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150 LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI problema también desde el pumo de vista de la historia de ios géneras es deci, de rasta al plano dela poe a historica En realidad, esta combinacién de Ia aventura con una problematicidad aguda, con el dialogismo, la confesién, la hagiografia y el sermén, no es algo absolutamente nuc- sponde tan solo ala tilizacion y com- ca de esta meacla genética por Dostoiewski. El fenémeno mismo tiene sus raices en la Antigiiedad ids lejana, Lat novela de aventuras decimondnica, es tan s6lo una ramificacién empobrecida y deformada de poderosa tradicién genérica de gran envergedura qu ‘iende a los mismes inicios de a literatura europea. Con- sideramos indispensable analizar esta tradicién hasta sus origenes. Es imposible limitarse a un examen de los fend- menos genéricos mas proximos a Dostoiewski. Es més, nuestra intencién es concentrar la mixima atencién jus: tamente en los origenes. Por esto, nos vemos obligados a alejarmos de Dostoievski para hojear unas cuantas pagi- has antiguas, y-casi olvidadas por nosotros, de la histor de los géneros literarios. Esta digresién histérica nos ayu- dard a entender las particularidades génericas y estructu- rales de las obras de Dostoievaki que ain no han sido explicadas por la critica de un modo profundo ycorrecto. Ades consideramos que este problema tiene tambien nportancia para la oria y la historia de los géneros literarios. Por su misma naturaleza, el género literario rfleja las tendencias seculares mas estables del desarrollo literario. En al siempre se conservan los imperecederos elementos del arcaismo. Gieriamente, éte se conserva en aquél tan s6lo debido a una permanente renovacién 0 actualizacioa. El género es siempre el mismo y otro simuleéneamente, siempre es viejo y nuevo, renace y se tenueva en cada nueva etapa del desarrollo literario y en cada obra indivi ual de un género determinado. En ello consisie la vida del género, Por eso el arcafsmo que se salva en el género no ¢ un aicaismo mverto sino eternamente vivo, 0 sea, Bajtin, Mijail M, Problowa: de fa postian de Dasibieweki, México: FCE, 086. LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI 11 capar de renovarst, EL géner vive en el presente pero Sidmprerecverda su paso, ss inicio, es epreentante dc la memoria ceativaen proceso del desarrollo iter flo’) por co. eapar de segura Ia wndad y 1a cont tidad de ete dearvollo, or eo, para una corecta comprension del gtneto es necomrio remontarnos a su orfgenes ‘Afines de la Antigitedsd clisica y posteriormente, durante Ia época helenfstha, se constiuyen y se desirollan ni rmerosos géneror, bastante hetetogéneos externamente, pero telacionadcs por un parentesco interno por lo que con- forman una zona copecitica de a literatura que los ani ‘quos lamaron tan expresivamente oovdo ydhowy,&s de- ty lo cbmico-serio. Los antiguos referian a estedominio Jos mimos de Sofrén, el “didlogo socrético” (como un sénero aparte), la vasia literatura de los banquetes (tam Bien como un'género espécial), las primeras memorias {ton de Quio, Crit), los panietes, dala poesia bucdti 5 ra menipea” (como género especial) y algunos géneros. Dificilmente podriamos marcar fronteras ‘lamas y estbles del dominio de 1o ebmico-serio. Mas los Sntiguos pereibfan netamente su disincién fundamental y lo opontan a los géneros serios: la epopeys, la ragedia, fa historia, la retonca clasica, etc, Efectivamiente, lay dife- rencias de este dominio en comparaci6n con ottos domi nos literarios de la Antigiiedad cldsica son muy impor- ‘antes. Girdles son los rasgos de los géneros cémico-serion? ‘A pesar desu aparente divesidad, estan unidos por un profundo nexo con el folklore carnavalesco. Todos refle- Jan,en mayor o menor grado, una percepcidn cornavales- ‘a del mundo, en tanto que alunos de ellos son variantes ltrs de los gros ores del folklore carnavalexo. La pereepdon camavatesca del mundo que impregns a ‘Stor generos, determina pleramentesuspartiularidaes prindpales colocando su imagen y su palabra en una Telacidn especificacon la realidad. Por cicrto, en todos los 52 LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI _géneros eémico-serios existe también un fuerte elemento retérico, pero en la atméslerade la alegre relatividad de! percepcion carnavalesca del mundo este elemento va ialmente: se debilita su seriedad ret6rica y unilate ral, su racionalismo, su monismo y su dogmatismo. La percepcién carnavalesca del mundo posee una po- derosa fuerza vivificante y wansformadora y una vitalidad wvencible. Por eso, incluso en nuestra Epoca, los géneros que tienen un vinculo aunque sea muy remoto con las uadiciones de lo eGmicorserio, conservan un fermt camavalesco que los distingue de otros: guardan siem- pre un sello especial gracias al cual los reconocemos. Un ido atento siempre adivina los ecos mas lejanos de la percepcién camavalesca del mundo. Llamaremos literatura carnavalizada a aquella que ha- ya experimentado, directa indirecamente, a través de tuna serie de estabonesintermedios, Ia influencia de una u otra forma del folklore carnavalesco (antiguo © medie- val), Todo el dominio de lo cOmico-serio es un primer cjemplo deesta literatura. Consideramos que el problema de la carnavalizacién literaria es uno de los mis impor- ‘antes para la poética histériea, sobre todo para la pottica de los géneros. in embargo, vamos a analizar el problema de a carna- valizacién wn poco més adelante (después de un examen del carnaval y de la percepcién carnavalesca del mundo). Aqui nos vamos a detener en algunos