Bodas Reales

,
Bodas Patriarcales.

Análisis Queer de la Boda de los
Príncipes de Asturias.

CORAL HERRERA GÓMEZ

Prólogo de Carlos Taibo

Copyright © 2014 Haika Ediciones
Autora: Coral Herrera Gómez
Portada: Jorge Morales Carbonell
Serie Queer. Volumen II
HAIKA EDICIONES
ISBN 10: 84-617-0520-3
ISBN-13: 978-84-617-0520-7

DEDICATORIA

A Daniela y a Pablo, que le dieron la vuelta al mito de la
madrastra

A Maika, por ser nuestra hada madrina

A la gente que sale a la calle y se inventa otros finales
felices.

ÍNDICE

Prólogo

7

Introducción

11

1. El mito de las bodas por amor

24

1.1. Mitos románticos.
1.2. Ritos nupciales.

2. Las bodas reales en televisión

51

3. La boda de los Príncipes de Asturias

66

3.1. La dimensión simbólica de la Boda Real…
3.2. La dimensión religiosa de la Boda Real..
3.3. La dimensión mítica de la Boda…
3.4. La dimensión mediática de la Boda…
3.5. La dimensión sociopolítica y económica..

Coral Herrera Gómez

4. La Contra-Boda Real

108

ANEXOS

116

ANEXO I: Discurso de Su Alteza Real El Príncipe Felipe
en la Boda Real.
ANEXO II: Datos sobre el dispositivo militar y policial de
la Boda Real
ANEXO III: Datos económicos de la Boda Real.
ANEXO IV: Estadísticas sociológicas en torno a la Boda
Real.

BIBLIOGRAFÍA

134

BIO CORAL HERRERA

153

vi

PRÓLOGO

Walter Benjamin escribió que “en el análisis del
pequeño momento singular se descubre el
cristal del acontecimiento total”. Aunque salta a
la vista que la cita en cuestión no se ajusta en
plenitud a la materia principal por la que se
interesa este libro, que no es en modo alguno
un pequeño momento singular, parece que el
argumento de Benjamin conserva todo su
empaque. Y es que, a través de una aguda
reflexión sobre la institución del matrimonio, y
sobre su concreción en las bodas reales --en
ellas
el
elixir
correspondiente
aparece
concentrado y en su máxima eficacia--, Coral
Herrera nos desvela muchas de las tramas más
miserables que acosan hoy en día a una
sociedad como la nuestra.
La principal de esas tramas la aporta, cómo no,
un eficientísimo designio de domesticación de
todas
las
relaciones
que
bebe
del
establecimiento
de
normas
de
obligado
cumplimiento. Estoy pensando al respecto en un
acto institucional y formalizado, el del
matrimonio, en el que deben participar dos
personas de diferente sexo, conforme a las
reglas que determinan las desigualdades de
género esperables, contraído por sujetos que
forman parte de la misma clase, al calor de una
promesa de amor eterno y, a menudo, con el
correlato, para tantas mujeres, de una condena

7

Coral Herrera Gómez

de por vida en la que se dan cita los trabajos
forzados y la esclavitud sexual. Al amparo de
esta trama --que se adereza con los mitos
esperables:
la
pareja,
la
fidelidad,
la
perdurabilidad-- se cancela el horizonte de todo
tipo de transgresión de las reglas del juego, el
amor se nos ofrece enlatado y sujeto a
interesadísimas leyes, y la sociedad patriarcal y
el capital se ven manifiestamente fortalecidos.
Si todo lo anterior se revela en la vida cotidiana
de muchas personas, lo que corre por detrás
adquiere un peso inusitado a través de las
bodas singulares, y en particular de las bodas
reales a las que presta atención mayor esta
obra. Gracias a estas últimas, el sueño se hace
realidad en muchos hogares, bien que en la piel
de otros. Como bien puede apreciarse, la
fórmula correspondiente encuentra savia nueva
de la mano de dos maquinarias --la de la
literatura y la del cine-- que permiten forjar
mitos al cabo catapultados por una tercera: la
de la televisión. Esta última otorga un carácter
público a las bodas reales, no porque el común
de las gentes pueda acceder a ellas, sino porque
coloca el acontecimiento en nuestros hogares
merced a un ejercicio de calculado e interesado
exhibicionismo. Todo aparece, en suma, bien
envuelto: nada se halla fuera de control en
escenarios marcados por la innegable belleza,
por el atractivo, de los lugares y las ceremonias.
Sólo el Vaticano, con ocasión de la elección de
los nuevos papas, parece competir con ventaja,
en este terreno, con las bodas reales.

8

Bodas Reales, Bodas patriarcales

Pero Coral Herrera retrata también con
sagacidad una trastienda que merece atención.
En ella se dan cita la idealización del amor y del
sexo, emplazados por encima de todo, en un
ejercicio que se encamina a ocultar las miserias
de la política y de la economía, que arrincona
llamativamente lo colectivo en provecho de la
vida individual y que alimenta un sueño, el de
poder ser como ellos, como Felipe y Letizia, que
incapacita para procurar ser distinto de ellos.
Bien es cierto que hay otra trastienda: la que se
traduce en una obscena defensa de instituciones
como la monarquía --beneficiada de siempre de
una franca censura ocultatoria--, la Iglesia, las
fuerzas armadas o los poderes económicos. Para
apuntalar todo ello no se duda en gastar sumas
ingentes orientadas a garantizar el boato de la
ceremonia y a proteger ésta con un formidable
aparato de seguridad, de la mano de un
despilfarro que produce, o debiera producir,
sonrojo. Para que nada falte, en fin, el regalo
aparece envuelto, entre nosotros, con una
parafernalia, la de la “marca España”, que en
una de sus dimensiones omnipresentes obedece
al propósito de procurar que olvidemos nuestros
problemas de cada día y concentremos nuestras
ilusiones en la contemplación de la vida de
quienes no tienen problema alguno.
Si la frase de Walter Benjamin que encabeza
este prólogo tiene sentido aquí --que lo tiene--,
ello es así por cuanto el texto de Coral Herrera
arrastra
virtudes
nada
despreciables:
proporciona un estudio prolijo del matrimonio y

9

Coral Herrera Gómez

de los ritos que lo acompañan, aporta una
sugerente aplicación de conocimientos de la
mano de lo ocurrido al calor de la boda de Felipe
de Borbón y Letizia Ortiz --y de otras, como la
de Grace Kelly y Rainiero, o como la odisea
protagonizada por Carlos de Inglaterra, Diana
de Gales y Camilla Parker Bowles--, desvela lo
que muchos no ven en absoluto, y lo que tantos
otros ven pero no aciertan a procesar y
racionalizar, y obliga a repensar, en fin, muchos
de los elementos de nuestra vida cotidiana, de
nuestras
relaciones,
que
nos
parecen
tranquilamente normales. Creo firmemente que
en mi voluntad de identificar estas muchas
virtudes, y en mi deseo de dejar claro que ha
aprendido mucho leyendo el libro de Coral, no
ha pesado apenas la condición del autor de
estas líneas, alguien que nunca se ha casado y
que a lo largo de su vida ha acudido, más bien a
regañadientes, a un par de bodas anodinas.

Carlos Taibo

10

Bodas Reales, Bodas patriarcales

INTRODUCCIÓN

“Y vivieron felices y comieron perdices”.
Es el final de muchas historias que acaban en
boda, un final rotundo que no deja imaginar
otros finales. Ni tampoco otras felicidades.
Lo romántico es político: el amor es una
construcción cultural atravesada por la misma
ideología capitalista y patriarcal que el resto de
las construcciones humanas en las que vivimos
y nos relacionamos en las sociedades
posmodernas. Nuestra economía, nuestras
leyes, nuestras religiones, nuestra ciencia,
nuestras cosmovisiones e imaginarios están
construidas desde esta ideología que también
atraviesa
nuestro
erotismo,
sexualidad,
sentimientos y emociones.
El mito de la boda por amor es un
fenómeno muy reciente, pues hasta el siglo XIX
el matrimonio y los sentimientos no tenían nada
que ver. El matrimonio era cosa de príncipes y
princesas, de marqueses y marquesas… era un
contrato económico que firmaban las familias
nobles para el traspaso de patrimonios o para la
configuración de estrategias geopolíticas. Los
poderosos se anexaban territorios o unían sus
recursos para acumular más poder, y sus bodas
eran espectáculos para entretener al pueblo con

11

Coral Herrera Gómez

un derroche de lujo y belleza. De paso, las
bodas servían para legitimar la monarquía y
ensalzar el poder de una pequeña corte de
gente poderosa.
No es hasta que estalla la primavera del
Romanticismo que la gente empieza a querer
casarse por amor. Hollywood se encargó de
todo lo demás: sus happy ends globalizaron la
utopía romántica posmoderna gracias al
desarrollo
de
las
tecnologías
de
la
comunicación. Hoy el romanticismo patriarcal se
consume a diario en cualquier rincón del mundo.
Esta utopía emocional colectiva está
basada en la filosofía del sálvese quien pueda.
El amor romántico del siglo XXI es hijo del
romanticismo burgués que nunca quiso cambiar
nada y se perdió en ensoñaciones fantasiosas.
El amor romántico se convirtió así en un potente
anestesiante social y en una herramienta para
sustituir las utopías colectivas por los paraísos
individuales en los que cada cual se salva de sus
miserias, aburrimientos e insatisfacciones a
través de la poesía del amor.
Este paraíso romántico tiene unas
consecuencias políticas y económicas porque es
una meta alrededor de la cual nos organizamos
social, sexual y afectivamente de dos en dos. El
dúo perfecto sublimado en la cultura occidental
está basado en el régimen heterosexual: las
parejas
han
de
ser
diferentes
pero
complementarias,
orientadas
hacia
la

12

Bodas Reales, Bodas patriarcales

producción y la reproducción, unidas
siempre en felices y frágiles monogamias.

para

Los mitos románticos nos ofrecen
modelos a seguir y personajes ejemplares a los
que idolatrar. A través de los cuentos que nos
cuentan, el sistema nos transmite ideas, metas,
valores patriarcales. Los mitos sirvieron para
explicar el mundo antes de inventar la Ciencia
moderna; son mapas emocionales, guías para
aprender a relacionarnos con el mundo, para
asumir las estructuras tradicionales y para
perpetuar el orden de las cosas.
Las historias basadas en el esquema
chica-conoce-chico- que-corre- aventuras no
sirven solo para entretenernos. Sirven también
para que nos identifiquemos con la chica o con
el chico, y a través de ella o de él aprendamos
las cosas básicas sobre el amor: que el amor
verdadero y puro nunca muere, que tu media
naranja aparecerá algún día por sorpresa, que
el amor siempre ha de ser exclusivo, que tener
celos es una muestra de amor, que los que más
se pelean más se desean…
Aprendemos a amar
amamos patriarcalmente.

en

la

cultura,

La magia del amor invisibiliza la dimensión
política y económica del amor: en un mundo
basado en las relaciones interesadas, el
egoísmo, la avaricia de la acumulación, la
posesividad y el privilegio, las relaciones de hoy

13

Coral Herrera Gómez

en día no están basadas en el concepto del
amor como un fin para disfrutar, sino como un
medio para alcanzar otras metas: felicidad,
estabilidad, armonía, ayuda, autorrealización
personal.
En esta época del “amesé quién pueda”,
los finales felices se han convertido en metas
sociales.
El
romanticismo
patriarcal
ha
contribuido al proceso de homogeneización
cultural que nos ha impuesto un modelo de
amor a la vez que anulaba la diversidad de
culturas amorosas que existen en nuestro
planeta. Otras formas de quererse y de desear
han sido invisibilizadas, prohibidas, condenadas
por un sistema que sólo permite los dúos y que
impone su tiranía de “la normalidad” y la
“naturalidad”, ambos conceptos con multitud de
significados según la época histórica o la zona
del planeta en la que estemos.
En la televisión sólo nos cuentan historias
de amor heterosexual con personajes que
desean ser salvados de sí mismos. Suelen ser
protagonistas
solitarios
que
establecen
relaciones con otra persona desde la necesidad
y el egoísmo. Por eso la gente al imitar este
modelo construye relaciones desiguales, insanas
y de dependencia mutua que en nada se
parecen al romanticismo mitificado que nos
venden las industrias culturales.
El amor romántico está de moda y todo el
mundo se ha creído el cuento de que nacimos

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Bodas Reales, Bodas patriarcales

para encontrarnos con nuestra media naranja, o
para encajar a la perfección en el zapatito de
princesa como la Cencienta.
El mito de la Cencienta es tan potente,
sin duda, porque nos cuenta la historia de una
plebeya infeliz que estaba explotada en su
propio hogar limpiando la chimenea. Un
muchacha joven y sana que estaba triste por el
mal trato que sufría por las envidias de las
hermanastras y la madrastra. Cenicienta nunca
pensó en rebelarse, ni tampoco ideó un plan
para escapar de esa situación, como haría
cualquier chica de hoy en día. No se fue de
casa, no buscó trabajo, no alquiló con las
amigas un apartamento para vivir juntas, no se
puso a estudiar o a formarse para salir de la
precariedad.
Cenicienta lo único que hizo fue esperar a
que la salvase su príncipe azul. Y su pasividad
obtuvo su recompensa: fue la elegida para subir
al trono.
Como Diana de Gales, como Kate de
Inglaterra, como Chàrlene de Mónaco, como
Letizia de España: todas ellas han podido
prescindir de los sinsabores del mercado laboral
y de la angustia a la que la población se
encuentra sometida en períodos de desempleo y
crisis.
Todas ellas ascendieron socialmente “por
amor”: todas sonríen en las fotos y paren

15

Coral Herrera Gómez

herederos y herederas, y todas serán reinas a
no ser que el descontento popular acabe con las
monarquías medievales.
Los príncipes azules cumplen el mismo
papel que Jesucristo, porque son los salvadores:
Felipe, por ejemplo, salvó a Letizia del despido
seguro cuando el canal CNN cerró en España.
Casi todos los príncipes herederos actuales son
ricos, guapos, sanos, altos, atléticos, con
idiomas, formación militar, y se casan por amor
con sus princesas plebeyas.
Excepto el eterno heredero al trono de
Inglaterra, Carlos, que no cumple con los
cánones de belleza principesca, ni pudo casarse
con su amada Camilla. Al príncipe de Gales lo
casaron con Diana, de la que nunca se enamoró
y con quien mantuvo una relación horrible, llena
de
insatisfacciones,
mentiras,
reproches,
amenazas, frustración, engaños, auto lesiones e
intentos de suicidio.
En los cuentos en los que las princesas no
se adaptan a la vida de palacio, los finales son
terribles: o mueren o son expulsadas. Diana es
el ejemplo narrativo de cómo la rebeldía se
paga cara, Carlos es el modelo que ejemplifica
como la sumisión también se paga cara.
Como
los
tiempos
cambian
y
las
monarquías se modernizan, 35 años después a
su hijo Guillermo no le han impuesto una
esposa, sino que ha podido casarse con su novia

16

Bodas Reales, Bodas patriarcales

de siempre, una bella mujer sin “sangre azul”
en las venas .
Es fácil identificarse con Diana, Kate, y
Letizia. Ninguna nació en un palacio, pero su
belleza y su capacidad de amar las permitió
llegar a uno. Son muchas las plebeyas que han
crecido viendo películas de princesas Disney y
bodas reales televisadas. Son muchas las que
sueñan con que aparezca de la nada un novio
maravilloso que las mantenga y las trate como a
reinas. Si no puede ser un heredero europeo,
puede ser un actor famoso o un futbolista
multimillonario, un empresario exitoso, o un
político
bien
situado
en
la
jerarquía
democrática. La cosa es que alguien te salve de
los sinsabores del mercado laboral y te ame
para siempre.
La mitificación de estos salvadores perpetúan la
desigualdad y las relaciones desiguales basadas
en la necesidad. Y nos dispersan de lo esencial,
haciéndonos creer que la solución a tus
problemas no pasa por el cambio colectivo ni la
transformación de la sociedad en la que
vivimos.
Lo que las películas y las revistas del corazón
nos venden es que para ser felices no hace falta
luchar por nuestra dignidad y derechos
fundamentales: sólo tenemos que obtener el
amor de una persona que nos acompañe, nos
mantenga, nos apoye y nos haga muy felices.

17

Coral Herrera Gómez

La idea que subyace a los mensajes Disney y a
los anuncios publicitarios románticos es que el
mundo puede seguir auto destruyéndose a su
ritmo, pero si encuentro a mi media naranja,
podré ser feliz. Esta idea se cocina en nuestra
mente y pasa a nuestros deseos mientras
consumimos historias de amor, reales o de
ficción.
Las nupcias reales son el sumun de
romanticismo patriarcal: son eventos mediáticos
masivos en los que podemos asistir en directo al
ritual de unión de príncipes y princesas de carne
y hueso.
En las bodas reales se condensan todos
los mitos, ritos y estereotipos de nuestra
cultura: tratan de seducirnos con un derroche
espectacularizado
de
recursos
para que
tomemos ejemplo eincluyamos en nuestros
sueños largos vestidos blancos, miles de flores
hermosas, música celestial, coches lujosos,
sables brillantes, vestuarios majestuosos, joyas
históricas y uniformes impecables.
El rito nupcial monárquico televisado sirve
para olvidarnos de nuestros problemas por un
rato o unas semanas, pero también sirve
legitimar el poder de las monarquías, de los
estamentos clericales y del Ejército. Asimismo,
también son útiles para ofrecernos modelos de
feminidad y masculinidad patriarcal, y para
ensalzar el poder del amor heterosexual,
monogámico y orientado a fines reproductivos.

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Bodas Reales, Bodas patriarcales

Para perpetuarse en el poder, las
monarquías pretenden ofrecernos una imagen
de “normalidad” sin perder su carácter divino.
Nos muestran su lado más “humano” (los
príncipes y las princesas tienen sentimientos), y
nos insisten en que son gente humilde y
sencilla.
Nos seducen con imágenes de felicidad
monárquica para que se nos ablande el corazón
y aceptemos a los futuros reyes, y a sus
descendientes, frutos del amor que les une.
Estas historias de amor feliz determinan
nuestras aspiraciones y metas, por eso hay
tanta gente buscando un príncipe azul o una
princesa rosa con la que fundar un hogar feliz
con muchos hijos.
Nos seducen sobre todo a las mujeres, que
somos las grandes consumidoras de historias de
amor feliz o trágico. Nosotras somos las que
tenemos sueldos inferiores, no poseemos las
tierras que trabajamos ni los medios de
producción, y sufrimos más hambre y violencia
en todo el planeta. La discriminación que
sufrimos
nos
hace
seres
necesitadas:
necesitamos sueños románticos y necesitamos
hombres que nos salven, como a Doña Letizia o
a Su Alteza Catalina.
Ellas son como la encarnación de las
princesas Disney: Blancanieves, por ejemplo,
estaba harta de limpiar y cocinar para los
enanitos, y en lugar de pedir un reparto de las

19

Coral Herrera Gómez

tareas domésticas, lo que hizo es aguantarse y
esperar. La que más paciencia tuvo fue la Bella
Durmiente, que pasó dormida nada más y nada
menos que cien años. Pero al final todas
obtienen su recompensa: su príncipe azul.

En este libro me centro en el análisis de la
boda de los Príncipes de Asturias porque fue el
evento más visto de toda la Historia de la
televisión española y porque se lanzaron una
cantidad de mensajes cargados de ideología
patriarcal,
monárquica,
democrática
y
capitalista. En estos días en los que parte del
pueblo español ha salido a las calles para pedir
un referéndum, los medios siguen tratando de
vendernos la necesidad de continuar siendo
súbditos de una monarquía impuesta por el
dictador Francisco Franco antes de morir. Nos
bombardean con imágenes de la pedida de
mano, la boda real, los bautizos de las niñas, y
la familia feliz que hoy han construido para
servir a España.
La fabricación de historias de amor con final
feliz por parte de las monarquías en alianza con
los medios de comunicación beneficia a muchas
instituciones y grupos de poder. En la boda real,
su presencia legitimó el amor de Felipe por
Letizia, el poder real de la pareja y de la
institución monárquica.
Los famosos y famosas aportaron colorido y

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Bodas Reales, Bodas patriarcales

glamur al enlace nupcial, y a cambio obtuvieron
el prestigio que otorga el asistir a un evento
histórico televisado y visto por millones de
personas en todo el globo terráqueo.
El enlace de Felipe y Letizia fue un
espectáculo de legitimación de todos los
poderes. En las fotos podemos verlos a todos
juntos
legitimándose
unos
a
otros:
representantes de otras casas reales, del
gobierno y de la oposición, representantes del
ejército, de la Iglesia, y representantes de las
empresas y la banca. También fueron invitados
periodistas
y directores
de medios
de
comunicación,
deportistas
de
élite,
representantes del mundo de la cultura y el
espectáculo.
En este estudio he querido reflexionar
sobre el impacto social, político y económico de
estos acontecimientos mediáticos cargados de
romanticismo medieval, y difundidos con la
tecnología del siglo XXI. He llevado a cabo un
análisis general del mito del matrimonio por
amor, dando un repaso aotras bodas reales del
siglo XX, para centrarme después en la Boda de
los Príncipes de Asturias.
Desde un enfoque multidisciplinar y
Queer, he analizado la dimensión religiosa,
política, social, económica, cultural y mediática
de su enlace.
También cuento la Contra Boda Real que

21

Coral Herrera Gómez

celebraron movimientos sociales y colectivos
diversos para mostrar su rechazo a la boda real.
En la Contra Boda se llevó a cabo un ritual, se
cantó, se bailó y se protestó contra la
desmedida importancia que otorgaron los
medios al enlace, el derroche de recursos
públicos puestos a disposición de la enamorada
pareja, y el cuestionamiento de una monarquía
cuya
permanencia
debería
decidirse
democráticamente.
Sin
embargo,
los
medios
apenas
visibilizaron el descontento popular. La magia
del romanticismo real opacó todas las noticias y
acontecimientos
de
esas
semanas.
El
bombardeo
de
todos
los
medios
de
comunicación nacionales silenció el debate en
torno al futuro de la monarquía española.
En los momentos en que escribo estas
líneas, Juan Carlos I acaba de abdicar a favor de
su hijo, y las calles se han llenado de españoles
y españolas que exigen nuestro derecho a
decidir la continuidad de la monarquía mediante
referéndum, y el inicio de un proceso
constituyente
que
permita
democratizar
nuestras estructuras políticas.
Si Felipe y Letizia logran coronarse como
reyes, los medios seguirán insistiendo en el
profundo amor que les une y ensalzando a la
perfecta familia feliz tradicional que reinará
sobre nuestras cabezas durante unos cuantos
siglos más. Es un buen momento, pues, para

22

Bodas Reales, Bodas patriarcales

desmontar la magia del romanticismo patriarcal,
para visibilizar lo invisible, y sacar a la luz toda
la estructura mítica sobre la que se asientan las
monarquías europeas actuales.
Es un buen momento, también, para
desmitificar a las princesas y a los príncipes
salvadores, para destronar el absolutismo de las
narrativas monárquicas, para inventarnos otras
historias de amor,
y para reivindicar otras
formas alternativas de relacionarse, de quererse
y de organizarse.

