Está en la página 1de 15
-FORMACION OCUPACIONAL E INSERCION SOCIOLABORAL (22 PARTE):LA INSERCION SOCIAL DE Co- LECTIVOS SINGULARES, A TRAVES DE LA INSERCION LABORAL L- INTRODUCCIO! focaremos el tratamiento del tema desde muy jentando fund mentar ¥ ordenar al nigiximo todo ¢l discurso que, no s6le ¢s opinién del gue escribe, sina -creo- de un impor- tante sector de personas, de educa- dores y agentes sociales, que lleva- lustros en mos ya dos 0 tres actuaciones de inserciGm sociotabo- ral de colectivos desfavorecidos, y en conereto de un grupo de personas actualmente organizadas en torno a una asociacién civil sin dnimo de lu cro, la “Asoviacién La Coma, Nova ‘Terra’ de Paterna, Valencia. Eneste enfoque muy desde atrds, ‘empezamos haciendo patente que hablamos desde un Estado Social de Derecho, desde un Estado Democrd tio, ‘También queremos seftalar nues- tra plena conciencia de las defectos del Sistema Democrético que. atin no -ndo perfecto, es el menos malo y el mejor de los conocidos y ensaya- dos. Junto a ello, queremos dejar bien Patente que nos resistimos a renun- , con actitud fatalists formacién y mejora, y consideramos un deber imtervenir vivamente en dinémica shaciendo politica» de for- ina activa ¥ propositiva, ante quiene han hecho de Ia politica su actividad ¥y profesiGn y-que por ello, de partida, merecen toda nuestra consideracién su trans- Francisco Cobacho y respeto. Nos sentimos obligados a ¢ una participaciéa colectiva, desde Ia Iniciativa Social, como expresién de una Sociedad Civil viva, que trascien- dala mera democracia formal del voto ocasional, pues ¢sa prictica aislada, no es sino la caricatura estereotipada de Ia auténtica democracia o gobier node Ia ciudadania. Aunque ésic es um escrite pat plantear unos asuntos bien concn tos, somos tambien muy conscientes de que, al menos de modo somero, sintético y breve, hi ue hacerlo si- tudndolos en un marco social amplio y general, porque en esta sociedad, ninguna cuestidn es tan simple que pueda ser considerada de forma ais- lada del contexte general, al que que responder la politica en su © dianeidad. 2. NOTAS SOBRE UNA REALI- DAD SOCIAL DOLOROSA EIN- TERPELADORA. A pesar de los geandes logros 6 BuidoS por nuestra sociedad ef la mayor parte de las-sreas en las que el nano se mveve: ser hi * Elmodele de sociedad imperante en nuestros dias, esti en crisis, La crisis no es parcial ni momen tGnea, No es coyuntural, sino que afecta a los propios fundamentos s ereencias, a los valores, al sentido de la vida, al modelo de produccin y consumo, manas y a los las relactones les. comportamientos soc El modelo se muestra agot su originalidad para respor soluciones adecuadas, a una buc- fra parte de los problemas que él mismoha generad, La dualidad social es un hecho, escala mundial: paises ricos y paises: pobres, Norte y Sur, Centro y Periferia; sino que tam constata duali joen lercon candalasos dispendios; y el resto, Ja gran mayoria, en dos grandes as: Ia de los «instaladoss en ma, formada por trabajado- res bien cuslificadas, funcionarios propietarios de pequefios y me- dianos negocios, ¢ incluso los tra- bajadores con empleo seguro, y la de los «no instalados», formada por parados, trabajadores lificar, jovenes sin acceso a su pric ‘er empleo, muje Las dos primeras franjas son dindmicas, con una productividad uso ele- in cua “y ancianos. otra, desgraciadamente “z mayor, est fuera del pro- tagonismo social, no cuenta, © ta poco, y parece que tend (CLaves or Epucactow SOCiL. Niimero 3. Abril 1998 sOTNOILYY 5 ARTICULOS 6 que vivirde las sobras de las otras dos, ‘Son los empobrecidas, los ex- cluidos, los marginados o que co- rren el Hesge de estarlo. © Estas personas, nunca tan clarar mente como ahora son «un cos tox, y por ello, cuando: hay ¢risis, econémica, Inprimera temtacion es restringir estas costos, los «pre- mienzana no llegar a los «to lados * Elparo, la droga, ladelincuenci marginacién, na son mis que ex- presidnde tas disfunciones del sis- tema, de-un sistema que tiene des- ordenados los valores. con toda Ia carga de peligros que eso puede comportar para la Democracia que, aunque intenta atajar efectos (Se- ‘guridad Ciudadana), no puede con las causas, mostrindose ineapaz de hacer que los derechos recono- ccidos cn a Constitucién, valgan para textos, » politicas ensayadas hasta aho- Fa, no-Se han manifestade eficaces para acabar con este modelo de sociedad dual, y Ins expectativas, en la situacién socio-econémica del pais, son de afianzamiento de esta situacién de sociedad «frac- turadas. 3. UNA REALIDAD QUE RECLA- MA INTERVENCIONINMEDIATA, ‘Somos conscientes de que, ni éste es el mejor de los mundos, ni éste es el mncjor modelo de sociedad de los po sibles, pero no renunciamos ala crea- tividad esperanzada que pueda ima sinar, proponer'y poner en acto, Fuerte correcciones, ¢ incluso alternativas mas generales y globales, Sin embargo, cntretanto, hay que proclamar con energia la negacién de Ia impotencia: que no es verdad que ho se puede hacer nada, que hay mu ‘cho por hacer, ¥ que podemos hacer mucho, y temedias mucho mal, mucho dolor, mucho sinsentido, mucha iajus- ricia.en lo pequetio, en to cercano, on I mediate, mientras no dejemos, simulténeamente, de estimular tos segmentos mds féntiles.de la creativi- dad social, intelectual y politica, que Heguena dar con soluciones mis gio- bulizadoras, mais generales, ms es- tructurales. ‘Quedarse impotent de brazes, es, nw slo estéril, grave contribucidn a la injusticia por ‘omisiOn, por complicidad con ella La situacién injusta en que se ‘encuentran esas sectores de pobla- n exeluida, reclama una interven- cién inmediata, inaplazable, genero- sa, imaginativa y reparadora, Contra la exclusiée.comtra la mar- sinacién, hay que emprender accio- nes desde esta orilla, que pongan medios parsiniciar y generalizar pro- cesos o itinerarios de inserctoa en ta otra orilla, por exigencias de jus! ributiva. 