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DERECHO INTERNACIONAL ORGANO DE DIFUSION DE LA SOCIEDAD PERUANA DE DERECHO INTERNACIONAL TOMO XXVII 1968 I-Il/ 19691 N° 68 LIMA - PERU SOCIEDAD PERUANA DE DERECHO INTERNACIONAL TOMO XXVII 1968 y I — 19691 REVISTA PERUANA DE DERECHO INTERNACIONAL ORGANO DE LA SOCIEDAD PERUANA DE DERECHO INTERNACIONAL LA CUESTION DE LA BREA Y PARIRNAS i ° SUMARIO PAGS. La cuestién de La Brea y Parifias Documentos mas importantes: Resolucién Suprema, de fecha 3] de Marzo de 1911 .. Resolucién Suprema, de fecha 5 de Marzo de 1951 Ley N° 3016, de fecha 26 de Diciembre de 1918 Convento de Arbitraje, entre el Pert y Gran Bretasa, suacrito el 27 de Agosto de 1921 ...... 10 Acuerdo de Arreglo entre cl Perd y Gran Bretaiia, suscrito el 2 de Marzo de 1922 ...... einerss . Sosa El Namado Laudo de La Brea y Parifias |... 0s... ee Informe del Doctor Alberto Ulloa sobre la m » de fecha 15 de Setiembre de 1931... 21 Ley N° 7511, de fecha 25 de Abril de 1932. 35 Informe de Ia Comisién Consultiva de Relacioncs Eateriores de fecha 10 de mayo de 1960 .... 56 Ley N° 14695, de fecha 6 de Noviembre de 86 Ley N° 14696, de fecha 6 de Noviembre de 1963 85 Ley N° 14863, de fecha 12 de Febrero de 1964 87 Ley N° 16674, de 26 de Julio de 1967 ........ 88 Decreto Ley N° 17066, de fecha 9 de Octubre de 1968 1 Comunieado del Colegio de Abogados de Lima ..... 94 Declaracién de Ia Sociedad Peruana de Derecho Internacional 102 Comunicados Oficiales sobre las conversaciones entre el Pera y los Estados Unidos... ve soe eee eee 4 2 eed O3 Mensajes del Presidente de la. - 3 105 Resolucién Suprema N? 095, de fecha 6 de Agosto de 1969 |. 121 Cronologia de Sucesos Internacionales. Afio 1967 . 131 Cronologia de Sucesos Internacionales. Afio 1968 140 e LIMA - PERU 1969 SOCIEDAD PERUANA DE DERECHO INTERNACIONAL TOMO Xxvu 1968 1y 969 I No. REVISTA PERUANA ORGANO DE LA socieDaD PERUANA DE DERECHO INTERNACIONAL LA CUESTION DE LA BREA y PARINAS e SUMARIO Pags, La cuestién de La Brea y Parifas Documentos més importantes Resolucién Suprema, de feche 31 de Marzo de 1911 ., 4 Resolucién Suprema, de fecha 5 4° Marzo de 195] 6 Ley N° 3016, de fecha 26 de Diciembre de 1918 |. || Sand 7 nyenie de Arbitraje entre el Peri y Gran Bretafia, suscrito el 27 de Agosto de 1921 af oie SL ti, coe titi cherdo de Arreglo entre el Pera y Gian Bretafia, suscrito el 2 de Marzo de 1922 : 16 Fiillsmads Laudo de La Brea'y Pavidey 20! Sais gests fms jpforme del Doctor Aiberta Ullon sate ia audidca del Laudo, a2 fecha 15 de Setiembre de 193). eo 21 Ley NP 7511, de fecha 25 de Absi de 1932 tetas 55 Informe de In Comisién Consults de Relaciones Exteriores, fecha 10 de mayo de 1960 2 ‘ ‘ 56 Ley N? 14695, de fecha 6 do Noviembre de 1963 86 Ley NP 14696, de fecha 6 de Movietibre ide 1963 0 ayy Site LAB Ley N° 14863, de focha 12 ‘de Febrero de 1964 ., est Ley NP 16674 de 26 de Jule de 1967 oan... 88 Decreto 91 Comunicado del 94 eclaracién de | 102 Comunicados 0} tsaciones entre el Perti y los Estados Unidos Paige apan fe a : 103 Mensajes del Presidente de la ‘eptiblica a la Nacion 105 Resolucién Suprema N® 095, de fear 6 de Agosto de-i 121 Gronologia de Sucesos Internaciorar’, Afio 1967... ‘ 131 Cronologia de Sucesos Internacionales, Afio 1968 140 e LIMA - PERU 1969 INTRODUCCION canzaba para éste la gravedad y la urgencia del que, con el nom- bre genérico de “La Brea y Parifias”, se viene Planteando, en sus varios aspectos en las iltimas décadas y ha hecho crisis en los til- limos meses, como consecuencia de las medidas tomadas por el de América en proteceién y defensa de intereses privados, cuya Propiedad corresponde, segin afirma,’a ciudadanos norteamerica- nos, Tales antecedentes explican la Procedencia de] Presente nii- mero de la Revista Peruana de Derecho Internacional, en que he- mos recopilado los documentos del caso que marcan las diversas Esperamos que tenga para los estudiosos contempordneos y futu. ros de esta clase de problemas, la utilidad que representa una compilacién selectiva en que puede seguirse el orden y la légica de un proceso de esta naturaleza; en el que, segtin la opinién que ha emitido la Sociedad Peruana de Derecho Internacional, las ra- Zones juridicas corresponden vigorosamente al Peri, Lima, Agosto de 1969. RESOLUCION SUPREMA — DE 31 DE MARZO DE 1911 Ordenando Ia remensura de la mina Teniendo en consideracién: Que de los documentos relativos a la propiedad de la mina de petréleo denominada “La Brea” del Asiento de Paita, que exis- ten en el Ministerio de Fomento, resulta plenamente comprobado que los propietarios de dicha mina, no satisfacen, en la proporcién que les corresponde, el impuesto respective, por el ntimero de Pertenencias de dimensiones legales que contiene esa propiedad; Que esa irregularidad es derivada del error en que incurrié Ja Diputacién de Mineria del indicado Asiento, en la diligencia de mensura y designacién del nimero de pertenencias, verificada el 10 de enero de 1888, en cumplimiento de lo dispuesto en la supre- ma resolucién de 22 de diciembre de 1887, por no haberse dado por dicha autoridad en ese acto su verdadero alcance al articulo del titulo 8° de las Ordenanzas de Mineria, vigente en esa época, nia Ja suprema resolucién de 16 de abril de 1876, y a mayor abundamiento, no haber observado Io prescrito en el articulo 3° de la Ley de 28 de abril de 1873; referente a las dimensiones de las pertenencias de petréleo; y Que, en este caso, es deber del Gobierno, en resguardo de los intereses fiscales, dictar las disposiciones convenientes a fin de que la recaudacién del impuesto, se efectiie en la forma y propor- cién que la ley fija; SE RESUELVE: 1°—Que la Delegacién de Mineria de Paita, asistida del perito oficial del Asiento, ingeniero don Ricardo Deustua, proceda a la determinacién de las pertenencias comprendidas en la propiedad aio de la mina denominada “La Brea”, con sujecién a las disposicio- nes de] articulo 10° del titulo 8° de las Ordenanzas y las de la Ley de 1873, bajo cuyo imperio debié verificarse la expresada di- ligencia, conforme a lo ordenado en la suprema resolucién de 22 de diciembre de 1887; 2°—EI gasto que origine esa diligencia, seré de cuenta de los propietarios de la mencionada mina; y 3°-La referida Delegacién dard cumplimiento a lo prescrito en Ja presente resolucion, dentro del término de noventa dias con- tados desde esta fecha, elevando los actuados de su referencia, con el plano respectivo, para la aprobacién consiguiente. Comuniquese y Registrese. Ribrica de S. E. (Fdo.) Ego Aguirre. RESOLUCION SUPREMA — DE 5 DE MARZO DE 1915 Ordenando la inscripcién de las 41,614 pertenencias y el pago de la contribucién de S/. 