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Los Acuíferos Los Acuíferos Se Ubican A

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Acuiferos
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Acuíferos

Los acuíferos Los acuíferos se ubican a diferentes profundidades y se definen principalmente en función de su tamaño, el volumen de agua que pueden almacenar, la velocidad a la que se mueve el agua en ellos, el tiempo que tarda su recarga y la composición del suelo en donde se ubican. El agua que existe en los acuíferos se conoce como agua subterránea y su extracción se realiza normalmente a través de pozos. En condiciones naturales, el agua de los acuíferos es de buena calidad, aunque existen regiones del país donde presenta un alto contenido de sales o minerales, lo que hace necesario el tratamiento de sus aguas. En México, se han identificado 653 acuíferos, de los cuales 450 destacan por su extensión, capacidad e importancia. Un acuífero es una formación geológica subterránea compuesta de grava, arena o piedra porosa, capaz de almacenar y rendir agua. A veces se mueve lentamente al océano por flujos subterráneos. Las condiciones geológicas e hidrológicas determinan su tipo y funcionamiento. Por ejemplo, se espera que mientras mayor sea la porosidad de las rocas (variante entre 5 y 20 por ciento), según el tipo de roca, más agua produzca el acuífero. Una formación acuífera viene definida por una base estanca (muro) y por un techo, que puede ser libre, semipermeable o impermeable; por lo que son los continentes de las masas de agua subterránea.

Tipos de Acuíferos De acuerdo con el grado de confinamiento de las aguas que contienen, los acuíferos pueden clasificarse en cuatro tipos: ➢ Acuíferos libres, freáticos o no confinados. ➢ Acuíferos confinados o artesianos ➢ Acuíferos semiconfinados. ➢ Acuíferos semilibres. Acuíferos libres: Son aquellos en que el agua subterránea presenta una superficie libre, sujeta a la presión atmosférica, como límite superior de la zona de saturación. Esta superficie libre se conoce como superficie freática y el nivel a que ella se eleva, respecto a otro de referencia, nivel freático. Está formado en general por un estrato permeable parcialmente saturado de agua que yace sobre otro estrato impermeable o relativamente impermeable. En la mayoría de los casos existe solamente un nivel freático, pero en algunos casos, a causa de la presencia de acuicierres o acuitardos de pequeñas dimensiones relativas, pueden existir acuíferos que se denominan acuíferos colgados con niveles freáticos adicionales, tales como aparecen en la figura que se presenta a continuación. Acuíferos confinados o artesianos: son formaciones geológicas permeables, completamente saturadas de agua, confinadas entre dos capas o estratos impermeables o prácticamente impermeables (una inferior y otra superior). En estos acuíferos, el agua está sometida, en general, a una presión mayor que la atmosférica y al perforar un pozo

en ellos, el agua se eleva por encima de la parte superior (techo) del acuífero hasta un nivel que se denomina nivel piezométrico. La superficie imaginaria que representa la carga piezométrica en los distintos puntos del acuífero se conoce como superficie piezométrica. En algunos casos, la superficie piezométrica puede estar por encima del nivel del terreno natural, por lo que un pozo perforado en el lugar fluirá solo, como si fuera un manantial. Los acuíferos confinados se nombran también artesianos, a causa de que en la región francesa de Artois fue el primer lugar donde se perforaron pozos profundos en acuíferos confinados, alrededor del año 1750. Originalmente, el término artesiano se aplicaba solamente a los pozos fluyentes, pero en la actualidad, la palabra se aplica a cualquier pozo perforado en un acuífero confinado. Los acuíferos artesianos profundos pueden tener un espesor de hasta 3,000 pies (914 metros), y rendir hasta 1,000 galones de agua por minuto.

Acuíferos semiconfinados: Son acuíferos completamente saturados sometidos a presión que están limitados en su parte superior por una capa semipermeable (acuitardo) y en su parte inferior por una capa impermeable (acuicierre o acuífugo) o también por otro acuitardo. En este tipo de acuífero, la disminución de la carga piezométrica originada por el bombeo, por ejemplo, inducirá un flujo vertical del agua contenida en el acuitardo, que actuará como recarga del acuífero. Las características del acuitardo confinante en un acuífero semiconfinado son tales que puede ignorarse la componente horizontal del flujo en el acuitardo.

Por el tipo de materiales o terrenos que los constituyen, hay: ➢ Acuíferos porosos.
➢ Acuíferos fisurados.

Acuíferos porosos: en los que el agua circula a través de sus poros o espacios existentes entre los granos del terreno. Buen ejemplo de ellos son las áreas, areniscas y toscas o calcarenitas que cortan los sondeos, en los primeros 50 a 150 m de profundidad, en la zona central del campo. Acuíferos fisurados: donde la circulación del agua se produce por fisuras, grietas y oquedades del terreno. En el caso de las calizas y dolomías de Sierra de Gador. Las captaciones en estos acuíferos suelen tener mayores rendimientos que en los anteriores.

