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Leamos los siguientes

pasajes Bíblicos, con el


fin de que meditemos
su contenido y
tratemos de aplicarlos
en nuestro quehacer
cotidiano. Gracias por
su atención
Primera parte
PROVERBIOS
Fuente: La Sagrada Biblia
Francisco Martínez Arias
Abril 2008
El libro de los PROVERBIOS reúne varias colecciones
de refranes, comparaciones, máximas, enigmas y
alegorías, puestas en su mayoría bajo la autoridad de
"Salomón, hijo de David, rey de Israel" (1. 1). Tal
atribución se debe a que la tradición israelita
consideraba a aquel célebre rey como el "sabio" por
excelencia. Según el primer libro de los Reyes, él
"pronunció tres mil maximas" (1 Rey. 5. 12) y su
sabiduría "superaba la de todos los Orientales y toda la
sabiduría de Egipto" ( 1 Rey. 5. 10).
PROVERBIOS 1

5 Que escuche el sabio, y acrecentará su saber, y el inteligente


adquirirá el arte de dirigir.
7 El temor del Señor es el comienzo de la sabiduría, los necios
desprecian la sabiduría y la instrucción.
8 Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no rechaces la
enseñanza de tu madre,
9 porque son una diadema de gracia para tu cabeza y un collar
para tu cuello.
10 Hijo mío, si los pecadores intentan seducirte,tú no aceptes.
15 hijo mío, no los acompañes por el camino, retira tus pies de sus
senderos,
16 porque sus pies corren hacia el mal y se apresuran para
derramar sangre.
22 "¿Hasta cuándo, incautos, amarán la ingenuidad? ¿Hasta
cuándo los insolentes se complacerán en su insolencia y los
necios aborrecerán la ciencia?
23 Tengan en cuenta mi reproche: yo voy a abrirles mi corazón y
les haré conocer mis palabras.
24 Porque llamo y ustedes se resisten, extiendo mi mano y nadie
presta atención,
25 porque ustedes desoyen todos mis consejos y no aceptan mi
reproche,
26 yo, a mi vez, me reiré de la ruina de ustedes, me burlaré
cuando los asalte el terror,
27 cuando los invada el terror como una tormenta y les llegue la
ruina como un huracán, cuando les sobrevengan la angustia y la
tribulación.
28 Entonces me llamarán, y yo no responderé ,me buscarán
ansiosamente, y no me encontrarán.
29 Porque ellos aborrecieron la ciencia y no eligieron el temor
del Señor,
30 porque no quisieron mi consejo y despreciaron todos mis
reproches,
31 gustarán el fruto de su propia conducta, se hartarán de sus
consejos.
32 Porque a los ingenuos los mata su propio extravío y la desidia
pierde a los necios,
33 pero el que me escucha vivirá seguro y estará tranquilo, sin
temer ningún mal".
PROVERBIOS 2
1 Hijo mío, si recibes mis palabras y guardas contigo mis mandamientos,
2 prestando oído a la sabiduría e inclinando tu corazón al entendimiento;
3 si llamas a la inteligencia y elevas tu voz hacia el entendimiento,
4 si la buscas como si fuera plata y la exploras como un tesoro,
5 entonces comprenderás el temor del Señor y encontrarás la ciencia de
Dios.
6 Porque el Señor da la sabiduría, de su boca proceden la ciencia y la
inteligencia.
7 Él reserva su auxilio para los hombres rectos, es un escudo para los
que caminan con integridad;
8 él protege los senderos de la equidad y cuida el camino de sus fieles.
9 Entonces comprenderás la justicia y la equidad, la rectitud y todas las
sendas del bien.
10 Porque la sabiduría penetrará en tu corazón y la
ciencia será la delicia de tu alma;
11 la reflexión cuidará de ti y la inteligencia te protegerá,
12 para librarte del mal camino, del hombre que habla con
perversidad;
13 de los que abandonan los senderos de la rectitud, para
tomar por caminos tenebrosos;
14 de los que gozan haciendo el mal y se regocijan en las
perversiones de la maldad;
15 de los que van por caminos tortuosos y por senderos
retorcidos.
16 En su mano derecha hay larga vida, y en su izquierda,
riqueza y gloria.
17 Sus caminos son caminos deliciosos y todos sus senderos
son apacibles.
18 Es un árbol de vida para los que se aferran a ella y los que
la retienen son felices.
19 Por la sabiduría, el Señor fundó la tierra, por la inteligencia,
afianzó los cielos;
20 por su ciencia brotaron los océanos y las nubes destilan el
rocío.
La seguridad que da la Sabiduría
21 Conserva, hijo mío, la prudencia y la reflexión; que ellas no
se aparten de tus ojos.
22 Ellas serán vida para tu alma y gracia para tu cuello.
23 Entonces irás seguro por el camino y tu pie no tropezará.
24 Si te acuestas, no temblarás, y una vez acostado, tu sueño será
agradable.
25 No temerás ningún sobresalto ni a los malvados que llegan como
una tormenta.
26 Porque el Señor será tu seguridad y preservará tu pie de la trampa.
La ayuda al prójimo
27 No niegues un beneficio al que lo necesite, siempre que esté en tus
manos hacerlo.
28 No digas a tu prójimo: "Vuelve después, mañana te daré", si tienes
con qué ayudarlo.
29 No trames el mal contra tu prójimo, mientras vive confiado junto a
ti.
30 No litigues con un hombre sin motivo, si no te ha causado ningún
mal.
31 No envidies al hombre violento ni elijas ninguno de sus
caminos.
32 Porque el hombre perverso es abominable para el
Señor, y él reserva su intimidad para los rectos.
33 La maldición del Señor está en la casa del malvado,
pero él bendice la morada de los justos.
