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Mm Procedimientos formales y sistemas teméticos de lo fantastico Ahora. ya es posible uatar de expicar los elementos e- pectficos y distintivas que han caracterizdo al modo fan- ‘istic, cuando ha aparceido en la escena literara yartistica yy ha puesto a disposicin de la imaginacién humana nuevas posibilidades de producit, dar forma, organizat,cargar de significado nuevos textos para ser entregacos a la communi cain social Conviene, no obstance, antes de nada, hacer tna preci- sign. No se tata de procedimientos formes, ni siquiera de ‘temas, que puedan aislarse como caractersticos y exclusivos de tna modalidadliterara especifica. ¥ esta precisi6n es vi- lida para Jo Fanistico, pero también pars todos los demas modas posibles de la produccién literaria, Cada proced miento formal en particular, 0 cada antficio rebrico y na rrativo, cada tema, cada motivo, pueden emplearse en tex ros pertenesientes 2 las masdalidales lierarias mas dives No Se puede caractrizar alo fantistico mediante un catilo- Sos Lb que lo caricerza,y lo ha caracerizado en panic Tae em el momento histérico en que esta nueva modalidad lteraria ha tomado cucrpo y cancrecién en una serie de textos bastante homogéneos ente si, ha sido una combina- ” ciém pata, un empleo particular de earteias rebri- cas nara arco male y nelosserdoo. La tedaidad Brera que ais ha producido a servido, en tab des de leaded humana Interior y encior que pueden cxar epreeniaas pore! lenge y por a ertara Fan mds para poner en dncsin is elactones ques table, en cada Spoca hire, cme paradigm de eal dik Lege meitgstesietpas de tptoeneesins Se Sino tambien cognosis Son, sin embargo, procedimientos frmales y sistemas czmdigs que (aun sco enlsios dee son ry fe Caen en modo fancico,haeaoseapindo, miso menos exensamenc, 7 combinado varadament, en lx terion yen os gros trae fais, Puedes, pues sable una lita y dees, aunque elo implque in tren certo equematano, Procedimienosnaretva y reércos wilzados pore mode faméstco 1, La tension de lar procedinsentos narratives en el ‘cuerpo mismo de la neraciin. El modo fanistica empees a tomar cuerpo en una sec de textos y de formas precisa mente en un momento en que la experiencia narrativa de Ja Europa moderna habia llegado a un primer estadio de zgran madurez. Detris de los primeros textos de lo Fantist o esté la multiforme experiencia nareativa del siglo Xv un siglo que podemos tonsiderar como cl siglo de los grandes descubrimientos y de ls experimentaciones cata siasras de todas ls formas posibles de la narratividad. En el siglo xvit fueron exploradas casi codas las posibilidades dela naracién, hasta el limite del juego y de la parodia 100 Se descubricron y leyeron eon enusiasmo Las mil y wma roche, se reinvents la novela picatesca, se rected a novela epistola, lt novela de formacion la novela de vies, se descubrié a psiologia interior del personajes la impli cidn sentimental de lector, ch juego bien extucrarado de las excenas, de ls anécdota, de los gros por sorpresa. De- = teas de la nartaciva fantistica estan todas estas experien- clas, Estd cl gusto por contar acontecimientos y eaventu- ras (Hoffmann, Lar aventuras de le nace de san Silvestre: Poe, La incomparable aventura de un sal Hans Pfea ety cit expresiin de James, wel gusto del evento en tanto que ‘ucntown (love of «a story as story). Pero también estd quello a To que ya habia Megado, cael siglo xvi, Lauten- ce Seeme: el distanciamiento, la manipulacin consciente Y parddica de los procedienientos nacrtivos, el gusto por poner de relieve, y hacer explcitos todos los mecanismos 1s Fccién. La natrativa famestica rene en sf esta ambi- ‘pcdad: en ella eté I voluntad yl placer de emplearto- tis los instrumentos narratives para aaery eaptar alle ‘or en la historia, artacrloa-su interior: y también esth el gusto y la complacencia dle recordarde a ese mismo lector gue se erat de una hiseoria. A este propésito, dice muy ainadament a ya ctada Bessie En ello [en lo fantistico) el problema de la relacién del lector com el libro y del fibro ea la velidad se da en trandecida y exalada. Lo fantistico pone de manifiesto ‘Londo de todo mecanismo narsativo y restituye la ver- AdaderaFuncidn de lo imaginato: la de difundi i pedti- cary el gusto del extranamiento, la de restablecer la pro- dduceién de lo insolito y hacerla pasar por una actividad oral James, The Ae of the Nos ci 252; ead it Le Pian 204, com alguna ariaiones " Bee, Le i fase p29. \ 101 YY Rosemary Jackson afta: a reluctanca, I incapacidad, para presentar versiones Aefinitvas de a sverdad> o de la stcadade haven de lo fancstico moderno un tipo de literatura que atrac la aten- ‘i ica Is propia prctica del sistema linguistco!. 2. La narraciin en primera perana Es frocueme en lo _., antisico la lizacién de los procedimientos de la cnun- | ciacin, em especial Ia natracion en primera persona, pro plictos, como los corresponsiles en un inercambio cpisto- lar, yas, los que aparcen al principio del Hombre de arcna de Hoffmann; o os panicipantes en una discusién, como los que hay al principio de la Cau ddabinada del mistoo Hofmann on oentes dirton den eat come ln ctédulos comencarstas de los cuentecillos fantisticos de Ante el caning de Theenlor Stor, 1862". Estos destinata- fiosactvan al miximo, y auendfican, la fociéa nareativa, solicit y failtan el acto de idenificaciin del lector im plicito con el lecor externo del texto (a exe propdsito, Vax fa hablo, inci, de eeducin), Es vient eabign en este e280, que el modo faneistico reuiliza y porencia los procedimientos ya actualizados y ampliamente explorados Por la novela episolardiciochesca, en la ceratura de viajes sentimentales, 0 en la gran teratura de confesia, La tra dduccién en el relat, de ka propia vida interior, de los im- plsos dl corazin y dela mente, de los descosy de las pa- siones seetetas, de las visiones y de los suehos, ve hace posible por los procedinientos ya experimentados por Ri- chardson y Stene, Rousseau y Sad. Jaco, tacit p37 “1 Storm, dm hain ob Wer eli de F Barc, al IX Be Nin, 1913, pp 3:32 rade. Dera a cami ediciind A. Panto, Chit, Solna 1988, 10 3. Un gram inserts las capacidades propecia ccaoes del lengua. BL odo fancistico se plantea el Lenguaje, com luna concepcién que se opone a la ideas muy generalizada a To largo de todo al siglo Xvi, de Ia stransparenciaey «tran sitividado, Enere la eoncepcidn tradicional de la «transitivi= dade de lenguaje (las palabras son insteumentos que deben ‘stat dotados de la mayor neutzlidad posible y deben remi- tira la realidad con abyoluta fidelidad) y aquella otra con- cepeidn, especialmente difundida por las eortiencesextre- mas del simbolismo, del «i vidadn de lengusje (as palabras no deben remit sino a si miss), el modo fan- Hico opra por una teeera via, lx de a potencialiad crea tiva del Ienguaje (las palabras pueden crear una stealidad> nueva y distinta). Todorov hace hincapie en este aspecto cuando identifica como uno de los elementos generativos de la literatura fundstca el procedimiento de actualizaci6n ¥consideracin literal de una metéfora’. El procedimiento, 4 decir verdad, no es excusivo de lo fantastico, y segura: tmente se puede sostener que es operativo en todos los tipos de lceraturas incluso en la mis mimétia, (Cabe afirmat, por ejemplo, que el cuento bocacciano de Andreuccio de Perugia esl realizacién narratva de la eonsideraci literal ie a expresin meraérica proverbial caer sobre el botins) ¥, sin embargo, el modo fantistico emplea este procedi aienco de modo sistemitico y original. Hoffmann, como ya hemos visto, construve todo tn relato, Las aveninres de 4a nace de Sen Sleestre,altededor dela ted semintica gene ‘ada por la palabra alemana der Fickem,y extrae de ella o- das las imgenes inquietantes de los peligros y trampas que dlesgarran en jrones al yo. ¥ Pirandello, en el otro extremo de la evolucién de la literatura fantistica y en coneomitan: cia con los primeros experimentos de la Bteraturasurte ‘a construye un relato, Soffa [Soplol,a partir de a frase Fa- Todor, bless fsa, ci, pp 8283, imiliar «morir en un soplos*. El modo fantéstico utiliza a fondo las posibilidades fantasmiticas dl lengua, su capa \. | idad de carpar de plasticidad las