién viable con motivaciones muy variadas e intereses creados, el trato con delegados de paises que rara vez son responsables y.que con frecuencia ocultan caprichos personales tras la soberanfa de su pais. ‘Dentro de este contexto la OEA ha avanzado mucho durante jos ultimos afios en el intento de hacer que ias agencias internacionales trabajen mejor. Tomé Ia iniciative de reducir su burocracia de casi 1,600 funcionarios a aproximadamente 1,000, una reduccién de mas de! 350/0. Redujo los cos- tos administrativos en mas del 250/0 y dupiicé los fondos para asistencia ‘técnica directa a los pafses miembros entre 1975 y 1983 permaneciendo ter mestvite sos booo ale Poni en ae nar 2 los paises ‘gue en servicios del 1,0000/o de las cuotas que pagan a la Organizacién. Reformé el servicio internacional de carrera para eliminar practicamente la costumbre de permi- tir que los nombredos por influencia politica tuvieran puestos en propiedad. Pero queda mucho por hacer para que trabaje mejor la maquinaria de de- sarrotio de la OEA. Esta ahora muy distante de América Latina y con muy Poca influencia para tomar decisiones significativas. Para que permanezca la funci6n de desarrotio de la OEA, se requiere de cuatro medidas importantes. En primer tugar, la funcién de sus organisms politicos deberé cambiar- Se para lograr una mayor autonomfa técnica en sus programas de desarro- te. En. el entrenamiento de los funcionarios del servicia exterior no existe délares. Se requiere de nuevas medidas que aisien los programas de desa- Troll del contacto diario durante el aito con organisms polfticos, algo inu- sual en cualquier otra forma de sdministracion nacional o internacional. En segundo lugar, relacionado con lo anterior, es la ubicacién de la sede ‘en Washington. Washington es demasiado distante de América Latina; re- fuerza la imagen del contro! politico de EE. UU. Es urgente estudiar el tras- lasio ya sea de los organismos politicos o las operaciones de desarrollo a una nueva base en América Latina, para estar mas cerca de Ia dindmica de Amé- tica Latina. Asi como ta ONU tiene dos sedes, en Nueva York y Ginebra, la OEA debe hacer lo mismo. Adems de crear la imagen de una organizacin que se dedica mas a las necesidades de América Latina, el establecimiento de una segunda sede en América Central o del Sur fortalecerfa a la Secretaria al eliminar el factor de asentamiento en EE. UU. como atraccién de empleo en ‘a OEA, un factor que encierra complejas motivaciones y que ha debilitado al Secretariado. Una tercera medida importante para hacer més eficaz el mecanismo de desarrrolio es ei de reforzario. Al igual que el OECD o el EEC permitir que los Estados miembros asuman mayor responsabilidad en la aplicacién de ios Fecursos técnicos que se entrega al hemisferio. Un atisbo de esta politica ‘aparece en el Informe Kissinger para América Central. Es 1a,Gnica medide con algiin significado. Si el Consejo Interamericano Econdmico y Social y el Consejo para ta Educacién, fa Ciencia y la Cultura justificaran el tiempo que se les dedica, deberdn estar en algo capacitados para. analizar las estrategias especificas de desarrolio de los pafses dentro de la esfera de su Tesponsabili- dad, supervisar los resultados econdmicos y sociales y establecer priorida- des que tendran en cuenta todas las fuentes de financiamiento. Esto logra- 4 una aglutinacién en la ayuda global para el desarrolio ausente en el em- efio del hemisferio occidental desde que desapareciera el Comité Interame- ricano de la Alianza para el Progeso. La cuarta medida exige a mayor intervencién de los gobiernos en los pro- ‘cesos. La actividad econédmica y el desarrollo de los recursos humanos en Auestro mundo complejo afecta a todes los sectores. En las Américas existe una rica gama de asociaciones profesionales. Si se toma en serio el mecanis- ‘mo Interamericano, debera encontrarse algin medio de contar con la ener- gfa de los auténticos actores en el sector privado y en el laboral, asf como en los gobiernos. Las recomendaciones que los afecte y que no cuente con su Participacion son una pérdida de tiempo en ei mejor de los casos y dafiinas en el peor. Un ejemplo de esto es la actual crisis de la deuda, Temas como Pol(tica industrial, desarrollo rural, educacion, ‘tecnologias especificas, se be- Neficiarian. Por lo menos dichas entidades podrfan asumir un caracter con- sultivo ante los Consejos de la OEA. En mayor escala, se podria elaborar un componente interparlamentario dei sistema. Cuaiquiera de ambos reviviria Ja atrofiada maquinaria hemisférica. 2Es probable que los gobiernos adopten esta clase de medidas? No den- ‘to de la actual atmostera politica tan recargada. Esta perspectiva nos lleva a la Gitima considereci6n respecto al futuro de nuestro hemisferio. América Latina ha detenido demasiado tiempo su crecimiento polftico en espera de EE. UU. Deberan promoverse muchos aspectos de ia infraestructura politi- ca y econémica si es que ve a evolucionar una comunidad interamericana fortaiecida. Campos como el transporte, ias comunicaciones, la cooperacion judicial y la tecnologia en gran parte competen a las naciones !atinoamerica- nas exclusivamente. En otras partes del mundo no esperan Ja actitud de EE. UU. antes de tomar medidas propias para su desarrollo politico y tecno- légico. Europa nunca lo hizo, Al establecer instituciones tnicamente de América Latina/Caribe para fines de cooperacién regional fortaleceré !a in- fraestructura politica del hemisferio, promoverd gradualmente una mayor articulacién de las medidas latinoamericanas y contribuiré a ia madurez po- ner un didlogo sistemético con EE. UU. No debe pasarse por alto. En conclusién, la OEA esté atravesando tiempos diffciles. Para que tas instituciones sobreviven deben conter con ta lealtad y ta confianza de sus miembros. Esto se ha socavado mucho en America debido 2 los econteci- mientos trauméticos de los “80. Recuperarse puade ser dificil mas no impo- sible, Con permiso de Shakespeare, las organizaciones internacionales no son ni buenas ni malas, depende de! comportamiento de fas naciones que las inte- gran. Pero seré necesario un cambio de actitud para vencer la inercia y el cre- cliente cinismo. Requeriré un paciente cuidado de la maquinaria politica de Ja OEA para atravesar mares ideoldgicos procelosos, una adaptacion a !a dis- tintas realidades en et Caribe y América del Sur, y mayor vigor en las activi- dades de desarrollo. Con ello, podremos hacer aflorar nuestros deseos de un EL NO ALINEAMIENTO: DESARROLLO EVALUACION Y PERSPECTIVA (*) Hugo Palma Embajador de! Servicio Dipiomatico del Pert “CONTRADICCIONES Y DIFICULTADES ~ Mucho se ha discutido sobre las contradicciones de! Movimiento No Ali- neado. Hasta cierto punto, su origen mismo se encuentra en una contradi cion: la de las grandes Potencias, que si bien es ajena al Movimiento en si, represent el elemento determinante de su aparicion. Hay pues una contradiccién que pareceria esencial entre los intereses de Jas grandes Potencias y los objetivos que persigue el No Alineamiento. Ello es completamente natural y no debiera sorprender el aspecto de “‘self- interest “que, al igual que la de cualquier otra politica, contiene la de los paises no alineados. Si ios intereses no difirieren, los paises no alineados serian meros apén- dives de uno u otro de los centros de poder. Precisamente es eso lo que nc han querido ser. Hay una vocacion de independencia en los paises medianos Y Pequefios que los lieva a buscar en el No Alineamiento la posibilidad de alcenzar objetivos propios, o con ios que reconocen afinidad; y a tratar de (*)Este interesante trabajo se publicd integramente en e1 No. 90 ae la Revista, Al na- Derse detectado errores en.el montaje de los Ultimos capituios,que no son responsa- bilidad oe 1a Comision, se reproducen nuevamente. resistir o eviter las presiones que en todo momento ejercen y continuarén ejerciendo sobre ellos les grandes Potencias. Se ha indicado que el No Alineamiento es una agrupacion heterogénea, de paises, de culturas, economias, sistemas sociales y perspectivas diferentes. Lo curioso es que esa “acusacién” no es cuestionada por el No Alineamien- ‘0 que jamés ha pretendide que a sus Componentes os agrupa |a homogenei- dad. Por el contrario, el No Alineamiento ha insistido permanentemente en que la diversidad y el respeto de la diversidad —con el denominador comin de fa observancia y la promocién de determinados principios de Politica Ex- ‘terior— constituye ia base de su unidad y |a raz6n de su fuerza y capacidad de accién. EI No Alineamiento no ha pretendido dar tecciones a ningun pais acerca de como debe organizar su estructura politica interna, ni qué modelo de de- sarrollo econdmico 0 social debe adopter o seguir. Antes bien, en todas las Declaraciones del Movimiento se ha puesto énfasis especial en el respeto al principio de no intervencién en los asuntos internos de ios Estados y el de- recho de cada pais de determinar libremente su sistema politico, econdmico y social. En las oportunidades en que las Conferencias no alineadas se han ‘pronunciado sobre algunas cuestiones internas, ha sido generaimente a pedi- do de \os paises directamente interesados. Le Conferencia Cumbre de La Ha- bana, por ejemplo, destacé ef restablecimiento del proceso democratico en Bolivia. No obstante, se ha indicado que habria un conflicto dentro del Movimien- to entre los liamsdos “Estados progresistas” y los “moderados” y otros que serian ” conservadores ”. Una division de esta naturaleza aparte de ser imprecisa, responde a una discusién que nunca ha sido abierta dentro del No Alineamiento y fuere de él, muchas veces ha reflejado intereses ajenos y mas bien claramente vinculados a algunos de los centros de poder. Ei Movimiento No Alineado no puede ser sino progresiste, primero por- que originaimente se cred en condiciones de guerra fria y de division de! mundo en bloques, lo que era claramente revolucionario. Luego, porque ha somaiian tos cambios mas importantes en las relaciones internacionales desde el final de la Segunda Guerra Mundial y también porque provee el ‘marco conceptual y politico pare ta estructuracion de relaciones politicas y ‘econdmicas internacionales nuevas, diferentes y més acordes con las necesi- -dades de las grandes mayories de la humanidad. A esta vocacion responde ja corriente principal en el movimiento No Ali- neado, que incluye la mayoria de sus miembros, que estén continuamente disociandose de los intentos de promover concepciones pro-bioquistas. Algunos observadores han indicado que ef No Alineamiento constituiria tan solo un apéndice desordenado y confuso de! grupo de Paises Socialistas de Europa Oriental. Es cierto que dentro de! Movimiento algunos paises han tratado de promover —a partir del carécter anti-imperialista del Movimien- ‘to— la tesis de que el término “imperidismo” tiene connotaciones geogré- ficas muy precisas y desde alif sostienen que el Movimiento tiene que ser, consecuentemente, opuesto a un gran centro de poder y apoyo de otro gran centro de poder que vendria a ser e! “anti-imperialista”. Te eee er Re eins he Sppreaeie saree 18 once dad de combatir el imperialismo en todas sus formas y manifestaciones. Si en determinadas circunstancias !as acciones del Movimiento se dirigen en contra de tal o cual politica de aigun Estado es porque trata de combatir- la debido a la naturaleze claramente imperialista, colonialista 0 neo-colo- nialista que exhiben las mismas. se examinan los objetivos y las acciones resumides en los docu- mentos de les Conferencias No..Alineadas, se puede advertir que refiejan Muy profundos y sentidos anhelos de independencia, de libertad, de progre- 80 social. Pero de alli a decir que el Movimiento es anti-tal region 0 anti-tal Pais hay una gran distancia Ei No Alineamiento no pretende, como ya se ha indicado, estar en el gru- po de los “neutrales”, Por el contrario, la confrontacion y en oportunida- des las politicas mismas de tos centros de poder es 1o que