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HOANG TI (Emperador Amarillo) NEI KING (Canon de Medicina) PROLOGO La historia de fa acupuntura se remonta a unos cinco mil aos, como parecen demostear los estudios ¢ iavestigaciones de historiadores y arqueélogos. Probable- mente, muchos de tos textos y documentos més antiguas se han perdido para siem. prc en el transcurso de los tiempos. El primer documento fehaciente que aparece en Ja historia de fa acupuntura es el Hoang Ti Nei King (Canon de Medicina del Em- petador Amarillo), que fue recopilado en al periodo de los “Estados combatien- tes", Bl Canon es a resumen del conocimicnto que en aquell épaca tenia lon hombres dedicados al trabajo médico. Puc ampliado y revisado durante las dinas- tias Chin y Han (221 2.C-220 d.C)) y se convirtié en una exposicién sobresalien- te de la medicina etadicional china, Los doctores Guillaume, De Tymowsky y Fiéver-Lzard, en su obra Qué es la sacupuniura (Edaf, 1979), hacen la siguiente presentacién de la obra: "El Nei King (435 a.C220 d.C.}, auténtico monumento det pensamiento chino, que resume to- dos los conocimientos transmitidos desde los orfgenes por las diferentes escuelas, ontiene, en su primera parte, el ‘So-Uenn’, toda la patologta la higiene y la vera. péutica por las agujas y las medicinas, y en su segunda parte, el ‘Ling-Chu’, un auténtico tratado de ta acupuntura clésica. Constituye afin hoy la obra base de to- dos los acupuntores.” En efecto, todos las libros pubticados sobre la acupuntura desde entonces se han basado directa o indirectamenre en esta monumental obra, ¥. lo que es més asombroxo, su valor y su vigencia perduran hasta hoy. Su lectura es. pues. obligada para todo auténtico acupuntor. Asi lo reconocié el doctor David J. Sussman en su ‘obra Acupuntura. Teoria y prictica (Kier, Buenos Aires, 1974), pag. 39: “La lec- tara de la obra, por momentos dificil (descontadas las dificultades de la traduc- cidn, que es, de cualquier modo, una incerpretaciGn), muestra que todo lo que he- ‘mos aprendido sobre acupuntura se encuentra praeticamente alli.” Plenamente de acuerdo con estas palabras del doctor Sussman respecto a la di ficultad de craducciin de los ideogramas chinos, no podemos dejar de secomendar y animar a 40s lectores que lean con espiritu exitco, esta version que ahora pre- sentarnos Que nosotros sepamos ésta es la primera versiGn completa que de esta obra ("Ling Shu”) se publica en lengua espafiola. No obstante, debemos car aqui la version pionera que del “Ling Shu" viene publicando la revista de la S.E.M.A. (Sociedad Espafola de Médicos Acupuntores), gracias a la meritoria labor del doctor Padilla, presidente de dicha Sociedad y director de la Escuela Nei King de Madrid En idioma inglés son conocidas las versiones realizada por la doctora 1. Veith, incomplera, y la publicada por la Sociedad Coreana de Acupuntura, también in- completa, de momento. La Academy of Oriental Heritage de Canad ha publica- do una excelente version compleea: A Complete Translation of the Yellow Emperor's Classics of Internal Medicine and the Difficult Clasic (Nei Ching & Nan Ching, 5 tomos). ‘Mis asequibles, quiz, a lector espaiiol son las publicadas en Francia, Desta- quemos la publicada por el doctor Chamfrault dentro de su monumental obra en seis voliimencs: Trailé de Medecine Chinois, y ta version, comentada, del doctor Nyguyen Van Nyhi en dos tomos (Marsella, 1975}, El doctor Mussat, profundo conocedor de la medicina tradicional china, recomienda especialmente Ia traduc- cién de A. Husson, que ha sido publicada por capitulos en la revista francesa Me- vidiens. Presentamos, pues, ahora, esta versién del “Ling Shu” (Canon de Acupuntu- 1a), experando poder publicar en breve el “So-Wen", con la intencién de conti- buir a un més profundo conocimiesto de la acupuntura y la medicina tradicional china por parte de los acupuntores de habla hispana, faclitindoles, af menos, el ac- ceso a ta fuente misma de esta ciencia milenaria Estamos seguros de que esta obré entiquecerd tanto af neéfito que por primera vex se acerca a la acupuneura como al acupuncor experto, que encontrard en ela un inagotable legado de sabiduria y una invitacion constante al estudio y la reflexion. EL EDITOR LING SHU Capitulo Primero Consejos para punzar El emperador Hoang Ti: “El pucblo a menudo esti enfermo, Absotbe sin ton ni son tisanas y productos roxicas. Desco que sca tratado con las agujas de Acupuntura. Podria usted ense- arme dicha ciencia de una forma clara para que pueda ser transmitida a las gene- taciones fururas.” Kbi Pa: “Es facil hablar de la Acupuntura, pero dificil practicatla. El pequefio obrero ao percibe mis que lo material, mientras que el gran obrero, el maestro, comy de también lo inmaterial. No es suficiente punzar, hay que saber remontarse cLotigen de la enfermedad, encontrar su causa primera. Se debe igualmente saber punzar en ef tiempo it, ni demasiado pronto ni demasiado tarde. 