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La Prueba Testimonial en Derecho Penal

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Los testigos en el Derecho Penal Mexicano
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a) Tema de investigación.- La prueba testimonial b) Objetivos de la investigación.

- Será profundizar en el estudio se la prueba reseñada, ya que existe una gran cantidad de información dispersa en relación al tema, provocando esto en la creación de una compilación, para mayor conocimiento del supuesto jurídico en análisis y su posible aplicación en la práctica forense. c) Justificación.- Es de suma importancia la prueba descrita, pues en la mayoría de los asuntos controvertidos es la esencia del proceso, pues no he conocido personalmente que no exista una causa penal, un juicio civil o mercantil, o laboral o administrativo que no lleve una prueba testimonial, pero si se pueden prescindir las restantes pruebas, como lo son los careos, la confrontación, la inspección, la reconstrucción de hechos, la pericial, más no la circunstancial. d) Marco teórico.- Se consultaron libros y revistas especializados, aún en lengua extranjera, así como investigación en la herramienta de nuestros días: el internet. e) Hipótesis.- Se parte de la idea que no existe proceso penal que no tenga al menos una prueba testimonial, en cualquiera de los casos que se analizarán, conforme a una variedad de injusto que va desde el robo hasta el homicidio, pasando por delitos como contrabando y contra la salud. Esto es la hipótesis es que la prueba testimonial, es básica en cualquier proceso penal f) Muestra.- Se procedió a analizar varios expedientes penales con los delitos descritos para lograr que la investigación se acerque a la realidad de nuestros días. g) Recolección y análisis de datos.- Se inició con investigación en la internet y la consulta de diversos libros y revistas, ya sea de temas generales o especializados. h) Resultados.- Se concluye que en todos los casos es necesaria la prueba testimonial, y que no tiene mayor peso que otras pruebas.

i)

Conclusiones.- Deberán servir para demostrar la importancia de la prueba en comento, pero en la mayoría de los proceso penales no puede considerarse como contundentes, respecto de otras pruebas Introducción.- El examen de los principios del proceso penal permite mirar

en toda su extensión y profundidad el enjuiciamiento de esta especialidad, que es, por cierto, la que más hondamente afecta los bienes e intereses del individuo, por una parte, y la que más intensamente muestra la dialéctica entre las libertades del ser humano y las atribuciones del poder público, por la otra; más todavía que el juicio constitucional o el contencioso administrativo, a pesar de que en éstos contienden formal y directamente la autoridad y el ciudadano. En aquél se hallan en juego los valores radicales del hombre: la vida, ante todo; luego, la libertad. De hecho, la historia del control de la legalidad en los actos de las autoridades se halla estrechamente asociada a la historia de la represión penal; dígalo, si no, el habeas corpus. Los principios son reglas que dominan, encauzan, explican el proceso. Reglas derivadas de la ciencia y la experiencia, atentas a las decisiones políticofilosóficas que son raíz y razón de cierto sistema procesal, aunque no necesariamente de todos los sistemas procesales, en cualquier tiempo y dondequiera. Para esos principios, como para las normas que de ahí se deducen o que ahí desembocan, también existen el aquí y el ahora; el plano del tiempo y las fronteras del espacio. Del modo que las normas tienen un ámbito de validez espacial y temporal bien acotado, al que denominamos vigencia, los principios tienen un campo de operación más o menos perceptible, que son su propio género de vigencia, dependiente de cierta forma de comprender y decidir las relaciones entre el poder político que administra el proceso y el ser humano que en él comparece. El humanismo y la democracia definen aquel campo: son sus referencias exactas; donde crece el respeto por el hombre y se afianza la soberanía del pueblo, florece determinado sistema de enjuiciamiento, acogido a principios característicos; otro tanto sucede si las cosas ocurren a la inversa. Los principios que informan el proceso contemporáneo en la mayoría de los países, lo que llamamos, con algún exceso retórico, la comunidad de las naciones