1248,420.00 al afta Visto el informe y plano que preceden relatives a la remen- Sura de la propiedad minera “La Brea”, del asiento de Paita, ve- nificada por la Comisién del Cuerpo de Ingenieros de Minas, ent Griuplimiento de lo dispuesto en las Supremas Resoluciones de Side marzo de 1911 y de 25 de abril del afio préximo pasado; Vistos, asimismo, los recursos Presentados por Milne y Cia., en representacién de los derechos-habientes de don William Kes. wick, propietario del mencionado bien, en los que solicitan se to- apreciar el mérito de dicha remensura, expresando, principalmen- te, que la propiedad minera “La Brea” no esta sujeta al régimen de la contribucién de minas, por haber salido dicha propiedad del dominio del Estado en 28 de setiembre de 1826, por venta hecha mediante precio pagado, a Don José Antonio de Quintana, quien adquirié el pleno dominio de ese interés, sin obligacién de ninguna clase; y que, desde que el impuesto de minas es un gra- vamen a la propiedad minera que se concede gratuitamente, tra- tandose de hacerlo extensivo a la referida Propiedad “La Brea”, no corresponde al Poder Ejecutivo sino al Judicial la resolucién del asunto; y CONSIDERANDO: 1—Que, como ya se ha manifestade en diversas ocasiones, ron Ja citada remensura no se afecta ninguno de los derechos in. herentes a la propiedad del referido interés, toda vez que esa di- ligencia est destinada, tnicamente, a dar a conocer el nimero de pertenencias de dimensiones legales que ella contiene y repa- —a— rar asi el quebranto que un error de apreciacién viene acarrean- do al Fisco en la percepcién del impuesto minero correspondiente; 29-Que la circunstancia de haberse obtenido por compra y no por denuncio la citada propiedad no excluye a sus actuales poseedores de la obligacién del pago del impuesto de la Ley de 12 de agosto de 1877, puesto que los derechos adquiridos por esa venta no podian ser otros que los que acordaban las Ordenanzas de Mineria durante cuya vigencia se verificé el respectivo con- trato; 3°Que por otra parte, el Gobierno al otorgar la indicada mi- na no expresé, ni pudo hacerlo, que esa concesién comprendia algo més que mera transferencia de la propiedad, ni acord® so- bre cllas mayores derechos que los que podia conceder cualquier particular, ni tampoco hizo declaracién alguna de que adjudicaba el dominio absoluto de ella; 49—Que estas consideraciones, por si solas prueban que Quin- tana y sus sucesores no han podido sustraerse al imperio de las jeyes posteriores, que han fijado reglas especiales para conser- var la propiedad minera, que como se reconocié. expresamente, por la Suprema Resolucién de 29 de octubre de 1887, que acoté el entonces propietario de dicho interés; $°Que, segin las antiguas Ordenanzas, la propiedad de las minas se mantenia mediante el trabajo continuado de ellas, dis- posicién que fue sustituida més tarde por el pago del impuesto éstablecido por la citada Tey de 12 de enero de 1877; 6°—Que al cumplimiento de la Ley sefialada estaba encami- nada la Suprema Resolucién de 22 de diciembre de 1887, que a1 entonces poseedor de la mina “La Brea’ no objet6, ni le era posible hacerlo, dado el aspecto legal de 1a cuestiOn; 7’—Que el error en que incurrié el Juez de Primera Instancia de Paita, encargado de la antigua Diputacién de Mineria de ese asiento, actuando en forma arbitraria la diligencia de mensura y determinacién de sélo diez pertenencias dentro del perimetro de ate Ga esa propiedad, no creé para los propietarios de ella ningin dere- cho, como se afirma pues dicho error no podia prevalecer una vez advertido, ni contraponerse validamente a las disposiciones de la Ley; 8°—Que apareciendo del informe y planos presentados por la Comisién del Cuerpo de Ingenieros de Minas, que dentro de los linderos de la mina “La Brea” se comprende cuarentitin mil seis- cientas catorce pertenencias de dimensiones legales, debe hacerse, en el préximo Patrén del Ramo, la modificacién correspondiente; quedando obligados los propietarios a pagar el impuesto respec- tivo por ese niimero de pertenencias, por ser de rigurosa justicia restablecer la proporcionalidad del impuesto con el nimero de per- tenencias de dimensiones legales que contiene dicho interés, cuya condicién es igual a la de las minas de ‘esa especie. De acuerdo con las conclusiones del Informe de la Seccién del Ramo, de conformidad con el emitido, unénimemente, por el Consejo Superior de Minas, y teniéndose en cuenta, ademas, las” varias vistas fiscales que obran en este expediente: SE RESUELVE: —Apruébase la remensura de la propiedad minera ‘‘La Brea” verificada por la Comisién del Cuerpo de Ingenieros de Minas, asi como el plano de su referencia. 2°—Inscribase esa propiedad en el préximo Padrén General de Minas con cuarentitin mil seiscientos catorce pertenencias en lugar de las diez con que figura en el vigente, quedando obligado su propietario al pago del impuesto correspondiente al referido niimero de pertenencias desde el primer semestre de este afio, inclusive. Rubrica de S. E. F. Alayza Paz-Soldan. LEY N° 3016 — DE 26 DE DICIEMBRE DE 1918 Sometiendo a un arbitraje internacional Ja controversia Pen- diente entre e] Estado y la Empresa minera “Brea y Parifias”. EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA Por cuanto el Congreso ha dado Ja ley siguiente: El Congreso de la Republica Peruana, Ha dado la ley siguiente: Articulo Gnico.—Autorizase al Poder Ejecutivo Para pactar con el Gobierno de Su Majestad Britanica el sometimiento de la con- troversia pendiente entre el Estado y la empresa minera “Brea y Parifias”, al fallo definitive de un arbitraje internacional. Comuniquese al Poder Ejecutivo Para que disponga lo nece- sario a su cumplimiento, Dada en la sala de sesiones del Congreso, en Lima, a los vein- ticinco dias del mes de diciembre de mil novecientos diez y ocho. ANTONIO MIRO QUESADA, Senador Presidente. JUAN PARDO, Diputado Presidente, Andrés Vivanco, ProSecretario del Senado, N. Pérez Velasquez, Diputado Pro-Secretario, Al sefior Presidente de la Republica, Por tanto: mando se imprima, Publique y circule, y se le dé el debido cumplimiento. Dado en la Casa de Gobierno, en Lima, a los veintiseis dias del mes de diciembre de mil novecientos diez y ocho, JOSE PARDO. Arturo Garcia. CONVENIO DE ARBITRAJE ENTRE EL GOBIERNO DE LA REPUBLICA PERUANA Y EL DE SU MAJESTAD BRITANICA Firmado en Lima el 27 de Agosto de 1921 Por cuanto entre el Gobierno de la Repiblica Peruana y el de Su Majestad Britanica se ha producido desinteligencia sobre algunas resoluciones supremas o decretos del primero de dichos Gobiernos, relativos a la propiedad minera “La Brea y Parifias”, situada en la provincia de Paita, Repiblica del Pert, pertene- ciente a los herederos del finado William Keswick, sibdito britd- nico, y arrendada a la London & Pacific Petroleum Company (Li- mited), compajiia registrada bajo las leyes de la Gran Bretaf y por cuanto el Gobierno de Su Majestad Briténica ha pedido al Gobierno de la Repitblica Peruana someter dicha desinteligencia a arbitraje internacional, y el Congreso del Peri por Ley N® 3016, promulgada por el Presidente de la Repiblica, el 10 de enero de 