el No Alineamien- to trata de superar. Si se han criticado o se critican determinadas politicas Por ser colonialistas o neo-colonialistas, téngase presente que la historia de los Gitimos veinte afios muestra muchos casos en los que, mas temprano 0 més tarde, los acontecimientos han dado razén a los planteamientos no ali- neados. Pero si fuere preciso sefialar cirounstancias concretas que desvirtuarian Por entero la aseveracion de que e! Movimiento es meramente e! apéndice del bloque socialista, te Cuestion de Afganistan seria ta mejor prueba. Como se sabe, un proyecto de resolucién relative a la ocupacion de Afganistan por tropas de la Union Soviética, fue vetado por este pais en el Consejo de Segu- ridad que acordé entonces, por medio de un voto de procedimiento, !a con- vocatoria de un periodo de sesiones de emergencia de la Asamblea General Para que considerase el asunto. La Asamblea General aprobé por una gran mayoria de paises una Reso- jucién claramente ajustada al Derecho Internacional, con el voto a favor de 58 Estados No Alineados. Solamente ocho Estados No Alineados votaron en contra del proyecto de resolucion y algunos otros se abstuvieron en la Votacion de un texto que pedia el retiro de las tropas extranjeras del terri. torio de Afganistan. Huelga insistir en que ios Paises socialistas votaron en contra del proyecto. Otro ejemplo es 1a votacién en 2 Asamblee General con respecto ala Cuestion de ia Representacion de Kampuchea Democratica. Por una am. pli mayoria, a Asamblea General votd en favor de considerar la Repre. Sentacion de Kampuchea Demoeratica como el gobierno legal de ese pais y Fechaz6, Por una mayoria aun mas grande ia intervencién extranjera en ese Peis Solamente doce paises no alineados votaron en contra del pro. yecto Ge resolucion presentado por la Asociacion de Paises del Sudeste Asiatico, 12 mayoria de cuyos miembros pertenece también al No Alines. miento, No cabe, pues, afirmar que los paises No Alineados actuan por consigna, También se dice que e No Alineamiento no puede ser auténtico por- gue determinados miembros profesan ideologias socialistas 0 comunis. tes, Debe anotarse sin embargo, que otros paises No Alineados profesan © Practican el sistema capitalista en lo econdmico o el democratico en lo Politico y en general, que todos ellos organizan sus sistemas internos en la forma que lo consideran conveniente: Ya se ha indicado que las Gusstiones reservadas al dominio interno de los Estados no son objeto de los pianteamientos esenciales de! No Alineamiento. Por Ultimo, ef No Alineamiento debiera ser juzgado por sus méritos Bropios y no por la conducta individual de uno de sus miembros o de varios. Pedir, en abstracto, que todos los paises No Alineados, que como S¢ sabe no estén unidos por un Tratado ni constituyen un bloque, ni es. tan obligados @ seguir todas y cada una de las recomendaciones o deci. siones, manteniendo su completa libertad de accién; se presenten con tal © cual imagen, no es pertinente ni apropiado. Se critica a veces al No Alineamiento que no seria claro en lo que al gunos llaman la “equiparacion de los bloques de poder”. El No Alinea. miento no fue creado, sin embargo, para mantener a sus miembros en una situacion estética a igual distancia 0 no de ambos bioques o de otros centros de poder, ni ha pretendido ni pretende establecer que uno de ellos sea “bueno” 0 el otro “malo” o que los dos sean igualmente buenos © malos; ni compararios, ya sea en sustancia o en relacion a cualquier otra caracteristica, incluyendo el momento de su aparicion. El No Alineamiento estima que su actitud hacia los bioques depende fundamentalmente de la posicion y conducta de éstos en cada cuestion internacional; estableciendo como premisa que la posibilidad que se apli- quen politicas de poder, imperialistas y hegemadnicas es inherente a ia existencia de tales bloques de poder y pactos militares. EI No Alineamiento insiste especialmente en cuestiones concretas so- bre las que emite opinién o presenta alternativas. En la medida en que determinadas situaciones especificas sean atribuibles a uno u otro de los grandes bloques de poder o a otros centros de poder, o inclusive a pai- ses dentro del Movimiento mismo, e! No Alineamiento se ha pronuncia- do con claridad en numerosas oportunidades. Por ello, cabe insistir en que e! aspecto central de la No Alineacién no es pretender una situacion de equilibrio ideal, estético e inmutable, que seria imposible en un mundo dindmico y fluido, sino lz contribucién que puede hacer para superar las mas criticas dificultades de las relaciones in- ternacionales; contribucion que no puede hacerse efectiva en e! inmobi- lismo. En algunas oportunidades, la promocién de los objetivos del No Ali- neamiento puede haber recibido mayor o menor apoyo de uno u otro de los centros de poder. En tales ocasiones, ese apoyo ha sido reconocido y agradecido, asi como han sido reconocidos y combatidos los obstaculos que uno u otro de los centros de poder haya podido oponer a dichos ob- jetivos. Pero a cosa se detiene alli. El No Alineamiento no ha reconocido ni Podria reconocer indentidades fundamentales ni alianzas mas o menos naturales con ninguno de los bloques de poder; de los que precisamente ‘se creo para diferenciarse y de los que tiene que mantener una separa- cién clara porque sus intereses son netamente distintos. Promover la idea que tos intereses esenciales de ios paises medianos y pequefios coinciden con los de tal o cual gran centro de poder mundial es una proposicion que 41 No Alineamiento no acepta y que no resistir a el andlisis. Se sefiala otras veces que existen crisis y hasta conflictos dentro del Movimiento, Esta forma de critica es realmente curiosa, En una agrupa- cién voluntaria de paises que cuenta por encima del centenar de miem- bros, seria idflico pensar que entre ellos solamente hubiere relaciones de cooperacion y que no existieran problemas de ninguna clase. Debe considerarse que muchos de estos paises han heredado probie- mas derivados Sal Yocmie colonial que, es evidente, en algunas regiones ha sido mucho més duro, expiotador y empobrecedor que en otras. Mu- chos de sus miembros se encuentran atin en proceso de formacion de ma- cionalidades y esto rara vez se Consigue sin dificultades, Pero en todas las circunstancias, el No Alineamiento ha puesto especial énfasis en la nece- sidad que sus miembros sigan escrupulosamente ios Procedimientos de so- lucién pacifica de controversias establecidos en la Carta de las Naciones Unidas. Se han realizado ademas esfuerzos dentro del No Alineamiento pa- fa establecer en su seno procedimientos de buenos oficios, mediacion y con- liacion y se atienda a consideraciones de justicia, derecho y equidad, espe- cialmente en le aplicacion estrica de sus propios principios. Ha indicado también el No Alineamiento que la subsistencia de conflictos o Ja interven- ci6n en ellos de los centros de poder comprometen la independencie de {os paises involucrados y hace mucho mas dificil su eventual solucion. De. reconocerse que estos esfuerzos no han Ilegado ain muy lejos y admi- ndose la existencia de controversias y hasta de conflictos dentro de! Gru- po de paises No alineados debe indicarse que ellos no ‘son evidentemente exclusivos de tales paises. Por todo ello, nadie podria ocultar que la situacion Presente de! Movi miento es complicada. Sin embargo, esto no es nuevo para la No Alineacion. Por ejemplo, hace ya bastante tiempo que se protetiz6 su Gesaparicion debi- do a la emergencia de la multipolaridad. Por otra parte, el crecimiento mismo de! Grupo ha significado un mayor numero de problemas, no solamente por el incremento de la dificultad para encontrar posiciones comunes sino porque los nuevos miembros suelen traer consigo al Movimiento sus problemas. Subsisten interrogates mas o menos disimuladas sobre cudles serian los Paises verdaderamente No Alineados y sobre lo que seria necesario hacer pa- ra mantener el caracter auténtico de! Movimiento. Debe reconocerse, ade- més, que los conflictos entre paises No Alineados han alcanzado un alto ni. vel de peligrosidad. Aparte de fa guerra abierta Irak-Irén, un gran numero de Conflictos © diferendos en todos ios continentes comprometen 1a seguridad internacional, existiendo a posibilidad de que tales diferendos sean utilize- dos para fines bloquistas; por no hablar del peso que representan para la ca- pacidad de accion del Movimiento, Sin embargo, a pesar de tas distintas Y sucesivas crisis que ha atravesado et Movimiento, el caso es que sigue presente demostrando notables caracte- risticas de flexibilidad, permanencia y articulacion institucional. Seria pues errado, pronosticar que los serios problemas internos del Gi Po significaran su desaparicién u obsolescencia. ‘Quizé por carecer de la ri dez de un imperio o un bloque, podria pensarse que tiene capacidad para subsistir mientras un nucleo de sus miembros encuentre que responde a in- tereses reales. Ello, en el panorama actual, puede significar mucho tiempd. REALIZACIONES Y POSIBILIDADES Frente a lo indicado, largo seria enumerar las realizaciones positivas al- canzadas por el No Alineamiento, por ejemplo, enuestiones tan concretas como el avance de la lucha anti-colonial. Se reconoce que sin el impulso de los no alineados, la descolonizacién se habria producido a un ritmo cierta- mente mucho més jento del que ha permitido ya la independencia a nume- rosas colonias y teritorios dependientes. La tenacidad de! No-alineamiento y del Frente Patriético de Zimbawe han conducido a una liquidacion del sta~ tus colonial de ese pais. Continua la Yucha por Ia liberacién de Namibia, te- rritorio ocupado ilegalmente por el régimen racista que gobierna Africadel Sur. Puede indicarse que la etapa historica del colonialismo esta por con- cluir. ia Promover la universalizacién de las Naciones Unidas es otro logro sustan- tivo de! Movimiento. Ya se ha indicado el apoyo que en todo momento ha recibido 1a Organizacién Internacional de la no alineacién. El No Alineamiento ha realizado considerables esfuerzos para que Principios de la coexistencia pacifica sean reconocidos y aceptados ur salmente. Juntamente con esto, las declaraciones y !lamamientos en de la paz y la seguridad internacionales han tenido caracter permanente. La no alineacion no ha escatimado manifestaciones de protesta co las politicas de poder y de intervencion o interferencia extranjera. En merosas oportunidades, pronunciamientos no alineados han servido advertencia a los Estados que practicaban o se aprestaban a practicar tipo. de politicas ilegales, en particular en relacién con determinados dos . Al hacer énfasis en el respeto de estos principios, el No Ali nit esta clarisimamente apoyando la plena vigencia de normas basicas del De cho Internacional. El No alineamiento ha acentuado también la necesidad que la paz # neral. Insiste en que la ausencia de conflagracién bélica entre d iF centros de poder no puede equipararse a una relacion de paz, en ci cias en que la carrera armamentista ha adquirido proporciones giga! los centros de poder trasiadan los conflictos a las zonas p icas.