23

Coral Herrera Gómez

1. EL MITO DE LAS BODAS POR AMOR
1.1. Mitos nupciales.
Los finales felices con bodas románticas
sirven como mecanismo de cierre narrativo para
los cuentos y las películas, pero también sirven
para que las parejas, que no están obligadas
por ley a casarse, se casen masivamente.
Antiguamente amor y matrimonio tenían
poco que ver: se casaban las princesas y los
príncipes, y los miembros de la nobleza por
cuestiones de transmisión de patrimonio,
anexión de reinos, etc. Pero nadie pedía a los
casados que se enamorasen locamente, porque
generalmente se conocían el día de su boda.
Sólo se les exigía tener descendencia para
perpetuar el apellido y los patrimonios
familiares, por eso había descendencia legítima
e ilegítima, y por eso se peleaban tanto las
monarquías.
La Iglesia católica estuvo siglos tratando
de que la gente se casara, pero sin mucho éxito.
Las campesinas y los campesinos se unían y se
desunían sin pasar por ninguna institución ni
altar. Tuvieron que pasar muchos años hasta
que surgió la burguesía y con ella, el
Romanticismo.
Las

parejas

burguesas

24

empezaron

a

Bodas Reales, Bodas patriarcales

imitar a las clases altas y a formalizar su unión
ante el Estado y la Iglesia. A finales del XIX, las
mujeres burguesas empezaron a exigir a sus
padres la libertad de elección del marido, pues
eran ávidas lectoras de novelas románticas en
las que las protagonistas se relacionaban
románticamente con un hombre, y al final
lograban casarse con él.
Fue entonces cuando se puso de moda el
matrimonio por amor, y cuando comenzó a
invisibilizarse la dimensión política y económica
de esta institución social. Ya en el siglo XX, la
utopía romántica fue propagada por Hollywood
al planeta entero, de forma que incluso en
sociedades donde tradicionalmente las parejas
son formadas por sus respectivas familias, como
China o los países árabes en los que la familia
paga una dote, se han visto contaminadas por
esta ola romántica posmoderna. Sin embargo,
son millones las personas que han perdido la
vida o han tenido que huir de su comunidad por
negarse a contraer matrimonio. Enamorarse de
alguien de tu mismo sexo-género, enamorarse
de
alguien
perteneciente
a
otra
clase
socioeconómica
o
a
otra
nacionalidad,
enamorarse de alguien a quien tu padre no
quiere en su familia… si, son muchas las
mujeres y hombres que no encajan en los
patrones amorosos establecidos por nuestra
sociedad.
Y si bien hoy el matrimonio se nos
presenta indisolublemente unido al amor, sigue

25

Coral Herrera Gómez

teniendo un fuerte carácter político, social y
económico, porque nos sigue organizando de
dos en dos, y porque la desigualdad de género
nos sigue atando en relaciones de dependencia
económica y emocional. Las implicaciones
políticas del romanticismo posmoderno, sin
embargo, son invisibilizadas porque están
envueltas en una tela mágica que mitifica el
rito.
La Boda, en nuestra sociedad, es un rito
de paso porque marca un cambio muy
importante en nuestras vidas. Es un paso hacia
la adultez y una clara muestra de compromiso
con un proyecto de vida en común. A las
mujeres, sobre todo, nos hacen creer que es el
rito más importante de nuestras vidas, y por
eso empleamos mucho tiempo, energía y
recursos en encontrar un buen marido.
En el mito de las bodas por amor, las
mujeres dejamos de ser niñas inocentes para
pasar a ser amas de nuestro hogar, señoras de
nuestro esposo, madres de nuestros hijos.
Hasta hace bien poco, el matrimonio era el
único modo de ascender en la escala social y de
tener un status, siempre marcado por la
profesión del marido y su nivel económico. Por
eso el mito nupcial, para las mujeres, simboliza
la estabilidad económica y sentimental, la
seguridad y la protección, la posibilidad de tener
un hogar y una familia propia.

26

Bodas Reales, Bodas patriarcales

El mito romántico posmoderno, además,
nos ofrece un paraíso emocional, porque nos
ofrece el sueño de tener compañía para
siempre, nos seduce con la idea de que el amor
es eterno y da la felicidad. Así, muchas mujeres
se casan pensando que su matrimonio será un
espacio de amor, de armonía, de equilibrio, de
cuidados mutuos y de trabajo en equipo para
criar niños y niñas. Este oasis de felicidad, de
risas, buen sexo y disfrute dista mucho de la
realidad en la que vivimos: la prueba más
contundente son las tasas de divorcio anuales.
El mito funciona, sin embargo, porque la
gente vuelve a casarse. Después de un tiempo
de desengaño o decepción por el orimer
matrimonio, la gente vuelve a enamorarse y a
celebrar su unión con la nueva pareja. Esto es
una gran paradoja porque la gente, aunque
sienta que ha fracasado, vuelve a ilusionarse al
encontrar de nuevo a su “media naranja”, y
vuelve a casarse pensando que esta vez sí será
feliz, y para siempre.
Estos mitos románticos se perpetúan en
la medida en que la gente busca salvaciones
individualistas a la soledad y las industrias
culturales y mediáticas nos ofrecen paraísos
sentimentales que nos ayudarán a encontrar la
felicidad. Consumimos y reproducimos estos
mitos cargados de ideología patriarcal y
capitalista sin ser conscientes de las profundas
consecuencias que tiene para nuestra sociedad
la mitificación del amor de pareja.

27

Coral Herrera Gómez

Un ejemplo de la carga ideológica de los
cuentos románticos es que no percibimos la
división de roles tradicional que nos proponen
para
perpetuar
las
diferencias
y
complementariedad entre mujeres y hombres,
ni tampoco somos conscientes de cómo nuestra
cultura occidental ha unido la heterosexualidad
obligatoria y la tarea reproductiva al matrimonio
presentándonos este tipo de unión como algo
consustancial a la naturaleza humana.
Pese a que el matrimonio es una
institución, se nos presenta como un fenómeno
natural en nuestra especie: casarse con alguien
para reproducirse y convivir es lo “normal”, lo
deseable, lo lógico en cualquier habitante del
planeta. Hasta el punto en el que todos aquellos
que se desvían de la normalidad impuesta son
vistos como anormales: las mujeres que se
enamoran de mujeres, los hombres que se
enamoran de hombres, la gente que practica
voluntariamente la soltería, las parejas de
edades o clases sociales diferentes, la gente que
se enamora de gente casada, las uniones que
van más allá del dúo…
La cantidad de sufrimiento que genera el
no poder o no querer adaptarse a las normas
sobre el Amor y el Matrimonio en su versión
patriarcal, nos ha legado infinidad de hisorias
de amores imposibles, amores clandestinos,
amores adúlteros, amores platónicos, amores
ilegales. Muchos de estos amores han sido el
caldo de cultivo para la producción de cuentos,

28

Bodas Reales, Bodas patriarcales

novelas, telenovelas, radionovelas, películas,
óperas, series de televisión. Pensemos por
ejemplo en Romeo y Julieta: prefirieron morir a
tener que casarse con otras personas. Se
autodestruyeron porque no querían estar
separados y no les dejaban estar juntos.
Para entretenernos, entonces, estas
historias de amores rebeldes son estupendas.
Pero no tanto para las personas que lo sufren a
diario en todos los rincones del planeta, porque
sus historias no se convierten en cuentos, sino
en años de cárcel, en kilómetros lejos de sus
comunidades,
en
latigazos
o
castigos
corporales. Amar en muchos lugares del mundo
es ilegal, por eso en esto de las bodas no es oro
todo lo que reluce.
Son muchas las niñas obligadas a casarse
con ancianos que las violan en su noche de
bodas y las utilizan de esclavas domésticas y
sexuales, por ejemplo. Serán presas toda su
vida, o hasta la muerte del viejo que las compró
a sus familias. El matrimonio significa, para
muchas mujeres en el mundo, estar sometidas
al dominio patriarcal que las obliga a trabajar
gratis y a parir hijos. Y no sólo las niñas pobres,
también las mujeres de clase alta se ven
atrapadas en hogares de los que no pueden salir
por sus propios medios, por cuestiones
económicas, por presiones sociales, o por
dependencias emocionales.
Los

hombres

también

29

sufren

estas

Coral Herrera Gómez

estructuras patriarcales: muchos no pueden
casarse con la mujer o el hombre que aman
porque su familia o su comunidad esperan de
ellos que sigan la tradición que les impone una
esposa-criada a la que tendrán que mantener. O
a las que tendrán que poner a trabajar si no
desean trabajar
o si necesitan ingresos
adicionales.
Los hombres educados en la
tradición patriarcal tendrán enormes dificultades
para construir relaciones bonitas y para
disfrutar del amor, porque se les enseña que no
deben dejarse dominar por las mujeres. Se les
enseña también a ser los dictadores de su
familia, a ocultar sus sentimientos, a parecer
fuertes, a tomar decisiones importantes sin
consultar a nadie, a dar órdenes para que sean
cumplidas.
Los hombres sueñan con mujeres
sumisas que los amen incondicionalmente, que
no tengan inquietudes propias, que no se
sientan libres, que no salgan de casa más que
para ir al mercado, y que no los traicionen
jamás. Así las cosas, a los hombres les resulta
difícil tener compañeras con las que disfrutar de
la vida. Primero porque sólo reconocen como
iguales a otros hombres, segundo porque están
acostumbrados a relacionarse en espacios de
competitividad
en
los
que
tienen
que
posicionarse para no ser tachados de débiles,
maricones o poco hombres, y tercero porque
buscan esposas dóciles aunque les atraigan las
mujeres libres o con autonomía.

30

Bodas Reales, Bodas patriarcales

Las esposas son aburridas, pero confiables.
Las mujeres rebeldes son buenas para vivir un
romance pasional, pero jamás para formar un
hogar. Generalmente los hombres patriarcales
piensan que es mejor
protegerse de ellas
porque pueden destrozarte el corazón. Las
mujeres malas son poderosas, por eso no son
compañeras, sino yeguas salvajes que hay que
domar para que no te devoren. Con respecto a
sí mismos, suelen representar el mito de Don
Juan en sus espacios como bares o puticlubs,
pero se presentan como príncipes azules cuando
van a pedir la mano de una dulce muchacha. La
diferencia entre estos dos personajes míticos es
que uno es un golfo que jamás se compromete
porque es promiscuo y pendenciero (hasta que
llegue una doña Inés a redimirle), y el otro se
pasa todo el tiempo haciéndose el valiente,
matando dragones y superándose a sí mismo
para impresionar a una princesa, casarse con
ella y hacerla feliz.
Estos mitos de masculinidad y feminidad
idealizada que adquirimos leyendo, escuchando
o viendo historias de amor, son los que
componen, junto con los mitos de la eternidad,
la exclusividad, y la felicidad, los ingredientes
esenciales de una boda. Las novias se disfrazan
con las galas de la inocencia, la virginidad, la
sumisión. Ellas se visten de princesas, los
novios ponen cara de hombre tierno y
enamorado.
Y es que en su dimensión performativa, el

31

Coral Herrera Gómez

rito del matrimonio es la gran obra teatral de
nuestras vidas. Es el rito en el que nos
engalanamos, nos perfumamos, derrochamos
recursos y nos repartimos los papeles: el cura,
el novio, la novia, la madrina, el padrino, los
testigos, los invitados. Creamos escenografías y
las decoramos con su atrezzo, con su vestuario,
piezas musicales, iluminación, una coreografía
de baile nupcial, comida y bebida adaptadas al
momento, carruajes para transportar a los
novios e invitados, y dinámicas rituales para
marcar el paso de un estado (la soltería) a otro
(el casamiento). Gracias a la tecnología, las
bodas hoy trascienden su carácter teatral y se
convierten en un producto audiovisual en forma
de vídeos y reportajes fotográficos. Lo curioso
de las bodas es que tanto los protagonistas
como los invitados se meten en sus respectivos
papeles y suelen gozar mucho de la
representación.
La realidad del matrimonio (y la
frustración que genera el paso del tiempo, la
rutina, la incomunicación, las infidelidades, los
problemas de convivencia, las luchas de
poder….) se suele dejar a un lado para poder
vivir el instante, para poder disfrutar de la
ceremonia sumergiéndose en la ilusión del
romanticismo. Y si los protagonistas logran
representar un papel creíble, generalmente
todos nos olvidamos de la plata que hemos
aportado a la ceremonia y nos encandilamos
con la pareja enamorada que empieza unida
una nueva etapa vital, ojalá que para siempre.

32

Bodas Reales, Bodas patriarcales

A mí me aburre un poco ver las
repetitivas fotos de las parejas posando bajo las
palmeras de cocos o junto a la Torre Eiffel, la
Fontana di Trevi o el Palacio Real en Madrid,
pero me fascinan los vídeos de las bodas. Casi
todos son iguales y carecen de originalidad,
pero tienen un enorme valor documental y
emocional, porque es probablemente la única
película que van a protagonizar en sus vidas. Y
digo
película
porque
son
verdaderas
producciones, con su iluminación profesional,
sus encuadres profesionales, y su proceso de
montaje con banda sonora incluida.
La estética de estos videos es una
mezcla de elementos sacros y profanos con una
trasfondo medieval posmoderno cargado de
ideología patriarcal. El tratamiento audiovisual
de la novia nos remite al arquetipo de la
princesa delicada y virginal: la enmarca en
jardines elegantes, oliendo rosas delicadas o
junto a una fuente decimonónica. La música
engrandece el amor, el vestido de la novia, los
gestos de cariño de la pareja, la elegancia del
novio. Las canciones favoritas de amor de los
novios suelen ser producciones anglosajonas,
por ejemplo la repetitiva “I will always love you”
de Whitney Houston, que tiene un fuerte
potencial simbólico porque encierra la promesa
más grande de amor (siempre te querré)
cantado a pleno pulmón por una profunda voz
femenina que nos lleva al éxtasis en el estribillo.

33

Coral Herrera Gómez

Estos vídeos suelen comenzar en casa de la
novia: la vemos ya reluciente esperando el gran
momento en la intimidad. Con ella está la
madre y un reducido grupo de mujeres
(hermanas/ primas/amigas íntimas), que se
dedican continuamente a arreglarle el velo, a
mover la cola del vestido para que no se
arrugue, a retocar su maquillaje, a mostrar su
enorme preocupación por la belleza virginal de
la novia. Todas la miran entusiasmadas
mientras suena de fondo una canción suave y
delicada: ella posa para el fotógrafo tumbada en
la cama de sus padres, o sentada en el tocador,
frente al espejo, o junto a alguna planta bonita,
y nosotros nos fijamos en su rostro lindo y en
las cortinas, las jarritas de cerámica o porcelana
que abundan por doquier, los cuadros colgados
en las paredes. En fin, estamos viendo el
espacio en el que se ha criado “la niña”, ese
espacio doméstico de estilo “casa de padres” del
que saldrá para convertirse en una auténtica
mujer. Así podemos hacernos una idea de su
historia de vida: sale de un hogar y nosotros
tenemos que imaginar cómo será el que
construirá ella junto a su esposo.
La gente más acaudalada contrata
peluqueros y maquilladoras que pululan a su
alrededor mientras ella se deja embellecer sin
estar del todo ahí, en la tierra: tiene en la
mirada la alegría contenida de la niña que se
siente por fin preparada para ser mujer.

34

Bodas Reales, Bodas patriarcales

Después salimos con ella de la habitación
y se hace la foto
con el padre en la sala: un padre generalmente
emocionado y elegantísimo que la espera con
tierna impaciencia. En su mirada suele haber
orgullo de tener una hija que se casa, pero
también una mezcla contradictoria de pena (por
entregar su hija a otro hombre) y de alegría
(porque su hija ya tendrá quién la proteja).
Lo siguiente es el novio esperando a la
puerta de la Iglesia, y entonces la música se
torna sacra, o al menos, más solemne. El novio
está emocionado porque le van a entregar a su
esposa, que ese día es la flor más bella del
jardín. No ha podido ver el vestido de la novia,
el gran secreto sobre el que se ha hablado
durante meses. Se ha bromeado delante de él
para despistarlo: es clásico, no es blanco, lleva
velo, es moderno, es estilo Sissi emperatriz, o
es del diseñador fulanito que vistió a la Infanta
de España en su boda. El novio sabe que ha
costado un pastón, que la novia se lo ha ido a
probar varias veces y que ha tenido que
adelgazar para caber en él, pero poco más. Es
sagrada sorpresa, y aunque no le importe en
demasía tiene que hacer como que es lo más
importante de la jornada maratoniana que le
espera.

El

novio

saluda

35

afablemente

a

las

Coral Herrera Gómez

multitudes que indefectiblemente le hacen la
misma pregunta sin apenas variaciones: “¿Qué,
estás nervioso?”, acompañado de una enorme
sonrisa comprensiva. Todo el mundo busca en
su rostro la expresión de una profunda emoción,
siempre contenida. Si la novia tarda más de lo
previsto, se le hacen bromas de mal gusto al
novio: “A ver si se ha arrepentido y a última
hora ha cogido un avión a Pernambuco”. El
novio no puede llamarla al celular porque no se
puede romper la magia del misterio.
Hay algunos novios que duermen
separados la noche antes de la boda, ella en
casa de su madre y él en la de la suya. Se
separan para marcar la transición entre el
noviazgo y el matrimonio: cuando vuelvan a
unirse algo habrá cambiado entre ellos. Cuando
comienza la sesión de maquillaje, peinado y
vestuario la novia deja de comunicarse con el
novio, para aumentar el efecto sorpresa.
En el vídeo se ve como aparece el coche
de lujo trayendo a la novia. Todo el mundo
corre a ayudar: el padre le abre la puerta y las
damas de compañía le ayudan con el velo y la
cola para que ella pueda salir con grandiosidad
del carro. Muchas veces se escucha de fondo el
“Ave María” de Schubert y el ratito de
ceremonia se nos hace un poco pesado hasta
que llega el momento culmen: “Juan Carlos
Domínguez Rebolledo, ¿quieres a Laura García
Carrascosa por esposa?”, y el intercambio de
anillos mientras la música clásica llega a su

36

Bodas Reales, Bodas patriarcales

apogeo con el “Aleluya”.
Después viene la salida de la Iglesia,
donde la gente echa encima de los recién
casados arroz o legumbres, o pétalos de flores,
como símbolo de la abundancia y la fertilidad
que acompañan el comienzo del matrimonio. Es
el momento para besar y abrazar a los novios,
para hacerse fotos y para gritar con alborozo
frases de buenos deseos para los enamorados.
Pasamos al momento “jardín”. Antes los
novios se hacían unas fotillos, ahora les montan
toda una escena dramática a cámara lenta que
suele consistir en que ella se enfada por algún
motivo que no nos cuentan y sale corriendo,
como si fuera a suicidarse, con cara de tragedia.
Él, con el ramo de flores en la mano, corre hacia
ella, la alcanza, se arrodilla, muestra las flores y
pide perdón. Ella se rinde ante sus encantos y
se besan apasionadamente mientras suena otra
de esas canciones heroicas de romanticismo
ochentero. Se ve que el cámara les ha marcado
los espacios y las acciones cual director de cine,
y que ellos han cumplido con su papel aunque
hayan tenido que repetirlo varias veces porque
les sale mal, el novio se tropieza, o la novia se
caga de la risa.
A nosotros nos llega la grandiosidad de la
gesta, la rendición del caballero que ha sido
estúpido porque no ha sabido renunciar a su
libertad personal, pero que después se ha dado

37

Coral Herrera Gómez

cuenta de que ella es lo más grande de su vida,
que ella se merece ser feliz, que ella es su
princesa sin la cual no puede vivir. Entonces
lucha por recuperarla, y está dispuesto a
renunciar a lo que sea con tal de obtener su
perdón.
Es alucinante que la trama tenga su
conflicto y su final feliz en solo dos o tres
minutos. Nos muestran el amor como un triunfo
de aquellos que han logrado enfrentarse a los
obstáculos de la vida. Es el momento más
sublime del vídeo, es el clímax narrativo de la
historia, es el espacio de la magia romántica en
un encuadre natural y a la vez monumental con
luz de atardecer, a ser posible.
Después la cosa pierde en intensidad,
pero es que hay que sacar en pantalla a todos
los invitados e invitadas dando la bienvenida a
los novios, diciendo tonterías a la cámara, o
deseándoles toda la felicidad del mundo. Hay
algunos vídeos en los que se centran tanto en
los novios que se les olvida insertar a los
participantes de la celebración, como si la
pareja se bastara a sí misma para ser felices y
los demás fueran meros espectadores de su
amor.
Luego llega el momento de brindar con
champán y cortar la tarta: él le ayuda a ella a
agarrar el sable, porque como las mujeres
somos tan delicadas y débiles necesitamos la
tutela y protección de ellos cuando jugamos con

38

Bodas Reales, Bodas patriarcales

armas. Así que todo el mundo sonríe viendo
como
él
le
cede
a
ella
el
poder
momentáneamente para cortar una pinche tarta
de tres pisos.
A la gente le gusta este gesto caballeroso
del novio, que la rodea amorosamente por
detrás para evitar que a ella se le caiga la
espada y provoque algún accidente. Ella pone
cara de reto y exagera teatralmente el esfuerzo
que está haciendo para realzar la ayuda que
recibe de su ya flamante marido, y todos a su
alrededor aplauden su torpeza, ríen y hacen
fotos frenéticamente.
Estos vídeos suelen terminar con el vals
que baila el padre con la novia: a mitad de la
canción le pasará de nuevo la niña al novio y la
gente se derretirá viéndolos bailar mirándose a
los ojos con infinito amor. Ellos estarán
pendientes de los pasos que han ensayado los
meses antes, y se reirán entre ellos cuando se
equivoquen por los nervios. A veces también se
ve a la gente salir a escena con su pareja, y es
bonito verlos como el coro del amor:
acompañan a los novios sin opacarlos.
Los vídeos acaban con un primer plano de
ambos rodeado de un corazón, o con algún
símbolo: las manos entrelazadas y adornadas
con los anillos relucientes de oro, con una flor, o
un beso. Es el happy end perfecto: del mismo
modo que en las películas de Hollywood, lo que
viene después es algo que tenemos que

39

Coral Herrera Gómez

imaginar los demás solitos. Nos han ofrecido la
ceremonia y la celebración, las sonrisas, los
abrazos, las miradas de amor, los brindis, la
magia del momento: son dos jóvenes que
inician una nueva etapa en sus vidas y ojalá que
vivan una vida llena de amor y de hijos.
Una vez demostrado el cuento de hadas a
los seres queridos, los novios podrán deleitarse
con las imágenes o acudir a ellas cuando ya se
haya cernido sobre sus cabezas la rutina, el
aburrimiento o la saturación por problemas
domésticos. Después queda ahí para la
eternidad, guardada en un cajón.