1919, autorizé al Poder Ejecutivo para someter a la resolucién de- finitiva de un Tribunal internacional la controversia pendiente en- tre los dos Gobiernos, en el asunto antes mencionado; Por tanto, la Reptiblica Peruana, representada por el doctor Alberto Salomén, Ministro de Estado en el Despacho de Relacio- nes Exteriores, y Su Majestad Britanica, por medio de su repre- sentante Mr. A. C. Grant Duff, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario, que se exhibieron reciprocamente sus plenos po- deres han concluido el siguiente convenio: Articulo 1° Queda convenido que se sometera para la resolucién definitiva a un Tribunal de Arbitraje, constituido en la forma que mas ade- lante se indicara, la cuestién siguiente: ap El Gobierno de la Republica Peruana sostiene que ias reso- luciones supremas 0 decretos de 31 de marzo de 1911, 15 de marzo si is y 22 de mayo de 1915, relativos a la propiedad minera “La Brea y Parifias”, son validos y legales y deben ejecutarse, y que dicha Propiedad minera est4 sometida al cuerpo general de leyes de mi- nas, que, ahora o mas tarde, estén en vigor en. el Perd. El Gobierno de Su Majestad Britdnica, por su parte, sostiene que la referida propiedad minera goza de una condicién legal dis- tinta de la propiedad minera adquirida y poseida de la manera usual, bajo las ordenanzas de Mineria o el Cédigo de Minas del Peri; que dicha propiedad no estA sujeta al Cuerpo general de le- yes mineras ni a las leyes que sean incompatibles con aquella condicién distinta; y que las resoluciones supremas antes mencio- nadas no tienen valor y no pueden ejecutarse legalmente, El Tribunal de Arbitraje incluird en su laudo la decisién de todas y cada una de las cuestiones respectivamente promovidas por las Partes interesadas en Ia expresada controversia, la cual como se indica mas arriba se refiere a medidas adoptadas el 22 de mayo de 1915, o antes. El laudo se consideraré como defini- tivo solamente respecto de cuestiones entre la Reptiblica Peruana y los duefios de la propiedad minera “La Brea y Parifias” y no de cuestiones entre dichos propietarios y otras individuos parti- culares. Articulo 2° E] Tribunal de Arbitraje se constituira de la manera siguiente: Dentro de un mes después de firmado este convenio, cada Go- bierno nombrara un 4rbitro y comunicara su nombre al otro Go- bierno. El tercer Arbitro sera el Presidente de la Corte Federal de la Confederacién Suiza. Este tercer Arbitro sera el Presidente del Tribunal. Caso de que el tercer Arbitro omitiese actuar o declinase el cargo, la vacancia, que se produjera se Henara mediante un con- venio adicional entre las dos partes contratantes. Dos de los 4rbitros formarén quérum y estaraén facultados —12— para decidir todas las cuestiones que se sometan al Tribunal, y para dictar el laudo final. En el caso de que el Arbitro nombrado por cualquiera de los dos Gobiernos, fallezca, renuncie o resulte incapacitado, deje o se excuse de desempefiar el cargo, se Ienard la vacante que por estas causas se produzca, nombrandose otro Arbitro dentro del término de un mes. EI Tribunal puede nombrar un secretario permanente y deter- minar sus atribuciones. Las partes, tan pronto como sea posible, se pondran de acuer- do sobre una persona a la cual se entregara en Washington D.C., cuatro copias de todos los avisos de nombramientos, memorias, contra memorias, argumentos, documentos originales 0 copias au- tenticadas de ellos y demas papeles de enviados o producidos por cada una de las Partes contra la otra. Dicha persona tendra la obligacién de remitir a cada uno de los Arbitros una copia de cuanto documento le sea asi entregado conservando para las actas del Tribunal un cuarto ejemplar, que estar a disposicién de los Agentes de cada una de las Partes para ser revisado. La misma Persona, cuando asi lo ordene el Tribunal, entregara al Secretario permanente todos los documentos que hubiera retenido conforme a lo que antecede, Dentro de un mes después de la firma de este convenio, cada Gobierno nombraré un Agente, cuya residencia oficial estarA en Washington D.C., que lo representa en todos los asuntos relacio- nados con el arbitraje y, al mismo tiempo, comunicaré el nombre y direccién oficial al otro Gobierno. een Cada Gobierno tendré también el derecho de nombrar un abo- gado, que sera oido por el Tribunal conforme a los reglamentos que dicte, Articulo 3° Dentro de los nueve meses de la fecha de este convenio, el Agente de cada Gobierno entregar4 al Agente del otro, en Washing- say ees ton, D.C., doce copias impresas de una memoria acompafiada de copias, también impresas, de toda la documentacién y pruebas en que se funde, Dentro de los tres meses de haber expirado el término para la entrega de las memorias,; el Agente de cada Gobierno entrega- ra del mismo modo al Agente del otro Gobierno, en Washington, D.C., doce copias impresas de la respectiva.contramemoria, acom- Ppafiadas de copias igualmente impresas de toda la documentacién adicional y demas pruebas en que se apoye. El tercer Arbitro, puede, sin embargo, prorrogar el plazo para la entrega de las contramemorias. Cada Gobierno puede solicitar del otro la presentacién de los originales de los documentos citados en su memoria o contrame- moria; y .dichos originales serén presentados sin demora en Washington, D.C., a menos que se pruebe que no existen ya, o que forman parte de archivos piiblicos y no pueden ser legalmenté extraidos. En este Ultimo caso, se facilitaran copias debidamente autenticadas de la misma manera antes indicada para los origi- nales; pero se podra hacer la verificacién de éstos por represen- tantes autorizados del otro Gobierno. El Tribunal tendra igual facultad para pedir la presentacién de documentos originales y para hacer la verificacién por medio de sus representantes auforizados. En todos y en cada uno de los casos mencionados, el derecho de verificacién se extiende a la totalidad de cualquier documento del que sélo alega o cita una parte el Gobierno que lo exhibe, y ademas a todas las inserciones o anexos, minutas o tramitaciones. Articulo 4° El Tribunal se reunira dentro de un mes después de expirar el término fijado para la entrega de las memorias, en el dia y lugar que sefiale el tercer Arbitro. Cada Arbitro haré y suscribird entonces una declaracién so- == lemne de que estudiar cuidadosamente y decidira con imparcia- lidad las cuestiones ‘presentadas a la resolucién de Tribunal; y esas declaraciones asi hechas formardén parte de las actas del Tribunal. Las sesiones posteriores se realizaran en el lugar que pre- fiera el Tribunal. Articulo 5° Dentro de los dos meses posteriores a la entrega de las con tramemorias, cada Gobierno, por medio de su respectivo Agente, puede remitir, por duplicado, a cada uno de los Arbitros y al Agente 0 abogado, si lo hubiere, del otro Gobierno, alegaciones impresas sobre las cuestiones comprendidas en las memorias o contramemorias. El