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Villarreal-0; At. Madrid-1.

apertura del marcador por los de


Marcelino. Iba a ser cuestin de tiempo.

Sorprenda el Atltico de entrada. Tena


la pelota, jugaba, tocaba y llegaba con
peligro. Nada que ver con el ADN de
este equipo y ms an ante un
Villarreal, alabado por su gusto y buen
trato al cuero. El caso es que los de
Simeone controlaban el asunto,
conscientes de lo habido en juego. Sin
opciones a ttulos, garantizar el tercer
puesto y, por tanto, la Champions para
la temporada venidera, se antoja
imprescindible. Y cuanto antes se
consiga el objetivo mejor. Ah asoman
por lontananza varios lobos. Valencia y
Sevilla
como
perseguidores.
El
Barcelona como penltimo rival y las
negativas sensaciones de este curso.
Pudo marcar el Atltico en ese buen
primer tiempo, ms la puntera y Asenjo
lo evitaron. Ese buen momento
desaprovechado, barruntaba un mal rato
posterior. Y es que el conjunto
rojiblanco no ha llegado, ni mucho
menos bien, ni fresco, ni sobrndole
nada. Anda como pidiendo la cuenta,
boqueando el ltimo aliento a la meta.
El segundo tiempo devino horroroso
para los intereses colchoneros. Ahora la
pelota era de los amarillos y las
opciones de peligro. Oblak hubo de
intervenir para justificar su sueldo y el
miedo erizaba el vello. Todo apuntaba la

Ms apareci en escena el Nio Torres y


aquello fue el acabose. Presionaba
Fernando una pelota condenada a la
intrascendencia, defendida por el
defensa
villarrealense,
cuando
sobrevino lo inesperado. El grosero
error del zaguero, como de partido de
juveniles o de encuentro de solteros
contra casados dej el esfrico franco al
delantero y muchos metros hacia la
portera. Arranc como en sus buenos
tiempos, potente, rpido, directo al
encuentro con el gol. Encar a Sergio
Asenjo, pareci perder el envite en un
primer momento, toda vez toc el cuero
el portero, ms se rehzo el Nio,
quebr al desesperado defensor que
acudi al rescate, par, fren e hizo
chillar de desesperacin a toda la
aficin rojiblanca, empujndole a
rematar ya. Unos interminables
segundos despus, empujaba la pelota a
la red. Un golazo que puede valer el
tercer puesto.

An quedara sufrimiento por padecer.


El Villarreal busc el empate, tuvo
serias opciones, ms all estaba Oblak
para empezar a hacer olvidar (quien lo
habra dicho) al gran Courtois.