4. DELA TRANSFORMACION Y MEJORA DE ESTA REALIDAD SOMOS TODOS RESPONSA- BLES. Esta, es responsabilidad y tarea de todos. y no s6la de la Trilateral, de los gobiemos y del empresariado, sino de todos. Es clare que en este pais, como Estado Social de Derecho, la Admi- nistraci6n Pablica debe intervenir con una politica de compensacin de des- igualdades, allf donde la Iniciativa Social atin nohayalllegado, o se mcs tre insuticiente,o impotente, 0 no ten= ga recursos suficientes para hacerlo, Esta comin responsabilidad, y la magnitud y complejidad de la proble- matica del paro, la pobreza, la exclu- (én y Ia marginacisn, exige una ac- in concertada, suman y complementariedad de esfueraos, eo laboracién leal y empefic comin, en tre la Administracidn Piiblica y la Ini- iativa Social prpia de la Sociedad Civil Las concepciones unilateralmen- te estatistas, en general, y en rela- -cién con el protagonisme en la ac- cién so son peligrosas por reaccionarias a medio y largo plazo, ‘como puede leerse en la experiencia de los pucblos de la Europa del Este al tiempo uc, cn fo inmediato, son i ineficaces ¥ costosas En términos de accign social, allf donde alcance el braze de la Socie- dad Civil, de la tniciativa Social, et (CLAves DE Eoveacion Sociat. Nilmere 3, Abril 1998 Estado y su Administracién, deben restringir su intervenciGn a la pl. cacién, esa sf es tarea ireenunctable, que ordene los campos y las prioridas des, en funcién de las obligaciones de su papel compensader de des- igualdades, ya In financiaei6n, que distribuya los recursos y controle el buen gasto de fondos y subven nes, que no proceden sine del acopio realizado por-una fiscalidad que pre- tende la redistribucisin de la riqueza ‘generada por los propios ciudadanos. ‘Ademis dello, la Administracidn debe reservar su intervencidn sin mediaciones, sobre aquellos segmen- tos de poblacién o sobre aquellas problemdticas que aparezcan despro- egidas, pero s6lo hasta que la Inicia- tiva Social se muestre capaz de abor~ darlas, Incluso es obligacién, y debiera ser funci6a del mismo Esta- do, animar y estimular dicho peotago- nismio. Los peligros de las concepcioncs uunilateralmente estatistas, a la hora de la intervencisn social, son eviden- tes: © Se configura una sociedad 80 art ‘culada, sin instituciones interme- dias, sin tejido social, con aista- mientoy soledad del individuoque le deja casi indefenso fremte al ‘omnimodo poder del aparato del Estado, de forma que entre ambos, Estado individuo, nohay mis que desiento, * Seciegan canales de participacisn social, de tal modo que quien le= gue a controlar el Estado, puede Megara ejercer su poder de forma autoritaria, sin control al contes- taciéa, * Se configura una cultura y psicolo- gia social de la dependencia, de la subsidiacion, de Ia delegacién en el Estado. En suma, toda esta negatividad, pue- de egar incluso a suponer wn peli- gro parala Demacracia, por contribuir a su debilidad, De modo andlogo, conviene ad- vertir aqui sobre los riesgos del otro ‘extremo, el de la-visi6n y concepeién liberal del Estado y de sus funciones, que pretendan dejar absolutamente fen manos de la iniciativa social-pri- vada, 0 simplemente privada, la alen- cid y actiacién sobre los segmen- tos desfavorecidos de la poblacidn Este puede ser un riesgo nada despreciable en estos momentos por los partides de centro-derecha, tanto de Ambito autondimico como esta ahora que estén empecando a guber- nar, Si peligrosas para la existencia y adecuado desarrollo de ta sociedad sivil, son las concepeiones estatistas, puede que atin lo sean mis las eon: cepciones liberales que pretendan que el Estada y su Administracién, abdiquen de su obligacién de aten der de modo directo-y sin escaqueos, alos sectores marginados 0 en ries 20, dejando cualquier accién en ma- nos de la iniciativa privada, que para concepeiones liberales no es nit mais ni menos que el ‘mercado’. y que. como es sabide por todos, tiene como motor fundamental el beneficio y ¢ negocio. El lucro.cn sama La aplicacién de una politica libe- ral abiertay sin tapujos, dejando tam- bign al dmbito de la accién social en manos del Mercado, y renunciando el Estado y su Administracion a su misién amortiguadora, compensador rade las desigualdades y redisteibui- dora de la renta, redundaria si guna duda, en una muchisima mayor indefension y empobrecimicate de los sectores mas desfavorecidos. Esto, no sélo seria radicalmente injusto y de peores efectos atin que clestilo intervencionista de fa social democracia, sino que podria también contribuir a la inestabilidad social y a laprecarizacién de la Democracia, por poner al descubierto, de forma san- grante, las-contradicciones de un sis tema capitalista sinelementos paliati- vos. En cambio, las bondades de la aceién concertada entre la Ini Social y la Iniciativa Publica, comple- mentando esfuersos, nO son menos evidentes: * Se articula la sociedad civil consi- guiendo una corresponsabilidad reativa, fil en ideas y con po- tencia de convocatoria a acctones comunes, a acciones desarrolladas en réginsen de complementariedad fecunda, * Se hace florecer la inicial indi vidual, ef protagonismo y la res- ponsabilidad social, ariculando un voluntariade social que cualifica y mejora la accicin, sumando esfuer- 705 y participacisn de personas y recursos que, incluso come indirecto, absratan cualquier inter- vencidn y permiten ampliar el es- peciro sobre ef que se interviene. © Se incrementa el fermento de la responsabilidad individual y eolec- tiva ante los problemas sociales, provocando estimulos para Ia aut tonomia y Ia autoorganizacién. * Serompe el anonimate e imperso- nalidad de la Administracién, com siguiendo un tipo de accién mas cdlido y directo para los destina- Larios, * Se acerca Ia Administracién ‘beneficiario, consiguiende rel: nes que lo aproximan a ser cada ver mds sujeto-¥ noobjeto- de su propio proceso de desarrolloy pro- mocisin. © Se amplia el diatragma de las tra- diciones culturales con las que for- jar wia accién solidaria, rompicn- do monismos idcoldgicos y metodoligicos, a que es proclive h estatalmente planifica: Asi, es mds que evidente, que esta ‘comin responsabilidad, conduce a la accién concertada, a la complemen- tariedad, a la colaboravi6n Leal y em- peiio comin, ante la magnitud y com- de la problematica social, ja Administracin Publica y la iva Social propia de la Socie- dad Civil. Y¥ esto, hemos razonado suficien. temente que es bueno para la conso- lidacign de la Democrat $.