palabras y conforrnar, con | ello, una realidad. Tambien se puede considerar la utiliza id narraiva del procedimiento retrico de la metifora, en cl modo fantistico, desde otro punto de vista. Come es si- bido, la metifora es la figura mediante la cual, a través de luna operacién verbul, se pueden poner en relacién enure sf dos mundos semincicos que normalmente estin muy aleja- dos (puede ser del recordar a este propésito la terminologia richardsiana de otenotey «vehfculoy), Usilzada en términos narrativos, convercida en procedimienra narrativo, la meté- fora puede hacer posibles los inquietantese inesperados pa- sos del ummbral y de frontera que constiuyen una de hs ea- racteristicas sicas de la narrativa fanescica, \ 4 tmplicacion del lector sorpresa tear, umarirma H. Bs >< Lovecraft esti convencido de ello. En su ensayo sobre cl Horror sobrenarural en linernane atanca con eta fase La emocién més antigua y més vieja de la humana sd miedo, y el miedo mis antiguo y més intenso es el miedo alo derconocido, Poco pricdlogs aegarin ete he- cho yuna ver admitia, tl yerad insiuye para sempre Inegmidad yl dignid del cuento perturbados la leg timidad yl dignidad del horeor como forma terri. £1 euenco fantistio pretend implicar al lector, levarlo a tun mundo que le sea familiar, aceptable, pacifico, para, lue- 0, hacer saltar el mecanismo de la soxpres, de la desorcn- ‘acid, del miedo, Quiza un miedo advertido fisicamente, SL Pirandello, Sofi en Nude pr to, icin de M, Com tno, con un prloge de G Machi Mie, Mondadont, 1985-199, IL, pp. 633-697, Lovee, Sipura Hor cies 23. 14 Gamo sae com spre ros Ens yo ‘orexaloior ena, contnctone sures Fs un claro signo del decidido interés cogaoniivo de lo fantistco (antes que del mero designio de extimulacin si perfil y mecinica) el hecho de que en machas de los tex: tos que adopean tal modalidad literavia,emperand por los del propio Hoffman, el elemento terrifco vaya acompa ado de un elemento sulmente humorsico, con una cara caracteistica de distancamicnto cio, En ocasiones el sulado ese de lo grotesco, como obser, em eicar como cxpresivamente, Vietor Hugo, en el Promontorim Sonn! (1863), a propésto de la ima del suefo en que se apoya a escala de Jacobs: Esa cima del suefio es una de las cumbres que domi: ran el horizonce del arte. Hay’ toda una poesia singular y special que procede de ella. Por una parte lo fantstca (le fansstigns), por rr lo extata extevagante (fe fostosque), ‘que no es otra cos que lo fantastico sue; desde aquella umibre emprenden el yueo las oceinidas de Esquil, los |querubines de eremias, las ménades de Horacio, los expti- tus de Dante los endrtagas de Cervantes, ar demonios de Milton y os graciosos de Malitré AA propésito de la mezcla de elementos errorificas y ele mentos humorstcns y de su posible fondo cagnitivo, casi mi- colgico, me parecen muy interesntes las rellexiones de un imporeante explorador del lado oscuro de la cancienca y de la Aduplicidad humans, me refiero.a Robert Louis Stevenson: Hay momentos en que la mente rehssa conformarse con Ia evolucion de las cosas y exige wna presentacién Hugo, Promentriam Sonn x eran compln eicin de J Masi, Fars LeClub da Lise, 1579 pp. 436-497. 0s nis nda de experiencia mama ens cj. A 5. tse de aol y de fontera A mer hemos en- veces ese Sentimiento esti provocado por una carajada contrado, en los cuentos furtisticos que hemos leido, ejem- ante agin aspecco humoristco de la va, como cuando, pilos de paso de la dimensién de lo covidiano, de lo fuiliar por cjemplo, haciendo abstraccién momentinea dela te- y-de lo habitual ala de lo inexplicable y perturbador: pasos Se ee ees yarcacion © en uM de! suefo, a la de la pesadilla, 0 a la de la locura. Es como si tren veloz, mientras el planeta gia co n opuesta a personaje-procagoniste se encontréra repensinamente! de tal suerte que ellos, aun con toda su velocidad, viajan dentro de dos dimensiones distintas, con eddigos distintos a enrages ot Reeder su disposicsn para orientatse y entender, ren prc ot Some abs), con pin daa Momentos en que nos nepuemos a que nos calle ext apa tiencla de expleacin que ribe el nombre de ciencin y atts paler Eee moeippe caliales refiramos, en cambio, alguna imagen palpitante de Este podcroso efecto umbrabyy sus signos correlativos Besides bec pa anes a scan el mimo prblen gue planes glen hare mento nebulose ¢ inquietante en que nos hayamos deve- gresado de un viaje de mds alli de las colummas de Hércu- eu ecsak cee owas Meo taYau Mapitlg leron da Gaede Md ee ee ene ee Nis Dehae ae inmuaent keg sam dear tel ar wd cng ee ile eee al nto one y aes ls { cuando ae lo compara con la le que habla; qué ante los que los oyentes poco propensos a lo paradéjico a a aS ares merce Bete nes, y la muerte golpes, y las colinas se cremeven sac dias por movimientos teliricas,y todos los objetor que ddan bafiados por una luz magica, y hay un temblor en todos los sonidos que llegan a nuestros ofdos, ya ral ddad novelesea en persona viene a vivir entre ls hombres? credulidad que les rodea no es otra cosa que la resistencia {que el c6digo opone a formas de conocimiento que, despla- ‘ando sus limites, lo modificartan o incluso lo trastorna- rfan; no es otra cos que la resistencia del orden consticuido Volvames, entonces, a los viejos mitos y ojgamos al viejo al posible desorden inducido, ya sea por un nuevo orden faut de as pests de cba que dge a danza con {ue se abr camino, ya sea por la inesperada reapaicién de uma mises que xe encano yd vero dels con un orden antiguo qe se ceiasuperado para sempre. () tendon valle meno guia newt paso pas is Elumbral ent una dimensn yous, entre Tosti lo Io vsiten imaginemos que el mismo Pan nox Conder oto, ex también, afin de cuentas l umbral enre la que fasta con un tremolo gracios; w endo mocrros co: cat coifiado ylo que no et lo que todavia no exd alo ‘nance erben tam el carom de una arc, igh He aie ae) elo Capel a ae, ‘monos que debe ser él, Pan, que pisa fuerte en el bosqie- ren allien donde los impone un cierto cédigo cultural para cil eran’ salvaguardia propia (en el cuento popula e cédigo no los prevé) y como garantia de su propia existencia * RL. Stevenson, Ben Pip cn Vinginbus Purine, Familie Suis of Mow ad Ba Landes, Det, 199, pp 108.109, "Laan, Vr connec pp. 195-196, 106 107 | A procedimiento narravivo de la aventuta y del tras planees de ua personaje de un ambiente culeural a otro tiene clos precedentes en la liceratura del siglo 3: en la narrative picaresa, en los libros de viajes, en los es dios antropolgios sobre pueblos primitivos, e los eta ys alegbricos, en las Let pera los eadiog wi ‘os, Pero el mod fantistico utiliza estos mismos temas en ‘ana forma nueva, Es pio de lo fanfstico no aljarse de ‘masiado de la culsura dominante y trata, mis bien, de buscar las teas geogrdficas wn poco marginals en dande se discicrnen bien las eelaciones enere una cultura domi rnantey oxca que se est retitando, donde se pueden com para is euluras 6. £1 bje mediador En las nanraciones del modo fan- tstico, y estrechamente vinculada con el procedimiento del | paso del umbral est la posible presencia del, asf lamado | por los especialisas, sobjeto mediador.. Es un objeto que, sercidn conereta en el texto, se converte en testi- monio inequivoco del hecho de que el personaje-protago- | nisea ha realizado efectivamence un viaje, ha entrado en la ceded en combinain de derma y de ads Ex ‘ir mcr de were de Hensy James od enjenaa insu, un neat? 2 00 ln Flora y Mi les quienes en verdacrariente ponedor po aur vor amigo, Peter Quins y mis Jn? Todo prod mediante Alps el lcicio del eto me a polieracin de prego: gut ba sce ce lr do ly Von aul {5a (Gud ceo puck dane a spain de be fe tat a mete de Miles cena cao la mga pera, gence vac ‘ * cedimicnos sugerides por la técnica y la pr 8, La teamralidad. En lo fancistico est muy diftndids bx tendencia a utilizar, dentro del a dramitica Ello se dehe evidentemente al gusto por la espectacularidad, que llega hasta la fantasmagoria, ya'una necesidad de crear en el lector un efecto de silusine de tipo eseénico. Quiz no sea necesirio recordar las estrechas y profundas relacio- nes entre experiencia dramética y experiencia narrativa que se dan en algunas figuras importantes de la escena liceraria de