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Octubre 7, 2003 Élder Jeffrey R. Holland La Iglesia de

Octubre 7, 2003

Élder Jeffrey R. Holland La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días El Quórum de los Doce Apóstoles 47 East South Temple Street Salt Lake City, Utah

84150-1200

Estimado Élder Holland:

Me sorprendí al recibir su carta. Francamente, escribí más para decir lo que debe decirse que en anticipación de escuchar noticias de nuevo. Entiendo algo de la carga que lleva, así que permítame decir lo mucho que aprecio tanto que usted respondiera, como que lo hiciera tanta calidez. Y puede estar seguro que no voy a mostrar su carta a nadie. Sin embargo, en algunos casos permitiré, a personas que estén interesadas en tales cosas, saber que usted fue lo suficiente cortés para responder mi carta un tanto mordaz, y que su respuesta fue de naturaleza cálida y conciliatoria. Confío en que esto será satisfactorio para usted.

Aprecio las preocupaciones que expresó por mi familia, y puedo asegurarle que el ambiente espiritual en mi hogar es mejor ahora que lo que había sido. Si fuera a regresar a la Iglesia, ese ambiente probablemente no cambiaría para mejorar. Lamentablemente, la actividad en la Iglesia en sí me ha demostrado ser mucho más acerca de pasar por ciertos movimientos prescritos que sobre la espiritualidad real. Esas actividades consumían demasiado de mi tiempo e impedían mi progreso espiritual y el de los demás en mi hogar. Ahora tengo el tiempo y la libertad intelectual para explorar los temas espirituales que me son tan emocionantes y agradables para mí que todavía me sorprendo normalmente por lo maravilloso que me siento mientras me ocupo en esa actividad, y tengo más tiempo para pasar con mis hijos durante el cual trato de compartir con ellos esta experiencia vivificante. Trato de ayudarle a cada uno a encontrar un camino espiritual que se ajuste a ellos de entre las muchas opciones maravillosas de las que conozco, y les invito a abrirse nuevo camino para ellos mismos conforme maduraran lejos de mi influencia. No quiero que solo sean como yo. Les animo a descubrirse. La clara indicación del mormonismo que solo existe “un camino verdadero” y que solamente puede ser encontrado a través de seguir los dictados de las figuras mormonas de autoridad, interfiere mucho más de lo que ayuda en esta parte críticamente importante del proceso de maduración.

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Su expresión de amor y las cosas amables que dijo sobre mi familia inmediata, ancestros y yo personalmente, se combinaron para crear buenos sentimientos cuando leí su carta. Pero con el mayor respeto para usted y sin demeritar mi aprecio por su carta, debo hacer notar que el problema conmigo nunca ha sido el dudar de la naturaleza sincera y buenas intenciones de otros miembros de la Iglesia, o sus líderes. La mayoría de los mormones como es el caso con la mayoría de los amish, huteritas, musulmanes, hindúes, católicos, budistas, etc. son personas maravillosas cuyo compañerismo disfruto.

Mis preocupaciones se relacionan con la brecha que percibo entre lo que la Iglesia sostiene ser, y lo que es. Y en el casi improbable que me escribiera de nuevo, estaría profundamente agradecido si abordara ese tema de manera considerable. Eso es lo que abordé en mi primera carta a usted, y he decidido dar aún más cuerpo a estos asuntos en esta carta. Contrario al punto de vista que usted expresó, hasta que mis preocupaciones a este respecto sean resueltas, no regresaré a la fraternidad con la Iglesia. Solamente hay dos maneras que conozco para tratar de manera adecuada con mis preocupaciones. O bien debo encontrar información adicional para persuadirme que he diagnosticado mal los problemas de la Iglesia o la Iglesia debe cambiar. Ninguna expresión de calidez o testimonio me moverá hasta que una de esas dos cosas suceda. Me han engañado en el pasado al confiar en los sentimientos que tales expresiones crean, y como resultado ignoré la evidencia que no debería haber ignorado y me hizo huésped de malas decisiones. No seré engañado de nuevo. Y no sugiero que usted esté tratando de engañarme. Como indiqué antes, acepto su carta como expresión sincera de sus sentimientos y creencias, pero, algunas veces la más sincera de tales expresiones tiene efectos negativos no intencionales.

Siento que he hecho todo lo que puedo para encontrar información tanto en pro como en contra con respecto a la Iglesia, en mi intento de comprenderla. Durante meses luché para encontrar las maneras de apoyar a la Iglesia tal como está ahora, ya que si podía hacer eso habría evitado una gran cantidad de incomodidad durante el año pasado. Pero con una creciente sensación de náusea en mi estómago, finalmente llegué a la conclusión que no podía apoyarla. Todavía estoy preparado para considerar, no obstante, cualquier cosa que desee señalarme hacia eso que crea puede ayudarme en ese respecto. Y cambiar la Iglesia no es algo que pueda razonablemente esperar hacer y de esa manera no voy a tratar. Dejaré esa tarea a personas como Lavina Fielding Anderson, cuyos esfuerzos, integridad y fuerza respeto. Pero no me interesa golpear mi cabeza contra un muro durante el resto de mi vida. Hay también muchas otras cosas más agradables e importantes que hacer, que tienen una mayor posibilidad de éxito. Sin embargo, he encontrado y registrado una gran cantidad de información que fue útil para mí cuando llegué a enfrentarme con la realidad de la Iglesia. Planeo poner a la disposición de otros que se interesen en esa información, tanto miembros de la Iglesia como otros que deseen cambiar la manera en que la Iglesia opera en sus vidas. Hago esto al participar en varias comunidades en-línea, y haciendo tiempo para hablar con la gente de vez en cuando por teléfono y responder a los correos electrónicos que me son enviados de forma privada. La comunidad mundial de personas que hacen esto crece rápidamente. Tienden a ser personas talentosas y bien educadas cuya energía, entusiasmo y otros recursos que la

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Iglesia ha utilizado de manera extensa en el pasado y seguramente podría utilizar en el futuro.

Como prueba de mi buena voluntad en respuesta a la mostrada por usted al escribirme, me tomé la molestia de pasar un buen número de horas durante un viaje de negocios por una semana para escribir esta carta, y luego pasé unas cuantas horas más editándola en mi regreso. El tiempo para escribirla llegó mientras viajaba en los aviones, entre reuniones y a primera hora de la mañana y tarde por la noche, y me ha permitido detallar para usted tanto algunas de las principales conclusiones a las que he llegado con respecto a la Iglesia como al proceso por medio del cual llegué a ellas. Estoy preparado para hacer esta inversión de tiempo porque usted puede cambiar la Iglesia, y existe una diminuta posibilidad, desde mi punto de vista, que si usted lee un suficiente número de cartas como esta, usted experimentará un cambio de paradigma, y tendrá el valor de tomar acción.

Teniendo en cuenta lo que he aprendido a través de mi participación en las comunidades en línea mencionadas anteriormente, creo que hablo en nombre de muchos que están en este momento en los márgenes de la Iglesia. Algunos de ellos todavía asisten

a la Iglesia, cuando menos ocasionalmente, debido a una renuencia a “salir del clóset”

respecto de sus creencias religiosas, pero no participan de manera activa y no lo harán hasta que se efectúe el progreso de la clase que describo adelante. Sin embargo, la mayoría de esas personas no serían francas respecto a sus preocupaciones, con usted o cualquier otro en una posición de autoridad dentro de la Iglesia, o incluso con los miembros de su propia familia, debido a la indeseable atención que atraerían hacia ellos. Conmigo, cuando menos, tiene a alguien que se comunicará honestamente con usted, y por lo tanto le permitirá tomar medidas con los asuntos que afectan a un porcentaje importante y cada vez mayor de la población para quien la Iglesia es relevante.

Y quiero señalar que si algo he aprendido en el transcurso de los últimos dos años, es la sabiduría de estar preparado para admitir que estoy equivocado. Y por lo que estoy dispuesto a que usted o alguien que usted desee me proporcione esa información o razonamiento que usted sienta que tiene una posibilidad razonable de persuadirme de que estoy equivocado en lo que voy a decir. De la misma manera que espero, en base a lo que me ha demostrado hasta ahora, que leerá y considerará cuidadosamente el contenido de esta carta, yo leeré y consideraré cuidadosamente, con oración, todo lo que me envíe

en carta de similar, o incluso sustancialmente mayor, extensión a esta carta y su apéndice.

Y reconozco que todavía estoy psicológicamente vulnerable a una inclinación a creer que

la Iglesia es verdadera. Estoy bajo una gran cantidad de presión, involuntaria pero no menos real, de la familia y amigos cercanos para que regrese a la Iglesia, y les he dicho (en numerosas ocasiones) lo que le dije a usted al respecto. Lo más sabio y más saludable que debo hacer probablemente sería dejar completamente fuera de mi vida la Iglesia, para

que yo pueda continuar en relativa paz para reconstruirme sobre una base estable, sin la irritación y la distracción causadas por cuestiones relacionadas con la Iglesia y su pseudo- historia (es decir, la “historia fiel”) y la pseudo-ciencia (es decir, Cualquier ciencia que contradiga la ortodoxia mormona, o bien no menciona o no se discute). Pero si va a participar en un intercambio conmigo, dejaré la puerta abierta un poco más.

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En el improbable caso de que los procedimientos de la Iglesia cambiaran según las líneas que voy a exponer, usted me encontrará, y a muchos como yo, para ser ayudantes dispuestos. Muchos de ellos son ahora los supuestosmiembros de la Iglesia a quienes me he referido anteriormente. Otros, como yo, han abandonado el rebaño, pero estarían dispuestos a volver sobre determinadas condiciones. Y yo, en todo caso, trataré de ayudarle a entender cómo uno tan fiel como yo era pudo encontrarse tan rápidamente en oposición a la Iglesia, sin cometer ningún pecado o de otra manera comportarse de manera que fuera "indigno del espíritu" en el sentido que un mormón fiel entendería esa frase. Mi predicción es que usted verá un número creciente de personas similares a mí dejar la Iglesia a medida que pasa el tiempo.

Me disculpo por la extensión de esta carta. Yo mismo me sorprendí con la cantidad de información que se desparramó una vez que empecé a escribir. Pero sé que usted es un lector veloz, y como creo que la información que he recopilado puede ser útil para usted, decidí no cortar nada en favor de la brevedad. Sin embargo, la he reorganizado de manera que el cuerpo de la carta contiene una visión general y mi conclusión, mientras que el Apéndice contiene el análisis detallado que espero reservará para un viaje largo en avión o algo similar.

Primero, haré el bosquejo de por qué dejé la Iglesia, luego describiré el proceso por el cual eso ocurrió, y concluiré con algunos pensamientos respecto a la contribución que creo la Iglesia podría hacer a las vidas de los miembros y otros que animarían tanto a ellos como a ella. No me disculpo por la naturaleza “estabilizadora del Arca” de mis comentarios finales. Es saludable para cada uno de nosotros ser expuestos a las perspectivas que llegan de fuera de nuestro paradigma acostumbrado. Ahora busco esa experiencia, ya que he encontrado que aprendo más de ella que casi de cualquier otra cosa. Esto es lo que le ofrezco en esta carta, y particularmente en mis comentarios finales, sin la expectativa que usted actúe por mi consejo, pero con la esperanza que comprenderá cómo muchas personas, por quienes expresa preocupación, ven el mundo y el papel de la Iglesia en él.

Por Qué Dejé la Iglesia

La respuesta corta es que mi Presidente de Estaca, en consulta con alguna Autoridades Generales, me dijo que tenía que escoger entre continuar hablando con un pequeño grupo de mis amigos SUD acerca de temas que yo sentía eran esenciales para mi crecimiento espiritual continuado, o permanecer como miembro de la Iglesia. Escogí lo último. Una respuesta más larga (mucho más larga) es como sigue:

Reconozco que necesito sabiduría para guiar mi vida. Se me enseñó desde mi infancia a confiar en el liderazgo de la Iglesia como la mejor fuente de sabiduría. Su carta, si bien cálida y acogedora, también sostenía a la Iglesia de esa manera. Sugería la inevitabilidad de mi regreso, y destacó la sabiduría y buenas intenciones de los que dirigen la Iglesia. Hasta hace poco, yo habría estado de acuerdo con usted de todo corazón en lo que se refiere a la sabiduría. Cuando surgieron preguntas respecto a cosas tan dispares como el

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razonamiento moral, la teoría de la evolución, la política exterior e incluso mis prácticas sexuales personales dentro del matrimonio, siempre me volví primero a lo que los líderes de la Iglesia tenían que decir para recibir orientación. En la medida en que hubieran opinado sobre un tema, el debate era generalmente sobre en la medida que estuviera interesado. Su lógica se convirtió en la mía.

Y, como sospecho es el caso con la mayoría de los miembros, no apreciaba la fina distinción entre lo que un profeta dice desde el púlpito o publica en un libro y una declaración “oficial” de la política o doctrina de la Iglesia. La mayoría de los miembros esperaría que el profeta dijera o escribiera en tonos autoritarios para ser autorizado. Especialmente cuando los miembros de la Iglesia son enseñados a aceptar los discursos de la Conferencia General y los artículos del Liahona, de la Primera Presidencia y los Doce, como la escritura moderna. La tendencia reciente a aislar en áreas controversiales a los pronunciamientos oficiales de la Iglesia, respecto a cosas tales como la evolución, es un insulto para aquellos (como yo) que fueron lo suficientemente fieles para creer lo que los profetas decían y escribieron y guiaron su educación y otros aspectos importantes de sus vidas sobre la base de las enseñanzas erróneas de los profetas.

Control en Lugar de Sabiduría

He llegado a la conclusión, después del estudio más cuidadoso y consideración en oración del que soy capaz, que los líderes de la Iglesia siguen los principios que están diseñados, ante todo, para mantener o expandir la influencia de la Iglesia. Este sesgo a menudo les lleva a perder o incluso a propósito evitar moverse en direcciones que beneficiarían a muchos miembros individuales. Me parece que esto es causado por la percepción del liderazgo de amenazas a la autoridad de la Iglesia que tendrían que enfrentar si tomaran ciertas acciones. Este rasgo institucional hace a la Iglesia una fuente poco fiable de sabiduría.

El hilo explicativo que atraviesa muchas cosas que solían desconcertarme acerca de la Iglesia, es que cualquier cosa que limita el poder de los líderes religiosos, y por lo tanto su capacidad para controlar el comportamiento del miembro, es mala y debe ser suprimida. La Iglesia puede depender de luchar, y hasta la fecha consistentemente a peleado contra prácticamente todos las fuerzas gubernamentales, sociales e individuales que se han inclinado a reducir su control sobre sus miembros. Estas han incluido iniciativas gubernamentales como la posición del gobierno de EEUU respecto de la poligamia; fuerzas sociales como el feminismo, el individualismo y el movimiento contra el establishment de las décadas de 1960, 70, y 80; y el escrutinio académico cada vez mayor al que la Iglesia ha estado sujeta.

La cuestión más importante para mí, en mi decisión de abandonar la Iglesia, es la comprensión a que llegué que muchos, si no la mayoría de los líderes proféticos de la Iglesia, comenzando por José Smith y terminando con Gordon Hinckley, han engañado a los miembros de la Iglesia y a otros cuando fue necesario hacerlo, a fin de asegurar la

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obediencia de los miembros. En qué medida otros líderes de la Iglesia son conscientes de

la

magnitud de este engaño, sin embargo, no está claro para mí.

Usted mencionó a Platón. Si bien es verdad que muchos dicen que la filosofía empieza

y

termina con él, tenía algunas ideas realmente malas. Por ejemplo, estoy seguro que

recuerda su odiosa metáfora de los “metales” que es análoga a la antigua idea que apuntala el sistema hindú de castas. Y más al punto de esta carta, ¿Cómo se siente acerca de su concepto de reyes filósofos? Como recordará, ellos eran los pocos sabios que estaban justificados, desde el punto de vista de Platón, para engañar a las masas cuando fuera necesario hacerlo, ya que las masas eran incapaces de entender lo que era para su

mejor interés.

Y ¿qué hay de la idea de Nietzsche de la “mentira piadosa,” que decía que era el fundamento de todos los sacerdocios? Describe la conducta en el ámbito religioso que es consistente con el concepto del rey filósofo. Nietzsche condena la mentira piadosa, como yo, como la hacía José Smith. En el plan SUD de salvación, Satanás integraba de manera hermosa el enfoque del rey filósofo y la mentira piadosa y fue denigrado por ello.

Está claro, desde mi punto de vista, que José Smith se comportaba de la manera del rey filósofo clásico, y que la política SUD de la “historia fiel” deja al descubierto a un grupo de reyes filósofos modernos que se sienten justificados al decir mentiras piadosas. Describo la evidencia y mi interpretación de la misma con respecto tanto de estos temas a continuación en cierta medida, como en mayor detalle en el anexo adjunto. Hasta que los líderes de la Iglesia dejen engañar a los miembros de la Iglesia y a otros, no tendré trato con la Iglesia SUD. Me ha engañado y se ha aprovechado de mí y de otros de mil maneras, como resultado de la implementación de la historia fiel y otras políticas autoritarias, y no voy a darle la oportunidad de hacerlo de nuevo.

Su discurso bien intencionado, que en parte motivó mi primera carta, y la línea de acompañamiento del Pte. Hinckley “todo es blanco o negro, verdad o fraude,” tocó mi botón del rey filósofo. Tales enseñanzas parecen calculadas, y así fue en efecto, para hacer que los miembros de la Iglesia se vuelvan menos inquisitivos y por consiguiente menos aptos para aprender, y más temerosos y por consiguiente más pasivamente obedientes y receptores de las mentiras piadosas SUD. Esto es lo peor de los mormones y de todas las demás culturas religiosas. Es pasmoso. Justifica la sentencia de Marx acerca de que la religión es el opio de las masas. Es el material de los reyes filósofos. En el caso improbable de que usted respondiera a esta carta, estaría más interesado que en cualquier otra cosa en su respuesta respecto de este tema.

Indico en particular la naturaleza del argumento “negro y blanco” del Pte. Hinckley, que es un tema repetido a menudo por el liderazgo mormón. Esto no es más que una falsa dicotomía que realiza la función de un truco de debate, salvo que lo usa en las personas que están dispuestas a aceptar casi cualquier cosa que dice. ¿Cómo puede alguien que ha experimentado el lado bueno de los mormones concluir que mormonismo es 100% fraude? Por lo tanto, si se trata o bien de toda la verdad o el fraude total, debe ser toda la verdad. Esta es la conclusión a la que Pres. Hinckley dirige a tantas personas como sea posible. Pero, ¿esta posición tiene sentido a la luz de mi experiencia de vida en general o

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la experiencia con y el estudio de los mormones en particular? No, no lo tiene. No puedo pensar en nada en la vida que sea tan simple como el Pte. Hinckley representa que sea este tema particularmente complejo, y mi revisión de la historia y la teología mormona me ha llevado a la casi segura conclusión de que hay inexactitudes graves en la historia que la Iglesia cuenta, y los penetrantes huecos de error dentro de la tradición mormona que continúan influyéndola hoy en día. En resumen, el mormonismo es una mezcla de bueno y malo, verdad y error. Es gris. Pero no obstante, el Pte. Hinckley trata de ganar el debate de la manera que él lo enmarca, y debido a cómo se confía en él, será eficaz en este sentido con respecto a muchas personas, y fue efectivo hasta hace poco en mi caso.

No acuso al Pte. Hinckley de engaño consciente. Pero creo que está tan seguro que está en lo correcto que es incapaz de revisar las conexiones intelectuales que apuntalan los medios que utiliza para empujar a los que lo siguen hacia lo que le parece ser la única conclusión posible. José Smith padecía del mismo engaño debilitante del rey filósofo. Una ilustración interesante de este punto, y una explicación de su conexión con la confiabilidad, viene del encuentro de Smith con Henry Caswall, quien tenía en su posesión un documento que creía fuera un Salterio griego, que después se confirmó así. Se lo presentó a José, dijo que creía que era un Salterio griego, y le pidió a José su opinión. Después de la consideración, José declaró que era, sin duda, un diccionario de jeroglíficos egipcios. Más tarde después de verificar por otros medios que el documento era un Salterio griego, dijo Caswall de la siguiente manera, en respuesta a la afirmación del Dr. Willard Richard que, "En algún momento el señor Smith habla como un profeta, y a veces como un mero hombre":

Si habló como un profeta o como un simple hombre, se ha comprometido, porque ha dicho lo que no es cierto. Si habló como un profeta, por lo tanto, es un falso profeta. Si habló como un mero hombre, no se puede confiar en él, porque habló categóricamente y como un oráculo respecto de aquello de lo que no sabía nada. (Grant H. Palmer, “An Insider’s View of Mormon Origins", pp. 34 36)

Y ahí radica el problema con José Smith para cualquiera que sigue aceptándolo como una fuente confiable de información sobre la base para tomar las decisiones importantes de la vida. Teniendo en cuenta su historia ya sea de prevaricación o inocente (pero confiada) declaración de imprecisiones, no es prudente creer lo que dijo sobre cualquier tema a menos que pueda ser verificado de manera independiente. Gordon Hinckley está en el mismo bote, a mi juicio, como se ilustra por su continuado apoyo de la política de la historia fiel, y su uso de lo que es claramente una dicotomía falsa que de hecho desorienta a sus seguidores, ya sea que pretenda que así fuero el caso o no.

El encuentro de José Smith con Henry Caswall, desde mi punto de vista, habla mucho de la naturaleza del hombre. Está claro que José estaba consciente que muchos de sus contemporáneos podían leer el griego antiguo. Por consiguiente, el argumento aplicado a su traducción del Libro de Abraham, que pensó que estaba seguro al pretender interpretar el egipcio porque durante su vida todavía era un idioma desconocido, no se aplicaba en este caso. Si él fuera el estafador inteligente, consciente, que algunas personas decían que era, seguramente habría sido lo suficientemente sabio como para no tomar una posición firme respecto a algo que sabía que era verificable en su día, a menos que confiara en su

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conclusión. El encuentro Caswall, sin embargo, es consistente con la teoría del rey filósofo. José creía sus propios recortes de prensa.

Creo que al menos durante grandes tramos de su ministerio él creía que dios guiaba sus acciones, y que el Libro de Mormón, el Libro de Abraham y otras cosas que produjo por medio de lo que creía era inspiración y llamó “traducciones” reflejaban el contenido de registros antiguos, incluso si sólo había visto esos registros en la visión y no podía verlos en la visión o de otra manera mientras dictaba lo que él pensaba que era su contenido.

Lo fundamental es que durante la mayor parte de su ministerio, me parece que José

Smith creía que sabía lo que era mejor para el pueblo. Y si esto era el resultado de una visión poderosa, o sobre la base de impresiones vagamente percibidas, se volvió menos importante al paso del tiempo y lo que estaba en juego en relación con mantener su posición de influencia creció. Esto me explica cómo llegó a crear primeramente la institución secreta de la poligamia, cuando su actividad sexual se desbocó, y hasta puedo entender cómo pudo haber llegado a creer que dios lo inspiró a hacer lo que hizo. Era un rey filósofo, después de todo, y una vez que la actitud está suficientemente arraigada

puede ser utilizada para justificar casi cualquier cosa.

La Formulación de la Sabiduría Mormona

Durante la mayor parte de su historia y en particular den su fase de la post-poligamia, la Iglesia ha seguido la evolución de la sociedad en el extremo conservador del espectro. Todo lo que uno necesita para tener una alta probabilidad para predecir con precisión la respuesta de la Iglesia para cualquier tema son dos cosas. En primer lugar, una comprensión de la necesidad primordial de la Iglesia para controlar a sus miembros de tiempo en tiempo, en la mayor medida permitida por las circunstancias, y en segundo lugar, una comprensión de la naturaleza conservadora de la Iglesia.

La estructura de gobierno de la Iglesia en la parte superior requiere que quince

hombres de edad estén de acuerdo antes de que nada de importancia se pueda cambiar. Estos hombres son nombrados en gran medida por su capacidad probada durante muchos años para controlar a los que los siguen y su disposición para seguir los dictados de sus propios líderes conservadores. Un mecanismo de toma de decisiones de este tipo me parece que garantiza continuar la posición conservadora, orientada al control de la membresía de la Iglesia en el futuro previsible.

Dado el hecho de que el asesoramiento dispensado por los líderes de la Iglesia en cuanto a cómo debemos vivir está fuertemente influenciada por lo que es más probable para mantener a la gente en línea, mientras las cosas cambian tan poco como sea posible, no hay que sorprenderse al descubrir que gran parte de lo mejor que la ciencia y la cultura tienen para ofrecer, ha sido pasado por alto por la Iglesia.

Mi revisión de la historia del desarrollo de las doctrinas y políticas de la Iglesia y cómo

han cambiado con el tiempo, en correlación con cómo las teorías científicas y culturales se

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han desarrollado y cambiado durante el mismo período, lleva a la conclusión de que los miembros prudentes de la Iglesia a menudo habrían estado mejor tomando las decisiones importantes de la vida sobre la base de lo que los científicos y otras autoridades enseñan en lugar de seguir el consejo de los líderes mormones. La evidencia que he revisado también sugiere fuertemente que esto es verdad en mi día. Esto es porque históricamente, como ahora, las políticas de la Iglesia son determinadas por esas fuerzas predecibles dobles: La necesidad de controlar a la membresía de la Iglesia; y el conservadurismo. Aunque podría volver un libro a esta carta, con un resumen completo de los temas que he encontrado que, en mi punto de vista, ilustran este punto, me limitaré a los dos primeros que vienen a mi mente: el color de la piel y la idea de la “única Iglesia Verdadera.”

El Color Oscuro de la Piel Es Igual a Gente Inferior

Históricamente, las razas blancas dominantes han asumido que son superiores a las razas de color más oscuro que típicamente han conquistado. José Smith ha canonizado esto en el Libro de Mormón, Brigham Young empeoró la situación al permitir que esa idea errónea se volviera parte del sistema mormón de gobierno cuando excluyó a los negros de la elegibilidad del sacerdocio, e incluso ahora esta idea permea el pensamiento mormón pese a los esfuerzos importantes del liderazgo para deshacerse de él, incluso corrigiendo silenciosamente los pasajes más ofensivos del Libro de Mormón en ese sentido. La idea “piel oscura = gente inferior” fue hecha pedazos fuera del mormonismo y algunos otros rincones decididamente ignorantes de la sociedad humana, principalmente por la investigación genética y por la década de 1960 un saludable cambio social estaba en camino en este sentido. No es sorprendente, dada su doctrina y naturaleza conservadora, que la Iglesia se quedara muy atrás respecto de esta tendencia social. Este punto ilustra una tendencia mormona importante. En el punto en que la doctrina de la Iglesia pasa a

estar en desacuerdo con la ciencia o la historia, el liderazgo mormón se vuelve anti-ciencia

y anti-historia, que va en contra de la tendencia general del mormonismo. Creo que esto

se debe a que los líderes de la Iglesia han llegado a valorar el control sobre todo lo demás,

y si aceptan errores pasados, entonces tendrán que lidiar con las cuestiones concernientes

a la sabiduría de sus propias decisiones. Entonces, es mejor ser anti-historia y anti-ciencia

de manera selectiva que lidiar con asuntos que pueden reducir su control sobre la membresía. En mi punto de vista, la Iglesia simplemente necesita admitir los errores que se hicieron en el pasado, y toma ventaja de las ideas maravillosamente progresistas que José Smith nos dejó. Incluso nos dejó las herramientas para hacer esto su reconocimiento de la falibilidad del liderazgo (incluso el suyo) y “línea sobre línea” están entre sus innovaciones religiosas más importantes, desde mi punto de vista. Pero me desvío.

Cuando se leen libros como “Guns, Germs and Steel” de Jared Diamond, ganador del Premio Pulitzer 1997, se encuentra una explicación convincente de por qué las razas de color claro terminaron en su posición de privilegio. Esto tiene mucho que ver con que los pueblos pasaron a estar en áreas que también albergaban la mayor variedad de plantas y animales domesticables. Dada la naturaleza humana como nos es descrita por nuestra

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historia (y la historia religiosa en particular), no es de extrañar que estos afortunados atribuyeron lo que probablemente era un evento circunstancial a la concesión de dios, la superioridad innata.

Como mormón creyente, estaba imposibilitado para tomar seriamente las teorías de Diamond porque contradecían a las teorías mormonas del origen del hombre (Adán y Eva llegaron a existir en Independence, Missouri, por ejemplo). Si bien las ideas de Diamond (y los de la legión como él) están seguras de no ser verdad sin diluir, estoy tan seguro como estoy de que la tierra es redonda, que reflejan mucho más de la realidad de lo que la Iglesia tiene que decir en relación con los mismos temas. El núcleo de la información en el libro de Diamond ha sido conservado durante muchos años dentro de la comunidad científica. Diamond simplemente tejió en un formato que era accesible a los legos. En esta y una serie de otras áreas, los profetas mormones no solamente están detrás de la curva

del

conocimiento, a menudo luchan activamente en ella. No quiero que esta influencia en

mi

vida o en mi hogar. Y puedo encontrar las habituales frases trilladas importantes

relacionadas con el amor de mi prójimo, ser un buen padre, y el cumplimiento de la regla

de oro en mil otros lugares que no requieren lo que se ha vuelto claro para mí, es una

tontería espiritual e intelectualmente atrofiante en la creencia y la práctica que el mormonismo requiere.

La Única Iglesia Verdadera

Esta idea, desde mi punto de vista, es la peor de todas. Apela al elemento más básico

de la humanidad la tendencia que todos tenemos para aceptar cualquier teoría que

sugiera que somos mejores que otros, y permitirnos ser influenciados por aquellos que propugnan tales teorías. La historiadora religiosa Karen Armstrong y una hueste de antropólogos y sociólogos han demostrado la antigua práctica, tribal, mayormente encontrada en ambientes hostiles como los que dieron origen al pueblo hebreo, de justificar la matanza de tribus rivales en la lucha por los escasos recursos sobre la base de que no son el pueblo de Dios y por lo tanto su exterminio está justificado. Como ustedes saben, el Antiguo Testamento es una historia de esta práctica, y se refleja en gran parte de la narrativa del Libro de Mormón, aunque no es tan evidente.

Debe ser obvio que en nuestro mundo moderno de plenitud, la idea de la “Única Iglesia Verdadera” no solo está fuera de lugar, es terriblemente contraproducente. Es lo que causó el 9/11. Despedaza el Medio Oriente. Y sus horrores seguirán para acercarse a nuestros hogares y familias a medida que pase el tiempo. La Iglesia debe tomar medidas para reducir el efecto que esta idea tiene en todo el mundo, y ¿qué mejor lugar para empezar que dentro de la propia Iglesia?

Ustedes pueden decirme, “Vamos Bob, la Iglesia no te enseña que eres mejor que otras personas. De hecho, puedo citarte toda clase de escrituras y declaraciones del liderazgo en contrario.” Estaré de acuerdo con ustedes en ese sentido. Sin embargo, como es el caso con tanto de lo que la Iglesia hace, existe un doble ánimo en las enseñanzas de la Iglesia que distorsiona la mente. La Iglesia enseña que “La Gloria de Dios es la Inteligencia,” y sin embargo de manera consistente desprestigia y suprime cualquier rama del conocimiento que cuestione la ortodoxia SUD. La Iglesia predica que la verdad y la

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honestidad son valores supremos, e incluso exigen que todo miembro que desee asistir al templo conteste afirmativamente la pregunta “¿Es honesto en sus tratos con su prójimo?”

Y al mismo tiempo, la Iglesia sigue la práctica de la “historia fiel” y todavía utiliza la política de “mentir por el Señor,” así como la defensa de su uso por José Smith. Un ejemplo más evidente de deshonestidad y ética situacional no puede encontrarse. Una vez más, el hilo explicativo aquí es que cualquier cosa que amenace el control del liderazgo mormón será resistida a casi cualquier costo.

Del mismo modo, la Iglesia dice que Dios no hace acepción de personas,” “Todos son iguales ante Dios,” etc. mientras me decía que a través de mi pertenencia a la Iglesia que soy uno de los elegidosde dios; que mientras que otros tienen una medida de la verdad, yo tengo más que ellos y las piezas críticas que les faltan, y tengo el deber de persuadir a otros de ese hecho y conseguir que sigan a los líderes mormones a quienes veo como los árbitros finales de la verdad sobre esta tierra, etc. ¿Cómo puede el resultado de esto no ser que yo venga a sentir que todas las cosas mormonas son mejores que todas las cosas no-mormonas? No veo cómo podría ser de otra manera.

A medida que perdía la idea de la "Única Iglesia Verdadera," experimenté un milagro. Las vidas de aquellos de quienes había estado rodeado se volvieron relevantes e instructivas para mí. Ya no sentía que mi camino era mejor y de esa manera el de ellos no tenía nada de importancia para enseñarme. Y cuando comencé a ponerles atención real, un tesoro de experiencia humana deliciosa, edificante, se volvió el foco de atención. ¿Y por qué prestaría atención a la gran literatura y el arte en el mundo si todo era una pálida

sombra de la revelación divina? Y en todo caso, después de atender mis deberes del trabajo, la familia y la Iglesia (incluyendo la lectura de mis Escrituras diariamente; leer mis lecciones semanales de Escuela Dominical y las del Sacerdocio; escribir en mi diario en un ejercicio de auto-testimonio continuo; tomar entre medio día y día completo cada mes para asistir al templo; y preparar los mensajes de orientación familiar y otras presentaciones para las reuniones de la Iglesia, en caso que tuviera algunos minutos de sobra en alguna parte de mi agenta), ¿Cuándo iba a leer algo que no fuera requerido leer

o contemplar el significado de una obra de arte? Tenía ojos que no veían; oídos que no oían; y un corazón que no sentía.

Como lo puso un cómico mormón recientemente, Crecer como mormón fue genial, siempre y cuando te gusten los tanques de privación sensorial.Yo no iría tan lejos, mientras se reconozca la caricatura que dibujó. Diría, sin embargo, que una vida mormona está llena a rebosar con mormonería monocroma. Un mormón ocupado, cuyo horizonte está atascado con las cosas mormonas, no es probable que cuestione a la autoridad.

Usted puede estar tentado a decir, como algunos de mis amigos y familiares, “Bob, siento que tu experiencia con el mormonismo fuera tan negativa, pero esa no es mi experiencia en absoluto, y sabes que casi todos los miembros activos de la Iglesia no estarán de acuerdo con tu valoración.” Comprendo y acepto eso. Sin embargo, permítame señalar que fui uno de esos fieles durante muchos años. Fui uno de sus cumplidores y porristas. Y si alguien me hubiera preguntado si era feliz como mormón, y orgullosos de ser mormón, hubiera contestado con un sonoro sí. Mis sentimientos en este sentido se

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basaban en la información a la que tenía acceso. De la misma forma que percibí de manera diferente a Paul Dunn después que descubrí que maquilló la mayoría de sus

maravillosas historias inspiradoras, he percibido a la Iglesia y mi experiencia en sus manos

de manera diferente desde que me volví consciente de cómo me desorientó. Mis ojos

ahora ven, mis oídos oyen y mi corazón siente de manera diferente que antes. Este es un proceso de renacimiento. Recuerdo cómo se ve el mundo a través de los ojos de un fiel líder mormón, y ahora sé cómo se ve. ¿Puede usted decir lo mismo? Sugiero que hasta que haya escalado esta montaña particular, usted no puede entender la diferencia entre

la visión desde donde estoy ahora y desde donde solía estar. No digo que usted está abajo

en un valle oscuro. Pero como mínimo, usted está parado en una montaña diferente, con

una visión completamente diferente. Y no voy a sugerir que el terreno que yo antes ocupaba fuera como el lugar en el que usted está; pero es justo decir que es como ese sobre el que el núcleo de su fieles han construido sus cimientos.

El avance científico se incrementa. Una persona hace un descubrimiento pequeño del que otro se da cuenta y luego lo utiliza para resolver un problema con respecto a su investigación, lo cual conduce a otro descubrimiento, etc. El progreso cultural se hace de la misma manera, y a medida que nuestra sociedad se enfrenta con los problemas morales que ahora deben abordarse con respecto a la ingeniería genética y una serie de temas relacionados, espero ver este proceso gradual de nuevo en uso. Estos no son una fuente de la verdad, pero los milagros se llevan a cabo con regularidad y lo que justamente podría llamarse revelación divina se recibe como resultado de la colaboración de grupos

de personas que luchan con cuestiones afines en todo el mundo, ya que comparten sus

pensamientos, hallazgos y problemas unos con otros. Si las voces de los líderes de la Iglesia son dignas de escucharse, esto es donde deben escucharse. Mi impresión es que

usted permanece en silencio porque no puede hablar hasta estar seguro que tiene razón.

Ya que nunca estará tan seguro, no vamos a saber de usted y usted será excluido del

proceso que más importa el de la creación de las normas sobre las que nuestra sociedad

va a operar. Fue con pesar que recientemente me enteré, cortesía de Dialogue y Duane

Jeffrey, que la Iglesia había declinado la oportunidad de hacer una presentación ante el Comité Consultivo Nacional de Bioética con respecto a las cuestiones éticas relacionadas con la clonación. Aquí es el lugar para la visión profética real. ¿La tiene, o no? Es, por

desgracia, mi observación que los líderes de la Iglesia están tan centrados en extraer la obediencia de sus miembros que hacen poco más, y el riesgo que, por lo que digan, en el futuro les demuestren que estaban equivocados, los obliga hoy a guardar silencio para maximizar su influencia sobre los miembros. El círculo de la Iglesia se ha reducido durante

mi vida, y mi revisión reciente de la historia SUD indica que se trata de una tendencia de

larga data que espero que continúe indefinidamente, a menos que alguien como usted

tome acción.

La Iglesia se ha entregado en gran medida al papel de objetar con respecto a la continua disminución de los valores de la sociedad, mientras que adopta, en la mayoría de

los casos, los mismos valores de la corriente principal de varias décadas atrás. Piense, por

ejemplo, en las actitudes raciales, estilos de vestir, tamaño de la familia, control de la natalidad, las madres que trabajan fuera del hogar y un sinfín de otras tendencias sociales.

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¿No sería mejor para los líderes de la Iglesia reconocer que las cosas van a cambiar, y luego hacer todo lo posible para identificar los principios sobre los que ellos sostienen que dichos cambios deben producirse y expresar sin miedo sus mejores opiniones consideradas, con la advertencia de que no son más que eso, y así permitir que esas opiniones participen en el proceso del bloque de construcción que acabo de describir? En la actualidad ustedes son poco más que un conjunto de frenos que reducen, pero no impiden, la absorción de las tendencias sociales dentro de la Iglesia. Eso hace algún bien en ocasiones, pero en mi opinión, hace mucho más daño. Y hace que una gran oportunidad se pierda, en que usted no puede participar de forma efectiva en el debate que determina la dirección del cambio en nuestra sociedad. Su enfoque actual reconoce la decisión en cuanto a la dirección a los demás, y luego lucha contra una acción de retaguardia que no hace más que retrasar el cambio dentro de la comunidad mormona. Si su circunscripción realmente fuera el conjunto de la humanidad, su enfoque sería diferente.

No voy a renunciar a la sabiduría y la alegría que he encontrado fuera de la Iglesia, y siento que mi fidelidad a la Iglesia me impedía muchas de estas cosas debido a la mentalidad de trinchera que la historia fielejemplifica. Esta mentalidad, me parece, tiene el efecto, si no es que el designio, de fortalecer a la Iglesia mediante prácticamente la promoción de la obediencia ciega (aunque siempre desautorizándola, por supuesto) y así barrena contra de los intereses de los miembros individuales. Y aunque estaría preparado para traer de nuevo a la Iglesia lo que he encontrado, no voy a hacerlo hasta que el engaño causado por la historia fiely las prácticas conexas se detengan.