civilizadas, no son precisamente los mismos que lo gobernaron bajo el derecho germánico o el sistema inquisitivo de la Edad Media. Pasaron los tiempos de éstos, cambiaron los principios, se modificó el proceso. Ciertamente esta manera de entender los principios, que los observa con un lente deductivo, no es el único que existe. También pueden quedar establecidos a la inversa, por inducción, a partir de las soluciones que contienen y reiteran las leyes; de ellas derivarían, pues, los principios. Ambas perspectivas son útiles, aunque no en la misma dimensión o con el mismo alcance. Una implica que el proceso se ajuste a determinadas condiciones superiores; bajo ellas se valora, interpreta, reanima. Otra implica un ejercicio rigurosamente técnico, que entiende al sistema procesal como un todo construido, y de él desprende, sin arriesgarse en valoraciones, que no son su propósito, aunque no las excluye, los principios que en la realidad de las normas prevalecen; otra cosa es la realidad de su aplicación práctica: su eficacia, en suma. Claro está que lo deseable, sensato, pertinente es que ambos métodos lleguen a los mismos resultados; esto significaría que el legislador, influido por criterios políticos, acertó en el traslado de éstos a las disposiciones que ha emitido. Y el éxito será completo si además la realidad se ajusta a esos criterios y a esas normas, por ser racionales y practicables unos y otras. Es obvio que si esto no ocurre ya no importaría lo primero; las mejores intenciones políticas se desplomarían y de nada servirían los mayores aciertos de la técnica legislativa: los hechos se habrán rebelado, para bien o para mal, contra los códigos, acaso porque éstos no supieron arraigar en la vida. A la luz de esos principios procesales, se construye y reconstruye el proceso. En ellos toman sugerencia los legisladores y a ellos recurren los aplicadores de las leyes para entender los preceptos y conformar su conducta a las disposiciones que los vinculan y a las ideas e ideales que se hallan atrás de las normas, en la doble función de fuente que las determina y horizonte al que se dirigen.
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De tal proceso se aplican distinto tipo de pruebas una de ellas, la

testimonial requiere de una valoración subjetiva, netamente, pues es creada por el
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Cfr García Ramírez, Sergio. Po. Cit., pp 574-577

pensamiento del hombre, de aquello que ve e interpreta según sus experiencias cotidianas, aquí se explicará brevemente la prueba de testigos, la cual obviamente no puede ser vista como prueba plena dada que es la alocución de una persona, pero podrá serlo si ésta se relaciona con otro material probatorio Desarrollo.- La testimonial es un medio de prueba,2 en materia penal, se encuentra sometida al principio de oralidad según el cual cada testigo debe ofrecer su testimonio de manera oral ante el juez que se encuentra conociendo del asunto; al principio de inmediación, que implica que la prueba se practique en presencia de aquellos que han de valorarlas; y los principios de publicidad y contradicción los cuales mandan que los testigos sean oídos en audiencia pública y en presencia del inculpado y de las demás partes, de manera tal que éste pueda debatir y rebatir su testimonio como lo juzgue útil a su defensa. Que tales presupuestos no se cumplen con la lectura en audiencia de un acto notarial en el cual se haga constar las declaraciones de los testigos cuyos testimonios se refieren a la solución de cualquier proceso penal, sus dudas a veces quedan reflejadas no en sus palabras sino en su semblante, sus tiempos muertos de declaración, la mirada, los silencios, en fin todo lo anterior es esencial tanto para el tribunal como para las demás partes en el proceso, es por eso que, que el tribunal se encuentra impedido de apreciar la sinceridad, espontaneidad y congruencia de la declaración por ellos ofrecidas y los demás actores del proceso, no han tenido la oportunidad de someter al escrutinio del interrogatorio las disposiciones de dichos testigos. 3 La prueba testimonial siempre ha sido considerada como un indicio, podemos señalar que los testigos son aquellos terceros extraños al proceso mismo, que declaran bajo juramento acerca de la verificación de ciertos hechos que se controvierten en el juicio, de los cuales han tomado conocimiento en forma directa o por los dichos de otra persona. Así también, la prueba testimonial consiste en la declaración que hacen personas extrañas al juicio, siempre que reúnan las condiciones exigidas por la ley y depongan en la forma que señala el código respecto a los hechos que se trata de establecer en el pleito. Los testigos
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Cfr Ovalle Favela, José, Op. Cit., p 309 Cfr Balbuena, Pedro, et al, Op Cit p. 28

son, pues, personas extrañas al pleito que deponen acerca de los hechos controvertidos. El legislador acepta la prueba testimonial, pero se ha cuidado de tomar las precauciones necesarias en orden a rodearla de las mayores garantías posibles. Sirve al caso, la tesis de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de la Quinta Época, impresa en el Semanario Judicial de la Federación, Tomo CXXXII, página: 137, que dice: “TESTIGOS, VALOR PROBATORIO DEL DICHO DE LOS. Si los testigos han convenido substancialmente en los hechos, y sólo difieren en circunstancias intrascendentes, tales circunstancias no influyen para invalidar la fuerza probatoria de su dicho.” También es útil al comentario, la tesis de la Quinta Época, de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, impresa en Semanario Judicial de la Federación, Tomo CXXX, página: 398, con la voz: “TESTIGOS, APRECIACION DE LA PRUEBA DE (LEGISLACION DEL ESTADO DE JALISCO). No hay que atenerse solamente al número de los testigos para aceptar su versión como verídica, pues los Tribunales no tan solo deben atenerse al factor numérico sino esencialmente a la calidad del testificante, haciendo una correcta interpretación del artículo 342 del Código de Procedimientos del Estado de Jalisco tomando en consideración si los testigos son presenciales de los acontecimientos.” Normas legales que la regulan: a) Admisibilidad de la prueba testimonial, contemplada en el artículo 206 del Código Federal de Procedimientos Penales, del siguiente tenor: b) “ARTÍCULO 206.- Se admitirá como prueba en los términos del artículo 20 fracción V de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, todo aquello que se ofrezca como tal, siempre que pueda ser conducente, y no vaya contra el derecho, a juicio del juez o tribunal. Cuando la autoridad judicial lo estime