34 Él se burla de los insolentes y concede su favor a los
humildes.
35 Los sabios heredarán la gloria, pero los necios
cargarán con la ignominia.
Proverbios 3
31 Hijo mío, no olvides mi enseñanza, y que tu corazón observe mis
mandamientos,
2 porque ellos te aportarán largos días, años de vida y prosperidad.
3 Que nunca te abandonen la buena fe y la lealtad: átalas a tu cuello,
escríbelas sobre la tabla de tu corazón,
4 y encontrarás favor y aprobación a los ojos de Dios y de los
hombres.
5 Confía en el Señor de todo corazón y no te apoyes en tu propia
inteligencia;
6 reconócelo a él en todos tus caminos y él allanará tus senderos.
7 No seas sabio a tus propios ojos, teme al Señor y apártate del mal:
8 eso será un remedio para tu carne y savia para tus huesos.
11 No desprecies, hijo mío, la corrección del Señor, ni te
disgustes cuando él te reprende,
12 porque el Señor reprende a los que ama como un padre a
su hijo muy querido.
13 ¡Feliz el hombre que encontró la sabiduría y el que obtiene
la inteligencia,
14 porque ganarla vale más que la plata y ella rinde más que el
oro fino!
15 Es más preciosa que las perlas y nada apetecible se le
puede igualar.
16 En su mano derecha hay larga vida, y en su izquierda,
riqueza y gloria.
17 Sus caminos son caminos deliciosos y todos sus senderos
son apacibles.
18 Es un árbol de vida para los que se aferran a ella y los que
la retienen son felices.
19 Por la sabiduría, el Señor fundó la tierra, por la inteligencia,
afianzó los cielos;
20 por su ciencia brotaron los océanos y las nubes destilan el
rocío.
21 Conserva, hijo mío, la prudencia y la reflexión; que ellas no
se aparten de tus ojos.
22 Ellas serán vida para tu alma y gracia para tu cuello.
23 Entonces irás seguro por el camino y tu pie no tropezará.
24 Si te acuestas, no temblarás, y una vez acostado, tu sueño
será agradable.
25 No temerás ningún sobresalto ni a los malvados que
llegan como una tormenta.
26 Porque el Señor será tu seguridad y preservará tu pie de
la trampa.
27 No niegues un beneficio al que lo necesite, siempre que
esté en tus manos hacerlo.
28 No digas a tu prójimo: "Vuelve después, mañana te
daré", si tienes con qué ayudarlo.
29 No trames el mal contra tu prójimo, mientras vive
confiado junto a ti.
30 No litigues con un hombre sin motivo, si no te ha
causado ningún mal.
31 No envidies al hombre violento ni elijas
ninguno de sus caminos.
32 Porque el hombre perverso es abominable
para el Señor, y él reserva su intimidad para los
rectos.
33 La maldición del Señor está en la casa del
malvado, pero él bendice la morada de los
justos.
34 Él se burla de los insolentes y concede su
favor a los humildes.
35 Los sabios heredarán la gloria, pero los
necios cargarán con la ignominia.
Proverbios 4
1 Escuchen, hijos, la instrucción de un padre, presten
atención, para poder comprender:
2 lo que yo les doy es una sana doctrina, no abandonen mi
esperanza.
3 Yo también fui un hijo para mi padre, tierno y muy querido a
los ojos de mi madre.
4 Él me decía para instruirme: Que tu corazón retenga mis
palabras, observa mis mandamientos y vivirás.
5 Adquiere la sabiduría, adquiere la inteligencia, no olvides
las palabras de mi boca ni te desvíes de ellas.
6 No la abandones, y ella te protegerá, ámala, y ella te
cuidará.
7 El comienzo de la sabiduría es tratar de adquirirla; con todo
lo que poseas, adquiere la inteligencia.
gloria.
8 Apréciala al máximo, y ella te encumbrará; te glorificará, si tú la
abrazas.
9 Pondrá en tu cabeza una diadema de gracia, te obsequiará una corona
de
10 Escucha, hijo mío, y recibe mis palabras, y tus años de vida se
multiplicarán.
11 Yo te instruyo sobre el camino de la sabiduría, te encamino por
senderos rectos.
12 Cuando camines, no se acortará tu paso, y si corres, no tropezarás.
13 Aférrate a la instrucción, no la sueltes; guárdala bien, porque ella es tu
vida.
14 No entres en la senda de los malvados ni avances por el camino de
los malos.
5 Evítalo, no pases por allí, desvíate de él, y pasa de largo.
16 Porque ellos no duermen, si no hacen el
mal; pierden el sueño, si no hacen caer a
alguien,
17 ya que se alimentan con el pan de la
maldad y beben el vino de la violencia.
18 La senda de los justos es como la luz del
alba, que va en
aumento hasta que es pleno día.
19 Pero el camino de los malos es como una
densa oscuridad: ellos no saben dónde van a
tropezar.
20 Hijo mío, presta atención a lo que te digo,
inclina tu oído a mis palabras.
21 Que ellas no se aparten de tus ojos, guárdalas bien
dentro de tu corazón,
22 porque son vida para los que las encuentran y salud
para todo ser viviente.
23 Con todo cuidado vigila tu corazón, porque de él
brotan las fuentes de la vida.
24 Aparta de ti las palabras perversas y aleja de tus
labios la malicia.
25 Que tus ojos miren de frente y tu mirada vaya
derecho hacia adelante.
26 Fíjate bien dónde pones los pies y que sean firmes
todos tus caminos.
27 No te desvíes ni a derecha ni a izquierda, aparta tus
pies lejos del mal.
Proverbios 6
6 Fíjate en la hormiga, perezoso, observa sus costumbres y aprende a
ser sabio:
7 ella, que no tiene jefe ni capataz ni dueño,
8 se provee de alimento en verano y junta su comida durante la cosecha.