Tribunal estaré facultado para exigir nuevas demostracio- nes impresas u orales. Articulo 6° E] Tribunal estard facultado para recibir juramento a los tes- tigos y para tomar sus declaraciones, orales y escritas, emplean- do intérprete cuando sea necesario. El Tribunal podré:también tomar declaraciones por medio de comisionados. Articulo 7° El Tribunal decidiré las cuestiones que se Je sometan én vista de la prueba y alegaciones producidas por los Gobiernos contra- tantes; pero, silo cree oportuno, puede, de vez en cuando, pedir al Agente de cualquiera de los dos Gobiernos Ja presentacién de documentos adicionales, pruebas y explicaciones. Articulo 8° Cada Gobierno atendera a la remuneracién del Arbitro, Agente © abogado 0 cualquiera otra persona nombrada por él, “Todos los i otros gastos, inclusive el honorario del tercer Arbitro, se pagaran por los dos Gobiernos en proporciones iguales. Articulo 9° El Laudo se expedira dentro del término de dos meses des- pués de que el Tribunal haya declarado concluido el juicio; pero el Tribunal puede extender a voluntad este término. Articulo 10° Las Altas Partes contratantes convienen en considerar el laudo expedido en virtud de este convenio, como solucién completa, per- fecta y definitiva de la controversia a que este convenio se refiere. En el caso de que el Tribunal antes de dictar su laudo, sugiera condiciones de arreglo que ambos Gobiernos acepien co satis- factorias, 0 que los mismos Gobiernos se pongan de acuerdo sobre los términos del arreglo, el Tribunal incorporara ese arreglo en ‘im laudo, que se consideraré como el laudo del ‘Tribunal. Cualquiera diferencia entre los dos Gobiernos sobre la inter- pretacién o ejecucién del Jaudo, sera sometida al Tribunal. Articulo 11° En conformidad con el principio legal reconocide como nel sariamente aplicable en-las circunstancias del presente Gas), (°° ga entendido y convenido que, estando pendiente él Jaudo del Tri- bunal o la resolucién de cualquiera diferencia proveniente de su interpretacién o ejecucién, no se alteraré el statu quo respecto de ta propiedad minera “La Brea y Parifias”, y especialmente que no se ejecutaré en todo ni en parte, el antes mencionado decreto del 15 de marzo de 191 En testimonio de lo cual, los jnfrascritos han puesto sus nom- bres y fijado sus sellos, en Lima, el dia veintisiete de agosto de mil novecientos veintiuno. (L. S$.) A. C. Grant Duff. (L. §.) A. Salomén. _— 16 Acuerdo de Arreglo Firmado en Lima, el 2 de Marzo de 1922 El Gobierno de la Repiiblica Peruana y el de Su Majestad Briténica han convenido en que Ja desinteligencia surgida sobre la propiedad minera “La Brea y Parifias”, que estd sometida al Tribunal de Arbitraje constituido en conformidad con el Protocolo firmado por ambos Gobiernos, en esta capital, el 27 de Agosto de 1921, puede ser arreglada equitativamente en los términos que siguen: “Primero.—Las Altas Partes Contratantes reconocen que la propiedad “La Brea y Parifias”, ubicada en el distrito de Amo- tape, provincia de Paita, Departamento de Piura, que abarca el suelo y el subsuelo o zona mineralizada, comprende cuarentitin mil seiscientos catorce pertenencias de cuarenta mil metros cua- drados cada una, conforme al plano levantado por los Ingenieros del Gobierno del Peri sefiores Jochamovitz y Boza. ““Segundo.—Los herederos del finado sefior William Keswick y The London & Pacific Petroleum Company Limited, que son los duefios y arrendatarios, respectivamente, de “La Brea y Parifias” ¥ sus cesionarios correspondientes, abonarén durante el periodo fijo e inalterable de cincuenta afios, a contar del 1? de enero de 1922, por razén de cdnon de superficie, cdnon de produccién, rega- lias y cualesquiera contribuciones e impuestos, lo siguiente: a) tres libras peruanas de oro, (Lp. 3.0.00), al aiio, por cada pertenencia de cuarenta mil metros cuadrados que, al tiempo de verificarse el pago, se halle en actual trabajo de extraccién o Perforacién; b) un décimo de libra peruana (Lp. 0.1.00), de oro al afio, por cada pertenencia de las dimensiones indicadas, que no se ha- Ue. en trabajo al tiempo de pago. Sa Estas contribuciones se abonaran Por semestres, computdndo- so con arreglo al plano e informe que presentan los interesados: ¥ que el Gobierno del Peri tendra el derecho de hacer compro- bar por su cuenta ¥ costo, Al expirar el perfodo de cincuenta afios, “La Brea y Parifias”’ Se sujetard alcanon de superficie, canon de produccién, regalias ¥ cualesquiera contribuciones e impuestos que establezcan las le. Yes entonces vigentes 0 que se dictaren después, “Tercero.—El actual Propietario de “La Brea y Parifias” ° Sus cesionarios tienen el derecho de abandonar el trabajo de ex- fraccién o perforacién de la pertenencia o pertenencias que crean Conveniente y, en ese caso, pasaran dicha pertenencia o pertenen- Cias a la condicién de las inexplotadas, pagando sélo un décimo de libra peruana de oro al afio Por pertenencia. También tienen derecho de abandonar la Propiedad sobre el subsuelo en la perte- Rencia 0 pertenencias que crean conveniente: en cuyo caso, el pro- Pietariono pagar4 nada Por laspertenencias minerales abandona- das; pero entonces el Gobierno del Perti podra disponer libremente de ellas, quedando segregadas de la propiedad sin necesidad de Temensura. “Cuarto.—Ademas de la contribucién establecida en el articu- lo segundo, y durante el plazo de cincuenta afios, sélo se abonara al Gobierno del Pert, por razén de 1a explotacién de “La Brea y Parifias” y del beneficio de los productos de ellas, el impuesto. a Ja exportacién que afecte a los productos de la industria petroli- fera, cuyo maximo ha sido fijado, por ahora y durante el plazo de veinte afios, por la ley ntimero 4498. De conformidad con la mencionada ley ntimero 4498 el Gobier- no del Perd garantiza que el impuesto de exportacién que en ella Se establece no se aumentaré durante el plazo de veinte afios. “Quinto —Por las consideraciones antedichas, el propietario de “La Brea y Parifias” abonaré al Gobierno del Perti la suma de un millén de pesos ($ 1.000.000.00), oro americano, que incluye el Pago de las contribuciones devengadas hasta el 31 de diciembre de 1821 y todo otro cargo que pudiera existir en relacién con la propie- dad “La Brea y Parifias”. Se El pago de esta suma se hara por mitades, la Primera inme- diatamente después de firmado el presente arreglo; y la segunda, cuando este arreglo esté incorporado en el laudo arbitral. “‘Sexto—El Gobierno del Peri revocara y dejard sin efecto las resoluciones supremas de 31 de marzo de 1911, 15 de marzo y 22 de mayo de 1915, y cualesquiera otras expedidas con poste- Tioridad a la fecha primeramente citada, en relacion con la pro- Piedad “La Brea y Parifias”’ De acuerdo con el articulo 100? del Protocolo de 27 de agosto de 1921, los Representantes de ambos Gobiernos Presentaran is Para constancia, los infrascritos, doctor Alberto Salomén, Mi- nistro