Por su situación geográfica: ➢ Acuíferos costeros. ➢ Acuíferos no costeros o continentales. Acuíferos costeros: Son los que están en contacto con el mar y, por tanto, tiene una zona invadida por el agua salada. Acuíferos no costeros o continentales: los que no tienen contacto alguno con el mar, pudiendo estar relacionados, o no, con ríos o ramblas. Otros tipos de acuíferos: Acuíferos Karsticos: En rocas eruptivas y metamórficas (granito, greis y pizarra) el agua penetra por las grietas originadas por el intemperismo como estas grietas son superficiales, no se puede hablar de mantos acuíferos, si no de venas por la interrupción de las grietas. Cuando estas rocas eruptivas presentan además de una descomposición superficial, roturas y grietas en su zona interior, la infiltración puede ser de la mayor parte del agua caída. Aguas subálveas o manto subálveo: Este tipo de aguas se forman en terrenos sedimentarios pero provienen de algún tipo de agua superficial y pasan a ser manto freático cuando el agua superficial desaparece, y su comportamiento es igual al del manto freático

Veneros acuíferos y mantos profundos: Con respecto al manto freático y manto sub-alveo, estos tipos de aguas pueden encontrar fisuras en la capa impermeable sobre la que descansan, penetrando a otras grietas constituyendo fuentes y veneros acuíferos, como los vistos para las rocas eruptivas, pero si después de esas fisuras encuentran terreno poroso apoyado en una capa impermeable, formaran lo que se llama manto profundo, y así este tipo de manto por ser impermeable en toda su constitución, origina en partes más bajas acuíferos confinados o a presión. La extracción de las aguas subterráneas ha sido de gran trascendencia para cubrir las necesidades de agua de las ciudades y poblaciones rurales, así como para los usuarios agrícolas e industriales del país. En algunas regiones de México, los acuíferos representan la única fuente de abastecimiento de agua para la población.

Estructura Un acuífero es un terreno rocoso permeable dispuesto bajo la superficie, en donde se acumula y por donde circula el agua subterránea. En un acuífero "libre" se distinguen: Una zona de saturación, que es la situada encima de la capa impermeable, donde el agua rellena completamente los poros de las rocas. El límite superior de esta zona, que lo separa de la zona vadosa o de aireación, es el nivel freático y varía según las circunstancias: descendiendo en épocas secas, cuando el acuífero no se recarga o lo hace a un ritmo más lento que su descarga; y ascendiendo, en épocas húmedas. Una zona de aireación o vadosa, es el espacio comprendido entre el nivel freático y la superficie, donde no todos los poros están llenos de agua. Cuando la roca permeable donde se acumula el agua se localiza entre dos capas impermeables, que puede tener forma de U o no, vimos que era un acuífero cautivo o confinado. En este caso, el agua se encuentra sometida a una presión mayor que la atmosférica, y si se perfora la capa superior, fluye como un surtidor, tipo pozo artesiano. Por lo que, perforando el terreno hasta la zona de saturación es como se obtiene un pozo ordinario, mientras que, como vimos, la formación de un manantial surgente o pozo artesiano se produce en un acuífero cautivo, cuando el nivel piezométrico "virtual" aflora en la superficie y las aguas surgen al exterior. Recarga El agua del suelo se renueva en general por procesos activos de recarga desde la superficie. La renovación se produce lentamente cuando la comparamos con la de los depósitos superficiales, como los lagos, y los cursos de agua. El tiempo de residencia (el periodo necesario para renovar por completo un depósito a su tasa de renovación normal) es muy largo. En algunos casos la renovación está interrumpida, por la impermeabilidad de las formaciones geológicas superiores (acuitardos), o por circunstancias climáticas sobrevenidas de aridez. En ciertos casos se habla de acuíferos fósiles, estos son bolsones de agua subterránea, formados en épocas geológicas pasadas, y que, a causa de variaciones climáticas ya no tienen actualmente recarga. El agua de las precipitaciones (lluvia, nieve,...) puede tener distintos destinos una vez alcanza el suelo. Se reparte en tres fracciones. Se llama escorrentía a la parte que se desliza por la superficie del terreno, primero como arroyada difusa y luego como agua encauzada, formando arroyos y ríos. Otra parte del agua se evapora desde las capas superficiales del suelo o pasa a la atmósfera con la transpiración de los organismos, especialmente las plantas; nos

referimos a esta parte como evapotranspiración. Por último, otra parte se infiltra en el terreno y pasa a ser agua subterránea. La proporción de infiltración respecto al total de las precipitaciones depende de varios factores. La litología (la naturaleza del material geológico que aflora e la superficie) influye a través de su permeabilidad, la cual depende de la porosidad, del diaclasamiento (agrietamiento) y de la mineralogía del sustrato. Por ejemplo, los minerales arcillosos se hidratan fácilmente, hinchándose siempre en algún grado, lo que da lugar a una reducción de la porosidad que termina por hacer al sustrato impermeable. Otro factor desfavorable para la infiltración es una pendiente marcada. La presencia de vegetación densa influye de forma compleja, porque reduce el agua que llega al suelo (interceptación), pero extiende en el tiempo el efecto de las precipitaciones, desprendiendo poco a poco el agua que moja el follaje, reduciendo así la fracción de escorrentía y aumentando la de infiltración. Otro efecto favorable de la vegetación tiene que ver con las raíces, especialmente las raíces densas y superficiales de muchas plantas herbáceas, y con la formación de suelo, generalmente más permeable que la mayoría de las rocas frescas.

La velocidad a la que el agua se mueve depende del volumen de los intersticios (porosidad) y del grado de intercomunicación entre ellos. Los dos principales parámetros de que depende la permeabilidad. Los acuíferos suelen ser materiales sedimentarios de grano relativamente grueso (gravas, arenas, limos, etc). Si los poros son suficientemente amplios, una parte del agua circula libremente a través de ellos impulsada por la gravedad, pero otra queda fijada por las fuerzas de la capilaridad y otras motivadas por interacciones entre ella y las moléculas minerales.