1.2. Los ritos nupciales.
Cada sociedad tiene un modo diferente
de celebrar las uniones de pareja. En cada
cultura existen normas, tabúes, costumbres,
prohibiciones y concepciones diferentes sobre el
amor, que cambian según las épocas históricas
y las zonas geográficas.
Dentro de cada una de ellas existen diferentes
formas de unirse, y estas diferencias vienen
marcadas por el estatus socioeconómico, la
religión, el idioma, la etnia, la edad de los
contrayentes, las circunstancias personales que
rodean el evento (si es una unión clandestina o

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Bodas Reales, Bodas patriarcales

bendecida por los padres y la sociedad, por
ejemplo).
Demetrio Brisset (2000) nos habla en su
libro de algunos ritos nupciales de diferentes
culturas:
- En su estudio sobre los melanesios,
Malinowski describe un tipo local de enlace
matrimonial carente de ceremonialismo que no
contempla la indisolubilidad de los lazos
sentimentales. Después de la etapa adolescente
en la que podían disfrutar libremente de la
sexualidad, cuando una pareja de jóvenes se
sentían a gusto y decidían convivir juntos, y los
parientes mostraban su agrado con la elección,
tras pasar la noche juntos en una casa de
solteros, "por la mañana la muchacha, en vez
de regresar a la casa de sus padres, se queda
con su prometido [...] Este procedimiento
constituye el acto matrimonial; no existe ningún
otro rito, ninguna otra ceremonia para señalar
el comienzo de la vida conyugal [...] Esta
sencilla declaración de matrimonio es seguida
por un intercambio de regalos [que] junto al
anuncio público de la unión entre los amantes,
constituye el matrimonio" (p. 109).
- En el hinduismo se considera que "todo
matrimonio es un rapto", puesto que el novio se
lleva a la novia de su familia. Y en las fiestas
que acompañan las bodas, se representa
ritualmente el episodio del Ramayana que
muestra como Rama, la encarnación humana de

41

Coral Herrera Gómez

Dios, tiene que luchar contra el demonio para
rescatar a su esposa Sita, que el maligno ser
había raptado.
- Entre las costumbres practicadas por los
moriscos en el S. XVI, respecto a las nupcias
tenemos dos datos: la novia no debía tocar el
suelo el día de la ceremonia; más tarde, echada
sobre el tálamo nupcial, se cubría con una
sábana blanca y cerraba los ojos mientras
pasaban a verla mujeres y parientes del novio
(Longás 1915: 277-279).
- En el siglo XVIII, un cronista granadino
buen conocedor de las costumbres de los
bereberes norteafricanos, al describir las bodas
de los moros cuenta que: el mozo la pide a su
padre y le entrega ganado a cambio, llevándola
a su tienda. Mientras sus parientes brindan con
leche y miel y cantan a coro un epitalamio o
cántico nupcial, ella clava un bastón en tierra
cuanto puede, diciendo que “así como aquel
bastón no podrá ser arrancado del suelo sino
por fuerza, así sólo la violencia podrá a ella
separarla jamás de su esposo (...) Durante el
primer mes no sale la mujer de su tienda, y
lleva un velo sobre el rostro con dos agujeros
para los ojos”.
- Entre los gitanos, los padrinos buscan a
la novia y se van a su casa de taberna en
taberna de noche. Los padres salen dando gritos
por el camino opuesto, también de tabernas. El
novio con sus amigos también pasa la noche

42

Bodas Reales, Bodas patriarcales

bebiendo. A la mañana siguiente, están todos
borrachos. Y ocho días después tiene lugar la
ceremonia religiosa". Antes se comprueba la
virginidad de la novia y se hace pública la
prueba que lo corrobora.
Como ritual, las bodas son ceremonias
que unen a las personas con la divinidad, con la
trascendencia y lo absoluto. La dimensión
religiosa de las bodas tiene que ver con
procesos de legitimación del poder político y
económico, como sucede en las bodas reales.
Según Mariángel Alcázar (2002), en el siglo IX
la Iglesia de Roma instituyó la norma de que
fueran los religiosos quien oficiaran las bodas
para darles una trascendencia espiritual, aunque
este rito no se impuso hasta el siglo XII, cuando
los obispos y abades alcanzaron poder terrenal.
En la 24ª sesión del Concilio de Trento, en
1563, el matrimonio fue decretado el séptimo
sacramento y se impuso como fórmula para
certificar nacimientos hasta la separación del
Estado y la Iglesia en el siglo XX.
Las
monarquías
practican
este
sacramento porque siempre han necesitado la
bendición de la más alta instancia: Dios o los
dioses, únicos seres que se sitúan por encima
de las monarquías y los imperios, y que sirven
para legitimar el poder:
Otra de las funciones que cumplen los ritos
es la transmisión social de comportamientos y la
interiorización de modelos normativos de

43

Coral Herrera Gómez

conducta. Esto es particularmente visible en los
ritos nupciales según la liturgia católica, según
Brisset (2000), porque en el propio Catecismo
se reconoce que los ritos religiosos tienen un
sentido simbólico, y que el sacramento nupcial
tiene como finalidad "edificar al pueblo", esto
es, convencerle de cuál es la pauta a seguir.
El rito católico es el más practicado en
nuestras
sociedades
occidentales.
Según
Brisset, el actual Catecismo de la Iglesia
Católica, en el que se expone oficialmente su
doctrina, aprobado y publicado en 1992,
reconoce el sentido cósmico y simbólico de los
ritos religiosos (epígrafe 1149), equiparando
tradición litúrgica con rito (ep. 1203). Dentro de
la parte que se dedica a "La celebración del
misterio
cristiano",
aparecen
"Los
siete
sacramentos de la Iglesia", incluyendo dentro
del capítulo de "Los sacramentos al servicio de
la comunidad" a los del Orden y el Matrimonio,
considerando "que sirven a la edificación del
pueblo de Dios" (ep. 1534).
Específicamente sobre el matrimonio, se
dice que: "El mismo Dios es su autor", que basó
su alianza con Israel bajo la imagen "de un
amor conyugal exclusivo y fiel"; y que Jesús
nunca dejó de insistir en "la indisolubilidad del
vínculo matrimonial"). En cuanto a su forma de
celebración, en el rito latino "tiene lugar
ordinariamente dentro de la Santa Misa", siendo
el intercambio de los consentimientos entre los
esposos el elemento indispensable "que hace el

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Bodas Reales, Bodas patriarcales

matrimonio". Finalmente, se reafirma que "es
un acto litúrgico [...] con carácter público" y
necesidad de testigos, recordando la exigencia
de la fidelidad inviolable y la finalidad de la
procreación (eps. 1603-1652).
El rito de la boda según Alcázar (2002)
consta de: Los Ritos iniciales, Saludo de
acogida, Canto de los kiries, Canto de gloria,
Oración colectiva, Liturgia de la palabra,
Primera lectura, Canto responsorial, Evangelio,
Homilía.Rito
del
matrimonio,
Monición,
Escrutinio.
La
Primera
Lectura
Suele
ser,
comúnmente, la Carta del apóstol san Pablo a
los Corintios 12, 31-13, uno de cuyos versículos
dice: “El amor es comprensivo, el amor es
servicial y no tiene envidia, el amor no se
resume ni se agria, no es mal educado ni
egoísta, no se irrita, no lleva las cuentas del
mal, no se alegra de la injusticia, sino que goza
con la verdad”.
También es común la Carta del apóstol
San Pablo a los Efesios 5, 2ª, 25-35: “Amar a su
mujer es amarse a sí mismo. Pues nadie jamás
ha odiado su propia carne, sino que le da
alimento y calor”.
En el Escrutinio el sacerdote pregunta a
los novios si van a contraer matrimonio sin
coacciones, libre y voluntariamente. Los novios
responden a la par: Sí, venimos libremente.

45

Coral Herrera Gómez

Después se formulan otras dos preguntas:
“¿Estáis decididos a amaros y respetaros
mutuamente toda la vida?, ¿Estáis dispuestos a
recibir de Dios responsable y amorosamente a
los hijos, y a educarlos según la Ley de Cristo y
su Iglesia?”. Las respuestas de los contrayentes
son, respectivamente: “Sí, estamos decididos”,
“sí, estamos dispuestos”.
Consentimiento: El sacerdote declara:
“Así pues, ya que queréis contraer santo
matrimonio, unid vuestras manos y manifestad
vuestro consentimientos ante Dios y su Iglesia”.
El sacerdote pregunta a los novios: “Encarna,
¿quieres recibir a Manolo como esposo y
prometes serle fiel en las alegrías y en las
penas, en la salud y en la enfermedad, y así
amarle y respetarle todos los días de tu vida?”,
elaborando idéntica pregunta para el otro.
Actualmente se suprime la declaración de
obediencia de la novia hacia el novio por
considerarse ¿misógina?.
Otros símbolos importantes que han
perdurado desde la Edad Media, y otros nuevos
han surgido con el paso de los años. Los
principales son:
- La petición de mano: la “pedida” es la
presentación oficial de las dos familias, con
intercambio de regalos. Obviamente es un rito
que está pasado de moda en nuestra sociedad
porque ya no se contempla que una mujer sea
propiedad del padre, de modo que no hay nada

46

Bodas Reales, Bodas patriarcales

que pedir. Sin embargo, actualmente las clases
altas gustan de celebrar este rito para que se
las familias que se van a unir se conozcan y
comenten los detalles económicos del enlace.
Normalmente se acuerda el reparto de los pagos
de la boda: unos pagan el banquete, otros el
vestido de la novia, etc.
- El anillo de compromiso es una tradición
que se remonta a la Antigüedad griega.
Prometeo se atrevió a robar fuego en el cielo
para uso terrenal y Zeus le castigó,
encadenándolo a una piedra en la cordillera del
Cáucaso durante 30.000 años. Cuando fue
liberado, fue condenado a utilizar un eslabón de
la cadena en uno de sus dedos como anillo.
También es un objeto usado por Afrodita/Venus,
que con sus poderes mágicos otorgó a la sortija
de compromiso la facultad de enamorar al que
la recibía de quien se la entregaba. En tumbas y
papiros egipcios también se encuentran
referencias a esos aros que simbolizan el amor
sin fin por ser circulares. En Pompeya se
encontraron restos de anillos nupciales. Según
Alcaraz, en Grecia el anillo dio nombre al dedo
en que se colocaba (el dedo anular), porque por
él pasa una vena, según cuenta la leyenda,
llamada “amoris” que conecta directamente con
el corazón.
El anillo se popularizó en el Imperio
Romano y era un adorno que marcaba a las
mujeres casadas. Además, los patricios romanos
lo impusieron como signo de estatus social, ya

47

Coral Herrera Gómez

que sólo ellos podían
distinguirse de la plebe.

usar

el

oro

para

Los primeros cristianos adoptaron este
simbolismo y le dieron un significado religioso.
El papa Nicolás I institucionalizó el intercambio
de anillos en la ceremonia nupcial. Las clases
pobres utilizaban anillos de latón, madera o
hueso, y como mucho, de plata. En cambio, los
nobles italianos del siglo XCV añadieron piedras
preciosas a la alianza de oro. El anillo de pedida
es de oro y brillantes.
- El color blanco: el color más habitual en
las novias a lo largo de la historia ha sido el
rojo, porque simbolizaba el poder y la riqueza,
el fuego, la sangre, la vida y la renovación, y
porque era un tinte caro, según Alcázar. El uso
del color blanco empezó a generalizarse en el
siglo XIX, primero en Francia y más tarde en
Gran
Bretaña.
Napoleón
prohibió
las
exportaciones inglesas de tejidos y tintes, de
modo que impuso en las mujeres de su corte el
color blanco. En Inglaterra, la reina Victoria lo
usó para su boda con el príncipe Alberto de
Sajinia, en 1840, y a partir de entonces todas
las novias la imitaron, primero las de la nobleza
y la aristocracia y poco a poco odas las demás.
- El velo y la diadema de flores tienen
también significados múltiples, relacionados con
la pureza y la virginidad de la novia. Tanto en el
Islam, como en judaísmo, como en las bodas
cristianas, la novia entrará velada, y el novio le

48

Bodas Reales, Bodas patriarcales

retirará el velo de la cara, justo antes de la
fórmula nupcial (Alcázar). El velo aparece ya en
la Biblia, y su uso fue muy común en la época
de los matrimonios concertados, en la que los
novios no se veían las caras hasta que no
estaban
firmadas
las
capitulaciones
matrimoniales. Ahora es un complemento
decorativo que le da mayor trascendencia al
traje de novia.
- Las arras son las trece monedas de
plata, oro o alpaca que el novio pone en manos
de la esposa durante la celebración del
matrimonio religioso, pero que casi siempre
corren por cuenta de los padres de la novia.
Según Rosa Pereda, en la Antigüedad las arras
simbolizaban dos cosas: las propiedades y
bienes que el futuro matrimonio compartiría, y
el regalo que el novio hacía a la novia en
agradecimiento a su virginidad.
- El origen del ramo de la novia también
es ancestral: las flores son los órganos
reproductores de las plantas, y como la
juventud, son bellas y efímeras y tentadoras.
Cuando maduran, se marchitan. La costumbre
de tirar el ramo –que se comparte con otra, la
de ofrecérselo a la Virgen de la devoción de la
novia entre los católicos – se extiende cada vez
más y significa que, entre el corro de solteras
que esperan cogerlo al aire, la que tenga esa
suerte se casará la primera.
- También es antigua y tradicional la

49

Coral Herrera Gómez

costumbre del viaje nupcial, resto del rapto de
la novia y del retiro en soledad que los novios
debían disfrutar para consumar su nueva
pareja: “Al nombre se le encuentran distintos
orígenes, desde la hidromiel de los dioses y
héroes del panteón grecolatino, al licor de miel
que la tradición germánica antigua proponía
durante un mes a los recién casados para
fortalecerles en los agotadores esfuerzos del
amor. Pero el viaje depende de la capacidad
económica de los novios y sus familias, y es una
costumbre que, si bien con la democratización
del turismo está cada vez más extendida, ha
sido patrimonio de las clases burguesas y
pudientes” (Pereda, 2001)
- La costumbre del beso: “ahora puede
besar a la novia” es anglosajona y proviene del
cine norteamericano; es un rito moderno que no
existía en la antigüedad.
- El lanzamiento de arroz sobre los recién
casados, según Alcázar (2002), tiene su origen
en las comunidades agrarias y es símbolo de
fertilidad.

50

Bodas Reales, Bodas patriarcales

2. LAS BODAS REALES EN TELEVISIÓN

El siglo XX fue el que enmarcó las bodas
como
happy
end
de
las
historias,
fundamentalmente a través del cine de
Hollywood y posteriormente a través de la
televisión. La televisión nació asociada al
desarrollo de los suburbios y el individualismo
del siglo XX. Sus hermanas fueron la nevera, las
cocinas, y otros electrodomésticos que harían
de las casas lugares confortables. La idea era
llenar de productos los supermercados para
seducir y moldear las aspiraciones de las
mujeres. La representación de la feminidad en
aquella época era muy homogénea, basada en
el modelo de mujer sumisa rubia y feliz porque
ha logrado el sueño de su vida: casarse y
fundar una familia numerosa. Se pensaba que
así las mujeres podrían retener a los hombres y
mantenerlos alejados de los bares y de las
concentraciones políticas: los hombres querrían
sumergirse en el universo de la limpieza y el
confort familiar para formar núcleos sociales
aislados entre sí por obra y magia de la
televisión.
Por todo esto no es casual que el principal
target de la televisión sean mujeres, en su
mayoría de entornos rurales y de edad
avanzada. La televisión acompaña a muchas de

51

Coral Herrera Gómez

ellas durante todo el día, y marca los tiempos
de su cotidianidad: las tardes por ejemplo son
para las telenovelas: dos o tres horas de
historias de amor imposibles, de buenas contra
malas, de conflictos pasionales, de llantos
desgarrados, de besos robados o noches de
amor clandestinas…
La televisión es el medio en el que más
bodas encontramos: en las telenovelas, en las
series de ficción, en los realities, en los
concursos, en los programas de prensa rosa, en
los anuncios publicitarios, en la transmisión de
bodas reales con príncipes y princesas “de
verdad”. Estas bodas son la encarnación de los
cuentos Disney en la “realidad”, en la que el
cuento no se acaba y podemos seguir la novela
por entregas. La realidad nos crea la ilusión de
que podemos ver qué hay después del final
feliz, y que podemos asistir a los momentos
más importantes de los protagonistas: la luna
de miel estupenda, los dos embarazos, dos
bautizos, dos niñas rubitas que van al colegio,
sus abuelitos los reyes, sus primitos traviesos,
sus veraneos en yate, inviernos de esquí,
inauguraciones
y
discursos,
clausuras
y
premios, aplausos y sonrisas…
La alianza del poder mediático con el
poder monárquico ha generado multitud de
bodas de ensueño que han sido seguidas a
través de televisión por millones de personas en
el mundo. Un ejemplo de ello es la boda de la
actriz hollywoodiense Grace Kelly con el Príncipe

52

Bodas Reales, Bodas patriarcales

Rainiero de Mónaco. El 19 de Abril de 1956
cerró su carrera cinematográfica con una de las
bodas más espectaculares de la época, (2002).
La organización del evento contó con la ayuda
profesional y técnica de Hollywood. La novia fue
maquillada y peinada por el equipo de
caracterización de la Metro Goldwin Meyer, y su
directora de moda fue la diseñadora del vestido
según Mariángel Alcázar.
En la pareja confluían dos mundos
distintos: Hollywood aportaba la belleza, la fama
y el
glamour.
Mónaco puso la plata, la
infraestructura y el prestigio social. Grace tuvo
que renunciar a seguir trabajando, pero a
cambio subió al Olimpo de las princesas más
populares y admiradas del mundo. Había sido
educada para ser una buena esposa, y además
era una mujer joven, sana y extremadamente
atractiva: lo tenía todo para ser una verdadera
princesa.
Sin embargo, casi todas las casas reales
europeas, según Alcázar (2002), rechazaron la
invitación de Rainiero para mostrar su
desacuerdo con que una mujer norteamericana
y además, actriz, subiera al trono de Mónaco. La
boda
fue
espectacular
y
los
medios
contribuyeron mucho a su difusión. Desde
entonces, las aventuras y desventuras de esa
familia real se han convertido en una constante
en la prensa rosa internacional. La muerte de
Grace Kelly en un accidente de coche intensificó
y potenció ese mito, pues sus tres hijos,

53

Coral Herrera Gómez

Carolina,
Estefanía
y
Alberto
quedaron
huérfanos. El Príncipe Rainiero se convirtió en el
viudo eterno que no volvió a casarse y siempre
estaba triste.
La boda del Príncipe Carlos de Inglaterra
con Lady Di fue todavía más impactante para la
población mundial que la de Grace. El relato de
esta historia no podría haberlo ideado ni el
mejor guionista de telenovelas, porque contiene
todos los elementos narrativos para ser una
historia apasionante.
Desde mi perspectiva, la historia empieza
y acaba en Camilla Parker-Bowles, una mujer
perteneciente a la aristocracia inglesa pero sin
títulos nobiliarios con la que Carlos ha vivido un
intenso y prolongado romance desde su
juventud hasta la actualidad. Conoció al
Príncipe Carlos con 23 años y, según cuenta la
prensa rosa, ella le comentó al príncipe que el
tatarabuelo de Carlos fue amante de su
bisabuela. A partir de ahí siguieron un romance
que no interrumpieron pese a la boda de ella
con Andrew Parker-Bowles, con el cual tuvo dos
hijos: Laura Rose Lopes y Andrew Parker
Bowles.
Para casar al Príncipe Carlos, la Corona
optó por una chica dulce, joven e ingenua
llamada Diana. Anteriormente se había elegido a
su hermana, pero Diana logró “arrebatarle” a
su hermana el pretendiente y logró ser ella la
que alcanzase el mayor sueño de una mujer

54

Bodas Reales, Bodas patriarcales

bien educada. Era una chica con aspecto de
virgen, sumisa y entregada que no chocaría con
los intereses de la monarquía real británica. La
boda, celebrada en 1981, fue un acontecimiento
mediático de gran envergadura (al que acudió
Camilla en calidad de invitada de honor) que
logró consolidar la monarquía inglesa y sumir a
la población en un encantamiento de carácter
romántico que despertó grandes pasiones a lo
largo de los años.
Mientras Diana copaba las portadas de las
revistas con sus modelitos, fiestas benéficas y
embarazos felices, la realidad transcurría por
otros derroteros. Carlos nunca dejó de amar y
de ver a Camilla, y Diana sufrió de lo lindo
mientras su feliz cuento de princesa rosa se
desmoronaba.
En lugar de asumir su función como
esposa real y hacer su vida por su lado, Diana
se rebeló, protestó ante las cámaras, se confesó
ante la opinión pública, lloró a mares y se
convirtió en la víctima de la malvada Reina
Isabel II y su hijo Carlos, ese hombre calculador
y frío que no supo amar las virtudes de su
princesa y tampoco supo hacerla feliz.
Mientras, desde el otro lado, se puede
decir que no hay hombre más fiel que Carlos. El
eterno príncipe heredero cumplió su papel como
semental y como esposo, pero siempre fue leal
y estuvo vinculado sentimentalmente con su
gran amor, Camilla. Ella estuvo siempre ahí.