de Relaciones Exteriores del Pert, y Mr. Arthur C. Grant Dulf, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Su Majestad Briténica, en Tepresentacién de sus Tespectivos Gobier- (Fdo.) A. Salomén. (Fdo.) A. C. Grant Duff, _. EL LLAMADO Laupo DE LA BREA Y PARINAS EN LA CUESTION ARBITRAL ENTRE EL GOBIERNO DE LA REPUBLICA DEL PERU Y EL DE SU MAJESTAD BRITANICA LAUDO DEL TRIBUNAL Visto que un Acuerdo, fechado 27 de Agosto de 1921, (lamado & continuacién el “Acuerdo del Arbitraje”) entre el Gobierno de Ja Repiiblica del Peri y al Gobierno de Su Majestad Briténica Y visto que el sefior doctor Fritz Ostertag, Presidente de la Corte Federal de la Confederacién Suiza, nombrado Por el Acuer- do del Arbitraje como el tercer Arbitro y Presidente del Tribunal, acepté debidamente dicho nombramiento; Y visto que contorme al articulo 2° del Acuerdo del Arbitraje, el Gobierno de la Repiiblica del Peri he nombrado por su Arbitro al doctor José Varela y Orbegoso, Jues de Primera Instancia de Lima, y Encargado de Negocios de 1a Republica del Peri ante Su Majestad la Reina de los Paises Bajos, y el Gobierno de Sy Majestad Briténica ha nombrado por. su Arbitro al Muy Honora. ble Sir Robert Laird Borden, G. C. M,, etc., etc, Y visto que, después de la ejecucién de dicho Acuerdo del Ar- bitraje, los dos Gobiernos han convenido en que la desinteligencia Surgida sobre la propiedad minera “La Brea y Parifias”, que esta sometida a este Tribunal, puede ser arreglada equitativamente conforme a los términos contenidos en un acuerdg entre ellos — 20— (llamado a continuacién el ‘“Acuerdo de Arreglo”) firmado en Lima el 2 de marzo de 1922, dicho acuerdo conteniendo, en con- cepto de ambos Gobiernos, la solucién equitativa y justa de la dicha desinteligencia; Y visto que por sus Agentes debidamente nombrados de confor- midad con el articulo 2° del Acuerdo del Arbitraje los dos dichos Gobiernos, segiin el articulo 10° del Acuerdo del Arbitraje y la clausula diltima del Acuerdo de Arreglo han presentado el Acuerdo de Arreglo a este Tribunal y han pedido Ja incorporacién del mis- mo en su laudo; Ahora, por lo tanto: Este Tribunal en ejecucién de los poderes y autoridad que le confieren el Acuerdo de Arbitraje y el articulo 100° del mismo, ha tomado en consideracién dicho Acuerdo de Arreglo que es re- dactado en las palabras y cifras siguientes, es decir: (aqui el texto del Acuerdo de Arreglo reproducide en paginas an- teriores). Y este Tribunal en conformidad, en ejecucién de los dichos poderes y autoridad, lauda, juzga y decide que los términos, esti- pulaciones y condiciones contenidos en dicho Acuerdo de Arreglo son y han de ser obligatorios para las dos dichas Altas Partes Contratantes como solucién y conclusién completa, perfecta y de- finitiva de la controversia a que al Acuerdo de Arbitraje se re- fiere, y este Tribunal incorpora por las presentes el dicho Acuer- do en este laudo y hace y publica por las presentes su laudo en conformidad. ; 7 EE Hecho en Paris en espafiol y en inglés en duplicado original, hoy veinticuatro de Abril del afio 1922. SS INFORME DEL DOCTOR ALBERTO ULLOA, SOBRE LA NULIDAD DEL LAUDO (De 15 de Setiembre de 1931) Sefior Ministro de Relaciones Exteriores, Sefior Ministro: Cumplo con presentar al sefior Ministro el estudio que tuvo a bien encomendarme sy distinguido antecesor sefior Rafael Larco Herrera, sobre la situacién de orden Juridico internacional creada Siendo ese el objeto Breciso del encargo, no me Parece nece- sario estudiar los antecedentes de la Propiedad de La Brea y Pa- Cuando se reabra el Proceso internacional sera ¢] momento de volver a discutir la cuestién de fondo y los Tespectivos derechos de los propietarios de La Brea y Parifias y del Gobierno del Pert. Interesa, ahora, exclusivamente, estudiar el valor juridico del com- Pero si bien este informe no comprende ni Ja historia ni la dis- cusién de los titulos 0 derechos respectiyos del Estado Peruano ¥ de los propietarios de La Brea y Parifias, no puedo dejar de ey exponer, en la forma mas sintética Posible, cual era la situacién que determiné, después de los debates parlamentarios de 1916 y 1917, el sometimiento de la cuestién a arbitraje y que fue por con- siguiente, la materia misma de éste. Antes de la Independencia, los yacimientos bituminosos de Amotape, conocidos desde mucho antes, eran explotados para ex- traer de ellos brea aplicable a la pintura del fondo de las naves. Por la Independencia, pasé la propiedad de la “Brea” de Amota. pe al Estado Peruano, que el 28 de setiembre de 1826, vendié a don José Antonio de la Quintana “la mina de brea situada en el Cerro Prieto conocida* con ‘el Rombre de Amotape, avaluada en 2,695 pesos, ‘por la cantidad de 4,964 pesos, en crédito liquidable y reconocido en favor de dicho Quintana”. “La tesis sostenida por los propietarios de La Brea y Parifias consiste en que la venta realizada por. el Estado en 1826 colocé la riqueza minera que era su objeto, fuera del régimen de la Bro- Piedad thinera, por cuanto el Estado no estaba sujeto ‘a las re- glas u ordenanzas creadas por él mismo para la concesién de la Propiedad minera sino que reunia en su mano, por la esencia mis- ma de su derecho, el dominio total, absoluto e irrestringido que, en consecuencia, trasmitié al.vender la mina a Quintana y éste @ sus sucesores. La tesis del Estado Peruano ha’ sido la de que la venta'de la propiedad superficial no ~podia comprender la trasmisién del do- minio del sub-suelo, fuera de las normas legales que regulan la Propiedad minera y a las que ésta no puede escapar: debiendo, en Consecuencia los propietarios de La Brea y Parifias abonar el canon o contribucién correspondiente a la extensién superficial: de pertenencias mineras que ocupan. ¥ Esta cuestién de la extensién es una cuestién distinta. Desde 1826 hasta 1850 no se habia Pedido ni otorgado la posesién de la misma mina vendida. En este ultimo afio, los albaceas de don José de Lamas, segundo propietario: de la mina, practicaron un inventa- Tio.en el que se sefiala vagamente los Hinderos. Sucede lo mismo con- la Hacienda de ‘Parifias” qué fue adjudicada, como- Ja -ante- 3s rior, a la viuda de don José de Lamas quien la trasmitié por tes- tamento a don Juan Helguero y sus hijos. Al tasarse en 1862 La Brea y Parifias, se marcaron mejor sus linderos y segtin ellos adquirié esos bienes uno de los coparticipes, don Genaro Helguero, en 1873. Este ultimo propietario solicité que se le pusiera en posesién del terreno superficial y del sub-suelo y la obtuvo del Juez de Pai- ta, en 1886. Con este titulo, pidid Helguero, el mismo afio, que se declarara por Resolucién Suprema que los terrenos de La Brea y Parifias estaban fuera de la ley de minas y que no eran materia de denuncia las sustancias contenidas en el sub-suelo. Por Reso- lucién de 29 de octubre de 1887, se reconocié la propiedad. de La Brea y Parifias en favor de Helguero, pero se dispuso que, por