9 ¿Hasta cuándo estarás recostado, perezoso, cuándo te levantarás de tu


sueño?

10 "Dormir un poco, dormitar otro poco, descansar otro poco de brazos


cruzados":
11 así te llegará la pobreza como un salteador y la miseria como un
hombre armado.
Proverbios 7
1 Hijo mío, observa mis palabras y atesora mis
mandamientos.

2 Observa mis preceptos, y vivirás, guarda mi enseñanza


como la pupila de tus ojos.

3 Átalos a tus dedos, escríbelos sobre la tabla de tu


corazón.
4 Di a la Sabiduría: "Tú eres mi hermana", y llama "Amiga"
a la Inteligencia.
5 para preservarte de la mujer ajena, de la extraña que se
vale de palabras seductoras.
Proverbios 8
Felicidad del que encuentra la Sabiduría
32 Y ahora, hijos, escúchenme:¡felices los que observan mis caminos!

33 Escuchen la instrucción y sean sabios: ¡no la descuiden!

34 ¡Feliz el hombre que me escucha, velando a mis puertas día tras


día y vigilando a la entrada de mi casa!

35 Porque el que me encuentra ha encontrado la vida y ha obtenido el


favor del Señor;
36 pero el que peca contra mí se hace daño a sí mismo y todos los
que me odian, aman la muerte.
Proverbios 9
La corrección de los sabios y de los necios

7 El que corrige a un insolente se atrae la ignominia, y el que reprende a un


malvado, el deshonor.
8 No reprendas a un insolente, no sea que te odie; reprende a un sabio, y te
amará.
9 Da al sabio y se hará más sabio aún, instruye al justo y ganará en saber.
10 El comienzo de la sabiduría es el temor del Señor, y la ciencia del Santo es
la inteligencia.