finales del siglo xvii (empezando por Diderot), 0 la pre- sencia del retro como tema en algunos textos fundameata- les: piénsese, por ejemplo, en el Wilhebn Mester de Goethe ‘en la sugerencia de algunos modelos teurales (de Shakes peare, sobre rodo) en muchos textos dela fiteratura fantést- singular, respecto de la norma general, que resulta inadecuada". A este propésito es muy el lz distincién, planteada por algunos historiadores de las ideas y de la cul- tur, especialmente del rea francesa, entre fragmento» y «tales, considerada como una diferencia estructural ¢his- ‘rica emtre das actitudes cognoscitivasdistntas del hombre, [Bl sfragmento» sera indicio de un modo antiguo, sarque- logicon de ver y conocer el mundo (baste pensar en el raba- jo de los arquedlogos, que a partir de un frgmento recons- tuyen objetos, modos de vida, modelos culturales de todo tun mundo pasado), El «detalles serfaindicio de un modo «modemoo de ver y conocer el mundo". El modo fantistico, ® Sobre ete mismo apeco, vase Beste, Lert netigu, ci, 1.19, qu alien concepen de cao de fll. "Tao flogos coro fists bisoradores dl ate y prc 2s han senalde a deca importncia que venga dete (werd, na quea menudo, en un mundo narrativo, constiruido por apa gran canidad de fragmencos de una sealidad diversa y pe- uefa, introduce algunos deulles importantes, cargindols de significado narratives profundos, demuestra, también en leo, fener una clara prayeccin hacia la vmadernida Sistemas temations recurrentes en le lceracune fant Algunos de los temas 0 nicleos remsticos mis generalza- dos y desarollados en las obras de la literatura fantstica tin, a menudo, estrechamente relacionados con les procedi- rmientos a las que me acabo de referir (en algunos casos se trata de una auténtica temadiaciéin de los procedimientos Formales) Trato agui de hacer una certarelaciin de aquellos eecaacie ea rom Tein: ta ambieneactn prefers porto fino del mundo fama Broce yew el ule de Holly Eeeas aeciraes exe tema vive, ya en noestrs ds, end alo de la colecién de ensiya de ls cxrtora extadounidense Uosula Ke Gains ngage dele nach para ie, wis POD, Own be FNMA Be he) or sma el muy note sel de Neve SAREE aa he Pras intantroede 1980p 3 acme fete Dal hth nde Fm ons Mae 96 ee eee ear cue Fairs harp Sinatra psiabagicl lane pi meewioetense ren Oyen pee emer Bike iis yrilige eed seen pore eure iicaset crus bree as oocemrione ease pee plas eiader odd tnt de oflne cst, TUK Le Gay 7 ee ft Me Fay ond Sie Pin den de 8 Weak UK Ue als Lotte Te enero, 109 ose neni dels we Roas Een Nisa 1980 3 junguianamente es of lenguaje dl inconsciente, mientras aque el de la luz solar es el lenguaje de la racionaidad). La contraposicin enti luz y tnieblas luminacién solar y os curidad noceurna, se utiliza muy a menudo en lo fneistico, Reaulia hasta demasiado Feil cargar de signitiados alegr- «0s este tipo de prelerencias y hablar de contraposicion en- tte as laces (dela Tastracién, por cmp) yoxcucantisno Mis interesantes son las consideraciones de un ensayo de Ema Bloch, de 1935, que reine la dable condicin de c= do esaudioso de Schopenhauer y apasionado lcror de hiso- rias de fanasmas. EV ensayo se basa en la contrast y pas raddjica relacién entre el gusto por lo fantistico y la difusién en el mundo moderna de las enicas de iamina- cid publica y peivadas los ietmpos deans ban increblemeneFenena- dos por epeton, De eds res api habia une gu ten un duende en cae emo exo mundo fone en cada aqua, Po ls noche os demons ve eben ban ys spreabannumultnmente conc a puede de gone ar apc an oy a Reng slo cam conegulan que ef drone no ners do cae, Ea or bogus an epi ‘ey deeds, en as cncracada bombre i eden Sands pene porlor cinocsmuchcheda ame ds. Tambienen Luda haba epecios nocamos: 3) i medio que rcomendabs Schopenhauer contr los epee no er sicamene ede a sciabildd sino tambn de la enovacin des decoraion de tas hab laiones Se puce dei sn remor a eager quel bom Billa Incandescene nc care, short mcs Fico co sombran ha echarad, con mis fica que Volt, por Sjemplo, los sus de fo crores notumos porque ha Expulsn fos teres de las exquias presrvaden de as {nicl exterioesyno slo de ae iniglas memees, Ea ‘clan con el ead dedi specs un slo cam bio de a ence de uminaiou ha da luz macho ms 7 4 fondo que mil escrites ilustridos . ledos a la luz de tuna vel, a medianoche, en una casa desert, entre sire bras vagarosas ycrujidos procedentes de todos los exon Atrios”. Es interesante asimismo a exte propdsite la epinidn del cseritor sueco Lars Gustafsson, verti en un ariculo publi cado en 1968 (una époea, pues, también muy slustrada» en la revista alemana Kursbuch. El ariculo suscité, enton: ces, muchas discusiones. Los textos de referencia de Gus- cafison eran, en la ocasin, Piranesi en lo que conceenia al arte y Jules Verne en To que conceria a la literatura, Elance fanstico es uns ambiente peligroso, misant6- pico, podria decise. Anida en las zonasclimateas mds fas Se la conciencia, Tene el poder de araccign de un torbe- lino. Quien se dtiene 2 contemplato, por my a su aire ‘que pusds encontrar, ya se en el elido seno de la rardn ‘en el dela ieologia o en olde los negocios, no pers substraerseenteramente 4 sus efectos: se dard cuenta de due este are le trae una preoeupacion secret, un presagio casi olvidadoy se lo hace tevvi™ Sobre la preferencia de fo fantscico por los mundos te- nebrosos, subverriens, inriones mejor que ‘berm Lace Lagan Sa sc ciones siguientes: "Bloch, Teh wad Gearon, Liner fin Fran, Sham, 1965, pp. 356-565 ad de Cal Fe (appari pty om Vi ory Tin Mase, 1994, op S04207 312 See ete mimo spac vase W Scio, Lad Icke. Zr Goh der hacen Heli rs 19. hr, Mo Shc, Hamer 1588 al Lae Sore tome final ‘ele XD, P,P, 1994 OL Gamafwon, bc das Phanatic in der eat Kar ch 131968), pp. S116. us Sea aque far a imaginicn que haya tnd yt dil moda dl homie lo Ene nen cou oper tie, por ello, se considera a eva sonal agar natural por excoleni. La sobrnaturlea se extend infin por enc ma y por debajo de esta supetici, hacia lo alto y hacia abajo, como abiamo de vertiginosa hondura. Peo solve natura evocada 0 nartada cn Ip Lainie en rel dad, exchsieaments un mando beats “Bad, sel rade undid no, ompAMs feriox, occur el reno de lox muertos y de los sepalros, de los suetos yd las psu, de onde ‘monios garde las verdadesindeibles, de los encans- into oscuro de los midos ieee, dele tenacho- = inconfesble, La otra ita la sobrenaturalens aden los csp libres y pros y de ls ingoes, dels el nla de tas ls rligiones. no xt concer por aque ‘modo; es sustancialmenteextaia alo fantdiio, Muy a ‘menudo las imagenes y preencis que afloran dl aismo da suero ode la memos ode la oclencia adel mete ) sa isinats yuan arcs, per els |e siempre ls opacidad ln palider, la glider inquietante |e dele naniade oa inca cositenca ls umbratildad huidia del ecroplasnas vienen de Ja. ui enemas un deseo, Inne a ells sige ill der ay queer dela pues dene ea bo BRET Bree de 82 fp) la sobrenatualera abs, subterineay exdnie? Frente a | des gigas iesolubles, fence les impases que lo natal gre lbs, zno represen, quis, ew aspeto demeiado de lo “agbrenacual a solucién imposible. la ataccon inhale 2) OO dela dsolucién, el camo desitena que acompatia ala ex- yr pevencia cognosctva det hombre como oa invtacin a NcosPtaspasa los limites defo marry dela vida mina Peso fet aim hay mis, decolorada y encaminads als diol [a oes teed deo cba ta vente xt ” bien y nefinda planta con el primes lengua mito sei Pgico mediane el cual puedssigaificane el mundo de a ft Subsnacuralee, de los fentstas interiors dels manlas 16 fiona, de los inconscients estadosabsesvosy de pesadi- 1a, un mundo, lamentablemente, ambiga demediado y tumbidn desiero de angels y de ouosisepfanis". 