55

Coral Herrera Gómez

Veraneó con la familia real todos los veranos en
calidad de “amiga” de Carlos (pese a lo
humillada que se sentía Diana). La verdadera
historia de amor es la de ellos, porque se han
amado pese a los matrimonios mutuos, y se han
juntado cuando han podido. Ambos han tenido
que aguantar la oposición de la opinión pública,
han logrado casarse y legitimar su unión, y
ahora son una pareja tranquila que dejó atrás
los años locos de las crisis nerviosas, episodios
de bulimia y anorexia, ataques de celos,
autolesiones,
chantajes
emocionales
protagonizados por una princesa que se creyó el
cuento de hadas.
Diana sufrió románticamente, o al menos
eso nos contó en la televisión: ella es la víctima
inocente que creía en el amor y no supo
adaptarse a la rigidez de la monarquía inglesa.
El mundo entero amaba a Diana: ella era el
arquetipo
de
mujer
buena
y
Camilla
representaba a la mujer mala. Una era bella y
joven, la otra fea y envejecida; una era la
princesa del pueblo y la otra se convertiría en
madrastra (el arquetipo de la madre mala).
Curiosamente, el príncipe Carlos era sólo el
tonto que quedó ridiculizado cuando salieron a
la luz unas declaraciones íntimas en las que
afirmaba querer ser el tampón de Camilla para
estar dentro de ella.
En una cultura patriarcal los hombres
nunca son los culpables; la mala fue Camilla, y
la malísima de esta saga fue realmente la reina

56

Bodas Reales, Bodas patriarcales

Isabel II, una mujer de hierro que antepuso los
intereses de la Corona al amor romántico, y que
no dudó en sacrificar a una bella joven como
Diana porque necesitaba una princesita para
que su hijo le diese continuidad a la Monarquía
británica. Diana le interesaba por su capacidad
de engendrar herederos y su timidez y
discreción, pero le salió todo al revés y tuvo que
soportar a su nuera utilizando los medios de
comunicación para desprestigiarla.
Isabel representa, en este historia, el lado
más rancio y tradicional de la institución
monárquica;
paradójicamente, pese a los
intentos de mantener las tradiciones, la Reina
de Inglaterra tiene a todos sus hijos
divorciados. Su familia es el centro de todas las
habladurías y chismes del Reino Unido, pese a
que se supone que han de ser ejemplo para los
demás súbditos. Hoy los miembros de la realeza
ya no son un modelo a seguir, dado que
parecen incapaces de formar una familia
tradicional heterosexual y como Dios manda. En
lugar de eso, se han convertido en productores
de relatos, en creadores de contenidos, y en
actores y actrices de su papel. La principal
función de las monarquías europea es ofrecer
entretenimiento a las masas sedientas de
relatos. Para Lucrecia Escudero Chauvel1, la
escenificación de las pasiones y de la
Escudero Chauvel, Lucrecia: Puente del alma: la emergencia de la
subjetividad en el escenario mediático. SIGNO Y SEÑA, nº 12, 2001, Págs.
189-214, ISSN 0327-8956.
1

57

Coral Herrera Gómez

subjetividad es uno de los componentes
característicos de la mediatización de fin de
siglo. Las audiencias siguen las sagas sexuales
de Bill Clinton, los romances de Carolina de
Mónaco o las bodas de las infantas de España
como si fueran verdaderas telenovelas, porque
se nos entregan en capítulos según van
sucediendo los acontecimientos.
En la actualidad, Escudero considera que
el circuito de la gente famosa impone un tipo
de discurso centrado en la producción de la
actualidad de un personaje estrella y su
seguimiento en verdaderas sagas colectivas con
su componente sentimental y romántico: ficción
e información se confunden, se desdibujan sus
fronteras, interaccionan para crear narraciones
y ello crea un verdadero sistema pasional
repleto de emociones. De ahí el impacto de la
incorporación de una actriz como Grace Kelly o
una periodista famosa como Letizia Ortiz: ellas
aportan la modernidad y hacen parecer más
“reales” a sus majestades, ellos las convierten
en princesas del cuento.
Para Escudero Chauvel (2001), el
personaje de Diana encarnó el otro polo de la
isotopía odio/amor, muerte/vida a la que las
sagas populares nos han acostumbrado desde
tiempo inmemorial. La Princesa de Gales
encarnó la figura de icono mediático y fue
admirada y querida por millones de personas en
todo el planeta.

58

Bodas Reales, Bodas patriarcales

Diana sabía que era un producto
mediático que vendía bien 2, y utilizó su imagen
para promocionar causas como la campaña
contra las minas antipersona. Se dedicó a
numerosas obras de caridad, fue la primera en
fotografiarse apretando las manos de enfermos
de Sida, visitó colegios y proyectos de
cooperación, inauguró hospitales y meció en sus
brazos a niños desnutridos y enfermos. Diana
demostraba así que aunque su alma caritativa
no podía cambiar el mundo, al menos lograba
llamar la atención de los medios sobre
diferentes causas.
La gente la admiraba porque era un
personaje divino que vivía en un lujoso palacio;
pero se preocupaba por los pobres y los
hambrientos. Nunca renegó del sistema, sino
que contribuyó
a
ponerle
parches;
su
grandiosidad aumentaba cuanto más cerca se
situaba de niños huérfanos, heridos de guerra,
enfermos y muertos de hambre. Para reforzar
su imagen de mujer bondadosa preocupada por
las injusticias, Diana unió su imagen a la de
Teresa de Calcuta. A la princesa la acercó aún
más al cielo y a la santidad, y a la monja le
benefició por la visibilidad mediática y la ayuda
financiera que recibió con la imagen de Diana.
Ella

quiso

ser

siempre

la

reina

Declaraciones de Diana en Madame Fígaro (N.” 16504;
6/8/97. Pág. 23). Citada en Lucrecia Escudero (2001).
2

59

de

Coral Herrera Gómez

corazones, querida por el pueblo, admirada por
todo el mundo (menos por su marido), y lo
logró. No pudo vivir un matrimonio feliz con su
príncipe azul, y en el camino perdió la inocencia,
la salud y los nervios. Fue un personaje
atormentado hasta que ya entrada en la
treintena encontró de nuevo el amor. Para
entonces ya era una mujer adorada por la
prensa y el público, rica, famosa y con una
imagen mediática impecable.
Diana era la luz que iluminaba el
firmamento mediático: fueron miles las mujeres
de que imitaron su forma de vestir, su peinado,
sus accesorios, y la apoyaron firmemente
cuando elevó su voz y protestó por la farsa del
“matrimonio de tres” que estaba sufriendo. Ella
era la princesa, la santa, la mártir (adjetivos
que los ciudadanos dedicaron a Diana tras su
trágica muerte), y supo explotar bien su
condición de víctima. Creía en el amor, y luchó
sola contra la Monarquía británica; por eso se
convirtió en una heroína endiosada. Una heroína
que
sufrió
lo
que
Escudero
denomina
transformaciones narrativas, porque pasa de
princesa de cuento de hadas a mujer moderna:
“Diana encarnó una “búsqueda” de la felicidad o
del objeto mágico que está en lo base de las
narraciones folklóricas, como lo ha demostrado
V.
Propp
y
Greimas.
Solo
que
los
transformaciones del octante se imbrican con
las transformaciones de los espectadores:
“Mientras ella cambiaba nosotros íbamos
cambiando”(...) afirma una lectora de The

60

Bodas Reales, Bodas patriarcales

lndependent , 6/9/97)” (Escudero).
La audiencia no sólo siguió sus cuitas
matrimoniales y su vida por curiosidad, sino que
conectó emocionalmente con su personaje.
Sobre todo cuando ella desnudó su alma frente
a las cámaras; su calidez, su candor, su
sufrimiento despertó la empatía de la población,
que veía a la familia real británica como
demasiado
abstracta,
distante,
lejana
y
conservadora.
Lucrecia Escudero explica este fenómeno
poniendo el acento en lo que ella denomina la
dimensión patemica, que define como una
dimensión discursiva que atraviesa los géneros
mediáticos y los formatos televisivos. Se dirige
básicamente
a
la
construcción
de
los
sentimientos de los espectadores y al
establecimiento de una relación de tipo
empático con ellos: “Representaría la posibilidad
del reconocimiento, por parte del público —a
partir del testimonio, del relato de los
sentimientos— de un lazo de afecto y sobre
todo de identificación. Lo que privilegiaría esta
dimensión es el fragmento de la vida cotidiana,
la enunciación en primera persona que permite
al personaje acceder así al estatuto de
“exemplum”.
La fuerza de esta dimensión patemica
reside, según Escudero Chauvel (2001), en el
testimonio público. El testimonio, el relato de
vida, es la inclusión del otro en nuestra vida

61

Coral Herrera Gómez

cotidiana de espectadores. Para Escudero
Chauvel se crea una situación de transfert
colectivo porque la confesión individual se dirige
a miles de espectadores virtuales pero también
a cada persona individualmente. El medio es el
lugar de ese transfert de emoción: lo verosímil
del testimonio va más allá de la verdad del
contenido discursivo.
Cuando Diana parecía haber encontrado
el amor en la figura de Dodi Al-Fayed, un
empresario multimillonario, el acoso de la
prensa fue más intenso que nunca. Ello provocó,
probablemente, el accidente de tráfico en el que
ambos enamorados perdieron la vida. También
provocó
una
oleada
de
rumores
y
especulaciones en torno a lo que sucedió aquella
noche. Las cadenas retransmitieron los actos de
condolencia,
el
entierro,
las
despedidas
populares, las medidas tomadas por el
gobierno…
Los platós de televisión dedicaron horas a
intercambiar
suposiciones,
desmentir
afirmaciones, negar chismes, compartir noticias,
transmitir comunicados. Unos dicen que la
noche de su muerte, Dodi pidió en matrimonio a
Diana; otros creen la versión del padre de Dodi,
según la cual esa noche Diana le anunció a él su
embarazo. Este rumor escandalizó a la sociedad
británica: la Princesa de Gales, madre de un
bebe con sangre árabe; el Príncipe heredero,
hijastro de un árabe y hermano de un niño de
sangre mezclada.

62

Bodas Reales, Bodas patriarcales

El padre de Dodi, el gran magnate de
Harrod’s, estaba convencido de que fue una
conspiración de la Corona para quitarse de en
medio a Diana. Llevó su causa a los tribunales
pero tras una exhaustiva investigación de años,
el poder judicial no ha dado la razón a Al Fayed
por falta de pruebas consistentes.
Los medios construyen y destruyen los
mitos, retransmiten su nacimiento, su bautizo,
su graduación , su boda y su entierro. Nos
permiten asistir a sus momentos de felicidad y a
sus caídas en desgracia. La monarquía inglesa
se acrecienta conforme se fortalece su poder
mediático, porque es el modo en cómo su
función simbólica adquiere sentido. Si están ahí
viviendo de nosotros, al menos que nos den
historias con las que entretenernos: los hijos e
hijas
de
las
monarquías
europeas
(especialmente la iglesia y la monegasca) han
dado mucho de qué hablar, escribir y narrar. El
pueblo agradece que sus representantes divinos
demuestren su condición humana.
Pero el cuento no acabó con la muerte,
sino que continúa con más bodas. La de Carlos
y Camilla solo fue posible después de unos
cuantos años en los que se guardó luto oficial
por Diana. En el ámbito público, se debatió
sobre la conveniencia de ese matrimonio para la
Iglesia anglicana y el Estado de Inglaterra; con
el
tiempo
el
Parlamento
daría
su

63

Coral Herrera Gómez

consentimiento, gracias sin duda a la campaña
mediática de la Casa Real inglesa. Primero se
presentó a Carlos como un buen padre de sus
hijos, y se escenificó su viudedad y su soledad.
Después, Camilla comenzó a acompañarlo en
determinados actos públicos, de una manera
discreta y silenciosa. Con el tiempo, los hijos de
Carlos y su real madre aceptaron a esta mujer
en la familia (la conocían de toda la vida), y
Camilla se convirtió en su pareja oficial, gracias
a esta campaña mediática.
Al casarse con el heredero al trono de
Inglaterra,
Camilla Rosemary MountbattenWindsor (su nombre de soltera antes de casarse
con Parker Bowles) recibió los títulos de
Duquesa de Cornualles y de Rothsay, Condesa
de Chester y de Carrick y Baronesa de Renfrew
y Dama de las Îles. La boda del Príncipe con
Camilla en el Ayuntamiento de Windsor en 2005
cerró una historia que comenzó en los años 70
entre dos amantes que siempre quisieron
permanecer como tales y que se amaron por
encima de las instituciones (el matrimonio, la
iglesia, la monarquía…).
La ceremonia se vio un poco deslucida ya
que la Reina no asistió al enlace, tuvo pocos
invitados y se celebró con discreción (y para
colmo tuvo que retrasarse un día por los
funerales de Juan Pablo II, Papa de la Iglesia
católica, que se situaron en primera plana de
todas las noticias).

64

Bodas Reales, Bodas patriarcales

La segunda boda fue la de Guillermo, el
príncipe azul, y Kate Middleton, una chica
“normal” que dejó de trabajar para convertirse
en princesa. En estos tiempos que corren, ya
nos hemos acostumbrado a la historia de la
plebeya que encuentra a su príncipe azul porque
son varios los príncipes y princesas herederas
que se han casado con gente “normal y
corriente”.
Estas hibridaciones entre los dioses y los
humanos son muy parecidas a las que se daban
en la cosmogonía griega, donde se mezclaban
eróticamente y tenían hijas e hijos semidioses.
El caso es que esta boda ha devuelto la
esperanza a la gente que gusta de seguir las
narraciones audiovisuales de las monarquías: el
cuento de hadas ha comenzado de nuevo en la
figura del hijo de Ladi Dy y esta chica humilde
que algún día será la Reina de Inglaterra.
Nosotros en España también tenemos el
mismo caso: una mujer trabajadora que
encuentra a su príncipe azul y se salva de los
recortes y de la crisis gracias al amor. El
seguimiento masivo de su boda en todo el
mundo demuestra que el esquema narrativo,
aunque sea el mismo que el de la Cenicienta,
sigue funcionando y enganchando a la gente.
Por eso la escasez en nuestra cultura de
historias
de
transformación
colectiva
y
protagonismos grupales… no sea que nos

65

Coral Herrera Gómez

contagiemos
todos
del
entusiasmo
revolucionario y acabemos en unos días con las
instituciones de la democracia patriarcal
posmoderna.

3.LA BODA REAL DE LOS PRÍNCIPES DE
ASTURIAS

Las bodas reales hoy en día cumplen dos
funciones:
una
de
tipo
institucional
y
diplomático, y otra de carácter mitológico. En su
dimensión simbólica y cultural, las bodas reales
son
acontecimientos
masivos
que
se
retransmiten por todo el globo terráqueo a
modo de cuento mezclado con realidad; es la
representación real de las historias con happy
end, un modo de demostrar que el amor es
posible hasta en las más altas instancias
políticas y nobiliarias. Es un modo de acercarse
al pueblo, y de demostrarnos que ellos también
se unen por amor.
Los contrayentes de las bodas reales de
las dos últimas décadas se presentan como
jóvenes modernos y enamorados, accesibles a
la prensa y a los medios, pero celosos de su
vida privada.
Además de personas, los contrayentes son
príncipes y princesas, símbolos por tanto de la

66

Bodas Reales, Bodas patriarcales

democracia constitucional y la monarquía
parlamentaria. Su función es representar a
nuestro país en otros países, y mantener la
estabilidad política. Para legitimar su función, el
poder mediático, mientras, visibiliza el trabajo
de la Casa Real y ensalza el papel de la
monarquía en los asuntos de Estado.
En España, por ejemplo, fueron los
medios los que legitimaron la función de Juan
Carlos I, porque le mostraron como un príncipe
valiente que luchó por la democracia en este
país cuando aún estaba débil. Juan Carlos
apareció representado como el defensor de la
democracia española, el garante de los derechos
y libertades de su pueblo. Desde entonces, la
Corona ha trabajado mucho su imagen social
corporativa: se ha esforzado por parecer una
institución funcional, democrática, moderna y al
servicio del pueblo español.
Los matrimonios de las Infantas fueron
dos momentos decisivos para la imagen de la
monarquía española. La Corona eligió Sevilla y
Barcelona, ciudades situadas al Norte y al Sur
de España; esta elección sin duda se demostró
acertada para simbolizar “la buena salud del
Estado de las autonomías”.
La boda de Elena con Jaime de
Marichalar fue más española en el sentido
tradicional del término, debido a la ciudad y el
folklore andaluz, y toda una serie de símbolo de
españolidad que inundaron la boda.

67

Coral Herrera Gómez

La de Cristina de Borbón, en cambio, fue
una boda más europea, luminosa y moderna
porque su marido, Iñaki Urdangarín, era un
joven deportista y reconocido profesional del
balonmano. Fue una boda integradora porque
se celebró en Barcelona, lugar de residencia de
la Infanta, y porque el cónyuge no pertenece a
la nobleza castellana, sino que es vasco y
pertenece a una familia de clase medio-alta. La
conjunción de símbolos españoles, catalanes y
vascos en la boda fue perfecta y representó el
ideal de una España unida, pero respetuosa con
el folclore, el idioma y las costumbres locales de
cada región.
Después de estas bodas, el siguiente paso
fue confeccionar un plan para legitimar el futuro
reinado del Príncipe de Asturias. Curiosamente,
la elegida por Don Felipe iba a ser una mujer de
orígenes asturianos (una verdadera princesa de
Asturias) y perteneciente a una familia de
periodistas.
En Letizia confluyen dos fenómenos
importantes: es una estrella mediática, y es una
mujer posmoderna que lo deja todo por amor.
Letizia acerca la Monarquía española al pueblo
español porque es una de nosotros; una vez
convertida en Princesa de Asturias, Gerona y de
Viana, Duquesa de Montblanc, Condesa de
Cervera, y señora de Balaguer, se declara
dispuesta a trabajar para nosotros, al servicio
de la representación diplomática y empresarial
española.

68

Bodas Reales, Bodas patriarcales

Con respecto al Príncipe, la estrategia
mediática de la Corona ha sido presentarle
como un hombre preparado, con idiomas y una
profunda vocación de servicio a España. La
imagen de Su Alteza Real es la de un hombre
trabajador,
moderno,
sensible
ante
los
problemas que azotan al mundo y las
desigualdades sociales. Su boda con una mujer
periodista es un modo de transmitir o construir
la sensación de que Don Felipe es un hombre
cercano al pueblo, porque antes de conocerla
declaró su decidida pretensión a casarse por
amor. Es decir, rompió con las estrictas leyes
monárquicas que antes sólo permitían a los
herederos casarse con personas de sangre azul,
demostrando así su condición de hombre nuevo.
A través de su dimensión emocional, la
televisión oculta e invisibiliza la dimensión
política y económica de los matrimonios. Con la
boda de Letizia y Felipe, por ejemplo, la
incidencia de los medios y de los propios
contrayentes acerca de los sentimientos
amorosos reales de la pareja invisibilizó la
estrategia mediática de la Corona para
modernizar y democratizar la Monarquía
española.
Mediante la multitudinaria boda se
presentó a los cónyuges como cercanos al
pueblo, gente de carne y hueso que se enamora
como todo el mundo. A través de este
acercamiento entre la sangre azul y la plebe se
logra legitimar la función del Príncipe heredero,

69

Coral Herrera Gómez

porque demuestra que la Monarquía no es una
institución desfasada o arraigada en la tradición
más rígida.
“Me
da
muchísima
alegría
poder
manifestar lo feliz que me hace nuestro
compromiso y lo enamorado que estoy de
Letizia. Para toda pareja es un paso importante
contraer matrimonio. Yo os digo con convicción
que Letizia es la mujer con la que quiero
compartir mi vida y formar una familia. Como
Heredero de la Corona tengo la seguridad de
que Letizia reúne todas las cualidades y
capacidad
necesaria
para
asumir
las
responsabilidades y funciones como Princesa de
Asturias y futura Reina de España. Nuestro
enlace permite dar continuidad a la Monarquía
parlamentaria
que
consagra
nuestra
Constitución.
Y
nada
más,
aquí
nos
presentamos,
enamorados,
comprometidos,
convencidos e ilusionados y, por supuesto,
entregados al servicio de España y los
españoles". (Don Felipe)

“Entiendo la sorpresa que ha causado la
petición a todos, pero entiendo que es una
decisión madura, fruto de una relación muy
intensa, sobre todo por el peso y la solidez del
profundo amor que nos tenemos y del proyecto
común que iniciamos. Desde muy joven soy
periodista; hasta los 31 años que tengo ahora
he ejercido mi profesión con ganas, con ilusión y

70

Bodas Reales, Bodas patriarcales

con fuerza, y de esa misma manera afronto lo
que ahora iniciamos con responsabilidad, ilusión
y con vocación de servir a los españoles.
Muchas gracias". (Doña Letizia).

Es fácil ver en ambas declaraciones
(realizadas el día del anuncio del compromiso de
la pareja) la importancia que ambos cónyuges
confieren al trabajo que van a realizar a partir
de entonces como herederos al trono. Felipe
hace un discurso más romántico porque incide
en lo especial que ella es para él (declara que
quiere compartir su vida con ella), y la
importancia de los hijos para su matrimonio y
para el Estado español, Constitución de por
medio. Felipe se reitera su enamoramiento y su
grado de compromiso con su proyecto en común
y con el proyecto nacional español.
Letizia por su parte anuncia que deja su
trabajo asalariado para pasar a trabajar junto a
su marido al servicio de los españoles. La Casa
Real ha trabajado mucho en este sentido para
recalcar la cantidad de horas que se pasan sus
miembros viajando para representar a España y
asistiendo a todo tipo de actos protocolarios. En
los medios se ha destacado mucho la cantidad
de
compromisos,
actos,
inauguraciones,
presentaciones, y actividades de carácter
diplomático que realizan en el área de la política
y de la economía.

71

Coral Herrera Gómez

Los miembros de la Casa Real presiden
fundaciones, entregan premios de carácter
académico, científico, y artístico, asisten a
Jornadas,
Encuentros,
Congresos,
Ferias
internacionales, inauguran monumentos y obras
de gran envergadura, bendicen instituciones
públicas y proyectos empresariales, ejercen
actividades diplomáticas en el extranjero y
defienden los intereses de los empresarios
españoles, acuden a funerales y bodas de
Estado, apoyan la causa deportiva de la
selección española, apoyan a ONG’s y los
proyectos
de
cooperación
en
países
subdesarrollados, etc.
Los príncipes de Asturias coparon las
portadas de los periódicos y los informativos de
la televisión. Su presencia mediática fue
calificada por muchos sectores como excesiva,
dada la cantidad de ceremonias, ofrendas y
actos sociales a los que asistieron meses antes
de la boda. La luna de miel también fue muy
mediática porque constó de varios días de viaje
por puntos clave de la geografía española. Se
trataba de dar visibilidad a zonas como Teruel o
Cuenca, y finalizar en San Sebastián, en el País
Vasco, como símbolo de “normalidad”, unidad e
integración de las autonomías. En todas las
ciudades en las que estuvieron se dieron baños
de multitudes y visitaron los sitios más
emblemáticos, probaron su gastronomía y
fueron obsequiados con muestras de folklore
popular.

72

Bodas Reales, Bodas patriarcales

Sin embargo, el evento mediático más
controvertido y polémico ha sido la portada de
El Jueves, una revista de humor que dibujó a los
Príncipes de Asturias en una postura sexual
explícita con intenciones satíricas. Se produjo el
secuestro de la Revista y sus responsables
tuvieron que pagar una fuerte multa; pero al
menos se abrió el debate en torno al pacto de
silencio que beneficia a la Casa Real. Es un
pacto
implícito
entre
los
medios
de
comunicación y el Estado español por el cual la
Monarquía es intocable, especialmente en lo que
se refiere a las vidas íntimas de los miembros
de la Casa Real.
Son muchas las voces que exigen
transparencia a la casa real, y el fin de ese
pacto que lleva a los medios a la auto censura.
Es un tratamiento que hoy en día no tiene
mucho sentido, dado que lo que no publican los
medios
nacionales,
lo
publican
los
internacionales o las redes sociales. El caso de
la Monarquía Inglesa es radicalmente diferente:
el reinado de Isabel II no necesita legitimación
alguna, y no existe este pacto entre medios y
poder, de modo que todas las intimidades y
cuitas vitales de los miembros de la familia real
han sido desveladas y han sido objeto de
escarnio público. La muerte de lady Di y Al
Fayed, perseguidos por los paparazzis, abrió el
debate ético sobre los límites de la información
y el acoso mediático.
La

“princesa

del

73

pueblo”,

como

la

Coral Herrera Gómez

denominó Tony Blair, agonizó bajo una lluvia de
flashes; murió mientras estaba siendo grabada.
Sin embargo, si la existencia de las Monarquías
actuales tiene sentido, es precisamente porque
ofrecen espectáculo y estrellas mediáticas con
las que el vulgo se entretiene al final de su
jornada laboral. La audiencia se identifica con
princesas y príncipes, proyecta sus sueños
sobre ellos, y también disfruta con sus
desgracias. La principal función de las
monarquías a nivel simbólico hoy en día
consiste en ofrecer relatos de vida que permitan
a sus súbditos soñar y entretenerse.
Y también, quejarse y criticarlos, porque sus
personajes están ahí no sólo para ser
admirados, sino para que la gente desahogue
sus frustraciones en sus reales figuras.
Es así como nos entretenemos en leer y ver sus
historias y no hablamos de los problemas que
nos atañen directamente. Nos olvidamos un
poco de la corrupción, el desempleo, la
violencia, la desigualdad, la precariedad y la
pobreza… quizás porque se está mejor flotando
en la banalidad del círculo de las diosas, los
dioses y los semi-dioses y sus historias de
amor, como al principio de los tiempos… ¿hasta
cuándo?.