En algunas situaciones especiales se ha logrado la recarga artificial de los acuíferos, pero este no es un procedimiento generalizado, y no siempre es posible. Antes de poder plantearse la conveniencia de proponer la recarga artificial de un acuífero es necesario tener un conocimiento muy profundo y detallado de la hidrogeología de la región donde se encuentra el acuífero en cuestión por un lado y por otro disponer del volumen de agua necesario para tal operación. Descarga El agua subterránea mana (brota) de forma natural en distintas clases de surgencias en las laderas (manantiales) y a veces en fondos del relieve, siempre allí donde el nivel freático intercepta la superficie. Cuando no hay surgencias naturales, al agua subterránea se puede acceder a través de pozos, perforaciones que llegan hasta el acuífero y se llenan parcialmente con el agua subterránea, siempre por debajo del nivel freático, en el que provoca además una depresión local. El agua se puede extraer por medio de bombas. El agua también se desplaza a través del suelo, normalmente siguiendo una dirección paralela a la del drenaje superficial, y esto resulta en una descarga subterránea al mar que no es observada en la superficie, pero que puede tener importancia en mantenimiento de los ecosistemas marinos. El flujo hipodérmico o "interflujo" es aquel que circula de modo somero y rápido por ciertas formaciones permeables de escasa profundidad, por lo general, ligada a alveos fluviales (acuíferos subálveos); que proceden de una rápida infiltración, alta velocidad de transmisión (conductividad).Estos flujos suelen ir ligados al propio flujo en el río, dándose a veces al río el nombre de cauce intermitente, ya que lo que se observa en el río es que este tiene tramos con agua y tramos secos. Sobreexplotación Los pozos se pueden secar si el nivel freático cae por debajo de su profundidad inicial, lo que ocurre ocasionalmente en años de sequía, y por las mismas razones pueden secar los manantiales. El régimen de recarga puede alterarse por otras causas, como la repoblación forestal, que favorece la infiltración frente a la escorrentía, pero aún más favorece la evapotranspiración, o por la extensión de pavimentos impermeables, como ocurre en zonas urbanas e industriales. El descenso del nivel freático medio se produce siempre hay una extracción continuada de agua en el acuífero. Sin embargo este descenso no significa que el acuífero esté sobreexplotado. Normalmente lo que sucede es que el nivel freático busca una nueva cota de equilibrio en que se estabiliza. La sobreexplotación se produce cuando las extracciones totales de agua superan a la recarga. En algunas partes del mundo la ampliación de los regadíos y de otras actividades que consumen agua se ha hecho a costa de acuíferos cuya recarga es lenta o casi nula. Esto ha tenido algunas

consecuencias negativas como el secado de manantiales y zonas húmedas o la intrusión salina en acuíferos costeros. En algunos casos la sobreexplotación ha favorecido la intrusión de agua salina por la proximidad de la costa, provocando la salinización del agua e indirectamente la de los suelos agrícolas.

Funcionamiento de los Acuíferos Los acuíferos tienen áreas de recarga por donde se infiltra el agua de lluvia en su jornada hacia el subsuelo. Estas áreas de recarga pueden ser los bosques localizados en mogotes de la zona Kárstica, o los valles aluviales con suelos de alta infiltración. En la zona Kárstica, los ríos y quebradas pueden ser subterráneos, en cuyo caso recargan el acuífero directamente. Esta zona también tiene sumideros y otros huecos que permiten el flujo de agua de la superficie hacia los acuíferos. La recarga máxima de un acuífero en la región Kárstica del noroeste es de una 20 pulgadas (508 milímetros) anuales. En los valles aluviales la recarga es de unas 5 pulgadas (127 milímetros) anuales. El agua del acuífero continua su flujo lento hacia el mar, y en su paso puede descargar por ríos, quebradas, manantiales y lagunas (como la de Tortuguero), o caños (como Tiburones). La calidad del agua se modifica a medida que se mueve por las capas de los suelos y rocas donde fluye. Poco a poco el agua lixivia o disuelve las formaciones rocosas que atraviesa y adquiere minerales y sustancias químicas que alteran su calidad. Las aguas de los acuíferos costaneros generalmente descansan sobre capas de agua salada, procedentes del mar. Esto no causa problemas bajo condiciones naturales porque, debido a sus distintas densidades, el agua de mar y el agua dulce no se mezclan. El agua de mar es cuarenta veces más densa que el agua dulce. Por lo tanto, por cada unidad de agua dulce sobre el nivel del mar, se requieren cuarenta unidades de agua dulce bajo el nivel del mar para evitar que el agua salada desplace al agua dulce y ocupe su espacio. En otras palabras, si se reduce la profundidad del agua dulce del acuífero por una pulgada, sube el agua de mar cuarenta pulgadas. De sobre utilizarse un acuífero de agua dulce, el agua salada subiría a ocupar los espacios abandonados por el agua dulce. Como consecuencia, el acuífero se salinizaría y quedará inservible para el uso humano. Este proceso se conoce como intrusión salina. La sobre explotación también puede alterar la relación entre el acuífero y el río y en ocasiones, secar el río. Importancia de los Acuíferos

La importancia de los acuíferos se puede apreciar por los siguientes hechos: Son las únicas fuentes confiables de suministro de agua en las regiones áridas y semiáridas del país, las cuales ocupan dos terceras partes del territorio nacional. • •

Suministran el agua que requiere el 70% de la población del país. Satisfacen las demandas de agua del 50% de la industria. Sustentan el riego de dos millones de hectáreas, prácticamente la tercera parte de la superficie total bajo riego.