2, La sida de los muertos, Tarpoco es un tema nuevo el de la vida de los mucetos y su reworno a la esa. Baste pen ‘aren Tos Didlogor de lor muertos, et las visitas al mas alld de grandes personajes (Virgilio, Dante), en las brujas yen los ‘spirits de los dramas de Shakespeare, en las evocaciones cde las novelas de caballerias, en el Fausta, No obstante, tam bien este tema asume nuevos aspectos en lo fantistico, Se interioriza. Se relaciona con nuevas bisquedas filositicas y cexperimentaciones pseudocientticas y cienificas, con el de- sarollo de las flosofias materalists y sensualistas, de ls fi- Tosofias de la vida y del poder, de los experimentos sobre ef magnetism, Tal conjunto de temas tiene hondas races an: tropolégicas, y estrechos vinculos con la vida material y los condicionamientos sociales. Por una pare, las pulsiones exéxicas y los condicionamientos materiales y sociales y, por ftra, el nuevo modelo culcural sugeride por el amor romain tico (concebido como fusién y anonadamiento torah, casi magnético, de dos espiritus y das cuerpos) producen un ‘conjunto temitico de lo imaginario que esté constituido de proyeceiones fantasmiticas, sublimaciones extremas, epi ‘walizaciones del eres. 3. EL individu, asumo relonante de ta modernidad. Un, tema importante, caracerstco de la modemidad, es el de la individualidad burguesa, colocada, con peso, en el centro de la vida social y bildgica, y propiciatoria de la elaboracidn de tuna concepeién mitcho més individual de la relacién con Dios, asi como de una étca basada en el trabajo. Hans Blu- rnenberg, el fildsofo alemin, estudioso de la modernidad, "a, Vr ending i, pp 248-249 para definir el individualism burgués ha formulada el con ‘epto de autoafirmacidn, al que también llama programa, Dice Blumienberg que el hombre moderno esti programado para autoafirmarse. La conservacién biolégica habyfa dejado dd tener um cardcter central en los comportamientas del hhombre modemo para ceder el paso a un programa de cono- cimiento. Sélo al principio la reaccidn del Robinson de De foe es una reaecién de conservacién bioldgica y de supervi= vencia. En tanto que tal, también era, quiz4, una empresa destinada al fraaso. Se sabe que, de hecho, vodas los mari= neros del siglo de Robinson que nauffagaron y legaron a al- guna isla desierta perdieron la razén y murieron, Slo Ro- Binson, un personaje novelesco, consigue sobrevivin, probablemente porque, en tanto que personaje moderno, es ‘aba dotado con un programa de auroatiemacién.:Y qué en- tiende Blumenberg por autoafirmaciéa? Se tata de un pro- srama de vida al que el hombre somere la propia existencia en una especial situacién histrica: hasindose en tal progra- 1m formula hipotesisy modos com los que prerende enfren- tarse a la realidad que lo rodea y desarollar todas sus poten- cialidades. Con esta formula, Blumenberg trata de dar ‘expresiin a la revolucidn kantiana, 0, dicho de oto modo, trata de deserbir al hombre nuevo, nacida con la laseacign ‘europea y con el idealismo alemi Con anoafirmacién no se emtinde agul la mera con: servacidn biologiea y econémica del ser viviente hombre ‘mediante l oncurso de los medios disponibles en la natu- ralera, Autoafrmacin significa un programa de vida, al que el hombre somete la propia enstencia en in situacion histévicas mediante tal programa configura el modo con que pretendeafrontar la realidad que lo rode y aprovechar las propiasposibildades. En el modo de cance el mun- do y et las esperamas,vloraciones¢ interpetaciones que ‘en clo esti implicadas se realiza wna transonmacin hin- slameneal que no resulta de a sma de los dator dela expe ne Fienca, sna que es un conjanto de sipasiciones que deter rminan, «su ve, e horizonte de las experiencias posibles y ‘de su incexpretacin y que contienen la presuposiion de 1a (que el mundo significa pars el hombre” El nucvo individualismo burgués inspira seguramente algunas de las nuevas formas y de los nuevos temas presen tes en los productos del imaginario de principios del siglo nix. Baste considerar la gran wansformacién que a princi pios de siglo invierte todo el sistema literati, con un cam- que afecta a la jerarquia misma de los péneros y que asigna la primacia a los litios. Precisamence la Iti se pre- senea como el modo tipico de repreventacidn tara de la ‘oafirmacién de que habla Blumenberg como de las difieul rades y de las crisis de realizacién de los programas de autoafirmacién del hombre modemo. En cuanto alos géne- ros narratives, basta pensar en la importancia asumida por ct nuevo género de la novela de aprendizaje, el bildungsro- ‘man, en la que s¢ cuenta la historia de un personaje que no solamente construye su fortuna, también se construye a st mismo. El programa de autoafirmacién de que habla Blu- menberg se converte, en este caso, en programa de autoe- dducacién novelesca. A parir del Wilielm Mesrer de Goethe asistimos a una profiferacién de novelas que cuentan como Se autoeduca un personaj, como se afiema en ef mundo. Y, seman a teratua no x slo cl aga de fs ce ploraciones del mundo levadas a cabo aplicando los esque- nas idcoldgicos y cognosctives dominantes, también es el lugar de las contradicciones. En la literatura se ponen en fancionamiento las estratepas de representacion posiiva ¥ triunfuntes, pero eambicn aquellas en que domina el sent- H, Bluinenbers, Die Legiimitan der Newzele, Feat Sue amp, 19745 tad La lpi de der. nor, Maret, 1992p. 146. lo del drama y del facaso, La leracura de la primers parte del siglo xt, la gran literatura romantica, ademis de sitar al yo Hrico en ef mismo centro ¢inventar el nuevo género narraivo de a novela de formacién, construye toda una se- ‘ede formas y esructuras para represemtar los fracas dela aucoafirmacin o para entender as esis muy graves en que puede verse envuelto quien se programa de aquel modo. Por tn lado esté el yo, que programa la propia historia y vols segin un recortdo lineal yunitario, que atrbuye ‘una historia al propio ser bioliivo y aun cuando su cuerpo cambie y sufta mutlaciones o enfermedades, aun cuando sus célula se tcansformen y renueven, se representa a si Imo com una forma de identidady continua, sein tuna ligica interna precisa: por otto lado, esd cl yo ques por cl contrat, se representa cn sus propiasdiscontinuidades, «n los saltos y cambios de desarrollo, en las gritas, en las vacilacones y en las dudas, que inevitablemente acompa- fan a la afirmacin del modelo fuerte de la individuaidad autoafirmada. Aqui esté el origen, para una buena parce de la literatura del siglo Nt, especialmente para a literatura del ‘modo fantistico, tanto de ls representaciones del yo que lleva su propio programa de autoairmacién hasta sus dt mas consecuencias y se transforma en el yo monomaniaco, ‘obsesivo, loco; como has represemaciones del yo dvidid, dlesdoblado en un sosia de si mismo, divdido en dos natu ralerasy en dos caracteres enfentados: ctor Jekyll y Mis- ter Hyde. Del primer planteamiento surge el tema dele lo- | cua, tan frecuente en la literatura decimondnica, en ol que cl y0 burguds, constructor del propio destino, encuentra sit limite y su desarollo obsesvo, Hl segundo origina ls repre- semtaciones del yo dividido y aienado, que constinuyen un | tema expecitico de la iteraura fantasia, 4. La lacuna La locura, como fendmeno patolégico y so- *\ [eal tenfa una presencia dfs, y una args tradicibn, como 20 fenémeno cultural y tema litertio. Como tay a sido am- pliamente estudiado por Michel de Foucault yu escuela Este tema también parece asumir un aspeco dstnto ene imaginaro fantistio. En primer kigar se vincula con los problemas menales de la percepcién. Entre el loo y el ‘cuerdo deja de haber una gran diferencia, un sito. Los le mites entre loco y el hombre de genio (como sontiene en alguna de sus paginas fundamentals Schopenbaur)” se destin a urs ansora cn una epee | se manera, cognoscitivay adquiere el valor pesimista yt | fo de decry proundidads dl ses Ere cone ‘mento dal limite, mis alld det cual ex Ia vlnenseidn, la grieta de fa equizofrenia. En este modo literario el tema del ‘éesdoblamiento adquiere un significado rico y polio y produce coajuntos de imagenes samamente sugestivas. El tema del loco se vincula con el del automata, con el del cuerpo degarado, y umbién con el del vionatio, con el Gel entendido en monstuosy fincasmas 5. Eldoble. El tema del desdoblamiemo, del par de geme- los ode ssi, el rema de la duplicacin de toda personalidad | es antiguo, muy fiecuence en la Titeravara dramatic, tanto en ef eatro cémin como en el trigico, ytambia en la lceratu- ‘4 natrativa de todos los tiempos. Referido a lo fantéstico, ‘tema estévinculado con la vida de la conciencia de ss fi cones y proyecciones: casi podria decirse que el tema ¢s in- tsinseco ta: modo, En los textos