74

Bodas Reales, Bodas patriarcales

3.1. La dimensión simbólica de la boda
real

Como puso de manifiesto Kantorowicz
(1985) en su clásico estudio sobre la condición
de la Realeza, las monarquías medievales se
basaban en la dualidad generada por la
combinación simbólica de sus naturalezas, la
divina y la humana. Martínez et al (2008)
entienden que esta dualidad continúa aún
presente en las monarquías modernas.
La monarquía moderna actúa como
garante del sistema de valores establecido
(Shils y Young, 1956), pero lo peculiar de la
institución monárquica en los regímenes
parlamentarios es su constante equilibrio entre
lo divino-tradicional y lo legal-democrático. Por
esto, para Martínez et al (2008), las ceremonias
retransmitidas por televisión a públicos masivos
(las ceremonias electrónicas) son una forma
simbólica esencial para la perpetuación de la
monarquía, pues permiten a la Realeza aparecer
divina y mundana, distante y cercana a un
tiempo.

75

Coral Herrera Gómez

La
ambigüedad
inherente
a
las
ceremonias electrónicas parece, así, una
derivación lógica de aquella naturaleza dual de
la monarquía en nuestras sociedades. En su
estudio sobre la investidura del Príncipe de
Gales, Blumler et al. (1971)3 analizaron las
diferentes percepciones públicas del rol de la
Reina y pusieron de manifiesto cómo la gente
desearía que la Reina fuese “al mismo tiempo
sublime y común, extraordinaria y normal,
solemne e informal, misteriosa y accesible,
regia y democrática”. Con su ambigüedad,
pareciera que las ceremonias electrónicas
diesen a la monarquía la posibilidad de
satisfacer los deseos de sus súbditos.
Burnet (1981) afirma que las Bodas
Reales “se han convertido últimamente en un
gran espectáculo público. Durante siglos se han
celebrado en privado (a menudo por muy
buenas razones) y entrada la noche”. En la
actualidad, no sólo se celebran en público, sino
que además son difundidas por los medios
audiovisuales; según Martínez et al. (2008), se
han convertido en acontecimientos mediáticos
de primer orden, como fue el caso de la boda
del Príncipe heredero de la Corona española.
En

estas

ceremonias

electrónicas,

Blumler, J. G., J. R. Brown, A. J. Ewbank, Y T. J. Nossiter,
“Attitudes to the monarchy: Their structure and
development during a ceremonial occasion”, Political
Studies, 1971.
3

76

la

Bodas Reales, Bodas patriarcales

Realeza se compromete en una especie de
“exhibicionismo simbólico” al tomar parte en un
proceso mediático masivo que pone en riesgo
hasta cierto punto la solemnidad tradicional de
su rango social.4
La Boda Real puede ser analizada,
asimismo,
como
una
performance
cuidadosamente estudiada. El escenario fue la
Catedral
de
la
Almudena,
lujosamente
decorada; la coreografía fue perfecta y estuvo
marcada por el protocolo. Los actores y actrices
cumplieron cada uno su papel a la perfección y
recitaron su texto (el príncipe, la princesa, los
reyes, las familias monárquicas, los invitados, el
arzobispo, los monaguillos, los pajes reales, las
damas de honor, los soldados amigos del
Príncipe, el público congregado en las
inmediaciones, cuya función principal fue agitar
banderitas y vivas a España).
4

“Este proceso de “sobreexposición pública” tiende a funcionar
según la lógica del doble circuito carnavalesco que enunciara Bajtin
(1987), y que en el caso de la Boda Real española se dio
cumplidamente. La ceremonia matrimonial y su retransmisión
televisiva activó, de un lado, una dinámica de circularidad
descendente con la que la Realeza pretende acercarse al pueblo
adoptando estrategias comunicativas orientadas a mundanizar al
príncipe Felipe y contribuir con ello a estrechar la identificación de la
gente con la institución monárquica que representa. Pero, por otro
lado, la Boda Real española planteó, simultáneamente, una dinámica
de circularidad ascendente, dirigida ahora a la divinización de doña
Letizia Ortiz, cuyo origen plebeyo (es decir, no perteneciente al linaje
regio) y su condición de divorciada suponían un escollo de partida en
este proceso” (Martínez et al, 2008).

77

Coral Herrera Gómez

Por supuesto, pudimos disfrutar de los
narradores principales cuya voz en off coloreaba
e ilustraba lo que estábamos viendo. Hubo no
sólo un trabajo de iluminación, ambientación,
atrezzo y vestuario prolífico en marcas y
detalles, sino también música en directo (el coro
y la orquesta). La música fue un elemento muy
importante en esta representación dramática
porque engrandeció la arquitectura del templo y
la ceremonia religiosa. Además, se retransmitió
en directo por Radio Nacional de España, que se
hizo cargo de las cuestiones técnicas del sonido.
Una vez fuera de la Catedral, la obra de
teatro se convirtió en road movie, ya que las
cámaras siguieron a los recién casados en su
recorrido en coche por las calles de Madrid, y,
paralelamente, siguieron el desplazamiento de
los invitados de lujo hacia el lugar del banquete.
La película acaba en el almuerzo. Los
telespectadores hubieran dado cualquier cosa
por poder penetrar en ese espacio prohibido a
las cámaras, y poder ver a la gente guapa
comiendo y relacionándose entre ellos.
El misterio de la boda lo constituyó la
llegada de la princesa Carolina de Mónaco sin el
primo de la Reina Sofía, Ernesto de Hannover;
los narradores lo atribuyeron al desenfreno
alcohólico del cónyuge real de la noche anterior.
Hubo, además, suspense (la llegada de la novia
bajo la pertinaz lluvia) y final feliz (la familia
real al completo saludando desde el balcón de
palacio).

78

Bodas Reales, Bodas patriarcales

En la boda hubo, por supuesto,
repetición de las mejores jugadas a cámara
lenta y comentarios de los retransmisores (la
llegada del novio, la de la novia, el intercambio
de alianzas, la venia otorgada por el Rey, la
colosal patada de Froilán de Todos los Santos a
su primo, etc.), como en un partido de fútbol.
También nos ofrecieron la posterior charladebate o puesta en común de idea por parte de
expertos en la materia, que después estallaría
en la producción post-boda de los programas de
cotilleo habituales, pero con mayor contención
por tratarse de un tema serio. Se hicieron pocas
críticas, pero se trató de crear un mínimo
ambiente de polémica, para seguir atrayendo el
interés de la audiencia, que pudo, igual que en
una obra de teatro pero a distancia, opinar
mandando SMS al programa.
Asimismo, podemos ver, en términos
narrativos, la boda real como el final de una
telenovela, pero rodada con la emoción del
directo. La luna de miel fue una especie de
continuación de esa telenovela. Desde entonces,
hemos asistido a los viajes, los entierros, los
partos, las ceremonias… de la pareja real: todo
forma parte de una historia narrada en todos los
soportes (audiovisuales, escritos, etc.) que se
inició con el anuncio del compromiso y que aún
no ha terminado.
Seguimos sus vacaciones
veraniegas e invernales, la escolarización de la
futura heredera, las operaciones del rey, los
desparrames de los cuñados, los desatinos de
los sobrinos, etc. en tiempo real, casi a diario.

79

Coral Herrera Gómez

3.2. La dimensión religiosa de la boda
real

Hubo
voces
que
expresaron
su
desacuerdo con la elegida por Don Felipe por la
condición no sólo de plebeya trabajadora, sino
también de divorciada, de la hoy Princesa de
Asturias. El teólogo y presidente de la
asociación de teólogos Juan XXIII, Enrique Miret
Magdalena afirmó en unas declaraciones: “El
matrimonio civil no es considerado un verdadero
matrimonio para la Iglesia. Está claro que en el
derecho canónico de la Iglesia, las personas
bautizadas tienen que casarse por matrimonio
eclesiástico”, dijo.
No obstante, el decano de Derecho
Canónico de la Universidad Pontificia de
Salamanca, Federico R. Aznar, explicó que Doña
Letizia tuvo que pasar un trámite consistente en
el cardenal Antonio María Rouco Varela, antes
de casarlos, planteó a la novia cuestiones como
"qué
le
indujo
a
contraer
matrimonio
anteriormente por lo civil y por qué quiere ahora
casarse canónicamente". A pesar de que la
institución eclesiástica no considera válido el
matrimonio anterior, "no hay que desconocer
que es una realidad que ha existido" y que tiene
"su valor y consistencia" como institución civil,
indicó el catedrático de Derecho Matrimonial

80

Bodas Reales, Bodas patriarcales

canónico.

La
boda
se
celebró
sin
ningún
impedimento eclesiástico finalmente. El cardenal
Rouco Varela, en su discurso durante la
Homilía5, logra conciliar la idea del amor
romántico con la eternidad a través de las
instituciones: la Iglesia, la Monarquía, España,
el Matrimonio y la Familia:
“Queridos don Felipe y doña Letizia: venís
ante el altar del Señor a contraer santo
matrimonio. Así ha llamado la Iglesia desde el
principio a aquella íntima comunidad de vida y
amor conyugal, basada sobre la alianza del
varón y de la mujer que dejan a su padre y a su
madre, a sus familiares, amigos, en una
palabra, a su marco anterior de vida y relación
habitual, para formar una sola carne. En el
fondo de vuestra decisión libre y personalmente
adoptada está y late un compromiso, un
compromiso de amor: os amáis y os queréis
amar para siempre, y por ello deseáis
entregaros
el
uno
al
otro
plena
e
incondicionalmente hasta que la muerte os
separe. Donación es la palabra y experiencia
clave para comprender el misterio del amor, que
actúa de forma propia y única en el matrimonio:
también en el vuestro, queridos novios, don
Homilía del Cardenal Rouco Varela en la boda de Sus
Altezas Reales los Príncipes de Asturias.
5

81

Coral Herrera Gómez

Felipe de Borbón y doña Letizia. Queréis haceros
donación de todo lo que sois y tenéis el uno al
otro: de vuestras personas, de vuestro cuerpo y
de vuestra alma, de vuestro corazón, con una
gratuidad y generosidad tales que, de vuestra
mutua donación, surja el don de nuevas vidas,
el don de los hijos.
Así es el amor conyugal auténtico, cuando
se le deja desplegarse y manifestarse en sus
más ricas posibilidades y tendencias propias: un
amor dispuesto a darse hasta la expropiación, a
favor del hijo, de los hijos, fruto de sus
entrañas. Por este amor gratuito y fecundo os
habéis decidido o, por usar una forma de hablar
juvenil, habéis apostado definitivamente hoy, en
el día solemne y gozoso de vuestra boda. En
vuestro interior os habéis sentido fascinados y
atraídos, sin duda, por el secreto de ese amor
que san Pablo describirá con una tersura más
que
humana,
¡divina!:
«El
amor
es
comprensivo, el amor es servicial y no tiene
envidia; el amor no presume ni se engríe; no es
mal educado ni egoísta; no se irrita, no lleva
cuentas del mal; no se alegra de la injusticia,
sino que goza con la verdad. Disculpa sin
límites, cree sin límites, espera sin límites,
aguanta sin límites. El amor no pasa nunca».

¿Será éste un ideal imposible para el
hombre? ¿Y más imposible todavía en la
realización diaria de la vida matrimonial y

82

Bodas Reales, Bodas patriarcales

familiar? No para Dios, ni para los que se
acogen a Él, como lo hacéis vosotros en esta
mañana tan gozosa de vuestros esponsales:
gozosa para vosotros mismos, la Real Familia,
vuestros familiares y amigos, y para España
entera. ¡Dios es amor! ¡Dios es el amor: amor
creador y redentor! Él ha creado al hombre
varón y mujer para hacerlos partícipes de su
designio de amor y de vida, de gloria y felicidad
eternas6.
Después de la catedral, los recién casados
se dirigieron a la Basílica de la Virgen de
Atocha, para ofrecerle el ramo de la novia y
asistir a una breve misa. Como es habitual en la
familia real española, tras su luna de miel, los
recién casados (ella vestida de negro y mantilla)
visitaron al Papa Juan Pablo II, que declaró que
"el nacimiento de una nueva familia es un gran
acontecimiento para los esposos y para la
sociedad", y después les agradeció su visita al
Vaticano para recibir la bendición:
"Me es grato recibirles en esta audiencia,
poco tiempo después de haber celebrado el
sacramento del matrimonio, y les agradezco la
deferencia de haber querido visitarme en los
comienzos de su vida conyugal. El nacimiento
de una nueva familia es siempre un gran
acontecimiento. Lo es para los esposos, cuyo

Homilía del Cardenal Rouco Varela en la boda de Sus
Altezas Reales los Príncipes de Asturias.
6

83

Coral Herrera Gómez

amor mutuo se enriquece y afianza con la gracia
divina. Lo es también para las respectivas
familias y para la sociedad, pues una
convivencia fiel que no caduca, conlleva nuevas
esperanzas y promesas de vida", dijo Juan Pablo
II, que deseó que la pareja real "forme un hogar
feliz, el cual, por el relieve que tiene en la
sociedad española, sea también punto de
referencia ejemplar para tantas familias de esa
querida nación"7.
Pese a los rumores sobre el supuesto
agnosticismo o descreimiento religioso de la
Princesa de Asturias, las dos infantas han sido
bautizadas en la religión católica y serán
educadas, sin embargo, en un colegio laico,
como Don Felipe. De este modo, la Casa Real
trata de contentar a los españoles laicos y a los
cristianos,
combinando
ambos
tipos
de
educación en las niñas.

“El Papa bendice a los Príncipes de Asturias y les desea
que formen "un hogar feliz". ELPAIS.es - Roma / Madrid,
28/06/2004.
7

84

Bodas Reales, Bodas patriarcales

3.3. La dimensión mítica de la Boda Real

La boda es un rito social que también
posee una dimensión mítica. Las bodas son el
símbolo del triunfo del amor, y además cumplen
una función de mito colectivo y de meta
individual. El famoso y repetido final: “Y fueron
felices, y comieron perdices”, presenta la boda
como el fin de una historia de obstáculos, y el
inicio de otro relato que no nos van a contar,
pero que nos muestra un futuro feliz y
luminoso.
Es el caso de los cuentos populares como
La
Bella
Durmiente,
La
Cenicienta,
o
Blancanieves, la boda marca el acto de
salvación de su amado, que la posee
simbólicamente para protegerla de todos los
males. El Príncipe azul le ofrece cambiar de la
autoridad del padre a la autoridad del marido, le
ofrece un castillo, un título y una vida de lujo al
que muchas mujeres aspiran desde niñas.
Muchos de los ritos nupciales demuestran
que las bodas patriarcales siempre han
constituido una entrega de la mujer al hombre;
de ahí que el padre la acompañe hacia el altar A
su llegada, el padre cede simbólicamente su hija
al novio. En el caso de los enlaces reales, la
novia pide la venia al Rey, sin cuyo

85

Coral Herrera Gómez

consentimiento no se podría celebrar el enlace;
sencillamente porque el Rey representa la ley
del padre, los derechos del padre sobre la hija,
del monarca sobre el súbdito, y del hombre
sobre la mujer.
Este
autoritarismo
patriarcal
queda
invisibilizado por el amor que siente Felipe hacia
su esposa. En las declaraciones que hicieron en
la rueda de prensa del palacio de la Zarzuela
para anunciar su compromiso, incidieron mucho
en su profundo amor y en la libertad de elección
de la que ambos han gozado. Su amor es tan
fuerte que pasa por encima de las jerarquías:
"Me da mucha alegría manifestar lo
enamorado que estoy de Letizia, la mujer con la
que quiero compartir mi vida, que reúne todos
los requisitos para asumir las responsabilidades
de Princesa de Asturias y próxima Reina de
España".
Es el mito del matrimonio por amor: las
insistentes declaraciones de amor por parte de
Felipe antes del enlace lograron convencer a
todo el mundo de que no se trataba de una
estrategia política, sino de un amor real, en su
doble acepción del término.
Otro mito romántico que encontramos en
la boda real de Felipe y Letizia es el mito del
Príncipe Azul: Felipe representa este papel a la
perfección, porque es un hombre atractivo,
sano, alto, con estudios, con idiomas, bien

86

Bodas Reales, Bodas patriarcales

educado, y heredero de un trono. Más no se
puede tener.
Letizia representó
el mito de
la
Cenicienta, que supone que cualquier mujer de
clase social media o baja puede llegar algún día
a ser princesa e incluso reina de una nación.
Ella es la mujer elegida, es la mujer que
asciende en los estamentos nobiliarios por
amor.
Como en el cuento, la Cenicienta es una
mujer de origen humilde elegida libremente por
su príncipe. De entre las millones de plebeyas
que existen, Letizia fue la única, la favorita, la
especial. Letizia no fue una niña pobre, y en su
historia no hay madrastras malvadas; era una
trabajadora con éxito y a la vez un producto
mediático cercano a la sociedad.
En la época de la Paleotelevisión, la
princesa de Asturias hubiese sido una heredera
al trono de cualquier monarquía europea, o al
menos una mujer emparentada con la
aristocracia nobiliaria (es por ello que se
prefería a Tatiana de Lichenstein como
candidata a esposa del heredero en lugar de
Isabel Sartorius).
En la Neotelevisión, la futura reina de
España es una mujer trabajadora, de padres
divorciados, que estudió en la Universidad
pública y que estuvo, noche tras noche durante
algunos meses, cenando con la mayor parte de

87

Coral Herrera Gómez

los
españoles
mientras
presentaba
los
informativos de TVE 1, hecho que entendemos,
no es casual. Para la audiencia, es más fácil
proyectarse en Letizia Ortiz que en una princesa
europea de sangre real. La próxima reina
española no sólo viene del pueblo, de un barrio
de la periferia madrileña, sino que además fue y
es una estrella televisiva, un fenómeno
mediático que ha logrado la aceptación
mayoritaria no del pueblo español, sino de la
audiencia española.
Otros mitos que se cumplen en la
representación simbólica de la boda real son el
mito del emparejamiento, el mito de la media
naranja, el mito de la exclusividad la fidelidad,
la perdurabilidad, y sobre todo, el, mito del
matrimonio por amor. A través de las palabras
que pronunció Su Alteza Real el Príncipe de
Asturias8 en el almuerzo del día de su boda
podemos ver mejor cómo
Felipe incide en la importancia religiosa,
política, social e institucional de su boda a la vez
que expresa su profundo amor por Letizia: se
declara un hombre feliz que ha tenido la fortuna
de conjugar su deseo (casarse por amor) con su
obligación profesional (como heredero del
trono).

8

Texto completo del discurso en el Anexo II.

88

Bodas Reales, Bodas patriarcales

A través de su boda no solo legitiman su
amor, sino que este amor legitima a su vez la
Monarquía, la Iglesia que la bendice, el Estado
español y el Ejército al que representa. Visto así
puede parecer difícil unir ambos aspectos, pero
su discurso es, desde un punto de vista técnico,
perfecto: sencillo, sincero, romántico y realista,
engrandecido y normalizado a la vez.
Es una declaración doble: por un lado es
una carta de amor y por otro es una declaración
institucional a través de la cual Felipe expresa la
ilusión por servir a España y por el inicio de una
nueva etapa en su vida como “hombre casado”.
Concilia vida personal y profesional como nadie;
ama a España y a Letizia, y ambos hacen una
pareja ideal.
Don Felipe y Doña Letizia son un modelo
de pareja que se exhibe en el circo mediático lo
justo; se exponen lo necesario para tener
visibilidad, pero no pretenden ser portada a
diario, y menos de prensa rosa. A pesar de que
a Letizia se le ha criticado mucho (por su
delgadez, por su dificultad para figurar en
segundo plano, por su supuesta ambición, por
su escaso conocimiento del protocolo), otros
han defendido su figura y su papel de futura
Reina, probablemente por las constantes
muestras de afecto y complicidad que se dan
entre ellos en público.
Cuando ella está nerviosa, él la protege
con la mirada, como un padre omnipotente y

89

Coral Herrera Gómez

como un compañero cariñoso a la vez. Los
Príncipes se muestran tiernos como amantes y
como compañeros; y los medios han contribuido
a la entronización de esta pareja como
arquetipo ideal de relación amorosa. Desde que
nacieron Leonor y Sofía, los cuatro posan como
una familia feliz: las dos niñas, rubias, guapas,
sonrientes, llenas de vida, y con el futuro
supuestamente
resuelto
representan
el
estereotipo de princesitas felices que viven en
un palacio con sus abuelitos los Reyes.
Otro modelo de pareja ideal con familia
feliz con el que comparamos a este matrimonio
perfecto es el formado por Brad Pitt y Angelina
Jolie. Al igual que Letizia y Felipe, esta pareja es
joven,
rica,
famosa
y
con
menos
responsabilidades que los Príncipes de Asturias.
No poseen títulos nobiliarios y además no
se sabe a ciencia cierta si están casados; si lo
están, su boda se debió desarrollar en la más
estricta intimidad. Para esta pareja feliz, lo
importante no es el rito ni la ceremonia, sino los
sentimientos que tienen uno hacia el otro.
Ciertamente, son una pareja sólida (fenómeno
bastante
raro
en
el
star
system
hollywoodiense), nunca cometen adulterio, y
siempre que pueden están juntos. Han tenido
hijos biológicos, y un montón de hijos
adoptados de diferentes edades y países
tercermundistas. Jolie y Pitt no son sólo actores
de Hollywood que hacen películas de éxito, sino
que les gusta el cine independiente y colaboran

90

Bodas Reales, Bodas patriarcales

en este tipo de proyectos cuando pueden.
Los Pitt-Jolie son gente sensible que se
preocupa por el medio ambiente, la paz mundial
y el hambre en el mundo. También quieren
culturizarse, invierten en arte y son solidarios
con los pobres. Por eso la gente los adora:
porque son perfectos. Son ricos pero reparten
dinero, son sex symbols pero se aman en
exclusividad, son famosos pero tienen su familia
y la protegen con esmero. Son un matrimonio
discreto, pero visible; también abren las puertas
de su casa a Hello para saciar la curiosidad de
sus fans, pero no permiten intromisiones en su
vida privada. En el año 2006, la revista People
los nombró “La familia más bella del mundo”:
Con el nacimiento de sus hijos biológicos la
pareja vendió a Hello la exclusiva y donó la
exorbitante cantidad (dos millones de euros) a
una Fundación.
Son mitos de la
masculinidad, de la
feminidad, del amor y del éxito en la vida
personificados en una mujer y un hombre de
carne y hueso que viven en Estados Unidos. Por
increíble que pueda parecer, esta historia de
amor y de éxito vende mucho: es un gran
negocio. Y realmente no importa si es cierta o
es construida: lo importante es que los vemos
felices y nos gusta verlos estupendos,
triunfando en todas las áreas de su vida. : Nos
venden modelos de éxito, referencias culturales
que nos guíen en el camino, o simplemente
historias para evadirse de la propia. Y los

91

Coral Herrera Gómez

mejores para vendernos amor y felicidad son las
industrias
estadounidenses:
ahí
está
la
monarquía hollywodiense compitiendo con las
demás en la fabricación de parejas ideales y
amores de cuento.
Regresemos de nuevo a nuestra monarquía. De
los Jolie-Pitt no podemos contar ni analizar su
boda porque fue privada, y en cambio Felipe y
Letizia nos ofrecieron un espectáculo masivo
con multitud de niveles de análisis. Veamos los
tres últimos: la dimensión mediática, política y
económica de la Boda Real.