- ELQUEHACER NECESARIO. Aunque la problemitica social, gene- rada por esta dualizacién de la socie- dad. es amplia, acotamas aqui un que- hacer sobge la poblacién juve por las causas deseri mos normalizado, que quedacn citin de exclusién yen un proceso de empobreci -cspiritual, por career de un trabajo, > como principal instrumento para lo- grar una autonom/a personal, propia @ de una personalidad integra e inte» & grada. o Partimos del convencimiento de & que, sobre estos colectives, hoy por hoy, el dibujo de procesos de in -cidn social, impone como condicién necesaria, si mo un proceso previo. si al menos procesas paralelos, de in ssercién laboral, como via ineludible para la reconstmecién de personas que: = Se reconazcan como sujetos de deberes por ser miembros de una sociedad, al tiempo que ya lo son de derechos, por el hecho de ser personas. = Tengan posibitidad de obtener, de forma honesta, los recursos ¢co- némicos que precisan para una existencia y una vida dignas. = Colaboren respomsablemente en Ja construceién y cl funcionamicn- to del mundo ¥ de la sociedad en que les toca vivir, + Reseaten para sf la dignidad y la auloestima de quien es, y se sien: ynecesario para el restodel cuctpo social + Reestructures una personalidad distorsionada y recompongan una escala de walores de referencia, en la que encuentren la orientacin y el sentido de su existene Asi pues, acotamos el campo de ae- cign en este documento a lo que se refiere a la necesariedad de estable- desarrollar y profunddizar, auténti- 0s itinerarins de insercidin socio-ta- horal, como caminos @ process pautadas en Jos que hacer una com- posicidn entrelazada de diversos re- cursos, coma fases 0 etapas de ese itinerario. En todo momento, y atin con la restriceién que comport la acotaciéin que hacemos, estamos hablando de una poblacién que, segtin estudios sobre pobreza realizados en nuestra Comunidad Auténoma, no bajaria de una cifra de $0,000 jévenes, que se puoden idemtificar desde esa tipolo- afa-de carencias que hemos deserito. De Juan Ferrari, en el articulo de ELPAIS | NEGOCIOS, del Domingo 22 de Agosto de 1.993, entresacamos lo siguiemte: ‘Cuaves vt Enucacion Social. Namiero 3, Abril 1998 7 Los «Segiin un informe elabora- 2 do conjumtamente por los sindicatos Fe CCOOy UGT, en Espaliahay 250.000 menores de 16 aflos sin Graduado- Escolar o Formacién Profesional sin escolarizars. wAdemis de este cuarto de milldn, entre los de 16 y 19 afios, calculan en 891.200 las personas si luna titulacién académica profesional Y que no cursan estudios. De éstos, salvo 42,000 que poseen tulo de hachiller,¢l resto no pasan del titulo de E.G.B., concretamente. $91,900. Otros 215.000 slo poscen los «studios primarios (hasta 4"de E.G.B.). ¥¥ 38,000 son analfabetos. Entre les 20 y 24 afios la situacién 5 igualmente negra, ya que algo mis de medio millénde personas tiene una educacitin basica 0 eseasa cuatifica- siém y no han tabajado nunca, De ellos, 23.000 son analfabews, 137.500 tienen estudios primarios y 348,000 poseen E.G.B. Por tanto se trata de mas de un millén y medio de perso- nas menores de 24 afios que no po- seen ningunartitulaci6n adecuada que les permita adaptarse al trabajo.» Es evidente que estamos ante wna problenuitica de envergadura. con una entidad que justifica de modo sobra- do niiestra preocupacién, y reclama ‘gue se arbitren las necesarias medi- as de interven jladas poruna Politica decidida y generosa en las medidas, lanto presupuestarias camo de otra indole. 6~ ENLA COMUNIDAD VALEN- CIANA NO PARTIMOS DE. CERO. El Gobiema de nwestea Comunidad ‘Autnoma ha sido pionero en la crea -ei6n de algunas nuevas figuras o re- curses para estructurar itincrarios de insercidn sociolaboral, A finales de la década de bos 80, la ‘Consetleria de Trabajode la Generali- dad Valenciana creé Los Hamados ‘Centres de Integrackén Socio-Labo- ral, como empresas protegidas para la insercida de colectivas socialmen- te marginades, destinanda unos re- cursos econ6micos.en sus presupus tos, que hicieron posible Ia creacidin y sostenimientes de una pequefia red deestos CC.LS. Bajo la misma preocupacién, en B — Cuaves ve Eoueacion Sociat. Niimero ptiembre del 90, y de un modo inte- activo con algunas instituciones de la Iniciativa Social, fa misma Conse- Hera alumiré un nuevo recurso: los ‘Talletes de Insercién Socio-Laboral Estos TT.LS., junto con los CC.LS., configuran un Programa de medidas para la insercién laboral y social, de eolectivos soeialmente mar- ginados, como dos buenos recursos de lo que podemos conocer como iti- nerario de inserei6n, Ningunaotra Autonoma, ni tam- poco el Gobierno del Estado, que nosotros sepamos, tienen estableci- das esta figuras, y en ese sentido nos felicitumos por to que esto supone de abrir nuevos caminos, y porque estosupone que no partimos de cero. Igualmente, con un sentido de la realidad digno de encomio, la Gene- ralitat Valenciana establecis en el 94 1a colaboracién