fancsticos se complica y se MM. Foucauls Fai fiom, Hire de fli ig lige, Pal Plon, 1961; ad Shred flex Milin Rial, 1963 A, Shopenkaues, Die Wel ah Wile sed Vonelnge Séraihe Werk, por A. Huber, Wiad, Brckhaus, 1998 ok Ie pare gala 6, pp. 217-229 vl I, pagan 31 (Vom Genel 30 (Cer ‘tn Wain, pp, 429-463; teat I monde come selon mppsr- ‘seine, Bais Late, 1938; vk pp, 280-245 va I (De gen Se ‘te patsh pp 400-496, ay cnriquece mediante una densa y frecuente aplicaciin de m’- tivos como los del rettato, del espjo, de las miles rfrac- ciones de la imagen humana, de la oscuca duplicacin de st | que con la soma proyecta cada individuo. Los texts fantisticos artemeten contra kt unidad de la subjetvided y de la personalidad humana, watan de ponerla en crisis: rompen la relacidn orginiea (pscosomitica),altemativo a las ideologias optimistas de ba trax dicién decimonénica, Locuray nibilismo se unen, a menu Alo, no s6lo en los argumencos de muchos relatos fanisti- «os. sino también en la biografia exterior de algunos personajes paradigmticos, protagonistas dela experiencia y de la bisqueda de toda clase de desfasamientos ¢ incon- sgruencias respeto del modelo cultural domninante (baste ci tar los nombres de Holderlin, Nerval, Niewsche), Iv Las raices histéricas de lo fantastico En el origen de ta repentina irrupeién del nueyo modo de escritura en la literatura cutoper-deb-igha-x1x hay un ambio fundamental de Jos sistemas ltearios y una trans formacidn radical de los modelos culturales. No puede ol- RESTRIC s generar quite Iigar cm fase dle alan En per moe pork eke ‘le pensar en el lrecimieno del novela pica en Inglat 60 Horace Walpole) Mathew Lewis, Wiliam Beck- ond, Ann Ralf y Mary Shelly. Taft prac camcreiad por un isto, tan exer zante como areizante, pot lo queen lla se considers mar- 6 histérico, es decir un estilo y ornamentacién loclizados cn Ja baja edad media y en el renacimiento (Fundamental. mente italianos, de una lalla pinoreseay exereotipada, tl y como la vela una cultura aéedica y autipapista, cuyo principal personajewpico era alguien mitad jstitico y mie * La biliografa debs novela gia et exensima. Recondaré aga él, el volumen inereducoro (puewo a da) de F. Bongy Corie ones, Rousledge, 1956, 19 tad maquiavélico, dorado de un caricter diabslico, sangui- nario y astuto) se caraceriad asimismo por un gusto arbi- guamente ilusirido por las manifestaciones de lo sobrens- tural, por fendmenos como el mesmerismo y la parapsicolo- 14, por visitas y presencia de espirtusy fantasmas: fue una novela atzaida, fascinada mis bien, por el mistrio de la maldad humana, de las perversiones de los instntos y del caricter tuvo, Finalmente, una clara preferencia rexérica por cl esiloy las ambientacionesclevadasy sublimes’ Este imax giario gotico, con sus repertaios de lugares y de historias, habia experimentado un enriquecimiento especial en la Francia inmediatamente prerrevolucionatia, a través de la minuciosa exploracién de la sensbilidad cabullerscey de la ‘experiencia libertina o flosfica levada a cabo por escrivo- 15 selevadoss, como Diderot, rambién por mulitud de au- tores de la sbaja lterauras y, sobre todo, mediante la obra del marqués de Sade y su subversion pesimista y perversa del optimismo wispico de la uscracion, Fred. Botting hace una deseripeién omnicomprensiva, atinada y equilibrada de la novela gética (que tiende, no dobstante, a invadir la frontera de algunas formas modesnas de lo Fantitico); esl siguiente: Gético significa eserirura del exceso, Lo gtco hace sa aparicién en ia horrible oscuridad que obsesioné aa racio- ‘alidad y ala moralidad dieciochescas. Arroj sombre $0 bre los éxtass desesperantes del idcalismo e indsiduslisma oménicosy sobre lis inguitantes dupicidades del realis- smo y decadentismo victorianos. Los ambientes géticos “oseuts y misteroaos- han supnesta en repetcas ocaso= ua este fondo eur A, Vint, Le oes ces dc oman ‘time, iltaminisme,shésephie, 1770-1820, Paris, Champion, 192% M. Prat, Lt corse de mere ef dno mel orane rmantcn Mi Yan-om Ls clus 1980 [eo cast ce! M Miler, Fe ile dane late raga de Caso Bate, Pats, Cty 198. 130 l rurbador retomo del pasado en el presente y han sus- tudo sentimientas de terror y de risa. En el sgl x, con formas dstineas y ambiguas, fguraciones gévieas han se guido artjando sombra sobre ef progreso de a modern dad con antinaraciones que contabat el lade subicrriaco dela ilustacin ydelos valores humaniicos. (.) rn ln narrative ges hacen at aparicin Figura y ele! mento estereoipads que encarnan y evocan las angst ddeuna cule ¥, sin embargo, el pals en que se reunieron las dstineas tendencias (novela ptca de Inglaterea, Sehtuerroman de Ale- mania, roman noirde Francia) y se produjo una nueva y mis cquilbrada sintsis, que sivi6 de modelo para tods Europa, produciendo up modo lirario nvew y tipcamente wmode. rom el de la ficeratura fancistia prevsamemte fue la Alera: nia de finales del siglo xvi y del primer romanticismo, ‘Como ya hemos vis, en la obra de Hoffmann se encuentsa tun acahado y amplio repertorio de los procedimientos y de los temas de la ierarura fanatics. Can dl, lo inexp! csconde en lcoridianidad mis insignificante y cv y burgess los procedimientos dela vac ‘en técnica naratva: se extrema la complejidad de los puntos de vista, as tendencias icbnicas y repreentacivas de la narra- cid se convierten en tema; ls potencilidades creaivas del lenguaje y en especial de la mesifora se convierten en ele- ‘entosgeneraivos de efectos del fanisticos temas como el dl doble, a locura, la vida mis allé de la muerte se interior zan y gencran proyesuionesfantasmiticas. i -produccién licetaria fan ee : i i ‘géneros litzrarios (como el dela autabiografia. cl. de la novela de formacidnseldelanowelade-costumbtcs 0 cl dela novela — ’ : Boing, Gai it, pp. 12 13 posiilidades de la transformacién de la naturales que en dian a set optimistatAlgunos de los elementos que eaban prsenies en un principio en los textos de la pode fan- tastica (la aroreflexidn, la solacinesttica, cl subfondo hu rorisico @ popu, cl gusto por lo grotesc, la rdenciaen- sayistica, la tendencia alegrica), parecieron volver a prcsetarse, ines mis que ates, can un iva vigor, en este 6 en aquel teat en et en ace! autor. Tabi historia de he produccién fintistca esti muy articulada La inchsin de un nuevo mado en el semo de wn ss ma literati, en un momenta histérico conercto,sucle tener como consecuencia la modificacién de todo el sistema de Jos modosy de los génetos de aquela Terai ¥ elo sce de también en ol caso de le fantéstco, Su presencia afees con tla evidenca a buena parte de ls géeros Iscos, nae rrativosy deamdticosentonicesexistentes, entonces en obra Por su parte, los textos de lo fy mientos y temas de Tos vie] ites o alguna de la artes figurativas, han so ptsomor efi, Cami a al, oy ‘menudo, un js remitico en los relatos ‘y Jo mismo puede decise de cementos como el retato ola estatua, entre las artes visuales. Mijail Bajin ha sefalado el dominio de ls novela por encima de toes las emis formas literarias en ol mundo moderna, a partir del siglo xv; se ha refrido, incluso, a la «noveliza Cin» de toda la produccdn literati. Eun dnbito mas lie SM. Bain, mann en Batman, Un coriata fonda mentee ainsi dl rae Tara, Ena, 1979, pp, 465-482 (en cast Tir once de le mes Madd Tas, 989,453). 