rasgos genéricos ‘externos del dominio de lo cémico-serio que aparecen ‘como resultado de la influencia wansformadora de la per- cepcién camavalesca del mundo. El primer rasgo de todos los géneros cémico-serios es ‘una nueva actitud hacia larealidad: su objeto 0, lo cual es ain mds importante, su punio de partida para la com. prensién, valoracién y tratamiento de la realidad, es la ‘ctualidad mas viva ya menudo directamente cotidiana, Por primera vezen la literatura antigua, el objeto de una representacion seria (aunque a la vez Gimica) se da sin distanciamiento épico o trigico alguno, aparece noen el LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI 188 pasado absoluto del mito y dela uadicién sino a nivel de Ja actualidad, en la zona del contacto inmediato ¢ incluso ‘con los coetdneos, vivos. Los hé igicos y las figuras histérieas del pasado se mnanifiesa, miliar con la contempor consi guiente, en el dominio de lo cémico-serio tiene lugar un ambio radical de la zona temporal y valorativa de la ura dena: imagen artistica. Esta es su primera slaridad. ‘La segunda esta vinculada indisolublemente con la pi mera: les. géneros cOmico-serios no se apoyan en la tmadicin ni se consagran por ella sine que se fundamen tan conscientemente en la experiencia (atin no lo su Gentemente maura) y en la libre snvencién; su acitud hacia la adicién en la mayoria de los casos es profunda: mente critica y a veces dnicamente reyeladora. Por consi fuiente, aqui aparece por primera vez una imagen casi completamente libre de la tadicin basada en la expe riencia y en la libre invencién. Se trata de toda una revo- lucién en la historia de la imagen literaria La tercera particularidad es una deliberada heteroge- neidad de estilos y de voces que caracteriza todos estos ‘géneros. Niegan la unidad de estilo (estrictamente, lau ida estlistica) de la epopeya, la raged, la alta ret6r: ‘G. la lirica. Los caracteria la pluralidad de tono en la narracién, la mezcla de lo alto y Io bajo, de lo serio yo ridiculo, utilizan ampliamente los generos intercalados (aartas, manuscritos encontrados, didlogos narrados, pa Tovdias de los géneros altos, citas con acentuacidn pardadi- Get.) en algunosde eston géneros se observa una mezela de prosa y verso, se introducen los dialecios y las jergas vivas en la literatura romana, aparece ya un bilingiismo directo), aparecen diversas mascaras para el autor. Junto fon la palabra que representa, aparece la palabra repre sentada: en algunos géneros, et papel principal le perte rece al discurso bivocal. Consiguientemente, aqui aparece st LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI ia la palabra, también una actitud radicalmente nueva h canto que material de la iteratura. Estos son los tres rasgos principales que son comunes a todos los géneros que forman parte del dominio de to, GSmico-serio. Ya a partir de aqui esti clara la enorme impor tancia de este dominio de Ia literatura antigua para ‘d cesarrollo de la futura novela europea y de la prosa istien que tiende a la novela y se desarrolla bajo su influencia Simplificando y esquematizando un poco, se podria decir que el yenero novelesco tiene tres rafces principales: la epopeya, la retérien y el carnaval. Segiin la predomi- neia de alguna de estas raices se constituyen tres lineas i el desarrollo de la novela europea: la épica, la retérica ¥ la carnavalizada (entre ellas existen, por supuesto, nu- erosas formas de transici6n). Los puntos de partida para cl desarrollo de diversas variantes de la tercera Hinea de novela, la carnavalizada, incluso la que leva a la obra de Dostoievski, se deben buscar en el dominio de lo «- mico-serio. Para la formacién de esta variante del desarrollo dela novela y de la prosa literariaen general, ala que Ilamare- mos convencionalmente ““dial6gica” y 1a que, como lo hemos dicho, Heva hacia Dostoievski tienen una impor- tancia determinante dos géneros cémico-serios: el “didlo- go sotico” y la “sitira menipea”. Los tenemos que sult nk deteidames ral EI “didlogo socritico” fue un género muy difundidoen ‘su época. Platén, Jenofonte, Antisfeno, Esquino, Fedén, Euclides, Alexameno, Glaucén, Simmio, Cratén y otros. escribieron “didlogos socraticos”. De ési0s s6lo nos Hega- ton los de Platén y Jenofonte, acerca de los de los otros. ‘aulores s6l0 tenemos noticias y algunos fragmentos. Pero. ‘con base en todo esto podemos formarnos un concepto sobre las caracteristicas de este género. " El “dialogo socratico” no es un género retSrico. Crece sobre la base popular caravalesca y se encuentra profun- damente compenetrado de la percepcién carnavalescadel LAS OBRAS DE DOSTORVSKI 155 mundo, sobre tolo, por supuesto, ci la fase soerdtica oral de su desarrollo, Peto regresaremos al fundamento carna- valesco de este género posteriormente. Inicialmente, cl género del “dislogo socratico”, ya en fase literaria de su desarrollo, tenia caricter éasi de ‘memorias: se trataba de los recuerdos de aquellas conver- saciones reales con. Sécrates, os apuntes de las platicas revordadas enmareadas en un breve teato. Pero muy pronto laactitud libre y creativa hacia el material salva el género ‘de sus limitaciones historicas y memoristicas conservan- doen él tan s6loel mismo método socritico del descubri miento dialégico de la verdad y la forma externa de un jogo escrito enmarcado en un relaio. Este caricter li bremente creativo lo tienen los “dilogos socraticos" de Platén y, en un menor grado, los de Jenofonte y Tos de ‘Antisfené, que conocemos por algunos fragmentos. Nos detendremos aqui en aquellos momentos del“ ogo socritico” que tengan importancia