£ mundo interdependiente como el de hoy, la paz, para ser duradera. comprender todas las regiones y todos los paises No es preciso insistir en e! rol de fos no alineados en relacién con el de- sarme . Se reconoce que ellos han sido fos grandes promotores de numerosas iniciativas, incluyendo la Sesién Especial de 1a Asamblea General de la Na- ciones Unidas dedicada al desarme, celebrada en 1978, y que constituyé.e! acontecimiento mas importante en materia de desarme en los tiltimos afios, aun cuando sus resultados no fueron lo satisfactorio que los paises no alinea- dos esperaban. De todos modos, la referida Sesion establecié nuevos mera- nismos para el tratamiento de cuestiones de desarme. El fracaso de la Segun- da Sesion Especial sobre la materia realizada en e| 1982, parece mostrar, por otra parte, el lamentable deterioro de las relaciones internacionales. Aparte de lo anterior, debe subrayarse que el No Alineamiento viene agrupando no solamente a pases que se han independizado recientemente sino a otros con una larga historia de vida independiente como los de América Latina, Algu- nos de sus planteamientos atraen también a otros Estados, como algunos neutrales que vienen reconociendo nuevos elementos de contacto con los Paises no alineados. Movimientos politicos en Europa Occidental encuerr - tran igualmente coincidencias con los plantearnientos de la No Alineacion. En la Primera Sesién Especial de la Asamblea General dedicada al Desar- me sefialada mas arriba, de hecho los grupos negociadores fueron los de los bloques militares y el No Alineamiento, muy proximo del cual se encontra- ba la posicion de los paises neutrales de Europa, incluyendo Austria, Suecia, Espafia y la de otros Estados no miembros de movimiento No Alineado. Como ya se ha indicado, uno de los objetivos esenciales del no alinea- Mmiento, cual es la superacién y la disolucion eventual de los bloques milita- res constituye per-se un objetivo de paz. En otros planos de ta vinculacién Internacional, que revisten igualmente gran importancia, el No Alineamiento ha sido sumamente activo. Basiaria notar que el Nuevo Orden Econémico Internacional es un postu- lado esencial del Movimiento que se ha esforzado permanentemente, en for- Ma directa o dentro del Grupo de jos 77, en promover su establecimiento. El No Alineamiento propicia también un proceso de descolonizacién en Materias reiativas a la informacion , ia tecnologia y otros sectores que las potencias desarroliadas gustosas tratar(an de mantener como su exclusivo . Privilegio. La contribucion del No Alineamiento:al proceso de formacion del nuevo Derecho de! Mar fue decisive. Basta citar que en la Coferencia cumbre de Argel la idea de los fondos marinos como patrimonio comun:de la hu- manidad adquirié su consagracion definitiva. Similares consideraciones podrian hacerse —_respecto al espacio ultra- te- rrestre y la utilizacion pacifica de los cuerpos celestes y la iia nuclear. Estas son todas cuestiones en que ia pasicion de! Movimiento No Alinéa- do contribuiré a un futuro mejor y més préspero para los paises medianos y Dentro de su seno, el No Alineamiento promueve también 1a cooperacion internacional y la ayuda mutua. Diferentes programas de accidn se han dise- fiado para incrementar ta cooperacién en campos tan diversos como la salud, la pesca,las materias primas, las cuestiones monetarias , etc. etc... in resultados de esos esfuerzos no son todavia muy apreciables, debe ‘recono- cerse que ellos constituyen un intento serio y auténtico para, dentro de las dificultades propias de pafses en desarrollo, promover entre ellos formas de ‘cooperacion significativas. SITUACION ACTUAL Y PERSPECTIVAS Ahora, como hace dos décadas, se cierne la amenaza de la Guerra Fria, mas complicada hoy por ta desenfrenada carrera armamentista a nivel mun- dial, ja reactivacién de politicas de fuerza, el intento abierto de mantener y acrecentar Zonas de influencia y dominacién al precio, inclusive, de la tervencién militar. Las confrontaciones cada vez mas frecuentemente ‘transferidas a regiones no alineadas y otros paises en desarrollo para p var “los derechos” de los bloques de poder o su llamado oauiliio, ris pases son victimas de Ia agresion o de politias racists. La polit relajamiento de tensiones no tuvo el aicance que debié y se enct ticamente paralizada. Hay una total falta de progreso en el trat los problemas que afecta especialmente ¢ los paises en desarrollo. El enfrentamiento entre las grandes potencias reduce el espacio ‘tico de maniobre para estos paises. La distension, si bien fue un bisicamente bipolar que no comprendié a todes las regiones y a todas las tuaciones conflictivas, permitio sin embargo un espacio —fu ‘te en Europa— que se esté angostando peligrosamente. En las demés regiones, no faltaran pretextos para consol idar y exp pny ja influencia y la dominaci6n. Las teorfas de““intereses vitales de seguridad’ etc, harén posible a cada gran potencia seguir pres do “ayuda” mientras las otras incurren en “intervencién”. Para Jos fines de ia argumentacién, podria tratar de imaginarse ab a partir de este momento, sin la No Alineacién. Facil seria vislumbrar Politica de poder —o mejor dicho las politicas— ocuparian inmediatamente todo el espacio. Numerosas reivindicaciones de paises pequefios no tendrian més apoyo ‘que el.que podrian obtener’de las grandes potencias. Las Naciones Unidas, cada vez mas, se verian paralizadas por politicas contrapuestas y el papel que muchas veces ha desempefiado el No Alineamiento para encontrar sali- das a situaciones criticas no habria quien lo desemperie. Por ello, como se ha indicado, al menos un nucleo de pafses procurara Cciertamente ei mantenimiento de los principios y la actuacién del No Alinea- miento. Sin éste, el repliegue sobre si mismos o, més probablemente, la aceptacion de diversos grados de dependercia seré el resultado casi seguro. En efecto, disminuida su capacidad de protesta y movilizacion politica que son practicamente sus Unicos recursos— solamente les quedaria dirigir: seal Consejo de Seguridad que a veces no alcanza a aplicar sus propias deci siones (Chipre). Las confrontaciones y tensiones entre les grandes potencias tienen cada vez repercusiones més negativas. Sus relaciones reciprocas no pueden ser, en Consecuencia, asunto que interese a ellas solas, ya que vivimos en un mundo nico, en que solamente una paz general puede ser duradera. Existe en algunos paises voluntad de mantener un concepto clasico de las relaciones internacionales basadas en e! balance de tas fuerzas o el terror, en ‘a teoria de la disuaci6n y en el envio a zonas periféricas de guerras “loca- ies” af tiempo que se mantienen’o procuran agrandar amplias zonas de in fluencia. Frente a etlo, ei No Alineamiento presenta un esquema internacio- nal basado en la coexistencia pacifica, a superacisn de Ia division del mun- do en bloques, |a resistencia a fa violacién de los derechos de los Estados y de los pueblos, la cooperacién econémica, el respeto a !a libre determina- cion y {a liquidacién del colonialismo, la ocupacion extranjera y la domina- cion; asi como la promoci6n de los derechos econdmicos, el desarme, la par- ticipacion de todos los Estados en |a solucién de los problemas internacio- ‘ales y el respeto a los derechos humanos y libertades fundamentales. En este marco, a posicién de jos paises No Alineados no es ingenua. Ha Quedado ciaramente demostrado que !a division del mundo en bloques, la ri- validad entre éstos, e! balanoe-de! terror y otras formas similares de com- Prender jas relaciones internacionales han fracasado. El No Alineamiento, para justificarse historicamente, necesita un conteni- do politico, practico y moral que supere a percepcin que puedan tener de! mismo tal 0 cual de sus miembros, por importante que sea la posicion que ocupe transitoriamente dentro del Movimiento. Consecuentemente, el No Alineamiento no se identifica ni podria hacerlo, con Jas pol iticas individua- les de sus miembros ni puede convertirse en la reserva de ningtin bloque de Poder. En ta medida en que e| No Alineamiento siga siendo reclamado como ‘el marco basico de !a politica exterior de los Estados medianos y pequefios, ‘en esa misma medida tendra vigencia, independientemente de si las correspondientes tueren o no acordadas formalmente por el Grupo de ses No Alineados. Es la politica de la No Alineacién la que tiene que mente: ner su vigencia y demostrar su validez y efectividad. Es por ello que el No Alineamiento ha tratado de ser suprimido desde fuera y socavado desde dentro. La presién de los bloques de poder es perma- nente. Los problemas del Movimiento no se derivan solamente de su creci- miento y desarrollo —que eumentan su responsabilidad— sino que tabi hay algunos introducidos para influenciar su derrotero y propiciar las ten dencias centr ifugas y !2 polarizacién. ‘Se ha hablado de incorporar al Movimiento la division de los bloques; que el No Alineamiento no puede actuar en forma independiente; de la conve- niencia o necesidad de ser selectivo en la aplicacién de los principios origing- les; de adopter determinada ideologia; de establecer alianzas consideradas naturales; de aceptar ciertas formas de hegemonia; de establecer categoriza- ciones de paises dentro del Movimiento; de cohstituir nucleos en su seno;de revisar 0 manipular el proceso de toma de decisiones, de reinterpreter, fin, el No Alineamiento. Aceptar ello, en todo o parte, habria sido neutralizar el Movimiento transformarlo en una masa amorta pero décil a designios extrafios; y enierve al No Alineamiento de su esencia independiente y anti-bloquista. ‘Sélo un movimiento independiente, plenamente conciente de su de lo que es y de lo que no es, conocedor de aquello que se le opone y Jo que lucha, ideolégicamente disasociado de fo que no es No Alineamient Yy en capacidad de adoptar libremente sus opciones, estara posibilitado cumplir un rol historico. La reivindicacion del carécter no bloquista del, Movimiento ha tenido mo efecto no solamente impedir la posibilidad de una alianza con uno de | bloques —lo que habria tenido significativas repercusiones en la situacion ‘ternacional y estratégica mundial— sino también, y basicamente, pres su capacidad ideoldgica y de accién. El caracter Sauce de la politica y Movimiento ha sido reafirmado de manera que las preacupaciones, accio proyeccién del No Alineamiento puedan abarcar todos los complejos asp tos de {a relacion internacional, reafirmandose en la practica que es la fu de dimension mundial mas progresista, La tendencia histérica al crecimiento de! Movimiento se ha acentuado, que significa el rechazo de Ja tesis de que seria mas efectivo con una mem- brecia restringida de caracter monolitico, constituye prueba adicional de su #sencia no-bloquista ¢ independiente y acentGa su vocacién universal yel pluralismo de sus intereses. ae Para mantener su independencia, el No Alineamiento debe reforzar su Unidad y solidaridad internas, asi como su cooperacién. Pero sobre todo, lo que es indispensable es la continua adhesion de la mayoria de sus miembros "8 los principios esenciales del Movimiento. Las diferencias internas en el Mo- ‘tiempo, Sin embargo, el Movimiento debe mantener su capacidad de accién, Sus grupos de contacto y trabajo, sus actividades institucionales y en la ma- Yor extensidn posible, la unidad en la aplicacién de sus acuerdos operati- vos y principios fundamentales. La unidad del No Alineamiento debe darse ‘Pues, no 4 cualquier precio, sino en torno a la observancia y aplicacion de ‘§5 principios. La necesidad que los paises no alineados sean los mas celo- _ f8 custodios y observadores de los principios que han proclamado como Propios, debe ser una especie de leit motiv de los afios futuros. Todo esto es particularmente importante en Circunstancias en que la de- lencia econémica y los problemas de la deuda obligarian a los paises en rrolio @ vinculaciones de tal naturaleza con los paises desarroliados, que en la practica la posibilidad de una accién pol itica independiente se veria se- rlamente restringida. En los afios a venir corresponde una responsabilidad especial al No Ali- ‘Meamiento en el mantenimiento de la paz y ta seguridad internacionales; en _ la insistencia en que se respeten los grandes principios del Derecho Interna- ional consagrados en la Carta de las Naciones Unidas; en !a busqueda de so- lucién pacifica de las controversias: en el establecimiento de un Nuevo Or- den Economico Internacional: en la estructuracion, en fin, de una sociedad ‘internacional mas democratica. auténtico y el espiritu de buena voluntad, de tolerancia mutua, de fespeto entre todas las naciones, grandes y pequefias; y también el respeto a Para ello, el No Alineamiento debe mantener su independencia y su ca- Vimiento no han aparecido ahora y probablemente subsistiran por mucho 3 j 4 la