132 mitado, y com referencia a zonas licerarias también mas li- mitadas (in abandonar, no obstance, una oriencacién a la smodernidade), podriamos hablar quid de una «fantastic ‘acidns de algunos génctos narratives, Se puede distinguir claramente, aunque la relacién enere ambos tipos sea compleja y sutl, entre narracién «heroico- cahalleresca- y narracién mimético-realista, por un lado, y nartacion fantéstica, por otro. Estos ares tips, a su ver, ‘mantienen una ciert relacién con el evento popular. Buena susan lena cesar one bam sea Oe ee SS ma un personaje, 2 través de sus relaciones.con los otmas.perso- najes, el ambiente social y cl pasado histético, Esta estructu- sascha impuesto claramente ala novela, en epecal ala no- vela de aprendizaj, a parir de la idea, fuercemente arraigada en las nuevas cases burguess, del hombre en tanto que en- Cidad individual, responsable de la propia autosficmacin Absolutamente dstnea, opuesta podria decitse el estruc waite Sieg mais aa eee pea dobles, Vulneradas, divididas, Jiogmentadan x pet ajes. we no tienen ningin desarrollo, ingin equilib entre lz SS eeae e eee 1 obsesiones, a menudo bloqueados cn alguna de las prime- | desarrollo psicolégico. (Un buen ejemplo de ida son lo vijcills infanoides y perverts que aparecen en los cuentos de Hoffmann.) A la estructura opti- tsa y de core evolucionista de buena parte dels novelas decimondnicas ~encaminadasineviablemente hacia un final fei, 0 bien, cuando el inal ex dolores o trigicn,reurren- tesalo patio para dara tal conclusisn un aspecto aeptae bile de justcia moral o de finalidad supetior~ el relato fants ope ana iru gus pres rps pe ala-cadena de las cavsaldads, agontecimienins inexplican ‘bles, agujeros negras. nihilismo_y Jocura. En lugar de las su- cesivas etapas de una personalidad que se desarrolla, nos en- 33 coninisos con la exploecién de los ners osu que Ahedan alert ent una etpay ota. En ver de la gence tad presencls dl amor romano, con sus mecanisms de rifcaclény voblmacon de ns pasoneststnias, nos Erne ives ire de ede ls ted Sours petyertioon del coca, Te oovela mimésco-realioa y la narecidn fantdsica (por no hablar de la narracién heroico-caballeresca) mantie- ‘nen algunos puntos de contacto con el cuento popular. Ei Te novela mimevic, que se bas en un siema bette tne lc de antiipacionesy secuencacomeslogas de los acon fcc todos los elementos de la aaa se obtienen normalmenne dl eset papel ar er une apesenia tatralidad,y todos lor ebsiulos encontrados en el cami ‘no de a realizacién de las expectativas son superados gracias la imervencion de algin ebjero migico ane exigen'y n= fuses ion perseneciotnes l cena popular ee cide dosamente escondidos y eamascarados. La narracién famtis- “ia secure con mucha fiecuenci a los mn elemenos, peso gn xezdeccondedos hace Rinapi en ellos y los pone depen También ex importante observar que el modo fans 5, que se semontt al picipo dl splay, he demanees do, mis que otros mode y oxas formas lean, una ex tiaordingtis vialidad, Cousticuye ul componente importante de lo que Hlamamos literatura de la «moderni- dado, ytodava hoy ocupa un logas central en la aaa cl terri y adn ms en ano era (le las are Clones entebeos, a televisn). En algunos de sus textos lo fanriico ha anicipado las expedinenacions de la cea tra moderna, com, por ejemplo, a representacin subj: tia da emp, le larenacie. de le persons unio Fos y coherents, la importanca aribuida a suehios y Hlg@ Alene tarcieon de eaguapiia conosco ‘realism (pense, por employ en Beton, Buta @ Bor 136 8) han llevado hasta el extreme algunos de los cements 2 utlizados por Io fantistico como el lengusje de ls sue~ fos a escrtuea automtica. EE problema esencialestriba en las preguntas de zpor qué el modo fantistico ha sido introducido en el sistema de los modos y de los géneras terarios, cess som sas races? Hoy patece haber un consenso bastante genealizado en- sre historiadores y estuioss de la hterturs a propdsito de In conveniencia de rechazar todas las explcaciones sciolé- sicas tradicionales, Resulean demasiado file, son 5 ramente inexactas,afirmaciones como que la literati g ‘onsecuencia, aguel espaso no mensiable que hay entre nosodros y Tos astos no est vaeo, sino Mena de esprit ‘que lo aban, es devirlleno de verdadero esprit, elewn- disimos y Ijanisimas, unos, tambien, ene aire mis bajo. los esptiusfafimos, Formato todos ellos de una sustncia suilsima y extremadamente tne y, por ende, aimismo invisible. Tengo paca mt, pues, que hay espircus de toda condicién, aunque, quizd,ninguno de indole femenina’. Esamon a finales del siglo xv, Boxel expresa tranguila- ‘mente con sus propias palabras lo que consituia el modelo cultural mes generalzado y comiin: un univero plcénico ha- itado, en el espacio comprendid enue la ira y las estrellas por un gran nimero de esplritus mis o mienos materials". EL °F. Bowl, carta LIM del 21 de sepeimbre de 1674 Spina, ‘pica. cit pp. 246-247 "pio de el enc el Tica de bo pina (Dit de Apper- ‘one Epis. A sai de ame spe. Fenn, pri, anon Imrie). Rosen, D0, de Nea Tlie uin ig Ran del loo, reper et una udu ing de Montage Summers “ease of Gh, bing the peg or Tate wn spins ad ip "is of embed ss ptt Le, The Rote Pres 1933, anodelo era coherente y homopénen. y sistenado por se mas flosficosy creenciasrelgiosas. Probablemente siguié cs cand vivo durante muchos aios en la cultura de amplion ex nratos de la poblacién europea, a los que no afectaron las discasiones de los fldsofos nila Tentadifusién, en la eur mis elevada, de un planteamiento racionalista de todos los fe riimenos relatives lo sobrenatural. Pero con la progesiva descristaniacién, especialmente en Francia aunque también en bs otros pases europeos, de las ree, tos y eoscu bres, hasta en los estratos mai bajs de la sociedad, y com la di- fusion ~a través de ls publicaciones més divulgadss, el teata y las owas formas de la cultura popular~ de una nueva con- cepeiin de la natraleza y de la vida y, mis imporcante ain para Jo que aqui tratamos, de una nuews conespeién de la muerte”, el modelo fie considerablemente debilitado y en muchos casos completamente desterrado" ‘Cuando los fidsofos de I ilustracién emperaron a oct parse de las supersticionesy de las falsas ereencias en la ma gia y en lo sobrenatural, se estaba dando un cambio nocable én los sistemas cultural de la época, La crcencia en la exis- cia de fancasinas se convierte en algo culeuralmente infe- ‘ios en una pseudociencia, sobre todo para la cultura cien- tifca oficial. 0, dicho de orro most, aquel peculiar sistema © Vise M. Vowel, Pett bamgue et dihrisieitation. ee aides even la mor’ Provenee ew XVI site Pat, Pon. 197%: Nori Inj Aide clcrves deat lt morta XVIF ee NVI se, Psi Gaiman, 1974: elon e alton. La acbrineanisaion de a I Pat Hachette, 1976, B Arie, Llomme devant la mor, Pai, Sei 1977 ait ol medal meow «og Bar Later, 1980. 0, en todo cao, sabreive en alguna eps roe ineesante aunque so fuera por inconforsit, com, po ejemplo, leurs Ferengi te pare desea Cage WEL Myez nsenuor de tepals da Society for Pychi- cal Rewarch autor de un denso rata sobre lon funasnas de lox me tes ain, solve ls Fantasma de los vivax Haman Poona and i of ‘Bodily Desh Lone Nueva York, Longinan Geet, 1907 va. de ercencias Fe relegado del nivel de ls cnlcura oficial a dos niveles aparentemente inferiores, si bien, de otro modo, muy respetados y admirados,y, en cualquier caso, conside- rados como legitimos: el nivel de la cultura infantil -que ‘empieza en esa época a tener un estatuto de auronomia re- conocida~ y el de a cultura lteraria, que también entonces «staba adquiriendo una mayor autonomia dela que ya se le revonocia. Empezaba a haber un nuevo ineerés por la vida interior de los nitios y de los adultos; se admicia de un modo generalizado que los ninos tienen un sentido del tiempo y det espacio que es todavia intitivo y que su act rad ante el mundo es todavia magica. Se consideraba a mundo de los isionarios y dela personas especialmente do- tadas de Fantasia como muy préxima al de los nifos, Tam bien se pensaba que el modo en que los poetas tratan las ctalidades metafbricas y simblicas de la lengus tenia algo en comiin con la magia. Tales factores novedosos ~el desc brimienro de la vida interior de los nosy de los adultos y cl de las cualidades migicas dl discurso podtico~ explican probablemente las caurelas de Kant evando aborda los fe- ‘nGmenos de lo fantistico y también explican el entusiasmo dle Schopenhauer. Puede constatarse, por tanto, que con el cambio de si- ello, del Xvi al x1, se da también un cambio radical en los ‘modes culrurales més extendidos hasta entonces en la men- talidad y on la sensibilidad colectivas. Se trata de un cambio aque hunde sus races en la vida social, en la nueva necesidad de controlar los fmpetus y los impulsos instintivos, en la nueva coneepcién del trabajo, de a familia, del amor, de la amistad, de la muerte. Las explicacionestcligiosas y de or- den sagrado del mundo chocan con un execiente escepti ‘mo; no desaparecen, peto se hacen problemsticasy, pata set acepradas,requieren wn suplemento de fe o una cieta justi ficacim especial. A menudo se las considera transcripeiones licrarias