especifica para nuestra concepeiin 1. En la buse del género esté la nocion soerdtica acerea dela naturalera dialégica de la verdad y del pensamiento, hhumano acerca de ésia. EI método dialégico dela bisque- dda de la verdad se opone a un monologismo oficial que pretende poseer una verdad ya hecha, se opone también a Ja ingenua seguridad de los hombres que cen saber algo, ¢s decir, que ereen poseer algunas verdades. La verdad hho nace ni se encuentra en la cabera de un solo hombre, sino que s¢ origina entre los hombres que la buscan con- juntamente, en el proceso de su comunicacién dial6gica. Sderates se decia “aleahuete”: reunia ala gente y la hacia ‘chocar en una discusién cuyo resultado era precisamente la verdad; Sécrates se decia “partero” de esta verdad re- én nacida, puesto que habia ayudado a su alumbramiento Por eso también llamaba “mayéutico'"el método que em- pleaba. Pero Sécrates jamas se consider6 propietario tin Code la vead yahhecha. Reiteramos que la nocién socraica, acerca de la naturalera dialégica de la verdad, estaba en el fundamento popular carnavalesco del “dilogo socrati- 156 LAS ORRAS DE DOSTOIEVSKI co", determinando su forma, aunque no siempre encon- traba expresidn en el contenido mismo de los didlogos. El contenido adquiria a menudo un caracter monolégico que contradecia a la idea constitutiva del género. Tam- Dien en los dilogos de Platin. de su primero y segundo petiodo, todavia se conserva el reconocimiento de la na- turaleza dialégica de la verdad en sit vision filos6fica del mundo, aunque en una forma debilitada. Por eso el did Togo de estos periodos no se transforma ain en un simple ‘modo de expaner las ideas preconcebidas (con fines pea ‘gogicos), y Sderates atin no se convierte en “maestro”. Aunque en el ultimo periodo de Platén esto ya tiene lu- igar, el monologismo del contenido empieza a destuit la forma del “didlogo socritico”. Posteriormente, cuando, este género emperd a servir a las visiones dogmaticas del ‘mundo de diversas escuelas y doctrinas tilosolicas, perio olla relacion con la percepeibn carnavalesca del mundo y ‘se convirtié en una simple forma de exposicién de la verdad encontrada, hecha e irrevocable y, finalmente, de- enero completamente en una forma de ensefanca de nedfitos mediante preguntas y respuestas. 2. Los dos procedimientos principales del “didlogoso- exitico” fueron la sincrisis (ovyxqow) y andcrisis, (Giréxqiou). La sincrisis era una confrontacién de diver- ‘sos puntos de vista sobre un objeto determinado. En este diilogo se daba una gran imporumcia a la técnica de esta ‘onfrontacidn de diferentes discursos-opiniones sobre el objeto, Io cual se deducfa de la misma naturaleza del ‘género. Por ancrisis se entendian los modos de provocar ELdiscurso del interlocutor, de hacerlo expresar su opi nin manifestindola plenamente, Socrates fue un gran maestro de la andcrisis, sabia hacer hablar a la gente, expresar por medio de la palabra sus opiniones, aunque vagas no por eso menos obstinadas y preconeebidas,ilu- indndolas con la palabra y desenmascarando de este modo Su falsedad o parcialidad, sabia sacar a la luz las verdades ‘comunes. La anécrisis es provocacién de la palabra por la palabra (y no pot medio de una situacion del argumento, LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI 137 como en la “sétira menipea' de la que hablaremos mas adelante). La sincrisis y la andcrisisdialogizan el pensa- tmiento, lo exteriorizan convirtiéndolo en réplica, lo ini- cian en la comunicacién dialdgica entre la gente. Ambos procedimientos son consecuencia del concepto dialdgico acerca de la naturaleza de la verdad al cual fundamenta el “didlogo socratico”. En este género carnavalizado la sin- aiisisy la andcrsis pierden su caricter restringido y abs. twactamente retérico. 5. Los protagonisias del “didlogo socratico" son ided- logos. En primer lugar, lo es el mismo Séerates. igual tolls sus interlocutores, sus alumnos, los sofistas, la gen- tecomiin a la que hace participar en el dialogo haciendo de ellos idedlogos fuerms. El mismo acontecimiento aque se lleva a cabo en el didlogo socratico” (0, mis bien, se reproduce en él) €s un suceso puramente ideologico de Ta iisqueda de la verdad y de sw puesia a prueba. El aconicimiento a veces se desarolla con dramatimmo ‘auténtico aunque especial, por ejemplo, las peripecias de ln iden dela inmovtalidad de alo cn e Fedon de Plaon, De este modo, e! “didlogo socratico” introduce por pri- mera ver en toda la literatura europea al héroe como idedlogo. 4. En el “lidlogo socratico”, junto con la anécrisis, 0 sea, la provocacién del discurso por medio. del discurso, Se utiliza a veces con el mismo fin la situacion temétiea del dislogo. En la Apologia de Platén. la situacién del juicio y la espera de la penade muerte determinan el carde- {er especial det discurso de Sécrates como una confesién autoanalitica del hombre ubicado en el umbral. En el Feddn, laconversacion sobre la inmortalidad del alma, con todas sus peripecias intemas y externas se determina di- rectamente por la situacién premortuoria. Aqui, en am- bos casos, hay una tendencia hacia la cteacién de una situacién excepcional que purifica la palabra de todo et jomatismo y el cardcter cosificado de la vida y obliga al hoinbre a descubrir los estratos profundos de la persona- lidad y del pensamiento, Por supuesto, la libertad de crea- 158 LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI cin de las situaciones excepcionales que hacen aparecer el discurso profundo, esié muy limitada en el “didlogo soaratico” por la naturaleza historiogrifica y memoristi- G de este