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experiencias

hijas del viento


8 MARZO Un día en el patio conoció a
Conso, con gestos le enseñó mu-
Mª Carmen García Domínguez, chas palabras y aprendieron a en-
maestra de Interculturalidad. tenderse e intercambiar experien-
IES «Sebastián Fernández» de Cartaya (Huelva) cias. Sin saber lituano la entendía
perfectamente, le pedía el bocadi-
Fue él, con su fuerza, con su valor, con su propio llo, le resumía las lecciones, le re-
autodominio…, quizás haya sido él. llenaba los papeles para realizar
Irina no había salido de su país, «Lituania», en él apren- excursiones… Conso se convirtió en
dió su lengua, su cultura, todo lo que la naturaleza aporta. su mejor mediadora, su amiga, su
Su padre de origen ucraniano, decidió emprender un cómplice.
camino más seguro, llegó a España solo, pero su voluntad y Conso conoce Lituania por
empeño le ayudaron a salir, encontró trabajo y decidió traer fotos, lee literatura lituana. Irina ha
a su familia. comprendido que su abuela tenía
Su madre y hermanas llenaron sus maletas de ilusio- razón, atrás queda Lituania, cada
nes, de recuerdos, de música no estaban vacías. Después año si puede visita su país, pero se
de tres días de viaje, de recorrer media Europa, llegaron a acuerda del mar, aunque necesita reencontrarse con su pai-
España. saje, hablar lituano, bañarse en el río. Ha ampliado su cultu-
Irina salió de su pueblo con 13 años, en plena adoles- ra.
cencia. No quiso volver la vista atrás. Su abuela le dijo que Cada año pasan por nuestras aulas alumnas de otros
mirara siempre al frente, pero que nunca olvidara la nieve de países, como profesionales debemos utilizar todos los recur-
Lituania, sus enormes ríos, el verdor de sus prados, las tartas sos que estén disponibles para que su integración sea la
de mora, y aquella canción que le cantaba su abuelo para adecuada. Cuando hablo de integración no me refiero a asi-
dormir. milación.
Un viaje inolvidable. Sus enormes ojos azules llegaron La adolescencia es una etapa importantísima para la
cansados, casi rotos de mirar. España le pareció un país lin- reafirmación de valores: Diferenciación de roles, consolida-
do, blanco, verde, y ese mar tan azul. Los primeros días fue- ción de las relaciones personales, pandillas, formación para
ron de luna y agua «salá», de noches en la terraza y «tomar evitar estereotipos... Es fundamental utilizar una metodolo-
el fresco» que fueron casi las primeras palabra que apren- gía que posibilite la reflexión entre ellos y ellas. Las alumnas
dió, pero aún hablaba Lituano y no se había enfrentado a la al tener un proceso madurativo más rápido, su adaptación
realidad. Repartió como pudo todos los recuerdos en su se acentúa con cuestiones de caracteres que en ocasiones
cuarto: fotos de sus amigas, banderines, literatura lituana, perjudicas su integración. También es cierto que existen
música. culturas que no fa-
Andaban los días escaseando y llegó septiembre. Por vorecen la práctica
primera vez se acercó al instituto. Con bastante dificultad educativa en la mu-
pudo rellenar una hoja donde tenía que anotar sus datos jer.
personales: nombre, dirección, curso…. algunos equivoca- En este caso
dos, no los entendía. concreto Irina tuvo
Empezó el curso; nerviosa se enfrentó al primer día suerte y encontró a
de clase. Cuando la maestra dijo su nombre, provocó algunas Conso, otras no lo
risas, su apellido era difícil de pronunciar. Entró en clase consiguen.
siguiendo aquella fila enorme y se acordó Nos autoedu-
30 de su país, de su colegio de sus compa- camos si nos cono-
ñeras, los primeros días eran geniales. cemos y valoramos.
Sin saber español, sin tener ami- No existe una única
gas, aún sin conocer al profesorado, cultura, ni mi cultu-
observó algunas diferencias y com- ra es la mejor. La cul-
prendió que el año que le espera- tura suma valores y
ba sería duro, aparte de apren- ello nos enriquece
der otra lengua, tenía que como mujeres,
aprobar el curso. En su país como persona.
tenía un expediente brillan- El viento de
te. Lituania, no es dife-
Los primeros días rente. Somos hijas
fueron terribles; nada le de él, pero con su
recordaba a su país; llo- fuerza, su enorme
raba, miraba los libros temperamento, nos
y anotaba los ejer- hace cómplices cu-
2 cicios, no podía riosas de nuestras vi-
0 hacerlos, no sabía das.
expresarse.
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Secretaria de la

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