el momento, abonara la contribucién correspondiente a tres pertenen- cias, estableciendo asi, al mismo tiempo, la situacién jegal de las minas, de conformidad con las leyes comunes. Helguero solicit6, en 1888, una nueva mensura de la que re- sult6 que era poseedor de diez pertenencias, con una extension de 1300 kilémetros cuadrados, dentro de las que se abareé toda la pro- piedad. Segin la medida legal, diez pertenencias debian compren- der 400,000 metros cuadrados, medida bien distinta de 1,664’560,000 metros cuadrados que han resultado ser la medida cierta, cuando se ha acreditado que en la realidad la propiedad de La Brea y Parifias comprende 41,614 pertenencias. Los propietarios de La Brea y Parifias, como consecuencia de la célebre mensura de 1888, venia abonando solamente 30 soles anuales por pertenencia. r La Suprema Resolucién de 31 de.marzo de 1911, fundéndose en que los. propietarios de La Brea, no satisfacian el impuesto corres- pondiente al niimero de pertenencias que tenia su propiedad; en que esa irregularidad derivaba del error en que incurrié la Dipu- tacién de Mineria en la diligencia de mensura y designacién del Si ntimero de pertenencias, verificada en 1888, por no haber dado su verdadero alcance ni observado las disposiciones vigentes en la fecha; y que era deber del gobierno dictar las disposiciones con- venientes para la recaudacién del impuesto, dispuso que la Dele- gacién de Mineria de Paita Procediera a la determinacién de las pertenencias de La Brea, con sujecién a las disposiciones del ar- ticulo 10° del titulo 8? de las Ordenanzas de Mineria y de la ley de 28 de abril de 1873, debiendo verificarse la operacién en el tér- mino de 90 dias. La Suprema Resolucién de 25 de abril de 1914, se originéd en los recursos presentados por don William Keswick, propietario de La Brea, pidiendo reconsideracién de Ja resolucién de 31 de mar- zo de 1911 y alegando que la de 28 de enero de 1888, aprobatoria de la diligencia de mensura decretada el 22 de diciembre de 1887, de la que resulté la expresada mina con diez pertenencias, con que estaba inscrita en el Padrén General, habia fijado definitiva 6 irrevocablemente la medida del perimetro de La Brea. La reso- lucién de 25 de abril de 1914 considerando que si bien era cierto que por resolucién de 29 de octubre de 1887 se reconocié la pro- Piedad de La Brea y se fijé su extensién, provisionalmente, en tres pertenencias, para el efecto del pago del impuesto, mientras Se determinara sus verdaderas dimensiones, también lo era que la mensura no se habia hecho anteriormente y que debia hacerse de conformidad con el articulo 39 de la Jey de 28 de abril de 1873, vigente en esa época; que si se habia incurrido en error asignan- do a La Brea 10 pertenencias, cuando le correspondia un niimero mayor, la remensura ordenada el 31 de marzo de 1911 no afecta- ba ninguno de los derechos inherentes a la propiedad, sino que estaba destinada, unicamente, a reparar el quebranto que ese error acarreaba al Fisco en la percepcién del impuesto, concu- triendo més bien esa diligencia a la mejor garantia de la propie- dad, pues siendo el pago de la contribucién que grava la mina en tazén de las pertenencias que contiene, condicién indispensable Para conservarla, en razén a lo expuesto en el articulo 59 del Cé- digo de Minerfa, con el impuesto que pagaban los propietarios de La Brea, el perimetro de ésta quedaria reducido a 10 pertenen- cias, quedando legalmente abandonadas las demds; y que la men- Sura decretada correspondia al derecho inobjetable del Fisco pa- == sua mecautelar en todo tiempo la exacta percepeiéa de una de pede tts mas saneadas, declard sin lugar la reconsideracién y gudend levar adelante la remensura dispuesta el 31 de marzo de 19l1; eneargéndola al Cuerpo de Ingenieros de Minas. La Suprema Resolucién de 15-de marzo de 1915, teniendo en vista el informe y plano respectivos a la mensura de La Brea, ve- tificada por la Comisién del Cuerpo de Ingenieros de Minas, en quirié supremo dominio, sin obligacién de ninguna clase y que, Siendo el impuesto de minas un gravamen a la propiedad minera que se concedia gratuitamente, tratandose de hacerlo extensiyo a La Brea, no correspondia al Poder Ejecutiyo sino al Judicial la Tesolucién del asunto; Y considerando que, como ya se habia ma- nifestado, la remensura no afectaba ninguno de los deréchos in- herentes a la propiedad, por estar destinada tnicamente a dar co- nocimiento del niimero de Pertenencias de dimensiones legales que ella contiene y reparar asi el quebranto que el error de aprecia- el haber adquirido por compra y no por denuncio la propiedad, no Sxclula a sus poseedores actuales de la obligacién del pago ‘del S=puesto establecido por la ley de 12 de enero de 1877, puesto que 48s derechos adquiridos por esa venta no podian ser otros que los Ss acordaban las Ordenanzas de Mineria, durante cuya vigencia = verificé el contrato; que, por otra parte, el gobierno al otorgar = mina, no expres6 ni pudo hacerlo, que esa cesién comprendia aigo mas que la trasferencia de la propiedad, ni acordé sobre ella Ssyores derechos que los que podia conceder a cualquier parti- ser, ni tampoco hizo declaracién de que adjudicaba el dominio sssclu‘o de ella; que tales consideraciones probaban que Quintana 7 55 sucesores no podian sustraerse al imperio de las leyes pos- SSeres, que han fijado reglas especiales para conservar la pro- Sesad minera, como se reconocié expresamente por Suprema Re- —26— solucién de 29 de octubre de 1887, que acat6 el entonces Propie- tario; que segtin las antiguas ordenanzas la propiedad de las mi- nas se mantenia mediante el trabajo continuo de ellas, disposicién que fue sustituida més tarde por el pago del impuesto establecido por la citada ley de 1877; que al cumplimiento de esa ley estaba encomendada la suprema resolucién de 22 de diciembre de 1887, que no objeté el entonces poseedor de La Brea, ni podia hacerlo, dado el aspecto legal de la cuestién; que el error en que incurrié el Juez de Paita, actuando en forma arbitraria Ja mensura y de- terminacién de sélo 10 pertenencias dentro del perimetro de esa Propiedad, no cred para los propietarios de ella ningin derecho, como se afirmaba, pues dicho error no podia prevalecer una vez advertido ni contraponerse a las disposiciones de la ley; que apa- reciendo del informe y planos presentados por la Comisién del Cuerpo de Ingenieros de Minas, que dentro de los linderos de La Brea se comprende 41,614 pertenencias de dimensiones legales, de- bia hacerse en el préximo padrén la modificacién correspondiente, quedando obligados, los propietarios a Pagar el impuesto respec- tivo, estableciéndose la proporcionalidad de éste con el minimo de bertenencias, en condicién igual a la de las demas minas; resol- vié aprobar la remensura de La Brea verificada por la Comisién del Cuerpo de Ingenieros de Minas, asi como el plano de su refe- rencia, e inscribir