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SOBRE LA PROTECCIÓN DE LOS MENORES EN LA CAÑADA REAL

GALIANA
Introducción

El asentamiento de población en la Cañada Real Galiana, se da a lo largo de 14


kilometros, en su paso por los municipios de Coslada, Rivas Vaciamadrid, Madrid y
parte de San Fernando de Henares y Getafe. Se trata por tanto de un asentamiento lineal.
En un intento de delimitar el tramo de Cañada habitada se han definido seis sectores
ordenados de norte a sur. Es imposible poder generalizar en cualquier tipo de análisis,
ya que coexisten desde distintos tipos de propiedad de los terrenos, nacionalidades,
culturas, comunicación, etc. Asímismo las demandas de la población son bien distintas,
desde la posibilidad de compra de los terrenos ocupados, hasta realojos o solicitudes de
ceración de infraestructuras de tipo urbano, educacional, transporte, etc. (considerar en
este punto, el interés y preocupación que despierta el proceso de desafección de la CRG
y la legislación que de ello se derive). Dado que es necesario centrar el objeto de
análisis y que la intervención de Cáritas Diocesana de Madrid, se está desarrollando
fundamentalmente en el sector 6 o el tramo de Valdemingomez, a partir de ahora,
cuando se mencione la CRG, nos referiremos únicamente a ese tramo. Dicho tramo
pertenece al Distrito Municipal de Villa de Vallecas, Ayuntamiento de Madrid, que se
extiende desde la A3, al limite con Perales del Río, Municipio de Getafe.
El tramo de Valdemingomez comprende algo más de un tercio del conjunto de
asentamiento en la CRG. Aproximadamente dos tercios de este trayecto están
asfaltados.

Breve descripción de la zona.

Existen tres plantas de tratamientos de residuos, gestionados por Medio Ambiente al


que se llevan la mayor parte de las basuras y desechos del Ayuntamiento de Madrid.
Existen también varias zonas para la acumulación de residuos inertes, formando filas de
montañas de acumulación de escombros. Ello, junto con la existencia de venta de
materiales de construcción, abonos, cacharrerías, ... provocan un denso tráfico de
vehículos pesados por la zona, que desde hace unos años utilizan una vía alternativa.
El punto de acceso a transporte público es la A3, a través de autobuses interurbanos.
No existe aceras, no existe alumbrado público, no existe alcantarillado, no hay
papeleras, no hay parques, no existe los equipamientos deportivos, culturales,
educacionales. Se reparte el correo a algunas zonas, se recogen contenedores de basuras.
Las viviendas están enganchadas a la red eléctrica y a la canalización de agua, no
existen colectores. La mayoría de las viviendas están construidas de manera precaria
con materiales de construcción. También hay chabolas fabricadas con tablones de
madera e impermeabilizadas con lonas de marquesinas publicitarias. Muchas no tienen
canalización interna de agua, no tienen baño, el suministro de luz y agua es intermitente.
Por la zona asfaltada pasan las distintas rutas escolares, no pasan por la zona sin
asfaltar.

Para una mejor caracterización delimitaremos cuatro zonas:

1.-Entrono de la Parroquia de Santo Domingo de la Calzada.


En ella se encuentra la calle de Francisco Álvarez, única zona en la que existe viviendas
legales. Habitan en su mayoría familias españolas gitanas y payas. Existen algunos
asentamientos de familias rumanas. Las viviendas oscilan entre la casa baja, la
infravivienda y la chabola. Sin embargo, la situación social de la zona está totalmente
mediatizada por la compra y venta de droga. Tras el desmantelamiento,
fundamentalmente de los poblados de Barranquillas y Salobral, la mayoría de las
familias que se dedicaban a la venta de droga se trasladaron a esta zona de la Cañada.
Durante todo el día existe un continuo trasiego de personas que compran y en su
mayoría la consumen in situ. También existe un número importante de personas que se
mantienen en la zona, realizando pequeñas tareas a las familias que se dedican a la venta
para conseguir su dosis diaria y se alimentan de los recursos móviles de reducción de
daños que están en la zona. Duermen en lugares improvisados o incluso a la intemperie.

2.-Área de mayoría marroquí.


La realidad sociocultural que se vive aquí es muy diferente, ya que la mayoría tienen
trabajo y sus hijos están escolarizados. Mantienen un comportamiento discreto, con lo
que pasan prácticamente inadvertidos. Las viviendas se encuentran en mejores
condiciones.

3.-“Cañada sin asfaltar”.


Se extiende desde la última planta incineradora de Valdemingómez hasta el término de
Getafe. Las condiciones de la vía son pésimas, lo que conlleva que las familias que allí
viven padezcan un alto nivel de incomunicación y aislamiento. La población está
formada por familias españolas, generalmente gitanas. En esta zona se encuentras las
casas en peores condiciones y es la que tiene las mayores dificultades con los
suministros de agua y luz, ya que el enganche a la red general, viene de la parte
asfaltada.

4.-El Gallinero.
Es un asentamiento de familias de etnia gitana y nacionalidad rumanas que viven en
chabolas. En él viven aproximadamente 75 familias. La mayoría de sus habitantes son
parejas jóvenes con un porcentaje alto de hijos. Estas familias conforman una pequeña
comunidad unida por parentesco y redes sociales, sentido de pertenencia y una identidad
común. Proceden de una mismo zona de Rumania y están muy apegados a sus
costumbres. Existe un punto de suministro de agua del que se nutre toda la población y
no tienen una actividades laboral formal y continuada.