11 Porque tus días se multiplicarán gracias a mí y se añadirán años a tu vida.

12 Si eres sabio, lo eres para ti, si eres insolente, tú solo lo sufrirás.


Proverbios 10
1 Proverbios de Salomón.
Un hijo sabio es la alegría de su padre, pero un hijo necio es la
aflicción de su madre.
2 Tesoros mal adquiridos no sirven de nada, pero la justicia libra de la
muerte.
3 El Señor no deja que el justo sufra hambre, pero rechaza la avidez
de los malvados.
4 La mano indolente empobrece, pero el brazo laborioso enriquece.
5 El que junta en verano es un hombre precavido, el que duerme en la
cosecha es despreciable.
6 Las bendiciones descienden sobre el justo, la boca de los malvados
encubre la violencia.
7 La memoria del justo es bendecida, pero el nombre de los malvados se
pudrirá.
8 El de corazón sabio acepta los mandamientos, pero el de labios necios va a
la perdición.
9 El que camina con integridad camina seguro, el que sigue caminos
tortuosos será descubierto.
10 El que guiña el ojo hace sufrir, el que reprende con franqueza da
tranquilidad.
11 La boca del justo es una fuente de vida, pero la de los malvados encubre la
violencia.
12 El odio provoca altercados, pero el amor cubre todas las faltas.
13 En labios del inteligente se encuentra la sabiduría, y la vara es para las
espaldas del insensato.
14 Los sabios atesoran la ciencia, pero la boca del necio es una ruina
inminente.
15 La fortuna del rico es su plaza fuerte, la pobreza de los débiles es su ruina.
16 El salario del justo lleva a la vida, la renta del impío, al pecado.
17 El que respeta la instrucción camina hacia la vida, pero el que rechaza la
reprensión se extravía.
18 El que disimula su odio tiene labios mentirosos, y el que levanta una calumnia
es un necio.
19 Donde abundan las palabras nunca falta el pecado, el que refrena sus labios
es un hombre precavido.
20 Plata acrisolada es la lengua del justo, el corazón de los malvados no vale
gran cosa.
21 Los labios del justo sustentan a muchos, pero los necios mueren por falta de
sensatez.
22 La bendición del Señor es la que enriquece, y nada le añade nuestro
esfuerzo.
23 Cometer una infamia es una diversión para el insensato, y lo mismo es la
sabiduría para el hombre inteligente.
24 Al malvado le sucederá lo que teme, y a los justos se les dará lo que desean.
25 Pasa la tormenta, y ya no existe el malvado, pero el justo tiene cimientos
eternos.
26 Como vinagre para los dientes y humo para los ojos, así es el perezoso para el
que le da un encargo.
27 El temor del Señor acrecienta los días, pero los años de los malvados serán
acortados.
28 La esperanza de los justos es alegre, pero la expectativa de los malvados se
desvanecerá.
29 El camino del Señor es refugio para el hombre íntegro y ruina para los que hacen
el mal.
30 El justo no vacilará jamás, pero los malvados no habitarán la tierra.
31 De la boca del justo brota la sabiduría, pero la lengua perversa será extirpada.
32 Los labios del justo destilan benevolencia, y la boca de los malvados,
perversidad.
Proverbios 11
1 El Señor aborrece las balanzas falseadas, pero le agradan las pesas
exactas.
2 Junto con la arrogancia llega la ignominia, pero la sabiduría está con los
humildes.
3 La integridad guía a los hombres rectos, pero la perversidad arruina a los
traidores.
4 La fortuna no sirve de nada en el día de la ira, pero la justicia libra de la
muerte.
5 La justicia del hombre íntegro allana su camino, pero el malvado cae por
su maldad.
6 La justicia libra a los hombres rectos, pero los traidores quedan atrapados
por su avidez.
7 Cuando muere el malvado, se desvanece toda esperanza y se esfuma la
confianza puesta en las riquezas.
8 El justo es librado del peligro y en lugar de él cae el malvado.
9 El impío arruina al prójimo con su boca, pero los justos se
salvan por su experiencia.
10 Cuando los justos son felices, se alegra la ciudad, cuando
perecen los malvados, se oyen gritos de alegría.
11 Con la bendición de los hombres rectos se levanta una
ciudad, la boca de los malvados la destruye.
12 El que desprecia a su prójimo es un insensato, y el hombre
inteligente sabe callar.
13 El chismoso revela los secretos, pero el hombre fiel guarda
la debida reserva.
14 Por falta de gobierno un pueblo se hunde, pero se salva si
hay muchos hombres de consejo.
15 El que sale fiador de otro la pasa muy mal, el que evita las fianzas está
seguro.
16 Una mujer agraciada obtiene la gloria, y los audaces obtienen la riqueza.
17 El hombre fiel se hace bien a sí mismo, pero el cruel atormenta su propia
carne.
18 El malvado obtiene un salario engañoso, y el que siembra justicia, una
recompensa segura.
19 Así como la justicia conduce a la vida, el que va detrás del mal camina
hacia la muerte.
20 Los corazones tortuosos son abominables para el Señor, pero los que
caminan con integridad gozan de su favor.
21 Tarde o temprano, el malo no quedará impune, pero la descendencia de los
justos se salvará.

22 Anillo de oro en la trompa de un cerdo es la mujer hermosa pero falta de


juicio.
23 Los justos no desean más que el bien, y los malvados sólo pueden esperar el
furor.
24 Uno da generosamente y acrecienta su haber, otro ahorra más de la cuenta y
acaba en la indigencia.
25 El hombre generoso prosperará, y al que da de beber le saciarán la sed.
26 El pueblo maldice al que acapara el trigo, pero cubre de bendiciones al que lo
vende.
27 El que busca ardientemente el bien se gana el favor, pero al que busca el mal,
el mal lo alcanzará.
28 El que confía en su riqueza se marchita, pero los justos crecerán como el
follaje.
29 El que perturba su propia casa heredará viento, y el necio será esclavo del
sabio.
30 El fruto de la justicia es árbol de vida, y el sabio cautiva los corazones.