En muchos países, los acuíferos constituyen una reserva estratégica de agua que solo se emplea en casos de emergencia. Independientemente de que los acuíferos se utilicen en situaciones de emergencia o como una fuente continua de suministro de agua, como ocurre en nuestro país, es importante evitar su sobreexplotación, es decir, que el agua extraída de ellos sea mayor a la de su recarga. Es necesario también evitar su contaminación, ya que un acuífero contaminado difícilmente se puede recuperar, por lo que se debe tener cuidado de no verter al suelo sustancias que pudieran infiltrarse al acuífero y afectar en forma negativa su calidad. El problema de la sobreexplotación de los acuíferos en el país es cada vez más grave: en 1975 eran 32 los acuíferos sobreexplotados, número que se elevó a 80 en 1985 y a 104 en el año 2004; de hecho, el 60% del agua subterránea que se emplea en el país proviene de acuíferos sobreexplotados. Este fenómeno origina que el agua del subsuelo se encuentre a profundidades cada vez mayores, lo que incrementa sus costos de extracción e incluso la vuelve incosteable para ciertos usos, impactando al desarrollo y economía de la región. También puede traer como consecuencia el movimiento de agua con calidad desfavorable hacia el acuífero, imposibilitando su uso. Ejemplo de ello lo constituye la sobreexplotación de los acuíferos cercanos a la costa, lo que provoca el arrastre de agua con altos contenidos de sal hacia el acuífero, e impide que el agua sea empleada a menos que sea tratada, lo cual resulta poco costeable para usos como la agricultura. A este efecto se le llama intrusión salina; los mayores problemas de intrusión salina en el país se presentan en 17 acuíferos costeros en los estados de Baja California, Baja California Sur, Colima, Sonora y Veracruz.

En algunos casos, la sobreexplotación ocasiona el flujo subterráneo de agua fósil hacia el acuífero, que es agua que en general se caracteriza por su mala calidad. En ocasiones, los acuíferos dan origen a manantiales y contribuyen a mantener el caudal de los ríos y lagos, por lo que su sobreexplotación puede llegar a ocasionar su desaparición, así como la de la flora y fauna de la región. El desarrollo de las regiones afectadas por la sobreexplotación de acuíferos es limitado y se agravará aún más de persistir la tendencia climática de los últimos años, caracterizada por condiciones extremas que incluyen sequías más severas, prolongadas y frecuentes, que tendrán un impacto desfavorable sobre la disponibilidad de agua superficial y la recarga de los acuíferos. Contaminación y Alteración de la Calidad Natural Por contaminación, en Hidrogeología, se entiende la alteración de la calidad natural del agua subterránea, física, química o biológica, ya sea como consecuencia directa o indirecta de la actividad del hombre o por razones naturales. Esto provoca que el agua pueda ser impropia para los usos a los que se destinaba antes de la contaminación, pero no necesariamente para otros en donde la normativa de calidad lo permita, por ejemplo riego con aguas "grises". La definición anterior implica el conocimiento de la calidad natural del agua. La cual variara no nada más geográficamente sino incluso temporalmente. Para conocerla hay que determinar las concentraciones normales, valores de fondo, de los principales constituyentes del agua. Para obtener valores de fondo es necesario contar con información de por lo menos 5 años en por lo menos tres pozos diferentes ubicados en la misma formación acuífera y aguas arriba de cualquier fuente que pudiera aportar el elemento analizado. Los datos se promedian y se obtiene el valor de fondo más representativo para esa zona. En caso de compuestos de origen antropogénico, como por ejemplo el clorobenceno, los valores de fondo son cero. Se ha tratado de restringir el término contaminación a la normatividad vigente para agua para consumo humano. Lo cual en el caso de México y de otros países latinoamericanos, deja fuera una gran cantidad de compuestos orgánicos. En pocos países el índice BTEX, para hidrocarburos está considerado en la normativa para agua potable. También se hace referencia a la normatividad de la Agencia de Protección Ambiental norteamericana, EPA y a los criterios de la Organización Mundial de la Salud, OPS.

El caso de los metales es ilustrativo al respecto. En una zona pueden tenerse valores de, por ejemplo, 0.02 mg/L de arsénico, los cuales pueden corresponder a los valores de fondo naturales en dicha área. Si las concentraciones se incrementan a 0.04 mg/L, desde el punto de vista normativo nacional (NOM 0.045 mg/L para 2003), el agua no está contaminada. Sin embargo si lo está, si tomamos en cuenta la norma americana, 0.01 mg/L. Pero si analizamos el proceso del incremento a los contenidos de As, la calidad natural del agua está siendo afectada por alguna fuente, esto es se contaminó. Si los valores de fondo fuesen 0.040 mg/L de As en algún país en donde la normativa fuese de 0.025 mg/L. El agua no es apta para consumo humana, pero estrictamente no está contaminada ya que esas serian las concentraciones "normales" de As. Esta agua sufrió un proceso de alteración de la calidad del agua con respecto a un uso específico, consumo humano.

Es por este tipo de situaciones que actualmente cuando se trata de definir procesos de contaminación se hace referencia a los valores de fondo del elemento en cuestión. Si las concentraciones rebasan sistemáticamente las anteriores concentraciones "normales", el agua está siendo contaminada. Cuando se trata de compuestos orgánicos, hidrocarburos, agroquímicos y/o productos de transformación, sus valores "normales" en el agua son cero, por lo tanto cualquier cantidad detectada significaría que el acuífero está contaminado, aunque no se rebasen los valores de referencia (normas, criterios ecológicos) Fuentes de Contaminación El sitio de origen de los contaminantes se denomina fuente, esta puede ser POTENCIAL o ACTIVA dependiendo si está o no generando lixiviados. La sola presencia de elementos o sustancias contaminantes en una fuente no implica que estos estén migrando hacia el acuífero. Una fuente inactiva, como un relleno sanitario, es potencial, ya que pueden darse las condiciones para que posteriormente si pueda generar lixiviados. Las fuentes también se catalogan por su geometría. Estas pueden ser LINEALES, PUNTUALES o DIFUSAS. Se definen fuentes difusas a aquellas que en una vasta zona aportan solutos en diferentes puntos de su interior. El mejor ejemplo son los terrenos agrícolas. El carácter puntual dependerá de la escala de trabajo. Un basurero de algunas docenas de hectáreas, es una fuente puntual cuando se considera a una escala de 1; 50,000, pero será una fuente difusa cuando se utiliza un mapa de referencia de una escala mucho menor como 1; 5,000. Se diferencian las fuentes por su temporalidad. Si constantemente producen solutos se les denomina CONTINUAS. Si la producción está supeditada a la presencia de excesos de humedad que favorezcan infiltraciones serán INTERMITENTES (un gran basurero urbano en una zona semi-árida, solo genera lixiviados cuando se filtra agua de precipitación durante los periodos de lluvia). Cuando ocurre una contingencia (accidentes químicos, derrames) que produce filtraciones, se produce una entrada única al sistema acuífero, entonces se dice que la fuente es un PULSO. Dado que existen procesos ANTROPOGENICOS fuentes también se clasifican por su origen de la origen es importante dadas las implicaciones mecanismos de transporte y de ser el caso, en remediación. y NATURALES las misma manera. El que tiene en los los programas de