3.4. La dimensión mediática del enlace
real
Según el grupo Prisa9, la boda de los
Príncipes de Asturias se convirtió en el
programa con más audiencia en la historia de la
televisión española: la señal de RTVE fue
sintonizada por 25 millones de espectadores. La
boda de Felipe de Borbón y Letizia Ortiz fue
seguida por 5.600 medios de comunicación de
todo el mundo. Entre todos generaron más de
30.932 impactos informativos y unos ingresos
publicitarios de, al menos, 1.060 millones de
euros, según un informe encargado por la
“El día de la boda se convierte en el de mayor audiencia en
la historia de la televisión en España”, en Cadena Ser
Noticias, 23-05-2004.
9

92

Bodas Reales, Bodas patriarcales

Fundación Destino Madrid10.
El estudio, elaborado por la consultora
Técnicos Turísticos Asociados, revela además
que
600
televisiones
nacionales
e
internacionales, 2.150 periódicos, 1.000 radios,
950 revistas generales y otras 900 "del corazón"
ofrecieron información de la boda del heredero
de la Corona española. Todos los satélites
Hispasat
estuvieron
disponibles
para
la
cobertura mediática del evento.
La Boda Real incrementó la audiencia de
Internet más de un 45 por ciento, y algunos
medios llegaron a colapsarse. Iber-X explicó que
el tráfico se concentró fundamentalmente en las
páginas de información general y del corazón11.
El incremento del material gráfico que se volcó
continuamente provocó la saturación de algunos
medios, que llegaron a recibir "cientos de miles"
de visitas en pocas horas, según esta firma.
Aunque la situación pareció remitir el domingo
por la noche, el acceso a Internet desde oficinas
el lunes por la mañana provocó nuevas
saturaciones, añadió Iber-X.
La dirección de este acontecimiento televisivo
llevado a cabo por TVE1 se encargó a Javier
Montemayor, que colaboró con Pilar Miró en la

“La Boda Real bate récords de audiencia”, Europa Press,
26 May 2004.
11

93

Coral Herrera Gómez

retransmisión de los enlaces de las Infantas
Elena y Cristina, en 1995 y 1997. En sus
declaraciones, Montemayor recalcó que la
realización de la boda del Príncipe Felipe “tiene
que ser elegante, sobria, y objetiva". Para el
evento mediático fueron movilizados más de un
millar de profesionales: casi 200 cámaras y 27
unidades móviles: 50 horas de programación en
torno al enlace.
Desde el consejo de administración de
TVE, Anna Balletbó, vocal del PSOE, incidió en el
especial cuidado con que debía de tratarse el
acontecimiento, evitando el peligro de “caer en
la crónica rosa”. Radio Nacional se encargó de la
producción del sonido del enlace y distribuyó
una guía en cuatro lenguas. Se trató de la
primera vez que Radio Nacional afrontaba un
dispositivo de esta magnitud, con una señal de
calidad estéreo digital.
Sin embargo hubo medios que, como el
diario El Mundo, que arremetieron en su
editorial contra TVE por su
"nivel de adulación, obsequiosidad y
servilismo (que) empezaba a alcanzar niveles
insoportables, (...) empeñada en ocultar que
Letizia Ortiz está divorciada y difundiendo una
burda propaganda en la que toma por tontos a
los españoles. La escalada de ditirambos en TVE
llegó a extremos tan delirantes como el de
presentar al Príncipe como 'uno de los líderes
morales de Europa', una calificación que hubiera

94

Bodas Reales, Bodas patriarcales

sonrojado al interesado"12.
La
retransmisión
televisiva
del
acontecimiento duró 7 horas. Comenzó a las
8:00 y finalizó a las 15:00. Sin embargo, la
ceremonia de la boda como tal duró sólo 99
minutos, desde las 11:20 hasta las 12:49. La
retransmisión incluyó, además de la ceremonia,
ingredientes
pre-ceremoniales
y
postceremoniales. Los principales datos que hemos
extraído del estudio de Martínez et al (2008)
son:
-Los medios nacionales e internacionales dieron
una cobertura al enlace excepcional, hasta tal
punto que pudieron verlo mil doscientos
millones de personas en todo el planeta. En
España, el acontecimiento obtuvo una media de
9’6 millones de espectadores, un número que
para los estándares de la televisión en España
sólo puede ser comparado con los partidos de
fútbol que suscitan gran expectación, según
Martínez et al.13

Citado en Risi, Marcelo: Boda real, prensa y constitución.
BBC Mundo España, 8 de noviembre de 2003.
12

“Si prescindimos de los dos primeros segmentos de la
retransmisión —los preliminares y la llegada de invitados—, cada uno
de los nueve segmentos restantes tuvo una media de telespectadores
que osciló entre 11’7 y 13’4 millones. El número total de individuos
que vio al menos un minuto del oficio religioso —desde las 11:10
13

95

Coral Herrera Gómez

-De media, más del 92% de los telespectadores
estaba
siguiendo
la
retransmisión
del
acontecimiento, mientras que el resto optó por
otras ofertas de la programación televisiva de
ese día en esas horas. El número total de
espectadores que vio al menos un minuto de la
retransmisión,
cualquiera
que
fuese
el
momento, ascendió a 25’6 millones, el 63% de
la audiencia.
-El acontecimiento atrajo preferentemente la
atención femenina. Mientras las mujeres
representan aproximadamente el 51% del
universo de la audiencia televisiva española,
constituyeron en cambio casi el 65% de los
telespectadores de la boda real.
-La retransmisión fue seguida sobre todo por los
sectores de la audiencia de mayor edad. Todos
los grupos por encima de 45 años estuvieron
sobrerrepresentados en la audiencia del
acontecimiento. Las diferencias más claras
aparecen en los sectores de mayor edad —65 y
más—, que constituyen menos del 18% del
universo pero que supusieron más del 28% de
la audiencia de la Boda Real.

hasta las 12:49— fue de 18 millones; es decir, el 44% del universo de
la audiencia televisiva española”.

96

Bodas Reales, Bodas patriarcales

-La variable clase social no pareció tener
impacto alguno en la probabilidad de seguir la
boda por televisión, y tampoco el área (rural o
urbana).
-El porcentaje de gente que vio la televisión en
grupo fue alrededor de un 5% más alto el día
del acontecimiento que los otros dos sábados
utilizados de comparación para el estudio.
Según el estudio de Martínez y otros
(2008), los telespectadores ponen en práctica
estrategias de recepción encaminadas a
participar activamente del acontecimiento. Por
un lado, se ven presas de un deseo de mirar sin
límites (omniscopia). La televisión nos hace
sentir la ilusión de que “uno puede asistir a la
totalidad de un acontecimiento” (Dayan y Katz,
1985: 25). Constituirse en audiencia de un
acontecimiento mediático supone, de entrada,
reclamar una posición privilegiada: aquélla que
debe permitir “no perderse detalle” del
acontecimiento.
Consciente de esa promesa de totalidad
creada por la televisión, la audiencia televisiva
es un público que no está dispuesto a asumir
limitación alguna a su deseo de mirar: quiere
estar “aquí y allí”, “ahora y después”. Presenciar
la ceremonia electrónica no tiene que ser, para
quien la presencia, una experiencia disyuntiva
(o/o), sino conjuntiva (y/y) (Dayan y Katz,
1985: 25).

97

Coral Herrera Gómez

Sobre el proceso de recepción de los
acontecimientos mediáticos pende siempre una
tensión latente entre el querer ver de la
audiencia y el poder/querer mostrar del
dispositivo televisivo, según este estudio
mediático sobre la boda real:
“La audiencia tensa la relación hacia el
“quiero ver todo”; y el enunciador televisivo
resiste esa demanda con una “no puedo/no
quiero mostrar todo. (…) Todos los canales
retransmiten
simultáneamente
el
acontecimiento, pero cada uno de ellos busca
distinguirse con un despliegue de cámaras
propio que les permite captar y ofrecer a sus
audiencias
otros
puntos
de
vista
complementarios
al
de
aquella
señal
institucional”.
En las ceremonias de Estado esta ilusión
creada por el medio televisivo de que “uno
puede
asistir
a
la
totalidad
de
un
acontecimiento” (Dayan y Katz, 1985) se
multiplica. El espectador lo sabe, y busca burlar
las limitaciones que cada canal impone
rastreando entre todos los disponibles. En todos
los hogares observados en la investigación, los
miembros
de
la
audiencia
siguieron
simultáneamente la retransmisión de la Boda
Real por más de un canal, estableciendo en su
mayoría TVE1 como “campamento base” y
curioseando por el resto de las cadenas.

98

Bodas Reales, Bodas patriarcales

El visionado en los hogares se convierte
en un momento festivo que modifica las tareas
cotidianas y congrega a la familia y a invitados
para celebrar el evento juntos. En el caso
específico de las Bodas Reales, el rol de gestor
principal del espacio de la celebración parece
recaer en las mujeres (madres, hijas o amigas
de la familia), del mismo modo que en las
retransmisiones deportivas es ejercido por los
hombres (Rothenbuhler, 1988)14. Esta tarea de
gestión o regulación se orienta, en primer lugar,
hacia la elección del lugar físico de la
celebración dentro del hogar:
“En todos los casos de nuestra muestra
en que las familias podían optar por seguir la
retransmisión en más de una estancia
doméstica (cuatro de las diez familias
observadas), decidieron hacerlo en el lugar más
noble de entre los que poder elegir: la boda fue
seguida en el aparato instalado en el salóncomedor de la casa, antes que en el del cuarto
de estar. Y la decisión, en ningún caso discutida
por el resto de los miembros de la familia, fue
tomada por la persona más interesada en el
acontecimiento, habitualmente la madre y,
ocasionalmente, la hija mayor”.
Rothenbuhler, E. W.: “The living room celebration of the
Olympic Games”, Journal of Communication, 1998. Citado
en Martínez et al (2008).
14

99

Coral Herrera Gómez

El mayor esfuerzo de gestión del espacio
de la celebración no se dirige, sin embargo,
hacia el dónde ver, sino hacia el quién puede
ver y cómo hay que ver. El día de la
retransmisión de la boda, no hay otra propuesta
familiar que la de ver la televisión, por lo que
quien no quiere ver la ceremonia electrónica es
apartado. La incomodidad generada por este
apartamiento simbólico en aquellos miembros
de la familia que lo sufren suele ser resuelto por
estos optando por un radical apartamiento
físico:
el
apartado
abandona
circunstancialmente el hogar:
“En las familias que hemos observado
para esta investigación, el papel de apartado ha
correspondido en su mayoría a aquellos varones
que ejercen en la familia el rol de
padres/maridos. De las diez familias incluidas en
la muestra, en siete casos los padres/maridos
se apartaron voluntariamente de la ceremonia
electrónica, y en casi todos ellos salieron de
casa (a trabajar en su finca sin obligación de
hacerlo; al campo; a pasear por la calle...). Sólo
en un caso el varón apartado permaneció en
casa (se quedó en la cama): dentro del hogar,
pero fuera del espacio de la celebración”.
Para Martínez y otros, lo característico de
este “apartamiento simbólico/físico es que
acontece sin conflicto, ya que incluso quienes no
quieren ver la ceremonia electrónica reconocen
la legitimidad indiscutible de la decisión de
quienes tácitamente les apartan. A eso ayuda,

100

Bodas Reales, Bodas patriarcales

obviamente, el hecho de que la retransmisión
de la Boda del Príncipe de Asturias tuviese lugar
un sábado por la mañana, una franja dedicada
habitualmente a la programación infantil y en la
que los adultos no suelen ver televisión”.

3.5. La
dimensión
sociopolítica
económica de la boda real

y

Tanto Letizia como Felipe admitieron la
dimensión política de su decisión de casarse.
Ambos declararon que se casaban para hacer
frente a las obligaciones de su condición como
heredero al trono, y que eran conscientes de la
tremenda responsabilidad que asumían al unirse
en
santo
matrimonio.
Admitían
haberlo
meditado mucho, pero también su decisión
estaba basada en el profundo amor que sentía
el uno por el otro. En el acto de pedida de
mano, Don Felipe afirma que el matrimonio que
va a contraer significa, sobre todo, la
continuidad de la Monarquía:
“Permite dar la posibilidad de un eslabón
más en la cadena de la dinastía que nos engarza
con la historia. Aparte, me permite incorporar
un valor, un activo, a mi trabajo y a la función
representativa y al trabajo por el bien de los
intereses generales de los españoles. Y,
personalmente, un tremendo apoyo. Sus

101

Coral Herrera Gómez

cualidades y su valía van a ser fundamentales y
van a dar grandes frutos».
Los comentaristas y en general los
periodistas y expertos en la Casa Real
destacaron a lo largo de los días en que se
cubrió el evento la importancia política de esta
unión para la continuidad dinástica. El mensaje
era: “gracias a esta boda habrá descendencia, y
por lo tanto continuidad”. La legitimidad de la
Corona, por tanto, pasa a depender de la
capacidad reproductiva de Letizia, en cuyo seno
recae la sucesión al trono español.
Para Martínez et al (2008), la importancia
que tienen las bodas reales en la continuidad de
las monarquías adquiere en España un matiz
especialmente significativo. Gracias a la boda de
los Reyes Católicos en el siglo XV, fue posible la
unificación de los reinos de Castilla y Aragón, y
con ello la conformación de España como
Estado-nación:
“Este
acontecimiento
propició
el
surgimiento de una estrecha relación entre la
Corona y la concepción de España como
comunidad nacional unitaria. Desde entonces, y
en sus diferentes actualizaciones políticas —
desde el absolutismo hasta el actual régimen
constitucional de democracia parlamentaria—, la
monarquía ha sido la institución que ha
simbolizado la unidad del Estado español
durante sus más de cinco siglos de existencia”.

102

Bodas Reales, Bodas patriarcales

Durante los dos últimos siglos, las
actitudes encontradas en torno a la monarquía
han generado conflictos políticos, e incluso
bélicos. Estos conflictos surgían por un lado por
las posiciones antimonárquicas, y por otro en el
seno de los monárquicos, que se dividían entre
sí en torno a la sucesión al trono. Desde las
Guerras Carlistas hasta la Guerra Civil de 19361939, la monarquía ha sido un factor relevante
en la política española contemporánea.
El hecho de que la monarquía fuera
restaurada por Franco condenó a Juan Carlos:
“el pecado original de don Juan Carlos es haber
sido el heredero político de Franco, y no el de su
padre, el conde de Barcelona” (Burns y
Clemente, 2003: 154). El rechazo político y
popular a la figura del rey Borbón se convirtió
en apoyo a su regia figura durante el golpe de
Estado del 23 de febrero de 1981. Debido a su
rechazo a los golpistas, y mediante una cuidada
estrategia mediática, Juan Carlos I se erigió en
un
símbolo de la estabilidad democrática
española.
Sin embargo, Don Felipe no posee ningún
oponente ni dragón al que vencer (como sí lo
tuvo su padre). Por eso a través de su gabinete
de comunicación, la Casa Real trata de legitimar
y justificar la necesidad de su reinado cuando su
padre muera. La incertidumbre que acompaña a
cualquier relevo monárquico es un factor clave a
la hora de gestionar la imagen pública de los
príncipes, y esa gestión cuidadosa se extrema

103

Coral Herrera Gómez

en ocasiones tan propicias como las nupcias de
los herederos de la Corona, según Martínez et
al:
“La función de reafirmación de los rituales
monárquicos consiste en subrayar el respeto y
reprimir o mitigar toda posible hostilidad hacia
la monarquía (Blumler et al., 1971: 152). Y en
las democracias de audiencia actuales, las
ceremonias
regias retransmitidas
por la
televisión son instrumentos centrales para la
gestión de la imagen de las monarquías y de
sus herederos”.
Una de las principales consecuencias
políticas de esta boda real fue el debate que
surgió en torno a la necesidad de abolir el
privilegio
sucesorio
que
la
Constitución
establece a favor de los descendientes varones.
Se trata de un artículo de la Carta Magna
especialmente blindado, que entre otros puntos
requiere el respaldo mayoritario del Congreso y
del Senado, la disolución de los mismos y la
convocatoria a elecciones. El problema principal
es que son numerosos los partidos políticos que
quieren aprovechar esta oportunidad para
introducir otras reformas constitucionales que
permitan modernizar el Estado español. Esta
posibilidad de abrir la Constitución provoca una
grave inquietud en ciertos sectores a los que
conviene que todo siga como está. De
momento, y gracias a que las dos hijas de
Felipe y Letizia han sido niñas (la Infanta Leonor
y la Infanta Sofía), el problema ha sido

104

Bodas Reales, Bodas patriarcales

aparcado por su magnitud y complejidad.
Ante la celebración de la ceremonia
nupcial, el Gobierno creó una Comisión
Interministerial para coordinar los preparativos
de la boda del Príncipe Felipe. Esta comisión
estuvo encabezada por la vicepresidenta
primera del Gobierno, María Teresa Fernández
de la Vega, según informaron a Europa Press
fuentes
del
Ejecutivo.
Los
Ministerios
representados en la Comisión de Coordinación
de los preparativos de la boda del Príncipe
fueron, además de la Vicepresidencia Primera,
los de Presidencia (incluye la Secretaría de
Estado de Comunicación), Interior (Secretaría
de Estado de Seguridad), Asuntos Exteriores,
Defensa, Justicia y Economía y Hacienda.
Por otro lado, el dispositivo militar y
policial que se puso en marcha fue espectacular,
por su envergadura social y económica; fuentes
de la Guardia Civil afirman que fue el operativo
de seguridad más grande de la Historia de
España. Más de 23.000 agentes del Ejército,
Guardia Civil y Policía trabajaron ese día para
garantizar la seguridad del evento. Se cerró el
espacio aéreo y la OTAN cedió su Awac;
asimismo, cuatro F-18 sobrevolaron la zona de
seguridad durante todo el día15.

Véase Anexo V: DATOS SOBRE EL DISPOSITIVO MILITAR
Y POLICIAL DE LA BODA REAL (p.674)
15

105

Coral Herrera Gómez

Numerosos ciudadanos protestaron por el
despilfarro de medios técnicos y humanos que
se dispusieron para el evento, y muy
especialmente, por la opacidad de los datos
económicos. La Casa Real no desveló la cuantía
total de la boda, pero los cálculos estimativos de
algunos medios oscilan entre los 4 y los 20
millones de euros16.
Antes
de
la
boda,
los
cálculos
aproximados en torno a los beneficios para la
ciudad de Madrid realizados por la consultora
Técnicos Turísticos Asociados encargados por la
Fundación
Destino
Madrid
situaban
los
beneficios para la capital en
unos 1.000
millones de euros de publicidad gratuita gracias
a la boda real:
“La Comunidad de Madrid rentabilizará el
enlace entre el Príncipe de Asturias y Letizia
Ortiz Rocasolano con una publicidad "gratuita" a
través de la televisión que se calcula entre los
751 millones de euros, en la hipótesis de menor
cobertura, y los 1.140 millones de euros, en el
caso de que ésta sea máxima”17.
Según los expertos, la boda del Príncipe
de Asturias constituyó un "escaparate" de la
marca “España” que nos quiso convencer, una
Véase Anexo IV: LOS DATOS ECONÓMICOS DE LA BODA
REAL.
16

En:

17

http://www.fundaciondestinomadrid.com/prensa.php

106

Bodas Reales, Bodas patriarcales

vez más, de que las bodas reales son una
espléndida promoción para la ciudad que las
acoge. Fueron numerosas las instituciones que,
como la Cámara de Comercio de Madrid,
insistieron
en
que
el
evento
lograría
proporcionar más beneficios que gastos. "El
balance coste-beneficio de este acontecimiento
es inigualable. Se ha hablado mucho de los
gastos de la organización del enlace -estimados
en unos cuatro millones de euros- pero, sin
duda, los beneficios los sobrepasan", aseguró
Alejandro Martín, responsable de Técnicos
Turísticos Asociados.
Por su parte, Salvador Santos Campamo,
presidente de la Confederación de Empresarios
de Comercio Minorista Autónomos y de Servicios
de la Comunidad de Madrid, CECOMA, y adjunto
a la presidencia de la Cámara, aseguró que el
sector "notará un fuerte aumento de las ventas
que puede traducirse en tres o cuatro puntos de
incremento". También el sector hotelero auguró
beneficios, con previsiones para ese fin de
semana de un aumento en la ocupación del
5%18
Sin embargo, muchos otros medios e
instituciones se centraron no tanto en los
beneficios como en los gastos. Ana María
Pascual publicó en la revista Interviú un artículo

Datos
extraídos
de
la
http://personales.ya.com/fororeal/cifrasboda.htm
18

107

página:

Coral Herrera Gómez

titulado "La boda en cifras"
en el que se
denuncia la opacidad y la falta de información
sobre el coste real del enlace, y en el que lleva
a cabo una estimación aproximada de la boda
real de más de 4 millones de euros19.
El
gobierno español negó la existencia de una
partida especial para asumir ese gasto más allá
del presupuesto anual de la Casa Real (más de
siete millones de euros).

108

Bodas Reales, Bodas patriarcales

4. LA CONTRA- BODA
A pesar de que los índices de audiencia y
las encuestas sociológicas y estadísticas
presentan el espectáculo de la boda como algo
de lo que disfrutó todo el mundo20, un amplio
sector de la población española expresó su
descontento con la boda real.
A nivel institucional, los
invitados
miembros de partidos como Izquierda Unida o el
Partido Nacionalista Vasco no acudieron al
enlace. Félix Taberna, miembro de la dirección
federal de Izquierda Unida, criticó el derroche
del gasto público. "Esta organización del evento
está conduciendo a una serie de despilfarros
que excede mucho la mesura y la austeridad del
gasto público"21.
A raíz del anuncio de la boda de los
príncipes herederos, una serie de organizaciones
sociales
y
políticas
como
Alianza
de
Intelectuales Antiimperialistas, Corriente Roja,
Jóvenes de Izquierda Unida Latina, Juventud
Comunista de Madrid, PCPE y Colectivos de
Jóvenes Comunistas, Plataforma de Ciudadanos
por la República, Unidad Cívica por la República
y Plataforma de Mujeres 2000, se agruparon
20

Véase Anexo V: Datos sociales de la Boda Real.