necesario, podrá por algún otro medio de prueba, establecer su autenticidad.” c) Regulación de este medio probatorio en los procedimientos penales en todos sus aspectos, los artículos del 240 al que dicen: “ARTICULO 240.- El tribunal no podrá dejar de examinar durante la instrucción a los testigos presentes cuya declaración soliciten las partes.” “ARTICULO 241.También mandará examinar, según corresponda, a los testigos ausentes, sin que esto estorbe la marcha de la instrucción ni la facultad del tribunal para darla por terminada cuando haya reunido los elementos bastantes.” “ARTICULO 242.- Toda persona que sea testigo está obligada a declarar respecto a los hechos investigados. Las preguntas que formulen las partes deberán guardar relación con los hechos. El juez o tribunal desechará únicamente las preguntas que sean objetadas por impertinentes o inconducentes para los fines del proceso. El acuerdo de desechamiento será revocable. En todo caso el testigo dará razón de su dicho. Si el testigo no comparece a la primera citación, sin causa justificada, el juez ordenará que sea presentado a declarar.” “ARTICULO 243.- No se obligará a declarar al tutor, curador, pupilo o cónyuge del inculpado ni a sus parientes por consanguinidad o afinidad en la línea recta ascendente o descendente sin limitación de grados y en la colateral hasta el cuarto inclusive, ni a los que estén ligados con el inculpado por amor, respeto, cariño o estrecha amistad; pero si estas personas tuvieren voluntad de declarar se hará constar esta circunstancia y se recibirá su declaración.” “Artículo 243 Bis.- No estarán obligados a declarar sobre la información que reciban, conozcan o tengan en su poder:

I. Los abogados, consultores técnicos y los notarios, respecto de los asuntos en los cuales hubieran intervenido y tengan información que deban reservarse para el ejercicio de su profesión; II. Los ministros de cualquier culto, con motivo de las confesiones que hubieran recibido en ejercicio del ministerio que presten; III. Los periodistas, respecto de los nombres o las grabaciones, registros telefónicos, apuntes, archivos documentales y digitales y todo aquello que de manera directa o indirecta pudiera llevar a la identificación de las personas que, con motivo del ejercicio de su actividad, reservada, comunicado; IV. Las personas o servidores públicos que desempeñen cualquier otro empleo, cargo oficio o profesión, en virtud del cual la ley les reconozca el deber de guardar reserva o secreto profesional, y V. Los médicos cirujanos o especialistas y psicólogos clínicos, respecto de la información concerniente a la salud de sus pacientes, que conozcan con motivo de su ejercicio profesional. En caso de que alguna o algunas de las personas comprendidas en las fracciones anteriores manifiesten su deseo de declarar y cuenten con el consentimiento expreso de quien les confió el secreto, información o confesión, se hará constar dicha circunstancia y se recibirá su declaración o testimonio. La reserva de información que, por disposición de la propia ley, deben guardar los servidores públicos, se hará del conocimiento de la autoridad que requiera la declaración o testimonio y, en todo caso, se estará a lo dispuesto en la ley que rija las facultades del servidor público correspondiente. Al servidor público que viole lo dispuesto en este artículo, se le aplicarán las penas a que se refiere el artículo 215 del Código Penal Federal, pero si el delito es cometido contra la administración les en proporcionen la cual como información cualquier de carácter o sustenten publicación

de justicia, se le aplicarán las penas a que se refiere el artículo 225 del mismo ordenamiento.” “ARTICULO 244.- Si el testigo se hallare en el lugar de la residencia del funcionario que practica las diligencias pero tuviere imposibilidad física para presentarse ante él, dicho funcionario podrá trasladarse al lugar donde se encuentre el testigo para tomarle su declaración.” “ARTICULO 245.- Cuando haya que examinar a los altos funcionarios de la Federación, quien practique las diligencias se trasladará al domicilio u oficina de dichas personas para tomarles su declaración o, si lo estima conveniente, solicitará de aquéllos que la rindan por medio de oficio, sin perjuicio de que el interesado si se le requiere y lo desea, comparezca personalmente.” “ARTICULO 246.Los testigos deben ser examinados separadamente y sólo las partes podrán asistir a la diligencia, salvo en los casos siguientes: I.- Cuando el testigo sea ciego. II.- Cuando sea sordo o mudo. III.- Cuando ignore el idioma castellano. En el caso de la fracción I el funcionario que practique las diligencias designará a otra persona para que acompañe al testigo, la que firmará la declaración después de que éste la haya ratificado; en los casos de las fracciones II y III se procederá conforme lo dispone el Capítulo III del Título Primero de este Código.” “ARTICULO 247.- Antes de que los testigos comiencen a declarar se les instruirá de las penas que el Código Penal establece para los que se producen con falsedad, o se niegan a declarar. Esto podrá hacerse hallándose reunidos todos los testigos.