entre das de sus ssellerfas, la de Educacién y Ja de Trabajo y Asuntos Sociales, para la gestién conjunta de los Pro- gramas de Garantia Social (PPG.S.). Los PP.G.S., constituyen una de as previsiones mvis atrevidas de la LOGSE, y atienden a los j6venes que. enel sistema educative ordinatio, no fueron capaces de conseguit 103 ob- Jetivosde la E.G.B. y ahora de la Edu: scién Secundaria Obligatoria y sal- drian de su etapa educativa, a los 16 aos, sin la mecesaria formaci6n neral de base. ni ta imprescindible ‘cualificacién profesional que les per- mitiera acceder a un puesto de traba- ie. En el curso 1994-95, las dos con- sellerfas mencionadas aportaron 720 millones entre ambas, para pestionar conjuntamente 103 de estos PP.G.S cn los que se atendié a 1.300 jéve- nes, y en el 95-96 la dotacidn presu- puestaria conjunta ha sido de 1.044 lones financiando 140PP.G.S. que estén siendo cursados por mas de 1,300 jévenes, completando su for- macién humana y cultural y propor- ciondndates una cualificacién profe- sional que posibilite su accese al mercado labora, Estamos convencidos de que el cambio de gobierno producido en fnwestra Comunidad Auténoma en el nodebe suponer. ¥ nal de esta suma de Abril 1998 esfuerzos entre dos departamentos de la Administracién, que se ha mos- trade adecuado y fecundo, 7. SINEMBARGO, NO ES SUFI- CIENTE, ES PRECISO REORIEN- TARY PROFUNDIZARLA POLI- TICA DE INSERCION. Las Grdenes o Resoluciones que. desde el afio 90, realizan la convowa- toria de ayudas ala creacién y mante- nimienta de los TELS. 010s CC.LS. han tenido una dotacién presupnes- {aria absolutamente insuficiente, en funcién, no sola de Ia magnitud del problema que se pretendia atajar, tal ‘coma se ha descrito mas arriba, sino poco relevamtes atendiendo a las ex- pectativas generadas entre institucio- nes de Iniciativa Social (Asoc: nnes.o Fundaciones sin animo de lucro, Ayuntamientos, Cemtrales Sindicales, et), Somes conscientex de que la tuaci6n econémica de este ¢jerei Prespuestario y de los inmediata- mente anteriores, no prefigura, ni ha prefigerado, el mejor momento para el incremento sustancial de ninguna partida presupuestaria, desde el pun- lode vistade indicadores meramente contables, Sin embargo, precisamente por la situacién de erisis en la que estamos inmersos ya hace algunos afios, s¢ ‘hace atin més necesaria una apuesta mucho mis generosa desde ¢] punto dde vista de In devisi6n politica, si no se quiere dejar que el problema se am- plic y profundice, en relacién con es- tos grupos sociales que, a plazo me- dio, crecerin en mémero y en deterioto, creande unas castes, s6lo desde el punto de vista econémico, muis gravosos para [a propia Admi- nisteaci6n, come costos sociales de subsidiacién. Y esto sin eontar con Jo ms. importante: el mal social pro- ducide o no evitado, del que todos seremos responsables, y que ampliae i el nlimero y deteriora de un sea: mento de pablacién ya suficientemen- te castigado, Somos también conscientes de que las cifras no son pequefias, a la hora de traducir cantidades de j6ve faes en estas circunstancias, en camti- dades econémicas necesarias para hacerles recorrer pracesos de inser- ciGn, los cuales, por término medio, no: bajan de-costos que rondan el lldin de pesetas por persona y atio, trabajando con ellas un proceso in- tensivo de wn aiio, que ¢s ef minime tiempo necesario para realizar una acci6n que pueda llegar a ser relevan- ey significativa. Es, sin duda, més fécil y barato para esta sociedad, marginar que in- sertar, aunque s6lo aparentemente. Pero enrealidad es, aparte de mas jus- to, mis barato insertar por estas vias, que atender a los costos de subsidia- cién, de orden publico, de policia y de reformatotios 0 cdrceles. Entre los 50,000 millones anuales, necesarios para introducir en itinera- ‘ins de insencitin alos 50,000 jévenes en estas circunstancias en nuestea Comunidad Auténoma, y los 435 llones que, actualmente, dotan pre- supuestariamente a la Orden que cor voca la creacién de TIS para el afio 96, hay una notable diferencia, en I que cabria un amplio abanico de op- clones, ‘Consideramos mds que sensato, Proponcr que s¢ incremente tal dota- cidn en los préximos presupuestos para e197, inicialmente, amil millones de pesetas que, atin siendo insuficien- te a todas luces, puede ser significa tive y poner mucho mis fehaciente- mente en evidencia, la voluntad de compensaciéin de las desigualdades que tiene que caractetizar la politica que debe aplicarse en un Estado So- I de Derecho, por un gobierno sea cual sea su signo, ‘Con tal reconsideracién y subida, es bien segure que no acabaremos con ef problema, pero sin duda su- pondré un esfuerzo muy bien valor rado social y politicamente, decara a responder a los costes sociales que tiene una situacién de crisis conto la presente. ‘Ademis.de esta medida de amplia- cién de recursos econdmicos para estos programas, hay que considerar otras tan necesarias come justas, en Jas que nuestra Autonomia no debe perder la sa, como sone las que se sitian ca tome a los Programas de Garantia Social, previstos en ta L.O.GS.E., en tos que ta accién-con- junta de las Consellerias de Educa cién y Trabajo, ¢s imprescindible que s¢ siga prosluciendo como-se ha pro- ducido en los afios 94 y 95, y podria corer el riesgo de interrumpirse omi- norarse. Endefinitiva pues, nvestraComu- idad Auténoma ha ido siendo pio~ nera en el establecimiento de estas medidas para la insereidn socio-labox ral, aportando una originalidad nota- ble a lahora de dar a luz recursos que sereconocen como valinsos para con- figurar itinerarios de insercidin, como son los TELS. y los CC.LS., y el im pulso de suma de esfuerzos entre Educacién y Trabajo en tarno a los PPG.S, con una narmativa y legisla- eign inexistentes en el resto de