Para empeorar las cosas, la Iglesia en la mayor parte de su historia se ha percibido en sí estar involucrada en una batalla épica entre el bien y el mal. Algunas de las imágenes más vívidas de Boyd Packer invocadas en favor de la política de la historia fielutilizan la metáfora de la guerra. Y como las recientes acciones iraquíes, estadounidenses y británicas relativas a su interacción en el Cercano Oriente demuestran una vez más, una de las primeras víctimas de la guerra es generalmente la verdad.

Debo decir un poco más sobre cómo la creencia religiosa influye en la toma de decisiones durante toda la vida, porque esta es al final la función más importante de la religión. Como se señaló anteriormente, tengo que tomar decisiones ahora, y siento la obligación moral de utilizar la mejor información disponible para mí, y mi mejor juicio al respecto. Por ejemplo, ¿qué pasa si uno de mis hijos resulta ser homosexual? ¿Debo esperar a que los líderes mormones eventualmente estén de acuerdo con la ola creciente de evidencias al efecto que la genética a menudo es responsables de las tendencias de este tipo, y hasta entonces permitir que mi hija trabaje bajo la impresión de que es fundamentalmente defectuosa y debe o bien perder su vida eterna y vivir acosada por la culpa, en virtud del pecado continuo, o pasar su vida en la miseria mientras nada contra la corriente de su naturaleza? ¿O debería llegar a mis propias conclusiones sobre la base científica descrita anteriormente y enseñar a mi hija que está hecha a imagen de Dios, metafóricamente al menos, y debe caminar su camino por la vida con orgullo y con tanta alegría como sea posible? En caso de que usted se pregunte, este no es un problema que

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tenemos que enfrentar en nuestra familia, pero proporcionó un útil experimento mental para resolver.

Y qué de mi bisabuela, que aceptó una propuesta de matrimonio de un hombre de más del doble de su edad (William Paxman, entonces presidente de la Estaca Juab) que había sido ordenado por la Primera Presidencia para tomar otra esposa (su cuarta) con el fin de mostrar la bandera de liderazgo por la poligamia, mientras la Iglesia seguía luchando contra el gobierno federal de Estados Unidos en ese sentido. La bisabuela vivió su vida en la soledad mientras estaba casada, y cuando su marido murió prematuramente, la dejó con sus tres hijos pequeños, sin parte de su considerable propiedad y se vino a Canadá a la granja en la pobreza, porque era la mejor oportunidad disponible para ella. Lloré cuando recientemente llegué a apreciar el grado en que se desperdició su vida y la hizo miserable por la obediencia a un supuesto principio religioso que, en mi opinión es, probable y simplemente, el resultado de la locura sexual de José.

Cómo Me Ha Afectado el Mormonismo, y lo Que se Necesitaría Para Que Vuelva

Entonces llegamos conmigo y cómo la creencia mormona ha afectado mi vida. En base

a las historias engañosas de la historia fiel, tomé una serie de decisiones importantes que,

en retrospectiva, parecen tontas. La base lógica de mi pertenencia a la Iglesia, y mi voluntad de pasar tanto tiempo promoviendo sus intereses, era esencialmente esta: que yo confiaría en mis líderes religiosos y así les obedecería en esta vida, y a cambio recibiría

dos cosas. Primera, experimentaría una vida mejor en el aquí y ahora, que de otra manera no sería posible, y segunda, recibiría las recompensas del Reino Celestial en el más allá. Como hice notar antes, he llegado a la conclusión que José Smith el hombre en quien debo confiar para la validez de las promesas del Reino Celestial es poco confiable. Y en cualquier caso, he llegado a la conclusión que el principal valor de todas las reclamaciones metafísicas está en la metáfora, y seguir utilizando algunas de las ideas de José en ese sentido. Él era un gran místico, si no hay otra cosa. Pero ya no estoy dispuesto a poner ninguna autoridad sobre la exactitud literal de sus promesas.

En lo que se refiere a esta vida, ahora está claro para mí que la manera mormona no proporciona más alegría o una vida mejor que esté disponible de otra manera. Los mormones pasan la mayor parte de su tiempo discrecional directa o indirectamente en la venta de productos del más allá, de José Smith, para sí mismos y los demás. Esa es una quimera. Es la clásica Avenida Madison. Es ironía crecer sin disciplina un grupo de hombres y mujeres que apenas ven a sus familias como resultado de pasar tanto tiempo hablando con otras personas acerca de la importancia que las familias estén juntas aquí y

en el más allá. La estructura de la ceremonia del templo no es accidental, en mi opinión, y cómo separa a los hombres y mujeres hasta el salón Celestial. Esa es la manera mormona.

Y la he rechazado.

Siento que el mormonismo me ha engañado, me robó tiempo y otros recursos, y me animó a vivir mi vida con el temor del inexistente juicio eterno, de manera que perdí gran parte de la belleza y la maravilla por la que ahora estoy, y siempre he estado, rodeado.

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Reconozco que la clase de vida que la Iglesia mormona provee será del gusto de algunas personas, ya sea buena o no. También conozco a unos pocos, pero sólo unos pocos, miembros que están bien informados en cuanto a la naturaleza de la Iglesia y su historia, lo que va a exigir y lo que razonablemente se puede esperar que ofrezca a cambio, y eligen libremente permanecer asociados con ella. Estos miembros tienden a no estar en el extremo ultra-fiel o de liderazgo del espectro, donde yo estaba. No les critico. Han hecho una elección informada en cuanto a cómo desean vivir, como es su derecho. Pero haré todo lo posible para garantizar que comprenden la realidad del mormonismo y lo que de manera razonable se puede esperar que entregue a cambio de lo que pide, y les animo a tomar su decisión sobre esa base. En mi opinión, existen muchas otras organizaciones espiritualmente orientadas pre proveen mucho más, y exigen mucho menos.

Así que, si de nuevo voy a estar asociado con la Iglesia, tendrá que confesarserespecto a una serie de incertidumbres en cuanto a su historia, la autoridad y la teología, renunciar a una gran parte de su control sobre sus miembros, y empezar a animar a sus miembros a crecer espiritualmente en las múltiples formas posibles para los seres humanos, en lugar de simplemente obedecer a sus líderes religiosos. No espero que estas cosas sucedan, y por lo tanto es poco probable que me vuelva a asociar con la Iglesia. Pero voy a señalar de cualquier manera, para que quede constancia de mi opinión, que la Iglesia debe convertirse en un facilitador un ensanchador del libre albedrío en lugar de un controlador de los seres humanos. El mormonismo está lleno de ironía, y ninguna es más llamativa que el hecho de que las mejores partes de la teología de José, representadas por el Plan de Salvación y otras cosas, como su concepto, "el hombre puede llegar a ser dios," señalan a la Iglesia institucional hacia el papel de la expansión del libre albedrío, en oposición a lo que hace actualmente.

En mi opinión, la explicación de la diferencia entre la esencia de lo que José enseño y lo que la Iglesia ha vuelto mentiras en otra de sus enseñanzas profundas, en el sentido que es una verdad triste de la naturaleza humana que el poder corrompe. Por supuesto, esa idea no era origina de José (pocas de sus ideas lo eran), pero fue lo suficientemente sabio para enfatizarla como parte del fundamento de su movimiento, y le honro por eso. Si hubiera establecido algo como las medidas a prueba de fallas que las democracias modernas han utilizado para hacer frente a los problemas humanos endémicos causados por la influencia corruptora del poder, las cosas podrían ser ahora muy diferentes dentro del mormonismo, y tal vez no estaría escribiendo esta carta como un no miembro de la Iglesia.

El Proceso

El proceso por el que pasé durante mi iluminación (en el sentido “francés” de esa palabra) tiene tres etapas.

Aceptación Pasiva Seguida de Abrir los Ojos Lentamente

En primer lugar, mientras era un mormón totalmente fiel y creyente, me encontraba con literatura anti-mormonade cuando en cuando a lo largo de los años y nunca me

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turbó. Parecía simplista y tan obviamente sesgada que no era digna de consideración. Sin embargo, al paso del tiempo, varias inconsistencias entre lo que la Iglesia enseñaba y lo que hacía comenzó a molestarme. Las principales entre ellas eran el tiempo que estaba obligado a pasar lejos de mi familia como resultado de actividades relacionadas con la Iglesia, y el nivel de obediencia exigida con respecto a tantas cosas, que me parecían a la vez insignificantes así como causa del conflicto entre lo que yo creía y sentía que la Iglesia me había enseñado acerca de las cosas importantes (como poner en primer lugar a mi familia, como trataba de hacer), y lo que la Iglesia exigía de mí. Pero estas preocupaciones no estaban presionando lo suficiente para motivarme por su cuenta a reconsiderar mis creencias. Ellas, más bien, burbujeaban bajo la superficie.

Cortesía del internet, me topé con algunos artículos críticos de la Iglesia hace unos 18 meses, que eran bien razonados, y para los que no tuve respuestas fáciles. Encontré estas cosas mientras trataba de ayuda a uno de mis antiguos jóvenes que había dado con ellos y se preocupó tanto que dejó de asistir a la Iglesia. Así que por primera vez en mi vida, empecé a abordar seriamente las cuestiones relativas a los cimientos de la Iglesia en lugar de descartar los enseguida. Y al hacerlo, también empecé a pensar en las preocupaciones autoritarias relacionadas mencionadas anteriormente. Puede encontrar útil escuchar exactamente cómo y por qué la ola se volvió en este sentido. Hasta cierto punto, puede agradecer a FARMS mi cambio de sentir recto a la Iglesia. Y si no a FARMS de manera específica, entonces a la “historia fiel” en general. El relato completo de esa experiencia está en el apéndice anexo.

Examen Crítico

La segunda fase de mi cambio de opinión involucró un examen crítico de todas las cosas que había dado por hecho como verdaderas con respecto a la Iglesia. Las cosas en revisión incluían que José Smith habló con Dios y recibió un mandato divino de él; que el Libro de Mormón fue traducido de las planchas de oro que José recibió de un ángel y contenían una historia literal de los primeros habitantes de las Américas; que aunque José era humano y cometió errores, dios le confió con la autoridad divina y por lo tanto yo podía confiar en él y también en su palabra; y que los profetas modernos (incluido usted y sus hermanos) de igual forma eran dignos de confianza y podía confiar en que nunca me inducirían al error de una manera material y velarían por mis intereses de la misma manera que harían mis propios padres.

En el curso de un periodo como de seis meses, llegué lentamente a la horrible conclusión que gran parte de lo que mis líderes religiosos me habían dicho en el transcurso de mi vida, incluyendo la base completa de mi fe con respecto a la Iglesia, probablemente era falsa, y sin duda inducía al error.

FARMS: Foundation for Ancient Research and Mormon Studies (Fundación para la Investigación Antigua y Estudios Mormones), desde 2006 forma parte de Neal A. Maxwell Institute for Religious Scholarship de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. N. del T.

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Permítame explicar lo que quiero decir cuando digo que he sido inducido al error. Nunca sabremos a ciencia cierta lo que ocurrió en cuanto a muchos aspectos de la historia de la Iglesia y es por supuesto posible diferir razonablemente de la existencia de ciertos hechos y su interpretación. Pero, ¿cómo puede la Iglesia justificar el contar su historia con la certeza y la convicción que lo hace, a la luz de la evidencia existente en cuanto a los hechos relevantes? La historia es todo acerca de evaluar la fiabilidad de las pruebas y por lo tanto la probabilidad de que una versión de los hechos ocurriera en lugar de otra. Es altamente improbable, de hecho casi imposible, en mi opinión cuidadosamente considerada como un abogado que va a la corte sobre una base regular, que usted o cualquiera otra persona defienda con éxito el historial de la Iglesia en este sentido. Lo que se requiere es un reconocimiento de la actuación indebida, disculparse por ello, la rectificación en la medida de lo posible, y lo más importante, una promesa de nunca sucumbir de nuevo por el mismo camino, acompañado por el establecimiento de medidas a prueba de fallas en ese sentido. Me hace duele pensar en mi hijo maravilloso contando inocentemente las historias engañosas al estar como misionero. Estoy avergonzado que yo mismo contara esas historias hasta hace poco. Me siento mal por la gente que convertí al mormonismo. Les induje al error. Usted está sin duda familiarizado con los temas, y por lo que no seguiré con la lista de la ropa sucia.

Me acuerdo de algo que el filósofo Daniel Dennett dijo en su reciente libro La libertad Evoluciona.” Hablando de la tendencia que algunos de los que trabajan en su campo tienen a extralimitarse mientras defienden principios importantes para ellos, como el libre albedrío, él preguntó retóricamente cómo muchos filósofos se han hecho famosos, como resultado de apoyar el hibridismo ecuménico.” Las posiciones radicales, claramente articuladas, observó, atraen mucha más atención y son el material sobre el que se construyen las reputaciones y se venden los libros. Otro filósofo célebre, de una variedad más práctica, P. T. Barnum, trabajaba en el mismo concepto cuando observó que “otro nace cada minuto,” y que si va a contar una mentira, es mejor contra una grande.

No se tiene que tener mucho de cínico para reconocer que si la Iglesia contara su historia de una manera más responsable que perdería gran parte de su estilo de comercialización. La idea de que José tuvo algunos sueños o visiones convincentes (como tantos otros en su día), de cuyo contenido no estaba seguro (como lo demuestran sus cambiantes relatos respecto a ellos), y que se sintió inspirado para escribir un libro después de soñar con las planchas de oro en las que se registró una historia antigua, y que se vio favorecido al escribir ese libro por el uso extenso de la Biblia, otros libros que tenían en su poder, cuyos temas que claramente tomó prestados, y ciertos aspectos de la tradición de su familia. Esta historia en ningún caso está pensada para atraer atención y seguidores como la historia de la Iglesia utiliza con fines mercadológicos.

Y tampoco debemos olvidar la historia de José como buscador de tesoros, durante la cual desarrolló la habilidad para hilvanar fabulosos cuentos visionarios, que atraían clientes que le pagaban por sus servicios como vidente, a pesar de que nunca fue exitoso en encontrar el tesoro. Al respecto, su comportamiento tenía un asombroso parecido a los promotores modernos de acciones de minería que se desempeñan en los márgenes de la legalidad en nuestra sociedad moderna. Una parte importante de lo que José enseñó

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como profeta Mormón tiene las marcas distintivas del entorno mágico o alquímico en el que operaba en este sentido. La investigación de Michael Quinn lo largo de esta línea, así como el libro The Refiner's Firedel historiador no mormón John Brooke, ofrecen un panorama fascinante del mundo supersticioso en el que José y muchos de su tipo vivían y por qué tenían credibilidad en ciertas partes de su sociedad, siendo considerados por la mayoría como operando de manera ilegal e inmoral. José era una de las gentes inteligentesdentro de esta tradición, que tenía un estatus social en la mayoría de los círculos similares a la de los vendedores de aceite de serpiente de su tiempo, y los promotores de acciones fraudulentas marginales y los ejecutivos de comercialización multi-nivel nuestros. Estoy agradecido con un mormón inactivo que todavía simpatiza con muchos aspectos de sus raíces religiosas y enseña derecho en Washington, D. C. por ayudarme pacientemente a través de mi negación con respecto tanto del trabajo de Quinn como el de Brooke mientras yo todavía era lo suficientemente “fiel” para que la opinión de FARMS fuera suficiente para cerrar mi mente a las percepciones que le proporcionaban. Sus revisiones tanto de Quinn como de Brooke son ejemplos de erudición tendenciosa, poco confiable.

Estoy dispuesto a asumir que José no era un fraude consciente, aunque no hay evidencia que sugiera que puede haber sido. Pero está claro que, como mínimo tendía a adoptar interpretaciones en el extremo espectacular de la posibilidad respecto a sus experiencias de vida, que no se molestaba en explicar la diferencia entre la visión y la realidad o metáfora y literalidad, y que esta tendencia fue particularmente evidente cuando llegó a lo que se requería para que la gente hiciera lo que él quería que hicieran. Este era el caso si eran vecinos ricos que creían en la posibilidad de un tesoro español enterrado en las cercanías, gentes religiosamente inclinadas que pensaban que Dios podría aparecerse a los seres humanos, miembros de la Iglesia que él quería emplear en algo, o mujeres con las que querían tener sexo. Tanto usted como yo conocemos muchas personas que tienden a ver mucho más de lo que quieren y menos de lo que realmente es, y sospecho que usted no confía en ellos más que yo. José Smith parece haber sido un ejemplo más extremo de este tipo de personalidad que cualquier persona con quien yo personalmente he estado familiarizado.

Lamentablemente, he determinado que la evidencia apoya firmemente la conclusión de que José no hablaba con dios, no tradujo nada en el sentido ordinario de esa palabra, y se ha demostrado que o bien ha mentido o tergiversado inocentemente sus habilidades como traductor en muchas ocasiones, y sin ninguna duda mintió incontables veces, durante un período de muchos años, a los miembros de la Iglesia y a otros con respecto a asuntos importantes, tales como sus actividades sexuales y asuntos de negocios relacionados con la Iglesia. Por lo tanto, la evidencia apoya firmemente el hecho de que José Smith no era digno de confianza. Este problema, referido de manera eufemística “mentir para el señor,” fue el factor decisivo para mí. No puedo confiar en que José me proporcionará información precisa cuando lo que decía estaba relacionado con algo que fue diseñado para alentar a la obediencia de los miembros de la Iglesia a sus mandamientos. Estamos virtualmente seguros que utilizó el razonamiento que el “fin justifica los medios” en muchas ocasiones

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para apoyar comunicaciones deshonestas, y de otras maneras parece haber reclamado lo que equivale a la exención divina tanto de la ley de la tierra, como los principios básicos de la ley moral. Quinn emplea el término apropiado ética teocráticapara referirse a este comportamiento. Es muy probable que José Smith se considerara a sí mismo como un rey filósofo y sin probabilidades de haber escuchado ese término. Es fascinante para mí que él pudiera haber tenido una idea tan clara e intuitiva de estas cuestiones, como lo demuestra su articulación del plan de Satanás en esa maravillosa pieza de la mitología que los mormones llaman el Plan de Salvación, y pudiera haber caído tan completamente en el mismo agujero que señaló para que todos vieran. Una vez registrada conmigo la extensión de la duplicidad de José, ya no podía creer las muchas cosas que dijo acerca de cómo recibió su autoridad y por qué la gente debería seguirlo. Y por lo tanto, no puedo creer el reclamo que los líderes mormones modernos hacen a la autoridad divina especial, ya que la reclaman por medio de José. Y, Élder Holland, debo decirle lo disgustado que estoy con la conducta sexual de José. La evidencia que he revisado es muy clara en el sentido de que él utilizó su posición de autoridad para tomar ventaja de muchas mujeres, algunas de ellas casada y otras muy jóvenes; todas ellas creyentes inocentes en su mandato divino. Y las que se le negaron a menudo quedó mancillada su reputación y sufrieron de otras maneras como resultado de hacer lo que era correcto. Usted puede imaginar mi sorpresa cuando leí los estudios psicológicos que, sin mencionar a José Smith, describían su perfil (líder carismático, líder religioso u otro, etc.) y pronosticaban que tendría problemas para mantener sus pantalones arriba mientras estuviera en compañía femenina dispuesta, y que, como el macho alfa del grupo que conducía, no iba a tener problemas para encontrar compañía complaciente en ese sentido. Un escritor lo llamó el “Síndrome Bill Clinton.” Como fue el caso con la mentira piadosa, que he aplicado bastante a todas las religiones además de la mía, y estos estudios me llevaron a más evidencia de que la Iglesia mormona y su fundador solo eran como todo el resto no mejor ni peor sólo otro grupo de personas que tratan de dar sentido a su existencia, dirigido por un hombre que tenía algunas grandes ideas, era un líder carismático, y estaba sujeto a todas las debilidades humanas habituales del liderazgo, incluyendo ayudarse sí mismo para las prerrogativas sexuales que el liderazgo de los grupos humanos, generalmente ofrece. Y cuando esas debilidades lo atraparon en público, se convirtieron en la base para una terrible, ante todo secreta y engañosa, desviación doctrinal y experimento social que, con el tiempo, fue el responsable de su muerte y del sufrimiento humano incalculable después. Me referí antes a mi bisabuela. Ella y sus hijos estuvieron entre aquellos cuyas vidas fueron retorcidas por la poligamia. Continúa hasta nuestros días, como usted sabe, para infligir sufrimiento a muchas personas conectadas al mormonismo. Una de las mejores cosas que podría hacer, en mi opinión, es reconocer que la poligamia fue el error y el pecado que era, y para dar una dirección clara en el sentido de que nunca volverá a ser parte de la vida mormona, aquí o en el más allá. Yo sé que usted no puede hacer eso sin el acuerdo de sus Hermanos, que no será próximamente. Esta es

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una de las muchas razones por las que el abismo que ahora me separa de la Iglesia es demasiado amplio para que yo esperara cruzarlo nunca. He pensado detenidamente acerca de esta siguiente declaración, porque es quizás lo más importante que tengo que decirle. Podría haber seguido siendo un miembro de la Iglesia y continuado apoyándolo a usted y a ella, con el conocimiento de que José Smith estuvo al mismo tiempo inspirado en muchas ocasiones (sigo usando existen los hombres para que tengan gozo,y la mayoría de la parte final de D&C 121 como mis principios centrales de la vida) como también profundamente equivocado en otras. Pero no puedo apoyar una institución dirigida por personas que perpetúan su poder, e incluso lo extienden sobre nuevos conversos, haciendo que los jóvenes y adultos inocentes desinformados den testimonio solemne de historias que, tengo que asumir, los líderes

entienden que son engañosas. La única justificación que he oído para este curso de acción

es el que B. H. Roberts encontró cuando presentó a los Doce su hallazgo respecto al Libro de Mormón hace muchos años cuando supieron que era “verdadero” de alguna manera

y que dios, a su debido tiempo, proporcionaría las respuestas a las preguntas

problemáticas que B. H. planteaba. No sé cuál era entonces el balance de la evidencia,

pero lo entiendo ahora y no puedo expresar de manera suficientemente firme mi opinión

ya no está justificada al contar, como lo hace, su historia a las personas que confían y se

apoyan completamente en ella como guía. Y el uso de agentes inocentes para diseminar

esta información engañosa y altamente influyente es moralmente repugnante.

La indicación de Dallin Oaks que la Iglesia no tiene la obligación de contar los dos lados

de la historia de la Iglesia es simplemente errónea. Ustedes han conducido a los miembros

a creer que van a velar por sus intereses y así se han puesto a sí mismos en una posición

análoga, si no de hecho, a la de un fideicomisario. Si no lo ha hecho, yo le aconsejo que consulte a sus abogados respecto a la posible responsabilidad de la Iglesia por la vía de una demanda colectiva en este sentido. En mi opinión, es solamente una cuestión de cuándo, no si, será emprendida contra la Iglesia y tal vez personalmente a sus líderes en ese sentido. Usted puede ser consciente del litigio similar en Canadá con respecto a un grupo fundamentalista mormón dirigido por un hombre llamado Winston Blackmore en Creston, área de Columbia Británica. Aunque no estoy inclinado a hacerlo, es mi opinión, que un reclamo similar podría hacerse en contra de la Iglesia. La política de la historia fiel,” que es la causa de la mayoría de los problemas en este sentido y, por lo que yo puedo decir, está aún vigente, es una plaga en el registro de la Iglesia moderna y puede terminar grabando su lápida.

La Reconstrucción y Sorprendido por la Alegría

Como resultado de mi experiencia en la segunda fase, el principio de la tercera fase fue oscuro. Coqueteé con el nihilismo, pero finalmente retrocedí de ese abismo. Sin embargo, entonces era libre para reconsiderar seriamente un tipo de literatura que había empezado

a leer hacía años (mi especialización secundaria era estudios religiosos en la Universidad

de Alberta) pero que antes no había tenido deseos de entender. Esto me llevó a cientos de

horas de estudio, oración y escribir, que ha cambiado mi paisaje espiritual para mejorar.

Como he considerado teorías de una variedad más naturalista, he encontrado explicaciones para muchas de las mismas cosas que tanto me perturbaron durante la fase

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dos. Los antropólogos y los sociólogos me ayudaron a ver los patrones en la forma en las tradiciones religiosas jóvenes y sus rituales comienzan y evolucionan que se ajustan perfectamente a la Iglesia. Joseph Campbell, Mircea Eliade, Max Weber y otros pintaron el gran cuadro de la religión y la mitología en colores relucientes. Los psicólogos y los

neurocientíficos me ayudaron a comprender por qué tantas personas de diferentes tradiciones religiosas, y personas profanas, en escenarios diferentes que nada tienen que ver con la religión, tienen todas experiencias emotivas de manera similar, y de ese modo llegué a entender las raíces neurológicas y sociales de mi testimonio mormón. Biólogos, lingüistas y antropólogos como Jared Diamond, Steven Pinker y Pascal Boyer me ayudaron

a comprender la evolución de la especie humana hasta su estado presente, por qué las

razas son como son, por qué algunas partes del mundo parecen haber sido perpetuamente pobres y otras ricas, y tanto las maravillas como los terrores que nuestro creciente conocimiento con respecto a la genética está a punto de liberar sobre nosotros. Mi formación como un mormón me había aislado de la mayoría de estas cosas, porque cualquier cosa que cuestionaba las enseñanzas de los profetas era tabú, en lo que a mí respecta. Sentí que una mordaza que había sido quitada de mi cerebro. Ahora siento más alegría con más regularidad que nunca antes en mi vida. El genio ha salido de la botella, y no se puede meter de nuevo. He vuelto a nacer.

Espero que no me considere imprudente por confiar en el brazo de la carne,como ahora lo hago. Como señalé anteriormente, solamente recurrí a esto después de una cuidadosa revisión de los registros históricos, comparando lo que la Iglesia enseñaba y lo

que eran las teorías de los científicos, etc. en puntos particulares, en diferentes momentos

a lo largo de la historia, y cuáles puntos de vista parecen haber sido más sabios hasta

ahora. He llegado a la conclusión desconcertante que soy mi propio mejor guía. Nadie independientemente de lo bienintencionado, seguro de sí mismo o dispuesto a dar consejos que parezca puede ser confiado para cuidar de mis intereses. Y así, mientras yo reconozco mis muchas debilidades, soy el mejor guía que tengo.

Esto me recuerda el buen libro de Abraham Heschel titulado “La Inseguridad de la Libertad,” que intenté leer como estudiante universitario y no pude captar. Pensé entonces, “Soy libre y perfectamente seguro. ¿Qué pasa con Heschel? ¡Qué pérdida de

tiempo!” ahora comprendo. No era libre. La libertad que creí que tenía era ilusoria, como era la de Emma cuando recibió D&C 132 de John Taylor a nombre de José y se le dijo que

la considerara con oración y dios le diría que era correcta, y si ella no lo aceptaba, sería

destruida. La información a la que tenía acceso estaba controlada, mi tiempo estaba monopolizado, mis conductas eran controladas por el temor que una enorme recompensa que yo había estado condicionado a creer que existía, podría perderse para mí si diera el más leve paso en falso y no me explayara continuamente para hacer más de lo que la Iglesia me ordenaba, etc.

Ahora que soy libre, siento la inseguridad de Heschel. Me reanima, y ha encendido un fuego dentro de mí que me hace querer investigar, aprender y buscar la voz de dios más ferviente y sinceramente que en ninguna otra ocasión de mi vida. Y como anoté antes, también siento más energía y alegría de la que puedo recordar haber sentido. ¿Cómo

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puede ser malo esto? Y puede estar seguro, no estoy haciendo nada de esto para justificar

mi posición.

¿Cuáles Son las Opciones de la Iglesia?

Permítame primero decir que entiendo que incluso si usted estuviera de acuerdo con las preocupaciones que he expresado, es probable que se sintiera incapaz de hacerme saber que, al igual que B. H. Roberts no podía ser franco acerca de sus preocupaciones con respecto al Libro de Mormón al responder al inocente joven miembro de la Iglesia que le escribió acerca de las preguntas que un colega científico había planteado en ese sentido. B. H. le dijo a ese joven que “todo estaba bien” con respecto al Libro de Mormón, a pesar que a raíz de las preguntas del joven había debatido sus preocupaciones con respecto a ese libro durante días con los Doce y la Primera Presidencia, y de haber escrito un informe detallado con respecto a la misma cosa. También reconozco otros aspectos de la dificultad de su posición. Admitir los errores

pasados y la falibilidad actual del liderazgo de la Iglesia y decir a los miembros que tienen que pensar más por sí mismos haría que la Iglesia perdiera influencia, por lo menos en el corto plazo. Pocos humanos tienen la integridad suficiente para renunciar al poder. Y para que la Iglesia hiciera como he sugerido, todos los quince hombres de edad a quienes me referí antes tendrían que estar de acuerdo que esto era hacer lo correcto. La probabilidad

de que esto sucediera, en mi opinión, es lo bastante cercana a cero para llamarla cero.

Estos son los tipos de problemas prácticos que a menudo dictan el resultado de las decisiones importantes dentro de las organizaciones humanas. Ilustran por qué la política

se conoce como el "arte de lo posible" y ahora estoy lleno de la realidad política del

liderazgo de la Iglesia. ¡Oh, que dios hablara claramente, y que hubiera un solo profeta que escuchara su voz y actuara de acuerdo a ella! Esta es la clase de bala de plata por la que la humanidad ha esperado, y por lo tanto ha sido la materia del mito desde que los

seres humanos comenzaron a grabar sus historias. Así que ¿por qué estamos sorprendidos

de que esto es precisamente lo que la gran mayoría de los miembros de la Iglesia creen

que es ahora el caso con Gordon Hinckley? Y usted y yo sabemos qué tan lejos de la realidad que el mito es, y que el liderazgo de la Iglesia le permite perpetuarse sin comprobar en reuniones de testimonio, lecciones y charlas fogoneras de todo el mundo, cada semana. Es mi observación que la Iglesia se encuentra en una encrucijada importante, creada por el Internet. La forma que elige es probablemente para determinar su naturaleza y salud, por un largo tiempo por venir. Me gustaría sugerir el uso de un paradigma evolucionista dentro del que se considera cómo el Internet puede afectar a la Iglesia. Una visión general breve de cómo funciona la evolución y cómo podría decirse que se aplica a algunos aspectos de la historia anterior de la Iglesia puede ser útil para poner en contexto este asunto.

He llegado a la opinión que la teoría evolucionista es una de las herramientas más útil que tenemos disponible cuando buscamos comprender los mundos físicos y culturales en que vivimos. La primera pregunta que debemos hacernos al tratar de predecir cómo algún nuevo elemento en un medio ambiente afectará la evolución de lo que toca simplemente

es esto, “¿quién se beneficia?” esto es, ¿qué organismo se fortalecerán y cuáles se

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debilitarán por este nuevo elemento? Algunos escritores caracterizan el proceso evolutivo en términos de una serie de "colisiones" entre los diferentes organismos que provocan diversas reacciones por parte de todos y que se traducirá en un organismo siendo debilitado o consumido por el otro, mientras que otro se fortalece. Gran parte de lo que es más interesante, y sorprendente, en la vida se produce como resultado de estas colisiones, particularmente en términos de revelar habilidades que un organismo tiene a su disposición cuando se ve amenazado de alguna manera. Sólo la necesidad, al parecer, es capaz de revivir ciertas capacidades. La Iglesia ha mostrado una notable capacidad para responder a las amenazas mediante la adaptación a su entorno cambiante, pero, por desgracia, y también de acuerdo con la teoría de la evolución, ha tendido a hacerlo de manera que se han diseñado principalmente para mejorar su poder aun cuando la consecuencia necesaria de esas acciones sea dañar los intereses de muchos miembros de la Iglesia individuales. El apéndice adjunto contiene una serie de ejemplos que ilustran este punto.

Resumen de las Tendencias Históricas y Antropológicas

En cada uno de los casos mencionados en el apéndice (Church v. Illinois society in the mid-1800s; Church v. US Feds in the late 1800s; Church v. Civil Rights in mid-1900s; Church v. Feminism and Intellectuals in late 1900s) la Iglesia actuó para preservar o extender su base de poder, y solo ha renunciado al poder cuando se vio forzada a hacerlo. Sin embargo, en el más importante de los conflictos anteriores, ese respecto a la poligamia, una vez que dos malas ideas (el poder civil investido en una organización religiosa y la poligamia) fueron quitados del sistema mormón a la fuerza, la respuesta de la Iglesia fue primero desarrollar nuevas y más sutiles herramientas de control y entonces tomar ventaja del hecho que había sido forzada a volverse más tradicionalista. Esto ilustra la flexibilidad adaptativa de la Iglesia, pero desgraciadamente también ilustra su interés en mantener tanto control como fuera posible sobre su membresía. El énfasis de la Iglesia en el control sobre sus miembros habría sido predicho en las situaciones antes descritas por los antropólogos que estudian estas cosas. Creo que encontrará interesante “Religión Explicada” de Pascal Boyer, un libro mencionado antes. Aunque queda muy por debajo de su título, explica una serie de fenómenos. Un par de esos son dignos de mencionar. Primero, las religiones complejas surgieron poco después que se creó la escritura y resultó toda clase de especialización. Los especialistas religiosos o sacerdotes eran una de las nuevas clases de especialistas y funcionaban de manera muy semejante a los gremios antiguos. Mientras sólo había un juego religioso en la ciudad, a menudo sancionado por las autoridades en el poder, la religión en cuestión floreció. Sin embargo, a medida que la sociedad se volvió más pluralista, las religiones tuvieron que encontrar maneras de distinguirse unas de otras. Elegir una religión no es como comprar un auto nuevo no puedes hacer un poco de prueba de manejo y ver cuál funciona mejor. La mayoría de los beneficios prometidos por la religión son de una naturaleza etérea tal que no pueden ser probadas hasta después de la muerte. Por lo tanto, muchas religiones se

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desarrollaron temprano y desde entonces han mantenido una extensa lista de atributos diseñados para crear un monopolio de sus servicios. Estas herramientas son también lo que las religiones utilizan para controlar a su membresía. El aislamiento de todas las demás religiones es la mejor clase de monopolio. Otro ejemplo común de una herramienta de creación de monopolio es la idea que la salvación

u otros beneficios de la vida más allá llegan solamente a través de una marca particular o

creencia religiosa. El énfasis de la Iglesia sobre la posibilidad de la vida familiar eterna y el hacer y obedecer los convenios del templo en ese sentido, es una variación particularmente potente de este tema antiguo. La tendencia de la Iglesia a mantener tan

ocupados a sus miembros de manera que no tengan tiempo para nada más es, en mi opinión, sencillamente otra manifestación de esta tendencia sociológica que muestran la mayoría de los grupos en una u otra extensión.

Quizás no es justo culpar a las religiones institucionales por los monopolios que intentan crear. Parece que las masas quieren certeza con respecto a la incertidumbre inherente de la vida, y los líderes religiosos, simplemente no puede resistir la tentación, consciente o inconsciente, de ganar y mantener la influencia al pretender dar esa certeza. José Smith, por ejemplo, empezó su carrera como buscador de la verdad, libre de ataduras de dogmas de cualquier clase, y alentaba esa actitud en sus seguidores. También reconoció su falibilidad, aunque surgió con algunas ideas innovadoras que abordaban cuestiones de interés para muchas personas en su tiempo y lugar. Pero a medida que su influencia aumentó, se volvió menos abierto a cualesquiera ideas que no fueran las suyas

y por lo tanto más dogmático y menos dispuesto a seguir muchos de los mismos principios

que en su comienzo hicieron atractivo su movimiento. Como señaló en D&C 121, el poder corrompe, y creo que le corrompió. Y en cada etapa del proceso histórico antes descrito, la principal preocupación de la Iglesia puede ser descrita justamente como mantener la ilusión para sus miembros que todavía era la única fuente autorizada de salvación, y por lo tanto estarían seguros sólo mientras permanecieran obedientes a sus líderes religiosos, y por consiguiente esos líderes mantuvieron tanto control sobre sus miembros como fuera posible, ya que el entorno en el que la Iglesia se vio obligada a

operar cambió con el tiempo. Segundo, los antropólogos han observado que cuanto más dura la sociedad en que una religión se desarrolló, es probable que sea más autoritaria. Esto explica la naturaleza del antiguo judaísmo y el cristianismo. Y mientras que José Smith era carismático en su estilo de organización, Brigham Young puso los cimientos de la Iglesia Mormona moderna durante el periodo pionero de Utah. Ese fue un ambiente hostil y las estructuras que hicieron que se formara todavía influyen fuertemente en la Iglesia, en mi opinión. A medida que la Iglesia madura, debe ser más abierta y menos autoritaria. Y como estoy por señalar, ahora puede volverse más crítico que la Iglesia cambie su naturaleza en ese sentido.

El Internet vs La Iglesia

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El Internet ha creado un ambiente en el que ya no es posible controlar el acceso a la información. Las organizaciones, como los regímenes comunistas o las dictaduras que dependen de control de la información para mantener su base de poder, seguirán perdiendo poder a medida que el Internet se convierta más en una parte de nuestra vida cotidiana. Por otra parte, las organizaciones como las democracias que derivan su poder del poder colectivo de sus miembros, y que facilita a sus miembros el uso del internet y todas las demás herramientas disponibles con el propósito de mejorar el poder de los miembros, prosperarán. La misma analogía se puede dibujar entre las antiguas estructuras piramidales invertidas que dominaban hasta hace poco el mundo de los negocios, y las organizaciones entre más planas, más orientadas a la red que domina el mundo actual de los negocios. En un mundo donde la información es difícil de encontrar y clasificar, las personas en la parte superior jugaban el papel de reunir y analizar la información, y luego pasar los bits relevantes a los de abajo con instrucciones sobre lo que deben hacer. Hoy, muchas organizaciones han descubierto que los miembros de base de la organización tienen acceso a mucha más información relevante para sus funciones que los del nivel ejecutivo, y el papel del ejecutivo se ha convertido en el de recolectar información de los miembros de la organización, organizar y poner al alcance de todos el mayor número posible de las ideas que se han filtrado hasta la parte superior, y en otras formas alentando a los miembros a ampliar su capacidad de aprender y hacer. Cuanto mejor el liderazgo facilite este tipo de maduración y mejoramiento de los miembros, más fuerte se vuelve la organización. Los líderes se han convertido en facilitadores en vez de comandantes, y el paradigma organizacional primario es la red. Y es posible, en algunos casos, pertenecer, contribuir, y beneficiarse de la membresía en una diversidad de redes. Dominarán aquellas redes que proporcionen los mayores beneficios en relación con sus costos. Así que mi pregunta es, ¿Se moverá la Iglesia para convertirse en una red abierta diseñada para facilitar la elección individual y el crecimiento, que es lo que José Smith dijo que estaba tratando de crear, o va a continuar intentando dejar a sus miembros fuera de toda la información que arroje dudas sobre las historias engañosas que la Iglesia cuenta, y al hacerlo atontarlos y debilitarlos? Es mi opinión que un porcentaje creciente de la población tiene hambre de una mitología que case una tradición espiritual conocida con el papel cada vez más útil e innegable de la ciencia en nuestra vida. Eso es lo que muchos aspectos del movimiento de la Nueva Era tratan de hacer, y por qué se están volviendo tan populares. Es también por qué muchos aspectos del budismo y otros sistemas de creencias orientales están incursionando en la cultura occidental. Algunos aspectos de la teología de la Iglesia heredados de José Smith, incluso su reconocimiento de la falibilidad, “línea sobre línea,” y su aceptación del enfoque científico de la vida, se adaptaran bien entre las tradiciones religiosas de occidente para cumplir las necesidades espirituales del hombre moderno, y creo que sus perspectivas a largo plazo podrían mejorar drásticamente si decide ir por ese camino. Sin embargo, mientras que la Iglesia continúe su trayectoria actual con respecto a la amenaza del Internet, que se caracterizó por sus discursos y los del Pres. Hinckley (no

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cuestionen; manténganse alejados de los márgenes de la comunidad, todo es blanco o negro; etc.) verán, en mi opinión, encogerse continuamente su base potencial de miembros. Entre más informados están, es menos probable que se interesen en el mormonismo porque verán la gran brecha entre lo que la Iglesia dice sobre sí misma y lo que razonablemente se puede inferir de la evidencia. La Iglesia será vista cada vez más como una versión moderna de los Amish o los Huteritas solo apelando a los ignorantes o quienes nacieron y se criaron dentro de la tradición. Y una vez que haya ido demasiado lejos por ese camino, me pregunto si será capaz de volver. En tiempos pasados, la Iglesia podía reinventarse y dentro de un tiempo relativamente corto la mayoría de la gente habría olvidado lo que era y no habría nada que les recordara eso. Ese probablemente ya no es el caso, gracias de nuevo al Internet. Los pecados de la Iglesia estarán continuamente en exhibición para que todos los vean. Por lo tanto, Entre más pronto reconozca sus errores, se arrepienta, etc., más pronto este hecho estará en el expediente y la demora más perdonable estará entre cuándo los problemas hubieran sido razonablemente reconocidos con base en la evidencia existente, y cuándo fue tomada la acción correctora. Entre más se permita que se acumule la evidencia contra la posición de la Iglesia sin que sea tratada, más se dañará su credibilidad institucional de largo plazo.