31 Si el justo es retribuido en la tierra, ¡cuánto más el malvado y el pecador!


Proverbios 12
12 1 El que ama la corrección, ama la ciencia, y el que detesta la reprensión se
embrutece.
2 El hombre de bien obtiene el favor del Señor, pero el Señor condena al malicioso.
3 Nadie se afianza por medio de la maldad, pero la raíz de los justos será
inconmovible.
4 Una mujer perfecta es la corona de su marido, la desvergonzada es como caries
en sus huesos.
5 Los proyectos de los justos son rectos, las maquinaciones de los malvados no
son más que engaño.
6 Las palabras de los malvados son emboscadas sangrientas, pero a los hombres
rectos los libra su propia boca.
7 Apenas derribados, los malvados no existen más, pero la casa de los justos se
mantiene en pie.
8 A un hombre se lo alaba por su buen juicio, pero el de corazón falso cae en la
ignominia.
9 Más vale hombre sencillo que se basta a sí mismo que jactancioso al que le falta
el pan.
10 El justo provee a las necesidades de su ganado, pero las entrañas de los
malvados son crueles.
11 El que cultiva su tierra se saciará de pan, pero el que persigue quimeras es un
insensato.
12 El malvado codicia la presa de los impíos, pero la raíz de los justos está bien
afianzada.
13 En el pecado de los labios hay una trampa funesta, pero el justo escapa del
peligro.
14 El hombre se sacia con el fruto de sus palabras, y cada uno recibe el salario de
su trabajo.
15 Al necio le parece que su camino es recto, pero el sabio escucha un consejo.
16 El necio manifiesta en seguida su disgusto, pero el hombre prudente disimula
una afrenta.
17 El que dice la verdad declara lo que es justo, pero el testigo falso es un
impostor.
18 El charlatán corta como una espada, pero la lengua de los sabios es un
remedio.
19 Los labios veraces permanecen para siempre, pero la lengua mentirosa, sólo
por un instante
20 Hay engaño en el corazón de los que traman el mal, y alegría para los que dan
consejos saludables.
21 Al justo no le pasará nada malo, pero los malvados están llenos de desgracias.
22 Los labios mentirosos son abominables para el Señor, pero los que practican la
verdad gozan de su favor.
23 El hombre prudente disimula lo que sabe, pero el corazón de los necios
proclama su insensatez.
24 La mano laboriosa dominará, la indolente pagará tributo.
25 La inquietud deprime el corazón del hombre, pero una buena palabra lo
reconforta.
26 El justo aventaja a los demás, pero a los malvados los extravía su conducta.
27 El indolente no tiene presa de caza para asar, y el bien más preciado es un
hombre laborioso.
28 En el sendero de la justicia está la vida, y el camino que ella sigue no lleva a la
muerte.
Proverbios 13
1 Un hijo sabio ama la corrección, pero el insolente no escucha el reproche.
2 El hombre comerá del fruto de sus palabras, pero los traidores están ávidos de
violencia.
3 El que vigila su boca protege su vida, el que abre demasiado sus labios acaba en la
ruina.
4 El perezoso codicia y su deseo es vano, pero el deseo de los laboriosos será
colmado.
5 El justo detesta la mentira, pero el malvado causa vergüenza y confusión.
6 La justicia preserva al que camina con integridad, pero la maldad arruina al pecador.
7 Hay quien presume de rico y no tiene nada, y hay quien se hace el pobre y posee
grandes bienes
8 La riqueza es una garantía para la vida de un hombre, pero el pobre no escucha
amenazas.
9 La luz de los justos resplandece, pero la lámpara de los malvados se extingue.
10 El fatuo provoca discordias con su presunción, y la sabiduría está con los que se
dejan aconsejar.
11 La riqueza adquirida de golpe no dura, pero el que junta poco a poco, la
.
acrecienta.
12 La esperanza diferida enferma el corazón, el deseo colmado es un árbol de
vida.
13 El que desprecia la palabra se perderá, pero el que respeta los
mandamientos será recompensado.
14 La enseñanza del sabio es fuente de vida, para apartarse de las trampas de
la muerte.
15 El buen juicio se gana el favor, pero los traidores caminan hacia su ruina.
16 El hombre prudente sabe bien lo que hace, pero el necio va ostentando su
insensatez.
17 Un mal emisario hunde en la desgracia, pero un enviado fiel devuelve la
salud.
18 Miseria e ignominia para el que desecha la corrección, el que tiene en cuenta
una advertencia será honrado.
19 Deseo cumplido es deleite para el alma, apartarse del mal es una abominación
para los necios.
20 Acude a los sabios, y te harás sabio, pero el que frecuenta a los necios se echa a
perder.
21 El mal persigue a los pecadores, y el bien recompensa a los justos.
22 El hombre de bien deja una herencia a los hijos de sus hijos, pero la fortuna del
pecador está reservada para el justo.
23 El surco de los pobres da comida en abundancia, pero hay quien se pierde por
falta de justicia.
24 El que mezquina la vara odia a su hijo, el que lo ama se esmera por corregirlo.

