P. 1
Arturo Borja - Primavera mística y lunar

Arturo Borja - Primavera mística y lunar

|Views: 16.981|Likes:
Publicado porA-Dolcino
Poesía ecuatoriana / Modernismo / Generación Decapitada
Poesía ecuatoriana / Modernismo / Generación Decapitada

More info:

Published by: A-Dolcino on Feb 05, 2010
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

10/26/2015

pdf

text

original

Poesía ecuatoriana ARTURO BORJA (1892-1912

)

PRIMAVERA MÍSTICA Y LUNAR
A Víctor M. Londoño

El viejo campanario toca para el rosario. Las viejecitas una a una van desfilando hacia el santuario y se diría un milenario coro de brujas, a la luna. Es el último día del mes de María. Mayo en el huerto y en el cielo: el cielo, las rosas como estrellas; el huerto, estrellas como rosas… hay un perfume de consuelo flotando por sobre las cosas. Virgen María, ¿son tus huellas? Hay santa paz y santa calma… sale a los labios la canción… el alma dice, sin voz, una canción. Canción de amor, oración mía, pálida flor de poesía Hora de luna y de misterio, hora de santa bendición, hora en la que deja el cautiverio para cantar, el corazón. Hora de luna, hora de unción, hora de luna y de canción. La luna

1

es una llaga blanca y divina en el corazón hondo de la noche. ¡Oh luna diamantina, cúbreme! ¡Haz un derroche de lívida blancura en mi doliente noche! ¡Llégate hasta mi cruz, pon un poco de albura en mi corazón, llaga divina de locura! El viejo campanario que toca al rosario se ha callado. El santuario se queda solitario

ARTURO BORJA (1892 - 1912) Nació en la ciudad de Quito, rodeado de un viejo prestigio familiar. Sobre todo su padre, el doctor Luis Felipe Borja, jurisconsulto eminente. Había en el hogar una atmósfera liberal. Un problema en el ojo lo llevó de viaje a París para su tratamiento. Volvió a Quito con un sentido espiritual diferente. En el propio idioma de ellos pudo leer a Baudelaire, Lautreamont, Verlaine, Mallarmé y Rimbaud. Hay que darse cuenta de lo que eso significaba. Simbolismo y parnasismo le reclamaron lo más escogido de su natural vocación de poeta... Arturo Borja apenas tenía quince años cuando escribió sus primeros poemas. Se sentía prematuramente desengañado. En los momentos de sus tempranas reflexiones confesaba: "Mi juventud se torna grave y serena como -un vespertino trozo de paisaje en el agua". En otras ocasiones invocaba a la locura, la "Madre locura", como libertadora del tedio, y a la melancolía- "Melancolía, Madre mía!"-, que es renunciamiento y laxitud. Pero en los instantes de mayor crispación interior exclamaba, como en "Vas Lacrimae": "La vida tan gris y tan ruin - ¡La vida, la vida, la vida!". O se quejaba de las amargas vulgaridades del medio nativo, como en su "Epístola a Ernesto Noboa Caamaño", prosaica pero sincera muestra de su inadaptación a la realidad. O, por fin, dejaba ver su decisión misma de ir pronto a la muerte: "Voy a entrar al olvido por la mágica puerta - que me abrirá ese loco divino: Baudelaire!". Y aquella urgencia en verdad se cumplió: Borja murió cuando apenas contaba veinte años de edad. A ello obedecen la brevedad y las imperfecciones de su producción lírica, recogida de manera póstuma en la "Flauta de Ónix". Pero la nota del refinamiento y la vibración sentimental se deja advertir en buena parte de sus versos. En algunos de ellos es tan expresiva la queja, que fácilmente se han incorporado al cancionero popular. Tal el caso de los versos de "Para mí tu recuerdo..." En otros, como en los de "primavera mística y lunar", lo evidente es una seguridad mayor sobre los inasibles elementos de lo poético: el tema de mayo florido y devoto se ha tratado con un juego deleitoso de imágenes y musicalidad.

2

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->