El Papel Potencial de la Iglesia en la Vida Espiritual

Señalo, una vez más, que mi queja más importante se relaciona al engaño sobre el que la mayor parte de esta carta se ha enfocado. Eso no puede ser defendido razonablemente. Si la Iglesia se librara de eso, lo que se queda es una mitología saludable en muchos aspectos, y en algunos aspectos una mitología que podría, en mi opinión realizar un papel fundamental a medida que la humanidad intenta cerrar la brecha entre un mundo mitológico pre-científico y nuestra visión del mundo basada principalmente en la ciencia. La ciencia ha demostrado ser mejor que cualquier otra cosa al enseñarnos los cómo, pero no puede ocuparse de los porqués. Ellos permanecerán dentro del ámbito de la mitología o la religión. Y, en mi opinión, la mayor contribución de José a la mitología tiene relación con este punto. Se hizo eco, sin saberlo, de algunas de las mejores ideas de personas como el filósofo judío Spinoza y anticipó muchos conceptos que ya han sido articulados por personas como Albert Einstein, en términos de cómo la religión y la ciencia pueden caminar juntas por el camino de la vida. Si la Iglesia opta por aceptar la presciencia de José en ese sentido, al tiempo que rechaza los errores que él y otros líderes mormones hicieron, creo que el mormonismo podría convertirse en la plataforma de elección tanto para aquellos que simplemente quieren un lugar cómodo para vivir y no desean pensar por sí mismos, así como para aquellos que ven (o por lo menos creo que ven) el panorama y se inclinan para ayudar a expandirla y ponerla en el enfoque más claro. Cuando expliqué un poco acerca de las preocupaciones que tengo relativas al control con respecto a la Iglesia a Bob White, una Autoridad General local y alguien que he conocido durante muchos años, parte de su respuesta para mí fue que si la Iglesia renunciara a su posición de control, eso dejaría a sus miembros expuestos a personas como yo que entonces vendrían a decirles qué hacer, y llenar el vacío de poder que la

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Iglesia hubiera creado. Y entonces probablemente los miembros estarían confundidos y harían la elección equivocada, tal como creer a personas como yo en lugar de seguir obedeciendo a la Iglesia. Hago notar primero que seré la última persona en tratar de crear un discipulado religioso, pero estoy seguro que muchos otros ofrecerán sus servicios en ese sentido. Hago notar también que la declaración de Bob White es el clásico discurso del rey filósofo no podemos confiar en la gente para que tome sus propias decisiones, porque decidirán equivocadamente (es decir, ya no nos obedecerán). Y finalmente, de nuevo hago notar que en mi opinión los reyes filósofos de la Iglesia lo han causado para abusar de su posición de confianza. Esa conducta es inexcusable para una organización religiosa moderna. Por lo tanto, la Iglesia debe dejar de hacer eso y debe establecer la clase medidas de seguridad a prueba de errores que las democracias utilizan para impedir que, sin tales medidas, los inevitables abusos de autoridad se repitan en la Iglesia. Si la combinación de estos pasos ocasiona que la Iglesia pierda influencia, que así sea. La Iglesia no debe tener ninguna influencia que la gente no conceda libremente sobre la base de la información más precisa a la que puedan tener acceso razonable de tiempo en tiempo. Después de haber tomado los pasos anteriores, la Iglesia operaría desde el terreno elevado sobre el que yo siempre asumí que estaba. Podría definirse como una organización religiosa que ayuda a sus miembros que buscan la verdad de todo tipo, y ordenar el progreso espiritual para que cada uno de ellos esté especialmente preparado para realizar. No hay una sola talla para todos. Y la Iglesia podría ayudar a sus miembros a reconocer a los charlatanes de todo tipo que caminan entre ellos. Yo estaría orgulloso de ser de nuevo un miembro de la Iglesia si operara sobre esa base. Y después de un tiempo (que podría ser un largo tiempo) de los miembros recibiendo este tipo de educación en manos de la Iglesia, Utah puede incluso perder su reputación como el mejor lugar en el mundo desarrollado para perpetrar el fraude financiero. Hay más fraude de cuello blanco per cápita en Utah que en cualquier otra parte de Estados Unidos. Este hecho probablemente se debe a la naturaleza ingenua del deseo de autoridad de los mormones que comprende al grueso de la población y son el cebo que atrae a los artistas del fraude. Esa tendencia mormona es el resultado poco sorprendente del condicionamiento al que el liderazgo de la Iglesia somete a los miembros de la misma.

Conclusión

La historia que le he contado en mi usual manera prolija acerca del por qué y cómo dejé la Iglesia, tipifica lo que espero usted escuchará con más frecuencia a medida que pase el tiempo. Y conforme el tercer mundo se conecte más al Internet, el éxito misionero se desacelerará allí, como ya sucede en el mundo desarrollado, y los de mi tipo comenzarán a hacer su aparición entre los miembros de la Iglesia en América Latina, Europa oriental y otros lugares similares. Y esto probablemente va a ocurrir más rápidamente de lo que usted o yo podamos imaginar. Tratamos con un fenómeno que tiene una curva de crecimiento exponencial. En el caso extremadamente improbable que usted me escribiera y dijera, en esencia, “Bob, reconozco la legitimidad de loa problemas que has planeado, por una feliz casualidad esta generación es en la que los vientos de cambio constructivo comenzarán a

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soplar dentro de la Iglesia. Y estos no serán brisa, Bob. Prepárate para un huracán, y pon atención a lo que yo y otros de los Doce y la Primera Presidencia diremos en las siguientes Conferencias Generales,” derramaré lágrimas de alegría y me prepararé para re-dirigir parte de la energía de mi vida de vuelta a la Iglesia. Pero hasta que oiga ese mensaje, y vea la evidencia del cambio real, he encontrado demasiadas cosas maravillosas fuera del ámbito de la Iglesia que son inconsistentes con ella, para que regrese. Y lo más importante, quiero que mi familia tenga la clase de vida que tengo ahora, y no la que la Iglesia me enseñó a tener. En mi opinión, no hay oráculo, mormón o de otro tipo, que escuche la voz de dios en frases completas. Y como usted sabe, ha sido un largo tiempo desde que cualquier profeta mormón hiciera la afirmación de ser tal. Estoy agradecido que la honestidad del liderazgo mormón al menos haya alcanzado ese nivel. Sin embargo, hay muchos que a medida que deambulan por este hermoso, fascinante, jardín, que enmarca nuestras vidas, que escuchan susurros o coger impresiones fugaces aquí y allá, que parecen llevar el débil imprimátur de Dios. En años recientes, las observaciones de estas muchas personas se han vuelto cada vez más accesibles para el más aletargado resto de nosotros. A medida que entendemos los fenómenos que describen esas observaciones, damos pasos hacia dios de la única manera posible. Sugeriría que José Smith es sólo uno de los muchos que han evidenciado la capacidad de discernir estos patrones, y estoy seguro de que a pesar de sus muchos defectos graves y errores, fue uno de los dotados en ese sentido. Tengo la intención de pasar el resto de mi vida escuchando en muchos lugares los susurros de Dios y tratando de ver sus huellas dactilares y discernir su voluntad en los patrones que los más eruditos que yo pasaron sus vidas descubriendo. Y me gobernaré a mí mismo de acuerdo con lo que encuentre en este sentido y parezca mejor para mí, de vez en cuando a medida que mi comprensión de la vida mejore. Existen los hombres para que tengan gozo” (2 Nefi 2:25) es una de las ideas contenidas en el Libro de Mormón por el que estoy agradecido y planeo conservar. Uno de los milagros inesperados que experimenté cuando solté la barra de hierro fue el volverme consciente, por primera vez en mi vida, de las alegrías y caminos virtualmente infinitos en que podría experimentarlos, por los que estoy, y siempre he estado, rodeado. Empecé a deleitarme con las verdades que muchas tradiciones religiosas y los científicos han descubierto y los artistas han ilustrado y articulado, y a experimentar con cómo esos conceptos e imágenes pueden enriquecer mi vida. Descubrí que los mundos del arte y la ciencia no eran parte del “edificio grande y espacioso” o “niebla de oscuridad” cuyo propósito es engañarme y alejarme del sendero supremamente importante, y más importante, que mi vida no es parte del campo sobre el que se está librando una batalla épica entre las fuerzas eternas de bien y el mal. En vez de eso, mis ojos se han abierto para ver muchos senderos diferentes a través de un jardín hermoso, algunos de los cuales me atraen y me enriquecen mientras otros me dejan impasible. Descubrí que casi todas las vidas humanas tienen historias entretejidas entre ellas que me tocan profundamente, y me hacen más humano y alegre a medida que las entiendo. Tal entendimiento era imposible mientras me aferraba a una barra que exigía que nada contradictorio a ella fuera desestimado ya sea amenazante o no digno de consideración seria. Una vez que

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capto su esencia, estas historias se sienten como una parte hasta ahora oculta de mí. Y aunque a menudo son tan diferentes de mi propia narrativa que inicialmente me perturban e incluso a veces me desorientan al punto del dolor, no son parte de ninguna niebla oscura cuyo propósito sea engañar y confundir. Más bien, son un aspecto esencial del tapiz de la vida cuyo efecto (si no es que diseño) es despertarme a más belleza y orden, la mayor parte de lo cual no puede reconciliarse con la manera mormona y por ello antes no me sentía en libertad de considerar. Mi enfoque ha pasado de vivir el harás,una vida orientada al futuro, a vivir en el yo quieropresente. Ahora me concentro en mis fortalezas en alimentarlas y desarrollarlas y sobre cómo puedo utilizarlas para ser más productivo, tanto para mí mismo como para los demás. La Iglesia ya no dicta cómo uso mi tiempo, quiénes son mis amigos, o lo que serán mis prioridades sobre una variedad de puntos importantes. Los cambios que he realizado se sienten tanto bien como correctos. Sin embargo, toma algún tiempo convertir la creencia en acción. Eso significa que aun cuando los “harás” hace tiempo se fueron, todavía no he llegado plenamente a aferrarme de lo que quiero hacer en lo mundano, a nivel cotidiano, y estoy sensible al riesgo que todos enfrentamos de derivar a la abstracción y perder la vida real, cuando nos pasa de largo. Como lo puso el maestro zen Soyen Shaku, mientras que la especulación y el interminable hablar de la abstracción tiene su lugar en el budismo y es atractiva para algunos:

Nosotros, simples budistas ordinarios, seguiremos en la eliminación del egoísmo, la búsqueda de la luz que está en todas partes, la práctica de la bondad amorosa que no contradice o discrimina. Dice un antiguo sabio, El Camino está cerca, y tú lo buscas lejos.¿Por qué, entonces, siempre intentaremos alejarnos del sendero que se extiende justo en frente de nosotros, tan amplio y bien pavimentado? (Zen for Americans, Soyen Shaku, p. 87, 88)

Tengo la intención de ser una persona normal, común y corriente que hace casi lo mismo. Y por eso creo que no hay un camino estrecho y ninguna barra de hierro a la que debamos aferrarnos, sino más bien aquellos privilegiados de vivir en este tiempo y en lugares innumerables en todo el mundo que se encuentran en un hermoso jardín a través del cual corren muchos, caminos maravillosos más honorables además están las personas. Nuestro objetivo no es pequeño y casi imposible de golpear. Es enorme, y tenemos más flechas en nuestra aljaba de lo que podemos tener esperanza de disparar. Difícilmente podemos fallar sial menos apuntamos y tratamos. Y ¡disparar esas flechas es divertido! No puedo describir apropiadamente la alegría que siento (y todavía siento al escribir esto) cuando estas ideas emergieron lentamente en mí y luego fueron confirmadas por el mejor estudio, el análisis y la contemplación que puedo reunir. Soy mi propio guía ya sea que me guste o no. Y usted y los demás líderes de la Iglesia mormona son solamente unos cuantos entre aquellos a quienes escucharé. Sin embargo,

si usted puede demostrarme que me ayudará a discernir más y mejor, póngame en

contacto con otros que tratan de hacer como yo, y ayúdeme a interconectarnos con usted

y ellos de modo que pueda mejorar mi comprensión de la vida mientras tenga la

oportunidad de servir a los demás ayudándoles a hacer lo mismo, entonces elegiré colaborar con usted. Eso, estar asociados en base al libre albedrío y el respeto mutuo por

lo que podamos esperar el uno para el otro, en vez de que yo obedezca a los líderes de la

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Iglesia sobre la base de su supuesta autoridad divina, es la única base sobre la que desearía estar en comunión de nuevo con la Iglesia institucional sobre una base regular. Aprecio ahora más que nunca la naturaleza de la carga que una persona pensante, cuidadosa como usted lleva, respecto a las cuestiones anteriormente mencionadas. Su decisión, o indecisión, influirá en muchas vidas, y levantará o incrementará las cargas que sus predecesores impusieron sobre los miembros de la Iglesia. Y si bien es débil, mi esperanza es que su generación de líderes mormones no será como aquellos de quienes los males gemelos de la poligamia y el poder civil tuvieron que ser demolidos en contra de su voluntad, sólo para encontrar que esto es lo que la Iglesia necesita para crecer más allá de sus raíces parroquiales. Esas raíces están ahora una vez más limitadas por la maceta, y esta vez la maceta puede encogerse rápidamente como resultado de la Internet. En mi opinión, la mejor esperanza para el árbol SUD es el trasplante, aunque eso puede ser arriesgado, radical y doloroso. Si hubiera un tiempo para la visión profética, es este.

Espero que usted pueda participar en la redacción del primer capítulo de la historia de la Iglesia, en la que se rinda una medida significativa del poder sobre sus miembros, porque eso es lo que hay que hacer, en vez de esperar hasta que un arma sea puesta en la cabeza de la Iglesia, momento en el cual puede ser demasiado tarde para resucitar la fortuna de la Iglesia. Espero que tenga la presciencia para ayudar a la Iglesia a ponerse en el lado derecho de su entorno evolutivo mediante la aceptación del Internet y el acceso a la información que trae como oportunidad el mejorar el crecimiento espiritual y la autonomía de los miembros, en lugar de continuar tratando de construir muros protectores que están diseñados para impedirles comprender la naturaleza de su fe y que así puedan ser controlados más fácilmente. ¿Cómo lo puso José? Algo como “un hombre puede también extender su débil brazo para hacer retroceder las aguas del río Mississippi…” Puede que eso no esté del todo correcto, ya que no tengo mis escrituras conmigo en este momento, estando en un viaje de negocios. Pero en cualquier caso, tratamos aquí con la misma clase de cosas.

cuando tome las

decisiones importantes que va a tomar.

No querría estar en

su posición, y una

vez más

le

deseo bien

Todo lo mejor,

Bob McCue

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Apéndice

Por Qué Dejé la Iglesia

La respuesta corta es que mi Presidente de Estaca, en consulta con alguna Autoridades Generales, me dijo que tenía que escoger entre continuar hablando con un pequeño grupo de mis amigos SUD acerca de temas que yo sentía eran esenciales para mi crecimiento espiritual continuado, o permanecer como miembro de la Iglesia. Escogí lo último. Una respuesta más larga (mucho más larga) es como sigue:

Reconozco que necesito sabiduría para guiar mi vida. Se me enseñó desde mi infancia a confiar en el liderazgo de la Iglesia como la mejor fuente de sabiduría. Su carta, si bien cálida y acogedora, también sostenía a la Iglesia de esa manera. Sugería la inevitabilidad de mi regreso, y destacó la sabiduría y buenas intenciones de los que dirigen la Iglesia. Hasta hace poco, yo habría estado de acuerdo con usted de todo corazón en lo que se refiere a la sabiduría. Cuando surgieron preguntas respecto a cosas tan dispares como el razonamiento moral, la teoría de la evolución, la política exterior e incluso mis prácticas sexuales personales dentro del matrimonio, siempre me volví primero a lo que los líderes de la Iglesia tenían que decir para recibir orientación. En la medida en que hubieran opinado sobre un tema, el debate era generalmente sobre en la medida que estuviera interesado. Su lógica se convirtió en la mía. Y, como sospecho es el caso con la mayoría de los miembros, no apreciaba la fina distinción entre lo que un profeta dice desde el púlpito o publica en un libro y una declaración “oficial” de la política o doctrina de la Iglesia. La mayoría de los miembros esperaría que el profeta dijera o escribiera en tonos autoritarios para ser autorizado. Especialmente cuando los miembros de la Iglesia son enseñados a aceptar los discursos de la Conferencia General y los artículos del Liahona, de la Primera Presidencia y los Doce, como la escritura moderna. La tendencia reciente a aislar en áreas controversiales a los pronunciamientos oficiales de la Iglesia, respecto a cosas tales como la evolución, es un insulto para aquellos (como yo) que fueron lo suficientemente fieles para creer lo que los profetas decían y escribieron y guiaron su educación y otros aspectos importantes de sus vidas sobre la base de las enseñanzas erróneas de los profetas. Me río ahora, de una manera dolorosa, cuando pienso en un debate en el que participé durante una clase de Doctrina del Evangelio un par de años atrás, con respecto a la teoría de la evolución. Todo el debate se llevó a cabo sobre la base de diversas cosas contradictorias que los líderes de la Iglesia habían dicho a propósito de esta cuestión. Y luego me fui a casa, entré al Internet y atravesé mi amplia biblioteca de libros relacionados de la Iglesia buscando más de lo mismo. No cruzó por mi mente considerar seriamente lo que cualquier científico no SUD, o incluso autoridad SUD no general, tenía que decir. Qué locura.

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Control en Lugar de Sabiduría

He llegado a la conclusión, después del estudio más cuidadoso y consideración en oración del que soy capaz, que los líderes de la Iglesia siguen los principios que están diseñados, ante todo, para mantener o expandir la influencia de la Iglesia. Este sesgo a menudo les lleva a perder o incluso a propósito evitar moverse en direcciones que beneficiarían a muchos miembros individuales. Me parece que esto es causado por la percepción del liderazgo de amenazas a la autoridad de la Iglesia que tendrían que enfrentar si tomaran ciertas acciones. Este rasgo institucional hace a la Iglesia una fuente poco fiable de sabiduría.

El hilo explicativo que atraviesa muchas cosas que solían desconcertarme acerca de la Iglesia, es que cualquier cosa que limita el poder de los líderes religiosos, y por lo tanto su capacidad para controlar el comportamiento del miembro, es mala y debe ser suprimida. La Iglesia puede depender de luchar, y hasta la fecha consistentemente a peleado contra prácticamente todos las fuerzas gubernamentales, sociales e individuales que se han inclinado a reducir su control sobre sus miembros. Estas han incluido iniciativas gubernamentales como la posición del gobierno de EEUU respecto de la poligamia; fuerzas sociales como el feminismo, el individualismo y el movimiento contra el establishment de las décadas de 1960, 70, y 80; y el escrutinio académico cada vez mayor

al que la Iglesia ha estado sujeta.

La cuestión más importante para mí, en mi decisión de abandonar la Iglesia, es la comprensión a que llegué que muchos, si no la mayoría de los líderes proféticos de la Iglesia, comenzando por José Smith y terminando con Gordon Hinckley, han engañado a los miembros de la Iglesia y a otros cuando fue necesario hacerlo, a fin de asegurar la

obediencia de los miembros. En qué medida otros líderes de la Iglesia son conscientes de

la

magnitud de este engaño, sin embargo, no está claro para mí. Usted mencionó a Platón. Si bien es verdad que muchos dicen que la filosofía empieza

y

termina con él, tenía algunas ideas realmente malas. Por ejemplo, estoy seguro que

recuerda su odiosa metáfora de los “metales” que es análoga a la antigua idea que apuntala el sistema hindú de castas. Y más al punto de esta carta, ¿Cómo se siente acerca de su concepto de “reyes filósofos”? Como recordará, ellos eran los pocos sabios que estaban justificados, desde el punto de vista de Platón, para engañar a las masas cuando fuera necesario hacerlo, ya que las masas eran incapaces de entender lo que era para su mejor interés. Y ¿qué hay de la idea de Nietzsche de la “mentira piadosa,” que decía que era el fundamento de todos los sacerdocios? Describe la conducta en el ámbito religioso que es consistente con el concepto del rey filósofo. Nietzsche condena la mentira piadosa, como yo, como la hacía José Smith. En el plan SUD de salvación, Satanás integraba de manera hermosa el enfoque del rey filósofo y la mentira piadosa y fue denigrado por ello. Está claro, desde mi punto de vista, que José Smith se comportaba de la manera del rey filósofo clásico, y que la política SUD de la “historia fiel” deja al descubierto a un grupo de reyes filósofos modernos que se sienten justificados al decir mentiras piadosas. Describo la evidencia y mi interpretación de la misma con respecto tanto de estos temas a

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continuación en cierta medida, como en mayor detalle en el anexo adjunto. Hasta que los líderes de la Iglesia dejen engañar a los miembros de la Iglesia y a otros, no tendré trato con la Iglesia SUD. Me ha engañado y se ha aprovechado de mí y de otros de mil maneras, como resultado de la implementación de la historia fiel y otras políticas autoritarias, y no voy a darle la oportunidad de hacerlo de nuevo. También indico lo que podría llamarse el problema de "Pedro y el lobo" con el que la Iglesia ha ensillado en virtud de haber perdido credibilidad de la manera que acabo de describir. Hay sin duda muchos problemas, por lo que se refiere a lo que la Iglesia me ha enseñado como la verdad. Sin embargo, existen tantos ejemplos de lo que ahora estoy consciente en los que la Iglesia me ha inducido al error, que mi primer impulso es rechazar las enseñanzas de la Iglesia, porque son las enseñanzas de la Iglesia, y por lo tanto es probable que sean accionadas más por los principios orientados al control que un deseo de comunicación precisa y la promoción de mis mejores intereses. Ya no creo más en la Iglesia cuando me dice que tiene algo que es bueno para mí que lo que querría de un empleador o el gobierno. De hecho, confiaría en cualquiera de esas fuentes más que en la Iglesia basado en mi experiencia con ellos. Este es un efecto secundario desafortunado de la política de la historia fiel. Su discurso bien intencionado, que en parte motivó mi primera carta, y la línea de acompañamiento del Pte. Hinckley “todo es blanco o negro, verdad o fraude,” tocó mi botón del rey filósofo. Tales enseñanzas parecen calculadas, y así fue en efecto, para hacer que los miembros de la Iglesia se vuelvan menos inquisitivos y por consiguiente menos aptos para aprender, y más temerosos y por consiguiente más pasivamente obedientes y receptores de las mentiras piadosas SUD. Esto es lo peor de los mormones y de todas las demás culturas religiosas. Es pasmoso. Justifica la sentencia de Marx acerca de que la religión es el opio de las masas. Es el material de los reyes filósofos. En el caso improbable de que usted respondiera a esta carta, estaría más interesado que en cualquier otra cosa en su respuesta respecto de este tema. Indico en particular la naturaleza del argumento “negro y blanco” del Pte. Hinckley, que es un tema repetido a menudo por el liderazgo mormón. Esto no es más que una falsa dicotomía que realiza la función de un truco de debate, salvo que lo usa en las personas que están dispuestas a aceptar casi cualquier cosa que dice. ¿Cómo puede alguien que ha experimentado el lado bueno de los mormones concluir que mormonismo es 100% fraude? Por lo tanto, si se trata o bien de toda la verdad o el fraude total, debe ser toda la verdad. Esta es la conclusión a la que Pres. Hinckley dirige a tantas personas como sea posible. Pero, ¿esta posición tiene sentido a la luz de mi experiencia de vida en general o la experiencia con y el estudio de los mormones en particular? No, no lo tiene. No puedo pensar en nada en la vida que sea tan simple como el Pte. Hinckley representa que sea este tema particularmente complejo, y mi revisión de la historia y la teología mormona me ha llevado a la casi segura conclusión de que hay inexactitudes graves en la historia que la Iglesia cuenta, y los penetrantes huecos de error dentro de la tradición mormona que continúan influyéndola hoy en día. En resumen, el mormonismo es una mezcla de bueno y malo, verdad y error. Es gris. Pero no obstante, el Pte. Hinckley trata de ganar el

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debate de la manera que él lo enmarca, y debido a cómo se confía en él, será eficaz en este sentido con respecto a muchas personas, y fue efectivo hasta hace poco en mi caso. No acuso al Pte. Hinckley de engaño consciente. Pero creo que está tan seguro que está en lo correcto que es incapaz de revisar las conexiones intelectuales que apuntalan los medios que utiliza para empujar a los que lo siguen hacia lo que le parece ser la única conclusión posible. José Smith padecía del mismo engaño debilitante del rey filósofo. Una ilustración interesante de este punto, y una explicación de su conexión con la confiabilidad, viene del encuentro de Smith con Henry Caswall, quien tenía en su posesión un documento que creía fuera un Salterio griego, que después se confirmó así. Se lo presentó a José, dijo que creía que era un Salterio griego, y le pidió a José su opinión. Después de la consideración, José declaró que era, sin duda, un diccionario de jeroglíficos egipcios. Más tarde después de verificar por otros medios que el documento era un Salterio griego, dijo Caswall de la siguiente manera, en respuesta a la afirmación del Dr. Willard Richard que, "En algún momento el señor Smith habla como un profeta, y a veces como un mero hombre":

Si habló como un profeta o como un simple hombre, se ha comprometido, porque ha dicho lo que no es cierto. Si habló como un profeta, por lo tanto, es un falso profeta. Si habló como un mero hombre, no se puede confiar en él, porque habló categóricamente y como un oráculo respecto de aquello de lo que no sabía nada. (Grant H. Palmer, “An Insider’s View of Mormon Origins", pp. 34 – 36) Y ahí radica el problema con José Smith para cualquiera que sigue aceptándolo como una fuente confiable de información sobre la base para tomar las decisiones importantes de la vida. Teniendo en cuenta su historia ya sea de prevaricación o inocente (pero confiada) declaración de imprecisiones, no es prudente creer lo que dijo sobre cualquier tema a menos que pueda ser verificado de manera independiente. Gordon Hinckley está en el mismo bote, a mi juicio, como se ilustra por su continuado apoyo de la política de la historia fiel, y su uso de lo que es claramente una dicotomía falsa que de hecho desorienta a sus seguidores, ya sea que pretenda que así fuero el caso o no. El encuentro de José Smith con Henry Caswall, desde mi punto de vista, habla mucho de la naturaleza del hombre. Está claro que José estaba consciente que muchos de sus contemporáneos podían leer el griego antiguo. Por consiguiente, el argumento aplicado a su traducción del Libro de Abraham, que pensó que estaba seguro al pretender interpretar el egipcio porque durante su vida todavía era un idioma desconocido, no se aplicaba en este caso. Si él fuera el estafador inteligente, consciente, que algunas personas decían que era, seguramente habría sido lo suficientemente sabio como para no tomar una posición firme respecto a algo que sabía que era verificable en su día, a menos que confiara en su conclusión. El encuentro Caswall, sin embargo, es consistente con la teoría del rey filósofo. José creía sus propios recortes de prensa. Creo que al menos durante grandes tramos de su ministerio él creía que dios guiaba sus acciones, y que el Libro de Mormón, el Libro de Abraham y otras cosas que produjo por medio de lo que creía era inspiración y llamó “traducciones” reflejaban el contenido de registros antiguos, incluso si sólo había visto esos registros en la visión y no podía verlos en la visión o de otra manera mientras dictaba lo que él pensaba que era su

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contenido. Esto es incluso consistente con el hecho que podemos estar realmente seguros de que nadie, ni aun los así llamados "testigos" vieron las realmente las planchas de oro. Todos estos avistamientos parecen haber sido visionarios una vez que tomamos en cuenta toda la evidencia pertinente para este asunto. Y también tenemos montones de evidencia que José tenía en su posesión algo que se mantuvo oculto, que tenía el peso y forma aproximada de las planchas de oro que a menudo reportó que estaban en su posesión. Un buen rey filósofo no dudaría en crear tal ayuda al testimoniocomo para ayudar a que sus seguidores crean en la realidad de sus sueños y visiones. Por lo tanto, aunque probablemente José produjo y utilizó conscientemente planchas de oro falsas para engañar a sus seguidores, al igual que les había engañado en cuanto a sus prácticas sexuales y una variedad de otras cosas, puede haber sido sincero en su creencia de su llamamiento profético y la realidad de su visiones y revelaciones (que él llamó traducciones), y fue anterior en la moda del rey filósofo clásico para alcanzar los fines que él estaba seguro eran justos. Lo fundamental es que durante la mayor parte de su ministerio, me parece que José Smith creía que sabía lo que era mejor para el pueblo. Y si esto era el resultado de una visión poderosa, o sobre la base de impresiones vagamente percibidas, se volvió menos importante al paso del tiempo y lo que estaba en juego en relación con mantener su posición de influencia creció. Esto me explica cómo llegó a crear primeramente la institución secreta de la poligamia, cuando su actividad sexual se desbocó, y hasta puedo entender cómo pudo haber llegado a creer que dios lo inspiró a hacer lo que hizo. Era un rey filósofo, después de todo, y una vez que la actitud está suficientemente arraigada puede ser utilizada para justificar casi cualquier cosa. Utilizando una analogía económica, la Iglesia moderna está más cercana a los ideales del comunismo y el totalitarismo que a los mercados libre e incluso a la democracia social. Sus líderes religiosos enseñan a los miembros de la Iglesia que la democracia es el camino

de dios, excepto cuando llega a la religión. En ese caso, las reglas de la dictadura se aplican

y la palabra de los líderes religiosos debe ser aceptada sin desacuerdo perceptible de

nadie que quiera permanecer como parte de la comunidad en esta vida, y en la vida por venir. Tenga en cuenta que no es creencia de que es la clave. Se puede creer casi cualquier

cosa y permanecer como mormón, y puede creer un rango amplio de cosas raras y todavía

ir al templo. Pero tan pronto como un miembro dice, escribe o hace cualquier cosa que

pueda afectar negativamente el control de la Iglesia sobre otros miembros de la Iglesia, la línea importante ha sido cruzada y las reglas relacionadas a la apostasía serán invocadas. Esto despliega vívidamente los verdaderos colores de la organización.

A pesar de toda la charla sobre los "tribunales de amor" que se utiliza como ayuda para

el arrepentimiento personal, la apostasía no se define principalmente como un estado que

amenaza el bienestar temporal o eterno de un individuo, sino más bien uno que amenaza la obediencia grupal temporal al liderazgo religioso. Y puesto que la comunidad está estructurada para desempeñar un papel dominante en la vida terrenal de los miembros y en la otra vida será aún más importante, ya que las asociaciones familiares sólo serán disfrutadas por aquellos que son obedientes a la autoridad mormona, la amenaza de

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disociación forzada no se toma a la ligera por los que han sido condicionados con éxito para creer. Tengo que confesar que fue solo cuando escribí esta carta que noté esta coincidencia, que las dictaduras políticas que a menudo restringen los poderes de los líderes religiosos son malos, y la democracia es buena siempre y cuando no restrinja el poder de los líderes religiosos, por consiguiente hacer democracia religiosa mala. Muchas piezas de lo que antes era un enigma incomprensible caen perfectamente en su lugar cuando la Iglesia es vista principalmente como una organización diseñada para permitir a sus líderes maximizar el control que ejercen sobre sus miembros.

Lavado de Cerebro vs Educación

Existe una dificultad para discernir, y controvertida distinción, entre la educación (llamada a veces “ingeniería de valores”) y el lavado de cerebro. Algunos han señalado con razón que, en cierta medida, la diferencia es puramente de perspectiva. Sin embargo, hace poco encontré algunos comentarios sobre este tema que hacían distinciones entre los dos que, en mi opinión, son tanto sustentables como útiles, y resultan ser relevantes para esta carta. La idea básica es que la educación se vuelve lavado de cerebro solo cuando se utiliza la información errónea para manipular la formación de valores. Un ejemplo puede ayudar para enfocar esto. Consideremos la manera en que los huteritas educan a sus hijos. Estas personas son similares de muchas maneras a la Antigua Orden de los Amish. Viven en comunidad, son literalistas bíblicos que consideran corrosivos la mayoría de los aspectos de la modernidad, influencias corruptoras. Y su estructura de liderazgo es mucho más autoritaria y controladora que la de los SUD. En los últimos años muchas colonias huteritas han estado expandiendo sus bases de tierra de cultivo y haciéndose más intensos de capital desde el punto de vista del equipo, mientras que sus vecinos no huteritas van a la quiebra. Esto ha sido posible por la manera en que los huteritas acumulan el capital en su comunidad, centralizando su autoridad y viviendo frugalmente. Están más orientados hacia la “colmena” de lo que nunca estuvieron los mormones, excepto tal vez durante el breve coqueteo mormón con la Orden Unida, que se dirigía hacia donde están los huteritas. Existen numerosas colonias huteritas en las praderas canadienses. He pasado más de la mitad de mi vida viviendo lo suficientemente cerca a estas comunidades para tener una idea razonable en cuanto a cómo funcionan. Sin embargo, no sé hasta qué punto su alta dirección cree las historias que cuentan a los miembros. Así que, para enfocar el tema anterior del lavado de cerebro, pasemos por un experimento mental que tiene dos partes. Primera: asumamos que los líderes de una colonia huterita creen verdaderamente que la tierra tiene 6,000 años de edad, que la segunda venida está próxima y que la única esperanza para la supervivencia de las personas de quienes son responsables en la colonia es que ellos siguen haciendo frente interiormente y rechazando todas malas influencias del mundo. Por lo tanto, todo lo que enseñan a sus seguidores es lo que creen. Dennett ("Freedom Evolves" at p. 282 284) sugiere que aunque están mortalmente equivocados

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con respecto a lo que enseñan, no le están lavando el cerebro a sus seguidores, sino más bien están haciendo todo lo posible para educarlos. Se da la circunstancia, sin embargo, que la educación no es buena. El condicionamiento a las que los jóvenes huteritas están sometidos es tal que los pocos de ellos que tienen la fuerza para salir de su forma de vida tradicional tienen una gran cantidad de dificultades para funcionar en nuestro mundo moderno. Su educación huterita, o ingeniería del valor, los atrofia de maneras importantes. Pero, dicen Dennett y otros a quienes menciona, el término peyorativo “lavado de cerebro” no debe utilizarse en ese caso ya que el proceso antes descrito involucra la trasmisión de valores, sostenidos sinceramente, de un grupo de personas a otro. Cambiemos ligeramente los hechos. Todo en la colonia es lo mismo, excepto que el líder más antiguo es una persona inteligente, de mente flexible, que ha roto los tabúes de la comunidad y lee los periódicos de manera regular, se mantiene actualizado por el internet en cuanto a las tendencias culturales actuales, etc., y ha llegado a la opinión que la mayor parte de su tradición es falsa. Sin embargo, reconoce también la enormidad de la brecha entre dónde está su pueblo y la realidad, y no cree que sean capaces de lidiar con la realidad como él la entiende. También está consciente que si bastantes de su pueblo se vuelven conscientes y trataran de lidiar con la realidad, su comuna, probablemente se desintegraría, los miembros más antiguos sufrirían tremendamente, e incluso algunos de los más jóvenes no serían capaces de hacer frente al mundo real. Pero otros entre el conjunto de jóvenes estarían claramente mejor y se ajustarían. Y, por último, se da cuenta de que si la comuna se desintegra perdería su autoridad y la mayor parte de su influencia. Con todo eso en mente, toma la decisión que cualquier buen rey filósofo tomaría, decide que debe proteger a su pueblo de la verdad, y que aunque es desafortunado que esto forzará a algunos jóvenes, que hubieran proliferado en el mundo real, a no tener esa oportunidad, es en el mejor interés de la comunidad que hagan ese sacrificio, y así que él hará lo que pueda para empujarlos en esa dirección. Esto requerirá que él engañe a la gente por su propio bien. Dennett llamaría lavado de cerebro a esto. Dice:

¿Podría ser simplemente la falsedad, entonces, y el ocultamiento que sean las marcas que definan el lavado de cerebro? Siempre que le dices a la gente la verdad (lo que pasa por verdad en el momento que usted lo cuenta) y evitas los esfuerzos para inducirlos al error ellos, mientras que los dejes en un estado del que puedan hacer por lo menos tan buena valoración independiente de su situación, como antes que usted interviniera, usted está educando ellos, no lavándoles el cerebro. ("Freedom Evolves", p. 283)

Es claro para mí por qué tanto el lavado de cerebro, como Dennett y otros lo definen, está mal, como por qué el segundo líder huterita que describí anteriormente es un lavador de cerebros y el primero no lo es. Y aunque el segundo líder pretende mirar la imagen extensa y toma una decisión que es en el mejor interés de su comunidad, me permito sugerir que su punto de vista es, de hecho, demasiado estrecho, probablemente debido a que está sujeto a la regla el “poder corrompe” de la conducta humana. Piense los efectos que tienen sus acciones sobre los miembros de esta comunidad aún no nacidos. Tomar en cuenta este aspecto de las cosas es lo que creo que la perspectiva “eterna” nos exige que hagamos. Es una metáfora útil en este sentido. Si bien él tiene razón en que el

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movimiento hacia la realidad aplastará a algunos miembros de su comunidad, sospecho que subestima la capacidad de recuperación de muchos y no ha tenido en cuenta lo que tiene la oportunidad de hacer para muchos descendientes de sus seguidores que podrían tener la oportunidad de crecer sin el estorbo de la educación o lavado de cerebro huterita, y aun así beneficiarse de los valores tradicionales que esa comunidad propugna. Pero para darles esa oportunidad, debe dejar de lado su poder personal e influencia. Esto, en mi opinión, es probablemente el factor decisivo en su caso, y muchos casos análogos. El ejemplo huterita debe ser aleccionador para los mormones, ya que los huteritas son de muchas formas una caricatura de los mormones, tiene nuestras cualidades tanto malas como buenas en mega-dosis. Si los líderes mormones son tan ignorantes de la realidad que creen las versiones de la historia que enseñan a los miembros de la Iglesia y otros, son líderes malos y trasmiten valores malos a los seguidores crédulos. Por lo tanto, debemos evitar su influencia. Si están conscientes de los problemas y tratan de proteger de la realidad a sus seguidores como comúnmente hacen los buenos reyes filósofos, son lavadores de cerebros, y por lo tanto debemos evitar su influencia. Y como de costumbre, la realidad probablemente no está en ninguno de estos polos. Pero está claro para mí que existe un elemento tanto de mala educación como de lavado de cerebro, en el sentido que esas palabras son utilizadas arriba, dentro de la cultura mormona.