esa propiedad en el Padrén General de Minas, con 41,614 pertenencias, en vez de las 10 con que figuraba en el vigente, quedando obligado el propietario al pago del impuesto co- trespondiente al referido ntimero de pertenencias, desde el primer semestre de 1915, inclusive. Milne y Cia., en representacién del sefior Keswick, propieta- tio de La Brea, solicits la insubsistencia de la-Resolucién de 15 de marzo de 1915, pero el gobierno la declaré sin lugar, por una nueva resolucién de 22 de mayo de ese aiio. Se fundaba esta ulti- ma en que la mensura, verificada por la Comisién del Cuerpo de Ingenieros de Minas, se habia realizado en cumplimiento de las Tesoluciones de 1911 y 1914; en que, atin cuando se aceptara la te- sis de los interesados, en virtud de que la expresada mina se ha- bia adquirido por compra y no por denuncio, esta circunstancia no eximia al poseedor actual del pago del impuesto correspondien- tide. por Ja -resolucién del. 27 de octubre.de 1887; en que: sélo La Brea habia sido adquirido por compra, mas no la Parifias cuyo terreno. superficial, exclusivamente, se obtuvo 32 afios después y en la que estén, precisamente ubicadas las principales explota- ciones petroliferas; en que no es admisible que el propietario no esté obligado a Pagar sino 30 libras Peruanas como contribucién Por denuncio y a titulo gratuite, pues aquel impuesto es genéral desde su origen y se establecié por la ley de 12 de enero de 1987 en sustitucién de la obligacién que teniari Jos mineros ‘de mantener el,trabajo en sus minas como medio de: Conservar la propiedad de éstas y en esa fecha ya no existia el Pago de quintos que ha- bia sido derogado por decreto de 20 de setiembre de 1734, con: firmado por.la Real Cédula de 28 de enero de 1735; .en que la ase- Weracién. de que el Juez encargado de la mensurs y determina- ulteriormente; y en que, por Ultimo, si el interesado: la conside- Taba excesiva, podia solicitar la remensura. con suelta de. perte- nencias para: lo que. estaba;facultado por el articulo 82° del Cé- digo de Mineria. oe ; ur El 7 de diciembre de 1915, el Ministro de Fomento remitié a la Camara de Senadores un proyecto de Resolucién Legislativa au- torizando al Poder Ejecutivo para que arreglara definitivamente las cuestiones relacionadas con [.a Brea y Parifias informado ‘con el propésito de resolverlas equitativamente. Este proyecto estable- cia la obligacién del propietario de pagar, durante cincuenta afos a partir del 1° de enero de 1915, y por razén de impuestos sobre la propiedad minera, Lp. 3 al ato por cada una de las pertenen- cias en trabajo y Lp. 0.075 por las que no se hallaren en esta con- dicién; determindndose que la propiedad abarcaba 41,614 perie. nencias de las que podrian abandonarse las que el propietario de- Seara en cualquier tiempo, cesando el pago de la contribucién so- bre estas ltimas y recuperando el Poder Ejecutivo el derecho de libre disposicién de ellas. Las Comisiones de Mineria y la Legislacién del Senado, en ma- yoria, opinaron favorablemente a la solucién equitativa, pero pre- Sentaron un proyecto sustitutorio al del Poder Ejecutivo que esta- blecia una escala ascendente para el pago de la contribucion por las pertenencias no trabajadas, hasta el limite de cincuenta afios; una reglamentacién més detallada para determinar la condicién de las pertenencias; multa para los casos de inexactitud y un mi- nimum equivalente a Ja contribucién pagada durante el primer semestre de cada decenio para toda la duracién de éste. La Comisién de Legislacién en minoria, en dictamen suscrito por el Senador Antonio Miré Quesada, opinéd porque se desechara el proyecto del Poder Ejecutivo y se aprobara otro en virtud del que los poseedores de La Brea y Pariftas pagarian por las perte- nencias que tuvieran en exploracién o explotacién las contribucio- hes establecidas por las leyes de tributacién minera y las que pu- dieran establecerse en el futuro; tendrian un plazo de dos aiios Para escoger de las 41,614 pertenencias las que desearan explo- tar, pagando entre tanto por las no explotadas S/. 3 anuales y después el integro de las contribuciones por todas las que conser- varan; el pago se haria a partir del primer semestre de 1915 y se preveia multas para las infracciones. a.) La Comisién de Mineria en dictamen de minoria, suscrito por el Senador Carlos Alayza, opiné porque se autorizara al Ejecutivo para otorgar el plazo de dos afios a los propietarios de La Brea y Parifias a fin de que pudieran posesionar las pertenencias que desearan dentro de Ja actual concesién y con sujecién a las leyes de la materia; pero cobrandose durante el perfodo tnicamente so- bre las nuevas posesiones. El gobierno acepté el dictamen de las comisiones en mayoria y se siguié un interesantisimo debate en que los senadores suscri- bientes de los dictémenes sostuvieron sus punto de vista; debate que se desarroll6 durante la legislatura ordinaria de 1916 y la ex- traordinaria de 1917 concluyendo con la aprobacién del proyecto en mayoria y de algunas adiciones que lo completaban. En la legislatura ordinaria de 1918, la Camara de Diputados, después de rechazar el proyecto aprobado en el Senado, discutié el proyecto de su Comisién Principal de Hacienda en mayoria. Este proyecto autorizaba al Poder Ejecutivo para otorgar a la empresa explotadora de La Brea y Parifias concesion de explo- tacién, determinandose el 4rea de 41,614 pertenencias; el pago de S/. 30.00 al afio por contribuciones no prescritas, por pertenencias en trabajo, desde el 19 de enero de 1915, tomando como base las que se empadronaran en el semestre inmediato a la promulga- cién de la ley; el pago, por una sola vez, Lp. 100,000 por los dere- chos dejados de percibir por el Fisco, el pago para el futuro de S/. 30.00 al afio por cada pertenencia en trabajo, como contribu- cién territorial; el pago de una contribucién ascendente de $/. 0.50 hasta S/. 