Espa- fia. Feliciténdonos por laimpostancia que esto tiene, hay que seguir con ilusién y empeito el camino empren- dido, mejordndolo, ensanchindolo y hacigndolo mucho mis practicable, Enordena ello y a todo lodescri- to-cn puntos anteriores, asf como en orden a toda muestra experiencia act mulada y de la reflexion que hacemos desde las instituciones de las que ha- bblantos, queremos hacer algunas con- sideraciones: Hechas ya desde el afio 93 las transferencias del Capitulo de forma. eign de! LNB. M_a la Generalidad Va- leaciana, y.asumidas por la Direceién General de Farmacién ¢ Insercién Pro- fesional, se abrieron unas expec vas, razonablemente optinistas, en el campo de la formacién para la inser- cién laboral (1a Formacién Profesio- nal Ocupacional -EP.0.), de lo cual ‘nos congratulamos muy sinceramen- te. (Queremos aportar, no obstante, a necesidad de desarrollar y ensanchar el otro cauce abicrto: ¢l de las medi- das y programas para la inserciga, sociodiaboral (los TTLS., losCCLS, ylos PPGS)) Los recursos y figuras para la in- sercién socio-laboral, tienen una ¢s- pecificidad no asumible desde los presupuestos y In normativa que se implanta en Ia Formacién para Ia In- sercién Profesional, por una serie de Fazones, que son cuestiones a abor dar para superar por las razones si- guientes: (Cues ve Eoucaciin SociaL. Niimero 3. Abril 1998 > 8. CARACTERISTICAS DE Los 3 JOVENES DESTINATARIOS DE & ESTAS ACCIONES FORMATIVAS & ¥SINGULARIDAD DE LAS MIS- g MAS. Los jvenes destiantarios de este tipo de programas (PP.G.S., TTLS. y CCLLS.)participan de una serie deras- gos comuncs que a continuacién des- cribiremos. Hay que hacer constar,no obstante, que la singularidad de cads una de estas acciones formativas, simplificando mucho, radicaen bo: guiente: * Las PP.G.S, ordinarios pretenden atender a jévenes que se caract rizan fundamentalmente por proce= der del Ambito del fracaso escolar, y en ellos se trata de proporcio- nares la formacién humana y cul- ‘ural suficientes para ineorporarse ala vida activa y Ia posibilidad de adquinir lanceesaria formacién pro- fesional practiea para acceder al mundo del trabajo , en su.caso, mds remoto- de retorno al sistema reglado de formacién profesional por medio de Ia realizacién de la correspondiente” prucha de acce- so. * Los TTS. pretenden atender a j6- venes que se caracterizan, no slo por praceder también del émbi del fracaso escolar, sine que ellos concurren otras circunstan- ccias de desestructuracidn perso- nal y familiar, y de riesgoo yaclara situacién de marginaciGin social, y tienen la misma pretension que los PPG.S.: proporcionarles la forma- cidnhumana.y cultural suficientes para incorporarse a la vida activa y la posibilidad de adquirir la ne- ‘cesaria formacién profesional pric- tica para acceder al mundo del tra- bajo 0, en su caso ~ mucho mis remoto atin- de retorno al sistema reglado de formacién profesional por medio de la realizacién de la correspondiente prueba de acct | Por esta misma coincidenciade cobjetivas, en nuestra Comunidad Autéaoma, los TTS. durante el afio 95 han tenido consideracién también de PPG.S. * Los CC.LS. pretenden posibilitara algunos jévenes (que debieran ARTICULOS. proceder de haber realizado un cur- so en un TT.LS.), su rodaje en el mundo laboral, accediendo 3 un primer empleo-en una empresa pro tegida que es, ni mas ni menos, to que es un CC.L8.: una empresa peu tegida, subvencionada por serlo, por la Conselleria de Trabajo y Asuntos Sociales, en sus gastos de inversié Ly de asesora- miento técnico y de direceién-ge- rencia, Podemos decir que los jovenes que dcben ser beneficiarios de estas ac- ciones tienen una serie de rasgos co- munes, aunque en el caso de los des- natariosde TELS y CC.LS. cl grado de desestructuracién y el ealado de su problematica personal, familiar ¥ socio-econdémica, ¢s mas severo que de los destinatarios de los PP.G.S, ordinarios, ‘Asi pues, el caso de los jévenes de nuestro barrio, de cualquier barrio con denominacién de Bartio de Ac- cidn Preferente(B.A.P>) y, en general de otras zonas con situaciones seme- jamtes, a quienes los TELS. y los CCAS. se dirigen, se caracterizan por ser jévenes: * Deshauciados acadmicamente en 1a mayarfa de bos casos, a causade unaescolarizacién deficiente, con- secuencia natural del.alte gradode absentismo que presentan, origi- nado por miiltiples razones fami- liares y socio-ambientales. * Con niveles de conocimientos académicos que les sitdan, en la mayor parte de los casos, en el anal: fabctismo funcional dificilmente reversible sin una intervencion muy amplia, completae intensiva, * Sin ningtin tipo de cualificacién académica ni profesional, ni expec- tativas de obtenerla por tos cau- ces ordinarios, dado su precario y bajisimonivel de partida, * Con problematicas personales y socio-familiares realmente severas, ‘cconomfas de pura subsistencia en la mayoria de las casos, que fuer zan la necesidad de la percepcién de la beea como elementa disua- sorio del ahsentismo, o de aban- donos del curse para trabajos oca- sionales, © como alternativa de comportamientos inadecuades para obtener dinero por canales poco regulares ¢ incluso ilegales, * Con una carencia notoria de ha- bitos de trabajo y de habilidades personales y sociales, para los comportamientos que se conside- ran normalizados, tantoen el mun- do del trabajo come en el de las relac ies interpersonales, * Con comportamicntos frecuemte- ‘mente inegularcs, propios de la subcultura marginal de los barrios alos que se destinan los TT.LS. y que son Barrios de Accién Prefe- rente, Con todas estas caracterist definen una (én de auténtica emergenela social, no debe resultar extraiio quc los TALS deban ser cur 30s largos ¢ intensivos ya que, a fin de cucatas, 1.600 horas (1596 horas exactumente) suponen una