género (en su fase literaria). Sin embargo, ya podemos hablar del origen del especilico “didlogo en el umbral”” (Schwellendialog) que posteriormente se utili- ‘aria ampliamente en la literatura helenistica y romana Juego durante la Edad Media y. finalmente.en la literatu- ra del Renacimiento y de la Reforma, 8, La idea en el “didlogo socritien!” conjuga organica- mente con la imagen de st portador (Sberates y otros de sus protagonistas). Al mismo tiempo, la puesta a prueba de Ia idea por el diilogo es la puesta a prueba porel hombre ‘que la representa. Por consiguiente, podemos hablar aqui del germen de una imagen de la idee. ‘También se observa tuna actitud libre y cteadora hacia esta imagen. Las ideas de Sécrates, de los sofistas principales y de otros perso- najes histéricos no se citan ni se reproducen aqui, sino que se dan dentro de un desarrollo libre y creador junto con otras ideas que las dialogizan. En la medida en que se iba debilitando la base historiografica y memoristica del género, las ideas ajenas se volvian cada vez mas plis- ticas, en Ios didlogos se iban enfrentando los hombres y lasideas que en la realidad histérica jamas habian tenido, ‘contacto dialdgico alguno (aunque hubiesen podido te- nerlo). De aqui sélo media un paso hacia el futuro “di logo entre los muertos", donde en un plano dialégico se enirenian hombres ¢ ideas separados por siglos, pero el ilogo socratico” aiin no realiza este paso, aunque, por cierto, Sécrates en Apologéa parece anunciar este fu turo género dialégico cuando, al esperar su pena de muer- te, habla de los dilogos que Hevaria en el més alli con Jas sombras del pasado de la misma manera en que lo habia hecho aqui en la tierra. Sin embargo, es necesario subrayar que la imagen de la idea en cl “didlogo socra- ico", a diferencia de dicha imagen en Dostoievski, tiene todavia un cardcter sincrético, el proceso de delimitacién, centre a nocidn ciemtfica y filosofica abstracta y Ia ima- LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI 159 gen artistica, atin no concluia en la época de aparicién de dicho didlogo. Este es un género filoséfico literario que todavia posee esta caracteristica. Estos son los rasgos principales del “dilogo socratico” ‘que nos permiten considerar a este género como uno de los origenes de la linea de desarrollo de la novela europea ‘que nos Heva a la obra de Dostoievski. El “didlogo wocritieo”, como género determinado, no existié durante mucho tiempo, pero en el proceso de su desintegraci6n surgieron otfos géneros dialogicos, entre los la “sétira menipea’”, aunque ésta no puede, desde nego, ser analizada como un simple producto de desinte- gracidn de dicho didlogo (como a veces se hace), puesto ‘que sus raices se encuentran directamente en cl folklore camavalesco cuya influencia, determinante en ella, es atin mas importante que en aqui. ‘Antes de analizar a fondo el g pea”, conviene dar alguna informacién acerca de él. La “sitira menipea” recibié su nombre de un fil6sofo del siglo ma.G, Menipo de Gadara, quien {ue el que le dio. su forma clasica este témino que por primera vez designara un ginero determinado fue introducido en el siglo 1 4G. por el sabio Varrén quien Hamé a sus obras satine menippeae. Pero dicho género habia surgido mu- ‘cho antes, y su primer exponente quirs' hubiese sido “Antisfeno, un discipulo de Socrates y uno de los autores del “didloge socrdtico". También el coetineo de Avistite Heréclido Péntico, quien, segiin Cicerdn, fue el creador el genero cercano logistoricus (combinacion del “cidlo- {g0 socritico” con historias fantisticas),excribié “sitiras ‘menipeas". Un representante ya directo de esta sitira fue Bion de Boristenes (0 sea, el de las orillas del Dniéper), del siglo Después aparece Menipo que define més cla- ramente el género, luego Varrén, de cuyas siti Iegaron numerosos fragmentos. Una sica es «1 Apokolokyniosis (Convers cro de la "sétita meni: 160 LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI Seneca, ast como El satiricén de Pevonio, que no > ‘ino una “sitira menipea” extendida hasta el tamafio de una hovela, Una nocién mas completa del género nos ofrecen. Jas sdtiras de Luciano @unque no se trata de todas sus subespecies), las Metamorfosis (EL asnode oro de Apuleyo igual que su fuente griega que conocemos gracias al resumen de Luciano), etc. Un ejemplo muy interesante de este género es la llamada Novela de Hipderates. que € primera novela epistolar europea. En la etapaantigua, el desarrollo de esta sétira se concluye con la Gonsolacion de la filosofia de Bocsio y encontramos algunos de sus ele- imentos en ciertas novelas bizantinas, en las utopias, en la sétira romana (Lucilio y Horacio), etc. En su drbita se han desarrollado algunos géncros emparentados, relac nados genéticamente con el “didlogo socratico, como por ejemplo la diatriba, el ya mencionado logistoricus, el soliloquia, los géneios arctaldgicos, ete. La “sitira menipea” influyé profundamente en la lite ralura cristiana (en su primera etapa) y en la bizantina (a través de ésta, en lasamtiguas letras 1usas), siguid su des- ‘alla bajo diversos nombres y con algunas variantes en, épocas posteriores, durante la Edad Media, et Renacimiento yy lt Reforma, asi como en Ia época moderna; en realidad, hasta ahora sigue desarrollindose (tanto con el conoci- ‘miento claro de su origen comosin él), Este génevo cama valizado, flexible y cambiante como Proweo, capa de penetrar en otros géneros, tuvo enorme y atin no aprecia- da importancia en el desarrollo de las literaturas euro- ‘peas, llegS a ser uno de los primeros portadores y conduc tores de la