soberania, integridad territorial e independencia de los Estados y al prin- cipio de no intervencién en los asuntos internos de éstos. Cualesquiera que sean las-dificultades que atraviese e} Movimiento No Alineado, elias no son ni nuevas ni insuperables. Sila visién que tuvieron d futuro los grandes estadistas que lo fundaron fuere cierta, |a idea de la CONFERENCIA ECONOMICA LATINGAMERICANA (Quito, Ecuador, 12 - 13 Enero — 1984) DISCURSO PRONUNCIADO POR EL PRIMER VICEPRESIDENTE DE LA REPUBLICA DEL PERU, PRESIDENTE DEL CONSEJO DE MINIS. TROS Y MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES, DOCTOR: FERNANDO SCHWALB LOPEZ ALDANA __ “Exeeientisimo Sefor Presidente de la Repiblica de! Ecuador; Excelentisimos Sefiores Jefes de Estado y de Gobierno y Representantes personaies; Exceientisimo Seftor Presidente de le Asambies General de las Naciones Unidas; Seflor Presidente de ia Conferencia; Sefiores dignatarios de los organismos regionales (SELA, OEA, CEPAL); Sefioras, Sefiores: En nombre del Presidente de! Per’, arquitecto Fernando Belaunde Terry, y dei pueblo peruano deseo sefior presidente hacer llegar un saludo fraterno 8| gobierno y pueblo del Ecuador por ta calurosa hospitalidad que nos brin- dan con su tradicional hidaiguia y generosidad. Esta es una cita de reafirmacién de \a identidad tatinoamericana, de encuentro Con nuestra historia. Consecuentemente, no podiamos haber ele- ido mejor escenario que le hermosa ciudad de Quito, piena de abolengo, or- gullo cultural de nuestro continente. Seftor Presidente: ative de prornover de América Latina Mi gobierno ha recibido con beneplacito su feliz inici este encuentro con la finalidad de obtener una respuesta y El Caribe a {a crisis econémica internacional y a los agudos problemas q como consecuencia debe afrontar la regién frente a una delicada y situacion mundial. Complace también a mi pais el alto sentido de bilidad con que la CEPAL, el SELA, la OEA y otros organismos de coop tacién e integracién han realizado su aporte técnico para el mejor éxito del certamen, coadyuvando en el diagnéstico de una situacién que aflige a tros pueblos y en la busqueda dé Una respuesta que comprometa a nues! gobiernos. Asimismo, me es particularmente grato dar testimonio de nuestro apr cio a todos aquellos distinguidos polfticos y técnicos latinoamericanos | se han esforzado para que la iniciativa de! Presidente Hurtado se vea plasmada en un documento que recoge nuestras inquietudes y esper: esta hora crucial para América Latina y la regién del Caribe. Con la venia de ustedes permitidme que mencione también la cont cién hecha a estos esfuerzos por dos destacados compatriotas mios, el do Manuel Ulloa, ex-presidente del Consejo de Ministros y el Dr. Carlos driguez Pastor, Ministro de Economia, Finanzas y Comercio. La oportuna convocatoria del Presidente Hurtado hace posible que 0 problemas econdmicos de la regibn, de los que venimos tratando u vos encuentros a nivel técnico, sean vistos ahora a un alto nivel pol/ti Esto nos conduce a hablar, si no de soluciones, por lo menos de rios comunes para armonizar puntos de vista en aspectos fundamer de una crisis generalizada que debemos encarar conjuntamente si queremos potenciar nuestra accién internacional frente a terceras. Es las premisas en que se inspira esta Conferencia que se ha ocupado de de los mas acuciantes problemas econdmicos que comprometen la dad, el bienestar y el futuro de nuestros pueblos, Estos problemas e ta base de la crisis econémica que nos aqueja y que frena nuestro desa que crea tensiones polfticas y malestar social, muchas veces en pugna © anhelo colectivo de mantener vigente el sistema democratico conforr cual queremos vivir. El diagnéstico de la situacién claramente expuesto en los estudios y_ beraciones Ievados a cabo a nivel técnico, nos da una pauta para di: nar acerca de la crisis, de sus causas y efectos y de sus diversos eleme constitutivos. Merced a ello podemos formular algunas conclusiones de politico que expresan nuestra voluntad de accién, que se inspiran en la rea- lidad de nuestros paises y responden al estado de necesidad que se ha crea- do. Sin embargo, no habremos agotado en esta ocasién el vasto tema que nos ‘congrega, ni habremos sefialado con carécter definitivo lo que creemos pue- de ser una posicién comin a todas América Latina. La experiencia nas de- muestra, en este como en otros campos, que no es posible cortar de un solo tajo el nudo gordiano de nuestras profundas dificuitades. Pero existen razo- nes para que nos sintamos optimistas acerca de lo que hemos podido avanzar en el esclarecimiento de! fendmeno de esta crisis y en la busqueda de los me- dios mas idoneos para voltear la marea y conseguir resultados en el corto plazo. De los diversos aspectos que ofrece la problemética bajo anilisis, uno de los mas graves y que requiere soluciones prontas y pragméticas, es el de la deuda externa de nuestros paises. Frente a la magnitud casi inmanejable de obligaciones que nos demandan esfuerzos y sacrificios considerables, es pre- ciso definir criterios comunes para una defense eficaz de nuestros comunes intereses. Mientras mas puntos de contacto existan entre nosotros mas vigo- rosa serd la posicion de cada cual frente a terceros. Los factores de identidad en estos problemas son complementarios y por tanto coadyuvantes en el Proceso de esas negociaciones. No es necesario ahondar mucho en la historia reciente de estos fendme- nos y en su propia naturaleza para llegar a la conclusién de que, en términos generales, existe lo que podriamos llamar una responsabilidad compartida ‘entre los acreedores y sus deudores. Si es verdad que varios gobiernos de la region se dejaron tentar en una época por las excesivas ofertas de crédito de la banca privada extranjera, sobrepasando los limites de un prudente endeu- damiento, no es menos cierto que pocos bancos no demostraron interés en estudiar cuidadosamente la capacidad de pago de sus deudores, contrariando asi normas elementales de la buena técnica bancaria. Por otra parte, las instituciones financieras internacionales no evidencia- ron entonces, cuando el problema estaba germinando y era tiempo de dete- nerlo, la misma preocupacién y celo que ahora demuestran en sus operacio- nes; iieron oportunas sefiales de alerta que podrian haber ayudado a evi- tar los males mayores que hoy confrontamos. Los gobiernos de los paises acreedores por su parte, Ilevados por estas mismas corrientes, tampoco pre- vieron lécidamente las consecuencias que tendria el reciclaje financiero de Jos petrodéiares, y més bien contribuyeron ai ambiente inflacionario con po- Mfticas expansionistas, i Sin embargo, son ios mismos paises que, al enmendar drasticamente esas iticas, no se han cuidado de los efectos que una brusca contraccién de la to en ejecucion politicas proteccionistas que al negar acceso a sus mercados @ nuestra produccion exportable, estén precisamente contribuyendo a di- ficultar la recuperacién de nuestras economfas y nuestra capacidad de pago de la deude externa. Hay pues una responsabilidad compartida en todo esto. Ei deber de todos es contribuir 2 la busqueda de soluciones o de fér- mulas de arreglo que alivien la pesada carga que representa para nuestros pueblos semejante estado de cosas . De la crisis econdmica no hemos de salir sin nuestro propio esfuerzo por que en definitiva nadie hard por nosotros lo ue no podamos hacer por nosotros mismos. Pero tampoco, sin la decidida cooperacion de ta comunidad financiera internacional y especialmente de los paises de mayor desarrollo, no podremos superar problemas de tanta magni- En estrecha relacién con lo anterior estan las adversas condiciones en que ‘se vienen desenvolviendo los términos del intercambio, Consideramos que la intensificacion del comercio intrarregional es necesaria y que para esto de- ben eliminarse en forma resuelta los factores que lo dificultan. En este senti- do los organismos de integracién constituyen el instrumento més idéneo pa- ra alcanzar objetivos importantes en el corto plazo. Las restricciones arance- larias y otras polfticas proteccionistas se oponen al incremento del inter- cambio en el contexto intrarregional y en el vasto dominio del comercio mundial. Con tales précticas no se consigue otra cosa que agravar la situa- cién y tornar més dificil para los pafses en desarrollo la obtencién de jos re- Cursos que les hacen falta para cumplir con sus compromisos financieros y a- tender las exigencias de su progreso ecdnomico y social. Es interesante resaltar en este breve andlisis que la interdependencia en- tre los pafses ricos y pobres, acreedores y deudores ha quedado de manifies- to en esta crisis, no solamente en cuanto a la fuente de recursos para el pago Ge las deudas, si no en cuanto a los beneficios recfprocos de un intercambio ‘comercial equilibrado y libre de trabas. En efecto, los paises en vias de desa- frollo necesitan mantener sus mercados tradicionales para la colocacién de Sus productos bésicos y manufactura mientras los paises industrializados re- uieren de nuestros mercados para expandir su comercio y sus industrias y ‘mantener adecuados niveles de empleo. La crisis es as/ un camino de doble sentido por donde todos transitan, y si-bien es cierto que afecta més a unos ‘Que 8 otros, conlleva para ambos consecuencias igualmente negativas: Al acreedor te interesa ta solvencia del deudor, es decir su capacidad de 47 pago.Si esta condicién -como hemos visto- no parece haberlo preocupado mayormente en la década del setenta en que inundé a nuestros pafses con excedentes de liquidez que requerfan apresurada colocacién, ahora que se siente victima de tan negligente politica tiene por fuerza que interesarse en las perspectivas de sus acreencias. Lo que ocurre hoy es en gran parte conse- cuencia directa de lo que se hizo o se dejé de nacer ayer. Por tanto, la res- ponsabilidad compartida de que hemos hablado entre acreedores y deudo- res, debe traducirse en un esfuerzo de los primeros por aliviar la carga de los segundos, dentro de un marco, Claro est4, de razonable seguridad. Se ha pro- puesto come posible solucién acorde con lo anterior la fijacion de un coefi- cliente maximo entre los ingresos por exportaciones del servicio de la deuda externa de cada pais. “Cuando se plantea la refinanciacion de deudas, bajo la presion de una cri- sis como ia actual, debe tenerse en cuenta el costo en términos politicos y sociaies de las eievadas tasas de interés y de ios plazas estrechos. Es una reali- dad que no podemos sosiayar. Los intermediarios financieros deben aproxi- marse a ta mesa de las negociaciones con la idea de que no se ies esta ofre- ciendo la oportunidad de hacer una operacién nueva en términos lucrativos eon un deudor en dificultades si no solicitandoseles la cooperacion con un cliente que desea cumplir sus obligaciones pero que no esta en condiciones de soportar una carga excesiva. Sefior Presidente: Nos interesa tambien e! papel de jas instituciones internacionales de cré- dito tanto en io que se refiere a la financiacion dei desarrollo como en lo tocante a ins procesos de ajuste de los paises que empiean sus recursos. Las politicas que dichas instituciones aplican fueron concebidas para prestar una ayuda efectiva 2 los paises miembros. Empero, no se puede decir que en to- dos los casos esto esta ocurriehdo. Los organismos creados en Bretton Woods al término de la Guerra res- pondieron a une realidad distinta 2 ja actual. Los problemas de entonces eran otros . Es necesario su “ aggiornamiento ~. En este sentido existe en el senu ce ls comunidad interneciona! una Gemanda para que flexibilicen. sus Yecnicas operativas poniéndolas a tono con la realidad presente, muy distinta Por cierto de ia que prevalecia en ie época de su creacion. En esencia, lo que Se persiguio entonces y se busca ahora es que dichos organismos optimicen su capacidad de ayuda sobre todo en los momentos de mayar necesidad y a- premio . Si este fundamental objetivo no se esta