25 El justo come hasta saciarse, pero el estómago de los malvados está vacío.
Proverbios 14
1 La sabiduría edifica una casa, pero la necedad la destruye con sus propias
manos.
2 El que camina con rectitud teme al Señor, el que va por caminos tortuosos lo
desprecia.
3 De la boca del necio brota el orgullo, los labios de los sabios son su defensa.
4 Donde no hay bueyes, el establo está limpio, pero la fuerza de un toro da mucha
ganancia.
5 Un testigo veraz no engaña, pero el testigo falso profiere mentiras.
6 El insolente busca sabiduría y no la encuentra, pero la ciencia es fácil para el
inteligente.
7 Aléjate de la presencia de un necio: no hallarás ciencia en sus labios.
8 La sabiduría del prudente es saber discernir su camino, la insensatez de los
necios es puro engaño.
9 El necio se burla de los sacrificios expiatorios, pero entre los hombres rectos se
encuentra el favor de Dios.
10 El corazón conoce su propia amargura y ningún extraño se asocia a su
alegría.
11 La casa de los malvados será destruida, pero la carpa de los rectos florecerá.
12 Hay caminos que parecen rectos, pero al final son caminos de muerte.
13 También entre risas, sufre el corazón, y al fin la alegría termina en pesar.
14 El descarriado se sacia con los frutos de su conducta, y el hombre de bien con
sus acciones.
15 El incauto cree todo lo que le dicen, pero el prudente vigila sus pasos.
16 El sabio teme el mal y se aparta de él, el necio es temerario y se siente
seguro.
17 El iracundo comete locuras, el hombre reflexivo sabe aguantar.
18 La herencia de los incautos es la necedad, la corona de los prudentes es la
ciencia.
19 Los malos se doblegarán ante los buenos, y los malvados, a las puertas del
justo.
20 El pobre resulta odioso aun para su vecino, pero el rico tiene muchos amigos.
21 El que desprecia a su prójimo peca, pero ¡feliz el que se apiada de los
humildes!
22 ¿No viven extraviados los que traman el mal? Pero hay amor y fidelidad
para los que se dedican al bien.
23 Toda fatiga trae algún provecho, pero la charlatanería sólo aporta indigencia.
24 La corona de los sabios es la prudencia, la diadema de los necios, la
insensatez.
25 Un testigo veraz salva las vidas, el que profiere mentiras es un impostor.
26 El temor del Señor es un refugio seguro, que sirve de defensa para los hijos.
27 El temor del Señor es fuente de vida, que aparta de los lazos de la muerte.
28 Un pueblo numeroso es la gloria del rey, la falta de súbditos es la ruina del
soberano.
29 El que tarda en enojarse muestra gran inteligencia, el iracundo pone
de manifiesto su necedad.
30 Un corazón apacible es la vida del cuerpo, pero la envidia corroe los
huesos.
31 El que oprime al débil ultraja a su Creador, el que se apiada del
indigente, lo honra.
32 El malvado es arrasado por su propia malicia, el justo encuentra un
refugio en su integridad.
33 En el corazón inteligente reposa la sabiduría, pero entre los necios
no se la conoce.
34 La justicia exalta a una nación, pero el pecado es la vergüenza de
los pueblos.
35 El favor del rey es para el servidor prudente y su furor, para el
desvergonzado.
Proverbios 15
1 Una respuesta suave aplaca la ira, una palabra hiriente exacerba el furor.
2 La lengua de los sabios hace amable la ciencia pero la boca de los necios
rebosa necedad.
3 Los ojos del Señor están en todas partes vigilando a los malos y a los
buenos.
4 La lengua afable es un árbol de vida la lengua perversa hiere en lo más vivo.
5 El necio desprecia la instrucción de su padre el que acepta la reprensión se
muestra prudente.
6 En casa del justo hay mucha riqueza en las ganancias del malo hay
turbación.
7 Los labios de los sabios siembran la ciencia no así el corazón de los necios.
8 El sacrificio de los malvados es abominable para el Señor la plegaria de los
hombres rectos obtiene su favor.
9 El Señor abomina la conducta del malvado pero ama al que va tras la justicia.
10 El que abandona la senda recibirá su escarmiento el que detesta la reprensión
morirá.
11 El Abismo y la Perdición están delante del Señor:¡cuánto más los corazones de
los hombres!
12 Al insolente no le gusta que lo reprendan ni va adonde están los sabios.
13 Un corazón contento alegra el semblante un corazón afligido abate el espíritu.
14 Un corazón inteligente busca la ciencia la boca de los necios se alimenta de
necedad.
15 Para el desdichado, todos los días son malos pero el corazón feliz siempre está
de fiesta.
16 Más vale poco con temor del Señor que un gran tesoro con inquietud.
17 Más vale un plato de legumbres con amorque un buey cebado, pero con odio.
18 El hombre iracundo provoca altercados, el que tarda en enojarse aplaca las
disputas.
19 El camino del perezoso es como un cerco de espinas pero la senda de los
laboriosos está despejada.
20 Un hijo sabio es la alegría de su padre un hijo necio desprecia a su madre.
21 La necedad es la alegría del insensato pero el inteligente va derecho por su
camino.
22 Por falta de deliberación, fracasan los planes con muchos consejeros, se
llevan a cabo.
23 Es un placer para el hombre dar una buena respuesta ¡y qué buena es una
palabra oportuna!
24 El prudente sube por un sendero de vida, y así se aparta del Abismo profundo.
25 El Señor derriba la casa de los soberbios pero mantiene en pie los linderos de
la viuda.
26 Las malas intenciones son abominables para el Señor, pero le agradan las
palabras puras.
27 El que obtiene ganancias deshonestas perturba su casa el
que detesta el soborno vivirá.
28 El justo medita antes de responder, pero la boca de los malos
rebosa maldad.
29 El Señor está lejos de los malvados, pero escucha la plegaria
de los justos.
30 Una mirada luminosa alegra el corazón, una buena noticia
vigoriza los huesos.
31 El oído atento a una advertencia saludable se hospedará en
medio de los sabios.
32 El que rechaza la corrección se desprecia a sí mismo el que
escucha una reprensión adquiere sensatez.
33 El temor del Señor es escuela de sabiduría y la humildad
precede a la gloria.
Proverbios 16
16 1 El hombre hace proyectos en su corazón, pero el Señor pone la respuesta
en sus labios.
2 El hombre piensa que todos sus caminos son puros, pero el Señor pesa los
corazones.
3 Encomienda tus obras al Señor, y se realizarán tus proyectos.
4 El Señor lo hizo todo con un fin, incluso al malvado, para el día nefasto.
5 El corazón altanero es abominable para el Señor, tarde o temprano no quedará
impune.
6 Por la bondad y la fidelidad se expían las faltas, y con el temor del Señor se
evita el mal.
7 Cuando el Señor se complace en la conducta de un hombre, lo reconcilia hasta
con sus mismos enemigos.
8 Más vale poco con justicia que abundantes ganancias con injusticia.