percepcién caravalesca del mundo en a literatura, incluso hasta nuestros dias. Volveremos a ha- blar mas adelante acerca de su importancia. Después de nuestia breve y muy incompleta resefia de las “sitiras menipeas"antiguas, hemos de descubrir las ‘aracteristicas principales de este género, definidas ya en su ctajat antigua, A partir de aqui la amaremos menipea con el “didlogo socrético”, en la LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI 161 smenipea en general aumenta el elemento risa: a pesar de ‘owilar considerablemente, segiin las variedades de este enero Flexible, dicho elemento prolifera, poreemplo en Varn, y desaparece 0 tiende a relucitset en Boecio, En el caricter specticamente carnavalesco (en el sentido amplio de la palabra) de este elemento nos detendremos ws adelante 2, La menipea queda completamente libre de la limi: taciones historiogralicasy de las del género de memorias, «que caraccrizaron al “diglogo socrético” (a pesar de que la forma externa de memorigs. a ves se mantenga), est libre de la tradicién y no seajusta a ninguna exigencia de Ja verosimilitud extema, se destaca por una exeepcional libertad de la invencidn temdtica 9 flosdfica, lo cual no impide que sus héroes principales sean figuras histonicas O Tegendarias (Didgenes, Mentipo y ous). Quizd,en voda Ta literatura universal no hallemos un género tan libre en ‘cuanto a la invencibn y la fantasia como ella. 3. Su particularidad mas importante consiste en que cen ella Ia fantasia mas audas eiretrenable y fa aventira, Semotivan, 4 justifican y consagran interiormente por €lpropérito netamentefilosofico de cearsituacionesex- ‘epcimnales para provocar y poner pricha l idea (los Tita, la palabra, y 1 verdad plasmada en la imagen del sabio buscador de exta verdad. Subrayamos que lo fants co srve no para encarnar positivamente la verdad sino pura buscarla y provocarlay, sobre tao, para ponerla prucha, Con eat fin, los hétoes de la tira menipea st fen hasta los ciclo deacicnden alos ifieros,visjan por paises fantisticos y desconocidos, cen en stuaciones ex- epeionales(Didgenes, por ejemplo, se vende asf mismo como esciavo en la plaza del mercado; Peregrino se quc- ‘na solemnemente en los juegos olimpicos: Lucio, el as i deus, vai “ir in ln de Doak ree LAS OBRAS DE DOSTOTEVSKI no, siempre se ve en situaciones excepcionales, et.). Con la fantasia adquiere un caricter de nistico-religioss ca se somewe a ls mucha frecuencia, yo), pero siempre la aven incidn netamente ideoldgica de provocar y poner a prucba a verdad. Las aventuras fantisticas mas irrefrenables y las ideas filos6ficas mas extremas se ven aqui en una fartistica orgdnica ¢ indisoluble. Fs necesario subra ‘yar que se trata precisamente de poner prueba la verdad, Ta idea y no un cardeter humano individual o socialmente determinado, La puesta a prueba de un sabio es la prueba ide sus posiciones filosdficas en el mundo y node algunos rasgos del cardcter independientes de estas posiciones. En teste sentido se puede decir que el contenido de la menipea son las aventuras de la ideao la verdaden el mundo, en la tierra, en el infierno, en e Olimpo. 4. Una particularidad suya muy imporante es la com: binacién orginica de la libre fantasia, del simbolismo y a veces de un elemento mistico-religioso con un naturalis- ‘mo de bajos fondos surnamemte extreme y groscro (desde rnuestro punto de vista), Las aventuras dé la verdad en la tierra tienen lugar en los caminos reales, en los lupana- tes, en antros de ladrones, en cantinas, plazas de mercado, ten las cdrceles, en las ongias erdticas de los cultos secretos, ic. La idea aqui no se intimida frente a ningan bajo fondo nia ninguna suciedad de la vida. £1 hombre de la idea, el sabio, se topa con la expresién extrema del mal universal, de licencia, bajeza y trivialidad, Este naturalis- mo de bajos fondos aparece ya, por lo visto, en las prime- rs ‘acerca de Bion de Borisienes que a“ vestir a la filosofia con la ropa de colores de la hetaira”. En Luciano y en Varron hay mmuchisimo naturalismo de bajos fondos, pero é silo pudo recibir un desarrollo més amplio y pleno, ex- tendido hasia e] tamaito de una novela, en las menipeas de Pettonio y Apuleyo. Lacombinac loge Giloséfieo, alte simbolismo, aventuras fantisticas y naturalismo de bajos fondos, es el rasgo notable de la TAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI 6s menipea que conserva en todas las etapas posteriores del desarrollo de linea dialégica en la prosa nowelesca hhasia Dostoievski. 9, Laaurdacia de la antasiay la invencidn conjugan en la menipea con un universalism filosdfico exeepcional y con una extrema capacidad de contemplacién del mun- do, La menipea es el genero de las “iltimas cuestiones" y en ella se ponen a prueba las dltimas posiciones filos6i Cas, y tiende a proponer los discursos y actos extremos y decisives del hombre, en cada uno de los cuales aparezra con su vida plena; este rasgo del género, por 10 visto, apareci6 mis claramente en sus primeras manifestaciones (en Heraclido Péntico, en Bion, en Telesy Menipo), pero se ha conservado como su caracieristica expecifica, aun- que a veces bajo un aspecto muy débil, en todas las va- rantesde dicho género. En la menipea, él mismo cardcter de la problematica filos6fica debié haber cambiado brus- camente en comparacién con el “didlogo swcritico”. cancelaron todos los problemas més © menos “académi- Cos" (los gnoseoldgicos y los estéticos), desaparecié la argumentacién compleja y extensa y permanecieron, de . slo las “aims cuestiones” con tendencia ica y ca. A la menipea la caracteriza la sincrisis (0 la 1m) de las “Gltimas cuestiones del mundo”, r ejemplo, la representacién camavalesca saunicaen fa Vente de vidas, es dec de las ilmas post ciones, en Luciano, las navegaciones fantisticas por los mares ideologicos en Vantin (Sesculixes), el paso por to- das las escuelas filos6ficas (aparece, ya desde Bion de Bo- ‘tc. Aquien todas partes aparecen los desnudes, pro y contra en las dltimas cuestiones de la vida 6. En relacién con el universalismo filos6fico, en la imenipea aparece una estructura a ts planos: laacciény resis dialdgicas se trasladan de la tierra al Olimpo iemnos. Con una mayor evidenca esta triple ¢s- 'd aparece, por ejemplo, en el Apokolokyntosis Ue a:en la misma obra aparecen también con una gran claridad externa los “didlogosen el umbral” en la entra- 164 LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI da al Olimpo (adonde no dejan entrara Gaudio) y en ta uerta del infierno. La estractura en tres planos caract Tistica de la menipea influyé de un modo determinante en la correspondiente estructura del misterio medieval y fen su representacign. EF género del “didlogo en el um. bral’ también tuvo una gran difusién durante la Edad Media, tanto en los géneros serios como en los eémicos (por cjemplo, el conocido Jabliau acerca de Ins dispatas ‘que arma un campesino en las puertas del paraiso), y ¢s sobre todo representativo de la literatura de ln Reform: Ta Tamada “literatura de las pucrtas del cielo” (Fins amelspforien-Literatur). En la menipea tiene una gran im- portancia la representacin del infierno: a partir de ahi se Drigina el género espectlico de “didlogos de los muerios” itundido ampliamente en la literatura europea del Re- nnacimiento y de los sighos xvi y xvi, 7. En la menipea aparece un tipo especifico de jantasta experimental totalmente ajenoa la epopeya y a tragedia antigua: la observacién desde un punto de vista inusita do, por jemplo, desde la altura, cuando cambian dristi- ‘camente las escalas de los fendmenos observables de la ida, como en el Icaromenipo de Luciano el Endimién de Varrén (observaci6n de ia vida citadina desde la ltu- ra). La Tinea de csta fantasia experimental prosigue tam. bién durante las épocas_posteriores, bajo la influencia ddeterminante de Ia menipea, en Rabelais, en Swift, en Voltaire (Micromegas) y o10s. ‘8. En Ia menipea también aparece por primera ver quello que podria llamarse experimentaciin psicologico- ‘moral: la representacién de estados inhabitwales, anor ‘males, psiquico-morales del hombre. teda clase de demen- cis (“temtica maniacal”), desdoblamiento de personali- dad, ilusiones inrefrenables, sucfios raros, pasiones que rayan en locura? sticidios, etc. Todos estos fenimenios ro son de caricter estrictamente temitico en la menipea sino de indole genérico-formal, Suciios, visiones y locura Vein om lay Fanfndes (gone) vee as pasion deb fine unara yan como ts demon LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI 165 destruyen la integridad épica y wagica del hombre y su destino: manifiestan las posibilidades de otro hombre y de otro destino en la persona que pierde su cardcter con cluso y simple y deja de coincidir consigo misma. Los sueiios nociurnos son habituales en la epopeya, pero apa- recen como profecia, impulsan una accidn osirven como premonicién y no hacen siliral hombre fuera de su desti- fcter, no destruyen su integrida 1. Desde luego, en pea este caracter inconeluso dei hombre y esta su, no coincidencia consigo mismo son ain elementals € incipientes pero ya estin descubiertos y permiten. una wa visién del hombre. La actitud dialdgica para con uuno mismo (que aproxima al desdoblamiento de la per- lidad), en la menipea contribuye también a la destruc én de la integridad y cerraz6n de] hombre. En ese sentido fs muy interesante la menipea de Varrén Bimarcus (Do- ble Marco). Como en todas las me ésta es muy importante el elemento comico. Marco habia prometido escribir un abajo acerca de topos y figuras, pero no cumplié su promesa. El segundo Marco, es decir, su concencia, su doble, sea recuerda constantemente, no lo deja en paz. El primer Marco uata de cumplir la pro- mesa pero no puede concentranse. x distr com la lectura de Homero, empieza a escribir versos, ec. Este didlogo entre los dos Marcos, esos, entre el hombre y su concienci aparece en Varrén como comico, y sin embargo influyd Ue un modo significativo en tanto que una suerte de des- ‘cubrimiento amtistico, en los Soliloquia de San Agustin. [Al mismo tempo sefislemos que también Dostoievski, al representar el desdoblamiento de la personalidad, siem- pre conserva, junto con el trigico, un elemento cémico (tanto en £l doble como en la conversacién de Ivin Kara- ‘mézoy con el diablo). ‘9. En Ja menipea son caracteristicas las escenas de ¢s- candalos, de conductas excéntricas, de discursos y pari ciones inoportunas, es decir, de toda clase de violaciones del curso normal y comin de acontecimientos, de reglas establecidas, de comportamientos y ctiqueta ¢ incluso de 166 LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI conducta discursiva. Estos excindalas difieren ostensible. mente, por su estructura artistica, de los eventos épicos y catistrofes tragicas. También se distinguen significativa- mente de las peleas y desenmascaramientos comicos. Se puede decir que en la menipea aparecen nuevas catego- tas antisticas de lo escandaloso y Io excéntrico que son totalmente ajenas a Ia epopeya clisiea y a los géneros draméticos (hablaremos ms adelante acerca del cardcter camavalesco de estas categorias). Los escindalos y las ‘excentricidades destrayen la integridad pica y trgica del mundo, abren