y metaforicas de las explicaciones cientfias mis Ms hhabiuales del mundo y de la vida. A esto se debe aquella vacilacidn a que se refere Todorov en su estudio sobre lo fantistico. No se trata tan de compara las propiascreen- clas con ta 0 cual expicacién cientiica del mundo natura (pues alo largo del siglo x1 se sucedcn muy frecueiemen- {los paradigms cienificos que explicn la naturale las leyesfsicasy bioldgicas que la tigen); se tata, ms bien, de utilizar hs crcencias eidicionales en lo sobenavural, para cxplorar nuevos ¢ inquictantes aspectos de lo natural y 0 bre cod. para explorar la vida instintiva, maceial 0 subl mada del hombre. Cuando Shakespeare hace hablar « Hart com lespece tro de su padre, esti aplcando simplemente un modelo eal tural geoeralmente admitido, seg el cual la ecencia cla exitencia de spectros es un componente imporeante tanto como lo son la prictica de la alquimia y el conocimiento de la magia, Pero cuando se representaba Hamer en el siglo Xix (y también, muchas veces, cuando se representa en resto siglo), Ia presencia del especto cn el escenario ene torpecia no poco la idea de puesta en escena, ¥, asi, su ap riciones o bien se enfatizaban, reducigndolas casi aun elec- to de méquina teatrl, © se acompafaban con elementos humorsticos 6 panslicos, o s¢ las suprimia précticamente, reducigndolas @ una vor que hablaba desde Ia nada, que- dando convertdas en proyecciones fantasmaticas del com- plejo de culpa de Hamlet. Cuando Goethe en el Fitstosaca ‘1escena al diablo en persona o lo presenca en compatitu de Fausto y Mefistdfeles en un vise por ls egiones fantisticas del Harz, en medio de brujas yesptius,rodo tiene ahora el cardeer de una evocacin podtica de imagenes o de un: cusion alegérica de cuestiones filosficas. V cuando Heine hace, a su vez, un viaje alas regiones fantisticas, ahora ya tambien fiusticas, del Hare y eseribe la Harerese,y hace lt . Y, segiin ese mismo | teri, en distintas ocasiones”, ha propuesto considerar a cstos escritores como neafansisticas, Bfectivamente, las | transformaciones en ol mundo y ea la cultura de la moder nidad ~y lo fantastico comancico fue una de sus primeras ‘expresiones- han sido muchas y muy intensas a To largo del siglo y medio teanscutido, EI modo fancistien ha mostra- | do, alo largo de todo este tiempo, una extrao Tidad y capacidad para inspira formas de representacisn y | cstructunis de fo imaginario en continua renovacibn. Ello ha llamado la atencién, ances incluso que a ls etiticos y tudiosos, a algunos de los grandes esritores de la moderni- dad del siglo 3X. No es casual, a este propésico, que esti tores como Borges, Casares y Ocampo, © como Calvino fayan si angos de marracivafneicn, Aur sh, lon cexperimentalismos de las vanguard, eypeciabmente els trealismo, y no s6lo en lieraeura sino también, y quird con iis ineensidad, en la pintura y en el cine, han puesto a disposicién de lo fantistico instrumentos de representa- cin, lenguajes y una concepeién de la literaura entera- El eseritor argentino Julio Corviear (que presento aqui como in caso gmp, cae lox muchos que hub pod do elegic) cra muy consciente de las diferencias literarias y caleurales puesta en funcionamiento, Se ata de un esritor aque en mumerosisimas ocasiones ha reflexionado en pabliso 2%), Ala, dnc aia oii onl dee raul en) ‘Alaura, I Task y Mae (eds), Lis final. uo Corda, Mai, Uiermar 1981p. 20 "Toc cempo:j Azra The Fanatic as Sueaist Metaphor in Corsaa’s Short Fictions co DadaSvretion, 8 (1979), pp 28.38, Ba ‘ses del wc sos de ul Cora, Maid Gree, 3, ‘que estar an estado genctal sobre ofa. 15 sobre su trabajo"; pues bien, consideraba dichas diferencias como una euestién de guste personal, pero también una ‘cuestién de cambio en los paradigmas literarios y cultura- les, Bn relacién con los gustos personales declaraba que lo que a €! le interesaba no era canto aterrorizar a sus lec {ores como poner en crisis sus presupuestos epistemols- gicos, capturarlos dentro de une telanaia finisima y geo- mécrica, construida con la precisién rigurosa con que las telaranas se construyen en la naturaleza, En cuanto a las cambios de params eario,econcta su gran deuda Poquisimas veces, lo fantastico grande, lo Fantistico «que ha inspirado los mejores relatos, esté basado ne ale- sa, en el humor, en lo positvo, Lo fantistio ex negaiv, ‘sti siempre en el limite de lo horible, en ol limite sel t= trot. Fso es lo que nos ha dado la novela viticn, com su ‘eadenas y sus famtasmas, ecétera. ¥ esa elo que nos ha ddido, después, Edgar Allan Poc el verdadero inventor del ‘cuento fantistco moderno —también siempre terrible-, Nunca he conseguido entender por qué lo fantastico ‘asa en ef lado oscuro del hombre, en el lado nocturmo, y no en el diutno" Nuestea realidad esconde una yepunda realidad luna realidad manarlosal, que no es ni misters ni tek sino, por el contrario, profundamente humana. Se rata de ‘una realidad que, desgraciadamente, a catia de wna larga serie de equivocos, ha peemanecido eacondida bajo otra prefabricids por muches siglos de cultura, una cultura que puede enorguilecerse de numerosos grandes hallazgos, pero “Fin ensayo, conferencasy entrevitan née sobre odo, Alamos aspects dl cuenso en Cae de ar Amc I vibe 1962- he 1963), n 1516, °C.'G, Bjurstim, suo Corts, Entrtien>, om La Quitaine indi, I agste de 1970, p17 176 {gnc tiene, también, oseurasaberraciones, hondas dstorsio- hes que econder (Casi todos los cums que he escrito pereenecen al ge nero fantistco, as amado a fle de un término mejor s oponen 3 ese filio relismo que eonsste en creer que todo se puede describe y explicar, como dabs por descon tado cl optimismo cientficey flosifico de siglo xvi, en a Ambico de un mundo regido, mis o menos armoniont- rents, por un sistem de leves, de principos, de relaciones de causa efecto, de psicologls definidas, de geograflas ‘xactamentecartografiads, En mi caso, la sospecha de que [exis otro orden mis secret o menos comunicable, yet hrallago fecundo de Alfed larry”, para quien ol verdadero estudio de la realidad no escribaba en las leyes sino en as ‘excepciones a tales leyes, han side algunos de los principion rientadores de mi bisqueda personal de na literate al rmargen de cierto celismo demasiado ingeno™ Es eyidente que la exploraciin de lo fantistico por parte de Coreiza sigue, en parte, procedimientos diferentes de fos que gta lo faneéstico decimonénico: puede selecci- nna temas afines, pero sus objetivos son diferentes. El proce- dimiento dominante sel de la busea de lo absutdo I6gico, cl de la decerminacién de relaciones existences entre diver sos planas de la realidad espacial y temporal que no son ex plicables con los crtetiostradicionales de la alternativaen- M, Garcia Flores Siete espuctas de Julio Conizr em Revie de a Unters de Meso, XX1 (tt, 1967),8.7. p11 Alude ala invencn, anunciada por Alfred Jey ete bo de 1911 Got epinioner del destor Fela de a , wna luz de vieja foro- srafiay, «una imagen enmarcadar). El cine, elemento de ‘consumo cultural de les protagonists, junto con las radio- novelas 0 los libros de Moravia, sugiere modos de ver y de representats y muy cinematogtifca es, ciertamente, la esce- nna final dela sada de Luciana de un hotel cogida del brazo del dler ogo de Tito. Conscituye también un rasgo cxracteristico que la intra | sién del hecho inexplicable al final del relato suceda aparen- temente sin preparacidn; cabe decir que el protagonista-na | rrador no ha experimentado ningin tipo de vacilacién o, lo) que es lo mismo, que en el texto no se ha explicicado nin-| guna vaclaciéns y éte se abre, asf, al absurdo de un modo} tanto més violento cuanto concenteado en um tltimo episo- dio, El jucgo, a este respecto, es més suril, Hasta ese mo- mento, el lector ha ido asistiendo a una lenta transforma- ci6n (un weambio de huces») en Luciana: mediante un sabio tratamiento progresivo por pare de Tito, navural y explica~ bile en eada una de sus fases, sobre el cuerpo y también s0- bre la psique de la mujer (de alegre a melancilica; de domi- nadora del lenguaie a silenciosa; de personaje que toma la iniciaciva,escribe carts, invita, a personaje que se somete ¥ cen el cero, y que esrb nada mis levancarme de la cama, nul toe devia em la ndneswerble des Final: Hl eedo acral del ert Hupanasmerce conti pronunciada en a Universidad de Oklaho- rma en 1976, en) Cortéar, La Bia Final, edicign de J. Ala. Fras 17] Mateo, Madkid, Ulsamar, 1981, pp. 59-82. 