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= Verosimilitud y género 57 Lo marayilloso instrumental nos lev muy cerca de lo que se Hamaba en Francia, en el siglo XIX, lomaravilloso cientifico,y que hoy se denominaciencia ficcién. Aqué, lo sobrenatural est explicado de manera racional, pero a partir de leyes que la ciencia contempordnea no reconoce. En la época del relato fantés- tico, lo que pertenece a lo maravilloso cientifico son las historias en las que interviene el magnetismo. El magnetismo explica «cientéficamente» aconteci- mientos sobrenaturales, pero el magnetismo en sf depende de lo sobrenatural. Tales, por ejemplo, El espectro novio 0 El magnetizador de Hoffman, 0 La verdad sobre el caso del sefior Valdemar de Poe, 0 ;Un loco? de Maupassant. Cuando no se destiza hacia la alegoria, la ciencia ficcién actual obedece al mismo mecanismo. Se trata de relatos en los que, a partir de premisas irracionales, los hechos se encadenan de manera perfectamente I6gica. Posen, asimismo, una estructura de la intriga, diferente de la del cuento fantdstico. 2.4, La imaginacién disciplinada* Jorge Luis Borges** * Tomado de Borges, Jorge Luis. «Prélogo» a Crénicas marcianas, Buenos Aires, Minotauro, 1970. **Jorge Luis Borges (1898-1986) es no s6lo uno de los eseritores més importantes de este siglo y el patrOn de la literatura argentina, sino también uno de los mas lticidos lectores. Introductor de articulaciones novedosas entre la cultura popular y la cultura alta, fue uno de Jos primeros argentinos en reescribir el género. Su cuento «Tlén, Ugbar, Orbis Tertius» es, sin duda alguna, un sofisticado ejercicio de ciencia ficcién (copiado tontamente por Jack Vance en su novela Los lenguajes de Pao, ver el artfculo que cierra este capitulo). Para una interpretacién de Borges en relacién con la cultura de masas, ver mi texto «Borges, él mismo» incluido en La chancha con cadenas. Buenos Aires, del Eclipse, 1994, En el segundo siglo de nuestra era, Luciano de Samosata compuso una Historia vertdica, que encierra, entre otras maravillas, una descripcién de los selenitas, que. (seguin el veridico historiador) hilan y cardan los metales y el vidrio, se quitan y se ponen los ojos, beben zumo de aire 0 aire exprimido; a principios del siglo XVI, Ludovico Ariosto imagin6 que un paladin descubre en la Luna todo lo que se pierde en la Tierra, las l4grimas y los suspiros de los amantes, el tiempo malgastado en el juego, los proyectos inttiles y los no saciados anhelos; en el siglo XVII, Kepler redact6 un Somnium Astronomicum, que finge ser la transcripcién de un libro lefdo en un suefio, cuyas paginas 58 Escalera al cielo prolijamente revelan la conformacién y los habitos de las serpientes de la Luna, que durante los ardores del dfa se guarecen en profundas cavernas y salen al atardecer. Entre el primero y el segundo de estos viajes imaginarios hay mil trescientos afios y entre el segundo y el tercero, unos cien; los dos primeros son, sin embargo, invenciones irresponsables y libres y el tercero est4 como entorpe- cido por un affn de verosimilitud. La raz6n es clara: para Luciano y para Ariosto un viajealaLunaera simboloo arquetipo delo imposible;para Kepler, yaera una posibilidad, como para nosotros. {No publicé por aquellos afios John Wilkins, inventor de una lengua universal, su Descubrimiento de un mundo en la Luna, discurso tendiente a demostrar que puede haber otro Mundo habitable en aquel Planeta, con un apéndice titulado Discurso sobre la posibilidad de una travesta’? En las Noches dticas de Aulo Gelio se lee que Arquitas el pitagérico fabricé una paloma de madera que andaba por el aire; Wilkins predice que un vehfculo de mecanismo anélogo o parecido nos llevard, algiin dfa, a la Luna, 2.5. Objetividad y punto de vista* Stanislaw Lem De acuerdo con una opinién muy generalizada entre los lectores, la ciencia ficcién deberfa describir el mundo del futuro ficticio no menos explicita e inteligiblemente que el mundo de su propio tiempo pintado por Balzac en La comedia humana. Quien afirma esto no tiene en cuenta que no existe ningdn mundo més alld o por encima de la historia y comtin a todas las épocas o todas las formaciones culturales de la humanidad. Aquello que, como el mundo de La comedia humana, nos parece totalmente claro e ininteligible, no es una realidad plenamente objetiva, sino una mera interpretacién particular (decimonénica, y por lo tanto prxima a nosotros) de un mundo clasificado, comprendido y experimentado de manera concreta. La familiaridad del mundo de Balzac, pues, s6lo significa que nos hemos acostumbrado totalmente a esta versién de la realidad y en consecuenciael lenguaje de los personajes de Balzac, su cultura, sus habitos y modos de satisfacer sus necesidades espirituales y corporales, y también su actitud ante la naturaleza y la trascendencia nos parecen transparen- tes. Sin embargo, el movimiento de los cambios histéricos puede infundir nuevo * Tomado de Lem, Stanislaw. «Philip K. Dick: un visionario entre los charlatanes», £1 Péndulo, 15 (Buenos Aires: mayo 1987).