una brecha en el curso irrevocable y nor- ‘mal ("venerable") de asuntos y sucesos humanos y libe- ran laconducta humana de normas y motivacionesque la predeterminan. Las reuniones de dioses en el Olimpo (en Luciano, Séneca, Julian el Apéstata y otros), las escenas cenel infiemo, las que se dan en la tetra (por ejemplo, Petronio, albororos en la plaza. en una posada, en los baiios) estin lenos de escandalos y de manifestaciones excéntricas. También es caracteristico de la menipea 1a “palabra inoportuna”: un discurso fuera de lugar bien por su sinceridad cinica, por una profanacién de losagra- do, 0 por una brusca violacién de la etiqueta, 10, La menipea esti Hena de oximoros y de marcades constrastes: hetaiva virtuosa, libertad verdadera del sabio y su situacidn de esclavo, emperador comvertido en exclavo, caidas y parificaciones morales, lujo y miseria, noble la- drén, etc. La menipea prefiere bruscas transiciones y cambios, altos y bajos, subidas y caidas, aproximaciones inesperadas entre cosas alejadas y desunidas, toda clase de desigualdades. IL, La menipea incluye a menudo elementos de utopia social que %e intioducen en forma de suetios o viajes a pakes desconocidos, 1 veces se transforma directamente en novela ut6pica (Abaris de Heraclido Péntico). El ele- ‘mento ut6pico conjuga orginicamente con todos los de- més elementos del ginero 12, La menipea s¢ caracteria por un amplio uso de _géneros intercalados: cuentos, cartas, discursos oratorios, LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI 167 merela del discurso en prosay tercalados x dan con diferente distancia de la tllima postura del autor, es decir, con diferente grado de parodia y de objetivacién. ‘a de los géneros intercalados refuerza la simposios, ete. en verso, Los géneros, tuna nueva actiuud hacia Ia palabra para la literatura, aetitud caracteristica para toda fal dialogica de desarrollo de la pros liverari. actuales. Las sitiras de Luciano en su conjunto represen- tan toda una encidopedia de ss i polamismoabierto y oul ‘as, religiosas, ideolOgicas, cienificas, con. tendencias y ‘corrientes de actualidad, estin Ienas de imagenes de per- sonilidades comtempordneas o recién desaparecidas, de lideves en todas las esferas de la vida social e ideologica (que aparecen hajo sus nombres o bajo un nombre codifi- ado), estan repletas de alusiones a sucesos grandes y pe- queios de su época, perciben nuevos caminos en. el desarrollo de a vida cotidiana, muestran los nacientes tipos sociales en todas las capas de la sociedad, etc. Es una especie de Diario de:un escritor que trata de adivinar y apreciar e]espiritu general y la tendencia de la actualidad, en su devenir, También las sitiras de Varron tomadas en. su totalidad, son remejantes al “diario de un escritor” (pero con una marcada predominanda de elemenio ‘«émico-carnavalesco). La misma particularidad aparece en Pettonio, en Apuleyo, ete, Exte carieter publicistieo, de folletin, o de revista, esta actualidad, caracterizan en tun mayor @ menor grado a todos los representantes de la a. Exe dltimo rasgo que sefialamos conjuga or ganicamente con iodas las demis particularidades del génazo. Estas son las caracterfsticas principales de la 168 LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI Es necesario volver a subrayar Ia unidad ongniea de dos estos indicios al parecer tan desiguales, la profunda interna de este género. Se ha ido formandoen de la descomposicién de la tradicibn nacional, de la destrucci6n de las normas Gicas que haban integra- do el ideal “vencrable"dela Antigitedad clasica("‘belleza- generosidad”), en la época de una intensa lucha entre numerosas y heterogéncas escuelas religiosas y filosd ‘eas, cuando las discusiones acerca de las “liimas cwestio- ties” de la vision del mundo Hegaron a ser un fendmeno cotidiano y de masas en todos los estratos sociales y (u vieron lugar en todas partes donde se reunia Ia gente: en las plazas de mercado, en las calles, en los caminos,en las tabernas, en los hafios paiblicos, en las cubiertas de los barcos, etc., cuando la figura del fildsofo, sabio estoico, espiciireo) profeta o taumaturgo se hizo upica y se encontraba adn mas a menudo que la del monje d ante la Edad Media, la época de méiximo florecimiento de érdenes mondsticas. Aquélla fue la época de prepara- ‘cién y formacién de terreno para una nueva religidn uni. versal: el cristianismo. Otro aspecto de aquella época es la desvalorizacion de todas las situaciones externas de la vida del hombre, su cconversién en papeles representados en el escenario del teatro universal segtin la voluntad de un destino ciego (la comprensidn filoséfica mas profunda de este aspecto apa- rece en Epicteto y en Marco Aurelio, en la literatura, en. Luciano y Apuleyo). Todo ello conducia a la destruccion de la integridad épica y wagica del hombre y umbién de su destino, Por eso el-género de la menipea aparece quiz como la expresion mas adecuada de las particularidades de aque Ma época. El contenido existencial cobré en ella una for- ‘ma genérica esable con una égica interna que determina a union indisoluble de todos sus elememios. Gracias a ello el género de la menipea pudo adquirir una enorme importancia ain no apreciada por la ciencia, en la histo- ria del desarrollo de la novela europea. LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI 169 La menipea posce una integridad interior y al mismo tiempo una gran plasticidad exterior y tna ejemplar ce pracidad de absorber len géneros menores emparentados, Peneirando ademés como elemento constitutivo cn otron gtneros grandes. De este modo, Ia menipea