Los menores en la CRG

Para poder abordar la situación de los menores que viven en la Cañada Real Galiana y
El Gallinero, es necesario hacer un enfoque desde los distintos aspectos que afectan
de manera directa en su realidad.

La Familia
En relación a las familias de etnia gitana, la mayoría, tanto españolas como rumanas,
siguen manteniendo sus costumbres tradicionales de este colectivo. Generalmente son
familias muy numerosas. Influye mucho la temprana edad que empiezan a tener hijos
(aproximadamente desde los 13 años una chica está en edad de casarse), como también
la idea de que se debe tener muchos. El valor de la fertilidad y de tener amplia
descendencia, tiene mucha importancia para el grupo étnico y para la integración en él
de sus miembros. Otro elemento que interviene es que son pocos los jóvenes que se
preocupan por llevar una planificación familiar, bien sea porque no tienen las
habilidades para buscar este tipo de ayuda o porque los hombres no se involucran en
este tema.
En muchos casos estamos hablando de familias con madres muy jóvenes con niños, y,
aún contando con el apoyo de la familia, se manifiesta una inmadurez para asumir la
responsabilidad que conlleva educar a un hijo. Aunque hay familias monoparentales, no
es el común de los casos, aunque esto no garantice que los niños sean todos de un
mismo padre.

Vivienda
En la zona del Gallinero todas las viviendas son chabolas de madera construidas por
ellos mismos. La mayoría de estas infraviviendas sólo constan de una habitación para
comer, cocinar, dormir. Los niños comparten la misma habitación de sus padres,
hermanos y en muchos casos otros familiares. Como no hay ningún tipo de privacidad,
los menores crecen en un entorno sin ningún tipo de intimidad y vivencian la vida
sexual de la pareja. Las condiciones de los enganches a la red eléctrica produce
situaciones de riesgo tales como cortocircuitos e incendios.
Las chabolas se ubican en un entorno muy insalubre, rodeado de basura, ratas y
cualquier desperdicio inimaginable, aunque debemos reconocer que el interior de las
mismas, la mayoría se mantienen limpias. La falta de agua corriente, lavadoras,
tendedero, produce dificultades en el vestido

Economía
La mayor parte de las economías familiares están sostenidas por prestaciones sociales e
ingresos provenientes de la economía sumergida. A raíz de la crisis económica, la
situación se ha complicado ya que se han reducido los ingresos y los plazos para
comenzar a percibir la RMI se han incrementado.
La población rumana gitana se gana la vida en gran parte por la mendicidad y trabajos
eventuales. Son las mujeres las que aportan gran parte de los ingresos familiares a través
de la mendicidad.
Muchas de las familias marroquíes cuentan con un trabajo fijo (sobre todo los hombres).

Educación
El nivel educativo de los jóvenes y adultos es muy bajo. La mayoría no ha completado
los estudios básicos. En ello, influye la costumbre de casarse muy jóvenes y ayudar en
la actividad económica de la familia. Por otra parte es muy escaso el valor que los
adultos dan a la formación, siendo este un aspecto que se reproduce en sucesivas
generaciones.

Conclusiones

En primer lugar cabe resaltar que lo característico en la CRG es el contexto en donde


viven estos menores. La inexistencia de lugares de juego, vivir junto a una vía sin que
existan aceras, pasos de cebra, ni semáforos, la distancia que hay que recorrer para
cualquier actividad, las zonas embarradas, las dificultades en protegerse de las
inclemencias climáticas, condiciona totalmente el transcurrir de sus vidas.

En cuanto a la actividad educativa, en general las familias muestran una baja motivación
para apoyar la asistencia. El valor de la formación es muy bajo, sobre todo con los
menores de 6 años y a partir de cursar la ESO. No obstante, las condiciones donde viven
no ayudan a ello. Aspectos de falta de higiene, climatológicos, carencia de materiales
escolares, indumentaria, etc. incide en el aumento del nivel de absentismo. Los menores
son transportados a los colegios. Ello favorece la asistencia al centro educativo, pero
también supone tiempos de espera en la calle y no poderse quedar a actividades
extraescolares.

La existencia de la zona de venta de droga, también afecta a la situación de protección


de los menores. Ante esa realidad hostil, los padres intentan proteger a los menores,
cuando estos están en la Cañada, no saliendo de casa para no coincidir con la población
que adquieren y consume la droga, así como con el entorno físico de suciedad en el que
se encuentran. Otra consideración tienen, los hijos de las familias traficantes, quienes
conviven diariamente con el trasiego de personas consumidoras y con gran facilidad de
acceso a sustancias tóxicas. Estas familias manejan cantidades económicas importantes,
lo que reducen la importancia de la educación de cara al futuro de los menores.

Mientras que la mendicidad con menores detectamos que se ha reducido, en familias


que utilizan actividades ilegales para lograr los medios de subsistencia, los menores son
incorporados de una manera natural a dicha actividad, si no directamente si formando
parte de la organización. Además, teniendo en cuenta las nuevas normativas de tráfico,
infracciones que antes no estaban tipificadas como delito, ahora esta siendo un elemento
importante en procesos penales para menores que conducen vehículos, sin el permiso y
sin la edad para ello.

Las condiciones de las viviendas, las condiciones del entorno, el poco cuidado de los
adultos en tareas preventivas y las dificultades de acceso a los centros de salud o a los
medicamentos, producen una mayor fragilidad en cuanto a la salud de los menores.

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