Actividad Origen Geometría Temporalidad

ACTIVA o POTENCIAL NATURAL o ANTROPOGENICO LINEAL, PUNTUAL o DIFUSA CONSTANTE, PULSO INTERMITENTE,

Tabla 1 Clasificación de fuentes.

La alteración de la calidad no se da únicamente con elementos o sustancias que pudieran afectar la salud humana. Los flujos subterráneos pueden incorporar excesos de elementos no normados o que pueden rebasar valores de referencia sin que su consumo provoque afectaciones adversas a la salud. Pero cuando se hace referencia a contaminantes por lo general se trata de sustancias cuya toxicidad, puede poner en riesgo la salud de quien consume ese tipo de agua por periodos continuos y prolongados. La cantidad de contaminante, carga, es un aspecto fundamental en la caracterización de las fuentes. Esta no solo depende de la cantidad de material que contiene el elemento sino de la concentración del mismo. Un gran volumen con una muy baja concentración puede equivaler a poco volumen con muy alta concentración. La relevancia de la carga se incrementa cuando se hace referencia a la toxicidad del contaminante y a sus valores normativos. Mientras que en la mayoría de los metales la norma nacional e internacional para agua de consumo humano es del orden de 0.05 mg/L para algunos compuestos orgánicos ésta baja dos órdenes de magnitud, 0.0007 mg/L como el caso del dieldrín. En este caso, 1 Kg de dieldrín podría contaminar cerca de 1.5 Millones de m3 de agua. La movilidad de los contaminantes depende de varios factores, uno de los más importantes es su solubilidad. A medida que la solubilidad se incrementa es más probable que pueda migrar hacia sistemas acuíferos. Si existe agua en la fuente, el soluto se incorporará a ésta y se podrá desplazar desde la fuente. Si no hay humedad suficiente en la fuente, los contaminantes no se solubilizan y por lo tanto no podrán moverse. De allí que puedan ser más "riesgosas" fuentes con material líquido que sólido. En el caso de los metales pesados, el grado de disolución se cuantifica por su producto de solubilidad, Kps, el cual presenta valores bajos para cuando los elementos se encuentran en forma de compuestos inorgánicos. Las condiciones REDOX y el pH son los principales factores que controlan el grado de disolución de estos elementos en el agua subterránea.

Habría que considerar que existen sustancias insolubles en agua pero solubles en otro tipo de líquidos, como es el caso de un buen número de agroquímicos. Estos, si bien son de muy baja solubilidad en agua, son solubilizables en hidrocarburos. La presencia conjunta de este tipo de compuestos puede incorporar pesticidas, herbicidas u otro tipo de agroquímico al agua subterránea. Los compuestos orgánicos más solubles son aquellos que presentan pesos moleculares bajos, como la acetona. Las condiciones físico químicas prevalecientes en la fuente también influyen en la movilidad de los contaminantes. Cambios importantes en las mismas, por ejemplo en las condiciones Redox, los cuales solo se dan en casos muy particulares, pueden alterar el status de la fuente y movilizar elementos o sustancias "riesgosas". Las alteraciones naturales a la calidad del agua dependen fuertemente de las condiciones geológicas de la zona y de las interacciones agua-roca. Los sistemas acuíferos que reúnen condiciones para presentar contenidos sobre las normatividades internacionales para agua potable son: acuíferos de gran extensión y profundidad; sistemas hidrotermales; acuíferos que presenten condiciones reductoras; acuíferos con aguas fósiles: sistemas en cuya composición existan niveles evaporíticos; acuíferos volcánicos; formaciones calizas con intrusivos mineralizados; sistemas con formaciones sedimentarias lacustres recientes; acuíferos costeros. Las alteraciones naturales de la calidad del agua subterránea se originan por la circulación del agua por rocas con elementos lixiviables. Caso particular lo constituyen flujos regionales termales. Concentraciones de arsénico, flúor, fierro, plomo, boro, selenio, cromo, compuestos de azufre entre otros pueden ser de origen natural. En algunas zonas, flujos profundos pueden acarrear radón. En todos los casos se trata de fuentes difusas. Los Napl´s Los NAPL´s, líquidos de fase no acuosa, tienen un comportamiento particular. Su interacción con el medio físico y el agua es diferente. Son muy sensibles a cambios de K lo que hace que puedan quedar "atrapados" en heterogeneidades del medio. Existen NAPL´s densos y ligeros. Los ligeros, LNAPL´s, como la gasolina o el diesel, flotan sobre el agua, en cambio los densos, DNAPL´s, como el cloroformo y los bifenilos policlorados (PCB´s) se desplazan hasta el fondo del acuífero o hasta capas de menor K. Estos presentan una viscosidad menor que la del agua. La solubilidad de los NAPL´s es muy baja, pero generan fases solubles y gaseosas que se incorporan lentamente al agua. Su persistencia ambiental es alta. Sus residuales siguen actuando inclusive años después de que la fuente fue desactivada. El desplazamiento de los contaminantes depende de la velocidad del flujo y ésta a su vez del gradiente hidráulico. El gradiente es parcialmente controlado por la recarga y la extracción. Cambios