9 El corazón del hombre se fija un trayecto,pero el Señor asegura sus


pasos.

10 Hay un oráculo en los labios del rey:él no se equivoca cuando dicta


sentencia.
11 La báscula y las balanzas justas pertenecen al Señor, y son obra suya todas las
pesas de la bolsa.
12 El rey aborrece las malas acciones, porque un trono se afianza gracias a la
justicia.
13 Los labios justos gozan del favor del rey: él ama al que habla con rectitud.
14 El furor del rey es mensajero de muerte, pero un hombre sabio lo aplaca.
15 Cuando el rostro del rey está radiante, hay vida, y su favor es como lluvia de
primavera.
16 Adquirir sabiduría vale más que el oro fino, adquirir inteligencia es preferible a
la plata.
17 La senda de los hombres rectos es apartarse del mal, el que vigila su camino
preserva su vida.
18 Antes de la catástrofe está el orgullo, y antes de la caída, el espíritu altanero.
19 Más vale ser humilde entre los pobres que repartir el botín con los orgullosos.
20 El que está atento a la palabra encontrará la dicha, y ¡feliz el que confía en
el Señor!
21 El que sabe discernir tiene fama de inteligente, y las palabras dulces son más
persuasivas.
22 El buen juicio es fuente de vida para el que lo posee, pero la necedad es el
castigo de los necios.
23 El corazón del sabio da sensatez a su boca y hace más persuasivas sus
palabras.
24 Las palabras amables son un panal de miel, dulce al paladar y saludable
para el cuerpo.
25 Hay caminos que parecen rectos, pero al final son caminos de muerte.
26 El hambre del trabajador trabaja para él porque su boca lo estimula.
27 El hombre infame cava la desgracia, y en sus labios hay como un fuego
devorador.
28 El hombre perverso siembra discordia, y el
calumniador separa a los amigos.
29 El hombre violento seduce a su prójimo para llevarlo
por el mal camino.
30 El que cierra los ojos, maquinando cosas perversas, y
aprieta los labios, ya ha cometido el mal.
31 Corona de gloria son los cabellos blancos, y se la
encuentra en el camino de la justicia.
32 El que tarda en enojarse vale más que un héroe, y el
dueño de sí mismo, más que un conquistador.
33 Las suertes se echan en los pliegues del manto, pero
la decisión viene del Señor.
Proverbios 17
1 Mejor un mendrugo seco con tranquilidad que una casa llena de banquetes
con discordia.
2 El servidor prudente se impondrá al hijo desvergonzado y compartirá la
herencia con los hermanos.
3 Hay un crisol para la plata y un horno para el oro, pero el que prueba los
corazones es el Señor.
4 El malhechor hace caso a la maledicencia, el mentiroso presta oído a la
lengua maligna.
5 El que se burla del pobre ultraja a su Creador, el que se alegra de una
desgracia no quedará impune.
6 Corona de los ancianos son los nietos, y la gloria de los hijos son sus padres.
7 No le queda bien al necio un lenguaje refinado, ¡cuánto menos a los nobles la
mentira!
8 Un regalo es un talismán para el que lo da: dondequiera que vaya, todo le sale
bien.
9 El que disimula una ofensa cultiva la amistad, volver sobre la cosa separa del
amigo.
10 Hace más una reprensión a un hombre inteligente ue cien golpes a un necio.
11 El malvado sólo busca la rebelión, pero le será enviado un mensajero cruel.
12 Más vale toparse con una osa privada de sus crías que con un necio en su
locura.
13 Si alguien devuelve mal por bien, la desdicha no se apartará de su casa.
14 Iniciar un altercado es abrir una compuerta: retírate antes que estalle la
disputa.
15 Absolver al malvado y condenar al justo son dos cosas que abomina el
Señor.
18 Es un insensato el que estrecha la mano para salir fiador de su prójimo.