aicanzando en ta medida Geseable es preciso examinar las causas de ello y eventualmente revisar su estructura funcional para hacerias més Utiles a los paises miembros puesto que ese fue ei propdésito de su creacién. Sefior Presidente : Le crisis, en ef Gitimo lustro, ha hecho descender el crecimiento de las e- conomias @ niveles comparables sblo con los existentes durante la gran de- presion. El comercio mundial ha decrecido notablemente, los flujos de inver- sion han disminuido, y han aumentado desproporcionadamente las tases de interés del dinero. Al mismo tiempo se ha producido un crecimiento desme- surado de la deuds externa de los paises en cesarrollo, especialmente en A- mérice Latina, Por la conjuncién de estos factores la crisis he traido un fend- meno de recesién mezclado con inflacién que ha descargado sus peores efec- tos en las economias en desarrollo. La salida de Ia crisis y ei comienzo de la Aecesat'a fecuperacion dependen en gran medida de l expansion y de los términos equilibrados y justos del comercio mundial asi como del crecimien- to sostenido de los flujos netos de capital hacia nuestras econom/as. América Latina ha invertido las tendencias del comportamiento de su e- conomia Les problemas econdmicos aparejan cornpiicaciones poilticas y sociales que pueden comprometer el destino democratico de nuestros paises. Los sectores marginales de la coblacion tienden a crecer con su secuela de miseria @ todas iuces incompatible con la dignidad humana, La region, nues- tros paises, nuestros pueblos, asisten a Una situacion de emergencia en cuyo origen y solucion hay una responsabilidad tanto de las naciones ricas como de las menos favorecidas. Este estado de cosas no cambiara mientras que ten- gamos que seguir vendiendo barato lo que producimos y comprando caro lo Que tenemos que adquirir. Paraddjicamente esté ocurriendo en la practica que los pobres estan ayudando a los ricos a salir de la crisis en vez de ser ala inverss. Esta Conterencia esta llamada @ formular una respuesta y un programa destinados a superar en América Latina y el Caribe tan explosiva y absurda situacion, Nuestra regién, como pocas en ¢l mundo, ha tomado el pulso a fas consecuencias economices, politicas y sociales de la crisis que nos agobia. Ello'nos permite hacer un diagnéstico y esbozar una plataforma de solucio- nes realistas, Ei Pera considers que entre ios elementos indispensables para encontrar una solucion estén los siguientes: A) La reduccion a niveies razonables de las tasas reales de interés, cuya magnitud actual no tiene precedentes. Para que estas tasas de interés sean posibles se requiere un estuerzo coherente en la polftica econdmica de tos - aises en que se origina e! capital, v particularmente en los Estados Unidos; B) Debe irse a un aumento en los flujos de ayuda y financiamiento blan- do, provenientes de los paises més desarrollados. Creemos que a coopera- cién financiera internacional no debe ser necesariamente un acto de filan- tropfa si no un deber de solaridad y una actitud inteligente de beneficio re- ciproco; C) Se requiere también que los patses industrializados supriman las barre- ras al comercio que hacen imposible el incremento de nuestras exportacio- nes, cuando no el mantenimiento de nuestros mercados tradicionales. Si esos paises cierran sus Puertas de entrada a nuestros productos estan cerrando también las de salida a sus propias exportaciones, pues el mundo en desarro- lio sdlo puede adquirir los bienes de las naciones industrializadas con el fru- to de sus propias ventas. Asimismo, se requiere intensificar el comercio in- trafregional en América Latina, abriéndose mutuamente los mercados me- diante acuerdos bilaterales y multilaterales, y ciertamente propiciando el perteccionamiento y avance de ios procesos de integracion; y, ® D) Dentro de esa misma perspectiva realista, no puede ignorarse tas im- portancia que tiene como complemento de la inversién interna la atraccion dei capital extranjero de riesgo, vale decir, de la inversion extranjera di- recta que venga a nuestros paises animada de un sentido promocional y no de inmoderado lucro. En este sentido, la incentivacion del ahorro interno como ingrediente indispensable en la formacién de capital es la mejor ma- mera de no caer en dependencias inconvenientes, derivadas de la inversion extranjera directa o del financiamiento externo que no tenga el contrapeso dei ahorro nacional. z Sefior Presidente: La Conferencia Econémica Latinoamericana permite a esta parte del mundo dejar oir su voz de conjunto y reafirmar su papel en el contexto de las relaciones econdédmicas contemporaneas. La gravedad de la crisis, ja ur- gencia de las soluciones y la conciencia de que vivimos en una sociedad de haciones interdependientes nos obliga a actuar mediante farmulas imagi- nativas que involucren al mundo industrializado y lo-hagan percatarse de los peligros que para el mismo entrafian las adversas condiciones que preva- lecen en su contorno. La experiencia de estos meses de reflexién y concer- tacién no debiera perderse en el simple recuerdo de una oportunidad his- torica, La Conferencia Economica Latinoamericana, sin rasgos de institu- cionalizacién alguna, podria reunirse nuevamente en un plazo prudencial Para efectuar una evaluacién de! camino transitado y no perder la huelie sini a tianintias de su propio recorrido. Eso nos permitir’a recomendar, si fuera necesa- rio, las medidas que resulten necesarias dentro de las circunstancias. Estamos frente @ una realidad que no podemos ignorar: es indispensa- ble adoptar medidas urgentes que corrijan esta situacién dentro de un mar- co de solidaridad internacional. Asi lo exigen los imperativos de la paz,la seguridad y la preservacién de nuestros ideales democraticos, DECLARACION DE QUITO Los Jefes de Estado o de Gobierno y los Representantes Personales de los Jefes de Estado o de Gobierno de América Latina y del Caribe, reunidos en la ciudad de Quito, del 12 al 13 de enero de 1984, en la Conferencia Econo- mica Latinoamericana convocada a iniciativa del Sefior Presidente Constitu- ciona! dei Ecuador, Doctor Osvaldo Hurtado —iniciativa que todos los Go- biernos de la regién acogieron con reconocimiento y entusiasmo—, y de con- formidad con |o dispuesto en el Compromiso de Santo Domingo a fin de de- finir una respuesta latinoamericana y del Caribe ante la crisis econdmica que afecta la region, acordamos la siguiente: Deciaracién de Quito 1. Reafirmamas la hermandad y solidaridad de nuestros pueblos y su aspi- racion a vivir en e| marco de los principios democraticos y reiteramos nues- tra unidad en la diversidad y nuestro respeto ai derechc soberano de todas las naciones de América Latina y el Caribe a transitar,-en paz y libertad y exentos de todo tipo de intervencién externa, sus propios caminos en los ambitas econédmico, social y politico, rechazando medidas econdmicas dis- criminatorias 0 coercitivas por motives politicos, y asegurando el pleno ejer- cicio de los derechos humanos y de los beneficios de! progreso para todos sus habitantes, en un ambiente ausente de presiones, amenazas y agresio- nes externas. 2. Reiteramos nuestro compromiso de eliminar definitivamente el recurso @ la amenaza © ai empieo de la fuerza en ie solucion de tos confiictos inter- facionales. Insistimos en nuestro liamado en favor de! deserme que permita reasignar los recursos dilapidados en a carrera armamentista y en armamen- ‘tos hacia objetivos que contribuyan a fortalecer el desarrolio de todos los ‘Pueblos del mundo. Los problemas de |s paz y del desarrolio tienen una vin- culacion esencial, puesto que sin paz, el desarrollo no podré lograrse, y sin desarrollo, la paz seré siempre precaria. 3. Manifestamos nuestra preocupacién por el recrudecimiento de las tensio- nes que dominan las relaciones internacionales y envuelven ya a numerosas zonas del nlaneta. to cual constituve una seria amenaza 2 la paz mundial. ‘América Latina y el Caribe rechazan ser escenario de entrentamientos aje- nos y creen firmemente que los problemas de la region deben y pueden so- lucionarse en su propio ambito, asegurando que el espacio latinoamericano sea una zone de paz. 4, Rechazamos el intervencionismo que ha tenido recientes y draméticas manifestaciones en la region y afirmamos la necesidad de encontrar una so- lucién negocieda 2 los problemas de Centroamérica cuyo origen reside en Jas condiciones econdmicas, sociales y pol/ticas que prevalecen en la Zona, ae lo cual brindamos todo nuestro respaldo politico al Grupo de Conta- ra. Ademéas, reconocemos que actualmente los paises del érea centroame- ricana padecen, con acentuada intensidad, los problemas econdmicos que afectan 2 América Letina y el Caribe. En consecuencia, expresamos nues- tro respaido al Comité de Accién de Apoyo a! Desarrollo Econémico y So- cial de Centroamerice (CADESCA), mecanismo regional |atinoamericano recientemente creado en e| SELA para coadyuvar, entre otros propositos en la movilizacion de recursos para el desarrollo economico y social dir gido a la solucién de tos principales problemas de ios pueblos centroameri- canos, 5. América Latina y el Caribe enfrentan la més grave y profunda crisis eco- nomica y social dei presente siglo, con rasgos singulares y'sin precedentes. 6. Frente a los retrocesos econdmicos y sociales de los Ultimos afios a que ha conducido esta crisis, exponemos ante |a opinién publica internacional nuestra honda preocupacién por las condiciones prevalecientes en ia econo- mia mundial que afectan gravemente al desarrollo y ia estabilidad de la region. 7. La crisis demanda soluciones urgentes, @ través de acciones conjuntas, fundadas en ja cooperacién regional y en la concertacién de posiciones co- munes, destinadas a fortalecer la capacidad de respuesta de la region. Esta respuesta debe atender en forma inmediata a las situaciones coyunturales mas criticas y, al propio tiempo, inscribirse en una perspectiva de mediano y largo plazo con el fin de atender también a las causas estructurales de la crisis, incrementando y haciendo més efectiva la cooperacién internacional para el desarrollo en condiciones acordes con el-alcance y gravedad de la actual crisis econémica. J + 8. Esta crisis ha tenido su origen en factores internos y externos y su supe- racién depende, en gran medida, de estos Gltimos, que escapan al contro! de nuestros paises y limitan seriamente las opciones que tenemos para supe- rarla. Las politicas econémicas de aigunos paises industrializados han afec- tado severamente a los paises en desarrollo y en particular a tos de la re- gin, en virtud de la vulnerabilidad y dependencia de sus economias y de su creciente participacion en las relaciones econémicas internacionales. Ta- les politicas han provocado el deterioro constante de los términos del in- tercambio, la cafda del comercid, éi aumento excesivo de las tasas de inte- rés y la brusca reversién de! flujo de capitales. En este marco se inscribe el peso abrumador de nuestro endeudamiento externo. 9. Los efectos mas perniciosos de esta situacién, en el ambito social, se ma- nifiestan en el aumento del desempleo a cifras desconocidas en nuestra his- toria, en la caida sustancial de los ingresos personales reales y en el severo deterioro de los niveles de vida de la poblacién, con graves y crecientes con- secuencias para la estabilidad politica y social de nuestros pueblos y cuya persistencia, a su vez, ocasionaria mayores efectos negativos en nuestras economias. 10. A fin de dar a la regién mayor autonomia, estamos dispuestos a movi- lizar el potencial de recursos humanos y materiales con que cuentan Amé- rica Latina v e! Caribe para articular una respuesta conjunta ante la crisis que nos afecta, impulsando y coordinando ta gestidn de las instituciones re- gionales @ cuyo propésito comprometemos toda nuestra voluntad politica. 