1 acepta todo pasivamente), por code ello, queda aun mis sorprendido ante la transformacién final repentina de que resulta inaceptable y absurd y que impone una pause de suspension, una relectura en busca de explicaciones al- ternativas (es una alucinacién, un cambio de personas?) a la difkcil acepracién de lo inexplicable” “Algunos de los temas del rlaro son familiares a los lecto~ res de literatura fantstica: por ejemplo, el tema del doble, «que es central en este cuento. Y sin embargo esos mismos te ‘mas quedan inserts en una red de connotaciones y oposicio- ries semanticas que percibimes como formando parte de los problemas epistemoldgicos mis caracerstcos de lt modern dad ai, por ejemplo, las contraposiciones entre vor sin cuer- Po ¥ cuerpo sin existencia fisica inmediata (imagen, forogra- Pa, misao bien las ontaporiones ent omaniion inmediara, hasada en la oraidad, y comunicacign diferida, basida en la escritura y, por ende, en la literatura, en la fice cin, en la taicién de las palabas y de las estructura rev6c ‘as; 0 bien Ia contrapasicidn entre oralidad como presencia cscritura como ausencia, con lo que se vincula el tema, am- pliaoeate desaroliado en el relar, de la ausencia, dl vacio djado por Bruna, de la distancia, dela carencia, de la imper- feceidn de una parte tan considerable de nuestra vida, Tabuechiy a experiencia posmoderna Entre las numerosas reconsideraciones que la literacura posmoderna ha hecho de las modlalidades y de los géneros "Ene ue cnc poten ol cio dt, como ruprrs repent del dy percept dW feet dlsdo con tftencia la licratca linen por G, Gogg Aen ¢ ‘persia d eae lun nde font, on Cease ls La a Iron fancicc, p. 75e1 es lieratios (0 aristicos 0 cinematogréficos) del pasado, desde los clisicos y medievales hasta los modemos, no podla falar la de lo fantéstico. Y, asi, eabe decir que tal reseate de lo fantistico ha ocupado un lugar privilegiado entre tanta es- citura caracterizada por su vocacién de recuperar en clave Ue ironia o de nostalgia las modalidades lirerarias de mayor poder de soduccidn. Revitalizado en forma de recuperacién y evocacién conscient, lo fancistico puede tomar también 8 modalidades mis cercanas a las de los primeros cuentos rominticos, no obstante el inevitable debiltamieato y alige- tamiento de ciertos efectos, debidos al factor distanciador {en dos direciones distints) de la nostalgia y de Ia iron, “Tambicn en ext caso traté,atculo de ejemplo, un solo relato, clegido como muestra de todo un clima literario: 1 pemeriggi det sabato de Amonio Tabucchi*. El relato tiene tambidn en este aso un protagonista-narrador, un nio de tunos doce aftos, que tiene un contacto directo con lo sobre natural, que no nos llega a descrbir munea y que rampoco nnos acaba de defini explicitamente. Se trata de la visica del faneasma del padre, muerto poco antes, que wuelve los siba- dos a la hora de la siesta, en el momento mis caluroso del din de un verano calurosfsimo, ance la puerta de la verja de la casa familia, y se deja ver de la hija més pequena y. qui- zu una veo, tambien de la madre, El protagonista-narrador no lo ve nunca, pero esientes su presencia de un modo qui- ‘mis intenso ain que silo vier El cucnto esti Hleno de datos realistas, con detalismo impresionista: remite asi, a esa gran cadicién decimonéni- ‘ade los recuerdos de infancia, de los diarios 0 de las obras aaucobiogrificas, la tradicién de la memoria proustiana. La alusién a vextos lterarios y cinematogréficos es menos ex- plicita, pretende menos la complicidad del lector, que en “Ac Tabucchi fpomerig! del sche on Il gion dol roca art scons Min, Flenlli, 988, 18s ‘otros textos de Tabucchi (como, por ejemplo, en otro relaco fantastico, J reni che vanno a Madras’, donde hay un per- sonaje que, como en Chamisso y en Hoffmann, se llama Pecer Schlemihl). Aqui hay. mis bien, sutiles y delicados hhomenajes ademis de a Proust, nacuralmente, al Henry Ja- mes de Orra ouelia de twerca, al Cocteau de Los hijes terrible que probablemente se hace presente también atra- vés de la versién cinematografica de Jean-Pierre Melle, De Otra muelia de suerca y de orras historias jamesianas toma la técnica especial de tepresentar lo sobrenacural y los sextrafios encuentross con los fantasmas bajo la forma de tuna sexhibicién secundaria, intermediada por un persona- je dorado de una especial sensbilidad. No se reproduce, en cambio, a atmésfera egéticar; por el eomtrario, la ambienta- cine insistentemente doméstica, construida con persona~ jes extravagantes y confusos como la tia Yvonne o el jardi- nero Tommaso, o la mufeca de la hermana pequena, Maddalena, a quien todos llaman Nena, y su gato Belafon-. te, declinaciones latinas, pudines de caramelo, ravioli ala ri- cotta, aroma de azaleas, canto de cigarras, canciones bana- neras de Belafonte, ofdsen la radio de los aos cincuenta y repetidas hasta la saciedad por la pequefia Nena. Ella es la que cuenta a la madre, con la ingenuidad de la infancia, el hecho sobrenavural, insoportable e indeci- bile: la apariciém del paps, que parece tener lugar regulae- mente cada sabado, después de comer, a lis dos. La pala- bora «papas no se pronuneia nunea'en el texto; la nia le cuenta excitada el caso a su madre, y el nifo, el pequefio nnatrador, lo oye, sin que nadie sepa que to ha ofdo, se queda fijado en su mente con tal intensidad que se con- vierce en la primera frase de texto y se repite hiego una sc- sgunda vee “© Tabucchi, Zen che nano a Madison Pico equiv: nea im portanca, Nii Feline, 1985, pp. 107-117 186 Iba en bicicleta, dijo la nina, levaba en la cabeza un pafuelo anudado, lo he visto perfectamente, y también él ime ha visto, queria algo de agul de casa, lo he comprendi- do, pero ha pasido como si no pudiera pararse, eran los dos en punto” EI sistema de los objeos mediadores es aqui seneillo y ‘mucho mAs elusivo de lo que suclen sero los objetos media- dores que conocemos. Ese «algo de easae que el fantasma ‘quiete es un sombrero, para protegerse del sol y poder qui- ‘arse el paftuclo anudado. Se lo pide dos veces a la pequefia Nena. que, la primera vez, corre a contirselo a su madre, y la segunda a contérselo « su hermano; pero él inge dormir para no ener que admitir que esté oyendo un celato tan inaceptable. Bl tercer sibado, la madre envia a Nena @ la puerta de la verja, a las des en punto, con un sombrero de hombre, bien conocido por el narrador, y con un papel que leva escrito algo, pero vuelve sin que se haya producido et encuentro. El cuarto sibado, la madre se vste exactamente igual que en la forografia del viaje de bodas @:Venecia que esti en la cémoda, y va hasta la puerta cancel acompafiaca de Nena, con el sombrero en la mano. El pequefio narrador Finge dormir pero sigue toda la escena desde detris de las persianas. Al poco rato vuelven la madre y Nena y no traen A sombreto. El objeto mediador ha hecho el camino inver- so, su valor testimonial en el texto esté dado no ranto por su presencia inexplicable como, por el contrario, por su asi- ‘mismo inexplicable ausencia, La verdadera gran ausencia, el vacto provocado por la muerte del padre (nunca explicitamente mencionada en el texto, ala que se aide siempre con eufemismos como ula des- gracias, slo que habia pasado», o con la presencia de un nom Fio, © con grandes silencios, © com crisis de nto), queda. “Tabuechi, J pomerige ct p.57. 197 prdo con algunos restos de recuerdos, con imagenes que ac den a la mente de un muchachito dorado evidentemente de una gran capacidad de imaginacién, con reacciones fsicas que, en muchas oeasiones, tienen los raspos del pinico, de te ‘con nervou ane el shock neryene en ete pro ovo ‘objeto. mediador. tambign inexplicable. vigamente proustia- rors bien enémeno mo er yal de un cement, tn fon del presenre que hace evocar epentinamente un pasado, sno, todo lo contraro, el de un hecho del pasado, que ha aflorade ala memoria, y que deja una sefial de si, una seftal definida como - emo, Roma, Eivor Riu, 1984, , Ghidetiy L, Latarlo (eds), Norurne italiana. 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