drásticos en el régimen de extracción, sobretodo en medios urbanos, inciden en la movilidad de solutos y LNAPL´s. Los LNAPL flotan sobre el nivel freático del acuífero formando capas de espesores que van de los milímetros a los metros (a dicha fracción se le denomina fase libre). Las fases volátiles ocupan parte de de la zona vadosa y pueden incorporarse al flujo subterráneo. La fase libre circula en la parte superior del acuífero a una velocidad por lo general menor a la del flujo del agua subterránea. Las fases solubles de los LNALP’s formarán una pluma en la parte superior de la zona saturada, circulando a una velocidad mayor que la fase libre. El desplazamiento de los DNAPL en medios sedimentarios está controlado por el gradiente gravitacional. El DNAPL se desplazara por el espacio íntergranular que define la porosidad efectiva. El en suelo o los primeros metros la migración se da por ductos generados por la biomasa. Como tienden a desplazarse hasta la base impermeable del acuífero, se acumulan en las irregularidades del basamento dando lugar a "albercas" (pools). Por lo que, el control principal de la migración de los DNAPL’s en medios granulares es sedimentológico. En tanto que en medios fracturados los DNAPL se desplazan por intersticios, porosidad secundaria, originados por el fracturamiento. Si estas no presentan comunicación hidráulica los DNAPL’s quedan atrapados temporalmente en ellas mediante fuerzas de tipo capilar. Los componentes solubles que existen en los DNAPL’s se incorporan al agua subterránea. Si existe una fuente constante o un pulso, el DNALP incorporado al sistema de fracturas desplaza la fase acuosa sin que necesariamente exista zona de mezcla de sus fases solubles. Mecanismos de Migración Una vez que el soluto se moviliza en la desde la fuente, este tiene un complejo camino que recorrer antes de incorporarse al agua subterránea. Dependiendo del tipo de fuente, el suelo es un primer obstáculo que deben vencer los lixiviados. Si existe cobertura vegetal, el sistema reticular y la actividad microbiológica pueden actuar retener y/o degradar para algunas sustancias. La interacción del lixiviado que pasa la capa de suelo con el material que conforma la zona vadosa, también llamada no saturada puede también retardar su migración o lograr que éste se quede retenido indefinidamente en la roca. En el Altiplano Mexicano hay Cuencas donde los niveles estáticos se encuentran a mas de 100m de profundidad. Los fenómenos de retardo lineal (adsorción, absorción, intercambio químico) y la conductividad hidráulica, K, de los diferentes estratos que integran la zona vadosa propician que algunos solutos nunca arriben al acuífero o que tarden periodos largos de tiempo, meses o años. Grandes espesores de material arcillosos con valores muy bajos de K frenan los solutos. Un soluto no reactivo, como los cloruros, tarda más de 3 años en atravesar una capa de 10m de arcilla. En

cambio medios fracturados o de doble porosidad facilitan un rápido desplazamiento. Los solutos que logran incorporarse al flujo subterráneo se desplazan en él advectiva y dispersivamente. En las inmediaciones de la fuente al conjunto de los solutos, lixiviados, integrado al flujo se le denomina pluma contaminante. Las plumas muestran una geometría muy bien definida en el entorno inmediato de las fuentes (menos de un 1Km), a distancias mayores ya no son identificables, debido a las muy bajas velocidades del agua subterránea, de cm a un par de metros por día. Mientras que la advección depende de la velocidad del agua, la dispersión está en función de las características del medio y del soluto. Esta última comprende la difusión, la cual se da a nivel micro. Ambos fenómenos originan en medios porosos velocidades muy bajas de los solutos, del orden de metros o hasta centímetros por día. La velocidad del soluto, (Vs), depende de la velocidad del agua subterranea, (Va). Generalmente Vs = Va. El Coeficiente o factor de retardo, KR, que se define como la relación 1+Kd / p, donde Kd es el coeficiente de reparto y p la porosidad cinemática, indica el número de veces que (Vs) es inferior a (Va). El coeficiente de reparto se define como la relación que existe entre la concentración de un soluto en el medio sólido y en el medio líquido. Cuanto mayor sea Kd, menor es la afinidad del soluto con el agua. La trascripción matemática del transporte de solutos esta basada en balances de masa y en ecuaciones de continuidad. Existen varios modelos matemáticos computacionales para el transporte de contaminantes bi y tridimensionales, los cuales están acoplados a modelos de flujo, de donde toman los campos de velocidades. Aunque ya existen modelos para flujos multifásicos, éstos aún se pueden considerar en etapa de prueba. Relevancia de la Parametrización Para estudiar un sistema y poder realizar simulaciones y predicciones sobre la evolución de algún fenómeno o proceso se requiere que el sistema tenga memoria. Esto es contar con información previa referente a la evolución espacial y temporal del proceso por investigar. Si no se cuenta con datos anteriores es prácticamente imposible llevar a cabo predicciones sobre el comportamiento futuro. Los modelos de transporte requieren de información validada y sistematizada, la cual por lo general no es fácilmente accesible. La información más importante la constituyen cortes litológicos y bases de datos químicos. Se debe partir de un modelo conceptual, basado en un modelo hidrogeológico, el cual dará lugar a un modelo funcional. Los cortes litológicos permiten integrar perfiles geológicos, de no existir los primeros, se puede recurrir a información geofísica (métodos eléctricos y electromagnéticos, sísmica, gravimetría o magnetometría).