11. Los ajustes con consecuencias depresivas prolongadas sobre la produc- cién, el empleo y los niveles de vida no son compatibles con los objetivos perseguidos. Por ello, se requiere de la comunidad internacional acciones Convergentes que permitan a los paises de la regién restaurar prontamente las condiciones para la reanudacién del desarrollo. 12. La respuesta de América Latina y el Caribe a la crisis se fundamenta en la necesidad de complementar el esfuerzo de cada pais y de aquellos realizados en el plano subregional a través del fortalecimiento de la coope- raci6n y la integracién regionales. "13. Esta respuesta requiere la firme y resuelta participacién de todos los ‘sectores nacionales de nuestros paises y lograré sus propdsitos solamente si los beneficios que de ella se deriven se extienden en forma plena y efecti- va @ los grupos rurales y urbanos marginados que deberan queder comple- ‘Tamente integrados al proceso de desarrollo a fin de alcanzar una vida dig- na. En este contexto, cobra especial vigencie y se ratifica el propdsito de apoyar, entre otros aspectos, aquellas acciones encaminadas a lograr y ‘mantener la seguridad alimentaria regional. & 14, Sin embargo, los esfuerzos propios de la regién no son suficientes para superar |a crisis. Es indispensable que se complementen y refuercen con un importante apoyo externo, principalmente en las areas del comercio y del financiamiento. 15. Existe una intima e inseparable vinculacién entre comercio exterior y financiamiento intemacional. S6io el manejo conjunto de los dos factores que, entre otros efectos, permita el aumento de la capacidad de pago de Nuestros pafses, capacidad a la cual tiene que adecuarse el servicio de la deuda, contribuird a una solucion positiva al problema del endeudamiento externo. 16. La actiwd de los gobiernos de América Latina y de! Caribe, al recono- cer y asumir sus obligaciones, reclama de parte de los gobiemos de los pai ses acreedores, de los organismos financieros internacionales y de la ban- a privada internacional, una actitud de corresponsabilidad en la solucién del problema de la deuda externa teniendo en cuenta, edemés, sus impli- caciones politicas y sociales. En consecuencia, se requieren criterios flexi- bies y realistas para la renegociacion de la deuda, incluyendo plazos, pe- riodos de gracia y tasas de interés, compatibles con la recuperacion del cre- cimiento econdmico. Solo de esta forma podra garantizarse a continuidad ‘en ef cumplimiento del servicio de la deude. 17. Advertimos que no es justo ni racional que los paises de la regién se hayan convertide en exportadores netos de capital, agravando de este mo- do su precaria situacién econdmica, io que finalmente resultara contrario @ los propios intereses de los pa(ses industrializados y de ta comunidad ‘mundial. 18. Ademés, sefialamos que en el desajuste entre as polfticas fiscales y ‘monetarias de determinados paises industrializados, se encuentra el origen de ta elevacion de las tasas de interés reales que ha persistide a pesar del sbatimiento de la inflacién, provocando un agravamiento muy severo de la actual situacién, por fo cual requerimos que la comunidad internacional promueva los ajustes que eliminen las causas de esta distorsiOn. 19. Reiteramos fa necesidad urgente de adoptar medidas encaminadas a la reforma del sistema monetario y financiero internacional. 20. De manera concurrente con la agudizacién de los problemas financie- ros, presenciamos el estancamiento y ain el retroceso de los niveles del comercio mundial, que dejd recientemente de jugar su papel de impulsor de la economia y redujo drasticamente su aporte a las disponibilidades de divisas de los paises en desarrolio. La reduccién de las importaciones de los paises en desarrollo, forzada por Ia crisis, deprimid atin més los nive- les de intercambio y provocé una contraccién de sus econom(as. : 21. Comprobamos con preocupacién la intensificacion de las acciones pro- teccionistas de las naciones industrializadas, que cerraron en gran medida sus mercados a las exportaciones Procedentes de nuestros paises, a pesar de que los volimenes exportados no provocaron fos problemas internos en los Mer- cacios de esos paises. Reiteramos ia urgencia de que los paises industrializa- dos se abstengan de imponer nuevas barreras proteccionistas y procedan al desmantelamiento de las existentes. 22. Sostenemos que deben revertirse las acciones orieftadas a limitar al acce- SO 3 los mercados y a restringir el alcance del Sistema Genera! de Preferen- cias, a través Ge la aplicacién de criterios limitativos y discrim{fatorios, co- mo el de graduacién, de cuotas y de exigencias de reciprocidad. 23. Los precios de los productos basicos de exportacién se deprimieron a niveles sumamente bajos, provocando, para la regién, deterioros sucesivos de sus términos de intercambio. En este sentido, NOs proponemos adoptar e impulsar las acciones multilaterales necesarias Para fa estabilizacién dinami- Ca de los precios, asegurando el mejoramiento de los niveles de ingresos por exportaciones. 24, Hacemos un llamado formal a los dirigentes de tos paises industrializa- dos sobre la gravedad de la situacion econémuca de la region, su ‘alto costo social y la necesidad de participar urgentemente en medidas que permitan enfrentar {a crisis, directamente a través de sus gobiernos y de los organis- mos internacionales. 25. Significacién especial adquiere el sector de la energia como apoyo al desarrolio econdémico y social de nuestros pueblos. La region incrementard sus esfuerzos para aicanzar y mantener un amplio grado de autoahasteci- miento energético, con autonomia tecnolégica. En este sentido, se recono-.. ce la importencia de apoyar a ls Organizacion Latinoamericana de Energia (OLADE), en la consecucién de sus objetivos y en ta realizacién del Pro- grama Latinoamericano de Cooperacion Energética (PLACE). 26. Hacemos presente a la comunidad internacional nuestro convencimien- ‘to de que si América Latina y el Caribe recuperan Ie senda de su desarrollo econémico, serén nuevamente elemento dinamico en la necesaria y sana reactivacion de la economia mundial. 27. Finalmente, manifestamos, dentro del espiritu de la Plataforma de Buenos Aires, nuestra voluntad de reforzar la unidad de los paises en desa- rrolio y de promover una estategia conjunta de reactivacion y desarrolio en la economia mundial. Consideramos que esta solemne ocasi6n evidencia un Propésito perma- Nente de nuestros paises para mantener, superando tode clase de obstéculos, ja unidad regional, que es requisito esencial de nuestro desarrollo. Hemos acordado una respuesta que encierra desafios y promesas. Su eje- cucién esta obviamente subordinada a la eficiencia de nuestra capacidad ne- gociadora, y a la seriedad con que fas instituciones Y Organismos regionales Y Subregionales cumplan los encargos que aqui les hacemos. En este sentido, solicitamos atentamente al Excelent isimo Sefior Presiden- te Constitucional del Ecuador, Dr. Osvaldo Hurtado L., que la Declaracion de Quito que aqui adoptamos sea enviads formalmente a Jos Jefes de Esta- do o de Gobierno de los paises en desarrollo miembros de! Grupo de los 77 Y a los Jefes de Estado o de Gobierno de los paises industrializados, asi co- mo 2 tas instituciones y organismos regionales ¢ internacionales correspon- dientes, ria del Consejo Latinoamericano del SELA Para proceder a un andlisis y evaluacion de la marcha del Pian de Accién, Agradecemos al Pueblo y al Gobierno del Ecuador por su magnifica hospitalidad y a Quito por ser marco histbrico de esta Conferencia, DISCURSO PRONUNCIADO POR EL PRIMER MINISTRO Y MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES DEL PERU, DOCTOR FERNANDO SCHWALB LOPEZ ALDANA, EN LA SEGUNDA REUNION DE MINISTROS DE RELACIONES EXTERIORES DE LOS PAISES MIEMBROS DE LA COMISION PERMANENTE DEL PACIFICO SUR VINA DEL MAR - CHILE, 9-11.84, A “Excelentisimo Sefior Presidente: Excelentisima Sefiora de Pinochet: Excelantisimos Sefiores Cancilleres: En nombre de ios Cancilleres de ia Comision Permanente del Pactfi- co Sur es para m/f muy grato dar testimonio a Vuestra Excelencia de nues- tro agradecimiento por la hospitalidad que su Gobierno nos brinda en esta bella ciudad que sirve de marco propicio para la Il Conferencia del 6rgano més importante de lz Comisién, La Comisién Permanente del Pacffico Sur desde su etapa auroral tuvo la virtud de ser creativa y visionaria. Heros asistido en estas cuatro décadas aun extraordinario proceso de cambios que, en relacién con el espacio Ocednico, se expresa en nuevas situaciones y realidades cientificas, tecno- logicas, econdmicas, juridicas y polfticas. La existencia de-la Comision Permanente del Pacifico Sur nos ha per- mitido participar en dicha evolucién como sembradores de ideales y como Seas csteotorte' de iaienene Mndaanensehns: teat voeiconansins las pa Més aiin, su funcionamiento como centro de coordinacién de tas pol/- ticas maritimas y la solida amplio de ta relacién global, la Comisién Permanente, en su condicion de “organismo regional marftimo apropiado" sustenta y promueve una coope- racién con tos grandes i serva nuestra identidad individual. E! ndcleo o centro de esas esferas de ac- cién debe ser ta capacidad nacional y ta voluntad politica de cada una de es- tas cuatro Repiblicas que, uns vez més, estamos consagrando y reforzando. Hay sin embargo un hecho nuevo de enorme trascendencia y que consis- te en la importancia que est adquiriendo e! Océano Pacifico, hacia donde todo parece indicar que se viene desplazando lenta pero irreversiblemente el centro de gravedad de la economia mundial. Inspirada por el espfritu creador que la forj6, la Comisién Permanente de- ber/a constituirse en la precursora de.un proceso de aproximacion de nues- tros pafses dentro de la Cuenca del Pacifico Occidental a fin de promover la idea comunitaria entre las naciones riberefias de este gran océano. Encierra el mar Pac{fico enormes riquezas naturales; su potencial pesque- ro es de los mas altos dei orbe y sus depésitos minerales son abundantes y variados. Asimismo, es escenario de un importante flujo de comunicaciones marftimas, y @ un lado y a otro se ubican pueblos que son ya florecientes realidades en el avance tecnolégico y el desarrollo industrial. Se requeriran or tanto decisiones de orden politico para plantear nuevas prioridedes y estrategias en el campo econémico que afirmen la presencia de nuestros pal- Ses en un proceso que esté adquiriendo su propia dinémica en todo el ambi- to de la Cuenca y al que por ning’n motivo debemos ser ajenos. Con plena conciencia de! papel que este océano habré de jugar en el con- cierto mundial, nos enfrentamos a la impostergable necesidad de iniciar una Politica coordinada de accién colectiva para que nuestros paises tengan Conjuntamente, en la futura comunidad del Pacifico, un mayor poder de ne- gociacion. Dentro de este contexto la Comision Permanente de! Pacffico Sur me: debe comenzar a desempefiar un papel activo en el marco de las nuevas po- ‘(tices que Ja 1) Conferencia de Cancilleres del Pacifico Sur decida disefiar. En esta tarea cabe un rol preponderante a la Secretaria General para asegu- rar por su intermedio una adecuada y creciente participacion de los érganos que forman la estructura del Sistema. A la labor esbozada deberiamos ir agregando otras igualmente importan- tes para el esfuerzo comin dei desarrollo. En este sentido, acabamos de es- cuchar ios expresivos conceptos del Excelentisimo Sefior Presidente de Chi- le sobre el futuro de nuestro patrimonio ocednico. Creo que sus palabras de- finen con propiedad ei comin denominador de nuestros intereses en el pre- sente y de sus proyecciones en e! porvenir, porque en la vasta inmensidad del Océano Pacifico hay un mundo que empieza. Con la experiencia del do- lordso proceso histérico en otras latitudes debemos proponermos comenzar bien, Este mundo debe ser un mundo de paz en el que la conviccién de los pueblos y de los gobiernos sobre la necesidad de la armonia internacional Dara poder sobrevivir sea mas fuerte que cualquier otro nexo formal. Las re- inspirarse desde el primer momento en el concepto de la justicia, Gnica for- ma de asegurar una paz permanente. La comunidad del Pacifico seria asi un ejempio de lo que puede alcanzarse para felicidad de !os puebios dentro de un marco de comprensién y de cooperacién, donde no se den los desbor- des de un mundo torturado por las guerras y tas amenazas de destruccion nuclear. Ei progreso y e! bienestar no deben ser e! privilegio de unos cuan- tos sino el beneficio de todos. Es efimera e ilusoria la idea de que puede ha- ber prosperidad y paz en una parte del planeta mientras que en la otra pre- dominan la injusticia y !a explotacién. En los aspectos geopoliticos, econédmicos y como medio de comunica- cion y enlace entre las naciones, nuestro océano, que por algo se llama Pa- cifico, tiende a crear condiciones distintas en las relaciones internacionales. Nos encontramos ante una oportunidad propicia para que nuestros paises aporten iniciativas de cooperacién que trasciendan las distancias y diluyan las diferencias que nos han mantenido alejados de otros pueblos riberefios de ta Cuenca. Excelentisimo Sefior Presidente: Excelentisima Sefiora de Pinochet: Excelentisimos Sefiores Cancilleres: Agradezco a los Sefiores Cancilleres el haberme designado para dar res- puesta al Excelentisimo Sefior Presidente de Chile, a quien en nombre de todos reitero nuestro agradecimiento. Asimismo, al expresar mi agradecimiento por el brindis que usted ha al nido a bien proponer por los Jefes del Estado aqui representados, ¢ 20 fc PERU - CUBA Gomunicado Oficial No, 002. 