19 El que ama las querellas ama el pecado, el que alza demasiado su


puerta busca la ruina.

20 El corazón perverso no hallará la felicidad, y la lengua tortuosa caerá en


la desgracia.

21 El que engendra a un tonto, es para su aflicción, y no hay alegría para el


padre de un necio.

22 Un corazón alegre es el mejor remedio, pero el espíritu abatido reseca


los huesos.
23 El malvado acepta regalos bajo cuerda para torcer los senderos de la
justicia.

24 Delante del hombre inteligente está la sabiduría, pero el necio mira a


cualquier parte.

25 Un hijo necio es la tristeza de su padre y la amargura de aquella que lo


engendró.

26 Si no está bien multar a un hombre justo, golpear a los nobles supera


toda medida.

27 El que mide sus palabras es un hombre que sabe, y el que mantiene su


sangre fría es inteligente.

28 Hasta el necio, si calla, puede pasar por sabio, y por inteligente, si cierra
los labios.
Proverbios 18
1 El que vive aislado sigue sus caprichos y se irrita contra todo sano consejo.
2 El insensato no desea comprender, sino revelar sus propias opiniones.
3 Junto con la maldad, llega la ignominia, y con la pérdida del honor, el desprecio.
4 Aguas profundas son las palabras de un hombre, torrente desbordante es la
fuente de la sabiduría.
5 No está bien rehabilitar al malvado, perjudicando al justo en el juicio.
6 Los labios del insensato promueven litigios y su boca incita a golpear.
7 La boca del insensato es su ruina y sus labios, una trampa para su vida.
8 Las palabras del detractor son como golosinas que bajan hasta el fondo de las
entrañas.
9 El que se deja estar en su trabajo es hermano del que destruye.
10 El nombre del Señor es una torre fortificada: el justo corre hacia ella y se pone a
salvo.
11 La fortuna del rico es su plaza fuerte, se la imagina como un muro inexpugnable.

12 Antes de la ruina el hombre se ensoberbece, pero la humildad precede a la gloria.

13 El que responde antes de escuchar muestra su necedad y se atrae el oprobio.

14 El espíritu de un hombre lo sostiene en su enfermedad, pero ¿quién levantará a un


espíritu abatido?

15 Un corazón inteligente adquiere conocimiento, y el oído de los sabios busca la


ciencia.

16 Un regalo abre paso al que lo da y lo introduce en la presencia de los grandes.

17 El primero en defender su causa tiene razón, hasta que llega la parte adversa y lo
impugna.
18 Las suertes ponen fin a los litigios y deciden entre los poderosos.

19 Un hermano ofendido es más irreductible que una plaza fuerte, y los litigios son
como cerrojo de ciudadela.

20 El hombre sacia su estómago con el fruto de sus palabras: cada uno se sacia con
lo que sale de sus labios.

21 La muerte y la vida dependen de la lengua, y los que son indulgentes con ella
comerán de su fruto.

22 El que encontró una mujer encontró la felicidad y obtuvo el favor del Señor.

23 El pobre habla suplicando, pero el rico responde duramente.

24 Hay compañeros que llevan a la ruinay hay amigos más apegados que un
hermano.
Queridos hermanos en Jesucristo Nuestro
Señor
Espero que el mensaje que os he enviado
en estos proverbios , os haya satisfecho.
Meditadlo y sácale provecho. Que Dios
los bendiga
Francisco Martínez Arias
Abril 2008