Gil Rosendo, Inma: Real la boda, real el gasto. BBC
España, 21 de mayo de 2004.
21

109

Coral Herrera Gómez

bajo el nombre de 'Movimiento Popular contra la
Boda Real' y convocaron una contraboda para el
mismo día del enlace real, el 22 de mayo de
2004.
Según la Cadena Ser Radio, grupos de activistas
repartieron folletos de descuento falsos de la
tienda oficial de recuerdos de la boda entre los
potenciales clientes y los incrédulos vendedores
de llaveros, dedales y relojes conmemorativos
de la fecha. Desde Internet se puede descargar
un sello que celebra la boda del heredero. No es
el sello original estampado por la Casa de
Correos aunque también tiene precio. El
diseñador Álvaro Valiño tasa su sello en medio
euro que es lo que, según sus cálculos, va a
pagar cada español ese día22.
En la víspera del enlace real se celebró un
pasacalles en Madrid “contra la boda del capital
y la guerra”. El mismo día de la boda tuvo lugar
una
concentración de protesta de carácter
lúdico en la Plaza del 2 de Mayo, con
actuaciones musicales y teatrales. El lema de la
manifestación fue "Menos boda real y más gasto
social"; otros de los lemas coreados por el
público (según fuentes policiales acudieron 600
personas) fueron:
"Abajo la Monarquía",

“¿Boda? ¿Qué boda?. Manual de supervivencia y protesta
para el sábado”. En Cadena Ser Radio.
22

110

Bodas Reales, Bodas patriarcales

"No a la boda del capital y la guerra",
"Lo llaman democracia y no lo es",
"España, mañana, será republicana"
"Los borbones, a los tiburones",
“Democracia con reyes, porche con bueyes",
"Empleo temporal para la familia real",
"Estado laico" y
"Jefes de estado, por urnas no por cunas".

Después
se
celebró
una
comida
'republicana' en la localidad madrileña de Rivas,
y un concierto de Fermín Muguruza para
recaudar fondos para la lucha zapatista que fue
prohibido por las autoridades. A pesar de ello,
este concierto fue llevado a cabo y sus
organizadores fueron multados.
El Manifiesto de protesta recogido por
Europa Press23, afirma que
dos

"Lo que debiera ser un enlace civil entre
ciudadanos se ha convertido en un

Diversos colectivos constituyen el 'Movimiento Popular
contra la Boda Real' y anuncian actos para el 22 de mayo.
MADRID, 11 May 2004 (EUROPA PRESS).
23

111

Coral Herrera Gómez

grotesco, zafio y carísimo espectáculo de
exaltación de los valores más reaccionarios. (…)
el lujo de la ceremonia y el derroche de dinero
público para pagarlo resultan insultantes al
contrastarlos con la realidad de millones de
ciudadanos que ven continuamente mermados
sus derechos sociales y no pueden desarrollar
plenamente sus expectativas vitales en una
coyuntura de precariedad laboral, carestía y
endeudamiento crecientes. (…). Que nadie nos
espere
a
quienes
soportamos
contratos
humillantes y alquileres desorbitados. Que nadie
nos espere a quienes perdemos el sueño a
finales de mes, a quienes sufrimos las bombas
de los señores de la guerra, las que asesinan en
Irak o en Atocha. Que nadie nos espere porque
somos otra cosa. Nada nos une con los
parásitos cuya boda estamos obligados a pagar,
nada nos une con esta ciudad militarizada y
artificial que el poder está levantando para que
nada ensucie el escaparate de un hermoso
cuento de hadas. En el espectáculo de una
felicidad ajena, no vivida más que como
admiración por la que gozan quienes viven de
nosotros, se nos ha reservado el papel de
siempre, al que ya nos tienen acostumbrados:
espectadores".
Los firmantes del manifiesto entienden
que el matrimonio representa una perpetuación
de una dinastía ilegítima que reina en España
“por imposición del régimen franquista”.
"A las organizaciones y gentes de la izquierda

112

Bodas Reales, Bodas patriarcales

que suscribimos este comunicado nos importa
un bledo que Felipe de Borbón se case o se
empareje con quien sea. Trabajamos y
trabajaremos por acabar con tutelas odiosas. No
somos súbditos de un régimen anacrónico, sino
ciudadanos libres dispuestos a luchar por el
futuro".
Según algunos medios internacionales, la
Casa Real no logró concentrar al millón y medio
de personas que se esperaban:
«El itinerario, a lo largo del cual había
más
policías
y
periodistas
que
gente,
comprende las más célebres arterias de la
capital, engalanada desde hace varios días con
estandartes, banderolas y flores en rosa, plata,
amarillo y blanco.» (De la crónica de France
Presse). El Movimiento Popular contra la boda
real ha denunciado la manipulación televisiva
cuyo tratamiento de los plano no dejó ver la
realidad de la boda: “Sólo había gente en la
Gran Vía, Alcalá y la zona de Atocha. Pese a
todos los millones que se han gastado (no de su
bolsillo, sino del nuestro), el machaqueo
propagandístico continuo en los medios de
comunicación, toda la gente que se han traído
de fuera, los llamados de Gallardón (Alcalde de
Madrid, del PP), a que los madrileños acudieran,
pese a todo ese inmenso despliegue de medios,
las calles estaban prácticamente vacías, con
muchos tramos vacíos por completo, y los que
no lo estaban (Gran Vía y Atocha), sólo la
primera fila con público, y el resto de las aceras

113

Coral Herrera Gómez

despejado. En total, habría menos de diez mil
personas (basta echar cuentas, con un recorrido
medio vacío de una longitud total de 7 Km.)24”.
Las principales razones que esgrimieron
los colectivos contrarios al enlace real fueron25:
1º.- El despilfarro, pagado por la
ciudadanía, para la concentración y festejo por
todo lo alto de personajes que no tienen en su
haber la dignidad de contribuir con su trabajo a
la vida: “Más bien se caracterizan por expoliar al
resto desde la banca, las grandes empresas y/o
vivir a costa de la inmensa mayoría”.
2º.- La deshonesta exhibición de lujo
frente a la precariedad, el paro, el trabajo
esclavo de las personas inmigrantes, la
negación del derecho a la vivienda, a un trabajo
con derechos, a servicios sociales dignos, etc.
3º.- El intento de legitimar una
monarquía que ha callado ante la corrupción, el
terrorismo de Estado y la participación en
guerras de ocupación y expolio de otros países
frente a la opinión mayoritaria de la gente
En: UNIDAD CÍVICA POR LA REPÚBLICA:
http://www.nodo50.org/unidadcivicaporlarepublica/home.
htm
24

España: Movimiento Popular contra la Boda Real por
Unidad Cívica por la República 22 de Mayo, 2004.
http://colombia.indymedia.org/news/2004/05/13202_com
ment.php
25

114

Bodas Reales, Bodas patriarcales

demostrada en la calle.
4º.- La exaltación y el intento de
perpetuación de una institución monárquica,
heredera de la Dictadura y establecida por una
Constitución que negó el derecho al pueblo
soberano de pronunciarse sobre la forma de
Estado y el Derecho de Autodeterminación de
los pueblos.
Según el artículo de Armando G. Tejeda26,
lo que más indigna a los republicanos no es sólo
el costo económico de la monarquía27, sino la
impunidad de que gozan los miembros de la
"familia real". El republicano Armando López
Arenas señala al respecto que
"los
principales
obstáculos
que
encontramos para denunciar esta situación y
Tejeda, Armando G: “El costo de la familia Real”, en
REBELIÓN.ORG.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=30089
26

"La monarquía no puede ser criticada públicamente,
puesto que cambiaron el derecho penal para impedir que se
denuncie cualquier tropelía del rey, de sus ascendentes y
descendientes. Por ejemplo, si existiese un caso de
corrupción o de negocios ilícitos en contra de la familia real
no se podría actuar legalmente. Es conocido que cuando
tomó posesión, Juan Carlos no tenía ni un duro y ahora se
sabe que es jefe de una de las familias más ricas de España,
se ha dicho que es la cuarta o quinta fortuna del país. Y yo
me pregunto de dónde ha salido este dinero, de qué vive su
familia...". Miquel Jordá i Tarragó.
27

115

Coral Herrera Gómez

luchar por un nuevo régimen son el control de
los medios de información que existe en este
país, que tienen una especie de temor
reverencial para hablar de la monarquía, del
rey, de su familia y de sus negocios, y del papel
que juegan como piedra angular de un modelo
neoliberal imperante en España".

ANEXO I: DISCURSO DE SU ALTEZA REAL
EL PRÍNCIPE FELIPE EN EL BANQUETE DE
BODAS 28.

“No puedo ni quiero esconderlo, imagino
que salta a la vista: Soy un hombre feliz. Y
tengo la certeza de que esta condición me la da
sentir la emoción de ver y protagonizar la
28Discurso

extraído de la página web oficial de la boda:
http://www.casareal.es/boda/enlace/enlace.html

116

Bodas Reales, Bodas patriarcales

realización de un deseo: Me he casado con la
mujer que amo. Conjugar la razón con la fuerza
del amor y del sentimiento ha sido siempre un
objetivo en mi vida. Por eso, estamos
celebrando hoy que Letizia y yo unamos
nuestras vidas en una comunión de amor,
responsabilidad, trabajo, respeto y entrega
mutua. Nuestra unión para siempre se la
ofrecemos a nuestras familias y sobre todo a
nuestro destino, íntimamente ligado al futuro de
los españoles. Afrontamos nuestro futuro con
una ilusión y una esperanza muy profundas. El
servicio a los españoles es el gran compromiso
personal e institucional con el que Letizia y yo
iniciamos ahora una nueva etapa en nuestra
vida. En ella estamos seguros de encontrar la
felicidad duradera que toda familia busca y
desea. Aspiramos a fundar una familia. Y
queremos alcanzar el necesario equilibrio entre
lo público y lo privado, entre las obligaciones que lo son de por vida - y la legítima y
necesaria vida familiar; sabiendo que nuestro
trabajo requiere una serenidad, una dedicación,
una constancia y una mesura tales que
permitan hilar el tiempo político con el tiempo
humano.
Letizia: hace poco más de un año dimos
los primeros pasos que, con amor y serenidad,
nos han traído hasta aquí. No es mucho tiempo
ni poco; el suficiente para habernos descubierto
mutuamente, con transparencia y sinceridad,
como la persona que deseábamos tener a
nuestro lado para toda la vida. El conocimiento

117

Coral Herrera Gómez

y
respeto
recíprocos,
nuestra
complementariedad y complicidad han ido día a
día cimentando lo que con tanta fuerza nos
acercó e impulsó para llegar a nuestro
matrimonio. Es también muy importante - y tú
me lo dices tanto - que sepamos encontrar el
uno en el otro el remanso necesario para
reflexionar, disfrutar y compartir todo aquello
que
nos
hace
crecer
como
personas,
enorgullecernos y sobrellevar la intensidad de
nuestras vidas. Y lo es tanto más por cuanto ha
de ser fuente de gozo y armonía familiar. Sé
que lo conseguiremos sin duda. Señoras y
Señores El compromiso que Letizia y yo hemos
asumido hoy transciende de lo meramente
personal. Desde muy pequeño he sido
consciente de mis responsabilidades y la lealtad
al Rey junto al sentido del deber han guiado mi
vida. Pues bien me siento orgulloso de que
Letizia se incorpore desde hoy a este proyecto
con convicción y responsabilidad; Y quiero que
todos sepan lo agradecido que estoy a Letizia
por su entrega y determinación a lo que dicho
proyecto conlleva.
En el camino que hemos de recorrer
contamos con el ejemplo impagable de Sus
Majestades los Reyes. De Su Majestad el Rey,
que junto a una generación de grandes patriotas
consiguió la reconciliación de los españoles,
protagonizó
el
establecimiento
y
la
consolidación de la democracia y ha ejercido de
forma impecable sus funciones constitucionales.
De Su Majestad la Reina, con su apoyo

118

Bodas Reales, Bodas patriarcales

constante y permanente al Rey, su sensibilidad,
su disponibilidad y su ejemplo. Ambos han
conseguido que la Corona sea una institución
útil al servicio de España y respetada y querida
por los españoles. Y aunque las circunstancias
serán diferentes y también las personas, mi
vocación de continuidad con ese modelo y con
su ejemplo de servicio es rotunda y firme.
Deriva de una intima convicción y mi
compromiso permanente de que la Corona siga
contribuyendo a la estabilidad institucional de
España, a la integración y cohesión de los
españoles y a ser garantía de su libertad y
progreso. Majestad: no tengáis ninguna duda de
que siempre pensaremos en España y de que
toda nuestra vida estará dedicada al bienestar
de los españoles. Hoy hemos sellado nuestro
amor ante Dios y ante la sociedad; todos sois
testigos de ello y de la autenticidad que nos
mueve.
Por
eso
estamos
especialmente
contentos de poder compartir con vosotros, con
los madrileños y con todos los españoles este
momento tan crucial en nuestras vidas.
Queremos agradecer las constantes muestras
de cariño y generosidad llegadas desde tantos
puntos de la geografía española, incluso de
fuera de nuestro país. También el afecto, el
esfuerzo y la dedicación de las Instituciones y
de muchos miles de personas que han
contribuido al buen desarrollo de estos días de
celebración. Sería deseable, aunque imposible,
hacer llegar a todos ellos personalmente nuestra
gratitud. Como también es imposible tener aquí

119

Coral Herrera Gómez

a tantas personas especiales para nosotros,
pero a las que dedicamos un cariñoso recuerdo
desde aquí. En este capítulo de agradecimientos
y recuerdos queremos tener uno especial para
nuestras familias. Somos resultado en parte de
sus desvelos y hemos recibido de ellas durante
todos estos meses su apoyo y comprensión, que
ha sido sustento vital y lo seguirá siendo.
Además, llegar hasta aquí no hubiera sido
posible sin el concurso de ellas y de muchas
personas, entre las que quiero especialmente
destacar a mis hermanas, las Infantas y a sus
maridos. Pero, sobre todo, no hubiera sido
posible sin SSMM los Reyes. Es mucho lo que
como hijo tengo que agradecerles a lo largo de
mi vida. Y hoy, en el día de mi boda, quiero
dejar constancia pública de mi más profundo
agradecimiento por su cariño y apoyo
permanente. No es posible entender mi felicidad
sin la suya. Hoy yo recibo dos padres y dos
hermanas más, y también cuatro abuelos - que
yo ya no tengo-. De los míos sigo recibiendo
inspiración y su memoria me acompaña y
enorgullece. De los suyos recibo una calurosa
cercanía y el valioso aprendizaje de sus vidas.
Recibid mi respetuosa y cariñosa gratitud.
M de Madrid, de Mayo y de Memoria; en
ella siempre estarán los ausentes, los que no les
fue permitida criminal y brutalmente seguir
viviendo sus ilusiones y desvelos; y también los
que hoy no pueden disfrutar con ellos, libre y
cívicamente de la primavera madrileña que nos
acoge y nos levanta el ánimo. Con su recuerdo

120

Bodas Reales, Bodas patriarcales

presente, permitidme levantar mi copa por
Letizia, por Sus Majestades los Reyes y por
España”

Palacio Real, 22 de mayo de 2004

ANEXO II: DATOS SOBRE EL DISPOSITIVO
MILITAR Y POLICIAL DE LA BODA REAL

Más de 23.000 agentes del Ejército,
Guardia Civil y Policía velaron por la seguridad
de los contrayentes, invitados y público el 22 de
mayo29. La Policía prestó 14.500 agentes y la
Guardia Civil 3.200, además de los más de
3.000 agentes en prácticas de la Policía Nacional
y 6.500 de la Policía Municipal, y un centenar de

THOMAS WITHINGTON, analista de temas de defensa
del King's College de Londres. Publicado en La Vanguardia,
20/5/2004
29

121

Coral Herrera Gómez

guardias reales. En lo que afecta a las Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad del Estado, los 17.500
policías y guardias civiles suponen un 14,5%
aproximadamente del total, si se cuenta con
que en España prestan servicio unos 50.000
policías y 70.000 guardias civiles.
El secretario de Estado de Seguridad,
Antonio Camacho, declaró la importancia de la
participación la Comisaría General de Seguridad
Ciudadana, de la que depende la Unidad de
Intervención Policial (UIP), y la Comisaría
General de Información, principal 'arma' de la
Policía en la lucha contra el terrorismo.
Antonio Camacho adjudicó el control del
espacio aéreo al Ministro de Defensa. La OTAN
Prestó al Estado español el avión AWAC,
diseñado para la detección de aparatos no
autorizados en la zona. Camacho también
reconoció la participación en vuelo permanente
de los F-18 del Ejército del Aire y los
helicópteros de las Fuerzas y Cuerpos de
Seguridad del Estado, además de otros de
carácter sanitario que podrían participar si fuese
necesario y el de TVE que dará "la señal
institucional".
Respecto al cierre del 'espacio Schengen',
Camacho explicó que su clausura se hizo
efectiva desde las 00.00 horas del 15 de mayo
hasta las 00.00 horas del 24. Camacho incidió
en el cierre del espacio aéreo para aparatos
"visibles" en un radio de 50 millas. Se refería a

122

Bodas Reales, Bodas patriarcales

avionetas, planeadores o globos que no
pudieron volar desde las 18.00 horas del 21 de
mayo hasta las 20.00 horas del día del enlace,
aunque los vuelos comerciales no se vieron
afectados por el cierre del espacio aéreo.
El Ministerio del Interior instaló cámaras
de vigilancia en varias calles del centro de
Madrid para tener un control absoluto del
trayecto por el cual se desplazaron los novios.
Una unidad de defensa antiaérea dotada con
misiles de medio alcance «Hawk» y otra de
cohetes ligeros «Mistral» del Ejército de Tierra
colaboraron en la protección del espacio aéreo
de Madrid. Según explicaron fuentes militares a
Efe, cada uno de estos dos núcleos antiaéreos
se instalaron en acuartelamientos de la capital o
de los alrededores. Estos medios se suman a los
cuatro F-18 que sobrevolaron la zona y al Awacs
de la OTAN. La defensa superficie-aire se
completa con varios lanzadores individuales
portátiles de misiles «Mistral» o similares, del
Mando de Artillería Antiaérea de Fuencarral
(Madrid), que se emplean contra aeronaves que
se desplazan a baja altura o en vuelo rasante.
Todo el dispositivo de seguridad del
espacio aéreo estuvo, además, coordinado por
el sistema nacional de radares. Por otro lado,
tropas del Ejército de Tierra, como las de la
Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable
(Brilat) de Figueirido (Pontevedra), vigilaron las
vías de acceso a la capital y estaciones
ferroviarias. Este supone uno de los mayores

123

Coral Herrera Gómez

operativos jamás diseñados en España30.
A nivel simbólico, cabe señalar el
uniforme de gala militar del príncipe para la
boda, y la salida de los contrayentes de la
catedral de la Almudena bajo un arco de honor
formado por los sables de compañeros del
Príncipe Felipe en las tres Academias militares
en las que ha recibido las enseñanzas
castrenses.

ANEXO III: DATOS ECONÓMICOS DE LA
BODA REAL

Ana María Pascual: “La Boda en cifras”,
Interviú 2004.
A pesar de que los responsables
eclesiásticos afirmaron que se trataba de un
enlace más, el gasto de decoración de la
catedral de la Almudena no pudo ser menor de
los 240.000 euros que costó la decoración de la
catedral de Sevilla con motivo de la boda de la
Información
extraída
de:
http://www.guardiacivil.org/prensa/actividades/disptvoseg
dad/index.jsp#intdcion
30

124

Bodas Reales, Bodas patriarcales

infanta Elena, dinero que fue aportado por el
Ayuntamiento de Sevilla y Patrimonio Nacional.
- El gasto en flores se estimó en 110.000
euros, tomando como referencia el precio de
mercado y las 300.000 flores que se repartieron
por las calles de Barcelona en la boda de la
infanta Cristina.
- El coste de las pantallas gigantes que se
instalaron en los exteriores de la Almudena para
que los ciudadanos pudieran seguir la boda
desde la calle costaron, según las empresas
consultadas, alrededor de 31.200 euros.
- En cuanto al vestuario, se estima
traje de la novia cueste al menos los
euros que costó el de la infanta Elena,
príncipe, entre 4.000 y 6.000 euros y el
reyes unos 4.500 euros cada uno.

que el
6.000
el del
de los

- Las invitaciones tienen un coste previsto
de 36.000 euros.
- El banquete, 360.000 euros calculando
un coste medio de 120 euros para 3.000
invitados.
- El transporte de invitados desde los
hoteles a la catedral ha sido cifrado en 25.800
euros.
- El alojamiento de los invitados,
recordemos que para las bodas de las infantas

125

Coral Herrera Gómez

acudieron 300 representantes de 40 casas
reales de todo el mundo, se estima en 350.000
euros.
- Se reservaron 50 habitaciones en cada
uno de los mejores hoteles, cuyo precio medio
por día y habitación es de 700 euros. Este
dinero fue aportado bien por los ciudadanos
españoles en el caso de parientes de los reyes
españoles, bien por los ciudadanos de las otras
monarquías.
- El gasto previsto en seguridad se cifró
en 1.200.000 euros. El coste de las medidas de
seguridad se duplicó con respecto a las de las
bodas de las infantas, donde las dietas,
desplazamiento y salario de 4.500 agentes
costaron 600.000 euros.
- La retransmisión televisiva de la boda,
según fuentes de la actual dirección de RTVE, se
elevaría a 1.200.000 euros.
En total, y a pesar de que no se han
contabilizando los gastos de limpieza, el coste
total se eleva a 4.113.000 euros, una elevada
cantidad que, sin embargo, y de acuerdo con la
Constitución española, la Casa Real no debe
justificar.
Otras previsiones cifraron el coste real del
enlace en 21.419.000 euros (más de 3.500
millones de las antiguas pesetas). Un estudio del
periódico Mercado de Dinero estimó que los

126

Bodas Reales, Bodas patriarcales

costes principales
siguientes:

de

la

boda

serían

los

Retransmisión televisiva: 6.600.000 e.
Limpieza y restauración de edificios: 2.980.000
euros.
Decoración de los
5.000.000 euros.

espacios

Alumbrado de calles,
2.000.000 euros.

del

efectos

recorrido:
especiales:

Jardinería: 2.000.000 euros.
Banquete: 250.000 euros.
Alojamiento invitados: 400.000 euros.
Seguridad: 1.200.000 euros.
Decoración Catedral de La Almudena: 240.000
e.
Flores: 110.000 euros.
Pantallas exteriores gigantes: 31.200 euros.
Traje de la novia: 6.000 euros.
Invitaciones: 36.000 euros.
Peluquería y maquillaje de invitados: 540.000
euros.

127

Coral Herrera Gómez

Transporte de invitados: 25.800 euros.
TOTAL : 21.419.000 euros. 3.564 millones de
pts31.