A los menores de dieciocho años en vez de hacérseles saber las penas en que incurren los que se producen con falsedad, se les exhortará para que se conduzcan con verdad.” “ARTICULO 248.- Después de tomarle la protesta de decir verdad, se preguntará al testigo su nombre, apellido, edad, lugar de origen, habitación, estado civil, profesión u ocupación; si se halla ligado con el inculpado o el ofendido por vínculos de parentesco, amistad o cualesquiera otros y si tiene algún motivo de odio o rencor contra alguno de ellos.” “ARTICULO 249.- Los testigos declararán de viva voz, sin que les sea permitido leer las respuestas que tengan escritas; pero podrán consultar algunas notas o documentos que lleven consigo, cuando sea pertinente según la naturaleza del asunto y a juicio de quien practique las diligencias. El Ministerio Público, el inculpado, el defensor, la víctima u ofendidos, tendrán derecho de interrogar al testigo; el juez o el tribunal tendrán la facultad de desechar las preguntas que a su juicio o por objeción de parte sean señaladas como impertinentes o inconducentes y, además, podrá interrogar al testigo sobre los puntos que estime convenientes.” “ARTICULO 250.- Las declaraciones se redactarán con claridad y usando hasta donde sea posible las mismas palabras empleadas por el testigo. Si quisiere dictar o escribir su declaración se le permitirá hacerlo.” “ARTICULO 251.- Si la declaración se refiere a algún objeto puesto en depósito, después de interrogar al testigo sobre las señales que caractericen dicho objeto, se le pondrá a la vista para que lo reconozca y firme sobre él, si fuere posible.” “ARTICULO 252.- Si la declaración es relativa a un hecho que hubiere dejado vestigios en algún lugar, el testigo podrá ser conducido a él para que haga las explicaciones convenientes.”

“ARTICULO 253.- Siempre que se examine a una persona cuya declaración sea sospechosa de falta de veracidad, se hará constar esto en el acta. En el momento de la diligencia, el Ministerio Público, el inculpado o su defensor podrán manifestar los motivos que tuvieren para suponer falta de veracidad en el declarante, e inclusive ofrecer pruebas al respecto, que se agregarán al expediente.” “ARTICULO 254.- Concluida la diligencia se leerá al testigo su declaración o la leerá él mismo, si quisiere, para que la ratifique o la enmiende, y después de esto será firmada por el testigo y su acompañante si lo hubiere.” “ARTICULO 255.- Si de lo actuado apareciere que algún testigo se ha producido con falsedad, se mandarán compulsar las constancias conducentes para la investigación de ese delito y se hará la consignación respectiva al Ministerio Público sin que esto sea motivo para que se suspenda el procedimiento; si en el momento de rendir su declaración el testigo, apareciere que es manifiesta la comisión del delito de falsedad, será detenido desde luego y consignado al Ministerio Público.” “ARTICULO 256.- Cuando tuviere que ausentarse del lugar en que se practiquen las diligencias alguna persona que pueda declarar acerca del delito, de sus circunstancias o de la persona del inculpado, el tribunal, a solicitud de cualquiera de las partes, procederá a examinarla desde luego si fuere posible; en caso contrario, podrá arraigar al testigo por el tiempo que sea estrictamente indispensable para que rinda su declaración. Si resultare que la solicitud fue infundada y por lo mismo indebido el arraigo, el testigo podrá exigir al que lo solicitó que lo indemnice de los daños y perjuicios que le haya causado.” “ARTICULO 257.- El funcionario que practique las diligencias podrá dictar las providencias necesarias para que los testigos no se

