FUTBOL TIRO PENAL IMPOSIBLE... Detener un tiro penal es físicamente imposible para un portero.

La matemática Sandra Johanni, de la Universidad de Erlangen-Nuremberg, Alemania, dice que detener un penal es totalmente imposible. Lo explica así: La portería mide 7.32 metros de ancho por 2.44 metros de alto. La distancia entre la línea de meta y el punto penal es de once metros. La pelota tiene un diámetro de 22 centímetros. La mayoría de los disparos alcanzan una velocidad de entre 72 y 90 kilómetros por hora. Para la ecuación se toma un promedio de 83 kilómetros por hora, equivalente a 23 metros por segundo. Así, la pelota demora 0.5 segundos en su viaje desde el punto penal hasta la llegada a la meta. El mejor portero tiene a lo mucho una capacidad de reacción de 0.25 segundos. Esto implica que le queda apenas un cuarto de segundo desde el momento en que se da cuenta hacia qué lado del arco va la pelota y el lance desde el centro de la portería para tratar de detener el esférico. Johanni dice que el portero necesita una velocidad mínima de 35 km/h para llegar al balón -si se tiene que estirar al ras del suelo hasta el poste-, o de aproximadamente 36.3 km/h si tiene que volar a uno de los ángulos superiores. Esa velocidad sólo la alcanza un atleta olímpico en una prueba de 100 metros. Si se toma en cuenta que el portero salta desde una posición en la que no toma impulso porque está parado, detener un tiro penal es matemática y físicamente imposible. Y sin embargo, sucede. Fuente: Revista Muy Interesante.

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