absorbe tales éneros empa rentados como la diatribn, el soliloquio, el simposio. El parentesco de estos génerosse determina por su dialogs: ‘mo extemo e interno en elenfoque dela vida del pensa- sn forma de conversi- cién con un interlocuior ausemte, 1o cual conduce a 1a dialogizacién del mismo proceso del discurso y del p miento. Los antiguos consideraban a Bion de Boristenes ‘como fundador del género de la diatrita y asimismo de la menipea. Hay que sefalar que fue la diatriba y no la retérica clasica la que influyé de una manera determi: nante en las caracteristicas genéricas del sermén cristiano. La activud dialégica hacia uno mismo determina tam bién el género del soliloquio. Se trata de una platica consigo mismo. Ya Antisfeno (discfpulo de Sécrates que tal vez ya escribia menipeas) consideraba como logro su perior de su filosoffa la “capacidad de comunicarse dialé- gicamente consigo mismo’. Epicteto, Marco Aurelio ¥ San Agustin fueron notables maestros de este género. E su base est el descubrimiento del hombre interior: de luno mismo accesible no a una autoobservacién pasiva sino tan s6lo a un enfoque dialégico de su persona, enfo- ‘que que desiruye Ia ingen integridad deconceptos acer- de uno mismo que fundamentaba la imagen lirica, epica y tragica del hombre. EI enfoque dialogico de a propia persona rompe las capas externas de su imagen, que existe para otros hombres, que determina la valora: ion externa del hombre (por otros) y que enturbian la pareia de la autonciencia ‘Ambos géneres, tanto la diatriba como el seliloquio, se desarrollaron en ia drbita de la menipea, se entretejeron 170 LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI netraron en ella (sobre todo en la literatura romana y simposio representa un disilogo festive que existid la Epoxa del "didloge socritico” (sus ejemplos apare cen en Plaén y Jenofonte), pero recibié un gran desarro- Mo, bastante heterogéneo, en épocas posteriores. El discur- s0 dialogico festive tenia privilegios especiales (inicial- ‘mente con caracter de culto): derecho a una libertad patti ccular,a la excentricidad, a la sinceridad, a la ambivalen- cca, es deci, a 1a conjuncién en la jxtlabra de clogio y de injuria. El simposio por su naturalera es 6 te camnavalesco. La menipea a veces adq) ‘mente la forma de simposio (por lo vist fen Varrdn, tes sétiras tienen formas de simposio, tam: bién Luciano y Peronio muestran elementos de sin posio}. ‘Como hemos dicho, lt menipea tenia la capacidad de penetraren los géneros mayo ta medida, Asi, en las novelas bizantinas aparecen algu- nos de sus elementos: por ejemplo, en algunas mn: episodios de la Novela de Efeso de Jenotonte de Eleso, se dan claros matices de su presencia. La representacion. de bajos fondos de la sociedad se da con un naturalismo especial: cérceles, esclavos, ladrones, pescadores, etc. Otras novelas se caracterizan por un dialogismo interior, por elementos de parodia y de risa reducida, L.oselementos jenipea penetran tambiénen las obras utbpicas de jedad clisica y en aretalogias (por ejemplo, en la Vida de Apolonio de Tiane). También es importante su influencia transformadara en los géneros de la literatura cristiana antigua. Nuestra caracterizacién descriptiva de las particulari- dades genéricas de la menipea y de los géneros relaciona- dos con ella se acercamuucho a una posible caracterizacién de rasgos genéricos en la obra de Dostoievski (cf.. por Giemplo, la que da L.P. Grossman en las pp. 27-99 de fesie trabajo). En realidad, todas sus peculiaridades (por supuesto, con modificaciones y complicaciones co- LAS OBRAS DE DOSTOIEVSKI m rrespondientes) pueden encontrarse en Dostoievski. Elec: tivamente, se trata del mismo mundo genérico, peroen la rmenipea este mundo se presenta en el inicio de su desarro- Io, mientras que en Dostoievski logra su cispide. Pero ya sabemos que el inicio, esto es, el araismo gent, s pre- serva, bajo un aspecto renovado, también en las fases su- perioresdel desarrollo del género. Es ms, cuanto més alto ¥ complejo es el desarrollo del género, tanto mejor y més plenamente recuerda este género su pasado. @ignifica esto que Dostoicvski partid de la menipea clisica de una manera inmediata y consciente? Desde lue- 'g0 que no. Dosioievski no acostumbraba estilizar los gé- heros antiguos. Se conecw a la cadena de la wadicign senézica en el punto que atravesaba su época. a pesar de {que los eslabones anteriores de esta cadena, ineluyendo el ilabén clasico, le eran mis © menos conocidos y prOxi- ‘mos (todavia regresaremosa las fuentes genéricas de Dos- toiewski). Hablando un poco paradéjicamente, se puede decir que no fue la memoria subjetiva de Dostotevski, sino la memoria objetiva del mismo géneto que él traba- jaba, la que conservé las caracterfsticas de la menipea dlsica. Las particularidades genéricas de la menipea no sola mente se regeneraron sino que se renovaron en la obra de Dostoievski. Este se alejé mucho de los autores de las rcnipeas antiguas cn el aproyechamiento ereativo de sus posibilidades genéricas. En comparacién con Dostoievs- ki, las menipeas cisicas parecen primitivas y palidas tan- to en su problemética filosbtica y social como en sus réritos artisticos. y la diferencia més grande estd en el hecho de que la menipea clasica ain no conoce la polifo- fa; la menipea, asi como el “didlogo socratico”. s6lo pudo preparar algunas condiciones para su aparidén. Pasaremos ahora al problema del car ricién de Ia literatura sefialados antes. El problema del carnaval (en el sentido del conjunto dé diferentes festejos, ritos y formas de tipo carnavalesco), de val y la carnavali-