comuniquen entre sí, ni por medio de otra persona, antes de que rindan su declaración.” De lo anterior se pueden concluir los requisitos que debe reunir el testigo: a) Debe tratarse de un tercero extraño al proceso mismo; como consecuencia de ello, no pueden ser testigos las partes del mismo, sean directas o indirectas. b) Deben declarar bajo juramento respecto de determinados hechos controvertidos de los cuales hayan tomado conocimiento: Al igual que toda prueba, el testimonio debe referirse a hechos determinados que deben ser materia de la controversia; el testigo no puede efectuar apreciaciones personales o emitir opiniones, ya que ello corresponde realizarlo en definitiva al tribunal. 4 c) Debe conocer los hechos por haberlos presenciado o percibido por sus sentidos (presenciales) o por haber tomado conocimiento de los mismos por los dichos de terceros (de oídas). d)Debe dar razón de sus dichos: Para que el tribunal pueda cerciorarse debidamente de que efectivamente el testigo tomó conocimiento de los hechos sobre los cuales declara, es indispensable que éste de razón de sus dichos, es decir, que señale las circunstancias en que los presenció o la forma en que llegaron a su conocimiento.
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Sirve al caso, en lo conducente y para mayor claridad del tema, la Jurisprudencia VI.1o.P. J/17, del Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Sexto Circuito, de la Novena Época, impresa en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XIV, Diciembre de 2001, página: 1627, que dice: “TACHAS DE TESTIGOS. NO EXISTEN EN MATERIA PENAL (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE PUEBLA). El artículo 153 del Código de Procedimientos en Materia de Defensa Social establece que no puede oponerse tacha a los testigos que declaren durante el proceso, por lo que el argumento del
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Cfr De Araujo Cintra, Antonio Carlos, et al, Op. Cit. p. 219 Cfr. Gophe, Francois, Op. Cit. p. 220

inculpado en el sentido de que las declaraciones de los testigos de cargo deben ser desestimadas por tener vínculos familiares o de amistad con el ofendido, deviene infundado, pues esas circunstancias, por sí mismas, no restan valor probatorio a las testimoniales, máxime que se encuentran robustecidas con el dicho del ofendido, con la confesión del inculpado y con los demás medios de prueba relacionados en la causa. Características de la prueba testimonial: a) Es una prueba preconstituída, toda vez que el testigo normalmente ha tomado conocimiento de los hechos respecto de los cuales declara antes de que se inicie el proceso en el cual ellos son controvertidos. b) Es una prueba en la que prima el principio de la inmediación, ya que es el juez quien directamente debe recoger los dichos de éste; lo anterior, en teoría, ya que en la práctica estas declaraciones son tomadas en las causas penales por un receptor en presencia o mecanógrafo o auxiliar administrativo del juez; c) Es un medio de prueba indirecto, ya que el juez toma conocimiento de los hechos no por la percepción directa de los mismos, sino que precisamente por la exposición que de ellos efectúa el testigo; d) Es una prueba formalista, toda vez que la ley la ha regulado en forma rigurosa debido a la desconfianza que existe de parte del legislador hacia la veracidad de los testimonios. Apoya a lo anterior, la tesis de la Novena Época, del Primer Tribunal Colegiado del Décimo Quinto Circuito, impresa en el Apéndice al Semanario Judicial de la Federación 1917-2000, Tomo II, Penal, Precedentes Relevantes, página: 2329, número de tesis: 4662, que dice: “IDENTIDAD DEL INCULPADO. ES NECESARIA CUANDO LOS TESTIGOS DE CARGO PROPORCIONAN CARACTERÍSTICAS DIFERENTES DEL AUTOR DEL DELITO.- Si los testigos de cargo al señalar como autor del delito a determinada persona se refieren a ésta por su nombre y proporcionan datos diferentes respecto de sus características personales, es obvio que ante la negativa del inculpado en la comisión del delito, uno de los aspectos principales que deben dilucidarse en el proceso lo constituye precisamente la identidad del

inculpado con la persona que señalaron los testigos como autor del delito; de tal manera, que si el Ministerio Público sostiene que el inculpado es la misma persona a que se refieren los testigos de cargo, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 136, fracción IV, del Código Federal de Procedimientos Penales, corresponde a dicho representante social allegar al juzgador los medios idóneos para acreditar la responsabilidad de los inculpados, en la especie, las relativas a lograr la identificación entre uno y otro, pues en el proceso penal deben estar perfectamente identificadas las personas que se relacionan con los hechos delictivos que en él se investigan, porque dentro del mismo se requiere saber con certeza, que las actuaciones de la instancia se refieren precisamente a los sujetos involucrados en ella y no a otros diferentes, por ello cuando existe sospecha de que los testigos se refieren o señalan a una persona sin conocerla plenamente, se hace necesario que la identifiquen en lo personal, bien sea ante el Ministerio Público durante la integración de la averiguación previa o ante el Juez instructor en el procedimiento, ello para despejar plenamente las dudas sobre si realmente lo conocen o no, por ende, ante la falta de esa identificación por parte de los testigos o de otra prueba apta para establecerla, no puede tenerse por acreditada plenamente la responsabilidad del inculpado en la comisión del delito.” Clasificaciones: a) Presenciales y de oídas: Como señalamos, son presenciales los que han percibido los hechos sobre los cuales declaran en forma directa, por sus sentidos; testigos de oídas son aquellos que son sabedores de los hechos por los dichos de otra u otras personas que se los han relatado. 6 Los testigos presenciales que intervienen en el otorgamiento de algún documento reciben además el nombre de testigos instrumentales. b) Contestes y singulares: Son contestes cuando existen varios testigos que declaran en la misma forma respecto de un mismo hecho; en cambio, son singulares cuando sólo declara un testigo o cuando declarando varios respecto de un mismo hecho, sus declaraciones son diversas.