La Importancia del Monopolio para las Organizaciones Religiosas

El traslado de los mormones a Utah es interesante. Muchos historiadores mormones (incluyendo a mi padre, quien recibió su doctorado en historia en la Universidad Brigham Young y enseñó historia en la Universidad de Victoria hasta hace poco) y miembros creen que la Iglesia no habría sobrevivido si no ocurriera este movimiento. Colocó una pequeña organización religiosa combativa, en un ambiente donde podría formarse fácilmente un monopolio religioso, y por tanto también concuerda con lo que los antropólogos predicen que se requiere para que se construya un cuerpo religioso institucional fuerte. Las nuevas organizaciones religiosas rara vez cumplen bien en lugares donde la diversidad cultural es la norma, como fue el caso en la parte oriental de los EE.UU., donde los mormones comenzaron a existir. Por lo tanto, las religiones a lo largo de milenios han desarrollado muchas herramientas diseñadas para hacerles posible crear monopolios que les permitan crecer hasta la masa crítica. Una vez que se ha alcanzado la masa crítica, pueden formar una sociedad dentro de las sociedades, y tienen impulso y sustancia suficiente para crear esa masa crítica. De esta manera el traslado a Utah fue un factor esencial en el éxito inicial del mormonismo, y creó la base para su estado de salud institucional actual. Muchos aspectos del mormonismo tienen mucho más sentido para mí cuando los veo a través de la lente del monopolio.” Considere el secreto relacionado con las ceremonias del templo mormón. Esto les da a los iniciados un aire de superioridad sobre los no iniciados. Y lo más importante, ralentiza a cualquiera que quisiera criticar la forma o sustancia de la ceremonia, protegiendo así al iniciado de la presión que tal crítica puede crear y permitiendo a la ceremonia continuar para realizar las funciones que atribuyen los

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antropólogos a los rituales de su tipo. En términos de negocio o de mercadotecnia, la promesa de secreto crea una barrera para la entrada.” El secreto se utiliza exactamente de la misma manera en los círculos empresariales.

Y ¿qué decir de la manera en que la idea teológica de las ordenanzas del templo

mormón para los difuntos ha sido adaptada para proporcionar una razón para que los vivos dedicaran tanto tiempo a repetir su experiencia ritual? Y ¿qué pasa con el énfasis organizacional que es puesto en la investidura a diferencia de las demás ordenanzas que han sido simplificadas para su uso en el contexto del sistema vicario, y la manera en que la investidura ha sido construida para implantar la obediencia a la autoridad de la Iglesia?

Cuando se combinan estos conceptos, dan lugar a una enorme cantidad de tiempo y otros recursos de los miembros (los miembros pagan por esos templos, después de todo) que son dedicados a una tarea que les convencerá que deben obedecer a la autoridad de la Iglesia, y no escuchar a nadie que cuestione la autoridad de la Iglesia. Lo que un círculo virtuoso desde el punto de vista de la Iglesia. Aquí encontramos otra barrera poderosa de entrada que incrementa el poder de la Iglesia Mormona.

Y piensa sobre el tiempo que enfatiza el mormonismo en la obra del templo. Mientras

la Iglesia Mormona tuvo un monopolio efectivo en Utah y sus alrededores en términos religiosos, la asistencia al templo era un acontecimiento relativamente raro. Sin embargo, cuando la Iglesia se ha vuelto más una parte de la sociedad pluralista tanto en Utah como en otras partes, la asistencia al templo ha asumido un papel mucho mayor en la cultura mormona. Es mi opinión que esta es una parte importante del esfuerzo del liderazgo mormón para crear y reforzar una subcultura mormona que será lo suficientemente distinta para preservarse dentro de las diferentes sociedades en las que opera. Cada uno de los elementos anteriores de la adoración en el templo mormón incrementa la habilidad del mormonismo para preservar su posición como el proveedor exclusivo de artículos religiosos a sus miembros. Y sobre todo, el criterio que he alcanzado es que la función que la investidura desempeña para los muertos es lo menos importante de la asistencia al templo en el sistema mormón. Mucho más importante que eso, o la información impartida que casi todo es prácticamente intrascendente o que ya se enseñó en las clases de cada domingo es el efecto del ritual en sí. Los rituales del templo mormón son, en última instancia, sobre condicionar a los miembros de la Iglesia mormona para seguir aceptando el control que sus líderes religiosos quieran ejercer sobre ellos. Y estoy preparado para asumir la buena fe de esos líderes. En mi opinión, probablemente creen que dios les nombró como reyes filósofos modernos para cuidar de su rebaño, y esto exige que los miembros sean entrenados en primer lugar y ante todo a obedecer a sus líderes religiosos. En esto, los líderes mormones siguen un camino religioso y político trillado.

Señalo que la literatura que he revisado y de la que extraje todas las observaciones anteriores no tenía nada que decir sobre el mormonismo. Fue, más bien, material de información general relacionada con los principios que los antropólogos y otros han inferido como el resultado de estudiar el desarrollo de las organizaciones religiosas y sus rituales en muchas culturas y épocas. Mis fuentes primarias fueron varias piezas ya bastante viejas, escritas por Mircea Eliade, Max Weber y Joseph Campbell, así como

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también el reciente libro de Pascal Boyer “Religion Explained” y un número de fuentes referidas en él.

El Papel de las Ordenanzas del Templo Mormón

Y así llegamos al ritual del templo mormón. En mi opinión, su objetivo principal es inculcar una actitud de reverencia y obediencia en los fieles mormones que sea tan fuerte que continuarán aceptando la mayor de todas sus tergiversaciones (solo obedece y no te preocupes, siempre cuidaremos de ti y nunca te llevaremos por mal camino y no nos cuestiones) y así permanecer acrítico de su experiencia religiosa. La obediencia inducida de la asistencia al templo mormón es increíblemente eficaz en entregar fieles mormones incapaces de usar, con respecto a su experiencia religiosa, las habilidades de pensamiento crítico que evidencian el dominio en otros contextos. Aunque este fenómeno es bien conocido para los antropólogos que estudian el ritual religioso primitivo, la experiencia mormona se distingue por la manera en que muchos mormones la operan, en efecto, con un sistema de razonamiento bifurcado. Tienen un conjunto de herramientas de razonamiento primitivas que se utilizan para hacer frente a los fenómenos religiosos y cuestiones conexas, y otro conjunto completamente diferente para hacer frente a todo lo demás en sus vidas modernas y complejas. No es una exageración usar la analogía con esto para tener tanto una mente científica moderna como la de un aborigen australiano primitivo operando simultáneamente dentro del mismo cráneo. Y algunos tipos de intelectuales mormones fieles son aún más interesantes, evidenciando el pensamiento pre-moderno, moderno, y post-moderno con respecto a diversos aspectos de sus vidas. Varios de mis debates más interesantes desde que dejé la Iglesia mormona han sido con personas de esta creencia, que por razones mucho más complejas de lo que puedo entender, se aferran al aspecto de la obediencia virtualmente ciega a su fe a expensas de participar en algunos de los razonamientos más difíciles que he encontrado. Usan el razonamiento primitivo, científico y post-moderno, según lo requiera la ocasión. La corriente post-moderna es lo que utilizan para neutralizar el pensamiento moderno o científico que crea problemas para su razonamiento mormón/religioso primitivo. El razonamiento post-moderno no supera nada, pero presenta una excusa para ignorar lo que nos molesta. Aquí utilizo el término “post-modernismo” en el sentido de un enfoque a la vida extremadamente relativista, con un énfasis sobre la idea que es casi imposible estar seguro de nada. Por lo tanto, el post-modernismo sugiere que es difícil para cualquiera criticar legítimamente a cualquier otro, y un enfoque es tan bueno como otro. Aunque esta corriente filosófica de pensamiento ha sido desacreditada en casi todas partes durante la última década o dos, es una herramienta útil para el mormón brillante que ha sido acorralado en una esquina por sus colegas orientados al pensamiento científico o histórico más riguroso. La parte del post-modernismo que encuentro útil es la manera de convencer en que muestra que no podemos saber nada a ciencia cierta. Usado apropiadamente, esto sirve para mantenernos humildes y siempre listos para aprender de la experiencia nueva. Es irónico que algunos de los más brillante del mormonismo usen este enfoque para defender sus creencias, que incluyen la necesidad de obedecer a los

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líderes que postulan de manera absoluta cierto conocimiento de una multitud de cosas que son imposibles de conocer exactamente de la manera que el posmodernismo señala. La guerra de cualquier tipo, ya sea religiosa, intelectual o militar, hace extraños compañeros de cama. Mircea Eliade fue uno de los principales antropólogos y mitólogos del mundo. Su definición de mito, tomado de su libro "Myth and Reality" (Trans. Willard R. Trask. New York: Harper & Row, 1963) debe pulsar un acorde con usted con respecto a la investidura, si no lo ha leído:

En general, se puede decir que el mito, como es experimentado por las sociedades arcaicas, (1) constituye la Historia de los Sobrenaturales; (2) que esta Historia es considerada que sea absolutamente verdadera (porque tiene que ver con las realidades) y sagrada (porque es la obra de los Sobrenaturales); (3) que el mito siempre está relacionado a una “creación,” cuenta cómo algo llegó a existir, o cómo un patrón de conducta, una institución, una manera de trabajar fueron establecidos; esto es por qué el mito constituye los paradigmas para todos los actos humanos importantes; (4) que por medio de conocer el mito uno conoce el “origen” de las cosas y por lo tanto puede controlarlas y manipularlas a voluntad; este no es un conocimiento “externo,” “abstracto,” sino un conocimiento que se “experimenta” ritualmente, ya sea por medio de relatar ceremonialmente el mito o por medio de ejecutar el ritual para el cual está la justificación; (5) que de una manera u otra se “vive” el mito, en el sentido que se es sujetado por el poder sagrado, inspirador, de los eventos recordados o re-interpretados. “Vivir” un mito, entonces, implica una experiencia genuinamente “religiosa,” ya que difiere de la experiencia ordinaria de la vida cotidiana. La “religiosidad” de esta experiencia se debe al hecho que se recrean, eventos importantes, fabulosos, exaltantes, se testifican de nuevo los actos creadores de los Sobrenaturales; se deja de existir en el mundo cotidiano y se entra en un mundo que amanece, transfigurado, impregnado de la presencia de los Sobrenaturales. Lo que está involucrado no es una conmemoración de acontecimientos míticos, sino una reiteración de ellos. Los protagonistas del mito se hacen presentes; uno se convierte en su contemporáneo. Esto también implica que uno ya no está viviendo en el tiempo cronológico, sino en el tiempo primordial, el tiempo cuando el evento tuvo lugar por primera vez. Es por esto que podemos utilizar el término el tiempo fuertedel mito; es el prodigioso, tiempo “sagrado” cuando algo nuevo, fuerte, e importante se manifestó. Volver a experimentar ese tiempo, volver a representarlo tan a menudo como sea posible, presenciar de nuevo el espectáculo de las obras divinas, reunirse con los Sobrenaturales y volver a aprender su lección creativa es el deseo que corre como un patrón a través de todas las reiteraciones rituales de los mitos. En resumen, los mitos revelan que el Mundo, el hombre, y la vida tienen un origen e historia sobrenaturales, y que esta historia es importante, preciosa, y ejemplar. No puedo concluir mejor este capítulo que citando los pasajes clásicos en los cuales Bronislav Malinowski se comprometió para mostrar la naturaleza y función del mito en las sociedades primitivas. Estudiado con vida, el mito… no es una explicación de la satisfacción de un interés científico, sino una resurrección narrativa de una realidad primordial, dicho en la satisfacción de los deseos religiosos profundos, antojos morales, presentaciones sociales, afirmaciones, incluso requisitos prácticos. El mito llena una función indispensable en la cultura primitiva: expresa, incrementa y codifica la creencia; salvaguarda y hace cumplir la moralidad; avala la eficacia del ritual y contiene reglas prácticas para la guía del hombre. El mito es, pues, un ingrediente vital de la civilización humana; no es un cuento ocioso, sino

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una fuerza activa duramente trabajada; no es una explicación intelectual o un simbolismo artístico, sino una carta pragmática de la fe primitiva y la sabiduría moral… Estas historias… son para los nativos una declaración de una realidad primigenia, una mayor y más relevante, por la que se determina la presente vida, los hechos y las actividades de la humanidad, el conocimiento que suministra al hombre con el motivo para las acciones rituales y morales, así como con las indicaciones de cómo para realizarlas. (B. Malinowski. Myth in Primitive Psychology. 1926; reprinted in Magic, Science and Religion. New York: 1955: pp. 101, 108.)

Claramente, los mitos relatados por la investidura mormona son parte del género tan bien relatado arriba, y atribuido a los pueblos primitivos. José Smith pretendió restaurar las maneras originales de hacer las cosas. Como mínimo, creó una estructura mítica genuina que realiza la misma función dentro del mormonismo que la mitología realizaba tradicionalmente en la sociedad arcaica. Teniendo en cuenta el éxito del mormonismo y la importancia de la práctica del templo mormón, debe satisfacer una necesidad primordial que muchos seres humanos sienten. También es importante señalar en este sentido que gran parte de la estructura del ritual del templo Mormón fue tomado prestado por Smith de los masones. Los rituales del templo Mormón fueron reelaborados sustancialmente las pocas semanas de su paso a través de los rituales masónicos, por primera vez, y fue sólo entonces que asumieron su actual sabor claramente masónico. Los antropólogos han descrito la tendencia de los rituales iniciatorios religiosos, muchos de los cuales son secretos, para prometer conocimiento especial (vea Pascal Boyer, "Religion Explained", pp. 243 246 para un ejemplo). Sin embargo, esta promesa rara vez es cumplida. Algunas veces existe la promesa de un ritual adicional en el que el secreto finalmente será revelado. Cuando llega ese ritual, otro sale a relucir, etc. Y el secreto nunca es revelado. Al final de la investidura mormona, una vez que la confusión sobre la ropa estrafalaria, los apretones de manos especiales, los nombres nuevosy las contraseñas se han disipado, muchos se quedan con una sensación de ¿Eso fue todo? ¿Dónde está el don especial de conocimiento que me prometieron?” Sin embargo, no hay ninguna promesa de otras ceremonias más especiales que se ofrezcan actualmente. Más bien, al iniciado se le dice que debe seguir regresando al templo para hacer la obra por los muertos (ver más abajo), y a medida que madure espiritualmente dios utilizará el medio de la ceremonia de la investidura para desplegar sus secretos. Se cuenta una historia, en este sentido, del Dr. Hugh Nibley, el principal apologista y erudito del mormonismo. Bien entrado en sus setentas, el Dr. Nibley se dice haber sido abordado por un amigo mientras salía del templo de Provo, cerca de la Universidad Brigham Young, donde Nibley enseñaba. Nibley se miraba confuso. El amigo le preguntó por qué. Nibley, que ha publicado extensamente con respecto a los paralelismos antiguos con la ceremonia del templo SUD y supuestamente lo entiende mejor que nadie, se reporta haber dicho algo como: “Acabo de aprender más acerca de la investidura al pasar por una sesión del templo que la suma total de todo lo demás que jamás he aprendido al respecto.” Ya sea que esta historia y otras parecidas son mitos urbanos es casi irrelevante, porque esto es lo que la mayoría de los mormones fieles creen que el templo tiene el poder de hacer. Y viene a ser lo mismo que la promesa de más rituales durante los cuales finalmente será revelado el secreto.

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Curiosamente, los antropólogos han observado que en muchos rituales iniciáticos, al final de la línea el secreto que se revela es que no hay secreto. O sea, una vez que el iniciado está plenamente comprometido con la organización que patrocina el ritual, se le deja entrar en el verdadero negocio que toda la estructura ritual es un juego elaborado que permite a la organización para mantener la atención del iniciado el tiempo suficiente para comprometerse plenamente o cooptarle. “Gracias por participar,” se le dice finalmente al iniciado. “Ahora, ve y asegúrate que el juego continúe siendo jugado por aquellos que vendrás después de ti. Como sabes, la organización es de importancia vital. Por lo tanto, lo que podría llamarse engaño en otras circunstancias no solamente es permisible, sino de rigor en el caso de estos rituales. Y en cualquier caso, los caminos de dios son misteriosos. En cierta forma a través de estos rituales Sus propósitos maravillosos son ejecutados. Después de todo, nuestros ancestros nos heredaron estos mismos rituales. ¡Y ve qué fuerte han crecido! Estás realizando la voluntad de Dios; eres una herramienta en sus manos; y serás eternamente bendecido como resultado.Y así el ciclo continúa. Como es tan frecuente el caso, existen sutiles pero importantes distinciones entre las cosas que son útiles e intuitivas y aquellas que son usadas por algunos para manipular a otros. Por ejemplo, una idea que se acerca al concepto no hay ningún secretoes el principio taoísta que los lugares altos están dentro,” y sus muchos análogos en las tradiciones de sabiduría de otras culturas. Una manera en la que este concepto es enseñado en muchas culturas es a través de la historia del héroe que, después de todas sus andanzas y aventuras por el mundo en busca del tesoro de la vida, finalmente regresa a casa y encuentra lo que buscaba en el punto mismo en donde inició su viaje. La distinción crucial entre este enfoque de la vida y la exhibida por medio del ritual del templo mormón es que los mormones no son dirigidos hacia la experiencia de la vida ordinaria en el presente para encontrar el tesoro de la vida. Más bien, son dirigidos hacia una existencia futura literal y les es dicho que el conocimiento importante con respecto a esta existencia debe ser obtenido del ritual del templo mormón por los que están en sintonía con el “espíritu.” “Los lugares altos están dentro,” por otra parte, es un mandato poner más atención al presente y las experiencias comunes y corrientes que forman el tejido de la vida. La mitología y las cosas como el ritual del templo mormón, en ese contexto, podrían llegar a ser las guías para nuestra psicología cuando pasamos por momentos en la vida en vez de una descripción de una existencia futura literal. La mayor parte de los tipos de rituales religiosos, incluido el del mormonismo, pueden utilizarse en este sentido. Sin embargo, el ritual mormón no fue diseñado para este propósito y por lo tanto creo que su inutilidad en este sentido es limitada. También debo señalar la distinción entre lo que he descrito anteriormente y la variedad de los mitos socialmente útiles, pero no necesariamente ciertos, que sostienen todas las sociedades en conjunto. Por ejemplo, aforismos tales como los tramposos no prosperan,” “la virtud será recompensada,etc. son todos transmitidos como la sabiduría de las edades y realizan una función sociológica importante a la vez que sea falsa o sujeta a muchas excepciones no declaradas. En mi opinión, estos mitos son un reflejo de la Regla de Oro, y están diseñados para crear la clase de sociedad en la que la mayoría de nosotros

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hemos decidido que deseamos vivir. Además, a medida que maduramos dentro de esa sociedad, estas máximas se vuelven códigos para conceptos complejos acerca de la conducta humana que de hecho tienen muchas excepciones. Finalmente, cada una de estas reglas está orientada hacia el presente. Nos enfocan sobre los elementos de la conducta humana que nos rodea, y nos invita a probarlos contra nuestra experiencia. Esto es cómo desarrollamos nuestros propios conceptos de correcto y equivocado, y decidimos cómo viviremos nuestras vidas. Por otra parte, el tipo de engaño inherente en la “mentira piadosa” no está orientado hacia nada comprobable contra nuestra experiencia presente. Las mentiras piadosas están diseñadas no para producir el tipo de sociedad que por medio del consenso tosco el hombre occidental ha decidido edificar, sino más bien el tipo de organización particular que una élite religiosa o política ha determinado que es mejor para todas, y no de manera fortuita, para las élites mismas. Por lo tanto, sugiero que las mentiras piadosas y sus primas tienen poco en común con la variedad del jardín de mitos socialmente útiles. Ahora. Consideremos la ceremonia del templo desde otro punto de vista cómo la ceremonia y los procesos relacionados obran a la luz de los conceptos relacionados a la compulsión y el condicionamiento. Hablamos bien del templo a nuestros hijos desde la infancia. Como señala Fowler, el condicionamiento que se produce durante la primera etapa, la fe es una cosa poderosa, y hasta cierto punto, peligrosa. Las primeras canciones que a menudo aprenden, una de las formas más poderosas de condicionamiento, se relacionan con el templo. Asisten por primera vez a una edad relativamente joven, y después de un diluvio de información que probablemente no pueden esperar que entiendan, hacen pactos amplios incluyendo uno que requiere que obedezcan a los líderes de la Iglesia en todas las cosas importantes, y las mujeres deben estar de acuerdo en obedecer a sus maridos. La cadena de mando está claramente establecida como Dios al hombre a la mujer. A cada asistente al templo se pide que haga estos y muchos otros convenios mientras están rodeados de amigos y familiares, mirando expectantes, que reafirman estos mismos compromisos. Entonces son alentados a regresar una y otra vez para participar en el mismo proceso. En cada caso, la sutil pero poderosa influencia del pensamiento de grupo es una gran parte de lo que ocurre. La gente joven que hace estos convenios son cuidadosamente reservados por la Iglesia de mucha información que la mayoría de los observadores objetivos considerarían relevante para una comprensión cómo son inspirados los líderes a quienes los jóvenes hacen convenio de seguir, o cuán directa es su conexión con Dios. Podría decirse que la más objetable de todas las prácticas relacionadas al templo SUD es el de la separación de las familias en el matrimonio. Es decir, uno debe tener una recomendación para el templo (y por lo tanto, por definición, ser miembro de la Iglesia) para poder asistir al templo y estar presentes para el matrimonio de un ser querido. En un tiempo era posible para una pareja casarse civilmente en una ceremonia pública y luego de manera inmediata ser sellados de manera privada, para acomodar a los no miembros (o miembros no poseedores de una recomendación del templo) en su familia. Eso ya no se permite, fortaleciendo de manera significativa la efectividad de esta herramienta de control.

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Para obtener una recomendación del templo, uno se debe someter a la consideración de la autoridad de la Iglesia a través de una entrevista, y ya sea que mienta o mantenga el estándar mínimo de conducta requerida para asistir al templo. La presión intensa de ser “digno” de estar en la asistencia en la boda de un hijo o nieto, mantiene complacientes a muchos miembros de la Iglesia a lo largo de sus vidas. He estado en comunicación con muchos que indican que esto por muchos años fue su motivador principal con respecto a la actividad de la Iglesia. Uno de ellos se refiere a esta práctica como el tornillo de oroque mantiene unido todo el sistema de acondicionamiento SUD. Yo no iría tan lejos, pero estoy de acuerdo en que esta es una herramienta de control importante, y que es utilizada cada vez más por la Iglesia en ese sentido. Así es como explico el programa de construcción de templos de la Iglesia. El proceso de entrevista de recomendación del templo es la principal herramienta de control que la Iglesia tiene con respecto a los miembros adultos. Si no hay templo con una distancia razonable de una población de miembros de la Iglesia, esta herramienta de control no funciona. Mucho tiempo después que las ideas que acabo de resumir se me ocurrieron, corrí a un artículo presentado en el Simposio Sunstone Salt Lake City 2002, titulado “Shaping Mormonism's Spiritual Kingdom of God” del Dr. Claude J. Burtenshaw, un profesor de ciencias políticas de la Universidad de Utah. Las ideas del Dr. Burtenshaw pueden resumirse de esta manera:

1. D&C proclama claramente que la base de la iglesia SUD contemplaba una unión de la vida espiritual y temporal. Esto es, el control político acostumbrado sobre la propiedad y las libertades fueron parte de la vida SUD primitiva. Sin embargo, esos controles chocaron una y otra vez con la constitución de los EEUU, y en una serie de conflictos que fueron en gran medida responsables que los mormones fueran expulsados de un lugar a otro, y finalmente a Utah, el control político de la iglesia SUD sobre sus miembros se eliminó gradualmente. Este proceso se completó durante el periodo entre 1896 y el colapso final de la institución del matrimonio polígamo durante los siguiente diez a veinte años. Fue en 1896 que a Utah finalmente se otorgó la categoría de estado, después de una incapacitante batalla con el gobierno federal de EEUU, sobre la base de una constitución completamente laica que negara de manera específica la influencia de la iglesia sobre las instituciones del estado.

2. La teología SUD acomodó la remoción de la autoridad política de sus orígenes contemplados, centrándose en la perfección de la persona dondequiera que se encontrara en vez de la congregación de los Santos y la edificación de una comunidad con normas diferentes a las de su sociedad de acogida. El cambio de la edificación de la comunidad a un enfoque individual ha sido fundamental para la Iglesia moderna en muchos aspectos. Se ha hecho posible que los mormones se muevan hacia la corriente principal de la sociedad estadounidense, que han hecho poco a poco desde que se hicieron estos cambios. Gordon Hinckley continúa conduciendo con fuerza a la Iglesia en esta dirección, e incluso ha aconsejado en varias ocasiones, totalmente públicas, que la gente se olvide de nuestro pasado. No somos lo que solíamos ser, dice. Míranos ahora, y ve hacia dónde vamos.

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Piense también en las consecuencias para el esfuerzo misionero mundial de la Iglesia si se hubiera continuado con la práctica de la poligamia, aconsejar a la institución de la iglesia que originó las leyes que invalidan las leyes de la entidad política de acogida, y que los nuevos conversos deberían congregarse a Sión. 3. En cuanto se eliminaron los controles políticos y por tanto de la comunidad, se incrementó el énfasis sobre ciertos controles personales. La principal herramienta de control personal que la Iglesia tiene, como se anotó antes, es el derecho de asistir al templo. Este es un privilegio administrativo conferido por la Iglesia sobre aquellos de sus miembros que considera dignos. Por tanto, mientras más deseable y disponible esté ese privilegio, más eficaz será como herramienta de control. El relativamente reciente énfasis de la Iglesia en la construcción de templos y la asistencia regular al templo, está muy bien explicado por este paradigma. Con base en la información anterior, no se requiere mucho cinismo para postular que el propósito principal de la obra del templo por los muertos puede ser para arraigar el condicionamiento en los vivos. Nunca he creído que Dios realmente nos necesite para hacer algo por los muertos, pero se dan por hecho procesos mucho más benignos en la asistencia continua al templo desde el punto de vista de los vivos. Y, al decir todo esto, también puedo decir que creo que los templos SUD son espacios sagrados, y he tenido tantas experiencias espirituales que valen la pena allí que no puedo contarlas. Una vez más, estamos de vuelta a la increíble complejidad de nuestra experiencia humana. Si tuviéramos que tratar el pacto hecho en el templo como un contrato legal, no tengo ninguna duda de que no podía hacerse cumplir debido a nuestras leyes relacionadas con la coacción y la tergiversación. Nuestro sistema legal nos impone una clase de mínimo común denominador de la moral. Los valores religiosos deben estar muy por encima de la moralidad legal. Cuando somos capaces de examinar las prácticas de una institución religiosa y tenemos preocupaciones legítimas sobre el uso identificable de la coacción a la ley, esto debería hacer que las campanas de alarma comenzaran a sonar. Si un cliente viene a mí para hablar de unirse a una organización religiosa que utiliza la presión del grupo en la forma en que la Iglesia hace, tendría todo tipo de advertencias que ofrecerle. Pero yo estaba ciego a esas preocupaciones respecto de la Iglesia SUD hasta hace poco. Otras prácticas SUD estándar pueden ser analizadas de manera similar.

Cultura

Controladora del Mormonismo

Demasiado énfasis se pone dentro del mormonismo en la literalidad y la maravilla del Reino Celestial, y lo que tenemos que hacer para llegar allí. El primero y más importante requisito en este sentido es la obediencia a las cambiantes exigencias de los líderes mormones. Esto resulta en una mentalidad que consume una gran cantidad de esfuerzo en el presente enfocado temerosamente sobre las consecuencias eternas de lo que sucede a nuestro alrededor. Esto nos impide en gran medida involucrarnos en la realidad de nuestra experiencia de vida.

Excesiva

Orientación

al

Futuro

Un

Efecto

Lateral

de

la

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Por ejemplo, mientras fui un mormón obediente me era difícil apreciar simplemente la compañía de un amigo no miembro porque estaba siempre consciente de mi deber de convertir a ese amigo al mormonismo, y muchas de mis acciones en relación con él serían influenciadas por ese deber. Esto me hizo actuar a menudo de manera no auténtica hacia las personas con quienes, de lo contrario, tal vez podría haber llegado a ser verdaderamente amigable. Del mismo modo, tuve dificultades para comunicarme de alguna manera con los miembros de la familia, sin tratar de influir en su comportamiento hacia una mayor obediencia a los requisitos de la Iglesia. Este fue el resultado de estar constantemente consciente del hecho de que si los miembros de mi familia no llegaran a ser debidamente obedientes, no seríamos capaces de disfrutar de la compañía uno del otro en el Reino Celestial. La primera función de mi vida era obedecer las innumerables reglas necesarias para la entrada en el Reino Celestial, y la segunda era a hacer todo lo que fuera razonablemente posible para motivar a los que están dentro de mi círculo de influencia, y en especial a mi familia, a hacer lo mismo. Y ¿qué hacen los miembros de la Iglesia cuando se juntan en las reuniones de la Iglesia? Aunque hay a menudo una actividad de algún tipo para actuar como un marco, el propósito de juntarse es para animarnos unos a otros a ser más obedientes a las enseñanzas de la Iglesia y asistir a más reuniones que tendrán el mismo propósito. Los miembros de la Iglesia también dedican cantidades significativas de influencia intentando hacer que los miembros inactivos y los no miembros se conviertan en parte del ciclo antes descrito. Boyd Packer describió brevemente este concepto en una reunión de capacitación de liderazgo, que en una ocasión asistí, al decir que el propósito de todo lo que hacemos como miembros de iglesia es alentarnos a nosotros mismos y a los demás a hacer y guardar convenios, es decir, someterse obedientemente a la autoridad de la Iglesia. Por lo tanto, los mormones gastan una increíble cantidad de tiempo y energía dándose confianza entre sí que pertenecen a la única iglesia “verdadera” de Dios, y alentándose mutuamente para llegar a más reuniones con el propósito de que consiste en repetir de nuevo ese mensaje. Los rituales que los mormones tienen instrucciones de seguir en sus hogares están diseñados para el mismo propósito, incluyendo lectura diaria de las Escrituras (personal y en grupos familiares), oraciones diarias (personal, conyugal y grupo familiar sobre una base de dos veces al día, además de en cada comida), la noche de hogar una vez por semana, entrevistasentre padres e hijos, etc. He llegado a la conclusión que el estilo de vida mormón que he descrito es antagónico a lo que últimamente he descubierto que es la espiritualidad real. La espiritualidad requiere mucha más consciencia del presente de lo que permite un estilo de vida mormón comprometido, obediente. El estilo de vida mormón, con su enfoque obsesivo a los mandamientos que supuestamente se requieren para lograr obtener la entrada al Reino Celestial después de la muerte, nos hace soportar gran parte del presente como una serie interminable de tentaciones que pueden hacernos perder nuestra esperanza para el premio si no son resistidas con éxito. Por lo tanto, gran parte de la oportunidad que tenemos para vivir esta vida, y disfrutar de lo que tiene para ofrecer, es desperdiciado.

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Mucho se ha escrito respecto de los problemas de la “orientación al futuro” en la cultura occidental. Como lo ha puesto el escritor sudamericano Octavio Paz :

Quien construye una casa para la felicidad futura construye una prisión para el presente.

Allí se encuentran muchos de los problemas del mormonismo. Por otra parte, soy rápido para admitir que los psicólogos como el Dr. Martin Seligman, uno de los principales expertos de América del Norte, respecto a la psicología de la felicidad, nos dicen que un grado de mentalidad futura es esencial no sólo para la felicidad, sino para el bienestar mental. Esto es, aquellos que están demasiado orientados al pasado o al presente algunas veces tienen problemas para poner en contexto sus dificultades. Esto les expone a los problemas relacionados con la depresión, e inhibe el hacer planes que motivarán la acción constructiva en el presente. Parece, por lo tanto, que el truco que necesitamos realizar es el de encontrar un equilibrio apropiado y desvanecer el temor del presente que el mormonismo tiende a inculcar. Los mormones no hacen tantas metas sanas orientadas al futuro ya que se insensibilizan al presente al analizarlo casi exclusivamente en términos de cómo afectará a sus posibilidades Celestiales. Por ejemplo, a pesar de la alegría que han traído a mi vida los cambios espirituales que he hecho recientemente, y el hecho de que mis hijos y esposa dicen que soy mejor padre y esposo que nunca, mis padres tienen roto el corazón porque me he descalificado a mí mismo para la vida con ellos en el Reino Celestial. El antídoto sugerido a menudo para aquellos occidentales que tienen una excesiva orientación al futuro es un mayor enfoque sobre el presente, como enseñan los budistas y otros teóricos de orientación oriental. Irónicamente, uno de los primeros lugares que me encuentro con este enfoque estaba en un programa de entrenamiento de liderazgo patrocinado por la Universidad Brigham Young al que asistí como presidente de nuestro capítulo local de la Escuela Marriott de Sociedad Gerencial. No creo que las personas que hicieron la presentación entendieran a dónde conduce el camino que señalan. Propugnaban que ya no nos permitamos ser “obras humanas,y que volvamos a nuestro estado natural, el de seres humanos- que simplemente seamos.” Pero de nuevo, “solo fui” por un momento, comencé a sentir cosas que decididamente son contraproducentes si se desea permanecer como miembro fiel de la Iglesia mormona, porque trabaja duro para convertirnos en obras humanas que no piensan lo suficiente para cuestionar. Mi conjetura es que este programa, como muchos otros que han demostrado que conducen a las ovejas fuera del redil, será suspendido por la Universidad Brigham Young, si aún no lo ha sido. Es mi experiencia que si la Iglesia encuentra que un programa desvía del camino a los miembros, el programa será desalentado a pesar de todo lo bueno que pueda hacer. Este fue el caso con unos populares, y de muchas maneras efectivos, programas de terapia de grupo de fin de semana con los que me familiaricé en la década de 1980. El Dr. Scott Peck (("The Road Less Traveled", etc.) fue uno de los principales proponentes de estos. Mientras servía como Obispo recibí una carta de la Primera Presidencia que me aconsejaba específicamente a desalentar a los miembros de nuestro Barrio de participar en tales programas debido a la manera en que la participación parecía llevar a los miembros a cuestionar su devoción a la Iglesia. He aprendido bastante acerca de este tipo

Obviamente, el escritor mexicano Octavio Paz, premio Nobel de Literatura en 1990. N. del T.

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de programas desde entonces, y creo que los esfuerzos valen la pena para muchos tipos de personas. Pero sí crean bastante energía emocional para hacer que incluso los mormones fieles cuestionen su visión mormona del mundo, y por lo tanto no es de extrañar que la Iglesia les desalentara. Este es otro ejemplo del consejo de la Iglesia formulado en base a la preservación del control, en lugar de lo que es en el mejor interés de los miembros individuales. He encontrado que el enfoque simplemente ser,” complementado con lo que he aprendido sobre el budismo y la meditación, es más útil. El presente se ha abierto para mí a medida que he suprimido mi mentalidad mormona inducida, orientada excesivamente al futuro. Ahora no gasto energía o tiempo preocupándome si este o aquel aspecto de mi conducta o aquel de mis seres queridos podría quitarnos el derecho al Reino Celestial. Utilizo mucha más energía que antes en percibir la luz que se refleja en el pelo de mi nieto, la belleza de mi hija cuando camina por nuestro patio en su camino a hacer algo por lo que yo podría estar preocupado hace un tiempo, ya que podría poner en peligro su salvación eterna,” y la expresión en el rostro de mi esposa cuando escucha algo que nuestro hijo, de nueve años de edad, piensa que es de vital importancia. El tema de “mentalidad al futuro” es tan central para el mormonismo que voy a pasar un poco más de tiempo en ello. Como anoté antes, existe una correlación entre las sociedades creadas en ambientes rigurosos y que ahora nos parecen como excesiva mentalidad al futuro. Esto no debe sorprender. La mentalidad al futuro nos ayuda a hacer frente a las difíciles circunstancias actuales, y para establecer metas que motiven la actividad actual para mejorar esas circunstancias. Ambas son características útiles, si no es que esenciales, en un medio hostil. Octavio Paz, que tan bien define este problema como se señaló anteriormente, es un sudamericano. Por lo tanto, está familiarizado con un entorno económico mucho más duro que el nuestro. No debe sorprendernos que los primeros mormones estuvieran orientados al futuro, como muchos de sus contemporáneos. La pregunta interesante es por qué los mormones han conservado su mentalidad al futuro en mayor medida que la mayoría del resto de la sociedad occidental. Es mi opinión que esto se debe a la naturaleza autoritaria y extremadamente conservadora de la Iglesia Mormona y la cultura que crea. Como se señaló anteriormente, los ambientes hostiles crean organizaciones religiosas autoritarias y otras, así como la mentalidad al futuro. Y una vez que la autoridad humana está bien establecida, tiende a perpetuarse. El liderazgo mormón se ha demostrado adepto a esta tarea. Una de sus principales herramientas en este sentido es un sistema de creencias que hace que los miembros sienten que la Iglesia Mormona es indispensable para su salvación eterna. Esta es una estratagema clásica de mente al futuro. “Haz lo que decimos que debes hacer, o perderás tu oportunidad para vivir con tus seres queridos después de la muerte en el Reino Celestial.” Y como se ha señalado, lo que los miembros deben hacer implica el uso de su tiempo y recursos para arraigar la obediencia a la Iglesia en sí mismos, sus familiares, los otros miembros de su barrio y estaca, y los no miembros a través de los esfuerzos misioneros que hacen. Todo esto se combina para hacerlo difícil para que el presente sea apreciado porque está lleno de especulaciones sobre un futuro especulativo.