84- del Ministerio de Relaciones Extariores det 1.- El sefior Radi Diaz Molina y otros cuatro ciudadanos cubanos que in- cubanas santes no pueden ser autorizados a dejar Cuba. 2.- El sefior Dfaz Molina inicié ta huelga de hambre el 16 de diciembre dl- timo, dias més tarde adoptaron la misma actitud los otros cuatro ingresan- tes. 3.- Oportunamente la embajada del Perd: requirié los servicios de un mé- dico. Como el estado de salud del sefior Diaz Molina se agravara, esta Canci- lleria impartié instrucciones al Encargado de Negocios 4.i. del Pert a fin de Que solicitara al Ministerio de Relaciones Exteriores autorizacién para el traslado de dicho ingresante a un hospital en vista de la recomendacion mé- dica en ese sentido. Al mismo tiempo, se le instruyé para que solicitara de las autoridades cubanas las seguridades de que una vez recuperada la salud de los hospitalizados serian reingresados al local adscrito a la Embajada pe- ruana. Las autoridades de! Gobierno cubano otorgaron dichas garantias. 4.- Establecida la coordinacién correspondiente, el ingresante Ratil Molina, y ademas, los ingresantes Radamés Gémez y pedro B cou ror internados en un hospital de la Habana donde recibieron trat: adecuado por recomendacién médica. Acompafiados por e! Director’ tocolo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba los tres n dos ingresantes han retornado al local adscrito a nuestra Misfén D tica el 09 de enero a las 4.00 p.m, en condiciones normales de salud. 5+ Al mismo tiempo que el Gobierno peruano vela por ta salud y ridad de las personas que se hallan bajo su custodia en el local adi la Embajada, continuara gestionando ante el Gobierno de Cuba la definitiva de fa situacién atin pendiente de las personas que ingres nuestra representacién diplomatica. Lima, enero 10, 1983 Eduardo Salcedo Pefiarrieta Ministro Director de Prensa e Informacion REUBICACION DE REFUG!IADOS CUBANOS Cemeeeate Gee We: SETHE et Ministerio de Relaciones En relacién con la reubicacién de los retugiados cubanos te ubicados en el Parque Zonal Tupac Amaru, ei Ministerio de R nes Exteriores cumple con informar lo siguiente: La Comisién Multisectorial ad hoc constituida en 1983 utilizando y da economica de la Organizacién del Alto Comisionado de las nes | das para los Refugiados (ACNUR), ha coordinado con el Minister’ vienda, la Empresa Nacional de Edificaciones y el Banco de ta Vivien reubicacion de los refugiados en e| Proyecto Habitacional de Pachac 63 Primera etapa, que estard en aptitud de proveer los lotes respectivos en el curso del mes de mayo préximo. En esta forma podra e) grupo de refugiados cubanos mejorar sustancial- mente sus condiciones de aiojamiento y el Parque Zonal ‘Tupac Amaru recu- erat los espacios que le son indispensables como lugar de esparcimiento Bublico. Lima, 6 de Marzo de 1984 Direccion de Prensa e Informacion PERU - ECUADOR INCIDENTE EN FRONTERA PERUANO-ECUATORIANA Comunicado de! Comando Conjunto de la Fuerza Armada Del Pert Comunicado Oficial No. 01-84. RRPP -CCFFAA EI Comando Conjunto de la Fuerza Armada pone en conocimiento de la opinion publica lo siguiente: 1. El dia de ayer 15 de enero se produjo un incidente fronterizo al ser ataca- do el puesto de vigilancia peruano " Avanzado"" situado en el rio Corrien- tes dentro del sector de frontera debidamente demarcado, por una-patru- lla del ejército ecuatoriano. 2. La accion que se inicio en la madrugada, fue rechazada enérgicamente Por nuestras tropas. 3. Se esté tratando de establecer contacto, mediante los procedimientos apropiados para estos casos, a fin de esclarecer los hechos y restablecer Ja normalidad en ta zona. Lima, 16 de enero de 1984. Oficina de Relaciones Publicas de! Comando Conjunto de ta Fuerza Armada. Comunicado Oficia! No. 003-84 del Ministerio de Relaciones Exteriores det Peri Con relacién al incidente ocurrido en el sector del puesto peruano de vi- gilancia “Avanzado” del que da cuenta el Comunicado Oficial emitido ayer por el Comando Conjunto de la Fuerza Armada, el Viceministro de Aeta- ciones Exteriores convocé hoy al Embajador de la Republica del Ecuador Para hacerle entrega de una nota de protesta por los lamentables hechos descritos en el citado comunicado que entrafian una violacion del territorio nacional, NOTA DEL GOBIERNO PERUANO AL GOBIERNO DEL ECUADOR Al excelentisimo Sefior don José Ayala Lasso Embajador Extraordinario y Plenipotenciario del Ecuador. Ciudad . Lima, enero 17, 1984. Nota No. ( Gab ) 001/84 Sefior Embajador: Debo dirigirme a Vuestra Excelencia en relacién con el incidente ocurri- do en el sector fronterizo del Rio Corrientes, originado por la incursién de efectivos ecuatorianos en territorio peruano durante las primeras horas del dia 15 dei presente mes. Segdn informacién de las autoridades militares peruanas, alrededor de las tres de la mafiana del indicado dia se detects en el Puesto de Vigilancia “Avanzado", la presencia elementos armados ecuatorianos, los que fue- ron rechazados, En el transcurso de ese mismo dia los indicados elementos volvieron a hostigar e! puesto de vigitancia con fuego de armas ligeras, siendo finaimente repelides hacia su propio territorio. EI dia 16, dos helicépteros de ias Fuerzas Armadas del Ecuador sobrevo- laron el Puesto de Vigilancia “LLAVE”, violando el espacio aéreo nacional. Esta incursion fue igualmente repelida. . Soe ee ee A Ia luz de lo anteriormente expuesto, debo presentar al Gobierno de Vuestra. Excelencia la protesta dei Gobierno del Pert por estos hechos la- mentables que estén en pugna con las buenas reiaciones que los dos pafses anhelan mantener para beneficio reciproco. Renuevo a Vuestra Exceiencia tas seguridades de mi més alta y distinguide consideracién. Fernando Schwalb Lopez Aldana - Presidente de! Consejo de Ministros y Ministro de Relaciones Exteriores. CONFIRMAN MALTRATOS A DOS PERUANOS EN ECUADOR Comunicado Oficial No. 006-84 del Ministerio de Relaciones Exteriores de! Pera _ Con relacién a las informaciones en torno a la detencién y tortura de que “han sido objeto los ciudadanos peruanos Wilfredo Piscoya Izquierdo y Eduardo Garcia Vargas en Huaquillas, Ecuador, el Ministerio de Relaciones Exteriores dei Peru considera necesario sefiglar 1o siguiente: 1. El mencionado sefior Piscoya fue efectivamente detenido en Huaquillas el 10. de Febrero Gitimo, siendo liberado el dia 6, luego de haber sufrido maltratos, 2.- El citado sefior Garcia, fue detenido el-dia 14 del mismo mes, en Hua- quillas, recuperando su libertad el dia 15, luego de haber sido maltratado y desposeido de una suma de-dinero. 3. Frente a estos hechos, el Gobierno de! Peni he formulado ta respectiva re- Presentacion ante el Gobierno ecuatoriano y solicitado una exhaustiva inves- in. Lima, to. de Marzo de 1984. Eduardo Saicedo Pefiarrieta, ‘tor de Prensa e Informacién. listro, Direc- PERU - NAURU Comunicado Oficial No. 001 - 84 del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perd “El Gobierno de! Pert, considerando que es necesario prosequir con una Politica de afirmacion de te presencia peruana en ta Cuenca del Pacifico, ha convenido en estabiecer relaciones diplomédticas a nivel de Embajada con- currente con la Republica de Nauru, a través de nuestra misién diplomatica en Australia, con el fin de desarrolar vinculos de amistad y de amplia coope- racién entre ambos paises, de conformidad con los principios de Derecho In- ternacional y en particular equellos que conciernen a la iguaidad juridica de los Estados, el mutuo respeto a la soberania, independencia ¢ integridad te- rritorial, la autodeterminaci6n de los pueblos, la no intervencion en los asun- tos internos de otros Estados y el respeto a las obligaciones derivadas de los Tratados Internacionales’. Lima, 5 de Enero de 1984. Direccion de Prensa e Informacion PERU - REINO DE TONGA del Peré PERU — SAMOA OCCIDENTAL Comunicado Oficial No. 005-84 del Ministerio de Relaciones Exteriores del Per “El Gobierno del Pert, deseoso de incrementar sus vinculos con las paf- ses riberefios de la Cuenca del Pacifico, ha convenido en establecer relacio- nes Diplomaticas a nivel de Embajada concurrente con Samoa Occidental, ‘@ través de nuestra Mision Diplomdtica en Nueva Zelanda, con el fin de de. Sarrollar vinculos de amistad y de amplia cooperacion entre ambos paises, de conformidad con los principios de Derecho Internacional y en particu: lar aquellos que conciernen a la iqualdad juridica de los Estados, el mutuo Tespeto a la ‘soberania, independencia e integridad territorial, la autodeter- minacién de {os pueblos, la no intervencion en ios asuntos internos de Otros Estados y el respeto a las obligaciones derivadas de los Tratados Inter- Nacionales. Lima, 23 de Enero de 1984 Direccion de Prensa e Informacién NOTA BIBLIOGRAFICA INTERNACIONAL LAW AND THE NEW STATES OF AFRICA, por el Dr. Yilma Makonnen. Este importante trabajo del Profesor Yilma Makonnen bien podria, como sefiala el Presidente de la Corte Internacional de Justicia en el prélogo, !la- marse por el sub-titulo: “Problemas Legaies Internacionales de Sucesion de Estados en los recientemene independientes Estados del Africa dei Este". 