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Cfr Gómez Lara, Cipriano, Op. Cit. pp 313-314

c) Hábiles e inhábiles: Son hábiles aquellos a los cuales no les afecta alguna causal de inhabilidad señalada en la ley e inhábiles, aquellos a quienes afecta alguna de dichas causales. Sirve al caso, la tesis de la Octava Época, del Segundo Tribunal Colegiado del Sexto Circuito, localizable en el Semanario Judicial de la Federación, Tomo VIII, Diciembre de 1991, página: 280, que dice: “PRUEBA TESTIMONIAL. TESTIGOS PRESENCIALES. SU IDONEIDAD. Para la validez de una prueba testimonial no solamente se requiere que las declaraciones sobre un hecho determinado sean contestadas de manera uniforme por todos los testigos, sino que, además, el valor de dicha prueba testimonial depende de que los testigos sean idóneos para declarar en cuanto esté demostrada la razón suficiente para la cual emiten su testimonio o sea, que se justifique verosimilitud de su presencia en donde ocurrieron los hechos.” En el proceso penal, al igual que como sucede respecto de la generalidad de los medios probatorios, la iniciativa para rendir prueba testimonial corresponde a las partes, sea antes de la iniciación del proceso mismo, tratándose de medidas prejudiciales probatorias o durante la secuela de éste, en el probatorio. El tribunal sólo tiene iniciativa en materia de prueba testimonial cuando la dispone como medida para mejor resolver. Oportunidad procesal para rendir testimonial: a) Como medida prejudicial probatoria; b) Durante el término probatorio en primera instancia. c) En segunda instancia sólo puede rendirse testimonial si el tribunal así lo dispone como medida para mejor resolver o que se trate de declaraciones que no hayan podido producirse en primera instancia y que los hechos sobre los cuales van a declarar no hayan sido materia de otros medios probatorios. Obligaciones de los testigos: a) Comparecer ante el tribunal: Toda persona, por regla general, cualquiera que sea su estado o profesión, está obligada a concurrir al tribunal a la audiencia que éste señale para los efectos de que preste declaración.

Tratándose de testigos que residan fuera del territorio jurisdiccional del tribunal ante el cual se sigue el proceso, su obligación se limitará a la concurrencia ante el tribunal correspondiente a su domicilio, quien tomará la prueba mediante exhorto que le remitirá el otro tribunal. Esto, sin perjuicio de que el testigo comparezca voluntariamente ante el juez que lleva el proceso. Apoya al presente análisis, la tesis de la Séptima Época, de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, impresa en el Semanario Judicial de la Federación, Tomo 145-150 Segunda Parte, página: 72, que esa del rubro y texto siguientes: “CONDENA CONDICIONAL, PRUEBA TESTIMONIAL EN RELACION CON LA. OPORTUNIDAD PARA SU DESAHOGO. Para los efectos del artículo 90 del Código Penal Federal, la prueba testimonial no sólo se puede ofrecer para su desahogo durante el término que señala la ley procesal, sino también en segunda instancia, por lo que si en primera instancia se ofrece y no se desahoga, no por ello se priva al procesado de la oportunidad de ofrecer nuevamente dicha prueba, ello sobre la base de que sea conducente.” Excepciones: a) En personas graves, podrá el juez apersonarse en la casa del testigo y tomar su declaración. b) Determinadas autoridades públicas y las personas que ha exceptuado la ley expresamente, como aquellas que reciben comunicaciones conforme al secreto profesional, eclesiásticos, abogados, notarios, procuradores, médicos y matronas, sobre hechos que se les haya comunicado confidencialmente con ocasión de ese estado, profesión u oficio, en términos del numeral 243 bis del CFPP. Respecto de estas personas es necesario señalar que la exención de la obligación de declarar no sólo es un derecho, sino que también es una obligación, toda vez que la violación del secreto profesional es constitutiva de delito, conforme al Código Penal. c) En razón a su parentesco, conforme al artículo 243 del CFPP, tampoco están obligadas a declarar y vienen a ser los cónyuges, los parientes legítimos