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Puedo oír

a mis amigos mormones diciendo, “Vamos Bob. Te concedemos que la

Iglesia es conservadora. Eso es un problema. Ningún argumento allí. Pero ¿cuándo la Iglesia nunca te dijo que no disfrutaras del momento? Es un tramo real.Así que un ejemplo concreto o dos son con el fin de ayudar a traer este punto importante casa. Sugiero que si hay algún momento en que se deba estar "en el momento" es al hacer el amor. El hecho de que los líderes mormones hayan, de vez en cuando, pretendido imponer los detalles minuciosos de hacer el amor, y que el comportamiento de los miembros, como yo hayan sido afectados de manera significativa por su consejo, debe proporcionar prueba suficiente de la medida en que buscan controlar las vidas mormonas. Mi esposa y yo nos casamos en 1980. Una de las cosas que nos fue dicha por los líderes de la Iglesia durante las entrevistas por las que tuvimos que pasar para recibir el permiso para ser casados en el templo fue que teníamos que usar los garments del templo “noche y día” –esto es, todo el tiempo. Se me dijo durante mi misión que los líderes de la Iglesia enseñaban que usar los garments “noche y día” significaba que los garments debían ser usados al hacer el amor, que aunque técnicamente posible, le quitaría mucho del ajemromance del evento. También se me dijo que algunos miembros de la Iglesia, de la variedad más rebelde, rehusaban usar sus garments durante sus momentos íntimos con su cónyuge, pero que muchos lo hacían. Desde entonces, he conocido a algunos que lo hacen. Y solo hace pocos días oí a un miembro de mi propia familia extendida que es una generación mayor que yo, preguntarse en voz alta por qué una novia joven a la que ella conocía compraba lencería. “¿Cómo se va a ver con sus garments puestos?” era el centro de su preocupación. Ella estaba desconcertada por este comportamiento. Esta mujer es inteligente, bien informada respecto a la mayoría de las cosas y capaz en extremo, y ha pasado toda una vida en el liderazgo de la Iglesia dentro de la Sociedad de Socorro y las organizaciones de mujeres jóvenes, incluyendo numerosos períodos como presidenta tanto de Estaca como auxiliares de barrio. Es una vergüenza que su experiencia mormona le ha dejado suficiente torpeza en su propia piel para hacer esa declaración. Qué tragedia es esta. Le ha sido robada parte de una de las experiencias más potencialmente significativa de la vida, y está tan aislada de la realidad que es completamente inconsciente de lo que ha sido tomado de ella. Y solamente puedo especular en cuanto al bagaje psicológico que carga como resultado de la mentalidad que se comentaba antes, y cómo eso también es probable que le haya obstaculizado su capacidad para tener intimidad con su marido. Pregunté en cuanto al asunto de vestido al tener relaciones sexuales” a mis líderes de la Iglesia poco antes de nuestro matrimonio, y me dijeron que si bien la Iglesia solía enseñar que las prendas deben ser usadas al hacer el amor, que ahora se reconoció que está bien quitárselas, siempre y cuando fueran puestas de nuevo antes de ir a dormir. De otra manera, la promesa hecha en el templo de usar los garments “noche y día” sería rota. Me sentí tan aliviado que podría quitarme mis garments al hacer el amor que no cuestioné la naturaleza ridícula del requisito de “ponérselos de nuevo.” Y así, a lo largo de mi vida de casado, uno de los grandes placeres de la existencia el de yacer apaciblemente en los brazos de mi esposa después de la intimidad en la mayoría de los casos ha sido interrumpida por lo que es en efecto un ritual religioso en la forma del requisito que debe

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resistirse el sueño hasta que ponerme de nuevo mis garments. Y recuerdo despertarme en numerosas ocasiones con una sacudida y un sentimiento de culpa después de quedarme dormido con mi esposa en mis brazos, y luego salir de la cama para ponerme mis prendas. Estoy sacudiendo mi cabeza mientras escribo estas palabras. La capacidad de la Iglesia mormona para controlar este tipo de comportamiento íntimo entre las personas casadas es asombrosa. Y como sabe, la intervención de la Iglesia en cuanto a la conducta íntima entre los cónyuges va mucho más allá de lo que acabo de indicar. Una carta con fecha 9 de junio de 1978, de la Primera Presidencia de la Iglesia para los diferentes líderes de la Iglesia, instruye que las entrevistas de las personas casadas con el propósito de recomendaciones del templo, etc.: “se deben evitar escrupulosamente las preguntas poco delicadas,” sin embargo también enfatiza:

Las personas casadas deben entender que si en sus relaciones maritales son culpables de prácticas antinaturales, impuras o profanas, no deben entrar en el templo a menos que y hasta que se arrepientan y no continúen con este tipo de prácticas.

Esta carta pone a los Obispos en una posición delicada, y estaba en vigor cuando mi esposa y yo nos casamos en 1980. Nuestro Obispo nos dijo que la carta probablemente se refería a ciertos actos sexuales, como el sexo oral o “posiciones sexuales antinaturales,” que no agradaban a dios. Hummm. ¿Qué hace eso para una pareja joven, recientemente virgen (como éramos ambos) cuando se meten juntos a la cama mientras tratan de ajustarse a la novedad de la vida sexual? Permítame asegurarle que esto no nos ayudó a hacer este ajuste. Luego, el 5 de enero de 1982, la Primera Presidencia repitió sus instrucciones para “entrevistar a personas casadas,” pero agregó:

La Primera Presidencia ha interpretado el sexo oral como constitutivo de una práctica antinatural, impura o impía.

También escuchamos esto de nuestro bien intencionado Obispos. Así, ¿qué sucede cuando una pareja mormona casada se siente inclinada, en el calor de la pasión, a hacer algo que podría ser “antinatural,” lo que sea que eso signifique? ¿Se detiene a debatir los que significa “antinatural”? Trate de hacer algo que podría ser antinaturalcon el fantasma de no llegar al Reino Celestial como una consecuencia que pende sobre su cabeza. Hacer bien el amor es bastante difícil de conseguir para una pareja con las responsabilidades de la mayoría de los mormones en términos de niños, trabajo, servicio a la comunidad, etc. sin hacerlo más difícil, y la Iglesia ha hecho eso con creces. Permítanme sugerir que el asesoramiento sexual que emana de los líderes mormones no es oportuno permanecer en el momento,en el dormitorio, y que sus consejos en otras esferas es igualmente incompatible con apreciar las maravillas que el presente tiene para ofrecer. Y para asegurarme de no ser malentendido sobre este punto, permítame aclarar que no me quejo tanto específicamente sobre la intervención de la Iglesia en la vida sexual de sus miembros ya que uso eso para establecer que la Iglesia ha sido eficaz en la interrupción de una de las actividades humanas más intensas y primarias, así como un millón de otros aspectos de nuestras vidas que no son en ningún punto tan difíciles de controlar para la Iglesia. Esto debería hacer reflexionar a aquellos que no han notado cuán

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omnipresente está la influencia de la Iglesia en sus vidas, y brinda una razón para hacer un inventario.

El Paradigma de la “Barra de Hierro” del Mormonismo

No necesito repetir la historia barra de hierro para usted. Pero antes de explicar su importancia dominante para el tema principal de esta carta, voy a señalar como un aparte que este es uno de los muchos aspectos del Libro de Mormón cuyas raíces del siglo XIX son probablemente aparentes. La madre de José Smith, Lucy Mack Smith, relata lo siguiente:

En 1811, nos trasladamos de Royalton, Vermont, al pueblo de Lebanon, New Hampshire. Poco después de llegar aquí, mi esposo recibió otra visión muy singular, que voy a relatar:

“Creí,” dijo, “que viajaba en un campo abierto, desolado, que parecía estar muy árido. Cuando así viajaba, repentinamente el pensamiento llegó a mi mente que mejor me detuviera y reflexionara sobre lo que hacía antes de ir más lejos. Así que me pregunté, “¿Qué motivo

puedo tener al viajar aquí, y qué lugar puede ser este?” Mi guía, que estaba a mi lado como antes, dijo, “Este es el mundo desolado, pero sigue adelante.” El camino era tan amplio y árido,

Viajando una corta distancia más, llegué a un

camino estrecho. El camino al que entré, y cuando yo había viajado un poco en él, vi un hermoso arroyo de agua, que corría desde el este hacia el oeste. De esta corriente, no podía ver ni la fuente ni tampoco la desembocadura, pero hasta donde mi vista podía extenderse podía ver una cuerda, corriendo a lo largo de la ribera de ella, casi tan alta como un hombre podía alcanzar, y más allá de mí, había un bajo, pero muy agradable valle, en el que estaba un árbol, como yo nunca había visto antes. Era extremadamente bello, a tal grado que le miré con asombro y admiración. Sus hermosas ramas se extienden como un paraguas, y producía un tipo de fruta, de forma muy parecida a una castaña y blanca como la nieve, o, si es posible, más blanco. Me acerqué y empecé a comer de ella, y me pareció deliciosa, más allá de toda descripción. Cuando estaba comiendo, me dije en mi corazón: No puedo comer esto solo, tengo que traer a mi esposa e hijos, para que puedan participar conmigo. …Mientras estaba ocupado en esto, miré un espacioso edificio colocado frente al valle en el que estábamos, y parecía llegar hasta los mismos cielos. Estaba lleno de puertas y ventanas, y todas estaban

que me preguntaba por qué debo viajar en

llenas de gente vestida muy finamente. Cuando estas personas nos observaron en el valle bajo, a la sombra del árbol, apuntaron el dedo del escarnio hacia nosotros, y nos trataron con toda clase de descortesía y desprecio…” (Vea Lucy Mack Smith, "Joseph Smith The Prophet")

Si vamos a creer a Lucy Smith, la narración de la barra de hierro fue contada por su esposo muchos años antes que José comenzara a “traducir” el Libro de Mormón, y no es muy exagerado creer que José lo escuchara en el hogar de los Smith. La única teoría alternativa que José Smith padre y Lehi (el supuesto profeta del Libro de mormón) tuvieron virtualmente la misma visión es mucho menos probable. La Navaja de Occam, que he encontrado que es una guía confiable, apoya esta conclusión como lo hace virtualmente cada punto que he tratado de establecer en esta carta. En cualquier caso, el paradigma de la barra de hierro se teje en la actual cultura mormona través de recordatorios regulares durante las lecciones y los sermones, su inclusión en las palabras de los himnos populares, e incluso la referencia en las

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producciones dramáticas mormonas que han influido cada vez más la forma de la cultura popular SUD. La idea central del paradigma de la barra de hierro es antigua. Se encuentra en los conceptos el camino “recto y estrecho” y el “camello no puede pasar por el ojo de una aguja” del Nuevo testamento, así como en las fuentes míticas de muchas otras culturas. Es una metáfora clásica "ambiente difícil.” Es decir, la vida está llena de peligro y usted debe vivir dentro de un estrecho rango de comportamientos aceptables, o se perderá en esta vida y se perderá las maravillosas recompensas asumidos para existir en la siguiente. También es una parte importante del esfuerzo que los líderes religiosos hacen para crear el monopolio que sus organizaciones necesitan para seguir siendo fuertes. Es decir, si acepto la idea de la barra de hierro, voy a obedecer a mis líderes religiosos y por lo tanto les fortaleceré tanto a ellos como a la organización que dirigen, a menudo a costa mía. Es mi opinión que la mentalidad “barra de hierro” está, en el mejor de los casos, por debajo del óptimo, y en el peor es malsano en extremo. Y está fuera de contacto con la realidad del mundo occidental del siglo XXI. En primer lugar, la mayoría de los líderes religiosos han tratado de engañar a sus seguidores hacia la obediencia, como se ha señalado anteriormente. No creo que sea el único en querer tan poco engaño en mi vida como sea posible. Y en segundo lugar, la vida no es dura en nuestra época. La vida nunca ha sido mejor. Existen innumerables maneras en las que se puede vivir una vida rica, maravillosa. Y trágicamente, muchos de aquellos con la mentalidad de la barra de hierro tropiezan con temor a través de este jardín en el que vivimos, ajenos a la mayor parte de lo que está disponible para ellos. Y mientras así tropiezan, serán los últimos en darse cuenta de su difícil situación. Irónicamente, muchos mormones miran a los amish, huteritas, talibanes y su especie y expresan incredulidad en cómo esas personas pueden estar tan ciegas a la realidad de nuestro mundo moderno. Mientras más la Iglesia utilice cosas como la política de la historia fiel para “proteger” a sus miembros, más los miembros de la Iglesia se asemejarán a los amish y compañía. “Existen los hombres para que tengan gozo” (2 Nefi 2:25) es una de las ideas contenidas en el Libro de Mormón por el que estoy agradecido y planeo conservar. Uno de los milagros inesperados que experimenté cuando solté la barra de hierro fue el volverme consciente, por primera vez en mi vida, de las alegrías y caminos virtualmente infinitos en que podría experimentarlos, por los que estoy, y siempre he estado, rodeado. Empecé a deleitarme con las verdades que muchas tradiciones religiosas y los científicos han descubierto y los artistas han ilustrado y articulado, y a experimentar con cómo esos conceptos e imágenes pueden enriquecer mi vida. Descubrí que los mundos del arte y la ciencia no eran parte del “edificio grande y espacioso” o “niebla de oscuridad” cuyo propósito es engañarme y alejarme del sendero supremamente importante, y más importante, que mi vida no es parte del campo sobre el que se está librando una batalla épica entre las fuerzas eternas de bien y el mal. En vez de eso, mis ojos se han abierto para ver muchos senderos diferentes a través de un jardín hermoso, algunos de los cuales me atraen y me enriquecen mientras otros me dejan impasible. Descubrí que casi todas las vidas humanas tienen historias entretejidas entre ellas que me tocan profundamente, y me hacen más humano y alegre a medida que las entiendo. Tal entendimiento era

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imposible mientras me aferraba a una barra que exigía que nada contradictorio a ella fuera desestimado ya sea amenazante o no digno de consideración seria. Una vez que capto su esencia, estas historias se sienten como una parte hasta ahora oculta de mí. Y aunque a menudo son tan diferentes de mi propia narrativa que inicialmente me perturban e incluso a veces me desorientan al punto del dolor, no son parte de ninguna niebla oscura cuyo propósito sea engañar y confundir. Más bien, son un aspecto esencial del tapiz de la vida cuyo efecto (si no es que diseño) es despertarme a más belleza y orden, la mayor parte de lo cual no puede reconciliarse con la manera mormona y por ello antes no me sentía en libertad de considerar. Mi enfoque ha pasado de vivir el “harás,” una vida orientada al futuro, a vivir en el “yo quiero” presente. Ahora me concentro en mis fortalezas –en alimentarlas y desarrollarlas y sobre cómo puedo utilizarlas para ser más productivo, tanto para mí mismo como para los demás. La Iglesia ya no dicta cómo uso mi tiempo, quiénes son mis amigos, o lo que serán mis prioridades sobre una variedad de puntos importantes. Los cambios que he realizado se sienten tanto bien como correctos. Sin embargo, toma algún tiempo convertir la creencia en acción. Eso significa que aun cuando los “harás” hace tiempo se fueron, todavía no he llegado plenamente a aferrarme de lo que quiero hacer en lo mundano, a nivel cotidiano, y estoy sensible al riesgo que todos enfrentamos de derivar a la abstracción y perder la vida real, cuando nos pasa de largo. Como lo puso el maestro zen Soyen Shaku, mientras que la especulación y el interminable hablar de la abstracción tiene su lugar en el budismo y es atractiva para algunos:

Nosotros, simples budistas ordinarios, seguiremos en la eliminación del egoísmo, la búsqueda de la luz que está en todas partes, la práctica de la bondad amorosa que no contradice o discrimina. Dice un antiguo sabio, “El Camino está cerca, y tú lo buscas lejos.” ¿Por qué, entonces, siempre intentaremos alejarnos del sendero que se extiende justo en frente de nosotros, tan amplio y bien pavimentado? (Zen for Americans, Soyen Shaku, p. 87, 88)

Tengo la intención de ser una persona normal, común y corriente que hace casi lo mismo. Y por eso creo que no hay un camino estrecho y ninguna barra de hierro a la que debamos aferrarnos, sino más bien aquellos privilegiados de vivir en este tiempo y en lugares innumerables en todo el mundo que se encuentran en un hermoso jardín a través del cual corren muchos, caminos maravillosos más honorables además están las personas. Nuestro objetivo no es pequeño y casi imposible de golpear. Es enorme, y tenemos más flechas en nuestra aljaba de lo que podemos tener esperanza de disparar. Difícilmente podemos fallar sial menos apuntamos y tratamos. Y ¡disparar esas flechas es divertido! No puedo describir apropiadamente la alegría que siento (y todavía siento al escribir esto) cuando estas ideas emergieron lentamente en mí y luego fueron confirmadas por el mejor estudio, el análisis y la contemplación que puedo reunir. James Fowler proporciona un marco útil dentro del cual considerar el desarrollo espiritual en su libro Etapas de la Fe.” Fowler comienza con la pregunta de lo que hace la diferencia entre las personas que están sincera y profundamente comprometidas con un punto de vista religioso, y los que ven fortalezas y debilidades en los diversos sistemas religiosos. ¿Por qué algunas personas parecen llevar los ojos vendados al considerar las

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ideas religiosas, mientras que otros están abiertos para contemplar muchas ideas de muchas fuentes? Fowler extrapola de la investigación que trata con el desarrollo cognitivo de los niños y el desarrollo moral de los seres humanos en general, y definió seis “etapas” diferentes que la gente atraviesa en su búsqueda de la comprensión espiritual. La etapa uno ocurre normalmente entre las edades de tres y siete, y se caracteriza por la exposición desprotegida de la psique al inconsciente. La imaginación corre desbocada, desinhibida por la lógica y absorbemos los tabúes culturales. La etapa dos, que usualmente dura a través de los años de escuela, pero puede mantenerse toda la vida, involucra una creencia literal en los símbolos, tal como un dios antropomorfo. Las personas de etapa dos tienen una fuerte creencia en la justicia y la reciprocidad del universo. La evaluación crítica del mito y el símbolo es imposible. Fowler describe a una persona en esta etapa tanto llevada por como atrapada en su propia narrativa. Un sistema religioso que atrae a una persona en esta etapa tiende a ser legalista y literal. La etapa tres es donde la mayoría de los adultos pasan la mayor parte de sus vidas. Está caracterizado por la conformidad y la identificación fuerte con un grupo. Las personas en la etapa tres tienden a estar excesivamente preocupadas por lo que piensan de ellos otros miembros de su grupo, y se esfuerzan para conformarse a las expectativas. Es en la etapa tres que las personas es más probable que sientan que las ideas y el enfoque a la vida del grupo constituyen el “único camino verdadero.” Fowler dice, de manera interesante, que:

de muchas maneras las instituciones religiosas funcionan mejorsi están pobladas de una mayoría de gente comprometida mejor descrita como Etapa 3.

Por lo tanto, no debe sorprendernos encontrar que la mayoría de las instituciones religiosas, y la Iglesia mormona en particular, cultive una espiritualidad etapa tres. Los peligros de la etapa tres incluyen tomar indicadores simbólicos tales como poder, “bondad,” y “maldad” tan literalmente y adoptar la perspectiva del grupo tan completamente que la evaluación objetiva de la experiencia de la vida sea imposible. Eso es lo que puede conducir a los zelotas a volar aviones a los edificios, o estar de acuerdo en “casarse” y tener sexo con un líder religioso mientras continúa casada a alguien más, o asumir que los garments son la única lencería que las mormonas puedan usar. Lo primero es un problema talibán, el segundo es algo que José Smith a hacer a un número de sus seguidoras femeninas, y el tercero es un atisbo de la cultura mormona fiel, popular. Además, si bien es posible que las personas etapa tres tengan una relación íntima con lo divino, la perspectiva de grupo orientada a la etapa tres hace que esto sea difícil de alcanzar. A medida que la madurez espiritual y los poderes perceptivos se incrementan, conduciendo hacia tal intimidad, la frustración y la desesperación también se incrementan como resultado de la disonancia cognitiva causada por el conflicto entre una realidad recientemente percibida y la perspectiva impuesta por el grupo. Este es el umbral a la etapa cuatro. En la etapa cuatro una persona comienza a notar conflictos entre los principios por los cuales una organización se levanta, y lo que hace. Los que pasan a la etapa cuatro usualmente lo hacen a mediados de sus treintas o principios de sus cuarentas. En esta

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época, la personalidad se separa gradualmente de la definición del grupo de la que anteriormente extrajo su identidad. La persona es consciente de sí misma como un individuo y debe quizás por primera vez tomar la responsabilidad personal de las creencias y sentimientos personales. Esta es una etapa de des-mitificación, donde lo que antes era incuestionable es sometido a escrutinio crítico. Esta etapa no es un lugar cómodo para estar y, aunque puede durar mucho tiempo, los que se quedan en ella lo hacen a riesgo de convertirse en personajes amargados, sospechosos que no confían en nada ni nadie. En la etapa cinco, una persona capta la realidad detrás de los símbolos se sus sistemas de creencias heredados, y también es atraído y reconoce los símbolos de otros sistemas. Ve el poder detrás de las metáforas mientras de manera simultánea reconoce su relatividad. En la etapa cinco, el mundo, desmitificado en la etapa cuatro, se vuelve a sacralizar, y rebosa con la visión. También está imbuido de un nuevo sentido de justicia que va más allá de la definida por la propia cultura. Debido a que se ha empezado a ver el cuadro más grande,” los muros que la cultura y la tradición han construido entre nosotros y los demás ha comenzado a erosionarse. Esta es una etapa abrumadora, extática en la que uno se abre radicalmente a la posibilidad y el asombro. Esto es lo que experimenté cuando solté la barra de hierro. La etapa seis es la etapa final, que Fowler llama la fe universalizante. Si bien en la etapa cinco podemos captar atisbos de una realidad trascendente, unitiva. Nos sentimos desgarrado entre posibilidad y la lealtad, y podemos incluso descuidar el actuar en esta nueva comprensión sin un sentido de auto-preservación. En la sexta etapa, cualquiera de esos temores se disuelven y uno se convierte en un activista por la visión unitiva. Esta es la etapa de la vida Buda, Gandhi, etc., que pocos aspiran alcanzar. Parece claro que el paradigma de la barra de hierro está sumido en una tercera fase, o tal vez incluso la etapa dos, tipo de espiritualidad, y como Fowler señala, es en el interés de las religiones institucionales tener tantos de sus miembros como sea posible que permanezcan en ese estado. En mi opinión, sin embargo, eso no es en el mejor interés de los miembros individuales. La etapa cinco es una meta razonable y sana para la mayoría de las personas. Para llegar allí, debe derramarse la mentalidad barra de hierro. La asistencia al templo y la fidelidad a los convenios del templo están diseñadas para mantener intacta la mentalidad barra de hierro, como son mucho de los rituales que ocupan un porcentaje importante del tiempo discrecional de los mormones. Por lo tanto, es mi opinión que el templo mormón y otros rituales presentan un impedimento serio para el desarrollo espiritual, como Fowler y muchos otros lo definen. Muchos eruditos han utilizado enfoques similares al descrito anteriormente con respecto a la espiritualidad para monitorear el razonamiento moral. Aquí está un resumen de una descripción de las etapas del desarrollo moral (Vea Manuel G. Velasquez, Business Ethics Concepts and Cases, 3rd Ed., p. 27). Primero, como niños se nos dijo lo que es correcto y equivocado y a obedecer para evitar el castigo. Siguiente, como adolescentes comenzamos a internalizar estas normas morales, entender cómo funcionan, quién se beneficia de ellas, etc., y comenzamos a obedecerlas porque deseamos fomentar el bienestar de la gente a quienes estamos conectados directamente y quién sería afectado

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por nuestras acciones. Finalmente, como adultos racionales, experimentados, adquirimos en mayor o menor grado la habilidad para reflexionar de manera crítica sobre las normas morales recibidas de nuestra cultura, evaluarlas contra nuestro sentido en desarrollo del bien y el mal, y revisarlas en la medida en que parecen inadecuadas para nosotros. Nuestra moralidad en este punto puede extenderse mucho más allá del círculo de personas cercanas a nosotros. Se puede ampliar para tener en cuenta las circunstancias de todo el mundo y en partes de nuestra sociedad que no hubieran sido conocidas por nosotros como adolescentes. Existe una correlación entre la gente que progresa desde la etapa tres de Fowler a la espiritualidad etapa cinco y los que logran niveles relativamente altos de juicio moral. La etapa tres de espiritualidad de Fowler (y por lo tanto el paradigma de la barra de hierro) en mi opinión, es probablemente para restringir la capacidad para empatizar con y comprender a los de otras culturas y tradiciones religiosas. Esta restricción es probablemente para deteriorar el desarrollo y el juicio moral. Por ejemplo, los actos terroristas de Septiembre 11 y muchos otros fueron cometidos por personas actuando en espiritualidad etapa tres. Su forma es la única manera ordenada por Dios, y los que amenazan esa manera son, por tanto, el mal y debe ser erradicados. Es fácil ver los defectos morales de ese enfoque. Lo mismo puede decirse de las normas mormonas de apostasía y cómo se aplican a cualquier persona que se atreve a expresar en público las reservas con respecto a la ortodoxia mormona. Otro ejemplo se relaciona a la obra misional SUD. En gran medida, la cultura norteamericana es cargada en la espalda del dogma SUD en las vidas de las personas en todo el mundo, la mayoría de las cuales tienen poca educación. La idea de que la forma de hacer las cosas de Utah es la mejor manera, en mi experiencia, es imposible de desenredar del mensaje del evangelio. Muchos ritos y rituales religiosos que tienen gran valor en las culturas foráneas, pero que son completamente diferentes de la ortodoxia mormona son descartados debido a su conexión con una tradición religiosa “falsa.” Los ritos del mormonismo son sustituidos, los cuales fueron desarrollados en una cultura diferente y a menudo no se ocupan de la realidad de la gente que los recibe. Como resultado, el mormonismo causa la pérdida de grandes herencias culturales. Esta pérdida resulta de un injustificado sentimiento de superioridad que hace que la Iglesia mormona exija que sus conversos abandonen la mayoría de los aspectos de su cultura que estén conectados a cualquier creencia religiosa aparte del mormonismo, en el interés de establecer la obediencia a la autoridad mormona como el principal valor de la sociedad. Esta ha sido siempre la manera de conquistar poderes, ya que impusieron sus creencias religiosas en sus nuevos temas. Y observo que muchos aspectos importantes de la mayoría de las culturas están representados por sus sistemas de creencias religiosas. Todo esto es causado, principalmente, en mi opinión, por el dogma mormón inducido, etapa tres, la miopía moral. El paradigma de la barra de hierro está cerca de la base de este problema. En base a lo anterior, concluyo que la mentalidad de la barra de hierro bloquea el desarrollo moral. Como se anotó antes, la asistencia al templo y la fidelidad a los convenios del templo así como también mucho del resto del comportamiento ritual

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mormón están diseñadas para mantener intacta la mentalidad de la barra de hierro. Y así llego a la conclusión que el templo Mormón y otros rituales entorpecen el desarrollo del razonamiento moral.

La Formulación de la Sabiduría Mormona

Para la mayor parte de su historia y en particular en su fase post-poligamia, la Iglesia ha seguido los desarrollos de la sociedad en el extremo conservador del espectro. Todo lo que se necesita para tener una alta probabilidad de predecir con precisión la respuesta de la Iglesia a cualquier tema son dos cosas. En primer lugar, una comprensión de la necesidad fundamental de la Iglesia aparentemente para controlar a su membresía en la mayor medida permitida por la circunstancia de vez en cuando, y segundo, una comprensión de la naturaleza conservadora de la Iglesia. La estructura de gobierno de la Iglesia en la parte superior requiere que quince hombres de edad estén de acuerdo antes de que nada de importancia se pueda cambiar. Estos hombres son nombrados en gran medida por su capacidad probada durante muchos años para controlar a los que los siguen y su disposición para seguir los dictados de sus propios líderes conservadores. Un mecanismo de toma de decisiones de este tipo me parece que garantiza continuar la posición conservadora, orientada al control de la membresía de la Iglesia en el futuro previsible. Dado el hecho de que el asesoramiento dispensado por los líderes de la Iglesia en cuanto a cómo debemos vivir está fuertemente influenciada por lo que es más probable para mantener a la gente en línea, mientras las cosas cambian tan poco como sea posible, no hay que sorprenderse al descubrir que gran parte de lo mejor que la ciencia y la cultura tienen para ofrecer, ha sido pasado por alto por la Iglesia. Mi revisión de la historia del desarrollo de las doctrinas y políticas de la Iglesia y cómo han cambiado con el tiempo, en correlación con cómo las teorías científicas y culturales se han desarrollado y cambiado durante el mismo período, lleva a la conclusión de que los miembros prudentes de la Iglesia a menudo habrían estado mejor tomando las decisiones importantes de la vida sobre la base de lo que los científicos y otras autoridades enseñan en lugar de seguir el consejo de los líderes mormones. La evidencia que he revisado también sugiere fuertemente que esto es verdad en mi día. Esto es porque históricamente, como ahora, las políticas de la Iglesia son determinadas por esas fuerzas predecibles dobles: La necesidad de controlar a la membresía de la Iglesia; y el conservadurismo. Aunque podría volver un libro a esta carta, con un resumen completo de los temas que he encontrado que, en mi punto de vista, ilustran este punto, me limitaré a los dos primeros que vienen a mi mente.

El Color Oscuro de la Piel Es Igual a Gente Inferior Históricamente, las razas blancas dominantes han asumido que son superiores a las razas de color más oscuro que típicamente han conquistado. José Smith ha canonizado esto en el Libro de Mormón, Brigham Young empeoró la situación al permitir que esa idea errónea se volviera parte del sistema mormón de gobierno cuando excluyó a los negros de

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la elegibilidad del sacerdocio, e incluso ahora esta idea permea el pensamiento mormón pese a los esfuerzos importantes del liderazgo para deshacerse de él, incluso corrigiendo

silenciosamente los pasajes más ofensivos del Libro de Mormón en ese sentido. La idea “piel oscura = gente inferior” fue hecha pedazos fuera del mormonismo y algunos otros rincones decididamente ignorantes de la sociedad humana, principalmente por la investigación genética y por la década de 1960 un saludable cambio social estaba en camino en este sentido. No es sorprendente, dada su doctrina y naturaleza conservadora, que la Iglesia se quedara muy atrás respecto de esta tendencia social. Este punto ilustra una tendencia mormona importante. En el punto en que la doctrina de la Iglesia pasa a estar en desacuerdo con la ciencia o la historia, el liderazgo mormón se vuelve anti-ciencia

y anti-historia, que va en contra de la tendencia general del mormonismo. Creo que esto

se debe a que los líderes de la Iglesia han llegado a valorar el control sobre todo lo demás,

y si aceptan errores pasados, entonces tendrán que lidiar con las cuestiones concernientes

a la sabiduría de sus propias decisiones. Entonces, es mejor ser anti-historia y anti-ciencia

de manera selectiva que lidiar con asuntos que pueden reducir su control sobre la

membresía. En mi punto de vista, la Iglesia simplemente necesita admitir los errores que se hicieron en el pasado, y toma ventaja de las ideas maravillosamente progresistas que José Smith nos dejó. Incluso nos dejó las herramientas para hacer esto su reconocimiento de la falibilidad del liderazgo (incluso el suyo) y “línea sobre línea” están entre sus innovaciones religiosas más importantes, desde mi punto de vista. Pero me desvío.

Cuando se leen libros como “Guns, Germs an Steel” de Jared Diamond, ganador del Premio Pulitzer 1997, se encuentra una explicación convincente de por qué las razas de color claro terminaron en su posición de privilegio. Esto tiene mucho que ver con que los pueblos pasaron a estar en áreas que también albergaban la mayor variedad de plantas y animales domesticables. Dada la naturaleza humana como nos es descrita por nuestra historia (y la historia religiosa en particular), no es de extrañar que estos afortunados atribuyeron lo que probablemente era un evento circunstancial a la concesión de dios, la superioridad innata. Como mormón creyente, estaba imposibilitado para tomar seriamente las teorías de Diamond porque contradecían a las teorías mormonas del origen del hombre (Adán y Eva

llegaron a existir en Independence, Missouri, por ejemplo). Si bien las ideas de Diamond (y los de la legión como él) están seguras de no ser verdad sin diluir, estoy tan seguro como estoy de que la tierra es redonda, que reflejan mucho más de la realidad de lo que la Iglesia tiene que decir en relación con los mismos temas. El núcleo de la información en el libro de Diamond ha sido conservado durante muchos años dentro de la comunidad científica. Diamond simplemente tejió en un formato que era accesible a los legos. En esta

y una serie de otras áreas, los profetas mormones no solamente están detrás de la curva

del

conocimiento, a menudo luchan activamente en ella. No quiero que esta influencia en

mi

vida o en mi hogar. Y puedo encontrar las habituales frases trilladas importantes

relacionadas con el amor de mi prójimo, ser un buen padre, y el cumplimiento de la regla

de oro en mil otros lugares que no requieren lo que se ha vuelto claro para mí, es una

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tontería espiritual e intelectualmente atrofiante en la creencia y la práctica que el mormonismo requiere. La Única Iglesia Verdadera Esta idea, desde mi punto de vista, es la peor de todas. Apela al elemento más básico de la humanidad la tendencia que todos tenemos para aceptar cualquier teoría que sugiera que somos mejores que otros, y permitirnos ser influenciados por aquellos que propugnan tales teorías. La historiadora religiosa Karen Armstrong y una hueste de antropólogos y sociólogos han demostrado la antigua práctica, tribal, mayormente encontrada en ambientes hostiles como los que dieron origen al pueblo hebreo, de justificar la matanza de tribus rivales en la lucha por los escasos recursos sobre la base de que no son el pueblo de Dios y por lo tanto su exterminio está justificado. Como ustedes saben, el Antiguo Testamento es una historia de esta práctica, y se refleja en gran parte de la narrativa del Libro de Mormón, aunque no es tan evidente. Debe ser obvio que en nuestro mundo moderno de plenitud, la idea de la “Única Iglesia Verdadera” no solo está fuera de lugar, es terriblemente contraproducente. Es lo que causó el 9/11. Despedaza el Medio Oriente. Y sus horrores seguirán para acercarse a nuestros hogares y familias a medida que pase el tiempo. La Iglesia debe tomar medidas para reducir el efecto que esta idea tiene en todo el mundo, y ¿qué mejor lugar para empezar que dentro de la propia Iglesia? Ustedes pueden decirme, “Vamos Bob, la Iglesia no te enseña que eres mejor que otras personas. De hecho, puedo citarte toda clase de escrituras y declaraciones del liderazgo en contrario.” Estaré de acuerdo con ustedes en ese sentido. Sin embargo, como es el caso con tanto de lo que la Iglesia hace, existe un doble ánimo en las enseñanzas de la Iglesia que distorsiona la mente. La Iglesia enseña que “La Gloria de Dios es la Inteligencia,” y sin embargo de manera consistente desprestigia y suprime cualquier rama del conocimiento que cuestione la ortodoxia SUD. La Iglesia predica que la verdad y la honestidad son valores supremos, e incluso exigen que todo miembro que desee asistir al templo conteste afirmativamente la pregunta “¿Es honesto en sus tratos con su prójimo?” Y al mismo tiempo, la Iglesia sigue la práctica de la “historia fiel” y todavía utiliza la política de “mentir por el Señor,” así como la defensa de su uso por José Smith. Un ejemplo más evidente de deshonestidad y ética situacional no puede encontrarse. Una vez más, el hilo explicativo aquí es que cualquier cosa que amenace el control del liderazgo mormón será resistida a casi cualquier costo. Del mismo modo, la Iglesia dice que “Dios no hace acepción de personas,” “Todos son iguales ante Dios,” etc. mientras me decía que a través de mi pertenencia a la Iglesia que soy uno de los “elegidos” de dios; que mientras que otros tienen una medida de la verdad, yo tengo más que ellos y las piezas críticas que les faltan, y tengo el deber de persuadir a otros de ese hecho y conseguir que sigan a los líderes mormones a quienes veo como los árbitros finales de la verdad sobre esta tierra, etc. ¿Cómo puede el resultado de esto no ser que yo venga a sentir que todas las cosas mormonas son mejores que todas las cosas no-mormonas? No veo cómo podría ser de otra manera. A medida que perdía la idea de la "Única Iglesia Verdadera," experimenté un milagro. Las vidas de aquellos de quienes había estado rodeado se volvieron relevantes e

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instructivas para mí. Ya no sentía que mi camino era mejor y de esa manera el de ellos no tenía nada de importancia para enseñarme. Y cuando comencé a ponerles atención real,

un tesoro de experiencia humana deliciosa, edificante, se volvió el foco de atención. ¿Y por qué prestaría atención a la gran literatura y el arte en el mundo si todo era una pálida sombra de la revelación divina? Y en todo caso, después de atender mis deberes del trabajo, la familia y la Iglesia (incluyendo la lectura de mis Escrituras diariamente; leer mis lecciones semanales de Escuela Dominical y las del Sacerdocio; escribir en mi diario en un ejercicio de auto-testimonio continuo; tomar entre medio día y día completo cada mes para asistir al templo; y preparar los mensajes de orientación familiar y otras presentaciones para las reuniones de la Iglesia, en caso que tuviera algunos minutos de sobra en alguna parte de mi agenta), ¿Cuándo iba a leer algo que no fuera requerido leer

o contemplar el significado de una obra de arte? Tenía ojos que no veían; oídos que no

oían; y un corazón que no sentía. Como lo puso un cómico mormón recientemente, “Crecer como mormón fue genial, siempre y cuando te gusten los tanques de privación sensorial.” Yo no iría tan lejos, mientras se reconozca la caricatura que dibujó. Diría, sin embargo, que una vida mormona está llena a rebosar con mormonería monocroma. Un mormón ocupado, cuyo horizonte está atascado con las cosas mormonas, no es probable que cuestione a la autoridad.

Usted puede estar tentado a decir, como algunos de mis amigos y familiares, “Bob, siento que tu experiencia con el mormonismo fuera tan negativa, pero esa no es mi experiencia en absoluto, y sabes que casi todos los miembros activos de la Iglesia no estarán de acuerdo con tu valoración.” Comprendo y acepto eso. Sin embargo, permítame señalar que fui uno de esos fieles durante muchos años. Fui uno de sus cumplidores y porristas. Y si alguien me hubiera preguntado si era feliz como mormón, y orgullosos de ser mormón, hubiera contestado con un sonoro sí. Mis sentimientos en este sentido se basaban en la información a la que tenía acceso. De la misma forma que percibí de manera diferente a Paul Dunn después que descubrí que maquilló la mayoría de sus maravillosas historias inspiradoras, he percibido a la Iglesia y mi experiencia en sus manos de manera diferente desde que me volví consciente de cómo me desorientó. Mis ojos ahora ven, mis oídos oyen y mi corazón siente de manera diferente que antes. Este es un proceso de renacimiento. Recuerdo cómo se ve el mundo a través de los ojos de un fiel líder mormón, y ahora sé cómo se ve. ¿Puede usted decir lo mismo? Sugiero que hasta que haya escalado esta montaña particular, usted no puede entender la diferencia entre

la visión desde donde estoy ahora y desde donde solía estar. No digo que usted está abajo

en un valle oscuro. Pero como mínimo, usted está parado en una montaña diferente, con una visión completamente diferente. Y no voy a sugerir que el terreno que yo antes ocupaba fuera como el lugar en el que usted está; pero es justo decir que es como ese sobre el que el núcleo de su fieles han construido sus cimientos.