Un buen geólogo será capaz de proponer un buen modelo hidroestratigráfico con datos geológicos y geofísicos integrados de acuerdo a la evolución geológica de la zona. El contar con núcleos no alterados o con muestras de afloramientos representativos puede permitir determinaciones de parámetros tan importantes como la porosidad y la densidad de la roca. Este material también es requerido para experimentos de columna o tipo Batch que nos ayudan a conocer los fenómenos de retardo lineal. En el caso de concentraciones, un solo dato no es significativo. Se debe contar con datos de las concentraciones por lo menos en tres periodos diferentes. No es usual que se cuente con información sobre metales y mucho menos sobre compuestos orgánicos. Entre otros factores por el escaso número de laboratorios especializados y por el relativo alto costo. Una sola determinación del Índice BTEX (benceno, tolueno, etilbenceno y xileno) cuesta entre 75 a 100 US dólar. Un adecuado conocimiento del proceso de contaminación de un acuífero implica la instalación de sistemas de monitoreo vertical discreto, a diferentes profundidades, piezómetros. El muestreo tradicional basado en descargas de pozos, solo proporciona información sobre la presencia de un soluto en el agua y es útil para conocer la calidad del agua abastecida Normatividad para el Agua Potable El establecimiento de normas para el agua de consumo humano, esto es la concentración máxima permisible cuya ingesta no provoca afectaciones adversas a la salud, requiere de complicados estudios y ensayos in vitro, bioensayos dosis-respuesta en diferentes especies y datos epidemiológicos. En caso de no existir un valor normativo en los estándares nacionales se puede recurrir a las normas de la Agencia América de Protección Ambiental de los Estados Unidos, USEPA, quien cuenta con normas primarias y secundarias, las segundas siendo tan solo a nivel de recomendación. También se pueden consultar las normas propuestas por la Organización Mundial de la Salud, WHO, o su agencia americana la OPS, la Organización Panamericana de la Salud (tabla 2). Los valores normativos para algunos elementos o substancias pueden diferir de organización a organización. Hay países que no consideran en su normatividad a un buen número de compuestos orgánicos como México (NOM-127-SSA-2000), y otros que incluyen incluso compuestos no considerados por la USEPA como la WHO (1998).
USEPA (mg/L) Microorganismos Coliformes totales 5 % (en un ausenc ausenc México (mg/L) WHO (mg/L) Canad a (mg/L)

mes) Cristosporidium No detectable < 5 UTN

ia

ia ausenc ia

Turbiedad

5 UTN

< 5 UTN

Productos de la Desinfección Acido haloacetico Bromatos Cloratos Trihalometanos totales Desinfectantes Cloraminas Cloro Dióxido de cloro Químicos inorgánicos Antimonio Arsénico Asbestos Bario Berilio Boro Cadmio Cianuro 0.006 0.01 7 MFL 2.0 0.004 0.5 0.005 0.2 0.005 0.07 0.003 0.07 5 0.005 0.2 0.7 0.7 1.0 0.025 0.005 0.01 0.05 4.0 4.0 0.8 0.6 0.01 1.0 0.1 0.2 0.35

cloruros Cobre Cromo total Flúor Manganeso Mercurio Molibdeno Níquel Nitratos Nitritos Plomo Selenio Sodio SDT Sulfatos Talio Zinc Compuestos orgánicos 2,4-D Acido diclorofenoxiacetico Acido edetico EDTA Acrilamida 0.07

250 1.3 0.10 4.0 2.0 0.05 1.5 2.0 0.05 1.5 0.5 0.002 0.001 0.001 0.07 0.02 10 1 0.015 0.05 200 1000 400 0.002 5.0 10 0.5 0.01 50 3 0.01 0.01

< 250 <1 0.05 1.5 < 0.05 0.001

10 1 0.05 0.01

500

30 0.6

0.05 % a 1 mg/L

0.0005

Alaclor Aldicarb Aldrin

0.002 0.009 0.03 0.000 7 0.06 0.010 0.010 0.0007 0.005 0.000 01

Atrazin Benceno Benceno pireno HAP

0.003 0.005 0.0002

Bifenilos PCB Bromoxynil Carbofuran Clordano

policlorados

0.0005 0.005 0.04 0.002 0.1 0.2 0.000 7 0.2 0.09 0.007

clorobenceno Dalapon Dieldrin

DBCP cloropropano

dibromo

0.0002 0.6 0.075 1.0 0.005 0.007 0.07 0.03 0.2

o-diclorobenceno p-diclorobenceno 1,2 diclorobenceno 1, 2-dicloroetano 1, 1 dicloroetileno Cis-1, 2 dicloroetileno

Trans 1, 2 dicloroetileno 2, 4 diclorofenol Diclorometano 1, 2 dicloropropano DDT (total de isomeros) Di(2 etilihexil) adipato Di(2- etilhexil) ftalato Dinoseb Dioxin

0.1 0.9 0.005 0.005 1.0 0.4 0.006 0.007 0.000,000, 03 0.02 0.1 0.002 0.01% a 20 mg/L 0.1 0.7 0.30 0.02 0.30 < 0.002 0.07 0.03 0.02 0.5

Diquat Endotal Endrin Epiclohidrin

Estireno Etilbenceno

Fenoles Dibromuro etileno Glifosato Heptacloro Epoxido de heptacloro

0.3 0.000,05 0.7 0.0004 0.0002 0.03 0.03 0.28 0.003

Hexaclorobenceno Hexaclorociclopentadie no Lindano Malation Metilparation Metoxicloro Metribuzin Monoclorobenceno Oxamil Paraquat Paration Pentaclorofenol Pesticidas totales Picloram 2,4, 5-TP Silvex Simazina Tetracloroetano Tetracloro etileno Tetracloruro de carbono 2,3,4,6 tetraclorofenol Terbufos