hasta el 4. grado de consanguinidad y segundo de afinidad; los ascendientes, descendientes y hermanos ilegítimos cuando haya reconocimiento de parentesco que produzca efectos civiles y los pupilos y tutores o curadores, C) Obligación de decir verdad: Antes de que el testigo preste declaración, éste deberá ser juramentado. SANCIONES El testigo que legalmente citado no comparezca podrá ser compelido a ello mediante la fuerza, a menos que comprueba que ha estado en imposibilidad de concurrir. Si compareciendo se niega a declarar sin justa causa, podrá hacerse acreedor a alguno de los medios de apremio que marca la ley (CFPP). Capacidad para ser testigo (inhabilidades) La norma general es que toda persona sea hábil para testificar, salvo que les afecte una causal de inhabilidad establecida por la ley (locos, interdicción por demencia, alcohólicos consuetudinarios, etc). Forma de producir la testimonial: A.- Lista de testigos: La parte que desee rendir testimonial deberá presentar a los mismos según el procedimiento al que se halle sujeto, si es sumario en cualquier tiempo antes de que se cierre la instrucción en el ordinario en el momento en el que el juez declare agotada la instrucción, (artículos 147 y 150 del CFPP) a) Testigos: Los testigos deberán ser individualizados en ella con nombre, apellido, y domicilio. En todo caso, la indicación del domicilio deberá contener los datos necesarios para su identificación, los que variarán, según donde éste se encuentre ubicado. No existe limitación en cuanto al número de testigos que pueda consignarse en la lista, b) Puntos de prueba: Como es de explorado derecho, la resolución que dirime la situación jurídica del inculpado, es la que fija los hechos controvertidos sobre los cuales ha de recaer la prueba; B.- Audiencia en la cual debe rendirse la testimonial:

Como el probatorio es relativamente extenso, a fin de evitar que las partes deban encontrarse presente todos los días que este dure en el tribunal por si la contraparte rinde prueba testimonial, la ley advierte que el tribunal señalará una o más audiencias determinadas para que se rinda la prueba testimonial, teniendo para ello en consideración el número de testigos y la cantidad de puntos de prueba sobre los cuales estos deberán declarar. Sin embargo, conforme al nuevo sistema acusatorio, como normalmente las audiencias para la testimonial se fijan indicando día y hora, en la misma resolución que recibe la causa a prueba, el tribunal sólo podrá tener consideración el número de puntos de prueba y no el número de testigos, ya que en ese momento todavía no se habrán presentado las listas correspondientes. Podría fijarse las audiencias en una resolución posterior, pero ello no es lo habitual, debido a que debe darse oportuno conocimiento de ellas a las partes, para que pueden ejercer sus derechos. Si la parte estima que uno o más testigos que va a presentar a declarar podría ser renuente a concurrir al tribunal, podrá solicitar que se disponga la citación judicial del mismo, petición a la cual el tribunal deberá acceder, siempre que se formule antes de la audiencia de la prueba; lo normal será que en este caso se pida la citación del o de los testigos en el mismo escrito en el cual se señala el nombre de ellos. Como es la parte misma quien debe encargarse de que el receptor judicial practique la citación, si el testigo no es citado y no comparece a declarar, será en perjuicio de la parte que no promovió ese medio de convicción. C.- Materialización de la testimonial: Si en un proceso ordinario (acusatorio) se ha recibido la causa a prueba fijándose los hechos controvertidos, esta resolución ha sido legalmente notificada a las partes, éstas han presentado sus correspondientes listas de testigos y puntos de prueba y ha llegado la audiencia fijada por el tribunal para su recepción, deberá desahogarse con las formalidades de ley. Así, se comenzará por tomar declaración a los testigos de la parte acusadora y a continuación a los del acusado; existe un defensor o receptor que

actúe como asesor en relación al reo. Antes de que se tome la declaración misma, al testigo se le harán saber las penas que existen respecto a los testigos que mienten. De acuerdo con la ley, los testigos deben ser interrogados directamente por el juez y, en caso de tratarse de tribunal colegiado, por el ministro de turno; sin embargo, como señalamos, en la práctica el interrogatorio lo efectúa un mecanógrafo. Este interrogatorio debe efectuarse de acuerdo con las preguntas que realice el ministerio público o el defensor. Después de las preguntas de una parte, la contraparte podrá hacer preguntas también al testigo, En caso de suscitarse oposición a alguna pregunta, repregunta o contrainterrogación, el tribunal deberá resolver la conducencia o no de la pregunta objetada, resolución que será salvable por medio de la revocación, esta oposición puede fundarse en que se trata de preguntas de carácter inductivo, es decir que a través de ellas se está dando la respuesta o por no encuadrar éstas en los hechos controvertidos respecto de los cuales se ha solicitado su declaración. Estas objeciones se tramitan dando traslado a la contraparte y resolviendo el juez, en seguida o con posterioridad, en el proceso acusatorio, obvio es pensar que de inmediato. Por tal, concluida la declaración, ella deberá ser consigna por escrito, cuidando de utilizar en la transcripción en lo posible las mismas expresiones empleadas por el testigo (en la práctica se va escribiendo el acta de a poco, a medida que se va prestando la declaración, con el objeto de evitar que después se olvide uno o más puntos. Terminada la diligencia, el acta será leída por las partes y podrán hacer las correcciones que consideren pertinentes y luego se ratificará y firmará en forma conjunta, esto es, el testigo, junto con el juez, el defensor, y las partes presentes (inculpado). Por otro lado, son básicas en la comprobación de los elementos del cuerpo del delito y la probable responsabilidad del inculpado las testimoniales en la mayoría de los delitos pero, sobremanera en el homicidio, las lesiones, en la violación es difícil, pero es considerada como testimonial el dicho de la ofendida u ofendido, en el robo, con anterioridad se requerían pruebas de previa existencia y posterior falta del objeto robado (legislación del Estado de Puebla), situación que