El Papel de la Ciencia en General

Mientras estuvo en BYU estoy seguro que estaba íntimamente familiarizado con la tensión entre algunos profesores científica y teológicamente inclinados con respecto a la teoría de la evolución en particular y la ciencia en general. La teoría de la evolución, como

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se aplica a la biología, la cultura y a una variedad de otras cosas, es probablemente la única teoría más útil que he encontrado en mi esfuerzo para entender el mundo que me rodea y tomar decisiones relativas a mis actividades del día a día. Hasta hace poco, Presté atención limitada a esa teoría a causa de mi comprensión de que se consideraba errónea por el peso de las más recientes declaraciones de los profetas SUD. Leí un artículo entretenido en el Dialogue actual escrito por un compañero con quien he tenido correspondencia privada importante, Mike Ash, que detallaba las declaraciones oficiales de la Iglesia, con respecto a la evolución, resumió el debate sobre este tema que se produjo en las últimas décadas con Autoridades Generales prominentes participando en ambos lados, y concluyó que la Iglesia nunca ha opinado oficialmente que la teoría de la evolución es falsa, aunque llegó peligrosamente cerca de hacerlo. ¡Vaya!, exclamo en efecto Mike (para quien tengo gran cantidad de tiempo y respeto), nuestros profetas no son falsos. Pero para llegar a esa conclusión tuvo que tomar la posición que todas las declaraciones claras que muchos profetas habían hecho, con respecto a la invalidez de la teoría evolutiva, no se expresaron bajo inspiración y por lo tanto podrían ser ignoradas. He encontrado muy entretenido ese método de racionalización ex post facto. Y sin embargo, en otras ocasiones encuentro a Mike y personas como él, citando de los discursos de la Conferencia y nos recuerdan que nada expresado sobre el púlpito en la Conferencia o publicado en la revista Liahona por un miembro de los Doce o de la Primera Presidencia tiene la fuerza de las Escrituras estas son nuestras escrituras modernas. Entonces, ¿cuál es? Si debemos ignorar esos pronunciamientos proféticos no oficiales que están mal, ¿no deberíamos ignorar todos ellos hasta que sean probados correctos ya que no son realmente proféticos? Y ¿podemos decir honestamente que nosotros sólo ponemos el peso en los pronunciamientos oficiales de la Iglesia, o, de hecho, tomamos en serio y decidimos las cosas importantes de la vida en base a lo que dicen los profetas o escribimos a modo de difusión general para los miembros de la Iglesia? Lo último es obviamente correcto, y el anterior es una magra excusa para ignorar los errores hechos regularmente por los profetas mormones, pese al hecho que los miembros de la Iglesia tomen decisiones cruciales de vida diariamente la cuales son dirigidas por la información errónea que han recibido en ese sentido. Y para empeorar las cosas, mientras se hace más evidente que los líderes han cometido errores, se crea la presión para proteger la reputación de los antiguos líderes y por lo tanto la autoridad de aquellos actualmente en el poder, lo que lleva a la supresión de cualquier cosa que les cuestione, ya sea que pueda soportar la verdad o no. Esta es la dinámica que dio lugar a la política de la historia fiel. Los intelectuales descubrían información, con respecto a las historias fundacionales de la Iglesia que amenazaban la influencia del actual liderazgo, y el deseo de luchar contra esa amenaza llevó a la privación de derechos masiva de toda la investigación intelectual con respecto a todo lo que cuestiona la autoridad de la Iglesia. Esto pone a los miembros de tendencia académica e intelectual en una situación difícil. ¿Tenemos que revisar nuestro cerebro en la puerta por lo que se refiere a la Iglesia? Esto ciertamente no es lo que José Smith o las escrituras que produjo enseñaban. No obstante, la presión de no pensar es tremenda, y muchos han sucumbido, lo que lleva a un retraso en el crecimiento, la forma deshonesta de la

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actividad académica dentro de ciertos sectores de la comunidad SUD, que es una parodia de la academia real. Con demasiada frecuencia cuando leo la obra de los académicos afiliados a la Iglesia en cualquier área respecto a la cual los reclamos de la Iglesia son amenazados por el progreso académico, reconozco la tenue, voz forzada de aquellos cuya conclusión ha sido alcanzada antes de que su análisis se iniciara. Esta es una voz que como abogado he sido entrenado para reconocer. Cuando la escucho durante mis actividades profesionales proveniente de un abogado que representa al otro bando en un caso, espero que o bien gane ante el juez que finalmente enfrentaré si el caso va a juicio, o alternativamente se decida en términos favorables. El oponente de mi cliente, cuando es representado por un abogado que está atrapado por su posición de salida y no lo entiende, casi siempre pierde de mala manera. En ninguna parte del mormonismo es este tipo de voz se escucha más claramente en los últimos tiempos que con respecto a la aplicación a la narración del Libro de Mormón de la más reciente investigación del ADN relacionado con las migraciones de la población. Yo no soy un hombre de ciencia, pero soy tan capaz como cualquiera de leer varios relatos de lo mismo y determinar cuál trata más exhaustivamente con la evidencia, y es más razonable en las conclusiones que extrae. La Iglesia tenía que aprender mejor cómo admitir con gracia sus errores, pedir disculpas y pasar a cosas mejores.

La Naturaleza del Liderazgo Mormón

Los líderes de la Iglesia han aprendido a no seguir el ejemplo de José y Brigham de decir mucho sobre mucho, y como resultado los pronunciamientos oficiales de la Iglesia dicen menos sobre menos al paso del tiempo. Entiendo por qué este es el caso, pero como resultado de ello el tenor de las conferencias de la Iglesia y las publicaciones oficiales se han vuelto tan orientadas hacia las frases trilladas y las historias diseñadas para asustar a la membresía hacia la obediencia continua que ya tengo poco tiempo para ellos. La parte de la Conferencia de la semana pasada que capté, mostraba esta tendencia con creces, con el discurso del élder Maxwell quizá siendo la marca de agua. No escuché el discurso de usted, y aún no está en forma impresa y así que no puedo comentar al respecto. Los hombres brillantes, capaces como usted deberían ser capaces de abrir nuestras mentes a nuevas posibilidades, e inspirarnos para ver más de la maravilla de la vida a medida que lidiamos con sus desafíos. Esto ya no sucede a menudo en la Conferencia, en gran parte, en mi opinión, como resultado del deseo que los líderes de la Iglesia sienten por no decir nada de lo que posteriormente se pueda demostrar erróneo. ¿No sería mejor reconocer abiertamente su falibilidad, al igual que José, y luego decir: Y para qué vale la

y darnos una mirada por encima del hombro a medida que

pena, esto es lo que pienso

lucha con los problemas de la vida? Los miembros de la Iglesia miden el valor de un discurso de Conferencia por lo bien que confirma lo que ya creen. Y la mayoría de estos son poco más que el tema “es verdad, es verdad, es verdadque han sido condicionados a

repetirse el uno al otro cada vez que se encuentran. Los paradigmas nuevos y útiles a menudo no son cómodos. Yo aprendo más cuando hago el esfuerzo de entender los puntos de vista con los que no estoy de acuerdo.

,”

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Fue con pesar que recientemente me enteré, cortesía de Dialogue y Duane Jeffrey, que

la Iglesia había declinado la oportunidad de hacer una presentación ante el Comité

Consultivo Nacional de Bioética con respecto a las cuestiones éticas relacionadas con la

clonación. Aquí es el lugar para la visión profética real. ¿La tiene, o no? Es, por desgracia,

mi observación que los líderes de la Iglesia están tan centrados en extraer la obediencia de

sus miembros que hacen poco más, y el riesgo que, por lo que digan, en el futuro les demuestren que estaban equivocados, los obliga hoy a guardar silencio para maximizar su influencia sobre los miembros. El círculo de la Iglesia se ha reducido durante mi vida, y mi revisión reciente de la historia SUD indica que se trata de una tendencia de larga data que espero que continúe indefinidamente, a menos que alguien como usted tome acción.

El avance científico se incrementa. Una persona hace un descubrimiento pequeño del que otro se da cuenta y luego lo utiliza para resolver un problema con respecto a su investigación, lo cual conduce a otro descubrimiento, etc. El progreso cultural se hace de la misma manera, y a medida que nuestra sociedad se enfrenta con los problemas morales que ahora deben abordarse con respecto a la ingeniería genética y una serie de temas relacionados, espero ver este proceso gradual de nuevo en uso. Estos no son una fuente de la verdad, pero los milagros se llevan a cabo con regularidad y lo que justamente podría llamarse revelación divina se recibe como resultado de la colaboración de grupos

de personas que luchan con cuestiones afines en todo el mundo, ya que comparten sus

pensamientos, hallazgos y problemas unos con otros. Si las voces de los líderes de la Iglesia son dignas de escucharse, esto es donde deben escucharse. Mi impresión es que

usted permanece en silencio porque no puede hablar hasta estar seguro que tiene razón.

Ya que nunca estará tan seguro, no vamos a saber de usted y usted será excluido del

proceso que más importa el de la creación de las normas sobre las que nuestra sociedad

va a operar.

Para darle vueltas a una de las líneas infames de Boyd Packer, el mantodel liderazgo Mormón en ningún punto es tan grande como la inteligencia humana colectiva. He encontrado más sabiduría, luz y alegría durante el año pasado como resultado de soltar la barra de hierrode la que imaginaba posible. He sido, para usar la frase de C. S. Lewis, sorprendido por la alegría,” que me recuerda un punto que apenas vale la pena mencionar, y es que lo que antes era para mí una de los discursos mejores y más inspirados de Ezra Benson fue plagiado descaradamente a Lewis. La Iglesia se ha entregado en gran medida al papel de objetar con respecto a la continua disminución de los valores de la sociedad, mientras que adopta, en la mayoría de

los casos, los mismos valores de la corriente principal de varias décadas atrás. Piense, por

ejemplo, en las actitudes raciales, estilos de vestir, tamaño de la familia, control de la natalidad, las madres que trabajan fuera del hogar y un sinfín de otras tendencias sociales. ¿No sería mejor para los líderes de la Iglesia reconocer que las cosas van a cambiar, y luego hacer todo lo posible para identificar los principios sobre los que ellos sostienen que

dichos cambios deben producirse y expresar sin miedo sus mejores opiniones consideradas, con la advertencia de que no son más que eso, y así permitir que esas opiniones participen en el proceso del bloque de construcción que acabo de describir? Si sus voces son dignas de escuchar, es allí donde más necesitan ser escuchados, y sin

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embargo están en silencio con respecto a las cuestiones más importantes, a menos que usted diga que no hay que cambiar o mejor aún, que deberíamos darle cuerda al reloj a los días dorados de la juventud de los líderes SUD. En la actualidad ustedes son poco más que un conjunto de frenos que reducen, pero no impiden, la absorción de las tendencias sociales dentro de la Iglesia. Eso hace algún bien en ocasiones, pero en mi opinión, hace mucho más daño. Y hace que una gran oportunidad se pierda, en que usted no puede participar de forma efectiva en el debate que determina la dirección del cambio en nuestra sociedad. Su enfoque actual reconoce la decisión en cuanto a la dirección a los demás, y luego lucha contra una acción de retaguardia que no hace más que retrasar el cambio dentro de la comunidad mormona. Si su circunscripción realmente fuera el conjunto de la humanidad, su enfoque sería diferente. No voy a renunciar a la sabiduría y la alegría que he encontrado fuera de la Iglesia, y siento que mi fidelidad a la Iglesia me impedía muchas de estas cosas debido a la mentalidad de trinchera que “la historia fiel” ejemplifica. Esta mentalidad, me parece, tiene el efecto, si no es que el designio, de fortalecer a la Iglesia mediante prácticamente la promoción de la obediencia ciega (aunque siempre desautorizándola, por supuesto) y así barrena contra de los intereses de los miembros individuales. Y aunque estaría preparado para traer de nuevo a la Iglesia lo que he encontrado, no voy a hacerlo hasta que el engaño causado por “la historia fiel” y las prácticas conexas se detengan. Para empeorar las cosas, la Iglesia en la mayor parte de su historia se ha percibido en sí estar involucrada en una batalla épica entre el bien y el mal. Algunas de las imágenes más vívidas de Boyd Packer invocadas en favor de la política de “la historia fiel” utilizan la metáfora de la guerra. Y como las recientes acciones iraquíes, estadounidenses y británicas relativas a su interacción en el Cercano Oriente demuestran una vez más, una de las primeras víctimas de la guerra es generalmente la verdad. Debo decir un poco más sobre cómo la creencia religiosa influye en la toma de decisiones durante toda la vida, porque esta es al final la función más importante de la religión. Como se señaló anteriormente, tengo que tomar decisiones ahora, y siento la obligación moral de utilizar la mejor información disponible para mí, y mi mejor juicio al respecto. Por ejemplo, ¿qué pasa si uno de mis hijos resulta ser homosexual? ¿Debo esperar a que los líderes mormones eventualmente estén de acuerdo con la ola creciente de evidencias al efecto que la genética a menudo es responsables de las tendencias de este tipo, y hasta entonces permitir que mi hija trabaje bajo la impresión de que es fundamentalmente defectuosa y debe o bien perder su vida eterna y vivir acosada por la culpa, en virtud del pecado continuo, o pasar su vida en la miseria mientras nada contra la corriente de su naturaleza? ¿O debería llegar a mis propias conclusiones sobre la base científica descrita anteriormente y enseñar a mi hija que está hecha a imagen de Dios, metafóricamente al menos, y debe caminar su camino por la vida con orgullo y con tanta alegría como sea posible? En caso de que usted se pregunte, este no es un problema que tenemos que enfrentar en nuestra familia, pero proporcionó un útil experimento mental para resolver.

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Y qué de mi bisabuela, que aceptó una propuesta de matrimonio de un hombre de más del doble de su edad (William Paxman, entonces presidente de la Estaca Juab) que había sido ordenado por la Primera Presidencia para tomar otra esposa (su cuarta) con el fin de mostrar la bandera de liderazgo por la poligamia, mientras la Iglesia seguía luchando contra el gobierno federal de Estados Unidos en ese sentido. La bisabuela vivió su vida en la soledad mientras estaba casada, y cuando su marido murió prematuramente, la dejó con sus tres hijos pequeños, sin parte de su considerable propiedad y se vino a Canadá a la granja en la pobreza, porque era la mejor oportunidad disponible para ella. Lloré cuando recientemente llegué a apreciar el grado en que se desperdició su vida y la hizo miserable por la obediencia a un supuesto principio religioso que, en mi opinión es, probable y simplemente, el resultado de la locura sexual de José.

¿La Religión Organizada Contesta, o Pregunta, los Asuntos Existenciales?

Una de las explicaciones para la religión y el ritual religioso que se ofrecen comúnmente es que el hombre necesita la comodidad que estas cosas proporcionan a fin de lidiar con el estrés mental ocasionado por nuestras muchas preguntas existenciales sin respuesta ¿por qué sufrimos? ¿Por qué morimos? ¿Cuál es el propósito de la vida? Si bien no puede haber duda de que estas preguntas, y la manera en que el hombre ha intentado de diversas maneras responderlas, forman parte de la fundación cultural de la humanidad, los antropólogos han señalado que hay una enorme variedad en las formas en que estos temas han sido tratados y, de hecho, parece que las cosas que conciernen al hombre son más una función de las "soluciones" postuladas por la religión que cualquier otra cosa. El antropólogo Pascal Boyer, en su reciente libro “Religión Explicada,” lo pone como sigue:

En primer lugar, como antropólogo he señalado durante algún tiempo, algunos hechos de la vida son misteriosos o inspiradores de temor solo en los lugares donde una teoría local proporciona una solución al misterio o como cura para la ansiedad. Por ejemplo, existen lugares en Melanesia donde la gente ejecuta un número extraordinario de rituales para protegerse de la brujería. Efectivamente, las personas piensan que viven bajo una amenaza permanente de estos enemigos invisibles. Así podríamos pensar que en tales sociedades los rituales mágicos, las prescripciones y las precauciones son legados esencialmente consoladores, dando a la gente un control imaginario sobre estos procesos. Sin embargo, en otros lugares la gente no tiene esos rituales y no siente esas amenazas a su existencia. Desde el punto de vista del antropólogo, parece plausible que los rituales crean la necesidad que se supone satisfagan, y probablemente cada uno refuerce al otro. (“Religion Explained”, pp. 19-

20)

Los comentarios de Boyer cobran nuevo significado cuando se consideran a la luz del paradigma del “control” o “monopolio” que describí antes. ¿Qué mejor manera de controlar a un grupo de personas que persuadirlos de que existe una amenaza particularmente potente en su entorno y que ustedes tienen las llaves necesarias para frustrarlo? Y no es necesario suponer que los líderes de la comunidad que enseñan estas teorías son conscientemente engañosos. Sugiero que muchas de estas personas pueden estar en el extremo creativo y carismático del espectro líderes naturales si se quiere que o bien ya están o van en camino hacia posiciones de liderazgo dentro de sus comunidades.

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A medida que luchan con las grandes interrogantes existenciales, que perciben de alguna

manera particular los temas míticos relacionados con las fuerzas metafísicas del bien y del mal que parecen presentes en la vida y que C. G. Jung y otros nos dicen que forman la base de muchos de nuestros sueños y se tejen en la psique colectiva del hombre como resultado de la similitud de las preguntas existenciales. Estos líderes luego crean un sistema ritual diseñado para consolar tanto a ellos como a los que conducen, y por lo general reportan haber experimentado este proceso como una revelación divina. Dada la descripción que Newberg y otros dieron de los procesos neuronales relacionados con este tipo de fenómenos (véase más adelante), dicho informe no es sorprendente. De hecho, lo que acabo de describir se ajusta a José Smith como un guante. Piense en el ritual del templo mormón en el contexto anterior, y su conexión con el Plan de Salvación. José Smith dijo a sus seguidores el Plan de Salvación, aunque no le da ese nombre. Este postula un más allá lleno de cosas que apaciguar nuestras incertidumbres existenciales más dolorosas: ¿Qué sucede después de la muerte? ¿Vamos

a seguir viviendo con las familias? ¿Cuál es el propósito de la vida? Etc. Entonces, él indica que la obediencia a las leyes que dios le comunicó se requería para alcanzar el Reino Celestial, y estableció la ceremonia del templo (que cambió de manera dramática poco después que experimentó la ceremonia masónica, pero esa es otra historia) que parece tener dos propósitos principales. En primer lugar, reitera el Plan de Salvación, que se enseña a la gente fuera del templo. Y en segundo lugar, se requiere un mayor nivel de compromiso en la forma de participar en un ritual en compañía de otros miembros de la comunidad "afiliados," que sería extraño desde el punto de vista de cualquier “extraño,” así como hacer promesas de obediencia que van mucho más allá de lo requerido en el bautismo. Es claro para mí que al igual que los melanesios que creen en la realidad de las brujas obedecerán las órdenes de aquellos que perciben que tienen la capacidad para protegerse de las brujas, cualquier Mormón que cree en la realidad del Reino Celestial y la naturaleza divina de la ceremonia del templo estará inclinado a obedecer los dictados de los líderes de la Iglesia Mormona. Todo este material viene de la misma fuente humana la necesidad sentida por los líderes sociales para organizar sus seguidores y hacer que obedezcan. Y estos líderes tienden, por supuesto, hacia el modelo del rey filósofo. También observo la conexión entre la naturaleza de las creencias y los rituales religiosos utilizados de sociedad en sociedad y el entorno en el que la sociedad se forma. Como se señaló anteriormente, los ambientes hostiles crean sistemas religiosos y rituales autoritarios. Y como Boyer señala:

La religión reconfortante, en la medida en que exista, no se encuentra en los lugares donde la vida es significativamente peligrosa o desagradable; todo lo contrario. Uno de los pocos sistemas religiosos obviamente diseñado para proporcionar una visión reconfortante del mundo es el misticismo de la Nueva Era. Dice que la gente, toda la gente, tiene el poder “enorme,” que toda clase de hazañas intelectuales y físicas están a su alcance. Afirma que todos estamos conectados a las fuerzas misteriosas pero básicamente benévolas, en el universo. La buena salud se puede asegurar por la fuerza espiritual interior. La naturaleza humana es fundamentalmente buena. La mayoría de nosotros vivimos vidas muy interesantes antes de ésta. Tenga en cuenta que estas nociones impulsoras del ego, reconfortantes,

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aparecen y se diseminan en una de las sociedades más seguras y prósperas de la historia. Las personas que mantienen estas creencias no se enfrentan con la guerra, el hambre, la mortalidad infantil, las enfermedades endémicas incurables y la opresión arbitraria al mismo tiempo como lo hacían los campesinos de la Edad Media los del actual Tercer Mundo. (“Religion Explained”, pp. 20-21)

Aunque Boyer no menciona al mormonismo en su libro, sospecho que no soy el único que ha observado la conexión entre muchos aspectos de la teología de José Smith y las teorías de la Nueva Era. Me parece probable que José, viviendo en una época que podía sentir algo del optimismo que impulsa a nuestro mundo moderno, era movido por los mismos poderes que Boyer describe y los estructuró con la ayuda de las ideas que tomó prestadas de diferentes fuentes, y con originalidad considerable. Así pues, la teología mormona es un híbrido interesante. José utilizó muchos de los temas oscuros del cristianismo tradicional, pero se centró más en las raíces gloriosas del pasado del hombre y el futuro divino potencial. Sin embargo, aprovechó plenamente el temor en su utilización de la fórmula de poder tradicional él y solo él y quienes él autorizara tenían las llaves para estas maravillas, y a cambio de ello debía ser seguido y obedecido. Aquellos que no siguieran con la obediencia adecuada perderían la oportunidad de vivir con sus seres queridos en el mundo maravilloso que los había convencido que existía después de la muerte. Usted tiene que dar crédito pleno a José por surgir con algo que tocó tantos botones importantes no solo para las personas de su momento, sino para las generaciones por venir. La teoría de la Nueva era es menos autoritaria y por lo tanto más reflejante del mundo más democrático, basado en la red, en el que vivimos. Sin embargo, no la sugeriría como la “única” solución religiosa. Solo es una reflexión interesante de nuestra cultura moderna. Observo en la conclusión en este punto la relación entre una de las ideas básicas del budismo y el enfoque del control basado en el miedo esbozado anteriormente. El Budismo postula que el camino hacia la vida buena se encuentra entre las dos únicas fuerzas en la vida que nos causan problemas el miedo y el deseo. Sólo en la medida en que podamos liberarnos de estas fuerzas estaremos disponibles para experimentar la vida tal como es, y ser libres. Observo que la mayoría de las religiones incluyen porciones tanto de miedo como deseo en sus mecanismos de control. Algunos temen a las brujas, otros al infierno, otros al diablo, etc. algunos desean el Nirvana, otros el cielo, otros la vida en el Reino Celestial con su familia, etc. Si el énfasis está en el miedo o el deseo varía de una tradición a otra, y probablemente tiene mucho que ver con los factores sociales que Boyer hace referencia más arriba - la naturaleza de nuestra sociedad pone nuestros botones de control en diferentes lugares hasta cierto punto y los líderes sociales (incluyendo líderes religiosos) son expertos en encontrar esos botones. Sin embargo, cuando consideramos cómo funcionan estos temores y deseos, nos encontramos con que no son más que dos caras de la misma moneda. ¿Importa si temo al infierno, o deseo estar en el Reino Celestial con mi familia y así que temo perder esa oportunidad? De hecho, las Escrituras mormonas describen el estado de aquellos que no

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alcanzan el Reino Celestial como de intenso sufrimiento causado por su conocimiento de lo que podrían haber tenido y no pudieron obtener porque no fueron obedientes. Mi conclusión es que el estudio de la antropología muestra al mormonismo y José Smith funcionando de la misma manera que las religiones siempre lo han hecho, dentro del contexto de una sociedad, lugar y hora particular.

La Capacidad para Escoger Cómo Gasto Mi Energía Vital

Mientras pasaba por la universidad y me preparaba para mi carrera, observé que la trayectoria que tomaba la gente que conocía en su camino educativo parecía significar una gran diferencia, en la mayoría de los casos, en cuanto a dónde terminaban desde el punto de vista profesional. Un caso que atrajo mi atención en particular fue el de dos hombres que se unieron al cuerpo de policía. Conocía bien a ambos, y aunque parecían tener igual nivel de inteligencia y habilidad, uno obtuvo un diploma universitario antes de entrar a la fuerza policial, mientras que el otro se unió justo después de terminar high school en los días cuando era posible hacer eso. El segundo pasan su carrera trabajando duro en la calle, mientras que el otro fue directamente al cuerpo de oficiales, y ascendió desde allí. El mensaje que tomé de esta experiencia fue que yo debería prestar especial atención a la montaña educativa que elegí escalar, porque esa decisión afectaría a muchas otras cosas que sucedieron mientras me movía por la vida. Hasta hace poco, la pregunta de “cuál montaña” no me había sucedido que fuera importante desde un punto de vista religioso, y de hecho en un sentido no es porque nuestros sistemas de creencia normalmente son parte del papel tapiz de la vida algo que más bien heredamos que escogerlo. Pero ahora estoy muy consciente del efecto dramático que este aspecto de la vida tiene en nuestra experiencia. Desde un punto de vista religioso, la respuesta a la cuestión “cuál montaña” es dictado en gran medida por el valle en el que me despierto para encontrarme a mí mismo. Si hubiera sido educado como huterita o mormón fundamentalista, polígamo, tendría muchos problemas para hacer frente, que serían mucho más difíciles que los que ahora tengo. Si tuviera la suerte de haber trabajado mi camino hacia el mundo exterior,” estaría luchando por obtener una educación básica y simplemente hacer frente al mundo moderno. Como mormón que ha soltado la barra de hierro, tengo que hacer algo de desprogramación, y esta necesidad se manifiesta sobre todo por mi sentimiento que me obligaba a pasar mucho tiempo y esfuerzo comprendiendo las fuerzas culturales y religiosas que eran tan potentes como para controlar mi vida mientras yo aparentaba vivir cerca de la corriente principal de la sociedad moderna. Espero que vaya a tener un interés por toda la vida en la psicología, la antropología, la sociología y temas relacionados, como resultado de mi experiencia como mormón ortodoxo, creyente pleno. Ese interés, sin duda, enriquece mi vida de alguna manera. La cuestión fascinante, para la cual no existe respuesta, es ¿hacia qué fines habría dirigido la energía tremenda que he encontrado para explorar la espiritualidad si no necesitara remendar los huecos dejados por mi experiencia mormona? Es decir, ¿cuál montaña habría escogido, y sentido una pasión, si no necesitara hacer lo que hago?

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Me parece que el pensar y escribir que haré en las próximas décadas, a medida que continúo desmenuzando la pelota de nudos de hilo que he descubierto en el centro de mi sistema de creencias, probablemente heredado, será de utilidad para aquellos que tienen similares bolas de hilo con las que lidian mormones y otros como ellos. Pero si esa bola de hilos no estuviera dentro de mí, ¿qué habría llamado mi atención? Mi hipótesis es que en ausencia de algo muy específico, como mis asuntos con el mormonismo, habría encontrado algo de una naturaleza más general para explorar con una pasión similar a la que siento por los asuntos relacionados a la espiritualidad mormona, cómo se entrecruza con una variedad de disciplinas culturales y de ciencias sociales, y la energía que habría experimentad en ese campo probablemente habría producido cosas que habrían sido útiles para una siega más amplia de la humanidad de la que produciré. No estoy profundamente preocupado por lo que acabo de escribir, y lo escribo más a modo de observación más interesante que cualquier otra cosa. Sin embargo, uno de mis objetivos será el de criar a mis hijos para que la bola de nudos específica que desaprovechó parte de mi vida y ocupará con carácter de fascinación gran parte de lo que resta, no sea tanto una parte de la suya. Espero dejarles más libres para escoger una montaña, en lugar de ser forzados a luchar por salir de un profundo, estrecho valle y sobre varios pasos elevados, antes de que puedan hacer nada más. Espero colocarlos en el medio de una amplia llanura, a la vista de una variedad de montañas, y pasar la primera parte de su vida, mientras permanezcan bajo mi influencia, ayudándoles a comprender tanto sobre las diversas cosas que pueden ver antes de enviarlos con mis mejores deseos para encontrar el camino que llama a su nombre.

La Dependencia Mormona en las “Impresiones”

El libro de Pascal Boyer “Religión Explicada” ofrece algunas ideas interesantes sobre de dónde vienen muestras “intuiciones” o “impresiones” religiosas. Utiliza la investigación psicológica evolutiva para sugerir que los humanos desarrollaron “sistemas de inferenciapara lidiar con otros aspectos de sus vidas, y estos nos predisponen para aceptar ciertas ideas y otras no, en el ámbito de la religión. Por lo tanto, la idea de los ancestros muertos y otros espíritus que están entre nosotros es una idea que le da sentido a los sistemas de inferencia que hemos desarrollado, y es un tema religioso común. Y la idea que esos espíritus podrían desaparecer cada Martes entre las 8 ama y las 4 pm (que es tan lógicamente posible como la existencia de fantasmas) es desconocida para la religión porque no encaja con otros sistemas de inferencia que hemos desarrollado. Por lo tanto, la idea es que ciertas cosas “ilógicas” en el contexto de las religiones se ajustan a nuestros sistemas de inferencia y por lo tanto es más probable que sean aceptados que otros. Y cuando examinamos las ideas que forman los sistemas religiosos, descubrimos una incidencia alta de ideas que son compatibles con la manera que funcionan nuestros sistemas de inferencia. Se ha demostrado que la experiencia religiosa es “real” en el sentido que el cerebro hace cosas que indican está teniendo el tipo de experiencia que produciría percepciones profundas de paz, alegría y otros estados alterados deseables. Newberg y otros, los autores de “Why God Won't Go Away[Por qué Dios No se Marchará] proporciona un

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análisis experimental detallado, de cómo el cerebro produce estos efectos. Resumiré su reconstrucción de cómo lo que ellos han observado en el laboratorio podría producir lo que antes llamé la “experiencia divina básica” en la vida real. Los autores piden que pensemos en un cazador antiguo. Oye un ruido en los arbustos. Su amígdala (una parte de su cerebro) en foca a su mente sobre esto. Su sistema autónomo crea una respuesta de excitación. Su cognitivo imperativo impulsa para que el operador causal del cerebro descifre lo que sucede. No se encuentra ninguna causa, de modo que el hipocampo propone una. Escudriña los bancos de memoria, escoge la posibilidad de un leopardo en los arbustos. El operador causal considera esto y encuentra que tiene probabilidad razonable, y el cazador corre. Todo el proceso toma una fracción de segundo. El operador causal está diseñado para promover la supervivencia y el juego de las probabilidades, no encontrar la verdad. Esto podría considerarse un simple mito ese del leopardo en los arbustos. Había mucho en juego en la búsqueda de la respuesta a la pregunta de lo que causó el ruido en los arbustos, y la mente suministró una respuesta diseñada para promover la supervivencia. En la pág. 70 el autor comenta:

El proceso es automático: la incertidumbre causa ansiedad, y la ansiedad debe ser resuelta. Algunas veces las resoluciones son obvias y las causas son fáciles de localizar. Cuando no lo son, el cognitivo operativo nos obliga a encontrar resoluciones plausibles en la forma de una historia, como la historia del leopardo en los árboles.

A continuación, se nos invita a considerar un antiguo jefe de quien un miembro de la tribu ha muerto. Preguntas existenciales se cierran sobre él. Él se lamenta. Esto crea la misma situación neurológica como enfrentó el cazador. La amígdala advierte la frustración y el dolor, y desencadena una respuesta de miedo límbico. Esto activa el sistema de excitación. Cuanto más dolor, mayor será la respuesta de excitación. El pulso del jefe se acelera, etc. El jefe entonces advierte el humo que se levanta de las brasas muertas del fuego y se pregunta si la vida de su amigo ha subido al cielo de la misma manera. Este es el producto del cognitivo operativo y el operador causal. El cerebro derecho, a través del operador holístico, considera esto y lo aprovecha. Tiene sentido, y responde la pregunta que ha sido el origen de la preocupación. Esta “correspondencia” envía señales neurales positivas corriendo a través del sistema límbico para estimular los centros de placer en el hipotálamo. Porque el hipotálamo regula el sistema en estado de reposo, estos impulsos de placer disparan una respuesta allí que el jefe interpreta como una oleada poderosa de calma y paz. Entonces las señales se refuerzan mutuamente, fluyendo de un lado a otro, bañando al jefe en la sensación maravillosa. Los autores observan en la pág. 72:

todo esto sucede en un abrir y cerrar de ojos, demasiado rápido para la respuesta de excitación que provocó que la ansiedad del jefe disminuyera. Por un momento notable, tanto en el sistema en reposo como la excitación están activos simultáneamente, sumergiendo el jefe en una mezcla de miedo y de éxtasis, un estado de agitación intensamente placentera que algunos neurólogos llaman la Respuesta Eureka, que el jefe experimenta como una oleada de éxtasis y admiración. En este destello transformador de la visión, el jefe repentinamente se liberó de su dolor y desesperación; en un sentido más profundo, siente que se ha liberado de las ataduras de la muerte. La idea le golpea con la fuerza de la revelación. La experiencia se

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siente vívidamente, palpablemente real. En ese momento, los opuestos de la vida y la muerte ya no están encerrados en el conflicto; se han resuelto míticamente. Ahora se ve claramente la verdad absoluta de las cosas - que los espíritus de los muertos viven. Él siente que ha descubierto una verdad primordial. Es más que idea, es la creencia de que él ha experimentado en lo más profundo de su mente.

La experiencia anterior que involucra al jefe describe perfectamente la manera en que fue creado mi testimonio SUD. Siempre sospeché de los sentimientos de grupo inducidos y así que no presté mucha atención a las experiencias que tenía durante las reuniones de testimonios y las cosas de esa calaña. Parecían demasiado similares a lo que sucedía en los buenos juegos de basquetbol para ser tomados como una señal de cosas espirituales importantes. Sin embargo, un día a la edad de 18 años estaba solo en la mesa del comedor de la Abuela McCue en Lethbridge, Alberta estudiando el Libro de Mormón. Había estado trabajando en un artículo de inglés del primer año de la universidad, y estaba frustrado por eso estaba cara a cara por primera vez en mi vida con lo difícil que es escribir algo. No era el caso del bloqueo del autor. No era escritor, y eso se volvía aparente. Luchaba por encontrar ideas decentes, por no hablar de las palabras, la gramática, etc., para expresarlas. Así que, abandoné la difícil tarea frente a mí, tomé el Libro de Mormón y comencé a leer. Yo había estado intensamente enfocado durante mucho tiempo ya ese día y estaba preocupado por mis estudios cada vez más débiles. No la estaba haciendo bien en la escuela, y los exámenes se acercaban. También había estado interesado desde hace algún tiempo acerca de lo que debía hacer en cuanto a servir en una misión. Estaba por cumplir 19 en un par de meses, y el calor se elevaba en cuanto a cuándo “saldría.” Tenía miedo de no ser capaz de hacer lo que sabía hacían los misioneros. Y no tenía un testimonio que la Iglesia fuera “verdadera” o que el Libro de Mormón era “verdad.” Esto me perturbaba porque la gente que decía, continua y persistentemente, que ambos eran "verdaderos" me rodeaba. ¿Por qué parecía ser el único que no tenía la experiencia divina? Esto era una gran fuente de preocupación para mí. Recientemente me había puesto al tanto de la historia SUD estándar en cuanto a cómo se había traducido el Libro de Mormón, la pobre formación académica de José Smith, la cantidad de tiempo que el proceso de traducción había tomado, etc. aprendí estas cosas en una clase que tomaba en el Instituto SUD en Lethbridge y a través de una conversación con mi amigo Jim Davidson y su familia en Lethbridge. Jim era una persona impresionante, y parecía tener un sólido testimonio de la fe SUD. Envidiaba la fortaleza y estabilidad que su vida parecía evidenciar. Mientras leía esa mañana, me topé con algunos pasajes particularmente impresionantes del Libro de Mormón. No recuerdo cuáles, pero el Libro de Mormón tiene muchos. Mientras leía, puedo incluso ahora recordar vívidamente la manera en que me llamó la atención la idea de que nadie en las circunstancias de Smith podría haber escrito ese libro, y ¡he aquí!, una experiencia precisamente como la descrita anteriormente en relación con el jefe vino sobre mí. Esto me impactó, como se dice antes con respecto al jefe, con la fuerza de la revelación.” No hay duda de que la ansiedad sobre mi testimonio, la misión y la escuela, así como mi frustración como escritor en ciernes, se combinaron

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para producir este efecto. Se me había dicho que cuando sintiera precisamente la paz, etc., eso que sentí entonces, habría recibido mi testimonio que podía tener confianza que el Libro de Mormón, la Iglesia y mil otras cosas relacionadas a ellos eran todas “verdaderas.” Habiendo hecho lo que se me dijo que hiciera (leer el Libro de Mormón y orar al respecto), y habiendo sentido lo que se me dijo que sentiría (paz maravillosa, arder el pecho, etc.), y sabiendo por experiencia que lo que había sentido estaba fuera de lo ordinario, creí en todo lo que se me dijo que debía creer. Al paso de los años, una y otra vez he vuelto a ese evento en mi memoria y al re- experimentarlo refrescar mi testimonio SUD cuando se debilita. Es decir, cuando puedo volver a leer el Libro de Mormón (lo he leído de principio a fin a más de 20 veces y mis partes favoritas de él muchas más veces que eso) me he sorprendido de vez en cuando por la misma idea que no era la obra de un hombre, y mucho menos la de un joven sin educación. Muchas veces regresé a esta fuente para la experiencia vigorizante anteriormente descrita. Cuanto mayor era la ansiedad que experimentaba en este momento en cuanto a mi testimonio, mayor el alivio que este proceso ofrecía. Ahora que entiendo algo sobre cómo funciona la química del cerebro, y he experimentado el mismo tipo de sentimientos en muchas otras circunstancias de las que la neurología también prevé que surjan tales experiencias, estoy seguro de que no existe una relación causa-efecto entre la veracidadde la Iglesia (o cualquier otra iglesia) y tales sentimientos. Del mismo modo, estos sentimientos no tienen nada que ver con la infalibilidad, la verdad literal etc. de cualquier texto religioso, incluyendo el Libro de Mormón. Mis siguientes experiencias más importantes de construcción del testimonio se produjeron en el campo misionero. Esa fue una época en mi vida llena de falta de armonía y dificultad. No soy el tipo de persona que le gusta tratar con el rechazo. La vida cotidiana como misionero en el sur de Perú estuvo llena de rechazo, ridículo, etc. Para empeorar las cosas, como misioneros nos enfrentábamos con la tremenda presión de Gene Cook, nuestra Autoridad de Área, y de nuestro presidente de misión para producir bautismos como los que producían los misioneros en el norte de Perú y Ecuador. Después descubrí que su éxito se debía en gran parte a las diferencias culturales entre los pueblos con quienes tratábamos, y su uso de las tácticas de conversión estilo la guerrilla que desde entonces ha causado a la iglesia gran pesar ya que la tasa de inactividad se aproximó al 100% con respecto a los bautismos en esa área. Pero no obstante, en aquel entonces sentía una gran cantidad de angustia en cuanto a mi incapacidad para encontrar conversos mientras los misioneros casi al lado parecían tener éxito haciendo precisamente eso. Al parecer, el único factor variable en la ecuación era yo, o mi actuación, y por lo tanto debo estar defectuoso. Esta fue una gran fuente de estrés y la disonancia cognitiva. Como nota al margen, he encontrado evidencia del sentido del humor de las Autoridades Generales en el hecho de que Gene Cook pasó muchos años en Alemania a cargo del área bautismal más difícil en la Iglesia después de presidir sobre la debacle descrita anteriormente, y diciéndonos pobres misioneros más veces de las que puedo contar, que todo lo que necesitábamos era más fe para traer a los bautismos en el sur de Perú. Mi conjetura es que descubrió los límites de ese tipo de "fe," mientras estuvo en

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Europa. También debo señalar que Gene Cook es un buen hombre en muchos aspectos. Su entusiasmo, sin embargo, para poner la bola sobre la línea de metale hizo tomar algunas decisiones terribles como una relativamente joven Autoridad General en América del Sur. Él aún estaba en la mitad de sus treintas durante los años que estuve en Perú. En muchos aspectos en un hombre y maestro notable. Tengo una de sus grabaciones en cuanto a la educación de los niños, y aún la encuentro esclarecedora en algunos aspectos. Volviendo al punto. No sorprende, basado en lo que ahora sé acerca de la arquitectura y la química del cerebro, que cuando encontraba a alguien en Perú que concordaba con mi afirmación que el mensaje SUD era “verdadero,” toda clase de cosas lindas y memorables ocurrían en mi cerebro. Los sentimientos que tuve al encontrar las pocas personas que se unieron a la Iglesia como resultado de mis esfuerzos crearon experiencias cumbre. Ellos se elevaron por encima de mi difícil existencia del día a día. Estaba tan privado de experiencias positivas que estos acontecimientos felices explotaron en mi vida como bombas maravillosas. Nunca me olvidaré de ellas. Y, yo diría, la Iglesia ha hecho por lo menos algunas cosas buenas para esas familias peruanas, así como que tengan que pagar los platos rotos SUD por la obediencia que he descrito anteriormente. Esto, en mi opinión, es un pacto con el diablo. En cualquier caso, ahora debo admitir que los poderosos sentimientos que tenía con respecto a ellos no tienen nada que ver con la "verdad" o bien de la visión SUD del mundo, o si ha ayudado a esas personas. Tiene que ver con el funcionamiento normal del cerebro en las situaciones de ansiedad-acoso, cuando se presentaban con momentos de alivio breve y dramático. He experimentado cosas similares muchas veces, como, por ejemplo, después de soportar el tedio y la dificultad de un examen o preparación para un juicio y luego experimentar el éxito. Las experiencias en la que basé mi testimonio son en mi opinión totalmente explicadas por lo anteriormente descrito. Sobre la base de esa experiencia, asumí que la Iglesia era verdadera,” lo que sea que signifique esa palabra ambigua. Eso, ahora creo, era una suposición errónea. Esas experiencias no tienen nada que ver con la verdad.” Este es otro ejemplo del razonamiento deductivo que las personas religiosas, de toda clase, son alentadas a seguir. Se nos ha dicho que porque hacemos X y sentimos Y, entonces debe sumirse que Z sea “verdad.” De una cultura a otra lo que se hace (x) para sentir lo mismo (y) es similar, pero las conclusiones (z) que se asumen como verdaderas sobre esa base son completamente diferentes y de hecho se contradicen unas con otras de una cultura a otra. Es decir, mormones, Testigos de Jehová, católicos, judíos, musulmanes, etc., todos tienen testimonios de “verdades” opuestas, pretendiendo todas llegar desde la misma fuente divina, y todas basadas en la misma clase de experiencia espiritual. En mi opinión, este modelo explica bastante bien todo eso. "Why God Won't Go Away" proporciona una gran explicación de cómo las sensaciones que comprenden “y” en mi ejemplo ocurren desde un punto de vista neurológico, y nos sugiere tanto lo que significan, como lo que no significan. Hablando de manera general, todo lo que estas sensaciones hacen es decirnos que hemos resuelto un problema molesto así como que somos capaces en vista de la evidencia de que disponemos, con una predisposición a protegernos física y mentalmente, como ilustra el ejemplo del leopardo. Cambie la evidencia frente a una persona, y la operación del cerebro y las sensaciones que

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produce cambiarán también. Por ejemplo, si cuando el cazador estaba a punto de correr avistaba un cerdo en los arbustos, su temor habría disminuido y habría vuelto su energía para atacar al cerdo. Y debido a nuestra comprensión del cosmos y el punto de vista científico, es improbable que la idea que llegó al jefe cuando contemplaba el humo que se eleva desde los rescoldos, consolara nuestra pena o produjera una epifanía menor para nosotros. Es decir, las fuertes emociones de las que la mayoría de las personas dependen para sus creencias en los asuntos espirituales existen como resultado de las circunstancias en las que se encuentran, y la evidencia que han tenido la oportunidad de considerar. Estas emociones no apuntan hacia los absolutos que mayoría de las personas piensan. El resto de las experiencias “constructoras del testimonio” sobre las que se apoyan la mayoría de las personas pueden ser rápidamente explicadas en la manera antes descrita. Además, el tipo de experiencia resumido respecto al jefe, o mi propio testimonio, serán embellecidos al contralas de nuevo y al recordarlas, y se puede esperar que tengan un poderoso efecto motivador sobre otras personas. Las personas en un estado de ansiedad serán particularmente susceptibles a estas sensaciones de alivio. Y ¿quiénes son los más propensos a aceptar el evangelio SUD? Las personas que luchan con las preguntas existenciales después del nacimiento, la muerte, etc. o quienes están ansiosos por encajar después de mudarse a una nueva comunidad con la inseguridad que tales cambios producen de manera natural. La ansiedad se puede producir de muchas maneras. Una de ellas es parecer la única persona en el grupo que no lo la hace.” Esta puede llamarse el efecto “Las Ropas Nuevas del Emperador.” Es mucho más poderoso y efectivo de lo que algunas veces estamos preparados para admitir. Yo mismo experimenté esto una vez, y siento que puedo hablar con al menos algo de autoridad sobre ello. En grupos donde es tabú socialmente cuestionar la autoridad (lo cual es admitir abiertamente que una persona no siente el espíritu, que equivale a creer 100% etc. en la iglesia SUD), este efecto es especialmente fuerte. Por lo tanto, las dinámicas de grupo por sí mismas pueden crear un ciclo de movimiento perpetuo de ansiedad y alivio sobre el que los testimonios pueden llegar a estar basados. Este es el equivalente religioso de la máquina de dinero del economista, algo es creado de la nada. ¿Significa esto que la experiencia religiosa en un espejismo? Lejos de eso. Lo que los autores de “Why God Won’t God Away” señalan hábilmente es que el cerebro puede, y regularmente lo hace, jugarnos trucos, y explican por qué ese es el caso. Estos trucos tienen una base sólida en el impulso evolutivo y el instinto de supervivencia. Una comprensión de estas cosas puede llegar a formar parte de nuestro fuego del refinador consumirá los malentendidos y otras formas de escoria; nos santificará al enfrentar la insuficiencia de las ideas espirituales que nos dejan en conflicto impío con otras tradiciones religiosas; y encontraremos una alegría más profunda y más satisfactoria que cualquier reflexión o falsificación puede proporcionar cuando llegamos a las profundidades de nuestras almas para encontrar el fundamento de la espiritualidad que subyace a toda inseguridad humana hacia una trascendencia divina. Y, en mi opinión, todo esto se puede hacer dentro de cualquier tradición religiosa que sea lo suficientemente abierta como para aceptar que sus miembros a permitan que el fuego purificador abrase

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sus vidas. Mi única preocupación real por la iglesia SUD es que no parece ser lo suficientemente abierta para permitir que esto ocurra en este momento de su historia. Eso es una vergüenza, porque entre más estudio mitología, misticismo, religión mundial y temas relacionados, más reconozco lo adelantado a su tiempo que estaba José Smith en muchas maneras. Fue un gran místico, así como un literalista sofocante, un mentiroso, y todavía de alguna manera señaló hacia muchas de las cosas ahora me parecen tan satisfactorias. Creo que la experiencia espiritual es la base de la vida, y es más importante para mí ahora que nunca. Los autores de "Why God Won't Go Away" proporcionan algunas de las mejores pruebas y el razonamiento que he encontrado para apoyar este aspecto de mi vida. El ejemplo que he proporcionado anteriormente es uno que me pareció la mayoría de las personas religiosas podrían relacionarse a través de la experiencia personal, y por lo tanto lo incluí en este documento. El libro está lleno de cosas similares.