duraciin de sélo un aia a 7 horas diarias, (cuando, porejemplo en una Escuela Taller, la duracién es de dos aos, y atin hasta hace poco era de tres, ¥ a pesarde que el tipo de colectivos que atiende una Escuela Taller tiene, de modo general, una problemética mu chisimo menos severa). ‘Tampoco debe parecer extraiio que hablemos de que la accidin edu- cativa, por estas razones, debe ser muy amplia ¢ intensiva y por eso se necesita un minimo de tres perso- nas toda la jornada con ellos (dos profesionales desempafiando fa fun- cid de maestros del oficio concreto y uno de educador). Igwalmente, es perfectamente bo gico, que la participacién de un jo- ‘venen un TLS. comporte la percep- cidn de entre 1.000 y 2.000 ptas. diarias percibidas en funcida, no slo de su simple panticipacién en ¢l cur- 30, sino también en relacién directa con su grado de interés, asistencia, puntualidad, avance y aprovecha- miento. No debe extraiiar la singularidad de los TELS. dado que en ellos se atiende a jévenes como los descri- tos. ‘as, que No debe parecer exagerads la jor- nada de 7 horas diarias, puesto que setrata de conseguir una simulacitn, lo mas cereana posible, a una jornada Jaboral ordinaria, con una habituacién ‘Graves 0& Eoucacion Soci, Niimero J. Abril 1998 -ahorarios, que les fuerce, entre otras ‘cosas, a levantarse Lempeano, a s0s- tener una actividad continuada, a ser posible partida y noen jornada imen- siva, inusual habitualmente en cual- squier trabajo de cualquier empresa. En suma, se trata de desarrollar en ellos loqueen el mundo de laem- presa se conoce como «disciplina la- boral. La simple cualificacién profesio- nal en la formacién «del oficios de ‘que se trata, no garantizarfael acceso al puesto de trabajo y su permanencia en 41, ya que podemos formar un jardinero hihi ¥ un cocinero virtuoso, pero si llega tarde al trabajo, o no es capauz de sostener una jomada prolongada, pue- de que su contrato sea rescindido en la segunda semana, Estamos convencidos, y muestra dilatada experiencia promoviendo este tipo de acciones en el barrio ast Jo avala, que la insercién laboral es condicién. necesaria, ¥ frecuente- mente suficiente, para la insereién social plena,sabiendo sabemos, que el pare es la antesala de la marginacién social y, en estos barrios, conduce a la eterna subsi- diacién y dependencia de ayudas pi- blicas a través de los servicios socia- les. ¥ a veces, demasiadas veces, es un camino sin retarno, Estamos igualmente convencidos de quelamiejor y tal vex la dnica in- serci6n social posible, pasa por la inserci6n laboral ‘Acase alguien pueda sucumbir a la tentacién de pensar que estas ac- ciones son excesivamente earas, an- tirrentables Sinentrar a valorar quelos castos econtimicos de la marginacién social y laboral son infinitamente mayores (reformatorios, cércel, programas de rehabilitacidn, ayudas de subsisten- cia, PER, viviendas sociales, presu- puestos policiales y judiciales), es una exigencia de justicia social en un estado social de derecho la evita- ciénio minoracién del dafie de las per- sonas y del cuerpo social, acase en gran parte evitable y minorable. Junto a [0 anterior queremos de- cir, que no deja de ser paraddjico que todos admitamos como natural que cualquier joven sin diffcultades espe- ciales, no marginado ni discapacita- do, se le offezca un proceso de for- maci6n profesional en cl sistema or- dinariv de no menos de cuatro o cin- co afios, para posibilitar su acceso a un empleo, y en cambio a veces pue- da girse que estas acciones format vas como los TT.LS. son exce: mente caras, y por eso se pudiera tener la tentacién de regatear, esc mar, o incluso no prover los medi necesarios (sin ninguna duda meno- res) para que estos jévenes de: tarios de los TT.LS, puedan tener al- gtin horizonte en sus vidas Por otra part cvidencia para todo el cuerpo social que, en una situacién de eseasez de empleo, la formacién profesional orientada a esa escasa oferta, es ab- solutamente necesaria para lograr- Joy mantenerse en Ademds, la decisién de pot estos programas comportaria una voluntad politica muy decidida dede- sarrollar de manera preferente me- didas preventivas, que mereceria aplauso y colaboracién. En esta linea manifestamos compar- tir esa opeién y queremos hacer paten- te que el TALS, se configura como un instrumento valiosisisme para la in- serci6n socio-laboral porque: - Se sitiia en el dmbite de la lucha contra el paro y la marginacién social de colectivos que, sin este nstrumenta, estén condenados a ladependencia y a lasubsidiacin, - Tiene como horizonte el empleo, la cualificacion profesional de cara aLempleo, la biisqueda de empleo y su permanencia en él, trabajs do el desarrollo de los habitos de trabajo, condicién ésta indispen- sable para una insercién laboral estable dentro de los margenes de seguridad en el empleo que elmer cado de trabajo ordinario permite en estas momentos para cualquier ademds, es una niciar persona. ~ Supone una accién de formacién amplia, integral, contemplando la formacién no sélo profesional, sino humana y cultural, trabajando to- dos fos planos, incluido el de las actitudes personales y vitales, y fos comportamientos y habilidades individualesy sociales, posibilitan- do asi, no s6lo la insercién laboral, sino la plena insereién social. - Se configura como un modelo idé- neo ¢ insustituible para Ix evolu- cin personal y profesional de per= sonas que, por sus enormes carencias personales, familiares y académicas, les resulta imposi ble el acceso a la cualificacién pro- fesional yal empleo, por medio de las acciones formative-ocupacio- nales ordinarias, como muy bicn recogen las sucesivas érdenes de convocatoria de ayudas para crea- cién. omantenimiento de los TLLS, en nuestra Comunidad. ¥. atodo esto, .. los TELS. y los P.GS., (s¢ parecen tanto?. (Y no se parecen también a los cursasde EPO. se superpongan sobre los mismos co- lectivos?, Nuestro modo de ver este asunto es el siguiente: A.