1.50 durante treinta afios por las pertenencias no traba- jadas y la contribucién comin después de esa fecha. Seguian va- rias disposiciones andlogas a las contenidas en el proyecto del Se- nado, con algunas modificaciones y la obligacién de la empresa de no reducir la extensién de sus trabajos sino antes bien exten- derlos, terminada la guerra europea, introduciendo nuevos capita- les en cantidad no menor de cuatro millones de délares en un pe- iodo de 10 afios. Finalmente el dictamen opinaba para el caso de que la London Pacific Petroleum no admitiera estas bases de tran- saccién porque se autorizara al Poder Ejecutivo para someter la cuestién al conocimiento y fallo de un tribunal arbitral de equidad — 30 — @ de derecho, siendo entendido que, cualquiera que fuera la fér- mula arbitral, el Pert no Podria obtener en ningiin caso menores derechos que los declarados en el proyecto aprobado bor el Senado. La Comision de Hacienda en minora, en Proyecto suscrito por el Diputado don Carlos Borda, opinaba dando Preferencia a la tacién del Subsuelo del 4rea total que Posefa, sin sujecién a log articulos 49 y ago del Cédigo de Mineria, previo el pago de cuatro armadas trimestrales de Lp. 25,000. En otro dictamen de minoria de la Comision de Hacienda, sus- crito por el Diputado don Ernesto Sousa, se Proponia simplemente facultar al Ejecutivo para someter al arbitraje del Tribunal de La Haya las Controversias Surgidas. Se siguis, Como en el Senado, un extenso debate durante Jas legislaturas ordinaria, y extraordinarias de 1918, pero habiéndose fallo de w ioun: internacional la controversia Pendiente entre el Estado y la empresa minera La Brea y Parifias, férmula que fue aprobado Por el Senado y la Camara. Iv La Ley 3016, de 26 de diciembre de 1918, se limité, como he- Mos visto, a autorizar al Poder Ejecutiyo: “para pactar con el Go- bierno de g. M. Britanica e] Sometimiento de la Controversia Pen- diente entre e] Estado y la empresa minera La Brea y Parifias al fallo definitive de un arbitraje internacional”, : = 3 El 20 de enero de 1919, iq Legacién Britanica decia al Minis- terio que habia tomado nota de que el Gobierno del Pert habia Promulgado la ley que autorizaba al Poder Ejecutivo Para some- tera arbitraje la Cuestién con los Propietarios con La Brea y Pa- vifias y decidido usar de dicha autorizacion; que su gobierno estaba también deseoso de Someter la cuestién a arbitraje y Io habia ay- torizado Dara un entendimiento Preliminar, siendo Preferible la de- terminacién de un término fijo en que quedara arreglado el com- Promiso. Antes de pedirle a Su gobierno instrucciones Para la de- signacién del tribunal y otros. detalles, deseaba que se Je confir- Por nota de 30 de junio de 1919, e Encargado de Negocios de la Gran Bretafia, como Tefiriéndose a la gue se le habia pasado Cernientes al Proyecto que le habia Presentado, En nota de 10 de octubre de 1949, el Gobierno del Pert obser- vaba ese Proyecto telativamente a Ja manera Como estaba plan- teado el tema Sometido a arbitraje y a] Procedimiento, E] Gobierno Preferia: 19 ung formula comin que expresara los Puntos de Ia Controversia; evitando asf dos extensas ©XPosiciones; 29, la juris- tisdiccién de la Corta de La Haya, de @cuerdo.con el Art, 39 del Proyecto de Convencién telativa al establecimiento de una Corte de Justicia Arbitral, formulado por Ja Conferencia de La Haya de 1907, 3° plazos mas extensos para el Procedimiento, a.) La Legacién Britanica insistié en sus puntos de vista, en nota de 19 de Noviembre de 1919 y en 25 del mismo mes y afio la Canci- leria peruana insistié, a su vez, en los suyos. A esta ultima comu- nicacién acompafiaba el Ministerio un proyecto de compromiso arbi- tral en que se daba forma a las ideas enunciadas en Ja nota de 10 de Octubre. El proyecto peruano -de 25 de noviembre no preveia la posibi- lidad de un arreglo directo entre las partes; estaba, pues, dentro de los términos estrictos de la ley 3016, que slo autorizaba el some- timiento a arbitraje. Si éste se hubiera levado a cabo dentro de los términos planteados por el Ministro Porras en el referido proyec- to, la solucién de 1922 no habria sido posible ni el tribunal hubiera podido aceptar la férmula derivada del convenio de las partes. Este antecedente tiene, ademas, el grave interés de proyectar luz sobre Ja inclusién en el compromiso arbitral de 1921, de la clau- sula en virtud de 1a cual las partes podian entenderse, porque esta cldusula no era procedente después de que, tanto el Congreso del Perti como la empresa, habian puesto de lado la formula transac- cional que consideré aceptable el Senado; después de que el prime- ro habia autorizado tnicamente el Arbitraje y de que la férmula transaccional no tenia antecedentes en las negociaciones diplomati- cas ni estaba inclusa en el proyecto de la Legacién briténica; de ma- nera que hay el derecho de suponer que en agosto de 1921 se planea- ba ya la solucién transaccional por arreglo directo, cuando se in- cluyé la mencionada cldusula, El 22 de marzo de 1920 la Legacién briténica mantenia sus pro- Posiciones, contradecfa los fundamentos de la nota Peruana de 25 de noviembre de 1949, y proponia como rbitro dirimente al Presidente de la Corte de Justicia Federal de los Estados Unidos de América. En nota de 4 de enero de 1921, la Cancilleria del Pert aclaraba a la Legacién britanica que las modificaciones propuestas por ella, en la nota de 25 de noviembre de 1949, al proyecto del Encargado de Negocios, no se extendian como parecia haberse entendido, hasta el extremo de negar a los propietarios de La Brea y Parifias el de- techo de plantear sus reclamaciones én la mejor forma que les paré- ciera, sino a que se encontraban fuera de lugar en el protocolo, que no debia contener sino la enunciacién concisa de la materia so- = metida a arbitraje, evitandose de tal modo que una exposici6n in- completa de las reclamaciones“de las partes desnaturalizara los puntos sobre los que debia recaer en laudo de los Arbitros 0 que, -para ser exacta la exposicién, se diera al protocolo una extensién impropia de su naturaleza y objeto. , En la misma nota insistia por ultima vez la Cancilleria en la jurisdiccién de la Corte de La Haya y objetaba la proposicién del Presidente de la Corte Suprema de los Estados Unidos, asi como la de la ciudad de Washington como sede del Tribunal fundandose en que en el arbitraje se encontraban comprendidos intereses de, poderosas. compaiiias norteamericanas, cuya participacién en los negocios de La Brea y Parifias, habia sido especialmente notificada al Gobierno del Pert por la Legacién de los Estados Unidos. El 27 de enero siguiente, el Ministro inglés solicitaba continuar verbalmente la discusi6n, acompafiado del sefior W. Montalvan, re- presentante de la International Petroleum C. Después de esta nota no existe huella en los archivos de la’ Can- cillerfa de ningtin otro cambio de comunicacién: Documentariamen- te a ella sigue el compromiso arbitral de 27 de agosto. Entre uno y otro deben haberse desarrollado las conversaciones entre el Mi- nistro de Inglaterra, el Representante de la International Petroleum Co. y el Ministro de Relaciones Exteriores doctor Salomén, que culminaron en ef arbitraje. También es interesante anotar cémo cuando dejé la Cancilleria el doctor Porras y la asumié el doctor: Salomén los. puntos de vista a bases relatiyos al compromiso arbitral planteados por el primero, fueron abandonados después de ligera insistencia; y el tratado de 1921, acepta casi literalmente los puntos de vista de la Legacién brit4nica en relacién con el planteamiento de la cuestién sometida 4 arbitraje, de designacién del Tribunal y los plazos. “Hay el derecho de suponer, pues, que al suscribirse el convenio arbitral ya la Cancilleria peruana estaba resuelta a ir a la solucién transaccional, porque de otra manera no podria explicarse el aban- dono total del punto de vista del.Canciller.Porras y- la adopcién,