0.001 0.05 0.0002

1.0

2.0

0.004 0.19 0.007

0.04

20

0.9 0.08 0.30

0.2 0.01 0.05 0.001 0.06 0.1 0.5 0.05 0.004 0.04 0.005 0.005 0.002 0.1 0.001 0.01

Tolueno

1.0

0.70

0.70

< 0.024

Toxafeno 1,2, 3 triclorobenceno Triclobenceno totales 1,1,1 tricloroetano Tricloroetano 1,1, 2 tricloroetano Tricloroetileno 2,4,6 Triclorofenol Cloruro de vinilo Xilenos totales

0.003 0.07 0.02 0.02 2.0 0.07 0.005 0.005 0.005 0.002 10 0.50 0.005 0.50

Nucleidos radiactivos o radinucleidos Particulas alfa Particulas beta 15 pCi/L 4 mrems x año 5 pCi/L 30 ug/L 0.002

Radio 226 y 228 Uranio

Tabla 2 Normatividad para agua potable.

Protocolo de Monitoreo Un adecuado conocimiento del proceso de contaminación de un acuífero implica la instalación de sistemas de monitoreo vertical discreto, a diferentes profundidades, piezómetros. El muestreo tradicional basado en descargas de pozos, solo proporciona información sobre la presencia de solutos en el agua y es útil para conocer la calidad del agua abastecida. Para garantizar ante terceros los resultados de una investigación es menester seguir un protocolo preestablecido de monitoreo y seguir

cadenas de custodia, en donde se pueda supervisar cada paso del protocolo hasta la presentación de resultados con su respectivo responsable y testigo calificado. Las cadenas de custodia garantizan de alguna manera que el personal involucrado en cada paso del monitoreo sea calificado. Una guía para un protocolo de monitoreo de agua subterránea se presenta en la tabla 3.

Fase 1 Programación actividades Selección de puntos Diseño de muestreo Periodicidad Técnica de muestras Validación toma de campaña Verificación geológica, obras monitoreo Manantiales, piezómetros Norias, censo de

pozos,

Orientado, aleatorio Quincenal, anual mensual, trimestral, monitoreo

Descarga de pozos, discreto vertical

Blancos ( trabajo de campo, transporte) Cruce de Muestras

Fase 2 Determinaciones in situ Manejo de muestras Transporte de muestras Capacidad almacenamiento lab. Fase 3 Resolución Laboratorio Bacteriológico, inorgánico, orgánico Parámetros físico-químicos Colorimetría Envases, botellas, conservadores Conservación a baja temperatura Tiempo de traslado Preservación de optimización monitoreo muestras,

Fase 4 Manejo de datos Criterios Químico, hidrogeoquímico, salud Concentraciones, modelación geológico, críticos,

valores

Hipótesis Correlaciones Verificaciones Fase 5 Presentación resultados de

Fuentes, mecanismos de migración, afectaciones ambientales Geológicas, fuentes hidrogeológicas,

Monitoreo, fuentes, analíticas

Cadenas de custodia, documentos oficiales Productos académicos

Tabla 3 Protocolo de monitoreo para aguas subterráneas.

Acciones de la Comisión Nacional del Agua en relación con los acuíferos La Comisión Nacional del Agua ha realizado un conjunto de acciones encaminadas a mejorar el conocimiento de los principales acuíferos. Para ello, se han realizado estudios que comprenden:

La observación periódica de la evolución de la profundidad del agua y el monitoreo de su calidad. La estimación del valor de su recarga. El desarrollo de modelos para predecir su funcionamiento y prever su evolución ante diferentes condiciones de recarga y extracción.

• •

El avance en el conocimiento de la geohidrología nacional, basado en datos más confiables y en evoluciones más precisas, ha permitido conocer mejor los acuíferos del país. A partir del conocimiento adquirido, la Comisión Nacional del Agua ha publicado la disponibilidad de agua de 215 acuíferos del país, a los que corresponde aproximadamente el 90% de la extracción de agua subterránea a nivel nacional, lo que permite que los habitantes conozcan la situación de cada uno de ellos. Es importante señalar también que para contribuir a solucionar la problemática de la sobreexplotación, la Comisión Nacional del Agua ha promovido la creación y consolidación de Comités Técnicos de Aguas Subterráneas (Cotas), que son instancias de coordinación entre usuarios y autoridades que tienen como fin lograr el equilibrio y preservar a los acuíferos.

Además, para proteger a los acuíferos, se reglamenta su uso y se establecen zonas de veda, es decir, sitios donde se limita o prohíben las extracciones de agua del subsuelo. CONCLUSION Debido a la gran extensión de zonas áridas y al crecimiento tanto económico como poblacional del país, los requerimientos de agua subterránea serán cada vez mayores. En virtud de lo anterior, es de gran importancia que todos valoremos la trascendencia y fragilidad de las aguas subterráneas, a fin de que participemos directamente en los programas para su conservación y uso eficiente. Dado que una de de las herramientas más importantes para lograr un uso más eficiente y sustentable del agua se refiere a la información relacionada con su manejo y preservación, es necesario continuar con la publicación de la disponibilidad de las aguas subterráneas. En este sentido, será necesario actualizar la información de dichas disponibilidades, conforme se vaya generando información más precisa, resultado de las mediciones de los consumos de los usuarios de aguas nacionales. Finalmente, debemos tener presente que el hecho de que algunas personas consideren que el agua de los acuíferos no se puede contaminar y de que siempre existe en la misma cantidad, son sin duda dos conceptos erróneos que deben ser erradicados si queremos avanzar decididamente hacia su conservación. De ninguna manera exageramos al decir que el futuro de las diferentes regiones del país, principalmente en las zonas centro y norte, dependerá del cuidado con que manejemos y preservemos nuestros acuíferos.

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