- A nosotros nos pareve un logro y un avance que, en nuestra Comu- nidad Auténoma, los TLS. ten- gan también consideracién de PP.G.S. por las siguientes razones: - Los TELS. no son cursos de FPO en sentido estricto, porque no pr den serlo por dirigirse a la cualifi- cacién profesional de colectivas tan singulares como los descritos. ~ Los TELS. no son Escuglas Taller ni Casas de Oficions, aunque a estas acciones formativas es a las que mds podrian pareverse. - Evidentemente tampoco pueden ser médulos profesionales de la For macion Profesional Reglada, (de la nueva F.P. que la LOGSE esta im- plantando) por las mismas eviden- tes razone: - Los TTS. tienen una concepeién y concreciGn, sin embargo, absolu- tamente idéntica alos PGS. en su filoseffa, en sus puntos de parti- da, en sus objet su meta- dologia y en sus planes forniati- vos, B.- (Cus es pues la diferencia?, Si son tun iguales, gporqué no montar PP.G.S. y abandonar los TT.LS.?. La explicacién, desde nuestro pun- to de vista, es sencilla ~ A ninguna de nuestros jévenes, de este tipo de jévenes descritos como destinatarios habituales de los TT.LS. le resultaria sop cursar un P.G.8. puesto ¢ mismos no cuentan con be es un valiosésismo instrum suasorio de abandonas de 30s por trabajillos. ocasio. temporeros - Elesfuerzo formative a reali los jévenes que cursan ut debe ser de mayor intensid que concurren demasiad cunstancias de desestructu no sélo académica, sino pe familiar y social, lo cual e nivel mayor de atencién y pallamicnto sdlo realizable « personal que en los PPG educador y dos maestros de al menos) para que La intern tenga un grado de intenside parable al grado de necesic Ia situacién de estos jéve lama, ~ Paradgjicamente, un PG. ce que un joven pueda pe cer en él jhasta un total d horas! (20H) horas mas que minimo deseable para an je un TLS., aunque a re: afigs). Sin embargo PG. blece de hechio, el ritmo de escolar, con la interrupeidn rano, nada deseable pars de jovencs que son destir netos del TLS ©. Sin embargo, .S. tengan la considera PP.G.S. (unos PP.G. mismo, los jévenes recib certil j6n académica re da por la Conselleria de Edu tiempo puede permiti ceder ala nueva FP. regla jande Ia prueba de acces iclos Formativos de Gra dio, Asi esti recogidoen el objetivo del borrador de la de los TLS. del aiio 95, ~ La validez y reconocimiemt certificavién a nivel, no sél némico sino estatal, puesto PP.G.S., por ser instrumen visto en la LOGSE, tienen i tacién en, précticamente, te pala. » Una exigencia de rigorenel p Cuaves pe Eoucacion Sociat. Niimero 3, Abril 14 ria para adaptarse a las necesidades y carencia de estos jove ARTICULOS 9. ELMODELO ES VALIOSISIMO, PEROADMITE ¥ RECLAMA MEH} RAS. PROPUESTAS. Podiria parecer con todo lo dicho que consideramos que el moselo esti. ac ado y es perfecto. Que las medidas son suficientes ¥ no admiten majoras Creemos que todo lo seitalade y descrito, es totalmente positive y nos felicitamos por ello pero, al mismo tiempo estamos muy lejos de propor- ar adecuadamente el “reme tun “mal” de tal magnitud, Y por eso es importante sefialar una serie de peopuestas de mejora cuya sintesis apuntamos: co Propuesta PERIODOS MAS LARGOS DEFORMACION. La complejidad en la problematic personal, del segmento de poblacién beneficiari de los recursos para la sercién socie-laboral como los des- critos, exige pracesos y cursos mais largos. jormadas mas amplias y pare- cidas a las de Ja empresa; en suma mi mimero de horas en fos cur- 805, y periodos mas largos que los. de un curso ordinaria de Formactin Pro- fesional Ocupacional, por lo que la Administraciém no debe sucumbir a Jatemacién de considerarque la FPO. a cubre las mecesidades formativas para la insercién sociolaboral de los eo TALS. puede ser sustituide por dos 0 tres cursos de RRO, enlazados, Igualmente hay que comprend que entre uno o varios recursos ena zados, se impone configurar un itine- rariomds largo, que permita que lai fervencién Hegue a estar «redonda», por la magnitudde la problemiticaque se aborda. Con el tiempo debe considerarse Ja posibilidad de prolongar la perma- nenciade un joven en un TLS. en un perindo de mis de un aiio, hasia dos afios, tal como por ejemplo establece Japarticipaciénen una Escucla-Taller, a pesar de que ésta. gent tives mencionados, © que un meme opera sobre jévenes menos deses- teucturados que los de un T.LS. Propuesta LIMINACION DE, La existencia y continuidad de un TLS. est subordinada a los presu= in perioici~ dad anual. Esto genera arvitmi pacios en blanco, en los primeros meses de cada afionatural, hasta que los presupuestos sen operatives, ¥ se resuelve la convocatoria de ayu- das Estas aritmias se an eon es no se les entre la Co jdades que concurren a las iones come gestoras de TELS, que. salvadas las cantel dlisponibilidad presupucstaria y seguimiento del rigor y desarrollo ‘cuulificado de las acciomes forrmati- vas y de la gestién econdmica de las mismas, garamicen que los TT.LS. no imerumpen su fincionamiente en losdos o tres primeros meses de abo natural, En estos procesos es muy impor- ie. no s6lo la intensidad de la sino la continnidad de ta misma, sin interrupciones ni parr sis enire cursos cortes, simplific: doal méximoc! procedimiento admi- nistrativo, y sin perder lampoco enel rigor de exigencia que corresponde garantizar desde ti Administracién, Para controlar la buena gestidn de los recursos priblicos ‘Propuesta 3*.