Cómo Me Ha Afectado el Mormonismo, y lo Que se Necesitaría Para Que Vuelva

Entonces llegamos conmigo y cómo la creencia mormona ha afectado mi vida. En base

a las historias engañosas de la historia fiel, tomé una serie de decisiones importantes que,

en retrospectiva, parecen tontas. La base lógica de mi pertenencia a la Iglesia, y mi voluntad de pasar tanto tiempo promoviendo sus intereses, era esencialmente esta: que yo confiaría en mis líderes religiosos y así les obedecería en esta vida, y a cambio recibiría dos cosas. Primera, experimentaría una vida mejor en el aquí y ahora, que de otra manera no sería posible, y segunda, recibiría las recompensas del Reino Celestial en el más allá. Como hice notar antes, he llegado a la conclusión que José Smith el hombre en quien debo confiar para la validez de las promesas del Reino Celestial es poco confiable. Y en cualquier caso, he llegado a la conclusión que el principal valor de todas las reclamaciones metafísicas está en la metáfora, y seguir utilizando algunas de las ideas de José en ese sentido. Él era un gran místico, si no hay otra cosa. Pero ya no estoy dispuesto a poner ninguna autoridad sobre la exactitud literal de sus promesas.

En lo que se refiere a esta vida, ahora está claro para mí que la manera mormona no proporciona más alegría o una vida mejor que esté disponible de otra manera. Los mormones pasan la mayor parte de su tiempo discrecional directa o indirectamente en la venta de productos del más allá, de José Smith, para sí mismos y los demás. Esa es una quimera. Es la clásica Avenida Madison. Es ironía crecer sin disciplina un grupo de hombres y mujeres que apenas ven a sus familias como resultado de pasar tanto tiempo hablando con otras personas acerca de la importancia que las familias estén juntas aquí y en el más allá. La estructura de la ceremonia del templo no es accidental, en mi opinión, y cómo separa a los hombres y mujeres hasta el salón Celestial. Esa es la manera mormona.

Y la he rechazado. Siento que el mormonismo me ha engañado, me robó tiempo y otros recursos, y me animó a vivir mi vida con el temor del inexistente juicio eterno, de manera que perdí gran parte de la belleza y la maravilla por la que ahora estoy, y siempre he estado, rodeado. No

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espero que haya percibido así el viaje de su vida, pero teniendo en cuenta el tono de su carta sospecho que va a aceptar esto como una apreciación sincera de mi experiencia. Y teniendo en cuenta el hecho de que usted y otros mormones fieles no ha experimentado lo que yo, usted no está en mejor posición para juzgar entre su posición y la mía que un talibán o huterita de toda la vida estaría entre la de él y la de usted. Sin embargo, estoy en una posición para juzgar los méritos relativos de mi anterior estilo de vid mormón y lo que ahora experimento. Y estoy agradecido que mis ojos fueran abiertos, incluso en esta etapa relativamente tardía en mi vida, al punto de haber sido capaz de tener esta experiencia. Reconozco que la clase de vida que la Iglesia mormona provee será del gusto de algunas personas, ya sea buena o no. También conozco a unos pocos, pero sólo unos pocos, miembros que están bien informados en cuanto a la naturaleza de la Iglesia y su historia, lo que va a exigir y lo que razonablemente se puede esperar que ofrezca a cambio, y eligen libremente permanecer asociados con ella. Estos miembros tienden a no estar en el extremo ultra-fiel o de liderazgo del espectro, donde yo estaba. No les critico. Han hecho una elección informada en cuanto a cómo desean vivir, como es su derecho. Pero haré todo lo posible para garantizar que comprenden la realidad del mormonismo y lo que de manera razonable se puede esperar que entregue a cambio de lo que pide, y les animo a tomar su decisión sobre esa base. En mi opinión, existen muchas otras organizaciones espiritualmente orientadas pre proveen mucho más, y exigen mucho menos. Así que, si de nuevo voy a estar asociado con la Iglesia, tendrá que “confesarse” respecto a una serie de incertidumbres en cuanto a su historia, la autoridad y la teología, renunciar a una gran parte de su control sobre sus miembros, y empezar a animar a sus miembros a crecer espiritualmente en las múltiples formas posibles para los seres humanos, en lugar de simplemente obedecer a sus líderes religiosos. No espero que estas cosas sucedan, y por lo tanto es poco probable que me vuelva a asociar con la Iglesia. Pero voy a señalar de cualquier manera, para que quede constancia de mi opinión, que la Iglesia debe convertirse en un facilitador un ensanchador del libre albedrío en lugar de un controlador de los seres humanos. El mormonismo está lleno de ironía, y ninguna es más llamativa que el hecho de que las mejores partes de la teología de José, representadas por el Plan de Salvación y otras cosas, como su concepto, "el hombre puede llegar a ser dios," señalan a la Iglesia institucional hacia el papel de la expansión del libre albedrío, en oposición a lo que hace actualmente. En mi opinión, la explicación de la diferencia entre la esencia de lo que José enseño y lo que la Iglesia ha vuelto mentiras en otra de sus enseñanzas profundas, en el sentido que es una verdad triste de la naturaleza humana que el poder corrompe. Por supuesto, esa idea no era origina de José (pocas de sus ideas lo eran), pero fue lo suficientemente sabio para enfatizarla como parte del fundamento de su movimiento, y le honro por eso. Si hubiera establecido algo como las medidas a prueba de fallas que las democracias modernas han utilizado para hacer frente a los problemas humanos endémicos causados por la influencia corruptora del poder, las cosas podrían ser ahora muy diferentes dentro del mormonismo, y tal vez no estaría escribiendo esta carta como un no miembro de la Iglesia.

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El Proceso

El proceso por el que pasé durante mi iluminación (en el sentido “francés” de esa palabra) tiene tres etapas.

Aceptación Pasiva Seguida de Abrir los Ojos Lentamente

En primer lugar, mientras era un mormón totalmente fiel y creyente, me encontraba con literatura anti-mormonade cuando en cuando a lo largo de los años y nunca me turbó. Parecía simplista y tan obviamente sesgada que no era digna de consideración. Sin embargo, al paso del tiempo, varias inconsistencias entre lo que la Iglesia enseñaba y lo que hacía comenzó a molestarme. Las principales entre ellas eran el tiempo que estaba obligado a pasar lejos de mi familia como resultado de actividades relacionadas con la Iglesia, y el nivel de obediencia exigida con respecto a tantas cosas, que me parecían a la vez insignificantes así como causa del conflicto entre lo que yo creía y sentía que la Iglesia me había enseñado acerca de las cosas importantes (como poner en primer lugar a mi familia, como trataba de hacer), y lo que la Iglesia exigía de mí. Pero estas preocupaciones no estaban presionando lo suficiente para motivarme por su cuenta a reconsiderar mis creencias. Ellas, más bien, burbujeaban bajo la superficie.

Desde hace varios años he estado experimentando con diferentes cosas de la variedad solo sera la que me referí anteriormente. Estas cosas ayudaron a hacer que me sienta más en paz, y comencé a no evitar el tipo de cumplimiento perfeccionista con los requisitos de la Iglesia que caracterizaron la mayor parte de mi vida adulta. Yo fui uno de los que se esforzó por mantener mis convenios con exactitud,” como la investidura enseña que todos los miembros deberían. Tomo nota de la ironía de que la Iglesia parece hacer daño a las personas que más diligentemente hacen lo que pide. Son, por ejemplo, los que ven a sus familias lo menos, y pasan la mayor parte del tiempo convenciendo a otros a obedecer a la Iglesia. ¿Qué clase de organización lastima más sus adeptos más fieles? En cualquier caso, no detectaba que esto estuviera relacionado a cualquier cambio fundamental con respecto a mi sistema de creencia, pero me preocupaba que ya no encontraba la energía para ser el maestro orientador 100% que había sido durante años, y que aceptaba excusas relacionadas con el trabajo y las actividades de mis hijos para hacer caso omiso del liderazgo y otras reuniones. Mis prioridades cambiaban lentamente, y sentía una cantidad importante de culpa en ese sentido. Supuse que acabaría con lo que fuera que me estuviera retrasando, incluso fui al médico un par de veces para ver si tenía alguna deficiencia vitamínica o si tenía mal alguna otra cosa que pudiera explicar los bajos niveles de energía que sentía. Cortesía del internet, me topé con algunos artículos críticos de la Iglesia hace unos 18 meses, que eran bien razonados, y para los que no tuve respuestas fáciles. Encontré estas cosas mientras trataba de ayuda a uno de mis antiguos jóvenes que había dado con ellos y se preocupó tanto que dejó de asistir a la Iglesia. Así que por primera vez en mi vida, empecé a abordar seriamente las cuestiones relativas a los cimientos de la Iglesia en lugar de descartar los enseguida. Y al hacerlo, también empecé a pensar en las preocupaciones

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autoritarias relacionadas mencionadas anteriormente. Puede encontrar útil escuchar exactamente cómo y por qué la ola se volvió en este sentido. Hasta cierto punto, puede agradecer a FARMS mi cambio de sentir recto a la Iglesia. Y si no a FARMS de manera específica, entonces a la “historia fiel” en general. Hace años leí un par de revisiones que FARMS publicó con respecto al libro "In Sacred Loneliness" [En Soledad Sagrada] de Todd Compton. Basado en esas revisiones, lancé un suspiro de alivio y no leí ISL. Mientras consultaba algunas otras cosas relacionadas con la Iglesia en el Internet, me topé con la refutación de Compton a las revisiones de FARMS, y me di cuenta que habían presentado una caricatura grotescamente injusta de su libro, que había sido engañado por ellos y como resultado no había leído algo que debería haber leído. Compton escribió su refutación en la tradición de la libertad intelectual y la búsqueda de la verdad mejor ejemplificada dentro del mormonismo por el mismo José Smith, James Talmage, John Widstoe, Hugh Brown, Rueben Clark, David McKay y otros que sigo respetando. Estuve de acuerdo con la refutación de Compton, y estaba seriamente decepcionado de los intentos, obviamente parciales, de FARMS para desacreditarle. Yo iría tan lejos como para decir que FARMS, en este caso y muchos otros que he presenciado, estaba tan equivocado hasta parecer deshonesto. Creo que es poco probable que fueran deliberadamente engañosos, pero si no, su parcialidad era tan fuerte en estos casos que los hacía intelectualmente incompetentes. Esas son palabras fuertes, y yo las usé con cuidado. Más tarde comprendí, después de aprender sobre la historia fiel,” por qué los escritores de FARMS proceden como lo hacen. Ellos siguen la dirección de los miembros de los Doce, quienes, hasta que descubrí eso, eran irreprochables en mi opinión. Me sentí físicamente enfermo durante semanas mientras me adaptaba a la idea de que algunos de los hombres a los que había pasado mi vida adulta apoyando, defendiendo, y animando a otros a creer y apoyar, eran responsables de perpetrar algo que en mi opinión se acerca al fraude. Incluso me enfermé más al darme cuenta que el sistema había sido establecido para poner a la Iglesia en posición de lavarse las manos de FARMS si llegaban demasiado lejos, ya que la Iglesia hace mucho tiempo había cerrado el único departamento oficial del historiador por el que tendría que asumir responsabilidad. Aquellos que había supuesto que estaban entre los más piadosos comenzaron a parecer muy humanos demasiado humanos a medida que mis ojos seguían abriéndose. Comencé a hacer una doble revisión a FARMS, que junto con Hugh Nibley hasta ese momento había sido mi única fuente de información cuando yo necesitaba contestar preguntas de la Iglesia que eran críticas. En poco tiempo, decidí que FARMS era poco confiable tan a menudo que no podría confiar en su trabajo, y que aquellos a quienes comparé con los productos de FARMS (Jann Shipps, Todd Compton, Michael Quinn, para nombrar algunos) fueron mucho más responsables, en las posiciones que tomaban y la manera en que presentaban tanto la evidencia que tenemos que trabajar, como sus opiniones. Desde entonces he descubierto una variedad de académicos mormones y no mormones cuyo trabajo es confiable en el sentido académico de esa palabra. Ahora pongo a FARMS en el mismo nivel que Jerald y Sandra Tanner han estado siempre en mis libros proporcionan alguna información útil y precisa, pero no se puede confiar que

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proporcionen toda la evidencia relevante con respecto a algún tema, y mucho menos expresar una opinión razonable. Por lo tanto, no me refiero a ellos.

Examen Crítico

La segunda fase de mi cambio de opinión involucró un examen crítico de todas las cosas que había dado por hecho como verdaderas con respecto a la Iglesia. Las cosas en revisión incluían que José Smith habló con Dios y recibió un mandato divino de él; que el Libro de Mormón fue traducido de las planchas de oro que José recibió de un ángel y contenían una historia literal de los primeros habitantes de las Américas; que aunque José era humano y cometió errores, dios le confió con la autoridad divina y por lo tanto yo podía confiar en él y también en su palabra; y que los profetas modernos (incluido usted y sus hermanos) de igual forma eran dignos de confianza y podía confiar en que nunca me inducirían al error de una manera material y velarían por mis intereses de la misma manera que harían mis propios padres.

En el curso de un periodo como de seis meses, llegué lentamente a la horrible conclusión que gran parte de lo que mis líderes religiosos me habían dicho en el transcurso de mi vida, incluyendo la base completa de mi fe con respecto a la Iglesia, probablemente era falsa, y sin duda inducía al error. Permítame explicar lo que quiero decir cuando digo que he sido inducido al error. Nunca sabremos a ciencia cierta lo que ocurrió en cuanto a muchos aspectos de la historia de la Iglesia y es por supuesto posible diferir razonablemente de la existencia de ciertos hechos y su interpretación. Pero, ¿cómo puede la Iglesia justificar el contar su historia con la certeza y la convicción que lo hace, a la luz de la evidencia existente en cuanto a los hechos relevantes? La historia es todo acerca de evaluar la fiabilidad de las pruebas y por lo tanto la probabilidad de que una versión de los hechos ocurriera en lugar de otra. Es altamente improbable, de hecho casi imposible, en mi opinión cuidadosamente considerada como un abogado que va a la corte sobre una base regular, que usted o cualquiera otra persona defienda con éxito el historial de la Iglesia en este sentido. Lo que se requiere es un reconocimiento de la actuación indebida, disculparse por ello, la rectificación en la medida de lo posible, y lo más importante, una promesa de nunca sucumbir de nuevo por el mismo camino, acompañado por el establecimiento de medidas a prueba de fallas en ese sentido. Me hace duele pensar en mi hijo maravilloso contando inocentemente las historias engañosas al estar como misionero. Estoy avergonzado que yo mismo contara esas historias hasta hace poco. Me siento mal por la gente que convertí al mormonismo. Les induje al error. Usted está sin duda familiarizado con los temas, y por lo que no seguiré con la lista de la ropa sucia. Unos pocos ejemplos bastarán. La Primera Visión. Ambos sabemos cómo cambió la historia de José al paso del tiempo. Se volvió menos mágico, más cristiano y más seguro a medida que se volvía consciente del papel que exigía su liderazgo religioso. Esto es comprensible, y humano. Y sin embargo, la Iglesia cuenta a sus miembros y conversos potenciales solo una historia la más calculada para perpetuar la autoridad de José y probablemente embellecida por él como consecuencia de la presión que su liderazgo estaba en proceso cuando la historia se

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publicó y no admite ninguna duda en cuanto a lo que sucedió. Esto es engañoso. Sólo un rey filósofo procedería así.

La traducción del Libro de Mormón. El uso mismo de la palabra “traducción” en este sentido es engañoso. Por su propia admisión, José no tradujo nada en el sentido ordinario de esa palabra. La interpretación más caritativa de los eventos que puedo hacer es que él tenía experiencias visionarias de algún tipo, por lo general sin que las planchas estuvieran presentes, y dictaba las palabras que venían a él en este sentido. El uso alegre de la Iglesia de la palabra traducción,” de la manera que José la utilizó me sugirió que ambos probablemente se graduaron de la escuela Humpty Dumpty de lingüística una palabra puede significar lo que quieran que signifique. Esta es otra característica rey filósofo. Los “Testigos” del Libro de Mormón. Una vez que toda la gama de lo que estos hombres tienen que decirnos sobre su experiencia con las planchas de oro es considerada, una imagen muy diferente de la que difunde la Iglesia entra en el foco. Martin Harris prestó su testimonio a una variedad de proyectos extravagantes que nosotros no creeríamos, a pesar de su testimonio. Por lo tanto, lo que dijo sobre el Libro de Mormón no significa mucho. Otros cuestionaron la exactitud de la declaración que habían firmado,

y sugirieron que lo hicieron bajo presión y con grandes reservas ya que no experimentaron

físicamente nada de lo que el testimonio indicaba. La experiencia, más bien, fue visionaria

e individual en vez de una experiencia común y física. Y también tenemos que recordar la

naturaleza de los tiempos. La magia y lo sobrenatural jugaron un papel casi mundano en muchas vidas. Seis de los miembros fundadores de otra secta a-convertirse-en- prominente hicieron una declaración jurada en el sentido de que mientras estaban juntos en plena luz del día, todos vieron un ángel (ya sea Miguel o Gabriel, no puedo en este momento recordar cuál) aparecer encima de un edificio de la iglesia y que él les dio instrucciones en cuanto a algunas de las cosas que debían hacer en cuanto a la fundación de su movimiento religioso. ¿Vamos a creer eso? O ¿seguiremos tomando la difícil posición que nuestro pueblerino, y solamente el nuestro, fue el único en percibir de manera precisa sus experiencias mientras todos los demás estaban equivocados con respecto a las suyas?

La naturaleza del Libro de Mormón. La preponderancia de la evidencia ha estado en

contra que el Libro de Mormón sea lo que José le dijo al mundo que era por lo menos desde los días de B. H. Roberts. Hoy la evidencia, abrumadoramente desde mi punto de vista, señala hacia que el libro sea una producción del siglo XIX. Pero una cosa es diferir en cuanto a cómo debe ser interpretada la evidencia, y enteramente otra enseñar a los jóvenes inocentes que se han mantenido a propósito desinformados en cuanto a muchos de los hechos pertinentes, a dar testimonio que el Libro de Mormón es, sin ninguna duda o pregunta, lo que José dijo que era. Sus testimonios inocentes son engañosos. Aquellos que les hacen proceder de esta manera no son inocentes. Algunos de los más exitosos artistas del fraude que he encontrado en el curso de mi práctica legal utilizan esta misma técnica. Contratan inocentes para vender productos financieros fraudulentos, sobre la base que esos inocentes serán ricamente recompensados por sus esfuerzos. Los inocentes

a menudo venden a su familia, amigos y confiados socios de negocios. Al final, todos son defraudados y los vendedores inocentes son quienes sufren más como resultado.

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He visto a gente de negocios exitosos, e incluso uno con experiencia, capaz, abogado SUD, engañado por esquemas fraudulentos de la naturaleza anterior, y he llegado a la conclusión, como resultado y con la ayuda de un poco de investigación psicológica relevante a este punto, que cuando el premio ofrecido por cualquier comportamiento es lo suficientemente grande, todos somos vulnerables al engaño. La analogía entre algunos de los casos de fraude financiero que he observado y el programa misionero de la Iglesia es tan dolorosamente cercano que dudo que usted tenga la fortaleza espiritual y mental para mirarlo a los ojos. Y no lo digo para ofender sus habilidades. Tengo un gran respeto por usted en este sentido. Más bien, lo digo en reconocimiento a la dificultad gigantesca de lo que le estoy pidiendo que considere, dada su posición. Yo estaba completamente ciego a estas cuestiones mientras me desempeñaba como líder SUD. Cuanto más lo entiendo acerca de la manera en que funciona la mente humana, más me fascina y me asusta. Antes de continuar debo señalar un punto adicional respecto a la analogía del fraude anterior. Las mismas fuerzas que cerraron las facultades críticas bien desarrolladas de mi amigo el abogado SUD que fue engañado por un artista del fraude, son también bien conocidas por los psicólogos que funcionan en el núcleo de las creencias religiosas. El premio que la religión ofrece es enorme alivio de la angustia causada por nuestros mayores temores existenciales. Y la Iglesia SUD sube las apuestas de manera importante en este sentido al postular la posibilidad de la vida familiar eterna. Frente a este tipo de premio, no debemos sorprendernos de que las personas racionales sean fácilmente persuadidas a creer en versiones irracionales, de extremadamente baja probabilidad de la realidad futura. Y cuando usted agrega a esto la presión psicológica de estar rodeado de mormones creyente la mayor parte de la vida, y luego ser colocado en una posición de liderazgo dentro de la comunidad mormona, no es sorprendente para mí que por casi tres décadas adultas fuera incapaz de ver lo que ahora está tan claro para mí con respecto a la Iglesia y la manera en que me trató y continúa tratando a otros. Le deseo suerte cuando luche con estas fuerzas poderosas. El Martirio de José. La Iglesia no cuenta a sus miembros y conversos potenciales sobre la prevaricación extensa de José durante años con respecto a sus prácticas sexuales, las tensiones que creó dentro del liderazgo directivo mormón y las comunidades circundantes mormonas y no mormonas, la manera en que William Law le suplicó a José durante meses que abandonara la poligamia antes de recurrir al Nauvoo Expositor para sacar el asunto a la luz con la esperanza que la protesta pública resultante trajera a su juicio a José, y el probable incumplimiento de José de la legislación estadounidense en materia de derechos de propiedad y la libertad de prensa mediante el uso de lo que muchos en la zona percibían razonablemente que era su milicia privada para destruir ese periódico. Una vez más, hay un montón de espacio para el desacuerdo en cuanto a lo que pasó exactamente, pero en mi opinión no hay excusa razonable para contar la historia de la manera profundamente engañosa que la Iglesia lo hace actualmente. Podría continuar por mucho tiempo sobre esta veta, pero estoy seguro que poa ahora usted entiende mi punto. A manera de resumen, recuerdo algo que el filósofo Daniel Dennett dijo en su reciente libro “La Libertad Evoluciona.” Hablando de la tendencia que

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algunos de los que trabajan en su campo tienen a extralimitarse mientras defienden principios importantes para ellos, como el libre albedrío, él preguntó retóricamente cómo muchos filósofos se han hecho famosos, como resultado de apoyar el “hibridismo ecuménico.” Las posiciones radicales, claramente articuladas, observó, atraen mucha más atención y son el material sobre el que se construyen las reputaciones y se venden los libros. Otro filósofo célebre, de una variedad más práctica, P. T. Barnum, trabajaba en el mismo concepto cuando observó que “otro nace cada minuto,” y que si va a contar una mentira, es mejor contra una grande. No se tiene que tener mucho de cínico para reconocer que si la Iglesia contara su historia de una manera más responsable que perdería gran parte de su estilo de comercialización. La idea de que José tuvo algunos sueños o visiones convincentes (como tantos otros en su día), de cuyo contenido no estaba seguro (como lo demuestran sus cambiantes relatos respecto a ellos), y que se sintió inspirado para escribir un libro después de soñar con las planchas de oro en las que se registró una historia antigua, y que se vio favorecido al escribir ese libro por el uso extenso de la Biblia, otros libros que tenían en su poder, cuyos temas que claramente tomó prestados, y ciertos aspectos de la tradición de su familia. Esta historia en ningún caso está pensada para atraer atención y seguidores como la historia de la Iglesia utiliza con fines mercadológicos. Y tampoco debemos olvidar la historia de José como buscador de tesoros, durante la cual desarrolló la habilidad para hilvanar fabulosos cuentos visionarios, que atraían clientes que le pagaban por sus servicios como vidente, a pesar de que nunca fue exitoso en encontrar el tesoro. Al respecto, su comportamiento tenía un asombroso parecido a los promotores modernos de acciones de minería que se desempeñan en los márgenes de la legalidad en nuestra sociedad moderna. Una parte importante de lo que José enseñó como profeta Mormón tiene las marcas distintivas del entorno mágico o alquímico en el que operaba en este sentido. La investigación de Michael Quinn lo largo de esta línea, así como el libro “The Refiner's Fire” del historiador no mormón John Brooke, ofrecen un panorama fascinante del mundo supersticioso en el que José y muchos de su tipo vivían y por qué tenían credibilidad en ciertas partes de su sociedad, siendo considerados por la mayoría como operando de manera ilegal e inmoral. José era una de las “gentes inteligentes” dentro de esta tradición, que tenía un estatus social en la mayoría de los círculos similares a la de los vendedores de aceite de serpiente de su tiempo, y los promotores de acciones fraudulentas marginales y los ejecutivos de comercialización multi-nivel nuestros. Estoy agradecido con un mormón inactivo que todavía simpatiza con muchos aspectos de sus raíces religiosas y enseña derecho en Washington, D. C. por ayudarme pacientemente a través de mi negación con respecto tanto del trabajo de Quinn como el de Brooke mientras yo todavía era lo suficientemente “fiel” para que la opinión de FARMS fuera suficiente para cerrar mi mente a las percepciones que le proporcionaban. Sus revisiones tanto de Quinn como de Brooke son ejemplos de erudición tendenciosa, poco confiable. Como he indicado antes de varias maneras, estoy dispuesto a asumir que José no era un fraude consciente, aunque no hay evidencia que sugiera que puede haber sido. Pero está claro que, como mínimo tendía a adoptar interpretaciones en el extremo

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espectacular de la posibilidad respecto a sus experiencias de vida, que no se molestaba en explicar la diferencia entre la visión y la realidad o metáfora y literalidad, y que esta tendencia fue particularmente evidente cuando llegó a lo que se requería para que la gente hiciera lo que él quería que hicieran. Este era el caso si eran vecinos ricos que creían en la posibilidad de un tesoro español enterrado en las cercanías, gentes religiosamente inclinadas que pensaban que Dios podría aparecerse a los seres humanos, miembros de la Iglesia que él quería emplear en algo, o mujeres con las que querían tener sexo. Tanto usted como yo conocemos muchas personas que tienden a ver mucho más de lo que quieren y menos de lo que realmente es, y sospecho que usted no confía en ellos más que yo. José Smith parece haber sido un ejemplo más extremo de este tipo de personalidad que cualquier persona con quien yo personalmente he estado familiarizado. Lamentablemente, he determinado que la evidencia apoya firmemente la conclusión de que José no hablaba con dios, no tradujo nada en el sentido ordinario de esa palabra, y se ha demostrado que o bien ha mentido o tergiversado inocentemente sus habilidades como traductor en muchas ocasiones, y sin ninguna duda mintió incontables veces, durante un período de muchos años, a los miembros de la Iglesia y a otros con respecto a asuntos importantes, tales como sus actividades sexuales y asuntos de negocios relacionados con la Iglesia. Por lo tanto, la evidencia apoya firmemente el hecho de que José Smith no era digno de confianza. Este problema, referido de manera eufemística “mentir para el señor,” fue el factor decisivo para mí. No puedo confiar en que José me proporcionará información precisa cuando lo que dijo estaba relacionado con algo que fue diseñado para alentar a la obediencia de los miembros de la Iglesia a sus mandamientos. Estamos virtualmente seguros que utilizó el razonamiento que el “fin justifica los medios” en muchas ocasiones para apoyar comunicaciones deshonestas, y de otras maneras parece haber reclamado lo que equivale a la exención divina tanto de la ley de la tierra, como los principios básicos de la ley moral. Quinn emplea el término apropiado “ética teocrática” para referirse a este comportamiento. Es muy probable que José Smith se considerara a sí mismo como un rey filósofo y sin probabilidades de haber escuchado ese término. Es fascinante para mí que él pudiera haber tenido una idea tan clara e intuitiva de estas cuestiones, como lo demuestra su articulación del plan de Satanás en esa maravillosa pieza de la mitología que los mormones llaman el Plan de Salvación, y pudiera haber caído tan completamente en el mismo agujero que señaló para que todos vieran. Una vez registrada conmigo la extensión de la duplicidad de José, ya no podía creer las muchas cosas que dijo acerca de cómo recibió su autoridad y por qué la gente debería seguirlo. Y por lo tanto, no puedo creer el reclamo que los líderes mormones modernos hacen a la autoridad divina especial, ya que la reclaman por medio de José. Y, Élder Holland, debo decirle lo disgustado que estoy con la conducta sexual de José. La evidencia que he revisado es muy clara en el sentido de que él utilizó su posición de autoridad para tomar ventaja de muchas mujeres, algunas de ellas casada y otras muy jóvenes; todas ellas creyentes inocentes en su mandato divino. Y las que se le negaron a menudo quedó mancillada su reputación y sufrieron de otras maneras como resultado de

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hacer lo que era correcto. Usted puede imaginar mi sorpresa cuando leí los estudios psicológicos que, sin mencionar a José Smith, describían su perfil (líder carismático, líder religioso u otro, etc.) y pronosticaban que tendría problemas para mantener sus pantalones arriba mientras estuviera en compañía femenina dispuesta, y que, como el macho alfa del grupo que conducía, no iba a tener problemas para encontrar compañía complaciente en ese sentido. Un escritor lo llamó el “Síndrome Bill Clinton.” Como fue el caso con la mentira piadosa, que he aplicado bastante a todas las religiones además de la mía, y estos estudios me llevaron a más evidencia de que la Iglesia mormona y su fundador solo eran como todo el resto no mejor ni peor sólo otro grupo de personas que tratan de dar sentido a su existencia, dirigido por un hombre que tenía algunas grandes ideas, era un líder carismático, y estaba sujeto a todas las debilidades humanas habituales del liderazgo, incluyendo ayudarse sí mismo para las prerrogativas sexuales que

el liderazgo de los grupos humanos, generalmente ofrece. Y cuando esas debilidades lo

atraparon en público, se convirtieron en la base para una terrible, ante todo secreta y engañosa, desviación doctrinal y experimento social que, con el tiempo, fue el responsable de su muerte y del sufrimiento humano incalculable después. Me referí antes

a mi bisabuela. Ella y sus hijos estuvieron entre aquellos cuyas vidas fueron retorcidas por

la poligamia. Continúa hasta nuestros días, como usted sabe, para infligir sufrimiento a

muchas personas conectadas al mormonismo.

Una de las mejores cosas que podría hacer, en mi opinión, es reconocer que la poligamia fue el error y el pecado que era, y para dar una dirección clara en el sentido de que nunca volverá a ser parte de la vida mormona, aquí o en el más allá. Yo sé que usted no puede hacer eso sin el acuerdo de sus Hermanos, que no será próximamente. Esta es una de las muchas razones por las que el abismo que ahora me separa de la Iglesia es demasiado amplio para que yo esperara cruzarlo nunca. He pensado detenidamente acerca de esta siguiente declaración, porque es quizás lo más importante que tengo que decirle. Podría haber seguido siendo un miembro de la Iglesia y continuado apoyándolo a usted y a ella, con el conocimiento de que José Smith estuvo al mismo tiempo inspirado en muchas ocasiones (sigo usando “existen los hombres para que tengan gozo,” y la mayoría de la parte final de D&C 121 como mis principios centrales de la vida) como también profundamente equivocado en otras. Pero no puedo apoyar una institución dirigida por personas que perpetúan su poder, e incluso lo extienden sobre nuevos conversos, haciendo que los jóvenes y adultos inocentes desinformados den testimonio solemne de historias que, tengo que asumir, los líderes entienden que son engañosas. La única justificación que he oído para este curso de acción

es el que B. H. Roberts encontró cuando presentó a los Doce su hallazgo respecto al Libro de Mormón hace muchos años –cuando supieron que era “verdadero” de alguna manera

y que dios, a su debido tiempo, proporcionaría las respuestas a las preguntas

problemáticas que B. H. planteaba. No sé cuál era entonces el balance de la evidencia,

pero lo entiendo ahora y no puedo expresar de manera suficientemente firme mi opinión

ya no está justificada al contar, como lo hace, su historia a las personas que confían y se

apoyan completamente en ella como guía. Y el uso de agentes inocentes para diseminar

esta información engañosa y altamente influyente es moralmente repugnante.

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La indicación de Dallin Oaks que la Iglesia no tiene la obligación de contar los dos lados

de la historia de la Iglesia es simplemente errónea. Ustedes han conducido a los miembros

a creer que van a velar por sus intereses y así se han puesto a sí mismos en una posición

análoga, si no de hecho, a la de un fideicomisario. Si no lo ha hecho, yo le aconsejo que consulte a sus abogados respecto a la posible responsabilidad de la Iglesia por la vía de una demanda colectiva en este sentido. En mi opinión, es solamente una cuestión de cuándo, no si, será emprendida contra la Iglesia y tal vez personalmente a sus líderes en ese sentido. Usted puede ser consciente del litigio similar en Canadá con respecto a un grupo fundamentalista mormón dirigido por un hombre llamado Winston Blackmore en el Creston, área de Columbia Británica. Aunque no estoy inclinado a hacerlo, es mi opinión, que un reclamo similar podría hacerse en contra de la Iglesia. La política de “la historia fiel,” que es la causa de la mayoría de los problemas en este sentido y, por lo que yo puedo decir, está aún vigente, es una plaga en el registro de la Iglesia moderna y puede terminar grabando su lápida.

La Reconstrucción y Sorprendido por la Alegría Como resultado de mi experiencia en la segunda fase, el principio de la tercera fase fue

oscuro. Coqueteé con el nihilismo, pero finalmente retrocedí de ese abismo. Sin embargo, entonces era libre para reconsiderar seriamente un tipo de literatura que había empezado

a leer hacía años (mi especialización secundaria era estudios religiosos en la Universidad

de Alberta) pero que antes no había tenido deseos de entender. Esto me llevó a cientos de horas de estudio, oración y escribir, que ha cambiado mi paisaje espiritual para mejorar.