Otros
fueron:

gastos

colaterales

de

la

boda

- Los servicios de emergencia sanitaria,
de transportes y personal hospitalario, también
movilizados para el enlace.
- La alcaldía de Madrid distribuyó 180.000
abanicos entre el público al paso del cortejo
nupcial con los flamantes esposos a bordo de un
Rolls Royce Phantom blindado que la Casa Real
posee desde el 28 de marzo de 1952.
- 1,2 millones de flores decoraron las
calles de Madrid. 150.000 flores y plantas
fueron colocadas a lo largo del recorrido que la
pareja llevó a cabo entre la catedral de la
Almudena y la Basílica de Nuestra Señora de
Atocha.
- Para decorar los edificios de la capital se

Gil Rosendo, Inma: Real la boda, real el gasto. BBC
España, 21 de mayo de 2004.
31

128

Bodas Reales, Bodas patriarcales

colocaron 6.000 colgaduras para los balcones y
400 gallardetes para las farolas. Además 35.000
metros de telas con los mejores cielos de
Velázquez, Goya o Antonio López, cubrieron los
andamios de los edificios que estaban siendo
restaurados o construidos en la capital.
- La Casa Real encargó unas 3.000 piezas
de vajilla de porcelana de lujo de un artesano
francés de Limoges para el banquete de boda.
- Más de 1.000 proyectores iluminaron
(con una potencia total de un millón y medio de
vatios) los edificios más emblemáticos de la
capital, como el edificio de Correos, la estatua
de la Diosa Cibeles o el Museo del Prado.

Según
la
prestigiosa
revista
norteamericana Forbes, la familia real de Europa
más rica es la holandesa, con un patrimonio
(propiedades y negocios) estimado en 4.520
millones de euros (752.000 millones de
pesetas), un 26,6% más que la Casa Real
británica. En la española se desconoce la
fortuna privada del Rey, los negocios que tiene
o empresas en las que participa. El vacío legal
permite a los miembros de la familia real
española trabajar en empresas privadas o
montar negocios con ánimo de lucro, porque no
les afecta el régimen de incompatibilidades.
Esto les ha generado unos cuantos problemas
últimamente, con la explosión del “caso Noos”

129

Coral Herrera Gómez

en los juzgados y en los medios. A pesar de que
Iñaki Urdangarín ha sido borrado de la web de
la Casa Real y ya no es invitado a los actos
oficiales por su imputación en el caso que lleva
el nombre de su empresa, parece difícil que
acabe en rejas. Y aunque todo el mundo
esperaba que Cristina se divorciara tras la
publicación de los mails de su marido en la
prensa, ella ha estado todo este tiempo a su
lado, demostrando que es una buena esposa y
compañera. Hoy respira aliviada al no haber
sido finalmente imputada junto a su príncipe
azul.

ANEXO IV: ESTADÍSTICAS SOCIOLÓGICAS
EN TORNO A LA BODA REAL32.

Según reflejaron las encuestas, toda esta
labor mediática obtuvo sus frutos:
- El 90% consideró que era una boda "por

Estos son los resultados de un sondeo realizado por la
empresa 'Análisis e Investigación' realizada en el mes de
Abril de 2004 para la cadena 'Kiss FM' y recogida por
Europa Press.
32

130

Bodas Reales, Bodas patriarcales

amor".
- El 82% de los españoles cree que la
prometida del Príncipe, Letizia Ortiz, será
"buena reina" frente al 12% que considera lo
contrario.
- El 55% de los encuestados declaró
sentirse "indiferente" ante la boda del 22 de
mayo, el 40% estaba "ilusionado" y sólo el 4%
se declaró "incómodo".
- Cuatro de cada cinco españoles pensaba
que Letizia posee "las cualidades adecuadas
para ser la esposa del Príncipe", esto es, un
82% de los encuestados. Además, el 80%
considera que Letizia será "una buena reina",
frente al 12% que considera lo contrario. En una
escala de cero a diez, la simpatía por la pareja
alcanza un 7,7.
- El 15% no está de acuerdo con que la
futura reina sea divorciada El 13% se muestra
en desacuerdo con la boda porque es un gasto
que "pagamos todos”. El 11% se manifiesta en
contra de la Monarquía.
- El 95% les considera una pareja "actual,
de nuestro tiempo y moderna". El 87% les ve
"agradables y sencillos". El 86% cree que son
"reflejo de la España moderna y democrática" y
sólo el 12% está en desacuerdo con esa
afirmación.

131

Coral Herrera Gómez

- El 76% de los españoles, tres de cada
cuatro, consideran que el próximo enlace entre
el Príncipe Felipe y Letizia Ortiz supone "un
compromiso" para la imagen de España en el
exterior, y sólo el 19% opina lo contrario, según
señala la citada encuesta.
- El sondeo de opinión, realizado entre
población española mayor de 16 años y con un
total de 1.710 encuestas, revela que el 90 por
ciento de los participantes en el estudio está de
acuerdo en que "la boda es una noticia muy
esperada por todos los españoles", frente al
8%, que considera lo contrario. Así, el estudio
destaca que la boda "colma un deseo social
compartido
por
una
gran
mayoría
de
ciudadanos".
- El 64% de la muestra considera que la
boda contribuirá a mejorar y dar prestigio a la
imagen de España y el 71 considera que se
trata de un enlace del que siente partícipe toda
la sociedad. En este sentido, el 87% cree que la
boda "asegura la continuidad de la monarquía y
refuerza la idea de una corona moderna y
actual".
- El cien por cien de los españoles está al
tanto de la noticia y hasta el 91 por ciento
acierta a recordar el lugar y la fecha en que
tendría lugar la Monarquía.
- Nueve de cada diez encuestados, es
decir, el 90 por ciento, considera que se trata de

132

Bodas Reales, Bodas patriarcales

una boda "por amor" y piensan que el Príncipe
ha hecho lo correcto al casarse con una mujer
de la que está enamorada, independientemente
de su condición social.
- El 79% ciento cree que es "positivo" que
Letizia sea española y más del 90% valora
positivamente que haya sido una mujer
trabajadora y con una carrera profesional.
- El 94% de los encuestados cree que
Letizia es "un auténtico modelo de la mujer de
nuestro tiempo, moderna, actual, inteligente y
con criterio propio", rasgos muy valorados por
más del 90% de los españoles encuestados.
Para el 74%, la mejor cualidad de la novia es
que sea una mujer "preparada e inteligente,
reflejo de la mujer actual".
- El 67 por ciento desea que el enlace sea
"un éxito", frente al 32% que confiesa que "le
da igual como salga". Así, el 66% afirma que
verá la boda por televisión, frente al 30 por
ciento, que cree que no lo hará. El 60% cree
que "no se emocionará" al verla, frente al 34%,
que cree que sí se emocionará.

133

Coral Herrera Gómez

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Narrativa

y

Bodas Reales, Bodas patriarcales

Televisión,
Colección
Universitaria,
Ciencias de la Información, Ed.Mad,
Sevilla, 1999.
54)Grad, Marcia: La princesa que creía en
los
cuentos
de
hadas,
Obelisco
Ediciones, Barcelona, 2006
55)Guasch, Òscar:
heterosexualidad,
Barcelona, 2000.

La

crisis
Ed.

de la
Laertes,

56)Hartley, John: Los usos de la televisión,
Paidós Comunicación, 2000.
57)Huertas Bailén, Amparo: La audiencia
investigada, Gedisa, Barcelona, 2002.
58)Igartua, J. y Badillo, A. (eds.):
Audiencias y Medios de Comunicación,
Ed. Universidad de Salamanca, 2003.
59)Imbert,
Gèrard:
El
transformismo
televisivo. Postelevisión e imaginarios
sociales, Cátedra, Madrid, 2008.
60)Imbert, Gèrard: El zoo visual. De la
televisión espectacular a la televisión
especular, Gedisa, Barcelona, 2003.
61)Jameson, Fredric: El posmodernismo o
la lógica cultural del capitalismo
avanzado, Paidós Studio, Barcelona,
1991.

141

Coral Herrera Gómez

62)Jónasdóttir, Anna G: El poder del amor.
¿Le importa el sexo a la Democracia?,
Cátedra, Madrid, 1993.
63)Lacalle, Charo: El espectador televisivo.
Los programas de entretenimiento,
Gedisa, 2001.
64)Lipovetsky, Gilles: La tercera mujer,
Anagrama, Colección Argumentos, 1999.
65)Lozano, Jorge; Peñamarín, Cristina;
Abril, Gonzalo: Análisis del discurso.
Hacia una semiótica de la interacción
textual, Cátedra, Madrid, 1989.
66)Luhmann, Niklas: La realidad de los
medios de masas, Anthropos, Barcelona,
(1995), 2000.
67)Maffesoli, Michel: De la orgía. Una
aproximación
sociológica,
Ariel,
Barcelona, 1996.
68)Mazziotti, Nora: La industria de
telenovela, Paidós, Barcelona,1996.

la

69)Marcuse, Herbert: Eros y civilización,
Biblioteca Breve de Bolsillo, Seix Barral,
Barcelona, (1955), 1976.
70)Mc Luhan, Marshall: El medio es el
masaje, Paidós Studio, 1967.

142

Bodas Reales, Bodas patriarcales

71)Martín Casares, Aurelia: Antropología
del
género.
Culturas,
mitos
y
estereotipos
sexuales,
Cátedra,
Feminismos, Madrid, 2006.
72)Martin-Barbero, J. y Rey, Germán:
Ejercicios
del
ver.
Hegemonía
audiovisual y ficción televisiva, Gedisa,
Barcelona, 1999
73) Mazziotti, Nora: La industria de la
telenovela, Paidós, Barcelona,1996.
74)Mucchielli, Alex: El arte de influir.
Análisis de las técnicas de manipulación,
Cátedra, 2002.
75)Muñoz, Blanca (coord): Medios de
comunicación,
mujeres
y
cambio
cultural, Dirección General de la Mujer,
Comunidad de Madrid, 2001.
76)Muñoz, Blanca: Cultura y comunicación.
Introducción
a
las
teorías
contemporáneas,
Barcanova,
Temas
Universitarios, Barcelona, 1989.
77)Negroponte, Nicholas : El mundo digital,
Ediciones B, 2000.
78)Osborne, Raquel: La construcción sexual
de la realidad, Cátedra, Madrid, 1993.
79)Othis-Cour, Leah: Historia de la pareja

143

Coral Herrera Gómez

en la Edad Media. Placer y Amor, Siglo
Veintiuno De España Editores, Madrid,
2000.
80)Palacio, Manuel: Historia de la televisión
en España, Gedisa, Madrid, 2001 .
81)Pastoriza,
Francisco:
Perversiones
televisivas. Una aproximación a los
nuevos géneros audiovisuales. IORTV,
Madrid, 1997.
82)Peñamarín, C.y López Díez, P (comp):
Los melodramas televisivos y la cultura
sentimental, Comunidad Autónoma de
Madrid, UCM, 1995.
83)Pereda, Rosa: El Amor: Una historia
universal”, Espasa Calpe, Madrid, 2001.
84)Perceval, José María: Bodas reales que
cambiaron
la
historia,
Planeta,
Barcelona, 1995.
85)Potter, Jonathan: La representación de
la
realidad.
Discurso,
retórica
y
construcción social, Paidós, Barcelona,
1998.
86)Preciado, Beatriz: Manifiesto contrasexual.
Prácticas
subversivas
de
identidad sexual, Pensamiento-Opera
Prima, Madrid, 2002.

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Bodas Reales, Bodas patriarcales

87)Punset, Eduardo: Viaje
Destino, Barcelona, 2007.

al

amor,

88)Putnam, Hilary: Las mil caras del
realismo, Pensamiento contemporáneo,
Barcelona, 1994.
89)Ramonet, Ignacio: La tiranía de la
comunicación.
Debate,
Temas
de
Debate, 1998.
90)Reig, Ramón: Medios de comunicación y
poder en España. Prensa, radio,
televisión y mundo editorial. Ediciones
Paidós Ibérica, Barcelona, 1998.
91)Roiz, Miguel: La sociedad persuasora.
Control cultural y comunicación de
masas”, Paidós, Barcelona, 2002.
92)Sánchez
Noriega,
José
Luis:
Comunicación, poder y cultura, Nossa y
Jara Editores, 1998.
93)Sartori, Giovanni: Homo Videns. La
sociedad teledirigida. Colección Taurus,
Editorial Santillana, Madrid, 1997.
94)Searle, John R:: La construcción de la
realidad social, Paidós, Barcelona, 1997.
95)Silverstone, Roger: Televisión y vida
cotidiana, Amorrortu editores, Buenos
Aires, 1994

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Coral Herrera Gómez

96)Vaca Berdayes, Ricardo: Quién manda
en el mando, Ed. Visor, 1997.
97)Vera
Balanza,
María
Teresa,
y
Ballesteros García, Rosa Maria (coords):
Mujeres y medios de comunicación.
Imágenes,
mensajes
y
discursos,
Atenea, Estudios sobre la Mujer,
Universidad de Málaga, 2004.
98)Verón, E. y Escudero Chauvel, L.:
Telenovela. Ficción Popular y Mutaciones
culturales, colecc. El Mamífero Parlante,
Gedisa, Barcelona, 1997.
99)V.V.A.A: Historia de la Teoría Feminista,
(coord. Celia Amorós), Instituto de
Investigaciones Feministas, Universidad
Complutense de Madrid, 1994.
100)V.V.A.A.: Industrias culturales: el
futuro de la cultura en juego, UNESCO,
París, 1982.
101)Vidal, César: De Isabel a Sofía. Medio
milenio de reinas de España, Planeta,
Barcelona, 2004.
102)Watzlawick, Paul: ¿Es real la realidad?,
Editorial Herder, Barcelona, 1994.
103)Wolton, Dominique: Elogio del gran
público, Gedisa, Barcelona, 1995

146

Bodas Reales, Bodas patriarcales

104)Yela García, Carlos: El amor desde la
Psicología social. Ni tan libres, ni tan
racionales. Ediciones Pirámide, Madrid,
2002.

CAPITULOS DE LIBROS
1)Adorno Theodor : Televisión y cultura de
masas.
2)Durkheim, Emile: Las Representaciones
colectivas como nociones-tipos en las que
participan los individuos. En: Durkheim,
Emile: “Las Formas Elementales De La
Vida
Religiosa”.
Editorial
Schapire,
Buenos Aires, 1968.
3)Ferrés, Joan: Las dos grandes vías de la
comunicación persuasiva. En : “Televisión
subliminal.
Socialización
mediante
comunicaciones inadvertidas”. Paidós,
Barcelona,1996.
4)Hall, Stuart (ed.), Representation: Cultural
Representations and Signifying Practices.
London, Sage Publications, 1997. Cap. 1,
pp. 13-74.
5)Lazarsfeld, P. y Merton, R.K: Comunicación
de Masas, Gusto Popular y Acción Social
Organizada. En MURARO, Heriberto
(comp.). La comunicación de masas,

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Coral Herrera Gómez

Centro Editor de América Latina, Buenos
Aires, 1977.
6)López Díez , Pilar: La mujer, las mujeres y
el sujeto del feminismo en los medios de
comunicación.
En:
“Manual
de
información en género”. Madrid: IORTV
(RTVE) e Instituto de la Mujer, 2004.
7)Marcuse, Herbert: Acerca del Carácter
afirmativo de la cultura, En: Marcuse,
Herbert: “Cultura y Sociedad”, Editorial
Sur, Buenos Aires, 1967.

ARTÍCULOS REVISTAS
1) Abril, Gonzalo: “La información como
formación cultural”, CIC, Cuadernos de
Información y Comunicación, vol. 12, 2007.
ISSN: 1135-7991.
2) Aladro Vico, Eva: “Metáforas e inconos para
transmitir información”, CIC Cuadernos de
Información y Comunicación, vol. 12, 2007.
3) Aladro Vico, Eva: “Proyecciones emocionales
en los espectáculos de realidad”. CIC, núm
1, 103-113, Servicio de publicaciones UCM,
1995.
4) Aguaded Gómez, José Ignacio: El discurso
televisivo: los fundamentos semiológicos de

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la
televisión.
http://tecnologiaedu.us.es/edutec/2libroedut
ec99/libro/5.1.htm
5) Blanco
Martín,
Carlos
Javier:
“La
reproducción del mito”. A parte rei, num 26.
6) Brisset, Demetrio E: “Antropología visual de
un rito nupcial”, Gazeta de Antropología. nº
18, Texto 18-02, 2000.
7) Caldevilla
Domínguez,
David:
“La
propaganda audiovisual como generadora de
nuevos símbolos y arquetipos ideológicos”.
En Muro Munilla, Miguel Ángel: Arte y
Nuevas tecnologías : X Congreso de la
Asociación Española de Semiótica, Asociación
Española de Semiótica. Universidad de la
Rioja, 2004.
8) Carrillo Canán, Alberto, y Méndez Cota,
Gabriela: El engaño y la magia de las
“imágenes técnicas” según Flusser. A parte
Rei, num 48 Noviembre, 2006.
9) Cuartas, Javier y Zafra, Ángel: “Las casas
reales europeas dan entrada a las plebeyas”,
El País, 3 de Noviembre de 2003.
10)Eco, Umberto: “La Estrategia De La Ilusión.
Tv: La Transparencia Perdida”.
11)Imbert,
Gerard:
“Telebasura:
de
la
telerrealidadf a la teleficción”, El País, 10 de

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Coral Herrera Gómez

Enero de 2005.
12)Kapuscinski Ryszard: “¿Reflejan los media la
realidad del mundo?. Nuevas censuras,
sutiles manipulaciones”. Publicado en Le
Monde Diplomatique, Julio-Agosto 1999.
13)Martínez Nicolás, F. Bermejo, J.Mª García,
Mª A. Moreno, P. Planas y F. Tucho Ris: “La
Boda Real Española como acontecimiento
mediático. Audiencias y estrategias de
recepción en la retransmisión televisiva de la
boda del Príncipe De Asturias”. Revista
Internacional De Sociología (Ris), Vol. Lxvi,
Nº 50, 65-93, 2008- Issn: 0034-9712.
14)Peñamarín, Cristina: “Ficción televisiva y
pensamiento narrativo”. Textos de las I
Jornadas sobre Televisión UCM (diciembre,
1999).
15)Rodríguez, Jesús: “Diario de una princesa”,
El País Semanal, 18 de mayo de 2008.
16)Sánchez Noriega, José Luis: “Rituales de
seducción en la neotelevisión”. Textos de las
I
Jornadas
sobre
Televisión
(Diciembre,1999).
17)Valbuena
de
la
fuente,
Felicísimo:
“Cuestiones disputadas: (1) )Audiencia real o
audiencia intencional?; (2) El poder de las
audiencias; (3) )Es la audiencia un concepto
combinatorio?”.

150

Bodas Reales, Bodas patriarcales

www.fgbueno.es/edi/val/fvtgi31.pdf

Artículos de prensa sobre la Boda Real
1)Arjona, Daniel: “Los 'antiBoda' presentan los
actos
contra
un
«enlace
zafio
y
reaccionario». El Mundo, Jueves, 20 de mayo
de 2004. Año XV. Número: 5.276.
2)Cuartas, Javier y Zafra, Ángel: “La vida
desconocida de una cara muy popular”, El
País, 3 de Noviembre de 2003.
3)Cuartas, Javier y Zafra, Ángel: “Las casas
reales europeas dan entrada a las plebeyas”,
El País, 3 de Noviembre de 2003.
4)Gil Rosendo, Inma: Real la boda, real el
gasto. BBC España, 21 de mayo de 2004.
5)Risi,
Marcelo:
Boda
real,
prensa
constitución. BBC Mundo España, 8
noviembre de 2003.

y
de

6)Rodríguez, Jesús: “Diario de una princesa”, El
País Semanal, 18 de mayo de 2008.
7)Tejeda, Armando G: “El costo de la familia
Real”, en REBELIÓN.ORG.
8)“La Boda Real bate récords de audiencia”,
Europa Press, 26 May 2004.

151

Coral Herrera Gómez

9)“El Papa bendice a los Príncipes de Asturias y
les desea que formen "un hogar feliz",El
País, Roma ,28/06/2004.
10)“El día de la boda se convierte en el de
mayor audiencia en la historia de la
televisión en España”, en Cadena Ser
Noticias, 23-05-2004.
11) “España: Movimiento Popular contra la Boda
Real”, Manifiesto de la Unidad Cívica por la
República, INDYMEDIA, 22 de Mayo, 2004.
12)“La boda de Felipe VI, le sale un pico... al
erario público”. NODO50, 22 de mayo del
2004.
13)Homilía del Cardenal Rouco Varela en la
boda de Sus Altezas Reales los Príncipes de
Asturias. ALFA Y OMEGA
14)“¿Boda?
¿Qué
boda?.
Manual
de
supervivencia y protesta para el sábado”. En
Cadena Ser Radio.
15) “Diversos
colectivos
constituyen
el
'Movimiento Popular contra la Boda Real' y
anuncian actos para el 22 de mayo”. Europa
Press Madrid, 11 May 2004.

152

Bodas Reales, Bodas patriarcales

153

BIO CORAL HERRERA GÓMEZ
Nací en Madrid y resido en Costa Rica desde hace dos
años. Soy Doctora en Humanidades y Comunicación por
la Universidad Carlos III de Madrid. Mis especialidades
son: Teoría de Género (feminismos, masculinidades,
queer) y Teoría de la Comunicación Audiovisual.
Soy docente y consultora, he trabajado en instituciones
como UNESCO, ILANUD y AECID, en la Universidad de
la Sorbona en París IV y en la Universidad Carlos III de
Madrid. He dirigido la Serie Género de la Colección
Ciencia en la Editorial Fundamentos, y he trabajado
como Directora de Comunicación en Ediciones de la
Torre.
Trabajo como comunicadora, docente, escritora y
redactora de contenidos, he colaborado en sitios como el
periódico
EL
PAÍS, eldiario.es, La
Red
21. (Uruguay), Pikara
Magazine,
(España)
y
el
periódico El Ciudadano (Chile).
He publicado tres libros, "La construcción sociocultural
del Amor romántico", en la Editorial Fundamentos, "Más
allá de las etiquetas", en la Editorial Txalaparta, ambas
editoriales españolas, y "Bodas Diversas y Amores
Queer", en Haika Ediciones.
También poseo cuatro publicaciones en libros colectivos:
Mujeres y Cine, de Ipes Elkartean (Navarra), Construir
conocimiento desde el género, de la Universidad de
154

Bodas Reales, Bodas patriarcales

Carabobo (Venezuela), y El Mito de la Monogamia,
Edicions Tigre de Paper (Barcelona), y Teorías Queer y
teologías: estar... en otro lugar, DEI (Costa Rica).

Soy la creadora de El Rincón de Haika, un blog sobre
feminismos, masculinidades y queer que nació en 2007,
y editora y autora de libros en Haika Ediciones.
Blog:
http://haikita.blogspot.com/
Editorial:
http://haikaediciones.blogspot.com/

Perfil Coral:
http://www.coralherreragomez.blogspot.com

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Coral Herrera Gómez

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