1a cireulacién de la enexgla no cs visible, pero un maestro la percibe; sabe ol camino para remontarla. El puede asi tonificarla y dispersarla a su agrado. Se debe punzar en tiempos ines. La encrgia del cuerpo esta enredada con la energia perversa. Cuando ella estd en su plenitud, la energia del hombre est en tata, Ene no cs el moneate de toaficarla; se debe espera, para tonifias que la energla perversa se debilite. Pero cuando la energla perversa ha marchado defi- nitivamente, la energia del cuerpo se restablece automaticamente por s{ misma, por «30 0 ¢s el momento de dispersar la energia del cuerpo. Por ello, el precepto dice: ‘No se debe punzar persiguiendo la marcha de la energla perversa, ni punzar dis- persando Ia energia que esté en pleno desarrollo.’ En resumicn, para tonificar o dispersar, es necesatio saber clegir el momento favorable. Es evidente que se debe tonificar en caso de vaclo, dispersar en caso de plenitud y sangrar si hay congestion, Cuando se punza, se puede reconocer si hay vacio o plenitud; si se introduce dificilmente la aguja es signo de plenitud: si se in- troduce ficilmente es signo de vacio. Pero diagnosticar plenitud o vacio no es tan simple, cs un arte delicado; es necesario saber observar con paciencia. Se wonifica o se dispersa con nueve clases de agujas. Para dispersar, después de haber clavado Ia aguja se la retira dejando salir la energia perversa; la energia del cuerpo pos enonces cra. Cuando la ener del euro ba Hegedo aI ag ja, Gta se calienta, ve “Sara tonificar se debe reticar vivamente a aguja con la mano derecha, ego con Ja mano izquierda obturar el punto punzado para que la energia del cuerpo no se disperse. De todas maneras, no se dehen dejar los puntos congestivos sin hacer- Jos sangrar. Cuando se punza, se debe hundis la aguja bien derecha; la mirada del médico no debe quitarse del enfermo, debe concentrar toda su atencién en el tra- bajo a realizar. Cuando vamos a punzar los puntos de los tes meridians Yang, es mejor es- perar para ello el momento en el que la energia Yang predomina. Lo mismo ocarre Cuando uno va a punzar los tres meridianos Yinn, es mejor esperar el momento en el que Ia energia Yin predoraine. Silas afecciones estén en la sangre, se deben punzar los puntos Long. $) uno va 2 acmar sobre La energia, se deben punzar los puntos OF, Si sobre un mismo meri- diano la regién de la parte superior del cuerpo esté en plenitud, micntras que la e- gidn dela parte inferior del cuerpo esta en vaclo, s que wn vaso secundario diicul- ‘a la combnicacién, Dicho vaso secundario esti sitiado horizontalmente al nivel de los puntos Iu, Se le distinguiré daramente por un endurecimiento a su nivel. En dicho caso se debe punzar inmediatamente, Cuando la energfa perversa ha penetrado en el organismo, es siempre superfi- Gal; la energia impura 0 energla O€ esti por debajo y la energia pura Yong esti dentro de los meridianos, Por ello, cuando uno punza superficialmente un meridia no, si toca en la superficie a la energla perversa, &ta saldrd; si se punza mas pro- fandamente, la energia impura O€ se va. Si se punza mis profundamente, I energia perversa se introduce profunda- mente en vez de salir. Por elo, se deben punzar preferentemente los puntos stua- dos en la superficie, antes que los de la came, misculos o articulaciones. No se debe dispersir el vaclo ni tonificar la plenitud, de oo modo se agrava la enfer- medad. Si se punzan injustamente los puntos de os cinco Srganos esto puede provocar la muerte. Si se hiere sin motivo la energia Yinn, esto puede igualmente provocar la muerte. Si se hiere sin motivo la energla Yang, se puede provocar la locura. Pero. ‘cuando se punza, y no se logra