Como he considerado teorías de una variedad más naturalista, he encontrado explicaciones para muchas de las mismas cosas que tanto me perturbaron durante la fase dos. Los antropólogos y los sociólogos me ayudaron a ver los patrones en la forma en las tradiciones religiosas jóvenes y sus rituales comienzan y evolucionan que se ajustan perfectamente a la Iglesia. Joseph Campbell, Mircea Eliade, Max Weber y otros pintaron el gran cuadro de la religión y la mitología en colores relucientes. Los psicólogos y los neurocientíficos me ayudaron a comprender por qué tantas personas de diferentes tradiciones religiosas, y personas profanas, en escenarios diferentes que nada tienen que ver con la religión, tienen todas experiencias emotivas de manera similar, y de ese modo llegué a entender las raíces neurológicas y sociales de mi testimonio mormón. Biólogos, lingüistas y antropólogos como Jared Diamond, Steven Pinker y Pascal Boyer me ayudaron

a comprender la evolución de la especie humana hasta su estado presente, por qué las

razas son como son, por qué algunas partes del mundo parecen haber sido perpetuamente pobres y otras ricas, y tanto las maravillas como los terrores que nuestro

creciente conocimiento con respecto a la genética está a punto de liberar sobre nosotros.

Mi formación como un mormón me había aislado de la mayoría de estas cosas, porque

cualquier cosa que cuestionaba las enseñanzas de los profetas era tabú, en lo que a mí respecta. Sentí que una mordaza que había sido quitada de mi cerebro. Ahora siento más

alegría con más regularidad que nunca antes en mi vida. El genio ha salido de la botella, y

no se puede meter de nuevo. He vuelto a nacer. Espero que no me considere imprudente por confiar en el “brazo de la carne,” como ahora lo hago. Como señalé anteriormente, solamente recurrí a esto después de una

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cuidadosa revisión de los registros históricos, comparando lo que la Iglesia enseñaba y lo que eran las teorías de los científicos, etc. en puntos particulares, en diferentes momentos a lo largo de la historia, y cuáles puntos de vista parecen haber sido más sabios hasta ahora. He llegado a la conclusión desconcertante que soy mi propio mejor guía. Nadie independientemente de lo bienintencionado, seguro de sí mismo o dispuesto a dar consejos que parezca puede ser confiado para cuidar de mis intereses. Y así, mientras yo reconozco mis muchas debilidades, soy el mejor guía que tengo. Esto me recuerda el buen libro de Abraham Heschel titulado “La Inseguridad de la Libertad,” que intenté leer como estudiante universitario y no pude captar. Pensé entonces, “Soy libre y perfectamente seguro. ¿Qué pasa con Heschel? ¡Qué pérdida de tiempo!” ahora comprendo. No era libre. La libertad que creí que tenía era ilusoria, como era la de Emma cuando recibió D&C 132 de John Taylor a nombre de José y se le dijo que la considerara con oración y dios le diría que era correcta, y si ella no lo aceptaba, sería destruida. La información a la que tenía acceso estaba controlada, mi tiempo estaba monopolizado, mis conductas eran controladas por el temor que una enorme recompensa que yo había estado condicionado a creer que existía, podría perderse para mí si diera el más leve paso en falso y no me explayara continuamente para hacer más de lo que la Iglesia me ordenaba, etc. Ahora que soy libre, siento la inseguridad de Heschel. Me reanima, y ha encendido un fuego dentro de mí que me hace querer investigar, aprender y buscar la voz de dios más ferviente y sinceramente que en ninguna otra ocasión de mi vida. Y como anoté antes, también siento más energía y alegría de la que puedo recordar haber sentido. ¿Cómo puede ser malo esto? Y puede estar seguro, no estoy haciendo nada de esto para justificar

mi posición.

¿Cuáles Son las Opciones de la Iglesia?

Permítame primero decir que entiendo que incluso si usted estuviera de acuerdo con las preocupaciones que he expresado, es probable que se sintiera incapaz de hacerme saber que, al igual que B. H. Roberts no podía ser franco acerca de sus preocupaciones con respecto al Libro de Mormón al responder al inocente joven miembro de la Iglesia que le escribió acerca de las preguntas que un colega científico había planteado en ese sentido. B. H. le dijo a ese joven que “todo estaba bien” con respecto al Libro de Mormón, a pesar que a raíz de las preguntas del joven había debatido sus preocupaciones con respecto a ese libro durante días con los Doce y la Primera Presidencia, y de haber escrito un informe detallado con respecto a la misma cosa.

También reconozco otros aspectos de la dificultad de su posición. Admitir los errores pasados y la falibilidad actual del liderazgo de la Iglesia y decir a los miembros que tienen que pensar más por sí mismos haría que la Iglesia perdiera influencia, por lo menos en el corto plazo. Pocos humanos tienen la integridad suficiente para renunciar al poder. Y para que la Iglesia hiciera como he sugerido, todos los quince hombres de edad a quienes me referí antes tendrían que estar de acuerdo que esto era hacer lo correcto. La probabilidad

de que esto sucediera, en mi opinión, es lo bastante cercana a cero para llamarla cero.

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Estos son los tipos de problemas prácticos que a menudo dictan el resultado de las decisiones importantes dentro de las organizaciones humanas. Ilustran por qué la política se conoce como el "arte de lo posible" y ahora estoy lleno de la realidad política del liderazgo de la Iglesia. ¡Oh, que dios hablara claramente, y que hubiera un solo profeta que escuchara su voz y actuara de acuerdo a ella! Esta es la clase de bala de plata por la que la humanidad ha esperado, y por lo tanto ha sido la materia del mito desde que los seres humanos comenzaron a grabar sus historias. Así que ¿por qué estamos sorprendidos de que esto es precisamente lo que la gran mayoría de los miembros de la Iglesia creen que es ahora el caso con Gordon Hinckley? Y usted y yo sabemos qué tan lejos de la realidad que el mito es, y que el liderazgo de la Iglesia le permite perpetuarse sin comprobar en reuniones de testimonio, lecciones y charlas fogoneras de todo el mundo, cada semana. Es mi observación que la Iglesia se encuentra en una encrucijada importante, creada por el Internet. La forma que elige es probablemente para determinar su naturaleza y salud, por un largo tiempo por venir. Me gustaría sugerir el uso de un paradigma evolucionista dentro del que se considera cómo el Internet puede afectar a la Iglesia. Una visión general breve de cómo funciona la evolución y cómo podría decirse que se aplica a algunos aspectos de la historia anterior de la Iglesia puede ser útil para poner en contexto este asunto. He llegado a la opinión que la teoría evolucionista es una de las herramientas más útil que tenemos disponible cuando buscamos comprender los mundos físicos y culturales en que vivimos. La primera pregunta que debemos hacernos al tratar de predecir cómo algún nuevo elemento en un medio ambiente afectará la evolución de lo que toca simplemente es esto, “¿quién se beneficia?” esto es, ¿qué organismo se fortalecerán y cuáles se debilitarán por este nuevo elemento? Algunos escritores caracterizan el proceso evolutivo en términos de una serie de "colisiones" entre los diferentes organismos que provocan diversas reacciones por parte de todos y que se traducirá en un organismo siendo debilitado o consumido por el otro, mientras que otro se fortalece. Gran parte de lo que es más interesante, y sorprendente, en la vida se produce como resultado de estas colisiones, particularmente en términos de revelar habilidades que un organismo tiene a su disposición cuando se ve amenazado de alguna manera. Sólo la necesidad, al parecer, es capaz de revivir ciertas capacidades. La Iglesia ha mostrado una notable capacidad para responder a las amenazas mediante la adaptación a su entorno cambiante, pero, por desgracia, y también de acuerdo con la teoría de la evolución, ha tendido a hacerlo de manera que se han diseñado principalmente para mejorar su poder aun cuando la consecuencia necesaria de esas acciones sea dañar los intereses de muchos miembros de la Iglesia individuales. El apéndice adjunto contiene una serie de ejemplos que ilustran este punto.

La Sociedad de EEUU vs La Iglesia (a mediados de los 1800’s)

La persecución respecto a la poligamia de José Smith, así como otros asuntos amenazaba la existencia de la Iglesia, y si José Smith no hubiera muerto, podría haberla

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terminado. Pero José fue asesinado. Él estaba fuera de control en ese momento, y podría decirse que era un lastre para el mormonismo. La Iglesia estaba claramente debilitada por esta colisión, pero en el largo plazo fue beneficiaria de ella porque a la muerte de José, Brigham Young, una persona mucho más

estable y administrador capaz, tomó el control. Trasladó la Iglesia a Utah. Antropólogos e historiadores han demostrado que para que una religión nueva llegue a ser suficientemente fuerte para sobrevivir en una sociedad plural, usualmente debe tener un periodo de monopolio para construir su fortaleza. Utah proporcionó la Iglesia el entorno

de monopolio que necesitaba. Por lo tanto, la Iglesia se adaptó a una grave amenaza en

Illinois al desarraigarse y mudarse a un lugar en el que podría ganar la fuerza motriz que necesitaba para sobrevivir en el largo plazo. Sin esa amenaza, puede ser que no se hubiera movido. Las otras ramas del mormonismo que se quedaron en el este plural no florecieron, y la mayoría ya no existe. Pero el traslado al oeste cuesta muchas vidas, tanto durante el traslado como mientras establecían una civilización en la Gran Cuenca. Ese traslado no se hizo porque fuera prudente para ninguno de los individuos que fueron. Fue hecho por individuos con fe en el liderazgo institucional, que actuaba para preservar a la

Iglesia como institución.

La única base en la que el traslado a Utah podría decirse que tiene sentido para cada persona que fue, es si equiparamos el bien institucional con el bien individual, lo cual, en

mi opinión, no se puede hacer razonablemente por las razones antes expuestas. El mismo

análisis se aplica a la guerra. La guerra no es en el interés individual de ningún soldado que

va. Pero a veces hay beneficios colectivos que justifican los sacrificios individuales. He llegado a ver una gran diferencia entre defender los principios de libertad, democracia, igualdad de los seres humanos, etc., que la mayoría de las guerras en las que mi país ha estado implicado, y defender una marca del mormonismo que aprueba el engaño de sus miembros y ofrece una peor calidad de la vida aquí y ahora que muchos sistemas de creencias alternativos. La única excusa que queda para los sacrificios que a las personas se ha pedido que hagan por sus líderes mormones son las recompensas de la vida futura discutidas antes, y como ya he anotado, dependen enteramente en la inexistente credibilidad de José Smith. Por lo tanto, he concluido que los grandes sacrificios individuales que el mormonismo ha exigido y continúa exigiendo son excesivos cuando se consideran en esta luz.

La Sociedad de EEUU vs La Iglesia (finales de los 1800’s)

Una vez más, la poligamia era el problema. Esta vez, el conflicto resultó en la confiscación de la propiedad de la Iglesia, restricción de muchos poderes civiles una vez ejercido dentro de Utah (no más “Reino de Dios” en el sentido mormón original de ese término), y su inminente bancarrota. Esto afectó negativamente la capacidad de la Iglesia para controlar a sus miembros y los relacionados con ella, debilitando así el monopolio que el traslado a Utah había establecido. Como resultado, la Iglesia disminuyó en fuerza y otros elementos dentro de la ascendida sociedad de Utah. En particular, los miembros individuales de la Iglesia ganaron derechos que no tenían previamente, incluido el sufragio

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universal, un probable beneficio colateral para la comunidad SUD femenina surgiendo de la lucha para salvar la poligamia. Sin embargo, en este punto la Iglesia estaba lo suficientemente bien establecida que podría sostener su propia cultura en una sociedad pluralista. Y de nuevo, la respuesta de la Iglesia a esta pérdida de poder era crucial. La Iglesia cambió su política respecto a la poligamia (después de varios años de pretender hacerlo, y mentir acerca de lo que, de hecho, seguía pasando en ese sentido) y rindió muchos poderes civiles. Esto sin duda mejoró la suerte de muchas personas que llegaron a estar sujetos a la democracia en lugar del control teocrático en algunos aspectos, y se ya no se alentaba a utilizar la institución disfuncional de matrimonio polígamo. Pero el cambio no fue hecho para este fin. El liderazgo de la Iglesia, de hecho, se resistió tan enérgicamente como fue posible. En esta historia, la parte más importante está en la respuesta de la Iglesia a esta aparentemente dramática pérdida de poder e influencia. Desarrolló nuevas herramientas para crear una mentalidad “en el mundo pero no del mundo” dentro de su membresía. La apretada agenda de reuniones del mormonismo, la escena social envolvente y un creciente énfasis en la asistencia al templo que ha requerido la construcción de templos a poca distancia de los miembros de todo el mundo, son parte de lo que se ha utilizado para crear esta mentalidad. Con el beneficio de la comprensión retrospectiva, podemos ver que los cambios que el mormonismo se vio obligado a hacer en Utah cuando perdió la poligamia y su autoridad civil lo pusieron en condiciones de convertirse en la fuerza internacional y casi la corriente principal que ha llegado a ser hoy. Se pensaría que el liderazgo profético podría haber llevado en esa dirección en lugar de luchar contra ella, rompiendo promesas que hizo y mentir respecto a lo que haría en ese sentido. Si así es como funciona la inspiración profética. Aquí tenemos más evidencia que no deberíamos hacer lo que los profetas mormones recomiendan. Y por favor, resista la tentación de decirme que el “Señor obra de maneras misteriosas,” “los caminos de dios no son los caminos del hombre,” o algo de esa especie. Eso es lo que la Primera Presidencia y los Doce esencialmente dijeron a B. H. Roberts respecto a sus preocupaciones relacionadas al Libro de Mormón. No tenía sentido entonces y menos sentido tiene ahora.

Derechos Civiles vs La Iglesia

El “asunto Negro” asediaba a la Iglesia cuando la sociedad estadounidense despertaba de manera gradual a la injusticia del racismo y comenzó a moverse hacia más igualitarismo. El mormonismo cerraba la marcha debido a la revocación, al parecer por motivos políticos, de Brigham Young de la concesión de José del sacerdocio a los hombres negros. Brigham cambió esa política en el momento en que los sureños se unían a la Iglesia y querían trasladarse a Utah y conservar sus esclavos. Esto hizo que aumentara la tensión entre la Iglesia y el resto de la sociedad, incluso motines universitarios durante las décadas de 1960 y 1970, y entiendo muchas cartas de los miembros al liderazgo suplicando un cambio a su regla embarazosa, injusta, racista. Después que un intento en la década de 1950, encabezado por David O. McKay y Hugh Brown, fracasara en obtener la unanimidad requerida para extender la autoridad del sacerdocio a los negros, la Iglesia durante muchos años evitaba el asunto tanto como como fuera posible, y finalmente en 1978 se recibió una revelación y a diferencia de la

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revelación similar que los Presidentes McKay, Brown y otros aparentemente habían recibido más de dos décadas antes, fue aprobada de manera unánime. ¿No es extraño que la revelación de los cincuentas del Presidente McKay nunca se mencione? Aprender acerca de cómo marchó eso fue útil para mí en función de llegar comprender lo que el término revelación proféticarealmente significa en el contexto Mormón. En cualquier caso, la revelación de 1978 del Pres. Kimball metió tardíamente a la Iglesia

a la línea con el resto de la sociedad y se esa manera alivió mucha de la tensión. Pero esto

hizo tres cosas mucho más importantes. En primer lugar, quitó un gran tema de la mesa que estaba obstaculizando el trabajo misionero en las florecientes misiones mestizas de América del Sur, donde yo servía como misionero en aquel entonces. Segundo, abrió el África negra y otras partes del mundo para el trabajo misionero en un momento en que era bien sabido por los líderes de la Iglesia que la demanda de lo que la Iglesia tenía para

ofrecer era alta. Y tercero, se trasladó a la Iglesia un paso más hacia la corriente principal,

e hizo posible que la Iglesia se beneficiara de la reacción vuelta a lo básicocontra los

excesos de la década de 1960 que tuvieron lugar en América del Norte y en otros lugares desde los años 70 hasta los años 90. Durante ese periodo, la sociedad parecía desear ardientemente la seguridad y muchos grupos religiosos, incluida la Iglesia, crecieron más rápidamente que nunca como resultado de su reconocida capacidad para satisfacer esta necesidad. Los pasos evolutivos que la Iglesia tomó respecto de su política de requisito para el sacerdocio beneficiaron a los individuos, pero ese no era su propósito. La Iglesia estaba en una posición cada vez más incómoda respecto a sus políticas raciales, y como organización se benefició enormemente de este cambio. Y lo más importante, este cambio no causó la Iglesia o sus líderes perdieran poder.

Feministas vs La Iglesia

La Enmienda de Igualdad de Derechos (Equal Rights Amendment) se volvió el punto de encendido para este asunto, pero se había cocinado a fuego lento por casi cien años antes de eso, a medida que los poderes que José Smith había conferido en la Sociedad de Socorro eran gradualmente despojados por el liderazgo masculino de la Iglesia. Entre otras cosas, las mujeres perdieron gran parte de su autonomía en lo que respecta a crear su propio plan de estudio y el manejo de sus asuntos desde una perspectiva financiera y administrativa, así como también el derecho a dar bendiciones por el poder del espíritu santo y realizar ciertas ordenanzas semejantes al sacerdocio, tales como en preparación para el parto. Muchas mujeres dejaron la Iglesia o redujeron su actividad en cuanto a ello por la posición de la Iglesia respecto a la Enmienda de Igualdad de Derechos, y fueron alta y públicamente críticas con la postura de la Iglesia que las mujeres no podían poseer el sacerdocio en un momento cuando ese derecho era extendido por otros grupos religiosos

a sus mujeres. La respuesta de la Iglesia fue excomulgar a las peores disidentes, para

indicar que no toleraría más la disidencia, con el fin de silenciar a aquellos inclinados a seguir quejándose, y luego tomar medidas para dar al liderazgo femenino más

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protagonismo y una mayor voz (si no autoridad) en muchos asuntos. Hago notar de paso, que si alguna vez quería algo hecho especialmente bien como obispo, se lo daba a la Sociedad de Socorro. Su capacidad ejecutiva promedio y espiritualidad está muy por encima de la de cualquier quórum del sacerdocio. Somos el equipo B.Pero estoy divagando.

El punto importante aquí es que a diferencia de la "cuestión negra", el liderazgo

masculino existente de la Iglesia perdería poder significativo si el sacerdocio se les concediera a las mujeres. Los negros entrarán en la Iglesia poco a poco, y sobre todo de sus márgenes, mientras que si el sacerdocio se extendiera a las mujeres, todo cambiaría

en ese momento. Y, existe un buen argumento en el sentido de que los hombres negros y hombres blancos son mucho más parecidos de lo que son los hombres blancos y las mujeres de cualquier color.

Intelectuales vs La Iglesia

A medida que el perfil de la Iglesia aumentaba y herramientas más sofisticadas

estuvieron disponibles en cuanto a la investigación textual, arqueología y otras disciplinas relacionadas con las historias del establecimiento del mormonismo, más mormones y no mormones comenzaron a estudiar con rigor diversos aspectos académicos del mormonismo. Mucho de lo que encontraron los académicos amenazaba la credibilidad de la historia de la Iglesia. Esto estimuló los desafíos a la autoridad del liderazgo de la Iglesia que parecía probable que redujera su fuerza. Los líderes de la Iglesia percibieron esto como una amenaza, e impusieron la política de la historia fiel.” Este cerró la difusión dentro de la comunidad de la Iglesia de la mayor parte de la información que cuestionaba la línea ortodoxa, reduciendo así en el corto plazo, al menos, las preguntas de sus miembros que la Iglesia estaba obligada a responder.

No puedo pensar en ningún argumento basado en la lógica, el razonamiento moral, la teología o cualquier otra cosa que justifique esta clase de censura. Sin embargo, está en perfecta consonancia con el argumento del rey filósofo. Este paso evolutivo fortaleció claramente a la Iglesia a expensas de los miembros.

Resumen de las Tendencias Históricas y Antropológicas

En cada uno de los casos anteriores la Iglesia ha actuado para preservar o extender su

base de poder, y solo ha renunciado al poder cuando ha sido forzada a hacerlo. Sin embargo, en el más importante de los conflictos anteriores, ese respecto a la poligamia, una vez que dos malas ideas (el poder civil investido en una organización religiosa y la poligamia) fueron quitados del sistema mormón a la fuerza, la respuesta de la Iglesia fue primero desarrollar nuevas y más sutiles herramientas de control y entonces tomar ventaja del hecho que había sido forzada a volverse más tradicionalista. Esto ilustra la flexibilidad adaptativa de la Iglesia, pero desgraciadamente también ilustra su interés en mantener tanto control como fuera posible sobre su membresía.

El énfasis de la Iglesia en el control sobre sus miembros habría sido predicho en las

situaciones antes descritas por los antropólogos que estudian estas cosas. Creo que

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encontrará interesante “Religión Explicada” de Pascal Boyer, un libro mencionado antes. Aunque queda muy por debajo de su título, explica una serie de fenómenos. Un par de esos son dignos de mencionar. Primero, las religiones complejas surgieron poco después que se creó la escritura y resultó toda clase de especialización. Los especialistas religiosos o sacerdotes eran una de las nuevas clases de especialistas y funcionaban de manera muy semejante a los gremios antiguos. Mientras sólo había un juego religioso en la ciudad, a menudo sancionado por las autoridades en el poder, la religión en cuestión floreció. Sin embargo, a medida que la sociedad se volvió más pluralista, las religiones tuvieron que encontrar maneras de distinguirse unas de otras. Elegir una religión no es como comprar un auto nuevo no puedes hacer un poco de prueba de manejo y ver cuál funciona mejor. La mayoría de los beneficios prometidos por la religión son de una naturaleza etérea tal que no pueden ser probadas hasta después de la muerte. Por lo tanto, muchas religiones se desarrollaron temprano y desde entonces han mantenido una extensa lista de atributos diseñados para crear un monopolio de sus servicios. Estas herramientas son también lo que las religiones utilizan para controlar a su membresía. El aislamiento de todas las demás religiones es la mejor clase de monopolio. Otro ejemplo común de una herramienta de creación de monopolio es la idea que la salvación

u otros beneficios de la vida más allá llegan solamente a través de una marca particular o

creencia religiosa. El énfasis de la Iglesia sobre la posibilidad de la vida familiar eterna y el hacer y obedecer los convenios del templo en ese sentido, es una variación particularmente potente de este tema antiguo. La tendencia de la Iglesia a mantener tan ocupados a sus miembros de manera que no tengan tiempo para nada más es, en mi opinión, sencillamente otra manifestación de esta tendencia sociológica que muestran la mayoría de los grupos en una u otra extensión.

Quizás no es justo culpar a las religiones institucionales por los monopolios que intentan crear. Parece que las masas quieren certeza con respecto a la incertidumbre inherente de la vida, y los líderes religiosos, simplemente no puede resistir la tentación, consciente o inconsciente, de ganar y mantener la influencia al pretender dar esa certeza. José Smith, por ejemplo, empezó su carrera como buscador de la verdad, libre de ataduras de dogmas de cualquier clase, y alentaba esa actitud en sus seguidores. También reconoció su falibilidad, aunque surgió con algunas ideas innovadoras que abordaban cuestiones de interés para muchas personas en su tiempo y lugar. Pero a medida que su influencia aumentó, se volvió menos abierto a cualesquiera ideas que no fueran las suyas

y por lo tanto más dogmático y menos dispuesto a seguir muchos de los mismos principios

que en su comienzo hicieron atractivo su movimiento. Como señaló en D&C 121, el poder corrompe, y creo que le corrompió. Y en cada etapa del proceso histórico antes descrito, la principal preocupación de la Iglesia puede ser descrita justamente como mantener la ilusión para sus miembros que todavía era la única fuente autorizada de salvación, y por lo

tanto estarían seguros sólo mientras permanecieran obedientes a sus líderes religiosos, y por consiguiente esos líderes mantuvieron tanto control sobre sus miembros como fuera posible, ya que el entorno en el que la Iglesia se vio obligada a operar cambió con el tiempo.

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Segundo, los antropólogos han observado que cuanto más dura la sociedad en que una religión se desarrolló, es probable que sea más autoritaria. Esto explica la naturaleza del antiguo judaísmo y el cristianismo. Y mientras que José Smith era carismático en su estilo de organización, Brigham Young puso los cimientos de la Iglesia Mormona moderna durante el periodo pionero de Utah. Ese fue un ambiente hostil y las estructuras que hicieron que se formara todavía influyen fuertemente en la Iglesia, en mi opinión. A medida que la Iglesia madura, debe ser más abierta y menos autoritaria. Y como estoy por señalar, ahora puede volverse más crítico que la Iglesia cambie su naturaleza en ese sentido.

Y finalmente, ciertos sociólogos y teóricos organizacionales han proporcionado

recientemente las percepciones de cómo funcionan las religiones, que son directamente

relevantes para la Iglesia.

Las religiones en el nivel funcional se componen de grupos de seres humanos, y la mayoría de las reglas de la sociología se aplican a ellos. Una teoría del desarrollo institucional sugiere que las instituciones son instrumentos para contener los conflictos y permitir a las personas vivir juntas bajo un conjunto común de reglas y suposiciones de una manera relativamente eficiente. Para un ejemplo de pensamiento e investigación basados en esta idea, vea Adam Gifford Jr., On the Nature and the Evolution of Institutions, Journal of Bioeconomics, 1:127 149, 1999 (http://buslab5.csun.edu /agifford/Research/B&TBioecon.pdf)

La teoría de Gifford es que las instituciones y la cultura evolucionaron a medida que los

seres humanos evolucionaron la capacidad para facilitar el pensamiento a largo plazo, los grupos sociales grandes, la cultura, etc. Los cerebros evolucionaron no para hacer frente al medio ambiente, sino para hacer frente a las interacciones sociales complejas. Los grupos más grandes se formaron con fines de protección y económicos. El propósito de las instituciones y de gran parte de la cultura es reducir las tensiones que existen cuando se produce la pareja con posibilidad de apareamiento, y para proporcionar la estabilidad requerida para mantener el grupo. Se requiere una gran cantidad de energía mental y capacidad para ello. La cultura toma el lugar de una gran cantidad de pensamiento y toma

de decisiones, entre otras cosas. Él señala que:

Las instituciones son una construcción social que depende de una realidad colectiva o intencionalidad social compartida; En este sentido, las instituciones son una forma de capital humano compartido, y el valor del capital social de los individuos depende de las acciones y el capital social de los demás. Una parte importante de nuestra intencionalidad social compartida está en la forma de los hábitos culturales. Estos hábitos reducen los costos de la interacción social, representan un conjunto de expectativas mentales compartidas. Gran parte de este capital institucional es de fondo no somos conscientes de ello. Este capital puede disiparse por falta de uso o por medio de las limitaciones institucionales impuestas y una vez que se ha ido, es difícil recuperarse. (p.

141)

Enseguida cita a John Searle diciendo:

Las instituciones humanas son estructuras de reglas constitutivas. Las personas que participan en las instituciones normalmente no son conscientes de estas reglas, a menudo incluso tienen falsas creencias respecto de la naturaleza de la institución, e incluso las mismas

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personas que crearon la institución pueden no ser conscientes de su estructura. Además, las mismas personas que crearon o participaron en la evolución de la institución puede que ellos mismos han sido totalmente ignorantes del sistema de reglas.

Por lo tanto, las instituciones (incluidas las instituciones religiosas) son útiles ingenios de reducción de la fricción y, como tales, constituyen un bien público. Los que explotan las instituciones las debilitan, y por lo tanto dañan un bien público. Esto es moralmente incorrecto. Por ejemplo, un gobierno puede salirse al inflar la oferta monetaria por un tiempo porque la mayoría de la gente no entendería lo que pasa, pero con el tiempo cuando sí entiendan, la confianza en el gobierno será dañada, lo que puede tener consecuencias de largo alcance y negativas para la sociedad. Cuando las instituciones se mantienen en gran parte por el hábito o sobre la base del miedo, pueden colapsar bastante repentinamente. En esa circunstancia, si los miembros empiezan a examinar las normas y llegan a creer que las reglas ya no tienen legitimidad o no se pueden hacer cumplir, se puede producir un colapso rápido. Piense en la Unión Soviética. Las creencias de fondo que se dan por sentadas y ejercen control inconsciente sobre los miembros de la institución pueden volverse frágiles y luego colapsar bajo el bombardeo de nueva información que da a conocer estas reglas por primera vez, o las hace parecer ilegítimas, o hace que su aplicación parezca remota (en casos de control por el miedo). La información que apoya la legitimidad etc. de las reglas, o las mantiene ocultas en el fondo, por supuesto, tiene el efecto opuesto. La teoría evolutiva es utilizada por algunos eruditos para estudiar el tipo de cambio institucional antes mencionado. Es decir, las instituciones progresan sobre la base de los principios de la selección natural que son similares a las que rigen la creación de la vida misma en todas sus formas. Dado que las organizaciones se componen de seres vivos, esta idea tiene sentido, y parece tener poder explicativo significativo. Peter Munz (Our Knowledge of the Growth of Knowledge: Popper or Wittgenstein?) sugiere que para la mayor parte de la historia registrada la base de la unión social y cultural han sido los sistemas de creencias compartidas que están exentas de crítica. Dijo:

En donde el conocimiento utiliza un vínculo social, la gente no puede permitirse el lujo de exponerlo a la crítica, no sea que su cooperación se ponga en peligro o cese.

Esto anularía o al menos amenazaría los beneficios sociales que la institución creó en el primer lugar. Sin embargo, Munz y otros teorizan que algunos grupos han ido más allá de este frágil y podría decirse inmaduro estado social, y

logrado establecer sociedades que no dependen de la pureza de ningún esfuerzo

cultural dado y que están vinculados por criterios distintos a la adhesión a cualquier sistema de creencias y sus ritos.

La característica esencial de una sociedad así es que algunos aspectos de su evolución pueden ser reguladas por la discusión crítica de una manera que antes no era posible. Algunos comentaristas temen que esta tendencia agravará la fragmentación dentro de la sociedad que muchos ahora condenan. Sin embargo, si esto no sucede, en su lugar puede haber fragmentaciones de una especie que es peor, caracterizada por subculturas auto contenidas, introspectivas y dogmáticas, algunas de las cuales probablemente del tipo

han

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virulentamente negativo descrito por Karen Armstrong en La Batalla por Dios.” Este es el camino por el que menos explicación y comparación y más dogma nos lleva. Munz, así como Armstrong, ve la tendencia hacia los sistemas cerrados, dogmáticos, como una reacción basada en el miedo a un paso evolutivo hacia la valoración crítica sistemática de las creencias y tabúes. Se puede contar con ciertos líderes institucionales, que tienen más que perder como consecuencia del cambio de paradigma, para resistir en todo lo que puedan. Para un ejemplo exquisito de cómo la Iglesia SUD crea la cultura de la variedad de pensamiento salvador,vea el discurso de Boyd Packer de 1996 en cuanto al orden no escrito de las cosasen http://www.ldsmormon.com/unwrittn.shtml. Es mi opinión que si la Iglesia continúa por el camino de la información y el dogma, es muy posible que pronto alcance el punto donde las cosas empiecen rápidamente a deshacerse por ello.

El Internet vs La Iglesia

El Internet ha creado un ambiente en el que ya no es posible controlar el acceso a la información. Las organizaciones, como los regímenes comunistas o las dictaduras que dependen de control de la información para mantener su base de poder, seguirán perdiendo poder a medida que el Internet se convierta más en una parte de nuestra vida cotidiana. Por otra parte, las organizaciones como las democracias que derivan su poder del poder colectivo de sus miembros, y que facilita a sus miembros el uso del internet y todas las demás herramientas disponibles con el propósito de mejorar el poder de los miembros, prosperarán. La misma analogía se puede dibujar entre las antiguas estructuras piramidales invertidas que dominaban hasta hace poco el mundo de los negocios, y las organizaciones entre más planas, más orientadas a la red que domina el mundo actual de los negocios. En un mundo donde la información es difícil de encontrar y clasificar, las personas en la parte superior jugaban el papel de reunir y analizar la información, y luego pasar los bits relevantes a los de abajo con instrucciones sobre lo que deben hacer. Hoy, muchas organizaciones han descubierto que los miembros de base de la organización tienen acceso a mucha más información relevante para sus funciones que los del nivel ejecutivo, y el papel del ejecutivo se ha convertido en el de recolectar información de los miembros de la organización, organizar y poner al alcance de todos el mayor número posible de las ideas que se han filtrado hasta la parte superior, y en otras formas alentando a los miembros a ampliar su capacidad de aprender y hacer. Cuanto mejor el liderazgo facilite este tipo de maduración y mejoramiento de los miembros, más fuerte se vuelve la organización. Los líderes se han convertido en facilitadores en vez de comandantes, y el paradigma organizacional primario es la red. Y es posible, en algunos casos, pertenecer, contribuir, y beneficiarse de la membresía en una diversidad de redes. Dominarán aquellas redes que proporcionen los mayores beneficios en relación con sus costos. Así que mi pregunta es, ¿Se moverá la Iglesia para convertirse en una red abierta diseñada para facilitar la elección individual y el crecimiento, que es lo que José Smith dijo

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que estaba tratando de crear, o va a continuar intentando dejar a sus miembros fuera de toda la información que arroje dudas sobre las historias engañosas que la Iglesia cuenta, y al hacerlo atontarlos y debilitarlos? Es mi opinión que un porcentaje creciente de la población tiene hambre de una mitología que case una tradición espiritual conocida con el papel cada vez más útil e innegable de la ciencia en nuestra vida. Eso es lo que muchos aspectos del movimiento de

la Nueva Era tratan de hacer, y por qué se están volviendo tan populares. Es también por

qué muchos aspectos del budismo y otros sistemas de creencias orientales están incursionando en la cultura occidental. Algunos aspectos de la teología de la Iglesia

heredados de José Smith, incluso su reconocimiento de la falibilidad, “línea sobre línea,” y

su aceptación del enfoque científico de la vida, se adaptaran bien entre las tradiciones

religiosas de occidente para cumplir las necesidades espirituales del hombre moderno, y creo que sus perspectivas a largo plazo podrían mejorar drásticamente si decide ir por ese camino.

Sin embargo, mientras que la Iglesia continúe su trayectoria actual con respecto a la amenaza del Internet, que se caracterizó por sus discursos y los del Pres. Hinckley (no

cuestionen; manténganse alejados de los márgenes de la comunidad, todo es blanco o negro; etc.) verán, en mi opinión, encogerse continuamente su base potencial de miembros. Entre más informados están, es menos probable que se interesen en el mormonismo porque verán la gran brecha entre lo que la Iglesia dice sobre sí misma y lo que razonablemente se puede inferir de la evidencia. La Iglesia será vista cada vez más como una versión moderna de los Amish o los Huteritas solo apelando a los ignorantes o quienes nacieron y se criaron dentro de la tradición. Y una vez que haya ido demasiado lejos por ese camino, me pregunto si será capaz de volver. En tiempos pasados, la Iglesia podía reinventarse y dentro de un tiempo relativamente corto la mayoría de la gente habría olvidado lo que era y no habría nada que les recordara eso. Ese probablemente ya no es el caso, gracias de nuevo al Internet. Los pecados de la Iglesia estarán continuamente en exhibición para que todos los vean. Por lo tanto, Entre más pronto reconozca sus errores, se arrepienta, etc., más pronto este hecho estará en el expediente

y la demora más perdonable estará entre cuándo los problemas hubieran sido

razonablemente reconocidos con base en la evidencia existente, y cuándo fue tomada la acción correctora. Entre más se permita que se acumule la evidencia contra la posición de la Iglesia sin que sea tratada, más se dañará su credibilidad institucional de largo plazo.

El Papel Potencial de la Iglesia en la Vida Espiritual

Señalo, una vez más, que mi queja más importante se relaciona al engaño sobre el que

la mayor parte de esta carta se ha enfocado. Eso no puede ser defendido razonablemente.

Si la Iglesia se librara de eso, lo que se queda es una mitología saludable en muchos

aspectos, y en algunos aspectos una mitología que podría, en mi opinión realizar un papel

fundamental a medida que la humanidad intenta cerrar la brecha entre un mundo mitológico pre-científico y nuestra visión del mundo basada principalmente en la ciencia.

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La ciencia ha demostrado ser mejor que cualquier otra cosa al enseñarnos los cómo, pero no puede ocuparse de los porqués. Ellos permanecerán dentro del ámbito de la mitología o la religión. Y, en mi opinión, la mayor contribución de José a la mitología tiene relación con este punto. Se hizo eco, sin saberlo, de algunas de las mejores ideas de personas como el filósofo judío Spinoza y anticipó muchos conceptos que ya han sido articulados por personas como Albert Einstein, en términos de cómo la religión y la ciencia pueden caminar juntas por el camino de la vida. Si la Iglesia opta por aceptar la presciencia de José en ese sentido, al tiempo que rechaza los errores que él y otros líderes mormones hicieron, creo que el mormonismo podría convertirse en la plataforma de elección tanto para aquellos que simplemente quieren un lugar cómodo para vivir y no desean pensar por sí mismos, así como para aquellos que ven (o por lo menos creo que ven) el panorama y se inclinan para ayudar a expandirla y ponerla en el enfoque más claro. Cuando expliqué un poco acerca de las preocupaciones que tengo relativas al control con respecto a la Iglesia a Bob White, una Autoridad General local y alguien que he conocido durante muchos años, parte de su respuesta para mí fue que si la Iglesia renunciara a su posición de control, eso dejaría a sus miembros expuestos a personas como yo que entonces vendrían a decirles qué hacer, y llenar el vacío de poder que la Iglesia hubiera creado. Y entonces probablemente los miembros estarían confundidos y harían la elección equivocada, tal como creer a personas como yo en lugar de seguir obedeciendo a la Iglesia. Hago notar primero que seré la última persona en tratar de crear un discipulado religioso, pero estoy seguro que muchos otros ofrecerán sus servicios en ese sentido. Hago notar también que la declaración de Bob White es el clásico discurso del rey filósofo no podemos confiar en la gente para que tome sus propias decisiones, porque decidirán equivocadamente (es decir, ya no nos obedecerán). Y finalmente, de nuevo hago notar que en mi opinión los reyes filósofos de la Iglesia lo han causado para abusar de su posición de confianza. Esa conducta es inexcusable para una organización religiosa moderna. Por lo tanto, la Iglesia debe dejar de hacer eso y debe establecer la clase medidas de seguridad a prueba de errores que las democracias utilizan para impedir que, sin tales medidas, los inevitables abusos de autoridad se repitan en la Iglesia. Si la combinación de estos pasos ocasiona que la Iglesia pierda influencia, que así sea. La Iglesia no debe tener ninguna influencia que la gente no conceda libremente sobre la base de la información más precisa a la que puedan tener acceso razonable de tiempo en tiempo. Después de haber tomado los pasos anteriores, la Iglesia operaría desde el terreno elevado sobre el que yo siempre asumí que estaba. Podría definirse como una organización religiosa que ayuda a sus miembros que buscan la verdad de todo tipo, y ordenar el progreso espiritual para que cada uno de ellos esté especialmente preparado para realizar. No hay una sola talla para todos. Y la Iglesia podría ayudar a sus miembros a reconocer a los charlatanes de todo tipo que caminan entre ellos. Yo estaría orgulloso de ser de nuevo un miembro de la Iglesia si operara sobre esa base. Y después de un tiempo (que podría ser un largo tiempo) de los miembros recibiendo este tipo de educación en manos de la Iglesia, Utah puede incluso perder su reputación como el mejor lugar en el

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mundo desarrollado para perpetrar el fraude financiero. Hay más fraude de cuello blanco per cápita en Utah que en cualquier otra parte de Estados Unidos. Este hecho probablemente se debe a la naturaleza ingenua del deseo de autoridad de los mormones que comprende al grueso de la población y son el cebo que atrae a los artistas del fraude. Esa tendencia mormona es el resultado poco sorprendente del condicionamiento al que el liderazgo de la Iglesia somete a los miembros de la misma.

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Traducción:

Max ruiz m. Junio 2015