se ha cambiado por la valoración genérica de la comprobación del delito de robo, en el contrabando no es muy necesaria la prueba testimonial, sino la pericial y documental, ya que puede encontrarse mercancía que no ha pagado derechos aduanales y no hay testigos de ello, caso concreto son los coches “chocolates” que circulan en todo nuestro México, sin control alguno, en lo atinente al delito contra la salud, tampoco se requiere la testimonial, de manera imprescindible, pues basta que se realice el aseguramiento del inculpado con la droga para que se materialice el ilícito, se podría decir que los policías al revisarlo le encontrarían el enervante, pero puede ser remitido a la autoridad por otra cosa y ahí confesar que además de otro delito, posee droga, por lo cual no es indispensable la testimonial, auque en la mayoría de los casos es muy útil. Apoya al caso, la Jurisprudencia VI.1o.P. J/31, del Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Sexto Circuito, impresa en la página 1125, del Tomo XV, Mayo de 2002, del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, que dice: “ROBO, REQUIERE CUERPO DEL LA DELITO DE. SU COMPROBACIÓN Y NO ACREDITAR PROPIEDAD, PREEXISTENCIA FALTA

POSTERIOR DEL BIEN SUSTRAÍDO (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE PUEBLA). Si bien el artículo 102 del Código de Procedimientos en Materia de Defensa Social para el Estado de Puebla establecía, antes de las reformas del uno de julio de mil novecientos noventa y cuatro, una forma especial de comprobación del delito de robo, aplicable cuando no fuere posible comprobarlo por las reglas generales, y que consistía en investigar la preexistencia, propiedad y falta posterior de la cosa robada, tal requisito de comprobación dejó de ser parte de las reglas para acreditar el cuerpo del delito al derogarse el dispositivo legal antes citado; por lo que se deberá atender a lo dispuesto por el artículo 83 del mismo cuerpo de leyes.” Así también, la Jurisprudencia 257, de la Primera Sala de Nuestro Más Alto Tribunal, impresa en la página 188, del Tomo II, Penal, Séptima Época, del Apéndice al Semanario Judicial de la Federación 1917- 2000, página: 188, con el epígrafe:

“POLICÍAS APREHENSORES, VALOR PROBATORIO DE TESTIMONIOS DE.- Por cuanto hace a las declaraciones de los agentes aprehensores del acusado de un delito, lejos de estimarse que carecen de independencia para atestiguar en un proceso penal, debe darse a sus declaraciones el valor probatorio que la ley les atribuye, como testigos de los hechos ilícitos que conocieron.” Conclusiones.- La prueba testimonial es muy necesaria en el proceso penal, la mayoría de los asuntos penales así se resuelven, pues es poco común que el inculpado acepte su responsabilidad penal, por lo que se requiere desvirtuar su dicho con otros dichos u otros medios de prueba, lo cierto es que los testimonios ayudan en gran medida a la prueba circunstancial, que es la nueva llamada “reina de las pruebas”, pero en nuestros días todas las pruebas convergen para la obtención de la verdad histórica, para fincar responsabilidad penal plena. Bibliografía.1.- Balbuena, Pedro, Díaz Rodríguez, Luz, Tena De Sosa, Félix María (Compiladores), Los Principios Fundamentales del Proceso Penal. Vistos por las Cortes de Apelación. Fundación Institucionalidad y Justicia Inc. (FINJUS) Universidad Iberoamericana (UNIBE), Santo Domingo, República Dominicana, 2008. 2.- De Araujo Cintra, Antonio Carlos, Pellegrini, Ada, Rangel Dinamarco, Candido, Teoria Geral Do Processo, 14ª Ed, Malheiros Editores Ltda, Sao Paolo,1998. 3.- García Ramírez, Sergio, Estudios Jurídicos, UNAM-IIJ, México, 2000. 4.- Gómez Lara, Cipriano, Teoría General del Proceso, 10ª. Ed., Oxford, México, 2004. 5.- Gophe, Francois, De la Apreciación de las Pruebas, Traducción de Luis Alacalá-Zamora y Castillo, Ediciones Jurídicas Europa-América, Buenos Aires, 1952. 6.- Ovalle Favela, José, Teoría General del Proceso, 5ª. Ed., Oxford, México, 2001.

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