- MAYOR DOTACION PRESUPUESTARIA. Después de todo lo- dicho, sugiri do cantidades, es clare que, lo razo- nablemente justo, serfa que la do iGn presups socio-laboral, estuviera en convanan- cia y proporcién, con Ia cuantifi sin que reflejara cual es el porcenta- je del tolal de estos colectivos, sobre el total de la poblacisn Dicho de atro modo: si estos co- Fectivos suponen, por ejemplo, ef 10 ulde la poblacién, los recur tinados a inserei6n socio-la- boral debieran ser el 10% de los re- curses totales que se tienen que invertiren la Formacitin Profesional, 220 Cuaves ve Eoucacion Soci. Minero 3. Abril 1998 de ipo que sea, Es decir que, si s6lo para Forma cién Profesional noreglada se han pre~ supuestado alrededor de 13.6 14 mil millones de plas, en nuestra Comuni- dadien el 96, hubiera sido mis que sen. sato que a insercigin socio-laboral hu bieran ido a parar de 1,300 a 1.400 rillones.tal como hemos dicho antes. Propuesta 4°.- REGULACION DE LAS PRACTICAS EN EMPRESAS. Aunque la regulacion de fas pricti= able cas en empresas es indisper para toda la Formacidn Profesic tomando como punio de referencia el PLANFIP, estamos convencidos de que, igualmente y con mas motivo, es mm urgente regular las pricticas para poder ofrecer nuestros jévenes apren- dices a empresas en las que se inte~ ren en cortos periodos de pricticas, lo cual, ademas de ser una experien- cia de gran utilifidad para tos alum nos, que entran en el funcionami ondinariode una empresa, perm estas empresas conocer <1 grad de formaci trenamiento que con siguen en los T ellos como una cantera, com “Escuelas de Aprendl Queremos anotar aqui qu irfaa -¥ contar con sus perfectamente reguladas fas pricticas en empresas de sus alumnos, por lo ‘que consideramos ya perfectamente inventade y ensayado el procedi intiento, Se trata séto de trans ferirle al case de los TTS, Propuesta 5°- NECESIDAD DE MAI ER LOS CAPITULOS ES- PECIALES QUE CONTEMPLALA NORMATIVA DEAYUDAS ALAIN: SERCION SOCIO-LABORAL. jalivas para promover -laboral de colecti- eviden- temente, no de emp sino de ‘Corporaciones Municipales 0 institu siones sin énimo de Iucto, de forma que, sobre todo estas dltimas, tienen tuna economia de recursos escaso. a Ja horade realizar las inversionesne- cesarias, generalmente reducida para dotar de forma concertada, de las instalaciones e infraestructura pre ssisas para la realizacién digna de es tos TLS. o€C.LS. Por esta razéin es mas que eviden- te Ta necesidad de Ia subsencién en este capftulo, tal como prevé la nor- mativa de los TLLS-C.LS., y que.en cambio, no contemplan las ayudas a In realizucin de curses de Formacién Profesional Ocupacional. Es conve: niente, por tanto, mantener este capi tulo en las drdenes que regulan Ta concesion de subvenciones para es- tas acciones, Por otra parte, todos lox cursos que se dirigen a »colectivos especia- les», precisan de la dotacién presu- puestaria para Ja percepcién econd- ica que nosotros llamamos«becade inserciém= que. a modo de sucldo 0 mis bien de dinero de bolsillo, y de modo progresivo, en funcién de a evaluaci6n de avances, progreses y cumplimiento de las responsabilida- des contraidas, perciba el aprendiz de un modo regular al mes, y que le di suada, tanto del abandone de la ac idm formativa, como de la intensién de obtenerle por otros medios © vias mas inconfesables, Por esta raasin, ya pesar de haber side suprimidas hace ticmpo a nivel estatal las becas o ayudas para cual- quier tipo de cursos de Pormacién Profesional Ocupacional, es fonda: mental mamenerlas en los que se diti- gen a estos colectives, Propuesta &”.- INCARDINACION EN PROGRAMAS E INICIATIVAS EU- ROPEAS. ‘Valorando muy positivamente los es- fuerzos realizadas en afios anteriores porla Consellleria deTrabajory Asun tos Sociales en este sentido, y-que ya dieron sus primeros frutos, estamos convencidos también de la necesidad de continuar y acrecentar el esfuer- 20. imtegrando programas completos, como puede ser el de los TTS. y los CCLS., dentro de iniciativas euro- peas, como la HORIZON o la YOUHTSTART, de forma que tegracién supondrd con seguridad, la ampliacién de presupuestos para es- tos fines, amén de otras ventajas may importantes como, por ejemplo. lade posibilitar, regularizar y financiar i tercambios intemacionales, en los que, conftontando nuestras aeciones ‘con otras semejantes en Europa, todos tenemos mucho.que apeender, y'ya hoy, no poco que mostrar y ensefiar. SARROLLODE ESTE TIPO DE AC- CIONES, A LA ACCIGN CONCEI TADA ENTRE LA INICIATIVA SOCIAL Y LA PUBLICA, Y ALA RESPONSABILIDAD ¥ BUEN HA- CER DE TODOS. Ademds de todas esta propuestas concretas dirigidas a la Administra- «A priori» hipotizamos queuna de 2 Jas diferencias de perfil del colectivo & serfa el mayor asociacionismo y vo. & luntariado comparado a otros estu- & dios, ya no sobre educadores socia- les pero si entre jévenes de su misma edad, Las resultados de la encuesta ratifican este planteamiento al obser. var como el 68 % de los entrevistades pertenece a alguna asoviacién -entre Jas citadas son las de tipo cultural (29.8%), recreative (23.8 &}, deporti- ¥y0(10.7 4), religioso «10.7 £2), efvieo (8.3 %) profesional (8.3 %, estudian. til (7.1 %), social (6 %), polities (4.8 ysindical (3.6 %),evidentemente que en algunas ocasiones se pertene- oe a ms de una asociacién-.. El vo luntariado adn tiene una mayor pre- sencia, siendo cl 79.8 % de los centrevistados los que han trabajo ‘como voluntario principalmente en ¢l ‘campo benéfico, recreativo, cultural y religioso. actividades socioculturales i Grifice LS TOLERANCIA DE LOS FUTUROS EDUCADORES SOCIALES 1. El curso aeadémico 1954-1993 se encontraban estudiando en Ia facoltat 132 alumpos (dliferenciadase en fos tres niveles de ba radas, Complementandaloanterior, 2. yfrutode una segunda fasede trabae Jodccampobasadacnentrevistasen S profuundidad seapuntan las principa- les limitaciones del colective en el po- 7 tencial mercado de trabajo dela pro- (Ciaves ve Eoucacion Social. Mamero 3. Abril 1998 19