atraer a la aguja la energfa del cuerpo, se debe con- tinuar punzando sin imponar la cantidad de veces que uno punza: se debe punzar hhasta que ella legue, El objeto, al puna, es atracr la energia del cuerpo; el signo de sullegada es ibe: como el viento que hace dspetar as mbes, el enero se El emperador Hoang Ti: “Hableme del origen de los cinco Srganos, de las visceras y de sus meri dianos, Kbi Pa: “Los cinco érganos tienen cada uno cinco puntos importantes: Tsing, Iong, lu, King y Ho, en cada uno de sus meridianes, lo que hace veinticinco puntos importantes. Las seis visceras tienen cada una seis puntos importantes: Tsing, Tong, lu, Tunn King y Ho, sobre cada uno de sus meridianos, lo que hace treinta y seis pun- tos importantes. 2 Hay doce metidianos, cada metidiano tiene un punto de vaso secundario, fo ‘que hace doce puntos de vasos secundarios, mas los tres puntos de vasos secunda- fos Tchiang Tsiang (1 V.G.), Tsiou Mi (15 V.C.) y Ta Pao (21 B.P.) hay por consiguiente quince puntos de vasos secundarios. La sangre y la energia circulan sin cesar por todo el cuerpo en los doce meri- dlianos, gracias a los quince puntos de vasos secundarios. Bl punto de partida esta sicuado en el punto Tsing, hiego la energia y la sangre pasan 2 los puntos Tong, Ia, King, Ho y luego a los puntos diseminados sobre los meridianos siendo en total trescientos sesenta y cinco puntos. Se debe comprender bien esto y no considerar dichos puntos come elementos aislades, sino como formando parte de un todo. En esos puntos crcula la encrgfa csencial del hombre. Examinando la ter y los ojos del eafermo se pucde juzgar cl estado de su energla ya esté calmada, agitada o perturbada; se debe saber juzgar el estado de la energia perversa y de la energia del cuerpo. La mano derecha hunde las agujas de acupuntura, la mano izquierda tapa el orificio hecho por ellas una vez que se las ha xetirado, No se las cetira hasta que la cenengfa ha llcgado. ‘Antes de puszas, se debe tomar el puso para saber sila energla esté calmada 0 perturbada. Sila energade ls cnc Spanos et iad en elite del coro ys 4 acupuntor, por sus punciones atrae otra ver la energia hacia el exterior del cucr- po, es la falta mis grave que se puede cometer; ello puede acarrear la muerte del enfermo. Este por otra parte moriri dentro de la calma, En un caso como este, en ver de atract la encrgfa hacia el exterior del cuerpo, cara?” Sa ii a cara y cieulan alre- “La energiay a sangre de los doce meridianos, suben 3a cara y circular ale disor dels brifitis dela cra at energia Yang principal va alo oes: 1 nega Yang secundaria va a los oidos: Ia energa pura pasa a la rar a nergia impr tiene del estbmago pata a los labios, Bn resumen, todas las encrgfassuben 4 la caren donde por or part, a came «9 muy eps, Es pono por d cara no teme al frie y no tiene necesidad de ser cubierta, vador Hoang Ti: a a ‘ree gino puede uno percbic que la encrgiaperversa a atacado al hombre?” Khi Pa: : basal Gee 5 seas que atacan al hombre son las mismas que las del Cie 1 BS Pong, elo, l calor la humedad a sequedad, el fuego. Estas 2 scis encrgias pueden atacar el cuerpo humano. Ellas pueden revelarse Ginicamente por la colotacién de la tez, el cuerpo puede estar 0 no doloroso, los signos de ata- gsm som cares: Lamaromos a estas energlas pervert, energie 8 toe lavia normals, el cuerpo experimenta bien estos sigees de ataque os sntotnee son bien visibles. Por otra parte es muy dificil localizar la energfa perversa, a veces es la enetgia la que esti atacada, pero sdlo la tez lo revela, Bor otra parte, si el ‘cuczpo esti atacado, se lo discernita en los metidianos; por otra parte, sin meri- diano esta atacado, los sintomas aparecen en la epidermis y se revelard en cl pulso. Ciertas veces, un meridiano es atacado, ¥ es el cuerpo el que sufre. Otras, el cuerpo es atacado y es la energia Ia que sufre.” El emperader Hoang Tis “He entendido que es suficiente examinar la vez del enfermo para diagnosticar |a enfermedad, o palpar el pulso para reconocer Ia naturaleza de a afeccién, o con siderar tos sintomas para saber cual parte del cuerpo esté atacada. ¢Cémo puedo perfeccionarme en ese arte?” Kbi Pa: “La ter, los pulsos, los sintomas forman un todo come la vor y su eco, como las raices y ls ramas del érbol, no se puede imaginar lo uno sin lo otro, Debe con-