0 Para ser mas precisos alin, cabria hablar de “Sucesién de Estados en materia de Tratados”. El tema de sucesién de Estados en materia de Tratauos es sin duda deli- cado, Asi lo entendié la Conferencia de las Naciones Unidas para el Derecho de los Tratados, que al aprobar ia Convencion de Viena de 1969, desligo ese ‘aspecto especifico de jos demas temas de Derecho de los Tratados, encargan- dose de su estudio posterior 1a Comision de Derecho Internacional, otro or- gano de la Naciones Unidas. Ante el interés que la Organizacién Universal ha Duesto en el tema, no cabe extrafiarse que esta publicacion haya contado con el apoyo de le UNESCO en el marco del Programa de Participacion Re- gional para e! Africa. Sin duda alguna el Profesor Makonnen es un profundo ‘eonocedor de fos problemas que relacionan a los nuevos Estados con el De- n recho Internacional, habiendo efectuado investigaciones en los campos det Derecho dei Mar, los Derechos Humanos y el hoy llamado Derecho interna- cional para ei Desarratlo; tanto mas explicable resulta este afén del autor por et estudio de temas vinculados directamente con tas Naciones Unidas, ‘cuanto el mismo se encuentra de un modo u otro ligado a este organismo ‘oesde 1977. Su proximo trabajo, “The Nyerere Doctrine of State Succesion: Dar-es-Salaam to Viena” esta inserto dentro de !a légica del presente estudio y reafirma jo sefielado anteriormente: el interés del autor por los problemas de Derecho internacional que han sido de un modo u otro abordados en el seno de la maxima organizacion internacional. Con el rigor \égico que caracteriza a la mayoria de los autores europeos, el Dr. Makonnen sigue en su trabajo el método deductivo, yendo con mucha precision de lo general a io particular. Por etlo, su trabajo se divide en tres partes claramente distinguibles, y 2 la vez complementarias. La primera par- te se centra en un andlisis histérico de la experiencia de tos pafses africanos frente a los demés Estados de la comunidad internacional en el ambito del Derecho Internacional. Sin embargo, y ese es uno de los méritos de ta obra, no se atribuye aqui al término “histérico" un carécter lineal o descriptivo, sino que se llega 2 enfocar la historia en una concepcién mas amplia, enten- diéndola como un proceso. Le segunda parte de este libro versa sobre les teorias generales acerca de la Sucesion de Estados, poniendo mayor énfasis en los diversos aportes de Jos paises del Este del Africa al respecto. Sin duda alguna, !a Doctrina Nye- rere 0 Doctrina de la Opcién es tomada como base para el anélisis tebrico. Con justicia, pues ella constituye !a piedra angular de la posicién de 10s pai- ses africanos en su préctica internacional, Finalmente, el presente estudio concluye en un recuento de casos, capitulo destinado @ corroborar con he- cchos lo enunciado en las dos primeras partes. Son, en suma casos précticos de aplicacion de la doctrina de la opcion (optional doctrine) en las relacio- nes legates de dichos Estados. La parte histérica gira en torno a dos ideas, a nuestro entender, centrales. En primer término, parte del principio que el Derecho Internacional ha sido Y sigue siendo infiuenciado por las exigencias de la vida internacional, dejan- do de lado cualquier explicacion tendiente a comprender los principios de Derecho Internacional en tanto racionalizaciones de circunstancias © situa- ciones que eran,sin duda alguna,favorables a los Estados més poderosos en un determinado periodo. Asi, si bien un jurista de un pais en vias de desa- rrollo puede facilmente comprender, y de hecho sostener, que por ejemplo Inglaterra adopté 12 doctrina de los mares cerrados como actitud tipica y légica de un pais con poderio naval relativamente débil en comparacion con ‘el de Holanda —en ‘ese entonces su principal rival maritimo— pero que une vez aicanzada la supremacia en tos mares era necesario que ella se tornase Partidaria de te Libre Navegacidn, este mismo razonamiento es digno de ser, resaltado si proviene de un jurista europeo, pere quién resulta siempre difi- ‘ell admitir que las normas de Derecho internacional favorecen a los paises desarrollados en sus relaciones con los paises en desarrollo, debido a un> razn muy simple: ia ottora potencias coloniales, poseedoras de a fuerza, se encontraron en todo momento en capacidad de imponer sus condiciones. Ahora bien, aclaremos que e! ejemplo mencionado de Inglaterra y Holanda es empleado con fines explicativos, Situaciones como esa no son objeto Ge este libro. Pero si afirma el autor lo siguiente: Frente a una situacién nue- va, cual fue la independencia de los paises africanos por vias de un proceso de descolonizacion, pacifico, las potencias coloniales buscaron aplicarles las normas que imperaban en ese momento respecto de fa sucesion de Esta- dos —especificamente en materia de Tratados— !as que les resultaban abier- tamante favorables, puesto que respondian @ necesidades de ta vida de me ciones europeas; siempre fue posible afirmar que eses eran las normas de De- recho Internacional vigentes para !as cuestiones de Sucesién de Estados, pe- ro no se admitia que ello no tenia por qué series aplicado a estas nuevas ‘fnaciones. De lo sefialado anteriormente se puede desligar una segunda observacion: la contribucién de los Estados en Desarrollo ala evolucién del Derecho In- ternacional surge como respuesta 2 su necesidad de modificar normas vigen- tes —de eficacia no puesta en duda, puesto que !a seguridad juridica es nece- saria para la convivencia pacifica— @ cuya creacién no solamente habian sido ajenos, sino que en la mayoria de los casos les eran abiertamente perjudicis- les. Asi pues, en el caso particular de los Estados africanos, la cuestion de la sucesién de Estados se convirtié en un campo fértii para el desarrolio de nuevos principios de Derecho Internacional, en tanto la Sucesién de Estados en materia de Tratados no hab/a sido suficientemente estudiada por el Dere- cho Internacional clasico, o al menos porque ta Sucesién de Estados como re sultado de un pacifico proceso de descolonizecién resultaba una forma rela- tivamente novedosa de acceso a la vide independiente. E! rol que jugaron los: Estados del este africano fue préponderante en ese aspecto; la doctrina del presidente Julius Nyerere constituye el mayor aporte de Tanzania especifi- camente, y en general de todos los Estados de la region. Esto explica ade- més el énfasis que el autor ha puesto en el estudio de ld doctrina y la prac- tica de los paises del Este Africano en materia de Sucesion de Estados. La segunda parte de la obra deriva necesariamente de los conceptos ver- tidos durante la aproximacion histérica. As/, al diagndstico, @ la explica- cién sociolégica ¢ histérica de ta creacion de las normas y principios de De- recho Internacional vigentes, sucede la argumentaci6n juridica por ta cual se buscé, y se sigue buscando, modificar y adaptar dichas principios de De- recho perjudicales @ estos paises, para convertirlas en verdaderos instru- Mentos de desarrolio, adecuando a jas nuevas exigencias de la comunidad internacional, tas disposiciones de! Derecho Internacional positivo, preocu- pado fundamentalmente por su estabilidad, mas que por ta realizacién de un verdadero ideal de justicia, De este modo, el autor inicia el tratamiento dei tema de |a Sucesién de Estados desde un punto de vista netamente juridico. Aqu: trata, con bas- tante detalle y prolijidad, las cuestiones generales de la materia. Lamenta- blemente, el marco que nos brinda una breve nota bibliogréfica no permite detenernos en cada uno de jos aspectos doctrinarios desarrollados por el Dr. Makonnen; sin embargo, y no sin alguna arbitrariedad, haremos breve men- cién de aquellos puntos que nos parecen tundamentales en su discurso. La cuestion tedrice se inicia tratando las teor as clésicas referidas a la Su- cesion de Estados, agrupandolas en teorias tradicionales de continuidad de derechos {Continuity of Rights), teorfas tradicionales de No continuidad (Non - continuity Theories) con especial mencién al concepto de” tabula ra- s2 'o de no transmisién de ninguna obligacion, y teorias modernas de con- ‘tinuidad de derechos y obligaciones. ‘Tras buscar establecer si estas teorias cldsicas han tenido alguna legitima- cidn a través de la practica de los Estados y otros actores internacionales, co- mo los organismos muitilaterales— lo que equivale a preguntarse si existen claras normas de derecho internacional en la materia— se inicia el desarrollo del tema central del presente estudio. A partir del comportamiento seguido Por los paises del este africano (Tanzania, Somalia, Burundi, Rwanda, Zam- bia, Malawi, Kenya y Uganda), escogicios por ei autor, en gran medida, por su cohesion regional y por su relativamente uniforme practica legal interna- ional, analiza e! Or. Makonnen el principal aporte de los paises del Este del Africa en materia de sucesion de Estados: ia Doctrina Nyerere o doctrina de opcién. Algunos enunciados de ia misma deben ser resaltados: ante todo, ta clara distincién que se estabiece entre tratados multilateraies y bilatera- les, proponiendo soluciones distintas segun sea el caso. Con respecto a los tratados bilaterales, la propuesta consisie en aplicar el tratado provisional- Mente bajo ciertas condiciones, como el de la reciprocidad y un periodo de Prueba no mayor de dos afios, al final del cual el Estado Sucesor puede iniciar una renegociacion dei acuerdo. En lo tocante a los tratados multi- laterales, 1a formula propone el tratamiento de la cuestién caso por caso, buscando llegar @ un acuerdo en ei menor tiempo posible. En suma, aceptacion de un tratado, concluido validamente por el Estado Predece- 50, Gependera en Ultima instancia del respecto que en ellos se guarde hacia ‘tos derechos soberanos del Estado Sucesor. 4 Liega el Profesor Makonnen a un grado de minuciosidad tal, que explica en detalie las diversas variantes de la formula, dependiendo de Ia préctica de cada Estado. Burundi, Kenya, Uganda y Malwi siguieron, con leves diferen- cia, ta formule de Tanzania. Zambia en cambio, adopté una variante en su esencia distinta a la propuesta original: mientras que para Tanzania no se Presumia la transmision de las obligaciones del Estado Antecesor, de manera @ escoger durante el periodo de reflexién aquellos tratados que le eran be- neficiosos, Zambia presume la aceptacién global de los tratados anteriores a su aparicion como Estado, pare durante el periodo de prueba rechazar a- quellos perjudiciales. De tal suerte, que mientras a la opcién Nyerere se le dominé “opting-in- Formula’, la propuesta de Zambia es llamada “opting- out Formula” Concluye este capitulo sefialando dos variantes adicionales: la posicion de Rwanda, partidaria de una declaracion general, en la que no etectia ninguna propuesta especifica, y la actitud Somali de no Compromiso (Non- Commital Formula) que consistio en no hacer deciaracion alguna. La tercera y Gitima de las partes en que se divide la obra que nos interesa es la mas extensa. Constituye un minucioso seguimiento de las acciones de Jos paises estudiados en divesos casos de sucesién de Estados, respecto de tratados conciuidos por Estados predecesores. En este recuento se hace a menudo mencién a los acuerdos celebrados entre tas potencias coloniales ‘con sus respectivas empresas, que en ciertos casos fueron rechazados por los Estados Sucesores, al considerar que en dichos acuerdos se iba contra sus le- gitimos intereses, Esta enumeracién de casos no podia en ningtin momento ser obviada, en tanto se trata de pa/ses tributarios del Common Law, y sobre todo por ser necesaria consecue: del método que, como sefialasemos, ‘empie6 con gran rigor: de lo general a lo més especifico. El aporte el presente libro es sin duda alguna considerable. Queda claro que el deseo de ios paises en desarrollo no es de subvertir ni rechazar el or- den internacional —por mas que, como se dijo, hayan estado asusentes en la formulacién de las “reglas de juego"—, pero si de adecuar las normas Derecho vigentes con miras al desarrollo de la humanidad en su conjunto, y no de un solo grupo de paises. Por ello, aunque aqui se desarrolie especitica- mente el tema de le sucesion de Estados en materia de Tratados, lo dicho an- ‘Teriormente es valido para los campos en los que paises en desarrollo han desplegado su accién internacional, contribuyendo asi decisivamente a la e- volucién del derecho internacional en lo tocante al Derecho de! Mar y al De- techo intemacional para el Desarrollo; por citar algunos casos, Como pe- Tuanos somos particularmente sensibles a estas cuestiones, por et decisivo ro! que nuestro pais jugo en ambos campos, ocupando muchas veces posiciones de liderazgo. Los.peruanos estudiosos de! Derecho Internacioanal No pueden dejar pasar una publicacién como el trabajo del Profesor Yilma Makonnen Pues, aunque tomen como punte de partida una experiencia que nos podria Parecer totalmente ajena, lleva un mensaje fundamental: la necesidad de un nuevo Derecho Internacional adaptado a as circunstancias que impone un mundo cada vez mas cambiante-y, lamentablemente, cada vez mas injusto. LUIS ENRIQUE CHAVEZ BASAGOITIA haa A Ta REVISTA PERUANA DERECHO INTERNACIONAL ORGANO DE LA SOCIEDAD DE DERECHO INTERNACIONAL JIRON AZANGARO N° 387 273860 — ANEXO 209 APARTADO 686 LIMA — PERU